shalom el modelo rabínico de la paz

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SHALOM
EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
Universidad de Granada
1.INTRODUCCIÓN
El objetivo de mi aportación al Instituto de la Paz y los Conflictos
es ofrecer a los lectores y estudiosos de lengua española la riqueza de
la reflexión judía acerca de la Paz.
Paz es el nombre del Dios, «Yahweh-Shalom» a quien Gedeón levanta un altar en Ofra (Juec 6,24). En aquella época violenta de los
Jueces resulta tanto más llamativo y tranquilizante ese nombre de
Dios, que Alonso Schökel traduce hermosamente como «Señor de la
Paz» (Nueva Biblia Española).
Paz es también nombre del Mesías: «Príncipe de la Paz» en expresión del profeta Isaías (Is 9,5); su misión es efectivamente anunciar y
establecer la paz: «¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del
heraldo que anuncia la paz, que trae la buena nueva, que pregona la
liberación!» (Is 52,7).
«Con la Paz Dios bendice a su pueblo» cantaban en la liturgia
israelita (Sal 29,11) y Paz es también el nombre del Israel santo: «semilla de paz» en expresión del Profeta Zacarías (Zac 8,12).1
1 . Sobre estos textos y la representación bíblica de la paz, véase el trabajo
de M.J. CANO en este libro.
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MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
Tales representaciones y autocomprensiones nacieron ya en la época bíblica, sin duda porque la Paz era un bien escaso, pues desde sus
inicios Israel se configuró en la persecución y la guerra. Puede uno
deducir sin mucha imaginación que igual que Israel se dio textos para
consuelo y aliento, también se los dio para autodenuncia y acusación.
Mi trabajo se concentrará en la reflexión que sobre aquellos textos
bíblicos de la Paz ha realizado el Judaísmo Clásico. Se entiende por
Judaísmo Clásico el que produce la gran obra literaria y teológica de
la Misnah, el Talmud y los Midrasim. Estos escritos son fundamento y
fuente del judaísmo actual. El arco temporal es de unos ocho siglos,
del I al VIII, tiempo en el que Israel era diáspora y su existencia precaria. Adelanto ya aquí que toda la reflexión del Judaísmo sobre la Paz
no es más que exégesis de la Biblia.
Sobre el método de mi investigación debo ofrecer algunas aclaraciones. No se halla dentro del Judaísmo rabínico una reflexión teológica sistematizada. La misma palabra «teología» escandaliza a no pocos judíos. Por lo mismo debemos buscar tanteando. Mas tras los primeros tanteos se evidencia que la reflexión sobre la paz adquiere una
poderosa forma sapiencial: cuaja en dichos y aforismos rotundos que
revelan el paso a la cultura popular sólidamente integrada en la conciencia individual y colectiva. Dichos como éstos son ya sabiduría
del pueblo: «Tan grande es la paz, que es a la tierra como la levadura
a la masa», «Tan grande es la paz, que hasta los muertos necesitan
paz», «Busca la paz en tu propio dominio y persíguela hasta el dominio ajeno», «Sobre tres cosas se sostiene el mundo: sobre la justicia,
sobre la verdad y sobre la paz». Y como es característico de estas
formas de sabiduría popular, en la literatura se agrupan a veces en
colecciones anónimas o acaso se reparten en boca de maestros de toda
clase a lo largo de los siglos, siempre con intención didáctica. Es
difícil conocer al autor original de cada forma, como lo es conocer el
de cualquier refrán. Debemos contentarnos generalmente con testimoniar su aparición y buscarle la causa o su experiencia fontal originante. En muchos casos será posible descubrir una reflexión exegética,
culta, que lo ha originado o, al menos, lo ha justificado. En todo caso
y en todos los casos mi trabajo filológico es adentrarme con los medios a mi alcance en la sabiduría de Israel.
En concreto selecciono 5 colecciones de dichos sobre la paz, que
desde la más antigua a la más reciente son : Sifre Deuteronomio 199,
Sifre Números 44,2, Midrás Tanjuma (Buber) Tsaw 15, Midrás Levíti-
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
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co Rabbah 9,9, Pereq ha-Shalom. Lo importante es que ofrezco la
traducción completa de estas piezas. Para el no familiarizado con esta
literatura, antes de cada texto hago una breve presentación de la obra
en cuestión. Sigue la traducción, y las observaciones filológicas aclaratorias van en notas, pues entiendo que al ser textos ya exegéticos, su
explicación debe ser muy inmediata. Aunque una primera lectura pueda resultar fatigosa, las notas son prácticas para permitir una comprensión instantánea que facilite lecturas más gratificantes. Cada nueva
lectura requerirá menos notas.
Al terminar la traducción anotada de cada texto añado un comentario que evalúa la significación de ese texto en su contexto y su aportación en la historia de la literatura y de la reflexión judías.
La última parte del trabajo hace una lectura sincrónica y abierta del
material aportado por la tradición judía.
Completan el trabajo dos anexos, uno de rabinos citados en los
textos, y otro, que es una sinopsis de los textos y sus fuentes.
Para evitar repeticiones fatigosas e innecesarias designo cada uno
de los textos traducidos con siglas. Si no le añado ningún número de
capítulo o sección, la sigla designa el apartado sobre la Paz que estamos comentando. Así:
SDt
SNm
TanjB
LvR
PhS
=
=
=
=
=
Sifre Deuteronomio 199
Sifre Números 44,2
Tanjuma (Buber) Tsaw 15
Midrás Levítico Rabbah 9,8
Pereq ha-Shalom
Para facilitar las referencias y mostrar mejor las interferencias e
interrelaciones he añadido por mi cuenta una numeración de unidades
o sentencias individualizadas: en los márgenes del texto escribo esa
numeración entre paréntesis y a ella hago referencia. Por ejemplo:
SNm (5) = en Sifre Números 44,2 la unidad que yo designo en el
margen como (5)
Otras siglas frecuentes en mi trabajo:
ARN = Abot de Rabbí Natán. Se añade A o B para hacer referencia
a las dos recensiones existentes, ambas traducidas y comentadas en español por A. Navarro Peiro, Abot de Rabbí Natán. Valencia 1987
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GnR
ExR
LvR
= Génesis Rabbah. Traducción española: L. Vegas Montaner,
Génesis Rabbah I (Génesis 1-11). Comentario midrásico al
libro del Génesis. Estella 1994.
= Éxodo Rabbah. Traducción española: L.F. Girón Blanc, Midrás Éxodo Rabbah I. Valencia 1989.
= Levítico Rabbah (no existe traducción al español).
Mek
= Mekilta de R. Yismael. Traducción española de M.T. Martínez Sáiz, Mekilta de Rabbí Ismael, Comentario rabínico al
libro del Éxodo. Estella 1995.
NmR = Números Rabbah (no existe traducción al español).
PRE
= Pirqe deRabbi Eliezer. Traducción española de M. Pérez
Fernández, Los Capítulos de R. Eliezer. Valencia 1984.
TB
TJ
= Talmud de Babilonia
= Talmud de Jerusalén
Me siento doblemente motivado para escribir este ensayo. En primer lugar, mi convencimiento de que las religiones tienen mucho
que decir al mundo y a sus fieles en el tema de la paz. Son muchos
los conflictos que tienen un componente religioso, consiguientemente nunca estarán definitivamente resueltos hasta que el factor
religioso no haya sido también abordado. Pero incluso en conflictos
sin motivación o componente religioso las religiones llegan a una
profundidad del individuo inalcanzable para el líder político o instigador del conflicto. La religión es el reducto desde donde el individuo puede mostrarse especial y seguramente crítico contra la violencia de la guerra.
En segundo lugar, parto del convencimiento de que la sabiduría
acumulada en la experiencia y reflexión de cada religión es patrimonio no sólo de sus propios fieles sino de toda la humanidad, pues es
una reflexión enriquecida por una experiencia espiritual que supera
intereses materiales y busca la profundidad última del hombre. Que un
cristiano o musulmán se deje enseñar y hasta cuestionar por el pensamiento judío, no sólo es cura de humildad sino posibilidad de enriquecimiento. La última parte de mi trabajo, la lectura abierta de la
tradición judía, tiene como objetivo «liberar» los textos de la frontera
confesional y ofrecerlos a un público más amplio, los hombres de
buena voluntad.
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2. TEXTOS
2.1
Sifre Deuteronomio § 199
Es obra exegética que peina gran parte del libro del Deuteronomio
analizando su texto versículo a versículo y palabra a palabra. Surge
sin duda en un ambiente académico y erudito; en gran parte recoge la
exégesis de la escuela de Aqiba (s. II), aunque también incluye material de un talante diverso. Podemos suponer una edición recopilatatoria hecha al final del s. III.
Edición crítica: Finkelstein, L., Siphre ad Deuteronomium H.S.
Horovitzii schedis usis cum variis lectionibus et adnotationibus. Berlin 1939, rimpr. New York 1969. Traducción española: M.T. Martínez
Sáiz y E. Cortés, Sifre Deuteronomio. Comentario tannaítico al libro
del Deuteronomio. Barcelona 1989 (I) y 1997 (II). Guía para versiones
inglesas y alemanas, en H. L. Strack - G. Stemberger, Introducción a la
Literatura Talmúdica y Midrásica, Valencia 1988.
2.1.1
(1)
(2)
(3)
(4)
(5)
(6)
Traducción y notas
«Cuando te aproximes a una ciudad» (Dt 20,10). Este texto
se refiere a la guerra de conquista.
«A una ciudad» (Dt 20,10): y no a una fortaleza.
«A una ciudad» (Dt 20,10): y no a una aldea
«Para combatirla» (Dt 20,10): pero no para matarla de hambre ni para matarla de sed ni para matarla con la muerte de
enfermedades.
«La invitarás a la paz» (Dt 20,10):
— Tan grande es la paz que incluso los muertos necesitan
paz.2
— Tan grande es la paz que incluso en las guerras de los
israelitas se necesita [proponer] la paz.3
2 . Es obvio que esta sentencia se justifica por textos bíblicos como Gn
15,15 donde el anuncio de la muerte se formula «Te reunirás con tus padres en
paz». Explícitamente este texto es usado por SNm (14) y PhS (21).
3 . Parece que hay que sobreentender que en las guerras hay que empezar
por proponer la paz. Tal es el sentido evidente en SNm (13); PhS (19); LvR (8).
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(7)
(8)
(9)
2.1.2
— Tan grande es la paz, que los que habitan en lo alto necesitan paz, según está dicho: «pone paz en sus alturas» (Job
25,2).4
— Tan grande es la paz, que con ella se sella la bendición de
los sacerdotes.5
— Y también Moisés era amante de la paz, según está dicho:
«Y envié embajadores desde el desierto de Qedemot a Sijón
rey de Jesbón con palabras de paz» (Dt 2,26).6
Comentario
1. Midrás Tannaim7 a Dt 20,10 ofrece con nitidez el sentido que en
el texto bíblico tiene la propuesta de paz:
«Cuando te aproximes a una ciudad» (Dt 20,10). ¿Por qué se dice
esto? Porque conforme a lo que está dicho: «Cuando salgas a la guerra contra tus enemigos...» (Dt 20,1), yo podría entender que hay que
empezar a combatir inmediatamente; pero por eso el texto aquí dice:
«Cuando te aproximes a una ciudad para combatirla, la invitarás a la
paz» (Dt 20,10) declarando que hay que comenzar con la [proposición
de] paz».
Se trata de una argumentación al más puro estilo tannaítico: el
principio de la intertextualidad funciona evitando que los textos se
interpreten aisladamente; por tanto, lo que en Dt 20,1 podría ser interpretado como una llamada al inicio inmediato de la guerra sin limitación alguna, en Dt 20,10 es precisado con las limitaciones de la propuesta de paz.
4 . En la tradición rabínica el texto de Job da pie a elucubraciones sobre las
luchas entre los ángeles (interpretación de «en las alturas»). Véase SNm (24);
LvR (6), PhS (11); NmR 12,8; ARN A 12,6.
5 . Cf. PhS (25); TanjB (3). La bendición de los sacerdotes es la que se
imparte a los fieles que entran en el templo. Es un texto de especial solemnidad
que se encuentra en Nm 6,24-26: «Yahweh te bendiga y te guarde, Yahweh te
muestre su rostro radiante y tenga piedad de té, Yahweh te muestre su rostro y te
conceda la paz».
6 . Cf. SNm (13).
7 . Es un Midrás que también comenta el libro del Deuteronomio. De la
misma antiguedad que Sifre Deuteronomio. La referencia es a edición de HOFF-
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2. La propuesta de paz tiene también un alcance limitado: se ha de
hacer sólo en caso de guerra de conquista dirigida contra una ciudad
en plan de combate abierto. Quedarían excluídas de las propuestas de
paz las guerras puramente defensivas, las escaramuzas contra lugares
menores y las técnicas tácticas no directamente violentas como el
asedio y el bloqueo. Por otra parte, es claro el contexto de Dt 20: no
se pone en cuestión el salir a la guerra contra los enemigos con la
ayuda de Yahweh; sólo se plantea quiénes pueden estar exentos del
combate y qué hay que proponer previamente al combate mismo.
No deja de haber una cierta lógica en estas limitaciones: ante quien
ataca no cabe sino defenderse; la propuesta de paz sólo cabe si uno es
el agente que lleva la iniciativa; igualmente se entiende que el asedio
y el bloqueo producen tiempo y espacio suficiente para la reflexión
antes de llegar a la lucha directa; y obviamente la propuesta de paz se
reserva para acciones de envergadura contra ejércitos de envergadura,
no para escaramuzas contra lugares sin importancia. El midrasista no
hace sino deducir lo que es obvio del texto bíblico y conforme con el
sentir común.
3. Pero como ocurre en tantos midrasim, una palabra clave atrae
toda una serie de dichos flotantes sobre el tema: a la paz de la guerra
se añade la de los muertos, la de las alturas y la de los sacerdotes.
Cada uno de estos dichos tiene origen exegético: es evidente en la
paz en las alturas, que expresamente se refiere a Job 25,2, y para la paz
en la guerra, que es deducción directa de Dt 20,10; los paralelos citados de los otros dichos muestran expresamente su origen bíblico: Gn
15,15 para la paz de los muertos; Nm 6,24-26 para la paz de los sacerdotes. Es clara una agrupación con criterio mnemotécnico y ordenación gradualmente estudiada: la paz que necesitan los muertos, que
necesitan los vivos, que necesitan los ángeles. Los tres dichos son
anónimos y anónimos se repiten en SNm (13) (14) (24).
No sabemos por quién, dónde y cuándo se hizo esta recopilación
de textos sobre la paz. Su presencia en SDt y en SNm permite remontarla al período tannaítico, entre los ss. I y III. En mi opinión, no es
posible considerarla un añadido flotante que pudo haberse agregado
en cualquier momento, pues nos las habemos no con una mera agregación de textos similares unidos sin orden ni concierto, sino con una
verdadera composición, que no sólo ha alterado lo que que pudo ser
una secuencia espontánea (primero, la propuesta de paz en la guerra
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MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
como exégesis del texto bíblico que se va comentando, a lo que se
añaden los otros dichos sobre la paz), sino que también ha alterado el
valor original de cada dicho.
Literariamente hay que notar la secuencia: paz a los muertos, paz a
los vivos, paz a los ángeles, la paz de la bendición sacerdotal como
paz suprema. Esta composición no se presenta, pues, como exégesis
directa y exclusiva de Dt 20,10, sino que es en sí misma una presentación global de la paz como el don de Dios (la bendición sacerdotal:
«Y te conceda la paz» en Nm 6,26) que abarca cielos y tierra. Cada
uno de los dichos singulares aquí aportados se trasciende a sí mismo
para significar más de lo que en su origen fue (véanse los paralelos de
las luchas angélicas —«en las alturas»— en las que Dios pone paz).
Este carácter de unidad global y nueva está especialmente puesto
de manifiesto por la omisión de autores: no hay ningún «R. dijo»
mencionado, aunque en la tradición estos dichos son frecuentemente
atribuídos personalmente a alguien: la sentencia sobre la paz a los
muertos se atribuye a R. Yehosúa en PhS (21); la sentencia sobre la
paz en la guerra se atribuye a R. José el Galileo en PhS (19) y LvR (8);
la sentencia sobre la paz en las alturas se atribuye a Bar Qappara en
PhS (11) y a R. Yojanán en NmR 12,8; la sentencia sobre la paz de la
bendición sacerdotal se atribuye R. Leví en TanjB (3), a Yehosúa de
Siknín en nombre de R. Leví en PhS (25) y a Yehosúa de Siknín con
Mani de Seab en LvR (14). No importa por el momento la veracidad o
no de tales atribuciones; lo que importa es que nuestro midrasista no
las ha hecho: no ha compuesto un debate sino una pieza unitaria.
4. Hemos dejado para una reflexión final la mención de Moisés en
SDt (9). Literariamente aparece como añadido, pues la bendición sacerdotal supone el climax en la enumeración. Hay un intento polémico: mencionados los sacerdotes no puede menos de hacerse mención
de Moisés para no hacerlo menos. La misma fórmula «amante de la
paz» (oheb shalom) en la tradición rabínica se aplica originariamente
a Aarón: «Sé de los discípulos de Aarón, que ama la paz y corre tras
ella, ama a las criaturas y las atrae a la Torah» (Misnah Abot 1,12; cf.
ARN A 12,2). Esta tendencia es observable en PhS (23-24): tras aportar el dicho sacerdotal de Simón ben Gamaliel referente a Aarón, se
añade otra sentencia de R. Yehosúa que precisa que el sacerdote no
puede ser un ignorante sino un sabio de la Torah. Es llamativo que en
algunas colecciones desaparece absolutamente la mención de Aarón
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(LvR 9,9; SNm 42,2) y en referencia a la paz el protagonismo se sitúa
más en los estudiosos de la Torah que en los sacerdotes (SNm (1819)). En la creación y transmisión de la doctrina de la paz hay que
tener en cuenta los dos cauces.
Que literariamente nos encontramos con una sentencia añadida, es
evidente. Que los estadios redaccionales supongan diversidad de autores y/o diversidad cronológica, no es consecuencia inevitable. Lo
que sí puede advertirse es que la cita de Dt 2,26 tiene su lugar espontáneo en SNm (13) donde se ofrece (sin nombrar a Moisés) como ilustración de la sentencia en torno a la paz en la guerra. En el texto de
SDt hubiera sido natural, tras la cita de Dt 20,10, la secuencia: la
sentencia «tan grande es la paz...» más la ilustración de Dt 2,26. Pero
la inclusión de una pieza «teológica» rompió la secuencia esperada, y
el texto de Dt 2,26 sólo se recuperó para insistir no tanto en la misma
propuesta de paz sino en el autor de la propuesta.
2.2
Sifre Números § 42,2
Sifre Números es obra del mismo tipo y época que la anterior de
Sifre Deuteronomio. Su exégesis particularizada recorre el libro bíblico de Números. A diferencia de SDt, se atribuye a la escuela de R.
Yismael (comienzo s. II). Predomina el estilo académico y erudito,
aunque con numerosas piezas hagádicas.
Edición crítica: Horovitz, H.S., Siphre d’be Rab. Fasciculus primus: Siphre ad Numeros adjecto Siphre Zutta. Cum variis Lectionibus
et Adnotationibus. Leipzig 1917, reimpr. Jerusalem 1966. Traducción
española de M. Pérez Fernández, Midrás Sifre Números 1989. Reciente versión alemana con amplio estudio: Der Midrasch Sifre zu Numeri. Übersetzt und erklärt von Dagmar Börner-Klein. Verlag W. Kohlhammer. Stuttgart - Berlin - Köln 1997. Otras versiones en la citada obra
de H.L. Strack - G. Stemberger.
2.2.1
(1)
Traducción y Notas
«[Alce Yahweh su rostro sobre tí] y te conceda la paz» (Nm
6,26): en tus entradas paz y en tus salidas paz, paz con todo
hombre.
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(2)
(3)
(4)
(5)
(6)
(7)
R. Jananyah,8 prefecto de los sacerdotes, interpreta:
— «Y te conceda la paz»: en tu casa.
R. Natán9 interpreta:
— Se refiere a la paz del reino de la Casa de David, según está
dicho: «para dilatar el principado con una paz sin límites» (Is
9,6)
Otra interpretación:
— Esta paz se refiere a la Torah,10 pues está dicho: «Yahweh
da fuerza a su pueblo, Yahweh bendice a su pueblo con la
paz» (Sal 29,11).11
— Tan grande es la paz, que hizo cambiar 12 la historia de
Sara, según está dicho: «Y yo ya soy vieja...» (Gn 18,13).13
— Tan grande es la paz que hizo cambiar al Santo por su
causa.14
— Tan grande es la paz, que hizo cambiar a un ángel por su
causa.15
MANN, Berlín 1908-9, pag. 121.
8 . Del s. I, testigo todavía de la liturgia del templo.
9 . De finales del s. II.
10. La expresión hebrea es muy concisa: zeh shalom Torah, «ésta es la paz de
la Torah» o «esta paz es la Torah». El dicho es expresión de la tendencia rabínica
frente a la sacerdotal (cf. comentario a SDt 199).
11. Se supone la identificación de «fuerza» con «Torah» como en PhS (4).
El paralelismo entre los dos hemistiquios de Sal 29,11 produce la identificación
«fuerza» = «paz». En la tradición midrásica es una constante identificar «fuerza»
con «Torah», de donde la ecuación «paz-Torah». En algunos textos se aduce el
Sal 19,8: «La Ley de Yahweh es perfecta, reconforta al alma». En ARN B 24,3
llega a decirse: «La paz vale lo que todos los mandamientos que hay en la
Torah».
12. En las tres primeras sentencias de esta serie se usa el verbo shinnah con el
sentido de «alterar, cambiar, transformar». Se hace referencia a cambios y aparentes contradicciones que se dan en la Escritura.
13. GnR 48,18; TanjB (6); PhS (9); LvR (4); TB Yebamot 65b. En Gn 18,12
Sara dice que no podrá concebir porque «mi marido es viejo»; cuando en Gn
18,13 Yahweh reproduce las palabras de Sara, dice sólo que Sara dijo «y yo soy
ya vieja». Se interpreta que prudentemente Dios cambió el dicho de Sara para no
herir a Abraham y salvar la paz matrimonial.
14. Hizo que Dios mismo se retractara; o quizá podemos traducir «[la paz]
cambió [las palabras] de Dios». Puede ser referencia a 1Sam 15,1 y 16,1: en el
primer texto se ordena ungir a Saúl para después ordenar ungir a David.
15. Hizo que se cambiaran las palabras del ángel. Referencia a Juec 13,3.7 en
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
73
(5)
— Tan grande es la paz, que por causa de la paz el Nombre
escrito en santidad se disolvió en las aguas con el fin de
poner paz entre el hombre y su mujer.16
(9) R. Elazar17 dice:
— Tan grande es la paz, que los profetas la pusieron en boca
de todos los hombres.18
(10) R. Simón ben Jalafta19 interpreta:
— Tan grande es la paz, que sólo la paz es el vaso que puede
contener la bendición, según está dicho: «Yahweh da fuerza
a su pueblo, Yahweh bendice a su pueblo con la paz» (Sal
29,11). 20
(11) R. Elazar ha-Qappar21 dice:
— Tan grande es la paz, que todas las bendiciones se sellan
con la paz, según está dicho: «Yahweh te bendiga y guarde,
haga brillar su rostro sobre tí y tenga piedad de tí, alce Yahweh
su rostro hacia tí y te conceda la paz» (Nm 6,24-26).22
una situación similar a la de Abraham y Sara: un ángel anuncia a la mujer de
Manoaj que aunque es estéril y no ha tenido descendencia, concebirá y dará a luz
un hijo; cuando la mujer cuenta la historia a su marido omite las primeras palabras del ángel que pudieran provocar que el marido la despreciara. PhS (10).
16. PhS (12); LvR (11). Referencia al ritual de la ordalía de los celos (Nm
5,23; cf. SNm 16,3), cuyo objetivo era mostrar la culpabilidad o inocencia de la
mujer y recomponer, en su caso, la paz matrimonial. Véase O.I. RUIZ MORELL,
«Nm 5,11-31: La ordalía de los celos», en Reseña Bíblica 15 (1997) 59-66.
17. Probablemente se trate de Elazar ben Sammúa, de mediados del s. II,
discípulo de Aqiba, conocido simplemente como Elazar en Misnah y Tosefta.
Pero no es descartable que pueda tratarse de Elazar ha-Qappar, de la siguiente
generación, a quien se atribuyen muchos dichos sobre la paz en las obras rabínicas. En todo caso, el autor de esta recopilación ha distinguido a estos dos autores,
pues más adelante cita a Elazar ha-Qappar.
18. Esta sentencia se apoya en la creencia de que el saludo de shalom debe su
origen a los profetas. Al saludo de la paz se hace referencia en PhS (15) (23)
(27).
19. Comienzos del s. III.
20. Interpretación novedosa, que muestra el genio de su autor, de Sal 29,11,
normalmente interpretado en la equivalencia «fuerza = Torah = Paz». La expresión del salmo «bendecir con la paz (be-shalom)» puede entenderse como «bendecir en la paz». Sólo la paz (= la Torah) es, pues, el continente donde cabe la
bendición. Así en LevR (1). La implicación es que si la bendición sólo cabe en la
paz, la paz es condición previa e indispensable para recibir la bendición. Otra
74
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
(12) R. Elazar hijo de R. Elazar ha-Qappar23 dice:
— Tan grande es la paz, que incluso cuando los israelitas practican
la idolatría habiendo paz entre ellos,24 el Omnipresente —si así
puede decirse— decreta: Satán no les ha de tocar, según está
dicho: «Efraín se ha aliado a los ídolos, ¡déjalo!» (Os 4,17).25
Pero una vez que se han dividido ¿qué está dicho de ellos?
«Su corazón se ha dividido y lo pagarán» (Os 10,2). Así pues,
¡grande es la paz y odiosa la división!
(13) — Tan grande es la paz, que incluso en la hora de la guerra se necesita [proponer] paz, según está dicho: «Cuando
te aproximes a una ciudad para combatirla, la invitarás a
la paz» (Dt 20,10),26 «Desde el desierto de Qedemot despaché mensajeros a Sijón, rey de Jesbón, con propuestas
de paz» (Dt 2,26); «Jefté despachó unos emisarios al rey
de los ammonitas con esta embajada: ¿qué te he hecho yo
para que vengas contra mí a hacer la guerra a mi país? El
rey de los ammonitas contestó a los emisarios de Jefté...»
—¿qué contestó?— «Ahora devuélvelas en paz» (Juec 11,13).
(14) — Tan grande es la paz, que incluso los muertos necesitan
paz, según está dicho: «Te reunirás con tus padres en paz»
(Gn 15,15); y también: «En paz morirás y en los perfumes de
tus padres» (Jr 34,5).27
(15) — Tan grande es la paz, que se concede a los que se convierten, según está dicho: «Les creo en los labios este canto: paz
al de lejos, paz al de cerca» (Is 57,19).28
(16) — Tan grande es la paz, que se da como lote de los justos,
según está dicho: «[El justo] entrará en la paz, reposarán
interpretación ingeniosa y rica de Simón ben Jalafta, en LvR (13).
21. Final del s. II.
22. PhS (25); TanjB (3).
23. Comienzos del s. III. también llamado Bar Qappara.
24. TanjB (2) lee: «manteniendo la unidad».
25. El verbo jbr («unirse, aliarse, asociarse...») lo asocia el midrasista con la
comunidad unida de Israel. El sentido del verbo hebreo por «déjalo» es oscuro,
pero para el midrasista resulta claro: hnj lw, «dale descanso, déjale en paz», sin
ningún sentido peyorativo. El resultado de tal lectura es que si Israel permanece
unido, aunque llegara a practicar la idolatría, Dios lo protegerá. La mención a la
idolatría también en TanjB (2).
26. SDt (6); PhS (19); LvR (8). Véase nuestro comentario anterior a SDt.
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
75
sobre sus lechos [los que siguen el camino recto]» (Is 57,2).29
(17) — Tan grande es la paz, que no se da como lote de los malvados, según está dicho: «No hay paz para los malvados, dice
Yahweh» (Is 57,21).
(18) — Tan grande es la paz, que se concede a los amantes de la
Torah, según está dicho: «Paz abundante para los que aman
tus leyes» (Sal 119,165).
(19) — Tan grande es la paz, que se concede a los estudiosos
de la Torah, según está dicho: «Todos tus hijos serán discípulos de Yahweh, paz abundante tendrán tus hijos» (Is
54,13).
(20) — Tan grande es la paz, que se concede a los humildes, según está dicho: «Los humildes poseerán la tierra y disfrutarán de abundante paz» (Sal 37,11).30
(21) — Tan grande es la paz, que se concede a los que hacen
justicia, según está dicho: «La paz es obra de la justicia» (Is
32,17).31
(22) — Tan grande es la paz, que el Santo, bendito sea, es llamado con el nombre de paz, según está dicho: «Y le llamó YahwehShalom» (Jue 6,24).32
(23) R. Jananyah, prefecto de los sacerdotes,33 dice:
— Tan grande es la paz, que pesa como toda la obra de la
creación, según está dicho: «Artífice de la luz y creador de
las tinieblas, autor de la paz» (Is 45,7).34
(24) — Tan grande es la paz, que hasta los habitantes de las alturas
necesitan paz, según está dicho: «Poder y terror con él, pero
pone paz en sus alturas» (Job 25,2).35 Y advierte que aquí hay
27. SDt 199 (5); PhS 16 (21).
2 8 . En el Nuevo Testamento Ef 2,11-21 usa el mismo texto de Isaías para
cantar la obra de reconciliación entre los de lejos y los de cerca que hizo Cristo
«nuestra paz».
29. Sentencia similar referida a los justos, en PhS (20).
30. La cita del Salmo 37 es el colofón que cierra PhS (27). La conexión entre
«humildad - paz - tierra» está también en las bienaventuranzas neotestamentarias:
Mt 5,3-12.
31. La conexión «paz - justicia» se desarrolla en las sentencias de PhS (2)
(3).
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
76
materia para una deducción a minori ad maius: si donde no
hay ni enemistad ni rivalidad ni odio ni gentes de guerra, se
necesita la paz, ¡cuánto más donde sí se dan tales condiciones!
2.2.2
Comentario
1. Al igual que en SDt 119, aquí se agrega a la exégesis del texto
bíblico (Nm 6,26) una colección de sentencias sobre la paz, simplemente porque el tema de la paz es central en el versículo. El resultado
es un conjunto grandioso: un compendio de la tradición rabínica sobre la paz en 24 sentencias. Pero redaccionalmente es una interrupción de la exégesis tannaítica. Que el bloque de sentencias no pertenece a la exégesis original, resulta evidente al apreciar que es sólo en
la sentencia 11 donde se vuelve a la exégesis de Nm 6,26.
El fenómeno de las interrupciones en la exégesis fluida mediante
inserción de bloques diversos es muy frecuente en los midrasim y ya
no llama la atención. Se trata de tradiciones flotantes («Wandertraditionen» en expresión de Börner-Klein) o de fórmulas acuñadas para la
enseñanza y transmitidas fielmente con alguna relativa libertad («Freie
Wiedergabe einer inhaltlich fixierten Lehrtradition»).36 Por su tono
sapiencial, por su estructura rítmica y por el testimonio mismo de la
tradición que las ha conservado, agrupado y transmitido, no puede
dudarse del sentido didáctico de las sentencias y, por tanto, de la
orientación didáctica de la misma composición.
2. Siendo una composición didáctica, debemos presumir un orden,
no una mera amalgama. Con todo, no cabe descartar añadidos, desarrollos o actualizaciones en el proceso de elaboración e incluso en la
transmisión textual. El midrás se define como «obra abierta» que crece y se completa en la tradición (Börner-Klein, 771ss). Atendiendo a
criterios puramente formales se distingue inmediatamente:
— Las sentencias 1-4 pertenecen al estilo característico de Sifre Nú-
32. PhS (14); LvR (9).
33. Es notable que esta pieza empieza y termina con el mismo maestro: un
hombre del templo.
34. El midrasista explota el paralelismo entre el creador y el autor de la paz.
En ARN B 24,3 la paz es llamada «primogénito o gloria del mundo».
35. SDt 199 (7); PhS (11). Se entiende que «paz en sus alturas» quiere decir
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
77
meros y se deben considerar como la exégesis propia del midrás de la
escuela de Yismael.
— El bloque de sentencias 5-24, todas ellas iniciadas con «Tan grande
es la paz, que...». Éste es un bloque de 20 sentencias añadido al
texto original del midrás.
— Dentro del bloque de las 20 sentencias añadidas se distinguen
algunas unidades menores: 5-7 usan como término clave el verbo
«cambiar, transformar, alterar» (heb. shinnah) y se refieren a alteraciones que incluso el texto bíblico ha sufrido por mantener la paz.
Todas se transmiten como anónimas.
— Las sentencias 15-21 tienen todas el mismo vocabulario básico: «Tan grande es la paz, que se concede a...» (heb. she-nittan), y
es una lista de los que merecen el don de la paz. Todas se transmiten como anónimas y todas están corroboradas con un texto bíblico
expreso.
— En las restantes sentencias (8-14 y 22-24) es difícil identificar
un criterio de agrupación. Todas se transmiten con gran variedad
de estilo y con mezcla de anónimas y autorizadas, también con
mezcla de las que citan la Biblia expresamente y las que no. Pero
hay 3 sentencias (13, 14 y 24) que se formulan con la misma estructura: los muertos, los guerreros y hasta los seres celestiales necesitan la paz; significativamente estas mismas sentencias son las seleccionadas en la colección de SDt; en ambos lugares se transmiten
como anónimas.
— Las 20 sentencias añadidas son todas midrásicas: explicación
de la Escritura y/o con fundamento en la Escritura. Explícitamente
el texto bíblico es citado en 16 sentencias, y sólo en 4 sentencias
no se aduce explícitamente (6, 7, 8, 9).
En conclusión, hay que notar 3 bloques claros y diferenciados:
— 1-4, exégesis midrásica original del texto bíblico de Nm 6,26;
— 5-7 y 15-21, sentencias anónimas ordenadas según el tema y
especialmente aptas para la transmisión oral y la repetición memorística;
— 13, 14 y 24, aunque aquí dispuestas desordenadamente por razones que no sabemos, pueden considerarse un conjunto homogéneo
como los anteriores: la misma estructura, fórmulas memorísticas, anonimato.
78
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
El resto es un añadido de sentencias diversas con nombre de autor.
3. Cuándo fueron añadidas tales sentencias, no podemos saberlo. La
transmisión textual es unánime. Los autores citados son todos tannaítas,
rabinos de los ss. I-III d.C., pero a lo largo de la tradición tales dichos se
han puesto en boca de otros rabinos. Sólo una comparación minuciosa
de todos los paralelos puede llevar a alguna prudente conclusión de las
dependencias literarias.
4. Atendiendo al contenido:
Las sentencias originales del midrás (1-4) muestran una gradación en
la exégesis: se parte de una exégesis obvia y genérica (sentencia 1), que
la bendición sacerdotal se refiere a la paz con todo hombre. Sigue una
discusión de Jananya y Natán, el primero limitándola al ámbito doméstico (sentencia 2), el segundo extendiéndola con sentido nacionalista al
Reino de la Casa de David (sentencia 3); tal sentido, absolutamente
anacrónico en la época de R. Natán (cc. 160-200 d.C.), sólo puede
tener un sentido mesiánico. Pero la discusión es puro montaje del redactor, pues Jananyah es hombre del s. I. En mi opinión, lo que el redactor
ha pretendido es componer la secuencia de las interpretaciones usuales
en su tiempo (en torno al s. III): la paz doméstica (ámbito privado) y la
paz mesiánica (ámbito nacional); a las que añade la interpretación rabínica de su momento (sentencia 4: «otra interpretación»): el don de la
paz es el don de la Torah.
Las sentencias 5-7 no precisan el contenido ni alcance de la paz:
sólo la ensalzan hasta el punto de mostrar que Dios mismo se contradijo por poner paz. Atendida la comprensión rabínica de la Escritura
como Palabra de Dios, la paz aparece como el valor máximo al que se
somete la misma Torah, por el que el mismo Dios justifica sus contradicciones y renuncios. A este bloque, por el contenido, puede asimilarse la sentencia 8: Dios toleró que su mismo nombre santo se disolviera en el agua, por poner paz.
Las sentencias 15-21 elencan a los que son beneficiarios o merecedores de la paz: los que se convierten, los justos, no los malvados, los
amantes de la Torah, los estudiosos de la Torah, los humildes, los que
hacen justicia. En esta serie hay que advertir la inclusión específica del
espíritu rabínico (mención de los amantes y estudiosos de la Torah) en
unas condiciones más amplias (conversión, justicia, humildad). Excluyendo las dos condiciones rabínicas, esta serie puede ponerse en para-
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
79
lelismo con las bienaventuranzas evangélicas (Mt 5,3-2), que sin duda
hunden sus raíces en una misma espiritualidad.
Las sentencias 13, 14 y 24 señalan a los que necesitan la paz: son
todos, desde los muertos hasta los seres celestiales; nadie queda excluído. Su universalismo es total.
El resto de las sentencias añadidas mira fundamentalmente a exaltar la paz con observaciones curiosas (sentencia 9, explicación del
saludo ordinario con la palabra «paz», shalom), artificiosidades exegéticas (sentencia 10 y 11). Finalmente la valoración extrema de la
paz se ofrece en dos sentencias osadas (12 y 23): la paz hace que Dios
perdone hasta la idolatría, la obra de la paz equivale a toda la obra de
la creación.
Aunque expresamente no se supera el ámbito nacionalista o particularista, la osadía de las afirmaciones permiten y generan consecuencias que van más allá de «la intención del autor».
Lo sorprendente es que en una colección tan amplia no se incluya ninguna referencia al modelo característico del hombre pacífico,
Aarón, representación del ministerio sacerdotal. En la Misnah Abot
1,12 se recordaba el dicho de Hillel que proponía a Aarón como el
que «ama la paz y busca la paz», y Aarón es exaltado como pacificador en las leyendas de ARN A 12,2.6 y B 24,5. En PSh (23) (24)
Aarón es explícitamente mencionado como sacerdote en su función
pacificadora. Pero el texto original de nuestro midrás y sus complementos son marcadamente rabínicos y rabínica es la composición
midrásica de conjunto Sifre Números. Simultáneo al movimiento
por introducir a Moisés en los aforismos de la paz es el no disimulado silencio sobre Aarón.
2.3 Tanjuma Buber, Tsaw 10
El midrás Tanjuma es un comentario homilético a todo el Pentateuco. Debe su nombre a R. Tanjuma bar Abba, del s. IV, de quien se
recogen numerosas homilías que comienzan con la frase estereotipada: «Así comenzó a hablar R. Tanjuma bar Abba». En el supuesto de
que este rabino haya sido realmente el autor del núcleo básico del midrás, hay que contar con un crecimiento y actualización posteriores,
que puede llegar hasta el s. IX. En el transcurso de su transmisión se
añaden obviamente glosas y piezas menores atraídas por el tema o por
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
80
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
no fueron. Y son éstas: Cuando murió Jacob y «vieron los
hermanos de José que había muerto su padre...» (Gn 50,15)
¿qué hicieron? Fueron a Bila y le dijeron: Reúnete con José
y dile: «Tu padre dio instrucciones antes de su muerte diciendo...» (Gn 50,16). Pero Jacob jamás ordenó ninguna de
estas cosas; fueron ellos [los hermanos de José] los que las
dijeron por cuenta propia.45
evocaciones literarias o meramente lingüísticas. Probablemente la pieza
sobre la paz que aquí estudiamos sea una inserción de este tipo; consiguientemente resulta de difícil datación.
Edición. Uso la conocida como recensión de Buber: S. Buber, Midrash Tanhuma, 2 vols. Vilna 1887, reimpr. Jerusalem 1964. No existe
aún traducción española. Para las traducciones a otras lenguas consúltese la citada obra de H.L. Strack - G. Stemberger.
(5)
2.3.1
(1)
(2)
(3)
(4)
Traducción y Notas
«Y ésta es la ley de los sacrificios pacíficos» (Lv 7,11): que37
ponen paz entre Israel y su Padre que está en los Cielos.
R. Elazar ha-Qappar38 dice:
— Tan grande es la paz que incluso cuando los israelitas
practican la idolatría pero permanecen en unidad,39 no se les
aplica la medida de la justicia,40 según está dicho: «Efraín se
ha aliado a los ídolos, ¡déjalos!» (Os 4,17)41
Dijo R. Leví:42
— Tan grande es la paz que la bendición de los sacerdotes
sólo se sella con la paz, según está dicho: «y te conceda la
paz» (Nm 6,26).43
Dijo R. Simón ben Gamaliel:44
— Tan grande es la paz que el Santo, bendito sea, exclusivamente en beneficio de la paz, escribió en la Torah cosas que
37. Buber reconstruye: «Tan grandes son los sacrificios pacíficos que». También puede entenderse: «Tan pacíficos son que». Pero en la formulación de la
exégesis es usual el uso de «que» directamente tras el texto bíblico para ofrecer
su interpretación. Debe, pues, entenderse simplemente como «[Quiere decir] que»,
38. Final del s. II. Este dicho se atribuye a su hijo en SNm (12).
39. Literalmente: «en una misma congregación (jaburah)». SNm (12) habla
expresamente de «permanecer en paz»
40. En el lenguaje rabínico entre los atributos de Dios se contraponen la
medida (es la misma palabra hebrea para medida y atributo: middah) de la
justicia y la medida de la generosidad, y el atributo de la generosidad supera al de
la justicia.
41. SNm (12) parece un texto más original: expresamente contrapone el
mantenimiento de la paz (en TanjB «la unidad» = «la congregación») con la
división.
81
(6)
(7)
Dijo R. Simón ben Gamaliel:
— Observa cuánta tinta ha sido derramada, cuántos cálamos
se han roto, cuántos niños han tenido que ser castigados,
cuántas pieles se han estropeado ¡para enseñar una cosa que
no estaba en la Torah!46
— Y del mismo modo puedes encontrar con referencia a
Sara. Tan pronto como los ángeles vinieron donde Abraham
y le dijeron: «En el plazo señalado tornaré a tí por esta
época y Sara tendrá un hijo» (Gn 18,14), en ese mismo momento «se rió Sara en su interior diciendo...» (Gn 18,12).
Pero el Santo, bendito sea, sólo dijo a Abraham: «¿Por qué
se ha reído Sara diciendo: ¿es que de verdad voy a parir
siendo ya anciana?» (Gn 18,13). 47 ¿Y todo por qué? ¡En
beneficio de la paz!
— Y en el mundo futuro, cuando el Santo, bendito sea, haga
retornar a los desterrados de Jerusalén, los retornará en paz,
según está dicho: «Pedid la paz para Jerusalén» (Sal 122,6).48 Y
en el mismo sentido dice: «He aquí que yo dirijo a ella como un
río la paz» (Is 66,12).
42. Maestro palestino del s. IV.
43. SDt (8); SNm (11); PhS (25); TanjB (3)
44. Probablemente es el padre de Yehudah ha-Nasi, del s. II. Con el mismo
nombre, el hijo de Rabbán Gamaliel I «el viejo» en el s. I.
45. Paralelos en PhS (22), LvR (7), TB Yebamot 65b. Es característico de
TanjB la intervención de Bila.
46. Esta curiosa observación es propia de este midrás. Una forma más breve
se encuentra en la otra recensión de Tanjuma (TanjW) Shofetim 16, atribuída a R.
Jizquiyah: «¡Cuántos cálamos se han estropeado y cuánta tinta se ha derramado
para escribir cosas que nunca existieron!».
47. Yahweh no menciona que también Sara había dicho que su marido era ya
un viejo (Gn 18,12), porque eso podía haber resultado despectivo para Abraham
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
82
2.3.2
Comentario
1. Es obvio que el conjunto de dichos (2) - (7) sobre la paz son una
inserción atraída por la mención de los «sacrificios pacíficos» (Lv
7,11). La mención de R. Leví. s. IV, marca el término post quem (=
ante quem non).
2. La exégesis de Lv 7,11 es anónima. Sin duda pertenece a la
exégesis tradicional y original del midrás; su formulación como exégesis puramente declarativa es característica de los midrasim más antiguos; su base técnica es la relación etimológica «shelamim (sacrificios pacíficos) - shalom (= paz)». En la historia de la tradición esta
exégesis tiene una especial importancia: por primera vez se asocian
los sacrificios con la paz, los sacrificios restablecen la paz entre Dios
y el hombre, producen la reconciliación. Textos como LvR (15) muestran el intento consciente de no dejar fuera de la reflexión de la paz la
importante acción sacrificial. Pero el origen de semejante asociación
puede razonablemente retrotraerse a la época del templo cuando los
sacrificios se realizaban efectivamente.
3. La inserción consta de tres dichos independientes sobre la paz,
ya sin ninguna relación con los sacrificios y sin ninguna relación
entre sí ni entre sus autores. El común denominador es una exaltación
de la paz: tan grande que puede anular el castigo de la idolatría, tan
grande que hasta la solemne bendición sacerdotal se sella con ella,
tan grande que hasta la Biblia miente por ella. Cada uno de los dichos
ha sido sacado de su contexto para formar una especie de antología.
Los tres dichos son conocidos de la tradición tannaíta más antigua: el
de la paz-idolatría está en SNm (12); el de la paz-bendición sacerdotal
está en SDt (8) y SNm (11); el de la paz-mentiras de la Biblia se
encuentra también, con otra formulación, en SNm (5) (6) (7).
Con respecto a esta última formulación: SNm aducía los ejemplos
de Abraham y Sara, Manoaj y su mujer, Saul y David. Pero TanjB
aduce un nuevo ejemplo, el de Jacob y sus hijos, que no estaba en las
colecciones tannaítas. Este ejemplo sí forma parte de las colecciones
más tardías de LevR y PhS, donde igualmente se atribuye a Simón ben
Gamaliel. Por ello sospechamos que es de alguna de estas colecciones
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
83
o de sus fuentes de donde está tomado el dicho en nuestro midrás. La
atribución a Simón ben Gamaliel puede cuestionarse; aquí tendría
aplicación el principio de que las tradiciones que sólo están testimoniadas tardiamente, deben considerarse de origen tardío aunque se
atribuyan a personajes antiguos (cf. H.L. Stravk - G. Stemberger, Introducción a la literatura talmúdica y midrásica. Valencia 1988, cap.
VI).
4. Desde un punto de vista redaccional resulta interesante observar
que el dicho de Simón ben Gamaliel tiene un desarrollo en (5) y (6)
con la repetición del mismo autor. Ello muestra, en mi opinión, el
carácter artificial y recopilatorio de la composición actual. No es composición literaria original.
5. La última sentencia (7) sobre la paz en el mundo futuro es absolutamente novedosa. Ni literaria ni temáticamente relacionada con las
anteriores.
Ya en PhS (26) la paz de Jerusalén es tema que se asocia a la vuelta
de los desterrados apoyándose también en Sal 122. Pero TanjB sitúa
el retorno a la paz de Jerusalén en el mundo futuro. La escatologización del mensaje salvador es una característica de la teología cristiana; en el judaísmo tal escatologización se introduce por la presión
angustiosa en que se ven en el exilio. Esta situación puede ser de
valor para datar esta inserción.
2.4
Levítico Rabbah 9,9
Levítico Rabbah es una colección de 37 homilías que toman como
base el libro del Levítico. Atendiendo a los rabinos citados, casi todos palestinos de los primeros siglos, y a las relaciones literarias con
fuentes paralelas (Tanjuma, Génesis Rabbah, Pesikta de Rab Kahana
y Talmud de Jerusalén), su redacción se puede datar entre los sigos V
y VI.
Aún no existe ninguna versión española. Guía para otras versiones,
en la obra citada de H.L. Strack -G. Stemberger. Edición crítica de M.
Margulies, Wayyikra Rabbah. A Critical Edition Based on Manuscripts and Genizah Fragments with Variants and Notes. 5 vols., Jerusalem 1953-1960
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
84
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
85
(Ex 19,2). El Santo, bendito sea, dijo: ésta es la hora en que
voy a entregar la Torah a mis hijos.53
2.4.1
(8)
(2)
(3)
Traducción y Notas
Dijo R. Simón ben Yojai:49
— Tan grande es la paz que todas las bendiciones están contenidas en ella: «Yahweh da fuerza a su pueblo, bendice a su
pueblo con la paz» (Sal 29,11).50
Jizquiyah dijo dos cosas:51
Jizquiyah dijo:
— Tan grande es la paz, que en relación a todos los mandamientos está escrito: «cuando veas...» (Ex 23,5), «cuando encuentres...» (Ex 23,4), «cuando suceda...» (Dt 22,6). Sólo si
un mandamiento viene a tus dominios, tú estás obligado a
cumplirlo. Sin embargo, aquí: «Busca la paz y síguela» (Sal
34,15); búscala en tu propio dominio y síguela hasta el dominio ajeno.52
Dijo Jizquiyah otra cosa más:
— Tan grande es la paz, que en todas las marchas de Israel
está escrito: «Partieron... y establecieron los campamentos»
(Nm 23,5-49). Partían entre disputas y acampaban entre disputas. Pero tan pronto como todos llegaron delante del monte
Sinaí, todos se hicieron un único campamento, como está
escrito: «E Israel estableció allí el campamento» (Ex 19,2).
Aquí no está escrito «Establecieron allí los campamentos los
hijos de Israel», sino «Israel estableció allí el campamento»
y causa de disgusto. Se trata de una observación frecuentísima en la literatura
rabínica: SNm (5); GnR 48,18; PhS (9); LvR (4); TB Yebamot 65b.
48. Esta reflexión sobre la vuelta del destierro está también en PhS (26). Pero
en TanjB (7) espresamente se resalta que ocurrirá en el mundo futuro: ello revela
una situación de especial dificultad en el exilio.
49. S. II, discípulo de Aqiba.
50. La base de la exégesis está en entender literalmente y espacialmente la
expresión hebrea «bendecir en la paz»: la paz es así el continente de las bendiciones. Tal es la base del dicho de SN 42 (10): «Solo la paz es el vaso que puede
contener la bendición».
51. Con el nombre de Jizquiyah se conocen dos rabinos palestinos de los ss.
III y IV. Los dos dichos que siguen de Jizquiyah se encuentran también consecu-
(4)
(5)
(6)
(7)
Bar Qappara54 dijo tres cosas:
Bar Qappara dijo:
— Tan grande es la Torah, que las Escrituras hablaron engañosamente en la Torah con el fin de poner paz entre Abraham
y Sarah, según está dicho: «Después que yo estoy gastada
¿podré tener gusto, cuando además mi marido está viejo?»
(Gn 18,12). Pero a Abraham [Yahweh] no se lo transmitió así,
sino: «y yo soy ya vieja» (Gn 18,13).55
Bar Qappara dijo otra cosa más:
— Tan grande es la paz, que las Escrituras hablaron engañosamente en los profetas con el fin de poner paz entre el hombre y su mujer, según está dicho: «Tú eres estéril... pero concebirás y darás a luz un hijo» (Jue 13,13). Pero a Manoaj no
lo dijo así, sino: «De todo lo que dije a la mujer ha de guardarse» (Jue 13,13),56 en todo caso, ella necesitará medicinas.
Bar Qappara dijo otra cosa más:
— ¡Cuán grande es la paz! Si los seres celestiales, entre los
que no hay ni envidia ni odio ni querella ni herejía57 ni
disputas ni divisiones ni ojeriza, necesitan paz, como está
escrito: «Pone paz en sus alturas» (Job 25,2), ¡cuánto más la
necesitarán los de aquí abajo, que sí tienen todas esas cualidades!58
Dijo R. Simón ben Gamaliel:59
— Tan grande es la Paz , que las Escrituras hablaron engaño-
tivos en PhS (5) (6).
52. PhS (5). Cf. ARN A 12,6; ARN B 24.
53. PhS (6) añade: «Puesto que los israelitas aman las disputas y odian la paz,
y se han hecho un solo campamento, ha llegado la hora en que...». Véanse notas
en PhS (6).
54. S. III. Los tres dichos que siguen, en diferente redacción, se atribuyen
también a Bar Qappara en PhS (9) (10) (11).
55. SNm (5); PhS (9); TanjB (6). En SNm y TanjB se transmite anónimamente.
56. PhS (10) precisa: «y ya no se menciona «tú eres estéril»», pues el conocimiento de la esterilidad de su mujer pudiera haber provocado el desprecio en
Manoaj. La curiosa observación de que la mujer necesitará medicinas es un
86
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
samente con el fin de poner paz entre José y sus hermanos,
como está escrito: «Así diréis a José: perdona, por favor, [el
delito de tus hermanos]» (Gn 50,17). Pero no encontramos
que Jacob les ordenara nada60
(8) R. José el Galileo61 dijo:
— Tan grande es la paz, que incluso en el momento de la guerra
hay que empezar con la [proposición de] paz, como está escrito:
«Cuando te aproximes a una ciudad, etc.» (Dt 20,10)
(9) Dijo R. Yudan b. R. José:62
— Tan grande es la paz, que el Santo, bendito sea, es llamado con el nombre de la paz, como está escrito: «Y le llamó
Yahweh-Shalom» (Jue 6,24).
(10) R. Tanjum bar Yudan63 dijo:
— De aquí se deduce que está prohibido saludar a nadie con
la paz en un lugar inmundo.
(11) R. Yismael64 transmitió:
— Tan grande es la paz, que el Santo, bendito sea, dijo que
el Nombre excelso escrito en santidad se disolviera en las
aguas, con el fin de poner paz entre el hombre y su mujer.
(12) R. Meir65 acostumbraba a sentarse a explicar [las Escrituras]66
el sábado por la tarde. Había allí una mujer en pie escuchándole. Se alargó la exposición y ella esperó hasta que terminó y
entonces se fue a su casa y encontró que la vela se había
extinguido.
resumen de las recomendaciones en Jue 13,14, subrayando el carácter natural del
proceso.
57. En las ed. impresas el texto mtzwt («mandamientos») parece confusión de
escriba por mynwt («herejía»)..
58. SDt (7); SNm (24); PhS (11).
59. Probablemente es el padre de Yehudah ha-Nasi, del s. II. Con el mismo
nombre, el hijo de Rabbán Gamaliel I «el viejo» en el s. I. El dicho se le atribuye
también en TanjB (4) y PhS (22).
60. «Pero no encontramos...» está escrito en arameo.
61. Entre los ss. I y II, de la generación de Aqiba. El dicho se recoge
anónimamente en SDt (6) y SNm (13). Se atribuye también a José el Galileo en
PhS (19).
62. Puede tratarse de un Yudan palestino del s. IV, que suele transmitir la
enseñanza de los maestros antiguos. La abreviatura «b. R.» puede entenderse
como «en nombre de». Pero el dicho aparece atribuído a Yehosúa, maestro entre
los ss. I y II, en PhS (14).
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
87
Le preguntó su marido:
— ¿Dónde estuviste?
Ella contestó:
— Estuve sentada escuchando al predicador.
Le dijo:
— Así y así [me haga Dios],67 que no volverás a la casa hasta
que vayas y escupas al predicador en el rostro.
Ella quedó [fuera] una semana, dos semans, hasta tres semanas. Sus vecinas le dijeron:
— ¿Aún estáis disgustados? Te acompañamos donde el predicador.
Tan pronto como las vió, R. Meir comprendió todo por el
espíritu de santidad,68 y preguntó:
— ¿Hay entre vosotras alguna mujer experta en pronunciar
conjuros contra los males de la vista?69
Las vecinas de la mujer le dijeron:
— Ve ahora, escúpele en el rostro y liberas así a tu marido [de
su juramento].
Pero cuando estuvo delante, se asustó y le dijo:
6 3 . Ilocalizable. El dicho se atribuye a Jiyya bar Abba (ss. III-IV) en PhS
(15). Es posible que Tanjum bar Yudan sea Tanjum bar Jiyya. En TB Shabbat
10b: «R. Hamnuna en nombre de Ulla dijo: Nadie puede saludar con la paz a su
prójimo en los baños».
6 4 . Entre los ss. I y II. El dicho se le atribuye a Yismael también en en PhS
(12); en SNm (8) se transmite anónimamente. Parece que SNm es la fuente de
los midrasim posteriores, pues este midrás se atribuye en la tradición a R. Yismael.
Véase Nm 5,23 donde se narra el ritual de la ordalía de los celos, y su comentario
rabínico en SNm 16,3.
65. S. II, discípulo de Aqiba. La historia que sigue está toda escrita en arameo. Se encuentra también en el Talmud de Jerusalén, Sotah 1.16d, donde se
ofrecen elementos aclaratorios. Posiblemente nuestro texto es una versión abreviada que supone un relato ya conocido. La anécdota protagonizada por R. Meir
se cuenta como un comentario al dicho de Yismael para obtener una moraleja
aleccionadora: si por poner paz entre el hombre y su mujer el Nombre de Dios se
deja disolver en el agua, ¡con cuánta más razón por la misma causa se habrá de
dejar el hombre hasta escupir en el rostro!
66. Literalmente: «se sentaba y escrutaba»; es un modismo de lenguaje que
expresa la autoridad del predicador. El término drsh, que en inicio se refiere al
estudio y explicación de la Escritura, se aplica después genéricamente a la predi-
88
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
— Rabbí, yo no soy experta en pronunciar conjuros contra
los males de la vista.
Él le contestó:
— Entonces ponme saliva siete veces en el rostro y quedaré
curado.
Ella lo hizo así. Él le dijo:
— Ve y dile a tu marido: tú me dijiste que lo hiciera una sola
vez ¡y yo le he escupido siete veces!
Sus discípulos le dijeron:
— Rabbí, ¡así avergüenzan a la Torah!70 ¿No podías habernos pedido a uno de nosotros que te pronunciara el conjuro?
Les dijo:
— ¿No es lo mínimo que se pide a Meir el ser como su Creador?71 Pues R. Yismael transmitió: Tan grande es la paz, que
el Santo, bendito sea, dijo que el Nombre excelso escrito en
santidad se disolviera en las aguas, con el fin de poner paz
entre el hombre y su mujer.
(13) R. Simón ben Jalafta72 dijo:
— Tan grande es la paz, que cuando el Santo, bendito sea,
creó su mundo hizo la paz entre los seres de arriba y los de
abajo. En el primer día creó de arriba y de abajo, como está
escrito: «En el principio creó Dios los cielos y la tierra» (Gn
1,1); en el segundo creó de arriba, como está escrito: «Haya
un firmamento» (Gn 1,6); en el tercero creó de abajo: «Y dijo
Dios: Reúnanse las aguas» (Gn 1,9); en el cuarto, de arriba:
«Haya lumbreras en el firmamento de los cielos» (Gn 1,14);
en el quinto, creó de abajo: «Y dijo Dios: Pululen las aguas»
(Gn 1,20); en el sexto vino a crear al hombre y dijo: si lo creo
de arriba, los de arriba van a superar a los de abajo en una
criatura. ¿Qué hizo? Lo creó de arriba y de abajo: «Modeló
cación.
67. Fórmula de juramento.
68. La versión del Talmud de Jerusalén (Sot 1,16d) precisa que él mismo se
hizo una herida en el ojo. Este detalle es esencial para la comprensión del relato.
69. «Contra el mal de ojo» no sería, en mi opinión, versión correcta. Parece
que aquí se trata simplemente de algún tipo de daño físico (procurado por el
mismo Meir, según aclaración de TJ) o molestia ocular (llagas, cataratas...). Toda
la escena se hace así más comprensible: la saliva cumple su misión curativa
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
89
Dios al hombre del polvo de la tierra» (Gn 2,7), de abajo; «Y le
sopló en sus narices aliento de vida» (Gn 2,7), de arriba.
(14) R. Mani de Sheab y R. Yehosúa de Siknin en nombre de R.
Leví:73
— Tan grande es la paz, que todas las bendiciones, cosas
buenas y consolaciones que el Santo, bendito sea, trae sobre
Israel se sellan con la paz. En la recitación del Shema‘:74
«extiende la tienda de la paz»;75 en la plegaria:76 «el que crea
la paz»;77 en la bendición de los sacerdotes: «Y te conceda la
paz» (Nm 6,26).
(15) — Para mí que aquí sólo se contempla [la paz] en las bendiciones78, ¿de dónde se deduce que también en los sacrificios?
[Del texto que dice:] «Esta es la ley del holocausto, de la
oblación, del sacrificio expiatorio, del sacrificio por el pecado, del sacrificio de investidura y de los sacrificios pacíficos» (Lv 7,37).
— Para mí que esto vale en la formulación general, ¿de dónde se deduce que también en la especificación particular?
[Del texto que dice:] «Ésta es la ley del holocausto» (Lv 6,2);
«Ésta es la ley de la oblación» (Lv 6,7); «Ésta es la ley del
sacrificio expiatorio» (Lv 6,18); «Ésta es la ley del sacrificio
por el pecado» (Lv 7,1); «Ësta es la ley del sacrificio pacífico»
(Lv 7,11).
— Para mí que aquí se contempla [la paz] sólo en las ofrendas
respecto al ojo enfermo y vindicativa cumpliendo el juramento del marido irritado.
70. Probablemente se refieren a ese tipo de juramentos, indignos del espíritu
de la Torah, pero popularmente obligantes.
71. En Sot 1,16d: «¿No será la gloria de Meir como la Gloria de su Creador?». La analogía es fantástica: si para restablecer la paz entre el hombre y la
mujer el Nombre santo de Dios se deja disolver en el agua, ¡con cuánta más
razón se dejará escupir en el rostro el mismo R. Meir!
72. Famoso narrador de parábolas y hagadista del s. III. El siguiente dicho es
característico de su ingenio y habilidad exegética. Cf. también SNm (10).
7 3 . Leví es maestro plaestino del s. IV. Mani y Yehosúa son sus discípulos,
transmisores habituales. El dicho, que de diferentes formas se encuentra ya en
las más antiguas colecciones: SDt (8), SNm (11), TanjB (3), PhS (25), se transmite en un principio anónimamente y después atribuído a Elazar ha-Qappar
(SNm) y Leví (TanjB).
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
90
privadas, ¿de dónde se deduce que también en las de la comunidad? Del texto que dice: «Tales son las cosas que haréis en
honor de Yahweh en vuestras solemnidades» y concluye «con
sacrificios pacíficos» (Nm 29,39)
— Para mí que esto vale para este mundo, ¿de dónde se deduce que también para el mundo futuro? [Del texto que dice:]
«He aquí que yo dirijo a ella como un río la paz» (Is 66,12).79
(16) Nuestros Rabbís80 dijeron:
—Tan grande es la paz, que cuando el Rey Mesías venga,
comenzará por [el anuncio de] la paz, según está dicho: «¡Cuán
hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que
anuncia la paz!» (Is 52,7).
2.4.2
Comentario
1. Se trata de una colección de sentencias sobre la paz, añadidas a
una homilía sobre Lv 7,37 que ilustra los diversos tipos de sacrificios.
Los últimos mencionados en el texto bíblico son los sacrificios pacíficos (shelamim). La relación etimológica con shalom (paz) permite la
adición de esta colección.
2. La recopilación de sentencias sobre la paz pertenece a una época
ya amoraítica posterior al s. IV.
— Así lo muestra la cita de rabinos del s.IV que señalan el término post quem.
— Lo confirma la lengua: un hebreo lleno de aramaísmos en
el vocabulario, que normalmente usa fórmulas arameas para introducir los textos bíblicos, que introduce a cada paso partículas
arameas y hasta sentencias arameas enteras, que incluye una larga
pieza toda escrita en arameo: la historia de R. Meir (12). Este tipo
de lengua mixta es característica del período amoraítico.
74. Oración compuesta por los pasajes bíblicos Dt 6,4-9; 11,13-21; Nm 15,3741, precedidos y seguidos de diferentes bendiciones.
75. Es la conclusión de una de las bendiciones que acompañan el rezo del
Shema.
76. La oración de «Las 18 bendiciones».
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
91
— El hecho de que todos los dichos —incluso los que anteriormente se transmitían anónimamente: (4) (6) (8) (14)— aparezcan
aquí atribuídos a un autor o transmisor identificado, revela que se
trata de una composición tardía. Escribe Stemberger: «La mención
del nombre está determinada por la concepción de que una sentencia vale sólo lo que su autor; de aquí el esfuerzo de los amoraítas por descubrir los autores de las sentencias anónimas».81
— El mismo relato arameo de R. Meir (12) tiene todos los rasgos
de los relatos tardíos del período amoraítico: «Estas investigaciones muestran con unanimidad que las tradiciones narrativas aparecen casi siempre más tarde que el material halákico atribuido al
maestro en cuestión. Historias sobre los primeros tannaítas apenas
si hay en la Misnah o Tosefta, son raras en los midrasim halákicos
y baraitot, en gran parte se encuentran en el estadio amoraíta de la
tradición y en los midrasim más tardíos. Esta circunstancia no se
explica sólo por la naturaleza predominantemente halákica de los
textos tannaíticos. Simplemente se trata de que el interés narrativo
viene posteriormente. No se puede excluir la posibilidad de que
auténticos recuerdos bioráficos se hubieran conservado por otros
canales (la tan socorrida y sufrida tradición oral), de forma que sólo
su fijación por escrito fuera tardía. Pero comoquiera que el material
narrativo aumenta sospechosamente en la medida en que nos distanciamos cronológicamente del rabino en cuestión, debemos contar seriamente con la introducción de elementos inventados y de
adorno».82
— Un estudio detallado de las sentencias muestra su dependencia
de anteriores colecciones:
— Las sentencias de Jizquiyah (2) y (3) se encuentran en el mismo
orden en PhS (5) y (6); el redactor de LvR añadió por su cuenta
como fórmula introductoria: «R. Jizquiyah dijo dos cosas» y repite
a continuación el nombre de Jizquiyah ante cada sentencia, lo cual
muestra que LvR está copiando una fuente anterior.
— El mismo fenómeno se repite en las tres sentencias de Bar Qa-
77. Final de la bendición 18.
78. Siguen cuatro extensiones: el sello de la paz vale también para los sacrificios en general, para todos y cada uno de los sacrificios en particular, para los
92
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
ppara (4) (5) (6), que se encuentran en el mismo orden en PhS (9)
(10) (11).
— De la misma manera se entiende que sólo por respetar el orden
o los bloques de sus fuentes la sentencia sobre la alteración de las
palabras de la Torah (7) esté separada de las sentencias (4) (5) sobre
el mismo tema. Con todo, no podría deducirse sin más que nuestro
texto depende directamente de PhS, pues entonces resultarían aún
más difíciles de explicar las ausencias de determinadas sentencias.
Es hipótesis menos complicada postular que ambas colecciones
dependen de fuentes comunes independientes, acaso transmitidas
oralmente o de bloques errantes. La dependencia literaria directa
no es admisible.
3. Si pasamos ahora al nivel redaccional, cabe preguntarse por el
interés específico de esta colección en su contexto literario e histórico. Ésta son mis observaciones:
— El objetivo de esta colección es crear una enseñanza de tipo
homilético aprovechando los dichos sobre la paz de la tradición. El
texto bíblico inicial sería Lv 7,37 («Ésta es la ley [ ] de los sacrificios pacíficos») con el que termina LvR 9,8. Este texto es ilustrado
inmediatamente con Sal 29,11 en una sentencia de Simón ben Yojai («en la paz se contienen todas las bendiciones»); esta sentencia
se repetirá al final de la composición comentada por R. Leví y sus
transmisores, y recibirá el comentario anónimo (editorial) que extiende la acción benéfica de la paz a los sacrificios., volviendo a
recoger otra vez el texto inicial de Lv 7,37. Es justamente el párrafo
(15) de la composición el que me parece marca la intención del
editor: es el único anónimo y el único que recoge el texto lemma.
— Formalmente el redactor ha guardado las normas convencionales de las homilías: el texto de la Torah es ilustrado por uno de los
Escritos (en este caso, Salmos), se termina tras larga disgresión volviendo al texto inicial y se concluye con un colofón consolador
que anuncia la Jerusalén escatológica (15 final) y la paz mesiánica
(16).83 Todo ello está construído a modo de mosaico con sentencias
independientes tradicionales. Posiblemente la única sentencia original del redactor sea la argumentación del (11) realizada al estilo
tannaítico.84
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
93
— En el largo muestrario de sentencias sobre la paz ven su luz por
primera vez aquí dentro de la historia de la tradición:85
— la sentencia (2), atribuída a Jizquiyah, sobre la necesidad de
buscar la paz donde se encuentre, aunque sea fuera del propio
dominio;
— la sentencia (3), también atribuída a Jizquiyah, sobre la
necesaria unidad de Israel como condición para recibir la
Torah,
— y la sentencia (13), atribuída a Simón ben Jalafta, sobre
la unidad creacional del hombre hecho de la pacificación
entre elementos del cielo y de la tierra. Es evidente la tendencia moralística o práctica, muy propio de las homilías y
que hace a estas sentencias especialmente apropiadas para
ellas. Al mismo tiempo observamos una tendencia marcada
a redondear, completar y fundamentar la reflexión sobre la
paz: una actitud y praxis pacificadora queda así más y más
asegurada y motivada.
2.5
Pereq ha-Shalom (Derek Erets Zutta, Pereq 11)
Pereq ha-Shalom significa «capítulo de la paz». Quiere ser una recopilación de la sabiduría de Israel sobre la paz. De hecho es la mayor
colección de sentencias sobre la paz que conocemos en el mundo rabínico. Están incluídas entre los llamados Tratados Extracanónicos o
Menores del Talmud de Babilonia. En las ediciones suele aparecer como
cap. 11 del tratado Derek Eretz Zutta, aunque es independiente de él.
sacrificios privados y para los públicos, en este mundo y en el futuro. La implicación es que todo tipo de sacrificio es sellado con la paz y produce paz aquí y
en el mundo futuro. Debe observarse la argumentación muy típica de los midrasim halákicos más antiguos y el interés en ampliar a los sacrificios la teología de
la paz.
79. En la Jerusalén de Is 66 el midrasista ve la ciudad nueva del mundo
futuro. Véase en TanjB (7) el acento escatológico.
80. Es obviamente una conclusión editorial tras la exposición de los dichos
sobre la paz. La referencia escatológica y mesiánica es característico colofón de
las homilías. En PhS (18) un dicho similar se pone en boca de José el Galileo.
81. H.L. STRACK-G. STEMBERGER, Introducción a la literatura talmúdica
y midrásica. Valencia 1988, p. 98.
82. Ibid.p 107.
83. Sobre la perspectiva escatológica y mesiánica con que concluyen las
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
94
La edición en M. Higger, The Treatises Derek Erez, Pirke ben
Azzai, Tosefta Derek Erez. Edited from Manuscripts with an Introduction, Notes, Variants and Translations. New York 1935, reimpr.
Jerusalem 1970. Véase reciente tradución y estudio de M. van Loopik, The Ways of the Sages and the Way of the World. The Minor
Tractate s of the Babylonian talmud Derek Eretz Rabba, Derek Eretz Zuta, Pereq ha-Shalom. Translated on the Basis of Manuscripts
and Provided with a Commentary. Tübingen 1991. Referencia a otras
versiones, en la citada obra de H.L. Strack - G. Stemberger. No existe
hasta el momento más versión española que la que aquí se ofrece.
2.5.1
(1)
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
(2)
(3)
Traducción y Notas
1. Dijo R. Yehosúa ben Leví.86
— Tan grande es la paz que la paz es a la tierra como la
levadura a la masa. Si el Santo, bendito sea, no hubiera
donado paz a la tierra, la espada y las fieras habrían dejado
al hombre87 sin descendencia. ¿Cuál es el argumento? Lo
que está escrito: «Pondré paz en la tierra, [de suerte que os
acostaréis sin que nadie os turbe; haré desaparecer del país
las bestias dañinas y la espada no pasará por vuestra tierra]» (Lv 26,6), y «tierra» significa Israel, según se dice:
«Os felicitarán todas las naciones porque seréis una tierra
hermosa» (Mal 3,12).88 Y también:89 «he aquí que toda tierra descansa en silencio» (Zac 1,11), «una generación viene
y otra generación va, pero la tierra se levanta hasta la eternidad» (Qoh 1,14).90 Un reino viene y otro reino va, pero
Israel permanece eternamente. Salomón quiso decir:91 Aunque una generación va y otra viene, un reino va y otro
viene y los decretos contra Israel 92 se renuevan continuamente, la tierra permanece, los israelitas permanecen eternamente, ni han sido abandonados ni serán abandonados,
ni han sido aniquilados ni serán aniquilados, según está
86. Amoraíta palestino del s. III.
87. Otras lecturas: «a la tierra».
(4)
95
dicho: «pues yo, Yahweh, no cambio, y vosotros, hijos de
Israel, no habéis sido aniquilados» (Mal 3,6). Como yo ni
cambio ni voy a cambiar, de la misma manera vosotros,
hijos de Jacob, ni sois aniquilados ni vais a ser aniquilados,
sino que «vosotros, que os habéis adherido a Yahweh vuestro Dios, estáis hoy todos vivos» (Dt 4,4).
2. Allí93 se nos ha transmitido: «R. Simón ben Gamaliel94
dice: sobre tres cosas se sostiene el mundo, sobre la justicia,
sobre la verdad y sobre la paz».95
Dijo R. Muna:96
— Las tres son la misma cosa, pues puesta la justicia, se cumple la verdad y se cumple la paz. Y las tres se mencionan en
un mismo versículo, pues está dicho: «Verdad y justicia de paz
juzgad en vuestros tribunales» (Zac 8,16).97 Dondequiera que
hay justicia hay paz y dondequiera que hay paz hay justicia.98
3. Dijo R. Yehosúa:99
— Tan grande es la paz que cuando todos los israelitas se
levantaron y dijeron: «Todo lo que Yahweh ha dicho haremos y obedeceremos» (Ex 14,7), se complació el Santo, ben-
88. El desarrollo de la argumentación muestra la habilidad exegética para
deducir la sentencia desde Lv 26,6. La interpretación de Mal 3,12 restringe el
horizonte de la paz a una dimensión nacionalista.
89. La argumentación que sigue es un añadido complementario, basado en
Qohelet —de donde su atribución a Salomón—, que resalta la visión nacionalista.
90. Probablemente el midrasista distingue entre la rutina silenciosa de toda la
tierra (las naciones) en Zac 1,11 y el levantamiento rompedor de la tierra (Israel)
en Qoh 1,14.
91. Literalmente «dijo». Pero es fórmula para introducir una explicación de
lo acabado de citar textualmente.
92. El texto dice «los enemigos de Israel», lo que parece autocensura o
eufemismo.
93. En la Misnah.
94. Probablemente es el padre de Yehudah ha-Nasí (s. II). pero con el mismo
nombre el hijo de Rabbán Gamaliel I en el s. I.
95. Abot 1,18. Es de notar que el dicho es una reformulación del de Simón
el Justo en Abot 1,2: «Sobre tres cosas se sostiene el universo: sobre la Torah,
sobre el culto y sobre la caridad». Ahora el culto es sustituído por la paz. La
experiencia trágica de las guerras internas y contra Roma que se dan entre uno y
otro dicho explican la reformulación.
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
96
(5)
(6)
(7)
dito sea, en ellos y les entregó su Ley y les bendijo con la paz,
según está dicho: «Yahweh a su pueblo da fuerza, Yahweh
bendice a su pueblo con la paz» (Sal 29,11).100
4. Dijo Jizquiyah:101
— Tan grande es la paz que para todos los mandamientos de
la Torah se escribe: «Cuando veas...» (Ex 23,5), «cuando encuentres...» (Ex 23,4), «cuando suceda...» (Dt 22,6), «cuando
construyas...» (Dt 22,8). O sea, que cuando un mandamiento
viene a tus dominios, tú estás obligado a cumplirlo; pero
¿qué es lo que se escribe para la paz? «Busca la paz y síguela» (Sal 34,15), búscala en tu propio dominio y síguela hasta
el dominio ajeno.102
5. Dijo Jizquiyah:
— Tan grande es la paz que en todas las marchas de Israel
está escrito: «Partieron... y establecieron los campamentos»
(Nm 33,5-49).103 Partían entre disputas y acampaban entre
disputas. Pero cuando llegaron al Sinaí montaron un solo
campamento: «E Israel estableció allí el campamento» (Ex
19,2).104 El Santo, bendito sea, dijo: «Puesto que los israelitas odian las diputas y aman la paz y se han hecho105 un
solo campamento, ha llegado la hora en que les dé mi Torah».
Adonías fue asesinado106 sólo porque era hombre de división
96. Maestro de comienzo del s. III.
97. Esta cita se pone en boca de Simón ben Gamaliel en Misnah Abot 1,18.
98. En Is 32,17 se apoya la sentencia básica de SNm (21): «tan grande es la
paz, que se concede a los que hacen justicia».
99. Yehosúa ben Jananyah, tannaíta de entre los ss. I-II.
100. La paz se produce como consecuencia de la obdiencia a la Ley. La
equivalencia «fuerza» = «paz» = «ley» es una constante en la tradición midrásica
(cf. Mek a Ex 15,3; a Ex 15,13; a Ex 18,1; a Ex 19,2; a Ex 20,2; ARN A 23,1;
PRE 41,3; 46,3). Algunos testigos añaden la cita de Sal 19,8: «La ley de Yahweh
es perfecta, reconforta al alma». Véase SNm (4) con notas y comentario.
101. Amoraíta palestino del s. III o IV (hay varios amoraítas palestinos con el
mismo nombre). Los dos dichos que siguen se encuentran el LvR (2-3), ambos
introducidos con una fórmula añadida: «Jizquiyah dijo dos cosas. Dijo Jizquiyah...»
102. LvR (2). Dicho semejante an ARN A 12,6 atribuído a Simón ben Elazar.
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
97
y estaba permitido hablar mal contra el hombre de división, tal
cual habló el profeta Natán a Betsabé: «Yo entraré tras de tí y
confirmaré tus palabras» (1Rey 1,14).107
Y dijo Rabbí:108
— Todas las mentiras están prohibidas, pero está permitido
mentir en razón de poner paz entre el hombre y su prójimo.109
(9) 6. Dijo Bar Qappara:110
— Tan grande es la paz que también encontramos que la Torah habló engañosamente para poner paz entre Abraham y
Sara, según está dicho: «Riose Sara en su interior diciendo... y
mi marido está viejo» (Gn 18,12), pero al final dice: «yo soy la
anciana» (Gn 18,13).111
(10) 7. Dijo Bar Qappara:
— Tan grande es la paz que también encontramos que los
profetas hablaron engañosamente para poner paz entre Manoaj y su mujer, pues al principio está escrito:112 «tú eres
estéril [... pero concebirás y darás a luz un hijo]» (Jue 13,3) ,
(8)
Cf. ARN B 24.
103. En es te capítulo se repiten hasta 39 veces los verbos «partir» y «acampar», siempre en plural. El midrasista entiende tales verbos «denominativamente»: «hacer partidas y hacer campamentos», lo que es indicio de divisiones entre
ellos; ¿por qué, si no, no hacer una sola partida de todos juntos y un solo
campamento con todos juntos?
104. La llegada al Sinaí se expresa con el verbo en singular, en contraste con
el plural del hemistiquio anterior, que define la marcha por el desierto: «Llegaron
al desierto del Sinaí y establecieron campamentos en el desierto, allí estableció el
campamento Israel frente a la montaña» (Ex 19,2)
105. Es una curiosa forma pasiva, probablemente no sin intención, que sugiere que fue Dios quien los reunió.
106. La historia de Adonías, hijo de David y pretendiente al trono, está narrada en 1Rey 1; su asesinato en 1Rey 2,25. La ilustración del ejemplo de Adonías
no está en LvR.
107. El juramento que Betsabé recuerda a David («Ve y entra a donde el rey
David y dile: oh mi señor rey, ¿no juraste a tu servidora diciendo: En verdad
Salomón tu hijo reinará después de mí...?», 1Rey 1,13) no aparece en ninguna
parte narrado, sin embargo Natán lo confirma. El midrasista entiende que se trata
de un engaño al que se induce al rey.
108. El Patriarca Yehudah ha-Nasí, editor de la Misnah según la tradición,
entre los siglos II y III.
98
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
pero al final está escrito: «tú concebirás [y darás a luz un hijo]»
(Jue 13,7) y ya no se menciona113 «tú eres estéril».114
(11) 8. Dijo Bar Qappara:
— Tan grande es la paz que entre los ángeles no hay enemistad ni envidia ni odio ni herejía ni querella ni disputa, pues
el Santo, Bendito sea, pone paz entre ellos. ¿Cuál es el argumento? «Poder y terror con él, pero pone paz en sus alturas»
(Job 25,2). El poder es Miguel y el terror es Gabriel, pero
ninguno violenta al otro siendo uno de fuego y otro de agua.115
En los hijos de los hombres, que tienen todos estos atributos,
¡cuánto más se requiere [que Dios ponga paz entre ellos]!116
(12) 9. Dijo R. Yismael.117
— Tan grande es la paz que Dios permitió que su nombre,
escrito en santidad, se disolviera en las aguas118 para poner
paz entre el hombre y su mujer119.
(13) 10. Dijo R. Yehosúa:120
— Tan grande es la paz que la alianza sacerdotal fue sellada
con la paz, según está dicho: «Yo le ofrezco a él mi alianza
de paz» (Nm 25,12).121
109. La mención de Adonías y el dicho de Rabbí constituyen la introducción
a los tres dichos que siguen de Bar Qappara. Véase mi comentario más adelante.
110. Tannaíta del s. III. Los 3 dichos que siguen de Bar Qappara aparecen
también en LvR (4-6) e introducidos con una fórmula conjunta adicional: «Bar
Qappara dijo tres cosas. Bar Qappara dijo...». Véase allí nuestro comentario.
111. Este texto pertenece a las alteraciones de la Torah que los tannaítas detectan: SNm (5-7). En TB Yebamot 65b: «En la escuela de R. Yismael se ha enseñado: Tan grande es la paz que hasta el Santo, bendito sea, modificó [la Torah],
porque primero se escribió: «y mi marido está viejo»...». El dicho se recoge
igualmente en GnR 48,18; TanjB (6); LvR (4).
112. «Al principio está escrito» está formulado en arameo, sin duda para
aprovechar eufónicamente la raiz ‘qr = «estéril» e «inicio, raíz».
113. De nuevo el verbo se expresa en arameo: ’dkr.
114. Cf. SNm (7). Si la mujer hubiera transmitido al marido el mensaje tal cual
lo recibió del ángel, el marido pudiera haberla despreciado. Lv R (5) tiene un
curioso añadido: «Pero a Manoaj sólo le dijo: «De todo lo que le dije a la mujer
ha de guardarse» (Jue 13,13). En todo caso ella necesitará medicinas». Desea
subrayarse que la superación de la esterilidad se da en un proceso natural.
115. La leyenda en NmR 12,8 (Soncino 472) se atribuye a R. Yojanán. Falta
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
99
(14) Dijo R. Yehosúa:122
— Tan grande es la paz que el Santo, bendito sea, es llamado
con el nombre de paz, según está dicho: «Y le llamó YahwehShalom» (Jue 6,24).123
(15) Dijo R. Jiyya bar Abba:124
— De aquí se deduce que está prohibido saludar con la paz a
nadie en un lugar inmundo.125 ¿Cuál es la razón? «Construyó
allí Gedeón un altar a Yahweh y le llamó Yahweh-Shalom»
(Jue 6,24). Si un altar, que no come ni bebe ni huele y que
sólo está construído para la expiación de Israel, es llamado
Paz, ¡con cuánta más razón el que ama la paz persigue la paz,
se adelanta con el saludo de la paz y devuelve el saludo de la
paz, y pone paz entre Israel y su Padre que está en los Cielos126, [merece ser llamado con el nombre de Paz]!127
(16) R. José el Galileo128 dijo:
— También el Mesías es llamado con el nombre de Paz, según está dicho: «Padre eterno, Príncipe de la Paz» (Is 9,5).(17)
12. R. Yehosúa dijo:
en LvR, donde «la paz en las alturas» se desarrolla por la paz entre «los de arriba
y los de abajo» (LvR (13). En ARN A 12,6 la leyenda de los ángeles tiene
distinto desarrollo.
116. Todo el dicho está recogido anónimamente en la tradición tannaíta en
forma que parece la base de la leyenda angélica posterior. SNm (24): «Tan
grande es la paz que, que hasta los habitantes de las alturas necesitan paz! «Poder
y terror con él, pero pone paz en sus alturas» (Job 25,2). Y advierte que aquí
hay materia para una argumentación a minori ad maius: si donde no hay ni
enemistad ni rivalidad ni odio ni gentes de guerra se necesita la paz, ¡cuánto más
donde sí se dan tales condiciones!». También en SDt (7). Cf. LvR (6), ARN A
12,6, ARN B 24,3; Lc 19,38.
117. Tannaíta entre los ss. I-II.
118. Nm 5,23. Cf. SNm 16,3. El ritual de la ordalía de los celos incluía
escribir el nombre de Dios en una tablilla y disolverla en el agua que se daba a
beber a la mujer.
119. Este dicho se recoge anónimamente en SNm (8). También lo recoge LvR
(11), quien añade un larga historia aramea de R. Meir en LvR (12). Véase allí
nuestro comentario.
120. Ya se reprodujo un dicho suyo en PhS (4).
121. SDt (8) reproduce el dicho anónimamente y sin aportar texto bíblico. En
TanjB (3) el dicho se atribuye a R. Leví y se cita Nm 6,26. Cf. SNm (11) y LvR
(14)
100
(18)
(19)
(20)
(21)
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
— Tan grande es la paz que los israelitas son llamados con el
nombre de Paz, según está dicho: «semilla de paz, la viña dará
su fruto» (Zac 8,12). ¿Para quién es la paz? Para la «descendencia» es la paz129
13. R. José el Galileo dijo:
— Tan grande es la paz que cuando el Rey Mesías se revela a
los israelitas comienza con [el anuncio de] la paz, según está
dicho: «¡Cuán hermosos son sobre los montes los pies del mensajero que anuncia la paz!» (Is 52,7).130
14. R. José el Galileo dijo:
— Tan grande es la paz que en la hora de la guerra hay que
empezar con la [propuesta de] paz, según está dicho: «Cuando te acerques a atacar una ciudad, primero proponle paz»
(Dt 20,10)131
15. R. Yehosúa dijo:
— Tan grande es la paz que el Santo, bendito sea, en el futuro132 sostendrá a los justos con la paz, según está dicho: «la
intención se sostiene en ti, que mantienes la paz [porque en tí
confía]» (Is 26,3)
16. R. Yehosúa dijo:
— Tan grande es la paz que se asigna tanto a los vivos como
a los muertos. ¿De dónde se deduce que se asigna a los vivos? «Dijo Jetro a Moisés: Vete en paz» (Ex 4,18). ¿De dónde se deduce que también se asigna a los muertos? «Y tú irás
122. En LvR (9): «R. Yudan b. Y. Yosé».
123. SNm (22); LevR (9).
124. Amoraíta de la tercera generación, comienzos del s. IV. En LvR (10):
«R. Tanjum b. Yudan».
125. En Shabb 10b (inicio): «R. Hamnuna en nombre de Ulla dijo: Nadie
puede saludar con la paz a su prójimo en los baños».
126. «Poner paz entre Israel y el Padre que está en los Cielos» es efecto de los
sacrificios pacíficos, según TanjB (1).
127. En Ber 17a se dice de Yojanán ben Zakkai que nadie, ni siquiera un
gentil, se le adelantaba en el saludo de la paz. La conclusión a fortiori falta en
LvR (10).
128. Tannaíta de la 2ª generación, entre los ss. I y II.
129. El término hebreo zera, «semillla» y «descendencia», es específico para
designar la «descendencia santa», «el pueblo de Israel»; de aquí su paso del
sentido material al metafórico, ya presente en el mismo profeta, quien usa la viña
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
101
a reunirte con tus padres en paz» (Gn 15,15).133
(22) 17. R. Simón ben Gamaliel dice:
— Tan grande es la paz que encontramos que las tribus hablaron engañosamente para poner paz entre José y sus hermanos,
según está dicho: «Mandaron a decir a José: Tu padre dio
instrucciones diciendo... [así diréis a José: perdona, por favor,
el delito de tus hermanos]» (Gn 50,17). Pero no encontramos
que les hubiera ordenado nada134.
(23) 18. R. Simón ben Gamaliel dice:
— Tan grande es la paz que el sacerdote Aarón sólo por la paz
es alabado, pues era amante de la paz y perseguía la paz,135 se
anticipaba con el saludo de la paz y devolvía el saludo de la
paz, según está dicho: «En paz y en rectitud marchó conmigo»
(Mal 2,6). ¿Que hay escrito después? «Y a muchos hizo volver
del pecado » (ibid.). Esto enseña que cuando él veía a dos
hombres con mutuo odio, se dirigía a uno de ellos y le decía:
« ¿por qué odias a fulano? Ya vino a mi casa y se postró ante
mí y me dijo: he pecado contra fulano, ve y pacíficalo» , y
dejaba a éste y se iba donde el otro y le hablaba como al
primero y así ponía paz, amor y amistad entre unos y otros y
a muchos hizo volver del pecado.136
(24) Dijo R. Yehosúa:
como imagen de Israel.
130. Un dicho similar, atribuido a «nuestros maestros» es la conclusión de LvR
(16) «Nuestros maestros dijeron: tan grande es la paz que cuando el Rey Mesías
venga, comenzará por [el anuncio de] la paz, según está dicho: «cuán hermosos...
» (Is 52,7)».
131. Este dicho se encuentra también en LvR (8). Es recogido anónimamente
en SNm (13), quien añade además las propuestas de paz enviadas a Sijón y a los
ammonitas (Dt 2,26 y Jue 11,12-13), y en SDt (6).
132. La fórmula hebrea (atid l-) podría tener un sentido escatológico. Visto el
contexto de Is 26 (himno triunfal de los rescatados al ingresar en su ciudad
amurallada), es posible que el midrasista simplemente revele una salida de la
opresión en la que en el momento el pueblo vive. Una sentencia similar, apoyada
en Is 57,2, en SNm (16). El retorno a una Jerusalén «nueva» en el mundo futuro
está supuesto en LvR (15 final); véase allí comentario.
133. SNm (14) aporta anónimamente sólo la parte de los muertos con algunas
variantes: «Tan grande es la paz que incluso los muertos la necesitan, según está
dicho: «Te reunirás con tus padres en paz» (Gn 15,15), y también: «En paz
102
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
— El profeta es llamado mensajero y el sacerdote137 es llamado
mensajero. El profeta es llamado mensajero, según está dicho:
«Y Ageo, mensajero de Yahweh» (Ag 1,13); y el sacerdote es
llamado mensajero, según está dicho: «[Pues los labios del sacerdote deben guardar la ciencia...] pues él es mensajero de
Yahweh Sebaot» (Mal 2,7). ¿Y en el caso que el sacerdote
fuera un ignorante?138 Por eso el texto dice: «Buscarán la enseñanza de su boca» (Mal 2,7).
(25) 19. R. Yehosúa de Siknín en nombre de R. Leví dijo:139
— Tan grande es la paz que todas las bendiciones y oraciones
se sellan con la paz.140 La recitación del Shema se sella con la
paz: «extiende la tienda de tu paz»;141 la bendición de los sacerdotes se sella con la paz: «Y te conceda la paz» (Nm 6,26);142
todas las bendiciones se sellan con la paz: «el que crea la
paz»143
(26) 20.R. Yehosúa ben Leví dijo:144
— El Santo, bendito sea, dijo a los israelitas: «Vosotros habéis
causado la destrucción de mi Casa145 y la dispersión de mis
hijos. Pedid por su paz y yo os perdonaré»146. ¿Cuál es la
razón?147 «Pedid la paz para Jerusalén» (Sal 122,6)148; y también: «Haya paz dentro de tus murallas» (Sal 122,7); y también: «por mis hermanos y compañeros [diré: sea la paz con-
morirás y en los perfumes de tus padres» (Jer 34,5)». Aún más brevemente SDt
(5): «Tan grande es la paz que incluso los muertos necesitan paz».
134. Véase texto paralelo y comentario en TanjB (4) y en LvR (7). Cf. TB
Yebamot 65b, que pone el ejemplo bíblico en boca de R. Ileá.
135. En la Misnah se atribuye a Hillel la propuesta de Aarón como modelo de
paz: «Decía Hillel: «Sé de los discípulos de Aarón, que ama la paz y corre tras
ella, ama a las criaturas y las atrae a la Torah»» (Abot 1,12). La pacificación y la
enseñanza son ideal sacerdotal. La fórmula «amar la paz y correr tras ella»
procede de Sal 34,15.
136. El párrafo está ampliamente desarrollado con tres ejemplos ilustrativos y
exegéticos que aporta R. Meir en ARN 12,2. Las piadosas mentiras de Aarón
para poner paz entre unos y otros dan lugar al dicho de Rabbí en (8).
137. En algunos mss se escribe «el sabio», que no hace sentido según el texto
de Mal. En todo caso, lo que la argumentación viene a mostrar es que tanto
profetas como sacerdotes tienen que ser expertos en la Torah. En el caso hipotético de un sacerdote ignorante, no se podría recurrir a él para recibir enseñanza.
Este párrafo completa el binomio pacificación-enseñanza que constituye el ideal
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
103
tigo]» (Sal 122,8).
(27) Y a quien ama la paz y persigue la paz, se anticipa con el
saludo de la paz y devuelve el saludo de la paz, el Santo,
bendito sea, le concede vida en este mundo y vida en el
mundo futuro: «Los humildes poseerán la tierra y disfrutarán
de abundante paz» (Sal 37,11).149
2.5.2 Comentario
1. Es la más amplia colección de sentencias sobre la paz que tenemos del mundo rabínico: 27, de las cuales 25 se atribuyen a un rabino
conocido. Obviamente la pieza es del período amoraítico y no puede
ser anterior al final del s. IV. El razonamiento que seguimos a propósito de LvR es válido también para esta pieza.
2. Esta colección se viene editando como cap. XI del Derek Eretz
Zutta (DEZ) del Talmud de Babilonia desde la edición de Vilna (188086). En realidad poco tiene que ver con ese tratado. Su añadidura puede deberse a que DEZ acaba con la descripción de los dolores de la
época que antecederá a la venida del Mesías, quien aportará la paz. O
también se piensa que si DEZ acababa originalmente en el cap. IX y
este cap. trataba sobre las bendiciones de paz, entonces la colección
existente de sentencias sobre paz se ofrecía como un complemento
muy adecuado. Tales posibles explicaciones las ofrece sin mucha convicción M. Ginsberg en su brevísima introducción a la versión inglesa
sacerdotal.
138. El término hebreo es am ha-aretz («gente del país»), designación despectiva del pueblo inculto.
139. En LvR (14): «R. Mani de Sheab y R. Yehosúa de Siknin». Yehosúa de
Siknín es amoraíta palestino de mitad del s. IV; R. Leví es amoraíta palestino de
comienzos del s. IV. Véase notas y comentario a LvR (14).
140. Todas terminan mencionando la paz. LvR (14) lee: «... que todas las
bendiciones, cosas buenas y consolaciones que el Santo, bendito sea, trae sobre
Israel se sellan con la paz».
141. En la recitación de la tarde.
142. La mención de la bendición sacerdotal falta en algunos mss. Paralelo en
TanjB (3).
143. Final de las «18 bendiciones» o Shemoneh Esreh. El texto de LvR continúa con un amplio desarrollo en (15).
144. La pieza se abre y cierra con los dichos de Yehosúa ben Leví en clara
inclusión.
104
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
en la edición de Soncino de los Tratados Menores del Talmud (1971, 2ª
ed.) y concluye que no existe información alguna sobre la autoría y
fecha de nuestra composición.
3. PhS es, pues, obra autónoma. Se plantea su relación con LvR 9,9,
de donde algunos la hacen depender. Pero en esa hipótesis quedan 10
dichos de PhS —(1) (2) (4) (8) (13) (17) (21) (23) (26) (27)— que no
están en LvR. Un detallado estudio puede detectar una dependencia
en orden inverso (cf. mis notas y comentario a LvR 9,9), pues prácticamente todas las sentencias de LvR están en PhS y en el mismo
orden. Con todo, la más prudente hipótesis es considerar colecciones
paralelas o con dependencias e influencias no verticales y directas
sino horizontales a través de recensiones diferentes y pequeñas colecciones. Lo cual no impide que debamos esforzarnos en descubrir el
estadio redaccional y la naturaleza específica de nuestra colección.
4. Respecto a las colecciones que ya hemos visto, PhS tiene rasgos
originales:
— Es muy notable la aparición de nuevos rabinos, que no están en
las otras colecciones: Jiyya bar Abba (15), Muna (3), Rabbí (8), Yehosúa ben Jananyah (4) (13) (14) (17) (20) (21) (24), Yehosúa ben
Leví (1) (26).
— Es igualmente notable el enriquecimieno de la reflexión sobre
la paz con nuevos temas: la paz es la levadura de la tierra (1),
relación paz-verdad-justicia (3), la relación sacerdote-enseñanza
de la Torah (24). También temas tradicionales adquieren una formulación nueva: «Todas las mentiras están prohibidas, pero está
permitido mentir en razón de poner paz entre el hombre y su prójimo» (8)
— No es claro, si existe, el principio ordenador del material: están
agrupados los dichos de Jizquiyah y Bar Qappara, pero están entremezclados los de Yehosúa, José el Galileo y Simón ben Gamaliel.
Sin embargo, parece estudiada la inclusión de todo el conjunto entre
dos dichos de Yehosúa ben Leví: la paz como levadura de la tierra y
la paz de Jerusalén.
— Atendiendo a los contenidos, tampoco se descubre un principio
ordenador. Sólo destaca la orientación escatológica de toda la colección en el dicho final.
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
105
5. Una actividad redaccional homogénea se puede descubrir analizando las unidades. Una característica es la tendencia a explicar las
sentencias, razonarlas, fundamentarlas y justificarlas:
— La primera sentencia de Yehosúa ben Leví recibe un desarrollo
homilético en dos partes, en el que con textos bíblicos concentra o
restringe el alcance del dicho del maestro a la tierra de Israel. Tal
desarrollo, que comienza con la pregunta «¿cuál es el argumento?», procede sin duda del redactor de la colección.
— La misma pregunta, «¿cuál es el argumento?», utiliza para desarrollar el dicho tradicional sobre la paz entre los ángeles (11)
obteniendo una aplicación a la paz necesaria entre los hombres.
— Y la misma pregunta utiliza para razonar que el nombre de
Paz que se da al altar compete con mayor razón al mismo Dios
(15).
— La paz para Jerusalén formulada en la citas bíblicas es igualmente introducida con la misma pregunta (26).
— El uso de la interrogación dentro de un desarrollo homilético o
simplemente exegético, revela un carácter y estilo didácticos. Preguntas, que son interpelaciones a los oyentes para hacerlos también protagonistas del relato, se intercalan en otras unidades dando viveza a la exposición: «Pero ¿qué es lo que se escribe para la
paz?» (5), «¿Para quién es la paz?» (17), «¿De dónde se deduce
que también se asigna a los muertos?» (21), «¿Qué hay escrito
después?» (23), «¿Y en el caso que el sacerdote fuera un ignorante?» (24).
— El interés didáctico de nuestro redactor queda muy de manifiesto en la justificación que ofrece a los dichos (9) (10) de Bar
Qappara: la Torah y los profetas mintieron para poner paz entre el
hombre y su mujer. Estos dichos tradicionales (ya se encuentran
anónimos en SNm) resultan verdaderamente escandalosos. Por lo
mismo nuestro redactor les hace preceder de dos sentencias: la
primera (7) es una observación sobre un relato bíblico, que funciona
como precedente que autoriza a difamar al hombre de litigios; la
segunda (8) es nada menos que una sentencia puesta en boca del
gran Yehudah ha-Nasí, que actúa como principio general para estas situaciones.
6. Atendiendo a los contenidos descubrimos un riquísimo abanico
de temas:
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—
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—
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
Paz y Nombre de Dios: (12) (14) (15)
Paz cósmica: (1) (11) (21)
Paz mesiánica: (16) (18)
Paz y Justicia: (2) (3)
Paz y guerra: (19)
Paz de Israel: (1) (6) (17)
Paz y Torah: (4) (5) (7) (8) (9) (10) (22)
Paz y ministerio sacerdotal: (13) (23) (24) (25)
Paz escatológica: (20) (26) (27)
A lo largo de la tradición el pensamiento y la formulación son dialécticos: por una parte la paz es condición para recibir la Torah, por otra
parte la paz exige hasta la transgresión de la Torah; por una parte la paz
es don para Israel, por otra parte es un don universal para ángeles y
hombres, fermento de la creación. La superación de tales antítesis está
en la fundamentación última de la Paz en Dios mismo: «Shalom es el
nombre de Dios».
7. Entre la gran variedad de temas y formulacionnes se advierte
simpre un tono exhortativo, realmente homilético. No pretende el
redactor escribir un tratado, sino una exhortación. Ello lo deja meridianamente claro el dicho final (27) de orientación escatológica,
como ya hemos observado anteriormente, que se formula a modo de
colofón homilético: «Y a quien ama la paz y persigue la paz, se
anticipa con el saludo de la paz y devuelve el saludo de la paz, el
Santo, bendito sea, le concede vida en este mundo y vida en el
mundo futuro: «Los humildes poseerán la tierra y disfrutarán de abundante paz« (Sal 37,11)
3. LECTURA SINCRÓNICA DE LA TRADICIÓN
Ya en las antiguas cosmogonías mesopotámicas, cananeas y egipcias,
el mundo ve la luz como fruto del enfrentamiento y la muerte de los
dioses. Separación, lucha y muerte son palabras claves en el ordenamiento del universo: la distinción y enfrentamiento entre lo de arriba y
lo de abajo, lo superior y lo inferior, los cielos y los infiernos traspasa
todas las representaciones cosmológicas de la antigüedad. Tal visión o
es proyección del hombre o es iluminación para el hombre. En todo
caso, se trata de mitos que expresan la percepción profunda de la vio-
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
107
lencia como constitutivo y energía del universo. El mismo hombre se ve
amasado con tierra y sangre de un dios rebelde. Por tanto no sorprende
que los mensajes de salvación en cualquier religión se formulen en términos de paz y reconciliación y, en último término, con una dimensión
cosmológica absolutamente realista e irrenunciable. Sin esta dimensión
cualquier mensaje resulta insuficiente: no responde a la verdad angustiosa percibida en y a través de los mitos.
En ese trasfondo leemos la creación del hombre que cuenta LvR
(13): Dios creó el mundo reconciliando los seres de arriba con los de
abajo y primero creó «cielos y tierra» en unidad el primer día, y en el
segundo día añadió el firmamento —de los de arriba— , que compensó en el tercero añadiendo las aguas —de abajo— ; igualmente en el
cuarto día creó las lumbreras de los cielos y compensó en el quinto
con la creación del pulular de las aguas. Todo Dios lo hizo uniendo lo
que estaba dividido. Y cuando creó al hombre, la última criatura, no
lo hizo de arriba o de abajo, para no descompensar la creación, sino
que lo hizo de arriba y de abajo, con tierra y con el propio aliento de
Dios.
Frente a las antropologías pesimistas, aquí se ve al hombre pacificado y pacificador. Es una comprensión optimista y dinamizadora que
permite considerar al hombre no meramente como rey de la creación
sino como su servidor y reconciliador.
La dimensión cósmica de la paz se formula rotundamente en SNm
(23): la paz pesa lo que toda la obra de la creación, lo que quiere decir
que sin paz no hay creación. La sabiduría del judaísmo lo ha expresado rotundamente en el dicho popular: «la paz es primogénito y gloria
de la creación» (ARN B 24,3), o en este otro más directo: «Sobre tres
cosas se sostiene el universo: sobre la justicia, sobre la verdad y sobre
la paz» (PhS [2], Abot 1,18) . Tiene, por tanto, la paz una dimensión
universal: la paz es necesaria en este mundo y en el de más allá,
necesaria para los ángeles y para los hombres, necesaria para vivos y
para muertos (PhS [21], SNm [24]). Con trasfondo de leyendas populares sobre la rebelión de los ángeles — que conocemos por la literatura
apócrifa apocalíptica— la sabiduría del judaísmo formula que hasta
en las alturas se necesitaba paz y Dios la puso (SDt [7], SNm [24], LvR
[6], PhS [11]). Estas leyendas tienen multitud de variantes, por entre
las cuales los sabios de Israel han sabido encontrar una interpretación
comprometedora y menos fantástica del texto fuente de Job 25,2 («[Dios]
pone paz en las alturas»): si en las alturas, donde no hay rencor ni
108
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
envidias ni odios ni luchas, la paz era necesaria y Dios tuvo que ponerla, ¡cuánto más en la tierra, donde los hombres sí tienen rencores, envidias, etc.! (SNm [24]). Se baja de la altura de los mitos y en el lenguaje
del trabajo de todos los días se dice bellamente y para que todos entiendan: «la paz es a la tierra como la levadura a la masa» (PhS [1]). Se
puede y se debe concluir que sin paz no hay cielo ni tierra, ni ángeles ni
hombres.
Pero ni siquiera bastaba para un pueblo tan consciente de su Dios
como es Israel la fundamentación cosmológica y antropológica de la
necesidad de paz. El último fundamento está en la misma esencia de
su Dios que se llama Paz: «Yahweh-Shalom» (Juec 6,24, SNm [22],
LvR [9], PhS [14]). De aquí surge con inusitada energía el imperativo
de la paz para el adorador de Yahweh. Puede entenderse como mezquina pulcritud el negarse a saludar a nadie con la paz en los baños
para no profanar el nombre de Dios en lugar tan poco adecuado (LvR
[10], PhS [15]), pero también hay que deducir sin timidez que violar
la paz con la guerra es profanar el Nombre Santo de Dios y que, positivamente, hacer la paz es santificar el Nombre de Dios.
En la sabiduría de Israel abundan las historias que muestran ingenuamente a Dios al servicio de la paz, incluso contradiciéndose a sí
mismo, incluso sacrificando su propio honor en bien de la paz. Parece
que la paz es el Dios de Yahweh, en realidad se muestra que Dios es
fiel a sí mismo. Por eso los rabinos se explican que Dios mintiera en
ocasiones y permitiera que en la Torah se dijeran cosas que nunca
fueron (TanjB [4] [6], LvR [4] [5] [7], PhS [9] [10] [22], SNm [5] [7])
sólo por poner paz entre los hombres. Sólo quien conoce el respeto y
el cariño que Israel profesa a sus Escrituras puede entender el alcance
de esta interpretación y admirar la exclamación incontenida del escriba: «Observa cuánta tinta ha sido derramada, cuántos cálamos se han
roto, cuántos niños han tenido que ser castigados, cuántas pieles se
han estropeado ¡para enseñar una cosa que no estaba en la Torah! [...]
¿Y todo por qué? ¡En beneficio de la paz!» (TanjB [5-6]). Por poner
paz entre el hombre y su mujer se explican los rabinos que Dios permitiera que su Santo Nombre se disolviera en las terribles aguas amargas que habían de probar la inocencia o culpabilidad de la sospechosa
de adulterio (Nm 5, SNm [8], LvR [11], PhS [12]). Esta interpretación
es adornada en LvR (12) y TJ Sotah 1,16d con una anécdota aleccionadora: R. Meir se dejó escupir el rostro siete veces para así poner paz
en un matrimonio desavenido; cuando sus discípulos le preguntaron
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
109
el por qué tolerar tales gestos él respondió: «¿No es lo mínimo que se
pide a Meir el ser como su Creador?». La actitud pacífica y pacificadora es inexcusable adoración e imitación de Dios.
ARN B 24,3 llega a formular como regla de oro que resume toda la
Torah: «La paz vale lo que todos los mandamientos que hay en la
Torah». Y como nota distintiva entre el imperativo de la paz y los
demás mandamientos se hace observar (PhS [5], LvR [2]) que éstos se
cumplen cuando se presenta la ocasión («cuando un mandamiento
viene a tus dominios, tú estás obligado a cumplirlo»), pero en el caso
del imperativo de la paz hay que buscarla y promoverla dondequiera
que esté («búscala en tu propio dominio y síguela hasta el dominio
ajeno»); esta actitud es exégesis del Sal 34,15: «Busca la paz y síguela». Obviamente no se trata aquí de una receta para aplicarla sin criterio, sino de una actitud que crea iniciativas y genera una dinámica
pacificadora más allá de los propios intereses particulares. Esto sigue
valiendo para los individuos, grupos y estados.
El fuerte arraigo del sentimiento de paz en la profundidad del hombre obliga a Israel a integrarlo en su universo de representaciones
religiosas. Una corriente sacerdotal interpreta que todas las bendiciones se sellan con la paz, vienen con la paz se dan en la paz: la paz es
el continente donde se recibe todo lo que viene de Dios, la paz es
condición para que nada de Dios se pierda en el hombre (SNm [10],
LvR [1], etc.); en relación con la paz se valora igualmente todo el
ritual sacrificial: «ponen paz entre Israel y su Padre que está en los
Cielos» (TanjB [1]). La corriente rabínica, por su parte, asocia la paz a
la Torah: sólo cuando el pueblo estuvo unido y en paz mereció el don
de la Torah (PhS [6]; LvR [3]); dialécticamente también se afirma en
la otra dirección: sólo quien ama la Torah (SNm [18]) y estudia la
Torah (SNm [19]) y cumple la Torah (PhS [4]) merece la paz. En síntesis magnífica se afirma que la Torah es la fuerza del pueblo y la paz
con que Dios bendice a su pueblo. Esta formulación se obtiene como
exégesis del Sal 29,11: «Yahweh da fuerza a su pueblo, Yahweh bendice a su pueblo con la paz».
Yo tengo la convicción de que esta conciencia de Israel ni le limita a
él para excluirnos a los demás ni nos limita a los demás para dejar de
sentirnos beneficiarios de la bendición de Dios en y con la paz. La
reflexión y experiencia de Israel es patrimonio que se nos ofrece a
todos los pueblos. De la reflexión de Israel también aprendemos que
la paz hay que hacerla con todo hombre sin limitación (SNm [1]), que
110
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
la paz se concede a los hombres buenos (SNm [15-16]), a los humildes
(SNm [20], PhS [27]) y a los que obran la justicia y la verdad (SNm
[21], PhS [2-3]), que «dondequiera que hay justicia hay paz y dondequiera que hay paz hay justicia» (PhS [3]), y que no se puede emprender una guerra sin hacer previamente proposiciones de paz (SNm [13],
SDt [6], LvR [8], PhS [19]).
Para todos los creyentes la esperanza escatológica es motor que
aviva ideales. En el judaísmo la escatología tiene tres polos, que pienso todo hombre puede asumir:
— Jerusalén, que es y ha sido siempre un símbolo de una paz
nunca conseguida, siempre anhelada y transferida al mundo futuro
(TanjB [7], PhS [26], LvR [15]). En nuestra historia actual la ciudad de Jerusalén es como la prueba que acrisola y purifica la
verdad de todos los que dicen querer su paz. Aquí están implicados pueblos, religiones y estados.
— El Mesías, llamado el príncipe de la Paz, que anunciará la paz
para todos los pueblos (LvR [16], PhS [16] [18]). Toda esperanza
mesiánica, con o sin Mesías, debe contemplar la paz entre los pueblos y la armonía con la creación entera. La condición pacificadora entre los de cerca y los de lejos la subrayó el himno cristológico
cristiano de Ef 2,11-21: Cristo es nuestra paz, el que reconcilia a
los de cerca con los de lejos, el que de la diversidad de pueblos
hace uno. Tal himno es exégesis de Is 57,19, texto también contemplado en la reflexión judía de la paz (SNm [16]). La acción
pacificadora de dimensión cósmica, tan característica del judaísmo
(LvR [13]), es formulada en la tradición cristiana bellamente en el
himno de Col 1,15-20: es un canto al primogénito de la nueva
creación, al pacificador que obtendrá la armonía del universo y la
reconciliación de las criaturas de arriba con las de abajo.
— La tierra nueva como herencia de los hombres pacíficos y pacificadores: «Y a quien ama la paz y persigue la paz, se anticipa con el
saludo de la paz y devuelve el saludo de la paz, el Santo, bendito
sea, le concede vida en este mundo y vida en el mundo futuro: ‘Los
humildes poseerán la tierra y disfrutarán de abundante paz’ (Sal
37,11)» (PhS [27]).
4. ANEXO I: RABINOS CITADOS E IDENTIFICACIÓN
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
111
[Las fuentes rabínicas distinguen 5 generaciones de maestros tannaítas (entre el año 50 d.C. y el 225 d.C.) y 7 generaciones de maestros
amoraítas (entre el 225 y el 500). Los tannaítas son los que recogen y
transmiten la tradición oral que finalmente se codifica en la Misnah; los
amoraítas son los comentaristas de la Misnah, cuyas explicaciones se
recogerán en el Talmud. Las fechas son necesariamente sólo aproximadas. En las fuentes que hemos estudiado todos los rabinos citados son
de Palestina de entre los siglos I-IV d.C.]
Bar Qappara: Cfr. Elazar ben Elazar ha-Qappar.
Elazar (ben Sammúa): Tannaíta de la 3ª generación, del s. II: SNm (9)
Elazar ben R. Elazar ha-Qappar: O simplemente Bar Qappara: Tannaíta de la 5ª generación, del siglo III: SNm (12), LvR (4) (5)
(6), PhS (9) (10) (11)
Elazar ha-Qappar: Tannaíta e la 4ª generación, de final del s. II:
SNm (11), TanjB (2)
Jananyah: Prefecto de los sacerdotes. Tannaíta de la primera generación, s. I. Aún participó en el servicio del templo: SNm (2)
(23)
Jiyya bar Abba: Amoraíta de la 3ª generación, de comienzos del s.
IV: PhS (15)
Jizquiyah: Amoraíta palestino de entre los siglos III-IV (hay varios
amoraítas con el mismo nombre): LvR (2) (3), PhS (5) (6)
José el Galileo: Tannaíta de la 2ª generación, entre los ss. I y II:
LvR (8), PhS (16) (18) (19)
Leví: Amoraíta palestino de la 3ª generación, de comienzos del s.
IV: TanjB (3), LvR (14), PhS (25)
Mani de Sheab: Amoraíta palestino de la 4ª generación, de mitad
del s. IV: LvR (14)
Meir: Tannaíta de la 3ª generación, del s. II: LvR (12)
Muna: Tannaíta de la 5ª generación, de comienzos del s. III: PhS (3)
Natán: Tannaíta de la 4ª generación, final del s. II: SNm (3)
Rabbí: Yehudah ha-Nasí, Patriarca entre los ss. II-III, de la 4ª generación de tannaítas: PhS (8)
Simón ben Gamaliel: Padre de Yehudah ha-Nasi (s. II); con el mismo
nombre, el hijo de Rabbán Gamaliel, del s. I: TanjB (4) (5) , LvR
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
112
(7), PhS (2) (22) (23).
Simón ben Jalafta: Tannaíta de la 5ª generación, de comienzos del s.
III: SNm (10), LvR (13)
Simón ben Yojai: Tannaíta de la 3ª generación, del s. II: LvR (1)
Tanjum bar Yudan: No localizado. Se le cita en TJ: LvR (10)
Yehosúa (ben Jananyah): Tannaíta de la 2ª generación, de entre el s.
I y II: PhS (4) (13) (14) (17) (20) (21) (24)
Yehosúa ben Leví: Amoraíta palestino de la 1ª generación, s. III: PhS
(1) (26)
Yehosúa de Siknín: Amoraíta palestino de la 4ª generación, de mitad
del s. IV: LvR (14), PhS (25)
Yismael: Tannaíta de la 2ª generación, entre los ss. I-II: LvR (11) (12),
PhS (12)
Yudan b. R. José: No localizado: LvR (10)
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
2.
3.
4.
5. ANEXOII:SINOPSISDESENTENCIASRABÍNICASSOBRELAPAZ
ESTUDIADAS EN ESTE TRABAJO
La clasificación de las sentencias es necesariamente subjetiva y
puramente funcional: en orden a poder ofrecer una explicación ordenada. Algunas sentencias se repiten en uno u otro apartado. Serían
posibles otras clasificaciones por autores, citas bíblicas, etc.
Cada sentencia está citada según el primer texto que aparece debajo. Junto a él van los paralelos de las otras colecciones. Introducidos
con Cf. añado algunos paralelos de la literatura rabínica o del NT que
no han sido objeto de nuestro estudio.
Debajo de los textos señalo los lugares bíblicos que explícita o
implícitamente fundamentan o ilustran tal sentencia.
1.
«Tan grande es la paz, que por causa de la paz el Nombre
escrito en santidad se disolvió en las aguas con el fin de poner paz entre el hombre y su mujer»
— SNm (8), LvR (11), PhS (12). Cf. LvR (12)
— Nm 5,23
«Tan grande es la paz, que el Santo, bendito sea, es llamado con
el nombre de paz»
— SNm (22), LvR (9), PhS (14)
— Jue 6,24
«De aquí se deduce que está prohibido saludar a nadie con la
paz en un lugar inmundo»
— LvR (10), PhS (15)
— Jue 6,24
La paz cósmica
5.
La paz y el Nombre de Dios
113
6.
7.
«Tan grande es la paz, que pesa como toda la obra de la creación»
— SNm (23). Cf. ARN B 24,3; Sifra behuq.pereq 1
— Is 45,7
«Tan grande es la paz, que cuando el Santo, bendito sea, creó
su mundo hizo la paz entre los seres de arriba y los de abajo.
En el primer día creó de arriba y de abajo, como está escrito:
‘En el principio creó Dios los cielos y la tierra’ (Gn 1,1); en el
segundo creó de arriba, como está escrito: ‘Haya un firmamento’ (Gn 1,6); en el tercero creó de abajo: ‘Y dijo Dios:
Reúnanse las aguas (Gn 1,9); en el cuarto, de arriba: ‘Haya
lumbreras en el firmamento de los cielos’ (Gn 1,14); en el
quinto, creó de abajo: ‘Y dijo Dios: Pululen las aguas’ (Gn
1,20); en el sexto vino a crear al hombre y dijo: si lo creo de
arriba, los de arriba van a superar a los de abajo en una criatura. ¿Qué hizo? Lo creó de arriba y de abajo: ‘Modeló Dios al
hombre del polvo de la tierra’ (Gn 2,7), de abajo; ‘Y le sopló
en sus narices aliento de vida’ (Gn 2,7), de arriba»
— LvR (13). Cf. Lc 2,14; Col 1,15-20
— Gn 1,1-20; 2,7; 2,14
«Tan grande es la paz, que los que habitan en lo alto necesitan
paz»
— SDt (7), SNm (24), LvR (6), PhS (11). Cf. NmR 12,8; ARN A
12,6, ARN B 24,3; Lc 19,38
— Job 25,2
«Tan grande es la paz, que se asigna tanto a los vivos como a
los muertos»
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
114
8.
9.
— PhS (21), SNm (14), SDt (5)
— Gn 15,15; Ex 4,18; Jr 34,5
«Tan grande es la paz, que es a la tierra como la levadura a la
masa»
— PhS (1)
— Lv 26,6; Mal 3,6.12; Zac 1,11; Qoh 1,14; Dt 4,4
«Sobre tres cosas se sostiene el mundo, sobre la justicia, sobre
la verdad y sobre la paz»
— PhS (2). Cf. Abot 1,18; ARN B 24,3; ARN B 32,3
Paz para todos los hombres
10. «En tus entradas paz y en tus salidas paz, paz con todo hombre»
— SNm (1)
— Nm 6,26
11. «Tan grande es la paz, que los profetas la pusieron en boca de
todos los hombres»
— SNm (9)
12. «Tan grande es la paz, que se concede a los que se convierten»
— SNm (15). Cf. Ef 2,11-21.
— Is 57,19
13. «Tan grande es la paz, que se da como lote a los justos»—
SNm (16)
— Is 57,2
14. «Tan grande es la paz, que no se da como lote a los malvados»
— SNm (17)
— Is 57,21
15. «Tan grande es la paz, que se concede a los humildes»
— SNm (20), PhS (27). Cf. Mt 5,3-12.
— Sal 37,11
Paz mesiánica
16. «Tan grande es la paz, que cuando el Rey Mesías venga comenza-
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
115
rá por el anuncio de la paz»
— LvR (16), PhS (18)
— Is 52,7
17. «También el Mesías es llamado con el nombre de Paz, según
está dicho: ‘Padre eterno, Príncipe de la Paz’ (Is 9,5)»
— PhS (16). Cf. Ef 2,11-21; Col 1,15-20
— Is 9,5
18. «‘Alce Yahweh su rostro sobre tí y te conceda la paz’ (Nm
6,26) [...] Se refiere a la paz del reino de la casa de David,
según está dicho: ‘para dilatar el principado con una paz sin
límites’ (Is 9,6)»
— SNm (3)
— Is 9,6
Paz para Israel
19. «Tan grande es la paz, que incluso cuando los israelitas paractican la idolatría habiendo paz entre ellos, el Omnipresente
—si así puede decirse— decreta: Satán no le ha de tocar»
— SNm (12), TanjB (2)
— Os 4,17; 10,2
20 «‘Y ésta es la ley de los sacrificios pacíficos’ (Lv 7,11): que
ponen paz entre Israel y su Padre que está en los Cielos»
— TanjB (1)
— Lv 7,11
21. «Tan grande es la paz que en todas las marchas de Israel está
escrito: ‘Partieron... y establecieron los campamentos’ (Nm 33,549). Partían entre disputas y acampaban entre disputas. Pero
cuando llegaron al Sinaí montaron un solo campamento: ‘E
Israel estableció allí el campamento’ (Ex 19,2). El Santo, bendito sea, dijo: Puesto que los israelitas odian las diputas y
aman la paz y se han hecho un solo campamento, ha llegado
la hora en que les dé mi Torah»
— PhS (6), LvR (3)
— Ex 19,2; Nm 33,5-49
22. «Tan grande es la paz que cuando todos los israelitas se levantaron y dijeron: ‘Todo lo que Yahweh ha dicho haremos y
116
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
obedeceremos’ (Ex 14,7), se complació el Santo, bendito sea, en
ellos y les entregó su Ley y les bendijo con la paz»
— PhS (4)
— Ex 14,7; Sal 29,11
23. «Tan grande es la paz, que los israelitas son llamados con el
nombre de Paz»
— PhS (17)
— Zac 8,12
24. «Tan grande es la paz, que es a la tierra como la levadura a la
masa [...] y ‘tierra’ significa Israel, según se dice: ‘Os felicitarán todas las naciones porque seréis una tierra hermosa’ (Mal
3,12)»
— PhS (1)
— Lv 26,6; Dt 4,4; Mal 3,12; Zac 1,11; Qoh 1,14
Paz y Torah
25. «‘Alce Yahweh su rostro sobre tí y te conceda la paz’ (Nm
6,26) [...] Esta paz se refiere a la Torah, pue está dicho: ‘Yahweh
da fuerza a su pueblo, Yahwh bendice a su pueblo con la paz’
(Sal 29,11)»
— SNm (4). Cf .Pea 1,1; ARN A 40,1; ARN B 24,3
— Sal 2 9,11
26. «Tan grande es la paz que cuando todos los israelitas se levantaron y dijeron: ‘Todo lo que Yahweh ha dicho haremos y
obedeceremos’ (Ex 14,7), se complació el Santo, bendito sea,
en ellos y les entregó su Ley y les bendijo con la paz, según
está dicho: ‘Yahweh a su pueblo da fuerza, Yahweh bendice a
su pueblo con la paz (Sal 29,11)»
— PhS (4)
— Ex 14,7; Sal 29,11
27. «Tan grande es la paz que en todas las marchas de Israel está
escrito: ‘Partieron... y establecieron los campamentos’ (Nm 33,549). Partían entre disputas y acampaban entre disputas. Pero
cuando llegaron al Sinaí montaron un solo campamento: ‘E
Israel estableció allí el campamento’ (Ex 19,2). El Santo, bendito sea, dijo: Puesto que los israelitas odian las diputas y
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
117
aman la paz y se han hecho un solo campamento, ha llegado la
hora en que les dé mi Torah»
— PhS (6), LvR (3)
— Ex 19,2; Nm 33,5-49
28. «Tan grande es la paz, que se concede a los amantes de la
Torah, según está dicho: ‘Paz abundante para los que aman
tus leyes’ (Sal 119,165)»
— SNm (18)
— Sal 119,165
29. «Tan grande es la paz, que se concede a los estudiosos de la
Torah, según está dicho: ‘Todos tus hijos serán discípulos de
Yhwh, paz abundante tendrán tus hijos’ (Is 54,13)»
— SNm (19). Cf. ARN B 48,6
— Is 54,13
30. «Tan grande es la paz que el Santo, bendito sea, exclusivamente
en beneficio de la paz, escribió en la Torah cosas que no fueron»
— TanjB (4) (6), SNm (5) (6) (7), LvR (4) (5) (7), PhS (9) (10)
(22)
— Gn 10,15-16; Gn 18,12-14; Gn 50,17; Nm 5,23; Juec
13,3.7.13; 1Sam 15,1; 16,1
31. «Observa cuánta tinta ha sido derramada, cuántos cálamos se
han roto, cuántos niños han tenido que ser castigados, cuántas pieles se han estropeado ¡para enseñar una cosa que no
estaba en la Torah!»
— TanjB (5)
— Gn 10,15-16; Gn 18,12-14; Gn 50,17; Nm 5,23; Juec
13,3.7.13; 1Sam 15,1; 16,1
32. «Tan grande es la paz que para todos los mandamientos de la
Torah se escribe: ‘Cuando veas...’ (Ex 23,5), ‘cuando encuentres...’ (Ex 23,4), ‘cuando suceda...’ (Dt 22,6), ‘cuando construyas...’ (Dt 22,8). O sea, que cuando un mandamiento viene
a tus dominios, tú estás obligado a cumplirlo; pero ¿qué es lo
que se escribe para la paz? ‘Busca la paz y síguela’ (Sal 34,15),
búscala en tu propio dominio y síguela hasta el dominio ajeno»
— PhS (5), LvR (2); ARN A 12,6; ARN B 24,3
— Ex 23,4-5; Dt 22,6.8; Sal 34,15
118
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
Paz y ministerio sacerdotal
33. «Tan grande es la paz, que con ella se sella la bendición de los
sacerdotes»
— SDt (8), SNm (11), TanjB (3)
— Nm 6,24-36
34. «Tan grande es la paz, que todas las bendiciones y oraciones se
sellan con la paz»
— PhS (25)
— Nm 6,26
35. «Tan grande es la paz, que todas las bendiciones, cosas buenas
y consolaciones que el santo, bendito sea, trae sobre Israel se
sellan con la paz»
— LvR (14)
— Nm 6,26
36. «Tan grande es la paz, que sólo la paz es el vaso que puede
contener la bendición, según está dicho: ‘Yahweh da fuerza a
su pueblo, Yahweh bendice a su pueblo con la paz’ (Sal 29,11)»
— SNm (10), LvR (1)
— Sal 29,11 (1)
37. «Tan grande es la paz que la alianza sacerdotal fue sellada
con la paz, según está dicho: ‘Yo le ofrezco a él mi alianza de
paz’ (Nm 25,12)»
— PhS (13)
— Nm 25,12
38. «‘Y ésta es la ley de los sacrificios pacíficos’ (Lv 7,11): que
ponen paz entre Israel y su Padre que está en los Cielos»
— TanjB (1), LvR (15)
— Lv 6,2.18; Lv 7,1.11.37; Nm 29,39; Is 66,12
39. «Tan grande es la paz que el sacerdote Aarón sólo por la paz
es alabado, pues era amante de la paz y perseguía la paz, se
anticipaba con el saludo de la paz y devolvía el saludo de la
paz»
— PhS (23). Cf. Abot 1,12; ARN A 12,2-3.6
— Mal 2,6
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
119
40. «El profeta es llamado mensajero y el sacerdote es llamado mensajero. El profeta es llamado mensajero, según está dicho: ‘Y
Ageo, mensajero de Yahweh’ (Ag 1,13); y el sacerdote es llamado mensajero, según está dicho: ‘[Pues los labios del sacerdote
deben guardar la ciencia...] pues él es mensajero de Yahweh
Sebaot’ (Mal 2,7). ¿Y en el caso que el sacerdote fuera un
ignorante? Por eso el texto dice: ‘Buscarán la enseñanza de su
boca’ (Mal 2,7)»
— PhS (24)
— Ag 1,13; Mal 2,7
Paz y justicia
41. «Tan grande es la paz, que se concede a los que hacen justicia,
según está dicho: ‘la paz es obra de la justicia’ (Is 32,17)»
— SNm (21)
— Is 32,17
42. «Sobre tres cosas se sostiene el mundo, sobre la justicia, sobre
la verdad y sobre la paz»
— PhS (2). Cf. Abot 1,18
43. «Las tres son la misma cosa, pues puesta la justicia, se cumple
la verdad y se cumple la paz. Y las tres se mencionan en un
mismo versículo, pues está dicho: ‘Verdad y justicia de paz
juzgad en vuestros tribunales’ (Zac 8,16). Dondequiera que hay
justicia hay paz y dondequiera que hay paz hay justicia»
— PhS (3)
— Zac 8,16
Paz y guerra
44. «Tan grande es la paz, que incluso en la hora de la guerra se
necesita proponer la paz»
— SNm (13), SDt (6), LvR (8), PhS (19)
— Dt 2,26; 20,10; Jue 11,13
45. «Y también Moisés era amante de la paz, según está dicho: ‘Y
envié embajadores desde el desierto de Qedemot a Sijón rey
de Jesbón con palabras de paz’ (Dt 2,26)»
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
120
— SDt (9)
— Dt 2,26
Paz doméstica
46. «Tan grande es la paz, que por causa de la paz el Nombre
escrito en santidad se disolvió en las aguas con el fin de poner paz entre el hombre y su mujer»
— SNm (8), PhS (12), LvR (11) (12)
— Nm 5,23
47. «Todas las mentiras están prohibidas, pero está permitido mentir
en razón de poner paz entre el hombre y su prójimo»
— PhS (8)
— Gn 10,15-16; Gn 18,12-14; Gn 50,17; Nm 5,23; Juec
13,3.7.13; 1Sam 15,1; 16,1
48. «Tan grande es la paz que el Santo, bendito sea, exclusivamente en beneficio de la paz, escribió en la Torah cosas que
no fueron. Y son éstas: Cuando murió Jacob y ‘vieron los
hermanos de José que había muerto su padre...’ (Gn 50,15)
¿qué hicieron? Fueron a Bila y le dijeron: Reúnete con José y
dile: ‘Tu padre dio instrucciones antes de su muerte diciendo...’ (Gn 50,16). Pero Jacob jamás ordenó ninguna de estas
cosas; fueron ellos [los hermanos de José] los que las dijeron
por cuenta propia»
— TanjB (4), LvR (7), PhS (22)
SHALOM: EL MODELO RABÍNICO DE LA PAZ
121
— Gn 18,12-14
50. «Tan grande es la paz, que las Escrituras hablaron engañosamente en los profetas con el fin de poner paz entre el hombre
y su mujer, según está dicho: Tú eres estéril... pero concebirás
y darás a luz un hijo’ (Jue 13,13). Pero a Manoaj no lo dijo
así, sino: ‘De todo lo que dije a la mujer ha de guardarse’ (Jue
13,13), en todo caso, ella necesitará medicinas»
— LvR (5), SNm (7), PhS (10)
— Jue 13,13
51. «Tan grande es la paz que el sacerdote Aarón sólo por la paz
es alabado, pues era amante de la paz y perseguía la paz, se
anticipaba con el saludo de la paz y devolvía el saludo de la
paz, según está dicho: ‘En paz y en rectitud marchó conmigo’
(Mal 2,6). ¿Que hay escrito después? ‘Y a muchos hizo volver
del pecado’ (ibid.). Esto enseña que cuando él veía a dos
hombres con mutuo odio, se dirigía a uno de ellos y le decía:
‘¿Por qué odias a fulano? Ya vino a mi casa y se postró ante
mí y me dijo: he pecado contra fulano, ve y pacíficalo’ , y
dejaba a éste y se iba donde el otro y le hablaba como al
primero y así ponía paz, amor y amistad entre unos y otros y
a muchos hizo volver del pecado»
— PhS (23). Cf. Abot 1,12; ARN A 12,2-3.6; 28,3; ARN B
24,3
— Mal 2,6
Paz escatológica
— Gn 50,15-17
49. «Y del mismo modo puedes encontrar con referencia a Sara.
Tan pronto como los ángeles vinieron donde Abraham y le
dijeron: ‘En el plazo señalado tornaré a ti por esta época y
Sara tendrá un hijo’ (Gn 18,14), en ese mismo momento
‘se rió Sara en su interior diciendo...’ (Gn 18,12). Pero el
Santo, bendito sea, sólo dijo a Abraham: ‘¿Por qué se ha
reído Sara diciendo: ¿es que de verdad voy a parir siendo
ya anciana?’ (Gn 18,13). ¿Y todo por qué? ¡En beneficio
de la paz!»
— TanjB (6), SNm (5), LvR (4), PhS (9)
52. «Y en el mundo futuro, cuando el Santo, bendito sea, haga
retornar a los desterrados de Jerusalén, los retornará en paz,
según está dicho: ‘Pedid la paz para Jerusalén’(Sal 122,6). Y
en el mismo sentido dice: ‘He aquí que yo dirijo a ella como
un río la paz’ (Is 66,12)»
— TanjB (7), PhS (26)
— Is 66,12; Sal 122,6
53. «Tan grande es la paz que el Santo, bendito sea, en el futuro
sostendrá a los justos con la paz»
— PhS (20), SNm (16)
— Is 26,3; 57,2
122
MIGUEL PÉREZ FERNÁNDEZ
54. «Y a quien ama la paz y persigue la paz, se anticipa con el
saludo de la paz y devuelve el saludo de la paz, el Santo,
bendito sea, le concede vida en este mundo y vida en el mundo futuro: ‘Los humildes poseerán la tierra y disfrutarán de
abundante paz’ (Sal 37,11)»
— PhS (27). Cf. Mt 5,5.9
— Sal 37,11 (1)
55. «Para mí que esto vale para este mundo, ¿de dónde se deduce
que también para el mundo futuro? [Del texto que dice:] ‘He
aquí que yo dirijo a ella como un río la paz’ (Is 66,12)»
— LvR (15)
— Is 66,12.
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