GIMP 2.8 - (12): Cambio de color de una zona seleccionada

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GIMP 2.8 - (12): Cambio de color de una zona seleccionada
En esta práctica explicaremos un par de técnicas para
modificar el color de una zona de una imagen fotográfica, o
para colorear una fotografía en blanco y negro.
Lo que buscamos es cambiar el color de una zona
seleccionada, como por ejemplo cambiar el color amarillo del
limón de la ilustración por otro azulado, y el interior en color
rojizo.
Para la primera, utilizando alguna de las herramientas de
selección, seleccionamos la zona a la que queremos modificar
el color.
Una vez seleccionada, podemos
aplicar un desenfoque en los
bordes de la selección para que
el acabado sea más natural y no
se vean los bordes coloreados
demasiado artificiales: menú
“Seleccionar”  “Difuminar”.
Convertimos la imagen a
blanco y negro con la
opción de menú
“Colores” 
“Desaturar”, sin
modificar ninguna de las
opciones del diálogo.
Sin eliminar la selección
actual, ejecutamos la
opción de menú
“Colores” 
“Colorear...”.
Repite el proceso en otras partes de la imagen
con otros colores.
Modificamos los valores
de “Tono”, “Saturación”
y “Luminosidad” hasta
encontrar el color que
queramos.
NOTA: También se pueden conseguir cambios de color con los diálogos de "Balance de color" y "Niveles".
La única pega que tiene este método es que una vez terminada la edición de la zona a colorear, no
podemos cambiarla a posteriori… para poder tener un mayor control del coloreado, veamos otro
método más complejo, pero más potente…
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En el segundo método, comenzamos, como
siempre, realizando la selección de la zona a
colorear:
Cuando las selecciones son complejas,
podemos refinarlas y ajustarlas a nuestro
gusto “sumando” y/o “restando” selecciones.
Para ello, podemos usar los distintos
“modos” que nos ofrece la paleta de
propiedades de las herramientas de
selección:
O los accesos directos:
• Ratón + MAYÚSCULAS: para sumar la nueva selección a la existente.
• Ratón + CONTROL: para restar la nueva selección a la existente.
Gracias a esto podemos realizar selecciones complejas de manera sencilla y rápida, añadiendo partes
que se quedaron fuera de la selección que ya tenemos o extrayendo partes que no nos interesan de
ella…
Una vez terminamos de definir la
selección, elegiremos un color con
el que queremos colorearla.
Podemos hacerlo mediante el
selector de color tradicional o
bien usando alguna de las muchas
paletas de colores que provee
Gimp.
En la figura se muestran algunos tonos específicos para la piel:
El siguiente paso será crear una nueva
capa transparente vacía y colorear la
selección con el color deseado en ella.
Para que se funda con la fotografía tendrás
que cambiar el modo de mezcla de
“Normal” a “Color”. Vemos que la cara se
colorea, aunque con un tono excesivo…
La ventaja de usar capas es que ahora
podemos ir al control de “Opacidad” y
regular la intensidad y conseguir el
resultado deseado.
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Podemos también aplicar un desenfoque “Filtros”  “Difuminado” 
“Desenfoque gaussiano” sobre la capa para que los bordes de la misma
queden suavizados y el acabado sea más natural.
Prosigue con el mismo sistema (seleccionar, colorear, ajustar
sucesivamente), mezclando ambos sistemas de coloreado según te
convenga hasta terminar el trabajo.
Puedes probar a utilizar degradados, texturas y mapeados para colorear en lugar de tonos sólidos:
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