Biopsia por aspiración con aguja fina en el Hospital Nacional de

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Biopsia por aspiración con aguja
fina en el Hospital Nacional de
Niños “Dr. Carlos Sáenz Herrera”
Original
ISSN 1409-0090/2008/20/1/32-39
Acta Pediátrica Costarricense, ©2008
Asociación Costarricense de Pediatría
(Fine needle aspiration biopsy at the National
Children’s Hospital “Dr. Carlos Sáenz Herrera”)
_____________________________________________
Adrián A. Suárez1, Emmanuel Ulloa-Bertrand2, Roy Sancho3a, Erick Lagos-Sanchez4,
Yéssika Gamboa3b, Berta Valverde3c, Alfonso Carranza-Portocarrero3a
 Resumen
Objetivo: Evaluar y describir la experiencia con la biopsia por aspiración con
aguja fina (BAAF) en el Hospital Nacional de Niños “Dr. Carlos Sáenz Herrera”
(HNN) de San José, Costa Rica durante los primeros 21 meses de funcionamiento
de dicho servicio.
Métodos: Estudio observacional y retrospectivo del material de BAAF obtenido
en el HNN desde octubre de 2004 a junio de 2006 (extendidos del material,
inmunofenotipo, citogenética, cultivos microbiológicos). En aquellos casos en
que se realizó cirugía, se hizo correlación entre material de biopsias convencionales
anteriores o posteriores y la BAAF. La evolución de los pacientes se obtuvo por
medio del expediente clínico.
Resultados: Se realizó un total de 142 diagnósticos en 132 pacientes. La
clasificación de dichos diagnósticos fue: benigno 86 (61%), maligno 36 (25%),
sospechoso 5 (3.5%), atípico 5 (3.5%); se obtuvo material insuficiente para
diagnóstico en 10 (7%) de las BAAF. De los diagnósticos benignos 74 (86%)
consistieron en linfadenopatía reactiva-infecciosa. Los diagnósticos malignos
fueron variados, siendo el linfoma el más frecuente 14 (39%); con el linfoma de
Hodgkin como el mas común 9 (25%), detectándose tanto enfermedad de novo
como recurrencias. Se determino el inmunofenotipo por citometría de flujo en 17
(12%) casos y se realizó cariotipo en 2 (1.4%) casos.
Conclusiones: La BAAF es un procedimiento seguro, rápido y eficaz en el
diagnóstico de múltiples patologías de la población pediátrica atendida en HNN.
Los dos escenarios clínicos más frecuentes en que la BAAF cumplió un rol
importante fueron el diagnóstico de recurrencia del linfoma de Hodgkin y el
tamizaje de linfadenopatías en niños sin historia de malignidad. En algunos casos
la BAAF hace innecesaria la realización de una biopsia convencional.
Descriptores: Biopsia por aspiración con aguja fina, pediatría, ganglio linfático,
tiroides, tejido blando, linfadenopatía, linfoma, carcinoma.
 Abstract
Aim: To evaluate the performance of Fine Needle Aspiration Biopsy (FNAB) and
describe the experience at Hospital Nacional de Niños “Dr. Carlos Sáenz Herrera”
(HNN) in San José, Costa Rica during the first 21 months since introduction of
this procedure.
32
Servicio de Patología, Hospital
“ Dr. Rafael Ángel Calderón
Guardia”
2.
Facultad
de
Medicina,
Universidad Internacional de
las Américas
3.
a
Servicios
de
Patología,
b
Oncología y cLaboratorio de
Estudios Especializados e
Investigación Hospital Nacional
de Niños “Dr. Carlos Sáenz
Herrera”, Caja Costarricense de
Seguro Social,
4.
Cátedra
de
Fisiología,
Universidad Veritas
Abreviaturas: BAAF, aspiración
con aguja fina; HNN, Hospital
Nacional de Niños “Dr. Carlos
Sáenz Herrera”;
Correspondencia: Adrián A.
Suárez, Department of Pathology,
S-305E Rhodes Hall, 450 West
10th Avenue, Columbus, OH
43210, Correo electrónico: adrian.
[email protected]
1.
Acta pediátr. costarric. Volumen 20, número 1, 2008
Methods: Retrospective review of all FNAB material
collected at HNN from October 2004 to June 2006
(glass slides, flow cytometric analyses, cytogenetics,
and cultures). When available, previous or later
surgical biopsy material was also reviewed and
results were correlated with FNAB. Patient followup was assessed from clinical charts.
Results: A total of 142 diagnoses in 132 patients
were performed. These were classified as follows:
benign 86 (61%), malignant 36 (25%), suspicious
5 (3.5%), atypical 4 (3.5%). Material insufficient
for diagnosis was obtained in 10 (7%) cases.
Reactive-infectious lymphadenopathy comprised 74
(86%) of benign diagnoses. Most common malignant
diagnosis was lymphoma. New cases and
recurrences of Hodgkin’s disease were the most
common specific malignancy 9 (25%) detected.
Flow cytometric analysis was performed in 17
(12%) of the cases and conventional cytogenetics
in 2 (1.4%).
Conclusions: FNAB demonstrated to be a fast, safe
and efficient diagnostic tool at HNN. Diagnosis of
recurrence of Hodgkin’s lymphoma and screening of
lymphadenopathies in children without history of
malignancy were the two most common clinical
scenarios where FNAB played an important role.
FNAB can obviate the need for surgical intervention
in some cases.
Key words: Fine needle aspiration biopsy, pediatrics,
lymph node, thyroid, soft tissue, lymphadenopathy,
lymphoma, carcinoma.
_____________________________________________________
La biopsia por aspiración con aguja fina (BAAF)
es un procedimiento poco invasivo y con riesgos
mínimos que se utiliza en el diagnóstico de diversas
tumoraciones. Como disciplina pertenece al ámbito
de la anatomía patológica, pero involucra una
interacción muy estrecha del citopatólogo con
colegas de otras especialidades médicas y
quirúrgicas.
Además, la colaboración con
laboratorios de microbiología, citometría de flujo, y
citogenética es imprescindible en el estudio de
algunos casos.
A nivel mundial el uso de la BAAF en pacientes
adultos se ha incrementado sustancialmente durante
los últimos 35 años. En este período se ha ganado
mucha experiencia en la realización del procedimiento
propiamente dicho y numerosas patologías han sido
bien caracterizadas a nivel citológico. La BAAF se
ha convertido en un procedimiento con sensibilidad,
especificidad, valor predictivo positivo y valor
predictivo negativo muy alto; en algunos casos
similares o incluso superiores a la biopsia por
congelación transoperatoria o a la biopsia
convencional.1 La BAAF es una herramienta
particularmente poderosa en la valoración de nódulos
tiroideos, masas de glándula salival y metástasis.
Utilizando guía radiológica el diagnóstico primario
de neoplasias situadas en órganos profundos como
pulmones, hígado y páncreas es posible por medio
de BAAF.
Por razones diversas la BAAF ha progresado de
una forma relativamente más lenta en pediatría.2-4
Los niños, al representar menos del 5% de la
totalidad de los pacientes con cáncer, representan
también un número relativamente menor de
pacientes que requieren biopsias.3 Además, la
patología tumoral del niño es generalmente más
compleja, requiriendo con frecuencia el estudio de
cantidades significativas de tejido que permitan la
aplicación de inmunohistoquímica, citometría de
flujo, reacción en cadena de polimerasa y
citogenética. En grandes centros académicos, que
en países desarrollados tratan un porcentaje
importante de los niños con cáncer, se suma la
utilidad de estos tejidos en investigación. Sin
embargo, las grandes ventajas de BAAF no han
pasado inadvertidas en el mundo de la Pediatría y en
la actualidad se le practica cada vez con mayor
frecuencia.3-8 En algunos centros, como el Instituto
Karolinska en Suecia, la BAAF ha pasado a ser uno
de los eventos primarios en la valoración de todo
tumor en niños o adolescentes.2
En Costa Rica los servicios de patología de
hospitales de adultos han ofrecido la BAAF durante
años. Sin embargo, antes de octubre de 2004 los
pacientes del Hospital Nacional de Niños “Dr. Carlos
Sáenz Herrera” (HNN) se beneficiaron de este
procedimiento de una forma limitada y esporádica,
utilizando servicios externos al hospital. A partir de
esa fecha se dio inicio a este servicio de BAAF
propio del HNN. Este es un reporte de los resultados
obtenidos hasta junio de 2006.
 Materiales y métodos
Se utilizaron agujas finas (número 22 a 27) de
longitudes entre 2.5cm y 4cm. En la mayor parte
de los casos las agujas se acoplaron a una pistola de
aspiración (Control II, Inrad, Grand Rapids, MI) con
una jeringa de 10cc. En algunos de los procedimientos
el espécimen fue obtenido sin succión, por medio
únicamente de efecto de capilaridad. En caso
necesario, y con la ayuda de los médicos asistentes
y/o residentes a cargo de cada paciente, se utilizó
sedación con Midazolam a las dosis usuales en la
Institución (0.2mg/Kg.). La piel se limpió con
solución de yodo o con alcohol. Se realizaron entre
2 y 5 punciones de cada lesión. La mitad de los
Biopsia por aspiración con aguja fina / Suárez A et al
33
extendidos preparados de cada punción fueron
fijados inmediatamente en etanol al 95% y teñidos
con el método de Papanicolau y la otra mitad se
dejó secar y se tiñeron con May-Grünwald-Giemsa.
Para recolección de suspensiones celulares para
citometría de flujo y/o citogenética se utilizaron
tubos de plástico de 10cc con suero fisiológico a
temperatura ambiente.
Ante la sospecha de una neoplasia linfoide
monoclonal, se envió la muestra para la caracterización
fenotípica de las células del aspirado mediante técnica
de triple marcaje e inmunofluorescencia directa
empleando anticuerpos monoclonales (AcMo)
combinados con fluoresceína, ficoeritrina, PerCP y
APC. La adquisición de las células se efectuó en un
Citómetro de Flujo (FACScalibur) y el análisis de las
imágenes se realizó utilizando los programas
CELLquest y PAINT-A-GATE (Becton Dickinson, San
José, CA.) explorándose al menos 20.000 células
por antígeno. El panel inicial incluyó los siguientes
AcMo: CD19, CD34, CD45, CD3, CD4, CD8, Kappa
y Lambda. En caso de ser identificada una neoplasia
otros AcMo clásicos fueron incorporados.
En caso necesario, los extendidos teñidos con
Papanicolau fueron utilizados también para estudios
de inmunocitoquímica, después de desteñir las
láminas con etanol ácido (HCl 1%). Posteriormente
se realizó recuperación de antígenos en baño de
maría y reacción de inmunoperoxidasa (solución
Target, anticuerpos primarios y sistema de detección,
Dako, Carpinteria, CA).
La disponibilidad de la BAAF se anunció a la
comunidad hospitalaria en una sesión anatomoclínica
el día 26 de septiembre de 2004 en la cual se realizó
una revisión detallada del tema. Un citopatólogo
(AAS) ha estado disponible desde entonces para la
valoración de niños hospitalizados o en consulta
externa. Todos los casos en que una masa adecuada
para BAAF estaba presente fueron biopsiados. Cada
n
reporte incluyó una categoría diagnóstica general
para cada sitio puncionado: benigno, maligno,
sospechoso, atípico o material insuficiente. En
aspirados de tiroides se incluyó además la categoría
“lesión folicular” que se definió como equivalente a
sospechoso. En la mayoría de los casos se dio
también un diagnóstico específico.
En aquellos niños con biopsias anteriores al
procedimiento, todas estas fueron revisadas como
parte del diagnóstico de la BAAF. Se siguió la
evolución clínica (por medio del expediente) y se
evaluaron todas las biopsias posteriores a la BAAF
como parte de este estudio.
El protocolo fue aprobado por el Comité de
Bioética del HNN en el documento CLOBI-HNN-0352005.
 Resultados
Se realizó un total de 142 diagnósticos por
BAAF en 132 pacientes, 79 niños y 53 niñas, con
edades comprendidas entre 5 meses y 20 años
(Figura 1). Se biopsió sitios anatómicos diversos:
ganglios linfáticos (104), tiroides (12), tejidos
blandos (24), glándula salival (1) e hígado (1). Los
diagnósticos se describen a continuación y se
resumen en la figura 2.
Aspirados benignos: se hicieron 86 diagnósticos
benignos en 82 pacientes. Estos incluyeron 74
linfadenopatías reactivas o infecciosas. Debido a
un índice alto de sospecha clínica, uno de esos
ganglios, localizado en la región axilar, fue resecado
a pesar del resultado negativo de la BAAF, el examen
histológico confirmó el diagnóstico de benignidad.
Se trataba de un paciente con síndrome de WiscottAldrich en el que posteriormente se encontró un
linfoma hepático difuso de células B grandes.
Cinco aspirados ganglionares realizados en dos
pacientes mostraron microorganismos morfológi-
60
Insuficiente
50
Atípico
Sospechoso
40
Maligno
30
Benigno
20
0
10
20
30
40
50
60
70
80
90 100
10
Figura 2. Casos de acuerdo a categoría diagnóstica de BAAF.
0
0a4
5a9
10 a 14
15 a 20
Figura 1. Distribución de los pacientes por grupo etario en años
cumplidos.
34
Acta pediátr. costarric. Volumen 20, número 1, 2008
camente consistentes con Histoplasma capsulatum.
Los cultivos de estos cinco especímenes fueron
negativos, cuatro de ellos se tomaron cuando el
paciente ya había recibido algún agente
antifúngico.
El seguimiento clínico de todas las adenopatías
clasificadas como benignas por BAAF es, hasta el
momento, consistente con procesos benignos.
Cinco de las BAAF de tiroides fueron
diagnosticadas como benignas incluyendo dos
tiroiditis de Hashimoto, una hiperplasia nodular, un
quiste coloide y un linfangioma que se extendía
desde los tejidos blandos del cuello y comprometía
el lóbulo izquierdo de la glándula. Debido a una
imagen clínica y ultrasonográfica sospechosa a la
niña cuya BAAF fue clasificada como hiperplasia
nodular se le realizó tiroidectomía. Esta tiroides,
que pesó 16 gramos, se incluyó en su totalidad para
examen histológico y mostró únicamente hiperplasia
nodular con un nódulo dominante de 1.5cm en el
lóbulo derecho (lesión puncionada).
Una masa cervical alta, clínicamente considerada
como ganglio linfático, fue diagnosticada como
adenoma pleomórfico de la glándula submandibular
y fue posteriormente resecado sin complicaciones.
Los restantes aspirados benignos fueron
abscesos, un linfangioma y un quiste en tejidos
blandos del cuello.
Aspirados malignos: de los 36 diagnósticos
malignos, dados a 34 niños, 21 representaron el
primer diagnóstico de malignidad y 14 fueron
recaídas o tumor residual. Uno de los aspirados con
células malignas se hizo con el fin de recolectar
material para estudio citogenético.
Se detectaron 3 casos nuevos de linfoma de
Hodgkin. En cada uno de ellos se recomendó la
realización de una biopsia excisional con el fin de
clasificar el tumor en alguno de los cinco tipos
histológicos actualmente reconocidos y de excluir
otras entidades que deben considerarse en el
diagnóstico diferencial. En todos estos casos la
biopsia excisional mostró linfoma de Hodgkin.
Se diagnosticaron seis recurrencias de linfoma
de Hodgkin, cinco ganglionares y una extraganglionar.
Dado que el material del diagnóstico inicial,
incluyendo láminas con cortes histológicos y bloques
de parafina, estaba disponible para revisión y que
los aspirados de la lesión recurrente mostraron
hallazgos morfológicos típicos de linfoma de
Hodgkin, en estos pacientes se procedió a dar
tratamiento con base únicamente en el diagnóstico
de recurrencia de la BAAF.
Hubo dos linfomas anaplásicos de células
grandes. El primero de estos era una recaída
ganglionar en la que los hallazgos morfológicos del
aspirado y la revisión del material de biopsia
archivado fueron suficientes. El segundo caso, una
masa en tejidos blandos del tórax de una niña de 9
años, requirió la realización de múltiples estudios de
inmunocitoquímica y citometría de flujo en el
material de BAAF al cabo de los cuales se estableció
definitivamente el diagnóstico de linfoma anaplásico
de células grandes y se procedió a dar tratamiento
sin necesidad de biopsia excisional. Este caso está
publicado en línea.
Un niño de 10 años de edad, que se presentó
con una adenopatía cervical, recibió el diagnóstico
de linfoma de Burkitt con base en hallazgos
morfológicos y estudios inmunofenotípicos y
citogenéticos.
En un paciente de 8 años con leucemia/linfoma
linfoblástico la BAAF se hizo con el fin de corroborar el
diagnóstico morfológico y realizar estudios de
citogenética. El cariotipo correspondiente fue normal.
Un caso de linfoma de células B grandes de tipo
pleomórfico fue inicialmente clasificado como
“maligno” por medio de BAAF. El tejido obtenido
por biopsia excisional requirió de citometría de flujo
y múltiples rondas de inmunohistoquímica.
Un aspirado de ganglio linfático de un lactante
de 5 meses de edad con organomegalias, rash
generalizado y adenopatías mostró abundantes
células de Langerhans. La estirpe celular se confirmó
por medio de una reacción de inmunocitoquímica
fuertemente positiva por el antígeno CD1a. El
paciente falleció a pesar de tratamiento un mes
después con el diagnóstico de histiocitosis sistémica
de células de Langerhans (enfermedad de LettererSiwe). En la autopsia se encontró abundante tumor
con necrosis total en ganglios, hígado y bazo. Otro
caso de histiocitosis de células de Langerhans en un
niño de 2 años fue diagnosticado en BAAF de tejidos
blandos de la región parietal. Después de respuesta
al tratamiento se diagnosticó recurrencia local por
medio de otra BAAF. Esta última BAAF se realizó
fuera del período que comprende el presente
reporte.
En sala de operaciones y bajo anestesia general,
se hizo BAAF de adenopatías cervicales y biopsia
convencional de lesiones faríngeas en dos niños de
10 y 11 años de edad respectivamente. Ambos
mostraron carcinoma nasofaríngeo en el tejido de
biopsia y en los aspirados ganglionares. Uno de los
niños había sido puncionado previamente en otra
Biopsia por aspiración con aguja fina / Suárez A et al
35
institución, siendo el reporte
negativo por tumor maligno.
correspondiente
Una voluminosa tumoración hepática en una
paciente de 1 año y 9 meses de edad fue
diagnosticada como hepatoblastoma por biopsia
convencional y BAAF realizadas simultáneamente.
Una masa residual en el cuello de un niño tratado
por rabdomiosarcoma embrionario mostró tumor
viable. Esta lesión desapareció después de dosis
subsecuentes de quimioterapia. También se
documentó
la
recurrencia
de
un
tumor
neuroectodérmico primitivo en tejidos blandos de un
niño de 5 años.
Un nódulo tiroideo de 2cm de diámetro y que
había mostrado una gammagrafía hipocaptante fue
diagnosticado como carcinoma papilar. Se realizó
tiroidectomía total siendo el diagnóstico histológico
carcinoma papilar del tiroides. Otro nódulo tiroideo
en un paciente de 10 años fue diagnosticado como
carcinoma
medular.
Este
paciente
fue
tiroidectomizado y permanece sin evidencia de
recurrencia o metástasis después de un año de
seguimiento.
Aspirados sospechosos: cinco casos fueron
categorizados como sospechosos. Dos de estos
eran aspirados de tiroides. El primero de estos, la
única masa tiroidea clasificada como “lesión
folicular”, resultó ser un carcinoma folicular
encapsulado de 2cm de diámetro con invasión
incontrovertible de la cápsula y de espacios
vasculares. La lesión, que había sido hipocaptante
por gammagrafía, fue resecada mediante lobectomía
pero, en vista del diagnóstico histológico,
posteriormente se completó la tiroidectomía. El otro
caso fue un adenoma folicular de tipo fetal de 3.5cm
que había sido diagnosticado por BAAF como
sospechoso por carcinoma papilar. La gammagrafía
de esta lesión había mostrado un nódulo
hipocaptante.
Otros dos de los casos sospechosos demostraron
ser linfadenopatías reactivas en el tejido de biopsia
excisional.
El caso restante es el de una masa de 17cm en
la región glútea de un paciente con neurofibromatosis.
La BAAF se tomó al mismo tiempo que se realizó
una biopsia convencional “trucut” bajo sedación.
Se muestreó múltiples áreas de esta gran masa por
medio de BAAF, encontrándose atipia celular muy
severa únicamente en algunos de los pases. Por lo
anterior, a pesar de un diagnóstico benigno en la
biopsia convencional (neurofibroma), la BAAF fue
36
reportada como sospechosa por tumor maligno. La
masa
fue
resecada
encontrándose
un
neurofibrosarcoma (tumor maligno de la vaina
nerviosa
periférica)
originándose
en
un
neurofibroma.
Aspirados atípicos: cinco de los casos fueron
clasificados como atípicos. Entre estos un ganglio
cervical en un niño de 6 años cuya biopsia excisional
mostró un linfoma de Hodgkin.
El aspirado de un ganglio cervical de 3cm en un
paciente de 12 años de edad con adenopatías
cervicales y a nivel del hilio pulmonar izquierdo
mostró un único elemento similar a una célula de
Hodgkin. La biopsia excisional de este ganglio fue
consistente con linfadenopatía reactiva.
Se realizó BAAF de una lesión parotídea en una
niña con antecedente de linfoma plasmacitoide. El
aspirado mostró una población linfoide con
numerosas células plasmáticas y la biopsia excisional
posterior, realizada en otra institución, mostró un
maltoma.
Una BAAF de un niño de 2 años con masa
cervical mostró escasas células atípicas en un fondo
inflamatorio. La biopsia posterior mostró inflamación
y fibrosis. El paciente desarrolló una celulitis que
respondió a antibióticos.
En el aspirado de un nódulo tiroideo solitario en
una adolescente con bocio dishormonogenético se
encontraron células foliculares con prominentes
hendiduras nucleares. Por no haberse documentado
otros criterios de carcinoma papilar se le clasificó
como atípico.
Aspirados insuficientes: hubo 10 aspirados
insuficientes. Estos incluyeron principalmente
ganglios linfáticos que desaparecieron después de
tratamiento antibiótico u observación. Además, un
lipoblastoma de la parrilla costal cuyo aspirado fue
inicialmente considerado como insuficiente, en
retrospecto y de acuerdo con los hallazgos del
espécimen de resección, presentaba material
adecuado como para haber sugerido el diagnóstico.
Citometría de flujo: se realizó citometría de flujo
en muestras de 17 de los aspirados incluyendo 15
de los 74 casos de linfadenopatía reactiva (20%)
(figura 3).
En cuatro de los aspirados de linfomas de
Hodgkin, un aspirado de linfoma anaplásico de
células grandes y un linfoma pleomórfico de células
B grandes la citometría de flujo detectó únicamente
el componente reactivo de las lesiones.
Acta pediátr. costarric. Volumen 20, número 1, 2008
asociado con punciones hechas con agujas finas
(mas frecuentemente calibre 25 o 23) la mayoría de
los niños mayores toleraron y colaboraron con el
procedimiento sin necesidad de sedación o
inmovilización. Se utilizó guía ultrasonográfica en
siete casos. El reporte verbal y/o escrito de la BAAF
estuvo disponible de 24 a 48 horas después de
realizado el procedimiento en la mayoría de los
casos. En casos urgentes el reporte estuvo disponible
en 1 a 2 horas.
Complicaciones: no se presentaron complicaciones
inmediatas de importancia en ninguno de nuestros
casos. Dos de los niños con linfadenopatía reactivainfecciosa fistulizaron posteriormente en sitios de
aspiración. Esta es una complicación reconocida y
generalmente aceptada9.
Figura 3. Hallazgos inmumofenotípicos. (A) Linfoma de Burkitt,
contenido de ADN que muestra una neoplasia euploide con
fracción de proliferación de 41%. (B) Linfoma de Burkitt, las
células malignas coexpresan los antígenos CD20 y CD10. (C)
Linfoma anaplásico de células grandes, las células malignas son
de estirpe T y un porcentaje importante tiene coexpresión
aberrante de CD4 y CD8. (D) Linfadenopatía reactiva, hay
expresión de las cadenas livianas kappa y lambda en una
proporción policlonal.
El análisis citométrico del otro linfoma anaplásico
de células grandes mostró una mayoría de células
de estirpe T con coexpresión aberrante y parcial de
los antígenos CD4 y CD8.
Un caso de linfoma de Burkitt mostró restricción
de cadenas livianas en la citometría de flujo y una
celularidad euploide con fracción de proliferación
de 41%.
Inmunocitoquímica: se utilizó inmunocitoquímica
en seis de los casos, incluyendo tres de los tumores
malignos (ALK-1 en linfoma anaplásico de células
grandes, desmina y mioglobina en rabdomiosarcoma
residual y CD1A en dos histiocitosis de células de
Langerhans) y dos linfadenopatías reactivas (CMV).
Cultivos microbiológicos: se cultivaron muestras
de 13 de los aspirados por bacterias, micobacterias
y hongos. Todos los cultivos fueron negativos.
Citogenética: se hizo cariotipo de dos de los
aspirados, correspondientes a un linfoma de Burkitt
y una leucemia/linfoma linfoblástico. En el primero
de los casos se demostró la presencia de la
traslocación (8;14), en el segundo se encontró un
cariotipo normal.
Procedimiento: similar a la experiencia de otros
centros, en la mayor parte de nuestros casos el
procedimiento se realizó sin sedación (74%),
requiriendo de inmovilización en la mayoría de los
niños menores de 7 a 8 años. Debido al dolor mínimo
 Discusión
Nuestros resultados ilustran la eficacia y utilidad
de la BAAF en pacientes pediátricos. No hubo
diagnósticos falsos-positivos y el seguimiento clínico,
aunque relativamente corto, hasta la fecha no ha
demostrado ningún diagnóstico falso-negativo.
Toda modalidad diagnóstica exitosa requiere de
una comunicación adecuada entre los profesionales
involucrados. Aún cuando en la gran mayoría de los
casos la BAAF permite un diagnóstico específico, la
clasificación del espécimen en categorías (benigno,
maligno, sospechoso, atípico e insuficiente) provee
una base sólida para dicha comunicación. Esta
clasificación fue inicialmente formalizada para su
empleo en BAAF de mama pero su uso se ha
extendido a casi todos los órganos. En el caso del
HNN la discusión de nuestros casos en sesiones de
trabajo en las que participan Patología, Oncología,
Endocrinología y Radiología ha resultado en
homogenización de algunos criterios y en una
implementación exitosa de la BAAF.
El uso más frecuente de la BAAF en el HNN fue
el estudio de linfadenopatías periféricas, un problema
muy común en Pediatría. Se sabe que la mayor
parte de estas son secundarias a procesos
infecciosos, por lo que un examen físico completo,
un seguimiento clínico adecuado y, en algunos
casos, estudios serológicos y radiografía de tórax
suelen ser suficientes.9 También es común el
tratamiento empírico con antibióticos. Sin embargo,
la sensibilidad y especificidad de los hallazgos
clínicos no es perfecta. Un empleo racional de la
BAAF en el estudio de las linfadenopatías del niño
puede resultar en un diagnóstico más temprano de
patologías que requieren tratamiento específico
incluyendo infecciones como la histoplasmosis10, 11 y
diversos tumores.2, 12-18
Biopsia por aspiración con aguja fina / Suárez A et al
37
En 17 (12%) de nuestros casos se utilizó
citometría de flujo como herramienta confirmatoria
de los hallazgos morfológicos y para caracterizar el
inmunofenotipo de linfomas. Otra razón, que en
nuestra experiencia es más de orden teórico, es la
detección de clonas que pueden representar una
fracción minoritaria de las células presentes en el
aspirado y que por lo tanto son morfológicamente
inconspicuas. La combinación de hallazgos
morfológicos, e inmunofenotípicos (citometría de
flujo e inmunocitoquímica) permitió diagnósticos
sofisticados de lesiones que en el pasado hubieran
requerido de cirugía. El ejemplo más llamativo fue
un linfoma anaplásico de células grandes. La
paciente respondió adecuadamente a tratamiento
citotóxico y se encuentra en remisión clínica después
de un año de seguimiento.
La BAAF demostró ser muy útil en el seguimiento
de pacientes tratados por linfoma de Hodgkin, al
distinguir pacientes con recurrencia de aquellos con
linfadenopatías benignas tan comunes en estos
grupos etarios. Evidentemente los pacientes con
historia de malignidad, representan una población
en la que la BAAF debe utilizarse de forma mucho
más liberal. En cuanto al diagnóstico de novo del
linfoma de Hodgkin la BAAF más bien cumple una
función de tamizaje, dado que el diagnóstico
diferencial de esta enfermedad y su clasificación
dependen de material de biopsia convencional.
Actualmente la BAAF ocupa un lugar privilegiado
en el diagnóstico y manejo de la patología tiroidea.1
En medicina de adultos en nuestro país la tiroides es
el blanco más frecuente para BAAF. Nuestra serie
incluye solamente 12 (8%) aspirados de tiroides.
Esto refleja por un lado la predominancia de la
linfadenopatía reactiva y por el otro la relativa
infrecuencia de nódulos tiroideos solitarios como
blanco de BAAF en la población pediátrica
costarricense. Sin embargo es comúnmente
aceptado que la probabilidad de cáncer en los
nódulos tiroideos solitarios de los niños es
significativamente mayor que en adultos.19 Las tres
malignidades tiroideas detectadas en nuestra serie:
un carcinoma medular, un carcinoma folicular y un
carcinoma papilar ilustran bien este punto.
En muchos casos de linfadenopatía benigna y en
algunas malignidades la BAAF, al ser una herramienta
morfológica adecuada y servir de plataforma a
técnicas auxiliares como la citometría de flujo y la
citogenética, puede hacer innecesaria una
intervención quirúrgica para biopsia convencional.
El impacto positivo en estos casos es
multidimensional. Al paciente se le evita un
38
procedimiento más invasivo y que involucra una
morbilidad evidentemente mayor. Por ejemplo, la
BAAF puede realizarse en algunos pacientes con
defectos hemostáticos variados20 cuya intervención
quirúrgica pudiera ser especialmente problemática
También, el uso de la BAAF puede evitar o reducir
un periodo de hospitalización, resultando en
beneficio del paciente y su familia y en ahorro de
recursos a nivel de la institución. Otra ventaja
importante es el reporte rápido de los casos, en
casos urgentes es posible un reporte 1 a 2 horas
después de realizado el procedimiento.
Además de una relación más estrecha y
constructiva con los colegas clínicos, el servicio de
Patología del HNN ha experimentado otros beneficios
como resultado de la implementación de un servicio
de BAAF. Por ejemplo, se incorporaron las tinciones
de Papanicolau y May-Grünwald-Giemsa al quehacer
diario del laboratorio, no sólo en el procesamiento
de los casos de BAAF sino también de improntas de
biopsias excisionales y preparaciones de líquidos
corporales. Además, en aquellos casos en que se
realizó cirugía posterior a la BAAF la correlación de
ambos especimenes generó actividad académica y
difusión de conocimientos nuevos. También se dotó
al Servicio de Patología de una pistola para aspiración
y de un nuevo microscopio con lentes idóneos para
citología.
En suma, la BAAF es un procedimiento confiable,
barato, seguro, y rápido que tiene aplicación en la
evaluación de masas superficiales y profundas en
niños. Aunque el espectro diagnóstico que la BAAF
demostró en esta serie es muy amplio, son dos los
escenarios clínicos más frecuentes en que cumplió
un rol importante: el diagnóstico de recurrencia del
linfoma de Hodgkin y el tamizaje de linfadenopatías
en niños sin historia de malignidad. Además, la
combinación de citometría de flujo y BAAF permite
el diagnóstico definitivo de diversos linfomas y su
clasificación de acuerdo al esquema vigente de la
Organización Mundial de la Salud haciendo
innecesaria la biopsia convencional.21
Los resultados de nuestra serie y otras
comparables en la literatura apoyan el uso de la
BAAF para el diagnóstico y tamizaje de lesiones
pediátricas benignas y malignas.
Agradecimientos: a todos los médicos que
depositaron su confianza y entusiasmo en el nuevo
servicio de BAAF del HNN. A todo el personal
profesional, técnico y secretarial involucrado en la
implementación de dicho servicio.
Acta pediátr. costarric. Volumen 20, número 1, 2008
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