EL VERBO
Es la parte de la oración que posee más morfemas, aunque estos se
presenten en muchos casos amalgamados, es decir, unidos. Es lo
frecuente en los casos de persona - número y tiempo - modo. Además de
estos morfemas ya señalados, el verbo posee los morfemas de aspecto y
voz.
1.Base
.
El verbo expresa los "accidentes" que le ocurren al sujeto. Es la forma
que tenemos de contemplar la realidad con respecto al tiempo. De otra
forma. podríamos decir que el verbo expresa acciones, procesos o
estados respecto a un sujeto, situándolas siempre en el tiempo.
Según su forma de significar, distinguimos en español dos tipos de
verbos: atributivos y predicativos. Esta división tiene importantes
consecuencias sintácticas.
1.1.
Verbos
atributivos
o
copulativos.
Son aquellos que no poseen un significado semántico pleno. Necesitan
de un atributo para significar. El verbo sirve de cópula o unión entre el
sujeto y el atributo. El significado no radica en el verbo, sino en el atributo.
Los verbos atributivos puros son ser y estar. Además pueden añadirse
otros, aunque su significado léxico es algo mayor: parecer, resultar,
volverse,
hallarse,
llegar
a
ser,
etc.
No es del todo cierto que sean verbos vacíos de significado, al menos en
castellano. Sólo el hecho de tener dos verbos copulativos indicaría todo lo
contrario, frente a otras lenguas romances, que sólo presentan uno. Se
han tratado de establecer varias distinciones entre ser/estar,
especialmente
lo
permanente
frente
a
lo
transitorio.
La diferencia en el uso de ser y estar como verbos atributivos radica más
en la forma en que contemplamos la "acción" expresada en la oración.
Cuando contemplamos lo que enunciamos como el resultado de un
proceso, utilizamos estar: Ej: Juan está calvo. El agua de la piscina estaba
muy
fría.
Cuando contemplamos el hecho enunciado sin tener en cuenta que ha
habido un proceso, ( aunque el proceso haya existido, nosotros no lo
tenemos en cuenta ) utilizamos entonces ser: Juan es calvo. El agua del
Atlántico era fría.
1.2. Verbos predicativos. Son aquellos que poseen un significado pleno.
Predican, dicen algo del sujeto. Ej: Correr, nadar, tener, comer, dormir,
vivir,
etc.
Los verbos predicativos pueden dividirse en transitivos e intransitivos:
Transitivos son aquellos con significación léxica, pero no poseen un
significado completo, sino que éste es susceptible de ser completado por
un complemento ( CD ). El significado "pasa" del verbo al complemento
directo.
Ej:
tener.
Sin embargo, esta clasificación debe atender más a criterios sintácticos
que significativos. Si bien es cierto que algunos verbos transitivos
necesitan obligatoriamente un CD, otros pueden o no necesitarlo según
cuál sea el onterés del hablante en explicitarlo o no. Ej:- ¿ Qué haces? / Estudio /- Estudio la transitividad de los verbos. Sólo la segunda respuesta
presenta una estructura predicativa transitiva, mientras que la primera es
intransitiva.
Intransitivos son aquellos verbos que poseen un significado completo y
no necesitan la presencia de tal complemento. Ej: dormir.
De igual forma que los anteriores, el hablante puede tener la necesidad
de explicitar un CD, incluso en estos casos: Ej: Dormía plácidamente/
Durmió el sueño definitivo. La primera oración es una estructura
predicativa intransitiva, la seguna sería transitiva.
Ser y estar pueden ser también verbos predicativos, si tienen un
significado predicativo.
- Estar significa `situación en el tiempo o en el espacio'. Ej: Los alumnos
siempre están en los pasillos, y no en clase, como es su obligación.
- Ser significa `ocurrir', `suceder', `acontecer', `pasar'. Ej: El accidente fue
en mayo del año pasado y ya ha sido olvidado.
Hay verbos predicativos que en determinadas construcciones pierden su
significado o parte de su significado, hasta convertirse en verbos
copulativos. Se pueden establecer varios grados de predicación.
Juan
Juan
Juan
Juan
anda
anda
anda
por
la
calle
(Uso
predicativo)
preocupado
por
la
calle.
anda
preocupado
preocupado por los exámenes. (Uso atributivo)
2.
Morfemas
del
verbo.
El verbo posee los siguientes morfemas: persona, número, tiempo,
aspecto, modo y voz. No todos son característicos suyo, pues comparte la
persona con el pronombre, y el número con los sustantivos y pronombres.
El resto de los morfemas son propiamente verbales.
2.1.
El
tiempo.
El verbo es la parte de la oración que más expresa el tiempo. Existen,
lingüísticamente, tres tiempos: pretérito o pasado, presente y futuro.
Ahora bien, para estudiar estos tres tiempos verbales, debemos
considerar que el tiempo, como concepto, es algo absolutamente relativo;
depende de la forma en que los hablantes viven esa idea vaga que
entendemos por tiempo.
El pasado es, en realidad, el único tiempo que existe, el único del que
podemos hablar con seguridad, puesto que ya ha sido vivido. De hecho,
hay muchos más tiempos verbales referidos al pasado que al presente o al
futuro.
El presente no existe como tal tiempo. En cuanto que no se ha cumplido
es futuro; en cuanto se cumple pasa a ser pretérito. Por ello, hay que
tener en cuenta que se vive de forma distinta según los hablantes. El
presente lingüístico puede tener una duración momentánea o puede
abarcar todo nuestro siglo. Ej: Ahora hace mucho frío. Hoy hace mucho
frío. Estamos ahora a plena luz del día. Estamos en el siglo XX.
El futuro es el tiempo más incierto. Por ello también es el menos
utilizado. En muchos casos se sustituye por otros tiempos que expresan
mayor certeza.
2.2.
El
modo.
El modo expresa la intención del hablante al comunicar una acción.
Modo
indicativo.
El hablante puede contemplar la acción de una forma objetiva, real,
pensando que el hecho ha sucedido, sucede o sucederá. Entonces
estamos ante el modo indicativo. Ej: Detrás de los cristales llueve. Hoy ha
llovido muchísimo. Mañana lloverá mucho sobre la zona centro.
Modo
subjuntivo.
Pero también puede el hablante expresar su subjetividad sobre la acción
del verbo. En este caso, se expresan las acciones como posibles, dudosas,
irreales, etc. Es el modo subjuntivo. Por ello, las diferencias temporales en
el subjuntivo se borran y aparecen menos claras que en el modo
indicativo. Además el subjuntivo depende en muchos casos de que el
verbo esté o no subordinado a otro.Ej: ¡Ojalá llueva hoy!. ¡Ojalá llueva
mañana!.
Si
nevara
mañana,
no
vendría
al
instituto.
Modo
imperativo.
Trataremos en este apartado el imperativo, aunque no está claro que
sea un modo de contemplar la realidad. Posee unas peculiaridades que lo
distinguen
de
los
otros
modos:
• Sólo posee una persona, la segunda. ( En singular y plural )
• No se puede utilizar con negación. Hay que recurrir a otras formas
verbales para expresar el mandato negativo en español.Ej: Cerrad la
ventana / * No cerrad la ventana/ No cerréis la ventana
• Sólo cumple la función conativa o apelativa de la lengua.
Por todo ello, es un elemento verbal extraño, de una eficacia expresiva
grande.
2.3.
El
aspecto.
El aspecto expresa el tiempo interno de la acción. El verbo español,
independientemente de que sea pasado, presente o futuro, puede
expresar la forma en que se desarrolla la acción verbal, atendiendo a su
terminación. Es decir, que además de decirnos en el tiempo que está, nos
indica si la acción ha terminado o no. Hay dos aspectos en español:
Aspecto imperfectivo: Se indica la acción sin su término. Esto no quiere
decir que la acción se esté produciendo , sino que no se expresa si esa
acción está acabada, se está produciendo, se ha producido o se va a
producir en un futuro. E: Los chicos juegan al fútbol en el patio. Los chicos
jugaban al fútbol en el patio. Los chicos jugarán al fútbol en el patio.
Todas las formas simples, salvo el Pretérito Indefinido o Pretérito
Perfecto Simple, tienen aspecto imperfectivo. Por ello, en muchos casos
se añade el adjetivo imperfecto, que debiéramos utilizar en todos los
tiempos simples.
Aspecto perfectivo: Sí indican el término de la acción. Ej: Los chicos
jugaron al fútbol en el patio. Los chicos han jugado al fútbol en el patio. A
estas horas, los chicos habrán jugado al fútbol en el patio.
Todas las formas compuestas, más el Pretérito Indefinido o Pretérito
Perfecto Simple, tienen aspecto perfectivo. Por ello, se les añade el
adjetivo perfecto en su denominación.
2.4.
La
voz.
La voz expresa la forma que tiene el sujeto de participar en la acción del
verbo. En español hay dos voces, activa o pasiva, si bien la pasiva se usa
muy poco en su forma pura.
Voz activa: Es la más usual. El sujeto realiza la acción del verbo. Decimos
que es el agente de la acción verbal.Ej: El cartero entrega la
correspondencia. José ama a Juanita con todo su corazón.
Voz pasiva: El sujeto no realiza, sino que recibe la acción expresada por
el verbo. Por ello, el sujeto es paciente; el agente es otro y puede estar o
no expresado. Ej: La correspondencia es entregada por el cartero. Juanita
es
amada
con
pasión.
Hay varias formas de expresar la voz pasiva en castellano.
Se suele llamar pasiva pura a la construcción sintáctica que se forma con
el verbo en voz pasiva (auxiliar ser + el participio correspondiente) con la
expresión del Complemento Agente (CAg.). Ej: La correspondencia es
entregada
por
el
cartero.
Segunda de pasiva es aquella construcción que presenta el verbo en voz
pasiva, sin la expresión del CAg. Ej:uanita es amada con pasión
Sin embargo la construcción más utilizada ( y la crea mayores problemas
) es la llamada pasiva refleja: se forma con un verbo en forma activa más
la partícula se. Se llama pasiva porque su significado sigue siendo pasivo; y
refleja porque la partícula se está emparentada originariamente con el
pronombre reflexivo se. Ej: Se entrega la correspondencia = La
correspondencia es entregada.
2.5.
La
persona
y
el
número.
No son dos morfemas característicos del verbo. Dependen del sujeto,
que impone el número y la persona al verbo. Por ello decimos que el
sujeto y el verbo concuerdan en número y persona. Recordamos que sólo
hay
tres
personas:
•
Primera:
el
que
habla.
•
Segunda:
el
que
escucha.
• Tercera: aquel/la
o aquello de lo que se habla.
Advertimos que los sustantivos, al ser siempre elementos de los que se
hablan, serán siempre tercera persona. La concordancia en número y
persona es el elemento más importante para establecer cuál es el sujeto
de una oración.
2.6.
Las
formas
no
personales
del
verbo.
Como acabamos de señalar, la persona y el número no son morfemas
característicos del verbo. Por ello hay formas verbales que no expresan
persona ni número. Las formas no personales del verbo son el infinitivo,
el gerundio y el participio. Se caracterizan porque pueden funcionar
siempre como verbos; además están emparentados con otras clases de
palabras:
•
El
infinitivo
se
relaciona
•
El
gerundio
se
relaciona
• El infinitivo se relaciona con el adjetivo.
con
con
el
el
sustantivo.
adverbio.
Las formas no personales sí expresan tiempo y, en parte, voz. El
infinitivo tiende al futuro; el gerundio, al presente; el participio, al
pasado. Los dos primeros pueden conjugarse eb activa y pasiva, no así el
participio, cuyas formas son pasivas. Todos ellos son muy importantes en
la formación de las perífrasis verbales.
2.7.
Las
perífrasis
verbales.
A veces, ni el aspecto ni el modo del verbo nos sirve para expresar todos
los posibles aspectos o modos de las realidad. Para ello se utilizan las
perífrasis verbales. Están formadas por un verbo auxiliar en forma
personal seguido directamente o por medio de alguna partícula de un
infinitivo,
un
gerundio
o
un
participio.
El verbo en forma personal sirve de auxiliar, pues pierde parcial o
totalmente su significación, pues el verdadero significado radica en la
forma no personal que caracteriza a las perífrasis. De esta forma podemos
distinguir
una
perífrasis
de
lo
que
no
lo
es.
Existen dos tipos de perífrasis:
Perífrasis
modales
Expresan las diversas actitudes del hablante ante la acción verbal. Las
más usuales son:
De obligación:
•Haber
•Haber
•Tener
•Deber + infinitivo
de
que
que
+
+
+
infinitivo
infinitivo
infinitivo
+
infinitivo
De duda, probabilidad o inseguridad:
•Deber
•Venir a + infinitivo
de
Perífrasis aspectuales. Expresan la forma en que se desarrolla la acción.
Veamos las más usuales:
Aspecto incoativo: se expresa la acción en el momento de empezar o a
punto de empezar:
•Ir
a
•Pasar
a
•Echarse
a
•Ponerse a + infinitivo
+
+
+
infinitivo
infinitivo
infinitivo
Aspecto durativo: la acción se está desarrollando
•Seguir
•Estar
•Andar + gerundio
+
+
gerundio
gerundio
+
participio
Aspecto resultativo:
•Llevar
•Dejar + participio.
3.
Funciones
del
verbo.
El verbo es siempre el núcleo sintáctico del predicado, ya sea en el
predicado nominal o verbal. No se comportan de igual forma, puesto que
no tienen los mismos valores significativos, pero tienen la misma función.
Funciones de las formas no personales.
Dentro de las perífrasis verbales, aportan el valor significativo, puesto
que los morfemas verbales vienen marcados por el verbo auxiliar en forma
personal. Sintácticamente, forman un bloque con el auxiliar,
constituyéndose en el núcleo sintáctico del predicado.
Por su doble valor pueden funcionar como sustantivos, adjetivos o
adverbios, con sus mismas características. En estos casos no pierden su
valor verbal, y pueden llevar los complementos propios del verbo, con lo
que equivalen a las siguientes.
Como verbos que son, pueden formar proposiciones subordinadas que
desempeñan funciones de diverso tipo dentro de las oraciones
compuestas. Su sujeto es el mismo que el de la proposición principal.
Reciben el nombre de construcciones concertadas. Ej: Salió de la
habitación dando un portazo.
En cláusulas absolutas, con un sujeto lógico propio. Estas cláusulas
vienen marcadas además por una entonación propia, que en la escritura
se refleja con pausas. Ej: Al acabar la clase, salieron en manada/ Acabada
la clase, salieron en tropel./ Acabando la clase, saldrán sin ningún orden.
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EL VERBO Es la parte de la oración que posee más morfemas