Manejo del paciente con patologia mediastinica

Anuncio
20
Manejo del paciente con
patologia mediastinica
L. Mateos Caballero, Fca L. Márquez Pérez, Mª J. Antona Rodríguez,
F. Fuentes Otero
ESTUDIO DE LA PATOLOGÍA DEL
MEDIASTINO
1. Síndromes mediastínicos
2. Patología no tumoral
3. Patología tumoral.
Introducción
El mediastino es el espacio anatómico localizado en la zona media del tórax. Está delimitado
por delante por el esternón, por detrás por la columna vertebral, a ambos lados por la pleura mediastínica, caudalmente por la pleura diafragmática y
cranealmente está abierto por el opérculo torácico,
por donde pasan importantes estructuras respiratorias, digestivas y vasculares fundamentalmente.
El mediastino se ha divido clásicamente en distintos compartimentos para así poder localizar mejor
las distintas lesiones, ya que existe una clara correlación entre topografía y naturaleza de las mismas.
La división que vamos a seguir es la referida por
Fraser1, que establece 3 compartimentos:
- Mediastino anterior: región ubicada por delante de una línea trazada por el borde anterior
de la tráquea y del borde posterior del corazón.
- Mediastino medio-posterior o visceral: región
anatómica localiza entre la línea anteriormente descrita y la cara anterior de los cuerpos vertebrales
- Región Paravertebral: región adyacente a la
columna vertebral.
La patología que afecta al mediastino la vamos
a dividir en:
1. SINDROMES MEDIASTÍNICOS
Los síndromes mediastínicos están producidos
fundamentalmente por la compresión de las distintas estructuras que forman el mediastino (vasos,
nervios, vía aérea, etc.), secundaria a patología de
origen tumoral o no.
1.1 Síndrome mediastínico superior
Representado por el síndrome de vena cava
superior (SVCS)
Sindrome de vena cava superior
EL síndrome de vena cava superior (SVCS)
está provocado por la obstrucción de dicha vena
ya sea por compresión extrínseca, trombo intraluminal o afectación tumoral2.
El 95% de los casos está relacionado con procesos neoplásicos, siendo el carcinoma pulmonar
el principal causante (85%) y dentro de este el carcinoma pulmonar microcítico. Otras neoplasias que
pueden dar lugar al SVCS son los linfomas y carcinomas metastásicos no pulmonares (10-15%).
Causa menos frecuente de SVCS puede ser la
mediastinitis crónica fibrosante, trombosis secundaria a catéteres intravenosos. (Tabla I).
229
230
L. Mateos Caballero, Fca L. Márquez Pérez, Mª J. Antona Rodríguez, F. Fuentes Otero
Tabla I. Causas de SVCS.
Causas no tumorales
Causas tumorales
Fibrosis mediastínica idiopática
Granulomas mediastínico por histoplasmosis
Mediastinitis tuberculosa
Trombosis por catéter o marcapasos
Cáncer de pulmón (oat cell)
Linfoma mediastínico
Metástasis ganglionares mediastínicas (Ca. Mama,
melanoma, gastrointestinales)
Los signos y síntomas que van presentar los
pacientes con SVCS son edema facial, disnea, cianosis, cefalea, etc. (Tabla II)
Diagnóstico
Ante la clínica compatible con SVCS deberemos de realizar:
• Rx tórax: Podremos hallar aumento de tamaño
de mediastino, masa hiliar, tumor pulmonar,
adenopatías hiliares, etc. Aunque entre un 1015% la radiografía puede ser normal.
• TAC tórax: Técnica más sensible y específica
que la radiografía simple. Nos permite detectar a que nivel se produce la obstrucción y la
posible causa desencadenante3.
• Para intentar llegar al diagnóstico histológico de
la causa disponemos de distintas técnicas. De
menos a más invasivas.
- Citología de esputo: puede ser muy rentable ya que hemos comentado que la principal causa de este síndrome es el carcinoma pulmonar microcítico.
- Broncofibroscopia, por igual motivo.
- Biopsia glanglionar de estaciones periféricas accesibles y palpables como cervicales, axilares o supraclaviculares.
- PAAF con control de TAC.
- Mediastinoscopia
- Toracotomía.
Tratamiento
1. Medidas generales.
- Oxigenoterapia y reposo en cama con el
cabecero incorporado (45º).
- Diuréticos y dieta pobre en sal: Furosemida 40 mg/24 horas.
-
Esteroides: Puede mejorar la sintomatología al disminuir el componente inflamatorio del tumor. Dexametasona 6-8 mg
cada 6 u 8 horas.
2. Quimioterapia: Es el tratamiento de elección
en aquellos tumores quimiosensibles como
pueden ser los linfomas, carcinoma pulmonar microcítico y tumores de células germinales.
3. Radioterapia: Hasta no hace muchos años el
SVCS se consideraba una urgencia oncológica4
iniciándose tratamiento radioterápico sin haber
llegado a un diagnóstico histológico. Hoy en
día rara vez es necesaria la instauración de la
misma antes de llegar al diagnóstico, salvo en
casos en que exista un deterioro severo del
paciente.
Es el tratamiento de elección cuando la causa
es un carcinoma pulmonar no microcítico.
4. Cuando la causa del SVCS es la trombosis producida por un catéter puede administrarse
estreptoquinasa, uroquinasa para lisar el trombo.
1.2 Síndrome mediastínico medio
La compresión de la tráquea ocasiona disnea inspiratoria, tiraje, tos ronca y cianosis.
En la compresión de los bronquios aparece tiraje, murmullo vesicular disminuido o abolido, disminución de la expansión y en el caso de oclusión
total, atelectasia del lado afectado.
Los dos nervios recurrentes pueden ser afectados, aunque con más frecuencia el izquierdo debido a su mayor recorrido mediastínico y a sus relaciones con el cayado de la aorta y los ganglios peritraqueales izquierdos. La compresión del recurrente
231
Manejo del paciente con patología mediastínica
Tabla II. Signos y síntomas del SVCS.
Signos
Sintomas
Edema facial, cuello y hemitórax superior.
(edema en esclavina)
Cianosis facial
Plétora facial
Taquipnea
Telangiectasias en cuello y tórax
(2ª a circulación colateral)
Disnea. Síntomas más frecuente
izquierdo, ocasiona parálisis de la cuerda vocal
izquierda acompañada de tos y voz bitonal.
La compresión del nervio frénico causa hemiparesia del diafragma y, a veces hipo y dolores neurálgicos.
La compresión del tronco braquiocefálico o de
la subclavia produce frémito, soplo y pulsos radiales diferentes.
El compromiso del nervio vago produce tos
coqueluchoide, estados asmatiformes intermitentes, disfagia intermitente y bradicardia en caso de
irritación. También puede producir vómitos y gastralgia.
1.3 Síndrome mediastínico inferior.
Se produce compresión de la vena cava inferior dando lugar a hepatomegalia, ascitis, edemas
en extremidades inferiores, esplenomegalia y circulación colateral en abdomen.
1.4 Síndrome mediastínico posterior.
La compresión del esófago se revela por disfagia permanente y progresiva. La disfagia intermitente es secundaria a la compresión del neumográstrico.
La excitación del simpático torácico produce
midriasis, exoftalmos y aumento de la hendidura
palpebral (síndrome de Pourfour du Petit).
La parálisis del simpático produce miosis, disminución de la hendidura palpebral y enoftalmos
(síndrome de Claude Bernard Horner).
La compresión del conducto torácico puede
dar lugar al desarrollo de derrame pleural quiloso.
Sensación de embotamiento craneal
Tos
Cefalea
Dolor torácico que empeora al inclinarse hacia delate
2. PATOLOGIA DEL MEDIASTINO NO
TUMORAL
2.1 MEDIASTINITIS
La mediastinitis es la inflamación del mediastino; dicha inflamación la mayoría de las veces es
de origen infeccioso.
Dependiendo de la forma de instauración se
divide en:
- Mediastinitis aguda
- Mediastinitis crónica.
a. Mediastinitis aguda
La infección aguda del mediastino es bastante infrecuente. Las causas más frecuentes son la
perforación esofágica y tras cirugía torácica(1). Otras
causas menos frecuentes son las producidas por
extensión de una infección desde tejidos adyacentes, como de la región retrofaríngea, esternón
y articulaciones costocondrales.
La causa más frecuente, la rotura esofágica5,
es en el 75% de los casos de origen yatrógeno,
tras realizar técnicas diagnóstico-terapéuticas como
la esofagoscopia, dilatación esofágica con catéter balón… La rotura esofágica espontánea se
produce generalmente como consecuencia de
un aumento de la presión intraesofágica (Sdr.
Boerhaave) durante el vómito, el parto ó crisis
asmática.
Clínica
El síntoma principal es un dolor retroesternal
de inicio brusco e intenso acompañado de fiebre
232
L. Mateos Caballero, Fca L. Márquez Pérez, Mª J. Antona Rodríguez, F. Fuentes Otero
Tabla III. Distribución en los compartimientos mediastínicos de los tumores y quistes mediastínicos primarios.
Compartimento anterior
Compartimento visceral
Surco paravertebral
Timoma
Tumor de células germinales
Linfoma
Linfangioma
Hemangioma
Lipoma
Fibroma
Fibrosarcoma
Quiste tímico
Adenoma paratiroideo
Tiroide ectópico
Quiste enterógeno
Linfoma
Quiste pleuropericárdico
Granuloma
Hamartoma linfoide
Quiste mesotelial
Quiste neuroentérico
Paraganglioma
Feocromocitoma
Quiste del conducto torácico
Neurilemoma-Schwannoma
Neurofibroma
Schwannoma maligno
Ganglioneuroma
Ganglioneuroblastoma
Neuroblastoma
Paraganglioma
Feocromocitoma
Fibrosarcoma
Linfoma
elevada y escalofríos. Si la causa es la perforación
esofágica puede presentar enfisema subcutáneo.
En la auscultación cardiaca puede aparecer el signo
de Hamman que consiste en la auscultación de un
chasquido fuerte sincrónico con el latido cardiaco
sobre el vértice cardiaco, aunque este signo no
es patognomónico.
dinámica del paciente con ingreso en una unidad
de cuidados intensivos, antibioticoterapia de amplio
espectro y drenaje quirúrgico de la cavidad mediastínica.
El tratamiento antibiótico recomendado podría
ser Imipenen 500 mg iv/6horas ó Cefotaxima 2 g
iv/6horas más Clindamicina 600 mg iv/6 horas.
Diagnóstico
Para el diagnóstico de la mediastinitis lo fundamental es la sospecha clínica. El antecedente de
una prueba endoscópica, vómitos y la presencia de
dolor torácico y enfisema subcutáneo debe hacernos sospechar su presencia.
En Rx tórax se puede objetivar un ensanchamiento mediastínico y la presencia de gas en el
mediastino, con niveles hidroaéreos.
El TAC de tórax nos dará mejor información,
observando engrosamiento esofágico, obliteración
de los planos grasos, áreas de tejidos blando o atenuación líquida periesofágicas, abscesos únicos o
múltiples, gas extraluminal y medio de contraste
extraluminal.
El esofagograma con bario nos permite localizar la zona de rotura esofágica.
Pronóstico
La mediastinitis aguda es una enfermedad muy
grave, cuyo pronóstico depende fundamentalmente
del tiempo que se tarde en llegar al diagnóstico e
instaurar tratamiento. Cuando no se sospecha el
diagnóstico y no se instaura tratamiento de forma
precoz, la infección progresa hasta formar abscesos, que a su vez pueden romperse en el esófago,
pulmón, bronquio y cavidad pleural, dando lugar a
fístulas, empeorando de manera significativa el pronóstico.
Se estima que entorno al 30-50% de los
pacientes que presentan mediastinitis agudas fallecen, generalmente provocado por sepsis o shock
séptico.
Tratamiento
La meadiastinitis aguda es una urgencia medico/quirúrgica que requiere la estabilización hemo-
3. MEDIASTINITIS CRÓNICA
También denominada mediastinitis fibrosante,
mediastinitis esclerosante crónica, mediastinitis granulomatosa o fibrosis mediastínica idiopática.
Manejo del paciente con patología mediastínica
Esta enfermedad es rara y se caracteriza por la
inflamación crónica del tejido blando del mediastino llegando a producir fibrosis. El proceso generalmente es progresivo y puede ocurrir de manera
localizada o difusa.
Etiología
La etiología de esta enfermedad es variada
teniendo un papel importante las enfermedades
granulomatosas; en nuestro medio, la causa más
frecuente es la TBC, pero otras etiologías infecciosas posibles son la histoplasmosis (EEUU) y la actinomicosis. Otras causas de mediastinitis crónica no
infecciosas pueden ser el tratamiento con radioterapia de las neoplasias torácicas (pulmón, esófago…), tratamiento con metisergida ó la evolución
de una mediastinitis aguda.
Clínica
Los síntomas y signos de la mediastinitis crónica son bastante variables y dependen de la magnitud de la fibrosis y de las estructuras a las que
compromete. Inicialmente la clínica es inespecífica
como presencia de febrícula, malestar general y
sensación de opresión torácica. Según evoluciona,
la clínica dependerá de las estructuras mediastínicas a las que afecte:
- Vena cava superior: es la estructura que generalmente se afecta con más frecuencia, dando
lugar a clínica característica del Sdr. de vena
cava superior (vértigos, tinnitus, cefaleas, epistaxis, hemoptisis, cianosis y tumefacción de la
cara, el cuello y los brazos).
- Obstrucción de las grandes venas pulmonares
centrales da lugar a signos de hipertensión
venosa pulmonar
- Afectación del conducto torácico: Quilotórax
- Afectación del nervio laríngeo recurrente: disfonía.
- Afectación del esófago: disfagia
Diagnóstico
• La Rx de tórax nos puede hacer sospecharla al
observarse un ensanchamiento mediastínico.
• TAC tórax: Permite una excelente evaluación
de la extensión de la infiltración del tejido
233
mediastínico y la presencia de calcificaciones
de dicho tejido que aparecen entorno al 6090 % de los casos6. Además nos permite evaluar la afectación de las distintas estructuras
mediastínicas (cava superior, venas y arterias
pulmonares, esófago, etc).
En un contexto apropiado con alta prevalencia
de histoplasmosis o tuberculosis la presencia de
una masa mediastínica de tejido blando localizada
y con calcificaciones es altamente sugestiva de
mediastinitis fibrosante7.
Para confirmar el diagnóstico es necesaria la
toma de muestra del tejido, para ello puede realizarse mediante punción biopsia guiada con TAC o
con ecografía.
Tratamiento
Dado que en la gran mayoría de los casos está
producida por una etiología específica, histoplasmosis, tuberculosis, etc.; se debe de instaurar tratamiento frente al agente causal. En ocasiones es
necesario el tratamiento quirúrgico para el tratamiento de las complicaciones como el síndrome
de vena cava superior o la disfagia, producida por
la compresión de las distintas estructuras anatómicas de vecindad.
3.1 Neumomediastino
El neumomediastino es la presencia de aire
en el espacio mediastínico. Esta patología es bastante infrecuente.
En el adulto afecta predominantemente a varones entre la 2ª-3ª década de la vida.
El aire que aparece en el espacio mediastínico
puede provenir de:
- El pulmón
- Vías aéreas mediastínicas.
- Esófago
- Cuello
- Abdomen
Neumomediastino proveniente del
parénquima pulmonar
Se produce como consecuencia de un aumento brusco de la presión alveolar acompañado de
una disminución del calibre de la vía aérea. Estos
234
L. Mateos Caballero, Fca L. Márquez Pérez, Mª J. Antona Rodríguez, F. Fuentes Otero
hechos pueden ocurrir en determinadas circunstancias como:
- Maniobras de respiración profunda durante el
ejercicio.
- Maniobras de valsalva, durante el parto, la inhalación de cocaína (actualmente relativamente
frecuente en jóvenes)
- Crisis asmáticas, fundamentalmente en niños
aunque también puede producirse en adultos.
- Vómitos
- Traumatismos cerrados.
Neumomediastino proveniente de las
vías aéreas
Se produce como consecuencia de ruptura de
la tráquea o bronquios principales, generalmente por
accidentes aunque también puede producirse durante maniobras instrumentales como la broncoscopia.
Neumomediastino proveniente del
esófago
La causa más frecuente de ruptura del esófago son los vómitos intensos (Sdr. Boerhaave). Hay
que tener en cuenta que el neumomediastino producido por la ruptura esofágica podrá dar lugar además al desarrollo de mediastinitis.
Neumomediastino proveniente del cuello
El aire puede filtrar al mediastino a través de
las fascias profundas como resultado de un traumatismo en el cuello o tras intervención quirúrgica
o extracciones dentales.
Neumomediastino proveniente de la
cavidad abdominal
Es muy raro el paso de aire desde la cavidad abdominal hacia el mediastino, aunque en ocasiones se
puede producir tras la perforación de una víscera hueca.
Clínica
Los síntomas y signos dependen de la cantidad de aire en espacio mediastínico.
- Dolor brusco retroesternal tras maniobra que
aumenta la presión intratorácica (tos, estornudo, vómitos…). El dolor aumenta con los
movimientos respiratorios y puede irradiarse
-
hacia hombros y ambos brazos.
Disnea que en ocasiones puede ser severa
Enfisema subcutáneo a nivel del cuello.
Signo de Hamman auscultatorio
Diagnóstico
El diagnóstico de neumomediastino se puede
realizar mediante una Rx tórax8. Los hallazgos radiológicos que vamos a encontrar son:
- Línea radiolúcida paralela al borde del corazón,
más manifiesta en el lado izquierdo (No confundirla con la banda de Mach, banda radiolúcida paralela al borde cardiaco izquierdo que
se corresponde a parénquima pulmonar y no
a neumomediastino)
- Sombra de gas a lo largo de la aorta torácica
y arteria pulmonar (dando lugar al signos del
“anillo alrededor de la arteria”)
- En ocasiones el neumomediastino se observa
mejor en la Rx lateral de tórax, donde se objetivan como rayas transparentes que contornean la aorta ascendente, el arco aórtico y la
arteria pulmonar.
- Signos de la “V de Nacleiro”: Se produce cuando el gas se extiende entre la pleura parietal
y la porción media del hemidiafragma izquierdo y también por los contornos de la aorta descendente, con lo cual describe una morfología
en forma de V9.
- El TAC de tórax nos ayuda a ver mucho mejor
el neumomediastino y en ocasiones a ver la
causa desencadenante del mismo.
Tratamiento
Generalmente el único tratamiento que requiere es la vigilancia clínico-radiológica.
Analgesia para evitar el dolor y reposo.
El drenaje raramente es necesario, solamente
lo requerirán aquellos casos en los que la cantidad
de aire sea excesiva y comprometa la estabilidad
del paciente.
3.2 Hemomediastino
El hemomediastino es la presencia de sangre
en el espacio mediastínico. La causa más frecuen-
Manejo del paciente con patología mediastínica
te es sin duda los traumatismos, bien tras accidente
de tráfico, o de origen laboral, etc.
Otras causas de hemomediastino son:
- Perforación de una vena por inserción defectuosa de un catéter venoso central
- Hemorragias espontáneas por tumores mediastínicos
- Rotura de aneurisma de aorta
- Coagulopatías
- Secundario al aumento brusco de la presión
intratorácica (estornudo, vómito…)
- Secundario a Radioterapia.
- Tras infusión intracoronaria de estreptoquinasa
para la trombosis coronaria.
Clínica
La clínica que van a presentar estos pacientes
va a depender mucho de la cantidad de sangre presente en el mediastino, así como de la causa que
ha provocado el sangrado.
Generalmente los pacientes presentan dolor
retroesternal que se irradia hacia la espalda, a medida que el sangrado aumenta pueden aparecer síntomas relacionados con la compresión de estructuras mediastínicas, disnea, cianosis, ingurgitación
de las venas del cuello (por compresión de la vena
cava superior), etc. En ocasiones, si el sangrado ha
sido excesivo, se puede llegar a un estado de shock
hipovolémico o secundario a un taponamiento
mediastínico.
Diagnóstico
Debemos sospechar un hemomediastino en
pacientes que presenten la clínica y/o los antecedentes descritos anteriormente y confirmarlo
mediante las técnicas radiológicas10.
• Rx tórax: Se observa un ensanchamiento
mediastínico uniforme y simétrico. La acumulación de sangre de forma local puede dar lugar
a un hematoma que se manifiesta como una
masa homogénea en el mediastino.
• TAC tórax: es superior a la radiografía simple
para demostrar la presencia de hemomediastino, así como para diagnosticar la causa desencadenante.
• RNM: técnica de imagen muy sensible y espe-
235
cífica a la hora del diagnóstico de hemomediastino. Con las ventajas sobre el TAC que no
necesita de la utilización de contraste y evita
someter al paciente a radiaciones.
Tratamiento
El tratamiento fundamentalmente se establece en función de la causa.
Cuando se trata de sangrados de escasa cuantía y no existe inestabilidad del paciente, es preferible mantener una actitud expectante, haciendo
tratamiento etiológico y de soporte del paciente.
En caso de sangrados cuantiosos o inestabilidad
del paciente debe valorarse el tratamiento quirúrgico, según la causa.
4. PATOLOGIA TUMORAL DEL
MEDIASTINO
Los tumores primarios de mediastino son
poco frecuentes11, representan menos del 1%.
Estos tumores dependiendo del origen tienen
preferencia por aparecer en un compartimento
mediastínico u otro (Tabla III). Así alrededor del
50% de las lesiones primarias se localizan en el
compartimento anterior y la otra mitad se distribuye equitativamente entre los otros dos compartimentos.
Existen una gran variedad de neoplasias y de
lesiones no neoplásicas que tienen un origen primario en el mediastino (Tabla IV).
Es difícil poder valorar la incidencia de los
tumores mediastínicos aunque se estima que es
1 de cada 2500-3400 ingresos en un hospital
terciario.
Los tumores neurogénicos, los timomas y los
quistes benignos constituyen el 60% de las lesiones. Los linfomas, los tumores de células germinales y los tumores mesenquimales ocupan otro
30%. Generalmente afectan por igual ambos sexos
y pueden afectar a pacientes de cualquier edad
Aunque determinados tumores que son más frecuentes a determinadas edades. Así los tumores
neurogénicos son más frecuentes en la infancia, los
linfomas en la adolescencia y los timomas son muy
raros en la infancia y son los tumores más frecuentemente extirpados en adultos.
236
L. Mateos Caballero, Fca L. Márquez Pérez, Mª J. Antona Rodríguez, F. Fuentes Otero
Tabla IV. Tipos de tumores y quiste primarios de mediastino.
Benignos
Quistes
Quiste broncogénico
Quiste neuroentérico
Quiste gastroentérico
Quiste mesotelial
Quiste pleuropericárdico
Quiste de conducto torácico
Quiste teratomatoso
Quiste tímico
Tumores del Timo
Timoma
Timolipoma
Hiperplasia tímica masiva
Malignos
Timoma maligno
Carcinoma tímico
Carcinoide tímico
Enfermedad de Hodgkin
Linfoma no Hodgkin
Teratoma inmaduro
Tumores de ganglios linfáticos
Lesiones benignas de los
ganglios
Sarcoidosis
Granulomas
Enfermedad Castleman
Tumores neurogénicos
Neurilemoma (Schwannoma)
Neurofibroma
Ganglioneuroma
Paraganglioma
Feocromocitoma
Schwannoma maligno
Ganglioneuroblastoma
Neuroblastoma
Tumor de Askin
Tumores mesenquimales
Lipoma
Lipoblastomatosis
Hibernoma
Hemangioma
Hemangioendotelioma
Hemangiopericitoma
Leiomioma
Linfangioma
Fibroma
Rabdomioma
Mesenquimoma
Tumor fibroso
Sarcoma sinovial
Meningioma
Xantoma
Liposarcoma
Angiosarcoma
Hemangioendotelioma malignos
Hemangiopericitoma maligno
Leiomiosarcoma
Fibrosarcoma
Histiocitoma fibroso maligno
Rabdomiosarcoma
Sarcoma osteogénico
Condrosarcoma
Tumores de células germinales
Teratoma maduro
Teratocarcinoma
Seminoma
Carcinoma embrionario
Coriocarcinoma
Tumor de sinus endodérmico
237
Manejo del paciente con patología mediastínica
Clínica
La clínica de los tumores mediastínicos va a
depender de la localización, tamaño y del tipo de
tumor, así los síntomas más frecuentes son: Dolor
torácico, tos, disnea, infecciones respiratorias de
repetición y disfagia. Estos síntomas están relacionados fundamentalmente con la compresión local
producida por la masa o la invasión directa de las
estructuras vecinales por las neoplasias malignas.
En ocasiones los tumores mediastínicos pueden tener asociado síndrome paraneoplásicos, quizás el más conocido la asociación entre miastenia
gravis y el timoma., otros síndromes paraneoplásicos son el síndrome cushingoide asociado a tumor
carcinoide tímico, la hipertensión asociada al feocromocitoma, etc.
Diagnóstico
• Rx tórax: suele ser la primera técnica que nos
guía hacia el diagnóstico. Generalmente se
observa un ensanchamiento mediastínico, que
dependiendo del compartimento en que se
encuentre, la edad del paciente y si presenta
algún síndrome específico asociado puede
guiarnos hacia el diagnóstico etiológico. Aunque generalmente no es suficiente y necesitaremos de otras técnicas.
• TAC torácico: es la técnica de imagen por excelencia para el diagnóstico de los tumores
mediastínicos. Nos permite valorar la localización exacta de la lesión, la extensión de la
misma así como la relación con estructuras
adyacentes y su posible invasión.
• RMN: esta técnica nos permite identificar las
estructuras vasculares, los nervios y los quistes
con mayor precisión. Es muy útil en el diagnóstico de quistes, como los broncogénicos
que presentan distintas intensidad de señal en
T1 y T2, siendo bastante sensible para su diagnóstico. También nos permite valorar el grado
de extensión intrarraquídea de los tumores neurogénicos.
• Tomografía por emisión de positrones (PET):
Actualmente esta técnica no está muy desarrolla
en el diagnóstico de los tumores primarios del
mediastino, aunque sí en lo que es la estadi-
•
•
•
•
ficación de extensión ganglionar por tumores
pulmonares.
PAAF guiada con TAC12: Es una técnica con alta
sensibilidad y especificidad que nos permite
diferenciar entre tumores primarios y metastásicos, aunque tiene limitaciones en el diagnóstico de linfomas y timomas, siendo necesario en estos casos obtener muestras más
amplias con agujas gruesas para estudio histológico.
Punción transbronquial: Técnica que se realiza
durante la broncofibroscopia. Cada vez más utilizada en el diagnóstico de masas mediastínicas así como para el diagnóstico de la afectación ganglionar mediastínica.
Mediastinoscopia cervical: es la técnica estándar para acceder a los tumores localizados paratraqueales y subcarinales del mediastino medio,
e incluso a los espacios aortopulmonar y paraaórtico.
Mediastinotomía: es el procedimiento idóneo
para las masas del mediastino anterior en contacto con la pared torácica.
Tratamiento
Generalmente el tratamiento de la gran mayoría de tumores mediastínicos va a ser la cirugía seguida de quimio y/o radioterapia. Aunque en casos concretos como pueden ser los linfomas sólo son subsidiarios de tratamiento con quimio/radioterápico.
BIBLIOGRAFÍA
1.
Fraser RS, Paré PD y col. Mediastinitis, neumomediastino y hemorragia mediastínica. Fraser-Paré en: Diagnóstico de las enfermedades del tórax. 4ª edición. Madrid.
Editorial Médica Panamericana 2002: 2827-47
2.
Escalante CP: Causes and management of superior vena
cava syndrome. Oncology1993; 7:61-68
3.
Kim H-J, Kim HS, Chiun SH: CT diagnosis of superior
vena cava syndrome. Am J Roentgenol. 1993; 141:539542
4. Gauden SJ: Superior vena cava syndrome induced by
broncogenic carcinoma: Is this an oncological emergency?. Australas Radiol. 1993; 37:363-366
5.
Goldstein LA, Thompson WR: Esophageal perforation:
A 15 years experience. Am J Surg. 1982; 143:495-503
238
L. Mateos Caballero, Fca L. Márquez Pérez, Mª J. Antona Rodríguez, F. Fuentes Otero
6.
Sherrick AD, Brown LR, Harns GF, et al: The radiographic
findings of fibrosing mediastinitis. Chest 1994; 106: 484489
10. Wooding JH, Loh FK, Kryscio RJ: Mediastinal hemorrhage. An evaluation of radiographic manifestations. Radiology 1984; 151:15-21.
7.
Kushihashi T, Munechika H, Montoya H: CT and MR findings in tuberculous mediastinitis. J Computasist
Tomogr1995; 19: 379-382.
8.
Bejvan SM, Godwin JD: Pneumomediastinun. Old signs
and new signs. Am J Roentgenol 1996; 166: 1041-1048
11. Shields TW: Primary lesions of the mediastinun and
their investigation and treatment: General Thoracic
Surgery 4ª edition. Willian & Willian. Baltimore. 1994:
1724-1769
9.
Nacleiro E: The “V” sign in the diagnosis of spontaneous rupture of the esophagus. Am J Surg. 1957; 93:291.
12. Powers CN, Silverman JF, Geisinger KR, et al: Fine needle aspiration biopsy of the mediastinum. A multiinstitucional analysis. Am J Clin Pathol. 1996; 105:168-173.
Descargar