RESUMEN POR CAPÍTULOS DE `CRIMEN Y CASTIGO`

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RESUMEN POR CAPÍTULOS DE ‘CRIMEN
Y CASTIGO’
De Fedor Dostoievski
PRIMERA PARTE
Capítulo I
Raskolnikov acude con una vieja usurera, de nombre Aliona Ivanovna, a empeñar las
únicas prendas de valor que posee. La anciana, envilecida por la codicia presta una pequeña
cantidad de rublos -pues se cobra por adelantado los intereses- y despide al joven quien
tiene que aceptar el miserable trato. En el camino, Raskolnikov piensa en el lugar donde
guardará el dinero. Una taberna se cruza por su camino y decide entrar y beber una
cerveza.
Capítulo II
Raskolnikov reflexiona sobre su próxima integración a la sociedad. Piensa en su condición
de estudiante que tuvo que salirse de la escuela por falta de dinero. De la misma manera,
tiene que “fugarse” de su cuarto para no ser visto por la casera pues debe rentas atrasadas.
Marmeladov, un funcionario de gobierno se acerca y le habla pues lo cree un colega.
Raskolnikov lo desengaña y siente al principio deseos de hablar con él; al instante, extraña
de nuevo su soledad. Marmeladov le habla de su esposa Catalina, de su hija Sonia, de las
otros hijos de Catalina y del pasado aristocrático que alguna vez tuvieron. El desenfrenado
gusto por la bebida de Marmeladov lo llevaron a la ruina. Catalina no aceptaba a su hijastra
al principio, quien pronto tuvo que trabajar. Catalina fue despedida de su trabajo. Los
ahorros fueron tomados por el propio Marmeladov quien no tardó en bebérselos.
Marmeladov invita a Raskolnikov a su casa. Al llegar encuentra a Catalina cuyo aspecto era
demacrado pues, aparte de la miseria, padecía de tuberculosis y los hijos de ésta jugando
entre la mugre. Catalina regaña a su esposo y corre a Raskolnikov quien se va pensando al
respecto.
Capítulo III
El cuartucho de Raskolnikov le recordaba permanentemente su condición. Al amanecer
Raskolnikov se encuentra en el mismo. Anastasia, -única sirviente de la casa- lo despierta
con té y una carta. La carta es remitida por la madre de Raskolnikov quien al enterarse de
que su hijo dejó la escuela por falta de medios, reunió algunos rublos que manda anexo.
Más adelante, la madre le escribe sobre Dunia, hermana de Raskolnikov, quien pasó
innumerables infortunios y que además, fue corrida de su trabajo luego de que la
señora sospechó que mantenía amoríos con su esposo, La humillación fue profunda. Pero
al poco tiempo, continúa relatando la madre, La señora Marta Petrovna descubrió una carta
que demostraba su completa inocencia y que se trataba de uno más de los deslices de su
esposo. Posteriormente, la madre relata que durante el ínterin, Dunia inició relaciones con
Don Pedro Petrovich Lujin, consejero del tribunal, y que el enlace será pronto. La madre se
disculpa de no haberlo tomado en cuenta al respecto, pero confía en el buen corazón de su
Rodion. La madre anuncia a su hijo que Lujin va rumbo a San Petersburgo y espera que lo
reciba como merece un señor de su rango. La madre escribe sobre el futuro promisorio que
está unión significa y que sin duda las sacara de su miseria pues seguro regresas a la
escuela y terminas trabajando para él. Para finalizar, La madre escribe sobre su llegada y la
de Dunia a San Petersburgo en las próximas horas. Raskolnikov cierra la carta aturdido y
sale de su casa.
Capítulo IV
Raskolnikov se había resuelto a no permitir esa boda pues, además de no haberlo
consultado, algo misterioso y digno de desconfiarse, había leído “entre líneas” en las frases
de su madre. Durante el camino, Raskolnikov defiende a una muchacha ebria, y le da
dinero a un policía para que la lleve a su casa. El camino lo dirige hacía la casa de su amigo
Razumikhin a quien no obstante, ha fingido no verlo para no entablar conversación con él.
Capítulo V
Raskolnikov hace cuentas del dinero mandado por su madre y se percata que una
considerable suma, la ha regalado. Desvía su camino y entra a un bosque donde duerme en
la hierba. Sueña con su padre y una yegua que es golpeada salvajemente por varios
hombres. El niño Raskolnikov se precipita a ayudar a la yegua pero es detenido por su
padre. Raskolnikov despierta bañado en sudor. Raskolnikov duda de sus planes; la vieja
usurera duerme tranquila, tal vez no por mucho tiempo. Raskolnikov sale a la calle y se
topa con Isabel, la joven hermana de la vieja. La casualidad se presta y escucha que la vieja
Aliona se encontrará completamente sola a determinadas horas.
Capítulo VI
Raskolnikov no cree en casualidades sino en “signos del destino”, se pregunta el trasfondo
que implica el haber salido de su casa y escuchar precisamente las horas ideales para
realizar su plan. En otra taberna escucha la mala fama de doña Aliona y sobre todo la
despótica forma con la que trata a su propia hermana Isabel. En suma, Aliona Ivanovna era
una arpía cuya muerte era deseada por más de alguno por su avaricia y crueldad.
Raskolnikov regresa a su casa y duerme en su sillón desecho. A la mañana siguiente es
despertado por la criada quien es corrida por el inquilino. Consigue un hacha de una obra
cercana y dirige sus pasos a casa de Aliona.
Capítulo VII
Aliona Ivanovna es asesinada por Raskolnikov. De inmediato coge algunos prendedores y
una bolsa. Busca la llave que resguarda el dinero. Escucha ruidos. Entra Isabel quien
perpleja contempla la escena. Raskolnikov, sorprendido por lo inesperado, reacciona y la
mata. Limpia el hacha. El sonido de unos hombres que tocan a la puerta lo alerta. Al no
obtener respuesta se marchan sospechando algo. Raskolnikov toma lo robado, baja unas
escaleras y entra aun cuarto vacío que está siendo pintado. Escucha a los hombres y al
portero subir y aprovecha para huir. Nadie lo vio salir y nadie lo vio dejar el hacha donde
fue encontrada. Raskolnikov llega a su cuarto y se deja caer al sillón.
SEGUNDA PARTE
Capítulo I
Raskolnikov despierta abruptamente. Reacomoda una y otra y otra vez las prendas robadas
al tiempo que sospecha, que la locura se ha instalado en su ser. Se contradice en sus
pensamientos hasta que alguien llama a la puerta. Anastasia le trae un citatorio. El citatorio,
es ordinario pero Raskolnikov experimenta una extrema paranoia que lo hace dudar sobre
su asistencia. Al retirase la sirvienta, Raskolnikov advierte que se trata de una demanda
emprendida por su casera por pagos no efectuados. Finalmente asiste, y haciendo gala de un
extremo cinismo, se enfrenta al comisario de policía. Al resolver el asunto de la casera,
escucha las primeras investigaciones sobre los asesinatos de la anciana usurera y su joven
hermana. Siente deseos de confesarlo todo, pero se calla. De regreso a su casa, el
presentimiento de que se ha traicionado con sus palabras lo invade.
Capítulo II
Raskolnikov llega a su minúsculo cuarto convencido de que las investigaciones han
iniciado y seguramente ya llegaron hasta su domicilio. Todo lo encuentra tal y como lo
dejó. Incluido las prendas robadas. ¿Dónde guardarlas? La inseguridad le ordena cambiar
constantemente de solución. Finalmente decide esconder lo robado para usarlo tiempo
después. Hecho lo anterior, Raskolnikov deambula por las calles. Sus pasos lo llevan de
nuevo a la casa de su amigo Razumikhin. Entra y a los pocos minutos se despide.
Razumikhin lo invita a quedarse más tiempo y calmar un poco su ansiedad. Raskolnikov se
va sin hacer caso de su amigo y pensando que nada ni nadie existe y cosas por el estilo. Una
vez en la calle, una señora le ofrece una limosna; entonces, se percata de su miserable
aspecto. Se pone enfrente de unos caballos que tiraban un carruaje, vaga sin rumbo todo el
día y regresa a su casa a dormir profundamente. Las pesadillas lo despiertan y vuelve a
despertar de un mal sueño.
Capítulo III
Los delirios acompañaron a Raskolnikov durante su sueño. Al despertar encuentra a
Anastasia, Razumikhin, y un empleado de gobierno que le trae dinero en correspondencia a
una solicitud hecha por su madre. Raskolnikov duda en firmar y es persuadido por
Razumikhin. La criada y el amigo le reclaman el terrible descuido en el cual se encontraba.
Razumikhin le pide que no se preocupe tanto y le avisa que intercederá por él con la casera,
luego, aprovechando otro sueño de Raskolnikov, Razumikhin, le compra ropa y le da el
dinero restante. La visita del médico los interrumpe.
Capítulo VI
Zossimov, médico amigo de Razumikhin, atiende a Raskolnikov y lo invita a una reunión
de amigos. Durante la plática, Raskolnikov descubre que un pintor –que trabajaba en el
cuarto donde se escondió- es el principal sospechoso de los asesinatos recientemente
cometidos, y que él y su ayudante fueron arrestados. La discusión de los dos amigos y las
preguntas de Raskolnikov fueron entonces interrumpidas por la llegada de un inesperado
visitante.
Capítulo V
Pedro Petrovich Lujin, majestuoso y un tanto soberbio pregunta por Raskolnikov.
Raskolnikov se presenta y trata con ironía y desdén al prometido de su hermana. Lujin trata
de mantener un buen ambiente que no existe y se extraña del frío recibimiento del
muchacho. Sin desanimarse, Lujin les platica de sus planes y que se aloja en un
departamento compartido con su amigo Andrés Semionovich sin embargo sus intentos
fueron en vano. Zossimov y Razumikhin continuaron platicando de los asesinatos y
Raskolnikov se mantuvo lejano y agresivo. Finalmente, Lujin es corrido por Raskolnikov.
Capítulo VI
Cuando estuvo de nuevo solo, Raskolnikov se marcha de nuevo a la calle con el dinero que
había recibido. Se interna por las calles y por la noche se mete a una taberna. Ahí se
encuentra con un amigo de Razumikhin y ambos hablan sobre los asesinatos. De manera
irónica, Raskolnikov le “confiesa” el lugar donde escondió el dinero. Al salir se encuentra
con Razumikhin, sin embargo, Raskolnikov, presa de sus contradicciones, lo corre de su
lado. Todos coinciden en los continuos delirios de Raskolnikov. Éste por su parte, visitó el
lugar del crimen. Ahí encontró a unos trabajadores. Raskolnikov pregunta por las manchas
de sangre y muestra una actitud sospechosa. Los trabajadores lo echan y Raskolnikov se
encuentra vagando de nuevo hasta que un grito le llama la atención.
Capítulo VII
Raskolnikov llega a un accidente. Un borracho se lanzó frente a un coche. Raskolnikov lo
recuerda: es Marmeladov. Rápidamente se presta a llevarlo a su casa y paga los gastos. Por
segunda ocasión, Raskolnikov llega a casa de la tísica Catalina y sus hijos. La mujer lo
recibe angustiada y recrimina a su esposo por sus interminables borracheras, sin embargo el
accidente fue fatal y todos notaron que Marmeladov agonizaba. La madre manda a una de
sus hijas por Sonia –la primera hija de Marmeladov- un médico y un sacerdote. Catalina
cuestiona duramente los “designios” del señor. Se muere su esposo que sólo le ha traído
malestares y miseria. Marmeladov muere y Raskolnikov le obsequia a Catalina el dinero
que posee para los gastos funerarios. Sonia se percata del gesto del joven y llora la muerte
de su padre. Al retirarse Raskolnikov, es interceptado por una media hermana de Sonia para
preguntarle su nombre y dirección. Más seguro de sí, Raskolnikov se dirige a casa de
Razumikhin y encuentra a su amigo bebiendo con otros más, entre ellos al médico quien le
recomienda reposo. Básicamente, Zossimov considera que Raskolnikov está loco y por
ellos lo atiende –según le confesó Razumikhin- Raskolnikov se despide y es acompañado
por Razumikhin, borracho, a su casa. Cuando llegaron encontraron a dos mujeres esperando
a Raskolnikov: Su madre y su hermana. Raskolnikov se desmaya de la impresión.
TERCERA PARTE
Capítulo I
Pulkeria Alejandrovna y Abdocia Romanovna (Dunia) se encuentran frente a Raskolnikov
quien pasa de una emoción a otra. Le dice a su hermana que corrió a su pretendiente, que
jamás permitirá el enlace y que no quiere que se case y sacrifique su vida por él. La madre
y la hermana no reconocen del todo a su hijo. Es obvio que una enfermedad se ha
apoderado de su mente. Razumikhin las convence de dejarlo solo y se ofrece a
acompañarlas al lugar donde se aposentan. La madre se niega a dejar a su hijo pero termina
cediendo. En el camino, Razumikhin les dice que ira por su amigo médico y en cuanto
tenga su diagnóstico, las iría a visitar. Les promete no abandonar a Raskolnikov y apoya su
postura contra el presumido pretendiente, sobre todo cuando llega al cuarto de mala muerte
que había alquilado para su novia y futura suegra. La belleza de Dunia lo impresiona.
Razumikhin cumple con todo e impresiona a las mujeres.
Capítulo II
A la mañana siguiente, Razumikhin amaneció crudo y arrepentido de varias cosas que había
dicho por su avanzado estado de ebriedad. Raskolnikov duerme. Al visitar a Dunia y a su
madre y ser recibido como todo un héroe se reconforta su ego. Razumikhin reconoce que su
pobreza es evidente. La madre le enseña a su salvador, una carta de Pedro Petrovich en la
cual se disculpa por no haberlas ido a recoger y les informa la indignante forma en que
Raskolnikov lo echo, además de presenciar como daba el dinero a una mujer de dudosa
reputación, –se refiere a Catalina, esposa de Marmeladov cuando murió- que con tantos
sacrificios le mandaba. La madre rompía en llantos. Dunia propone visitar a Raskolnikov y
cuenta la noticia de la muerte de Marta Pretovna (La señora que la corrió de su casa pues
creía que sostenía idilio con su esposo y que después redimió públicamente) Cuando
llegaron encontraron al médico atendiéndolo.
Capítulo III
Raskolnikov se sentía mucho mejor. El médico le sugiere –aprovechando su lucidez- que
piense en su rehabilitación. Una reconciliación familiar sucede, Raskolnikov le pide perdón
a su madre por haber regalado el dinero que le envió y platica lo sucedido. La noticia de la
muerte de Marta Pretovna resurge y se comenta que su esposo Aracadio Svidigrailov la
golpeó la noche que murió. Raskolnikov se irrita y surge otra discusión familiar. La madre
enseña la carta de Lujin a Raskolnikov y éste sospecha más de aquel personaje
radicalizando su postura. Lujin no es un abogado, es un farsante. Mañana habrá una reunión
familiar a la que asistirá Lujin; Raskolnikov y Razumikhin –invitado por Dunia-.
Capítulo IV
Sonia llega imprevistamente. Raskolnikov la desconoce de momento y luego la invita a
pasar. Sonia llega con el propósito de invitarlo a los servicios funerarios de su padre y a una
comida en honor a él que su madrastra Catalina ofrece. La joven se deshace en elogios.
Dunia y Pulkeria invitan por su parte a Razumikhin a comer y parten de ahí. Una vez solos,
Raskolnikov pregunta a su amigo, que si conoce al juez Porfirio Petrovich –quien trabaja en
el caso de los asesinatos- pues quiere recuperar las prendas que un día antes empeñó.
Razumikhin asiente. Sonia y los amigos bajan y entonces un personaje que pasaba por ahí,
al escuchar el nombre de Raskolnikov, miró rápidamente el lugar y se puso a seguir a
Sonia. El burgués de alrededor de cincuenta años que seguía a Sonia, lo hacía con pleno
convencimiento de conocerla. Sonia siente su presencia y al llegar a su casa el burgués la
saluda pues vive en el mismo edificio, en el departamento de al lado.
De camino a casa de Porfirio Petrovich, Raskolnikov siente indecisión sobre lo
contraproducente de ir y levantar sospechas. Pero en el camino, al notar que Razumikhin se
había esmerado en su arreglo personal, y sospechando que la razón era su hermana,
comenzó a burlarse sin piedad.
Capítulo V
El juez Porfirio Petrovich los recibe con gusto y cuestiona –siempre con agudeza, siempre
certero- a Raskolnikov. Para Raskolnikov no hay duda: Porfirio Petrovich sospecha de él
considerando que el mismo Petrovich conservaba un artículo de su reciente época de
estudiante, donde Raskolnikov cuestionaba la moral del asesino con respecto a personas
indeseadas y la misión que algunos llevan a cuestas. Porfirio es sagaz y platica con doble
sentido con Raskolnikov. Se despiden y Porfirio lo cita para mañana y ver el asunto de las
prendas.
Capítulo VI
Raskolnikov se despide de Razumikhin y le jura sentirse bien. En su cuarto duerme un poco
bajo el cuidado de Anastasia. Las pesadillas se vuelven a presentar. Al despertar, un
hombre que no conocía lo miraba con atención.
CUARTA PARTE
Capítulo I
El hombre se presentó Arcadio Svidrigailov. Raskolnikov no puede creer que el
recientemente viudo de Marta Pretovna y antiguo jefe de su hermana estuviera ahí. En
efecto, Arcadio fue a conocerle y a pedir que intercediera por él para un nuevo encuentro
con Dunia. El cinismo de Arcadio con respecto a sus pretensiones con Dunia y acusaciones
sobre los golpes que propinó a Marta la noche de su muerte, sorprende a Raskolnikov. Su
reciente llegada a San Petersburgo tiene varios fines ofrece dinero para impedir la boda
entre Lujin y Dunia pues no le conviene y sus propias nupcias con una joven novia.
Arcadio se despide con la noticia de que su difunta esposa dejó dinero para Dunia. Al
despedirse se encuentra con Razumikhin.
Capítulo II
Raskolnikov y Razumikhin caminan rumbo al hospedaje de su madre, en el camino,
Raskolnikov le platica a su amigo los antecedentes de Arcadio. Al llegar encontraron a
Lujin quien mantuvo su actitud de indignación. Raskolnikov le dice a Dunia que su antiguo
patrón se encuentra en la ciudad y Razumikhin le ofrece su apoyo pues la joven teme a las
intenciones del viejo. Lujin desprestigia a Arcadio pues, además de haber golpeado a
Marta Pretovna, sabe que estuvo implicado en el suicidio de otra jovencita. Nuevas disputas
familiares pasan. Lujin y Raskolnikov se enfrentan. Lujin termina por contrariarse
constantemente y sale corrido ahora por Dunia. En el camino piensa en su venganza.
Capítulo III
La familia platica sobre las ofertas de Arcadio. La madre se alegra del dinero dejado por la
señora Petrovna. Todos temen sin embargo, con la llegada de Arcadio. Durante la plática,
Razumikhin ofrece empezar un negocio de ediciones con ese dinero y parte que pedirá
prestado. Los ojos de Dunia brillan ante la propuesta. Raskolnikov siente contrariados sus
emociones y parte de ahí ante la sorpresa de todos. Razumikhin lo sigue a pesar de que
Raskolnikov lo trata con extrema agresividad. Le pide que no lo siga y entonces, con una
penetrante mirada, Razumikhin comprende que su amigo está implicado de alguna manera
en los asesinatos. Razumikhin regresa con la madre y hermana y las calma diciendo que lo
mejor para Raskolnikov en estos momentos, es estar solo.
Capítulo IV
Raskolnikov llega a casa de Sonia y se entera de que un pequeño apartado de la casa le es
rentado. La joven lo recibe con entusiasmo pero Raskolnikov llega con el propósito de
despedirse. La joven lo nota turbado y lo trata de calmar. Sonia platica de Catalina y sus
continuos desvaríos a causa de la tuberculosis. Raskolnikov es cruel y le contesta que los
días de Catalina están contados por su avanzada enfermedad y que ella tendrá que cuidar a
sus hermanastros. Sonia se asusta pues su pobreza es extrema. Raskolnikov besa los pies de
Sonia y muestra su aspecto más escéptico. Raskolnikov le pide huir con él. Sonia se siente
confundida. Raskolnikov se despide con la promesa de regresar mañana y decirle quien fue
el asesino de su amiga Isabel. Del otro lado de la pared, un hombre escucha con atención la
plática: Arcadio Svidrigailov.
Capítulo V
Raskolnikov regresa con Porfirio Petrovich para el asunto de sus prendas. Porfirio
Petrovich lo recibe y platica con Raskolnikov sobre su pasado de estudiante. Raskolnikov
se convence de que Porfirio sospecha de él y le extraña su extrema amabilidad. Se exaspera
y le exige que lo interrogue si es preciso. Porfirio contesta siempre con sarcasmo y risas. Su
ambiguo discurso desconcierta y desarma a Raskolnikov sobre todo por qué sabe que visitó
el lugar del crimen y preguntó sobre las manchas de sangre. Porfirio no considera
sospechoso –de momento a Raskolnikov- y lo invita con su habitual ironía a retirarse.
Capítulo VI
Una inesperada visita interrumpe la entrevista. EL pintor sospechoso de haber matado a las
mujeres entra de pronto declarándose culpable. Porfirio se muestra nervioso y hace sacar al
enloquecido obrero. Despide a Raskolnikov que se va convencido, de que fue torturado
para hacerlo confesar.
QUINTA PARTE
Capítulo I
Pedro Petrovich compartía la casa con Andrés Semionovich Lebeziatnikov quien tiempo
atrás consideró a Pedro en la más alta estima. Pedro meditaba en el error que consistió en
alquilar aquella pocilga para alojar a novia y suegra. Su intención de encontrar una esposa
que lo viera como su eterno salvador se desvanecía pero no se rindió. Andrés era otro
invitado más a la comida que Catalina Ivanovna ofrecía en honor a su recién fallecido
esposo. De igual forma Pedro estaba invitado. Andrés interrumpe sus pensamientos y
ambos platican sobre la comida a la que ninguno piensa asistir. Los otrora amigos, se
habían terminado por enemistarse en secreto. Andrés se acercaba más a ideas progresistas –
pseudo revolucionarias- que irritaban el carácter burgués de Pedro. Se habla de Sonia, pues
es amiga de Andrés, y Pedro se interesa en hablar con ella. Andrés va por Sonia quien
turbada responde las preguntas de Pedro. Petrovich se muestra cortés y pide disculpas por
no acudir al funeral. Promete ayudarlas y le obsequia a la joven diez rublos y pide guardar
su nombre en secreto.
Capítulo II
Catalina Ivanova destinó parte del dinero dado por Raskolnikov en enterrar a su esposo y
en ésta comida de despedida. Su avanzada tuberculosis le hacía vomitar sangre
constantemente y los complejos y turbaciones, tornaron en agudos delirios. Su obsesión por
un inventado pasado aristocrático se hizo más presente que nunca. Catalina hablaba durante
los preparativos, de los ilustres personajes que acudirían, sin embargo, los pordioseros y
borrachos fueron los primeros en llegar. Raskolnikov llegó y se disculpó por no llegar al
entierro. Catalina y Sonia lo reciben con gusto. La locura hacía estragos en la imaginación
de Catalina quien pronto comenzó a pelar con la casera y algunos invitados. Sonia llega y
dice que Lujin no llegará. Catalina pelea en medio de borrachos cuando de repente, Pedro
Petrovich Lujin llega de improviso.
Capítulo III
Catalina la recibe como a un viejo conocido –era la segunda vez que se veían- Lujin la mira
con frialdad y acusa a Sonia de haberse robado cien rublos de su casa. La joven se asusta
de la afirmación y niega el hecho. Lujin se mantiene firme. Catalina defiende a su hijastra y
dice que su hija es incapaz de robar. Catalina esculca por ella misma las bolsas de su blusa
y saca un papelito que arroja a la cara de Lujin. Lujin toma el papelito, lo extiende y enseña
un billete de cien rublos. Una sorpresa generalizada invadió el lugar. Catalina defendía con
más frenesí a Sonia quien por su parte continuaba muda de la sorpresa. Raskolnikov se
había echó a un lado, y contemplaba en silencio el avance de los hechos. Catalina se
deshacía en llanto y sufrimiento; la pus de su boca le brotaba al gritar. Lujin la tranquiliza y
dice que no procederá en contra de alguien que movido por el hambre roba. En eso, otro
inesperado invitado llega: Andrés Semionovich quien desmiente a Lujin diciendo que el
mismo vio cuando, de forma por completo imperceptible, introducía el billete en el vestido
de la joven. Lujin trata de defenderse pero no pudo con el peso de la verdad. Su plan de
reinvindicarse ante los ojos de Raskolnikov y recuperar a Sonia, se fue por completo. Lujin
huye del lugar. Sonia regresa a su casa aturdida, seguida por Raskolnikov.
Capítulo IV
Raskolnikov encuentra llorando a Sonia. Su sarcasmo se mezcla con su lado más humano.
Sonia no entiende los discursos de Raskolnikov. El muchacho se vierte en la crueldad y le
recuerda que hoy le diría quien había matado a su amiga Isabel. Sonia se pasma de la
confesión e invita a Raskolnikov a que busque la expiación. Andrés Semionovich toca la
puerta de repente.
Capítulo V
Catalina Ivanovna se había refugiado finalmente en la locura. Andrés le dice a Sonia que su
madre estaba incontrolable. Sonia sale en su encuentro. Raskolnikov, turbado por su
confesión, regresa sin notarlo a su casa. Pensaba en el por qué hacer sufrir a Sonia cuando
recibe la visita de Dunia. La hermana pide disculpas por su inesperada visita, y cuenta a su
hermano que Razumikhin le ha contado todo. Raskolnikov palidece. Dunia continúa y dice
que pronto será aclarado todo y será absuelto de toda sospecha. (Desde luego el amigo no le
contó todo). Raskolnikov se limita a decir que Razumikhin es un buen hombre. Dunia se
retira angustiada. Raskolnikov sale a la calle y es alcanzado por Andrés quien llega
diciendo que Catalina ha perdido por completo la razón. Caminan a un puente donde,
Catalina obligaba a sus hijos a bailar mientras ella tocaba un balde como percusión.
Catalina decía a la gente que su familia de pasado aristocrático había sido engañada. Sonia
veía estupefacta la escena y pide ayuda para llevarla a su casa. En casa de Sonia muere
Catalina Ivanovna, entre los curiosos que habían llegado se encontraba Arcadio
Svidrigailov quien se presta a ayudar a la joven en desgracia. Raskolnikov se extraña de la
gentileza de Aracadio y éste le contesta con una frase pronunciada por Raskolnikov en esa
misma habitación y que lo implicaba directamente con los asesinatos. Raskolnikov se
sorprende. Aracadio le cuenta vivir precisamente al lado de Sonia y que recién escuchó una
conversación muy interesante.
SEXTA PARTE
Capítulo I
A partir de ese instante, Raskolnikov tiene miedo por Aracadio que sin embargo, ayudó
efectivamente a Sonia y mandó a los niños a casas de huérfanos. Raskolnikov recibe en su
casa a Razumikhin quien le pide visitar a su madre pues ha enfermado. Además
Razumikhin cuenta que Porfirio Petrovich le dijo que ya tenían al asesino confeso de la
usurera y su hermana. Antes de despedirse, Razumikhin le cuenta que Dunia recibió una
carta que la turbó mucho. Raskolnikov sólo se limitó a decir que era un buen hombre. De
nuevo solo, Raskolnikov piensa en Porfirio Petrovich que le dio suficientes pruebas como
para que sospechara de él. Al salir de su casa resuelto a “resolverlo todo” se topa nada
menos que con el propio juez Porfirio Petrovich.
Capítulo II
Raskolnikov lo invita a pasar pues el juez manifestó su deseo de visitarlo. Porfirio le habla
de su pasión por la psicología y de todos los cabos sueltos que unió desde que tomó el caso
de las mujeres asesinadas. Las sospechas que pudo haber guardado se habían disuelto pues
tenía a una persona confesa. El doble discurso de Porfirio confunde a Raskolnikov. Una
acusación indirecta se escucha durante todo su discurso. Al final remata diciendo que esa
persona no pudo haber matado a esas mujeres. Enseguida afirma que “el asesino es usted
Rodion Romanovich”. Porfirio aprecia en realidad a Raskolnikov y le sugiere que se
entregue y que por su parte no procederá, por lo pronto, en su contra. Raskolnikov ni lo
niega ni lo afirma. Los hombres discuten sin hablar de manera clara. Ambos se enfrascan
en una serie de cuestionamientos y afirmaciones. Porfirio se despide amablemente y le pide
a Raskolnikov que piense en todas las ventajas que gozaría si él mismo se entrega. Porfirio
parte dejando a Raskolnikov más confundido que nunca.
Capítulo III
Raskolnikov descarta que Arcadio le haya denunciado pues sabe bien que otros planes
tiene. Deambula por la ciudad sumido en sus reflexiones y encuentra a Arcadio en una
taberna. Ambos se evitan al principio. Raskolnikov acude al llamado de Arcadio. Su plática
es evasiva al principio hasta que Raskolnikov le advierte que si intenta algo contra Dunia lo
matara. Arcadio no pierde su ironía y le recuerda a su interlocutor que se casará en breve.
Hablan sobre Marta Pretovna, y la chica que se suicidó. Arcadio se deslinda a medio
camino entre el cinismo y la burla. Raskolnikov se sorprende de la inteligencia y
pragmatismo de Aracadio.
Capítulo IV
Más adelante, Arcadio platica de Dunia. El libertino de Aracadio le narra sus secretos y
habla de los intentos de Dunia –cuando trabajaba para él- de llevarlo por el camino correcto
pues el mismo Arcadio reconoce que las mujeres en general, son su debilidad. Su próxima
boda con una joven de 16 años lo entusiasma. Raskolnikov repara que se encuentra frente al
hombre que desinteresadamente, ayudo a Sonia y a sus hermanastros.
Capítulo V
Arcadio se despide y Raskolnikov sospecha que trama algo contra Dunia y se decide a
seguirlo. Luego abandona su empresa al ser engañado por Aracadio. Arcadio tenía una cita
con Dunia y la lleva a su casa. La joven acudió pues Arcadio le escribió sobre un secreto
que ahí confesaría. Al llegar a casa, Aracadio le confiesa a Dunia que su hermano
Raskolnikov es el asesino de la usurera. Dunia no lo cree. Aracadio le dice que no se
preocupe y que puede conseguirle un pasaporte a Raskolnikov y sacarlo del país. Dunia no
lo cree. Arcadio le enseña el lugar donde escuchó la plática fatal y presa del frenesí y del
deseo se abalanza sobre Dunia. La joven saca un revolver –mismo que es reconocido por
Aracadio pues Dunia se lo llevó la noche que murió Marta- y luego lo acusa de haber
matado a su esposa. Arcadio se acerca. Dunia dispara. Aracadio se acerca más. Dunia tira el
arma pues se sabe capaz de matarle. Aracadio le pregunta si lo ama al no obtener respuesta
la deja ir. La pistola del suelo es recogida por Aracadio quien apresurado sale a la calle.
Capítulo VI
Luego de vagar, Aracadio regresa a su casa y visita a Sonia, le da más dinero para sus
hermanastros y se despide pidiendo que no se preocupe. Después visitó a la familia de su
novia y dijo que por razones oficiales tenía que salir de San Petersburgo. En un hotel de
mala muerte, sueña con una suicida. En la madrugada, frente a un soldado, Aracadio
Svidrigailov saca una pistola y dispara en su sien.
Capítulo VII
Raskolnikov visita a su madre, al cerciorarse de la ausencia de Sonia, se despide
efusivamente. Pulkeria llora por su hijo. De nuevo en casa, Raskolnikov encuentra a Dunia
quien con su mirada le dice todo. Raskolnikov se despide de Dunia y se sume en sus
reflexiones.
Capítulo VIII
Sonia recibe a Raskolnikov. No acepta su despedida y sigue a Raskolnikov quien entra a la
policía. Ahí se entera del suicidio de Aracadio. Raskolnikov sale y vuelve a entrar.
Finalmente, Raskolnikov confiesa haber asesinado a Aliona Ivanovna y a su hermana
Isabel.
Epílogo
I
Raskolnikov fue condenado a trabajos forzados en Siberia durante un lapso de 8 años. La
sentencia no fue del todo excesiva pues: nunca uso del dinero robado, –de hecho no sabía
con exactitud el monto del botín- Cometió los asesinatos con la puerta abierta, narró
absolutamente todo sin omitir nada y lo más importante, se confesó culpable cuando un
obrero –de probados desequilibrios mentales- lo había hecho. Se dictaminó que había
matado por demencia momentánea. Y se usó los testimonios de Razumikhin y su amigo el
doctor. Al preguntarle a Raskolnikov sobre el móvil; contestó con absoluta franqueza. La
extrema miseria que lo había sacado de la escuela de derecho fue la punta del desastre. Al
ser cuestionado sobre su razón para confesar simplemente dijo por arrepentimiento.
La madre enfermó desde el inicio del proceso y fantaseaba con frecuencia de que su hijo
era muy poderoso y que por eso se encontraba lejos. Dunia y Razumikhin se casaron y
ambos junto con Sonia, visitaron a Raskolnikov. La muerte de Pulkeria fue sabida por
Raskolnikov tiempo después a pesar de que Sonia –quien lo había seguido hasta Siberia- se
escribía con frecuencia con ellos.
II
Raskolnikov se había sumido en la más profunda indiferencia. Todo le importaba poco o
nada. Las frecuentes visitas de Sonia eran lo único que lo reconfortaba. Sin embargo, al
tener la joven que trabajar, comenzó a reducir sus visitas. Raskolnikov resiente su ausencia.
Una tarde que tuvo que trabajar al aire libre, la encontró de frente a él. Sonia le tomó las
manos y Raskolnikov lloró por esos siete años que todavía tendrían que transcurrir. Pero
alguien lo estaría esperando. A partir de la mañana siguiente, Raskolnikov no volvería a ser
el mismo.
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