Sagrado Corazón y SAVIMA [tesina]

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PONTIFICIO INSTITUTO "REGINA MUNDI"
unido a la
PONTIFICIA UNIVERSIDAD GREGORIANA
LA
DEVOCION
AL
CORAZON DE JESUS
SAGRADO
en
Santa Vicenta María López y Vicuña
Candidata
Relator
Rossana HUAMAN GUTIERREZ, RMIP. Francisco de Borja de MEDINA, SJ
Roma, Noviembre 1993
SIGLAS Y ABREVIATURAS
Ap.Ej.
VICENTA MARÍA LÓPEZ Y VICUÑA, Apuntes de Ejercicios
Espirituales, Roma 1986.
BCG-RMI Biblioteca de la Curia General de la Religiosas de María
Inmaculada en Roma.
Cartas
d.
VICENTA MARIA LÓPEZ Y VICUÑA, Cartas, Madrid 1976.
día
DSp
Dictionnaire de Spiritualité Ascétique et Mystique
HIDALGO Isidro HIDALGO, Vida
María..., inédita.
m.
de
la
Rvdma.
Madre
Vicenta
meditación
n. (nn.)
número(s)
Oe.
VICENTA MARÍA LÓPEZ Y VICUÑA,
Cartas, tomo IV, pp. 420-472.
ORTI
María Teresa ORTI Y MUÑOZ, Vida de la Reverenda Madre
Vicenta María López y Vicuña..., 2ª ed., Barcelona
1918.
Otros
escritos,
en
REDACTA María Herminia de Jesús RODRÍGUEZ DE ARMAS, Santa
Vicenta María López y Vicuña redacta las Constituciones de las Religiosas de María Inmaculada..., Roma
1979.
t.
vol.
tomo
volumen
INDICE
SIGLAS Y ABREVIATURAS
INDICE
II
III
INTRODUCCIÓN
1
Capitulo I: VICENTA MARÍA LÓPEZ Y VICUÑA
4
1. Contexto histórico
4
A. Cascante
5
B. Madrid
6
C. Asociación de la Doctrina Cristiana
8
2. Ambiente religioso y espiritual
9
A. Aspectos de la espiritualidad
10
B. Vida de piedad
12
C. Proyección social de la espiritualidad
16
3. Rasgos biográficos de Santa Vicenta María López y Vicuña
19
A. Nacimiento e infancia (1847-1857)
19
B. Educación en Madrid (1857-1862)
24
C. Compromiso apostólico (1862-1875)
26
D. La fundación y los primeros pasos del Instituto (1876-1890)
Capítulo II: LA DEVOCIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS Y VICENTA MARIA
31
36
1. Historia de la devoción al Corazón de Jesús
36
2. El Corazón de Jesús y Vicenta María
42
A. El símbolo
42
B. El Corazón de Jesús compendio de los Ejercicios
47
a. La llaga
47
b. La Cruz
49
c. La llama
51
III
3. Aspectos de la devoción en la espiritualidad de
Vicenta María
56
A. La Consagración
56
B. La Reparación
59
Capítulo III: VICENTA MARÍA APÓSTOL DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
1. Entre sus religiosas
A. Asociaciones
62
62
62
a. Apostolado de la Oración
62
b. Guardia de Honor
65
c. Triple Alianza
67
B. Medios
69
a. Mes del Sagrado Corazón de Jesús
70
b. Moradas para el tiempo de Cuaresma
71
c. Primeros viernes
73
d. Convenios y exhortaciones
76
2. Con las jóvenes
78
A. Guardia de Honor
78
B. Novena
78
C. Premios: estampas, medallas
81
CONCLUSIÓN
83
FUENTES Y BIBLIOGRAFÍA
85
APÉNDICE DOCUMENTAL
89
INTRODUCCION
La devoción al Corazón de Jesús, tiene su fundamento
bíblico en el texto de Jn. 19,37: "Mirarán al que traspasaron".
Nace históricamente, en
detrás
de
ella
sigue
el siglo XIII con Santa Gertrudis. Y
una
serie
de
santos,
testigos
de
la
devoción. Pero fue a Santa Margarita María, a quien, según
cuenta ella misma, en una visión le muestra Jesús su corazón,
iluminando el sentido profundo de la devoción: "Devolverle amor
por amor y reparar las injurias que le hacen especialmente en
el Sacramento del Altar"
En
adquiere
el
siglo
(Revelación del 16 de Junio de 1675).
XIX,
la
Devoción
al
Corazón
una
prodigiosa
difusión:
nacen
congregaciones
religiosas
bajo
nombre,
ediciones
de
libros
su
de
Jesús
asociaciones
aumentan
y
las
espirituales con las prácticas de esta
devoción. Abundan medallas, estampas, estatuas con la imagen
del Sagrado Corazón.
Son justamente los libros y devocionarios del tiempo los
que mejor ilustran los horizontes e ideales de la devoción al
Sagrado Corazón por aquella época. Sus formulaciones literarias
pueden extrañar al lector actual, por su lenguaje demasiado
romántico, florido o metafórico.
Nuestra tarea tiene que ser necesariamente depuradora:
debemos filtrar el lenguaje del tiempo, para rescatar toda la
riqueza
espiritual
que
nos
ha
legado
esta
devoción,
que
conserva todavía hoy toda su potencia espiritual.
No pocos creyentes llegaron a la santidad por medio de
1
esta devoción. También Vicenta María López y Vicuña, la Santa
que ocupa este trabajo.
El tema de esta investigación lo ha inspirado, por una
parte,
la
curiosidad
personal
por
descubrir
el
verdadero
alcance y significado de la devoción al Sagrado Corazón de
Jesús. Por otra, las consecuencias personales y apostólicas que
esta devoción tuvo en la vida y el apostolado de Santa Vicenta
María.
El estudio lo realizamos, fundamentalmente, a partir
de
escritos
los
de
la
Santa:
Apuntes
de
Ejercicios
Espirituales, Cartas, Prácticas y costumbres, y otros.
También
biografías:
director
nos
la
hemos
primera,
espiritual,
el
servido,
inédita,
P.
Isidro
como
complemento,
escrita
Hidalgo
en
SJ.
1904
La
de
dos
por
su
segunda,
escrita por su contemporánea María Teresa Orti y Muñoz, RMI.
El trabajo lo dividimos en tres capítulos. El primero
tiene carácter introductorio. En él presentamos una síntesis
del contexto histórico y religioso-espiritual del siglo XIX
español, y, un resumen de la vida de la Santa.
Ceñimos nuestra investigación a los escenarios de la
vida y misión de Santa Vicenta María. Este motivo nos obliga a
tocar
un
punto,
a
primera
vista
marginal,
pero
que
tiene
capital importancia en el trabajo apostólico de la Santa. Nos
referimos a la Congregación de la Doctrina Cristiana en Madrid.
El capítulo segundo, La Devoción al Sagrado Corazón de
1
Jesús
y
Vicenta
María,
es
la
parte
central
del
trabajo.
Tratamos de acercarnos al modo cómo la Santa Madre hizo suya
una devoción propia de la época.
Partiendo
del
símbolo
de
la
devoción,
Vicenta
María
llega a resumir en esa devoción toda la experiencia de su vida
espiritual. Vicenta María hace vida propia las contemplaciones
de los misterios de la vida de Jesús. Termina por consagrarse
totalmente a El y muere ofreciendo por El, lo que es y lo que
tiene.
Una vivencia honda de la devoción, lanza a Vicenta María
a comunicar a otros el tesoro escondido que ella ha descubierto.
En el tercer capítulo, contemplamos a Vicenta María como
propagadora de la devoción: tanto con sus religiosas como con
las jóvenes a su cuidado.
Completamos nuestro trabajo con un apéndice documental,
que
sin
duda
completará
la
lectura
de
algunos
puntos
particularmente significativos de la devoción de Vicenta María
al Sagrado Corazón de Jesús.
Agradezco al P. Francisco de Borja de Medina SJ, su
acompañamiento paciente, sus observaciones de exigente maestro
y las utilísimas orientaciones en la elaboración del trabajo.
Vaya también mi gratitud a mi Superiora General, María
Eugenia Vicenti, que ha depositado en mí su confianza y me ha
1
brindado una oportunidad incomparable para un enriquecimiento
personal a todos los niveles, que ha ido más allá de mis
expectativas. Ojalá otras puedan beneficiarse de ello.
CAPITULO I
VICENTA MARIA LOPEZ Y VICUÑA
1. CONTEXTO HISTORICO
El siglo XIX español, se presenta como una época que
cambia el ritmo histórico del país: la actividad política cobra
una
aceleración
pronunciamientos,
incontenible:
guerras
gobiernos,
civiles,
regímenes
constituciones,
provisionales
y
revoluciones se suceden a gran velocidad en un intento de dar a
la nación una nueva seguridad al precio de conflictos y desconcierto.
La Guerra de la Independencia (1808-1814) iniciada con
el 'Levantamiento del Dos de Mayo', el cambio de dinastía, la
Constitución
de
Bayona
en
1810,
las
Cortes
de
Cádiz
y
su
Constitución de 1812, la restauración de la Dinastía borbónica
con la vuelta de Fernando VII en 1814 y la progresiva emancipación de América, cubren las tres primeras décadas, que preceden
al reinado de Isabel II (1833-1868).
Durante la llamada "etapa moderada" (1843-1852) de este
reinado se reanudan las relaciones entre España y la Santa Sede
con
la
firma
de
un
Concordato
(16
de
Marzo
de
1851)1
que
restablecía la tradición anterior: la religión católica es la
"única de la nación española con exclusión de cualquier otra"
(art. 1º).
1 El Concordato de 1851 entre Pío IX e Isabel II Reina de España, fue firmado en Madrid
por el Nuncio de S.S., Juan Brunelli y el ministro de Estado, Manuel Bertrán de Lis.
Cfr. Raccolta di concordati su materie ecclesiastiche tra la Santa Sede e le
autorità civili, edición de Angelo MERCATI, vol. I: 1098-1914, Città del Vaticano
1954, pp. 770-799.
4
La época de Isabel II termina con la revolución de 1868
que, da paso a la primera república (1873). El último cuarto de
siglo se abre con la restauración borbónica en Alfonso XII y la
Constitución de 1876, marcadamente conservadora2.
A. Cascante
Se halla situada en la margen izquierda del río Queilez
(afluente del Ebro).
La vieja ciudad y municipio romano de Cascante obtuvo
ciudadanía romana y acuñó su propia moneda bajo el emperador
Tiberio (14-37). En la antigüedad fue ciudad de la Vasconia y
pertenece actualmente a la provincia de Navarra.
Dada su situación geográfica, Cascante quedó envuelta en
el siglo XIX, en los conflictos políticos del país, sobre todo
en las guerras carlistas de 1833, 1847 y 1872.
Sus
gentes
mantuvieron
vivos
los
valores
de
la
fe
cristiana y las expresiones religiosas de la devoción popular.
Uno de los mantenedores de dichos valores cristianos en
Cascante
García
fue
precisamente
Rincón,
tío-abuelo
el
de
presbítero
santa
D.
Vicenta
Joaquín
María
Vicente
López
y
Vicuña. D. Joaquín Vicente nace hacia 1775 y fallece el 25 de
2 La primera década del reinado de Isabel II, es en realidad, un período de regencias: del
1833 a 1840 gobierna María Cristina de Borbón, madre de Isabel II, y de 1841 a 1843
gobierna el General Espartero. Cfr. P. AGUADO-C. ALCÁZAR, Manual de historia de
España III, Madrid 1964.
4
Noviembre de 1852 en esta ciudad3. Fue hombre sencillo y piadoso
que introdujo en Cascante la práctica de varias devociones.
Podemos
enumerar
entre
otras:
el
Mes
de
María,
ejercicio
piadoso que duraba todo el mes de mayo. Constaba de algunos
cantos marianos y oraciones propias, además de la ofrenda de
flores y ramilletes espirituales a la Virgen. La Novena al
Sagrado Corazón de Jesús, celebrada anualmente y que él mismo
organizaba.
B. Madrid
Después de la Guerra de la Independencia (1808-1814) se
consolida en España una sociedad liberal y burguesa, alterada
por los pronunciamientos militares y revueltas populares. La
capital
española,
con
la construcción de nuevos palacios y
barriadas va cambiando al mismo tiempo la fisonomía externa que
había recibido de los Austrias y primeros Borbones.
Mientras
Cataluña
potencia
su
economía
industrial
e
instala sus primeras industrias modernas, Madrid se mantiene al
margen del proceso de industrialización. De todas formas, como
sucede en las grandes capitales, Madrid se convierte en foco de
inmigración rural. La desamortización civil y eclesiástica y el
consiguiente
latifundismo
del
'800,
y
el
analfabetismo
3 Cfr. J.I. FERNÁNDEZ MARCO, Santa Vicenta María y Cascante, Pamplona 1981. Falta un
estudio de la personalidad y la acción pastoral de D. Joaquín.
4
creciente por la supresión de las órdenes religiosas que eran
agentes de la cultura del pueblo, fueron hechos decisivos del
éxodo campesino, una emigración creciente hacia las ciudades en
busca de trabajo4.
Este
fenómeno
de
la
emigración
campesina
explica
la
aparición en Madrid de masas de jóvenes muchachas sin recursos
económicos,
sin
profesión
y
sin
cultura
básica.
Por
consiguiente, no pueden aspirar más que a un empleo en el
servicio
doméstico.
ebullición
social
Deben
que
permanecer
impone
clases
al
bien
margen
de
diferenciadas
esa
y
distantes5.
Por lo que se refiere al aspecto religioso, Madrid es el
escenario
de
la
persecución
sistemática
que
los
gobiernos
liberales desencadenan contra la Iglesia. Baste recordar: 1834
la "matanza de los frailes"; la disolución de la Compañía de
Jesús
en
1834-35,
y
la
supresión
de
monasterios
y
exclaustración de sus religiosos. Los compromisos contraídos en
el Concordato de 1851 sobre la unidad y libertad religiosa, no
bastaron
para
evitar
la
hostilidad
hacia
el
clero,
ni
el
ateísmo sectario que conoció el país con la revolución del '68.
El pueblo se mantiene en su fe heredada y profunda. Pese
4 Cfr. J. VICENS VIVES, Historia social y económica de España y América, t. IV, Barcelona
1959, pp. 95.246-258.
5 Cfr. J.M. JOVER ZAMORA, Edad contemporánea, en Introducción a la historia de España,
Barcelona 1965, p. 524.
4
a todas las contrariedades, la Iglesia sigue escribiendo una
historia espiritual propia que traduce en nuevas y concretas
formas de testimonio cristiano.
C. La "Asociación de la Doctrina Cristiana" en Madrid
Entre las múltiples manifestaciones de solidaridad y de
caridad surgidas en el Madrid del siglo XIX, destacamos la
"Congregación de la Doctrina Cristiana". Esta asociación debe
su origen al celo de algunos seglares que en el año 1842
deciden
dedicar
parte
de
su
tiempo
a
la
instrucción
y
catequesis de los niños admitidos en el Hospital General de la
Corte, para el tratamiento de enfermedades cutáneas.
En Mayo de 1843 practicaban sus obras de caridad en el
Hospital de S. Juan de Dios adonde habían sido trasladados los
niños.
Allí
aumentó
el
número
de
colaboradores.
Imitan
su
ejemplo algunas señoras practicando las mismas obras con las
niñas.
La
obra
autorización
constituciones
se
va
episcopal,
por
las
perfeccionando
después
que
de
y
haber
"quedaron
en
1845
establecido
dedicados
recibe
unas
Hermanos
y
Hermanas, en secciones independientes, a moralizar los pobres
en todos los establecimientos de beneficencia, de corrección y
análogos"6.
6 Cfr. La Congregación de la Doctrina Cristiana en Madrid. Breve reseña de su origen, fin
y resultados desde el año 1842 hasta el presente, Madrid 1852, p. 1s.
4
En la Pascua de 1847 comienza la Congregación a desarrollar sus tareas en el Hospital General. Y allí, a partir de
1848, se formalizó una sección de hermanos y otra de hermanas.
La Congregación obtuvo el privilegio de ser agregada a
la Archicofradía de la Doctrina Cristiana de Roma en el año de
1851. En ese mismo año extendió sus servicios a las cárceles
madrileñas
del
Saladero
(prisión de hombres), a la antigua
Galera (cárcel de mujeres) y al correccional de jóvenes.
Por la Congregación pasaron los personajes más notables
del catolicismo de la época7. De ella formaron parte también,
desde sus comienzos, Manuel María Vicuña y su hermana María
Eulalia
Vicuña
de
Riega.
La
Congregación
tuvo
una
enorme
vitalidad y dio vida a nuevas y florecientes Congregaciones
religiosas: las Adoratrices del Santísimo Sacramento, fundada
en 1856 por la Vizcondesa de Jorbalán, confidente de Isabel II,
santa María Micaela del Santísimo Sacramento; las Oblatas del
Santísimo
Redentor
fundadas
por
la
Madre
María
Antonia
de
Oviedo en 1864 y las Religiosas de María Inmaculada fundadas
por santa Vicenta María López y Vicuña en 1876.
Por falta de documentación, nos resulta difícil precisar
cuándo se extinguió la Congregación de la Doctrina Cristiana de
7 En 1847 formaban parte de la Junta consultiva, José María Laguna, Juan Nepomuceno Lobo,
Víctor Esteban, Manuel María Vicuña, Miguel del Rey, Gabriel García, José Sahagún y
Ruiz, José María Ferrer, Juan Ignacio Moreno y Maisonave y Vicente Cancio. Cfr.
MICAELA MARÍA DEL SANTISIMO SACRAMENTO, Autobiografía, Madrid 1981, p. 239.241
4
Madrid.
2. AMBIENTE RELIGIOSO Y ESPIRITUAL
El
siglo
XIX
español
queda
marcado
por
situaciones
sociales completamente nuevas, causadas fundamentalmente por el
fenómeno de la emigración masiva, como hemos apuntado.
En un pueblo desarraigado y embebido de nuevas ideas
revolucionarias, al que el fenómeno de la exclaustración lleva
a una descristianización progresiva, el resquebrajamiento de su
religiosidad tradicional era una consecuencia inevitable.
El sentimiento religioso español de comienzos del siglo
era más vivencial que nocional o ilustrado. La fe cristiana
contiene unas manifestaciones religiosas y un estilo de proyección social concretos.
A. Aspectos de la espiritualidad
De
1800
hasta
1875
aproximadamente,
la
piedad
del
cristiano español se distingue claramente de aquélla que brota
en
el
último
cuarto
del
siglo
y
las
primeras
décadas
del
veinte.
Es una piedad, intensamente vivida como una dimensión
personal
reprochar
de
la
búsqueda
falta
de
de
la
propia
sentido
salvación.
comunitario
Se
le
podrá
eclesial.
Pero,
curiosamente, dicha piedad promueve una constante preocupación
4
caritativa por los otros, manifestada en oración y obras de
caridad.
Se
pide
con
insistencia
por
la
conversión
de
los
pecadores, de los herejes, de los infieles; se pide por las
necesidades de la Iglesia y del Estado, por las almas del
purgatorio.
Esta
época
es
además
tiempo
de
abundantes
prácticas
devocionales. Están en auge:
- Las
Misiones
populares,
un
método
de
predicación
simple y directa para la conversión de las almas por
medio de las Verdades Eternas, conducidas al perdón
de
las
ofensas,
a
la
confesión
y
a
la
comunión
general.
- Ejercicios Cuaresmales, Preparación Pascual.
- Se
suceden
sin
interrupción
"triduos,
quinarios,
septenarios, en ocasión de la fiesta de la Virgen o
de los santos, de los titulares de las Hermandades o
Cofradías o de una celebración litúrgica particular.
- Los panegíricos en las fiestas de patronos locales
van
también
encaminados
a
provocar
la
conversión
personal.
No resulta, por tanto, exagerado afirmar que el elemento
devocional es el pilar fundamental de la espiritualidad de esta
época.
Y no hay que omitir tampoco el aspecto romántico, en la
4
espiritualidad
de
la
España del '800, una consecuencia del
momento cultural. El sentimentalismo informa la literatura y
las artes de la época: predomina un estilo poético, afectivo y
blando. Se escribe y se predica para conmover, para tocar el
corazón, para provocar lágrimas y fervor sensible8.
Resumiendo podemos decir, que la espiritualidad española
del siglo XIX:
- Pretende reconstruir o fundamentar un espíritu mucho
más
defensivo y polémico contra los ataques a la
religión, a la Iglesia, al clero.
- Su
espontaneidad
metódicas
y
creadora
formas
se
manifiesta
institucionales:
por
vías
fundaciones,
cuadros parroquiales, agrupaciones devocionales.
- La práctica sacramental es más fruto de la devoción
que del sentido de misterio tal como hoy lo concebimos.
- Es una espiritualidad de tinte individualista en su
concepción de la vida espiritual, pero preocupada por
el bien espiritual y material del prójimo. Se asiste
a un fuerte desarrollo de la dimensión social, sobre
todo a partir de 1876 con la creación de Movimientos
sociales; Sindicatos y Círculos Católicos de Obreros.
8 Cfr. B. JIMÉNEZ DUQUE, Espiritualidad y apostolado, en Historia de la Iglesia en España,
t. V, BAC Maior, Madrid 1979, pp. 412-415.
4
- Reconoce en la ascesis y la mortificación caminos
necesarios que conducen a Dios.
B. Vida de piedad
En
la
segunda
mitad
del
siglo
XIX
se
registra
una
profunda evolución de la piedad popular. Una piedad austera y
sobria
en
demostraciones
externas,
pasa
a
multiplicar
los
ejercicios externos de devoción y a intensificar la frecuencia
de los sacramentos. La meta de esta piedad es doble: de una
parte, el Jesús paciente, mostrando su corazón que "tanto ha
amado a los hombres", y de otra, la Virgen "madre de misericordia".
Contemporáneamente
renace
también
la
práctica
de
las
peregrinaciones, que habían decaído mucho en el s. XVIII. En
España
las
principales
metas de peregrinos son Santiago de
Compostela, Montserrat y el Pilar, y las Romerías, por ejemplo
en Andalucía a las diversas ermitas y santuarios sobre todo
marianos.
Diversos factores contribuyeron a esta transformación9.
Entre ellos destacamos la divulgación de las obras de grandes
maestros espirituales del pasado, por ejemplo, la "Imitación de
Cristo"10, "Guía de pecadores" de Fray Luis de Granada11, el
9 Cfr. B. JIMÉNEZ DUQUE, Espiritualidad y apostolado, pp. 415-417.
10
11
Imitación de Cristo atribuída a Tomás de Kempis (1380-1471).
Fray Luis de Granada nació en Granada en 1504 y murió en Lisboa en 31 de
diciembre de 1588. La primera edición de la "Guía de pecadores" se publicó en Lisboa
4
"Camino Espiritual" y "La historia de la Sagrada Pasión" del P.
Luis de la Palma SJ12 y "Diferencia entre lo temporal y lo
eterno" del P. Juan Eusebio de Nieremberg SJ13.
Para
Antonio
nuestro
María
estudio
Claret14.
tiene
Predicó
en
un
interés
las
especial,
principales
san
iglesias
madrileñas. Santa Vicenta María pudo escuchar algunos de sus
sermones, durante los años de su estancia en Madrid15. El Padre
Claret fue también un conocido escritor espiritual. Entre sus
obras más populares podemos mencionar: Camino recto y seguro
para
llegar
al
cielo
(1843),
Sermones
de
Misión
(1857),
Colección de pláticas dominicales (1858) y Pláticas doctrinales
(1868).
Otra
obra
espiritual
muy
difundida
en
los
ambientes
en 1556.
12
Luis de la Palma había nacido en Toledo en 1560. Ingresó en la Compañía de Jesús
en 1575 y murió en 1653. La primera edición del "Camino espiritual" se publicó en
Madrid en 1629 y "La Historia de la Sagrada Pasión" salió en Alcalá en 1624. Ambas
fueron ampliamente difundidas a lo largo de todo el siglo XIX.
13
Juan Eusebio de Nieremberg nació en Madrid en 1590, entró en la Compañía de Jesús
en 1614 y murió en 1658. La primera edición de su obra salió en Madrid en 1640.
14
Antonio María Claret y Clará nació en Sallent (España) el 23 de diciembre de 1807
y murió en Fontfroide (Francia) 1870. Fue ordenado sacerdote en 1835, se dedicó a
misiones populares hasta 1851. Fundó la Congregación de Misioneros Hijos del Corazón
Inmaculado de María en 1849. Fue arzobispo de Santiago de Cuba de 1851 a 1857 y
confesor de Isabel II. Ejerció una gran actividad apostólica de palabra y por medio
de funciones piadosas, hojas y libros. El 7 de mayo de 1950 fue canonizado por Pío
XII.
15
La Santa hace referencias al P. Claret en algunas de sus cartas, cfr. VICENTA
MARIA LÓPEZ Y VICUÑA, Cartas, Madrid 1976, t. I, nn. 17.2; 18.4; 26.3; 28.3; 83.3;
193.3. (Citaremos: Cartas).
4
católicos
del
'800
es
Ancora
del
salvación
escrita
por
el
jesuita José Mach16 uno de los grandes misioneros populares de
la
época.
Santa
Vicenta
María
la
utilizó
para
sus
fines
apostólicos.
La espiritualidad española de esta época, se basa sobre
todo en tres grandes devociones: dos de gran tradición, la
Virgen y la Eucaristía, y otra más reciente, el Sagrado Corazón
de Jesús.
Devoción a la Virgen
Tres hechos muy significativos del siglo XIX reforzaron
la devoción mariana de la época: en 1830 se aparece en Francia
la Virgen María a santa Catalina Labouré, Hija de la Caridad.
De
aquí
arranca
la
devoción
a
la
medalla
milagrosa,
muy
propagada desde 1838 por la Archicofradía de Nuestra Señora de
las Victorias de París.
El 8 de Diciembre de 1854, Pío IX ratifica, con la
solemne definición del dogma de la Inmaculada Concepción, lo
que era ya fe común en el pueblo cristiano, sobre todo en
España que se distinguió por su defensa del misterio. Carlos
III había proclamado patrona de España a la Inmaculada.
16
José Mach nació en Barcelona el 3 de mayo de 1810, entró en la Compañía de Jesús
el 3 de marzo de 1825 y murió en Zaragoza el 26 de julio de 1885. Santa Vicenta
María le conoció y trató personalmente en Zaragoza. Cfr. VICENTA MARIA LÓPEZ Y
VICUÑA, Cartas, t. II, nn. 610; 616. La obra a que nos referimos tuvo su primera
edición en Barcelona en 1859.
4
Por último, en Febrero de 1858, la Virgen como queriendo
poner su sello al magisterio oficial y a la creencia popular,
se aparece como "La Inmaculada Concepción" a Santa Bernardita
Soubirous en Lourdes.
En
la
segunda
mitad
del
siglo,
las
congregaciones
marianas y las asociaciones de Hijas de María florecen por
todas partes. El Mes de Mayo goza de gran popularidad y concurrencia. El rezo del rosario, se practica bajo innumerables
formas:
rosario
de
la
aurora,
rosario
en
familia,
cultos
verpestinos. Surgen las asociaciones del "Rosario viviente" y
del "Rosario perpetuo". En torno al tiempo de Navidad crecen
nuevas
prácticas
devocionales:
las
"Mil
Ave
Marías",
distribuidas en cuarenta Ave Marías diarias durante el ciclo de
Adviento
y
las
"Jornadas"
de
antigua
tradición,
que
se
practicaban durante la novena de preparación inmediata a la
Navidad17.
Devoción al Sagrado Corazón y a la Eucaristía
Por cuanto acabamos de decir, el siglo XIX puede ser
calificado como un siglo mariano. Pero es al mismo tiempo "el
siglo del Sagrado Corazón". Devoción al Corazón de Cristo que
tanto
en
sus
prácticas
como
en
su
contenido
estrechamente ligada a la devoción eucarística.
17
Cfr. B. JIMÉNEZ DUQUE, Espiritualidad y apostolado, pp. 439-440.
aparece
4
Durante el pontificado de Pío IX, la devoción al Corazón
de
Jesús
adquiere
toda
su
importancia.
La
extensión
de
la
fiesta del Sagrado Corazón a toda la Iglesia universal, la
beatificación de Margarita María Alacoque y el fuerte impulso
que los jesuitas imprimen a la devoción, rompen sus estrechos
cauces precedentes, y la devoción reparte en toda la Iglesia
asombrosos frutos en piedad, devoción y en obras apostólicas.
Acabamos de aludir a la relación entre Eucaristía y
Devoción al Sagrado Corazón. Esta vinculación crece gracias al
culto especial tributado al Corazón de Jesús en la Eucaristía,
a la práctica, cada vez más frecuente, de la comunión en los
primeros
viernes
de
mes,
y
a
la
costumbre
de
adornar
el
Sagrario con la Imagen del Corazón de Cristo.
Las
prácticas
piadosas
de
esta
doble
devoción
son
innumerables, por ejemplo: algunas antiguas como los cultos de
las "Cuarenta horas" y la Fiesta del Corpus, otras recientes:
la
novena
Santísimo
y
fiesta
del
Sacramento",
Sagrado
el
acto
Corazón,
de
las
"Visitas
consagración,
la
al
"Hora
santa", los "Primeros viernes y la comunión reparadora" y la
"Hora de Guardia"18.
C. Proyección social de la espiritualidad
La piedad española del siglo XIX es activa y práctica.
18
Cfr. B. JIMÉNEZ DUQUE, Espiritualidad y apostolado, pp. 435-439.
4
Su dimensión personal y comunitaria conoce múltiples manifestaciones:
se
expresa
tanto
en
las
tareas
educativas
como
en
prácticas penitenciales externas; en apostolados organizados, y
en la defensa pública de la fe y la moral; se recurre a la
propaganda, etc. Se vive la urgencia de defender por todos los
medios, la fe y el patrimonio espiritual cristiano. Por eso el
catolicismo español del siglo XIX es un catolicismo militante,
activo. Fruto de esta fe expresada y defendida públicamente,
son las numerosas obras apostólicas y fundaciones.
Entre las Asociaciones de la época podemos señalar:
Asociaciones Marianas:
- Las Asociaciones de "Hijas de María" que se extienden
por toda España.
- La "Corte de María", fundada por el H. Ramón García
Leal, SJ, en Madrid el año 1857.
- La
"Academia
Mariana",
fundación
catalana
(Lérida
1862), para la promoción de los estudios marianos.
Asociaciones Eucarísticas:
- La "Congregación del Alumbrado y Vela Perpetua al
Santísimo Sacramento", surge ya en 1789 en Madrid,
pero florece sobre todo en el siglo XIX.
- La "Adoración nocturna", de origen francés, se establece en Madrid en 1877 con siete adoradores.
4
- La "Archicofradía de los Jueves Eucarísticos" nace en
Vigo en 1907, y es fruto de una espiritualidad que ya
se vivía en las décadas anteriores.
Asociaciones en honor del Sagrado Corazón:
- La
"Real
Jesús",
Congregación
fundada
en
del
el
Sacratísimo
Real
Corazón
Monasterio
de
de
la
Visitación de Madrid bajo los auspicios de Fernando
VII.
- El "Apostolado de la Oración", de origen jesuítico
francés (1844). Inicia el Movimiento el P. Francisco
Gautrelet. Lo propaga el P. Enrique Ramière SJ. En
España se extiende gracias a la publicación en lengua
española de la revista de la Asociación "El Mensajero
del Corazón de Jesús" (1861). En 1883 la Compañía
asume
en
España
oficialmente
la
dirección
de
la
Asociación y de la revista.
Para terminar, mencionemos un elemento muy significativo
de la vitalidad de la Iglesia Católica española del siglo XIX:
el nacimiento de nuevos Institutos Religiosos. Muchos de ellos
testimonian con sus mismos nombres una espiritualidad típica de
la época. Citemos algunos en relación más o menos directa con
santa Vicenta María:
- Los Misioneros Hijos del Corazón Inmaculado de María
4
(Claretianos) fundados en 1849 por san Antonio María
Claret.
- Las
Adoratrices
del
Santísimo
Sacramento
y
de
la
Caridad, fundadas en 1856 por la Vizcondesa de Jorbalán, santa María Micaela del Santísimo Sacramento.
- Las Esclavas del Sagrado Corazón de Jesús, fundadas
en 1877 por María Dolores y Rafaela Porras y Ayllón,
que tomaron el nombre de María del Pilar y Rafaela
María del Sagrado Corazón (santa), respectivamente.
- Las
Misioneras
del
Santísimo
Sacramento
y
María
Inmaculada, fundadas en 1896 por la M. María de Jesús
(Emilia) Riquelme.
3. RASGOS BIOGRÁFICOS DE SANTA VICENTA MARÍA LÓPEZ Y
VICUÑA (1847-1890)
A. Nacimiento e infancia (1847-1857)
Vicenta María nace en Cascante (Navarra) el día 22 de
Marzo
de
1847.
Al
día
siguiente
recibe
el
sacramento
del
bautismo en la parroquia de la Asunción de Nuestra Señora, y le
imponen los nombres de Vicenta María Deogracias. Sus padres, D.
José
19
María
López
y
Jiménez19
y
Dª
María
Nicolasa
Vicuña
y
José María López y Jiménez nació en Mataró (Barcelona) en 7 de Enero de 1806.
Cuando contaba cinco años de edad, tras la muerte de su padre, la familia se
estableció en Cascante. Estudió leyes en Pamplona, siendo admitido a la Academia de
Jurisconsultos del Reino de Navarra. Fue nombrado alcalde de Cascante en 1841. Dos
4
García20, son profundamente cristianos, y sabrán impartir a sus
hijos una sólida formación humana y religiosa21.
Los primeros años de Vicenta María transcurren con toda
normalidad. La niña es, naturalmente, el centro de todas las
atenciones. Según sus primeros biógrafos crece sana y despierta.
Dotada
de
aguda
inteligencia,
capta
con
facilidad
el
comportamiento de los mayores. Disfruta con fiestas y regalos,
goza cuando la llevan a la iglesia y cuenta en casa lo que ha
oído en el sermón, sube toda contenta al Santuario del Romero
para honrar a nuestra Señora.
Según su primer biógrafo, el P. Isidro Hidalgo y Soba
SJ22, D. José María, se percata pronto del talento de su hija y
decide
ocuparse
personalmente
de
su
educación
humana
y
años más tarde, el 17 de Febrero de 1843 contrajo matrimonio con Dª María Nicolasa
Vicuña y García. A la muerte de su esposa, en 1883 se trasladó a Madrid donde murió
el 5 de Agosto de 1888.
20
María Nicolasa Vicuña y García nació en Estella (Navarra) el 16 de Diciembre de
1814. Contrajo matrimonio con José María López y Jiménez, en el Santuario de Nuestra
Señora del Puy, el 17 de Febrero de 1843 y estableció su domicilio en Cascante donde
falleció el 24 de Noviembre de 1883.
21
La primogénita del matrimonio López y Vicuña, Vicenta María Julita Lutgarda nació
en Cascante el 16 de Julio de 1844 y falleció en la misma ciudad el 8 de Marzo de
1847.
22
El P. Isidro Hidalgo y Soba, nació en Revellinos de Campos (Zamora) el 23 de
marzo de 1832. Entró ya sacerdote en la Compañía de Jesús, el 19 de Agosto de 1862.
En julio de 1875 fue destinado a Madrid como superior de la Residencia jesuítica de
Tabernillas, 2. Desde entonces hasta 1890 fue director espiritual de santa Vicenta
María, de quien escribió la primera biografía en 1904. Murió en Madrid el 23 de
Enero de 1912.
4
cristiana. Su padre fue, pues, su primer maestro23.
Ya a partir de los tres años, Vicenta María recibe de él
lecciones de lectura y doctrina. A los cuatro años, comenta con
satisfacción, que su hija "sabe la cartilla como un lince" y él
mismo le ayuda a memorizar el catecismo del P. Astete.
Vicenta María tenía un carácter abierto y extrovertido,
comunicativo. Desde los 5 o 6 años, solía reunir a otras niñas
de su edad y les enseñaba lo que ella misma iba aprendiendo de
su padre24.
Mientras D. José María, se ocupa de la primera educación
intelectual,
formación
su
madre
piadosa
de
Dª
la
María
hija.
consejos, sus reflexiones, y
Nicolasa
se
Con
exhortaciones,
sus
encarga
de
la
sus
sobre todo con su ejemplo, va
guiando a la niña en los primeros pasos de la fe y de la
piedad. Camino de la iglesia, le hablaba mucho del amor que
debía tener a Jesús Sacramentado. Y una vez en ella, lo primero
que
hacía
era
la
visita
al
Señor
rezando
con
la
niña
la
'Estación al Santísimo'25.
En la devoción eucarística de Vicenta María influyeron
23
Cfr. I. HIDALGO, Vida de la Rma. M. Vicenta María López y Vicuña, inédita, Madrid
1904. Copia dactiloescrita en BCG-RMI, p. 8. (Citaremos: HIDALGO).
24
Cfr. M. T. ORTI, Vida
de la R.M. Vicenta María López y Vicuña, angelical
fundadora de la Congregación de las Hijas de María Inmaculada para el servicio
doméstico, 2ª ed. Barcelona 1918, p. 34-35. (Citaremos: ORTI); HIDALGO, p. 16-17.
25
Cfr. HIDALGO, p. 12.
4
particularmente
sus
padrinos
de
bautismo:
el
presbítero
D.
Joaquín, tío abuelo, y Dª María Dominica Vicuña tía materna26. A
la muerte del tío D. Joaquín, su sobrina Dª María Dominica que
le atendía, ingresó en el Primer Monasterio de la Visitación de
Nuestra Señora (Salesas Reales) en Madrid, el 28 de Enero de
1853.
Probablemente fue D. Joaquín quien más habló a la niña
del amor a Jesús Sacramentado. Al anciano sacerdote le gustaban
los paseos por la tarde, acompañado de su sobrina-nieta.
Estos
comenzaban siempre en la iglesia, donde el sacerdote hacía una
visita al Santísimo y rezaba el oficio divino.
En el corto trayecto desde la casa a la iglesia, le
hablaba generalmente del Santísimo Sacramento. Según nos cuenta
al P. Hidalgo, decía D. Joaquín: "vamos hija mía, vayamos ante
todo a la casa de nuestro Dios, que digno es el Rey de la
gloria de que le visitemos y adoremos..."27.
Animaba a la niña a hablar con Jesús, a pedirle gracias,
a amar mucho en el Sacramento a su Sagrado Corazón. Quería el
sacerdote
que
su
sobrina
no
sólo
fuese
devota,
sino
amase
hondamente al Corazón de Cristo. Así nos lo refiere el P.
Hidalgo, poniendo estas palabras en labios de D. Joaquín:
26
Dª María Dominica Vicuña y García, nació en Estella (Navarra) el 7 de Abril de
1819. Murió en el Segundo Monasterio de la Visitación en Madrid, donde se encontraba
la Comunidad del Primer Monasterio, el 1 de Abril de 1874.
27
HIDALGO, p. 44.
4
"Ama mucho al Corazón de Jesús por lo que El te
ama, y así corresponderás a su amor. Y si le
amas de veras, mira, hija mía, que son muchos
los que no le aman y muchos los que le ofenden y
desprecian en ese sacramento del amor, por cuya
razón has de procurar desagraviarle: que en amar
a Jesús por el que El nos ama, y desagraviarle
de las injurias que le hacen los pecadores en el
Sacramento del Altar consiste la devoción a su
Sagrado Corazón."28
Su tío le había enseñado también la práctica de la
comunión
espiritual
frecuente.
La
niña
veía,
además,
la
devoción con que su madre se acercaba a comulgar. Por eso, se
despertó en Vicenta María un vivo deseo de hacer la primera
comunión antes de la edad acostumbrada29. Pero su padre era
enemigo
de
excepciones
para
con
su
hija.
Sabía
que
estaba
magníficamente preparada. A pesar de todo, se negó en un primer
momento a conceder el permiso. Pero ante los insistentes ruegos
de la niña no tuvo más remedio que ceder. Y el 31 de Mayo de
1857,
cuando
tenía
10
años,
Vicenta
María
recibió
por
vez
primera a Jesús Eucaristía.
La tía Dominica, madrina de bautismo, y muy devota de
las visitas a Jesús Sacramentado y a María Santísima, fue otra
de las personas que más influyeron en la vida de fe de Vicenta
María.
28
29
HIDALGO, p. 45.
Hasta la reforma de S. Pío X, los niños no recibían normalmente la Primera
Comunión antes de los 12 años de edad.
4
Cuando María Dominica estuvo enferma de la vista, se
encargaba
la
sobrina
de
leerle
sus
prácticas
de
devoción,
recogidas en un libro de S. Alfonso María de Ligorio30. Estas
debieron calar en el corazón de la niña.
Cuando Vicenta María hizo la primera comunión, escribió
a su tía -ya monja de la Visitación en Madrid- comunicándole el
acontecimiento. Sor Dominica contesta a la sobrina haciendo
referencia precisamente a aquellas devociones:
"Y no sé si te acordarás tú de cuando hacíamos
las visitas al Santísimo Sacramento y tú me las
leías: tu mamá tiene el librito, y yo me alegraría mucho que tú hicieras diariamente esta devoción por ese método, y es cosa muy propia para
ti, ahora que has tenido la grande dicha de
empezar a recibir a Jesús en ese incomprensible
Sacramento."31
B. Educación en Madrid (1857-1862)
Al llegar Vicenta María a su adolescencia, había ya
recibido toda la educación que su ciudad natal podía ofrecerle.
Sus padres deseaban obviamente dar a la hija una formación más
completa. Por eso, deciden enviarla a Madrid. Allí viven otros
de
los
30
hermanos
de
su
madre:
Manuel
María
y
Dª
María
Se refiere aquí Sor Dominica a las "Visitas al Santísimo Sacramento" de S.
Alfonso María de Ligorio,
difundidas en el siglo XIX.
31
D.
publicadas
por
vez
primera
en
1745
y
ampliamente
M. D. VICUÑA Y GARCÍA, Cartas, BCG-RMI, Xerocopias, vol. 10, p. 53. A Vicenta
María, Cascante. Madrid, 10 de Junio de 1857.
4
Eulalia.
D. Manuel María era abogado32. Permaneció soltero y se
dedicó desde su juventud a la causa de los pobres. Dª María
Eulalia33, estaba casada con D. Manuel de Riega.
En 1853 Dª María Eulalia inició una obra de caridad en
favor
de
las
jóvenes
sirvientas.
Desde
los
comienzos
pudo
contar con la eficaz colaboración de su hermano.
El 24 de Noviembre de 1857 llega Vicenta María a la casa
de sus tíos. Le acompaña su padre, y son recibidos con gran
alegría34.
En Madrid, Vicenta María quedó bajo la responsabilidad
de sus tíos. Lo primero que hizo Dª María Eulalia fue ponerla
en contacto con los Padres Jesuitas. Entre ellos, Vicenta María
misma eligió como confesor al Padre Juan Cabañero SJ35.
Dª María Eulalia elabora para Vicenta María un estricto
horario de clases: lectura, gramática, francés, piano... No
32
Manuel María Vicuña y García nació en Estella (Navarra) el 6 de Agosto de 1802.
Estudió leyes y se estableció en Madrid. Murió en la misma ciudad el 2 de Marzo de
1869.
33
María Eulalia Vicuña y García nació en Estella (Navarra) el 10 de Diciembre de
1805. Murió en Madrid el 30 de Noviembre de 1877.
34
Vicenta María conocía ya a sus tíos y se había establecido una fuerte relación
afectiva con ellos. La niña había viajado anteriormente a Madrid en 1854 con ocasión
de la profesión religiosa de su tía Dominica.
35
El P. Juan Cabañero SJ, había nacido en Castilla de García Muñoz (Cuenca) el 8 de
Julio de 1814; ingresó en la Compañía de Jesús el 7 de Febrero de 1831. Emitió su
profesión solemne el 15 de Agosto de 1853. Murió en Madrid el 7 de Octubre de 1865.
4
falta espacio para la lectura espiritual y las prácticas de
piedad: ofrecimiento de obras, Visitas al Santísimo, rezo del
Rosario, Vicenta María se somete desde el primer momento al
plan de formación trazado por su tía36.
Los hermanos Vicuña pertenecían a la Asociación de la
Doctrina Cristiana37.
A través de dicha asociación descubrió Dª María Eulalia
la
situación
de
las
jóvenes
sirvientas
enfermas:
salían
restablecidas del hospital, y se encontraban en medio de la
calle, con sus antiguos puestos de trabajo ocupados por otras.
Dª
María
Eulalia
decidió entonces consagrarse a ellas para
salvar sus almas y buscarles un trabajo digno38.
Vicenta María comenzó muy pronto a tomar contacto con
las actividades apostólicas de su tía. Enseñaba el catecismo en
los hospitales y sobre todo en la 'casita', es decir, en el
primer establecimiento para acoger a jóvenes sirvientas. Sus
dimensiones
'casita'
36
37
se
eran
sumamente
encontraba
en
reducidas, de ahí su nombre. La
la calle Lucientes. Sus primeras
Cfr. HIDALGO, p. 56.
Cfr. M.D. DÍAZ, El amor sigue triunfando, Madrid 1990, p. 10. D. Manuel María
Vicuña perteneció desde sus mismos orígenes y Dª María Eulalia desde que en 1843 se
estableció la sección de señoras.
38
Acerca de la Obra de las sirvientas, iniciada por Dª María Eulalia Vicuña en 1853
cfr. VICENTA MARÍA LÓPEZ Y VICUÑA, Otros escritos (Citaremos: Oe.) nn. 2-4, en
Cartas, t. IV, pp. 421-422; ORTI, pp. 41-42.
4
residentes fueron tres muchachas arrepentidas del hospital de
San Juan de Dios. Las atendía una señora seglar39.
En Mayo de
1859 encontramos a Vicenta María acompañando con el armonio la
letanía y letrillas que en honor de la Virgen, cantaban las
jóvenes de la casita40.
C. Compromiso apostólico (1862-1875)
A los 15 años, Vicenta María ha hecho ya vida suya toda
la piedad y sensibilidad apostólica que le han transmitido sus
padres y tíos.
Desde 1862, la obra de las sirvientas le iba absorbiendo
cada vez más. Crece su compromiso apostólico y su exigencia de
respuesta personal a la gracia.
El
espíritu
de
mortificación
y
penitencia
por
los
propios pecados es, en Vicenta María, cada vez más intenso41.
A los 19 años, piensan sus padres en el matrimonio de su
única hija Vicenta María corta tajante estos proyectos "Ni con
un rey, ni con un santo"42 es su seca respuesta. Su vida será
39
Cfr. Oe. n. 3, p. 423.
40
Cfr. Cartas, n.15, t. I, p. 10. A su padre, Cascante. Madrid, Mayo de 1859.
41
Cfr. ORTI, pp. 96-98. El P. Isidro Hidalgo SJ que dirigió a Vicenta María desde
1875 hasta su muerte, afirma que la Santa no cometió pecado. Las continuas
referencias que encontramos en sus notas de Ejercicios Espirituales se refieren más
bien a faltas o imperfecciones, que ella, por su delicadeza de conciencia siente
como verdaderos pecados.
42
ORTI, p. 105.
4
solamente
para
Dios,
y
quiere
consagrarse
a
El.
Con
la
aprobación del P. Victorio Medrano SJ43 (su director espiritual
desde 1863), el 30 de Mayo de 186644 hace voto de castidad.
Hacia 1864 cuando sólo tenía 17 años, ya había surgido
en Vicenta María el convencimiento de la necesidad de que era
necesario
un
Instituto
religioso
específico
que
pudiera
continuar la obra de las sirvientas cuando faltaran sus tíos45.
Vicenta María decidida ya a dedicarse por entero a dicha
obra, quiere verlo más claro46. Del 4 al 11 de Marzo de 1868
hace Ejercicios Espirituales, bajo la dirección del P. Luis
Pérez SJ en el Primer Monasterio de la Visitación de Madrid47.
En
la
elección
de
los
Ejercicios,
la
voluntad
de
Dios
se
confirma a favor de las sirvientas.
43
El P. Victorio Medrano había nacido en Puente la Reina (Navarra) el 23 de
Diciembre de 1811. Entró en la Compañía de Jesús el 8 de Octubre de 1843. Dirigió a
santa Vicenta María desde 1863 hasta 1871. Murió en Madrid el 16 de Octubre de 1880.
44
45
Cfr. Oe. n.21, p. 472.
Cfr. M.H. RODRÍGUEZ DE ARMAS, Antecedentes históricos de las Constituciones, en
ib., Santa Vicenta María redacta las Constituciones de la Religiosas de María
Inmaculada, Roma 1979, pp. 1-3 (Citaremos: REDACTA).
46
HIDALGO, p. 96. Aunque Vicenta María había ya decidido su vocación, por expreso
deseo del P. Luis Pérez SJ, hizo durante sus Ejercicios la elección entre la vida
consagrada en la Visitación o la nueva fundación en favor de la obra de las
sirvientas, resolviéndose definitivamente por ésta última. Cfr. Oe. n. 15, p. 460461; ORTI, p. 130.
47
El P. Luis Pérez SJ, nació en Sahagún (León) el 20 de Junio de 1809. Entró en la
Compañía el 13 de Marzo de 1863. Murió en el Puerto de Santa María el 22 de Abril de
1879.
4
"Las
chicas
han
triunfado"48.
Con
estas
palabras
comunica Vicenta María a su tía Sor Dominica, salesa en el
mismo Monasterio de la Visitación, el resultado de aquellos
días de oración y discernimiento.
Confirmada pues, en su vocación y resuelta a seguirla,
Vicenta María tiene ahora que comunicar sus proyectos a los
padres, que la esperan ya en Cascante. Pues al terminar los
años de su educación, establecieron sus padres y tíos, que
Vicenta María pasara los meses de verano en su ciudad natal
junto a aquellos y el resto del año en Madrid49.
Decidida Vicenta María a quedarse en Madrid, lo comunica
así a su padre en carta del 28 de Mayo de 1868: ".. me hallo en
el caso de manifestarle que mi estancia en ésta ya no tiene por
objeto acompañar a mis tíos, sino seguir mi vocación"50.
La
resistencia
y
oposición
por
parte
de
sus
padres
obligaron a Vicenta María regresar a Cascante a finales de
junio.
Después
sufrimiento,
enferma.
Los
de
un
sucede
médicos
largo
algo
período
providencial:
aciertan
que
las
de
fuerte
Vicenta
aguas
lucha
María
de
y
cae
Cascante
perjudican su salud. Entonces D. José María autoriza el regreso
de su hija a Madrid y él mismo la acompaña en el mes de Febrero
48
Cfr. ORTI, p. 130.
49
Cfr. ORTI, p. 102.
50
Cartas, n. 116.2, t. I, p. 99. A su padre, Cascante. Madrid, 28 de Mayo de 1868.
4
de 186951.
En Madrid Vicenta María, se integra de nuevo en el grupo
de señoras colaboradoras en la obra de las sirvientas. Esta vez
trae en su corazón el deseo concreto de hacer también vida
comunitaria.
pequeño
grupo
Estas
aspiraciones
apostólico
se
hacen
realidad
con
un
que consta de cuatro personas: Dª
María Eulalia Vicuña, y su sobrina Vicenta María, Dª Emerenciana de la Riva52 y Dª Celedonia Palomar53. A ellas se agrega en
el mes de junio Dª Juana de la Cruz Orti y Lara54.
Esta célula apostólica se regía a partir del 22 de
Febrero de 1871, por unas "Reglitas Provisionales" elaboradas
por Vicenta María y aprobadas por el P. Victorio Medrano SJ55.
51
52
Cfr. Oe. n. 15, pp. 461-462.; ORTI, pp. 160-161.
Dª Emerenciana de la Riva trabajó en la obra de las sirvientas de 1868 a 1876.
Debido a su falta de salud no fue admitida en la Congregación. Falleció el 28 de
febrero de 1883. Cfr. Cartas 311; 327; 337; 683; Oe. 4.7.10.
53
Dª Celedonia Palomar nació en Madrid el 13 de julio de 1826. Colaboró con Dª
María Eulalia Vicuña en la obra de las sirvientas hasta 1874. Tomó el hábito de la
Congregación el 15 de agosto de 1878, con el nombre de María Dolores. Dejó el
Instituto el 14 de agosto de 1880 sin haber llegado a emitir los votos. Cfr. Cartas
512; 539; 591.
54
Dª Juana de la Cruz Orti y Lara, nació en Marmolejo (Jaén) el 24 de noviembre de
1823. Colaboró en la Obra de las sirvientas de 1871 a 1872. El 15 de abril de 1880
entró en la Congregación. Recibió el hábito el 11 de junio del mismo año y con él el
nombre de María Josefa. Emitió su profesión perpetua en Madrid, el 31 de julio de
1890, junto con la Madre Fundadora y otras ocho Hermanas. Murió en Madrid el 21 de
noviembre de 1903. Era hermana del publicista y filósofo católico Juan Manuel Orti y
Lara y tía de M. María Teresa Orti y Muñoz. Cfr. M.D. DÍAZ, Cartas de las Hermanas
contemporáneas de Santa Vicenta María, Madrid 1990, pp. 195-196.
55
Cfr. REDACTA, p. 7; Oe. n. 4, p. 428.
4
Las "Reglitas", pretendían facilitar la obra en favor de
las jóvenes sirvientas. El contenido no podía ser más sencillo:
distribución del día, algunas recomendaciones espirituales para
los actos comunes, el trato mutuo y el apostólico56.
A partir de este momento Vicenta María se entrega de
cuerpo y alma, por una parte, a la obra apostólica de las
jóvenes
sirvientas
y,
por
otra,
a
la
elaboración
de
las
Constituciones del futuro Instituto.
Durante la elaboración de las constituciones 1871-1875,
Vicenta María consulta a algunos padres de la Compañía de Jesús
y al Redentorista P. Víctor Loyódice57, a quien había conocido
durante una pequeña misión popular en Carabanchel en 1869. No
pudo contar con la asistencia del P. Medrano, por haber sido
destinado a Santiago de Compostela a finales de 1871.
El P. Isidro Hidalgo llegó a Madrid en Julio de 1875
como superior de la residencia de Tabernillas 2, y se hizo
cargo de la dirección del grupo de señoras, formado en este
momento
por
Dª
María
Eulalia,
Vicenta
María,
Dª
María
del
Patrocinio Fernández de Pazos y Dª María Concepción Fernández
de los Ríos58. Por entonces las constituciones debían estar muy
56
57
Cfr. REDACTA, pp. 39-48.
El P. Victor Loyódice Pennet, C.SS.R., nació en Corato, provincia de Bari, reino
de Nápoles el 25 de Julio de 1834. Fue misionero en Colombia de 1859 a 1861. Llegó a
Madrid en 1863 permaneció hasta 1884, en que sale para Roma camino de Argentina, de
Buenos Aires pasó a Montevideo en 1897 donde murió el 10 de Enero de 1916.
58
Cfr. REDACTA, p. 173. Dª María del Patrocinio Fernández de Pazos y Zarargüeta
4
adelantadas. A él se las entregaron para que su revisión.
Una
vez
Constituciones
Toledo59,
concluida
al
Cardenal
esta
fase,
Ignacio
se
presentaron
Moreno,
Arzobispo
las
de
el 26 de Noviembre de 1875. La comunidad comienza a
observarlas el 8 de Diciembre, todavía sin haber recibido la
autorización. Esta llegó el 14 de Enero de 1876.
En los primeros meses de 1876 D. Ciriaco María Sancha y
Hervás60 es nombrado obispo auxiliar de Toledo y superintendente
de las congregaciones religiosas con domicilio en Madrid. Mons.
Sancha da a la nueva fundación el impulso definitivo: el 11 de
Junio de 1876, Solemnidad de la Santísima Trinidad, Vicenta
María, María de la Concepción Fernández de los Ríos y María del
Patrocinio Fernández de Pazos reciben de manos del obispo el
nació en Candelera (Avila) el 17 de abril de 1844. Colaboró como seglar en la Obra
de las sirvientas hasta la fundación del Instituto. Tomó el hábito el 11 de junio de
1876 y salió de la Congregación para ingresar en un monasterio de Bernardas. Cfr.
Oe. 4.13; 9.4. Dª María de la Concepción Fernández de los Ríos y Massi nació en
Madrid el 21 de octubre de 1835. Tras haber colaborado por un tiempo en la Obra de
las sirvientas, tomó el hábito de la Congregación el 11 de junio de 1876. Hizo sus
primeros votos el 16 de junio 1878 y salió del Instituto el 15 de diciembre de 1883.
Cfr. Oe. 4.11.13; 9.5.
59
Juan de la Cruz Ignacio Moreno y Maisonave nació en Guatemala el 24 de noviembre
de 1817. Fue ordenado de
Arzobispo de Toledo el 8
Falleció el 28 de agosto
VIII, Patavii 1978, pp.
sacerdote en Madrid el 1 de julio de 1849 y consagrado
de diciembre de 1857. Pío IX le creó Cardenal en 1868.
de 1884. Cfr. R. RITZLER-P. SEFRIN, Hierarchia Catholica
431.558.580. Madrid en aquella época pertenecía a la
diócesis de Toledo. En 1885 se crea la diócesis de Madrid Alcalá.
60
D. Ciriaco María Sancha y Hervás nació en Quintana del Pidio (Burgos) el 18 de
Junio de 1833. Fue ordenado sacerdote en 1858. Presentado para obispo titular de
Areópolis y auxiliar de Toledo, fue consagrado el 12 de marzo de 1876. Ocupó
sucesivamente las sedes de Avila, Madrid, Valencia y Toledo. Murió en Toledo el 25
de Febrero de 1909. Cfr. R. RITZLER-P. SEFRIN, Hierarchia Catholica VIII, p. 118.
4
hábito religioso.
D. La fundación y los primeros pasos del Instituto (1876-1890)
El nuevo Instituto se difunde con increíble rapidez. No
habían transcurrido seis meses desde la fundación, y ya Vicenta
María está abriendo en Zaragoza la segunda casa del Instituto
(7 de Diciembre de 1876).
En 1877, la Fundadora se traslada a Jerez para inaugurar
la tercera casa. Esta durará poco, pues un año más tarde habrá
que
cerrarla,
por
no
acomodarse
al
fin
principal
de
la
Congregación.
Las experiencias negativas de las primeras fundaciones
convencen a Vicenta María de la necesidad de formar primero a
sus religiosas antes de abrir nuevas casas.
Exceso
de
trabajo,
falta
de
vocaciones,
penurias
económicas, responsabilidades del cargo, van minando la salud
de Vicenta María. A principios de 1879 tiene el primer vómito
de sangre, síntoma de una tuberculosis que le conducirá a la
muerte.
A pesar de todo, su impresionante ritmo de trabajo, la
dedicación a las Hermanas, en nada disminuye. La enfermedad le
impone
temporadas
de
reposo
en
el
balneario
de
Panticosa,
(1879, 1887, 1888 y 1889).
Quedan a Vicenta María 12 años de vida. En ellos abrirá
4
tres importantes casas: Sevilla, donde el P. Celestino Suárez
SJ61, ofreció a Vicenta María, en 1879, parte de su patrimonio
para llevar a cabo la fundación. A pesar de la insistencia del
Padre y de otras personas la casa no se abrirá hasta el 21 de
Marzo de 1885 por falta de personal62.
En Barcelona, animada por algunos padres de la Compañía
de Jesús, entre otros los Padres Juan Bautista Sarret63, Miguel
Mir64 y Leonardo de la Rúa65,
y con la colaboración de la Sierva
de Dios, Dª Dorotea de Chopitea, funda el 15 de Enero de 188766
un Colegio para jóvenes sirvientas.
A pesar de todas las instancias, ya desde 1881, la de
Burgos, será la última fundación de Vicenta María. La apertura
del Colegio para sirvientas no puede hacerla personalmente. Se
encargan de ello M. María Teresa Orti y M. María Asunción
61
El P. Celestino Suárez y Suárez nació en Oviedo (Asturias) el 12 de Diciembre de
1843. Entró en la Compañía de Jesús el 12 de Junio de 1878 y murió en Loyola el 8 de
Enero de 1906.
62
63
Cfr. Oe. n. 10, pp. 452-454; ORTI, pp. 314-320.
El P. Juan Bautista Sarret nació en Manresa (Barcelona) el 26 de Abril de 1848.
Entró en la Compañía de Jesús el 7 de Agosto de 1867 y murió en Gerona el 7 de
Agosto de 1912.
64
El P. Miguel Mir nació en Palma de Mallorca el 11 de Diciembre de 1841. Entró en
la Compañía de Jesús el 14 de Julio de 1857. Murió fuera de la Compañía.
65
El P. Leonardo de la Rúa nació en Salamanca el 19 de Marzo de 1843. Entró en la
Compañía de Jesús el 14 de Junio de 1877. Murió en Salamanca el 15 de Septiembre de
1900.
66
Cfr.
Oe.
n.
18,
pp.
467-470; ORTI, pp. 360-363; M.H. RODRÍGUEZ DE ARMAS,
Episodios de Ayer, Roma 1987.
4
Carrera, el 6 de Diciembre de 188967. Por supuesto, hubo muchas
otras
ofertas
de
fundación
de
nuevas
casas,
que
hubo
que
declinar por falta de personal68.
El 18 de Abril de 1888, se promulga en Roma el "Decretum
Laudis", por el que el Papa León XIII reconoce y aprueba el
nuevo Instituto. El Decreto significa para Vicenta María "el
más fausto acontecimiento desde que la Congregación existe"69.
El ritmo de trabajo es cada vez más intenso. También la
tuberculosis sigue, implacable, su camino. En Septiembre de
1889,
primer
a
su
regreso
Capítulo
de
General
Panticosa,
del
Vicenta
Instituto.
María
Este
se
convoca
el
celebra
en
Madrid los días 29 y 30 bajo la presidencia de D. Ciriaco María
Sancha y Hervás, que había sido nombrado obispo de MadridAlcalá en 1886.
Para el 1 de Junio de 1890, Solemnidad de la Santísima
Trinidad, queda fijada la profesión de Vicenta María y sus
primeras compañeras. Las religiosas quieren prepararse haciendo
un mes de Ejercicios Espirituales. Sin embargo, a la Madre
Fundadora ya le fallan las fuerzas. Tendrá que conformarse con
67
Cfr. ORTI, pp. 394-396; M.H. RODRÍGUEZ DE ARMAS, Nada nuevo hay bajo el sol, Roma
1989.
68
Vicenta
María
recibió
solicitud
de
fundaciones
que
no
pudo
atender
en:
Valladolid, Valencia, Vitoria, Bilbao, Buenos Aires, Palma de Mallorca, Ecija.
69
Cfr. Cartas, n. 1175.1, t. III, p. 343. Al P. Isidro Hidalgo SJ, Madrid.
Barcelona, 17 de Mayo de 1888.
4
diez días de "medios Ejercicios". El 31 de Julio, fiesta de S.
Ignacio de Loyola, Vicenta María pronuncia públicamente sus
votos.
Con la esperanza de alguna recuperación, viaja a Burgos
en
el
mes
de
Agosto.
El
mal,
sin
embargo
es
siempre
más
violento y Vicenta María regresa a Madrid en Septiembre casi
sin fuerzas.
Ya en la Casa madre, Vicenta María, siempre tan amante
de Jesús-Eucaristía, recibe de sus hijas, uno de sus mayores
consuelos: El 24 de Septiembre, se inaugura un oratorio cerca
de su habitación, para que la Fundadora pueda seguir desde la
cama la celebración de la Eucaristía. Bastaba abrir las puertas
para dar a la Madre el consuelo de contemplar el sagrario.
Una Congregación con cinco casas, poco más de cincuenta
religiosas
y
respeto,70
son
Iglesia
al
y
centenares
la
de jóvenes tratadas con dignidad y
herencia
mundo,
el
26
de
de
Vicenta
María.
Diciembre
de
La
cede
1890,
a
la
mientras
entrega a Dios todo su ser con la misma naturalidad y heroica
sencillez con que dedicó a la juventud necesitada los cuarenta
y tres años de su vida.
A los sesenta años de su muerte, el 19 de Febrero de
70
La falta de un estudio estadístico no nos permite saber con exactitud el número
de jóvenes que se atendían anualmente en cada casa. Sabemos, por algunas hojas de
movimiento que se conservan, que en 1875 sólo en Madrid se atendieron 349 jóvenes.
Cfr. VICENTA MARÍA LÓPEZ Y VICUÑA, Lista de movimiento de chicas, BCG-RMI,
Xerocopias, vol. 61, p. 241.
4
1950, Pío XII proclama Beata a Vicenta María. Y Pablo VI la
canoniza en Roma, en la Solemnidad de la Santísima Trinidad, el
25 de Mayo de 1975.
CAPITULO II
LA
DEVOCION
AL
SAGRADO
CORAZON DE JESUS Y VICENTA
MARIA
La
palabra
"devoción"
deriva
de
la
palabra
latina
"devotio" de 'devovere': dedicarse, consagrarse a una persona
amada. Con respecto a Dios, la devoción es la consagración
total de nuestra vida a El, y
la más sublime expresión de
nuestro amor71.
Por tanto, la devoción al Sagrado Corazón de Jesús es la
entrega a la persona misma de Cristo, que nos manifiesta su
amor y nos muestra su corazón como símbolo de dicho amor.
1. HISTORIA DE LA DEVOCIÓN AL CORAZÓN DE JESÚS
Podemos fijar sus inicios en el siglo XIII. Y en él, el
punto de referencia es Santa Gertrudis (1256-1302). Desde este
momento
y
hasta
el
siglo
XVI,
son
varios
los
santos
que
testimonian el progreso de esta devoción que alcanzará todo su
vigor en el siglo XVII.
San Buenaventura (1217-1274) condensa la devoción en la
llaga del Costado de Cristo: "Por eso fue herido (tu Corazón),
para que por la herida visible, viésemos la herida invisible de
amor."72
71
Y santa Catalina de Siena (1337-1380) afirma que "El
Cfr. Santo Tomás, II-II, q. 80, a. 1, en C. MARMION, Jesucristo en sus misterios,
Barcelona 1959, p. 394.
72
SAN BUENAVENTURA, Opúsc. X, Vitis Mystica, c. 3, n. 5, Quaracchi 1898, t. VIII,
p. 164, en Estudios Teológicos sobre los Sagrados Corazones, Madrid 1958, p. 188.
35
costado de Jesús te muestra el secreto del Corazón; lo que El
ha hecho y dado por nosotros, lo ha hecho por su propio y
verdadero amor"73.
San Bernardino de Siena (1380-1444), -el apóstol del
Santo
Nombre
de
Jesús-
en
sus
predicciones
por
las
plazas
italianas invitaba a los fieles a
"Penetrar en el Corazón de Jesús, Corazón
profundo, Corazón secreto, Corazón que no olvida
a ninguno, Corazón que sabe todo, Corazón que
ama, Corazón que arde en amor por nosotros. La
violencia del amor ha abierto la puerta, entremos: amemos como Jesús, penetremos en el secreto
divino escondido desde toda la eternidad. La
llaga del costado deja ver el templo eterno de
la eterna felicidad."74
San Pedro Canisio (1521-1597) invita a refugiarse en
todas las tentaciones en el amable Corazón de Jesús. Y ésta es
su sugerencia espiritual: cada día, antes de iniciar una acción
importante, dirigir una oración al Sagrado corazón75.
San Juan Eudes (1601-1680), propaga de manera particular
la devoción a los Corazones de Jesús y María, acentuando mucho
la doble dimensión, divina y humana, del corazón de Cristo.
Pero es una monja de la Visitación del Monasterio de
73
74
A. MORTA, Obras de santa Catalina de Siena. El diálogo, BAC, Madrid 1955, p. 324.
Sancti Bernardini Senensis opera, Venetiis, 1591, t. 1, p. 617, cfr. DSp col.
1028.
75
Cfr. J.L. URRUTIA, Teología del Sagrado Corazón, Madrid 1961, p. 65
35
Paray le Monial, contemporánea de San Juan Eudes, quien impulsa
de modo decisivo esta devoción. Su nombre, bien conocido a
todos, es Santa Margarita María Alacoque (1647-1690).
Según su testimonio, a través de cuatro revelaciones le
manifiestó el Señor sus planes concretos sobre la devoción. En
la última de estas revelaciones, la llamada "gran revelación",
del 16 de Junio de 1675, le declara la finalidad de dicha
devoción: devolver a Cristo amor por amor, reparar las ofensas
del hombre, especialmente las cometidas contra el Sacramento de
la Eucaristía:
"He ahí este corazón, que ha amado tanto a los
hombres, que nada ha perdonado hasta agotarse y
consumirse para demostrarles su amor, y en reconocimiento no recibo de la mayor parte sino
ingratitud, ya por sus irreverencias y sus
sacrilegios, ya por la frialdad y desprecio con
que me tratan en este Sacramento de amor. Pero
lo que me es aún mucho más sensible es que son
corazones que me están consagrados los que así
me tratan. Por esto te pido que sea dedicado el
primer
viernes
después
de
la
octava
del
Santísimo Sacramento a una fiesta particular
para honrar mi Corazón, comulgando ese día y
reparando su honor por medio de un respetuoso
ofrecimiento, a fin de expiar las injurias que
ha recibido durante el tiempo que ha estado
expuesto en los altares. Te prometo también que
mi Corazón se dilatará para derramar con
abundancia las influencias de su divino amor
sobre los que le rindan este honor y los que
procuren que le sea tributado."76
76
S. MARGARITA MARÍA ALACOQUE, Autobiografía, traducida por el P. A. Sánchez
Teruel, Bilbao 1931 , p. 154.
35
Pocas órdenes religiosas han marcado tanto los destinos
de la devoción como la Compañía de Jesús77. San Claudio de la
Colombière y el P. Juan Croiset fueron directores espirituales
de Santa Margarita María.
Claudio de la Colombière (1641-1682) llega a Paray le
Monial
en
1675
jesuítica.
Es
en
un
calidad
incansable
de
superior
propagador
de
de
la
la
residencia
Devoción
al
Corazón de Jesús entre sus amistades. Poco antes de morir,
redacta Claudio de la Colombière su "Retiro espiritual". La
obra, publicada en 1684, contribuye poderosamente a difundir la
cuarta aparición del Sagrado Corazón y el acto de consagración
al
Corazón
de
Jesús,
compuesto
por
el
mismo
Padre
de
la
Colombière.
Desde 1689, es Juan Croiset SJ (1656-1738) el confidente
de Santa Margarita María y, como antes el P. de la Colombière,
propagador
entusiasta
de
la devoción al Sagrado Corazón de
Jesús. Tras la muerte de la Santa publica, el P. Croiset su
obra
"La
dévotion
au
Sacré-Coeur
de
Notre-Segnieur
Jesús-
Christ" (Lyon, año 1691).
Los PP. José Francisco Galliffet en Francia y Roma, y
Juan de Loyola en España, son en la devoción al Corazón de
Jesús los inmediatos sucesores del P. de la Colombière y P.
77
Cfr. J. de GUIBERT, La Spiritualité de la Compagnie de Jésus, Roma 1953, pp. 310439.
35
Croiset.
José Francisco Galliffet (1663-1749), ya de estudiante
de filosofía en Lyon, estuvo bajo la dirección de san Claudio
de la Colombière. De 1723 a 1730 trabaja en Roma como Asistente
para Francia del P. General Miguel Ángel Tamburini. Durante su
estancia
en
Roma
trabajó
incansablemente
por
conseguir
la
fiesta universal del Sagrado Corazón. En 1726 publicó allí su
obra "De cultu Sacrosanti Cordis Dei ac Domini nostri JesuChristi". Es la primera exposición doctrinal e histórica de la
devoción. Por largo tiempo ha sido el mejor fundamento de la
devoción. El fruto de este trabajo no pudo ser más excelente:
la aprobación en Roma,
del culto público al Sagrado Corazón de
Jesús, por parte de Clemente XIII, el 26 de enero de 176578.
El P. Juan de Loyola (1686-1762) es conocido por tres
publicaciones: "Thesoro escondido en el Sacratísimo Corazón de
Jesús", Valladolid 1734; "Historia de la devoción al Sagrado
Corazón de Jesús descubierto a nuestra España", Salamanca 1738,
y "Meditaciones del Sagrado Corazón según el método de los
Ejercicios de San Ignacio", Valladolid 1739.
No podemos concluir sin mencionar a dos grandes promotores de la devoción al Corazón de Jesús, particularmente en
España: P. Bernardo Francisco de Hoyos en el siglo XVIII y el
P. Isidro Hidalgo y Soba en el siglo XIX.
78
A. HAMON, Sacré Coeur, en Dsp, tomo III/1, col. 1025.
35
El
P.
Bernardo
Francisco
de
Hoyos
(1711-1735),
es
considerado como el Primer Apóstol de la devoción al Corazón de
Jesús en España. La mencionada obra del P. Galliffet despierta
en él el celo por la devoción al Sagrado Corazón. Todavía
estudiante
de
teología
en
Valladolid,
en
la
fiesta
de
la
Ascensión, (14 de Mayo de 1733) en el momento de la comunión,
siente
que
recibe
del
mismo
Jesús
la
promesa:
"Reinaré
en
España y con más veneración que en otras muchas partes"79.
En la "gran promesa" hecha a Santa Margarita María, se
pedía una Fiesta de toda la Iglesia en honor al Sagrado Corazón
de Jesús. A dicha festividad se llega gradualmente. La primera
celebración tiene lugar en Paray-le-Monial en 1687. Diez años
más tarde se concede la celebración de la misa de las Cinco
Llagas en todas las iglesias del Instituto de la Visitación. El
26 de Enero de 1765, Clemente XIII concede la celebración de la
fiesta del Sagrado Corazón en Polonia. Y el 11 de Mayo del
mismo año la Sagrada Congregación de Ritos aprueba la misa y el
oficio de la fiesta. Casi un siglo después, el 23 de Agosto de
1856, Pío IX la extiende a toda la Iglesia universal.80
En 1899, León XIII consagra el mundo al Sagrado Corazón
de Jesús. Su encíclica "Annum Sacrum" es una preparación para
este acontecimiento.
79
Cfr. J. L. de URRUTIA, Teología del Sagrado Corazón, Madrid 1961, p. 90.
80
Cfr. A. HAMON, Coeur (Sacré), en DSp, t. III/1, Paris 1937, col. 1035-1039.
35
El P. Isidro Hidalgo y Soba (1832-1912), destinado en
Madrid, siente un afán particularmente intenso por propagar la
devoción al Sagrado Corazón. Nombrado por el Cardenal Moreno,
en 1883, primer Director general de la Archicofradía de la
Guardia de Honor, escribe el "Manual completo para la Real
Archicofradía
Española
de
la
Guardia
de
Honor
del
Sagrado
Corazón de Jesús" La obra tuvo un éxito enorme: ya en 1903 se
publica
la
octava
edición.
Alianza reparadora",
A
través
de
la
llamada
"Triple
promueve la consagración al Corazón de
Jesús, sobre todo entre las religiosas, con el fin de reparar
las infidelidades cometidas contra los votos.
El P. Hidalgo, escribe en sus notas de Ejercicios de
1882:
"Miraré
al
S.C.
de
Jesús
que
me
dice:
"Mírame
sin
cesar!". Al Padre que le asiste en su muerte, expone su último
deseo: "Hábleme del Corazón de Jesús. A El he consagrado mi
vida. Sea para El todo".
2. EL CORAZÓN DE JESÚS Y VICENTA MARÍA
La devoción al Sagrado Corazón de Jesús es uno de los
rasgos más marcados de la espiritualidad de Vicenta María. La
vivencia de esta devoción de la Santa se abre y cierra en dos
momentos: el primero se expresa en un dibujo de tres corazones
que regala a su tía María Eulalia por su santo en 186781. El
81
Ver Apéndice n. 1.
35
segundo se resume en una frase de su últimos Ejercicios en
1889: el Corazón de Cristo es el "compendio de los Ejercicios".
A. El símbolo
El 10 de Diciembre de 1867, Vicenta María, felicita por
su santo a su tía María Eulalia regalándole el dibujo de que
antes se habla: aparecen en él tres corazones: el Corazón de
Cristo, el Inmaculado Corazón de María y el corazón de su
propia tía.
El dibujo es una clara expresión de la vivencia personal
de la Santa. El resto de su vida no será más que un continuo
introducir la devoción al Corazón de Jesús, hasta los niveles
más profundos de su existencia.
En su dibujo, recalca Vicenta María los signos propios
de la devoción: la llaga, abierta y sangrante; la cruz en medio
de una llama de fuego que arde en la parte alta del Corazón,
ceñido de espinas.
El Corazón de María, lo envuelve, como es costumbre, una
corona de rosas y una espada lo traspasa. En vez de una cruz,
surgen del fuego tres azucenas.
Debajo de los sagrados corazones, y a distancia equidistante
queda
el
corazón
de
su
tía
María
Eulalia.
Aparece
taladrado por seis clavos. El número corresponde según Vicenta
María a seis sufrimientos que punzan amargamente a Dª María
35
Eulalia. La sobrina los anota cuidadosamente: "Recuerdo de los
difuntos. Asilo de Sirvientas. Extraviadas del mismo. Ausencia
de la sobrina. S. Juan de Dios. Sufrimientos domésticos."
Vicenta María deja traslucir también las propias actitudes internas ante los corazones dolientes de Jesús y María. Al
pie del dibujo da su respuesta personal. No es otra que la
confianza y abandono completo que expresa con estas palabras:
"Convino que Jesús y María padeciesen para
entrar en la gloria, y el siervo no ha de ser
más que su Señor; pero ¿quién se desalienta, si
exclama con S. Pablo: Todo lo puedo en Aquel que
me conforta y, más habiendo oído de la boca del
mismo Dios: Vuestras tristezas se convertirán en
gozo?"82
La llaga, la cruz, la llama y la corona de espinas
Como ya hemos visto, Vicenta María representa el Corazón
de
Cristo
con
los
cuatro
elementos
significativos
de
la
devoción: la llaga, la cruz, la llama y la corona de espinas.
Son los símbolos con que se manifestó el Divino Corazón a Santa
Margarita María:
"Este divino corazón me fue presentado en un
trono de llamas, más brillante que el sol y
transparente como cristal con la llaga adorable
y rodeado con una corona de espinas que signifi82
Cfr. Apéndice documental n. 1. El dibujo original se conserva en el "Museo Santa
Vicenta María" de la Casa Madre del Instituto en Madrid. De él habla M. María Teresa
Orti en su biografía de la Madre Fundadora, cfr. ORTI, p. 119s.
35
caba las punzadas que le hacían nuestros
pecados, y una cruz encima significaba que desde
los primeros instantes de su Encarnación, es
decir, desde que este Sagrado Corazón fue
formado, la cruz fue plantada en El, y fue
colmado, desde los primeros instantes de todas
las
amarguras
que
le
debían
causar
las
humillaciones, pobreza, dolor y desprecio que la
sagrada humanidad debía sufrir durante todo el
curso de su vida y en su sagrada pasión".83
Sobre estos símbolos vuelve, Vicenta María una y otra
vez en los momentos de mayor intimidad con el Señor.
Así
por
ejemplo,
en
los
Ejercicios
de
1868,
al
contemplar la Pasión, escribe:
"Viendo a Jesús azotado, despedazado, coronado
de espinas, crucificado, ¿quién querrá regalos y
gustos? Vos ultrajado por los sacerdotes, soldados y toda clase de gentes, con todo género de
ignominias, ¡y pretenderé yo estimación! ¿Ha de
ser el siervo más que su Señor? Preciso es estar
dispuesto a sufrir desprecios en vista de los de
Jesús; ...
Jesús clavado en una cruz, todo hecho una llaga
por mí: ¿y yo no me sacrificaré en correspondencia justísima? Renuncie a todos mis gustos y
abráceme con la cruz?"84
Al año siguiente se detiene a contemplar en particular
al Señor coronado de espinas.
"Vos, Señor, despedazado con los azotes, traspasada vuestra cabeza con las espinas: ¿y por
quién? Por mis pecados. ¿Y no será esto bastante
83
84
J.L. de URRUTIA, Teología del Sagrado Corazón, Madrid 1961, p. 80.
VICENTA MARÍA LÓPEZ Y VICUÑA, Apuntes de Ejercicios Espirituales, 1868, d. 8º, m.
2ª, p. 26. (Citaremos: Ap.Ej. año, día, meditación y página).
35
para comprender su gravedad y obligarme a sacrificarme con Vos, siendo yo el culpable?".85
La corona de espinas no vuelve a mencionarla en sus
notas espirituales.
En Vicenta María la devoción al Sagrado Corazón de Jesús
y amor a Cristo crucificado, son realidades inseparables. De
hecho, la Cruz de Cristo es el amor llevado al extremo.
La contemplación de Jesús azotado, coronado de espinas,
crucificado es la revelación del amor sumo de Jesús hacia ella:
"¡Con cuanto amor ha padecido mi Señor su Pasión y muerte por
mí!"86.
El Cristo despreciado de la Pasión, llagado por su amor
de pies a cabeza87, provoca en ella un decidido seguimiento en
sacrificio, y desprecio, porque quiere ser discípula de ese
Jesús, y no de otro. Desde su experiencia de amor de Jesús
brota la exigencia de conformar su vida con la de Cristo:
"Jesús
tan
despreciado,
tan
desvalido
por
el
abandono hasta de sus discípulos... ¿Cómo haré
para imitarle en sus desprecios?...Si he de ser
la
Esposa
de
Cristo
85
Ap.Ej. 1869, d. 7º, m. 2ª, p. 47.
86
Ap.Ej. 1870, d. 7º, m. 4º, p. 63.
87
Cfr. Ap.Ej. 1876, d. 7º, m. 2º, p. 137.
crucificado,
he
de
35
conformarme con El"88.
La contemplación del Crucificado va modelando, poco a
poco, el corazón de Vicenta María. En sus notas de Ejercicios
de 1882 escribe: "Yo os contemplo, Señor, crucificado y veo lo
que sufrís y las lecciones que me dais"89.
En
las
meditaciones
de
la
Pasión,
Vicenta
María
contempla las mismas virtudes del Jesús de Nazaret: su infinito
amor al Padre y a los hombres, la mansedumbre, la obediencia.
Y la huella en su espíritu cala más hondo, y es más
perfecta
su
imitación
de
Cristo
pobre,
humilde,
obediente,
casto. En una explicación a sus religiosas, expresa así Vicenta
María el ideal de la perfección:
"El deseo de una buena religiosa debe ser...,
modelar en su corazón el Corazón de Jesús o sea,
la imitación de Cristo, que guste de ser pobre
con Cristo pobre, humilde con Cristo humilde,
obediente con Cristo obediente, casta con Cristo
el
más
puro
y
más
casto
de
todos
los
hom-
bres..."90.
88
Ap.Ej. 1876, d. 7º, m. 2º, p. 137-138.
89
Ap.Ej. 1882, d. 7º, m. 2º, p. 206.
90
VICENTA
MARÍA
LÓPEZ
Y
VICUÑA,
Xerocopias, vol. 2, p. 255-256.
De
una
explicación
a
sus
hijas,
BCG-RMI,
35
Vicenta María no lo anota explícitamente en sus apuntes
de Ejercicios, pero sus ojos se clavan en el costado abierto de
Jesús, en las contemplaciones del calvario. Allí se esconde
toda la ciencia del amor de Cristo y por tanto, la experiencia
misma de los Ejercicios, como veremos a continuación.
B. El Corazón de Jesús compendio de los Ejercicios
En
el
Costado
traspasado
de
Jesús
contempla
Vicenta
María el amor infinito y misericordioso del Señor. El Corazón
de
Jesús
la
atrae
con
fuerza
irresistible,
y
a
el
se
va
acercando progresivamente. Casi al final de su vida, en los
Ejercicios de 1889, resume en el Corazón de Jesús toda su vida
espiritual:
"El Corazón de Jesús compendio de los Ejercicios. En su llaga, el dolor que hemos de tener
de nuestros pecados y faltas, la pureza de alma
que
el
Corazón
Santísimo
pide;
la
Beata
Margarita lo dice en su vida. En la cruz el
seguimiento de Cristo, que no es otro que el
sufrir y humillarse. En la llama, el amor divino
pero no estéril, sino manifestado en obras, y
las obras son imitarle en el padecer"91.
91
Ap.Ej. 1889, Compendio de los Ejercicios, p. 283.
35
En este texto de la Santa que acabamos de transcribir,
hay tres palabras clave, que encierran, si podemos hablar así,
toda la esencia espiritual de Vicenta María. Estas palabras
son: Llaga - Cruz - Llama.
a. La llaga
Vicenta María en la contemplación del Costado abierto,
intuye el dolor que nuestros pecados causan al Corazón que allí
se esconde. Contempla el Corazón de Jesús, y contemplando en él
su propio pecado, no puede por menos que reconocer su condición
de pecadora. Se siente abrumada por su pequeñez frente al Amor
también aplastante de un Dios, capaz de amor en cruz por amor.
De
esta
experiencia
brota
la
íntima
urgencia
de
una
correspondencia en amor, más escrupulosa, más vigilante, la
necesidad de un amor más cercano.
Vicenta María, aún sin hacer mención directa de la llaga
del
costado,
expresa
estos
sentimientos
ante
Cristo
crucificado:
"Mi Dios y Señor pospuesto a Barrabás, crucificado entre ladrones y, ¿yo querré y estaré contenta de ser estimada? Dios mío no he de querer
seguir yo otra suerte que la vuestra,, yo
quisiera imprimir en mí y en mis Hermanas el
anhelo de imitaros amando los desprecios y
poniendo mi gloria en eso."92
92
Ap.Ej. 1876, d. 6º, p. 136.
35
A través de la llaga, Vicenta María se interna en las
profundidades
de
su
pecado
no
para
desesperar.
Todo
lo
contrario, para llegar a conformar su propia vida con el modelo
que le ofrece Cristo desde la cruz:
"Deseos de concebir dolor de mis pecados, causa
de los cruelísimos tormentos de mi Señor.
Conocimiento de que no puede conformarse con
Cristo Crucificado vida tan regalada como la
mía. Resignación en los trabajos, mortificación
de los sentidos. Vos, Señor, dais la vida por
mí: pues yo quiero vivir solo para Vos."93
El amor ha sido la causa de la Pasión de Jesús. El amor
de respuesta de Vicenta María provoca en ella un deseo tan
intenso de mortificarse por Cristo:
"Jesús todo llagado por mi amor y yo que he dado
el motivo para que esto suceda ¿cómo querría
vivir sin mortificación?."94
En el santo refugio de la llaga ruega Vicenta María ser
sumergida en la 'sangre preciosísima' que de allí mana:
"Al verme tan necesitada, afectos de esperanza,
y peticiones de que algunas gotas de las que
destilaban del Sagrado Cuerpo me fortalezcan, me
iluminen, me laven y causen en mí todos los
efectos que necesito."95
93
Ap.Ej. 1872, d. 7º, m. 2º, p. 91.
94
Ap.Ej. 1876, d. 7º, m. 1º, p. 137.
95
Ap.Ej. 1879, d. 5º, m. 2º, p.168.
35
b. La cruz
La contemplación del Cristo crucificado es la fragua del
seguimiento de Vicenta María. Allí recibe 'lecciones de vida'
que
no
son
otra
cosa
que
sufrimiento
y
humillación
como
imitación perfecta de Cristo:
"Yo os contemplo, Señor, crucificado y veo lo
que sufrís y las lecciones que me dais; no veo
por ahora ocasión de imitaros en tan grandes
sacrificios, pues todo me es bien fácil, pero os
prometo ser fiel en lo propuesto y me ofrezco
con vuestra gracia a sufrir lo que Vos
quisiéreis, empezando por los trabajos y penas
interiores, siempre que con ellas en nada os
ofenda, ni desagrade."96
El seguimiento radical a Cristo es en Vicenta María
asemejarse a su Señor, identificándose con él, sobre todo en
los desprecios que recibió en la cruz:
"Jesús tan despreciado, tan desvalido por el
abandono hasta de sus discípulos, hecho la burla
de aquel pueblo a quien tanto había favorecido,
y yo, ¿cómo haré para imitarle en sus desprecios? si es necesaria la buena fama en mí por el
bien del Instituto, yo no me pegaré a ella, sino
que siempre que la advierta consideraré que Vos
lo permitís por ese motivo, y que mi gloria ha
de estar en ser sumamente despreciada con Vos.
Si he de ser la Esposa de Cristo Crucificado, he
de conformarme con El."97
96
Ap.Ej. 1882, d. 7º, m. 2ª, p. 206.
97
Ap.Ej. 1876, d. 7º, m. 2º, p. 138.
35
La
santa
acomete
las
cuestas
de
la
mortificación
y
humillación personal, no desde un ideal ascético abstracto,
sino desde el amor al Jesús cubierto de llagas:
"Señor mío, aquí me tenéis, quiero hacer lo que
Vos queráis y haced lo que queráis de mí. Veo a
mi Jesús en la cruz en la mayor pobreza, ... le
veo cubierto de llagas y lleno de dolores enseñándome la mortificación, y yo, Dios mío, ¿qué
deberé hacer para imitaros y agradaros?"98
La mortificación, la humillación no alargan el rostro de
Vicenta María, no lo tensan ni lo oscurecen. Sabe vivir su
interna decisión con admirable espontaneidad y alegría:
"Algún conocimiento del desamparo en que se
halló el Señor con tantas humillaciones por
parte de todas las personas y circunstancias que
en su Pasión le rodearon; lo que me hizo conocer
que nada de extraño tiene que las almas amantes
no quieran otra suerte que la de su Salvador, y
no
estén
contentas
sino
cuando
se
ven
humilladas."99
Hacia el final de su vida, formula lo mismo, pero con
más naturalidad si cabe: "¿a qué otra cosa hemos venido aquí
sino a sufrir? y en eso debemos tener nuestro gusto."100
Pero
estos
sufrimientos
98
Ap.Ej. Enero 1878, d. 6º, p. 148.
99
Ap.Ej. 1882, d.7º, m. 4º, p.207.
100
VICENTA MARIA LÓPEZ Y VICUÑA,
llevados
por
amor
tienen
su
Explicación acerca de la oración, trabajo y
sufrimiento en la Vida Religiosa, en Ap.Ej., p.354.
35
modelo precisamente en el Corazón de Jesús:
"Al considerar el Corazón amantísimo de Jesús
sacrificándose por nuestro amor en todos los
instantes, yo deseo no rehusarle los pequeños
sacrificios que de mí pide"101
c. La llama
En el texto de la Santa citado ya en la página 47, la
llama ardiente sobre el corazón divino compendiaba todo el amor
de Cristo hacia ella, y viceversa: el amor de la Santa hacia el
Señor.
Santa Margarita María, como ya hemos visto, recoge en la
'Gran promesa' las revelación del corazón de Cristo que ama y
no es correspondido, con estas palabras:
"He ahí este corazón, que ha amado tanto a los
hombres, que nada ha perdonado hasta agotarse y
consumirse para demostrarles su amor, y en reconocimiento no recibo de la mayor parte sino
ingratitud, ya por sus irreverencias y sus
sacrilegios, ya por la frialdad y desprecio con
que me tratan en este Sacramento de amor."102
Para Vicenta María amar es, en primer lugar, reconocimiento
minucioso
de
dones recibidos y respuesta generosa a
ellos. En 1870 concluye sus Ejercicios que todo lo suyo es don
101
Ap.Ej. 1879, día de retiro, 16 de Junio, p. 171.
102
S. MARGARITA MARÍA ALACOQUE, Autobiografía, traducida por el P. A. Sánchez
Teruel, Bilbao 1931, p. 154.
35
gratuito de Dios que pide respuesta:
"¡Qué cosa más justa, pues, Señor, sino que del
todo y sin reserva lo devuelva todo a Vos dedicándome enteramente a vuestro servicio! Aquí me
tenéis, Dios mío, porque el amor no se
corresponde sino amando y el amor no consiste en
palabras sino en obras."103
Y más adelante continúa:
"Perdonadme, Dios mío, lo mal que correspondo a
la gracia de la comunión: ¡qué don tan excelente! ¡con qué afecto me lo dais, cuántas utilidades me reporta! Ay, Señor, fortalecedme para
cumplir mis propósitos; pues, si me dejáis, ¿qué
sucederá?"104
Dos consecuencias naturales que brotan de la exigencia
en Vicenta María a devolver amor por amor: su devoción al
Corazón eucarístico y su empeño en la imitación de Cristo.
El Corazón Eucarístico
Don de amor es la Eucaristía para Vicenta María. El
lugar donde ella misma aprende a ser don para los demás. "El
amor se prueba con la comunicación de bienes"105; y desde esta
certeza exclama:
103
Ap.Ej. 1870, d. 8º, m. 4ª, p. 64.
104
Ap.Ej. 1870, Conclusión, p. 64.
105
Cfr. Ap.Ej. 1869, d. 8º, m. 4ª, p. 48.
35
"¡Cuánta liberalidad la de mi Señor, cuánto
deseo de comunicarme todos sus bienes, dándoseme
a Sí mismo en el Santísimo Sacramento!"106
Su reacción personal es inmediata:
"Esforzarme a conocer la grandeza del don que
nuestro Señor nos dio en la sagrada Eucaristía,
y
la
gracia
que
a
mí
me
hacer
de
hacerme
participante con tal frecuencia. ¡Ay, Dios mío,
cómo debiera yo vivir!"107.
No es, pues, de extrañar que enumere entre las señales
de tibieza el "comulgar sin fruto"108.
La comunión espiritual es medio favorito de la Santa
para intensificar la continua presencia de Jesús y para evitar
distracciones. En la reforma de sus Ejercicios de 1878 y en un
triduo de renovación en 1881 escribe: "Puntualidad en hacer
cada hora una comunión espiritual"109.
Para Vicenta María el Sagrario fue lugar privilegiado de
encuentro personal con Cristo, lugar de confidencia y abandono.
Amaba las visitas largas al Santísimo -una devoción que había
aprendido desde niña- y se propone, en los Ejercicios de 1888,
106
Ap.Ej. 1869, d. 9º, p. 48.
107
Ap.Ej. 1873, d. 8º, p. 106.
108
Cfr. Ap.Ej. 1888, Triduo del 18-20 de noviembre, p. 273.
109
Ap.Ej. 1878, Reforma, p. 149; Triduo hecho en noviembre de 1881, p. 195.
35
dedicar a ellas algunos ratos extraordinarios:
"Propongo cuando tenga tiempo, dedicar un rato
extraordinario a algún ejercicio de meditación,
lectura o visita más larga al Santísimo, para
poder conservarme con algún lastre en el
interior y andar recogida y unida a Dios."110
Imitación de Cristo
La contemplación del Jesús de la Pasión y del Calvario
simplifica enormemente su programa espiritual, puesto que la
lleva al amor. Una sola cosa es necesaria:vivir en ese amor
como respuesta al amor manifestado por el Señor -"mi Señor"- en
la Pasión
"¡Con cuánto amor ha padecido mi Señor su Pasión
y muerte por mí! Bien decía el apóstol: la caridad de Cristo nos apremia a que vivamos sólo
para Aquel que murió por nosotros."111
La muerte y el sufrimiento del Maestro dan sentido a los
padecimientos de Vicenta María la llevan a la verdadera contrición y al deseo de reparar sus pecados por el camino trazado
por el Maestro:
"Deseos de concebir dolor de mis pecados al ver
cuán caros costaron a mi benignísimo Salvador;
ofrecerme a llevar bien los trabajos y menospre110
Ap.Ej. 1888, Reforma, p. 271.
111
Ap.Ej. 1870, d. 7º, m. 4ª, p. 63.
35
cios que el Señor quiere enviarme, pues, ¿cómo
de esperar otra cosa habiéndome trazado este
camino mi divino Maestro?"112
Vicenta María descubre la Cruz de Cristo, precisamente
allí
donde
nosotros
no
logramos
descubrirla;
en
una
vida
ordinaria sin brillo, en el roce con el contacto y el modo de
ser de los demás que de casualidad caen a nuestro lado. La
Santa abraza una cruz heroica que son las cruces desconocidas,
anónimas de la vida común, pero llevadas cada día con la misma
constancia en el amor en la imitación del que nos muestra, en
el sufrimiento, su amor:
"Al ver al Señor morir con circunstancias tan
penosas, deseo imitarle y llevar bien los trabajos que me envíe empezando por aceptar la cruz
que me proporcionen los diferentes caracteres de
mis Hermanas y todo lo que Vos queráis. ¿Quién
no amará a cosa tan amable como nuestro Señor
Jesucristo y que tanto nos ama? Ay Dios mío,
quiero sacrificarme por vuestro amor." 113
3. ASPECTOS DE LA DEVOCIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
Nos refiere el P. Hidalgo, que el tío de la Santa, D.
Joaquín, inculcaba en Vicenta María aquellos actos que a su
juicio
daban
mayor
gloria
al
Señor:
la
Consagración
112
Ap.Ej. 1871, d. 7º, m. 1ª, p. 75; cfr. 1873, d. 6º, m. 4ª, p. 104.
113
Ap.Ej. Junio 1878, d. 5º, p. 156.
y
la
35
Reparación.
Así
se
entiende
que
la
consagración
y
la
reparación, fueron dos aspectos -por otra parte típicos de la
espiritualidad de la época- que la Santa personaliza y vive
intensamente.
A. La Consagración
Consagrar etimológicamente equivale a hacer sagrada una
persona o una cosa y sagrado es alguien o algo propio de Dios,
que pertenece total y enteramente a El114.
Consagrarse al Corazón de Jesús lleva, por tanto, a una
relación de total pertenencia a él, de donación completa, en un
deseo sincero de ser total y perpetuamente suyo.
Vicenta María vive esta realidad de la consagración.
En
los
Ejercicios
Espirituales
de
1868,
muestra
su
convicción de pertenencia exclusiva a Dios: "... soy propiedad
suya y a El sólo pertenezco"115.
Dos
años más tarde lo expresa en clave de amor de
correspondencia:
"¡Qué cosa más justa, pues, Señor, sino que del
todo y sin reserva lo devuelva todo a Vos dedicándome enteramente a vuestro servicio!. Aquí me
tenéis, Dios mío, porque el amor no se
corresponde sino amando y el amor no consiste en
114
Cfr. Santo Tomás, II-II, q. 91, a. 1, en Estudios teológicos sobre los Sagrados
Corazones, Madrid 1958, p. 244.
115
Ap.Ej. 1868, d. 1º, m. 1º, p. 18.
35
palabras sino en obras"116.
La entrega de la Santa va más allá del mero cumplimiento
de las obras puesto que estas son para ella fruto del amor. Por
ello, abarca también todos sus pensamientos, sus palabras, su
ser entero:
"... Señor mío, yo también me quiero dar toda a
Vos, consagrándoos todo mi ser".117
Vicenta María consagra al Sagrado Corazón de Jesús todo
lo que ella es y todo lo que de El ha recibido. Y entre los
dones más queridos están el naciente Instituto, en particular
el
noviciado
y
las
jóvenes.
Todo
ello
es
objeto
de
su
Consagración en la fiesta del Corazón de Jesús de 1878.118
La
Congregación
atravesaba
entonces
por
un
momento
delicado: Unos meses antes había fallecido Dª María Eulalia
Vicuña, sobre Vicenta María pesa toda la responsabilidad del
Instituto y de la obra apostólica que dirigía su tía.
En tales circunstancias la Madre Fundadora se entrega al
Corazón de Jesús y se compromete a propagar su culto y su
gloria.
Vicenta María, que pertenece ya al Señor por la
consagración
religiosa,
se
siente
116
Ap.Ej. 1870, d. 8º, m. 4º, p. 64.
117
Ap.Ej. 1873, d. 7º, m. 4º, p. 105.
118
Cfr. Apéndice documental n. 2.
ahora
impulsada
a
vivir
35
despojada de todo, oculta, escondida, abandonada por completo y
sin reserva en el dulcísimo Corazón de Jesús119.
Si el amor es intercambio de dones, no será atrevido
decir que también la consagración es o puede llegar a ser, un
intercambio de corazones. Al menos, así la quiere vivir Vicenta
María, sobre todo cuando siente que es una invitación del mismo
Jesús, manifestada en un deseo que ha puesto en su corazón.
En ese deseo de respuesta total al Corazón de Jesús,
llega Vicenta María a vivir el misterio paulino:
"No, Jesús de mi alma, no os disputaré jamás la
posesión de cuanto hoy os entrego. Solo Vos
viviréis en mí, ocupando el lugar de todo en mi
alma, en mi corazón y en mí espíritu. Pueda yo
decir algún día con el Apóstol "Vivo yo más no
yo, es el Corazón de Jesús el que vive y anima
en mí y que esta transformación de mí misma en
Vos sea tan completa que desde ahora no sea yo
quien os ame, sino que seáis Vos mismo el que os
améis en mí."120
Vicenta María ve el Corazón de Jesús tal como se representa en la devoción. Su atención principal recae sobre la
corona de espinas: para ella éstas. Para Dios los consuelos que
ella, Vicenta María, pueda tener:
"Ahora Jesús mío quiero hacer un cambio animada
119
Acto
de
Consagración
y
abandono
al
Sacratísimo
Corazón
de
Jesús,
BCG-RMI,
Xerocopias, vol. 3, p. 21.
120
Acto de Consagración al Sacratísimo Corazón de Jesús, BCG-RMI, Xerocopias, vol.
3, p. 23.
35
del deseo que me habéis inspirado. Que siempre
Corazón amantísimo que sintáis alguna espina de
esas que tanto os hieren las arranquéis de vuestro dulcísimo Corazón y la clavéis en el mío; y
cuantas veces veáis llegar algún consuelo en mi
corazón os ruego lo apartéis para colocarlo en
Vos. De este modo serán míos vuestros dolores y
vuestros mis consuelos."121
Ese corazón nuevo, contemplado por la Santa, el de las
espinas de Cristo, hace que sea ella la que pueda dar gloria al
Padre como Cristo con sus sufrimientos en la cruz:
"Así seréis Vos el que deis gloria a vuestro
Padre y os glorificaréis. Así seréis Vos el que
cumpláis lo que me mandáis. Solo así curaré
vuestras llagas, arrancando vuestras espinas.
Sólo así daré gloria a quien sea dada toda la
gloria en el cielo y en la tierra por los siglos
de los siglos. Amén."122
B. La Reparación
En la revelación de la "gran promesa" hecha a Santa
Margarita María, el Señor hace referencia a la ingratitud de
los hombres:
"He ahí este corazón, que ha amado tanto a los
hombres, que nada ha perdonado hasta agotarse y
121
Acto de Consagración al Sacratísimo Corazón de Jesús, BCG-RMI, Xerocopias, vol.
3, p. 23.
122
Acto de Consagración al Sacratísimo Corazón de Jesús, BCG-RMI, Xerocopias, vol.
3, p. 23.
35
consumirse para demostrarles su amor, y en reconocimiento no recibo de la mayor parte si no
ingratitud... Pero lo que me es aún mucho más
sensible
es
que
son
corazones
que
me
están
consagrados los que así me tratan"123.
Vicenta María, no se siente ajena de esa queja. También
ella
descubre
y
reconoce
su
infidelidad,
su
frialdad,
su
ingratitud ante el amor que ha experimentado:
"¡Ay, qué mal tan grande es el pecado! ¡Con que
facilidad he cometido yo no uno si no acaso
muchos graves!"124.
Por eso la Santa quiere ahondar en la malicia de su
pecado, con la esperanza de que brote un dolor profundo del
mismo y expresa su "Deseo
de conocer la malicia del pecado y
de sentir los que he cometido"125.
Y a pesar de palpar su indignidad, se siente en ella
serena, contemplando la generosidad del Corazón de Cristo que
quiere ganarlo para sí:
"Con una gota de Sangre hubiera podido redimirme
123
MARGARITA MARÍA ALACOQUE, Autobiografía, Bilbao 1931, p.154.
124
Ap.Ej. 1870, d. 2º, m. 1º, p. 56.
125
Ap.Ej. 1872, d. 2º, m. 1º, p. 84.
35
y la derramó toda sólo por ganar mi voluntad."126
Esta incalculable generosidad de Cristo, arranca del
corazón de Vicenta María deseos de imitar a Cristo en sus
sufrimientos
con
más
mortificación,
mayor
pobreza
y
humillación. Este es el medio de reparar su falta de respuesta
al amor que ha recibido:
"Conocimiento de la vida mortificada que pide el
considerar a mi Redentor en la Cruz, llagado de
pies a cabeza. Propósitos de aprovechar las
ocasiones que haya de mortificación y suplir la
vida tan regalada que llevo, haciendo cuanto
pueda por el bien espiritual del prójimo"127.
Vicenta
María
no
sueña
con
grandes
mortificaciones
exteriores. Se contenta con ofrecer todo lo que ella es: sus
inclinaciones,
Señor,
y
todo
sus
lo
propios
que
le
gustos, ajenos a los gustos del
ayude
a
vivir
unida
a
El:
su
recogimiento. En una palabra, la verdadera mortificación que la
hace ofrecer su propio cuerpo (Rom 12,1-2):
"...¿qué sacrificios os ofreceré yo?, el de mis
inclinaciones naturales, el de todo lo que me
pueda causar algún placer que no sea de vuestro
gusto, el de hacer cuanto sea preciso para
llevar una vida de recogimiento"128.
126
Ap.Ej. 1868, Reforma, p. 30.
127
Ap.Ej. 1871, d. 6º, m. 5º, p. 75.
128
Ap.Ej. 1876, d. 6º, m. 4º, p. 137.
35
Pero con los sacrificios no quiere sólo reparar sus
faltas de amor. Piensa también en las debilidades y faltas de
amor de los demás, especialmente de las jóvenes que el Señor le
ha confiado deseando que tengan la misma experiencia del amor
de Cristo que ella tiene, amor que es redentor:
"Conformidad con padecer y ánimo de procurar que
se aprovechen de la Redención las personas con
que yo pueda hacer algo."129
129
Ap.Ej. 1880, d. 7º, m. 2º, p. 181.
CAPITULO III
VICENTA
MARIA
APOSTOL
SAGRADO CORAZON
DEL
En el capítulo segundo nos hemos asomado al conocimiento
y práctica de la devoción de Vicenta María al Sagrado Corazón
de
Jesús.
Hemos
visto
también
cómo
la
Santa
recoge
y
personaliza los aspectos de consagración y reparación.
El amor a Jesús, impulsa a Vicenta María a propagar
sencillamente
lo
que
ha conocido y experimentado. Por eso,
Vicenta María fue apóstol de la devoción al Corazón de Jesús. Y
lo testimonian de mil maneras la vida y escritos de la Santa.
Vicenta María promueve la Devoción al Corazón de Jesús
en dos ambientes diversos entre sus religiosas y entre las
jóvenes.
1. ENTRE SUS RELIGIOSAS
Vicenta María aprovecha, para propagar la devoción, las
asociaciones eclesiales ya existentes y la práctica de medios
concretos convenientemente adaptados.
En las Asociaciones podemos mencionar:
a. El Apostolado de la Oración
Como es bien conocido, el movimiento nace en 1844, en el
escolasticado de la Compañía de Jesús en Vals (Francia). Su
iniciador fue el P. Gautrelet, director espiritual de aquella
casa de formación. En la fiesta de S. Francisco Javier, el P.
Gautrelet invita a los estudiantes a formar un grupo que quiera
61
colaborar
en
la
evangelización
de
la
Iglesia
mediante
la
oración personal y el sacrificio.
El P. Enrique Ramière -por entonces profesor de teología
en Vals- da a la intuición de Gautrelet consistencia teológica,
y sobre todo se convierte en un entusiasta propagador de la
asociación, que dirige desde 1860. En 1861 funda la conocida
revista
"Le
Messager
du
Sacré
Coeur".
Esta
se
difunde
con
asombrosa rapidez.
Los jesuitas toman la dirección del Movimiento en España
y en Junio de 1883 comienza a editarse en español "El Mensajero
del Sagrado Corazón de Jesús" con sede en Bilbao.130
Vicenta María, gracias a sus estrechos contactos con los
jesuitas,
conoce
Asociación:
muy
"promover
bien
el
los
interés
estatutos
por
la
y
fines
oración
de
según
la
los
deseos y el ejemplo del Sacratísimo Corazón de Jesús, que vive
intercediendo siempre por nosotros"131.
El 28 Mayo de 1883, Vicenta María solicita la adhesión
del Instituto al movimiento y ofrece "gustosa á (sic) todos los
inscritos
todas
130
en
el
nuestras
Apostolado de la Oración, participación de
oraciones,
mortificaciones
demás
buenas
Cfr. M. REVUELTA, La Compañía de Jesús en la España contemporánea, Madrid 1991,
t. I, p. 1057; G. TREMBLAY, Apostolato
Cattolica, Firenze 1950, p. 1676-1678.
131
y
della
Estatutos del Apostolado de la Oración, Roma 1866.
Preghiera,
en
Enciclopedia
61
obras"132.
La
inscripción
del
Instituto
al
Movimiento
del
Apostolado de Oración no queda en letra muerta. Vicenta María
se empeña seriamente en hacer vivir a las Hermanas el espíritu
del Apostolado de la Oración.
Los Estatutos en el artículo IV recomiendan el ofrecimiento diario "de las oraciones, obras, y dolores del día por
las intenciones por las cuales se ofrece a sí mismo Cristo
Señor en el Sacrificio del altar" .
Vicenta María quiere que las Hermanas comiencen el día
con una acción de gracias y con el ofrecimiento de "todas las
obras y trabajos ... uniéndolos a los méritos de Nuestro Señor
Jesucristo"133.
Al comienzo de la meditación propone un acto de unión
íntima con el Señor:
"... confiada en vuestra divina bondad y en los
méritos de Jesucristo vuestro divino Hijo a
quien me uno en espíritu para orar como El, con
El y por El, me presento delante de Vos: os
ofrezco este rato de meditación pidiéndoos
humildemente gracia para hacerla como es debida
a mayor honra, gloria vuestra y bien de mi alma,
132
VICENTA MARIA LÓPEZ Y VICUÑA, Solicitud de adhesión al Apostolado de la Oración,
Madrid 28 de mayo de 1883, en Archivo del Apostolado de la Oración-Roma, Registro
de agregaciones, vol. I, n. 37.722.
133
VICENTA MARIA LÓPEZ Y VICUÑA, Prácticas y costumbres para el noviciado de las
Religiosas del Servicio Doméstico de la Inmaculada Concepción, Barcelona 1890, p.
6.
61
..."134.
Para Vicenta María sólo existe un camino directo a la
santidad,
y
es
el
que
propone
a
sus
religiosas:
hay
que
perderse en los misterios del Corazón de Cristo.
"Se conocerá que adelanta, si va venciendo sus
pasiones y si no contentándose con tener dominio
sobre sí misma, da un paso más procurando
hacerlo todo con perfección y si en este hacer
todo con perfección no busca más que a Dios, su
amor y su mayor gloria olvidándose completamente
de sí misma, de sus inclinaciones, gustos y
comodidades,
en
fin,
perdiéndose
en
la
inmensidad del Corazón de Jesús, habrá no solo
adelantado
sino
llegado
al
colmo
de
la
perfección y si quiere ser despreciada y gusta
de ser humillada y abatida teniéndolo por gloria
y por más imitar a Jesús crucificado ya es
mártir y santa".135
Sólo a través de la identificación con su Corazón se
logra unir nuestras obras y trabajos a los méritos del Señor
Jesús:
"El deseo de una buena Religiosa debe ser ...
modelar en su corazón el Corazón de Jesús, o sea
la imitación de Cristo, que guste de ser pobre
con Cristo pobre, humilde con Cristo humilde,
obediente con Cristo obediente, casta con Cristo
el más puro y más casto de todos los hombres,
pues no basta que quiera y sea todas estas cosas
si no llevan el solo deseo de presentarse
delante
de
Jesús
Sacramentado
pidiéndoselo
134
VICENTA MARIA LÓPEZ Y VICUÑA, Prácticas y costumbres, p. 98.
135
VICENTA
MARIA
LÓPEZ
Y
VICUÑA,
Xerocopias, vol. 2, p. 255.
De
una
explicación
a
sus
hijas,
inédita,
61
humildemente, ..."136
b. La Guardia de Honor
Esta asociación surge también en Francia, el 13 de Marzo
de 1863, en el Monasterio de la Visitación de Bourg.
En
España
se
difunde
a
partir
de
1883.
El
primer
director general de la "Archicofradía Española de la Guardia de
Honor del S.C. de Jesús", fue el jesuita P. Hidalgo137. La
Archicofradía tuvo su Centro primario en el Primer Monasterio
de la Visitación en Madrid138.
El
cuadro
bíblico,
que
inspira
la
Asociación
es
la
escena del Calvario (Jn 19,25): Junto a la Cruz del Señor,
estaban María, la madre de Jesús, Juan y María Magdalena. La
Guardia de Honor quiere honrar al Sagrado Corazón con una hora
de guardia cada día. Durante esa hora, santifica y ofrece todas
sus obras al Señor. ¿Cómo? No hay que abandonar el puesto del
trabajo; tampoco hay que descuidar las propias obligaciones del
momento.
Basta
simplemente
trasladarse
espiritualmente
al
Centro del amor.139
136
VICENTA
MARIA
LÓPEZ
Y
VICUÑA,
De
una
explicación
a
sus
hijas,
inédita,
Xerocopias, vol. 2, p. 256.
137
Cfr. Ap.Ej., p. 129.
138
Historia de la Guardia de Honor, en Pequeño Manual
de la Archicofradía de la
Guardia de Honor del Sagrado Corazón de Jesús, Madrid 1956, pp. 5-7.
139
Cfr. I. HIDALGO, Manual completo para la Real Archicofradía Española de la
guardia de Honor del Sagrado Corazón, Madrid 1903, p. 59.
61
Vicenta María, practica y propaga con entusiasmo entre
sus hijas la Guardia de Honor. El mismo día de su muerte dice a
las Hermanas que rodean su lecho: "Esta es mi Hora de Guardia"140 y como última recomendación añade: "Procuren extender
mucho la hora de Guardia y la devoción del Sagrado Corazón"141.
c. La Triple Alianza
El fundador de la "Triple Alianza en el Sagrado Corazón
de Jesús" es el P. Isidro y Hidalgo SJ. Formaban parte de ella
religiosas de "mucha y sólida virtud y de notoria santidad"142.
Su finalidad es unirse a los sentimientos y deseos del Corazón
de
Jesús,
mediante
una
perfecta
observancia
de
los
votos
religiosos, reparando así las infidelidades en los votos que
hieren hondamente el Corazón de Cristo.
El nombre de "Triple Alianza" quiere reflejar la organización externa: Se formaban entre los miembros de la asociación
grupos o "coros" de tres religiosas, a cada una de los cuales
140
Cfr. ORTI, p. 485.
141
Palabras de nuestra Rvma. y santa Madre en el día de su muerte, anotadas por M.
María Isabel Méndez, BCG-RMI, Xerocopias, vol. 2, p. 65.
142
Cfr. HIDALGO, p. 313. No existe hasta el presente un estudio sobre la Asociación.
La falta de documentación nos impide determinar el tiempo en que nace. Madre
María Teresa Orti afirma que es el P. Isidro Hidalgo SJ el fundador, cfr. ORTI,
p. 473. Según las noticias que nos transmite el mismo P. Hidalgo SJ en su
biografía de Santa Vicenta María, podemos intuir que se estableció en Madrid
entre 1875 y 1880.
61
se asignaba la práctica de una virtud concreta. Dicha virtud se
convertía
para
las
intentaban
hacerla
Religiosas
vida
propia
y
en
programa
reparaban
espiritual:
además
por
las
faltas cometidas contra ella. Las virtudes eran: la presencia
de Dios para reparar el olvido de El; agradecimiento al Señor
para reparar la ingratitud; santo temor de Dios para reparar la
autosuficiencia espiritual.
Vicenta María entra en la Asociación hacia 1880. Formaba
coro
con
María
Javiera
Guillelmí
y
Araoz,
Superiora
del
Monasterio de la Visitación de Vitoria143 y con Filomena de San
Luis Gonzaga de Neira, carmelita descalza, Priora del Convento
de Santa Teresa de El Pardo (Madrid)144.
A
Vicenta
María
le
corresponde
el
ejercicio
de
la
presencia de Dios.
Las notas de los exámenes de conciencia prueban de
sobra el empeño que la Santa puso en esta virtud. De ella se
examina frecuentemente. Se propone su observancia una y otra
143
María Javiera Guillelmí y Araoz nació en Sevilla el 19 de Diciembre de 1835.
Ingresó en el Primer Monasterio de la Visitación Real en Madrid el 2 de Febrero
de 1862. A partir de 1875 se puso bajo la dirección espiritual del P. Isidro
Hidalgo y Soba SJ. En 1879 fue destinada como Superiora y Maestra de novicias a
la fundación del Monasterio de Vitoria donde muere el 30 de Abril de 1894.
144
Filomena María de San Luis Gonzaga de Neira y de la Puente, nació en Montauban
(Francia) el 21 de Diciembre de 1841. Entró carmelita en el Monasterio de
calle del Barquillo (Madrid) en 1860. Después de la exclaustración de 1869
refugiaron en El Pardo. Años más tarde pasaron a residir en el actual convento
la calle Ponzano en Madrid. Allí falleció la Madre Filomena el 30 de Julio
1912.
la
se
de
de
61
vez "pensando lo que hago y que lo hago en la presencia de
Dios"145, "pensando que Dios me mira"146, "procurar habituarme a
hacer las cosas en la presencia de Dios"147, etc.
Vicenta María intenta inculcar en sus religiosas esta
virtud.
Al
exponer
el
modo
de
hacer
oración
les
invita
a
"actuarse bien en el acto de fe, penetrándose que Dios está
presente y que es con El con quien vamos a hablar"148. Para la
Santa, el acto de la presencia de Dios en la oración es algo
indispensable, esencial:
"No nos pide Dios una meditación profunda, sin
distracciones, ni mucho menos fervor y devoción
sensibles, basta que sepamos ponernos en su
presencia con viva fe y pedirle que nos enseñe a
cumplir su voluntad en aquel día y ofrecernos a
El de veras."149
La presencia de Dios tiene que inundar luego todas las
actividades
de
la
jornada, incluso las más materiales: los
trabajos manuales se hagan "en actual presencia de Dios, ya por
medio
de
comuniones
espirituales,
ya
con
jaculatorias,
ya
ocupándose en algún pensamiento bueno que se haya sacado de la
145
VICENTA MARÍA LÓPEZ Y VICUÑA,
Examen preventivo sobre virtudes y medio de
conseguirlas (citaremos: Examen preventivo), n. 2, en Ap.Ej. p. 314.
146
Examen preventivo, n. 2, en Ap.Ej. p. 314.
147
Examen preventivo, n. 3, en Ap.Ej. p. 315.
148
VICENTA MARÍA LÓPEZ Y VICUÑA, Prácticas y costumbres, pp. 7-8.
149
Ap.Ej. 1888, d. 1º, p. 267.
61
oración."150
También los actos comunitarios han se estar impregnados
de la presencia activa de Jesús. Así:
"Cuando la obediencia nos manda al refectorio,
Jesús es quien nos dice: venid y comed. Hemos de
comer avivando el espíritu de reverencia, de que
estamos delante de Jesús. El pan que comemos
Jesús nos le da, la ración con que nos sustentamos de mano de Jesús viene, gran consuelo es
sustentarse a cuenta de Jesús."151
Como medios concretos para promover la Devoción, Vicenta
María empleaba especialmente cuatro: los del Sagrado Corazón,
el ejercicio que llama Moradas, los primeros viernes y los
convenios.
a. Mes del Sagrado Corazón de Jesús
Este era uno de los ejercicios característicos del siglo
XIX. Tenía por objeto "honrar los treinta y tres años que
Jesucristo vivió en el mundo, y que consagró absolutamente a la
salvación de los hombres y la gloria de su Padre."152
Vicenta María propone a sus religiosas esta práctica,
150
VICENTA MARÍA LÓPEZ Y VICUÑA, Prácticas y costumbres, p. 35.
151
VICENTA MARIA LÓPEZ Y VICUÑA, Prácticas y costumbres, pp. 68-69.
152
M. de NEIRA, Mes del Sagrado Corazón de Jesús, 8ª ed., Madrid 1867, p. XI.
61
insistiendo mucho en el aspecto de reparación153.
La Santa reduce el ejercicio a los treinta días del mes
de Junio aun cuando los devocionarios lo prolonguen tres días
más, para recordar (como veíamos en el texto citado) los 33
años de la vida terrena de Cristo.
Vicenta María divide, el mes de Junio en seis turnos de
cinco días. Destina cada uno de ellos a reparar un pecado
cometido contra el Corazón de Cristo. La Santa se detiene,
sobre todo, en aspectos centrales de la vida consagrada, para
ayudar a las Hermanas a crecer en amor y fidelidad al Corazón
de Jesús. La intención de Vicenta María nos remite al contenido
de la cuarta revelación de Santa Margarita María, donde se
manifiesta el dolor que causan al Corazón de Jesús las faltas
de los consagrados154.
El primer punto de desagravio es la "impiedad e indiferencia
de
todos
los cristianos". La reparación que propone
Vicenta María es gradual: va desde "actos de contricción de las
culpas propias y ajenas" el primer día hasta "unir nuestra
intención a la del Corazón Sacratísimo" del quinto día.
El segundo turno lo dedica a la "reparación de las
blasfemias" mediante el dominio de la lengua.
El tercer motivo de la reparación es del "abuso de los
153
Cfr. Apéndice documental n. 3.
154
cfr. más arriba, p. +++.
61
Sacramentos",
prestando
entonces
particular
atención
a
la
Eucaristía como sacramento de amor, comunión, misericordia y
presencia, y al sacramento de la penitencia.
Los tres restantes tocan aspectos más propios de la vida
consagrada:
"contra
la
"Reparación
unión
y
de
las
caridad
faltas
fraterna"
contra
los
y
reparación
los
escritos
votos",
"de
las
inobservancias de las reglas".
b. Moradas para el tiempo de Cuaresma
Esta
Margarita
práctica
María.
La
se
inspira
religiosa
se
en
introduce
de
Santa
espiritualmente,
cada día, en el Corazón de Jesús, para recibir allí del divino
Maestro lecciones de amor155.
Vicenta María conduce con su ejercicio a las Hermanas
hasta las llagas del Crucificado. El nombre que la Santa da a
su devoción ya nos ilumina también sus objetivos:
"Moradas que
el servicio
santo tiempo
servir mejor
Salvador"156.
155
las Hijas de María Inmaculada para
doméstico deben buscar durante el
de cuaresma para conocer, amar y
en ellas a nuestro dulce y divino
Cfr. J.M. SÁENZ DE TEJADA, Devocionario del Sagrado Corazón de Jesús, 5ª ed.,
Bilbao 1950, p. 465.
156
Cfr. Apéndice documental n. 4.
61
A un mayor conocimiento, amor y servicio de Jesús se
llega, según Vicenta María, a través de las llagas de Cristo
herido por nuestro amor. De domingo a jueves va cambiando la
"morada": dos entradas en las llagas de las manos; otras dos en
los pies, una en el santo costado de Jesús. El viernes se
permanece al pie de la Cruz, y el sábado se penetra en el
corazón de la Virgen acompañándola en su dolor.
Según Vicenta María, la religiosa que más quiera adentrarse en el Corazón de Cristo, tendrá que practicar primero el
MÁS ignaciano en las virtudes sólidas y perfectas. Termina la
declaración
de
estos
ejercicios
de
las
Moradas
con
esta
palabras:
"La que más adelante entrare en el Corazón de
Jesús, será la más humilde y menospreciada; la
más desnuda de todo lo poseerá más; la más
mortificada será la más tiernamente acariciada;
la más caritativa será la más amada; la que más
disimule las faltas de las demás, le serán más
fácilmente
perdonadas
las
suyas;
la
más
silenciosa será la mejor enseñada y la más
obediente tendrá más crédito y poder en el
Corazón de este Divino Esposo."157
c. Primeros viernes
En la 'Gran Promesa', el Señor había dicho a Santa
Margarita María:
157
VICENTA MARÍA LÓPEZ Y VICUÑA, Moradas para el tiempo de cuaresma, cfr. Apéndice
documental n. 3.
61
"Yo te prometo en la excesiva misericordia de mi
Corazón, que su amor todopoderoso concederá a
todos aquellos que comulguen nueve primeros
Viernes de mes seguidos, la gracia de la
penitencia final; que no morirán en mi desgracia
ni sin recibir los Sacramentos (al menos a los
que les sean necesarios para recobrar la gracia
perdida), sirviéndoles mi Corazón de asilo
seguro en aquella última hora."158
Esta promesa es el origen dentro de la Iglesia del
conocidísimo ejercicio de los 'Primeros viernes'.
Vicenta María fue particularmente devota de ellos. Nada
le preocupaba tanto como un verdadero ambiente de caridad entre
las Hermanas. Al cabo de un año de la fundación escribe:
"Por hallarnos en los principios y otras
circunstancias necesitamos que el Señor nos mire
con un amor especial y para merecerle es preciso
que tengamos un grande empeño en que llegue a
reinar una perfecta caridad entre nosotras. Si
nos esforzamos a ello, el Señor con su gracia
hará
que
aquella
se
consolide
y
podrá
consolidarse y prosperar la Congregación."159
Y uno de los medios más eficaces para obtener esta
gracia tan esencial, era la práctica de los primeros viernes:
158
Carta
a
la
M.
Saumaise,
Mayo
1688;
GAUTHEY,
Mons.,
Vie
et
oeuvres
de
la
Bienheureuse Marguerite Marie Alacoque, v. II, Paris 1915, p. 397., en J. de
URRUTIA, Teología del Sagrado Corazón, Madrid 1961, p. 87.
159
Cartas, n. 407.2, t. I, p. 431. A las novicias que entraban en el segundo año de
noviciado. Madrid, 14 de Agosto de 1877. La Santa escribió un ejemplar de su
carta para cada comunidad, por estar las novicias destinadas en las comunidades
de Madrid, Zaragoza y Jerez de la Frontera. Ello explica las variantes entre el
texto que ofrecemos y el de la edición de 1976.
61
"La comunión de los primeros viernes de mes,
hemos de ofrecerla porque se aumente y se
perfeccione más y más entre nosotros la unión y
caridad fraternal"160.
La Santa da a este devoción eucarística un sentido más
amplio que el de obtener la gracia de la perseverancia final
tal y como hemos visto que aparece en la 'Gran revelación' a
Santa Margarita María. Vicenta María quiere conseguir de la
práctica de los primeros viernes la unión y caridad fraternas.
El
P.
Hidalgo
intención
de
no
la
se
manifiesta
Santa
y
se
lo
muy
hizo
de
acuerdo
notar.
con
Ella
esta
expone,
entonces, las motivaciones que tiene para ello:
"Está muy bien dado el aviso sobre lo relativo a
la comunión de los primeros viernes, pero creo
deber decir a V. que mi ánimo ha estado muy
lejos de frustrar los designios del Corazón
sacratísimo en las intenciones que quiere se
tengan
en
la
comunión
de
estos
días.
Primeramente, por la devoción que profesamos a
este adorable Corazón, he querido que sea en ese
día la petición especial de la perfección de la
caridad y unión mutua, porque no creo que pueda
haber cosa más propia que buscar esta virtud en
esa fuente de caridad y, a lo que yo entiendo,
nada que sea más de su gusto ni con que más
derechamente se pueda reparar la ingratitud de
los hombres. ... y, aunque no sé explicarme, por
lo que yo en mis adentros entiendo, no voy
descaminada, a lo que me parece, y no he quedado
convencida de que eso sea estar en oposición con
los deseos del sagrado Corazón."161
160
VICENTA MARÍA LÓPEZ Y VICUÑA, Prácticas y costumbres, p. 32.
161
Cartas,
n.
1171.2,
t.
III,
pp. 338-339. Al P. Isidro Hidalgo SJ, Madrid.
61
Hasta
su
muerte,
Vicenta
María
será
fiel
a
estas
devociones. En la práctica muere recomendando encarecidamente a
las Hermanas la propagación de la devoción al Sagrado Corazón
de Jesús. No es tampoco casualidad, que el Señor la llamara
mientras hacía una novena de primeros viernes.
Todos le insistían a que pidiera ella misma la gracia de
su salud. Y la Santa cede a esta solicitud con gran docilidad.
Pero lo que en el fondo suplica del Corazón de Jesús es una
santa muerte. Así se lo comunica al P. Hidalgo:
"Ya ve que Dios no ha querido aún ponerme buena;
estoy conforme y aun contenta (porque no tengo
padecimientos; si los tuviera otra cosa sería),
pero sigue la miseria de apurarme cuando creo
que no me he de curar: El viernes comulgué con
la intención de hacer la novena de los nueve
primeros viernes de mes, si los vivo, pidiendo
al Sagrado Corazón una santa muerte, cuando me
la quiera enviar."162
Cuando
le
visita
la
muerte,
Vicenta
María
ya
ha
depositado todo en el Corazón de Cristo: "¡Todo por Aquel, todo
por Aquél!"163, repetía a las Hermanas alrededor de su lecho
señalando
la
imagen
del
Sagrado
Corazón.
El
Señor
había
escuchado su petición, le había concedido una santa muerte.
Barcelona, 12 de Mayo de 1888.
162
Cartas, n. 1587.1, t. IV, p. 333. Al P. Isidro Hidalgo SJ, Madrid. Burgos, 6 de
Septiembre de 1890.
163
Cfr. ORTI, p. 485.
61
d. Convenios y exhortaciones
Además de los medios ya expuestos, Vicenta María emplea
otros medios para mantener vivo en las Hermanas el amor al
Corazón de Jesús.
Los 'convenios' son acuerdos que Vicenta María establece
con
algunas
personas,
que
están
lejos
físicamente,
para
mantenerse unidas en el Sagrado Corazón.
Conservamos dos de estos convenios. El primero de ellos
es de Junio de 1888, y lo establece con María Isabel Méndez
Casariego164, primera superiora de la casa de Barcelona.
A la joven y recién nombrada superiora la separación de
la Madre Fundadora le resultaba muy costosa. Para suavizar el
sacrificio, Vicenta María, propone a María Isabel un 'programa'
de encuentros diarios de ambas en el Corazón Eucarístico de
Cristo, presente en los sagrarios de Madrid y Barcelona, y que
ambas conocen.
En esos encuentros diarios, las dos religiosas refuerzan
sus
vínculos
de
caridad
y
unión,
depositan
en
el
Sagrado
Corazón de Jesús todos los actos de la jornada y se unen del
164
M. María Isabel (María de la Soledad) Méndez Casariego nació en Madrid el 20 de
Abril de 1853. Hija del pintor de Cámara D. José Méndez y Andrés y de Dª Antonia
Méndez, era hermana del Siervo de Dios Francisco de Asís Méndez Casariego,
fundador de las Hermanas Trinitarias. Entró en la Congregación el 22 de Junio de
1882. Emitió sus votos perpetuos con la Madre Fundadora y otras ocho Hermanas el
31 de Julio de 1890. Murió en Biarritz, donde estaba refugiada la Curia General
durante la guerra civil española, el día 13 de Marzo de 1937.
61
todo a los deseos del Corazón de Cristo165.
El segundo de los convenios lo hace Vicenta María con
una aspirante al Instituto: Anita Marqués166.
En Julio de 1890, Vicenta María, -enferma por entonces
en Madrid- propone a Anita Marqués "un trato para empezar a
establecer nuestra unión en el Centro que ha de permanecer en
el tiempo y en eternidad"167. Anita está viviendo los dolorosos
momentos
de
la
separación
familiar,
antes
de
ingresar
al
noviciado. Vicenta María le invita a visitar el sagrario de la
capilla de Barcelona para ofrecerse "sin reserva al sacratísimo
Corazón", en una unión que vaya más allá de la devoción.
Digamos, para concluir que Vicenta María no se cansa de
exhortar
a
sus
Hermanas
a
la
confianza,
la
gratitud,
al
abandono en el Corazón de Jesús que tanto nos ha amado.
Vicenta María suele concluir sus cartas con alusiones
devotas al Corazón de Jesús: "Su madre en el Corazón de Jesús",
"mucho la ama en el Corazón de Jesús", "la abraza en el Corazón
de Jesús".
165
VICENTA MARÍA LÓPEZ Y VICUÑA, Convenio con M. María Isabel mientras esté en
Barcelona, en ORTI, p. 428.
166
M. María de la Concepción (Anita) Marqués y Puig nació en Villanueva (Barcelona)
el 13 de Diciembre de 1858. Última postulante admitida por la Madre Fundadora,
entró en la Congregación el 10 de Octubre de 1890. A la muerte de M. María Teresa
Orti (23 de Marzo de 1925) le sucede en el gobierno de la Congregación. Murió en
S. Sebastián el 19 de Enero de 1939.
167
Cartas, n. 1555.2, t. IV, p. 307. A Anita Marqués, Villanueva. Madrid, Julio de
1890.
61
2. CON LAS JÓVENES
A. Guardia de Honor
Vicenta María quiso establecerla entre las jóvenes de
sus
colegios,
y
tuvo
el
consuelo
de
verla
fundada
en
Barcelona168.
En Mayo de 1890, el P. Celestino Matas SJ169 dirige una
tanda de Ejercicios espirituales a las jóvenes sirvientas del
Colegio de Barcelona. Vicenta María, propone al final de la
tanda
formar
Corazón
de
un
Centro
Jesús.
Así
de
las
la
Guardia
jóvenes
de
Honor
podrían
al
Sagrado
perseverar
más
fácilmente en los propósitos del retiro.
B. Novena
Vicenta María organiza siempre la novena acomodando el
horario a las obligaciones de las chicas. Así, por ejemplo,
informaba a su amiga Magdalena Arguedas:
"Hemos tenido una novena muy devota al Sagrado
Corazón,
168
por
la
mañana
temprano
para
que
ORTI, p. 432. Cfr. Carta de M. María de la Concepción Marqués, desde Barcelona el
31 de mayo de 1890 a M. María Isabel Méndez en Madrid, en M.D. DÍAZ, Cartas de
las Hermanas contemporáneas..., p. 281.
169
El P. Celestino Matas nació en Mataró (Barcelona) el 22 de Noviembre de 1843.
Ingresó en la Compañía de Jesús el 20 de Julio de 1871. Murió en Barcelona el 21
de Diciembre de 1918.
61
pudieran
asistir
las
muchachas
que
tenemos
sirviendo..."170.
Al año siguiente en carta dirigida a D. Jaime Carrarac171, le proporciona detalles sobre la novena:
"Tenemos costumbre de hacer la novena del
Sagrado Corazón por la mañana muy tempranito,
que es la única hora en que las muchachas que
están sirviendo pueden venir, y quisiéramos que
no faltara una plática; ... Debe empezar el día
del Corpus (31 de Mayo) y acabar el 8 de Junio,
fiesta del S. Corazón. El orden que se sigue es
este: exponer el Smo. a las 5 y 1/2, enseguida
la misa rezada, un cántico ligero, y sigue la
plática, que vendrá a ser a poco más de las
seis, luego se hace la novena y la reserva."172
La novena es, un medio muy eficaz para iniciar a las
jóvenes en el conocimiento de Cristo, en la práctica de los
sacramentos y acostumbrarlas a sólidos ejercicios de piedad. De
ahí
la
insistencia
de
la
Santa
para
obtener
los
servicios
pastorales de D. Jaime:
"Espero que, como se trata de la gloria del
sagrado Corazón y de que le honren estas
pobrecitas, que, si así no se les proporciona,
no pueden hacerlo, V. hará un esfuercito que ya
se
necesita
en
estas
horas
y
días
tan
170
Cartas, n. 969.4, t. III, p. 119. A Magdalena Arguedas, Estella. Madrid 18 de
Junio de 1887.
171
D. Jaime Carrarac e Ibarra, presbítero y catedrático del seminario de Barcelona.
Colaborador con las Hermanas en la pastoral con las sirvientas.
172
Cartas, n. 1366.3, t. IV, p. 99. Al Dr. Carrarac. Barcelona, Mayo de 1888. La
carta es del año 1888 y no, como aparece en la edición, de 1889.
61
críticos."173
En la concepción de Vicenta María, la celebración de la
novena
tiene
tres
momentos
importantes:
espacio
para
la
predicación, Misa, confesión y comunión y oración.
Ocupan el momento de la predicación, obviamente, las
pláticas y los sermones. Es un medio indispensable para la
formación cristiana de las jóvenes.
Vicenta
elemento.
Por
María
eso,
concede
procura
muchísima
que
no
importancia
falte
ninguna
a
este
joven;
y,
además, que el predicador sea el mismo durante toda la novena,
para garantizar así la unidad y continuidad del tema de la
predicación.
La liturgia comprende la celebración de la misa y la
comunión sacramental de los fieles en el día de la fiesta. Así,
durante la novena del Sagrado Corazón de Jesús, tienen también
las muchachas posibilidad para acercarse a la confesión.
Cuenta
desde
Barcelona
a
la
superiora
de
Sevilla,
algunos detalles de la novena:
"La novena matutina de aquí está buena ... también tenemos mañana todo el día manifiesto; el
Sagrado Corazón nos caliente. Las chicas de
fuera vendrán a comulgar."174
173
Cartas, n. 1366.3, t. IV, p. 99. Al Dr. Carrarac. Barcelona, Mayo de 1888. Cfr.
n. 969.4, t. III, p. 119.
174
Cartas,
n.
1370.2,
t.
IV,
p.
Barcelona, 27 de Junio de 1889.
105.
A
M.
María
Asunción
Carrera,
Sevilla.
61
La oración durante la novena es esencialmente adoración
ante el Santísimo Sacramento. Es también reflexión personal,
alimentada
por
lo
escuchado
en
el
sermón.
Y
es
entrega
y
abandono al Corazón de Jesús mediante el 'acto de consagración'
después de la comunión.175
C. Premios: estampas, medallas
La distribución de imágenes, estampas, medallas, hojas,
devocionarios,
etc.
ha
sido
en
todas
las
épocas
el
medio
natural de propagación de una devoción.
También Vicenta María lo emplea con las muchachas.
Las pide o envía de una ciudad a otra. Así, por ejemplo,
desde Zaragoza promete a la superiora de Madrid:
"Si hay la suerte de que tengan un ciento o más
de estampas de las del S[agrado] C[orazón] iguales a las que nos encargaron, en el correo de
mañana las enviaré."176
En la misma carta le pide: "mandar por el correo algunas
de las hojas que llevó el P. Sanz, del S[agrado] C[orazón]."
En los primeros días del año, Vicenta María acostumbraba
175
Cartas, n. 1371.4, t. IV, p. 107. A Dª Isabel Lanchares, Burgos. Barcelona, 29 de
Junio de 1889: "Hemos hecho nuestra novena al Sagrado Corazón a las 5 1/2 de la
mañana; las pobres chicas venían con el mayor afán, y el día de la fiesta,
después de la Comunión, se hizo la Consagración".
176
Cartas, n. 849.1, t. II, p. 463. A M. María Asunción Carrera, Madrid. Zaragoza,
17 de Octubre de 1885.
61
a repartir premios entre las muchachas, para estimularlas a
perseverar en el bien. Es también una ocasión para promover la
devoción al Sagrado Corazón.
"Los premios ... han sido cuadros con molduras
doradas y cruzadas y estampas sobre fondo dorado
del S[agrado] C[orazón] ... y estampas; todas
han llevado el Corazón de Jesús."177
Especial
cuidado
pone
también
la
Santa
en
que
las
imágenes del Sagrado Corazón de Jesús sean veneradas en las
Capillas y en las Casas de la Congregación. A El todo lo
entrega, y de El todo lo espera: "en medio de todos nuestros
trabajos espero mucho de la devoción al S[agrado] C[orazón]."178
177
Cartas, n. 868.5, t. III, p. 4. A M. María Teresa Orti, Sevilla. Madrid, 4 de
Enero de 1886.
178
Cartas, n. 868.5, t. III, p. 4. A M. María Teresa Orti, Sevilla. Madrid, 4 de
Enero de 1886.
CONCLUSION
El final del trabajo nos confirma en las formulaciones
del principio: la Devoción al Sagrado Corazón de Jesús brinda
una norma de vida y un modelo de perfección cristiana. La
prueba de nuestra constatación proviene del examen del proceso
espiritual de la Santa.
Vicenta María cae muy pronto, todavía niña, bajo el
influjo de esta devoción. Las primeras manifestaciones son muy
sencillas: el símbolo y las prácticas de la devoción. A través
de
ello
cuentan
van
en
la
calando
vida
aquellas
despojo
virtudes
total,
que
verdaderamente
escondimiento,
abandono
completo y sin reserva en el dulcísimo Corazón de Jesús.
Su vida y sus escritos, son los mejores testigos de ese
amor a Cristo 'simbolizado en su corazón'.
Ya lo hemos visto, para Vicenta María el Corazón de
Cristo es "Compendio de la vida espiritual". La llaga, la cruz
y la llama, le iluminan el interior de Jesús. Y una vez dentro,
Vicenta
María
no
sabe
otra
cosa
que
imitar
lo
que
allí
descubre: las actitudes y los sentimientos de Jesús (Filp 2,5),
modelar su corazón de acuerdo al corazón del Amado.
A la Santa Madre le espera luego otra tarea: imprimir en
las Hermanas y en las chicas su mismo empeño: vivir en Jesús. Y
desde Jesús transformar el propio corazón a imagen del Corazón
de Cristo.
Personalmente he tenido la suerte de ver la devoción al
Corazón de Jesús encarnada en una persona cuya fuerza interior
81
fue potenciada y completamente transformada por esta devoción.
El trabajo presente tiene sus límites. Es un estímulo
para seguir investigando y para ofrecer fraternalmente a otras
estudiantes que sigan profundizando en el mar insondable del
Cristo de nuestra fe, y en la fina espiritualidad de Santa
Vicenta María.
FUENTES Y BIBLIOGRAFIA
FUENTES
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edición
de
María
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de
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RODRÍGUEZ DE ARMAS - María Digna DÍAZ, Roma
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Cartas, 4 tomos, RMI-BAC, Madrid 1976.
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Prácticas y costumbres para el Noviciado de las
Religiosas
del
servicio
doméstico
de
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vol. 3.
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Explicación a sus religiosas, inédita, BCG-RMI,
Xerocopias, vol. 2.
-------
Lista de movimiento de chicas, inédita, BCG-RMI,
Xerocopias, vol. 61.
83
-------
Mes del Sacratísimo Corazón de Jesús, inédito,
BCG-RMI, Xerocopias, vol. 2.
-------
Moradas que las Has.
deben buscar durante el
para conocer, amar y
nuestro dulce y divino
RMI, Xerocopias, vol. 2
VICUÑA
Y
del Servicio doméstico
santo tiempo de Cuaresma
servir mejor en ella a
Salvador, inéditas, BCG-
GARCÍA María Dominica, Cartas,
Xerocopias, vol. 10.
inéditas,
BCG-RMI,
BIBLIOGRAFÍA
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DÍAZ PÉREZ María Digna, Cartas de las Hermanas contemporáneas
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sobre
los
Sagrados
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83
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Pequeño Manual de la Archicofradíua de la
Guardia de Honor del Sagrado Corazón de Jesús,
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83
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RITZLER Remigius - Pirminus SEFRIN, Hierarchia Catholica VIII,
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RODRÍGUEZ
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Nada nuevo hay bajo el sol, Roma 1989.
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Santa Vicenta María López y Vicuña redacta las
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URRUTIA
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Teología del Sagrado Corazón, Madrid
VICENS VIVES Jaime, Historia social y económica de España y
América, tomo IV, Barcelona 1959.
83
APENDICE DOCUMENTAL
1
87
Leyenda: Recuerdo de los difuntos. Asilo de Sirvientas. Extraviadas
del mismo. Ausencia de la sobrina. S. Juan de Dios. Sufrimientos domésticos.
Convino que Jesús y María padeciesen para entrar en la gloria, y el siervo
no ha de ser más que su Señor; pero ¿quién se desalienta, si exclama con S.
Pablo: Todo lo puedo en Aquel que me conforta y, más habiendo oído de la
boca del mismo Dios: Vuestras tristezas se convertirán en gozo?". (El dibujo
original se conserva en el "Museo Santa Vicenta María" de la Casa Madre del Instituto en Madrid.
De él habla M. María Teresa Orti en su biografía de la Madre Fundadora, cfr. ORTI, pp. 119-120).
2
ACTO DE CONSAGRACIÓN AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS EN EL DÍA DE
SU FIESTA
(BCG-RMI, Xerocopias, vol. 3, p. 16-19).
Divino
Corazón
de
Jesús:
Aunque
indigna
de
comparecer
en
vuestra
presencia adorable, vengo hoy, día consagrado por la Iglesia nuestra Madre
al recuerdo de vuestras bondades y culto de vuestro sacratísimo Corazón a
haceros una oblación que quisiera os fuese agradable. Como Superiora de esta
pequeña Congregación de Hermanas del servicio doméstico os la ofrezco a
vuestro Corazón amante, esperando que, desde hoy, nos miraréis como cosa y
posesión vuestra. Os prometo en nombre de todas misma hijas, que hemos de
propagar
vuestro
culto
y
vuestra
gloria,
con
lo
cual
nos
haremos
más
acreedoras a llamarnos vuestras siervas y también a recibir vuestros favores
y gracias.
Soberano Corazón: os consagra muy especialmente este santo Noviciado,
para que, siendo Vos su principal Patrono, con vuestra Madre Inmaculada,
88
infundáis en el ánimo de todas los sentimientos de vuestro Divino Corazón,
manso y humilde.
Formadas en ese horno de amor, podrán esparcirlo después, en sus
diversos ministerios, en cuantas almas tuviesen ocasión, para ayudarlas a
purificarse y aun a que se abrasen en vuestro santo amor.
Yo os ruego, Señor, que nos comuniquéis ese espíritu de mortificación,
de caridad y de amor que con tanta abundancia rebosa de ese imán de los
corazones.
Os
ruego,
asimismo,
por
todas
nuestras
acogidas,
para
que,
consagradas como están a vuestro Divino Corazón, no sólo las libréis de
todos los peligros, sino que las colméis de vuestros divinos beneficios, no
permitiendo que en ninguna de ellas se malogre vuestra Sangre preciosísima,
derramada con tanto amor por salvarlas. Os suplico, finalmente, la gracia de
una santa y estricta observancia, para que en este año, primero de nuestra
Consagración, crezcamos en virtud, dándoos todo el culto y gloria posibles.
Interés vuestro será, Señor, que vengan ya las que Vos llaméis, y que,
siendo fieles al divino llamamiento, os tributen homenaje de adoración y
gloria, aumentando el número de vuestras Esposas y obreras que trabajen en
esta mies tan dilatada que ponéis ante nuestros ojos. Pero, sobre todo,
velad,
augusto,
amable
y
divino
Corazón,
para que todas las que ahora
estamos seamos fieles a nuestra vocación, teniendo siempre y en todo lugar
presentes vuestras misericordias, para que, a ellas agradecidas, sepamos
corresponderos fielmente hasta la muerte.
Estos
son
mis
deseos,
estas
mis
súplicas;
si
no
las
oís
por
mi
indignidad oidlas a lo menos por el amor que os tienen todas mis Hijas;
oidlas por el amor de vuestra Madre y nuestra, la Inmaculada Virgen María;
¡oidlas, Corazón Divino, por vuestra infinita misericordia! ¡Santificadnos y
aumentad nuestra Congregación! ¡Soberano Corazón de Jesús, santificadnos!
Hoy día de la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús, 28 de Junio de
88
1878. Vicenta María.
3
MES DEL SACRATÍSIMO CORAZÓN DE JESÚS
(BCG-RMI, Xerocopias, vol. 2, pp. 194-195).
Del día 1 al 5
Reparación de la impiedad e indiferencia de todos los cristianos
Día 1º Actos de contrición de las culpas propias y ajenas.
Día 2º Rectitud
de
intención
en
todas
las
obras.
Frecuentes
actos
de
desagravio al Sagrado Corazón.
Día 3º Avivar la fe en las visitas al Santísimo. Actos de oferta de todo
nuestro ser.
Día 4º Renovar los votos en la oración y en otras ocasiones del día.
Día 5º Hacer con mucha atención las oraciones vocales. Unir nuestra intención
a las del Corazón Sacratísimo en las principales obras del día.
Del día 6 al 10
Reparación de las blasfemias
Día 6º Guardar
el
silencio
con
especial
cuidado
y
actos
de
alabanza
al
y
de
Sacratísimo Corazón.
Día 7º No
decir
palabra
alguna
que
pueda
molestar
a
nadie
actos
reparación por todos los pecados que se cometen con la lengua.
Día 8º No
decir
nada
que
pueda
redundar
en
alabanza
propia.
Actos
de
adoración al Corazón Sacratísimo.
Día 9º Mortificación de la lengua no haciendo preguntas para satisfacer la
curiosidad, etc. Actos de unión con el Corazón Sacratísimo.
Día 10º
Ejercitarse en la dulzura y paciencia. Frecuentes peticiones al
S.C. por la conversión de los pecadores.
Del día 11 al 15
90
Reparación del abuso de los Sacramentos
Día 11º
Recibir la Sagrada Comunión con preparación y hacimiento de gracias
muy
diligentes.
Entre
día
actos
de
agradecimiento
por
la
institución de la Eucaristía.
Día 12º
Examinar si en nuestras confesiones hay algún defecto y corregirlo
si se hallase. Actos de acción de gracias por la institución de
este sacramento de misericordia.
Día 13º
Hacer cuatro comuniones espirituales y frecuentemente dar gracias
al Sagrado Corazón por las muchas veces que le hemos recibido
sacramentalmente.
Día 14º
Oir la santa misa con especial devoción y frecuentemente entre día
dar gracias a Dios por tener el Smo. Sacramento en todas nuestras
casas.
Día 15º
Comulgar
en
desagravio
frialdad
de
muchos,
de
de
las
comuniones
personas
pecadoras
sacrílegas
empezando
y
de
por
la
las
propias. Actos de unión con el Corazón Sacratísimo.
Del día 16 al 20
Reparación de las faltas contra los votos
Día 16º
Renovar los votos en la misa. Desprendimiento de todas las cosas y
actos de dasgravio de las faltas contra el voto de la pobreza.
Día 17º
Incomparable esmero en todo lo que toca a la obediencia. Actos de
desagravio como el día anterior sobre esta virtud.
Día 18º
Mortificación de la vista y demás sentidos y alguna penitencia con
permiso. Actos de desagravio como los días anteriores.
Día 19º
No buscar directa ni indirectamente que se cumpla nuestra voluntad
propia. Actos de conformidad con la divina.
Día 20º
Examinar si nos hallamos indiferentes para todo lo que quiera hacer
de
nosotros
la
reserva alguna.
obediencia.
Ofrecerse
muchas
veces
al
S.C.
sin
90
Del día 21 al 25
Reparación de las faltas contra la unión y caridad fraterna
Día 21º
Mirar que las Hermanas son en sus almas imágenes de Dios y no
pararse en lo que se ve exteriormente. Súplicas al Corazón de Jesús
pidiendo
una
unión
indisoluble
para
todos
los
Institutos
religiosos.
Día 22º
No
decir
palabra
alguna
que
menoscabe
lo
más
mínimo
la
buena
opinión de nuestras Hermanas. Actos de petición al S.C. por todas
las necesidades de las Hermanas.
Día 23º
Afabilidad con todas sin parcialidad alguna. Peticiones fervorosas
al
S.C.
por
aquellas
que
por
cualquier
causa
nos
sean
menos
simpáticas.
Día 24º
Reconocer que el mayor favor que nos pueden hacer es avisar de
nuestras faltas así que si en algún aviso que se haya dado conjeturamos la persona que ha podido ser, hacer por ella alguna oración
particular. Pedir al S.C. por las Superioras y demás Hermanas que
tienen parte en el gobierno.
Día 25º
Comulgar con el fin de pedir a Ntro. Señor que nuestra Congregación
se distinga por la perfecta unión de todos los ánimos de nuestras
Hermanas
y
nuestras
casas
entre
sí.
Pedir
entre
día
por
las
Hermanas que tienen cargos que se relacionen directamente con las
acogidas.
Del día 26 al 30
Reparación de las inobservancias de las reglas
Día 26º
Propósito de dedicarse con todo empeño a conocer bien nuestras
Reglas y Costumbres. Ofertas frecuentes al S.C. de ser singulares
90
en todo lo común.
Día 27º
Ofrecer la Comunión en desagravio de las inobservancias propias y
de todos los religiosos. Actos sobre lo mismo y mortificarse cuanto
sea necesario para la más perfecta observancia.
Día 28º
Grande exactitud hasta en las cosas más pequeñas. Actos de unión de
nuestras intenciones con las del S.C.
Día 29º
Ofrecerse a padecer humillaciones y vencer cuantos respetos humanos
se
opongan
a
la
observancia.
Repetir
entre
día
y
con
alguna
consideración: "Cristo se hizo obediente hasta la muerte de Cruz"
(Flp 2,8).
Día 30º
Ofrecerse
en
la
Comunión
a
padecer
toda
clase
de
trabajos
en
espíritu de penitencia por nuestros pecados y los de todo el mundo.
Actos de amor generoso y pedir con instancia al Corazón Sacratísimo
la salvación de todas nuestras chicas.
4
MORADAS QUE LAS HERMANAS DEL SERVICIO DOMÉSTICO DEBEN BUSCAR
DURANTE EL SANTO TIEMPO DE CUARESMA PARA CONOCER, AMAR Y
SERVIR MEJOR EN ELLA A NUESTRO DULCE Y DIVINO SALVADOR
(BCG-RMI, Xerocopias, vol. 2, pp. 177-183).
Domingo.- Tu morada será la llaga de la mano derecha de Nuestro Señor, en
donde tu alma se mirará de cuando en cuando como en un espejo para
descubrir en ella con la comparación de los trabajos, paciencia y
perfección de Jesucristo tus imperfecciones, tus impaciencias y la
pequeñez
de
tus
trabajos,
y
así
humillada
pedirás
perdón
a
este
Soberano Juez, diciendo: perdóname, oh Dios mío, y salvad con vuestra
bondad a la que podéis condenar con justicia.
Protestarás al Señor el dolor de haberle ofendido con repetidos actos
de contricción y padecerás con espíritu de expiación todo lo que se le
ofrece padecer en este día.
Práctica: Diez actos de contricción.
Lunes.- Tu morada será la llaga de la mano izquierda del divino Salvador; en
ella estarás como en una escuela de caridad, mirando como por amor a
las criaturas se dejó atravesar de un duro clavo; aprenderás en ella
la verdadera caridad para con tus Hermanas, proponiendo ser dulce y
condescendiente
con
todas
y
en
todas
las
ocasiones.
Este
día
te
ejercitarás especialmente en la dulzura y paciencia, y harás varios
actos interiores de amor al prójimo.
Práctica: Siete actos interiores de amor a las Hermanas y a nuestra
Congregación.
Martes.- Hoy te retirarás a la llaga del pie derecho de Nuestro Señor
Jesucristo, contemplando cuanto ha corrido por recogerte y volverte al
aprisco del Buen Pastor: te esconderás en esta llaga para mantenerte
al abrigo del lobo, este es el demonio, y mucho más tu amor propio y
tu propia voluntad. Le pedirás que no permita camines por otra senda
que la de su amor y le dirás: Mi amado Jesús, desasidme de todo lo
94
criado y de mi misma para que no pueda apartarme de Vos, no quiero yo
otros pastos que los que Vos me diéreis.
Este día yendo y viniendo a
todas partes, pensando que caminas en seguimiento de tu buen Pastor,
no pierdas ocasión alguna de humillarte.
Práctica: Cinco actos de humildad.
Miércoles.- Te entrarás en la llaga del pie izquierdo de Jesús como un
soldado para tomar nuevo aliento y esfuerzo; te mirarás destinada a
combatir con numerosos enemigos, mas no temas, que si peleas con todo
tu
valor
y fuerza, por muy poco que sea, vencerás, porque Jesús
vencerá en ti; este Señor pudiera eximirnos del combate, mas no lo
quiere hacer, para que, haciéndonos triunfar por flacos que seamos, se
descubra
su
fortaleza
en
nuestra
debilidad.
Dile
frecuentemente:
Señor, soy vuestra, salvadme; no tengo fortaleza, sino en Vos; no
tendré victoria sino por Vos. Este día te ejercitarás en la continua
mortificación de tus pasiones.
Práctica: Tres actos de paciencia y mortificación tres veces la
lengua y la vista.
Jueves.- Entrarás en la llaga del Corazón divino como en un horno encendido
en amor; allí tu alma no tendrá más libertad que para amar, más poder
que el de amar, ni más deseo que el de consumirse en el amor; en este
fuego divino desaparecerá como una mísera paja tu amor propio y tu
propia voluntad, y abrasada en este amor no podrás menos de amar todo
lo
que
Dios
ama
y
lo
mostrarás
especialmente
en
tus
Hermanas.
Repetirás este día con frecuencia: vivo yo, ya no yo, más Jesús vive
en mí y vivo por su amor. Procurarás estudiar este día los movimientos
del
Corazón
Divino donde
te has retirado y conformar con El tus
intenciones y deseos.
Práctica: Diez actos de amor de Dios.
Viernes.- Tu morada la pondrás al pie de la Cruz, considerando en ella a
Jesús como una amorosa madre que te ha concebido dentro de su Corazón
con infinitos dolores. Descansarás en su Corazón y en sus brazos como
94
un niño en los de su madre, donde halla su consuelo y seguridad.
Abandónate pues a este divino Corazón, sin inquietudes ni desconfianzas, contentándote con amarle en el instante presente, sin desear otra
cosa fuera de este amor.
Práctica: Diez actos de abandono en las manos del Señor.
Sábado.- En este día acompañarás a la Santísima Virgen en su dolor, mirando
cómo tiene en sus brazos a su divino Hijo muerto y desfigurado por tus
pecados: le dirás que no olvide en su dolor la voluntad de este Señor
en dejarla por Madre tuya, y que así te asista en todos los instantes
de
tu
vida;
prometerás
honrarla
con
tu comportamiento, haciéndote
digna hija suya.
Práctica: Cinco actos de amor a la Santísima Virgen y mortifica cinco
veces tu propia voluntad.
La que más adelante entrare en el Corazón de Jesús será la más humilde
y menospreciada; la más desnuda de todo lo poseerá más; la más mortificada
será la más tiernamente acariciada; la más caritativa será la más amada; la
que más disimule las faltas de las demás, le serán más facilmente perdonadas
las suyas; la más silenciosa será la mejor enseñada y la más obediente
tendrá más crédito y poder en el Corazón de este Divino Esposo.
94
EXPOSICIÓN PARA LA DEFENSA DE LA TESINA
13 de diciembre de 1993
LA DEVOCION AL SAGRADO CORAZON DE JESUS
EN SANTA VICENTA MARIA LOPEZ Y VICUÑA
En los escritos de Santa Vicenta María, hay una frase que siempre
me
ha
llamado
la
atención:
"El
Corazón
de
Jesús
es
compendio
de
los
Ejercicios". Esta frase les puede sorprender también a ustedes. Podría uno
preguntarse: ¿cómo una práctica devocional que a veces ha sido descuidada,
incluso
silenciada,
Ignacio,
cuya
pueda
eficacia
sintetizar
espiritual
los
la
Ejercicios
mayor
parte
Espirituales
de
nosotros
de
San
hemos
experimentado?, ¿tanta fuerza espiritual tiene la devoción al Corazón de
Cristo, que puede compararse a la de los Ejercicios Espirituales?
Estas preguntas, son las que me han impulsado a investigar este
tema. La Devoción al Corazón de Jesús en Santa Vicenta María. Santa Vicenta
María vivió en primera persona esta devoción. Además la contagió a otras
personas, con su ejemplo y con sus exhortaciones y escritos.
Por tanto, ya pueden ustedes intuir las dos grandes líneas de
estudio que tiene el presente trabajo: por una parte, nos preguntamos ¿cómo
vivió la Santa esta devoción?, ¿quiénes se la enseñaron?, ¿cuáles fueron sus
prácticas?
Estamos,
por
tanto,
investigando
la
devoción
en
el
plano
personal de Vicenta María. Luego pasamos al nivel apostólico. Y aquí nos
volvemos a preguntar, ¿cuáles son los medios preferidos de la Santa para
contagiar en otras vidas su devoción?
Por todo lo que acabo de indicar, pueden ustedes adivinar también
fácilmente la orientación del trabajo: el trabajo sigue un método histórico
con preferencia por los datos, por los hechos.
Si me he decidido por ello, es porque considero que la presentación
histórica de los datos posee una importancia que no se puede descuidar.
Gracias a ellos, he podido conocer mucho mejor el ambiente espiritual de la
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época de la Santa. He podido descubrir también el origen, la trayectoria de
prácticas devocionales concretas, como veremos más adelante.
Hechas estas primeras aclaraciones, vamos a recordar algunos datos
elementales sobre la Devoción al Corazón de Jesús.
Esta devoción tiene su fundamento bíblico en la cita del Evangelio
de
San
Juan:
"Mirarán
al
que
traspasaron"
(Jn
19,37).
Los
fundamentos
históricos los situamos entre los siglos XIII y XVII. Basta recordar aquí
algunos nombres: Santa Gertrudis, San Buenaventura, Santa Catalina de Siena,
San Bernardino, San Pedro Canisio y San Juan Eudes.
Fue Santa Margarita María, quien tiene una experiencia espiritual
más honda en esta devoción. Ella misma cuenta cómo le muestra Jesús su
corazón, iluminando así el sentido profundo de la devoción: DEVOLVERLE AMOR POR
AMOR Y REPARAR LAS INJURIAS QUE LE HACEN ESPECIALMENTE EN EL SACRAMENTO DEL
ALTAR.
"He ahí este corazón, que ha amado tanto a los hombres, que nada ha
perdonado hasta agotarse y consumirse para demostrarles su amor, y en
reconocimiento no recibo de la mayor parte sino ingratitud, ya por sus
irreverencias y sus sacrilegios, ya por la frialdad y desprecio con
que me tratan en este Sacramento de amor."
En el siglo XIX, la Devoción al Corazón de Jesús adquiere una
prodigiosa difusión: nacen asociaciones y congregaciones religiosas bajo su
nombre, aumentan las ediciones de libros espirituales con las prácticas de
esta
devoción.
Abundan
medallas,
estampas,
estatuas
con
la
imagen
del
Sagrado Corazón.
Son justamente los libros y devocionarios del tiempo los que mejor
ilustran los horizontes e ideales de la devoción al Sagrado Corazón por
aquella
época.
Sus
formulaciones
literarias
pueden
extrañar
al
lector
actual, por su lenguaje romántico, florido o metafórico.
Por eso, nuestra tarea ha sido necesariamente depuradora: hemos
intentado filtrar el lenguaje del tiempo, para rescatar toda la riqueza
espiritual que nos ha legado esta devoción, que conserva todavía hoy toda su
potencia espiritual.
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El trabajo consta de una introducción, tres capítulos, conclusión y
un apéndice documental.
En el primer capítulo presentamos una síntesis histórica de la
espiritualidad del s. XIX, resaltando el ambiente religioso-espiritual. El
elemento devocional es un pilar fundamental en la religiosidad de esta
época. Su espiritualidad se centra en tres grandes devociones: la devoción a
la Virgen, a la Eucaristía y al Sagrado Corazón de Jesús. Esta última
aparece estrechamente ligada desde sus orígenes a la devoción eucarística
tanto en sus prácticas como en su contenido.
Pese
a
la
visión
individualista
que
suele
ofrecerse,
la
espiritualidad del siglo XIX tiene una fuerte proyección social. La piedad
del s. XIX es activa y práctica. Prueba de ello es el crecido número de
Asociaciones que surgen y el nacimiento de nuevos institutos religiosos.
Después de examinar el ambiente general de esta época ofrezco una
visión muy rápida de la vida de Santa Vicenta María. Repaso los influjos que
recibió en su infancia y educación. Los influjos sobre todo, de sus padres,
de sus padrinos de bautismo y, en Madrid, de sus tíos Manuel María y María
Eulalia Vicuña.
Gracias a estos últimos, Vicenta María conocerá la obra de
las sirvientas que más tarde desembocará en un Instituto Religioso.
El capítulo segundo: "La devoción al Sagrado Corazón y Vicenta
María". Es la parte central del trabajo. En este capítulo, primero presento
una síntesis histórica de la Devoción al Sagrado Corazón de Jesús. Luego
paso a estudiar con más detención esta devoción en Santa Vicenta María.
Ya he indicado al comienzo que la devoción al Sagrado Corazón de
Jesús es uno de los rasgos más marcados de su espiritualidad. Si yo tuviera
que condensar al máximo la vivencia de esta devoción en la historia de la
Santa, la explicaría con un dibujo y con una frase.
EL DIBUJO ABRE LA HISTORIA DE LA DEVOCIÓN EN LA VIDA DE VICENTA MARÍA. A los 20
años Vicenta María regala a su tía María Eulalia el día de su santo un
dibujo con tres corazones: el Corazón de Cristo, el Inmaculado Corazón de
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María y el corazón de su propia tía.
En
su
dibujo,
recalca
Vicenta
María
los
signos
propios
de
la
devoción. En el Corazón de Jesús aparecen: la llaga, abierta y sangrante; la
cruz en medio de una llama de fuego que arde en la parte alta del Corazón,
ceñido de espinas.
El Corazón de María, lo envuelve, como es costumbre, una corona de
rosas y una espada lo traspasa. En vez de una cruz, surgen del fuego tres
azucenas.
Debajo de los sagrados corazones, y a distancia equidistante queda
el corazón de su tía María Eulalia aparece taladrado por seis clavos.
LA FRASE DE LA SANTA, ESCRITA EN SUS ÚLTIMOS EJERCICIOS ESPIRITUALES, CULMINA SU
EXPERIENCIA PERSONAL DE ESTA DEVOCIÓN:
"El Corazón de Jesús [es] compendio de los
Ejercicios". Dibujo y frase iluminan la devoción al Corazón de Jesús y la
trayectoria de santidad de Vicenta María.
En el texto referido hay tres palabras claves: llaga - cruz llama, ¿Qué contempla en estos símbolos Vicenta María?... A estos tres
términos ha concedido el trabajo una atención particular.
En la llaga, contempla el dolor de nuestros pecados y de su pecado,
frente al amor inmenso de Dios.
En la cruz, el seguimiento a Cristo crucificado que no es otra cosa
que sufrir y humillarse como imitación perfecta de Cristo.
Y en la llama Vicenta María compendia el amor que ha recibido de
Cristo. De esta llama brota incontenible en Vicenta María la exigencia de
devolver amor por amor; en concreto amor a la Eucaristía e imitación de
Cristo.
Dada la importancia de este texto, me van a permitir que lo lea
ahora completo:
"El Corazón de Jesús compendio de los Ejercicios. En su
llaga, el dolor que hemos de tener de nuestros pecados y
faltas, la pureza de alma que el Corazón Santísimo pide; la
Beata Margarita lo dice en su vida. En la cruz el seguimiento
de Cristo, que no es otro que el sufrir y humillarse. En la
llama, el amor divino pero no estéril, sino manifestado en
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obras, y las obras son imitarle en el padecer"
Aparentemente la Santa no se detiene con frecuencia a la contemplación directa de la llaga del costado, sino más bien a la contemplación
global del crucifijo. Sin embargo, considero que Vicenta María nunca pudo
contemplar la globalidad del crucifijo, sin intentar penetrar en el costado
de Cristo. Por eso siempre que la Santa habla del pecado y de los desprecios
lo hace desde la llaga del costado.
Vicenta María comprendió la importancia que tienen la consagración
y la reparación en la devoción al Corazón de Jesús.
CONSAGRARSE al Corazón de Jesús significa para Vicenta María ser
total y perpetuamente suya. Consagración y donación completa son términos
idénticos en la vida de la Santa.
En la Gran Promesa, como he indicado, hecha a Santa Margarita María
el Corazón de Jesús expresa una queja muy amarga "...y en reconocimiento no
recibo de la mayor parte sino ingratitud".
También Vicenta María se siente interpelada por esta queja. Ella ha
descubierto su infidelidad, su frialdad, su ingratitud ante el amor. Está
dispuesta a repararlo con más mortificación, mayor pobreza y humillaciones.
Pero no es sólo una reparación en beneficio propio, sino que también lo hace
por los demás, especialmente por las jóvenes que el Señor le ha confiado.
El tercer capítulo, lo he dedicado al punto de la propagación
la devoción. Vicenta María difunde con sencillez
de
lo que ella misma ha
conocido y experimentado. Y lo proclama entre sus religiosas y las jóvenes.
¿Cómo propaga la devoción entre sus religiosas? Vicenta María elige
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el camino
más natural: se sirve de las asociaciones ya existentes, y de las
prácticas concretas de la época convenientemente adaptadas.
Las asociaciones más conocidas, solamente las vamos a mencionar: el
Apostolado de la Oración y la Guardia de Honor. La Triple Alianza es, sin
embargo, una asociación menos conocida: tenía como finalidad unirse a los
sentimientos
y
deseos
del
Corazón
de
Jesús,
mediante
una
perfecta
observancia de los votos religiosos, con la práctica de tres virtudes: la
presencia de Dios, el agradecimiento y el santo temor de Dios.
Por lo que a las prácticas se refiere, ya hemos dicho que Vicenta
María adaptó de modo personal algunas. Así por ejemplo, en el mes del
Sagrado Corazón de Jesús, Vicenta María insistía mucho en el aspecto reparador. En los Primeros Viernes, pedía la Santa el aumento de caridad en la
Congregación.
Y
sus
exhortaciones
siempre
eran
de
confianza,
gratitud,
abandono en el Corazón de Jesús. Otra práctica preferida de la Santa, eran
las
moradas.
Se
hacían
durante
el
tiempo
de
cuaresma,
y
servían
para
intensificar el conocimiento, el amor y el servicio del Señor meditando las
llagas de Cristo.
Vicenta
María
fue
también
muy
activa
en
la
propagación
de
la
Devoción entre las jóvenes. El medio más eficaz para transmitirles esta
devoción,
fue
la
Novena.
En
ella
no
podían
faltar
los
tres
momentos
fundamentales:
- El momento de la predicación, indispensable para la formación
cristiana de las jóvenes.
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- El momento de la celebración de la Misa, la confesión y comunión.
- El momento de la oración durante la novena. Oración de profundo
recogimiento
ante
el
Santísimo,
tiempo
de
entrega
al
Sagrado
Corazón mediante el acto de consagración.
Y por último, Vicenta María no descuidaba la distribución entre las
jóvenes de estampas, medallas, imágenes, etc.
Este es, a grandes rasgos, el contenido del presente trabajo.
A
lo
largo
de
la
exposición
pueden
haber
surgido
algunos
interrogantes. Creo preciso formular aquí, una cuestión importante: ¿Qué
consecuencias tuve la devoción al Corazón de Jesús en la vida de la Santa?
La
respuesta
a
esta
pregunta
es
la
mejor
conclusión
para
todas
estas
reflexiones.
Gracias a la devoción al Corazón de Cristo van calando en ella, las
actitudes
y
los
sentimientos
de
Jesús:
despojo
total,
escondimiento,
abandono completo y sin reserva.
Su vida y sus escritos, son los mejores testigos de ese amor a
Cristo 'simbolizado en su corazón'.
Ya lo hemos visto: para Vicenta María el Corazón de Cristo es
'Compendio de toda la vida espiritual'. La llaga, la cruz y la llama,
iluminan y conducen a Vicenta María al interior de Jesús. Y una vez dentro,
Vicenta
María
no
sabe
otra
cosa
que
imitar
lo
que
allí
descubre:
las
actitudes y los sentimientos de Jesús (Filp 2,5), modelando su corazón de
acuerdo al corazón del Amado.
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A la Santa le espera luego otra tarea: imprimir en las hermanas y
en las chicas su misma obsesión: vivir en Cristo. Y desde Cristo transformar
el corazón de sus religiosas y de sus jóvenes según la norma del Corazón de
Cristo.
Yo también me he beneficiado de la riqueza espiritual de Vicenta
María. Personalmente he tenido la suerte de ver la devoción al Corazón de
Jesús encarnada en una persona completamente transformada por esta devoción.
El trabajo presente tiene sus limitaciones que otras personas se
encargarán de señalar. Estas limitaciones son una invitación y un estímulo
para que otras sigan investigando y sobre todo sigan profundizando en el mar
insondable del Cristo de nuestra fe, y en la fina espiritualidad de Santa
Vicenta María.
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Termino manifestando mi agradeciendo al P. Francisco de Borja de
MEDINA, por su acompañamiento y orientaciones en la elaboración de este
trabajo.
Al
P.
Federico
RUIZ,
por
su
disponibilidad
en
aceptar
ser
el
correlator.
A Sor Stefania CANTORE, préside del Instituto Regina Mundi.
Mi gratitud va también a mi Superiora General, Madre María Eugenia
VICENTI y a mis hermanas de comunidad.
Gracias
académico.
a
todos
los
presentes
por
acompañarme
en
este
acto
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