Si tenemos que salir de casa: Comprobar que los grifos estén bien

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Si tenemos que salir de casa:
Comprobar que los grifos estén bien cerrados, no solo evitaremos una inundación
en nuestro hogar sino que ayudaremos a economizar agua, un bien que nos es tan
necesario en nuestra provincia.
Comprobar que la cocina esta bien apagada y que no existe ningún enchufe con
riesgo de producir algún corto circuito, cerrar la llave del gas. Esto nos puede evitar
el disgusto de un incendio inesperado en nuestro domicilio.
Comprobar que estén bien cerradas ventanas y puertas que den al exterior, esto
nos permite poner dificultades a los amigos de lo ajeno. Además si tenemos algún
vecino de confianza es interesante el poner en su conocimiento nuestra ausencia
para que este un poco alerta en caso de escuchar ruidos sospechosos, nosotros
debemos hacer lo mismo con nuestros vecinos para entre todos mejorar nuestra
seguridad.
-Si tenemos niños o bebes:
Debemos vigilar los enchufes a los que se pueda acceder con facilidad, una posible
solución es adquirir tapas de seguridad para dichos enchufes, no son
excesivamente caras, y son de materiales no conductores (generalmente plástico)
con lo cual evitaremos que un niño al introducir los dedos en el enchufe pueda
recibir una descarga.
En esta época tan calurosa es interesante dar de beber con regularidad a los niños,
también debemos vigilar los accesos al exterior que dejamos abiertos para mitigar
los efectos del calor, teniendo en cuenta que una puerta cerrada de golpe por
efecto de la corriente puede golpear a un niño, o lo que seria peor... si el niño tiene
la mano en la bisagra de la puerta. También estos accesos al exterior permiten
salir, así pues debemos asegurarnos bien de que los niños no tienen ninguna
posibilidad de conseguir atravesar estos accesos, el riesgo de un niño solo en un
balcón o asomado a una ventana es uno de los aspectos mas graves a tener en
cuenta.
-Si tenemos gente mayor a nuestro cargo o pertenecemos a este grupo:
Al igual que todo el mundo en esta época debemos beber líquidos con regularidad,
es conveniente desplazarnos por zonas de sombra y elegir para nuestro descanso
bancos que estén fuera de los efectos de los rayos solares, es conveniente llevar un
calzado cómodo y que transpire, no llevar ropa demasiado ajustada y disponer de
un sombrero o gorra que nos resguarde la cabeza del sol directo, es muy
interesante llevar con nosotros una pequeña botella de agua la cual podemos
rellenar en las fuentes de agua potable y beber de forma relajada a pequeños
sorbos, en algunos países de climatología similar (Japón por ejemplo) los hombres
y mujeres de cualquier edad llevan siempre consigo una especie de toalla de
pequeñas dimensiones, un poco mas grande que un pañuelo partido por la mitad,
este lo usan no solo para secarse el sudor, sino al tener mas consistencia que un
simple pañuelo lo usan también para abanicarse.
-Incendios forestales:
Entendemos por combustible todo cuerpo que pueda arder, los montes están llenos
de materiales combustibles. Así pues debemos extremar las precauciones durante
todo el año en nuestra zona, pero todavía mas en la época estival.
Las principales causas de negligencia son:
1. Quema de pastos. Se usa para la regeneración de pastizales, si no se
realizan con las precauciones necesarias el fuego de forma incontrolada se
puede correr al monte, quemando lo que no estaba previsto.
2. Quema para cultivo en fincas no forestales. Se usa para quemar residuos
agrícolas (quemas de rastrojos, etc.), de la misma manera que la anterior, si
no se toman las debidas precauciones el fuego se puede pasar al monte.
3. Quemas en fincas forestales. Son quemas de residuos de corta, quemas de
matorral para su eliminación con vistas a reducir el combustible peligroso o
para preparar el terreno para repoblar, realizadas sin tomar las precauciones
necesarias.
4. Hogueras de excursionistas, deportistas o transeúntes. Hay que prestar
especial atención con los fuegos prendidos para calentar la comida y
proporcionar luz o calor y que se pasan al monte por no tomar las
precauciones necesarias.
5. Fumadores. Debemos tener cuidado si somos fumadores, ya que un foco
inicial puede ser una colilla o cerilla mal apagada y arrojada al pasto seco.
6. Varias:
o Son los producidos por basureros mal acondicionados o mal
emplazados mantenidos con fuego.
o Los incendios originados por niños jugando.
o Por enajenados.
o Restos de envases que puedan hacer un efecto de lupa o bien reflejo
que por efecto del sol podría producir un incendio.
Consejos de prevención:
Algunas maneras de prevenir los incendios forestales pueden ser:
Cortafuegos.
Son franjas de terreno desprovistas de vegetación, abiertas antes de que se
produzca un incendio, constituye un elemento valioso para la contención del fuego.
Quema de matorral y pasto.
Primeramente hay que establecer un cortafuego perimetral, consistente en una
franja desprovista de vegetación con la anchura necesaria en cada caso para que
pueda contenerse en ella el fuego y que nunca será menor de 2 metros. Personal
suficiente cuidará de controlar el fuego de manera que no se propague fuera de la
zona a quemar. Sólo podrá prenderse fuego, y siempre después de haber regado la
franja antes citada, deberemos escoger días sin viento y con humedad
relativamente alta. El fuego se iniciará en las partes más altas, lo que facilitara su
control.. Un retén permanecerá alrededor de la zona quemada para impedir la
reavivación del fuego.
Quema de residuos forestales y agrícolas.
Deberán ser retirados del monte los residuos de cortezas de los árboles y de las
labores de limpieza o aclareos tanto como los desperdicios de los aserraderos
instalados en su interior, pero cuando sea prohibitiva la extracción de estos
subproductos, se procederá a su eliminación por el fuego, siempre que se cumplan
las siguientes garantías:
1. En un claro del monte en que el riesgo sea mínimo, se limpiará la vegetación
existente en un círculo de 15 m. de diámetro, cuyo perímetro será recorrido
por una zanja de 50 cm de ancho por 25 cm de profundidad.
2. Las materias a quemar se situarán en el centro del círculo, apiladas o
amontonadas de forma que su base no sobrepase una circunferencia de 5
m. de diámetro. Se evitará la acumulación en los alrededores de más
residuos.
3. Es necesario un punto natural de agua o, en su defecto un depósito de 50
litros, extintores y palas para su distribución.
4. La quema se realizará en días húmedos y sin viento. Una vez efectuada, no
se dejarán brasas ni cenizas calientes, debiendo ser recubiertas con tierra y
enfriadas con agua.
5. La vigilancia será cubierta de modo permanente al menos por una persona.
Hogueras.
Sólo puede encenderse fuego en el monte cuando expresamente no esté prohibido,
y en época y días en que no haya peligro. En todo caso, debe limitarse en lo posible
por el riesgo que entraña de propagarse.
Para evitar este riesgo, se elegirá un terreno que no tenga pendiente apreciable de
vegetación para limpiar un círculo de 3 metros de diámetro como mínimo en cuyo
centro se ubicará la hoguera, esta debe ser de pequeñas dimensiones para poder
ser controlada con facilidad, apilando el material combustible preparado para
mantener el fuego alejado del mismo a una distancia prudencial y siempre en
contra de la dirección del viento. No deberá encenderse cuando haya viento
apreciable, ni abandonar el lugar hasta media hora después de haber extendido las
brasas o cenizas, teniendo especial cuidado en apagarlo bien, haberlas cubierto con
tierra y enfriado con agua, asegurándonos que no quede ningún rescoldo que lo
pueda reavivar.
Fumadores.
Las cerillas o colillas arrojadas en el monte e incluso en sitios donde existan hierbas
o leñas secas, constituyen un grave peligro de incendio, muy especialmente en
épocas de sequía y elevadas temperaturas. Por ello resulta aconsejable tomar la
precaución de asegurarse que la cerilla está apagada antes de tirarla; de no fumar
mientras se trabaja, sino aprovechar un descanso; no hacerlo cuando se camina a
pie o a caballo por el monte, procurando detenerse en sitios limpios o sobre rocas,
nunca entre matorral o hierba seca; no arrojar colillas encendidas ni apagarlas
sobre troncos secos, sino hacerlo contra piedras planas en zonas despejadas, o bien
pisarlas y enterrarlas con el pie.
Cuando se viaja en ferrocarril o por carretera no se deben arrojar cerillas ni colillas
encendidas por la ventana, debiéndose hacer uso de los ceniceros.
Excursionistas.
Deberán tomar las precauciones siguientes:
1. Los campamentos se situarán en zonas limpias de vegetación leñosa.
2. Cuando se utilicen elementos con gases o líquidos inflamables, se cuidará de
colgarlos en puestos que no ofrezcan peligro o de apoyarlos sobre una base
horizontal, debiendo estar situados sobre una superficie desprovista de
vegetación nunca inferior a un círculo de 1,50 metros de radio, para
garantizar completa inmunidad en caso de que ocurriese su caída. Cuando
no se usen se depositarán en sitios frescos.
3. En caso de ausentarse del campamento se apagarán todos los aparatos
antes mencionados, cualquier fogata o sustancia en ignición.
4. Los útiles que se aparten calientes de la llama deberán enfriarse antes de
ponerlos en contacto con materias combustibles.
5. En todo momento se precisa una provisión de agua y se recomienda
disponer de extintores para prevenir la posibilidad de un incendio.
6. Nunca abandonar las botellas, y trozos de vidrio que por refracción puedan
originar un foco calorífico, así mismo se evitará el dejar restos de basura, no
solo con el fin de evitar el riesgo de incendio, sino por mantener el monte
que es un bien común, libre de residuos.
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