LESIONES PRODUCIDAS EN LA CADERA A NIVEL ARTICULAR La cadera es la articulación donde se une el hueso del muslo con la pelvis. Las caderas son articulaciones en rótula, y se conocen como “articulaciones de bola y cavidad”, porque la extremidad superior en forma de bola del hueso del muslo (fémur) se mueve dentro de una cavidad situada en la pelvis. Esta articulación es llamada “articulación coxofemoral” porque relaciona al hueso coxal con el fémur. Es de la familia de articulaciones diartrosis, de tipo enartrosis: es la enartrosis más perfecta del cuerpo humano (junto con la articulación del hombro), que une el tronco con la extremidad inferior. La articulación está recubierta por una cápsula y tiene membrana y líquido sinovial. Junto con la enorme musculatura que la rodea, soporta el cuerpo en posturas tanto estáticas como dinámicas. Las caderas son muy estables, y hace falta mucha fuerza para lesionarlas si están en buenas condiciones. Pero a pesar de esto, algunas acciones, sobre todo los deportes o las caídas pueden producir lesiones, de las cuales citaremos las más comunes a continuación. TORCEDURAS Y DISTENSIONES La torcedura es la torsión o estiramiento de un ligamento (tejidos que conectan los huesos de una articulación). Las distensiones son músculos o tendones estirados o rotos. Causas: Se producen por caídas, contorsiones o golpes. Los ligamentos que encontramos en la cadera son: 1. Los dos haces del ligamento iliofemoral (tracto longitudinal y transversal). Son muy resistentes y se sitúan en la superficie anterior de la cápsula, en forma de Y invertida. su tronco se fija a la parte inferior de la espina ilíaca anteroinferior, y las bandas divergentes se fijan por debajo a todo lo largo de la línea intertrocanterea. 2. Ligamento pubofemoral. Se aplica en la parte medial e inferior de la cápsula. Se inserta desde la parte pubiana del acetábulo y de la cresta del obturador de la rama superior del pubis, alcanza la parte inferior del cuello del fémur y el ligamento iliofemoral. 3. Ligamento isquiofemoral. Forma el borde posterior de la cápsula. Nace en la porción isquiática del acetábulo y termina en la fosita de la cabeza del f’emur. Prevención: Para evitarlo se debe realizar un buen entrenamiento muscular (calentamiento y estiramiento) y un ejercicio moderado. Síntomas: Los síntomas son el dolor, inflamación, hematomas e incapacidad para mover la articulación. Tratamiento: Al comienzo, se debe mantener reposo de el área afectada, hielo, vendas que compriman la zona y medicinas. En casos más graves, incluiremos también ejercicios de fisioterapia para la recuperación de la movilidad. BURSITIS La bursitis es lo que se conoce como inflamación de una bursa, que es un saco lleno de fluido sinovial, de color nacarado, con una capa capilar interior de fluido viscoso similar a la clara de huevo, que protege y amortigua las articulaciones. Causas: Se produce por el uso repetido de dicha articulación, en este caso la cadera, sobre todo al practicar deporte, o por un traumatismo por un golpe directo en la zona. Prevención: Se puede prevenir haciendo un buen calentamiento o estiramiento antes de iniciar el ejercicio, haciendo pausas frecuentes al realizar tareas repetitivas y protegiendo la articulación afectada con almohadillas (por ejemplo al montar en bici, con los monos almohadillados). Síntomas: Los síntomas con los cuales determinamos una bursitis son dolor y sensibilidad en la articulación o alrededor de ella, dificultad para mover dicha articulación, enrojecimiento de la piel en algunos casos y quemazón al irritarse la bolsa sinovial. Tratamiento: Se puede tratar con reposo, hielo, y medicinas para mejorar el dolor y reducir la hinchazón, tales como analgésicos y antiinflamatorios. En casos más graves recurriríamos a ultrasonido, fisioterapia, inyecciones de esteroides y en casos extremos, la cirugía. DISLOCACIONES Son lesiones en las articulaciones que fuerzan los extremos de los huesos y los sacan de su posición. Causas: Suelen estar producidas por una caída o un golpe. Prevención: Estas lesiones suelen estar a la orden del día al practicar ciertos deportes, simplemente hay que tener cuidado al realizar ejercicio. No obstante, una vez que se produce una dislocación, esta articulación tiene más propensión a volver a dislocarse. Síntomas: Puede ser difícil diferenciar entre un hueso dislocado y un hueso fracturado. Ambos se consideran situaciones de emergencia y requieren el mismo tratamiento de primeros auxilios. Una articulación dislocada puede estar acompañada de entumecimiento u hormigueo en la articulación o fuera de ésta, presentar dolor intenso, especialmente si se intenta usar la articulación o soportar peso en ella, estar limitada en el movimiento, estar hinchada o amoratada o estar visiblemente fuera de lugar, pigmentada o deforme. Tratamiento: Se pueden tratar fácilmente en un consultorio médico. Se puede administrar sedantes al paciente para la recolocación de la articulación dislocada. La mayoría de las dislocaciones, si se tratan de forma correcta, no ocasionarán lesión permanente. FRACTURAS Es una ruptura, generalmente del hueso. Si el hueso roto abre la piel, entonces será una fractura abierta. Causas: Se producen generalmente por accidentes automovilísticos, de desplazamiento, domésticos o caídas y lesiones deportivas. También pueden ser causadas por una enfermedad llamada osteoporosis, la cual produce debilitamiento en los huesos. Prevención: Para prevenirlas hay que tener cuidado a la hora de realizar deportes de contacto físico, y poner cuidado a la hora de moverse en los distintos ámbitos para evitar que se produzcan accidentes. En caso de que se produzca fractura, hay que intentar curarla bien para evitar el debilitamiento del hueso y su posterior fractura de nuevo. Síntomas: Podemos observar que existe fractura porque se produce disloque de la articulación, hinchazón, hematomas o hemorragias, dolor intenso, entumecimiento y hormigueo y movilidad limitada e incapacidad para mover la extremidad relacionada con dicha articulación. Tratamiento: Se debe ir a atención de urgencias inmediatamente. Normalmente se coloca un yeso o férula. En ciertos casos, se debe usar cirugía para colocar placas, clavos o tornillos para mantener el hueso en su sitio. ARTROSIS DE CADERA O COXARTROSIS Es el desgaste producido de manera progresiva de la superficie en contacto de la cabeza del fémur y la oquedad de la pelvis, con lo que aumenta la fricción entre ambas superficies. Causas: Se produce con la edad. En personas más jóvenes, se puede producir por deformidades de la articulación de la cadera, enfermedades reumáticas, antecedentes de traumatismo o infecciones en la articulación o necrosis femoral. También existe cierta tendencia hereditaria. Prevención: No se ha encontrado una relación evidente entre la obesidad y este padecimiento, pero los especialistas aconsejan evitar el sobrepeso, ya que el cuerpo debe soportar mucho más peso y la superficie del fémur y la cadera se desgasta con mayor rapidez. Síntomas: Son dolor en la ingle, que es incrementado cuando se camina o se practica algún tipo de movimiento, que se puede extender por delante del muslo hacia la rodilla, y con menor frecuencia, dolor en la cara externa del muslo y en el glúteo. Al realizar movimiento de rotación interna de la cadera también puede aparecer el dolor. También puede ir acompañado de cojera. Tratamiento: Además de controlar la obesidad, como antes hemos mencionado también se aconseja actividad física diaria. Los analgésicos y antiinflamatorios ayudan a controlar mejor el dolor, y también en ocasiones se utilizan medicamentos modificadores de a enfermedad. En los casos en los que no se controla el dolor con los medicamentos, se recurre a la cirugía. CADERA EN RESORTE Alrededor de los músculos de la cadera existe una envoltura que se encarga de empaquetarlos, que forma una franja fibrosa llamada “cintilla ileotibial”. En ciertas personas está especialmente tensa, y al pasar por encima de la zona trocantérica del fémur, roza con ésta y produce un chasquido. Causas: Es frecuente en personas jóvenes y con laxitud de las articulaciones. Es típico en bailarinas adolescentes. Prevención: Evitar movimientos de elasticidad muy pronunciados. Síntomas: Un chasquido que puede acompañarse de dolores en la cara externa del muslo, a la altura de la cadera. Se suele producir con ciertos movimientos de la cadera, como al subir o bajar escaleras. Tratamiento: Mejora con la rehabilitación, ejercicios de estiramiento del tracto ileotibial para disminuir su tensión. A veces se precisa cirugía, haciendo pequeñas secciones en la zona de tensión. TENDINITIS DE LOS ADUCTORES Entre los músculos que mueven la cadera, existe un grupo, los aductores, que realizan la aproximación de la pierna a la línea media. El que más frecuentemente se afecta es el tendón del músculo aductor largo. Cuando se sobrecarga, se produce una inflamación en su inserción en el hueso de la pelvis, más concretamente en la zona del pubis. Causas: Sobrecarga excesiva de este músculo, por la práctica de ciertos deportes, sobre todo carrera y posturas con las piernas separadas (fútbol, gimnasia,…). Prevención: Realizar buenos calentamientos en la práctica de determinados deportes. Síntomas: Dolor en el pubis o en la cara interna del muslo, intensificado al realizar ejercicios que impliquen separación de piernas o cerrar piernas contra resistencia. Tratamiento: Reposo, antiinflamatorios y tratamiento rehabilitador. En casos crónicos, podemos optar por la infiltración con corticoides junto a un anestésico local. La cirugía en raras ocasiones, seccionando el tendón del músculo más afectado (aductor largo). OSTEONECROSIS DE CADERA Es la muerte de las células del hueso, debido a la falta de aporte de sangre al mismo. La cabeza del fémur posee escasos vasos sanguíneos que la nutran, con lo que se puede lesionar más fácilmente. Cuando el hueso interior de la cadera muere, se producen pequeñas fracturas en su interior, y el cartílago se hunde por falta de soporte que le proporciona el hueso muerto por debajo. Esto deriva a una artrosis precoz. Causas: Las fracturas y luxaciones son las causas más frecuentes, pudiendo comprometer las arterias que aportan la sangre a la cabeza del fémur. Los corticoides, el alcohol y algunas enfermedades de la sangre pueden favorecer la oclusión de las arterias nutricias. Síntomas: En la fase aguda, el principal dolor es la inflamación. En fases más avanzadas se producirán los síntomas característicos de la artrosis, apareciendo dolor mecánico. Tratamiento: Existen muchas controversias, con lo que el tratamiento dependerá de la edad, el estado de la enfermedad y la amplitud de la lesión. Varía desde evitar el apoyo hasta la cirugía. OSTEOPOROSIS TRANSITORIA DE CADERA Se produce por la pérdida de calcio del hueso de manera transitoria, y al cabo de seis a doce meses se resuelve la enfermedad sin dejar secuelas. Es muy parecida a la necrosis de cabeza de fémur, con lo que se pueden confundir. Causas: Falta de calcio en la alimentación. Prevención: Dieta rica en calcio, como los lácteos. Síntomas: Dolor en la cadera de tipo inflamatorio, aunque el dolor aumenta al cargar la cadera. Tratamiento: Dependiendo del dolor, medición analgésica y antiinflamatoria, evitar echar peso sobre la cadera. No requiere cirugía. ACLARACIONES Diartrosis. Articulacion. Los movimientos varían según el tipo de diartrosis. Enartrosis. Las superficies articulares que intervienen son esféricas o casi esféricas, una cóncava y una convexa. Realizan todos los movimientos posibles en el espacio (articulación multiaxial). . Espina iliaca anteroinferior. Es la primera del borde anterior del hueso coxal; se encuentra donde se unen la cresta ilíaca con el borde anterior. Linea intertrocanterea. Es la linea que se encuentra entre el tronco y la cadera. Acetabulo. Es la porción articular cóncava de la superficie de la pelvis, formada por el ilion, el isquion y el pubis, a la cual se articula la cabeza del fémur, formando la articulación de la cadera.