RAMÓN PÉREZ DE AYALA
Ramón Pérez de Ayala nació el 9 de agosto de 1880 en Oviedo y murió el 5 de agosto
de 1962 en Madrid. Perdió a su madre en su infancia. Estudió derecho en Oviedo bajo la
protección de Leopoldo Alas, "Clarín". Allí entró en contacto con los pensadores del
Krausismo. Le atrae tanto el Regeneracionismo de sus mentores como el Decadentismo
estético de la Europa de preguerra. Aborrece el conservadurismo burgués de la ciudad
de Oviedo, que en su obra aparece bajo el nombre de "Pilares". Otras denominaciones
encubren en su obra literaria lugares y personajes reales: "Noreña" es Cenciella;
"Novillo" es el presidente de la diputación Corbera, en Belarmino y Apolonio; "Pia
Octava Cioretti" en La pata de la raposa es Natalia Perotti, viuda de Martín Escalera.
En 1902 El Progreso de Asturias imprimió por entregas su primera novela, Trece
dioses. Fragmentos de las memorias de Florencio Flórez, muy en la órbita decadentista
del Valle-Inclán de las Sonatas. En 1903 empieza a trabajar como periodista. A partir de
1904 empieza a colaborar en El Imparcial y ABC, y marcha a Londres en 1907 para huir
del escándalo provinciano que se monta al publicarse su novela Tinieblas en las
cumbres, iniciada dos años antes con otro título, Eclipse de sol; allí se mantiene con la
ayuda de su padre y una corresponsalía periodística. En 1908 se entera de la ruina y
suicidio de su padre.
Comparte ideas radicales con su amigo Azorín, al que sirvió de "negro", como López
Pinillos, cuando este se sumió en una crisis depresiva. Viajó por Francia, Italia,
Inglaterra, Alemania y Estados Unidos y fue corresponsal de guerra en Buenos Aires.
De su visita a los campos de batalla surgió su obra Hermann encadenado (1917). En
1927 obtiene el Premio Nacional de Literatura. 1928 es elegido miembro de la Real
Academia Española.
En 1931, con José Ortega y Gasset y Gregorio Marañón, firma el manifiesto «Al
servicio de la República», manifiesto antimonárquico que tuvo extraordinaria influencia
sobre la opinión pública y valió a los tres el apelativo "Padres espirituales de la
República". El Gobierno de la República le nombró director del Museo del Prado y en
1932, Embajador en Londres. Dimitió de su cargo en 1936 y al iniciarse la guerra civil
se exilió a Francia.
Cuando vivía en Buenos Aires fue nombrado Agregado Honorario de la Embajada de
España. Diversos reveses familiares y sociales le sumieron en una aguda depresión.
Cada vez más alejado de sus muertos, los libros, colaboraba cada vez menos en los
periódicos, donde su firma ya no era requerida con el apremio de antaño. Sus libros en
la España nacional no tenían libre circulación y los americanos estaban prohibidos.
Cultivó todos los géneros y destacó en todos ellos menos en el teatro, pues aunque
escribió una comedia y se publicó no llegó a las tablas. En la lírica se aprecia la
inspiración simbolista y culturalista del Modernismo; es poesía ideológica y conceptual,
pero provista de emoción humana, y aun ha sido mal estudiada. Con Miguel de
Unamuno es, pues, uno de los cultivadores de la poesía filosófica en esa época, pero no
desdeña la sonoridad en el verso. Escribió tres libros de poemas, La paz del sendero
(1904), cuyo título alude a la tierra, donde se percibe la huella del Modernismo, El
sendero innumerable (1915) es su segundo libro, cuyo título alude al mar. El sendero
andante (1920), cuyo título alude al río, cierra su obra poética con una aproximación al
pesimismo del la generación del 98, sin abandonar su tendencia modernista. Quedó por
editar un cuarto libro, El sendero ardiente. En sus libros se evocan temas de la poesía
áurea española; otros temas son la soberbia intelectual, que aparece en un poema sobre
San Agustín; la ataraxia, la búsqueda de equilibrio y de paz, etc.
Destacó también en el ensayo, género en él dominante y que asoma también en su
poesía lírica y su novela, Cultivó sobre todo la crítica teatral y la literaria. A la primera
consagró los dos volúmenes de Las máscaras (1917-1919). Política y toros (1918)
recoge sus artículos sobre ambos temas.
Su aportación más importante se realiza en la novela, que se puede clasificar por etapas:
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La autobiografía. En ella publica La pata de la raposa (1912)y Troteras y
danzaderas (1913) sobre el Madrid bohemio esta última.
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A la etapa de transición pertenecen sus Novelas de los limones y Luz de
domingo. Son obras en las que une el lirismo y la crítica social. Novelas que
suponen la renovación narrativa.
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La tercera etapa aborda grandes temas de alcance universal, en Berlamino y
Apolonio, el amor y la educación sexual; en Las novelas de Urbano y Simona,
el honor...
Las novelas de Pérez de Ayala siguen la línea de Clarín.
Sus obras más importantes :
Lírica
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La paz del sendero (1904).
El sendero innumerable (1916).
El sendero andante (1921).
Ensayo
• Las máscaras (1917-1919).
• Política y toros (1918).
• Amistades y recuerdos (1961)
Novela
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Tinieblas en las cumbres (1907).
La pata de la raposa (1911).
A. M. D. G. (1910).
Troteras y danzaderas (1913),