“Lo que una sociedad dice de la educación, cómo es, cómo debería

Anuncio
“Lo que una sociedad dice de la educación, cómo es, cómo debería ser,
nos informa mucho más que cualquier otro discurso acerca de la
naturaleza y los objetivos de esa sociedad”i (2003, p.7)
“Te educas toda la vida”
Luzmila Mendivil, Coordinadora de Educación Inicial, nos cuenta
que siempre tuvo claro que quería estudiar Educación. Incluso
tuvo que elegir entre su carrera en paralelo como pianista en el
Conservatorio Nacional y la educación. Cuanto tuvo que elegir
entre ser música y maestra, finalmente eligió esta última, pero se
sintió reconfortada de poder mezclar sus pasiones, elaborando
herramientas educativas ligadas a la música. Luzmila segura que
la educación es la oportunidad de hacer que cada quién sea
diferente.
Pasión de toda la vida
Luzmila nos comenta que su motivación por la educación estuvo siempre presente a lo largo
de su vida. Por ejemplo ella recuerda dos momentos específicos, el primero: “de niña jugaba a
sentar a mis hermanos, éramos 6, para enseñarles cosas, en verdad mi línea de trabajo era un
poco aburrida en principio”, el segundo: “Mis recreos de cuarto y quinto de secundaria eran
para enseñar canciones y juegos para los niños, y me gustaba y disfrutaba de ese espacio, me
parecía interesante, divertido, me llenaba de vida”.
La Coordinadora de Educación Inicial señala que: La educación siempre me gustó mucho
porque sentía que era un espacio de trabajo del cual salía bien, veía que no era como un
trabajo en verdad, entraba en relación con la gente, pero no era tedioso, fue muy natural el
proceso, disfruto estar con la gente, me gusta estar con los niños, creo que desde niña me ha
gustado el ver a los otros el entrar en acción el ver sus gestos, el entrar en relación con otros.
Mi aprendizaje en la PUCP
Durante su etapa en la PUCP como alumna señala que: “comprendí que era algo que tenía que
estudiar, porque era algo por lo que sentía mucha pasión. Lo interesante es que cuando yo
ingresé a la PUCP en la década del 70, había mucho movimiento social, filosofía, teología, lo
cual reafirmaba que estaba bien, que estaba haciendo lo correcto”.
Mendivil menciona que: “Hay cursos y profesores que recuerdo con especial cariño, por
ejemplo el curso de Diagnóstico Educacional, el cual llevé con el Dr. Pajuelo, me movió tanto,
tanto, tanto el tema magisterial, pero tanto que no sé, creo que estaba loca, empecé a
contactar con el SUTEP, para hacerles entrevistas, me fui al congreso de la república, contacté
a la Comisión Nacional de Educación, me sentía muy motivada a hacer muchas cosas y de
hechos todas esas cosas me han marcado mucho.”. Fueron sin dudad momentos y eventos que
marcaron no sólo su perfil como profesional, sino también su desarrollo humano.
Luzmila señala que de muy seguido: “Me ponía a pensar cuantas cosas hay por hacer en
educación, creo que ese el reto, todo lo puedes hacer a través de ella, puede que yo sea muy
romántica, pero estoy segura que es así”. Y eso es algo que se contrasta con la visión que
tienen muchos sobre la educación a la cual ven como una empresa, que piensan que con
comprar una computadora, ya se mejora la educación.
Perfil de un Educador
Luzmila señala que lo primero que debe tener en cuenta alguien que desee ser educador es:
“en primer lugar ser una persona arriesgada, porque tienes muchos campos profesionales en
los cuales tendrás que desenvolverte”. Segundo saber que: “Cada persona necesita algo
diferente, hay gente a la que te tienes que acercar otros con los que debes evitar tener
contacto físico porque le intimida, hay gente que necesita que lo estimules, hay gente que no,
lo importante es descubrir que es lo que necesita cada persona y trabajar en función a eso”.
Otro elemento que debe tomar en cuenta es que uno debe ser crítico con uno mismo, sincerar
la formación aunque duela, no es fácil a veces. Otros elementos tan importantes como los ya
mencionados a tomar en cuenta son: saber escuchar, escuchar aunque duela, porqué el
descubrir una verdad o una alternativa también nos educa, ser valiente en todo momento,
pues una carrera en la que no puedes darte el espacio de titubear y finalmente, pero más
importante es el deseo de querer cambiar, enfatiza Mendivil.
Luzmila señala que: “Mi carrera me ha permitido conocer la realidad peruana, viajar por todo
el mundo para hacer cursos capacitaciones, desarrollar proyectos y a mí me seduce mucho la
idea de influir en la formación de opinión, hacer que por un minuto el alumno piense y vea que
hay otra alternativa. Con que vea eso, que pueda imaginar que otros mundos son posible si
nosotros cambiamos”. Esto que trata de brindarles a sus alumnas es justamente lo que desea
que pueda darse a mayor escala a nivel nacional.
Cómo satisfacer nuevas necesidades para la educación
“La igualdad o desigualdad en cuanto a las necesidades en educación pasó a ser considerada
no en términos de igualdad o desigualdad de oportunidad de acceso, retención, posibilidades
de subir en la escala educativa, sino en términos de igualdad o desigualdad en cuanto a
resultados” (Casassus, 2003, p.26)
Nuestro país es un país desafiante que ofrece muchas oportunidades para pensar en muchas
cosas, por ejemplo trabajar con niños en el parque, pero tienes que tener la capacidad de
imaginar otras formas, que no sean las que ya estructuró la sociedad y para eso están, creo yo,
los jóvenes, para ver esas cosas que otros no podemos ver, porque ya “crecimos”, no somos
capaces de ver y es lo que la sociedad nos enseñó. Pero obviamente todas son construcciones
sociales, el jardín de infancia es una construcción social. Luzmila cree que siempre debemos
estar abiertos a las posibilidades, que eso es muy importante para cualquiera.
En relación al Perú señala que: “me encantaría que en mi especialidad hubieran más hombres,
en toda Latinoamérica y en todo el mundo hay hombres que trabajan en educación inicial,
pero acá no hay hombres. Creo que el hombre tiene un sentido lúdico muy fuerte, las mujeres
hemos sido socializadas para jugar un rol más protector, más de cuidado, y eso es algo con lo
que tengo que luchar mucho, es necesario que la alumna se dé cuenta que hay una mujer
dentro de ella, que va más allá del cuidado que también puede jugar, rodar y todo lo demás”.
Señala también que: “He ido a jardines en Argentina, tengo cantidad de amigos que tienen
más de 50 años y trabajan con niños de 3 a 5 años, y son divertidísimos trabajando. He ido a
Chile, a los parvularios, hay profesores por lo menos uno, ya que es muy importante la figura
del hombre para el mismo desarrollo del niño, ya que aprende en contraste por afinidad.
Entonces si no hay esa figura ante familias tan complejas que estamos teniendo ahora, y al
solo tener la figura de la mujer, terminamos mamátizando la educación, por eso es que
apuesto por la educación del hombre”.
Agrega también que: “me hubiera gustado que me digan cuantas cosas se puede hacer y no
tenerlas que haber descubierto, me hubiera gustado que me digan que la educación no es
hacer lo que todo el mundo hace, me hubiera gustado que me enseñen cosas fascinantes,
donde la diversión y el juego hubiera sido lo más importante y que eso hubiese quedado
registrado en mi como un momento importante de mi vida y no como un aprendizaje sino
como algo que me marco, me hubiese gustado ver más el gozo en la gente que me enseño,
creo que el gozo y la pasión es clave”. Sostiene que eso de que tienes que hacer las cosas
porque así son, No!!! Hay muchas forma de hacer las cosas y las puedes ir descubriendo, mira,
abre tus ojos, estate atento imagínate en otros roles
Áreas de Trabajo
Para Luzmila las posibilidades son muchas, pero las que más destaca fuera de las aulas son: los
medios de comunicación, capacitando en una ONG, en proyectos, tengo alumnas muy jóvenes
que prácticamente acabando han dirigido proyectos de educación ambiental, chicas de 21 o 22
años, con una responsabilidad tan grande, encima participando en eventos internacionales,
relacionándose con diferentes profesionales. Asimismo nos recuerda que la educación exige
una mirada interdisciplinaria, entonces tienes que aprender a trabajar con otros, con otros que
sean diferentes.
Un tema que merece un punto a parte que Luzmila quiere destacar es lo que buscan en las
escuelas. Ella pone de manifiesto es, que los colegios buscan, el parámetro de un docente que
haga muchas cosas, que piense mucho y que no critique mucho, que son dos rasgos
diferenciados de la católica, aun cuando ellos nos contratan, siempre dicen que a las de la
católica hay que callarlas, hay que ponerles un freno, porque los de la católica, no te van a
decir sí señor, que más hago. El egresado te va a dar otras alternativas, va a decir: “a mi no me
parece esto, yo hice esto, explíqueme usted otra razón…”. Mientras que en el campo de la
empresa quieren iniciativa, quieren toma de cisiones, el panorama es mucho mejor.
Algo que toda persona debe reconocer, como bien menciona Luzmila, es que el maestro es
una figura de poder, creo que la gente no estudia educación por que no sabe el poder que
tiene, y la gente que estudia educación y no es consciente del poder que tienen, poder como la
opción de cambiar formas de pensamiento, poder imaginar otros caminos, poder de sentirse
liberado. Pero necesitas vivirla con pasión sino es peor que un matrimonio obligado.
Futuro
Luzmila sostiene que apuesta por el cambio, que hay muchas cosas que podemos hacer y que
debemos hacer para mejorar nuestra sociedad. Ya que la educación es polifacética, porque
está en todo y puede adaptarse a cualquier aspecto de la vida. Por eso la encuentra tan
fascinante.
Luzmila asegura que cuando ingresó a la universidad le rompieron el esquema, ya que cuando
entró, probablemente era como cualquier chica pensando que ser educadora era solo trabajar
en el aula. Pero no es solamente eso, ya cuando salí y empecé a trabajar en proyectos, con
docentes, coordinadores, con personal voluntario de la comunidad, me termine de convencer
que siempre aprendemos, no sólo ideas, sino que ganamos perspectivas y formas alternativas
que enriquecen no sólo nuestros conocimientos, sino también nuestra vida.
Por: Augusto Villarroel
Lima, 2010
i
tourine, Alain (Prefacio) En: CASASSUS, Juan. la escuela y la (des)igualdad Santiago de Chile: LOM
(2003), 214p
Descargar