lógico es tercer día después de ejecutoriado, bajo V) quedó

Anuncio
—
421
—
no establece expresamente que la comunicación se
día
después de dictado el auto y lo más lógico es en
haga dentro del tercer
fundamentos
los
que se dejan expuestos, que debe co-munitender, por
carse dentro del tercer día después de ejecutoriado, bajo la sanción esta
Pero este artículo
blecida
el mismo artículo.
en
Que,
V)
tificación de la
consecuencia,
providencia de
en
quedó ejecutoriado
el sub judice la última no
21 de octubre de 1939,
atento a que en
fs.
se
13
hizo el
el 26 y el plazo de sesenta días comenzó
a
contarse des
de el 27 del mismo mes y venció el 25 de diciembre, por lo cual el pago
hecho el 22 de diciembre fué realizado dentro- de ese plazo.
sión
POR TALES FUNDAMENTOS, FALLO : Declarando que la suce
no ha incurrido en multa, por haber pagado los impuestos sucesorios
dentro del
No
se
plazo legal.
hace especial
co-ndenación
en costas.
Lando.
SOBRE IMPUESTO DE HERENCIAS Y A
LOS
GANANCIALES*'»
El impuesto
que
grava
la mitad de ganan
ampliación o complemento del
impuesto de herencias, sino un gravamen nue
vo, a 'pesar de que se liquide en la misma for
ciales
ma
y
no
es
una
condiciones que éste.
Las deducciones que correspondan por con
cepto de gastos judiciales, deben hacerse tam
bién del caudal afectado por aquel impuesto,
que deberá considerarse independientemente
el
de la herencia dejada por el cónyuge fallecido.
Las referidas deduccions deben hacerse del
total de la, herencia aunque ésta esté integrada
•por acciones de sociedades anónimas,
tas al pago del impuesto.
no
suje
SEGUNDA INSTANCIA
(Fiscalía
de Hacienda de Primer
Turno)
El Fiscal de Hacienda de i.er turno, en los autos caratulados "E. L.
C. Testamentaría" (Lo. 36, fo. 137), al Sr. Juez digo:
Que no estando conforme con la sentencia dictada por V. S. con fe
cha 16 de mayo último, obrada a fs. 74 vta. y siguientes de) estos autos,
(1)
revista,
Los
tomo
antecedentes
XXIV,
año
relacionados
con
1938, pág. 222.
la
primera instancia,
pueden
verse
en
esta
-
viene
a
el
interponer
servirá otorgar para
La controversia
422
-
de apelación en relación
Superior que corresponda.
recurso
que el Sr.
ante
el
gira
sobre estos dos puntos de derecho
Juez
se
:
Si los gastos judicia'.es deben calcularse en modo previo a la de
terminación de los gananciales, o independientemente sobre la cuota heren
I'
cial y sobre la parte de gananciales del cónyuge supérstite.
2Si a los efectos de esa baja, deben tenerse en cuenta las acciones
anónima, excluidas del impuesto por abonar el sustitutivo del
de sociedad
de herencias.
I
En el dictamen de fs. 43 y siguientes, el suscrito ha expuesto los fun
damentos ei que se basa su criterio.
El punto de partida del razonamiento es si la determinación ficta de
esa baja (gastos judiciales) es o no una operación previa a la determinación
del fondo
líquido
de
gananciales.
Ese punto de partida
no se
ha tomado
en
cuenta, ni ha sido rebatido
en
la sentencia de fs.
Y
eso
es
74.
lo fundamental.
ley de fondo, para el Código Civil, si bien las cosas o bienes
C[ue integran el patrimonio de una sociedad conyugal, antes de su disolución,
pueden tener distinta calidad jurídica (dótales, maritales, gananciales), en
el momento de operarse la disolución, el fondo lícjuido de gananciales, no
se obtiene sino después de una serie de operaciones, de precepto obligatorio,
entre las Cfue se cuentan la deducción de las bajas o cargas de la sociedad legal.
Quiere decir el Fiscal cjUe no hay fo-ndo lícjuido- de gananciales, hasta
tanto no se hayan practicado las deducciones que determinan los artículos
correspondientes ("De la disolución y licjuidación de la sociedad conyugal").
La primera premisa, jjues, es la siguiente :
En toda liquidación de sociedad conyugal han de practicarse primero
las deducciones del caso, y sólo después de esas o-peraciones, se arriba al fondo
líquido de gananciales.
A juicio del Fiscal no puede haber ninguna duda respecto de la natura
leza de los gastos judiciales en una sucesión:
constituyen una deuda o car
ga u obligación de la sociedad conyugal y no de uno de los cónyuges.
Es una baja común
Consiguientemente, los gastos judiciales, deben deducirse del caudal co
mún de los cónyuges.
La lógica armonización de ambas premisas, da la solución jurídica del
Para la
.
punto.
Si los gastos
judiciales constituyen
una
baja común,
en
el orden normal
—
423
—
fondo lílegal de las operaciones, ella debe practicarse antes de arribar al
cjuido de gananciales, y no después.
de ganan
Quiere decir el Fiscal que la determinación del fondo líquido
aritméticas
2006,
2007
(Arts. 2005,
ciales, exige una serie de operaciones
obli
las
deudas
la
cargas
y
y
dote,
después
y 2008), liquidando primero
último el capital marital, para obtener en úl
de
la
sociedad,
y,
por
gaciones
tima instancia el fondo líquido de gananciales.
es
Fijarlo primero, y bajar luego una deuda o carga de la sociedad,
los
de
claramente
las
de
pre
alterar el orden lógico
operaciones y apartarse
ceptos del Código Civil.
Nada significa, para contrariar el criterio del suscrito, que las bajas
se calculen en forma ficta y no real. Así lo dispuso la ley precisamente, para
evitar inútiles controversias sobre el monto de la baja, regulándola de acuer
y
do
con
una
escala determinada.
La tesis del suscrito, pues, supone la adecuada armonización de la ley
de fondo y de la ley fiscal, y resulta de la lógica apHcación de los princi
pios jurídicos
que
Con esta tesis,
cir,
rigen
no
la
se
de la sociedad
liquidación
conyugal.
absouto, la ley fiscal.
liquida sobre la herencia; es
contraría tampoco-,
El Impuesto de Herencias, se calcula y
sobre los bienes trasmitidos.
en
de
gananciales, sobre la mitad del fondo líquido de gananciales,
dispone la ley de la materia, de 4 de agosto de 1933.
El impuesto, lo liquida esta Fiscalía "en la misma fo-rma y condiciones"
impuesto a las herencias, desde que :
a) aplica las tasas correspondientes;
b) deduce las bajas autorizadas (Art. 5, ley 30 de agosto de I933). 7
c) calcula los gastos judiciales de acuerdo con la ley (Art. 27, ley
28 de octubre de 1926)
Y el de los
tal
dd
como
lo
.
Lo que ocurre, simplemente, es que esos preceptos de la ley fiscal, el
suscrito los armoniza con los preceptos de la ley de fondo. Con el criterio
de la sentencia, en cambio, se contrarían, sin ninguna duda, todas las dis
posiciones del Código Civil,
sobre la
liquidación
de la sociedad
conyugal.
II
El segundo punto en discusión, el relativo a las acciones de sociedad anó
nima, para el suscrito, es un asunto de lógica y de equidad.
La ley de 1893 autoriza la baja de los gastos judiciales de la publica
ción del testamento y demás anexos de la apertura de la sucesión.
Sobre esta base, correspondía a los jueces la fijación de la sum.a, y
-
eran
aquél
-
frecuentes las discusiones entre el contribuyente y el
en aumentarla y éste en disminuirla.
La ley de
ra
424
1926 pretendió eliminar
esas
el cálculo ficto de gastos judiciales.
Pero ese cálculo es exclusivamente
a
Fisco, empeñado
controversias, fijando bases
los solos efectos del
pa
Impuesto
a
las Herencias.
En la realidad de las cosas, el heredero gastará más
o
menos.
Y
esa
ficta y de valor únicamente para el impuesto, no- podrá hacerse valer
para determinar el acervo líquido, ni para distribuirse la herencia.
Si la baja no tiene más valor ni relación que con el impuesto, parece
baja,
de todo punto lógico y equitativo que, para
en cuenta los bienes que jjagan impuesto.
su
cálculo-, sólo puedan
tomarse
gravitar, para la fijación de una baja ficta, bienes exceptuados
impuesto, es inflar injustificadamente un rubro del pasivo- hasta el extre
mo de que, en ciertas oportunidades, llevaría a la exención de impuesto, de
bienes cjue deben pagarlo por ministerio- de la ley.
El desarroUo que formula el Sr. Fiscal de lo Civil a fs. 71, es bien con
Hacer
de
vincente al respecto.
Las acciones de sociedad
nidad de la trasmisión
ventario deben excluirse
su
exclusión
lo mismo
se
haga
relacionada
No
ria de
puede
con
en
la
liquidación.
decreta para calcular el impuesto, lo lógico es que
una baja ficta, sujeta a escala
calcular
para
y únicamen
los bienes que pagan imj>uestos.
Y si
te
anónima, que no pagan impuesto en oportu
sucesoria!, si bien pueden y deben figurar en el in
se
el suscrito que sea lógico y
las acciones i>ara lo principal,
convencerse
impuesto, excluir
jurídico,
e
en
mate
incluirla para lo
accesorio.
Por las consideraciones
puesto
el
recurso
expuestas, sírvase el Sr. Juez tener, por inter
de la referencia y concederlo para^ ante el Tribunal que
corresponda.
Onet'o y Viana
Escrito del interesado
Que estando
en
tiempo interpuesto
el
recurso
de
apelación
en
relación
que deduce el Sr. Fiscal de Hacienda contra la sentencia dictada por Vd., co
rresponde concederlo y elevar el expediente al Tribunal que deba conocer de
la misma.
El Sr. Fiscal de Hacoienda
tener dos
te
a
su escrito de apelación, insiste en sos
prueba dé verificación que se haga, fren
legales debidamente interpretados.
tesis que
los textos
no
resisten
a
en
la
—
El Tribunal de Apelaciones
pugnada,
y que
no
porque ella
425
en
-
confirmará la sentencia im
disponen las leyes en que se funda
Turno
lo que
ajusta
permiten interpretaciones contradictorios
a
se
con
su
redacción clara y
precisa.
Se sostienen dos tesis opuestas :
I") Si la deducción que determina el
art. 27 de la ley 28 de octubre
1926, por concepto de gastos judiciales, debe hacerse tomando el monto
del capital conyugal y marital reunidos y calcular el porcentaje aplicable
según el resultado de esa suma o por el contrario, se debe calcular el citado
porcentaje sobre el monto líquido hereditario y proceder del mismo modo
sobre lo que es parte de gananciales del cónyuge supérstite con indej>endencia
de
de la herencia.
Si a los efectos del cálculo de la deducción por gastos judiciales
excluir
del activo líquido hereditario el valor de las acciones de
que
institución anónima, que por el Art. 42 bis de la Ley 16 de Julio de
2')
hay
una
1910 go-zan de la exoneración de impuestos de herencias, o- por el contrario
siguen integrando el activo líquido hereditario sobre el que se calculará el
porcentaje correspondiente a los gastos judiciales.
En cuanto al primer punto todo el problema
a
resolver consiste
en
ave
impuesto denominado a los gananciales y creado por la Ley
es independiente y por tanto funciona autónomamente del de he
rencias o no. Si fuera lo primero, toda la argumentación del Sr. Fiscal
de Hacienda cae porque carece de base en qué sostenerse, no así sucedería si
el impuesto a los gananciales fuese una ampliación o extensión del de he
riguar si
N' 9069
rencias
el
.
Sostenemos
riores,
que el
nosotros
y ya
lo hemos demostrado
los
gananciales, es
herencias, aunque se jjroceda a
impuesto
a
diente del de
formas y co-ndiciones'' que el de herencias
descendiente
en
los escritos ante
impuesto nuevo, e indepen
su liquidación "en las mismas
que le corresponda abonar a un
un
.
El Art. 14 de la Ley N" 9069 dice así: "El
cónyuge sobreviviente,
los
esposos divorciados, separados de cuerpo o bienes y los que se hallen en
los casos previstos en los incisos 4"
y 5" del Artículo 1998 del Código Ci
vil, pagarán sobre la parte de gananciales que les corresponda en la disolu
ción de la sociedad
legal de los bienes, el cincuenta por ciento (50 %) del
impuesto de herencias, que abonan los descendientes, en la misma forma y
condiciones que éstos.
Obsérvese que de las palabras de la ley se desprende
que el impuesto
gananciales funciona autónomamente en las situaciones que determina
y sm más vinculación con las leyes de impuestos hereditarios que con el pro
a
los
cedimiento y condiciones de
liquidación
que
se
sigue
en
éstos.
426
—
-
En las situaciones que señala el Art. 14 de la Ley N' 9069 es aplica
ble la deducción que determina el Art. 27 de la Ley 28 de octubre de 1926,
en virtud de lo que se dispo-ne en la parte final de acjuel artículo "en la
misma forma y condiciones que éstos" Esta deducción debe hacerse sobre la
parte de gananciales que le corresponda al cónyuge sobreviviente y no es
determinación del fondo de gananciales como
Hacienda, sino que es posterior, cuando está de
terminada la parte de gananciales del cónyuge supérstite.
En efecto: los gastos judiciales de la publicación del testamento y de
más anexos de la apertura de la sucesión (Art. 5, inc. 3 de la ley 30 de
agosto de 1893), son posteriores a la disolución de la sociedad conyugal
(Arts. 1998 y 186 del Código Civil), porque el legislador señala expresa
mente que se deducirán de lo que constituye herencia (Art. 5 de la ley 30
de agosto de 1893 y Art. 27 de la ley 28 de octubre de 1926). Recién
cuando está determinado el activo líquido hereditario se practicará la deduc
ción admitida por el Art. 27 citado para obtener el acervo imponible. Lue
go, pues, ni es dentro de los procedimientos tendientes a la obtención de!
fondo líquido de gananciales en que debemos deducir el porcentaje por gas
tos judiciales sino que lo es posterioruiente, cuando está determinado el
28 de octubre de 1926: "A los efectos del impuesto de herencias, las deduc
ciones que podrán hacerse por concepto de gastos judiciales se regirán de
activo líquido hereditario. Así lo señala expresamente el Art. 27 de la ley
acuerdo con la siguiente tabla :
operación j>revia
una
sostiene el Sr.
la
a
Fiscal de
Herencias hasta $ 2 500.00
Herencias de $ 2 500 a $ 5
10
.
.
8
000
.
%
%.,
etc.
etc.,
La ley determina que podrá deducirse el porcentaje de lo que consti
tuye herencia y no del capital ganancial. Luego, pues, al quedar fijado el
líquido hereditario, se procederá a calcular la deducción por gastos judi
ciales, y esa etajDa es posterior a la determinación de] fondo líquido de ga
nanciales
.
El legislador que sancionó el Art. 14 de la Ley W 9069,
pretendió
gananciales las
mismas. Creó un impuesto nuevo, que funciona independientemente del de
herencias, admitiendo, eso sí, que se le aplicara las mismas tasas impositivas
modificar las
leyes de
impuestos vigentes
ni extender
a
no
los
a un descendiente en la trasmisión hereditaria: "en la misma
forma y co-ndiciones que éstos", lo que equivale a decir con las mismas de
ducciones, exoneraciones, rebajas o recargos que por leyes vigentes afec
que afectan
ten
beneficien a los descendientes.
El legislador no tuvo para nada
o
sociedad conyugal; sólo afectó
del cónyuge supérstite
y ésta
en
el
en
quedó
cuenta
de autos,
determinada
caso
el
a
ganancial de la
gananciales
posterioridad, o sea
fondo
la parte de
con
427
—
-^
cuando se obtuvo el fondo lícjuido de gananciales y se separó lo que va a
engrosar el caudal hereditario. Es sobre esa parte de gananciales que debe
mos calcular e] imjjuesto que la afecta, previa deducción del porcentaje ad
mitido por el Art.
27 de la
ley
28 de octubre de
1926.
Luego, pues, la tesis del Sr. Fiscal de Hacienda
contraría lo que expresamente admite el legislador.
No existe tampoco
problema de
y fiscales porque aún cuando
se
produce contrariedad
por cuanto
mos,
les, en
ciales,
una
legal,
es
porque
armonización entre las leyes de fondo
persiguen fines distintos y no
y otras
entre las mismas de admitirse la
sólo actuamos
tesis que
sostene
deducit* el
porcentaje por gastos judicia
la determinación del fondo líquido de ganan
resienta la armo-nía que debe imperar en todo
etapa jjosterior
sin que po-r ello
instituto
unas
no-
a
a
se
jurídico.
En cuanto al segundo problema en debate, preguntamos al ilustrado
Fiscal de Hacienda: ¿las acciones de las sociedades anónimas integran la
herencia de nuestro causante o no? Si no la integran ¿por cuál modo de
adquirir
el dominio pasan
a
nuestro
jDatrimonio?
Si el modo de adcjuirir las acciones de la Caja Obrera de
que
es
se
por sucesión por
recibe
en
este
causa
último
de muerte
nuestro cau
herencia
(Arts. 705 y 776 del
Código Civil), quiere decir que integran la herencia. Luego-, pues, es le
gítimo calcular el porcentaje admitido por él Art. 27 de la ley 28 de oc
tubre de 1926 co-mo lo hemos hecho nosotros sobre el líquido hereditario,
porque esa deducción se calcula sobre lo cjue constituye "herencia" como lo
indica la ley.
La deducción que permite el artículo citado no- debe calcularse sobre
el monto "de los bienes que pagan impuesto" como sostiene el Sr. Fiscal
y sí sobre lo que es herencia, porque lo dispone la ley exj>resamente que así
se haga.
Dice el Fiscal de Hacienda : "Las acciones de sociedad anónima, cjue
no pagan impuesto en oportunidad de la trasmisión sucesorial, si bien pue
den figurar en el inventario deben excluirse en la licjuidación. Y si su ex
clusión se decreta para calcular el impuesto, lo lógico es que lo mismo se
haga para calcular una baja ficta sujeta a escala y únicamente relacio
nada con los bienes que pagan impuestos''
Contestamos al Sr. Fiscal: La deducción por gastos judiciales se ha
ce sobre el fondo
que constituye herencia y no sobre los bienes que pagan
impuesto hereditario, porque el legislador no ha dicho ésto sino aquéllo;
y la herencia puede estar integrada por bienes afectados con impuesto he
reditario como también con bienes exonerados de los mismos (Art. 42 bis de
la ley 16 de julio de 1910), si cjue por ello deje de ser también herencia lo
sante
caso-.
El cálculo del impuesto hereditario
ble que
se
o
se
obtiene previa deducción de los
efectúa sobre el
acervo
"gastos judiciales"
imponi
y del valor
428
—
—
de las acciones de las sociedades anónimas, porque así lo determinan los
27 de la ley 28 de octubre de 1926 y 42 bis de la ley 16 de julio
de 1910 y 5' de la ley 30 de agosto de 1893, N'' 3.
Arts.
El legislador ha dispuesto que la deducción por concepto de gastos ju
diciales
sin
se
calcule
reditario
según
si ésta
distinguir
un
se
porcentaje aplicable sobre
el monto de la
compo-ne de bienes afectados
pues, las
Luego,
de
razo-nes
equidad,
de
lógica,
de
justicia,
que el Sr.
de valor frente al texto
carecen
hay principio superior de justicia cjue el resjDcto de
Quiera el Sr. Juez tener por evacuado el traslado
que corresponda por derecho.
lo
herencia,
impuesto- he
exo-nerados del mismo.
o
Fiscal de Hacienda destaca,
no
el
con
la
legal, porque
propia ley.
co-nf crido y proveer
Rodolfo CasaraviUa Estrada, Abogado.
SENTENCIA DE, SEGUNDA INSTANCIA
(Tribunal de Apelaciones de Segundo Turno)
VISTO
en
i.er
de
gananciales
fs.
que
se
33 vta.
dedujo
en
contra la
la
a
formula
conocimiento de esta Sala
Hacienda
la
segunda instancia
turno de
de
oposición
licjuidación
del Sr.
del
Fiscal de Hacienda
impuesto de herencia
y
28 y 31 vta., incidencia que viene a
virtud de la apelación que él Sr. Fiscal de
fs.
a
sentencia de fs.
75 vta.
del Sr.
Juez Letra
impuesto
do de Primera Instancia de 3.er turno que aprueba el cálculo del
presentado por los interesados desatendiendo la crítica fiscal.
Atento
la relación de antecedentes que formula el Juez apelado;
a fs.
78 y jwr la contraparte a fs. 83 y
a
a
lo
expuesto por el Sr. Fiscal
CONSIDERANDO que las dos cuestiones planteadas por el Sr. Fis
con el fin de o-btener la modificación en más de la liqui
cal de Hacienda
dación de los
a
da,
en
impuestos de herencias y a los gananciales que se practicó
28 y siguientes, deben resolverse de acuerdo con la sentencia apela
por los fundamentos en ella expuestos que co-mparte y ha compartido
fs.
otros
casos
este
La primera
de toda
su
Tribunal.
objeción
al cálculo por separado de los dos impuestos pier
con sólo tener presente que el impuesto a
aparente consistencia
gananciales que creó la ley de 4 de agosto de 1933 (art. 14) no es 'una
extensión del de herencias cuyo asiento está en la trasmisión hereditaria
sino un gravamen especial y autóno-mo que afecta la adjudicación de ganan
los
ciales
co-mo
auto-nomía de
consecuencia de la
origen
los Bonos de Previsión Social
técnica y
disolución
jurídicamente impone
de la sociedad
conyugal. Esa
de intereses y amortización de
1933-1934, ley de 11 de enero de 1934)»
la liquidación independiente, sin que pue-
y de destino
(servicio
—
429
—
da deducirse de la expresión de la ley que establece ese impuesto "igual al
de herencias que abonan los descendientes en la misma forma y condicio
con
nes que éstos"; que el legislador ha querido confundir en un cálculo
ambos gravámenes, sino que sólo ha reglamentado la licjuidación y
junto
percepción del último con las normas que rigen para el otro impuesto.
Que el segundo punto discutido sobre exclusión de las acciones de la
Caja Obrera, del monto de bienes que debe dar base para determinar los
gastos judiciales en razón de haber abonado el impuesto sustitutivo del de
herencias, tampoco puede ser resuelto de acuerdo con la tesis fiscal, por
cuanto la ley de 28 de octubre de 1926, en su Art. 27, establece bien cla
ramente que las deducciones por concepto de gastos judiciales se regirán
por escala que fija de acuerdo con el monto- de las herencias y no del monto
imponible y así debe ser porque los gastos de la tramitación sucesoria y en
especial los honorarios de los curiales acrecen o disminuyen según la im
portancia de la herencia y no de los bienes sujetos a impuesto.
Que, por otra parte, la interpretación fiscal tiende a aumentar la con
tribución del obligado y va co-ntra el principio reconocido de que las leyes
impositivas deben, en caso de duda, interpretarse a favor del contribuyente,
a quien oBligan sólo los preceptos claros y expresos de la ley.
POR ESTOS FUNDAMENTOS y los concordantes de la sentencia
y del escrito de fs. 83, SE CONFIRMA con costas de oficio.
apelada
Carve Urioste.
—
Cibils Larravide.
—
Lago.
SOBRE PRUEBA DEL ESTADO CIVIL
Si los coherederos reconocen la vocación he
reditaria de otras personas en la sucesión, se
'hace inútil la presenta,ción de las partidas de
Estado Civil que prueben aquella calidad.
PRIMERA INSTANCIA
Fiscalía de lo Civil de Primer Turno
Mo-ntevideo, Ago-sto
y
a
ción
3 de 1939.
Señor Juez : Atento a la poca entidad patrimonial de estas sucesiones,
la circunstancia legal de que las jjartidas presentadas producen convic
inequívoca, puede
V
S. hacer la declaratoria de herederos pedida
fs. 29.
Véscobi
a
Descargar