LOS CONTRATOS EN LA ADMINISTRACIÓN

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LOS CONTRATOS EN LA ADMINISTRACIÓN
1.0 Ámbito de la institución jurídica del contrato.A lo largo de la historia, las relaciones sociales de los hombres se han visto regladas
por diversos conjuntos de normas, ya sean éstas relacionadas con la costumbre,
normas sociales, religiosas o políticas. Para reglar las relaciones comerciales, en las
que se encentra el elemento económico, es que aparece esta figura compleja del
contrato, y es en el siglo I de nuestra era que aparece por primera vez la palabra
contrato, citado por Gayo en el Digesto Romano, que en un principio se empleo
únicamente para los contratos que se forman con el solo consentimiento como la venta
o el arrendamiento.
Desde el punto de vista etimológico la palabra contrato proviene de dos voces latinas
que son: cum, equivalente a con, y trahere, que significa ligarse, de donde se
desprende que contrato es una idea de acuerdo o convención entre dos partes, las
misma que pueden estar constituidas por una o muchas personas.1(ART. 1454 del
C.C.)
En el idioma castellano la Real Academia de la Lengua define el contrato como el
2
“pacto o convenio entre las pares que se obligan sobre materia o caso determinada, y
a cuyo cumplimiento pueden ser compelidas.”
Fernández Vásquez, concretándose al derecho publico, entiende el contrato como
todo “acuerdo de voluntades dispares que se combinan par producir efectos jurídicos.”
El Código Civil Ecuatoriano expresa que contrato o convención es un acto por el cual
una parte se obliga para con otra a dar, hacer o no hacer alguna cosa. Cada parte
puede ser una o muchas personas.” Art. 1.481.
Según nos dice Sayaguez Laso, la administración publica no siempre obra en sentido
unilateral, o sea mediante actos administrativos, sino, que frecuentemente, llega
también a un acuerdo con los particulares u otros entes públicos, por lo que, celebra
actos bilaterales o plurilaterales de diferente naturaleza.
Los contratos públicos se generan, ya sea por el acuerdo jurídico de voluntades, o
bien, con la mera adhesión del particular a ciertas relaciones, ya establecidas por la
Administración.
3
El contrato es una categoría genérica, una de aquellas figuras jurídicas, si se la
considera en un sentido estricto, como dice Laubadère “es un acuerdo de
voluntades generador de obligaciones”.
Si bien es cierto que la autonomía de la voluntad es la rectora de la constitución del
contrato, creando la autonomía contractual, esto, no requiere significar que ella no
tenga límites. En efecto, algunas veces pueden general figuras contractuales, y
empero en otras circunstancias, se halla a admitir sin mas preámbulo todas y cada una
de las cláusulas del contrato, que a veces, no se encuadra no siquiera dentro de un
tipo.
1
Codificación del Código Civil, ART.1454
Diccionario de la Real Academia de la Lengua
3
José Roberto Dromi. “La Licitación Publica”, Buenos Aires, 1977.
2
La institución jurídica del contrato considerado como contrato general, no es una figura
jurídica exclusiva del derecho privado, pues de aparta frecuentemente del estricto
ámbito del Código Civil, y da paso a. otros campos para extenderse a la esfera del
Derecho Público.
De esta manera nace, el contrato de DERECHO ADMINISTRATIVO. Con sus
elementos comunes y peculiares al contrato de derecho privado, pero con sus
elementos diferentes que se desprenden de su contenido, de su fin, de los intereses
que afectan a las partes, y en suma a su régimen jurídico.
LOS CONTRATOS ADMINISTRATIVOS
EXISTENCIA DE LOS CONTRATOS ADMINISTRATIVOS
Por principio los contratos administrativos si existen y en nada se diferencian de los
contrataos privados de la administración. Pues todos los contratos que la
administración celebra son nada menos que contratos de la administración. Este es el
nombre genérico.
Aun mas, estos contratos no son sino una especie dentro del genero contratos, ya que
su especificad esta dada por las características de sus elementos.
En cuanto a la denominación que llevan estos contratos, no se halla uniformidad en la
doctrina. Se los llama indistintamente
bajo las siguientes formas: contratos
administrativos, contratos públicos, contratos del estado, contratos de la Función
Administrativa, acuerdos administrativos, etc.
El nombre mas apropiado es contratos de la administración siguiendo a los tratadistas:
Gordillo, Sayagues Laso , Santamaría de Paredes, Dormí, etc., quienes no participan
de las corriente que tiende a diferenciar a los contratos civiles de la administración de
los contratos administrativos típicos. Pues admitir simplemente la denominación de
contratos administrativos equivales tanto como aceptar un criterio de oposición con los
contratos privados de la Administración. Nuestras leyes tampoco han consagrado
distinción, porque ninguna disposición legal las ha definido hasta el momento. Por
tanto, para reforzar nuestro criterio es necesario acudir a la jurisprudencia y la doctrina
científica del derecho administrativo contemporáneo.
De esta manera, diremos que la distinción que se pretende realizar por parte de
algunos autores entre los contratos administrativos y los contratos privados de la
administración, son se compadece con la verdad jurídica por lo siguiente:
1.- Porque la personalidad jurídica del Estado, es una sola. Este carácter unitario de su
personalidad no le permite tener al mismo tiempo, una personalidad publica y privada,
que le consienta la celebración de contratos administrativos y de contratos privados
civiles, comerciales. Etc.
2.- Porque el régimen jurídico de la administración se halla reglado tanto por el
derecho publico como por el derecho privado, en mayor o menor escala, según las
necesidades. Luego en su esencia, la división de los contratos en administrativos y
privados de la administración no se encuadra con la realidad de las cosas. Por
ejemplo, en ciertas circunstancias el régimen jurídico del contrato es marcadamente de
derecho público, como sucede en el caso del servicio público, y en otras, el contrato se
asemeja más bien a cierta institución jurídica contractual de derecho privado, como
seria en el caso del contrato de suministro.
3.-Los actos se derivan de los órganos administrativos regulados por el derecho
administrativo en lo que se refiere a su competencia. Procedimiento, voluntad y forma.
Solo por excepción, el objeto puede estar regido, en parte por el derecho privado.
Resulta imposible incluir en un categoría los diferentes vinculaos contractuales de la
administración. `Pues en los contratos administrativos típicos se aplican los principios
de derecho privado y, en lo contrataos privados celebrados por la Administración se
deben observar también las normad del derecho público.
4.- Los contratos que celebra la administración pública, son fundamentalmente de
derecho público. Los contratos de la administración no se hallan determinados en su
encabezamiento como contratos administrativos como contratos privados.
5.- En la vida del derecho, no existe ningún interés para tratar de diferenciar a los
contratos administrativos de los contratos privados de la administración. Pues
sencillamente los contratos de derecho común de la administración, se subordinan a
un régimen jurídico privado; y a la vez, se subordina también a un régimen jurídico
publico, en cuanto a su competencia, voluntad, etc. En cambio, los contrataos
administrativos se rigen, en cuanto a l objeto, por el derecho privado.
Respecto a la jurisdicción, tampoco hay diferencia, ni menos en cuanto a los medios
de impugnación administrativa, habida cuanta que el reclamo o el recurso jerárquico
procede siempre, aunque no lo hubiese establecido expresamente alguna disposición
legal, en razón de que según la doctrina, toda decisión definitiva de un órgano inferior
puede ser recurrida jerárquicamente ante el órgano competente superior.
6.- En sentido estricto, no existen contratos civiles de la Administración.. Todos son de
derecho publico sujeto a reglas especiales, por lo que según afirma García de Enterrìa
puede hablarse mas bien de una teoría ius administrativa del contrato.. Constituye
pues, este, la institución jurídica general del derecho y que se la adjetiva de
administrativo, cunado aparecen ciertas variaciones que lo transforman como una
unidad dentro del genero.
7.- Ante las divergencias doctrinarias, en este sentido diferencial solo la ley podría
poner término a dicha falsa argumentación, a través del simple enunciado de que tales
y cuales son realmente contratos administrativos.
Los contratos administrativos se hallan regulados por el derecho público, esto no quita
que algunos se hallen regidos por el derecho privado. Así por ejemplo:, se encuentran
mas cercanos al derecho civil y mas distantes del de derecho administrativos los
contrataos de cesión, de permuta, de donación, compra venta, mandato, depósito,
fianza, transporte y los contratos aleatorios. A la inversa están más cerca al derecho
administrativo, y más lejos del derecho civil los contratos de empleo, de concesión, de
emprestito de concesión de servicios públicos de obras públicas y de suministro.
8.- Como se resuelve el conflicto en el caso de duda acercas de que si un contrato de
la administración es administrativo o de derecho común. Dormí expresa que el
contrato es de derecho privado, mientras que Marienhoff entiende que por principio los
contratos de la administración so administrativos. Debemos calificar a los contratos del
estado como contratos de a administración, regidos en parte por el derecho publico y
en parte por el derecho privado.
DEFINICIÓN DE CONTRATO ADMINISTRATIVO.-
El diccionario jurídico OMEBA nos dice que 4“contrato administrativo es el celebrado
entre la administración, por una parte, y un particular o empresa o por la otra, para
realizar una obra pública, explotar un servicio publico u obtener la concesión de alguna
fuente de riqueza dependiente de la entidad de derecho publico. Esta contratación de
voluntades desiguale por su calidad publica y aun soberana a la una, y privada y aun
sometida en aspectos generales la otra, revela la flexibilidad de los vínculos
contractuales, y anticipa la singularidad de esta contratación. Aun siendo teoría en la
cualidad declinante, uno de los criterios par caracterizar los contratos administrativos
consiste en recurrir a la doble personalidad de la administración.. Con tal criterio esta
como persona de derecho publico celebra tales contratos, mientras queda sujeta al
derecho común cuando actúa como persona de derecho privado. La construcción de
una carretera origina un contrato administrativo.
Las finalidad de las obras, en contraposición a los demás fines se presenta a si mismo
como nota peculiar de la contratación administrativa con la nota singular cuando se
esta obra se trata, de que el contrato suele cambiar de texto jurídico y se conoce como
contrata; si bien está también se estile en las relaciones privadas sobre todo, parta
construcción de casa cuyos planos se convienen con un empresario, y cuyo precio
total se ajusta luego de estudiar el proyecto.
Otra nota de los contratos administrativos se encuentra en que la iniciativa
corresponde casi exclusivamente a al administración, que además suele hacer oferta
publica; la libertad del otro contratante se reduce a aceptarle íntegramente y a ofrecer
el menor precio; si de un trabajo se trata, o la máxima cuota si de explotar alguna
servicio o riqueza es el caso.”
El funcionamiento del aparato administrativo, por si solo no puede realizar las obras,
prestar los servicios y cubrir los suministros suficientes para satisfacer todas las
necesidades del país y cumplir los fines del Estado por lo que es menester el concurso
de las personas naturales o jurídicas privadas, La forma mas idónea para materializar
es concurso es la vinculación contractual.
Algunas son las definiciones en torno a los contratos de la administración o públicos
entre los cuales podemos citar, por ejemplo:
“Por contratos administrativos se entienden los realizados por la
Administración, para asegurar el funcionamiento de un servicio publico, y se
rigen por reglas especiales distintas a las aplicables a las relaciones de los
particulares entre si.” (Jezè).
5
Es decir que la especialidad de los contrataos debe señalarse en la reglamentación
administrativa, y en cuanto esta reglamentación fije las peculiaridades de ellos y las
condiciones y procedimientos de esta naturaleza a que deben someterse.
“El contrato de la administración es un acto de declaración de voluntad común
productor de efectos jurídicos entre un órgano estatal en ejercicio de la función
administrativa y un particular u otro ente estatal.” (DROMI)
6
1.- El contrato de la administración es un acto de declaración de voluntad
común.- Esto quiere decir que este tipo de contrato implica, nada menos, que un
cuerdo de voluntases, o sea, una volunta común que genere tanto derechos como
4
Enciclopedia Jurídico OMEBA, tomo IV, p.120
Nicolás Granja Galindo, Fundamentos de Derecho Administrativo. Quito. Universidad Central del
Ecuador 1992, p341
6
Ibidem. P. 341
5
obligaciones. En otras palabras como dice el articulo 1481 del C.C “es un acto por el
cual una partes e obliga para con otra a dar, hacer o no hacer alguna cosa.”
2.- productor de efectos jurídicos.- Referidos estos precisamente a la creación de
derechos y obligaciones, dentro o fuera de la esfera de acción de la administración
publica, ya que no se puede admitir una actividad contractual que se no se a jurídica.
3.- entre un órgano estatal en ejercicio de la función administrativa.- esto es,
entre cualquiera de los tres órganos constitutivos del estado, que son sujetos directos
para la celebración de los contratos administrativos, por lo que, esencialmente, son
contrataos celebrados por el estado e imputables a el mismo.
4.- y un particular u otro ente estatal.- La contraparte de la administración publica
puede ser una persona natural, jurídica privada jurídica publica. En otras palabras
como explica Marienhoff “el contrato de la administración se celebra con otro
órgano administrativo o con un particular o administrado.” “Si el co-contratente
fuera otro órgano o ente estatal se configura un contrato Inter. administrativo.”
(Sayagues Laso).
Bajo una perspectiva netamente administrativa, el contrato se materializa en una
actividad, acción o proyecto que a partir de una necesidad institucional o estatal se
planifica y se ejecuta en función de alcanzar unos objetivos y metas definidos en
coherencia con los objetivos de la organización, entidad, u organismos a cuyo carago
se gestiona. El control y evaluación son elementos que deben estar presentes en todo
proceso.
Para efectos de tesis se utilizara la denominación de contrato público y la materia que
trata de ellos como contratación pública, en el acuerdo de que el estado posee un
personalidad única y se rige por el derecho público. El régimen jurídico que rige para
los contratos públicos es por lo tanto el derecho público o administrativo.
Desde el punto de vista jurídico se entenderá como contrato publico a todo acto o
declaración bilateral o de voluntad común, productora de efectos jurídicos, entre dos o
mas personas de las cuales un esta en ejercicio de la función administrativa.
A partir de este concepto de aplicación, la actividad estatal produce de modo directo o
indirecto consecuencias de tipo jurídico. Estas consecuencias instituyen,
recíprocamente derechos o prerrogativas y deberes u obligaciones para las partes
intervinientes, traduciendo una relación jurídica entre la administración y los
administrados.
En su preparación y ejecución se aplica el régimen jurídico establecido por la función
administrativa. Es así como la doctrina jurídica y la práctica distinguen y aplica tanto un
procedimiento precontractual, previo al contrato de formación o preparación del
contrato y un procedimiento contractual o de ejecución del mismo.
Bajo una perspectiva netamente administrativa, el contrato se materializa en una
actividad, acción, proyecto a partir de una necesidad institucional o estatal se planifica
y se ejecuta en función de alcanzar unos objetivos y metas definidos en coherencia
con los objetivos de la organización entidad u organismos a cuyo cargo se gestiona. El
control y evacuación son elementos que deben estar presentes en todo el proceso.
NATURALEZA JURÍDICA.-
El contrato administrativo se genera cuando concurren las dos voluntades de las
partes contratantes, la de la entidad del sector público por un lado, y la del contratista
particular por otro, añadiendo que pueden intervenir, también, dos entes del sector
publico en la celebración del contrato administrativo.
La concurrencia de cada una de las voluntades es libremente decidida y debe estar
exenta de los vicios que afectan al consentimiento: error, fuerza y dolo.
El contrato administrativo es el resultado de un proceso especial que, conforme a la
ley que lo rige y al sistema que le corresponden adoptar, debe cumplirse llenando los
requisitos y formalidades que lo perfeccionan.
Precisa distinguir que la generación del contrato administrativo es diferente a la
configuración de la voluntad de la entidad contratante: este corresponde a una fase
anterior e interna; aquella es posterior y aparece cuando se encuentran y concuerdan
las dos voluntades de las partes contratantes.
ELEMENTOS.Antes de precisar los elementos de los contratos de la administración, es importante
que previamente determinemos esta materia según el código civil. Como lo establece
el artículo 1461 de este código7.”Para que una persona se obligue a otra por un acto
declaración de voluntad es necesario: 1.- Que sea legalmente capaz; 2.- Que
consienta de dicho acto o declaración, y su consentimiento no adolezca de vicio; 3.que recaiga sobre un objeto licito; Y, 4.- Que tenga una causa licita.
En consecuencia los mismos elementos que encontramos en los actos administrativos
son también aplicables a los contratos de la administración.
1.- El sujeto.- Siendo que el contrato de la administración es un acto jurídico bilateral,
pues, necesariamente en la contratación administrativa una de las partes es al
administración publica, representada por un órgano estatal que actúa en función
administrativa..
Son sujetos de los contratos públicos: de un lado la administración en cualquiera de
sus grados o clases (personas jurídicas publicas); y de otro, los particulares
individuales o colectivamente considerados (personas físicas o naturales y personas
jurídicas privada, nacional, extranjera, domiciliadas dentro o fuera del territorio de la
República, siempre que se sujeten a las disposiciones que regulan las contrataciones
del estado o también la misma administración.
De esta manera pueden ser sujetos de los contratos de la Administración; el Estado,
Consejos Provinciales, Municipios, las entidades autónomas, las empresas del estado,
consorcios públicos las federaciones municipales, etc.
2.-La voluntad.- este segundo elemento se refiere a las dos voluntades, decisivas y
validas que necesariamente deben intervenir en los contratos de la administración, por
lo que esta voluntas de las partes debe estar manifestada claramente bajo las
siguientes formas; el consentimiento, la formación del contrato y el perfeccionamiento
del mismo.
7
Codificación del Código Civil, ART. 1461

el consentimiento.- como una manifestación de la voluntad común de las
partes presupone: la capacidad de la contraparte de la administración y la
competencia del órgano estatal.
En cuanto a la capacidad de la contraparte de la administración diremos que podrán
ser contratistas las personas naturales o jurídicas que se encuentren en pleno goce
de su capacidad legal, esto es, que puedan obligarse por si mismas, y sin el ministerio
o autorización .
En la doctrina general del derecho Administrativo, están incapacitadas para ser
contratantes estas personas: los condenados por sentencias o pena de privación de
libertad o inhabilitados para cargos públicos, salvo que hubiesen sido rehabilitados, los
deudores del estado, los insolventes, los menores, los dementes, los sordomudos.
De la misma manera, se encuentran en incompatibilidad para ser contratistas: los
funcionarios públicos y sus parientes hasta tercer grado de consaguinidad inclusive.
En los que se refiere a la competencia para contratar del órgano estatal en pleno
ejercicio de la función administrativa, diremos, que tal competencia se extiende
principalmente a las siguientes facultades; de aprobar y modificar los pliegos de
condiciones, de suspender la licitación, de adjudicar, de acordar la resolución,
rescisión o renuncia contractual.
Las normas relativas al error, fuerza y dolo en la voluntad de los actos administrativos,
rigen también respecto a los vínculos contractuales de al administración publica.

En la formación del contrato.- se necesita también la voluntad reciproca
de los contratantes que se manifieste sin discusión, o sea, por adhesión del
administrado que se limite simplemente a aceptar las cláusulas
contractuales prefijadas por el estado.
El silencio de la administración, en ningún momento es un indicador de manifestación
de voluntad, salvo disposición legal en contrario.

El perfeccionamiento del contrato de la administración .-depende del
derecho positivo de cada da país, y aflata de este de la observancia de la
doctrina del derecho administrativo. . 8Así por ejemplo Marienhoff nos indica
ciertas formas de perfeccionamiento como son: la manifestación reciproca
de la voluntad de los contratantes, la notificación comprobada de la
aceptación por parte de la administración; la formalización escrita del
acuerdo de voluntades suscrito por las partes, y, la autorización del contrato
por otro órgano.
Además también se necesita aprobación o autorización, en estas circunstancias: para
adquirir o enajenar bienes raíces; cuando el contrato exceda de cierto monto; cuando
se requiera la aprobación de otro órgano administrativo jerárquicamente superior,
cuando se requiera la autorización legislativa en el caso de inversión de fondos en
materia de empréstitos que solo el congreso podría decidir, etc.
De lo indicado se demuestra que no se debe confundir entre la formación de la
voluntad administrativa, la voluntad recontratar y formación del contrato administrativo
8
Nicolás Granja Galindo, Fundamentos de Derecho Administrativo. Quito. Universidad Central del
Ecuador 1992, p345
procedimiento por el cual se llega a la determinación del co-contratante particular y al
entrelazamiento de voluntades que dará lugar al contrato administrativo.
3.- EL Objeto.- Consiste el objeto del contrato en la obligación que por èl se
constituye. La misma que lleva envuelta un prestación de dar, hacer o no hacer,
deseada por las partes.
Comúnmente se conoce con el nombre de objeto del contrato a las cosas o servicios
que son materia de las obligaciones. El objeto inmediato es una obligación y el objeto
mediato es una prestación por el hecho de crear una obra o de prestar un servicio.
De donde, el contrato es administrativo, solo cuando su objeto es un obra o servicio
publico y , además cuando su objeto sea cualquiera otra cobra o servicio que tenga
como finalidad la satisfacción de las necesidades de la colectividad.
Las cosas que nos se hallan en el comercio humano no pueden ser objeto de los
contratos privados, empero si pueden serlo de los contratos de la administración,
como sucede, por ejemplo, con el dominio publico.
Mas aun el objeto del contrato administrativo debe ser cierto, determinado, licito,
sujetándose rigurosamente en esto a las normas del derecho positivo.
4.- La causa.- La administración , en materia contractual actúa con facultades
regladas y no puede decidir ni celebrar contaros sin que exista una causa real, legal y
clara, atentas alas efectivas necesidades , motivo que estará orientando hacia fines
colectivos.
Se entiende por causa, los antecedentes, los hechos y el derecho positiva pertinente
en el contrato.
Según la doctrina general, debe motivarse con fundamento constitucional y legal, las
licitaciones, concursos, las obras públicas, en suma todas las contrataciones
administrativas y los actos administrativos referentes al procedimiento y al formalismo
que le corresponden.
El Código Civil Ecuatoriano, entre los requisitos necesarios para la validez de los actos
de voluntad en los contratos públicos, contempla ineludiblemente, la causa lícita y real,
sin la cual no puede haber obligaciones. En estos contratos no es imprescindible
expresar la causa porque la pura liberalidad o beneficio es causa suficiente.
Enseguida define a la causa como el motivo que induce al acto o contrato, y a la causa
lícita como la que esta prohibida por la ley, o es contraria a las buenas costumbres o al
orden público. Así, la promesa de dar algo en pago de una deuda inexistente, carece
de causa, y la promesa de dar algo en recompensa de un delito do de un hecho
inmoral, tiene causa lícita.
En torno a los efectos, la causa licita nulita absolutamente al contrato y aquellos que la
ley los declare invalidaos no dejaran de serlo por las cláusulas que contengan, aunque
se renuncie a la acción de nulidad.
5.-La forma.- Consiste esta en el formalismo que exige el acto contractual de la
administración a través de su comprobación por escrito.
Conviene que distingamos entre lo que son formalidades y forma de este contrato.
Las formalidades consisten en los requisitos que deben observarse en la celebración
del contrato, los mismos que pueden ser anteriores, concomitantes o posteriores al
nexo de la voluntas de las dos partes.
La forma por el contrario, constituye uno de tales requisitos que ser refiere a la manera
como es por escritura pública, o bien, por instrumento publico con la simple actuación
del funcionario administrativo competente, de acuerdo a la ley, a la reglamentación o a
la práctica administrativa correspondiente, todo lo cual condiciona realmente la validez
del contrato.
6.- La finalidad publica.- La finalidad de los contrataos administrativos coincide con
la que persigue el estado, el interés general. Pero ello no significa en modo alguno que
se descuiden los interese individuales garantizados por las normas constitucionales y
legales del país.
Jeze afirma que el fin es un elemento, esencial de todo contrato administrativo y de
prescindirse de él podría arribarse a soluciones lesivas al interés social y al sentido de
justicia. En la practica es mas importante que en el derecho privado, concluyéndose
que la finalidad no puede ser otra que el interés publico.”
El derecho público administrativo ecuatoriano regula el destino de los recursos acalla
los objetivos públicos del estado, prohibiendo la desviación hacia fines extraños o
privados a los intereses de la colectividad.
CARACTERÍSTICAS
Podrían estar consideradas desde un punto de vista general y también desde un punto
de vista particular.
Desde el punto de vista general..Las características del contrato administrativo aparecen a través de estas
modalidades:
‡ del objeto del contrato, esto es, de las obras y servicios públicos inherentes con
la actividad administrativa en beneficio de la colectividad,
‡ de la participación forzosa de un órgano estatal en función de ala actividad
administrativa; y
‡ de las prerrogativas de las que goza la administración publica en cuanto a la
interpretación, modificación y resolución del contrato.
Desde el punto de vista particular.Llas notas características que se distinguen a los contratos de la administración dentro
del género contrato son:

1.- la de su formalismo.- Si en el plano del derecho privado, los
contratos se perfecciona solo por el simple consentimiento, cualquiera que sea
la forma en que se hubiese celebrado, en cambio en lo contratos de la
administración, no sucede lo propio porque su charter formalista condiciona su
validez y eficacia al cumplimiento de las formalidades exigida por la ley
referente a al forma y procedimiento de ellos. en efecto, son principios
comunes a los diferentes sistemas de contratación los siguientes: los de sus
actos preparatorios, tales como adjudicación, prestación de fianzas, etc.; luego,
la publicidad de la licitación y el secreto de la proposición.

2.-La de las prerrogativas de la administración.- reiteramos que
como en estos contratos es el interés público el que prevalece frete a los
interese de los particulares, tanto el principio de a la autonomía de la voluntad,
así como la de igualdad jurídica de las partes es subordinan a la
administración, por lo que , esta aparece investida de un condición de
superioridad y privilegio que son una consecuencia de la llamada cláusula
exorbitante del derecho común, y que se aplican a la interpretación,
modificación y resolución del contrato. Las cláusulas exorbitantes son aquellas
que están fuera de la orbita normal del derecho privado, ya sea porque son in
jurídicas al espíritu de las normas civiles. No son usuales en el derecho
privado, empero si le facultan a la administración publica a realizar ciertos
actos del control excepcional en el contrato, tales como, de modificar
unilateralmente las cláusulas del contrato; declarar por si y ante si rescindido o
extinguido el contrato, de dar instrucciones a la contraparte; de imponer
sanciones contractuales, de quedar exenta de responsabilidad por mora en los
pagos; de modificar unilateralmente el contrato, etc.

3.-La de que los derechos y obligaciones que se derivan d e los
contratos de la administración, son esencialmente personales con
relación a la contraparte en estos aspectos: Prohibiendo, en general la
transferencias de los derechos y obligaciones contractuales, prohibiendo la
cesión de los mismos, a un tercero o la su contratación. Tales prohibiciones
existen por si mismas porque son inherentes a la esencia de este tipo de
contratos, de donde, no es necesario encajarlos en ellos.
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