APENAS 1 DE CADA 6 PERSONAS TRABAJA EN UNA EMPRESA FORMAL

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30 de Agosto de 2015 – Número 615
APENAS 1 DE CADA 6 PERSONAS
TRABAJA EN UNA EMPRESA FORMAL
Los deplorables hechos ocurridos en las elecciones de Tucumán testimonian la
profundidad de la decadencia institucional. Los desmanes visibilizan que las
elecciones, un proceso que gozaba de cierta legitimidad como garantía de la
democracia, también pasaron a estar desprestigiadas. Suponer que la solución pasa
por el voto electrónico es una riesgosa subestimación de problemas estructurales
cuya base está en la falta de oportunidades laborales.
Las elecciones en Tucumán, con denuncias de reparto de bolsas de alimentos a cambio de
votos, violencia y quema de urnas y modificación de los resultados en el conteo de sufragios,
señalan un importante deterioro de los valores democráticos. Para peor, los responsables de
la transparencia del acto eleccionario no niegan la ocurrencia de los hechos, sino que los
minimizan aduciendo que, de no haber ocurrido, el resultado sería parecido al que surge
luego del fraude. El proceso eleccionario, uno de los pocos ámbitos que conservaba
legitimidad desde el retorno a la democracia, también ha quedado desprestigiado.
La manipulación de personas y el fraude electoral tiene varias causas. Pero una de
importancia decisiva es la falta de oportunidades laborales. Cuando a la gente se le niega
la posibilidad de ser artífices de su progreso personal se genera un estado de vulnerabilidad
y dependencia fácilmente aprovechable por un caudillo político. En Tucumán, por ejemplo,
sólo el 14% de la gente en edad de trabajar tiene un empleo asalariado privado formal.
El resto vive del empleo público, del trabajo informal o del asistencialismo.
¿La falta de oportunidades laborales de calidad es exclusiva de Tucumán? Según la
Encuesta Nacional de Hogares Urbanos del INDEC se observa que:

El 16% de la población en edad de trabajar de todo el país declara tener un empleo
asalariado registrado en una empresa privada.

En las provincias del norte argentino este indicador se reduce a 9%.

En el resto del país el indicador sube a 20%.
[email protected] - www.idesa.org – Tel. (54) - 11 - 4374 7660 / (54) - 351 - 427 1271
Los datos oficiales muestran que la insuficiencia de empleos asalariados privados de calidad
es muy generalizada. Apenas 1 de cada 6 personas en edad de trabajar tiene un empleo
formal en una empresa privada. En el norte del país el problema es más grave aún, al
punto que menos de 1 de cada 10 personas en edad de trabajar puede acceder a un empleo
asalariado privado formal. En el resto del país la situación tampoco es muy diferente.
Tucumán sufre la insuficiente generación de empleos de calidad con intensidad no
muy diferente al resto del país. Por eso, los riesgos de lo ocurrido allí están muy presentes
también en el resto de país. La resignación, la vulnerabilidad y la dependencia resultan
demasiado tentadoras como para que no emerja el oportunismo electoral. La orientación
política es irrelevante. En cualquier espacio político puede gestarse el caudillo que se
apropia del Estado para administrar dádivas y manipular a la gente con impunidad.
La endeblez del mercado laboral contamina al sistema político. Un ejemplo tan doloroso
como ilustrativo es el asesinato del joven jujeño que debía simular afinidad con una
agrupación piquetera oficialista para poder ir a la escuela y a un partido político tradicional
para poder conseguir un empleo público. La expansión del narcotráfico y otras actividades
delictivas también se alimentan de esta ausencia de oportunidades, especialmente entre los
jóvenes. Asimismo explica que en zonas cuyas economías regionales son devastadas por la
mala política económica, el oficialismo obtenga de todas formas buenos resultados
electorales sustentados en la compra de voluntades a través del gasto del Estado.
Ante este panorama, limitarse a la propuesta del voto electrónico como solución es de un
riesgoso simplismo. Para mejorar la calidad de la política es imprescindible empoderar
a la gente a través de una masiva generación de empleos productivos. Esto exige dejar
de usar fondos públicos para inducir la inactividad laboral y la resignación a vivir
permanentemente del asistencialismo, y jerarquizar el rol del Estado como promotor de la
infraestructura y productor de servicios de alta calidad (educación, justicia, seguridad y
salud). Esto, acompañado de una reforma al sistema impositivo y la eliminación de trabas
burocráticas que conspiran contra los emprendimientos productivos.
Porcentaje de asalariados registrados privados sobre población en edad de trabajar
Las fuentes y los
datos en formato
Excel utilizados en
este informe pueden
ser solicitados a
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