POBLACI Ó N , 145 número de los primitivos habitantes de la isla de

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POBLACIÓN,
145
número de los primitivos habitantes de la isla de Cuba no era tan considerable como mencionan
los historiadores, equivocados por el aspacto que ofrecen siempre los grupos de gentes salvages,
que cualquier acontecimiento reúne y saca fuera de sus habitaciones, y que las pestes y epidemias
por una parte, y la tendencia al suicidio de la otra, disminuyeron el número, contra la voluntad de
los conquistadores, que deseaban mas bien conservarlos, y contra el anhelo del gobierno y de las
autoridades, que recomendaron siempre el buen trato de los indios (Doc. n° xvm); y últimamente,
por que las cuatro expediciones á Costa Firme y Nueva España en los años de 1517, 1518, 1519
y 1520 y las siguientes al Perú, se llevaron porción no despreciable. Lo cierto es que cuando Diego
de Soto, adelantado de la Florida, arribó á la isla de Cuba en 1538, apenas habia indios en ella, y
que el cortísimo número que habia quedado fueron reunidos en Guanabacoa en el año de 1554, es
decir, que la población indígena habia desaparecido enteramente, mucho antes de haber pasado
medio siglo después de la conquista.
Retrocediendo un poco á la época de 1532, que hemos citado antes, y en la cual la población
indígena se hallaba notablemente reducida, parece que la africana ascendía á quinientos individuos.
La disminución de aquella, la naturaleza de los trabajos que en las minas se emprendían, y la
oposición de los monarcas á permitir se hiciesen esclavos en las tierras nuevamente descubiertas,
hizo necesario recurrir á la introducción de negros, que por su fuerza y vigor eran ya reconocidos
como mui superiores á los indígenas. Los primeros que se introdujeron en las islas descubiertas,
no se llevaban de África sino de España, é iban instruidos en los rudimentos de la religión cristiana ; á lo menos esta segunda circunstancia se prevenía en las reales cédulas. Hemos hallado la
cita de introducciones de esclavos en la isla Española, ó Santo Domingo, desde el año 1505 (Doc.
n LXXXIX y siguientes): después se compraron en Lisboa, y sucesivamente se fueron á buscar
á las islas del Cabo Verde y á la costa de África. En 10 de agosto de 1518, se concedió al Rei de
Portugal licencia para introducir cuatrocientos esclavos, libres de todo derecho, y para otros
cuatrocientos al gobernador de Bresa. Al siguiente año, una compañía alemana obtuvo un privilegio para introducir en las islas y Tierra Firme hasta cuatro mil negros, y en los años siguientes
fueron agraciados muchos vecinos con determinados permisos.
La necesidad de brazos se hizo sentir en la isla de Cuba desde los primeros tiempos, lo cual no
hubiera sucedido si la población indígena contase trescientos mil habitantes, como creyeron los
historiadores. Los primeros negros que eran llevados de España á la isla de Cuba, lo mismo que
á la de Santo Domingo, pagaban un derecho de 7 j p % . En 1526, dos extrangeros introdujeron,
con licencia, cuarenta negros de las islas del Cabo Verde, y luego setenta mas que fueron admitidos por la necesidad que de ellos habia. En 1528 los procuradores de las ciudades y villas,
acordaron pedir á S. M. la introducción de setecientos negros ó negras de las expresadas islas, y
consta que ya los habia ocupados en las minas antes del año 1530, y desde entonces los pedidos
fueron incesantes. El valor de estos esclavos era solo de 55 á 56 pesos, y en 1535 bajaron á 47
(Doc. n° LXXVIII). Al mismo tiempo, el gobierno y las autoridades del pais parece que, previendo
los daños que esta población exótica podia acarrear á la isla, se esforzaban en evitarlos, ya prescribiendo el que los negros se casasen y que por cada tres negros tubiesen las fincas un blanco
(Ap., p. 52), ya pidiendo que se aumentase el número de mugeres, para asegurar la tranquilidad y
obediencia de los hombres.
Lo dicho hasta aquí confirma la exacta observación del autor de la nota 11 á la historia de la
Habana de D . Félix Arrate , sobre la época de las primeras introducciones de esclavos en la isla
de Cuba, mui anteriores á las hechas por efecto de las contratas con D. Gaspar de Peralta en 1586,
con Pedro Gómez Reynel en 1595 y con Antonio Rodríguez de Elvas en 1615 . Cesaron éstas en
1640 por la rebelión de Portugal, y siguió la provisión estancada por el Rei y Casa de contratación
de Sevilla en todo el siglo XVII. Después introdujeron negros en la isla varias factorías extrangeras,
la Compañía de la Habana desde 1740, los ingleses durante su corta dominación, el marqués de
os
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• Memorias de ta Sección de historia de la Sociedad patriótica de la Habana, 1831.
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Informe del Exmo.
Sr. D. Francisco de Aranyo.
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