ACOSO ESCOLAR O BULLYING Bullying modaÂ

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ACOSO ESCOLAR O BULLYING
Bullying es una palabra inglesa que significa intimidación. Desgraciadamente, esta palabra está de
moda debido a los inumerables casos de persecución y de agresiones que se están detectando en las
escuelas y colegios, y que están llevando a muchos escolares a vivir situaciones verdaderamente aterradoras.
¿Qué es el acoso escolar o bullying?
El bullying. Es un acoso sistemático. Se refiere a todas las formas de actitudes agresivas, intencionadas y
repetidas adoptadas por uno o más estudiantes contra otro u otros. La persona que ejerce el bullying lo
hace para imponer su poder sobre el otro, a través de constantes amenazas, insultos, agresiones o
vejaciones, y asÃ− tenerlo bajo su completo dominio. La vÃ−ctima sufre callada en la mayorÃ−a de los
casos. El maltrato intimidatorio le hace sentir dolor, angustia y miedo, hasta tal punto que, en algunos casos,
puede llevarle a consecuencias devastadoras como el suicidio.
El acoso escolar amenaza a casi un 2 por ciento de los niños españoles.
Los expertos señalan que el acoso escolar o bullying implica tres componentes clave:
1. Un desequilibrio de poder entre el acosador y la vÃ−ctima. Este desequilibrio puede ser real o sólo
percibido por la vÃ−ctima.
2. La agresión se lleva a cabo por un acosador o un grupo que intentan dañar a la vÃ−ctima de un modo
intencionado.
3. Existe un comportamiento agresivo hacia una misma vÃ−ctima, que se produce de forma reiterada.
Hay muchas formas diferentes de meterse con un compañero y maltratarlo:
• lograr que el compañero maltratado haga cosas que no quiere hacer y que le pueden traer
problemas;
• exigirle dinero;
• hacerle el vacÃ−o, consiguiendo que los demás tampoco se relacionen con él o ella;
• insultarle, ponerle motes, burlarse, reÃ−rse de él;
• sembrar rumores, chismorrear;
• amenazarle verbalmente o por escrito (notas, mensajes en el móvil, ...);
• darle empujones, collejas, pelearse o pegarle.
Algunos compañeros se ven diferentes porque son de otra raza, paÃ−s, religión o bien son diferentes
fÃ−sicamente: más gordos, más bajos, más altos, visten diferente … Se sienten culpables de algo y
su pregunta es “¿qué les pasa?”.
Cada cual es como es y eso nos hace únicos y valiosos. Incluso dentro de un mismo grupo, de una misma
clase social o de una misma raza nadie es igual a otro. Todos somos diferentes y eso enriquece a la
Humanidad.
No creas que el problema lo tienes tú, sino al revés: el problema lo tienen aquellos que se creen
superiores. Muchas veces nos encontramos con personas intransigentes que sólo aceptan a los que son como
ellos. Los que te tratan mal por tu diferencia están encerrados en su mundo y que es muy pequeño, no
existe más que en sus mentes.
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Las modas pasan, pero las personas perduran. Toda persona tiene derecho a su dignidad personal y ningún
compañero o compañera debe ofender a otro o meterse con él por estos signos externos o por su
diferencia de raza, religión o cultura. Si algún compañero se mete contigo por tu raza, tu apariencia
fÃ−sica o tu forma de vestir, no le prestes atención. Si continúa metiéndose, házselo saber a tu profesor
Tutor para tratar el tema en la clase de TutorÃ−a.
Muchos chicos querrÃ−an hablar de los problemas que están sufriendo, pero no se atreven a hacerlo, ni ven
el momento adecuado para ello. A veces ni siquiera se atreven a comentarlo con otro compañero, aunque
sea su amigo. Les da vergüenza, sin embargo es necesario que el maltrato salga a la luz. Es la única forma
de que paren las agresiones.
Cuando unos se meten con otros con intención de dañar, les hacen sufrir. Sienten placer al ver que son
más fuertes y que pueden humillar con facilidad. Son incapaces de aceptar que la otra persona lo está
pasando mal. Cuando sucede esto, estamos ante una situación de maltrato entre compañeros, y quien siga
por ese camino, acabará siendo mal visto por los demás y sintiéndose tan mal como aquél a quien
agrede. Ya no es “una broma”, es acoso y falta de respeto hacia una persona.
Tipos de acoso escolar o bullying
FÃ−sico: consiste en la agresión directa a base de patadas, empujones, golpes con objetos. También puede
ser indirecto cuando se producen daños materiales en los objetos personales de la vÃ−ctima o robos.
Verbal: es el más habitual. Sólo deja huella en la vÃ−ctima. Las palabras tienen mucho poder y minan la
autoestima de la vÃ−ctima mediante humillaciones, insultos, motes, menosprecios en público,
propagación de rumores falsos, mensajes telefónicos ofensivos o llamadas, …
Psicológico: se realiza mediante amenazas para provocar miedo, para lograr algún objeto o dinero, o
simplemente para obligar a la vÃ−ctima a hacer cosas que no quiere ni debe hacer…
Social: consiste en la exclusión y en el aislamiento progresivo de la vÃ−ctima. En la práctica, los
acosadores impiden a la vÃ−ctima participar, bien ignorando su presencia y no contando con él/ ella en las
actividades normales entre amigos o compañeros de clase.
Formas para averiguar si hay maltrato
Es habitual que la vÃ−ctima no cuente lo que le pasa, por lo que deberemos estar muy atentos a los indicios
que nos indiquen que algo extraño le ocurre. à stos serÃ−an algunos sÃ−ntomas a tener en cuenta:
Cambios en el estado de ánimo: parece triste.
Se muestra extraño y huidizo.
Parece nervioso; estado que se refleja en miedos nocturnos, tics nerviosos, irritabilidad, etc.
Se muestra distraÃ−do, absorto en sus pensamientos, olvidadizo, asustadizo, etc.
Finge enfermedades o intenta exagerar sus dolencias: dolores de cabeza, de tripa, etc.
Presenta moratones, heridas, etc.
Rehusa ir a la escuela, simula malestar.
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Falta al colegio y da explicaciones poco convincentes cuando se le pregunta el porqué o adónde fue.
No tiene amigos para su tiempo de ocio.
La manifestación de estas conductas no siempre se debe a situaciones de maltrato, por lo que es esencial
charlar con nuestros hijos acerca de aquello que les puede estar ocurriendo. Aunque no siempre sea fácil
charlar con un adolescente, pues sus cambios de humor, su deseo de intimidad y su rudeza en el trato -rasgos
propios del proceso evolutivo por el que están pasando- hacen en ocasiones muy difÃ−cil la comunicación
con ellos, los padres debemos emplear todas las estrategias posibles para hablar con ellos, si sospechamos que
nuestro hijo está en situación de riesgo o padece maltrato.
Formas de ayudar en un maltrato
Hay muchas formas de ayudar al compañero o compañera sin tener que enfrentarte con los agresores. Te
sugerimos las siguientes estrategias:
No rÃ−as las gracias de los que se meten con otros.
Habla con el compañero acosado y pregúntale cómo se siente y lo que está ocurriendo.
Comenta con un profesor de confianza lo que estás viendo.
Cuenta en casa la situación y busca consejo en tus padres.
En caso de agresiones reiteradas o de intensidad muy grave (pelea, vejaciones, robos, agresiones en los
vestuarios del gimnasio, persecuciones a la salida de clase, amenazas graves, u otras acciones que puedan
causar mucho daño), avisad inmediatamente a un adulto.
Propón la discusión de este tema en TutorÃ−a como preocupación del grupo.
Crea, con la ayuda del Tutor, un grupo de voluntarios que ayuden a posibles vÃ−ctimas.
Redactad entre todos, en TutorÃ−a, un código de respeto entre compañeros.
No calles: es tolerancia hacia el agresor.
Ponte en contacto con la organización de protección del menor PROTEGELES [email protected]
Bullying en los colegios
En España, se estima que un 1,6 por ciento de los niños y jóvenes estudiantes sufren por este fenómeno
de manera constante y que un 5,7 por ciento lo vive esporádicamente. Los datos varÃ−an en función de la
fuente de la que procedan y del enfoque a la hora de estudiar el fenómeno.
Una encuesta del Instituto de la Juventud (INJUVE) eleva el porcentaje de vÃ−ctimas de violencia fÃ−sica o
psicológica habitual a un 3 por ciento de los alumnos. Y afirma que un 16 por ciento de los niños y
jóvenes encuestados reconoce que ha participado en exclusiones de compañeros o en agresiones
psicológicas.
El Defensor del Pueblo señala que el 5 por ciento de los alumnos reconoce que algún compañero le pega,
mientras el Instituto de Evaluación y Asesoramiento Educativo (IDEA) indica que un 49 por ciento de los
estudiantes dice ser insultado o criticado en el colegio, y que un 13,4 por ciento confiesa haber pegado a sus
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compañeros.
Información para alumnos
Algunos chicos y chicas creen que, cuando se meten con ellos, lo mejor es callarse y pasar desapercibido,
pero eso agrava la situación. Tampoco hay que ir por el mundo desafiando a aquellos que nos gastan una
broma o que se meten un poco con nosotros. Pero: cuando de forma continuada se metan mucho contigo, o
con un compañero, debes recordar lo siguiente:
Cuéntaselo a alguien: a un amigo, un profesor, a tus padres ...
No es ninguna vergüenza pedir ayuda. Hazlo y te escucharán.
Busca protección en otros compañeros: no andes solo/a; busca amigos/as con quien relacionarte.
Respétate a ti mismo/a y piensa que nadie tiene derecho a tratarte mal y a hacerte daño. Sé firme y
convéncete de que tú vales tanto como cualquier otra persona.
Intenta no mostrar miedo. En cuanto puedas, expresa tus sentimientos a alguien en quien puedas confiar y que
pueda ayudarte a buscar soluciones.
Hazle saber al profesor Tutor lo que te pasa y que te gustarÃ−a que se hablara de la convivencia en tu grupo
clase, sin tener que centrarse en tu problema en particular.
Revisa si hay algunas cosas de las que dices o haces que irrita a tus compañeros o no suele gustarles e
intenta cambiarlas. Practica otras formas de responder en esas situaciones concretas.
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