Así capturó el teniente Maillo al temible cabecilla Moore

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Así capturó el teniente Maillo al temible cabecilla Moore - ABC.es
02/02/13 19:49
HEMEROTECA
HEMEROTECA
Así capturó el teniente Maillo al temible cabecilla Moore
GUILLERMO D. OLMOGOLMO
Día 03/12/2012 - 11.12h
En el 1906 la banda del carlista Guillermo Moore campaba a sus anchas por Cataluña. Hasta que un guardia civil le paró los pies
ARCHIVO ABC
Los hombres de Maillo, en una imagen de 1907
ARCHIVO ABC
Los guardias que apresaron a Moore reciben la medalla al mérito militar
Tipos duros. Mirada severa, bigote poblado e impecable, grave porte y marcial apostura. Así lucían el teniente Maillo y sus hombres, guardias civiles de la vieja escuela, los únicos
capaces de capturar al cabecilla Guillermo Moore y su partida rebelde.
Corría el año 1906. Desde los primeros compases del siglo XX, Cataluña era el escenario de fallidos conatos de levantamiento carlista. Partidas de guerrilleros hacían esporádicas
apariciones y trataban de reactivar la llama de la insurrección que hiciera caer el Régimen de la Restauración y colocara en el trono al pretendiente Don Carlos. Jugaban al ratón y
al gato con las fuerzas estatales y causaban graves perjuicios a los campesinos catalanes, a los que muchas veces exigían dinero y víveres, cuando no los hacían directamente víctimas
del pillaje.
El Gobierno de Madrid vivía con gran preocupación estos episodios y mantenía una gran concentración de fuerzas en los territorios en los que se temía que prosperara una nueva
rebelión. Como relata Eduardo González Calleja en su libro «La razón de la fuerza. Orden público, subversión y violencia política en la España de la Restauración», a menudo se
ordenaba a los efectivos militares la realización de maniobras con un fin únicamente disuasorio.
A todos estos movimientos había asistido Guillermo Moore sin decidirse a levantarse contra el Gobierno. Erigido en jefe de la casa de Don Carlos en el año 1901, Moore llevaba al
frente de la camarilla conspiradora desde 1899, pero, pese a los ímpetus de otros altos mandos carlistas, había apostado por no precipitarse y buscar el momento propicio para dar el
golpe definitivo.
Desafío al Estado
A partir de 1906, los acontecimientos se precipitan. El 17 de septiembre se avista en Valls una partida de una veintena de carlistas. Fuerzas acuarteladas en Reus salen en su busca.
Sin éxito. Solo encontraron los alambres de telégrafo saboteados que dejaron a su paso. Ese mismo día es detenido en Barcelona el joven José Vives, al que se interviene una pistola
Browning y que declara que los carlistas llevan cuatro meses planeando el alzamiento. Dos días después, la Guardia Civil arresta en Calafell a Ramón Berga, jefe de otra partida
carlista y llegan noticias de que los rebeldes han sido vistos en las cercanías de Manresa. También en Tarragona, Lérida… en todos los confines de Cataluña proliferan las noticias de
las bandas que desafían a la autoridad del Estado.
Mientras, en Madrid crece la inquietud entre los miembros del Gobierno. Pese a los mensajes de Juan Vázquez de Mella y otros dirigentes carlistas en el Congreso, que aseguran
que el pretendiente descarta la vía insurreccional, en el Ministerio de la Gobernación saben que algo está ocurriendo. Efectivamente, Moore se ha echado por fin al monte. Junto a su
hermano Enrique y un cura llamado Juliá ha abrazado ya el camino de la violencia para hacer caer al joven Rey Alfonso XIII.
Las cuitas del agente Ramírez
No son Moore y sus compinches los únicos que se mueven en Cataluña. También lo hacen las fuerzas del orden, aunque algunas con más éxito que otras. El 29 de marzo, ABC
informaba de la misión especial del agente de Policía Ramírez. Enviado a Calella para seguir el rastro de los conspiradores carlistas, Ramírez se ve obligado a pedir auxilio a las
fuerzas de la Guardia Civil al ver comprometida su integridad. Pero será el teniente de la Guardia Civil Emilio Maillo Núñez el que dé caza a la presa más codiciada. Tras meses de
correrías en su busca, en vísperas de la navidad de 1906 Maillo y sus hombres llevan a cabo el servicio de su vida.
El teniente ha recibido informaciones que apuntan a que Moore y su banda se ocultan en Casetllfullit del Boix, un pueblecito de la comarca barcelonesa del Bages. Así que, en plena
madrugada, escoltado por los diez tipos de la foto, recorre sigilosamente las callejuelas vacías del lugar. Finalmente dan con Moore y su banda en la conocida como Casa Torre del
Forn. Son 20 guerrilleros fuertemente armados frente a la decena de guardias que manda Maillo. Evitando un enfrentamiento abierto, el teniente elige a uno de sus hombres y se
adentra con él en la casa sin ser visto. Maillo consigue llegar hasta el cuarto de Moore, al que no da tiempo a esgrimir su revólver y consigue reducirle. Con su jefe como rehén, Maillo
obliga al resto de rebeldes a rendirse a la Guardia Civil.
http://www.abc.es/archivo/20121203/abci-teniente-maillo-cabecilla-carlista-201211271603.html
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