pam228 riesgos del reposo en cama

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INFORMACIONES DE INTERES GENERAL
Descanso en cama
Reposo en cama...pero sin excesos
Aunque hasta no hace mucho tiempo, parecía una obviedad el utilizar el reposo en cama
como tratamiento frente a casi cualquier tipo de situación clínica, diversos estudios han ido
demostrando a lo largo de los últimos años, que en determinados casos, más que un beneficio
lo que puede aportar es un perjuicio para el paciente.
El sueño es un requerimiento diario para el normal funcionamiento del ser humano. Aquellos
pacientes que se encuentran débiles debido a una reciente enfermedad, no encuentran nada mejor
que el reposo en cama, tal vez debido al hecho asumido desde hace muchos años de que el reposo
en cama es aconsejable en casi cualquier circunstancia clínica. Ya de la desde la época de
Hipócrates se empezó a postular el hecho de que cualquier dolor provocado por el movimiento de
un individuo, podía ser aliviado por el reposo. En épocas posteriores se ha enfatizado la importancia
del reposo en cama como medida de tratamiento para muchas enfermedades.
Esta idea del reposo como medida ineludible contra casi cualquier enfermedad, ha permanecido
hasta nuestros días, incluso reflejada en el hecho de medir la capacidad de los hospitales por su
número de camas. Pero lo que tal vez se ha olvidado ha sido que ese reposo en cama no deja de
ser una medida de tratamiento y como tal debe de ser evaluado, para mostrar su eficacia real.
Ya a partir de los años 40 empezaron a surgir voces discordantes respecto al hecho de que se
debiese aplicar reposo de forma indiscriminada, mostrándose con diversos estudios la ineficacia de
reposos prolongados tras cirugía. Así se ha ido evolucionando en este sentido, acortando de
semanas a días el tiempo de reposo en cama postoperatorio.
El presente estudio ha analizado la bibliografía existente en la que se hubiese trabajado sobre la
eficacia real de la prescripción de reposo en cama para cualquier indicación, intentando averiguar si
su aplicación indiscriminada puede ser más un perjuicio que un beneficio. Se han analizado estudios
publicados desde 1966, habiéndose registrado 39 estudios que analizaron el reposo en cama frente
a 15 situaciones clínicas diferentes. De los 24 estudios que analizaron el reposo después de un
procedimiento médico, en ninguno se registro clara mejora, mientras que en 8 de ellos se registró un
empeoramiento de determinados síntomas. Por otro lado, en 15 estudios que analizaron la eficacia
de la prescripción de reposo como primera medida de tratamiento, en ninguno se registró un
beneficio real, mientras que en 9 se empeoró de forma significativa.
Los estudios analizados proporcionan una escasa base para afirmar que el reposo en cama deba ser
utilizado de una forma amplia, en distintos tipos de circunstancias. Más bien al contrario, puede
provocar un retraso de la recuperación e incluso perjudicar al propio paciente. Así por ejemplo,
parecía un hecho evidente el utilizar el reposo prolongado tras un infarto de miocardio como
primera medida, para reducir el riesgo de recaída. Ya desde 1938, se empezaron a realizar estudios
que demostraron que un reposo en cama prolongado no era beneficioso, sino más bien al contrario;
perjudicial. Muchos estudios posteriores han mostrado la ineficacia de un reposo en cama
prolongado tras un infarto, e incluso alguno ha sugerido un peligro potencial. Así, actualmente
únicamente se recomiendan 12 horas de reposo en cama tras un infarto.
Por tanto, podríamos afirmar (Dock W,1944) que "el reposo en cama es una forma de terapia no
fisiológica y potencialmente peligrosa, que solo debe ser prescrita para indicaciones concretas y
retirada lo antes posible".
No obstante son necesarios más estudios que analicen el reposo en cama como medida de
tratamiento, como variable del estudio, ya que a parte de los estudios revisados existen otros
trabajos interesantes que aportan datos importantes y que han sido rechazados por haber sido
diseñado el estudio en base a otros criterios.
Allen C, Glasziou P, Del Mar C. Bed rest: a potentially harmful treatment needing more careful evaluation. Lancet
1999;354:1229-33.
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