EL CREDO de Nicea

Anuncio
EL CREDO de
Nicea-Constantinopla
Creo en un solo Dios,
Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la
tierra,
de todo lo visible y lo
invisible.
Y resucitó al tercer día,
según las Escrituras,
y subió al cielo,
y está sentado a la derecha
del Padre;
y de nuevo vendrá con gloria
para juzgar a vivos y
muertos,
y su reino no tendrá fin.
Creo en un solo Señor,
Jesucristo,
Hijo único de Dios,
nacido del Padre
antes de todos los siglos:
Dios de Dios, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios
verdadero,
engendrado, no creado,
de la misma naturaleza del
Padre,
por quien todo fue hecho;
que por nosotros,los hombres,
y por nuestra salvación bajó
del cielo,
Confieso que hay un solo
Bautismo
para el perdón de los
pecados.
Espero la resurrección de los
muertos
y la vida del mundo futuro.
Amén.
Y por obra del Espíritu Santo
se encarnó de María,la Virgen,
y se hizo hombre;
Y por nuestra causa
fue crucificado
en tiempos de Poncio Pilato;
padeció y fue sepultado,
1
Misionero. Armando F Bravo
Creo en el Espíritu Santo,
Señor y dador de vida,
que procede del Padre
y del Hijo,
que con el Padre y el Hijo
recibe una misma adoración
y gloria,
y que habló por los profetas.
Creo en la Iglesia,
que es una, santa, católica y
apostólica.
EL CREDO
De los Apóstoles
Creo en Dios,
Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo, su único Hijo,
Nuestro Señor,
Que fue concebido por obra y gracia
del Espíritu Santo,
Misionero. Armando F Bravo
Nació de Santa María Virgen,
Padeció bajo el poder de Poncio Pilato
fue crucificado, muerto y sepultado,
descendió a los infiernos,
Al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos
y está sentado a la derecha de Dios,
Padre todopoderoso.
Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo
La santa Iglesia católica,
la comunión de los santos,
El perdón de los pecados,
la resurrección de la carne
y la vida eterna.
Amén.
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OBJETIVO Y EXPLICACION DEL
LOGOTIPO DEL AÑO DE LA FE
Benedicto XVI anuncia el Año de la Fe
Ofrecemos la homilía que Benedicto XVI pronunció el domingo 16 de octubre
de 2011 durante la celebración eucarística de clausura del primer encuentro
internacional de nuevos evangelizadores, que presidió en la Basílica
vaticana.
Este “Año de la fe” empezará el 11 de octubre
del 2012, en el 50º aniversario de la apertura
del Concilio Vaticano II, y terminará el 24 de
noviembre del 2013, Solemnidad de Cristo Rey
del Universo. Será un momento de gracia y
de compromiso por una conversión a Dios
cada vez más plena, para reforzar nuestra
fe en Él y para anunciarlo con alegría al
hombre de nuestro tiempo.
El comienzo del Año de la fe coincide con el recuerdo agradecido de dos
grandes eventos que han marcado el rostro de la Iglesia de nuestros días:
los cincuenta años pasados desde la apertura del Concilio Vaticano
II por voluntad del Beato Juan XXIII (1 de octubre de 1962) y los veinte
años desde la promulgación del Catecismo de la Iglesia Católica,
legado a la Iglesia por el Beato Juan Pablo II (11 de octubre de 1992).
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Misionero. Armando F Bravo
Precisamente para dar renovado impulso a la
misión de toda la Iglesia de conducir a los
hombres fuera del desierto en el que a menudo
se encuentran hacia el lugar de la vida, la
amistad con Cristo que nos da su vida en
plenitud, quisiera anunciar en esta Celebración
eucarística que he decidido declarar un “Año
de la fe” que ilustraré con una especial Carta
apostólica.
EL LOGO DEL AÑO DE LA FE
EXPLICACIÓN DE LOGO: Sobre un
campo
cuadrado,
enmarcado,
se
representa simbólicamente una barca –
imagen de la Iglesia- en navegación sobre
olas apenas insinuadas gráficamente cuyo
árbol maestro es una cruz que iza las
velas con signos dinámicos que realizan el
monograma de Cristo; el fondo de las
velas es un sol que asociado al
monograma hace referencia también a la
eucaristía.
CITA BIBLICA:
MATEO 14,22-36
JESUS CAMINA SOBRE LAS AGUAS
Los discípulos, viéndole caminar sobre el mar, se turbaron y decían:
«Es un fantasma», y de miedo se pusieron a gritar. Pero al instante les habló
Jesús diciendo: « ¡Animo!, que soy yo; no temáis.» Pedro le
respondió: «Señor, si eres tú, mándame ir donde ti sobre las
aguas.»
« ¡Ven!», le dijo. Bajó Pedro de la barca y se puso a caminar
sobre las aguas, yendo hacia Jesús. Pero, viendo la violencia del
viento, le entró miedo y, como comenzara a hundirse, gritó: «
¡Señor, sálvame!» Al punto Jesús, tendiendo la mano, le agarró y le dice:
«Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?» Subieron a la barca y amainó el
viento. Y los que estaban en la barca se postraron ante él diciendo:
«Verdaderamente eres Hijo de Dios.»
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Misionero. Armando F Bravo
Inmediatamente obligó a los discípulos a subir a la barca y a ir por
delante de él a la otra orilla, mientras él despedía a la gente. Después de
despedir a la gente, subió al monte a solas para orar; al atardecer estaba
solo allí. La barca se hallaba ya distante de la tierra muchos estadios,
zarandeada por las olas, pues el viento era contrario. Y a la cuarta
vigilia de la noche vino él hacia ellos, caminando sobre el mar.
Terminada la travesía, llegaron a tierra en Genesaret. Los hombres de
aquel lugar, apenas le reconocieron, pregonaron la noticia por toda aquella
comarca y le presentaron todos los enfermos. Le pedían que tocaran siquiera
la orla de su manto; y cuantos la tocaron quedaron salvados.
Palabra de Dios.
REFLEXION DEL TEXTO BIBLICO
LA BARCA ------------------EL AGUA -------------------LA VIOLENCIA DEL VIENTOJESUS ----------------------LA OSCURIDAD ------------ALUCINACIONES -----------
Símbolo de la Iglesia.
Símbolo de las dificultades.
Símbolo de las dificultades.
Él es la verdadera paz y tranquilidad.
Símbolo del miedo, pecado, confusión.
Símbolo de
COMENTARIO
Es una afirmación de su divinidad al afirmar su dominio sobre el mar.
En los tiempos antiguos, la gente percibía el mar como una presencia
rebelde, amenazante circundante. Incluso en el antiguo Israel, la historia de
la creación en Génesis 1 describe a Dios poniendo orden en un caos preexistente, que separa el mar de la tierra seca para que habiten las criaturas
humanas de Dios. Esto se resume cuando Dios libera a los esclavos
hebreos de Egipto, recreando el pueblo de la alianza, al separar el
Mar Rojo de su curso, y haciendo que el agua vuelva a fluir y se
ahogaran sus perseguidores.
Nuestra liturgia capta este misterio, cuando Dios produce vida de las
profundidades oscura y mortales, cuando sumergimos a los nuevos
cristianos en las aguas del bautismo. (Ver. Oración del Agua del
Bautismo).
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Misionero. Armando F Bravo
Los discípulos se marcharon por la noche sin "la Luz del mundo". Confiados
en el poder y la fuerza propios, ellos pensaban que pudiesen
controlar las circunstancias. Pronto su esfuerzo resultó insuficiente;
y el mar que creían tan fácil de dominar, incontrolable. ¿Dónde está el
Señor? ¿Acaso los ha abandonado? Cristo jamás abandona a los suyos,
aunque ellos mismos le hayan dejado en la orilla, y solos se atrevan de
afrontar las aguas turbulentas de la vida.
A nuestra barca particular, y también a la barca de la Iglesia le
vienen vientos fuertes en contra y tenemos miedo de naufragar. Sin
embargo, del mismo modo como para aquellos apóstoles, la paz y la
serenidad nos vendrán de que admitamos a Jesús junto a nosotros. Sólo así
podremos oír que nos dice: “ánimo, soy yo, no tengáis miedo”.
Cristo, desde el monte donde habla con su Padre, les ve luchando en
vano contra las tempestades del mundo. Les ve sufrir bregando en
su autosuficiencia. Les ama, tiene compasión de ellos y baja de la
montaña en su auxilio. Jesucristo hace lo imposible para llegar al lado de sus
elegidos. Tanto es así que ni siquiera los discípulos, sus íntimos conocidos,
se lo creen; pues piensan que él es un fantasma y le tienen miedo. Cristo,
sin ningún regaño, les dice simplemente: "Soy yo. No temáis." y les lleva a
un puerto seguro.
Por tanto, hoy Cristo nos invita a permanecer en su amor y a ser
fuertes ante las dificultades. Porque Él está con nosotros y sólo con Él
seremos capaces de vencer los vientos más fuertes que arrecien contra
nuestra barca.
PREGUNTAS
¿Cómo vas navegando la barca de tu matrimonio?
¿Cómo llevas navegando la barca de tu familia? (de tus hijos/as, esposo/a)
¿Cómo estas navegando tu vida personal?
¿Qué tormentas y vientos fuertes has encontrado en el mar de la vida?
¿En que lugar esta Jesús en tu vida y en tu familia?
¿Quiénes te han querido hundir en medio del mar de problemas?
¿Qué enemigos encontramos en la navegación de la vida?
¿Has querido como Pedro caminar sobre el agua pensando resolver todo en
la vida pero sin Dios?
¿Qué te da seguridad para continuar tu navegación?
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Misionero. Armando F Bravo
¿Cómo te has mantenido firme para seguir navegando tu barca?
LA BARCA
Representa a
LA IGLESIA
Representa a
LA CRUZ
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Misionero. Armando F Bravo
EL ARBOL MAESTRO
El monograma I H S
Significa:
Jesús Salvador de
los Hombres.
En latín:
Iesus Hominum
Salvator
Representa a
LA EUCARISTIA
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Misionero. Armando F Bravo
El SOL
NUEVE PREGUNTAS
SOBRE EL AÑO DE LA FE
1. ¿Qué es el Año de la Fe?
El Año de la Fe "es una invitación a una auténtica y renovada conversión al
Señor, único Salvador del mundo" (Porta Fidei, 6).
2. ¿Cuando inicia y termina?
Inicia el 11 de octubre de 2012 y terminará el 24 de noviembre de 2013.
3. ¿Por qué esas fechas?
El 11 de octubre coinciden dos aniversarios: el 50 aniversario de la apertura
del Concilio Vaticano II y el 20 aniversario de la promulgación del Catecismo
de la Iglesia Católica. La clausura, el 24 de noviembre, será la solemnidad
de Cristo Rey
4. ¿Por qué el Papa ha convocado este año?
"Mientras que en el pasado era posible reconocer un tejido cultural unitario,
ampliamente aceptado en su referencia al contenido de la fe y a los valores
inspirados por ella, hoy no parece que sea ya así en vastos sectores de la
sociedad, a causa de una profunda crisis de fe que afecta a muchas
personas".
5. ¿Qué medios ha señalado el Santo Padre?
Como expuso en el Motu Proprio "Porta Fidei": Intensificar la celebración
de la fe en la liturgia, especialmente en la Eucaristía; dar testimonio de
la propia fe; y redescubrir los contenidos de la propia fe, expuestos
principalmente en el Catecismo.
6. ¿Dónde tendrá lugar?
Como dijo Benedicto XVI, el alcance será universal. "Tendremos la
oportunidad de confesar la fe en el Señor Resucitado en nuestras
catedrales e iglesias de todo el mundo; en nuestras casas y con nuestras
familias, para que cada uno sienta con fuerza la exigencia de conocer y
transmitir mejor a las generaciones futuras la fe de siempre. En este Año,
las comunidades religiosas, así como las parroquiales, y todas las realidades
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Misionero. Armando F Bravo
Por eso, el Papa invita a una "auténtica y renovada conversión al Señor,
único Salvador del mundo". El objetivo principal de este año es que cada
cristiano "pueda redescubrir el camino de la fe para poner a la luz
siempre con mayor claridad la alegría y el renovado entusiasmo del
encuentro con Cristo".
eclesiales antiguas y nuevas, encontrarán la manera de profesar
públicamente el Credo".
7. ¿Dónde encontrar indicaciones más precisas?
En una nota publicada por la Congregación para la doctrina de la fe. Ahí se
propone, por ejemplo:
8. ¿Qué documentos puedo leer por ahora?
El motu proprio de Benedicto XVI "Porta Fidei";
La nota con indicaciones pastorales para el Año de la Fe;
El Catecismo de la Iglesia Católica;
40 resúmenes sobre la fe cristiana.
9. ¿Donde puedo obtener más información?
Visite el website www.annusfidei.va
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Misionero. Armando F Bravo
- Alentar las peregrinaciones de los fieles a la Sede de Pedro;
- Organizar peregrinaciones, celebraciones y reuniones en los principales
Santuarios.
- Realizar simposios, congresos y reuniones que favorezcan el conocimiento
de los contenidos de la doctrina de la Iglesia Católica, y mantengan abierto
el diálogo entre fe y razón.
- Leer o releer los principales documentos del Concilio Vaticano II.
- Acoger con mayor atención las homilías, catequesis, discursos y otras
intervenciones del Santo Padre.
- Promover trasmisiones televisivas o radiofónicas, películas y publicaciones,
incluso a nivel popular, accesibles a un público amplio, sobre el tema de la
fe.
- Dar a conocer los santos de cada territorio, auténticos testigos de fe.
- Fomentar el aprecio por el patrimonio artístico religioso.
- Preparar y divulgar material de carácter apologético para ayudar a los
fieles a resolver sus dudas.
- Eventos catequéticos para jóvenes que transmitan la belleza de la fe.
- Acercarse con mayor fe y frecuencia al sacramento de la Penitencia.
- Usar en los colegios el compendio del Catecismo de la Iglesia Católica.
- Organizar grupos de lectura del Catecismo y promover su difusión y venta.
EL HOMBRE ES CAPAZ DE DIOS
CATIC 26. Cuando profesamos nuestra fe, comenzamos
diciendo: "Creo" o "Creemos". Antes de exponer la fe de la
Iglesia tal como es confesada en el CREDO, celebrada en
la LITURGIA, vivida en la práctica de los MANDAMIENTOS
y en la ORACIÓN, nos preguntamos qué significa "creer". La
fe es la respuesta del hombre a Dios que se revela y se
entrega a él, dando al mismo tiempo una luz
sobreabundante al hombre que busca el sentido último
de su vida.
EL CATECISMO TIENE CUATRO PARTES:
1: PROFESIÓN DE LA FE
-(Credo)
– La fe que creo.
2: CELEBRACIÓN DEL
-(Liturgia)
– La fe que celebro.
MISTERIO CRISTIANO
3: LA VIDA EN CRISTO
-(Moral)
– La fe que vivo.
4: ORACIÓN
-(espiritualidad) – La fe que rezo.
La razón más alta de la dignidad humana consiste en la vocación del
hombre a la comunión con Dios. El hombre es invitado al diálogo con
Dios desde su nacimiento; pues no existe sino porque, creado por Dios
por amor, es conservado siempre por amor; y no vive plenamente
según la verdad si no reconoce libremente aquel amor y se entrega a
su Creador (GS 19,1).
CATIC 28. De múltiples maneras, en su historia, y hasta el día de hoy,
los hombres han expresado a su búsqueda de Dios por medio de sus
creencias y sus comportamientos religiosos (oraciones, sacrificios, cultos,
meditaciones, etc.). A pesar de las ambigüedades que pueden entrañar,
estas formas de expresión son tan universales que se puede llamar
al hombre un ser religioso:
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Misionero. Armando F Bravo
CATIC 27. El deseo de Dios está inscrito en el corazón del hombre,
porque el hombre ha sido creado por Dios y para Dios; y Dios no cesa
de atraer hacia sí al hombre hacia sí, y sólo en Dios encontrará el
hombre la verdad y la dicha que no cesa de buscar:
Dios creó, de un solo principio, todo el linaje humano, para que habitase
sobre toda la faz de la tierra y determinó con exactitud el tiempo y los
límites del lugar donde habían de habitar, con el fin de que buscasen a Dios,
para ver si a tientas le buscaban y le hallaban; por más que no se encuentra
lejos de cada uno de nosotros; pues en él vivimos, nos movemos y existimos
(Hch 17,26-28).
CATIC 30. "Se alegre el corazón de los que buscan a Dios" (Sal
105,3). Si el hombre puede olvidar o rechazar a Dios, Dios no cesa
de llamar a todo hombre a buscarle para que viva y encuentre la
dicha. Pero esta búsqueda exige del hombre todo el esfuerzo de su
inteligencia, la rectitud de su voluntad, "un corazón recto", y también el
testimonio de otros que le enseñen a buscar a Dios.
Misionero. Armando F Bravo
Tú eres grande, Señor, y muy digno de alabanza: grande es tu poder,
y tu sabiduría no tiene medida. Y el hombre, pequeña parte de tu
creación, pretende alabarte, precisamente el hombre que, revestido de su
condición mortal, lleva en sí el testimonio de su pecado y el testimonio de
que tú resistes a los soberbios. A pesar de todo, el hombre, pequeña parte
de tu creación, quiere alabarte. Tú mismo le incitas a ello, haciendo que
encuentre sus delicias en tu alabanza, porque nos has hecho para ti
y nuestro corazón está inquieto mientras no descansa en ti (S.
Agustín, conf. 1,1,1).
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LA SIEMBRA DE LA DESCONFIANZA
Leer texto en el libro MEDITACIONES SOBRE LA FE
pagina 70 y71 para complementar.
--ADAN EN EL JARDIN DEL EDEN. GENESIS 2,15-17
--LA TENTACION Y EL PECADO.
GENESIS 3, 1-13
--LA SENTENCIA DE DIOS.
GENESIS 3, 14-19
Cuando analizamos como surge el mal en el
hombre, nos damos cuenta de que en los
cimientos del mal, esta la falta de sencillez, y el
no confiar como niño en Dios. Así fue desde los
comienzos de la historia de los hombres, cuando la primera pareja fue
sometida a la prueba de la fe.
Lo que hizo fue sembrar la desconfianza (Gen 3,1-6). Lo hizo de una
manera perfecta desde el punto de vista psicológico, como solamente el
sabe hacerlo. No dijo: sean infieles, desobedientes; no, lo que el trato de
hacer, fue convencer a la primera pareja de que en Dios no había
amor, no había sinceridad, no había verdad. En las bases del
mecanismo del mal, que condujo al pecado original, esta la siembra de la
desconfianza; la cual tiene una gran repercusión psicológica. El hombre
que desconfía se siente amenazado. La persona de la que desconfió
es para mí un peligro, y despierta en mi temor.
Nosotros también somos tentados por la siembra de la desconfianza.
El pecado destruye al hombre, pero también lo destruye el temor que
acompaña al pecado. Esa sensación de peligro en definitiva nos afecta,
porque una de las principales necesidades psíquicas del ser humano
es la de sentir seguridad. Esto ya nos permite afirmar que: el temor
contra el que no luchamos, es un temor del que somos culpables.
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Misionero. Armando F Bravo
En los comienzos de la historia del hombre su confianza fue puesta a
prueba. Fue como si Dios preguntara al hombre: ¿confías en mí? ¿Eres
conmigo sencillo y confiado como un niño? el texto bíblico nos dice
claramente que el hombre fue atacado por Satanás precisamente en ese
sentido. Satanás no trato de convencer a la primera pareja de que
debían actuar mal porque si, de que debían pecar.
LA RESPUESTA DEL HOMBRE A DIOS
CREO
LA OBEDIENCIA DE LA FE
CATIC 144 Obedecer ("ob-audire") en la fe, es someterse libremente
a la palabra escuchada, porque su verdad está garantizada por Dios,
la Verdad misma. De esta obediencia, Abraham es el modelo que nos
propone la Sagrada Escritura. La Virgen María es la realización más perfecta
de la misma.
Abraham, "el padre de todos los creyentes"
CATIC 146 "La fe es garantía de lo que se espera; la prueba de
realidades que no se ven" (Hb 11,1). "Creyó Abraham en Dios y le
reputado como justicia" (Rom 4,3; cf. Gn 15,6). Gracias a esta
poderosa" (Rom 4,20), Abraham vino a ser "el padre de todos
creyentes" (Rom 4,11.18; cf. Gn 15,15).
las
fue
"fe
los
María: "Dichosa la que ha creído"
CATIC 148 La Virgen María realiza de la manera más perfecta la
obediencia de la fe. En la fe, María acogió el anuncio y la promesa
que le traía el ángel Gabriel, creyendo que "nada es imposible para
Dios" (Lc 1,37; cf. Gn 18,14) y dando su asentimiento: "He aquí la
esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra" (Lc 1,38). Isabel la
saludó: "¡Dichosa la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron
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Misionero. Armando F Bravo
CATIC 145 La carta a los Hebreos, en el gran
elogio de la fe de los antepasados insiste
particularmente en la fe de Abraham: "Por la
fe, Abraham obedeció y salió para el lugar que
había de recibir en herencia, y salió sin saber a
dónde iba" (Hb 11,8; cf. Gn 12,1-4). Por la fe,
vivió como extranjero y peregrino en la Tierra
prometida (cf. Gn 23,4). Por la fe, a Sara se
otorgó el concebir al hijo de la promesa. Por la fe, finalmente,
Abraham ofreció a su hijo único en sacrificio (cf. Hb 11,17).
dichas de parte del Señor!" (Lc 1,45). Por esta fe todas
las generaciones la proclamarán bienaventurada (cf. Lc
1,48).
CATIC 149 Durante toda su vida, y hasta su última
prueba (cf. Lc 2,35), cuando Jesús, su hijo, murió en la
cruz, su fe no vaciló. María no cesó de creer en el
"cumplimiento" de la palabra de Dios. Por todo ello,
la Iglesia venera en María la realización más pura de la
fe.
"YO SE EN QUIEN TENGO PUESTA MI FE"
(2 Tim 1,12)
Creer solo en Dios
CATIC 150 La fe es ante todo una adhesión personal del hombre a
Dios; es al mismo tiempo e inseparablemente el asentimiento libre a
toda la verdad que Dios ha revelado. En cuanto adhesión personal a Dios
y asentimiento a la verdad que él ha revelado, la fe cristiana difiere de la fe
en una persona humana. Es justo y bueno confiarse totalmente a Dios
y creer absolutamente lo que él dice. Sería vano y errado poner una
fe semejante en una criatura (cf. Jr 17,5-6; Sal 40,5; 146,3-4).
CATIC 151 Para el cristiano, creer en Dios es inseparablemente creer
en aquel que él ha enviado, "su Hijo amado", en quien ha puesto
toda su complacencia (Mc 1,11). Dios nos ha dicho que les
escuchemos (cf. Mc 9,7). El Señor mismo dice a sus discípulos: "Creed en
Dios, creed también en mí" (Jn 14,1). Podemos creer en Jesucristo porque
es Dios, el Verbo hecho carne: "A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo único,
que está en el seno del Padre, él lo ha contado" (Jn 1,18). Porque "ha visto
al Padre" (Jn 6,46), él es único en conocerlo y en poderlo revelar (cf. Mt
11,27).
Creer en el Espíritu Santo
CATIC 152 No se puede creer en Jesucristo sin tener parte en su
Espíritu. Es el Espíritu Santo quien revela a los hombres quién es
Jesús. Porque "nadie puede decir: 'Jesús es Señor' sino bajo la
acción del Espíritu Santo" (1 Cor 12,3). "El Espíritu todo lo sondea,
hasta las profundidades de Dios...Nadie conoce lo íntimo de Dios, sino el
15
Misionero. Armando F Bravo
Creer en Jesucristo, el Hijo de Dios
Espíritu de Dios" (1 Cor 2,10-11). Sólo Dios conoce a Dios enteramente.
Nosotros creemos en el Espíritu Santo porque es Dios.
La Iglesia no cesa de confesar su fe en un solo Dios, Padre, Hijo y
Espíritu Santo.
LAS CARACTERISTICAS DE LA FE
La fe es una gracia
CATIC 153 Cuando San Pedro confiesa que Jesús es el Cristo, el Hijo de
Dios vivo, Jesús le declara que esta revelación no le ha venido "de la carne y
de la sangre, sino de mi Padre que está en los cielos" (Mt 16,17; cf. Ga
1,15; Mt 11,25). La fe es un don de Dios, una virtud sobrenatural
infundida por él, "Para dar esta respuesta de la fe es necesaria la
gracia de Dios, que se adelanta y nos ayuda, junto con el auxilio
interior del Espíritu Santo, que mueve el corazón, lo dirige a Dios,
abre los ojos del espíritu y concede `a todos gusto en aceptar y
creer la verdad'" (DV 5).
La fe es un acto humano
CATIC 155 En la fe, la inteligencia y la voluntad humanas cooperan
con la gracia divina: "Creer es un acto del entendimiento que asiente a la
verdad divina por imperio de la voluntad movida por Dios mediante la
gracia" (S. Tomás de A., s.th. 2-2, 2,9; cf. Cc. Vaticano I: DS 3010).
La fe y la inteligencia
CATIC 156 El motivo de creer no radica en el hecho de que las
verdades reveladas aparezcan como verdaderas e inteligibles a la luz
de nuestra razón natural. Creemos "a causa de la autoridad de Dios
mismo que revela y que no puede engañarse ni engañarnos".
CATIC 157 La fe es cierta, más cierta que todo conocimiento humano,
porque se funda en la Palabra misma de Dios, que no puede mentir.
Ciertamente las verdades reveladas pueden parecer oscuras a la razón y a la
16
Misionero. Armando F Bravo
CATIC 154 Sólo es posible creer por la gracia y los auxilios interiores
del Espíritu Santo. Pero no es menos cierto que creer es un acto
auténticamente humano. No es contrario ni a la libertad ni a la
inteligencia del hombre depositar la confianza en Dios y adherirse a
las verdades por él reveladas.
experiencia humanas, pero "la certeza que da la luz divina es mayor que la
que da la luz de la razón natural" (S. Tomás de Aquino, s.th. 2-2, 171,5,
obj.3). "Diez mil dificultades no hacen una sola duda" (J.H. Newman, apol.).
CATIC 158 "La fe trata de comprender" (S. Anselmo, prosl. proem.): es
inherente a la fe que el creyente desee conocer mejor a aquel en quien ha
puesto su fe, y comprender mejor lo que le ha sido revelado; un
conocimiento más penetrante suscitará a su vez una fe mayor, cada vez más
encendida de amor. La gracia de la fe abre "los ojos del corazón" (Ef
1,18) para una inteligencia viva de los contenidos de la Revelación,
es decir, del conjunto del designio de Dios y de los misterios de la fe,
de su conexión entre sí y con Cristo, centro del Misterio revelado.
CATIC 159 Fe y ciencia. "A pesar de que la fe esté por encima de la
razón, jamás puede haber desacuerdo entre ellas. Puesto que el mismo
Dios que revela los misterios y comunica la fe ha hecho descender en el
espíritu humano la luz de la razón, Dios no podría negarse a sí mismo ni
lo verdadero contradecir jamás a lo verdadero" (Cc. Vaticano I: DS
3017).
La libertad de la fe
"Ciertamente, Dios llama a los hombres a servirle en espíritu y en verdad.
Por ello, quedan vinculados por su conciencia, pero no coaccionados...Esto
se hizo patente, sobre todo, en Cristo Jesús" (DH 11). En efecto, Cristo
invitó a la fe y a la conversión, él no forzó jamás a nadie jamás. "Dio
testimonio de la verdad, pero no quiso imponerla por la fuerza a los
que le contradecían. Pues su reino...crece por el amor con que Cristo,
exaltado en la cruz, atrae a los hombres hacia Él" (DH 11).
La necesidad de la fe
CATIC 161 Creer en Cristo Jesús y en aquél que lo envió para
salvarnos es necesario para obtener esa salvación (cf. Mc 16,16; Jn
3,36; 6,40 e.a.). "Puesto que `sin la fe... es imposible agradar a Dios' (Hb
11,6) y llegar a participar en la condición de sus hijos, nadie es justificado
sin ella y nadie, a no ser que `haya perseverado en ella hasta el fin' (Mt
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Misionero. Armando F Bravo
CATIC 160 "El hombre, al creer, debe responder voluntariamente a
Dios; nadie debe estar obligado contra su voluntad a abrazar la fe.
En efecto, el acto de fe es voluntario por su propia naturaleza" (DH
10; cf. CIC, can.748,2).
10,22; 24,13), obtendrá la vida eterna" (Cc. Vaticano I: DS 3012; cf. Cc. de
Trento: DS 1532).
La perseverancia en la fe
CATIC 162 La fe es un don gratuito que Dios hace al hombre. Este don
inestimable podemos perderlo; S. Pablo advierte de ello a Timoteo:
"Combate el buen combate, conservando la fe y la conciencia recta; algunos,
por haberla rechazado, naufragaron en la fe" (1 Tm 1,18-19).
Misionero. Armando F Bravo
Para vivir, crecer y perseverar hasta el fin en la fe debemos
alimentarla con la Palabra de Dios; debemos pedir al Señor que la
aumente (cf. Mc 9,24; Lc 17,5; 22,32); debe "actuar por la caridad"
(Ga 5,6; cf. St 2,14-26), ser sostenida por la esperanza (cf. Rom
15,13) y estar enraizada en la fe de la Iglesia.
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EL BAUTISMO, PUERTA DE LA FE
¿QUÉ ES EL BAUTISMO?
El Catecismo de la Iglesia Católica en su número 1213 define así al
Bautismo: "es el fundamento de toda la vida cristiana, el pórtico de la
vida en el Espíritu y la puerta de acceso a los otros Sacramentos. Por
el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos
de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y hechos partícipes de su
misión".
"MIRA, SEÑOR, LA FE DE TU IGLESIA"
CATIC 145 La salvación viene solo de Dios; pero puesto que recibimos la
vida de la fe a través de la Iglesia, ésta es nuestra madre: "Creemos en la
Iglesia como la madre de nuestro nuevo nacimiento, y no en la
Iglesia como si ella fuese el autor de nuestra salvación" (Fausto de
Riez, Spir. 1,2). Porque es nuestra madre, es también la educadora de
nuestra fe.
Un nuevo nacimiento
La palabra clave de la definición es "regenerados" o sea, que somos
generados nuevamente, nacidos de nuevo. En efecto, cuando el fariseo
Nicodemo, de noche, visita a Jesucristo, recibe del Señor la siguiente noticia:
"En verdad te digo, nadie puede ver el Reino de Dios si no nace de
nuevo, de lo alto" (Jn.3, 3). Así como nacemos a la vida natural por
medio de los padres, nacemos a otra vida superior en el Bautismo.
Cuando Jesús dijo: "He venido para que tengan Vida y la tengan en
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Misionero. Armando F Bravo
CATIC 144 La Iglesia es la primera que cree, y así conduce, alimenta
y sostiene mi fe. La Iglesia es la primera que, en todas partes, confiesa al
Señor ("Te per orbem terrarum sancta confitetur Ecclesia", cantamos en el
Te Deum), y con ella y en ella somos impulsados y llevados a confesar
también: "creo", "creemos". Por medio de la Iglesia recibimos la fe y la
vida nueva en Cristo por el bautismo. En el Ritual Romanum, el
ministro del bautismo pregunta al catecúmeno: "¿Qué pides a la
Iglesia de Dios?" Y la respuesta es: "La fe". "¿Qué te da la fe?" "La
vida eterna".
abundancia" (Jn.10, 10), nos estaba prometiendo no la vida natural que se
adquiere por la unión conyugal, sino la Vida Divina que él tiene desde la
eternidad, como Hijo de Dios. Es designio eterno de Dios el que los
hombres lleguemos a participar de su Divinidad. Es lo que llamamos
Gracia Santificante.
Por encima de todo lo que nos proporciona el Bautismo, está el
prodigio de llegar a ser divinizados por el agua y el Espíritu Santo en
el sencillo rito del Bautismo. Es el momento más importante de nuestras
vidas. Si debemos agradecer a nuestros padres naturales el habernos
comunicado la vida humana, ¡cómo podremos agradecer a Dios el
comunicarnos su Vida Divina! La Gracia es evidentemente el don más
extraordinario y preciado del cristiano.
Nos libera del pecado
La Gracia, Vida Divina en nosotros, no puede coexistir con ninguna
clase de pecado. Al ser bautizados, somos liberados automáticamente del
pecado original o cualquier otro pecado, si el bautizado es adulto.
Normalmente se menciona mucho el perdón del pecado original (aunque no
se entienda bien que es) y se pasa por alto lo más importante que es la
divinización de nuestras almas.
Naturalmente no somos hijos de Dios: somos sus criaturas y entre
Dios y el hombre, existe una distancia Infinita. Aunque seamos la
cúspide de la Creación, no tendríamos el derecho de llamar a Dios "Padre",
como un ser inferior, por ejemplo un animal, no tendría derecho de llamar
padre a una persona humana. Pero en- el Bautismo, al ser infundidos
de la Vida Divina, nacemos realmente de Dios, somos elevados por
sobre la naturaleza humana y por eso también llamamos a la Gracia
"Vida Sobrenatural". Por eso San Juan emocionado nos dice: "¡Vean qué
amor singular nos ha dado el Padre, que no solamente nos llamamos
hijos de Dios, sino que lo somos!" (1 Jn.3,1)
Esa es nada menos que la dignidad del cristiano: ser hijo de Dios. Si la
estirpe humana importa y puede ser motivo de legítimo orgullo, el tener
como Padre a Dios mismo, es el clímax de nobleza, indispensable para un
ser humano y a la que accedemos gratuitamente al ser bautizados.
Somos hermanos de Cristo
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Misionero. Armando F Bravo
Nos hace Hijos de Dios
Las maravillas de la obra de Dios en nosotros vienen como en
cascada: al adoptarnos Dios como hijos suyos, también nos hace
automáticamente hermanos de Jesucristo. ¡Ser hermanos de Jesús!
Es el colmo del amor que Dios nos tiene.
Llamar a Cristo "hermano mío" suena a un atrevimiento tan solo
comparable al de llamar al Padre Eterno "papá". Pero no es así, sino
todo lo contrario. Dios quiere que así nos relacionemos con Él.
Somos templos del Espíritu Santo
La divinización del hombre es obra del Espíritu Santo. No hemos sido
bautizados tan solo en agua, sino en agua y Espíritu Santo. El viene a
nosotros calladamente, sin luces celestes ni música angelical, porque
normalmente así actúa Dios, en el silencio de la Fe.
Por eso nuestros cuerpos son sagrados. San Pablo tiene que increpar
duramente a los Corintios que caían en toda clase de depravaciones. "¿No
saben ustedes que son Templo de Dios y que el Espíritu Santo habita
en ustedes? Al que destruya el Templo de Dios, Dios lo destruirá. El
Templo de Dios es santo y ese templo son ustedes" (1 Cor.3, 16-17).
Con mucha naturalidad y espontáneamente admitimos que María
Santísima es nuestra Madre del Cielo, así como tenemos una mamá
en la tierra. Pero no es una ilusión o un mero título "de cariño" sino que al
ser hermanos adoptivos de Jesús por la Gracia, venimos a ser realmente
hijos adoptivos de su Madre. No de otra manera se presentó la Virgen
María al Beato Juan Diego: "¿No estoy yo aquí, que soy tu Madre?
¿No estás acaso en mi regazo?"
Nos hace miembros de la Iglesia
Por el Bautismo, somos agregados al Pueblo de Dios, a la Asamblea
de los Santos, Cuerpo Místico de Cristo, con todos los derechos de un
cristiano, como el acceso a los demás Sacramentos y a la
participación en los tesoros espirituales de la Iglesia que consisten en
los méritos infinitos de Jesucristo y de todos los Santos del Cielo y de la
tierra.
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Misionero. Armando F Bravo
Somos hijos de la Santísima Virgen María
Al mismo tiempo de tan grandes beneficios, quedamos obligados al
cumplimiento de sus leyes, que siempre son, como la misma Ley de
Dios, para beneficio de los cristianos.
Imprime en el alma un carácter
El Bautismo solo puede conferirse una sola vez, como una sola vez
podemos nacer de nuestra madre. El alma queda marcada para
siempre con el carácter de hijo de Dios, aunque posteriormente
renegáramos de la Fe Cristiana o viviéramos en pecado mortal. El
Bautismo es el "sello del Señor con que el Espíritu Santo nos ha marcado
para el día de la redención" (San Agustín). Es en efecto, según San Ireneo,
el "sello de la vida eterna". El fiel que guarde el sello hasta el fin, es
decir, que permanezca fiel a las exigencias de su Bautismo, podrá
morir marcado con el "sello de la Fe" en la espera de la visión
bienaventurada de Dios y de la resurrección al final de los tiempos.
SIGNOS DEL BAUTISMO
Signo de la Cruz
(compromiso)
Oración de los fieles
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Misionero. Armando F Bravo
Bienvenida
Invocación a los santos
Unción del Óleo
(fortaleza espiritual)
Bendición del agua
(limpia y da vida)
Renuncia – Creo
Inmersión bautismal
Unción del Crisma
(Sacerdote, profeta y rey)
Vestidura blanca
(nupcial)
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Misionero. Armando F Bravo
(sepultados con Cristo)
Luz de Cristo
(fe)
Effetá
(oído abierto, boca lista)
Bendición y despedida
CONSIDERAR EL RITUAL DE LOS SACRAMENTOS
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Misionero. Armando F Bravo
Confirmación y Eucaristía
TODO ES GRACIA
LA PARABOLA DE LOS TALENTOS
Mat 25:14 El reino de los Cielos es también como un hombre que, al salir de
viaje, llamó a sus servidores y les confió sus bienes.
Mat 25:15 A uno le dio cinco talentos, a otro dos, y uno solo a un tercero, a
cada uno según su capacidad; y después partió. En seguida,
Mat 25:16 el que había recibido cinco talentos, fue a negociar con ellos y
ganó otros cinco.
Mat 25:17 De la misma manera, el que recibió dos, ganó otros dos,
Mat 25:18 pero el que recibió uno solo, hizo un pozo y enterró el dinero de
su señor.
Mat 25:19 Después de un largo tiempo, llegó el señor y arregló las cuentas
con sus servidores.
Mat 25:20 El que había recibido los cinco talentos se adelantó y le presentó
otros cinco. "Señor, le dijo, me has confiado cinco talentos: aquí están los
otros cinco que he ganado".
Mat 25:21 "Está bien, servidor bueno y fiel, le dijo su señor, ya que
respondiste fielmente en lo poco, te encargaré de mucho más: entra a
participar del gozo de tu señor".
Mat 25:22 Llegó luego el que había recibido dos talentos y le dijo: "Señor,
me has confiado dos talentos: aquí están los otros dos que he ganado".
Mat 25:23 "Está bien, servidor bueno y fiel, ya que respondiste fielmente en
lo poco, te encargaré de mucho más: entra a participar del gozo de tu
señor".
Mat 25:24 Llegó luego el que había recibido un solo talento. "Señor,
le dijo, sé que eres un hombre exigente: cosechas donde no has
sembrado y recoges donde no has esparcido.
Mat 25:25 Por eso tuve miedo y fui a enterrar tu talento: ¡aquí
tienes lo tuyo!".
Mat 25:26 Pero el señor le respondió: "Servidor malo y perezoso, si
sabías que cosecho donde no he sembrado y recojo donde no he
esparcido,
Mat 25:27 tendrías que haber colocado el dinero en el banco, y así, a
mi regreso, lo hubiera recuperado con intereses.
Mat 25:28 Quítenle el talento para dárselo al que tiene diez,
25
Misionero. Armando F Bravo
MATEO 25, 14-30
Mat 25:29 porque a quien tiene, se le dará y tendrá de más, pero al que no
tiene, se le quitará aun lo que tiene.
Mat 25:30 Echen afuera, a las tinieblas, a este servidor inútil; allí habrá
llanto y rechinar de dientes".
Palabra de Dios.
COMENTARIO
Dios espera que miremos todas las situaciones que vivimos, y en
particular las difíciles, con los ojos de la fe. En la parábola de los
talentos, Jesús nos previene para que no nos cerremos al conocimiento
Divino que fluye de la fe, por la pereza de aprovechar todo lo que Dios, en
cada momento, nos obsequia.
El Señor, al dejar a uno de sus servidores diez talentos, al segundo
cinco y al tercero uno; y al comprometerlos a trabajar, les dio una
oportunidad. La palabra talento, que en los tiempos de Jesús equivalía a
una determinada cantidad de dinero (digamos el salario de un día) hoy se
utiliza mas bien como un cierto valor intelectual. Decimos de alguien
que tiene talento musical, matemático, etc. pero el sentido de la
parábola de los talentos es mucha mas profundo.
Talento no es solamente tener algo, sino también carecer de algo. A
la luz de la fe, la salud es un talento, pero también es un talento
padecer enfermedades, Jesús, en cada caso, te pregunta: ¿Qué es lo que
haces con este talento?, porque se puede desperdiciar tanto la salud como,
aun mas, la falta de ella. Todo es un don, y el talento también lo es. Eres
obsequiado continuamente por Dios. Por ejemplo, es un talento que no
sepas orar, aunque tu creas que es una desgracia. Lo importante es
lo que hacer con esa incapacidad de orar. Es posible que hayas
enterrado ese talento, y te hayas dicho: “pues no orare”. Sin embargo, con
ese talento se pueden sacar muchas cosas.
26
Misionero. Armando F Bravo
El pensamiento evangélico equivale a un cambio de 180 grados de nuestro
pensamiento profano, puramente humano. Ese es el caso de la parábola de
los talentos. El talento es un don, un material, y, al mismo tiempo, una
oportunidad. Jesucristo, al conferirte el talento, te da su confianza, y
espera que lo aproveches de una manera apropiada. Si te ha dado
unas determinadas capacidades, para él no es indiferente el uso que hagas
de ellas, es decir, de tus talentos.
La incapacidad relacionada con la oración, debe incrementar en ti el
ansia de Dios,
y, por consiguiente, puede ser un medio que
contribuya a tu satisfacción. De manera semejante sucede cuanto
tienes problemas domésticos, cuando la familia tiene conflictos. Ese
es otro talento, es otra oportunidad que te ofrece el Señor. ¿Qué
haces con él? si te desanimas y te cruzas de brazos, significa que
estas enterrado el talento recibido. El hombre de fe no puede dejar de
ver el sentido mas profundo de sus propias experiencias, y, evidentemente,
la búsqueda de ese sentido ya es de por si una forma de utilizar el talento.
Por ejemplo, si sientes temor ante los sufrimientos o la muerte, te
encuentras ante una oportunidad.
Santa teresa del niño Jesús sentía un pavor tremendo a las arañas. A
otras personas ese horror a las arañas puede parecerles exagerado, pero
ella de verdad les tenia un miedo terrible. En cierta ocasión dijo que aquel
miedo también le ayudo en su camino hacia Dios. Aquel miedo fue un
talento, un don que recibió.
Los talentos pueden tener mucho o poco valor. Si algo te sale bien, si
has conseguido algo, sin duda has hecho uso de un talento, pero si
no te sale algo, estas ante un talento aun mas valioso. Los fracasos
son tesoros inapreciables que te han sido dados en la vida. Precisamente eso
son los fracasos. Dios te preguntara algún día, como el Señor del Evangelio,
que regreso de un viaje y exigió que sus servidores le hicieran cuentas:
¿Cómo aprovechaste tus fracasos personales? esos que el te dio como
oportunidades, como talentos, y que a veces hay muchos en la vida; ¿los
supiste aprovechar?
La parábola de los talentos, es un llamado evangélico a la
conversión. Tienes que mirar tu propia vida de una manera distinta, tienes
que mirarla con los ojos de la fe. solamente entonces advertirás ese
constante obsequio que te hace Dios, advertirá que toda tu vida es una
27
Misionero. Armando F Bravo
Si hay ciertas situaciones que provocan tensión en ti, eso significa
que, enmarcado dentro de ellas, hay algún diamante cubierto por las
cenizas, ese diamante es tu talento. ¿Qué harás con el? ¿Cómo lo
aprovecharías? Todo ha de servir para tu santificación, y en ese
sentido, todo es gracia. El sufrimiento que te abruma, o las circunstancias
desagradables que enfrentas, todo es un conjunto de talentos. Pero
nosotros, con frecuencia, actuamos como ciegos, como niños pequeños que
no entienden muchas cosas. Hasta el día en que comparezcamos delante de
Dios, veremos y entenderemos todo. Conoceremos todo ese mar de talentos
en el que hemos sido sumergidos.
especie de complejo de oportunidades ocultas,
transformación interior continua, que todo es gracia.
para
conseguir
una
Misionero. Armando F Bravo
Dios, al concederte gracias difíciles, a veces tiene que metértelas a
fuerza en las manos, porque tú te defiendes y no quieres aceptarlas.
Sin embargo, las gracias difíciles son los talentos más valiosos de tu vida. A
veces son muy abundantes, porque Dios quiere que tengas con que actuar.
28
DIOS COMO UNICO APOYO
LA OFRENDA DE LA VIUDA
MARCOS 12, 41-44
Mar 12:41 Jesús se sentó frente a la sala del tesoro del Templo y miraba
cómo la gente depositaba su limosna. Muchos ricos daban en abundancia.
Mar 12:42
Llegó una viuda de condición humilde y colocó dos
pequeñas monedas de cobre.
Mar 12:43 Entonces él llamó a sus discípulos y les dijo: "Les aseguro
que esta pobre viuda ha puesto más que cualquiera de los otros,
Mar 12:44 porque todos han dado de lo que les sobraba, pero ella, de su
indigencia, dio todo lo que poseía, todo lo que tenía para vivir".
Palabra de Dios
COMENTARIO
La escena que se produjo en el patio del Templo, cuando Dios observaba a
los fieles que metían sus donativos en la alcancía, es conmovedora. Una y
otra vez, se oía el sonido de las monedas que caían en la alcancía, y Dios,
Jesucristo, estaba sentado a un lado con los Apóstoles, observando a
los que echaban sus donativos. Una viuda echo dos monedas
pequeñas, y Dios dijo<. “Esta pobre viuda ha echado mas que
todos… echo todo lo que tenia para vivir.
Y podemos admirar su acto, porque ella dio todo lo que tenia, mientras que
los ricos solamente daban algo de lo que les sobraba, y esto era demasiado
poco. Hay que tener en cuenta que ella, al darlo todo SE CONDENO a
morir, porque se quedo sin dinero, y no tenia de que vivir. Ella
misma destruyo el sistema de seguridad material que tenia. Y
provoco el asombro del propio Dios, que se reflejo en sus palabras: Os digo
29
Misionero. Armando F Bravo
La fe es no apoyarse más que en Dios. No podemos apoyarnos en
ninguno de sus dones, sino solamente en él mismo, en su poder
infinito y en su amor ilimitado.
en verdad… (Ella) ha echado delo que necesitaba todo cuanto poseía, todo lo
que tenia para vivir. ¡La fe de aquella mujer era inconcebible!
Al hombre que carece de todo, de todo sistema de seguridad, le
quedan únicamente dos cosas: LA DESESPERACION O LA ENTREGA
TOTAL A DIOS que emana de la fe. En aquella viuda tenia que existir
aquella fe, porque ella así actuó. Para aquella mujer Dios lo era todo, era su
único apoyo.
Misionero. Armando F Bravo
Dios puede despojarnos de nuestros sistemas de seguridad, pero
también podemos privarnos de ellos nosotros mismos. Entonces, nos
depuramos de manera activa de lo que nos tiene cautivos. Ese fue el caso de
aquella viuda del Evangelio, porque ella misma se despojo de todo.
30
EL PODER DE DIOS NECESITA
DE LA DEBILIDAD DEL HOMBRE
DIOS LLAMA A GEDEON
LIBRO DE LOS JUECES 6-8 (Historia de Gedeón)
Jue 7:2 Entonces el Señor dijo a Gedeón: "La gente que te acompaña es
demasiado numerosa para que ponga a Madián en sus manos. No
quiero que Israel se gloríe a expensas mías, diciendo: "Es mi
mano la que me salvó".
Jue 7:3 Por eso, proclama a oídos del pueblo: "El que tenga miedo o
tiemble, que se vuelva". Así Gedeón los puso a prueba, y veintidós mil
hombres se volvieron, quedando sólo diez mil.
Jue 7:4 Luego el Señor dijo a Gedeón: "Hay todavía demasiada gente;
ordénales que bajen hasta el borde del agua, y allí te los pondré a
prueba. Irán contigo solamente los que yo te indique; los otros no
te acompañarán".
Jue 7:5 Gedeón hizo que la gente bajara hasta el agua, y el Señor le dijo:
"A todos los que beban con la lengua, como lamen los perros, los pondrás
a un lado; y a todos los que se arrodillen para beber, los pondrás del
otro".
Jue 7:6 Los que lamieron el agua llevándosela a la boca, fueron
trescientos; el resto de la tropa, en cambio, se arrodilló para
beber.
Jue 7:7 El Señor dijo a Gedeón: "Yo los voy a salvar con estos trescientos
hombres y pondré a Madián en tus manos. Que el grueso de la tropa
regrese cada uno a su casa".
Jue 7:8 Los trescientos hombres recogieron los cántaros de toda la
tropa, y también sus trompetas, mientras Gedeón despedía a los
otros israelitas, quedándose sólo con esos trescientos. El
campamento de Madián estaba en el valle, debajo del suyo.
Palabra de Dios.
31
Misionero. Armando F Bravo
Jueces 7,2-8
COMENTARIO
Dios al acercarse al hombre lo debilita. Hace exactamente lo
contrario de lo que podríamos esperar. Sin embargo, es él quien se
acerca a ti, y al acercarse te debilita mas, ya sea física, psíquica o
espiritualmente. Y lo hace para poder habitar en ti con su poder, porque ES
TU DEBILIDAD LA QUE LE DA SITIO A SU PODER.
Cuando estas débil no puedes confiar en ti mismo, y es entonces
cuando surge la oportunidad de que te dirijas a él, y quieras
apoyarte en él. Con mucha frecuencia te defiendes ante la mayor de las
gracias, la gracia de la debilidad, aunque ya San Pablo escribió: Mi fuerza
se muestra perfecta en la flaqueza, por tanto con sumo gusto
seguiré gloriándome sobre todo en mis flaquezas, para que habite en
mí la fuerza de Cristo… pues cuando soy débil, entonces soy fuerte.
(2 Cor 12, 9).
Tu poder y tu fuerza tarde o temprano tienen que derrumbarse. En
realidad tu fuerza no existe, porque no es mas que un don del que tu
te apropias, y por eso tienes que ser despojado de el.
Si Dios quiere valerse de ti, lo hará debilitándote. Cuando tratas de
hacer apostolado con ayuda de tu fuerza y de tu poder, te conviertes
en un anti signo. La gente no desea tu poder, tu fuerza, porque es para
ellos una fuerza humillante. Dios, para hacer de ti un signo y servirse
de ti, tampoco necesita tu fuerza, por el contrario, necesita tu
debilidad. Esa idea fue expuesta de una manera muy firme ya en el Antiguo
Testamento, en el ejemplo de Gedeón.
El adversario de Gedeón tenía un ejército de 135 mil hombres,
mientras que Gedeón disponía apenas de 32 mil, cuatro veces
menos. Sin embargo, en la historia se han conseguido victorias por ejércitos
32
Misionero. Armando F Bravo
San Maximiliano María Kolbe se sentía totalmente desvalido durante muchos
de sus viajes apostólicos. A veces se encontraba en climas muy difíciles para
sus pulmones enfermos. Sufría mucho en los viajes por mar, por la humedad
que a veces le impedía respirar. Sin embargo, todas esas contrariedades
no detenían sus deseos de anunciar el Reino de la Inmaculada en
todo el mundo, aunque más de una vez sentía que no aguantaría una
hora más en el barco. Posiblemente entonces le habría dicho a María: ¿Si
no puedo resistir una hora más, como podre ampliar tu reino? aquella
debilidad era toda su fuerza.
inferiores en una proporción similar, por eso para Dios aquella desproporción
resulto aun pequeña. Ordeno reducir el número de guerreros de Gedeón. En
una primera selección su cantidad se redujo de 32 mil a 10 mil.
La tropa de Gedeón es ahora 13 veces menos numerosa. En la
historia de la estrategia militar se desconocen victorias alcanzadas
con tanta desventaja, pero aun así, el hombre hubiera podido
atribuirse el triunfo, atribuirlo a su propio ingenio.
Gedeón seguía siendo demasiado fuerte, seguía estando en
condiciones de contar con sus propias fuerzas. Dios lo sometió a una
nueva prueba, y que se quedara únicamente con 300. En un momento
así realmente ya no sabemos si la situación es dramática o cómica. Parece
ser totalmente ridículo dar la cara con semejante ejército a un enemigo que
es 450 veces más fuerte. En semejante situación la victoria podía ser
alcanzada solamente por Dios, porque ya estaba fuera del alcance de
Gedeón.
El Señor guarda su tesoro en frágiles recipientes de barro, para que
lo que hagamos se haga por el poder de Dios, y no por el nuestro (2
Cor 4,7). Dios despojo a Gedeón de su poder humano, le hizo
pequeño y débil, hizo algo que desde el punto de vista humano
parece absurdo. Algo similar puede ocurrir también en tu vida.
Si tienes en ti mismo 32 mil elementos del
poder humano, Dios los convertirá primero en
10 mil, y posteriormente en 300. Entonces
serás realmente muy débil, casi como un
muerto. Pero a pesar de esta debilidad,
podrás ir venciendo. Y esas serán
victorias no de tu poder, sino del poder de
Dios.
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Misionero. Armando F Bravo
Gedeón dio la cara con aquel puñado de hombres y hubo victoria. La
enorme desventaja que tenía hizo que ni siquiera sintiera la
tentación de creerse el autor de la victoria. Toda la situación fue llevada
hasta el absurdo, como si Dios sonriendo dijera: Ya vea Gedeón, querías
vencer por medio de tu habilidad y la fuerza de tu ejército, mira, te quedaste
con 300 hombres para hacer frente a 135 mil enemigos. ¿Qué te parece?
Gedeón confió en el Señor, y alcanzo un triunfo sin igual en la
historia. (Jue 7).
LA FE SIN OBRAS ESTA MUERTA
LAS OBRAS Y LA SALVACIÓN
La fe sin obras está muerta. Sant. 2, 14-26.
Por nuestras obras descansaremos en paz. Ap 14, 13.
Y los muertos fueron juzgados según lo escrito en los libros, conforme
a sus obras. Ap 20,12.
Por los frutos se conocerán. Mt. 7, 17-20.
No sólo basta con proclamarlo. Cf. Mt. 7, 21-23.
Nos dará según nuestras obras. Mt. 16, 27.
Parar llegar al Reino de Dios hay que cumplir los mandamientos. Cf.Mt.
19, 16-21
Recibiremos de acuerdo a nuestras obras. II Cor. 5, 10.
Nos
preguntan:
La Iglesia Católica enseña que hay que ganar la salvación con las obras,
pero San Pablo dice claramente que nos salvamos solo por la fe.
Conscientes de que el hombre no se justifica por las obras de la ley sino sólo
por la fe en Jesucristo, también nosotros hemos creído en Cristo Jesús a fin
de conseguir la justificación por la fe en Cristo, y no por las obras de la ley,
pues por las obras de la ley nadie será justificado. -Gálatas 2,16
RESPUESTA
Para entender la doctrina de la salvación no nos podemos limitar a unos
versículos de la Biblia mientras ignoramos otros. Hace falta ser fiel a la
Palabra de Dios en su integridad. Hay numerosos pasajes que enseñan sobre
la salvación. Algunos parecen, a primera vista, contradecirse. Por eso es
esencial interpretar la Biblia correctamente, según enseña la Iglesia que
Jesús instituyó.
Hay que aclarar que la Iglesia católica siempre ha enseñado que
somos Justificados solo por la fe en Jesucristo. El ganó nuestra
salvación con los méritos de su pasión. Nuestros esfuerzos nunca
serían suficientes para salvarnos.
34
Misionero. Armando F Bravo
¿Como pueden ustedes reconciliar su doctrina con la Biblia?
La fe es una respuesta libre a la revelación de Dios que requiere el
amor puesto en práctica. Es por eso que la Iglesia enseña, con San Pablo,
que debemos trabajar en nuestra salvación. Ese trabajo es inseparable
de la fe.
Así pues, queridos míos, de la misma manera que habéis obedecido
siempre, no sólo cuando estaba presente sino mucho más ahora que estoy
ausente, trabajad con temor y temblor por vuestra salvación, pues Dios es
quien obra en vosotros el querer y el obrar, como bien le parece. -Filipenses
2,12-13
San Pablo enseña la primacía de la fe en referencia a las obras, porque las
obras deben corresponder a lo que creemos por fe. No se trata de multiplicar
obras a nuestro gusto sino de responder en todo a la voluntad de Dios.
San Pablo enseña en Fil 2, 12-13 que Dios obra en el creyente. Pero
Dios no obra si no le permitimos. Por eso Pablo insiste que para
salvarse hay que obedecer y trabajar según Dios mande. De manera
que no cualquier obra es obra de fe sino solo aquellas que hacemos
en obediencia a Dios movidos por el Espíritu que actúa en nosotros.
Observe que S. Pablo escribe a personas que ya tienen fe, han aceptado a
Cristo y han recibido el don de salvación. Pero les enseña que deben
"trabajar con temor y temblor" para salvarse. Ciertamente han recibido la
gracia para salvarse y Dios no falla, pero San Pablo está consciente que
nosotros si podemos fallar y perder la salvación si no obramos con la
obediencia de la fe.
Hay que obrar bien -cf. I Corintios 6,9
La corona incorruptible no se gana sin trabajo: "¿No sabéis que en
las carreras del estadio todos corren, mas uno solo recibe el premio?
¡Corred de manera que lo consigáis!" -I Corintios 9,24.
El mismo Pablo, hombre lleno de fe que es, se esfuerza por su salvación:
"golpeo mi cuerpo y lo esclavizo; no sea que, habiendo proclamado a
los demás, resulte yo mismo descalificado" -I Corintios 9,27.
Santiago: Fe sin obras no salva
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Misionero. Armando F Bravo
(Dios) dará a cada cual según sus obras -Romanos 2,6
Santiago advirtió sobre el peligro de interpretar mal a san Pablo, como en
efecto lo hiño después Lutero.
¿De qué sirve, hermanos míos, que alguien diga: «Tengo fe», si no tiene
obras? ¿Acaso podrá salvarle la fe? Si un hermano o una hermana están
desnudos y carecen del sustento diario, y alguno de vosotros les dice: «Idos
en paz, calentaos y hartaos», pero no les dais lo necesario para el cuerpo,
¿de qué sirve? Así también la fe, si no tiene obras, está realmente muerta.
Y al contrario, alguno podrá decir: « ¿Tú tienes fe?; pues yo tengo obras.
Pruébame tu fe sin obras y yo te probaré por las obras mi fe. ¿Tú crees que
hay un solo Dios? Haces bien. También los demonios lo creen y tiemblan.
¿Quieres saber tú, insensato, que la fe sin obras es estéril? Abraham nuestro
padre ¿no alcanzó la justificación por las obras cuando ofreció a su hijo Isaac
sobre el altar? ¿Ves cómo la fe cooperaba con sus obras y, por las obras, la
fe alcanzó su perfección? Y alcanzó pleno cumplimiento la Escritura que
dice: Creyó Abraham en Dios y le fue reputado como justicia y fue llamado
amigo de Dios.» Ya veis cómo el hombre es justificado por las obras y no
por la fe solamente. -Santiago 2,14-24.
"Obras" en Pablo Gal 2, 16: Pablo especifica "obras de la ley". Se refiere
a las "obras de la ley" requeridas en el Antiguo Testamento, especialmente
la circuncisión, que algunos judaizantes querían hacer requisito para los
cristianos. Ellos pensaban que estas obras satisfacen a Dios por si mismas y
logran la salvación. Pablo confronta este error y enseña que el bautismo (por
el que recibimos gratis la fe que salva) remplaza la circuncisión cf. Col.
2,11–12 >>>. Volver a depender en estas obras de la ley sería negar la
gratuidad de la salvación ganada Cristo salvador. Pablo enseña que la fe
salva aparte de las obras (estas obras de la ley).
Pablo
enseña
una
fe
que
actúa
Otros pasajes de Pablo enseñan la necesidad "obrar" según la fe, ya que la
fe es una realidad que se vive y por lo tanto incluye obrar
consecuentemente.
36
Misionero. Armando F Bravo
"Obras
de
la
ley"
(Pablo) vs
"obras"
(Santiago).
San Pablo enseña Gal. 2,16 que nos salvamos por la fe aparte de las obras.
Santiago enseña que el hombre es justificado por las obras y no por la fe
solamente.
¿Se
contradicen
Pablo
y
Santiago?
No.
Entonces hay que entender que ellos se refieren a dos tipos de "obras"
diferentes.
Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión ni la incircuncisión tienen valor, sino
solamente la fe que actúa por la caridad. -Gálatas 5,6
Que no son justos delante de Dios los que oyen la ley, sino los que la
cumplen: ésos serán justificados. -Romanos 2,13
"Obras" en Santiago cap 2 son las que se hacen en obediencia a Dios
movidos por la fe en Jesucristo. El hombre nuevo del Espíritu se conoce por
sus obras. Estas son necesarias como bien explica Santiago.
Por lo tanto San Pablo coincide con Santiago. Recordemos que
ambas enseñanzas forman parte de una misma Biblia y una misa
verdad que solo se entiende cuando se capta el conjunto.
Jesús enseñó que obrar en obediencia al Padre es necesario para
salvarse
No todo el que me diga: "Señor, Señor", entrará en el Reino de los Cielos,
sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial. -Mateo 7,21
También es necesario un cambio de vida:
"Yo les aseguro a ustedes que si no cambian y no se hacen como niños, no
entrarán en el Reino de los cielos" Mt18,
En resumen, veamos la relación entre salvación, fe, obediencia y
obras según las Escrituras:
Solo
Cristo
nos
salva.
Recibimos la salvación por la gracia de la fe en Cristo.
La fe no sería fe sin obediencia a Cristo que obra en nosotros según
su amor
37
Misionero. Armando F Bravo
Numerosas enseñanzas de Jesús confirman que la fe necesaria para
salvarse requiere una obediencia que produce obras: La parábola de
las Diez Vírgenes, Parábola de los talentos, el juicio final (cf. Mt 25)
y muchas mas.
LA PROFESION DE LA FE CRISTIANA
Origen del Credo
Hoy se sabe que se demoró mucho tiempo para redactar el Credo. Este
«mucho tiempo» significa aproximadamente tres siglos para llegar a su
forma definitiva.
La parte esencial del Credo se fundamenta en la enseñanza y el
testimonio de los apóstoles. Ellos convivieron con Jesús y en razón de
ello:
oyeron hablar al Maestro.
vieron al Señor hacer milagros y señales;
vieron a Jesús enfrentarse a los fariseos e hipócritas de su
tiempo;
vieron al Señor perdonar los pecados;
le acompañaron cuando las cosas empeoraron;
a pesar del miedo, vieron morir a Jesús en el calvario;
después, vivieron la alegría de la resurrección y la venida
del Espíritu Santo.
En base al testimonio de los apóstoles, es que se fue redactando el texto
de lo que hoy conocemos como el Símbolo de los Apóstoles.
La palabra «símbolo» es de origen griego y quiere decir «reunir»,
«juntar de nuevo», «reconstruir». En la antigüedad, cuando alguien
era enviado como emisario a algún general, se le entregaba un
«símbolo» para que fuera la «contraseña», una especie de «documento
de identidad» de quien lo guardaba.
Al Credo se le ha llamado SIMBOLO DE LOS APÓSTOLES, porque es la
«contraseña» de los que nos llamamos cristianos, pertenecientes a la
Iglesia Católica, que viene directamente de los Apóstoles. Cuando
profesamos el Credo estamos presentando nuestro «símbolo», la
«contraseña» de una Iglesia netamente apostólica. (LEER Catecismo. Nº
188).
38
Misionero. Armando F Bravo
El Símbolo de los Apóstoles
El Símbolo de los Apóstoles, llamado así porque es considerado
con justicia como el resumen fiel de la fe de los apóstoles. Es el antiguo
símbolo bautismal de la Iglesia de Roma. Su gran autoridad le viene de
este hecho: «Es el símbolo que guarda la Iglesia romana, la que fue sede
de Pedro, el primero de los apóstoles, y a la cual él llevó la doctrina
común» (S. Ambrosio). (Cat. Nº 194).
Se llama, por tanto, «símbolo apostólico» porque:
Sirve de señal de reconocimiento y de unidad de los cristianos;
a pesar de no haber sido escrito de puño y letra por los apóstoles,
se fundamenta en sus enseñanzas;
los apóstoles fueron los primeros que profesaron que Jesús es EL
SEÑOR.
Decir «yo creo» es decir «yo confieso, yo proclamo» la grandeza
y el poder de Dios.
Decir «yo creo» es hacer una profesión de fe en Dios y en sus
gestos de salvación.
Decir «yo creo» es comprometerse en aquello que se afirma
no sólo por la palabra, sino también en el estilo de vivir.
Decir «yo creo» es reconocer a Dios. (Es importante el prefijo
«re». Creer no es sólo conocer, es, sobre todo, reconocer, es decir,
aceptar lo conocido no sólo con la cabeza, sino también con toda la
existencia).
Decir «yo creo» es optar con seguridad por alguien; pero esto
no elimina los momentos de duda que puedan existir. Nada ni
nadie puede suprimir la libertad de Dios y la libertad de los
hombres.
Decir «yo creo» es decir ser discípulo, seguidor de ALGUIEN.
Decir «yo creo» es dejar a un lado unas seguridades que
vienen de otra parte y tomar como única seguridad a Aquel en
quien creo.
Decir «yo creo» es decir yo me asiento por encima de todo en Dios
y sólo en Él encuentro solidez y consistencia.
Decir «yo creo» es vivir confiado en una ROCA que no falla.
CATIC 189 La primera "profesión de fe" se hace en el Bautismo. El
"símbolo de la fe" es ante todo el símbolo bautismal. Puesto que el Bautismo
es dado "en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo" (Mt 28,19),
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Misionero. Armando F Bravo
Decir «yo creo»
las verdades de fe profesadas en el Bautismo son articuladas según su
referencia a las tres personas de la Santísima Trinidad.
La perseverancia en la fe
La fe es un don gratuito que Dios hace al hombre. Este don inestimable
podemos perderlo; S. Pablo advierte de ello a Timoteo: "Combate el
buen combate, conservando la fe y la conciencia recta; algunos, por
haberla rechazado, naufragaron en la fe" (1 Tm 1,18-19). Para vivir,
crecer y perseverar hasta el fin en la fe debemos alimentarla con la
Palabra de Dios; debemos pedir al Señor que la aumente (cf. Mc 9,24; Lc
17,5; 22,32); debe "actuar por la caridad" (Ga 5,6; cf. St 2,14-26), ser
sostenida por la esperanza (cf. Rom 15,13) y estar enraizada en la fe de la
Iglesia.
CATIC 190 El Símbolo se divide, por tanto, en tres partes:
1. "primero habla de la primera Persona divina y de la obra
admirable de la creación; a continuación,
2. de la segunda Persona divina y del Misterio de la Redención de
los hombres; finalmente,
3. de la tercera Persona divina, fuente y principio de nuestra
santificación" (Catech. R. 1,1,3). Son "los tres capítulos de nuestro
sello (bautismal)" (S. Ireneo, dem. 100).
LOS DOCE ARTICULOS DEL CREDO DE LOS APOSTOLES
ES TAMBIEN BIBLICO
1. CREO EN DIOS. "Nuestro Dios es el único Señor" (Deuteronomio
6,4; Mc 12,29)
PADRE TODO PODEROSO. "Lo que es imposible para los hombres es
posible para Dios" (Lucas 18,27).
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Misionero. Armando F Bravo
CATIC 143 La fe es un acto personal: la respuesta libre del hombre a
la iniciativa de Dios que se revela. Pero la fe no es un acto aislado. Nadie
puede creer solo, como nadie puede vivir solo. Nadie se ha dado la fe a sí
mismo, como nadie se ha dado la vida a sí mismo. El creyente ha
recibido la fe de otro, debe transmitirla a otro. Nuestro amor a Jesús y a
los hombres nos impulsa a hablar a otros de nuestra fe. Cada creyente
es como un eslabón en la gran cadena de los creyentes. Yo no puedo creer
sin ser sostenido por la fe de los otros, y por mi fe yo contribuyo a
sostener la fe de los otros.
CREADOR DEL CIELO Y LA TIERRA. "En el comienzo de todo, Dios
creó el cielo y la tierra"(Génesis 1,1).
2. CREO EN JESUCRISTO. "El es el resplandor glorioso de Dios, la
imagen misma de lo que Dios es" (Hebreos 1,3).
SU ÚNICO HIJO. "Pues Dios amo tanto al mundo, que dio a su Hijo
Único, para que todo aquel que crea en él no muera, sino que tenga vida
eterna" (Juan 3,16).
NUESTRO SEÑOR. "Dios lo ha hecho Señor y Mesías" (Hechos 2,36).
3. QUE FUE CONCEBIDO POR OBRA Y GRACIA DEL
ESPÍRITU SANTO. "El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del Dios
altísimo descansará sobre ti como una nube. Por eso, el niño que va a nacer
será llamado Santo e Hijo de Dios" (Lucas 1,35).
NACIÓ DE SANTA MARÍA VIRGEN. "Todo esto sucedió para que se
cumpliera lo que el Señor había dicho por medio del profeta: „la Virgen
quedará encinta y tendrá un hijo, al que pondrá por nombre Emmanuel' (que
significa "Dios con nosotros")" (Mateo 1,22-23).
4. PADECIÓ BAJO EL PODER DE PONCIO PILATO. "Pilato tomó
FUE CRUCIFICADO. "Jesús salió llevando su cruz, para ir al llamado
„lugar de la Calavera' (o que en hebreo se llama Gólgota). Allí lo
Crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado. Pilato mandó poner sobre
la cruz un letrero, que decía: „Jesús de Nazaret, Rey de los judíos" (Juan
19,17-19).
MUERTO Y SEPULTADO. "Jesús gritó con fuerza y dijo: -¡Padre en tus
manos encomiendo mi espíritu! Y al decir esto, murió (Lucas 23,46).
Después de bajarlo de la cruz, lo envolvieron en una sábana de lino y lo
pusieron en un sepulcro abierto en una peña, donde todavía no habían
sepultado a nadie (Lucas 23,53).
5. DESCENDIÓ A LOS INFIERNOS. "Como hombre, murió; pero
41
Misionero. Armando F Bravo
entonces a Jesús y mandó azotarlo. Los soldados trenzaron una corona de
espinas, la pusieron en la cabeza de Jesús, y lo vistieron con una capa de
color rojo oscuro" (Juan 19,1-2).
como ser espiritual que era, volvió a la vida. Y como ser espiritual, fue y
predicó a los espíritus que estaban presos" (1Pedro 3,18-19).
AL TERCER DÍA RESUCITO DE ENTRE LOS MUERTOS. "Cristo
murió por nuestros pecados, como dicen las Escrituras, que lo sepultaron y
que resucitó al tercer día" (1Corintios 15, 3-4).
6. SUBIÓ A LOS CIELOS, Y ESTA SENTADO A LA DERECHA
DEL PADRE TODOPODEROSO. "El Señor Jesús fue llevado al cielo y
se sentó a la derecha de Dios" (Marcos 16,19).
7. DESDE AHÍ HA DE VENIR A JUZGAR A VIVOS Y
MUERTOS. "El nos envió a anunciarle al pueblo que Dios lo ha puesto
como juez de los vivos y de los muertos" (Hechos 10,42).
8. CREO EN EL ESPÍRITU SANTO. "Porque Dios ha llenado con su
amor nuestro corazón por medio del Espíritu Santo que nos ha dado"
(Romanos 5,5).
9. CREO EN LA IGLESIA QUE ES UNA. "Para que todos sean uno.
Como tú, Padre, en mí y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros,
para que el mundo crea que tú me has enviado". (Jn 17,21; Jn 10,14; Ef
4,4-5)
SANTA. "La fe confiesa que la Iglesia... no puede dejar de ser santa (Ef
Él se entregó por ella para santificarla, la unió a sí mismo como su propio
cuerpo y la llenó del don del Espíritu Santo para gloria de Dios" (Ef 5,26-27).
La Iglesia es, pues, "el Pueblo santo de Dios" (1 Pe 2,9), y sus miembros son
llamados "santos" (Hch 9, 13; 1 Co 6, 1; 16, 1).
CATÓLICA. "Y yo te digo que tu eres Pedro, y sobre esta piedra voy a
construir mi iglesia; y ni siquiera el poder de la muerte podrá vencerla"
(Mateo 16,18). Posee la plenitud que Cristo le da (Ef 1,22-23). Es católica
porque ha sido enviada por Cristo en misión a la totalidad del género
humano (Mt 28, 19)
Y APOSTÓLICA. El Señor Jesús dotó a su comunidad de una estructura
que permanecerá hasta la plena consumación del Reino. Ante todo está la
42
Misionero. Armando F Bravo
1,1). En efecto, Cristo, el Hijo de Dios, a quien con el Padre y con el Espíritu
se proclama 'el solo santo', amó a su Iglesia como a su esposa (Ef 5,25).
elección de los Doce con Pedro como su Cabeza (Mc 3, 14-15); puesto
que representan a las doce tribus de Israel (Mt 19, 28; Lc 22, 30), ellos
son los cimientos de la nueva Jerusalén (Ap 21, 12-14). Los Doce (Mc 6,
7) y los otros discípulos (Lc 10,1-2) participan en la misión de Cristo, en su
poder, y también en su suerte (Mt 10, 25; Jn 15, 20). Con todos estos
actos, Cristo prepara y edifica su Iglesia. (2 Tim 2,2)
CREO EN LA COMUNIÓN DE LOS SANTOS. "Después de esto,
miré y vi una gran multitud de todas las naciones, razas, lenguas y pueblos.
Estaban en pie delante del trono y delante del Cordero, y eran tantos que
nadie podía contarlos" (Apocalipsis 7,9).
10. EL PERDÓN DE LOS PECADOS. "A quienes ustedes perdonen los
pecados, les quedarán perdonados" (Juan 20,23).
11. LA RESURRECCIÓN. "Cristo dará nueva vida a sus cuerpos
mortales" (Romanos 8,11).
12. Y LA VIDA ETERNA. "Allí no habrá noche, y los que allí vivan no
necesitarán luz de lámpara ni luz del sol, porque Dios el Señor les dará su
luz, y ellos reinarán por todos los siglos" (Apocalipsis 22,5).
Misionero. Armando F Bravo
AMEN. "Así sea. ¡Ven, Señor Jesús!" (Apocalipsis 22,20).
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DIOS AL ENCUENTRO DEL HOMBRE
LA REVELACION DE DIOS
DIOS REVELA SU DESIGNIO AMOROSO
CATIC 51 "Dispuso Dios en su sabiduría revelarse a sí mismo y dar a
conocer el misterio de su voluntad, mediante el cual los hombres, por
medio de Cristo, Verbo encarnado, tienen acceso al Padre en el Espíritu
Santo y se hacen consortes de la naturaleza divina" (DV 2).
CATIC 52 Dios, que "habita una luz inaccesible" (1 Tm 6,16) quiere
comunicar su propia vida divina a los hombres libremente creados por él,
para hacer de ellos, en su Hijo único, hijos adoptivos (cf. Ef 1,4-5). Al
revelarse a sí mismo, Dios quiere hacer a los hombres capaces de
responderle, de conocerle y de amarle más allá de lo que ellos serían
capaces por sus propias fuerzas.
CATIC 53 Dios se comunica gradualmente al hombre, lo prepara por
etapas para acoger la Revelación sobrenatural que hace de sí mismo y
que culminará en la Persona y la misión del Verbo encarnado, Jesucristo.
LAS ETAPAS DE LA REVELACION
CATIC 54 "Dios, creándolo todo y conservándolo por su
Verbo, da a los hombres testimonio perenne de sí en
las cosas creadas, y, queriendo abrir el camino de la
salvación sobrenatural, se manifestó, además,
personalmente a nuestros primeros padres ya
desde el principio" (DV 3). Los invitó a una
comunión íntima con él revistiéndolos de una
gracia y de una justicia resplandecientes.
La alianza con Noé
CATIC 58 Una vez rota la unidad del género humano por el pecado, Dios
decide desde el comienzo salvar a la humanidad a través de una serie de
44
Misionero. Armando F Bravo
Desde el origen, Dios se da a conocer
etapas. La Alianza con Noé después del diluvio
(cf. Gn 9,9) expresa el principio de la Economía
divina con las "naciones", es decir con los
hombres agrupados "según sus países, cada uno
según su lengua, y según sus clanes" (Gn 10,5; cf.
10,20-31).
Dios elige a Abraham
CATIC 59 Para reunir a la humanidad dispersa, Dios elige
a Abraham llamándolo "fuera de su tierra, de su
patria y de su casa" (Gn 12,1), para hacer de él
"Abraham", es decir, "el padre de una multitud de
naciones" (Gn 17,5): "En ti serán benditas todas las
naciones de la tierra" (Gn 12,3 LXX; cf. Ga 3,8).
CATIC 60 El pueblo nacido de Abraham será el
depositario de la promesa hecha a los patriarcas, el
pueblo de la elección (cf. Rom 11,28), llamado a
preparar la reunión un día de todos los hijos de Dios en la unidad de loa
Iglesia (cf. Jn 11,52; 10,16); ese pueblo será la raíz en la que serán
injertados los paganos hechos creyentes (cf. Rom 11,17-18.24).
CATIC 61 Los patriarcas, los profetas y otros personajes del Antiguo
Testamento han sido y serán siempre venerados como santos en
todas las tradiciones litúrgicas de la Iglesia.
CATIC 62 Después de la etapa de los patriarcas, Dios
constituyó a Israel como su pueblo salvándolo de
la esclavitud de Egipto. Estableció con él la
alianza del Sinaí y le dio por medio de Moisés su
Ley, para que lo reconociese y le sirviera como al
único Dios vivo y verdadero, Padre providente y juez
justo, y para que esperase al Salvador prometido
(cf. DV 3).
CATIC 64 Por los profetas, Dios forma a su pueblo en la esperanza de
la salvación, en la espera de una Alianza nueva y eterna destinada a
todos los hombres (cf. Is 2,2-4), y que será grabada en los
corazones (cf. Jr 31,31-34; Hb 10,16). Los profetas anuncian una
45
Misionero. Armando F Bravo
Dios forma a su pueblo Israel
redención radical del pueblo de Dios, la purificación de todas sus
infidelidades (cf. Ez 36), una salvación que incluirá
a todas las naciones (cf. Is 49,5-6; 53,11). Serán
sobre todo los pobres y los humildes del Señor (cf.
So 2,3) quienes mantendrán esta esperanza. Las
mujeres santas como Sara, Rebeca, Raquel,
Miriam,
Débora,
Ana,
Judit
y
Ester
conservaron viva la esperanza de la salvación
de Israel. De ellas la figura más pura es María
(cf. Lc 1,38).
CRISTO JESUS-"MEDIADOR Y PLENITUD
DE TODA LA REVELACION" (DV 2)
Dios ha dicho todo en su Verbo
CATIC 65 "Muchas veces y de muchos modos habló Dios en el pasado
a nuestros Padres por medio de los Profetas; en estos últimos
tiempos nos ha hablado por su Hijo" (Hb 1,1-2). Cristo, el Hijo de Dios
hecho hombre, es la Palabra única, perfecta e insuperable del Padre. En El lo
dice todo, no habrá otra palabra más que ésta.
No habrá otra revelación
CATIC 67 La fe cristiana no puede aceptar
"revelaciones" que pretenden superar o
corregir la Revelación de la que Cristo es la plenitud. Es el caso de
ciertas Religiones no cristianas y también de ciertas sectas recientes que se
fundan en semejantes "revelaciones".
LA TRANSMISION DE LA REVELACION DIVINA
CATIC 74 Dios "quiere que todos los hombres se salven y lleguen al
conocimiento de la verdad" (1 Tim 2,4), es decir, al conocimiento de
Cristo Jesús (cf. Jn 14,6). Es preciso, pues, que Cristo sea anunciado a todos
los pueblos y a todo s los hombres y que así la Revelación llegue hasta los
confines del mundo:
46
Misionero. Armando F Bravo
CATIC 66 "La economía cristiana, como alianza
nueva y definitiva, nunca cesará y no hay que
esperar ya ninguna revelación pública antes
de la gloriosa manifestación de nuestro
Señor Jesucristo" (DV 4).
Misionero. Armando F Bravo
Dios quiso que lo que había revelado para salvación de todos los
pueblos se conservara por siempre íntegro y fuera transmitido a
todas las edades (DV 7).
47
LA TRADICION APOSTOLICA
CATIC 75 "Cristo nuestro Señor, plenitud de la revelación, mandó a
los Apóstoles predicar a todos los hombres el Evangelio como fuente
de toda verdad salvadora y de toda norma de conducta, comunicándoles
así los bienes divinos: el Evangelio prometido por los profetas, que el mismo
cumplió y promulgó con su boca" (DV 7).
La predicación apostólica...
CATIC 76 La transmisión del evangelio, según el
mandato del Señor, se hizo de dos maneras:
Oralmente: "los apóstoles, con su predicación, sus
ejemplos, sus instituciones, transmitieron de palabra
lo que habían aprendido de las obras y palabras
de Cristo y lo que el Espíritu Santo les enseñó";
Por escrito: "los mismos apóstoles y otros de su generación pusieron por
escrito el mensaje de la salvación inspirados por el Espíritu Santo" (DV 7).
CATIC 77 "Para que este Evangelio se conservara
siempre vivo y entero en la Iglesia, los apóstoles
nombraron como sucesores a los obispos,
'dejándoles su cargo en el magisterio'" (DV 7). En
efecto, "la predicación apostólica, expresada de un modo
especial en los libros sagrados, se ha de conservar por
transmisión continua hasta el fin de los tiempos" (DV 8).
CATIC 78 Esta transmisión viva, llevada a cabo en
el Espíritu Santo es llamada la Tradición en cuanto distinta de la
Sagrada Escritura, aunque estrechamente ligada a ella. Por ella, "la
Iglesia con su enseñanza, su vida, su culto, conserva y transmite a todas las
edades lo que es y lo que cree" (DV 8). "Las palabras de los Santos Padres
atestiguan la presencia viva de esta Tradición, cuyas riquezas van pasando a
la práctica y a la vida de la Iglesia que cree y ora" (DV 8).
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Misionero. Armando F Bravo
… continuada en la sucesión apostólica
CATIC 80 La Tradición y la Sagrada Escritura "están íntimamente
unidas y compenetradas. Porque surgiendo ambas de la misma fuente, se
funden en cierto modo y tienden a un mismo fin" (DV 9).
LA INTERPRETACION DEL DEPÓSITO DE LA FE
El depósito de la fe confiado a la totalidad de la Iglesia
CATIC 84 "El depósito sagrado" (cf. 1 Tm 6,20; 2 Tm 1,12-14) de la fe
(depositum fidei), contenido en la Sagrada Tradición y en la Sagrada
Escritura fue confiado por los apóstoles al conjunto de la Iglesia.
"Fiel a dicho depósito, el pueblo cristiano entero, unido a sus pastores,
persevera siempre en la doctrina apostólica y en la unión, en la eucaristía y
la oración, y así se realiza una maravillosa concordia de pastores y fieles en
conservar, practicar y profesar la fe recibida" (DV 10).
El Magisterio de la Iglesia
CATIC 85 "El oficio de interpretar auténticamente la
palabra de Dios, oral o escritura, ha sido encomendado
sólo al Magisterio vivo de la Iglesia, el cual lo ejercita
en nombre de Jesucristo" (DV 10), es decir, a los obispos
en comunión con el sucesor de Pedro, el obispo de Roma.
Misionero. Armando F Bravo
CATIC 86 "El Magisterio no está por encima de la
palabra de Dios, sino a su servicio, para enseñar
puramente lo transmitido, pues por mandato divino y con la asistencia del
Espíritu Santo, lo escucha devotamente, lo custodia celosamente, lo explica
fielmente; y de este único depósito de la fe saca todo lo que propone como
revelado por Dios para ser creído" (DV 10).
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EL SACRIFICIO DE ISAAC
Gén 22:1
Después de estos acontecimientos, Dios puso a prueba a
Abraham: "¡Abraham!", le dijo. El respondió: "Aquí estoy".
Gén 22:2 Entonces Dios le siguió diciendo: "Toma a tu hijo único, el que
tanto amas, a Isaac; ve a la región de Moria, y ofrécelo en holocausto
sobre la montaña que yo te indicaré".
Gén 22:3 A la madrugada del día siguiente, Abraham ensilló su asno, tomó
consigo a dos de sus servidores y a su hijo Isaac, y después de cortar la
leña para el holocausto, se dirigió hacia el lugar que Dios le había
indicado.
Gén 22:4 Al tercer día, alzando los ojos, divisó el lugar desde lejos,
Gén 22:5 y dijo a sus servidores: "Quédense aquí con el asno, mientras yo
y el muchacho seguimos adelante. Daremos culto a Dios, y después
volveremos a reunirnos con ustedes".
Gén 22:6 Abraham recogió la leña para el holocausto y la cargó sobre su
hijo Isaac; él, por su parte, tomó en sus manos el fuego y el cuchillo, y
siguieron caminando los dos juntos.
Gén 22:7 Isaac rompió el silencio y dijo a su padre Abraham: "¡Padre!". El
respondió: "Sí, hijo mío". "Tenemos el fuego y la leña, continuó Isaac,
pero ¿dónde está el cordero para el holocausto?".
Gén 22:8
"Dios proveerá el cordero para el holocausto", respondió
Abraham. Y siguieron caminando los dos juntos.
Gén 22:9 Cuando llegaron al lugar que Dios le había indicado, Abraham
erigió un altar, dispuso la leña, ató a su hijo Isaac, y lo puso sobre el
altar encima de la leña.
Gén 22:10 Luego extendió su mano y tomó el cuchillo para inmolar a su
hijo.
Gén 22:11 Pero el Ángel del Señor lo llamó desde el cielo: "¡Abraham,
Abraham!". "Aquí estoy", respondió él.
Gén 22:12 Y el Ángel le dijo: "No pongas tu mano sobre el muchacho
ni le hagas ningún daño. Ahora sé que temes a Dios, porque no
me has negado ni siquiera a tu hijo único".
Gén 22:13 Al levantar la vista, Abraham vio un carnero que tenía los
cuernos enredados en una zarza. Entonces fue a tomar el carnero, y lo
ofreció en holocausto en lugar de su hijo.
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Misionero. Armando F Bravo
GENESIS 22, 1-19
Gén 22:14 Abraham llamó a ese lugar: "El Señor proveerá", y de allí se
origina el siguiente dicho: "En la montaña del Señor se proveerá".
Gén 22:15 Luego el Ángel del Señor llamó por segunda vez a Abraham
desde el cielo,
Gén 22:16 y le dijo: "Juro por mí mismo -oráculo del Señor-: porque has
obrado de esa manera y no me has negado a tu hijo único,
Gén 22:17 yo te colmaré de bendiciones y multiplicaré tu descendencia
como las estrellas del cielo y como la arena que está a la orilla del mar.
Tus descendientes conquistarán las ciudades de sus enemigos,
Gén 22:18 y por tu descendencia se bendecirán todas las naciones de la
tierra, ya que has obedecido mi voz".
Gén 22:19 Abraham regresó a donde estaban sus servidores. Todos juntos
se fueron a Berseba, y Abraham residió allí.
Palabra de Dios
COMENTARIO
Dios cumplió su promesa. Sara, una mujer que ya era bastante
mayor, llegó a ser madre. Abraham, que también era mayor, fue padre y
tuvo un heredero. Sara y Abraham pusieron a su hijo el nombre que
Dios les había dicho. Y lo llamaron Isaac, que significa: “Sonría Dios
amistosamente”. Isaac iba creciendo.
Dios quiso poner a prueba a Abraham. Le dijo: “Lleva contigo a tu
hijo, a tu hijo único, a quien quieres mucho, y ofrécemelo en
holocausto".
De madrugada Abraham fue por el asno y cargó leña sobre él. Después
llamó a sus criados y a su hijo. Tres días caminaron en dirección a un
monte. Una vez al pie del monte, Abraham ordenó a sus criados que se
quedaran allí con el asno: “Yo subiré con Isaac al monte. Después de orar y
ofrecer un sacrificio, regresaremos”.
Isaac iba cargando con la leña. Abraham llevaba el cuchillo y un cubo con
brasas ardiendo. “Padre”, dijo Isaac, “llevamos leña y fuego, pero no
51
Misionero. Armando F Bravo
Abram –Padre excelso.
Abraham –- Padre de multitudes.
Sarahi –---- Dios liberta
Sara ------- La princesa.
llevamos la víctima para el sacrificio”.
Abraham.
“Dios proveerá”, le respondió
En lo alto del monte, Abraham levantó con piedras un altar. Amontonó
sobre él la leña. Luego ató a su hijo Isaac, y lo puso sobre la leña. Sacó el
cuchillo. Entonces oyó la voz: “¡Abraham! No le hagas nada al
muchacho. Me has demostrado que me escuchas y confía en Mi,
pues estabas dispuesto a sacrificarme a Isaac, tu único hijo.
Abraham miró alrededor y vio un carnero con los cuernos enredados en una
zarza Puso el animal sobre al altar y se lo ofreció en sacrificio a Dios.
Después bajó del monte, acompañado por Isaac.
Jesús y Abraham
De un modo parecido, solo que mucho más importante, Dios Padre
nos entregó a su único Hijo, Jesucristo, para ser sacrificado en
reparación por todos los pecados de los hombres, pero esta vez no
hubo ángel que detuviera la mano del verdugo y el sacrificio se consumó
hasta la muerte voluntaria de Nuestro Señor clavado en una cruz. Tanto
daño hizo el pecado al mundo que necesitó que el mismo Dios hecho
hombre se ofreciera como víctima en el perfecto holocausto de la
cruz.
REPASAR
Abraham es nuestro padre en la fe. Porque cree en Dios obedece
con prontitud hasta en lo más doloroso, como es sacrificar a su hijo.
¿Crees que Dios pensaba en ti cuando dijo a Abraham que sería el
padre de un gran pueblo? ¿Cómo se lo puedes agradecer?
¿Cabe más gente en ese gran pueblo?, ¿cuántos?
Repasa con ayuda del sacerdote las virtudes llamadas teologales, las
virtudes morales, y la virtud de la religión.
¿Qué virtudes podemos ver en Abram que debamos imitar nosotros?
Una Fe completa, pues creyó todo lo que Dios le dijo.
Nosotros debemos creer todo lo que Dios nos ha revelado y todo lo
que la Iglesia nos enseña.
Una Fe firme, pues no tuvo duda de lo que Dios le dijo.
Nosotros no podemos distraernos en dudas sobre la Fe.
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Misionero. Armando F Bravo
Como Melquisedec ofreció pan y vino, Jesús nos ofrece bajo las especies de
pan y de vino en la Eucaristía su Sacratísimo Cuerpo y su Preciosísima
Sangre para que lo podamos recibir física y espiritualmente.
Una Fe inquebrantable, pues nada le hizo dudar de hacer lo que
Dios
le
dijo.
Nosotros no podemos permitir que informaciones externas nos hagan
dudar de la Verdad de Dios y de lo que nos enseña la Iglesia.
Una Fe viva, pues esa fe le hizo actuar de acuerdo a lo que le
requería
Dios.
Nosotros debemos actuar en todo momento de acuerdo a esa fe en
Dios, en su Palabra, en su Iglesia.
Una obediencia inmediata, pues no vaciló sino que actuó
enseguida.
Nosotros debemos actuar con prontitud cuando sabemos lo que Dios
nos está pidiendo.
Una obediencia ciega, porque no sabía a dónde iba, ni cómo se
llamaba la tierra en cuestión, ni cómo era, ni dónde quedaba: iba a
ciegas.
Para nosotros esto puede ser muy difícil, porque nos gusta controlar
y saber por dónde nos lleva Dios. Pero la verdadera Fe confía en Dios
y sus planes para nosotros y no le importa ir a ciegas.
Confianza
plena
en
que
era
Dios
Quien
lo
guiaba.
Nosotros debemos tener esa confianza plena en Dios, en sus planes
para nosotros, en las circunstancias que
permita para nuestra
vida, en lo que nos pida. Si Dios es Quien nos guía, nosotros
confiamos en El y le obedecemos, sin chistar.
¿A qué o quién se parece el sacrifico de Isaac?
Vamos a ver todas las similitudes que podamos encontrar entre Isaac y
Jesucristo:
El nacimiento de Isaac fue anunciado repetidas veces.
También el de Jesucristo.
Isaac era el muy amado hijo único de Abraham.
Jesucristo es el Hijo Único muy amado del Padre.
Isaac fue obediente a su padre y se dispuso a dar su vida.
Jesucristo fue obediente a su Padre y dio su vida en la Cruz.
Isaac fue llevado como un cordero para ser sacrificado.
Jesucristo fue llevado como cordero al matadero (Is. 53, 7)
Isaac cargó la leña en que iba a ser sacrificado.
Jesús cargó el leño de la Cruz donde fue sacrificado.
Es curioso que Dios no proveyera un cordero, sino un carnero en el Monte
Moria.
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Misionero. Armando F Bravo
Isaac es una prefiguración de Jesucristo.
¿Cuándo proveyó Dios el Cordero?
El Cordero de Dios es el mismo Jesucristo, el Hijo Único del Padre, que murió
por nosotros en la misma cadena de colinas del Monte Moria en Jerusalén.
¿Quién anunció que Jesús era el Cordero de Dios?
San Juan Bautista después del Bautismo de Jesús en el Jordán:
“He ahí el Cordero de Dios, el que carga con el pecado del mundo” (Jn. 1,
29).
¿Dónde oímos esas palabras hoy en día?
Misionero. Armando F Bravo
En la Santa Misa, precisamente cuando se nos presenta la Hostia
Consagrada, Jesucristo, el Cordero de Dios, antes de recibir la Comunión.
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LAS HUELLAS DE DIOS EN EL MUNDO
La fe nos permite encontrar por todas partes huellas de la actividad
de Dios, entender que él esta presente en nosotros, en nuestra vida
espiritual, psíquica y física. si eres capaz de ver a Dios en todas partes,
tu oración se convertirá en una oración de fe, será una oración no solamente
de palabras, sino también una oración de miradas, de admiración del
mundo; una oración de agradecimiento por todo lo que Dios nos da.
Gracias a la fe, conocemos que los hombres son, solo en apariencia,
los protagonistas de la historia; que en realidad el principal
protagonista es Dios. La presencia de Dios en la historia concierne, tanto a
los acontecimientos relacionados con la política, como a los asuntos sociales,
económicos, familiares y profesionales.
La fe nos hace posible el conocimiento de Dios en los fenómenos de la
naturaleza, donde continuamente podemos descubrir huellas de su
actuación, huellas de su preocupación por nosotros, y por el mundo que nos
rodea.
Un hombre de gran fe, que en todas partes supo advertir la
presencia de Dios, fue San Francisco de Asís! ¡Que fe tan
extraordinaria irradia la actitud de San Francisco! El oraba con las
siguientes palabras: Alabado seas, Señor por nuestra hermana la luna
y por nuestras hermanas las estrellas. Alabado seas, Señor por
nuestros hermanos el viento y el aire. ¿Sentiste alguna vez, al ir por un
prado o por un bosque, acariciado por el viento, que Dios te tocaba? si es
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Misionero. Armando F Bravo
El esta presente en todas partes. De el depende todo. En sus manos
están, tanto los destinos de cada uno de nosotros, como de los
destinos de las naciones y del mundo. Todo esto lo conocemos
gracias a la fe. La fe genera en nosotros la paz interior, la paz que surge
de la fe, de la consecuencia de que, Aquel que es el poder y el amor infinito,
tiene todo en sus manos llenas de misericordia, y que es el quien lo lleva
todo hacia su objetivo final, con su inmensa sabiduría y amor. La fe nos da
un sentimiento de seguridad y de paz; y el convencimiento de que el
amor de Dios siempre nos abraza. La fe es otra visión del mundo,
otra visión, sobre todo, de aquello que es difícil.
así, hay en ti algo de la fe de San Francisco, quien en todas partes vio la
actuación de Dios.
Alabado seas, Señor, por nuestro hermano el viento; alabado seas,
tú, que estas en ese viento. Alabado seas por el aire refrescante que
nos permite respirar, porque tú eres nuestro aliento y nuestro aire.
Todo proviene del Señor: el buen tiempo, el tiempo nebuloso y el mal
tiempo. Todo tiempo es su tiempo. La fe viva nos posibilita advertir
los milagros Divinos en el mundo que nos rodea, y en nuestra vida
cotidiana. Incluso la lluvia, y el fango que provoca, son milagros hechos por
Dios para nosotros. Esa lluvia que, sin duda alguna, en más de una ocasión
te empapo totalmente, también es un toque del Señor. Si lo adviertes, esa
será tu oración de la fe.
Misionero. Armando F Bravo
Alabado seas, Señor, por nuestra hermana el agua. Cuando tienes
sed y bebes agua, sobre todo en días de calor, puedes experimentar
la presencia del Señor. No estamos acostumbrados a ver el mundo
de esa manera, sin embargo, en esas situaciones corrientes y
cotidianas, se puede sentir a Dios. El nos refresca con el agua y
humedece nuestros labios, posiblemente resecos. La esta en el agua. La
conciencia de esa presencia es una actitud propia de la fe. Por eso San
Francisco nos recuerda que la hermana agua es símbolo de la
presencia y actuación de Dios.
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DIEZ RECOMENDACIONES
PARA EL AÑO DE LA FE
1. Mons. Ricken, Obispo de Green Bay (Wisconsin), recordó que LO
PRIMERO ES PARTICIPAR EN LA SANTA MISA PARA VIVIR UN
ENCUENTRO PERSONAL CON DIOS, del modo más inmediato, "Una
participación regular en la Misa refuerza la propia fe a través de las
Escrituras, el Credo, las oraciones, la música sagrada, y la homilía,
recibiendo la Comunión y formando parte de una comunidad de fe",
indicó.
2. LO SEGUNDO ES CONFESARSE. "Los católicos reciben fuerzas y
profundizan su fe celebrando el sacramento de la Penitencia y la
Reconciliación", y la Confesión "llama a volver a Dios, a expresar el
dolo por las caídas, y a abrir nuestra vida a la potencia de las gracias
sanadora de Dios. Perdona las heridas del pasado y fuerza para el
futuro".
3. En tercer lugar, CONOCER LA VIDA DE LOS SANTOS ayudará a los
fieles a tener ejemplos válidos de cómo vivir una vida cristiana, a
través de diferentes formas como la docencia, el trabajo misionero, la
caridad, o la oración, y tratando de agradecer a Dios en las acciones y
decisiones de común de la vida cotidiana.
5. También es recomendable LEER LOS DOCUMENTOS DEL CONCILIO
VATICANO II -del que se celebra este año su 50 aniversario-, para
llevar adelante su trabajo de renovación en el campo de la celebración
de la Misa, del papel de los laicos, del ecumenismo y en el diálogo
interreligioso.
6. Otro punto fundamental, ES LEER EL CATECISMO DE LA IGLESIA
CATÓLICA, que desde hace 20 años recoge en un solo volumen los
dogmas de fe, de la doctrina moral, de la oración y de los sacramentos
de la Iglesia Católica, y sirve como "un verdadero recurso para crecer
en la comprensión de la fe".
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Misionero. Armando F Bravo
4. LEER LA BIBLIA A DIARIO SERÍA OTRO PASO, porque ofrece un
acceso directo a la Palabra de Dios y narra la salvación de los
hombres, "no se puede prescindir de la Biblia para un sano crecimiento
durante el Año de la Fe".
7. PARTICIPAR EN LA PARROQUIA también puede ayudar a vivir en
plenitud el Año de la Fe, porque éste "no puede limitarse al estudio y
su reflexión", y para que "los carismas de todos ayuden a construir la
comunidad". Según Mons. Ricken, dar acogida, acompañar
musicalmente la liturgia, hacer las lecturas, y dar catecismo, son sólo
algunos de los papeles en los que ayudar en la vida parroquial.
8. En octavo lugar, recordó que AYUDAR A LOS NECESITADOS ES
ALGO FUNDAMENTAL, "la Iglesia pide a los católicos hacer
donaciones de caridad y socorrer a los más necesitados durante el año
de la fe, porque en el pobre, en el marginado, y en el vulnerable, se
encuentra Cristo personalmente".
9. El Prelado también animó a INVITAR A LOS AMIGOS Y
CONOCIDOS A ASISTIR A MISA, "una invitación personal puede
realmente marcar la diferencia para alguno que se haya alejado de la
fe o se sienta un extranjero dentro de la Iglesia. Todos conocemos a
alguien así, por lo que es hermoso llevarlos e invitarlos
amigablemente".
Misionero. Armando F Bravo
10. Por
último,
Mons.
Ricken
animó
a
ENCARNAR
LAS
BIENAVENTURANZAS EN LA VIDA DIARIA, para crecer en la
humildad, la paciencia, la justicia, la misericordia, la transparencia y la
libertad. "Son precisamente el ejemplo de fe vivida que acerca al Año
de la Fe", concluyó.
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