Compatibilidad entre cláusula arbitral y cláusula de

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PRÁCTICA NOTARIAL
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COMPATIBILIDAD ENTRE LA CLÁUSULA ARBITRAL
Y LA DE SOMETIMIENTO A JUZGADOS
Y TRIBUNALES PACTADA EN LOS CONTRATOS
ANTONIO MARÍA LORCA NAVARRETE
Catedrático de Derecho Procesal y de Derecho de Arbitraje de la Universidad del País Vasco
Presidente (h.) de la Corte Vasca de Arbitraje
E-mail. [email protected]
Deseo aventurarme en un examen pormenorizado sobre la ubicación contractual del
convenio arbitral en un supuesto concreto: la
existencia de dos cláusulas contractuales de un
mismo contrato en la que en una se contiene
un convenio arbitral y en la siguiente una referencia a la jurisdicción de juzgados y tribunales con el mismo fin heterocompositivo.
Pregunto: ¿son cláusulas contradictorias?
¿ambas cláusulas se complementan?
Tomo la precaución de consultar la ponente ALFARO HOYS para el objeto que, a la
postre, ahora me entretiene. Releída su ponencia, tengo para mí que, efectivamente, ésta
se hace acreedora de fácil asunción.
Pero retrotraigámonos al episodio que la
justifica. En la dicha ponencia no es posible hallar la confabulación de algunas de las plagas
que pueden -y suelen- asolar una resolución
judicial.
Que la ponencia no se halla inmotivada
(sustancialmente, al menos) eso se infiere del
arracimado de palabras y términos con los que
la ponente ALFARO HOYS, tras incidir en la posible antítesis entre “convenio arbitral” y
“cláusula de sometimiento a la jurisdicción de
juzgados y tribunales” -con el mismo fin heterocompositivo, se entiende- resuelve que
aquella -la antitesis- no existe como tal. No
existe contradicción. No. En modo alguno. Más
bien, ambas cláusulas contractuales -convenio
arbitral/cláusula de sometimiento a la jurisdicción de juzgados y tribunales- «se complementan -énfasis mío-, por cuanto en ésta última -la
de sometimiento a la jurisdicción de juzgados
y tribunales, se entiende- se dice que “no obstante -énfasis, de nuevo, mío- el procedimiento arbitral establecido en la estipulación anterior... se someten las partes con fuero propio a
la jurisdicción y competencia de los Juzgados y
Tribunales de Madrid”» [Mª J. Alfaro Hoys,
SAPM de 2 de febrero de 2007, en RVDPA, 2,
2008, § 396. Se puede consultar en la web:
www.leyprocesal.es, en la Sección: Base de
datos de jurisprudencia procesal].
Y no deseo despachar la cuestión sin que
se añada alguna que otra palabra aclaratoria.
Y siendo así, -porque de ese modo lo deseo- sí
que hay modo de enterarse.
Cierto es que, renglones antes, la susodicha ponente invoca la complementariedad
existente entre convenio arbitral/cláusula de
sometimiento a la jurisdicción de juzgados y
tribunales. Pero, ¿aporta la mencionada doctrina alguna luz? Si. Rotundamente si. Más todavía, al fundar en ella su resolución, la ponente ALFARO HOYS no incurre, a mi modo de
ver, en una incongruencia por lo que procuraré exprimir este aspecto que pide una gestación algo morosa.
Quien se haya siquiera asomado a cualquier lección de introducción al Derecho que
verse sobre las antinomias, de sobra sabrá que
las contradicciones son de varias clases.
Destacan dos: las lógico-lingüísticas y las empíricas. Las primeras, que implican una incompatibilidad de tipo lógico, se detectan atendiendo
a las reglas semánticas del lenguaje en el que se
formulan los enunciados (por ej. un marciano
que manejara el español, aun ignorando absolutamente todo del planeta Tierra, enseguida
advertiría la contradicción que entraña afirmar
simultáneamente que “Madrid tiene más habitantes que Cuenca” y que “Madrid tiene
menos habitantes que Cuenca”. Las segundas,
que suponen un agravio a la realidad empírica
pero no a la gramática, se descubren merced
no al conocimiento lingüístico pertinente sino
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PRÁCTICA NOTARIAL
el sometimiento a la jurisdicción de juzgados y
tribunales. Ahora bien, corroborar o confutar
semejante aserto sería cometido de la doctrina
-la arbitral, se entiende-, nunca de los gramáticos o de los lógicos.
al del funcionamiento de las cosas extralingüísticas (por ej. el marciano de antes, por mucho
que dominara el español, no lograría captar la
contradicción que encierra decir, por un lado,
“durante todo el día de ayer llovió sobre
Madrid” y, de seguido, añadir “durante todo
ese día estuvo seco el césped del parque de El
Retiro, por la sencilla razón de que a lo peor no
sabe que la lluvia moja y desconoce que el parque de El Retiro está en el corazón de Madrid y
que su césped se halla a cielo abierto).
Provisto de esta básica distinción, ahora
toca ver en cuál de los dos tipos de contradicción se encuadraría la supuesta antitesis proclamada entre convenio arbitral/cláusula de sometimiento a la jurisdicción de juzgados y tribunales.
Ateniéndonos al itinerario contractual del
caso, quedamos advertidos de que la misma -la
supuesta antitesis, se entiende- no precisa reformularse atendiendo al mero contexto lingüístico. A ver. Comparando ambas locuciones
-convenio arbitral/cláusula de sometimiento a
la jurisdicción de juzgados y tribunales- a través del monóculo estrictamente lingüístico, se
entrevé -es verdad- alguna contradicción. Es
como evidenciar la repelencia -puramente gramatical, se entiende- de dos medios heterocompositivos que se excluyen. Lo diré. O acudimos al arbitraje. O acudimos a la jurisdicción
de los juzgados y tribunales.
Evidentemente, eso no impide que -regresando ahora a la caracterización de la contradicción empírica- pudiera apreciarse no tanto
la antitesis cuanto mejor aún la complementariedad aludidas renglones antes si estuviera
fácticamente probado que, suscribir un convenio arbitral, es siempre idóneo para no rehuir
Y a lo que voy. Apoyándome en la explicación ofrecida, la ponente ALFARO HOYS concluye que «en el contrato de fecha 24 de julio
de 2002 relativo a las condiciones de contratación de la obra, se pactó la “Cláusula XVIII.Arbitraje” que indicaba que “cualquier divergencia que pueda surgir entre las partes respecto a la interpretación o cumplimiento de
las estipulaciones que integran este contrato,
será obligatoriamente sometida a arbitraje de
equidad que se celebrará en Madrid”. Por otro
lado, es cierto que en la siguiente Cláusula XIX
se hace referencia a la jurisdicción, pero esta
cláusula no es contradictoria con la anterior,
sino que ambas Cláusulas XVIII y XIX se complementan, por cuanto en ésta última se dice
que “no obstante el procedimiento arbitral establecido en la estipulación anterior... se someten las partes con fuero propio a la jurisdicción
y competencia de los Juzgados y Tribunales de
Madrid”» énfasis mío- [Mª J. Alfaro Hoys,
SAPM de 2 de febrero de 2007, en RVDPA, 2,
2008, § 396. Se puede consultar en la web:
www.leyprocesal.es, en la Sección: Base de
datos de jurisprudencia procesal].
¿De qué índole será esa presunta antitesis? ¿Acaso lingüística-conceptual? Puede que
si. Ya lo he dicho renglones antes. Entonces, y
tratándose de expresiones destinadas a describir la realidad factual, sólo cabe inferir -por exclusión- que no nos hallamos ante una contradicción empírica. No. Rotundamente no. Muy
al contrario: en una complementariedad de
justificación empírica.
Eso explica que me vea empujado a aportar una razón suplementaria (en realidad, la
única de verdadero peso), cual es que, en la realidad empírica, es posible sostener el carácter
manifiestamente complementario del convenio arbitral/cláusula de sometimiento a la jurisdicción de juzgados y tribunales
Abreviaturas utilizadas: RVDPA: Revista Vasca de
Derecho Procesal y Arbitraje; SAPM: Sentencia de
la Audiencia Provincial de Madrid. Para más información sobre la Corte Vasca de Arbitraje en la
web. www.leyprocesal.com
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