De romances olímpicos

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I
Sábado 4 de agosto de 2012
PREMIOS EXTRAS
De romances olímpicos
Ideal para el público al que no
le interesan los deportes, los Juegos
también proveen historias de amor o algo
similar. Aquí, un recorrido histórico
L
ONDRES (AFP).– Entre competición y competición, desde
sus inicios, los Juegos Olímpicos vivieron también historias de amor, con final feliz o no tanto.
A continuación, por orden cronológico, algunas historias destacadas.
1936 - Hitler se fijó en una campeona
Entre dos discursos sobre la pureza
de la raza aria, Adolf Hitler habría
sucumbido al encanto rural de una
chica de Missouri de 1,80 metros.
El Führer invitó a su palco a Helen
Stephens, campeona olímpica de 100
metros de los Juegos de 1936. Después,
la chica contó que Hitler había ido al
grano: “Usted tiene el verdadero tipo
ario. Debería correr para Alemania”,
le dijo, y enseguida le dio un abrazo
que Stephens calificó de masaje,
y le pidió que fuera a pasar un fin
de semana con él a Berchtesgaden,
cosa que la estadounidense rehusó.
Es más, después cambió el atletismo
por el básquet y el softbol.
1952 - Zatopek y la hija del coronel
Cuando el checo Emil Zatopek
hizo el servicio militar en 1945, sus
éxitos como atleta le sirvieron para
ser el chico mimado del regimiento.
Así conoció a Dana Ingrova, hija
de su coronel. En sus segundos
Juegos Olímpicos, en Helsinki,
Emil ganó (entre otras) la prueba
de 5000 metros. Dana, que participó
en la prueba de jabalina, tomó esa
medalla de oro y la deslizó en su
bolso. “Me traerá suerte”, dijo. El
primer lanzamiento de Dana fue un
récord olímpico: 50,47 metros. Ella
también consiguió la medalla de oro.
En total, cinco preseas para Emil y
dos para Dana. Los Zatopek vivieron
felices juntos hasta 2000.
1956 - Fikotova-Connolly, disco y martillo
Plusmarquista mundial de lanzamiento de martillo, el estadounidense
Harold Connolly volvió de los Juegos
de Melbourne con la medalla de oro y
una novia. Connolly, de 25 años, profesor en Massachusetts, se enamoró
de una discóbola checoslovaca con
medalla de oro, Olga Fikotova. Un
idilio políticamente incorrecto entre
el disco y el martillo, en días en que
la guerra fría era más fuerte. Dos meses y medio más tarde, Connolly desembarcó en Praga. Tras una audiencia con el presidente de la República,
Olga Fikotova recibió un pasaporte.
El 27 de marzo se casaron por civil,
con Emil y Dana Zatopek como testigos. En el exterior, 40.000 personas
desearon a los jóvenes recién casados toda la felicidad del mundo. Se
divorciaron en 1973.
1968 - Caslavska-Odlozil: 4 medallas de
oro y un marido
En el podio de los Juegos de México de 1968, la gimnasta checoslovaca
Vera Caslavska, campeona olímpica,
saludó a la multitud pero, sobre todo,
al también checo Josef Odlozil, el
corredor de semifondo, subcampeón
olímpico de 1500 metros en 1964, año
en que se conocieron en los Juegos
de Tokio. El último día de los Juegos
se casaron en una catedral mexicana
y el balance de Vera Caslavska fue
más que positivo: cuatro medallas
de oro, dos de plata y un marido.
Aunque su linda historia terminó
con un divorcio en 1987. Y, peor,
Odlozil murió en una pelea con su
hijo Martin en 1993.
1976 - Ender-Matthes, cuatro años
Cuando el alemán oriental Roland
Matthes logró sus primeros laureles
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J. Hunter
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de bronce con la se
selección española
y además inició su relación con la
del rey Juan
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Carlos, con la que se casaría un
año después. La infanta Cristina,
aunque no compitió en esos Juegos de Atlanta, participó en los
campeonatos de España de clases
olímpicas de vela en 1987 y 1988,
y fue suplente del equipo español
de vela de la categoría 470 en Seúl
1988. A fines de 2011, la pareja se
vio inmersa en el escándalo por
la imputación de Urdangarín en
un caso de corrupción, que se está
investigando.
Mirka y Roger Federer con sus gemelas en 2009
olímpicos en natación, en 100 y 200
metros de espalda, en 1968 en México, Kornelia Ender tenía 9 años. Pero
ocho años más tarde, en los Juegos
de Montreal, Matthes se conformó
con el bronce, mientras que Ender,
ya nadadora, ganó cinco medallas,
cuatro de oro. Ender reveló que se
había comprometido con Matthes dos
meses antes de Montreal, y más tarde
reconocería haber recibido regularmente inyecciones de productos de
Gaturro Por Nik
Humor petiso
Por Diego Parés
los que ignoraba el nombre, igual
que sus compañeras. Roland se casó
con Kornelia en 1978. Los dos campeones olímpicos (41 récords mundiales entre los dos) se divorciaron
en 1982. Su unión duró el tiempo de
una olimpíada.
1996 - Iñaki Urdangarín-Infanta Cristina,
medalla de bronce y casamiento
Jugador de handball, el vasco
Iñaki Urdangarín ganó una medalla
2000 - Federer y Mirka, flechazo en Australia entre set y set
Considerado por muchos como el
mejor tenista de la historia, el suizo
Roger Federer conoció a Mirka, su
actual mujer y madre de sus gemelas,
en los Juegos Olímpicos de Sydney.
Federer ya era un nombre conocido
del circuito ATP, pese a no haber llegado todavía al número uno, mientras
que ella era una jugadora mucho menos conocida. Pero llegaron incluso a
jugar juntos en dobles mixtos. Desde
que se retiró, suele verse a la suiza
en las gradas de los estadios siguiendo los partidos de Federer, que volvió a ser número uno. La historia
de amor sigue.
FOTOS: REUTERS, AP Y AFP
2000 - Jones-Hunter: todo terminó mal
Una imagen fuerte de los Juegos de
Sydney 2000 fue la de Marion Jones, al
lado de Cottrell J. Hunter, su marido,
cuando él, entre lágrimas, respondía
a la prensa tras haber sido acusado
de doping. La nueva campeona olímpica de 100 metros leyó un comunicado en el que aportaba su “apoyo y un
respeto total” al hombre con el que se
había casado dos años antes. Meses
después, Marion Jones anunció que
se separaba del lanzador de bala. Fin
del idilio entre la gacela de las pistas,
triple medallista de oro en Sydney, y
el coloso de 150 kilos.
Más tarde, Hunter acusó a la
velocista de haberse dopado y la
atleta terminaría admitiéndolo,
perdiendo sus medallas y pasando
unos meses en la cárcel.
2008 - Matthew Mitcham y su novio
La progresiva visibilidad de las
parejas gays tuvo en el joven clavadista australiano Matthew Mitcham
a un símbolo que ganó gran popularidad en los Juegos de Pekín 2008,
donde se colgó la medalla de oro.
Mitcham celebró su éxito junto a su
madre y su novio, Lachlan Fletcher,
al que besó a la salida de la pileta,
en una imagen que dio la vuelta al
mundo, pero que fue censurada en
algunos países.
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