La necesidad de un impuesto sobre las transacciones financieras

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La necesidad de un impuesto
transacciones financieras
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sobre
las
Dean Baker
Director Center for Economic and Policy Research – Tomado de
sinpermiso.com
La pandilla de los halcones deficitarios, ya famosos por hacer desaparecer en la
burbuja inmobiliaria 8 billones de dólares, que derrumbó la economía está en pie
de guerra, ahora insiste sobre la urgencia de imponer un impuesto a las ventas
nacionales. Proclaman que el país necesita urgentemente ingresos adicionales
para hacer frente a los déficits presupuestarios previstos.
Si bien es posible que precisemos de ingresos adicionales en algún momento,
todavía tiene más sentido imponer un impuesto sobre las transacciones
financieras (FTT, por sus siglas en inglés), que afectaría principalmente a los
bancos de Wall Street que nos dieron este desastre, que no imponer un impuesto
al consumo de las familias trabajadoras. Podemos recoger grandes cantidades de
dinero mediante el impuesto a la especulación de los ambiciosos de Wall Street
sin que apenas afecte la suerte de las transacciones financieras que muchos de
nosotros hacemos en nuestra existencia cotidiana.
La lógica del FTT es sencilla. Impondría un pequeño recargo a las transacciones
de acciones, de futuros, los seguros derivados de crédito y otros instrumentos
financieros. El Reino Unido impone actualmente un 0,25% sobre la compra o
venta de acciones. Esto tiene muy poco impacto sobre la gente que compra
acciones con la intención de mantenerlas durante un largo período de tiempo.
Por ejemplo, si alguien compra 10.000 dólares de acciones, pagará 25 dólares en
impuesto en el momento de la compra. Si esta persona vende las acciones diez
años después por 20.000 dólares, deberá pagar 50 dólares en impuestos. Los
impuestos totales serían equivalentes a un incremento de 0,8 puntos porcentuales
en el impuesto a las ganancias de capital.
Por el contrario, si alguien está interesado en comprar acciones a la una en punto
para venderlas una hora después, este impuesto es probable que dé un buen
golpe a los beneficios esperados. Lo mismo se aplica a la gente que está
especulando en futuros, seguros derivados de crédito y otros instrumentos
financieros.
Podemos obtener más de 140.000 millones de dólares al año mediante esta
imposición a las transacciones financieras, una cantidad equivalente al 1% del
PIB. Antes de buscar la aplicación de un impuesto sobre las ventas nacionales, o
un impuesto sobre el valor añadido, como le gustaría a la pandilla de los halcones
deficitarios, deberíamos insistir en poner en marcha en primer lugar un conjunto de
impuestos a las transacciones financieras.
Un impuesto a las ventas nacionales afectará principalmente al consumo de los
trabajadores. La gente lo pagará en todas las compras diarias (comida, ropa,
medicinas); todo va a costar un poco más como resultado del impuesto a las
ventas. La gente pobre y de medianos ingresos acabará pagando una proporción
mayor de sus ingresos en este impuesto. Ello es a causa de que gastan una
mayor proporción de su renta que los ricos y también porque gastan una mayor
proporción de la misma en los Estados Unidos. Así como los ricos pueden tener la
oportunidad de viajar exhaustivamente por Europa o por países no afectados por
los impuestos a las ventas nacionales, bien poca gente de poca o mediana renta
tendrá esta opción. Esta gente vive y gasta su dinero en los Estados Unidos.
Dado que el sector financiero es la fuente de los problemas presupuestarios y de
la actual situación económica del país, es lógico que este sector soporte el peso
de los nuevos impuestos que podamos necesitar. El colapso económico causado
por la exuberancia irracional de Wall Street ha llevado a un gran aumento de la
carga de la deuda del país. Parece justo que Wall Street se lleve la peor parte de
los costes de la limpieza. Un FTT es la forma de asegurarse de que esto sea así.
En resumen, tenemos que decirle a la pandilla de los halcones deficitarios,
muchos de los cuales ganaron su fortuna en Wall Street, que han de lentificar el
ritmo. El país debe hacer frente a serios problemas de presupuesto, incluso
aunque no sean tan malos como esta pandilla afirma. Sin embargo, si precisamos
impuestos para hacer frente al déficit presupuestario, entonces Wall Street es el
sitio por donde empezar. Después que hayamos puesto en marcha un impuesto
sobre la especulación de Wall Street, si aún necesitamos más dinero, entonces
podremos hablar sobre un impuesto que afectará principalmente a la clase media.
Traducción para www.sinpermiso.info Daniel Raventós.
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