del matrimonio

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S O C I E D A D
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Regímenes matrimoniales en Europa
Alemania
Austria
Bélgica
España
Francia
Grecia
Holanda
Irlanda
Italia
Luxemburgo
Portugal
Reino Unido
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El régimen de
gananciales es
el más
extendido en
España: las
ganancias son
comunes, pero
también lo son
las deudas.
Participación en las ganancias
Separación de bienes
Gananciales
Gananciales
Gananciales
Separación de bienes
Comunidad universal
Separación de bienes
Gananciales
Gananciales
Gananciales
Separación de bienes
Fuente: Manual Notarial de Regímenes Matrimoniales de Europa.
llamadas capitulaciones matrimoniales.
La realidad indica que en un
momento tan idílico como son los
prolegómenos a una boda uno no
se plantea los aspectos económicos
por los que se va a regir su matrimonio, ya sea por puro desconocimiento o por el reparo a tratar una
cuestión tan materialista.
"Hay pereza para hablar de estos temas, y muchas personas
cuando se casan no saben siquiera
bajo qué régimen económico lo hacen. Mientras el matrimonio va
El régimen económico
del matrimonio
ananciales o separación de bienes? A la hora de dar el "sí quiero" son muy pocas
las parejas que se cuestionan los aspectos materiales del matrimonio, pese a las
G
repercusiones monetarias que conlleva el vínculo legal.
PEPA MARTÍN MORA
as condiciones por las que
se regulan tanto la vida
en común del matrimonio
como la de ambos cónyuges por
separado en caso de que se produzca una ruptura están recogidas en el Código Civil, en los
L
apartados que se refieren a la familia y al régimen económico del
matrimonio.
Existen normas imperativas
que rigen aunque los novios no
quieran. Así, éstos están obligados a sufragar conjuntamente las
cargas o deudas derivadas de la
vida familiar en común. También
nos encontramos con las normas
supletorias, como ocurre con el
régimen de gananciales en buena
parte de España, con la excepción
de Cataluña y Baleares, donde directamente se establece la separación de bienes. Por último están
las normas voluntarias, que los
cónyuges fijan a su antojo, en las
Capitulaciones ante notario
i los cónyuges deciden establecer un régimen distinto al que
fija el Código civil o su comunidad autónoma, tendrán que
otorgar capitulaciones matrimoniales. Estas capitulaciones se pueden hacer antes (un año antes) o después de casarse, y deben
otorgarse en escritura pública ante el notario. Este profesional les
informará de las posibilidades que les ofrece la ley sobre los posibles pactos que los cónyuges quieran introducir. Pero, sobre todo
controlará la legalidad de las capitulaciones, es decir, que los pactos que los cónyuges quieren introducir no sean contrarios a las
leyes o no sean limitativos de la igualdad de derechos que
corresponden a cada cónyuge, según establece el artículo 1328
del Código Civil.
Debemos tener presente que en capitulaciones además de elegir
cuál será nuestro régimen matrimonial (separación, participación,
comunidad universal...), podemos hacer muchas otras cosas: los
padres de los novios pueden comparecer para hacer donaciones a
los esposos; fijar normas de convivencia o bien anticipar determinados pactos en previsión de posibles crisis de matrimonio o
incluso designar al cónyuge para que, en caso de muerte, distribuya los bienes de la herencia entre los hijos.
Una vez autorizadas por el notario las capitulaciones, deberán
inscribirse en el Registro Civil en el que se inscribirá o se inscribió en su día el matrimonio.
S
bien, perfecto, pero el problema es
que estas cuestiones surgen en el
peor momento: en caso de separación o divorcio", afirma el notario
José Corral. Un punto en el que
también coincide el abogado Roberto Morales, quien asegura que
"con las rupturas, se producen muchas sorpresas a la hora de hacer el
reparto de los bienes gananciales".
DISTINTOS REGÍMENES
"Lo ideal sería –afirma José Corral– que de forma previa al matrimonio los contrayentes analizaran con seriedad qué régimen
económico quieren que se les aplique: gananciales, separación de
bienes o participación". Por ello,
según Roberto Morales "sería suficiente con que las parejas estuvieran bien informadas para tener capacidad de decidir bajo qué
régimen quieren convivir".
En nuestro país el principio del
régimen de gananciales es el más
extendido. Este régimen atendía a
la estructura social de una época ya
pasada. En gran parte de los matrimonios el marido trabajaba fuera
del hogar mientras que la mujer se
dedicaba a las tareas domésticas
sin obtener por ello ingreso alguno.
En este caso las ganancias son comunes, pero también lo son las
deudas. Se exceptúan los bienes adquiridos antes del matrimonio o los
recibidos por herencia o donación.
El régimen de separación de
bienes, más extendido entre las parejas en la que uno de los miembros
acude con un patrimonio importante al matrimonio, supone que
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PÚBLICA
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El trabajo de la
casa se
computa como
contribución y
da derecho a
una
compensación
que debe fijar
un juez.
¿Qué son bienes
privativos?
Aunque el matrimonio se celebre en
régimen de gananciales existen bienes que pertenecen exclusivamente
a cada uno de los cónyuges. Son los
llamados privativos, aquellos que
cada miembro de la pareja tuviese
de soltero y los que adquiera después a título gratuito, sin que le
cueste esfuerzo ni dinero. Es el
caso de las herencias, las donaciones o los regalos que reciba.
También son privativos los bienes
que obtenga en sustitución de
otros del mismo carácter. Por
ejemplo, si uno de los cónyuges
recibe un piso por herencia y lo
vende, el dinero que obtenga también será privativo. Sin embargo,
si recibe rendimientos de ese
bien, como una renta de alquiler,
ese dinero será ganancial.
Se añaden también a la lista de
bienes privativos los derechos
inherentes a la persona y los no
transmisibles, las indemnizaciones
que tienen como fin resarcir un
daño sufrido, las ropas o los objetos personales.
Escritura
PÚBLICA
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cada cónyuge mantiene la titularidad y gestión de los propios bienes,
tanto los adquiridos antes como
después, al igual que las obligaciones, con la excepción de las contraídas del ejercicio de la potestad doméstica, a repartir entre los dos.
Esto significa que como no hay
bienes comunes, y cada uno es dueño y gestor de lo que tiene, también
de forma individual cada uno responderá de las deudas que contraiga sin que sus acreedores puedan
cobrar de los del cónyuge. Sin embargo, para evitar que las capitulaciones se utilicen para defraudar a
terceros la Ley permite que los
acreedores puedan impugnarlas.
Por otra parte, en el supuesto de
que se quiera liquidar este régimen
sin poder acreditar a quien pertenece un bien concreto hay que repartirlo entre ambos. El trabajo de
la casa se computa como contribución y da derecho a una compensación que debe fijar un juez.
Por último está la participación
"un régimen intermedio –explica
José Corral—muy poco extendido". Supone que cada cónyuge adquiere derechos sobre las ganancias obtenidas por su consorte
mientras el acuerdo haya estado
vigente, pero dispone libremente
de los bienes que tenían antes de
casarse y de los que obtenga después, aplicando criterios similares
a la separación de bienes.
En el supuesto de separación se
comprueba cuál era el patrimonio
inicial y final de cada uno, y cada
cónyuge adquiere el derecho a participar en las ganancias obtenidas
por el otro durante el tiempo que
hayan estado casados. El contrayente cuyo patrimonio haya experimentado menor crecimiento recibirá la mitad de la diferencia
entre su propio incremento y el del
otro miembro de la pareja, salvo
que se haya fijado otra cantidad
previamente.
FÓRMULAS ESPECIALES
En nuestro país el Derecho común
establece que los matrimonios se
celebran de forma automática bajo el régimen de gananciales, a excepción de Cataluña y Baleares,
donde directamente se aplica la
separación de bienes. También
hay normas matrimoniales especiales en Aragón y Navarra, aunque se asemejan bastante con la
sociedad de gananciales.
La fórmula es distinta en parte
de la provincia de Vizcaya, en la
que el régimen a falta de pacto es
de comunidad universal, es decir,
se harán comunes por los esposos
todos los bienes que cada uno de
ellos tuviera de soltero, o heredase o le regalasen, además de los
sueldos y bienes comprados durante el matrimonio.
Pero este sistema se aplica sólo
si el matrimonio termina por muerte de uno de los esposos y si hay hijos comunes, que son a los que en
definitiva irán a parar todos los bienes de cada uno de sus padres. Si no
hay hijos o hay divorcio se aplicará
el régimen de gananciales.
■
Para evitar que las capitulaciones matrimoniales se utilicen para
defraudar a terceros la Ley permite que los acreedores puedan
impugnarlas
Joaquín Borrell
Las capitulaciones
matrimoniales
na de las preguntas
más repetidas en los
despachos notariales es:
¿me conviene hacer capitulaciones matrimoniales?
Viene a la memoria al
acercarse la boda, pero
también en ciertas situaciones de la vida conyugal, o simplemente al oír
hablar de ellas.
U
grantes. En este caso las capitulaciones evitan una comunicación de ingresos posiblemente ajena a su voluntad (aunque ésta bien
podría ser la contraria).
– Matrimonios en situación de conflicto o
que prevén éste como probable; aparte de la
posibilidad de no casarse, si los dos tienen
ingresos propios las capitulaciones evitarán
buena parte de los problemas inherentes a la
separación.
– Cónyuge inmerso en un grupo familiar
que opera conjuntamente, con continuas
imbricaciones entre sus titularidades y sus
negocios. La presencia de un "cónyuge intruso", es, frecuentemente, un obstáculo que
enrarece estas relaciones.
– Segundas nupcias entre personas con
La respuesta, obviamente, debe darse para
patrimonios formados, en el supuesto probacada caso; atendiendo además a la vigencia
ble de que no deseen verlos en conmixtión.
de la sociedad de gananciales o de una legislación foral, en especial si ésta atribuye –la
Ahora bien, al hablar de capitulaciones
balear y la catalana– la separación de bienes,
hay que huir de la oposición simplista
y subrayando que capitular no supone necegananciales/separación (además de hacer
sariamente pasar de gananciales a separamás caso al régimen de participación, que
ción, o al ignoradísimo régimen de participapuede ser interesante). Las capitulaciones
ción. Ahora bien, quedándonos con el
ofrecen infinitas posibilidades de creación
supuesto más frecuente
de sistemas nuevos o de
–optar por la separación de
adaptación de los acuñabienes–, la experiencia perdos (atribuir carácter
mite agrupar cinco supuesganancial a las constructos en los que la respuesta
ciones en suelo privativo,
La legislación considera a las establecer supuestos de
es casi siempre positiva.
Vamos a exponerlos de
liquidaciones parciales
capitulaciones un traje a medi- con reparto de ganancias,
forma coloquial, tal y como
se podrían explicar a un
modalizar las atribucioconsultante:
da, para el que rige, felizmente, nes de ganancialidad distinguiendo frutos de bie– Cónyuge incurso en un
nes y rendimientos persouna libertad civil casi absoluta
"grupo de riesgo"; en este
nales, etc).
caso no de contagio, sino
patrimonial: profesionales
En definitiva, y éste
con alto peligro de responsapuede ser el mensaje funbilidad civil, empresarios con posible mudandamental, la legislación considera a las capiza en la fortuna de sus negocios. Las capitulatulaciones un traje a medida, para el que
ciones no serán muy útiles después del desasrige, felizmente, una libertad civil casi absotre; pero si el otro cónyuge cuenta con ingreluta, configurables según las circunstancias
sos o patrimonio suficientes, deberían otordel caso y modificables de común acuerdo a
garse preventivamente en todo caso.
voluntad.
[..]
[..]
– Matrimonio "morganáticos", con grandes diferencias de fortuna entre sus inte-
Joaquín Borrell es notario.
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