PROPUESTA SOBRE LA ASISTENCIA MÉDICA AL DETENIDO

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PROPUESTA SOBRE LA ASISTENCIA MÉDICA AL DETENIDO
El propósito de esta propuesta es aportar elementos para la reflexión entre los componentes de la Comisión
Deontológica para, en su caso, proponer al colectivo de colegiados unas pautas de comportamiento en la
asistencia a detenidos.
En primer lugar, hay que hacer algunas aproximaciones a la situación del detenido.
1.- Por detención se entiende la situación en la que se encuentra una persona privada provisionalmente de
libertad por la policía –Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado- (autoridad administrativa) o por la
autoridad judicial (jueces/magistrados). La detención administrativa puede trasformarse en judicial si el
detenido se pone a disposición del juez en plazo y condiciones recogidas en las normas procesales. No todos los
detenidos por la policía son después llevados al juez; en muchos casos son puestos en libertad (infracciones
penales leves: faltas). Hay que diferenciar entre detenido y preso: este último tiene una resolución judicial (auto
de prisión) que lo califica de preso y ordena su ingreso en una institución penitenciaria.
2.- Cualquier detenido, esté detenido por la policía o esté a disposición judicial. tiene entre sus derechos básicos
–constitucionales- el derecho a la asistencia médica. Y como cualquier otro usuario/paciente tiene los derechos
y obligaciones recogidos en nuestro ordenamiento, específicamente en la Ley 41/2002, de 14 de noviembre,
básica reguladora de la autonomía del paciente y de derechos y obligaciones en materia de información y
documentación clínica. La pérdida de libertad no merma los derechos como paciente.
3.- La asistencia médica de los detenidos a disposición judicial corresponde realizarla al médico forense. De
acuerdo a la Ley Orgánica del Poder Judicial el médico forense está a las órdenes de Jueces/Magistrados,
Fiscales y Encargados del Registro Civil. También el médico forense hace tareas periciales (estado psíquico,
drogodependencia, lesiones,…) sobre los detenidos a disposición judicial por orden judicial o del fiscal.
4.- La asistencia médica gratuita de los detenidos a disposición de la policía, detención administrativa,
corresponde al Servicio Madrileño de Salud. Esta asistencia no se diferencia en nada de la prestada a cualquier
otro ciudadano.
El detenido que solicita asistencia médica debe ser trasladado a un centro asistencial cercano a las dependencias
policiales donde se encuentra.
El médico debe cerciorarse de que el detenido desea ser asistido médicamente. Como es lógico, si el detenido se
niega a la asistencia médica, y salvo las excepciones recogidas en la Ley 41/2002, el médico no actuará.
La asistencia habrá de prestarse con plenas garantías para proteger el derecho a la intimidad del paciente. La
consulta se realizará en un entorno que garantice la confidencialidad, siempre y cuando no suponga un riesgo
para el cumplimiento del deber de custodia de la policía, ni ponga en peligro la integridad física de los
sanitarios.
El informe médico sobre la asistencia prestada ha de entregarse personalmente al detenido, aunque como el
resto de sus pertenencias, quedará bajo la custodia de la policía. A tal efecto, se pueden distinguir los siguientes
supuestos:
a) Si se ha emitido un informe clínico por enfermedad, que se entienda sin repercusión médico legal, se le
preguntará al detenido su voluntad sobre si el informe se entrega en sobre abierto o cerrado. En cualquier caso,
la policía dispondrá por escrito de las instrucciones terapéuticas para el seguimiento del paciente.
b) Si el informe es un parte de lesiones, se entregará a la policía en sobre cerrado, el ejemplar que va dirigido al
Juez, para que la policía lo remita al juzgado a cuya disposición pasa el detenido, adjuntándolo al atestado
levantado al efecto. Al detenido se le entregará su copia correspondiente, y también se le solicitará su
consentimiento para que vaya en sobre abierto o cerrado.
c) Si el médico observara que ha habido un mal trato por parte de la policía, el parte de lesiones deberá ser
remitido directamente desde el centro de salud al Juzgado de guardia.
A la policía que acompaña al detenido solo hay que informarle sobre las cuestiones necesarias en relación con
los cuidados o precauciones a tener con el enfermo durante el tiempo de la detención: horas de la medicación,
alimentación, vigilar posibles complicaciones.
5.- La policía puede solicitar que se realice un informe médico-pericial para constatar p.e.: el estado de salud
del detenido, para dejar constancia de lesiones o de ausencia de ellas, etc…… Se trata de una situación distinta
a la anterior, aquí quien desea la exploración médica del detenido es la policía, no el detenido.
En este caso la policía no puede obligar al detenido a ser sometido a un examen médico sin su consentimiento y
el médico no puede acceder a realizarlo.
El médico asistencial no está obligado a realizar una exploración e informe con fines periciales, a no ser que un
juez expresamente se lo ordene, y ello –como cualquier otro profesional- dentro de un procedimiento penal con
los estrictos requisitos legales y efectos retributivos.
La forma de actuación en este supuesto es que la policía solicite al juez de guardia la exploración médicapericial que desea y si el juez lo cree conveniente podrá nombrar al médico forense para que realice esta
exploración; otra posibilidad es que la policía pase al detenido a disposición judicial.
El médico que se sienta “presionado” por la policía para realizar este tipo de examen sin consentimiento del
detenido deberá ponerlo en conocimiento del Juez de Guardia que con toda seguridad tomará una decisión
sobre cómo actuar”.
En cualquier caso, y como resumen, debe quedar completamente claro que por el hecho de la detención el que
se halla en tal situación no tiene merma de ninguno de sus derechos, incluyendo el de su asistencia sanitaria, y
que de la misma forma, por la situación a veces de la peligrosidad del detenido debe ponderarse por el
facultativo el derecho a la intimidad del detenido con la seguridad del propio facultativo o de terceros.
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