AMPARO EN REVISIÓN NÚMERO 743/2005.
QUEJOSO: **********.
PONENTE: MINISTRO SERGIO A. VALLS HERNÁNDEZ.
SECRETARIA: LAURA GARCÍA VELASCO.
México, Distrito Federal. Acuerdo del Tribunal Pleno de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, correspondiente a los
días lunes ocho de agosto de dos mil cinco y martes dieciséis
de agosto del mismo año.
V I S T O S, para resolver, los autos relativos al juicio de
amparo en revisión anotado al rubro; y,
R E S U L T A N D O:
PRIMERO. Por escrito presentado el veintinueve de marzo
del dos mil cuatro, en la Oficialía de Correspondencia Común de
los Juzgados de Distrito en Materia Administrativa del Primer
Circuito, **********, por su propio derecho, solicitó el amparo y
protección de la Justicia Federal, señalando como actos
reclamados y autoridades responsables los siguientes:
“1) H. Congreso de la Unión; - - - 2) C. Presidente de
la República; - - - 3) C. Secretario de Gobernación;
- - - 4) C. Director del Diario Oficial de la
Federación; y - - - 5) C. Director Ejecutivo de
Prerrogativas y Partidos Políticos del Instituto
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Federal Electoral. - - - ACTOS RECLAMADOS:- - A).- Del H. Congreso de la Unión reclamo la
aprobación y expedición del Código Federal de
Instituciones y Procedimientos Electorales del 14
de agosto de 1990, publicado en el Diario Oficial de
la Federación correspondiente al 15 de agosto del
mismo año, en lo que concierne a sus artículos 175,
176, 177, párrafo I, inciso E, y 178; con todas sus
consecuencias y efectos. - - - A-1).- Del H.
Congreso
de
la
Unión
reclamo
además
la
inconstitucionalidad por omisión al desatender y
no ejercitar la facultad que le otorgan los artículos
71 y 72 de la Constitución Federal para expedir las
leyes que regulen y tornen efectiva la garantía del
derecho humano reconocido a favor de ciudadanos
mexicanos de ser votados para cargos de elección
popular, bajo la modalidad lisa y llana que
establece el artículo 35 fracción II constitucional, es
decir, como candidatos independientes sin la
necesidad de pertenecer o asociarse a partido
político alguno; y todas las consecuencias y
efectos de la abstención legislativa que se le
reclama. - - - B).- Del C. Presidente de la República
reclamo la expedición del decreto de fecha 14 de
agosto de 1990, publicado en el Diario Oficial de la
Federación el miércoles 15 del mismo mes y año,
en que manda observar y publicar el referido
Código Federal de Instituciones y Procedimientos
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AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Electorales,
con
todas
sus
consecuencias
y
efectos. - - - B-1).- Del C. Presidente de la República
asimismo
reclamo
la
inconstitucionalidad
por
omisión al preterir (sic) y no ejercitar la facultad de
iniciativa de una ley ante el Congreso de la Unión
que regule y torne efectiva la garantía del derecho
humano reconocido a favor de los ciudadanos
mexicanos de ser votados para cargos de elección
popular, bajo la modalidad lisa y llana que
establece el artículo 35 fracción II constitucional, es
decir,
como
candidatos
independientes
sin
necesidad de pertenecer a partido político alguno;
todas las consecuencias y efectos de estos actos
omisos. - - - C).- Del C. Secretario de Gobernación
reclamo el refrendo del Decreto Presidencial
promulgatorio de reformas y adiciones al Código
Federal
de
Instituciones
y
Procedimientos
Electorales y su publicación en el Diario Oficial de
la Federación correspondiente al 15 de agosto de
1990, con todas sus consecuencias y efectos. - - D).- Del C. Director del Diario Oficial de la
Federación reclamo la publicación del Decreto
Presidencial promulgatorio de reformas y adiciones
al Código Federal de Instituciones Procedimientos
Electorales, en el Diario Oficial de la Federación
correspondiente al 15 de agosto de 1990, con todas
sus consecuencias y efectos. - - - E).- Del C.
Director Ejecutivo de Prerrogativas y Partidos
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AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Políticos del Instituto Federal Electoral, reclamo los
actos de aplicación de los referidos numerales 175,
176, 177 y 178 del Código Federal de Instituciones y
Procedimientos Electorales, al dar contestación a
mi instancia de fecha a cinco del corriente marzo,
mediante la resolución de fecha 11 de marzo de
2004, oficio número DEPPP/DPPF/569/04; con todas
su consecuencias y efectos. - - - F).- Asimismo
reclamo todas las consecuencias y efectos de los
actos
atribuidos
responsables,
que
ejemplificativa
y
a
todas
se
no
la
autoridades
traducen,
de
limitativa,
manera
en
el
desconocimiento y atentado a las garantías de los
derechos humanos del quejoso derivados de los
artículos 1°, 5° párrafo cuarto, 9°, 13, 35 fracción II,
y 82 de la Constitución Federal; la reducción del
campo de ejercicio de la libertad para dedicarse a la
actividad
político-electoral,
arrancando
y
eliminando de dicha esfera el derecho del quejoso,
como
ciudadano
independiente,
a
solicitar
y
obtener el registro de la candidatura al cargo de
elección popular de Presidente de la República; la
imposición de restricciones contrarias a sus
derechos y garantías constitucionales; inhibir y
frustrar el pleno ejercicio de la libertad para
asociarse o no a que tiene derecho; porque
obstaculizan su derecho a concurrir al desarrollo
democrático del país bajo criterios de equidad y
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AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
dentro de un marco de libertades; porque frustran
suspenden y restringen la garantía de acceso y
aliento a la vida democrática; porque obstaculizan,
restringen y desprotegen la actividad que realiza el
quejoso y le privan de las condiciones necesarias
para su desenvolvimiento en los términos que
establece la Constitución; el suprimir y hacer
nugatorio el derecho del quejoso a convertirse en
candidato independiente al cargo de elección
popular de Presidente de la República; el trato
desigual e inequitativo para los ciudadanos que no
pertenecen a partido político alguno frente a los
registrados por dichas instituciones políticas; la
privación indebida de los derechos del quejoso
emanados de su calidad de ciudadano mexicano,
conforme
imposición
al
artículo
de
cargas
82
y
Constitucional;
la
obligaciones
de
incorporarse o asociarse o forzosamente a un
partido político como única vía para lograr su
registro como candidato al cargo de elección
popular de Presidente de la República". (Fojas 2 a 5
del cuaderno del juicio de amparo **********).
SEGUNDO. El promovente en dicha demanda de amparo,
narró los siguientes antecedentes:
"1.- El quejoso, **********, es hijo de padres
mexicanos, originario de la ciudad de México,
5
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
donde nació el **********. - - - 2.- Desde 1979 ha sido
profesor en la Universidad Nacional Autónoma de
México, en la Facultad de Ciencias Políticas y
Sociales.
Asimismo,
ha
impartido
clases
en
diversas Universidades en el extranjero, dando
lugar a su nombramiento como Profesor Global
Distinguido en la Universidad de **********. En 2000
fue
invitado
a
ser
profesor
**********
en
la
Universidad **********. - - - 3.- En 1994 el quejoso
fundó el Grupo San Ángel, un foro de debate y
reflexión político, conformado por académicos,
activistas de la sociedad civil y políticos de alto
relieve nacional e internacional. - - - 4.- El 1° de
diciembre de 2000, fue designado por el Presidente
Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos,
Vicente Fox Quezada, como Secretario de **********,
cargo que desempeñó hasta el 15 de enero de 2003.
- - - 5.- El hoy quejoso se ha dedicado al estudio,
análisis,
investigación,
reflexión
y
discusión
constante de un proyecto ciudadano que busca
generar alternativas para mejorar la calidad de vida
de la sociedad en la República. - - - 6.- Con el objeto
de materializar y concretar el proyecto objeto de
reflexión pública que ha llevado a cabo, el cinco de
marzo de dos mil cuatro, presentó en la oficina del
Director Ejecutivo de Prerrogativas y Partidos
Políticos del Instituto Federal Electoral, la solicitud
de registro de su candidatura al cargo de elección
6
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
popular de Presidente de los Estados Unidos
Mexicanos, que textualmente dice: - - - (Se
transcribe). - - - 7.- El doce de marzo de dos mil
cuatro, se recibió en el domicilio del quejoso el
oficio número DEPPP/DPPF/569/04, de fecha 11 de
marzo del mismo año, suscrito por el Director
Ejecutivo de Prerrogativas y Partidos Políticos del
Instituto Federal Electoral, cuyo tenor literal es el
siguiente: - - - (Se transcribe). - - - 8.- Toda vez que
los actos combatidos en este juicio conculcan en
agravio del suscrito quejoso los derechos humanos
que
garantiza
la
Constitución
Federal
de
la
República en sus artículos 1°, 3°, 5°, 9°, 13, 35, 82 y
133 formuló la presente demanda amparo". (Fojas
11 a 17 ídem.).
TERCERO.
El
peticionario
de
amparo
estimó
como
infringidas en su perjuicio las garantías individuales que
consagran los artículos 1°, 3°, 5°, 9°, 13, 35, 82 y 133 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos e hizo
valer los conceptos de violación que estimó pertinentes.
CUARTO. En auto de treinta de marzo de dos mil cuatro, la
Juez Séptimo de Distrito en Materia Administrativa en el Distrito
Federal, admitió la demanda de amparo, registrándola con el
número ********** y previos los trámites procesales, la Juez
pronunció sentencia, que terminó de engrosarse el dieciséis de
7
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
julio de dos mil cuatro, la cual concluyó con el siguiente punto
resolutivo:
“ÚNICO.- Se SOBRESEE, el juicio de garantías
promovido por **********, en términos de la parte
considerativa de la presente resolución”. (Foja 597
ídem.).
Las consideraciones en que se sustenta dicho fallo, en lo
conducente, son:
"TERCERO.- Previamente al estudio del fondo del
asunto, debe estudiarse la procedencia del juicio
de amparo por ser esta una cuestión de orden
público en el juicio de garantías, de acuerdo con lo
dispuesto por el último párrafo de artículo 73 de la
Ley de Amparo, y la Tesis de Jurisprudencia
novecientos cuarenta, visible a fojas mil quinientos
treinta y ocho, Segunda Parte, del Apéndice al
Semanario Judicial de la Federación de mil
novecientos diecisiete a mil novecientos ochenta y
ocho, rubro y texto rezan: - - - ‘IMPROCEDENCIA,
CAUSALES DE. EN EL JUICIO DE AMPARO’. (Se
transcribe). - - - Las autoridades responsables
Secretario de Gobernación y Presidente de la
República, a través Secretario de Gobernación,
Director Ejecutivo de Prerrogativas y Partidos
Político del Instituto Federal Electoral aducen que
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AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
se actualizan las causales de improcedencia
previstas en las fracciones VII y XVIII del artículo 73
de la Ley de Amparo ésta última en relación con el
artículo 105 de la Constitución Federal por lo que
solicitan se sobresea el juicio de garantías que nos
ocupa. - - - Con el objeto analizar las causales de
improcedencia propuestas por las autoridades
responsables,
resulta
conveniente
hacer
las
siguientes precisiones: - - - La improcedencia de la
acción de amparo equivale al sobreseimiento del
juicio correspondiente, según lo considera la Ley
de Amparo (artículos 73 y 74), por lo que debemos
advertir que toda causa de improcedencia debe
quedar plenamente probada dentro del juicio. - - Doctrinalmente se ha clasificado que existen
diversas improcedencias del juicio de garantías, la
constitucional, la legal y la jurisprudencial, según la
fuente de la que emanen. - - - La improcedencia
constitucional establecida como su nombre lo dice
en
la
Constitución,
se
concibe
como
la
imposibilidad para que órgano de control estudie y
dirima
la
cuestión
fundamental
planteada
al
ejercitarse la acción de amparo. - - - Así pues, limita
el
análisis
sobre
la
constitucionalidad
de
determinados actos con la finalidad de que estos
puedan ser analizados a través de los medios que
la propia Constitución establece. - - - El carácter
distintivo
de
la
improcedencia
constitucional
9
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
estriba en que ésta se consigna de modo absoluto
y necesario para todos aquellos casos concretos
que puedan enmarcarse dentro de la situación
abstracta establecida en la Ley Fundamental y en
relación con los cuales la acción o el juicio de
amparo es improcedente. - - - Esta situación
configura una verdadera salvedad o excepción a la
procedencia del juicio de amparo que se instituye
en el artículo 103 de la Ley Suprema. - - Tratándose de la improcedencia legal, las causas
respectivas que se manifiestan en impedimentos
para que el órgano de control estudie y decida
sobre la constitucionalidad o inconstitucionalidad
de los actos reclamados, se previene aunque de
manera exclusiva, en la Ley de Amparo, algunas de
esas
causas
reiteran
ciertos
casos
de
improcedencia constitucional. - - - Por lo general, la
improcedencia legal de la acción de amparo se
consigna, contrario a lo que acontece en la
constitucional,
en
atención
a
circunstancias
relativas y contingentes que pueden concurrir o no
en casos particulares semejantes en relación con
un mismo acto de autoridad. - - - Sin embargo, no
todas las causas de improcedencia legal, son
relativas y contingentes, sino que algunas de ellas
ostentan los caracteres de absolutas y necesarias,
según acontece, verbigracia, con la prevista en la
fracción I del invocado artículo 73, que considera
10
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
improcedente la acción o el juicio de amparo contra
actos de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
- - - La improcedencia jurisprudencial, es aquélla
que independientemente de la consignación legal
de las causas de improcedencia del juicio de
amparo, la Suprema Corte de Justicia ha elaborado
en distintas tesis jurisprudenciales y basándose en
diversos factores, tales como la naturaleza del acto
reclamado, la índole especial del quejoso, las
prohibiciones constitucionales, algunas reglas que
establecen la improcedencia de la acción de
amparo atendiendo a diversas hipótesis concretas.
- - - Ahora bien, una vez analizado en qué casos se
actualizan las causales de improcedencia; debe
decirse que en el presente asunto, la parte quejosa
promueve la vía constitucional, sobre la base de
que la ley secundaria y el acto reclamado, violan
sus garantías individuales, no obstante que son de
carácter electoral. Sustenta la procedencia de la vía
constitucional que intenta en la tesis aislada que
substancialmente señala, que aun cuando el
amparo es improcedente contra actos de naturaleza
eminentemente
política,
debe
considerarse
procedente cuando esos actos pueden involucrar la
violación de garantías individuales, protegidas por
la Constitución. - - - Por tanto, resulta necesario
precisar si la litis en el presente asunto versa sobre
violación a garantías individuales y no solamente a
11
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
derechos políticos, pues de ser este el caso, estos
no son reparables a través del juicio de amparo. - - De la lectura de la demanda de garantías, se
advierte con claridad que la parte quejosa reclama
la afectación de derechos políticos electorales
relacionados con otros derechos fundamentales
consagrados en los artículos 1°, 3º, 5º, 9º, 13, 35 en
relación con los artículos 82 y 130 constitucionales.
- - - La argumentación fundamental de la quejosa
descansa en el postulado de la supremacía
constitucional
y
su
jurisdiccional
para
imprescindible
remediar
la
control
desviación
u
omisión de los actos de los poderes públicos que
se aparten o quebranten las normas
de
la
Constitución Federal. - - - Al respecto señala que la
Suprema Corte de Justicia de la Nación ha
establecido
la
supremacía
absoluta
de
la
Constitución sobre toda legislación secundaria y
que la sociedad y el Estado tienen interés en que se
apliquen, desde luego, los preceptos de aquélla y
no los textos contrarios a la misma. Así pues, en su
concepto, señala que el legislador ordinario se
haya
inexorablemente
vinculado
por
las
prescripciones de la Constitución Federal a emitir
leyes que detallen y desarrollen las instituciones
que se establecen en ésta, de tal suerte que si no
acontece esta labor, su abstención configura la
inconstitucionalidad por omisión. - - - En estas
12
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
condiciones, el quejoso se duele de la inactividad,
o bien de la omisión en que ha incurrido el
Ejecutivo Federal y el Congreso de la Unión en sus
respectivas esferas competenciales, para emitir
normas con rango de ley que desarrollen y tornen
efectivos los derechos humanos que protegen las
garantías constitucionales citadas. - - - Que en
virtud de dicha omisión legislativa, la autoridad
responsable Director Ejecutivo de Prerrogativas y
Partidos Políticos del Instituto Federal Electoral,
desconoce su derecho como ciudadano a ser
votado en todos los cargos de elección de elección
popular,
al
evitar
que
como
ciudadano
independiente pueda obtener su registro a la
candidatura al cargo de elección popular de
Presidente de la República. - - - De la misma forma
manifiesta que se violan los artículos 1º y 13
constitucionales, en virtud de que el Código
Federal
de
Instituciones
y
Procedimientos
Electorales es una ley privativa, que da un trato
desigual e inequitativo para los ciudadanos que no
pertenecen a partido político alguno, frente a los
registrados por dichas instituciones públicas. - - También considera que se le priva de sus
derechos, que como ciudadano le corresponden,
conforme al artículo 82 constitucional y a las
garantías
previstas
en
los
artículos
5
y
9
constitucionales ya que limitan su libertad de
13
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
trabajo y le imponen la obligación de incorporarse
a un partido político como única vía para lograr su
registro como candidato al cargo de elección
popular de Presidente la República. - - - Asimismo
aduce que al no haberse desarrollado en la ley el
marco regulatorio, que garantice los derechos
humanos de los ciudadanos conforme a las normas
básicas los artículos 35 y 82 constitucionales se
violentan sus garantías individuales; esto es, para
que el ciudadano pueda postularse por derecho
propio y sin necesidad de asociarse, a los cargos
de elección popular en forma independiente y en un
ámbito
de
competencia
efectiva.
-
-
-
En
consecuencia, para determinar la procedencia del
juicio de amparo es necesario destacar que
básicamente se reclaman dos actos: - - - 1.- La
inconstitucionalidad
Instituciones
y
del
Código
Procedimientos
Federal
de
Electorales,
concretamente los artículos 175, 176, 177, párrafo I,
inciso E y 178. - - - 2.- La resolución de once de
marzo
de
dos
mil
cuatro,
oficio
número
DEPP/DPPF/596/04, que constituye el acto concreto
de aplicación de los preceptos reclamados. - - Precisado lo anterior, debe señalarse el marco
constitucional que rige la pretensión del quejoso. - - De conformidad con el artículo 103 de la
Constitución Federal, el juicio de amparo es
procedente sobre controversias que se susciten
14
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
por leyes o actos de autoridad que violen las
garantías individuales. - - - Por su parte, el artículo
107 señala que las controversia de que habla el
artículo 103 se sujetarán a los procedimientos y
formas del orden jurídico. - - - De lo establecido en
dichos artículos es dable concluir que el juicio de
amparo
es
procedente
para
analizar
la
inconstitucionalidad de leyes, por violación a las
garantías individuales del gobernado.
- - Ahora
bien, debe tenerse presente el contenido del
artículo 105 constitucional, que establece que la
Suprema Corte conocerá de las controversias
constitucionales
y
de
las
acciones
de
inconstitucionalidad. Estas últimas en cuanto a que
el contenido de la ley cuya invalidez se reclame no
esté conforme con la Constitución, sin que ello
implique un análisis de violación a garantías
individuales. - - - Asimismo, en su fracción II,
párrafo tercero, delimita que la única vía para
plantear la no conformidad de las leyes electorales
a la Constitución es la que prevé el propio artículo,
el cual es del tenor literal siguiente: - - - ‘Artículo
105’. (Se transcribe). - - armónica
al
ya
De una interpretación
transcrito
artículo
105
constitucional, debe decirse lo siguiente: - - - La
acción de inconstitucionalidad es un mecanismo de
reciente adopción en el ordenamiento jurídico
mexicano que tiene como propósito declarar la
15
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
invalidez de una ley que pugna con la Norma
Fundamental y que de alguna manera viene a ser
un contrapeso frente a los efectos particulares del
amparo. - - - La acción de inconstitucionalidad se
distingue de los otros controles constitucionales
en la medida en que se ejerce, fundamentalmente,
en aras del principio de supremacía constitucional,
en virtud del cual toda norma debe ajustarse a los
lineamientos establecidos en la Carta Magna. Así,
toda norma general que se considere contraria a
ella,
podrá
ser
impugnada
por
las
partes
legitimadas para ello a través de esta acción, que
da lugar a un procedimiento que aunque requiere
de sujetos activos que lo pongan en movimiento,
su resultado recae o afecta, más que a las partes, a
la ley impugnada y, eventualmente, a la sociedad,
además de que la acción puede proceder aun sin
agravio directo en perjuicio de los legitimados para
ejercerla. - - - Dada la importancia de una
declaración general de invalidez de una ley
emanada del Congreso de la Unión, dicha facultad
se encuentra reservada a la Suprema Corte de
Justicia. Incluso, por la trascendencia de éste tipo
de asuntos, ya que el mecanismo se encuentra
rodeado de ciertos requisitos que tornan difícil
declarar la invalidez de una ley como lo son: la
limitación en los sujetos que pueden promover este
tipo de acciones, así como la votación calificada de
16
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
ocho ministros. - - - Con motivo de la reforma al
artículo 105 Constitucional antes mencionado,
publicada en el Diario Oficial de la Federación, el
veintidós de agosto de mil novecientos noventa y
seis, se admitió la procedencia de la acción de
inconstitucionalidad en contra de Ieyes generales
electorales, en las que se
estableció el régimen
normativo de los procesos electorales. Asimismo,
se admitió la impugnación por esa vía, de aquellos
ordenamientos distintos a una ley o código
electoral
sustantivo,
que
regulan
aspectos
vinculados directa o indirectamente con dichos
procesos. - - - Al respecto, resulta necesario tomar
en cuenta el criterio jurisprudencial establecido por
el Pleno de la Suprema Corte de Justicia, en la tesis
de jurisprudencia número 25/2002 consultable en el
Semanario Judicial de la Federación, Tomo XV,
visible en la foja número ochenta y uno que a la
letra dice: - - - ‘LEYES ELECTORALES. LA ÚNICA
VÍA PARA IMPUGNARLAS ES LA ACCIÓN DE
INCONSTITUCIONALIDAD. (Se transcribe). - - Dicha jurisprudencia es el resultado de una
contradicción
de
tesis
entre
los
criterios
sustentados por la Sala Superior del Tribunal
Electoral del Poder Judicial de la Federación, al
resolver
el
juicio
de
revisión
constitucional
electoral 20/99, y la jurisprudencia emitida por el
Tribunal Pleno de la Suprema Corte de Justicia de
17
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
la
Nación,
al
resolver
la
acción
de
inconstitucionalidad 6/98. En los dos casos se
impugna la constitucionalidad de una ley electoral:
en el asunto que conoció el Tribunal Electoral se
impugnó
el
Código
Electoral
del
Estado
de
Guerrero y en el que conoció la Suprema Corte, se
impugnó
el
Código
Electoral
del
Estado
de
Quintana Roo, en ambos por considerar que
contenían
disposiciones
contradictorias
de
mecanismos de representación proporcional para
la asignación del número de diputados previstos en
la Constitución Federal. - - - Como se puede ver,
ambos
casos
tenían
como
supuesto
la
impugnación de una ley electoral con propósito de
invalidarla, lo que de acuerdo al artículo 105,
fracción II, de la Constitución Federal y la tesis
jurisprudencial de Ia Suprema Corte sólo podía
combatirse
mediante
inconstitucionalidad.
importante
tomar
en
la
-
-
acción
Asimismo,
cuenta
parte
de
resulta
de
las
consideraciones que dieron origen a la tesis citada
anteriormente en donde se señaló: - - - (Se
transcribe). - - - En atención a las consideraciones
expuestas, tratándose de impugnación de las leyes
en
materia
electoral
existe
una
limitación
constitucional, pues de acuerdo al artículo 105,
fracción II, de la Constitución Federal, la única vía
para
18
impugnar
su
transgresión
a
la
Norma
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Fundamental es la acción de inconstitucionalidad;
por lo que si se intenta el juicio de amparo en
contra de una ley electoral se actualizaría una
causal
de
improcedencia
de
carácter
constitucional, en virtud de que por modo absoluto
y necesario tal impugnación se establece en una
vía distinta al juicio de amparo, al enmarcarse
dentro de la situación abstracta establecida en la
Ley Fundamental. - - - No es obstáculo a las
anteriores consideraciones, la circunstancia de que
en el sistema jurídico mexicano existen
dos
supuestos diferentes en lo que respecta al estudio
de problemas de impugnación de leyes: - - - a) La
impugnación de la ley cuando se pretende la
declaración general de invalidez; esto es, cuando
se combate una ley para obtener su nulidad
previsto por el artículo 105 constitucional. - - - b) El
caso en el que sólo se busque la desincorporación
de la esfera jurídica del gobernado de la ley que se
considera inconstitucional. - - - Así, mientras que
en la primera lo que se persigue es una declaración
general de invalidez la segunda se busca resolver
un caso concreto que si bien necesita declaración
de inconstitucionalidad, dicha declaración carece
por completo de efectos generales. - - - En ese
orden de ideas, aun cuando el quejoso pretende
ubicarse en el segundo supuesto de referencia, lo
cierto es que por disposición constitucional, la
19
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Suprema Corte de Justicia de la Nación es la única
facultada para conocer de la inconstitucionalidad
de una ley electoral aun cuando el número de
sujetos legitimados sea limitado y que los efectos
sean la declaración general de invalidez de la
norma. - - - Lo anterior encuentra su justificación en
lo dispuesto por el artículo 41 de la Constitución, al
disponer que renovación de los poderes legislativo
y ejecutivo a nivel federal y estatal se realizara
mediante elecciones libres, autenticas y periódicas.
- - - Por tanto, es dable concluir que el ejercicio por
parte de los ciudadanos del derecho político
electoral a ser votado, a participar en el proceso
democrático y en forma especifica para intervenir
en los procesos electorales, deben sujetarse a las
bases previstas en la propia Constitución, sin
pretender su modificación a través del reclamo de
inconstitucionalidad de una ley electoral. - - - Lo
expuesto es así, si se atiende al espíritu del
Constituyente al haber admitido la procedencia de
la acción de inconstitucionalidad en contra de leyes
en materia electoral, en aras del fortalecimiento de
un sistema integral de justicia en materia electoral
a través del establecimiento de mecanismos para
que
todas
las
leyes
electorales
se
sujeten
invariablemente a lo dispuesto por la Constitución
y así proteger los derechos políticos electorales de
los ciudadanos mexicanos; es decir, crear el marco
20
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
adecuado que diera plena certeza al desarrollo de
los
procesos
electorales,
las
condiciones
específicas que impone su propia naturaleza,
delimitando que la única vía para plantear la no
conformidad de las leyes a la Constitución sea la
consignada en el artículo 105 constitucional, a fin
de que las leyes electorales no sufran alteraciones
y otorguen seguridad jurídica al proceso electoral.
Lo
que
significa,
en
esencia,
hacer
de
la
Constitución el único punto de referencia para la
convivencia
de
todos
los
grupos
o actores
políticos. - - - Bajo ese tenor, resulta ineludible
concluir
que
en
el
caso
de
impugnar
la
constitucionalidad de una ley electoral, dicha
facultad le corresponde de manera exclusiva a la
Suprema Corte de Justicia de la Nación a través de
la acción de inconstitucionalidad, pues una materia
tan delicada necesariamente debe estar bajo un
control muy riguroso y una unidad interpretativa,
independientemente de que la finalidad sólo sea la
invalidez de la Ley y no el pronunciamiento de la
existencia de afectación de derechos sustantivos. -
-
Una
vez
delimitada
la
improcedencia
constitucional del estudio de la ley electoral que se
reclama a través del presente juicio de amparo, es
necesario
establecer
si
dicho
juicio
resulta
procedente, cuando se reclama la afectación a
derechos sustantivos, por virtud de acto concreto
21
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
de aplicación de un ordenamiento de materia
electoral, cómo lo Código Federal de lnstituciones
y Procedimientos Electorales, que en concepto del
quejoso
resulta
violatorio
tanto
de
derechos
fundamentales así como de derechos político. - - La parte quejosa señaló como acto reclamado la
resolución de once de marzo de dos mil cuatro,
oficio número DEPPP/DPPF/596/04, que constituye
el acto concreto de aplicación de lo preceptos
reclamados de Código Federal de lnstituciones
Procedimientos Electorales, por virtud del cual
afirma
que
se
atenta
contra
los
derechos
fundamentales reconocidos en los artículos 1°, 5°,
párrafo cuarto, 9°, 13, 35, fracción II y 82 de la Carta
Magna, que le niega la solicitud a obtener el
registro de la candidatura al cargo de elección
popular de Presidente de la República. - - - En ese
sentido, la parte quejosa manifiesta que la garantía
individual
que
considera
fundamentalmente
violada, la hace consistir en el artículo 35, fracción
II, constitucional; por tanto, teniendo como base
toral ese reclamo, es necesario el análisis de los
derechos fundamentales contenidos en la Carta
Magna conjuntamente con los derechos políticoelectorales del ciudadano para así determinar la
procedencia del juicio de amparo. - - - Al respecto,
es relevante precisar que un reciente criterio del
Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
22
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
ha logrado matizar la rigidez del tradicional criterio,
en el cual establecía que el Poder Judicial de la
Federación no debe intervenir directamente en los
conflictos político electorales, debido a que los
derechos políticos no son considerados como
garantías individuales. - - - Dicho criterio señala
que la interpretación del contenido del artículo 73,
fracción VIl, de la Ley de Amparo, en relación con
jurisprudencias sustentadas por el Pleno de la
Suprema Corté de Justicia de la Nación, lleva a
determinar que, por regla general, el juicio de
amparo en que se pretendan deducir derechos de
naturaleza
política
es
improcedente,
siendo
excepción a lo anterior la circunstancia de que el
acto reclamado, además de tener una connotación
de índole política, también entrañe la violación de
derechos subjetivos públicos consagrados en la
propia Carta Magna. - - - Por tanto, tratándose de
ordenamientos de carácter general con contenido
político-electoral,
incluidos
los
procesos
de
reforma a la Constitución, para la procedencia del
amparo se requiere necesariamente que la litis
verse sobre violación a garantías individuales, y no
solamente respecto de transgresión a derechos
políticos, los cuales no son reparables mediante el
juicio de garantías. - - - Criterio sostenido en la
tesis consultable en el Semanario Judicial de la
Federación, Tomo X, septiembre de mil novecientos
23
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
noventa y nueve, visible en la foja número trece, de
rubro: ‘REFORMA CONSTITUCIONAL, AMPARO
CONTRA SU PROCESO DE CREACIÓN. PROCEDE
POR
VIOLACIÓN
A
DERECHOS
POLÍTICOS
ASOCIADOS CON GARANTÍAS INDIVIDUALES’. - - En ese orden de ideas procede al análisis del
artículo 35, fracción II, de la Constitución el cual es
del tenor literal siguiente: - - - (Se transcribe). - - En la disposición en comento, se establece una
prerrogativa del ciudadano mexicano consistente
en el derecho a ser votado para todos los cargos de
elección popular; de ahí que dicho derecho deba
considerarse como un derecho fundamental de
base constitucional, si se atiende a que es un
reconocimiento al ser humano para su cabal
desenvolvimiento frente al poder público; de ahí,
que dicho derecho deba considerarse como
un
derecho fundamental de base constitucional. - - Así, se trata del ejercicio de derecho fundamental
de carácter político-electoral que se otorga a todas
aquellas
personas
que
tienen
la
calidad
de
ciudadanos mexicanos. - - - Cabe recordar que las
garantías constitucionales se han reputado como
aquellos
derechos
públicos
subjetivos
consignados a favor de todo habitante de la
República que dan a sus titulares la potestad de
exigirlos jurídicamente a través de la verdadera
garantía de los derechos públicos fundamentales
24
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
del hombre que establece la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos. - - - En ese
sentido, la prerrogativa del ciudadano contenida en
el precepto constitucional de referencia, se erige
como un derecho fundamental que constituye una
garantía individual a favor del gobernado de
carácter político-electoral. - - - Al respecto, la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, ha
sostenido el criterio que cuando el ejercicio de las
garantías individuales se hace con el fin de obtener
un cargo de elección popular, esas garantías deben
interpretarse conforme a lo dispuesto en los
artículos 41 y 116, fracción IV, de la Constitución
Federal, en los que se regulan todos aquellos
aspectos relativos a la participación del pueblo en
la vida democrática del país y el acceso de los
ciudadanos al ejercicio del poder público mediante
el sufragio universal, libre, secreto y directo; lo
anterior, toda vez que el ciudadano que aspira a
obtener
un cargo de
esta
índole
se
sujeta
voluntariamente a las obligaciones que la propia
Constitución establece tratándose de la materia
electoral. - - - El criterio de referencia, corresponde
a la Novena Época del Pleno de la Suprema Corte
de Justicia de la Nación, consultable en el
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
Tomo XIX, Febrero de 2004, tesis P./J. 2/2004,
página 451, que a la letra dice: - - - ‘GARANTÍAS
25
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
INDIVIDUALES. SI SU EJERCICIO SE RELACIONA
CON
EL
ELECTORAL,
SISTEMA
SU
CONSTITUCIONAL
INTERPRETACIÓN
DEBE
CORRELACIONARSE CON LO DISPUESTO EN LOS
ARTÍCULOS 41 Y 116, FRACCIÓN IV DE LA
CONSTITUCIÓN FEDERAL’. (Se transcribe). - - - Así,
el ejercicio de la prerrogativa o derecho político del
ciudadano previsto constitucionalmente, no puede
entenderse aisladamente sino que para su ejercicio
deben observarse las formas que se establece
constitucionalmente
para
participar
en
los
procesos electorales. - - - En ese sentido, si en el
ejercicio del derecho político electoral a ser votado
el
ciudadano
resiente
una
afectación
conjuntamente con otros derechos fundamentales
de igual jerarquía, como lo sería, de manera
ejemplificativa, el derecho a la igualdad, libertad de
asociación; tal circunstancia no haría procedente el
juicio de amparo, pues si bien es cierto que ésta es
la vía procedente para reclamar violaciones a las
garantías individuales, también lo es que si dichas
violaciones se reclaman con motivo del ejercicio
del derecho político electoral del ciudadano, el cual
se encuentra íntimamente vinculado al contenido
de los artículos 41 y 116, fracción IV, de la Carta
Magna, el estudio de esos derechos fundamentales
no podrían analizarse de manera aislada, puesto
que
26
inciden
o
se
encuentran
estrechamente
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
vinculados
con
el
ejercicio
del
derecho
fundamental político electoral, respecto del cual se
insiste, el juicio de amparo resulta improcedente. - - Robustece lo anterior, lo dispuesto en el artículo
99 de la Constitución Federal, al establecer que el
Tribunal Electoral, será, con excepción de lo
dispuesto en la fracción II del artículo 105
constitucional, la máxima autoridad jurisdiccional
en la materia electoral y órgano especializado del
Poder Judicial de la Federación; debiéndose
destacar que la fracción V, del precepto en
comento, señala que una de las atribuciones del
Tribunal
Electoral
del
Poder
Judicial
de
la
Federación es la de conocer de ‘las impugnaciones
de actos y resoluciones que violen los derechos
político electorales de los ciudadanos de votar, ser
votado y de afiliación libre y pacífica para tomar
parte en los asuntos políticos del país, en los
términos que señalen esta Constitución y las
leyes’. - - - Así pues, debe afirmarse que el Tribunal
Electoral del Poder Judicial de la Federación, de
acuerdo al artículo 99 constitucional, es el órgano
competente para conocer éste tipo de problemas,
toda vez que dentro de sus facultades se encuentra
el resolver las impugnaciones por actos que violen
derechos político-electorales. - - - En efecto, de
acuerdo con lo previsto en el artículo 73, fracción
VII, de la Ley de Amparo, el juicio de amparo es
27
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
improcedente, ya que en el caso específico el ahora
quejoso arguye que la resolución reclamada,
consistente
en
el
oficio
número
DEPPP/DPPF/569/94 (sic) de fecha once de marzo
de dos mil cuatro, atenta contra los derechos
fundamentales reconocidos en los artículos 1º, 5°,
párrafo cuarto, 9º, 13, 35, fracción II y 82 de
la
Carta Magna, que le niega la solicitud a obtener el
registro de la candidatura al cargo de elección
popular de Presidente de la República; por lo que la
base toral de ese reclamo, es el análisis de la
protección de los derechos político-electorales del
ciudadano conjuntamente con otros derechos
fundamentales contenidos en la Carta Magna, que
se encuentren íntimamente vinculados con el
ejercicio de tales derechos político-electorales. - - No obsta para llegar a la anterior conclusión el
hecho de que el quejoso aduzca que en el caso su
derecho político está estrechamente vinculado con
una garantía individual para hacer procedente el
amparo ya que la naturaleza del derecho que se
reclama es eminentemente de carácter electoral y
bastaría con que se afirmara que un derecho está
vinculado a garantías individuales, para reclamar
todos los actos de autoridades electorales en
contravención a la disposición contenida en el 73
fracción VII, de la Ley de Amparo, en cuanto a la
improcedencia en materia electoral. - - - De acuerdo
28
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
a las consideraciones expuestas, y a lo dispuesto
en los artículos 73, fracción VIl y 74, fracción III, de
la Ley de Amparo, en relación con los artículos 35
fracción II, 41, 99 y 105, fracción II, de la
Constitución
Política
de
los
Estados
Unidos
Mexicanos, el presente juicio resulta improcedente.
- - - Lo anterior es así, en virtud de que se actualiza
la improcedencia constitucional que se deriva del
105 Constitucional, fracción II, párrafo tercero, por
establecer
que
conformidad
de
la
única
las
vía
leyes
plantear
la
no
electorales
la
Constitución es la acción de inconstitucionalidad;
disposición que, como ya se apuntó en líneas
precedentes, guarda armonía con la improcedencia
legal contenida en el artículo 73, fracción VII, de la
Ley de Amparo. - - - Normas que pertenecen a un
sistema jurídico que se complementa en forma
armónica; así esta disposición se ve integrada con
la diversa prevista en el 99, párrafo cuarto, fracción
III, de la Constitución, que reserva el conocimiento
de los asuntos en materia electoral al órgano
especializado perteneciente al Poder Judicial de la
Federación que es el Tribunal Electoral". (Fojas
585 vuelta a 596 vuelta).
QUINTO.- El Decimocuarto Tribunal Colegiado en Materia
Administrativa del Primer Circuito, por auto de doce de agosto de
29
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
dos mil cuatro admitió el recurso de revisión, registrándolo con el
número R. A. **********.
Por escrito presentado el veintitrés de agosto de dos mil
cuatro el Director Ejecutivo de prerrogativas y Partidos Políticos
del Instituto Federal Electoral interpuso recurso de revisión
adhesiva.
Asimismo,
por
oficios
2.08/400/04/833.00049342
y
2.08/400/04/833.00049286 ingresados en la Oficialía de Partes de
ese Tribunal Colegiado el veintisiete de agosto de dos mil cuatro,
el Secretario de Gobernación, en representación del Presidente
de la República y el titular de la unidad de Asuntos Jurídicos de la
Secretaría de Gobernación en ausencia de su titular interpusieron
recurso de revisión adhesiva.
Por acuerdo de treinta de agosto de dos mil cuatro, el
Tribunal Colegiado del conocimiento admitió el recurso de revisión
adhesiva promovido por el Director Ejecutivo de Prerrogativas y
Partidos Políticos del Instituto Federal Electoral y desechó por
extemporáneos los interpuestos por el Secretario de Gobernación
y por el titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la misma
Secretaría.
Seguidos los trámites legales el Tribunal Colegiado en
cuestión, dictó sentencia con fecha once de noviembre del mismo
año, en la cual a pesar de que no constituyó resolutivo al
respecto, a foja 340 declaró fundado pero inoperante el primer
30
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
agravio; a foja 346 declaró infundado el segundo agravio y a foja
383 vuelta, solicitó a este Alto Tribunal que ejerciera su facultad
de atracción por considerar que el asunto guarda gran
importancia para el orden constitucional del país, señalando en su
único punto resolutivo lo siguiente:
“ÚNICO.- Remítase a la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, el toca en que se actúa, el expediente
********** del índice del Juzgado Séptimo de Distrito
en Materia Administrativa en el Distrito Federal y el
disquete que contenga la presente resolución, para
lo que tenga a bien determinar”. (Fojas 389 vuelta y
390 ídem.).
Las consideraciones en que se apoyó el juzgador para fallar
en el sentido que lo hizo, en la parte que interesa son del tenor
siguiente:
“SEXTO.- No obstante que, como se verá más
adelante, se solicita a la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, ejerza la facultad de atracción, éste
órgano colegiado debe realizar el análisis de todos
los aspectos cuyo estudio no sea materia de la
mencionada facultad de atracción, lo anterior de
conformidad con la tesis 2a. LIII/2004 de la Segunda
Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
visible en el Semanario Judicial de la Federación y
su Gaceta, Tomo XX, Septiembre de 2004, Página
31
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
349, que a la letra dice: - - - ‘FACULTAD DE
ATRACCIÓN
RESPECTO
DE
AMPAROS
EN
REVISIÓN. PARA QUE LA SUPREMA CORTE DE
JUSTICIA DE LA NACIÓN PUEDA DECIDIR SOBRE
SU PROCEDENCIA, EL TRIBUNAL COLEGIADO DE
CIRCUITO DEBE AGOTAR EL ANÁLISIS DE TODOS
LOS ASPECTOS CUYO ESTUDIO SEA PREVIO AL
FONDO DEL ASUNTO (APLICACIÓN ANALÓGICA
DEL ACUERDO PLENARIO 5/2001)’. (Se transcribe).
- - - En consecuencia de lo anterior, debe realizarse
el análisis del primer agravio, en el que alega que la
resolución de la Juez de Distrito es ilegal, toda vez
que el autorizado por el quejoso, intervino en la
audiencia constitucional identificándose con la
cédula
profesional
**********,
expedida
por
el
Director General de Profesiones de la Secretaría de
Educación Pública, en la cual ofreció pruebas,
objetó documentos, formuló alegatos, tan es así
que al calce de la citada audiencia aparece la firma
del Secretario que intervino y levantó el acta, del
abogado autorizado del quejoso y de la Juez de
Distrito; no obstante ello en el resultando segundo
de la resolución de dieciséis de julio de dos mil
cuatro, se señaló que la audiencia constitucional se
llevó a cabo sin la asistencia de las partes. - - - Son
fundadas pero inoperantes tales manifestaciones,
lo anterior en razón de las consideraciones
siguientes: - - - Tal y como se observa del acta
32
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
levantada a las nueve horas con veinte minutos, del
diecisiete de junio de dos mil cuatro, se declaró
abierta
la
asistencia
Audiencia
personal
Constitucional
del
licenciado
‘con
la
**********,
autorizado de la parte quejosa en términos del
artículo 27 de la Ley de Amparo’. En dicha acta la
Juez de Distrito acordó: - - - (Se transcribe). - - - Sin
embargo, de la lectura del resultando segundo de la
resolución de dieciséis de julio de dos mil cuatro, la
Juez de Distrito señaló que la audiencia de ley se
había llevado a cabo sin la comparecencia de las
partes, a saber: - - - (Se transcribe). - - - Lo que hace
fundada la afirmación del quejoso consistente en
que es ilegal, el hecho de que la Juez de Distrito,
hubiere establecido en el texto de su sentencia que
el quejoso no había comparecido a la audiencia de
ley,
pues
como
se
desprende
en
autos
el
autorizado de la quejosa sí compareció a la citada
audiencia presentando un escrito con dos anexos
relativo al ofrecimiento de pruebas, formulación de
objeciones,
formulación
de
alegaciones
impugnatorias en torno al carácter de terceros
perjudicados de los partidos políticos con registro
ante el Instituto Federal Electoral y expresión de
alegatos. - - - No obstante lo anterior, este órgano
colegiado considera inoperante el agravio en
estudio, pues la expresión plasmada por la Juez de
Distrito en el segundo resolutivo no trasciende al
33
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
resultado de fallo. - - - En efecto, tal y como se ha
transcrito en párrafos anteriores, la Juez de Distrito
le dio al autorizado del quejoso la intervención que
legalmente
le
constitucional
corresponde
a
efecto
en
que
la
audiencia
hiciera
las
manifestaciones pertinentes y ofreciera su escrito
de
pruebas
las
cuales
fueron
admitidas
y
desahogadas por su propia y especial naturaleza;
asimismo se tuvieron por formulados los alegatos,
los que fueron presentados por escrito en la propia
audiencia; por lo tanto, el hecho de que en el
resultando segundo de la resolución recurrida, la
Juez de Distrito afirmara que la audiencia de ley se
llevó a cabo ‘sin la comparecencia de las partes’, si
bien puede constituir una incongruencia entre el
acta de audiencia y lo afirmado en la resolución
recurrida, lo cierto es que en el acta respectiva, la
Juez
acordó
lo
conducente,
debiéndose,
en
consecuencia, estimar fundadas pero inoperantes
las manifestaciones en estudio. - - - Por otra parte,
el quejoso en el segundo agravio alega que del acta
de
audiencia
constitucional
se
desprende
la
intervención del autorizado por el quejoso y la
exhibición del escrito de diecisiete de junio de dos
mil cuatro, en el que en esencia objeta, niega valor
y eficacia jurídica a diversos documentos, como lo
son el oficio DGAJ/DJF/AMPP/29823 de siete de
abril de dos mil cuatro suscrito por el Director
34
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
General de Asuntos Jurídicos de la Procuraduría
General
de
la
República,
el
informe
con
justificación rendido por el Titular de la Unidad de
Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Gobernación
en ausencia del Secretario de Gobernación y en
representación del Ejecutivo Federal; el informe
con justificación rendido por el Director General
Adjunto de Procedimientos Constitucionales en
ausencia del Titular de la Unidad de Asuntos
Jurídicos de la propia Secretaría de Gobernación;
el informe con justificación del Director de lo
Contencioso de la Dirección General de Asuntos
Jurídicos, en su carácter de representante legal de
la Cámara de Diputados del Congreso General de
los Estados Unidos Mexicanos; y, la certificación
que obra en el legajo de fotocopias que el
Vicepresidente de la Mesa Directiva de la Cámara
de Senadores del Congreso de la Unión acompañó
a su informe con justificación como prueba bajo la
denominación ‘expediente legislativo’, siendo que
la juez de Distrito, no tomó en consideración al
momento de resolver en el juicio de amparo tales
manifestaciones, lo que hace indudable que no le
fue respetado el derecho de defensa. - - - Al efecto,
conviene precisar que el quejoso en su escrito de
diecisiete de junio de dos mil cuatro, formula
diversas objeciones en función de la legitimación
de las autoridades que signaron y rindieron los
35
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
informes justificados. - - - Ahora, si bien es cierto la
Juez de Distrito, no tiene la obligación de analizar
las argumentaciones vertidas por la parte quejosa
al formular sus alegatos ya que no lo exigen los
artículos 77 y 155 de la Ley de Amparo, pues
únicamente
está
justificación
de
obligada
los
a
examinar
conceptos
la
violatorios
contenidos en la demanda, en relación con los
fundamentos de los actos reclamados y con los
aducidos en el informe con justificación, también
es
verdad
que
dichas
alegaciones
van
encaminadas a acreditar la falta de legitimación de
las autoridades para rendir sus correspondientes
informes justificados, por lo tanto debe entenderse
que su agravio está en función de atacar que
indebidamente
se
tuvieron
por
rendidos
los
informes justificados no obstante que en el escrito
presentado en la audiencia de ley alegó que no
estaban legitimados para ello, por lo que es
menester realizar el análisis de las manifestaciones
de mérito. - - - Se aplica al caso, la tesis de
jurisprudencia P./J. 69/2000, emitida por el Pleno de
la Suprema Corte de Justicia de la Nación, visible
en el Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta, Novena Época, Tomo XII, Agosto de 2000,
Página 5, que a la letra dice: - - - ‘AGRAVIOS EN
RECURSOS INTERPUESTOS DENTRO DEL JUICIO DE
AMPARO. PARA QUE SE ESTUDIEN BASTA CON
36
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
EXPRESAR
EN
EL
ESCRITO
RELATIVO,
RESPECTO DE LAS CONSIDERACIONES QUE SE
CONTROVIERTEN
IMPUGNADA,
LA
DE
LA
CAUSA
DE
RESOLUCIÓN
PEDIR’.
(Se
transcribe). - - - El quejoso en el escrito de
diecisiete de junio de dos mil cuatro, objetó el valor
de: - - - A) El oficio DGAJ/DJF/AMPP/29823 de siete
de abril de dos mil cuatro suscrito por el Director
General de Asuntos Jurídicos de la Procuraduría
General de la República, dirigido al Secretario de
Gobernación por el cual le informa que en términos
del artículo 19 de la Ley de Amparo, el Presidente
de la República lo ha designado para que lo
represente en todos los trámites del juicio de
amparo **********, toda vez que no es posible
conocer si tal designación contiene la expresión de
la voluntad del Ejecutivo Federal, al no expresar
cuándo ni cómo el Ejecutivo Federal confirió tal
representación al Secretario de Gobernación, ni
señala las modalidades de dicha determinación, ni
acompaña el acuerdo por el que se confiere la
supuesta representación, siendo además que de la
literalidad
del
oficio
no
se
mencionan
las
circunstancias y particularidades del acuerdo de
autorización suscrito por el Ejecutivo Federal; es
más el oficio de siete de abril de dos mi cuatro,
nada dice acerca del acuerdo escrito en que
supuestamente el Ejecutivo Federal confirió a dicho
37
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Secretario de Gobernación la designación para ser
representado en el juicio de amparo. - - - B) El
informe con justificación rendido por el Titular de la
Unidad de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de
Gobernación
en
ausencia
del
Secretario
de
Gobernación y en representación del Ejecutivo
Federal; al estimarlo ilegal toda vez que tal
representación la debió haber ejercitado el propio
secretario de Estado en persona, ya que carece de
facultades para delegar a un tercero la autorización
conferida, siendo que la suplencia por ausencia no
es más que una representación en el juicio. Cita al
efecto la tesis de rubro: ‘LEGITIMACIÓN PROCESAL
DEL PROCURADOR FISCAL DE LA FEDERACIÓN
PARA INTERPONER EL RECURSO DE REVISIÓN
EN
SUBSTITUCIÓN
DEL
SECRETARIO
DE
HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO. CARECE DE
ELLA
CUANDO
RESPONSABLE
ÉSTE
ACTÚA
COMO
(INTERPRETACIÓN
DEL
ARTÍCULO 105, PRIMER PÁRRAFO, TERCERA
PARTE DEL REGLAMENTO INTERIOR DE LA
SECRETARÍA DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO,
EN SU TEXTO ANTERIOR A LA REFORMA DEL
VEINTITRÉS DE ENERO DE DOS MIL TRES’). - - - C)
El informe con justificación rendido por el Director
General
Adjunto
de
Procedimientos
Constitucionales en ausencia del Titular de la
Unidad
38
de
Asuntos
Jurídicos
de
la
propia
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Secretaría de Gobernación, quien a su vez dice
rendirlo en ausencia del Titular de dicha Secretaría
de Gobernación; ya que en el mismo se expresa
como fundamento los artículos 8, 20 último párrafo,
34 fracciones I y II y 103 del Reglamento Interior de
la Secretaría de Gobernación los cuales no le
otorgan competencia expresa, para rendir en
ausencia del titular de la Unidad de Asuntos
Jurídicos de la Secretaría de Gobernación el
informe justificado. - - - D) El informe con
justificación que dice rendir el Director de lo
Contencioso de la Dirección General de Asuntos
Jurídicos, quien se ostenta como el representante
legal de la Cámara de Diputados del Congreso
General de los Estados Unidos Mexicanos, pues
señala como fundamento los artículos 50, 70
segundo y cuarto párrafos y 77 fracciones I y III de
la Constitución, 21 y 23 inciso I de la Ley Orgánica
del Congreso General de los Estados Unidos
Mexicanos; y, - - - E) El legajo de fotocopias que el
Vicepresidente de la Mesa Directiva de la Cámara
de Senadores del Congreso de la Unión acompañó
a su informe con justificación como prueba bajo la
denominación ‘expediente legislativo’, toda vez que
no está certificado por autoridad competente y no
expresa fundamentos y motivos legales, es decir
no señala la fundamentación jurídica con las que
acredite la facultad certificadora y mucho menos
39
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
exhibe documentos con los que acredite que
efectivamente el Presidente de la Mesa Directiva de
la Cámara de Senadores le delegó facultades para
certificar el legajo de copias relativas al expediente
legislativo de suerte que no es posible saber si tal
delegación contiene la expresión de la voluntad del
Presidente de la Mesa Directiva o bien, no pasa de
ser el ejercicio desbordado de quien dice ser la
secretaria de la mesa directiva; siendo que en caso
de tener valor probatorio formal, el mismo debe
desestimarse por no tener relación inmediata con
los hechos controvertidos al contener diversas
iniciativas y opiniones respecto de la iniciativa de
reformas del Código Federal de Instituciones y
Procedimientos
Electorales,
resultando
inconducente para el problema constitucional que
se plantea en la demanda de garantías. - - - Se
estiman infundadas las manifestaciones vertidas en
el inciso A), en las que en esencia alega que es
ilegal el oficio DGAJ/DJF/ AMPP/29823 de siete de
abril de dos mil cuatro suscrito por el Director
General de Asuntos Jurídicos de la Procuraduría
General de la República, dirigido al Secretario de
Gobernación por el cual le informa que en términos
del artículo 19 de la Ley de Amparo, el Presidente
de la República lo ha designado para que lo
represente en todos los trámites del juicio de
amparo **********; toda vez que de su contenido no
40
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
es posible conocer si tal designación contiene la
expresión de la voluntad del Ejecutivo Federal, al
no expresar cuándo ni cómo el Ejecutivo Federal
confirió
tal
representación
al
Secretario
de
Gobernación, ni señala las modalidades de dicha
determinación, ni acompaña el acuerdo por el que
se confiere la supuesta representación, siendo
además que de la literalidad del oficio no se
mencionan las circunstancias y particularidades
del
acuerdo de
autorización suscrito por
el
Ejecutivo Federal; que es más el oficio de siete de
abril de dos mi cuatro, nada dice acerca del
acuerdo escrito en que supuestamente el Ejecutivo
Federal confirió a dicho secretario para ser
representado en el juicio de amparo. - - - En efecto,
de conformidad con el artículo 19 de la Ley de
Amparo, el Presidente de la República puede ser
representado por los Secretarios de Estado y Jefes
de Departamento Administrativo a quienes en cada
caso corresponda el asunto, según la distribución
de competencias establecidas en la Ley Orgánica
de la Administración Pública Federal, a saber: - - (Se transcribe). - - - A fojas doscientos veintidós
de las constancias que integran el expediente de
amparo, se advierte que en el oficio 22025 de veinte
de abril de dos mil cuatro, el Titular de la Unidad de
Asuntos Jurídicos en ausencia del Secretario de
Gobernación, de los Subsecretarios y del Oficial
41
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Mayor, y el primero de estos últimos tres en
representación del Presidente de la República,
rinde el informe justificado. A dicho oficio se
acompañó el diverso DGAJ/DJF/AMPP/29823 de
siete de abril de dos mil cuatro, que constituye el
oficio de la representación presidencial conferida al
Secretario
de
Gobernación,
del
tenor
literal
siguiente: - - - (Se transcribe). - - - El artículo 32 del
Reglamento de la Ley Orgánica de la Procuraduría
General de la República establece: - - -
(Se
transcribe). - - - Como se puede apreciar del oficio
de representación transcrito, éste fue suscrito por
el Director General de Asuntos Jurídicos de la
Procuraduría General de la República, y de su
contenido no se desprende que la designación
presidencial sea un acto suyo, sino como se
expresa, es el propio Presidente de la República
quien ha decidido que el Secretario de Gobernación
debe representarlo en este juicio de amparo, sin
que para ello sea necesario el documento en que se
asiente tal circunstancia, de conformidad con la
tesis de jurisprudencia emitida por el Tribunal
Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
consultable en la Gaceta del Semanario Judicial de
la Federación, Octava Época, Tomo 55, Julio de
1992,
página
13,
que
‘REPRESENTACIÓN DEL
expresa:
PRESIDENTE
DE
-
LA
REPÚBLICA EN EL JUICIO DE AMPARO. NO ES
42
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
NECESARIO QUE SE OTORGUE MEDIANTE UN
ACUERDO SUSCRITO POR ESA AUTORIDAD. (Se
transcribe).
-
-
-
En
estas
condiciones,
lo
procedente es declarar infundados los argumentos
antes analizados. - - - Sirve de apoyo a la anterior
consideración la tesis 1a. XXX/99, emitida por la
Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, visible en el Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Tomo X, Noviembre de
1999, Página 423, que a la letra dice: - - ‘PRESIDENTE
DE
REPRESENTACIÓN
CONDUCTO
DEL
LA
REPÚBLICA.
QUE
OTORGA
DIRECTOR
GENERAL
LA
POR
DE
AMPARO DE LA PROCURADURÍA GENERAL DE LA
REPÚBLICA NO VIOLA EL ARTÍCULO 19 DE LA
LEY DE AMPARO’. (Se transcribe). - - - Por otra
parte,
procede
analizar
las
manifestaciones
resumidas en el inciso B) consistentes en que el
informe con justificación rendido por el Titular de la
Unidad de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de
Gobernación
en
ausencia
del
Secretario
de
Gobernación y en representación del Ejecutivo
Federal; es ilegal, toda vez que tal representación la
debió haber ejercitado el propio secretario de
Estado en persona, ya que carece de facultades
para delegar a un tercero la autorización conferida,
siendo que la suplencia por ausencia no es más
que una representación en el juicio, citando al
43
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
efecto la tesis de rubro: ‘LEGITIMACIÓN PROCESAL
DEL PROCURADOR FISCAL DE LA FEDERACIÓN
PARA INTERPONER EL RECURSO DE REVISIÓN
EN
SUBSTITUCIÓN
DEL
SECRETARIO
DE
HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO. CARECE DE
ELLA
CUANDO
ÉSTE
RESPONSABLE
ACTÚA
COMO
(INTERPRETACIÓN
DEL
ARTÍCULO 105, PRIMER PÁRRAFO, TERCERA
PARTE DEL REGLAMENTO INTERIOR DE LA
SECRETARÍA DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO,
EN SU TEXTO ANTERIOR A LA REFORMA DEL
VEINTITRÉS DE ENERO DE DOS MIL TRES)’. - - Deben
estimarse
manifestaciones,
en
consideraciones:
-
infundadas
razón
-
-
de
A
la
fojas
dichas
siguientes
doscientos
veintinueve del expediente de amparo, se advierte
que el Titular de la Unidad Asuntos Jurídicos de la
Secretaría de Gobernación fue quién suscribió el
informe justificado de mérito a saber: - - - (Se
transcribe). - - - Ahora, si bien es cierto el
Presidente de la República designó al Secretario de
Gobernación para que en términos del artículo 19
de la Ley de Amparo lo representara en el juicio de
garantías número **********, y que se encuentre
obligado
a
personalmente,
rendir
ello
el
no
informe
significa
justificado
que
exista
impedimento alguno para que en los casos de
ausencia temporal pueda ser suplido en el ejercicio
44
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
de sus atribuciones. - - - Ello debido a que la
suplencia administrativa tiene como fin esencial
conciliar
dos
aspectos:
por
una
parte,
la
injustificable interrupción de las funciones de los
órganos de la administración pública y, por otra, la
previsión de la falta en que por motivo de ausencia
o
impedimento
puedan
incurrir
los
titulares
sustituidos. - - - Por lo tanto, si bien es cierto que el
Secretario de Gobernación no signó de manera
personal
el
informe
justificado,
pues
en
su
ausencia lo hizo el Titular de la Unidad Asuntos
Jurídicos de la Secretaría de Gobernación; también
lo es que debe entenderse que quién está
representando al Presidente de la República, lo es
el Secretario de Gobernación, tal y como lo ordena
el artículo 19 de la Ley de Amparo; siendo además
que dicho numeral en ningún momento prohíbe que
el Secretario de Gobernación en los casos de
ausencia temporal pueda ser suplido en el ejercicio
de sus atribuciones, por algún funcionario con
facultades expresamente otorgadas. - - - Ahora
bien, cabe precisar que bastaba la afirmación del
subordinado autorizado para ejercer esa facultad,
en el sentido de que el titular estaba ausente para
tener por cierta esa circunstancia, salvo prueba en
contrario, porque el concepto de ‘ausencia’, para
efectos de la sustitución, se aplica tanto en los
casos en que el titular se encuentra fuera de su
45
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
sede jurídica, como en aquéllos en que, por
cualquier motivo, no asista a su oficina, dado que
el resultado práctico es el mismo, o sea, que de no
poder ser sustituido el ausente, no se podrían
atender determinados asuntos cuya resolución
resulta indispensable para la buena marcha de la
propia dependencia, por lo que no existe base
lógica ni jurídica para distinguir, en cuanto a sus
resultados
prácticos
y
tratamiento
legal,
las
situaciones de ausencia del titular de su despacho
o de la sede jurídica. - - - Orienta este criterio la
tesis 2a. XXXIX/98, de la Segunda Sala de esta
Suprema Corte de Justicia de la Nación, visible en
el Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta;
Tomo VII, Abril de 1998, página 240, que expresa:
-
-
‘AUSENCIA
-
DE
AUTORIDADES
RESPONSABLES. NO SE DESVIRTÚA AUNQUE SE
ACREDITE QUE EL SECRETARIO DEL RAMO
SUPLIDO
HAYA
FIRMADO
UN
ACUERDO
PUBLICADO EN EL DIARIO OFICIAL EL MISMO DÍA
EN QUE SE DIO LA SUPLENCIA’. (Se transcribe). - - Asimismo, se aplica la tesis 2a. L/97 de la
Segunda Sala de esta Suprema Corte de Justicia de
la Nación, visible en el Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Tomo V, Mayo de 1997,
Página 330, que señala: - - - ‘AMPARO CONTRA
LEYES.
EL
ACUERDO
DELEGATORIO
DE
FACULTADES EXPEDIDO POR EL SECRETARIO DE
46
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
ESTADO
A
QUIEN
EL
PRESIDENTE
DE
LA
REPÚBLICA OTORGÓ SU REPRESENTACIÓN, NO
LEGITIMA AL FUNCIONARIO SUBALTERNO PARA
LA
REVISIÓN
EN
REPRESENTACIÓN
DEL
INDICADO PRESIDENTE’. (Se transcribe). - - - Por lo
tanto, si el artículo 19 de la misma ley dispone que
el
presidente
de
la
República,
puede
ser
representado, en los términos que determine el
propio
Ejecutivo
Federal,
por
conducto
del
procurador general de la República, por los
secretarios de Estado y jefes de departamentos
administrativos correspondientes, los cuales en
este caso, así como en aquellos juicios de amparo
promovidos directamente contra ellos, podrán ser
suplidos
por
los
funcionarios
a
quienes
el
reglamento interior de la respectiva dependencia
otorgue esa atribución. - - - Ahora bien, es
menester señalar que en el caso es infundado lo
que argumenta el quejoso consistente en que la
suplencia por ausencia no es más que una
representación en el juicio, citando al efecto la tesis
de
rubro:
‘LEGITIMACIÓN
PROCESAL
DEL
PROCURADOR FISCAL DE LA FEDERACIÓN PARA
INTERPONER EL RECURSO DE REVISIÓN EN
SUBSTITUCIÓN DEL SECRETARIO DE HACIENDA
Y CRÉDITO PÚBLICO. CARECE DE ELLA CUANDO
ÉSTE
ACTÚA
COMO
RESPONSABLE
(INTERPRETACIÓN DEL ARTÍCULO 105, PRIMER
47
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
PÁRRAFO, TERCERA PARTE DEL REGLAMENTO
INTERIOR DE LA SECRETARÍA DE HACIENDA Y
CRÉDITO PÚBLICO, EN SU TEXTO ANTERIOR A LA
REFORMA DEL VEINTITRÉS DE ENERO DE DOS
MIL TRES)’. - - - Lo anterior en razón de que no
todas las suplencias por ausencia que realicen las
autoridades
administrativas,
significa
que
constituyan una representación, sino que para
llegar a tal conclusión debe abordarse el análisis de
los preceptos legales en los que la autoridad
administrativa sustenta la referida suplencia por
ausencia. - - - Ahora bien, los artículos 5 fracción
VII, 20 fracciones XIII, XV y XVI así como 101 del
Reglamento
Interior
de
la
Secretaría
de
Gobernación establecen: - - - (Se transcribe). - - - En
la suplencia por ausencia del titular del órgano del
Estado, la Suprema Corte de Justicia de la Nación
ha precisado que, aun cuando al sustituirlo, el
servidor público suplente toma el lugar de la otra
persona, debe entenderse que al emitir un acto en
esta virtud actúa en nombre propio, con el carácter
de
titular
por
ministerio
de
ley
y
no
en
representación de la autoridad sustituida. - - - Se
aplica al caso el criterio contenido en las tesis 3a.
XL/92, visible a foja 102, Tomo IX, mayo de 1992,
Octava Época, del Semanario Judicial de la
Federación sustentada por la anterior Tercera Sala
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, que a
48
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
la
letra
dice:
-
ADMINISTRATIVAS.
MISMAS,
EN
-
LA
LOS
-
‘AUTORIDADES
SUPLENCIA
CASOS
DE
DE
LAS
AUSENCIA
TEMPORAL’. (Se transcribe). - - - Del criterio
anteriormente reproducido se advierte que la ley de
la materia autoriza la sustitución del titular del
órgano administrativo por el servidor público que
conforme a la ley lo sustituye en sus funciones,
suplencia que se verifica cuando por cualquier
causa o motivo el titular no se encuentra en el
despacho para rendir el informe justificado o para
interponer
los medios
de
defensa
contra la
resolución que le es adversa, como lo es, entre
otros, la sentencia que concede el amparo y
protección contra el acto que se le imputa. - - - En
dicho criterio también se reconoce que la suplencia
administrativa tiene como fin esencial conciliar dos
aspectos:
por
una
parte,
la
injustificable
interrupción de las funciones de los órganos de la
administración pública y, por otra, la previsión de la
falta en que por motivo de ausencia o impedimento
puedan incurrir los titulares sustituidos. - - - El
titular de un órgano del Estado tiene un ámbito
competencial vinculado total y exclusivamente al
órgano al que está atribuida sin que sea factible
ninguna separación cualitativa ni cuantitativa, esto
es, se trata de una competencia integral, por ende,
cuando ante su ausencia es suplido por un servidor
49
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
público, éste, necesariamente, actúa en sustitución
total de aquél y es el único que puede emitir los
actos ajustados a esa competencia integral, sin que
por virtud de dicha suplencia las funciones
respectivas puedan dividirse o distribuirse a su vez
en otros órganos de la administración, pues eso
equivaldría a que coexistieran varios titulares
respecto de un mismo cargo. - - - En ese contexto,
cuando en una disposición de observancia general
se
establece
que
ante
la
ausencia
de
un
determinado servidor público coexisten varios que
los suplirán simultáneamente, ejerciendo cada uno
de ellos un cúmulo específico de sus atribuciones,
debe estimarse que en realidad no se trata de la
regulación de una suplencia por ausencia, sino de
una representación legal que es conferida a
diferentes servidores públicos para actuar en
nombre del titular de las atribuciones y no como si
fuera él, pues atendiendo a la naturaleza de la
suplencia por ausencia de un servidor público,
cuando éste se ausenta, el que lo suple debe,
necesariamente, ejercer todas las atribuciones del
ausente, y sólo que el sustituido también se
ausente podrá otro servidor público, de los
expresamente señalados por la norma, desarrollar
en su integridad las referidas funciones. - - Precisado lo anterior, es menester señalar que en el
caso a estudio el numeral 101 del Reglamento
50
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Interior de la Secretaría de Gobernación establece
que el Secretario de Gobernación será suplido en
sus ausencias por los Subsecretario de Gobierno;
de Enlace Legislativo; de Asuntos Jurídicos y
Derechos Humanos; de Población, Migración y
Asuntos Religiosos, y de Normatividad de Medios,
en el orden mencionado, y por el Oficial Mayor en
ausencia de éstos, haciendo la especificación que
en tratándose (únicamente) de procedimientos
constitucionales
en
que
deba
intervenir
el
Secretario en representación del Presidente de la
República o como titular de la Secretaría, podrá ser
suplido indistintamente por el Jefe de la Unidad de
Asuntos Jurídicos o por los servidores públicos
antes señalados. - - - De tal manera subsisten los
criterios de suplencia indistinta y de orden estricto,
lo que propicia que, tratándose de la materia de
amparo, la suplencia por ausencia del titular por
parte de los funcionarios señalados constituya en
realidad una verdadera representación en el juicio,
prohibida por el artículo 19 de la Ley de Amparo. - - Así es, debido a que existen funciones que
corresponden al Secretario de Gobernación, cuya
delegación opera únicamente mediante la emisión
del acto administrativo que así lo disponga, debe
estimarse que cuando esas atribuciones no son
delegadas a favor de otros funcionarios de manera
expresa, éstas siguen siendo de su competencia
51
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
originaria, por tal motivo, ante su ausencia, la
norma en comento dispone de una serie de
servidores públicos que están facultados para
ejercer
dichas
funciones
asumiéndolas
como
propias. - - - Esto es, dicho Titular de la Unidad de
Asuntos Jurídicos no puede ejercer la totalidad de
las funciones del Secretario de Gobernación a
quien
suple
únicamente
por
sustitución
suplirá
a
dicho
temporal,
secretario
sino
en
tratándose de los procedimientos constitucionales
en
que
deba
intervenir
el
Secretario
en
representación del Presidente de la República o
como titular de la Secretaría, por lo que, conforme
al sistema anterior, habrá tantos Secretarios de
Gobernación
como
servidores
públicos
se
requieran en las diversas materias, teniéndose así a
diversos servidores públicos que a un tiempo
ejercen
las
funciones
del
Secretario
de
Gobernación en el instante en que se ausenta del
despacho, lo cual resulta contrario al principio de
competencia integral del órgano del Estado, pues al
distribuirse o dividirse de esta forma la esfera
competencial de aquél, coexisten tantos titulares
en un mismo cargo como probabilidades fácticas
puedan verificarse. - - - De lo que se sigue que el
Titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la
Secretaría de Gobernación no se encontraba
legitimado
52
para
acudir
a
rendir
el
informe
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
justificado
en
ausencia
del
Secretario
de
Gobernación de los Subsecretarios y del Oficial
Mayor, y el primero de ellos en representación del
Presidente
en
de la República, pues el numeral,
realidad
establece
un
sistema
de
representación. - - - Es aplicable por su sentido la
jurisprudencia P.J./8/2003, emitida por el Pleno de
la Suprema Corte de Justicia de la Nación, visible
en el Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta, Novena Época, Tomo XVII, Abril de 2003,
Página 5, que a la letra dice: - - - ‘LEGITIMACIÓN
PROCESAL DEL PROCURADOR FISCAL DE LA
FEDERACIÓN PARA INTERPONER EL RECURSO
DE REVISIÓN EN SUSTITUCIÓN DEL SECRETARIO
DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO. CARECE DE
ELLA
CUANDO
RESPONSABLE
ÉSTE
ACTÚA
COMO
(INTERPRETACIÓN
DEL
ARTÍCULO 105, PRIMER PÁRRAFO, TERCERA
PARTE, DEL REGLAMENTO INTERIOR DE LA
SECRETARÍA DE HACIENDA Y CRÉDITO PÚBLICO,
EN SU TEXTO ANTERIOR A LA REFORMA DEL
VEINTITRÉS DE ENERO DE DOS MIL TRES). (Se
transcribe). - - - No es óbice a la anterior
consideración, que el oficio del Titular de la Unidad
de
Asuntos
Jurídicos
de
la
Secretaría
de
Gobernación en estudio, se señale que signa en
ausencia del Secretario de Gobernación de los
Subsecretarios y del Oficial Mayor; ello en razón
53
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
que el precepto legal que establece la ausencia por
suplencia de dicha autoridad, es el que establece la
representación, como sucede en el presente caso.
- - - En consecuencia, debe tenerse por no rendido
el informe justificado de la autoridad responsable y
como
cierto
el
acto
que
le
fue
reclamado
consistente en ‘la expedición del decreto de fecha
14 de agosto de 1990, publicado en el Diario Oficial
de la Federación el miércoles 15 del mismo mes y
año, en que manda observar y publicar el referido
Código Federal de Instituciones y Procedimientos
Electorales,
con
todas
sus
consecuencias
y
efectos’. - - - Por lo anterior se procede al análisis
de las manifestaciones vertidas en el inciso C)
consistentes en que el informe con justificación fue
rendido
por
el
Director
General
Adjunto
de
Procedimientos Constitucionales en ausencia del
Titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la
propia Secretaría de Gobernación, quien a su vez
dice rendirlo en ausencia del Titular de dicha
Secretaría de Gobernación; ya que del mismo
expresa como fundamento los artículos 8, 20 último
párrafo, 34 fracciones I y II y 103 del Reglamento
Interior de la Secretaría de Gobernación los cuales
no le otorgan competencia expresa, para emitir en
ausencia del titular de la Unidad de Asuntos
Jurídicos de la Secretaría de Gobernación el
informe justificado. - - - Son fundados dichos
54
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
argumentos, en razón de lo siguiente: - - - A fojas
doscientos treinta y uno a doscientos treinta y
nueve, obra agregado el informe justificado del
Secretario de Gobernación, señalándose en la parte
final de dicho informe justificado que: - - - (Se
transcribe). - - - Lo anterior debe entenderse que el
Informe Justificado se encuentra firmado por el
Director
General
Adjunto
de
Procedimientos
Constitucionales, quién signó en ausencia del
Titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos, el que a
su vez rinde informe justificado por el Secretario de
Gobernación. - - - Ahora bien, tal y como se señaló
en párrafos anteriores el Titular de la Unidad de
Asuntos Jurídicos de la Secretaría de Gobernación
no se encuentra legitimado para rendir el informe
justificado
en
ausencia
del
Secretario
de
Gobernación de los Subsecretarios y del Oficial
Mayor, por lo que si el Director General Adjunto de
Procedimientos
Constitucionales,
signa
en
ausencia del Titular de la Unidad de Asuntos
Jurídicos es indudable que no puede tenerse por
rendido el citado informe, por no encontrarse
legitimado para ello. - - - Lo anterior, se aúna al
hecho de que de los numerales 8 fracción VII, 20
último párrafo, 34 fracciones I y II así como 103 del
Reglamento
Interior
de
la
Secretaría
de
Gobernación no se advierte tal suplencia por
ausencia al establecer lo siguiente: - - - (Se
55
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
transcribe). - - - De lo anterior se advierte que el
Director
General
Adjunto
de
Procedimientos
Constitucionales debe auxiliar y suplir al Titular de
la Unidad de Asuntos Jurídicos de la Secretaría de
Gobernación, sin embargo, es innecesario realizar
el análisis tendiente a acreditar si dicha suplencia
es en ausencia o una mera representación, toda vez
que como se ha señalado el Titular de la Unidad de
Asuntos Jurídicos no se encuentra legitimado para
suplir por ausencia al Secretario de Gobernación. - - En efecto, pues como se señaló en párrafos
anteriores el Titular de la Unidad de Asuntos
Jurídicos no puede ejercer la totalidad de las
funciones del Secretario de Gobernación a quien
suple por sustitución temporal, sino únicamente
suplirá a dicho secretario en tratándose de los
procedimientos
constitucionales
en
que
deba
intervenir el Secretario, lo que significa una mera
representación. - - - Por lo que si el Director
General
Adjunto
de
Procedimientos
Constitucionales firma el informe justificado en
ausencia del Titular de la Unidad de Asuntos
Jurídicos, y este último pretende rendir el informe
justificado
en
ausencia
del
Secretario
de
Gobernación, el cual, como se señala en párrafos
precedentes no se encuentra legitimado para ello,
es indudable que no puede tenerse por no rendido
el informe justificado de la autoridad responsable y
56
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
como
cierto
el
acto
que
le
fue
reclamado
consistente en ‘la expedición del decreto de fecha
14 de agosto de 1990, publicado en el Diario Oficial
de la Federación el miércoles 15 del mismo mes y
año, en que manda observar y publicar el referido
Código Federal de Instituciones y Procedimientos
Electorales,
con
todas
sus
consecuencias
y
efectos’, pues las leyes no son objeto de prueba,
reconocido por los artículos 86 y 88 del Código
Federal de Procedimientos Civiles, de aplicación
supletoria a la Ley de Amparo, en términos de lo
dispuesto en su numeral 2°, y además con apoyo
en la tesis V. 2o. 214 K, publicada en el Semanario
Judicial de la Federación, Octava Época, Tomo XVI, Febrero de 1995, Página 205, que es del tenor
literal siguiente: - - - ‘LEYES, NO SON OBJETO DE
PRUEBA’. (Se transcribe). - - - No obstante lo
señalado, es pertinente aclarar que el hecho que se
tenga por no rendido el informe justificado del
Presidente de la República, y del Secretario de
Gobernación no significa que deba revocarse la
resolución de mérito, pues por un lado, los actos
que le fueron reclamados a dichas responsables se
tuvieron como ciertos y por otro lado, la causa de
improcedencia invocada por dichas autoridades en
el informe justificado y que fue analizada por la A
quo, es de orden público y debió ser analizada de
manera previa lo alegara o no cualquiera de las
57
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
partes, lo que genera que los argumentos en
estudio, aún fundados resulten insuficientes. - - Ahora
bien,
por
lo
que
se
refiere
a
las
manifestaciones del quejoso que se resumen en el
inciso D) y que consisten en que el informe con
justificación que dice rendir el Director de lo
Contencioso de la Dirección General de Asuntos
Jurídicos, quién se ostenta como el representante
legal de la Cámara de Diputados del Congreso
General de los Estados Unidos Mexicanos, pues
señala como fundamento los artículos 50, 70
segundo y cuarto párrafos y 77 fracciones I y III de
la Constitución, 21 y 23 inciso I de la Ley Orgánica
del Congreso General de los Estados Unidos
Mexicanos; deben estimarse fundadas. - - - En
efecto, a fojas doscientos cuarenta y tres del
expediente de amparo, obra el informe justificado
del Director de lo Contencioso de la Dirección
General de Asuntos Jurídicos, y representante legal
de la Cámara de Diputados quién funda su
actuación en términos de los artículos 21 y 23
fracción I) de la Ley Orgánica del Congreso General
de los Estados Unidos Mexicanos, que son del
tenor literal siguiente: - - - (Se transcribe). - - - De
los numerales antes transcritos, se advierte que la
Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, se
integra por un presidente, tres vicepresidentes y
dos secretarios; que es al Presidente al que le
58
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
corresponde tener la representación legal de la
Cámara de Diputados y podrá delegarla en la
persona a quién resulte necesario, lo que hace
indudable que el Director de lo Contencioso de la
Dirección General de Asuntos Jurídicos, al plasmar
dichos numerales no acredita tener el carácter de
representante legal de la Cámara de Diputados. - - Asimismo, la citada autoridad Director General de
lo Contencioso de la Dirección General de Asuntos
Jurídicos, funda su actuación en los artículos 50,
70 segundo y cuarto párrafos y 77 fracciones I y III
de la Constitución, que al efecto señalan: - - - (Se
transcribe). - - - Dichos numerales Constitucionales
tampoco establecen la legitimación que tiene el
Director de lo Contencioso de la Dirección General
de Asuntos Jurídicos de la Cámara de Diputados
para
rendir
el
informe
justificado
como
representante legal de dicha Cámara; lo anterior en
razón que los mismos prevén en esencia: - - - a)
Que el Poder Legislativo se deposita en un
Congreso General, bicameral cuyas resoluciones
tienen el carácter de Ley o Decreto; - - - b) Que
dichas leyes se comunican al Ejecutivo, las cuales
contendrán la firma del Presidente de cada una de
las Cámaras y por un secretario y se promulgarán
con la expresión: ‘El Congreso de los Estados
Unidos Decreta’. - - - c) Que cada Cámara puede
sin intervención de la otra dictar resoluciones
59
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
económicas
relativas
a
su
régimen
interior;
comunicarse a la Cámara colegisladora y con el
Ejecutivo de la Unión, por medio de comisiones;
nombrar a los empleados de su Secretaría y hacer
su reglamento interior y expedir convocatoria, para
elecciones extraordinarias, con el fin de cubrir las
vacantes de sus miembros a que se refiere el
artículo 63 de esta Constitución. - - - De lo que se
sigue que la autoridad que signa el informe
justificado no acredita ser la autoridad legitimada
para proteger los intereses jurídicos de dicha
Cámara, por que en el juicio de amparo sólo se
puede actuar en suplencia por ausencia; siendo
que dichas facultades no se pueden delegar; y de
los numerales que invocó en el oficio en el que
rindió su correspondiente informe, no se citan
dichos preceptos legales. - - - Ahora bien tal y
como lo señala la Juez de Distrito es cierto el acto
que le fue reclamado a la Cámara de Diputados
consistentes en la aprobación y expedición del
Código Federal de Instituciones y Procedimientos
Electorales publicado en el Diario Oficial de la
Federación el quince de agosto de mil novecientos
noventa, específicamente sus artículos 175, 176,
177 párrafo I, inciso E) y 178, así como la ‘omisión
al desatender y no ejercitar la facultad que le
otorgan los artículos 71 y 72 de la Constitución
Federal para expedir las leyes que regulen y tornen
60
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
efectiva la garantía del derecho humano reconocido
a favor de ciudadanos mexicanos de ser votados
para cargos de elección popular, bajo la modalidad
lisa y llana que establece el artículo 35 fracción II
constitucional,
es
decir,
como
candidatos
independientes sin la necesidad de pertenecer o
asociarse a partido político alguno; y todas las
consecuencias
y
efectos
de
la
abstención
legislativa que se le reclama’. - - - Sin embargo el
hecho
de
tener
por
no
rendido
el
Informe
Justificado de la Cámara de Diputados no significa
que deba revocarse la resolución en estudio toda
vez que los actos reclamados se tuvieron como
ciertos,
siendo
improcedencia
además
que
fue
que
la
invocada
causa
por
de
dicha
autoridad es de orden público debiendo ser
analizada de manera previa lo alegaran o no las
partes. - - - Por último, deben estimarse infundadas
las manifestaciones resumidas en el inciso E) del
escrito en estudio consistentes en que el legajo de
fotocopias que el Vicepresidente de la Mesa
Directiva de la Cámara de Senadores del Congreso
de
la
Unión
acompañó
a
su
informe
con
justificación como prueba bajo la denominación
"expediente legislativo", no está certificado por
autoridad competente y no expresa fundamentos y
motivos
legales,
es
decir
no
señala
la
fundamentación jurídica con las que acredite la
61
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
facultad certificadora y mucho menos exhibe
documentos
con
los
que
acredite
que
efectivamente el Presidente de la Mesa Directiva de
la Cámara de Senadores le delegó facultades para
certificar el legajo de copias relativas al expediente
legislativo de suerte que no es posible saber si tal
delegación contiene la expresión de la voluntad del
Presidente de la Mesa Directiva o bien, no pasa de
ser el ejercicio desbordado de quien dice ser la
secretaria de la mesa directiva; siendo que en caso
de tener valor probatorio formal, el mismo debe
desestimarse por no tener relación inmediata con
los hechos controvertidos al contener diversas
iniciativas y opiniones respecto de la iniciativa de
reformas del Código Federal de Instituciones y
Procedimientos
Electorales,
resultando
inconducente para el problema constitucional que
se plantea en la demanda de garantías. - - - Son
infundadas dichas manifestaciones. En efecto,
debe precisarse que en la última foja del segundo
legajo de pruebas que deriva del expediente en
estudio obra la siguiente certificación: - - - (Se
transcribe). - - - Del numeral transcrito se advierte
que
la
Secretaria
de
la
Mesa
Directiva
correspondiente al primer año de Ejercicio de la
Quincuagésima Novena Legislatura de la Cámara
de Senadores, realiza su certificación sin plasmar
fundamento
62
legal
alguno;
sin
embargo,
tal
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
circunstancia no es suficiente para tener como
ilegal la certificación realizada por dicha autoridad,
pues basta con que el funcionario respectivo
adscrito a la responsable, en ejercicio de sus
funciones y con plenas facultades, asiente la
certificación para tener por válida la misma. - - Para ello conviene transcribir los artículos 62
párrafo 1), 67 párrafo 1) y 70 párrafo 1) inciso d) de
la Ley Orgánica del Congreso General de los
Estados Unidos Mexicanos, establecen: - - - (Se
transcribe). - - - De los numerales transcritos se
advierte que la Mesa Directiva de la Cámara de
Senadores se integra por un Presidente, tres
vicepresidentes y cuatro secretarios, y será el
Presidente quién represente a dicha Cámara; por lo
que podrá solicitar a uno de los Secretarios de la
Mesa Directiva, como lo es en el caso, que expida
diversas certificaciones, las que serán relacionadas
con la conducción de las sesiones ordinarias del
Pleno, como lo es en el caso en el que el
expediente legislativo que se certifica contiene
diversas iniciativas y opiniones respecto de la
iniciativa de reformas del Código Federal de
Instituciones y Procedimientos Electorales. - - - Por
lo tanto, si es suficiente que con el hecho de que el
funcionario respectivo adscrito a la responsable, en
ejercicio de sus funciones y con plenas facultades,
asiente
la
certificación
a
las
documentales
63
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
ofrecidas como prueba, y si como se ha visto de
los numerales 62 párrafo 1), 67 párrafo 1) y 70
párrafo 1) inciso d) de la Ley Orgánica del
Congreso
General
de
los
Estados
Unidos
Mexicanos, dicha Secretaria de la mesa Directiva sí
cuenta con las mismas, es indudable que la
certificación de mérito es válida. - - - No es óbice a
la anterior consideración el hecho de que en la
certificación no se establezca de manera expresa
que la certificación que le fue delegada contiene la
expresión de la voluntad del Presidente de la Mesa
Directiva, pues es indudable que dicha funcionaria
no actuó de manera autónoma, es decir la decisión
en sí no partió de su voluntad porque para ello no
se
le
dotó
de
competencia
exclusiva
e
independiente, sino que provino de la propia
Cámara de Senadores, pues el citado expediente
legislativo
que
se
abrió
con
motivo
de
la
aprobación de la ley impugnada fue ofrecida como
prueba como anexo dos, tal y como se advierte de
la lectura del informe justificado. - - - Por lo tanto, si
dichas copias certificadas fueron expedidas y
firmadas por un funcionario publico y autorizado,
es indudable que el mismo hace prueba plena, tal y
como lo señaló el Pleno de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, visible en el Semanario
Judicial de la Federación, Quinta Época, Tomo XX,
Página 315, que a la letra dice: - - - ‘COPIAS
64
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
CERTIFICADAS’. (Se transcribe). - - - Ahora bien,
por lo que se refiere a las manifestaciones vertidas
por el quejoso tendientes al valor probatorio formal
del expediente legislativo que fue ofrecido como
prueba, es menester señalar que el mismo será
considerado al momento de realizar el análisis del
fondo del asunto. - - - SÉPTIMO.- Por otra parte y en
atención a las consideraciones que a continuación
se exponen, las Magistradas integrantes de este
Decimocuarto
Tribunal
Colegiado
en
Materia
Administrativa del Primer Circuito, estiman que es
el caso de solicitar a la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, ejerza la facultad de atracción,
prevista
en
los
artículos
107,
fracción
VIII,
penúltimo párrafo de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos; 84, fracción III, 182,
fracción III, ambos de la Ley de Amparo; 10,
fracción II, inciso b) y 21, fracción II, inciso b),
ambos de la Ley Orgánica del Poder Judicial de la
Federación. - - - En efecto, para la procedencia de la
facultad
de
atracción
otorgada
de
manera
discrecional a la Suprema Corte de Justicia de la
Nación,
se
requiere
que
el
asunto
revista
características especiales, como son el interés y la
trascendencia; entendiendo el primero de ellos,
como aquél en el cual la sociedad o los actos de
gobierno,
por
la
convivencia,
bienestar
y
estabilidad, motiven su atención por poder resultar
65
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
afectados de una manera determinante con motivo
de la decisión que recaiga en el mismo; y la
trascendencia,
como
el
alcance
que
puedan
producir sus efectos, tanto para la sociedad en
general, como para los actos de gobierno. - - - Sirve
de apoyo a lo anterior, el criterio jurisprudencial
sustentado por la Primera Sala de la Suprema Corte
de Justicia de la Nación, visible en la página 421,
Tomo X, noviembre de 1999, Novena Época, del
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
que dice: - - - ‘ATRACCIÓN, FACULTAD DE.
REQUISITOS PARA QUE LAS SALAS DE LA
SUPREMA CORTE DE JUSTICIA DE LA NACIÓN
PUEDAN EJERCERLA’. (Se transcribe). - - - En el
caso
a
estudio,
**********,
mediante
escrito
presentado el veintinueve de marzo de dos mil
cuatro, ante la Oficina de Correspondencia Común
de
los
Juzgados
de
Distrito
en
Materia
Administrativa en el Distrito Federal, solicitó el
amparo y protección de la Justicia Federal, en
contra de las autoridades y los actos siguientes:
- - - a) Del Congreso de la Unión, Presidente de la
República, Secretario de Gobernación y Director
del Diario Oficial de la Federación reclama: la
expedición, aprobación, refrendo, promulgación y
publicación del Código Federal de Instituciones y
Procedimientos Electorales de catorce de agosto
de mil novecientos noventa, publicado en el Diario
66
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Oficial de la Federación de quince de agosto del
mismo año, en específico los artículos 175, 176,
177, párrafo I, inciso E, y 178. - - - b) Del Congreso
de la Unión y del Presidente de la República, la
inconstitucionalidad por omisión de no ejercitar la
facultad de iniciativa y desatender la facultad que le
otorgan los artículos 71 y 72 de la Constitución (en
el ámbito de su respectivas competencias) para
expedir las leyes que regulen y tornen efectiva la
garantía del derecho humano reconocido a favor de
ciudadanos mexicanos de ser votados para cargos
de elección popular, bajo la modalidad lisa y llana
que
establece
constitucional,
el
es
artículo
decir,
35
como
fracción
II
candidatos
independientes sin la necesidad de pertenecer o
asociarse a partido político alguno. - - - c) Del
Director Ejecutivo de Prerrogativas y Partidos
Políticos del Instituto Federal Electoral, los actos
de aplicación de los referidos numerales 175, 176,
177 y 178 del Código Federal de Instituciones y
Procedimientos
Electorales,
a
través
de
la
resolución DEPPP/DPPF/569/04 de once de marzo
de dos mil cuatro; con todas su consecuencias y
efectos. - - - d) Las consecuencias y efectos de los
actos señalados que el quejoso traduce en: - - - El
desconocimiento y atentado a las garantías de los
derechos humanos del quejoso derivados de los
artículos 1°, 5° párrafo cuarto, 9°, 13, 35 fracción II,
67
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
y 82 de la Constitución Federal; - - - La reducción
del campo de ejercicio de la libertad para dedicarse
a la actividad político-electoral, arrancando y
eliminando de dicha esfera el derecho del quejoso,
como
ciudadano
independiente,
a
solicitar
y
obtener el registro de la candidatura al cargo de
elección popular de Presidente de la República; - - La imposición de restricciones contrarias a sus
derechos y garantías constitucionales; - - - El
Inhibir el ejercicio de la libertad para asociarse o no
a que tiene derecho; lo anterior en razón que: a) se
obstaculizan su derecho a concurrir al desarrollo
democrático del país bajo criterios de equidad y
dentro de un marco de libertades; b) se frustran
suspenden y restringen la garantía de acceso y
aliento a la vida democrática; c) se obstaculizan,
restringen y desprotegen la actividad que realiza el
quejoso y le privan de las condiciones necesarias
para su desenvolvimiento en los términos que
establece la Constitución. - - - El suprimir y hacer
nugatorio el derecho del quejoso a convertirse en
candidato independiente al cargo de elección
popular de Presidente de la República; - - - El trato
desigual e inequitativo para los ciudadanos que no
pertenecen a partido político alguno frente a los
registrados por dichas instituciones políticas; - - La privación indebida de los derechos del quejoso
emanados de su calidad de ciudadano mexicano,
68
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
conforme al artículo 82 Constitucional;
imposición
de
cargas
y
- - - La
obligaciones
de
incorporarse o asociarse o forzosamente a un
partido político como única vía para lograr su
registro como candidato al cargo de elección
popular de Presidente de la República. - - - Señaló
como antecedentes de los actos reclamados los
siguientes: - - - (Se transcribe). - - - Asimismo, el
quejoso en su demanda de amparo, estableció un
capítulo denominado cuestión previa, de la que se
desprende: - - - (Se transcribe). - - - Vistos los
antecedentes referidos, y efectuando un examen de
los agravios formulados por el recurrente, este
Tribunal estima que el asunto en cuestión reviste
características especiales que motivan la solicitud
de que, si así se considera conveniente, se ejerza la
facultad de atracción a que hacen referencia los
preceptos legales señalados, en razón del interés y
trascendencia que lo distingue. - - - Se estima lo
anterior, en razón que la parte quejosa, plasma en
su escrito de agravios, la posibilidad de que el
artículo 73 fracción VII de la Ley de Amparo, excede
lo
establecido
en
los
artículos
60
y
99
Constitucional. - - - En efecto, el recurrente en su
escrito de agravios alega que dentro del sistema
del Control Constitucional existen improcedencias
constitucionales, como son las establecidas en los
artículos 60 y 99 de dicho ordenamiento, que
69
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
excluyen el ejercicio del juicio de amparo previsto
en el artículo 103 fracción I Constitucional, cuando
se trate de impugnar las resoluciones de las Salas
Regionales del Tribunal Electoral del Poder Judicial
de la Federación respecto de la declaración de
validez, el otorgamiento de las constancias y la
asignación de diputados o senadores, así como la
impugnación de actos y resoluciones que violen
derechos políticos electorales de los ciudadanos,
señalando que la prohibición establecida en el
artículo 73 fracción VII de la Ley de Amparo, va más
allá
de
lo
constitucional;
establecido
al
en
respecto
el
adujo.
mandamiento
-
-
-
(Se
transcribe). - - - Continúa señalando que la
improcedencia que contempla la fracción VII del
artículo 73 de la Ley de Amparo va más allá de los
supuestos de procedencia que abarcan además de
los preceptos Constitucionales, la de los Tratados
Internacionales a los que la República se ha
adherido, entre ellos: La Carta de las Naciones
Unidas, la Declaración Universal de los Derechos
Humanos,
la
Declaración
Americana
de
los
Derechos y Deberes del Hombre, el Pacto de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el
Pacto Internacional de los Derechos Civiles y
Políticos,
la
Convención
Americana
sobre
Derechos Humanos o Pacto de San José, el
Acuerdo de Asociación Económica, Concertación
70
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Política y Cooperación entre la Comunidad Europea
entre sus Estados Miembros, conforme con los
cuales toda persona tiene igualdad ante la Ley,
libertad de asociación y derecho de tomar parte en
el gobierno de su país directamente o por medio de
sus
representantes
y
de
participar
en
las
elecciones populares; siendo éstos documentos de
aplicación obligatoria en términos del artículo del
artículo 133 Constitucional. - - - Ahora bien, el
planteamiento formulado por la parte quejosa en
sus agravios, hace indudable que deben analizarse
en su caso, el origen y los alcances de los artículos
69 y 90 Constitucionales en relación con el artículo
103 del mismo texto supremo, y 73 fracción VII, de
la Ley de Amparo, para esclarecer si es posible
impugnar en amparo el acto aquí reclamado. - - - De
igual manera debe analizarse la incidencia del
citado sistema de control constitucional que se
consagra en su artículo 103, de dicho ordenamiento
legal,
pues
se
reclama
inconstitucionalidad
Instituciones
del
en
su
Código
y Procedimientos
esencia
Federal
la
de
Electorales de
catorce de agosto de mil novecientos noventa. - - Así como la aplicación y alcance de la tesis de
jurisprudencia emitida por el Pleno de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, número 25/2002 de
rubro: ‘LEYES ELECTORALES. LA ÚNICA VÍA
PARA
IMPUGNARLAS
ES
LA
ACCIÓN
DE
71
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
INCONSTITUCIONALIDAD’,
misma
que
fue
emanada a la luz del artículo 105 Constitucional, y
es obligatoria para este órgano colegiado en
términos del artículo 192 de la Ley de Amparo, por
lo que se estima que los planteamientos jurídicos
que deben resolverse involucran el propio sustento
constitucional del amparo contra leyes, que es el
artículo 103 de la Constitución General de la
República y la acción de inconstitucionalidad que
regula el artículo 105 de la Carta Magna. - - - Lo
anterior es de gran importancia para el orden
constitucional del país, por lo cual este órgano
colegiado solicita al más Alto Tribunal de la Nación,
que como el máximo intérprete de la Constitución;
atraiga el presente asunto. - - - Al efecto, debe
señalarse que el Tribunal Pleno de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, al resolver en el
expediente de varios 763/96, relativo al expediente
de **********, de doce de mayo de mil novecientos
noventa y siete, señaló lo siguiente: - - - (Se
transcribe). - - - De dichos argumentos derivó la
tesis CVI/1997, visible en el Semanario Judicial de
la Federación y su Gaceta, Tomo V, Junio de 1997,
Página 158, que a la letra dice: - - - (Se transcribe). - - ‘FACULTAD DE ATRACCIÓN PARA CONOCER
DE UN RECURSO DE REVISIÓN EN CUYOS
AGRAVIOS
SE
PLANTEA
LA
INCONSTITUCIONALIDAD DE UN PRECEPTO DE
72
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
LA LEY DE AMPARO’. (Se transcribe). - - - Por otra
parte, debe precisarse que el juicio de amparo en
estudio es de interés y trascendencia, pues el
quejoso afirma que el sobreseimiento decretado
por la a quo entraña una denegación de justicia que
deja vulneradas las garantías de la Constitución y
los
Tratados
Internacionales
sobre
Derechos
Humanos, pues la ley no le ha sido aplicada en
forma sencilla, es decir, aplicada de manera
favorable para la efectividad de los derechos
humanos, si no de manera letrística privándole de
su derecho legítimo a convertirse en candidato
independiente al cargo de elección popular de
presidente de la República ‘a pesar de que quienes
de manera más próxima interpretaron el artículo 35
de la Constitución Federal de 1917, consideraron
como un derecho constitucional las candidaturas
independientes y, desde liego, la viabilidad del
juicio de amparo para proteger tal derecho’.
(Segundo agravio); siendo además que la a quo
desatendió las manifestaciones vertidas en su
demanda de amparo, en la parte relativa al capítulo
denominado como cuestión previa y desatiende la
obligación de aplicar la tesis de jurisprudencia del
Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
de rubro: ‘EFORMA CONSTITUCIONAL, AMPARO
CONTRA SU PROCESO DE CREACIÓN. PROCEDE
POR
VIOLACIÓN
A
DERECHOS
POLÍTICOS
73
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
ASOCIADOS CON GARANTÍAS INDIVIDUALES’ Que
aborda el tema planteado en la demanda de amparo
consistente en la violación de los derechos
humanos aun cuando se involucran derechos
políticos. (Sexto agravio). - - - Siendo que al efecto,
la Juez de Distrito estimó que en estricto apego a lo
establecido por el Pleno de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, en la jurisprudencia 2/2004 de
rubro:
‘ARANTÍAS
INDIVIDUALES.
SI
SU
EJERCICIO SE RELACIONA CON EL SISTEMA
CONSTITUCIONAL
INTERPRETACIÓN
ELECTORAL,
DEBE
SU
CORRELACIONARSE
CON LO DISPUESTO EN LOS ARTÍCULOS 41 Y 116
DE LA CONSTITUCIÓN FEDERAL que establece
que
cuando
el
ejercicio
de
las
garantías
individuales se hace con el fin de obtener un cargo
de
elección
popular,
esas
garantías
deben
interpretarse conforme a lo dispuesto en los
artículos 41 y 116 fracción IV, de la Constitución en
los que se regulan todos aquellos aspectos
relativos a la participación del pueblo en la vida
democrática del país y el acceso de los ciudadanos
al ejercicio del poder público mediante el sufragio
universal, libre, secreto; lo anterior, en razón que el
ciudadano aspira a obtener un cargo de esa índole
se sujeta voluntariamente a las obligaciones que la
constitución establece, que a juicio del quejoso en
el caso no es aplicable, de ahí que, como se dijo, en
74
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
el caso el amparo en revisión reviste características
especiales. - - - De lo que se advierte que el quejoso
pretende se interprete de manera directa el artículo
35 fracción II Constitucional, es decir, si de
conformidad con dicho numeral existe la posibilidad
de ser registrado como candidato a la presidencia
de la república de manera independiente sin
necesidad de pertenecer a partido político alguno,
pues de lo contrario se vulnerarían sus derechos
humanos
a
la
luz
de
diversos
tratados
internacionales (segundo concepto de violación de
la demanda de amparo y foja ciento catorce del
expediente en revisión que contiene el escrito
presentado el dieciocho de agosto de dos mil
cuatro, de la quejosa ante este órgano colegiado). - - De tal manera se ha señalado en el expediente
631/96, relativo al recurso de revisión interpuesto
por **********, y resuelto por el Pleno de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, el veintiocho de
octubre de mil novecientos noventa y seis, al
señalar: - - - (Se transcribe). - - - De igual manera
afirma que en el caso cobra aplicación la tesis
emitida por el Pleno de la Suprema Corte de
Justicia
de
la
Nación
CONSTITUCIONAL,
PROCESO
DE
de
AMPARO
CREACIÓN.
rubro:
‘EFORMA
CONTRA
PROCEDE
SU
POR
VIOLACIÓN A DERECHOS POLÍTICOS ASOCIADOS
CON GARANTÍAS INDIVIDUALES’, y no la plasmada
75
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
por la Juez de Distrito en la sentencia recurrida, la
cual puede contener cuestiones que no fueron
analizadas en la misma. - - - Es aplicable el diverso
criterio sustentado por el Pleno de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, en la tesis número
P. CLI/96, publicada en el Semanario Judicial de la
Federación y su Gaceta, Novena Época, Tomo IV,
diciembre de 1996, página 6, con el rubro y tenor
literal siguientes: - - - ‘ATRACCIÓN. FACULTAD DE.
EL ANÁLISIS DE LA PROCEDENCIA DE SU
EJERCICIO OBLIGA A EXAMINAR EL ASUNTO EN
SU INTEGRIDAD, SIN PREJUZGAR SOBRE EL
FONDO’. (Se transcribe). - - - En este orden de
ideas, al considerar este órgano colegiado, que en
el caso resulta procedente solicitar que la Suprema
Corte de Justicia de la Nación ejerza la facultad de
atracción antes detallada, debe remitirse a ese Alto
Tribunal, el toca en que se actúa, así como el
expediente ********** del índice del Juzgado Séptimo
de Distrito en Materia Administrativa en el Distrito
Federal, para lo que tenga a bien determinar”.
(Fojas 338 vuelta a 389 vuelta ídem).
En cumplimiento a la anterior determinación, el Actuario del
Décimo Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del
Primer Circuito, mediante oficio 18054 de dos de diciembre de
dos mil cuatro, remitió a la Suprema Corte de Justicia de la
76
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Nación el juicio de amparo ********** y el amparo en revisión
**********.
SEXTO. Mediante acuerdo de nueve de diciembre de dos
mil cuatro, el presidente de esta Suprema Corte de Justicia de la
Nación, ordenó formar y registrar el expediente relativo a la
solicitud de ejercicio de la facultad de atracción con el número
**********-PL y admitió a trámite dicha solicitud.
Con fecha siete de abril de dos mil cinco, el Tribunal Pleno
de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, resolvió la solicitud
de ejercicio de la facultad de atracción **********-PL, por mayoría
de nueve votos, en el sentido de ejercer la facultad de atracción
para conocer y resolver de los recursos de revisión y revisión
adhesiva interpuestos por la parte quejosa y por el Director
Ejecutivo de Prerrogativas y Partidos Políticos del Instituto
Federal Electoral, en contra de la sentencia emitida por la Juez
Séptimo de Distrito en Materia Administrativa en el Distrito
Federal en el amparo indirecto **********, ordenándose pasar los
autos a la Presidencia de esta Suprema Corte de Justicia de la
Nación, para el trámite correspondiente.
SÉPTIMO. El Presidente de la Suprema Corte de Justicia de
la Nación, mediante proveído de dos de mayo de dos mil cinco,
tuvo por recibidos los autos y admitió a trámite el recurso de
revisión interpuesto por la parte quejosa, así como la adhesión al
recurso de revisión principal que formula el Director Ejecutivo de
Prerrogativas y Partidos Políticos del Instituto Federal Electoral,
77
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
registrándolos con el número de toca 743/2005; ordenó dar vista
al Ministerio Público de la Federación adscrito, para que dentro
del plazo de diez días formulara el pedimento respectivo, y turnar
el expediente al Ministro Sergio A. Valls Hernández, para la
formulación del proyecto de sentencia respectivo.
El Agente del Ministerio Público de la Federación formuló el
pedimento número III/76/2005, en el sentido de sobreseer el
presente juicio de garantías.
C O N S I D E R A N D O:
PRIMERO. Este Tribunal Pleno de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación es legalmente competente para conocer del
presente recurso de revisión, en términos de lo dispuesto en los
artículos 107, fracción VIII, inciso a) de la Constitución Política de
los Estados Unidos Mexicanos; 83, fracción IV y 84, fracción I,
inciso a) de la Ley de Amparo y 10, fracción II, inciso a), de la Ley
Orgánica del Poder Judicial de la Federación, y conforme a lo
previsto en el punto tercero, fracción II, del Acuerdo General
Plenario 5/2001 publicado el veintinueve de junio de dos mil uno,
en el Diario Oficial de la Federación, toda vez que se interpuso en
contra de una sentencia dictada en una audiencia constitucional
por un Juez de Distrito, en cuyo juicio se impugnó la
constitucionalidad de los artículos 175, 176, 177, párrafo primero,
inciso E) y 178, del Código Federal de Instituciones y
Procedimientos Electorales del catorce de agosto de mil
novecientos noventa, publicado en el Diario Oficial de la
78
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Federación el quince de agosto del mismo año y en esta alzada
subsiste el problema de constitucionalidad planteado.
SEGUNDO. Los agravios que hace valer la parte recurrente
son los siguientes:
"PRIMERO.- Violación de las disposiciones de los
artículos 77 fracción I de la Ley de Amparo, 222,
275 último párrafo, 280 y 343 del Código Federal de
Procedimientos Civiles de aplicación supletoria,
conforme al texto del numeral segundo de la Ley de
Amparo,
e
constitucional
inobservancia
a
la
tutela
de
la
judicial
garantía
efectiva
consagrada en el artículo 17 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos. - - Afirma erróneamente la C. Juez de Distrito en el
resultando SEGUNDO, a foja tres, de la sentencia
recurrida que: - - - (Se transcribe). - - - Desde luego
se aprecia que las afirmaciones de la Juez a quo
carecen de objetividad y se apartan de la realidad,
por lo siguiente: - - - Decimos que las apreciaciones
de la Juez a quo carecen de objetividad y vulneran
las disposiciones legales invocadas, porque la
simple lectura del acta levantada con motivo de la
celebración
de
la
audiencia
constitucional
evidencia que el autorizado por el quejoso en los
términos del artículo 27 de la Ley de Amparo
participó en la misma, exhibiendo un escrito y sus
79
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
dos anexos, relativo al ofrecimiento de pruebas,
formulación
de
objeciones,
alegaciones
impugnatorias en torno al carácter de terceros
perjudicados de los partidos políticos con registro
ante el Instituto Federal Electoral y expresión de
alegatos, sin embargo y a pesar de las constancias
de autos, la Juez a quo sostiene que nadie participó
en la audiencia y por lo mismo dejó de valorar la
pruebas aportadas, así como las objeciones y
alegaciones
impugnatorias.
-
-
-
En
efecto,
contrariamente a lo sostenido por la Juez de
Distrito, el Lic. **********, autorizado por el quejoso
en los más amplios términos del artículo 27 de la
Ley de Amparo, compareció e intervino en la
celebración de la audiencia constitucional, se
identificó
con
la
cédula
profesional
número
********** expedida a su favor por el Director General
de Profesiones de la Secretaría de Educación
Pública, exhibió un documento en 45 fojas, con la
firma al calce, en el que ofrece pruebas, objeta
diversos
documentos
exhibidos
por
las
autoridades responsables, formula alegaciones
impugnatorias y expresa alegatos tendentes a
desvirtuar las causas de improcedencia, como lo
revela la simple lectura de la precitada acta de la
audiencia; y tan esto es cierto, que al calce de la
referida acta aparece la firma de la Juez a quo, la
del Secretario que intervino y levantó el acta, así
80
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
como la del abogado autorizado por el quejoso. - - En resumen, la Juez a quo indebidamente omitió
tomar en cuenta la intervención del autorizado por
el quejoso y lo que es también grave, altera los
hechos y se aparta de la realidad, pues afirma que
la audiencia se llevó a cabo sin la asistencia de las
partes y, como consecuencia, eludió tomar en
cuenta las pruebas ofrecidas, las objeciones
formuladas, las alegaciones impugnatorias y los
alegatos tendentes a desvirtuar las causas de
improcedencia. - - - En estas condiciones, resulta
incorrecto y violatorio de los preceptos legales
invocados, así como del derecho humano a la
tutela judicial efectiva garantizada por el artículo 17
constitucional, y de conformidad con la Carta de
las Naciones Unidas, la Declaración Universal de
los Derechos Humanos, la Declaración Americana
de los Derechos y Deberes del Hombre, el Pacto de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales, el
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos,
la
Convención
Americana
sobre
Derechos
Humanos, comúnmente conocida como ‘Pacto de
San José’, el Acuerdo de Asociación Económica,
Concertación Política y Cooperación entre la
Comunidad Europea y sus Estados Miembros, por
una parte, y los Estados Unidos Mexicanos por
otra, entre otros documentos Internacionales a los
que la República se adhirió; decía y prosigo con el
81
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
agravio, el sobreseimiento que decretó la Juez de
Distrito resulta incorrecto y procede que se
revoque la sentencia recurrida para que se entre al
fondo del negocio. - - - SEGUNDO.- Violación de las
disposiciones de los artículos 77 fracción de la Ley
de Amparo, 3°, 222 y 349 del Código Federal de
Procedimientos Civiles de aplicación supletoria,
conforme al texto del numeral segundo de la Ley de
Amparo,
e
inobservancia
de
la
garantía
constitucional de la defensa procesal consagrada
en los artículos 14 y 17 de la Constitución Política
de
los
Estados
Unidos
Mexicanos
y
en
la
Declaración Universal de los Derechos Humanos. - - Expresa la C. Juez de Distrito en el resultando
SEGUNDO de la sentencia combatida que: - - - (La
transcribe). - - - Sigue afirmando la Juez Federal en
el considerando tercero, que (se transcribe). - - Desde luego, se aprecia que la afirmación de la
Juez a quo es incorrecta y tuerce los hechos,
porque la simple lectura de las constancias de
autos demuestra que el autorizado por el quejoso
tomó parte en la audiencia constitucional para
ofrecer pruebas, objetar los documentos con los
que las autoridades dicen acreditar su intervención
en el juicio de amparo, formular alegaciones
impugnatorias y alegatos. - - - En efecto, del acta
que el Secretario del Juzgado levantó con motivo
de la celebración de la audiencia constitucional se
82
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
desprende la intervención del autorizado por el
quejoso y la exhibición del escrito fechado el 17 de
junio y sus dos anexos, en el que formula las
siguientes objeciones: - - - (Se transcribe). - - - En
resumen,
el
quejoso objetó en la
audiencia
constitucional, de manera concreta, los siguientes
documentos:
oficio
número
DGAJ/DJF/AMPP/29823, de fecha 7 de abril de 2004,
suscrito por el Director General de Asuntos
Jurídicos
de
la
Procuraduría
General
de
la
República; el informe con justificación rendido por
el Titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la
Secretaría de Gobernación en ausencia del C.
Secretario de Gobernación y en representación del
Ejecutivo Federal; el informe con justificación
rendido
por
el
Director
General
Adjunto
de
Procedimientos Constitucionales en ausencia del
Titular de la Unidad de Asuntos Jurídicos de la
propia Secretaría de Gobernación, quien a su vez
dice rendirlo en ausencia del Titular de dicha
Secretaría
de
Gobernación;
el
informe
con
justificación que dice rendir el Director de lo
Contencioso de la Dirección General de Asuntos
Jurídicos y dizque representante legal de la Cámara
de Diputados al Congreso General de los Estados
Unidos Mexicanos; y, finalmente, el conjunto de
fotocopias que el Vicepresidente de la Mesa
Directiva de la Cámara de Senadores del H.
83
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Congreso de la Unión acompañó a su informe con
justificación como prueba bajo la denominación
‘expediente legislativo’. - - - Desde luego, la señora
Juez de Distrito pasa por alto las disposiciones de
la Constitución Federal de la República que
garantizan el derecho humano a la defensa
procesal, la Declaración Universal de los Derechos
Humanos, la Ley de Amparo y el Código Federal de
Procedimientos Civiles. Al respecto, la garantía
constitucional de la defensa procesal implica que
en todo proceso judicial debe respetarse el derecho
de
defensa
contradictoria
de
las
partes
contendientes, mediante la oportunidad dialéctica
de alegar y justificar procesalmente el remedio
judicial de sus derechos e intereses. En otras
palabras, la garantía constitucional de la defensa
significa que en todo proceso judicial debe
respetarse el derecho de defensa contradictoria de
las partes contendientes, a quienes debe darse la
oportunidad de alegar y probar necesariamente sus
derechos; la garantía constitucional de la defensa
confiere,
además,
la
facultad
de
realizar
alegaciones o la facultad de proponer y practicar
objeciones, pruebas o ambas a la vez. Por su parte,
el artículo 10 de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos dice: ‘Toda persona tiene
derecho en condiciones de plena igualdad a ser
oída públicamente y con justicia por un Tribunal
84
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
independiente e imparcial, para la determinación de
sus derechos y obligaciones o para el examen de
cualquier acusación contra ella en materia penal’.
Los artículos 3, 222 y 349 del Código Federal de
Procedimientos Civiles expresamente señalan que
debe observarse la norma tutelar de la igualdad de
las partes dentro del proceso; que las sentencias
contendrán, además de los requisitos comunes a
toda resolución judicial, una relación sucinta de las
cuestiones planteadas y de las pruebas rendidas,
así como las consideraciones jurídicas aplicables y
terminarán resolviendo, con toda precisión, los
puntos sujetos a la consideración del tribunal; que
la sentencia se ocupará exclusivamente de las
personas, cosas, acciones y excepciones que
hayan sido materia del juicio. - - - Por otro lado, la
señora Juez a quo se desentiende y pasa por alto lo
estatuido por la H. Suprema Corte de Justicia de la
Nación en las tesis de jurisprudencia que se
invocaron en el multicitado ocurso del 17 de junio
de 2004, en relación a las objeciones, guardando
silencio inexplicable respecto de las mismas y de
las razones para no tomarlas en cuenta, a pesar de
la obligación que le impone el artículo 192 de la Ley
de Amparo y los artículos 222 y 352 del Código
Federal de Procedimientos Civiles. - - - Por todas
las anteriores consideraciones resulta palmario que
la señora Juez de Distrito a quo indebidamente
85
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
omitió, por un lado, valorar y tomar en cuenta los
argumentos vertidos por el quejoso en torno a los
efectos y consecuencias de las objeciones a
diversos
documentos
exhibidos
por
las
autoridades responsables con los que pretenden
justificar su actuación en el juicio, así como las
alegaciones impugnatorias y la expresión de
alegatos tendentes a desvirtuar las causas de
improcedencia, y, por otro, rompe con las reglas de
la igualdad procesal de las partes y la garantía de la
defensa
procesal,
que
la
conducen
a
una
denegación de justicia en agravio del quejoso: lo
primero, porque se desentiende y pasa por alto que
el quejoso adujo en apoyo de su defensa, que las
autoridades
señaladas
como
responsables
pretenden comprobar su actuación en el juicio con
oficios que presentan serias deficiencias que los
tornan
ineficaces;
que
las
autoridades
responsables actuaron en el juicio fuera de las
atribuciones que expresamente les confiere la ley;
que quienes suscriben los oficios objetados,
usurpan la competencia constitucional de quienes
dicen representar; y, que no funda ni motiva su
actuación; la segunda, porque la Juez de Distrito
encuentra atendibles las causas de improcedencia
que las autoridades responsables aducen en sus
informes con justificación, a pesar de que su
actuación
86
en
el
juicio
fue
oportunamente
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
impugnada, sin que hubiera fundado y motivado el
porqué de la discriminación de uno y la preferencia
de los otros, rompiendo así el equilibrio entre las
partes; y la tercera, porque la señora Juez de
Distrito da por demostrada la proposición lógica
que trata de demostrar, pues pretextando el
examen de la cuestión previa de improcedencia, en
realidad resuelve el problema de fondo, que estriba
en la existencia y eficaz aplicación del juicio de
amparo como un medio de control constitucional
de los actos de autoridad cuando el quejoso
resiente un perjuicio jurídico en la esfera de sus
derechos humanos garantizados en la Constitución
y los Tratados Internacionales reconocidos por la
República
Mexicana,
constitucional
actos
planteada
que
se
en
traducen
la
en
litis
el
desconocimiento y atentado a las garantías de los
derechos humanos del quejoso; la reducción del
campo del ejercicio de la libertad para dedicarse a
la
actividad
político-electoral,
arrancando
y
eliminando de dicha esfera, como ciudadano
independiente, el derecho constitucional sustantivo
de solicitar y obtener el registro de su candidatura
al cargo de elección popular de Presidente de la
República;
la
imposición
de
restricciones
contrarias a sus derechos constitucionales; inhibir
y frustrar el pleno ejercicio de la libertad para
asociarse o no a que tiene derecho; el suprimir y
87
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
hacer
nugatorio
el
derecho
del
quejoso
a
postularse como candidato independiente al cargo
de elección popular de Presidente de la República;
el trato desigual e inequitativo para los ciudadanos
que no pertenecen a un partido político frente a los
registrados por dichas instituciones políticas; la
privación indebida de los derechos emanados de
su calidad de ciudadano conforme a los artículos
35 fracción II y 82 fracción I de la Constitución
Federal. - - - "Bajo el anterior orden de ideas
desaparece y cae de su peso el sobreseimiento que
decretó
la
Juez
a
quo
con
apoyo
en
las
disposiciones de la Ley de Amparo y en los
argumentos de las responsables, pues aquélla pasa
por alto que precisamente el quejoso impugnó la
actuación de las autoridades responsables. - - Todavía más, el sobreseimiento decretado por la
Juez a quo se traduce en una flagrante denegación
de justicia, que fractura el mandamiento del artículo
17 Constitucional, que dice: - - - (Se transcribe). - - Afirmamos que la sentencia de sobreseimiento
entraña una denegación de justicia que deja
vulneradas las garantías que la Constitución
Federal y los Tratados Internacionales sobre
Derechos Humanos consagran a favor del quejoso,
pues la ley le ha sido aplicada no en una forma
sencilla y práctica, esto es, que sea interpretada y
aplicada de la manera más favorable para la
88
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
efectividad de los derechos humanos, sino de
manera letrista y rebuscada para cerrar los ojos
ante un acto arbitrario que le priva de sus derechos
legítimos a convertirse en candidato independiente
al cargo de elección popular de Presidente de la
República, a pesar de que quienes de manera más
próxima
interpretaron
el
artículo
35
de
la
Constitución Federal de 1917, consideraron como
un
derecho
constitucional
las
candidaturas
independientes y, desde luego, la viabilidad del
juicio de amparo para proteger tal derecho. - - - En
efecto, la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos del 31 de enero de 1917,
promulgada el 5 de febrero del mismo año, en su
artículo 35, fracción II, dispone que: - - - (Se
transcribe). - - - La transcrita fracción segunda ha
corrido sin modificación alguna desde el día de su
promulgación hasta el presente 2004, por lo que se
encuentra en vigor y despliega la plenitud de sus
efectos. - - - Interpretando el sentido y alcance del
texto constitucional, el Primer Jefe del Ejército
Constitucionalista. Encargado del Poder Ejecutivo
de la Unión, en uso de las facultades que le
concedió el Congreso Constituyente en su artículo
noveno transitorio, decretó la ‘Ley Electoral’,
publicada en el Diario Oficial, Órgano del Gobierno
Provisional
de
la
República
Mexicana,
correspondiente al martes 6 de febrero de 1917. - - 89
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
La referida ‘Ley Electoral’ reguló la convivencia
armónica
de
los
partidos
políticos
con
los
candidatos independientes; en sus numerales 8°,
13, 24 primer párrafo in fine, 26 segundo párrafo,
33, 60 y 61, donde expresamente reconoce y
autoriza la figura de los candidatos independientes
para postularse en las elecciones de Presidente de
la República, Diputados y Senadores al Congreso
de la Unión. - - - Posteriormente, el martes 2° de
julio de 1918 apareció publicado en el Diario Oficial,
Órgano del Gobierno Constitucional de los Estados
Unidos Mexicanos, el decreto promulgatorio del C.
Venustiano Carranza, Presidente Constitucional de
los Estados Unidos Mexicanos, de la ‘Ley para
Elecciones de Poderes Federales’ del 1° del mismo
mes y año, que en sus artículos 33, 34, 41, 42, 44,
55, 58 fracción III, 67 primer y segundo párrafo, 68,
106 fracción VII, 107, 108, 122, reconocen y reiteran
la figura de los candidatos Independientes de todo
partido para postularse en las elecciones federales,
destinándoles un lugar específico en los modelos
de boletas para votación que detalla el artículo 3°
transitorio de la propia ley. - - - El referido numeral
107 dispone: - - - (Se transcribe). - - - Bajo el
anterior orden de ideas, lógica y jurídicamente se
impone la conclusión de que la verdadera y
auténtica
interpretación
constitucionales
90
la
de
tenemos
los
en
preceptos
aquellas
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
disposiciones normativas promulgadas tanto el 12
de febrero de 1857, como el 6 de febrero de 1917 y
la posterior del dos de julio de 1918, puesto que
resultan ser las más próximas en el tiempo a la
discusión y hechura del texto constitucional, que
desde luego no prohíbe ni excluye a los candidatos
independientes de
postularse
en
las
todo
partido político para
elecciones
federales
para
Presidente de la República. - - - TERCERO.Violación de las disposiciones de los artículos 77
fracción II de la Ley de Amparo, 3°, 222 y 349 del
Código Federal de Procedimientos Civiles de
aplicación supletoria, conforme al texto del numeral
segundo de la Ley de Amparo, e inobservancia del
derecho humano a la garantía de la defensa
procesal que tutela la Constitución Federal en los
numerales 14 y 17. - - - Expresa la señora Juez de
Distrito en el considerando tercero de la resolución
impugnada, que: - - - (Se transcribe). - - - Las
apreciaciones y conclusiones de la sentencia
recurrida, que se han transcrito en los párrafos que
anteceden, se apartan de la garantía constitucional
de la tutela judicial efectiva y de la defensa
procesal, así como de la igualdad procesal de las
partes en el proceso. En primer lugar, la señora
Juez de Distrito dejó de tomar en cuenta, a pesar de
las disposiciones legales invocadas al inicio de
este agravio, las alegaciones vertidas por el
91
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
quejoso en su escrito presentado al momento de
celebrarse la audiencia constitucional. - - - En
efecto, durante el desarrollo de la audiencia
constitucional el autorizado por el quejoso en los
términos del artículo 27 de la Ley de Amparo
exhibió el escrito de la misma fecha, en que
formula los alegatos siguientes: - - - ALEGATOS: - - (Se transcribe). - - - En esta virtud, la señora Juez
de Distrito fue omisa en estudiar los argumentos
hechos valer por el quejoso tendentes a desvirtuar
las causas de improcedencia alegadas por las
autoridades responsables, pasando por alto la
obligación que las disposiciones constitucionales,
las leyes ordinarias y Tratados Internacionales
suscritos por la República le imponen, así como la
obligación que tiene de asegurar a las partes la
posibilidad de efectuar sus alegaciones y de
desplegar
toda
la
actividad
necesaria
para
probarlas, lo que acarrea una violación a las
disposiciones a las normas invocadas. - - - Por otro
lado, conviene señalar que la señora Juez de
Distrito no sólo se desentiende pasa por alto los
argumentos que hizo valer el quejoso, guardando
un silencio inexplicables respecto de los mismos,
sino que fracturó el equilibrio procesal entre las
partes al tomar en cuenta sólo los razonamientos
de las autoridades responsables, no obstante las
objeciones
92
formuladas
en
el
apartado
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
correspondiente del escrito presentado en la
audiencia constitucional, con lo cual la Juez de
Distrito transgrede el deber procesal de ocuparse
exclusivamente de las personas, cosas, acciones y
excepciones que hayan sido materia del juicio. - - En resumen, las apreciaciones de la señora Juez de
Distrito a quo son abiertamente ilegales pues da
por sentado que las autoridades responsables
tienen la razón en sus argumentaciones, pasando
por alto que el quejoso objetó su participación en el
juicio y expresó abundantes argumentos tendentes
a
desvirtuar
las
causas
de
improcedencia
esgrimidas. - - - CUARTO.- Violación de las
disposiciones de los artículos 77 fracción II de la
Ley de Amparo, 3º, 222 y 349 del Código Federal de
Procedimientos Civiles de aplicación supletoria,
conforme al texto del numeral segundo de la Ley de
Amparo, e inobservancia del derecho humano a la
tutela judicial efectiva que garantiza la Constitución
en el numeral 17. - - - Con referencia al problema
del sobreseimiento, la señora Juez de Distrito a quo
lo
examina
de
manera
parcial,
errónea
y
contradictoria, en el considerando tercero de la
resolución combatida. - - - En efecto, la señora Juez
de Distrito expresa en el considerando tercero su
muy
personal
forma
de
entender
las
improcedencias, y por eso arriba a una conclusión
equivocada, pues aunque dice apoyarse en la
93
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
doctrina, foja cinco, lo cierto es que no menciona
quién o quienes elaboraron tal doctrina; cuál es la
obra o conjunto de obras que le dan vida; los
métodos de interpretación que se emplearon;
cuándo, dónde y a través de qué medio fue hecha
la publicación respectiva para que pueda ser
consultada; como tampoco señala los elementos
objetivos que estructuran los estudios doctrinarios;
de suerte que la enigmática doctrina a la cual se
alude tan sólo existe en su imaginación. Una
doctrina o teoría resulta aceptable siempre que
satisfaga
dos
requisitos:
debe
describir
con
precisión un amplio conjunto de observaciones
sobre la base de un modelo que contenga sólo
unos pocos parámetros arbitrarios, y debe ser
capaz de predecir positivamente los resultados de
observaciones futuras. Como ha subrayado el
filósofo Karl Popper,
una
buena
teoría
esta
caracterizada por el hecho de predecir un gran
número de resultados que en principio pueden ser
refutados o invalidados por la observación. Cada
vez que se comprueba que está de acuerdo con las
predicciones,
la
teoría
sobrevive
y
nuestra
confianza en ella aumenta. - - - Desde luego resalta
inmediatamente que la Juez de Distrito incurre en
una
contradicción
que
la
condujo
irremediablemente a una interpretación errada de la
ley; por un lado, se desentiende de los estudios
94
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
doctrinarios que de manera precisa se citan en la
demanda de amparo en apoyo del derecho que le
asiste al quejoso, y por otro, que para sobreseer
dice apoyarse en una misteriosa doctrina. En otras
palabras, la fantasmal doctrina válida para la
señora Juez es la que se ajusta a los propósitos de
un sobreseimiento. - - - Al respecto, el doctor José
Ramón Cossío expresa que: ‘Si consideramos de
manera conjunta lo expuesto hasta aquí, resulta
que en México no contamos con una teoría
constitucional ni, y tal vez de forma más grave, las
prácticas o los criterios para comenzar a formarla’.
(Teoría Constitucional de la Suprema Corte de
Justicia, Doctrina Jurídica Contemporánea, México,
D.F., 1ª. Reimpresión 2004, página 227). - - - Las
alusiones doctrinales de la señora Juez a quo, son
ilegales pues pasan por alto los estatuido por la H.
Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación en la tesis número 2a. LXIII/2001, página
448, que aparece publicada en la Novena Época del
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
Tomo XIII, mayo de 2001, cuyo epígrafe reza: - - 'DOCTRINA. PUEDE ACUDIRSE A ELLA COMO
ELEMENTO
DE
FORMULACIÓN
CONDICIÓN
DE
ANÁLISIS
DE
Y
APOYO
SENTENCIAS,
ATENDER,
EN
CON
OBJETIVA
LA
LA
Y
RACIONALMENTE, A SUS ARGUMENTACIONES
JURÍDICAS’. - - - Criterio este último que establece
95
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
con claridad que cuando se acude a la doctrina
mediante la referencia al pensamiento de uno de
los tratadistas, incluso, a través de la trascripción
del texto en el que lo expresa, el juzgador, en lugar
de remitirse a etéreas y secretas doctrinas debe
referirse a una específica y sopesar y desentrañar
sus fundamentos, aceptando los que le resulten
convincentes y justificados en el tiempo y lugar; y
como en la especie la Juez de Distrito a quo
dogmáticamente hecha mano de una anónima,
gaseosa e hipotética doctrina para apoyar su
determinación de sobreseer en este juicio, fuerza
es concluir que carece de razón y sus argumentos
son contrarios a las normas jurídicas al principio
señaladas. - - - Por otro lado, no nos pasa por alto
que
al
abordar
la
figura
procesal
del
sobreseimiento, la Juez de Distrito improvisa al
desgaire una tesis peculiar para sostener la
resolución que aquí se impugna. - - - En efecto,
afirma
la
señora
Juez
de
Distrito
en
el
considerando tercero de la resolución combatida,
que: - - - (Se transcribe). - - - Las apreciaciones y
conclusiones dogmáticas de la sentencia recurrida
son obscuras y contradictorias, y por tal motivo
resultan incorrectas y violatorias de los preceptos
legales invocados. - - - QUINTO.- Violación de las
disposiciones de los artículos 73, fracción VII, 74,
fracción III, y 192 de la Ley de Amparo, en cuanto
96
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
que la señora Juez de Distrito los aplica e interpreta
erróneamente en la sentencia combatida. - - Expresa
la
Juez
de
Distrito
a
quo
en
el
considerando tercero de la resolución combatida
que: - - - (Se transcribe). - - - El sobreseimiento
decretado por la señora Juez de Distrito se traduce
en una denegación de justicia, que vulnera las
garantías de la tutela judicial efectiva y de la
defensa procesal, así como las disposiciones del
artículo 192 de la Ley de Amparo, porque aplica
indebidamente la tesis de jurisprudencia 940,
visible a fojas mil quinientos treinta y ocho,
Segunda Parte, del Apéndice al Semanario Judicial
de la Federación de 1917-1988. - - - En efecto, la
señora Juez de Distrito ilegalmente aplica la
precitada tesis de ‘jurisprudencia’ número 940, sin
reparar
que
se
encuentra
deficientemente
integrada, esto es, que no cumple con los
requisitos exigidos por el artículo 192 de la Ley de
Amparo para ser considerada válidamente como
una tesis de jurisprudencia. - - - El artículo 192 de la
Ley de Amparo que dice: - - - (Se transcribe). - - Seguramente la C. Juez de Distrito a quo no tuvo el
tiempo suficiente para indagar, o bien, no se ocupó
de leer y analizar las tesis que informan la
Jurisprudencia
número
novecientos
cuarenta,
visible a fojas mil quinientos treinta y ocho,
Segunda Parte, del Apéndice al Semanario Judicial
97
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
de la Federación de mil novecientos diecisiete a mil
novecientos ochenta y ocho, que cita en apoyo de
su resolución, y por eso se atreve a aplicarla como
si fuera una norma legislada pues si lo hubiera
hecho
se
habría
percatado
que
las
cinco
ejecutorias que la integran no abordan los mismos
temas. Basta la simple lectura de los cinco
precedentes para corroborar la veracidad de
nuestro
argumento.
jurisprudencia
-
-
número
-
El
940,
texto
página
de
la
1538,
del
Apéndice al Semanario Judicial de la Federación de
mil
novecientos
diecisiete
a
mil
novecientos
ochenta y ocho, de la Segunda Parte, que la señora
Juez aplica en su sentencia, se integra con las
siguientes cinco ejecutorias: - - - (Se transcribe). - - La ejecutoria de **********, de fecha 29 de junio de
1925, amparo administrativo en revisión, expresa
en el sumario: ‘IMPROCEDENCIA.- Aunque no se
promueva la continuación del juicio de amparo,
para los efectos del decreto de 9 de diciembre de
1924, esto no es obstáculo para que se examine la
cuestión de improcedencia que, como tal, debe
examinarse de oficio’. - - - La segunda ejecutoria,
de **********, de 21 de agosto de 1926, amparo civil
en
revisión,
dice
‘IMPROCEDENCIA.-
en
Las
el
sumario:
cuestiones
-
-
de
improcedencia, pueden examinarlas la Suprema
Corte, de oficio’. - - - La tercera ejecutoria, de
98
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
**********, del 24 de enero de 1928, amparo
administrativo en revisión, expresa en el sumario: - - ‘IMPROCEDENCIA.- Alegada por cualquiera de
las partes, debe resolverse previamente sobre ella,
ya que las causas de improcedencia deben tomarse
en consideración, aun de oficio, por la autoridad
federal’. - - - La cuarta ejecutoria, **********, del 24 de
enero de 1928, amparo administrativo en revisión,
dice en el sumario: - - - ‘IMPROCEDENCIA.- Sea que
las partes la aleguen o no, debe examinarse
previamente la procedencia del juicio de amparo,
porque la autoridad federal, aun de oficio, debe
ocuparse de aquélla, por ser de orden público en el
juicio de garantías’. - - - La quinta ejecutoria,
**********, S.A., del 28 de enero de 1928, amparo
administrativo en revisión, señala en el sumario: - - ‘IMPROCEDENCIA.- Alegada por cualquiera de las
partes, debe ser examinada previamente por la
Corte, puesto que, aun de oficio, debe estudiarse la
improcedencia del amparo, por ser esta materia de
orden público’. - - - De la lectura de las cinco
ejecutorias publicadas en el Semanario Judicial de
la
Federación,
que
integran
la
tesis
de
jurisprudencia número 940, que la señora Juez de
Distrito aplica en apoyo de su resolución, tan sólo
se
desprende
un
argumento
en
común:
la
improcedencia debe estudiarse de oficio. Por lo
que mira a los otros temas, no establecen un
99
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
mismo criterio, así tenemos que las dos últimas
ejecutorias establecen que la improcedencia es de
orden público; en tanto que las tres últimas
resoluciones disponen que el estudio de la
improcedencia debe ser previo. - - - Bajo el anterior
orden de ideas, lógica y jurídicamente debemos de
concluir que la tesis que aparece publicada bajo el
rubro ‘IMPROCEDENCIA, CAUSALES DE. EN EL
JUICIO DE AMPARO’, página 1538, del Apéndice al
Semanario Judicial de la Federación, Segunda
Parte,
de
mil
novecientos
diecisiete
a
mil
novecientos ochenta y ocho, no tiene el carácter ni
el valor de tesis de jurisprudencia, motivo por el
cual la señora Juez de Distrito transgrede en
perjuicio del quejoso las disposiciones legales
citadas al inicio del agravio’ . - - - Por todas las
anteriores consideraciones resulta evidente que la
señora Juez de Distrito ilegalmente sobresee con
apoyo en una dizque tesis de jurisprudencia,
cuando debió entrar al estudio del fondo del
asunto, por lo que pido que se corrija este error y
se revoque el sobreseimiento y se entre al estudio
de los conceptos de violación. - - - Por lo demás, el
precedente que la Juez de Distrito invoca en su
resolución, no autoriza, y, mucho menos, permite
que bajo pretexto del estudio previo de las causas
de
improcedencia
se
vulneren
los
derechos
humanos de la defensa procesal. - - - Desde luego
100
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
resulta palmario que la Juez de Distrito incurrió en
una omisión, pues la tesis no establece la privación
de ninguna garantía procesal. En otras palabras, el
derecho humano a la defensa procesal no se
encuentra limitado, motivo por el cual la Juez de
Distrito debió examinar el escrito de alegatos
tendentes
a
desvirtuar
las
causas
de
improcedencia esgrimidas por las responsables. - - SEXTO.- Violación de las disposiciones de los
artículos 73, fracción VII, 74, fracción III, 192 de la
Ley de Amparo, y 222 del Código Federal de
Procedimientos Civiles, de aplicación supletoria a
la Ley de Amparo, en cuanto que la señora Juez de
Distrito los aplica e interpreta erróneamente en la
sentencia combatida y porque desatendió y pasó
por alto la tesis de jurisprudencia número 356, que
se lee en la página 666, del Apéndice al Tomo XCVII
del Semanario Judicial de la Federación. - - - Afirma
la señora Juez de Distrito a quo en el considerando
tercero de la resolución que se combate que: - - (Se transcribe). - - - Desde luego se observa que la
señora Juez hizo un análisis deficiente de las
cuestiones planteadas, por lo siguiente: - - - A.Basta la simple lectura del escrito de demanda de
amparo,
apartado
denominado
‘CUESTIÓN
PREVIA’, para percatarse que el quejoso sustenta
el ejercicio de la vía constitucional no en una tesis
aislada, como erróneamente y sin base alguna
101
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
afirma la Juez de Distrito. - - demanda
de
amparo,
En el escrito de
apartado
denominado
CUESTIÓN PREVIA, foja 6 a 10, se argumentó lo
siguiente: - - - (Se transcribe). - - - La transcrita
tesis de jurisprudencia número 356 se encuentra
integrada con las ejecutorias siguientes: - - - Tomo
XIV.- ********** y coag. P. 1109. - - - Tomo XIV.********** y coag.
P. 1802. - - - Tomo XVI.-
********** y coags. P. 92. - - - Tomo XVII .- **********
y coags. P. 748. - - - Tomo XVII.- **********. 1509. - - Por lo demás, la H. Suprema Corte de Justicia de
la Nación ha sentado el criterio jurisprudencial que
seguidamente se transcribe: - - - ‘TRIBUNAL
ELECTORAL
DEL
PODER
JUDICIAL
DE
LA
FEDERACIÓN. CARECE DE COMPETENCIA PARA
PRONUNCIARSE SOBRE INCONSTITUCIONALIDAD
DE LEYES’. (Novena Época, Pleno, Semanario
Judicial de la Federación y su gaceta, Tomo XV,
junio de 2002, Tesis P./J. 23/2002, página 82). - - ‘CONTRADICCIÓN
VÁLIDAMENTE
DE
ENTRE
TESIS.
NO
UN
EXISTE
CRITERIO
SUSTENTADO POR EL TRIBUNAL ELECTORAL
DEL PODER JUDICIAL DE LA FEDERACIÓN Y LA
JURISPRUDENCIA DE LA SUPREMA CORTE DE
JUSTICIA DE LA NACIÓN, CUANDO SE TRATA DE
LA
CONSTITUCIONALIDAD
INCONSTITUCIONALIDAD
DE
O
LEYES
ELECTORALES’. (Novena Época, Pleno, Semanario
102
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Judicial de la Federación y su gaceta, Tomo XV,
junio de 2002, Tesis P./J. 24/2002, página 5). - - Finalmente, en la sesión del 12 de marzo de dos mil
cuatro, el H. Segundo Tribunal Colegiado en
Materia
Administrativa
del
Primer
Circuito,
pronunció ejecutoria en el toca número R. A.
96/2004, promovido por la quejosa **********, A. C.,
que revoca el auto que dictó la C. Juez de Distrito
del conocimiento en que desechó la demanda de
amparo por tratarse de derechos políticos. - - - La
señora Juez de Distrito a quo elude en su sentencia
el texto claro y contundente de la tesis de
jurisprudencia número 356, que se lee en la página
666, del Apéndice al Tomo XCVIII del Semanario
Judicial de la Federación, a pesar de la obligación
que le impone el artículo 192 de la Ley de Amparo,
y porque manifiesta un desprecio injustificado a las
resoluciones del Pleno del más alto Tribunal de la
República, pues omite y resta importancia a la tesis
que el Pleno de la H. Suprema Corte de Justicia de
la Nación pronuncio bajo el rubro ‘REFORMA
CONSTITUCIONAL,
PROCESO
DE
AMPARO
CREACIÓN.
CONTRA
PROCEDE
SU
POR
VIOLACIÓN A DERECHOS POLÍTICOS ASOCIADOS
CON GARANTÍAS INDIVIDUALES’. (Novena Época,
Pleno, Tomo X, septiembre de 1999, del Semanario
Judicial de la Federación y su Gaceta, tesis número
P.LXIII/99, página 13). - - - También es antijurídica e
103
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
insostenible la tesis de la señora Juez a quo de que
la vía constitucional intentada se sustenta en una
tesis aislada, pues de ninguna manera puede
aceptarse que el Juez de Garantías, olvidando su
función de protector nato de los gobernados, se
convierta en su antagonista y partidario decidido
de las autoridades responsables; y menos aún si se
considera que el simple hecho de que los
problemas
planteados
en
la
demanda
sean
opinables y discutibles, obliga al Juez de amparo a
substanciar el juicio y oír con amplitud a las partes
para darles oportunidad de defender y probar sus
respectivas posiciones procesales, por lo que
resulta ilegal la conducta de la Juez de Distrito a
quo al rehusar el estudio y análisis de la
jurisprudencia
y,
lo
que
es
aún
grave,
la
descalificación del criterio expresado por la H.
Suprema Corte de Justicia en la tesis aislada que
aborda el tema planteado en la demanda de
amparo, esto es, la violación de derechos humanos
aun cuando se involucran derechos políticos. - - Por lo demás, es incompatible con el criterio
externado por la Suprema Corte de Justicia de la
Nación en la tesis ""aislada"" número P. LXIII/99,
que aparece publicada en el Semanario Judicial de
la Federación y su Gaceta, Novena Época, Pleno,
Tomo X, septiembre de 1999, página 13, que a su
vez confirma el criterio sustentado en la tesis de
104
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
jurisprudencia número 356; la tesis y argumentos
de la Juez a quo, que con apoyo en prácticas
rutinarias o en interpretaciones que resultan
incompatibles y desfasadas frente a la evolución
contemporánea
de
las
instituciones
jurídicas,
económicas y culturales de nuestro País, prácticas
e interpretaciones que tienden a ignorar y a
postergar la inserción de México en un ámbito
democrático y en el movimiento universal de
protección de los derechos humanos, conforme a
los Tratados Internacionales vigentes, que tienen la
categoría de normativa de Ley Suprema de la Unión
(artículo 133 constitucional), sobresee en el juicio
de amparo. Tan verdadera es esta conclusión, que
basta consultar, por ejemplo, los cinco precedentes
que informan la jurisprudencia que ilegalmente
desechó la Juez de Distrito, para percatarse que la
Suprema Corte ha resuelto que cuando juntamente
con la violación de un derecho político, se
reclaman actos que entrañan la violación de
garantías
individuales,
resulta
procedente
la
demanda de amparo, esto es, que no cabe aplicar la
jurisprudencia relativa a la improcedencia del juicio
de amparo en tratándose de la violación de
derechos políticos. - - - El repudio a la resolución
de la Juez a quo, lo hago descansar en que el
criterio que aduce fue producido a la luz de
interpretaciones individualistas y liberales propias
105
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
del siglo XIX, que ha quedado rezagado frente al
contexto de la realidad imperante, que exige la
protección sencilla y no rebuscada pero sí efectiva
de los derechos humanos, conforme a los criterios
de la H. Suprema Corte de Justicia y de los
Tratados Internacionales de que México es parte, y
que la Juez de Distrito elude. - - - En el caso
concreto,
resulta
claro
que
la
resolución
impugnada del 16 de julio de dos mil cuatro,
vulnera los preceptos constitucionales y legales
invocados al inicio de este agravio, amen de
desconocer la tesis de jurisprudencia obligatoria y
precedentes de la H. Suprema Corte de Justicia de
la Nación. - - - SÉPTIMO.- Incorrecta interpretación
e indebida aplicación por la Juez a quo de los
artículos 73 fracción VII y 74 fracción III de la Ley de
Amparo, que conculcan en perjuicio del quejoso
los Derechos Humanos reconocidos y garantizados
en los artículos 1°, párrafos primero, 35 fracción II,
y 133 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, como se demostrarán en los
siguientes argumentos: - - - Expresa la señora Juez
de Distrito en la parte final del considerando
tercero, fojas 16 a 17, de la sentencia combatida,
que: - - - (Se transcribe). - - - Las apreciaciones y
conclusiones de la sentencia recurrida son ilegales
por transgredir las disposiciones de los artículos
invocados al principio del presente agravio, según
106
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
lo evidenciaré en los párrafos subsecuentes: - - A.- Las aludidas apreciaciones descansan en una
serie
de
contradicciones,
inexactitudes
y
malvaloraciones que condujeron a la Juez de
Distrito a una conclusión errónea. - - - En primer
lugar,
la
señora
Juez
de
Distrito
sostiene
acertadamente en la foja catorce de la resolución,
que el artículo 35 de la Constitución Federal
establece
un
derecho
fundamental
de
base
constitucional. - - - Sigue afirmando la señora Juez
Federal, que ‘Cabe recordar que las garantías
constitucionales se han reputado como aquellos
derechos público subjetivos consignados a favor
de todo habitante de la República que dan a sus
titulares la potestad de exigirlos jurídicamente a
través de la verdadera garantía de los derechos
públicos fundamentales del hombre que establece
la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos’. - - - A la luz de las anteriores premisas,
lógica y jurídicamente se desprende que en
tratándose de la defensa de los derechos del
hombre, la verdadera garantía es el juicio de
amparo, previsto en los artículos 103 y 107 de la
Constitución Federal. En última instancia, se trata
de
la
existencia,
dentro
de
un
régimen
constitucional, de un mecanismo destinado a
asegurar y hacer efectiva la supremacía de la
Constitución. Esto es importante porque tiene una
107
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
contrapartida. Esa contrapartida es que, siendo el
juicio de amparo una verdadera garantía de
carácter constitucional, sólo el Constituyente, o
bien, el Órgano Revisor de la Constitución, tiene
facultades para limitar el ejercicio de tal garantía, y
no le es dable a los órganos constituidos, con una
competencia
limitaciones
expresa
y
y
limitada,
restricciones
a
las
establecer
garantías
constitucionales. - - - Bajo este rubro, conviene
tener presente que la función del Legislador
Federal se ejerce exclusivamente sobre bases
constitucionales, esto es, que el Congreso de la
Unión, como órgano constituido, no puede ir más
allá de las expresas atribuciones que le asignó el
Constituyente, so pena de incurrir en el campo de
la inconstitucionalidad. - - - Por eso, quizá la señora
Juez de Distrito perfiló de manera clara a la
institución del juicio de amparo como la verdadera
garantía constitucional de los derechos públicos
fundamentales. - - - Ahora bien, dentro del sistema
de control constitucional es menester destacar,
como bien lo hace la señora Juez de Distrito, que
existen
improcedencias
constitucionales,
las
cuales operan de modo absoluto y necesario.
(página cinco de la sentencia recurrida); por
ejemplo, los artículos 60 y 99 de la Constitución
Federal; el primero, cuando establece que los fallos
de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder
108
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Judicial de la Federación acerca de la validez de las
elecciones
de
diputados
y
senadores,
son
definitivos e inatacables; el segundo, que asigna al
Tribunal
Electoral
del
Poder
Judicial
de
la
Federación la competencia exclusiva para conocer
acerca
de
las
impugnaciones
de
actos
y
resoluciones que violen los derechos políticos
electorales del ciudadano, pero que de manera
clara excluye la impugnación de la ley electoral:
materia reservada al juicio de amparo conforme al
texto del artículo 103 fracción I constitucional, que
dice: Los tribunales de la Federación resolverán
toda controversia que se suscite por leyes o actos
de la autoridad que viole las garantías individuales.
- - - El referido numeral 60 preceptúa lo siguiente: - - (Se transcribe). - - - Por su parte, el numeral 99
dispone en su parte conducente, que: - - - (se
transcribe).
-
-
-
Existen,
pues,
diversas
consideraciones relevantes respecto del texto de
los
numerales
60
y
99.
Dentro
de
estas
consideraciones, tenemos que tener en cuenta la
órbita competencial de cada uno de los organismos
a los que se refieren, a saber: el Instituto Federal
Electoral y el Tribunal Electoral del Poder Judicial
de la Federación. - - - No cabe duda, pues, que sólo
los fallos que pronuncie la Sala Superior del
Tribunal
Electoral
del
Poder
Judicial
de
la
Federación, respecto de las resoluciones de las
109
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Salas regionales de dicho Tribunal que aborden los
temas sobre de la declaración de validez, el
otorgamiento de las constancias y la asignación de
diputados
o
senadores,
son
definitivas
e
inimpugnables, es decir, que contra ellas no puede
ejercitarse medio de defensa alguno. Lo mismo
puede afirmarse acerca de los fallos del Tribunal
sobre las impugnaciones de actos y resoluciones
que violen los derechos político electorales de los
ciudadanos. Esto significa excluir la posibilidad de
promover
el
juicio
de
amparo
contra
tales
determinaciones. - - - Ahora bien, toda restricción o
limitación a la garantía constitucional de ejercicio
del juicio de amparo, debe constar de manera
expresa en el texto constitucional, como excepción
a la regla general de la procedencia que concede o
reconoce tal derecho; y en los artículos 60 y 99
constitucionales se restringe expresamente la
garantía al ejercicio del juicio de amparo cuando se
trata
de
combatir
las
resoluciones
sobre
la
declaración de validez, el otorgamiento de las
constancias y la asignación de diputados o
senadores, así como en la impugnación de actos y
resoluciones que violen los derechos político
electorales de los ciudadanos. En efecto, la
hermenéutica
jurídica
enseña
que
todas
las
excepciones constitucionales son de aplicación
estricta, sin poder ser ampliadas ni por el intérprete
110
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
ni por el legislador ordinario. Principio que se
robustece con el que prevé que cuando la
Constitución
otorga
un
derecho
debe
ser
interpretada de manera amplia, y cuando prohíbe
debe
entenderse
escueta.
Por
restringida
tanto,
a
no
la
prohibición
es
válido,
constitucionalmente, aplicar los supuestos de la
fracción VII del artículo 73 de la Ley de Amparo,
pues que va más allá del universo contemplado por
las normas constitucionales. - - - En efecto, la
fracción VII del artículo 73 de la Ley de Amparo
dispone: - - - (Se transcribe). - - - En síntesis, la
improcedencia que contempla la fracción VII del
artículo 73 de la Ley de Amparo va más allá de los
limitados supuestos de improcedencia que abarcan
los numerales 60 y 99 de la Constitución Federal,
dicho en otras palabras, sólo excluye el ejercicio
del juicio de amparo cuando se trate de impugnar
las resoluciones de las Salas regionales del
Tribunal
Electoral
del
Poder
Judicial
de
la
Federación respecto de la declaración de validez, el
otorgamiento de las constancias y la asignación de
diputados o senadores, así como la impugnación
de actos y resoluciones que violen los derechos
político electorales de los ciudadanos. - - - Por
consiguiente, cuando el precepto constitucional
precisa los actos que competen resolver al Instituto
Federal Electoral y los que corresponden al
111
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Tribunal
Electoral
del
Poder
Judicial
de
la
Federación, mencionando expresamente que las
resoluciones de las Salas podrán ser revisadas
exclusivamente por la Sala Superior del propio
Tribunal, y que sus fallos serán definitivos e
inatacables,
e
indica
que
la
materia
de
la
impugnación se limitará a la declaración de validez
de las elecciones de diputados y senadores, al
otorgamiento de las constancias y asignación de
diputados
y
senadores,
incluyendo
las
impugnaciones de actos y resoluciones que violen
derechos político electorales de los ciudadanos,
fuerza es concluir que el Legislador ordinario no
puede dislocar a su arbitrio la figura en que opera
la impugnabilidad de la resolución decisoria; en
otras palabras, la norma suprema exige que el
carácter definitivo e inatacable de las resoluciones
de la Sala Superior del Tribunal Electoral del Poder
Judicial de la Federación se circunscriba no al
universo de la materia electoral sino sólo a las
declaraciones de validez de las elecciones, al
otorgamiento de constancias y asignación de
diputados y senadores, y a las impugnaciones de
actos y resoluciones que violen los derechos
político electorales de los ciudadanos, lo que
automáticamente elimina cualquier otro supuesto
ya
que
la
improcedencia
de
la
garantía
constitucional al ejercicio del juicio de amparo
112
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
alude claramente a las situaciones concretas ya
enumeradas. - - - En resumen, las normas
constitucionales
que
consagran
garantías
individuales y establecen prohibiciones a los
gobernados no pueden, por su naturaleza jurídica,
restringirse las primeras ni ampliarse las segundas
por una ley secundaria a casos y situaciones
extrañas a los limites que fija la Norma Suprema;
de suerte que la improcedencia al ejercicio del
juicio
de
amparo
inexorablemente
debe
circunscribirse a las resoluciones que emita la Sala
Superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial
de la Federación respecto de los fallos de las Salas
regionales cuando conozcan de las impugnaciones
sobre la declaración de validez de las elecciones, al
otorgamiento de constancias y asignación de
diputados
y
senadores,
así
como
a
las
impugnaciones de actos y resoluciones que violen
los
derechos
político
electorales
de
los
ciudadanos, y no al universo de la materia
electoral, o bien, a la impugnación de la ley. - - - Al
respecto, es básica en la sana hermenéutica
constitucional
el
principio
de
la
supremacía
constitucional, que la señora Juez de Distrito tan
sólo menciona para los propósitos de enmarcar el
tema
de
la
inconstitucionalidad
por
omisión
legislativa, que no resuelve, pero que malvalora y
desdeña aplicarlo cuando borda en torno a la
113
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
improcedencia constitucional. - - - En la demanda
de amparo adujimos lo siguiente respecto del tema
de
la
supremacía
constitucional:
-
-
-
(Se
transcribe). - - - Sin embargo, la señora Juez de
Distrito incurre en contradicciones que la llevaron a
una conclusión errónea, pues si en un principio
estimó que los derechos que el artículo 35 de la
Constitución Federal establece, revisten el carácter
de derecho fundamental de base constitucional, y
que las garantías constitucionales se han reputado
como
aquellos
derechos
públicos
subjetivos
consignados a favor de todo habitante de la
República, que dan a sus titulares la potestad de
exigirlos jurídicamente a través de la verdadera
garantía de los derechos públicos fundamentales
del hombre que establece la Constitución Política
de los Estados Unidos Mexicanos, entonces no
puede concluir, como lo hizo, que el juicio de
amparo promovido por el quejoso es improcedente.
Por lo demás, la Juez a quo mal valoró y omitió
estudiar el tema de la inaplicabilidad de la fracción
VII del artículo 73 de la Ley de Amparo, a pesar de
que tiene la obligación de estudiar de oficio el
tema; y porque pasó por alto la obligación que la
Constitución le impone de estar a lo dispuesto por
el texto de la Norma Suprema, conforme a su
artículo
133.
-
-
-
Sirve
de
apoyo
a
los
razonamientos anteriores, el artículo publicado del
114
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
señor (sic) Ministros de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, Don Guillermo I. Ortiz
Mayagoitia,
denominado
‘EL
CONTROL
CONSTITUCIONAL DE LAS LEYES ELECTORALES’,
publicado por el Colegio de Secretarios de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, A.C., en la
obra colectiva ‘Derecho Procesal Constitucional’,
impreso por Editorial Porrúa, México, 2001, páginas
465 a 466, que dice: - - - (Se transcribe). - - - Por
todas las anteriores consideraciones resulta ilegal
y arbitrario el sobreseimiento que la señora Juez de
Distrito decidió con falso apoyo en los artículos 73
fracción VII y 74 fracción III de la Ley de Amparo;
todo lo cual amerita que el H. Tribunal a quien
corresponda conocer de la presente revisión repare
el agravio, revoque el fallo recurrido y entre al
estudio de los conceptos de violación. - - - B. Los
preceptos invocados en el párrafo primero del
presente agravio, a la letra dicen: - - - (Se
transcribe). - - -De la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos: - - - (Se transcribe). - - Ahora bien, la redacción primitiva del artículo 73
fracción VII de la Ley de Amparo, conforme a la
promulgación que apareció publicada en el Diario
Oficial de la Federación del 10 de enero de 1936,
fue del tenor literal siguiente: - - - (Se transcribe).
- - - El texto transcrito de la Ley de Amparo se
conservó
durante
la
vigencia
de
las
Leyes
115
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Federales Electorales de 2 de julio de 1918, 31 de
diciembre de 1945, que entró en vigor el 7 de enero
de 1946, y su reforma de 1949, y la de tres de
diciembre de 1953, junto con sus reformas de 31 de
diciembre de 1953, y 27 de diciembre de 1963. - - Así las cosas, resulta evidente que cuando el H.
Congreso de la Unión emitió el decreto publicado
en
el
Diario
Oficial
de
la
Federación
correspondiente al 5 de enero de 1988 relativo a las
reformas
y
adiciones
a
la
Ley
de
Amparo
Reglamentaria de los artículos 103 y 107 de la
Constitución
Política
de
los
Estados
Unidos
Mexicanos, que reformó, entre otros artículos, el 73
fracción VII, para entrar en vigor el 15 de enero del
mismo año, se encontraban vigentes los textos de
los artículos 1°, 35 y 133 constitucionales y las
Declaraciones
y
Tratados
Internacionales
que
México suscribió, que por su calidad de norma
suprema vinculaban y confinaban estrechamente al
Congreso de la Unión, como a toda autoridad
constituida,
para
ejercer
sus
atribuciones
legislativas dentro de los límites que señalan los
artículos
invocados.
Dichas
Declaraciones
y
Tratados Internacionales, en lo aplicable, son del
tenor literal siguiente: - - - (Se transcribe). - - - La
Declaración Americana de los Derechos y Deberes
del Hombre, aprobada por la Novena Conferencia
Internacional Americana, en Bogotá, Colombia,
116
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
adoptada el 2 de mayo de 1948: - - - (Se transcribe).
- - - El Pacto Internacional de Derechos Civiles y
Políticos, Resolución 200 A (XXI) de la Asamblea
General de las Naciones Unidas, aprobada el 16 de
diciembre de 1966. - - - (Se transcribe). - - - La
Convención Americana sobre Derechos Humanos,
celebrada en San José, Costa Rica, el 22 de
noviembre de 1969, comúnmente conocida con el
nombre de ‘Pacto de San José’. - - - (Se transcribe).
-
-
-
Acuerdo
de
Asociación
Económica,
Concertación Política y Cooperación entre la
Comunidad Europea y sus Estados Miembros, por
una parte, y los Estados Unidos Mexicanos, por
otra, del 23 de julio de 1997, considera que, - - - (Se
transcribe).
-
-
-
En
corroboración
de
lo
anteriormente argüido, cabe agregar que México es
parte de la ‘Convención de Viena sobre el Derecho
de los Tratados’, celebrada en la ciudad de Viena,
Austria, el 23 de mayo de 1969, y firmada ad
referéndum en ese acto por el Plenipotenciario del
Gobierno de los Estados Unidos Mexicanos, la cual
fue aprobada por la H. Cámara de Senadores del
Congreso de la Unión el 29 de diciembre de 1972,
según decreto publicado en el Diario Oficial de la
Federación de 28 de marzo de 1973, después fue
ratificada por el C. Presidente de la República el 5
de
julio
de
1974,
habiéndose
depositado
el
instrumento respectivo en la Secretaría General de
117
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
la Organización de las Naciones Unidas el 25 de
septiembre del mismo año, y por último, fue
promulgada en el Diario Oficial de la Federación de
14 de febrero de 1975. Pues bien, sus artículos 2, 21a), 26, 27, 31-1 y 39, preceptúan, respectivamente,
que esta ‘Convención se aplica a los tratados entre
Estados’; que ‘se entiende por ‘tratado’ un acuerdo
internacional celebrado por escrito entre Estados y
regido por el Derecho Internacional, ya conste en
un instrumento único o en dos o más instrumentos
conexos y cualquiera que sea su denominación
particular’; que ‘todo tratado en vigor obliga a las
partes y debe ser cumplido por ellas de buena fe’;
que ‘una parte no podrá invocar las disposiciones
de su derecho interno como justificativo del
incumplimiento de un tratado’; que ‘un tratado
deberá interpretarse de buena fe conforme al
sentido corriente que haya de atribuirse a los
términos del tratado en el contexto de éstos y
teniendo en cuenta su objeto y su fin’; y que ‘un
tratado podrá ser enmendado por acuerdo entre las
partes’ - - - Dichos instrumentos internacionales
gozan de jerarquía normativa superior a la de las
leyes federales y locales, según lo ha sostenido la
H. Suprema Corte de Justicia de la Nación, en los
siguientes términos: - - - ‘Novena Época. - - Instancia: Pleno. - - - "Fuente: Semanario Judicial
de la Federación y su Gaceta. - - - "Tomo: X,
118
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Noviembre de 1999. - - - Tesis: P. LXXVII/99. - - Página: 46. - - - ‘TRATADOS INTERNACIONALES.
SE UBICAN JERÁRQUICAMENTE POR ENCIMA DE
LAS LEYES FEDERALES Y EN UN SEGUNDO
PLANO
RESPECTO
DE
LA
CONSTITUCIÓN
FEDERAL’. - - - De la simple lectura de los artículos
transcritos, resulta claro que cuando el Congreso
de la Unión expidió en enero de 1988 el decreto de
reformas y adiciones a la Ley de Amparo,
reglamentaria
de
los
artículos
103
y
107
constitucionales, rebasó las barreras que señalan
los
numerales
constitucionales
invocados
al
principio del agravio, y al mismo tiempo rompió la
garantía del ejercicio del juicio de amparo en la
materia concreta que hoy plantea el quejoso; y ya
quebrantada
así
la
garantía
constitucional
y
vulnerada la supremacía de la Carta Suprema del
país, el Congreso proporcionó el instrumento para
que la Juez Federal incursionara en terrenos
constitucionalmente vedados. - - - En resumen, las
disposiciones de la fracción VII del artículo 73 de la
Ley de Amparo resultan ineficaces por contradecir
el texto mismo de la Constitución y de los Tratados
Internacionales a los que la República se ha
adherido:
Carta
de
las
Naciones
Unidas,
la
Declaración Universal de los Derechos Humanos, la
Declaración Americana de los Derechos y Deberes
del Hombre, el Pacto de Derechos Económicos,
119
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Sociales y Culturales, el Pacto Internacional de
Derechos
Civiles
y
Políticos,
la
Convención
Americana sobre Derechos Humanos, comúnmente
conocida como ‘Pacto de San José’, el Acuerdo de
Asociación Económica, Concertación Política y
Cooperación entre la Comunidad Europea y sus
Estados Miembros, por una parte, y los Estados
Unidos Mexicanos por otra. En estas condiciones,
la Juez a quo debió abstenerse de sustentar la
resolución recurrida, en el artículo 73, fracción VII,
de la Ley de Amparo. - - - OCTAVO.- La tesis del H.
Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación
(P./J.2/2004), que la Juez a quo aplica a rajatabla en
su sentencia, amerita una interpretación fundada
en la naturaleza de las instituciones que contempla,
de tal manera que los preceptos constitucionales
no se destruyan unos a otros sino que todos
subsistan en armonía para conservar su plena
vigencia sin corroerse recíprocamente; y esto lo
afirmamos en relación con los artículos 1°, 103 y
107 de la Constitución Federal, que regulan la
garantía y protección de los Derechos Humanos,
por
un
lado,
controversias
y
paralelamente
y
las
por
otro,
acciones
las
de
inconstitucionalidad (artículo 105 fracciones I y II
para resolver pacíficamente y conforme a Derecho,
los
conflictos
entre
entidades
públicas
y
organismos gubernamentales, por propios cauces,
120
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
con intervención de sujetos procesales activos y
pasivos,
exclusivos
y
excluyentes,
y
con
producción de efectos finales diferentes a los
juicios
de
amparo
(artículos
103
y
107
Constitucionales). - - - A) En adición a lo expuesto,
subrayamos que el artículo 1° de la Constitución
Federal textualmente dice: En los Estados Unidos
Mexicanos todo individuo gozará de las garantías
que otorga esta Constitución, las cuales no podrán
restringirse ni suspenderse, sino en los casos y
con las condiciones que ella misma establece. - - Por su parte, el numeral 103 de la misma Carta
Fundamental previene que ‘Los tribunales de la
Federación resolverán toda controversia que se
suscite: 1.- Por leyes o actos de la autoridad que
viole las garantías individuales’; y el artículo 107 de
la misma Ley Suprema establece que ‘todas las
controversias de que habla el artículo 103 se
sujetarán a los procedimiento y formas del orden
jurídico que determine la ley, de acuerdo a las
bases siguientes...’ los cuales se precisan en las
diferentes fracciones del artículo 107, que no
mencionamos en su integridad por ser ajenos a la
cuestión debatida, aunque es oportuno señalar que
el juicio de amparo se inicia ante Jueces de Distrito
o Tribunales Unitarios de Circuito o Colegiados de
Circuito, según se trate de amparos indirectos o
directos, y que el recurso de revisión corresponde
121
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
resolver a los Tribunales Colegiados de Circuito o a
la
Suprema
Corte
de
Justicia,
según
las
competencias que señala la propia Constitución, la
Ley de Amparo y la Ley Orgánica del Poder Judicial
de la Federación; además, la Suprema Corte de
Justicia posee atribuciones para atraer a su
conocimiento y resolver los recursos de revisión o
los
amparos
directos,
en
los
términos
que
puntualiza el propio numeral 107 constitucional en
sus fracciones V, inciso d), párrafo segundo, y VIII,
inciso b), segundo párrafo; así como los artículos
10 fracción II, inciso b) y 21 fracciones II, inciso b) y
III, inciso b) de la Ley Orgánica del Poder Judicial
de la Federación. - - - En contraste a la naturaleza y
regulación privativa del juicio de amparo, la
Constitución
crea
en
su
artículo
105
las
controversias constitucionales (fracción I) y las
acciones
de
inconstitucionalidad
(fracción
II),
asignando competencia exclusiva para tramitarlas
y resolverlas a la Suprema Corte de Justicia de la
Nación.
Empero,
ocuparemos
en
este
de
las
agravio
sólo
acciones
nos
de
inconstitucionalidad que tienen por objeto plantear
la posible contradicción entre una norma de
carácter general y la propia Constitución Federal,
para cuya comprensión transcribimos la literalidad
de
la
fracción
II
del
repetido
artículo
105
constitucional: - - - (Se transcribe). - - - La Ley
122
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Reglamentaria a que remite el primer párrafo del
multicitado numeral 105, se materializó en la ‘Ley
Reglamentaria de las fracciones I y II del Artículo
105 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos’, publicada en el Diario Oficial de
la Federación de 11 de mayo de 1995, y previene,
en lo conducente, lo que sigue: - - - Artículo 64,
último párrafo.- ‘La admisión de una acción de
inconstitucionalidad no dará lugar a la suspensión
de la norma cuestionada’. - - - ‘Artículo 72.- Las
resoluciones de la Suprema Corte de Justicia sólo
podrán
declarar
la
invalidez
de
las
normas
impugnadas, si fueren aprobadas por cuando
menos ocho votos. Si no se aprobaran por la
mayoría indicada, el Tribunal Pleno desestimará la
acción ejercitada y ordenará el archivo del asunto’.
- - - Contrastando la regulación de la fracción II del
artículo 105 Constitucional y su Ley Reglamentaria,
frente al numeral 107, encontramos las diferencias
substanciales siguientes: - - - (Se transcribe). - - Todas las reglas resumidas en las dos columnas
que anteceden, ponen en evidencia que no se
pueden mixtificar ni extrapolar al antojo del Juez,
sino que deben considerarse y aplicarse con
sujeción rigurosa a las reglas procesales propias y
adecuadas a cada medio impugnatorio, que por
separado trazan los artículos 103 y 107, por un
lado, y 105 por otro, de la Constitución Federal de
123
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
la República. - - - En otro aspecto, la evolución
histórica del artículo 105 Constitucional a partir de
su inclusión en la Constitución Federal de 5 de
febrero de 1917, confirma toda la argumentación
expresada en los párrafos que anteceden, en el
sentido de que estuvo y está destinado a la
solución y resolución conforme a derecho, de los
conflictos surgidos entre entidades públicas y
organismos gubernamentales, excluyendo a los
particulares. - - - El texto original del artículo 105
Constitucional decía así: - - - (Se transcribe). - - Presentan el texto que actualmente tiene y que se
transcribe en párrafos anteriores de este libelo. - - B) Tocante la expresión ‘derecho político electoral’
que se emplea en la sentencia recurrida con el
propósito
de
significar
una
sola
y
cerrada
institución jurídica, desde luego la rechazamos
tanto del punto de vista semántico como jurídico,
porque se compone de dos elementos, a saber,
político y electoral, con significación y vida propia
cada uno de ellos. En efecto, el derecho político se
refiere a la prerrogativa constitucional para acceder
a un puesto público del poder soberano del Estado
en cualquiera de las tres ramas que establecen los
artículos 39, 40, 41 primer párrafo, y 49 de la
Constitución Federal de la República; en tanto que
al derecho electoral incumbe la adopción de un
sistema técnico-jurídico para organizar la emisión
124
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
de votos de los ciudadanos, calificar los procesos
de emisión y cuantificar los votos emitidos para
declarar al candidato que hubiere obtenido la
mayoría que establecen las leyes relativas. - - - "En
resumen la Juez a quo para sobreseer en el juicio,
hecha mano de una interpretación errónea de los
artículos 73 fracción VII, de la Ley de Amparo y 103,
107 y 105 de la Constitución Federal de la
República, y omite relacionarlos con los artículos
39, 40, 41 primer párrafo y 49 de la propia
Constitución Federal”.
(Fojas 73 a 161 del toca en
revisión en que se actúa).
TERCERO.-
El Décimo Cuarto Tribunal Colegiado en
Materia Administrativa del Primer Circuito, al que correspondió
conocer del recurso de revisión, en ejecutoria de once de
noviembre de dos mil cuatro, en primer lugar, examinó los
agravios que planteó la parte quejosa, cuyo estudio no sería
materia de la solicitud de ejercicio de la facultad de atracción, esto
es, examinó aquellos agravios que se esgrimieron respecto de
cuestiones procesales. Y por otro lado, como se precisó en el
resultando quinto de esta ejecutoria, respecto de los agravios
tendentes a combatir la determinación de la Juez de Distrito en el
sentido de sobreseer en el juicio de garantías, dicho Tribunal
solicitó a esta Suprema Corte de Justicia de la Nación que
ejerciera facultad de atracción, petición que, fue resuelta
favorablemente
y,
por
tanto,
únicamente
tales
agravios
125
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
constituyen la materia de estudio en el presente amparo en
revisión.
CUARTO.- Para una mejor comprensión del asunto, es
pertinente referir en primer lugar, que en los agravios a estudio,
se planteó, en síntesis, lo siguiente:
a)
Que el sobreseimiento del juicio, entraña una
flagrante denegación de justicia que fractura el
mandamiento del artículo 17 constitucional y las
garantías que los Tratados Internacionales sobre
Derechos Humanos consagran a favor del quejoso,
pues se aplica la ley de manera “letrista y rebuscada
para cerrar los ojos” ante un acto arbitrario que le
priva de sus derechos legítimos de convertirse en
candidato independiente al cargo de elección
popular de Presidente de la República, a pesar de
que quienes de manera más próxima interpretaron
el artículo 35 de la Constitución Federal de mil
novecientos
derecho
diecisiete,
consideraron
constitucional
las
como
un
candidaturas
independientes y desde luego, la viabilidad del juicio
de amparo para proteger tal derecho.
b)
Que la juez incurre en una contradicción que la
conduce a una interpretación errada de la ley, pues
por un lado se desentiende de los estudios
doctrinarios que de manera precisa se citan en la
demanda de amparo en apoyo del derecho que le
126
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
asiste al quejoso y por otro, para sobreseer se
apoya en una doctrina que no identifica a sus
autores, la obra que le da vida ni su identificación,
pasando por alto la tesis de rubro: “DOCTRINA.
PUEDE ACUDIRSE A ELLA COMO ELEMENTO
DE ANÁLISIS Y APOYO EN LA FORMULACIÓN
DE SENTENCIAS, CON LA CONDICIÓN DE
ATENDER, OBJETIVA Y RACIONALMENTE A SUS
ARGUMENTACIONES JURÍDICAS.”
c)
Que se violan los artículos 73, fracción VII, 74,
fracción III y 192 de la Ley de Amparo, porque la
Juez aplica indebidamente la tesis de jurisprudencia
940, visible a fojas mil quinientos treinta y ocho,
Segunda Parte, del Apéndice al Semanario Judicial
de la Federación de 1917-1988, sin reparar en que
se encuentra deficientemente integrada, al no
cumplir con los requisitos exigidos por el artículo
192 de la Ley de Amparo para ser considerada
válidamente como una tesis de jurisprudencia, dado
que las cinco ejecutorias que la integran no abordan
los mismos temas y sólo tienen un argumento en
común, consistente en que la improcedencia debe
estudiarse de oficio, por lo que es evidente que el
sobreseimiento se apoya en una “dizque” tesis de
jurisprudencia, cuando debió entrar al estudio del
fondo del asunto. Además, el precedente que la
Juez invoca no autoriza y muchos menos permite
que bajo pretexto del estudio previo de las causas
127
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
de
improcedencia
se
vulneren
los
derechos
humanos de la defensa procesal.
d)
Que la juez de Distrito elude en su sentencia el texto
de la tesis de jurisprudencia número 356 visible en
la página 666 del Apéndice al Tomo XCVIII del
Semanario Judicial de la Federación y manifiesta un
desprecio injustificado a las resoluciones del Pleno,
pues omite y resta importancia a la tesis que el
Pleno
de
la
Corte
“REFORMA
CONTRA
bajo
CONSTITUCIONAL,
SU
PROCEDE
pronunció
PROCESO
POR
POLÍTICOS
rubro
AMPARO
DE
CREACIÓN.
A
DERECHOS
VIOLACIÓN
ASOCIADOS
el
CON
GARANTÍAS
INDIVIDUALES.”, que aborda el tema planteado en
la demanda de amparo, esto es, la violación de
derechos humanos aun cuando se involucran
derechos políticos.
e)
Que es incompatible el criterio de la Juez de Distrito,
con la tesis aislada número P- LVIII/99, que a su vez
confirma el criterio sustentado en la diversa tesis de
jurisprudencia número 356, ya que la Corte ha
sustentado que cuando junto con la violación de un
derecho político se reclaman actos que entrañan la
violación
de
garantías
individuales,
resulta
procedente la demanda de amparo, esto es, no
cabe
aplicar
la
jurisprudencia
relativa
a
la
improcedencia del juicio de amparo tratándose de la
violación de derechos políticos, criterio que ha
128
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
quedado rezagado frente al contexto de la realidad
imperante que exige la protección sencilla y no
rebuscada, pero sí efectiva, de los derechos
humanos, conforme a los criterios de la Suprema
Corte de Justicia y de los Tratados Internacionales
de que México es parte, y que la Juez elude.
f)
Que es incorrecta la interpretación y aplicación de
los artículos 73, fracción VII y 74 fracción III de la
Ley de Amparo, por lo que conculca en su perjuicio
los derechos humanos reconocidos y garantizados
en los artículos 1, párrafos primero, 35, fracción II y
133 de la Constitución Federal, ya que tratándose
de la defensa de los derechos del hombre, la
verdadera garantía es el juicio de amparo previsto
en los artículos 103 y 107 de la Constitución
Federal, y que en última instancia se trata de la
existencia dentro de un régimen constitucional, de
un mecanismo destinado a asegurar y hacer
efectiva la supremacía de la Constitución, lo cual es
importante porque tiene una contrapartida, que
siendo el juicio de amparo una verdadera garantía
de carácter constitucional, sólo el Constituyente, o
bien, el órgano revisor de la Constitución tiene
facultades para limitar su ejercicio, y no es dable a
los órganos constituidos, con una competencia
expresa
y
acotada,
establecer
limitaciones
y
restricciones a las garantías constitucionales.
129
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
g)
Que dentro del sistema de control constitucional,
como lo señala la Juez de Distrito, existen
improcedencias constitucionales, que operan de
manera absoluta y necesaria y así, conforme a los
artículos 60 y 99 constitucionales sólo los fallos que
pronuncie la Sala Superior del Tribunal Electoral del
Poder Judicial de la Federación, respecto de las
resoluciones de las Salas Regionales de dicho
Tribunal que aborden los temas sobre la declaración
de validez, el otorgamiento de las constancias y la
asignación
de
diputados
o
senadores,
son
definitivas e inimpugnables; lo mismo ocurre acerca
de los fallos del Tribunal sobre las impugnaciones
de actos y resoluciones que violen los derechos
político electorales de los ciudadanos, lo que
significa excluir la posibilidad de promover el juicio
de
amparo
contra
tales
determinaciones.
No
obstante, toda restricción o limitación a la garantía
constitucional de ejercicio del juicio de amparo,
debe constar de manera expresa en el texto
constitucional, como excepción a la regla general de
la procedencia que concede o reconoce tal derecho,
por lo que no es válido constitucionalmente aplicar
los supuestos de la fracción VII del artículo 73 de la
Ley de Amparo, porque va más allá del universo
contemplado por las normas constitucionales.
h)
Que en efecto, la improcedencia que contempla
dicha fracción va más allá de los limitados
130
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
supuestos de improcedencia que abarcan los
numerales 60 y 99 de la Constitución Federal,
conforme a los cuales la norma suprema exige que
el
carácter
definitivo
e
inatacable
de
las
resoluciones de la Sala Superior del Tribunal
Electoral del Poder Judicial de la Federación se
circunscriba no al universo de la materia electoral,
sino sólo a las resoluciones y actos que se han
precisado, lo que automáticamente elimina cualquier
otro supuesto ya que la improcedencia de la
garantía constitucional al ejercicio del juicio de
amparo
alude
claramente
a
las
situaciones
concretas ya enumeradas.
i)
Que la Juez de Distrito incurre en contradicciones,
pues si en un principio estimó que los derechos que
el artículo 35 de la Constitución Federal establece,
revisten el carácter de derecho fundamental de base
constitucional, y que las garantías constitucionales
se han reputado como aquellos derechos públicos
subjetivos consignados a favor de todo habitante de
la República, que dan a sus titulares la potestad de
exigirlos jurídicamente a través de la verdadera
garantía de los derechos públicos fundamentales
del hombre que establece la Constitución Federal,
entonces no puede concluir, como lo hizo, que el
juicio de amparo promovido por el quejoso es
improcedente. Además, la Juez a quo valoró
erróneamente y omitió estudiar el tema de la
131
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
inaplicabilidad de la fracción VII del artículo 73 de la
Ley de Amparo, a pesar de que tiene la obligación
de estudiarlo de oficio, y pasó por alto la obligación
que la Constitución le impone de estar a lo
dispuesto por el texto de la Norma Suprema,
conforme a su artículo 133.
j)
Que la redacción “primitiva” del artículo 73, fracción
VII, de la Ley de Amparo, publicada en el Diario
Oficial de la Federación de diez de enero de mil
novecientos treinta y seis, señalaba que el amparo
era
improcedente
contra
las
resoluciones
o
declaraciones de los presidentes de casillas, juntas
computadoras o colegios electorales, en materia de
elecciones, texto que se conservó durante la
vigencia de las Leyes Federales electorales de mil
novecientos dieciocho a mil novecientos sesenta y
tres, de lo que resulta evidente que cuando el
Congreso de la Unión emitió el decreto publicado en
el Diario Oficial de la Federación de cinco de enero
de mil novecientos ochenta y ocho, relativo a las
reformas y adiciones a la Ley de Amparo, entre
otros, al artículo 73, fracción VII, se encontraban
vigentes los textos de los artículos 1, 35 y 133
constitucionales y las Declaraciones y Tratados
Internacionales que México suscribió y que por su
calidad de norma suprema vinculaban y confinaban
estrechamente al Congreso de la Unión, como a
toda
132
autoridad
constituida,
para
ejercer
sus
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
atribuciones legislativas dentro de los límites que
señalan los artículos invocados.
k)
Que entonces resulta claro que cuando el Congreso
de la Unión expidió en enero de mil novecientos
ochenta y ocho el decreto de reformas y adiciones a
la Ley de Amparo, rebasó las barreras que señalan
los numerales constitucionales invocados, y al
mismo tiempo “rompió” la garantía del ejercicio del
juicio de amparo en la materia concreta que hoy
plantea el quejoso, por lo que las disposiciones de
la fracción VII del artículo 73 de ese ordenamiento
legal resultan ineficaces por contradecir el texto
constitucional y el de los tratados internacionales a
los que la República se ha adherido.
l)
Que la tesis P./J. 2/2004 del Pleno de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación, que la juez aplica en
su sentencia, amerita una interpretación fundada en
la naturaleza de las instituciones que contempla, de
tal manera que los preceptos constitucionales no se
destruyan unos a otros, sino que todos subsistan en
armonía para conservar su plena vigencia, en el
caso, particularmente los artículos 1, 103 y 107
constitucionales, que por un lado regulan la garantía
y
protección
de
los
derechos
humanos
y
paralelamente por otro, el artículo 105, que
establece las controversias y las acciones de
inconstitucionalidad.
133
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
m)
Que tales medios de control tienen diferencias
sustanciales que ponen en evidencia que no se
pueden mixtificar ni extrapolar al antojo del juez,
sino que deben considerarse y aplicarse con
sujeción rigurosa a las reglas procesales propias y
adecuadas a cada medio de impugnación, que por
separado prevén los artículos 103 y 107 por un lado,
y 105 por otro.
n)
Que respecto a la expresión “derecho político
electoral” que se emplea en la sentencia recurrida
con el propósito de significar una sola y cerrada
institución jurídica, la rechaza tanto desde el punto
de vista semántico como jurídico, porque se
compone de dos elementos: el político y el electoral,
con significación propia cada uno de ellos, pues el
derecho
político se
refiere
a la
prerrogativa
constitucional para acceder a un puesto público del
poder soberano del Estado, en tanto que al derecho
electoral incumbe la adopción de un sistema
técnico-jurídico para organizar la emisión de votos
de los ciudadanos, calificar los procesos de emisión
y cuantificar los votos emitidos para declarar al
candidato que hubiese obtenido la mayoría que
establecen las leyes relativas, por tanto, la a quo
para
sobreseer
en
el
juicio,
realiza
una
interpretación errónea de los artículos 73, fracción
VII, de la Ley de Amparo, y 103, 107 y 105 de la
Constitución Federal de la República, y omite
134
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
relacionarlos con los artículos 39, 40, 41, primer
párrafo y 49 de la propia Constitución.
Respecto de dichos agravios, debe precisarse que los
relativos a que el artículo 73, fracción VII, de la Ley de Amparo va
más allá de lo que dispone la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos, planteando así la inconstitucionalidad de tal
numeral y, además, que por ello la Juez de Distrito debió inaplicar
ese artículo; este Alto Tribunal ya ha sostenido que a través del
recurso de revisión interpuesto en un juicio de amparo no es
posible impugnar esa ley, sin que ello signifique que quede fuera
del control constitucional puesto que para tal fin existen los
medios de defensa a que se refiere el artículo 105, fracción II, de
la Ley Suprema, por lo que procede desestimar tales agravios.
Criterio que se contiene en la tesis cuyos datos de identificación y
texto son los siguientes:
“Novena Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta
Tomo: VIII, Diciembre de 1998
Tesis: P. XCVI/98
Página: 260
REVISIÓN.
ES
IMPROCEDENTE
CUANDO
MEDIANTE ELLA SE PRETENDE IMPUGNAR LA
INCONSTITUCIONALIDAD DE LA LEY DE AMPARO
APLICADA EN LA SENTENCIA RECURRIDA. No es
135
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
jurídicamente posible que a través del recurso de
revisión previsto en los artículos 83 y siguientes de
la Ley de Amparo, se pueda impugnar ésta. En el
sistema constitucional mexicano la impugnación de
leyes por parte de los gobernados puede hacerse a
través del juicio de amparo, por violación a las
garantías
individuales,
de
acuerdo
con
los
lineamientos trazados por el artículo 107 de la
Constitución
Política
de
los
Estados
Unidos
Mexicanos, que reglamenta la Ley de Amparo; esto
es, por medio de la promoción de un juicio de
amparo indirecto, en el que impugnen en forma
destacada la propia ley por su sola vigencia o por
virtud del primer acto de aplicación; o mediante la
promoción de un amparo directo contra una
sentencia o laudo definitivo o resolución que ponga
fin al juicio, en el cual dicha impugnación sólo será
materia del capítulo de conceptos de violación de la
demanda, sin señalar como acto reclamado la ley,
el tratado o reglamento, en la inteligencia de que la
calificación por el tribunal de amparo se hará en la
parte considerativa de la sentencia. El recurso de
revisión, no se halla previsto en el sistema
constitucional como una de las formas de control
de la Ley Suprema sino, exclusivamente, como un
medio técnico de optimizar la función jurisdiccional
realizada por el juzgador primario en el juicio de
amparo, por lo que es improcedente el recurso de
136
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
revisión
que
pretenda
impugnar
la
inconstitucionalidad de la Ley de Amparo aplicada
en la sentencia recurrida. Lo anterior no significa
que la Ley de Amparo quede fuera de control
constitucional puesto que existen los medios a que
se refiere el artículo 105, fracción II, de la Ley
Suprema,
además
del
control
difuso
que
excepcionalmente pueda ejercer esta Suprema
Corte.”
En cuanto a los restantes agravios que esgrime el quejoso,
se examinarán en forma conjunta, puesto que combaten la
determinación de la Juez de Distrito de que el presente asunto es
improcedente tanto por lo que hace a la ley como a su acto de
aplicación, impugnados.
Para ello, es necesario señalar que la determinación de
improcedencia se sustentó esencialmente en lo siguiente:
a) Que respecto de la ley impugnada se actualizaba una
causa de improcedencia de carácter constitucional, ya que
conforme al artículo 105 de la Constitución Federal, la única
vía para plantear la inconstitucionalidad de leyes electorales
es la acción de inconstitucionalidad, que corresponde
conocer en exclusiva a la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, por lo que el juicio de amparo era improcedente en
su contra.
137
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
b) Que respecto del acto de aplicación del citado Código
electoral, también reclamado, consistente en la resolución
de once de marzo de dos mil cuatro, que el quejoso estima
violenta sus derechos humanos, fundamentalmente el
consagrado en el artículo 35, fracción II, constitucional,
relativo a ser votado para un cargo de elección popular, era
necesario realizar un análisis de los derechos fundamentales
contenidos en la Constitución Federal conjuntamente con los
derechos
político-electorales
del
ciudadano
para
así
determinar la procedencia del juicio de amparo.
c) Que en ese sentido, la Suprema Corte recientemente ha
sustentado un criterio que matiza la rigidez del tradicional
criterio, en el cual se establecía que el Poder Judicial de la
Federación no debe intervenir en los conflictos político
electorales, debido a que los derechos políticos no son
considerados como garantías individuales. Que dicho criterio
reciente señala que la interpretación del artículo 73, fracción
VII, de la Ley de Amparo, en relación con la jurisprudencia
del Pleno de la Suprema Corte, lleva a determinar que, por
regla general, el juicio de amparo en que se pretendan
deducir derechos de naturaleza política es improcedente,
siendo excepción a lo anterior, que el acto reclamado,
además de tener una connotación de índole política, también
entrañe la violación de derechos subjetivos públicos
consagrados en la propia Constitución. Por tanto, tratándose
de ordenamientos de carácter general con contenido
político-electoral, incluidos los procesos de reforma a la
138
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Constitución, para la procedencia del amparo se requiere
necesariamente que la litis verse sobre violación a garantías
individuales, y no solamente a derechos políticos, los cuales
no son reparables mediante el juicio de garantías.
Que en el artículo 35, fracción II, de la Constitución Federal
se establece una prerrogativa del ciudadano mexicano
consistente en el derecho a ser votado para todos los cargos
de elección popular, de ahí que ese derecho deba ser
considerado como un derecho fundamental de base
constitucional de carácter político-electoral que se otorga a
todas aquellas personas que tienen la calidad de ciudadanos
mexicanos y, por ende, dicha prerrogativa se erige como un
derecho fundamental que constituye una garantía individual
a favor del gobernado de carácter político-electoral.
d) Que al respecto, la Suprema Corte ha sustentado que
cuando el ejercicio de las garantías individuales se hace con
el fin de obtener un cargo de elección popular, esas
garantías deben interpretarse conforme a lo dispuesto en los
artículos 41 y 116, fracción IV, de la Constitución Federal, en
los que se regulan todos aquellos aspectos relativos a la
participación del pueblo en la vida democrática del país y el
acceso de los ciudadanos al ejercicio del poder público
mediante el sufragio universal, libre, secreto y directo, toda
vez que el ciudadano que aspira a obtener un cargo de esta
índole se sujeta voluntariamente a las obligaciones que la
propia Constitución establece tratándose de la materia
electoral.
139
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
e) Que entonces, el ejercicio de la prerrogativa o derecho
político del ciudadano previsto constitucionalmente, no
puede entenderse aisladamente sino que para su ejercicio
deben
observarse
constitucionalmente
las
para
formas
que
participar
en
se
los
establecen
procesos
electorales.
Que en ese sentido, si en el ejercicio del derecho político
electoral a ser votado, el ciudadano resiente una afectación
conjuntamente con otros derechos fundamentales de igual
jerarquía, como lo sería de manera ejemplificativa, el
derecho a la igualdad o bien, la libertad de asociación, tal
circunstancia no haría procedente el juicio de amparo, pues
si bien es la vía para reclamar violaciones a las garantías
individuales, también es cierto que si dichas violaciones se
reclaman con motivo del ejercicio del derecho político
electoral del ciudadano, el cual se encuentra íntimamente
vinculado al contenido de los artículos 41 y 116, fracción IV,
de la Constitución Federal, el estudio de esos derechos
fundamentales no podría hacerse de manera aislada, puesto
que inciden o se encuentran estrechamente vinculados con
el ejercicio del derecho fundamental político electoral,
respecto del cual el juicio de amparo es improcedente.
f) Que lo anterior se robustece con lo dispuesto en el artículo
99 de la Constitución Federal, que establece que el Tribunal
Electoral será, con excepción de lo dispuesto en la fracción
II del artículo 105 constitucional, la máxima autoridad
140
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
jurisdiccional en la materia electoral y órgano especializado
del Poder Judicial de la Federación, por lo que es ese
órgano el competente para conocer este tipo de problemas,
toda vez que dentro de sus facultades se encuentra el
resolver las impugnaciones por actos que violen derechos
político-electorales.
g) Que por tanto, de acuerdo con el artículo 73, fracción VII,
de la Ley de Amparo, el juicio de amparo es improcedente,
ya que en el caso el quejoso arguye que la resolución
reclamada atenta contra los derechos fundamentales
reconocidos en los artículos 1, 5, párrafo cuarto, 9, 13, 35,
fracción II y 82 de la Constitución Federal, pues se le niega
la solicitud a obtener el registro de la candidatura al cargo de
elección popular de Presidente del a República, por lo que la
base toral de ese reclamo es el análisis de la protección de
los
derechos
político-electorales
conjuntamente
con
contenidos
la
en
otros
derechos
Constitución,
que
del
ciudadano
fundamentales
se
encuentran
íntimamente vinculados con el ejercicio de tales derechos
político-electorales.
h) Que no es óbice, que el quejoso aduzca que en el caso
su derecho político está estrechamente vinculado con una
garantía individual para hacer procedente el amparo, ya que
la naturaleza del derecho que se reclama es eminentemente
de carácter electoral y bastaría con que se afirmara que un
derecho está vinculado a garantías individuales para
141
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
reclamar todos los actos de autoridades electorales en
contravención a la disposición contenida en el artículo 73,
fracción VII, de la Ley de Amparo, en cuanto a la
improcedencia en materia electoral.
Como se aprecia de lo relatado, en el caso, el aspecto toral
a dilucidar, se circunscribe a determinar si en contra de leyes y
actos en materia electoral o bien, que tengan relación
sustancialmente con el ejercicio de derechos políticos, procede el
juicio de amparo indirecto, por lo que para resolverlo es relevante
partir del sistema de justicia en materia electoral que impera
actualmente en la Constitución Federal, así como de la naturaleza
y objeto del juicio de amparo.
A través de las reformas constitucionales de mil novecientos
noventa y cuatro y mil novecientos noventa y seis al sistema
judicial mexicano y al de justicia electoral, respectivamente, existe
actualmente
un
sistema
expreso
de
medios
de
control
constitucional.
En la reforma constitucional de mil novecientos noventa y
cuatro, en el artículo 105, fracción II, se estableció la acción de
inconstitucionalidad,
como
medio
de
control
constitucional
abstracto, mediante el cual se puede plantear la posible
contradicción entre una norma general y la Constitución Federal;
sin embargo en dicha reforma se dispuso que ese medio de
control
no
procedía
en
contra
de
leyes
electorales;
posteriormente, mediante la reforma a ese numeral efectuada en
mil novecientos noventa y seis, se señaló que ese medio de
142
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
control es la única vía para impugnar leyes electorales,
legitimando, entre otros sujetos para ejercerla, a los partidos
políticos nacionales y estatales.
También
mediante
la
reforma
constitucional
de
mil
novecientos noventa y seis, se modificó el artículo 94, a fin de
establecer que el ejercicio del Poder Judicial de la Federación, se
deposita, entre otros órganos, en un Tribunal Electoral, y el
numeral 99, para fijar la competencia de ese Tribunal, como
órgano especializado en la materia, para conocer sobre la
constitucionalidad y legalidad de los actos y resoluciones en
materia electoral.
En efecto, los artículos 94, 99 y 105 de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, a partir de las reformas
citadas, en lo conducente establecen:
"ARTÍCULO 94.- Se deposita el ejercicio del Poder
Judicial de la Federación en una Suprema Corte de
Justicia, en un Tribunal Electoral, en Tribunales
Colegiados y Unitarios de Circuito y en Juzgados
de Distrito. ...
...La
competencia
de
la
Suprema
Corte,
su
funcionamiento en Pleno y Salas, la competencia
de los Tribunales de Circuito, de los Juzgados de
Distrito y del Tribunal Electoral, así como las
responsabilidades en que incurran los servidores
públicos del Poder Judicial de la Federación, se
143
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
regirán por lo que dispongan las leyes, de
conformidad con las bases que esta Constitución
establece. ...
….La ley fijará los términos en que sea obligatoria
la jurisprudencia que establezcan los tribunales del
Poder
Judicial
interpretación
reglamentos
de
de
la
la
Federación
Constitución,
federales
o
locales
sobre
leyes
y
y
tratados
internacionales celebrados por el Estado Mexicano,
así como los requisitos para su interrupción y
modificación...”.
"ARTÍCULO 99.- El Tribunal Electoral será, con
excepción de lo dispuesto en la fracción II del
artículo 105 de esta Constitución, la máxima
autoridad jurisdiccional en la materia y órgano
especializado
del
Poder
Judicial
de
la
Federación....Al Tribunal Electoral le corresponde
resolver en forma definitiva e inatacable, en los
términos de esta Constitución y según lo disponga
la ley, sobre:
I.- Las impugnaciones en las elecciones federales
de diputados y senadores;
II.- Las impugnaciones que se presenten sobre la
elección de Presidente de los Estados Unidos
Mexicanos que serán resueltas en única instancia
por la Sala Superior.
144
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
La Sala Superior realizará el cómputo final de la
elección de Presidente de los Estados Unidos
Mexicanos, una vez resueltas, en su caso, las
impugnaciones que se hubieren interpuesto sobre
la misma, procediendo a formular la declaración de
validez de la elección y la de Presidente Electo
respecto del candidato que hubiese obtenido el
mayor número de votos;
III.- Las impugnaciones de actos y resoluciones de
la autoridad electoral federal, distintas a las
señaladas en las dos fracciones anteriores, que
violen normas constitucionales o legales;
IV.- Las impugnaciones de actos o resoluciones
definitivos y firmes de las autoridades competentes
de las entidades federativas para organizar y
calificar los comicios o resolver las controversias
que surjan durante los mismos, que puedan
resultar
determinantes
para
el
desarrollo del
proceso respectivo o el resultado final de las
elecciones. Esta vía procederá solamente cuando la
reparación solicitada sea material y jurídicamente
posible dentro de los plazos electorales y sea
factible
antes
de
la
fecha
constitucional
o
legalmente fijada para la instalación de los órganos
o la toma de posesión de los funcionarios elegidos;
V.- Las impugnaciones de actos y resoluciones que
violen los derechos político electorales de los
ciudadanos de votar, ser votado y de afiliación libre
145
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
y pacífica para tomar parte en los asuntos políticos
del país, en los términos que señalen esta
Constitución y las leyes;
VI.- Los conflictos o diferencias laborales entre el
Tribunal y sus servidores;
VII.- Los conflictos o diferencias laborales entre el
Instituto Federal Electoral y sus servidores;
VIII.- La determinación e imposición de sanciones
en la materia; y,
IX.- Las demás que señale la ley.
Cuando una Sala del Tribunal Electoral sustente
una tesis sobre la inconstitucionalidad de algún
acto o resolución o sobre la interpretación de un
precepto de esta Constitución, y dicha tesis pueda
ser contradictoria con una sostenida por las Salas
o el Pleno de la Suprema Corte de Justicia,
cualquiera de los Ministros, las Salas o las partes,
podrán denunciar la contradicción, en los términos
que señale la ley, para que el Pleno de la Suprema
Corte de Justicia de la Nación decida en definitiva
cuál tesis debe prevalecer. Las resoluciones que
se dicten en este supuesto no afectarán los
asuntos ya resueltos.
La organización del Tribunal, la competencia de las
Salas, los procedimientos para la resolución de los
asuntos
de
su
competencia,
así
como
los
mecanismos para fijar criterios de jurisprudencia
146
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
obligatorios
en
la
materia,
serán
los
que
determinen esta Constitución y las leyes...”.
“ARTÍCULO 105.- La Suprema Corte de Justicia de
la Nación conocerá, en los términos que señale la
ley reglamentaria, de los asuntos siguientes:...
...II.- De las acciones de inconstitucionalidad que
tengan por objeto plantear la posible contradicción
entre una norma de carácter general y esta
Constitución.
Las
acciones
de
inconstitucionalidad
podrán
ejercitarse, dentro de los treinta días naturales
siguientes a la fecha de publicación de la norma,
por:
a) El equivalente al treinta y tres por ciento de los
integrantes
de
la
Cámara
de
Diputados
del
Congreso de la Unión, en contra de leyes federales
o del Distrito Federal expedidas por el Congreso de
la Unión;
b) El equivalente al treinta y tres por ciento de los
integrantes
del
Senado,
en
contra
de
leyes
federales o del Distrito Federal expedidas por el
Congreso de la Unión o de tratados internacionales
celebrados por el Estado Mexicano;
c) El Procurador General de la República, en contra
de leyes de carácter federal, estatal y del Distrito
Federal, así como de tratados internacionales
celebrados por el Estado Mexicano;
147
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
d) El equivalente al treinta y tres por ciento de los
integrantes de alguno de los órganos legislativos
estatales, en contra de leyes expedidas por el
propio órgano; y,
e) El equivalente al treinta y tres por ciento de los
integrantes de la Asamblea de Representantes del
Distrito Federal, en contra de leyes expedidas por
la propia Asamblea.
f) Los partidos políticos con registro ante el
Instituto Federal Electoral, por conducto de sus
dirigencias
nacionales,
en
contra
de
leyes
electorales federales o locales; y los partidos
políticos con registro estatal, a través de sus
dirigencias, exclusivamente en contra de leyes
electorales expedidas por el órgano legislativo del
Estado que les otorgó el registro.
La única vía para plantear la no conformidad de las
leyes electorales a la Constitución es la prevista en
este artículo.
Las leyes electorales federal y locales deberán
promulgarse y publicarse por lo menos noventa
días antes de que inicie el proceso electoral en que
vayan a aplicarse, y durante el mismo no podrá
haber modificaciones legales fundamentales.
Las resoluciones de la Suprema Corte de Justicia
sólo podrán declarar la invalidez de las normas
impugnadas, siempre que fueren aprobadas por
una mayoría de cuando menos ocho votos...”.
148
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
De la lectura de los preceptos transcritos se colige lo
siguiente:
1.- Que el Poder Judicial de la Federación está integrado por
la Suprema Corte de Justicia de la Nación, un Tribunal Electoral,
Tribunales Colegiados y Unitarios de Circuito y Juzgados de
Distrito, cuya competencia se encuentra establecida en la propia
constitución y en la Ley Orgánica del Poder Judicial de la
Federación.
2.- Que la Suprema Corte de Justicia de la Nación de
conformidad con el artículo 105, fracción II, inciso e) de la
Constitución Federal es competente para conocer de las acciones
de inconstitucionalidad que tengan por objeto plantear la posible
contradicción entre una norma de carácter general y la
Constitución Federal, siendo ésta la única vía para plantear la no
conformidad de las leyes electorales a la Constitución.
3.- Que el Tribunal Electoral, de conformidad con el artículo
99 de la Constitución Federal, es la máxima autoridad
jurisdiccional en materia electoral y órgano especializado del
Poder Judicial de la Federación, con excepción de lo dispuesto en
la fracción II del artículo 105 de la propia Constitución, referente a
las acciones de inconstitucionalidad de leyes electorales federales
y locales, las que son competencia exclusiva de la Suprema Corte
de Justicia de la Nación.
149
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
4.- Que el Tribunal Electoral es competente para resolver las
impugnaciones de actos y resoluciones que, entre otros, violen los
derechos político electorales de los ciudadanos de ser votado.
Asimismo, en la exposición de motivos de la reforma a la
Constitución Federal de veintidós de agosto de mil novecientos
noventa y seis, concretamente a los artículos 41, 94, 99 y 105,
fracción II, en lo que interesa, se señaló:
"Durante esta década México ha vivido una serie de
cambios normativos en su orden constitucional
que vienen transformando la naturaleza de sus
instituciones
político-electorales.
Estas
transformaciones se han sustentado en la intención
de fortalecer y consolidar valores fundamentales
para la vida democrática del país: la pluralidad
partidista; la transparencia y la imparcialidad en la
organización de los comicios y la solución de las
controversias,
así
como
la
equidad
en
las
condiciones de la competencia electoral.--- … ha
nacido en los propios partidos y en la sociedad la
preocupación
por
evitar
los
desequilibrios
perjudiciales para la competencia democrática. Tal
preocupación ha originado que se promueva la
protección de dos valores fundamentales: la
equidad en la competencia electoral y la necesaria
transparencia en el origen y aplicación de los
recursos económicos de los partidos políticos.- - 150
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
En la reforma al Código Federal de Instituciones y
Procedimientos
Electorales de 1993, se dio un
primer paso para procurar la protección de estos
valores, a través del establecimientos de límites a
las aportaciones individuales de simpatizantes a
los partidos políticos, de normas para limitar los
gastos de campaña y de órganos y procedimientos
para controlar y vigilar el manejo transparente de
estos recursos.- - - Para consolidar esta protección,
es necesario que sea en la Constitución donde se
sienten
las
premisas
fundamentales
de
la
transparencia y la equidad en las condiciones de la
competencia.- - - … La presente iniciativa propone
trascendentes reformas a la dimensión del sistema
de
justicia
mecanismos
electoral
jurídicos
e
que
introduce
le
otorgan
nuevos
mayor
eficacia y confiabilidad. Las reformas pretenden
que dicho sistema se consolide como uno de los
instrumentos con que cuenta nuestro país para el
desarrollo democrático y para afirmar el estado de
derecho.- - - Por ello, las reformas que se someten
a consideración de esta soberanía, se dirigen a la
consecución de un sistema integral de justicia en
materia electoral, de manera que por primera vez
existan, en nuestro orden jurídico, los mecanismos
para que todas las leyes electorales se sujeten
invariablemente a lo dispuesto por la Constitución,
para proteger los derechos políticos electorales de
151
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
los ciudadanos mexicanos, establecer la revisión
constitucional
de
los
actos
y
resoluciones
definitivos de las autoridades electorales locales,
así como para contar con una resolución final de
carácter jurisdiccional en la elección presidencial.-- Con
objeto
de
hacer compatible la larga
tradición del Poder Judicial de la Federación de no
intervenir directamente en los conflictos políticoelectorales, con la existencia de un tribunal de
jurisdicción especializada que ha probado ser
solución adecuada. Se propone que el tribunal
electoral se incorpore al Poder Judicial, con sus
rasgos fundamentales de estructura y atribuciones,
pero con las ligas de relación indispensables con el
aparato
judicial
federal,
a
fin
de
continuar
ejerciendo sus facultades en forma eficaz, oportuna
y adecuada.--- De igual manera, la incorporación
referida permite hacer una distribución de
competencias constitucionales y legales entre
la Suprema Corte de Justicia de la Nación y el
Tribunal Electoral, que se corresponde con
nuestra tradición y evolución político-electoral.--Conforme a la propuesta. la Corte conocerá sobre
la no conformidad a la Constitución de las normas
generales en materia electoral, al eliminarse de la
fracción II del texto vigente del artículo 105
constitucional, la prohibición existente ahora sobre
este ámbito "legal.--- Para crear el marco adecuado
152
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
que dé plena certeza al desarrollo de los procesos
electorales, tomando en cuenta las condiciones
específicas que impone su propia naturaleza, las
modificaciones al artículo 105 de la Constitución,
que contiene esta propuesta, contemplan otros tres
aspectos fundamentales: que los partidos políticos,
adicionalmente a los sujetos señalados en el
precepto
vigente,
estén
legitimados
ante
la
Suprema Corte solamente para impugnar leyes
electorales; que la única vía para plantear la no
conformidad de las leyes a la Constitución sea la
consignada en dicho artículo y que las leyes
electorales no sean susceptibles de modificaciones
sustanciales, una vez iniciados los procesos
electorales en que vayan a aplicarse o dentro de los
90 días previos a su inicio, de tal suerte que puedan
ser impugnadas por inconstitucionalidad, resueltas
las impugnaciones por la Corte y, en su caso,
corregida la anomalía por el órgano legislativo
competente, antes de que inicien formalmente los
procesos
respectivos.---
Consecuente
con
la
distribución de competencias que se propone, el
Tribunal
Electoral
del
Poder
Judicial
de
la
Federación tendrá a su cargo, además de su
tradicional
facultad
para
resolver
las
impugnaciones que se presenten en los procesos
electorales
federales,
el
análisis
de
la
constitucionalidad de los actos y resoluciones
153
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
controvertidos. Asimismo, conocerá del recurso
para la defensa de los derechos políticos de los
ciudadanos mexicanos de votar, ser votado y
asociarse para tomar parte en los asuntos políticos
del país. Con esto, se satisface plenamente un viejo
reclamo, sin involucrar otras instituciones de
protección
de
evolucionaron
garantías,
y
tienen
que
nacieron,
características
muy
diferentes a las que se presentan en este campo.--Se propone también que el tribunal electoral
conozca de aquellos actos o resoluciones de
autoridades electorales locales que vulneren los
preceptos establecidos en la Constitución Política
de
los
Estados
Unidos
Mexicanos
y,
en
congruencia, en esta misma iniciativa, se establece
un conjunto de principios y bases para los
procesos electorales del nivel local.--- La fórmula
que propone esta iniciativa concilia los argumentos
de carácter constitucional con los de orden
práctico y logra, respetando las características de
especificidad del derecho electoral que regula los
procesos respectivos y la adición del Poder
Judicial de mantenerse ajeno a estos conflictos, un
sistema de justicia electoral completo que incluye
el control constitucional y propicia el absoluto
respecto al principio de legalidad, sin el riesgo de
un viraje brusco que pondría en peligro la
viabilidad del propio sistema que se está creando y
154
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
que, por supuesto, deberá mejorarse y adaptarse
de acuerdo con lo que la experiencia derivada de
su aplicación indique.--- Al mismo tiempo, esta
propuesta conlleva el fortalecimiento del Poder
Judicial de la Federación, al absorber en su órbita
constitucional la función jurisdiccional electoral y
facultades que otrora correspondían otro poder”.
Destaca de lo anterior, por una parte, que, a partir de las
referidas reformas, se realizó un reparto de competencias para
conocer sobre leyes, actos o resoluciones en materia electoral,
estableciendo por una parte, que la Suprema Corte de Justicia de
la Nación es el único órgano de control de constitucionalidad
de leyes en materia electoral; en tanto que el Tribunal Electoral
es
la
máxima
autoridad
en
materia
electoral
y
órgano
especializado del Poder Judicial de la Federación, cuya
competencia en forma exclusiva es la de garantizar la
especialización, objetividad e imparcialidad en el ejercicio de la
función jurisdiccional en esa materia, así como la custodia de los
derechos políticos electorales de los ciudadanos, verificando que
los actos y resoluciones que en esta materia se dicten, se ajusten
al marco jurídico constitucional y legal.
Por consiguiente, de lo expuesto se concluye que la facultad
de resolver sobre la contradicción de normas electorales a la
Constitución Federal, está plenamente limitada por mandato
constitucional al Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la
Nación, mientras que el Tribunal Electoral conocerá respecto de
155
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
algún acto o resolución o sobre la interpretación de un precepto
constitucional, siempre que esta interpretación no sea para
verificar la conformidad de una ley electoral con la Constitución.
Igualmente, es importante tener presente que conforme a la
reforma al
citado artículo 105, fracción II, de la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, efectuada en mil
novecientos noventa y seis, las leyes electorales federal y locales
deberán promulgarse y publicarse cuando menos noventa días
antes de que inicie el proceso electoral en que vayan a aplicarse;
y el sistema de impugnación es el siguiente:
a) Durante el proceso electoral dichas normas generales
electorales
no
podrán
ser
sujetas
de
modificaciones
fundamentales.
b) La única vía para plantear la no conformidad de las leyes
electorales
con
la
Constitución
es
la
acción
de
inconstitucionalidad, que deberá ejercitarse dentro de los treinta
días naturales siguientes a la fecha de su publicación.
c) La única autoridad competente para conocer y resolver
respecto de la acción citada en el inciso anterior, es la Suprema
Corte de Justicia de la Nación.
d) La Suprema Corte debe tramitar y resolver esos asuntos
en plazos breves a fin de que el legislador esté en posibilidad de
156
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
llevar a cabo las modificaciones pertinentes, en caso de que la
norma impugnada sea declarada inconstitucional.
Por último, destaca que la citada reforma al artículo 41
constitucional, tuvo como objeto establecer las bases a que se
sujetará la renovación de los poderes legislativo y ejecutivo
federales, de las que destacan, para lo que interesa a este
estudio, que en materia electoral tratándose del ámbito federal,
deben regir los principios de certeza y equidad, así como que
para garantizar los principios de constitucionalidad y legalidad de
los actos y resoluciones electorales debe establecerse un sistema
de medios de impugnación en los términos que señale la propia
Norma Fundamental y la ley, el que dará definitividad a las
distintas etapas de los procesos electorales y garantizará la
protección de los derechos políticos de los ciudadanos de votar,
ser votado y de asociación, en los términos del artículo 99 de la
Constitución.
Así, el artículo 41 constitucional, a partir de dicha reforma,
dispone:
“ARTÍCULO 41.- El pueblo ejerce su soberanía por
medio de los Poderes de la Unión, en los casos de
la competencia de éstos, y por los de los Estados,
en lo que toca a sus regímenes interiores, en los
términos
respectivamente
establecidos
por
la
presente Constitución Federal y las particulares de
157
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
los Estados, las que en ningún caso podrán
contravenir las estipulaciones del Pacto Federal.
La renovación de los poderes Legislativo y
Ejecutivo se realizará mediante elecciones libres,
auténticas y periódicas, conforme a las siguientes
bases:
I. Los partidos políticos son entidades de interés
público; la ley determinará las formas específicas
de su intervención en el proceso electoral. Los
partidos políticos nacionales tendrán derecho a
participar
en
las
elecciones
estatales
y
municipales.
Los partidos políticos tienen como fin promover la
participación del pueblo en la vida democrática,
contribuir a la integración de la representación
nacional y como organizaciones de ciudadanos,
hacer posible el acceso de éstos al ejercicio del
poder público, de acuerdo con los programas,
principios e ideas que postulan y mediante el
sufragio universal, libre, secreto y directo. Sólo los
ciudadanos podrán afiliarse libre e individualmente
a los partidos políticos.
II. La ley garantizará que los partidos políticos
nacionales cuenten de manera equitativa con
elementos para llevar a cabo sus actividades. Por
tanto, tendrán derecho al uso en forma permanente
de los medios de comunicación social, de acuerdo
con las formas y procedimientos que establezca la
158
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
misma. Además, la ley señalará las reglas a que se
sujetará el financiamiento de los partidos políticos
y sus campañas electorales, debiendo garantizar
que los recursos públicos prevalezcan sobre los de
origen privado.
El
financiamiento
público
para
los
partidos
políticos que mantengan su registro después de
cada elección, se compondrá de las ministraciones
destinadas al sostenimiento de sus actividades
ordinarias permanentes y las tendientes a la
obtención
del
voto
durante
los
procesos
electorales y se otorgará conforme a lo siguiente y
a lo que disponga la ley:
a) El financiamiento público para el sostenimiento
de sus actividades ordinarias permanentes se fijará
anualmente, aplicando los costos mínimos de
campaña calculados por el Órgano Superior de
Dirección del Instituto Federal Electoral, el número
de senadores y diputados a elegir, el número de
partidos
políticos
con
representación
en
las
Cámaras del Congreso de la Unión y la duración de
las campañas electorales. El 30% de la cantidad
total que resulte de acuerdo con lo señalado
anteriormente, se distribuirá entre los partidos
políticos en forma igualitaria y el 70% restante se
distribuirá entre los mismos de acuerdo con el
porcentaje de votos que hubieren obtenido en la
elección de diputados inmediata anterior;
159
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
b) El financiamiento público para las actividades
tendientes a la obtención del voto durante los
procesos electorales, equivaldrá a una cantidad
igual al monto del financiamiento público que le
corresponda a cada partido político por actividades
ordinarias en ese año; y
c) Se reintegrará un porcentaje de los gastos
anuales que eroguen los partidos políticos por
concepto
de
las
educación,
actividades
capacitación,
relativas
a
la
investigación
socioeconómica y política, así como a las tareas
editoriales.
La ley fijará los criterios para determinar los límites
a las erogaciones de los partidos políticos en sus
campañas electorales; establecerá los montos
máximos que tendrán las aportaciones pecuniarias
de sus simpatizantes y los procedimientos para el
control y vigilancia del origen y uso de todos los
recursos con que cuenten y asimismo, señalará las
sanciones
que
deban
imponerse
por
el
incumplimiento de estas disposiciones.
III. La organización de las elecciones federales es
una función estatal que se realiza a través de un
organismo público autónomo denominado Instituto
Federal Electoral, dotado de personalidad jurídica y
patrimonio propios, en cuya integración participan
el Poder Legislativo de la Unión, los partidos
políticos nacionales y los ciudadanos, en los
160
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
términos que ordene la ley. En el ejercicio de esa
función
estatal,
la
certeza,
legalidad,
independencia, imparcialidad y objetividad serán
principios rectores.
El Instituto Federal Electoral será autoridad en la
materia,
independiente
en
sus
decisiones
y
funcionamiento y profesional en su desempeño;
contará en su estructura con órganos de dirección,
ejecutivos, técnicos y de vigilancia. El Consejo
General será su órgano superior de dirección y se
integrará por un consejero Presidente y ocho
consejeros electorales, y concurrirán, con voz pero
sin voto, los consejeros del Poder Legislativo, los
representantes de los partidos políticos y un
Secretario Ejecutivo; la ley determinará las reglas
para la organización y funcionamiento de los
órganos, así como las relaciones de mando entre
éstos.
Los
órganos
ejecutivos
y
técnicos
dispondrán del personal calificado necesario para
prestar
el
servicio
profesional
electoral.
Las
disposiciones de la ley electoral y del Estatuto que
con base en ella apruebe el Consejo General,
regirán las relaciones de trabajo de los servidores
del organismo público. Los órganos de vigilancia
se integrarán mayoritariamente por representantes
de los partidos políticos nacionales. Las mesas
directivas
de
casilla
estarán
integradas
por
ciudadanos.
161
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
El
consejero
Presidente
y
los
consejeros
electorales del Consejo General serán elegidos,
sucesivamente, por el voto de las dos terceras
partes de los miembros presentes de la Cámara de
Diputados, o en sus recesos por la Comisión
Permanente,
a
propuesta
de
los
grupos
parlamentarios. Conforme al mismo procedimiento,
se
designarán
suplentes,
establecerá
ocho
en
consejeros
orden
las
de
reglas
electorales
prelación.
y
el
La
ley
procedimiento
correspondientes.
El
consejero
Presidente
y
los
consejeros
electorales durarán en su cargo siete años y no
podrán
tener
ningún
otro
empleo,
cargo
o
comisión, con excepción de aquellos en que actúen
en representación del Consejo General y de los que
desempeñen en asociaciones docentes, científicas,
culturales, de investigación o de beneficencia, no
remunerados. La retribución que perciban el
consejero Presidente y los consejeros electorales
será igual a la prevista para los Ministros de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación.
El Secretario Ejecutivo será nombrado por las dos
terceras partes del Consejo General a propuesta de
su Presidente.
La ley establecerá los requisitos que deberán reunir
para su designación el consejero Presidente del
Consejo General, los Consejeros Electorales y el
162
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Secretario Ejecutivo del Instituto Federal Electoral,
los
que
estarán
sujetos
al
régimen
de
responsabilidades establecido en el Título Cuarto
de esta Constitución.
Los
consejeros
del
Poder
Legislativo
serán
propuestos por los grupos parlamentarios con
afiliación de partido en alguna de las Cámaras. Sólo
habrá un Consejero por cada grupo parlamentario
no obstante su reconocimiento en ambas Cámaras
del Congreso de la Unión.
El Instituto Federal Electoral tendrá a su cargo en
forma integral y directa, además de las que le
determine la ley, las actividades relativas a la
capacitación
y
educación
cívica,
geografía
electoral, los derechos y prerrogativas de las
agrupaciones y de los partidos políticos, al padrón
y lista de electores, impresión de materiales
electorales, preparación de la jornada electoral, los
cómputos en los términos que señale la ley,
declaración
de
validez
y
otorgamiento
de
constancias en las elecciones de diputados y
senadores, cómputo de la elección de Presidente
de los Estados Unidos Mexicanos en cada uno de
los distritos electorales uninominales, así como la
regulación de la observación electoral y de las
encuestas
o
sondeos
de
opinión
con
fines
electorales. Las sesiones de todos los órganos
163
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
colegiados de dirección serán públicas en los
términos que señale la ley.
IV.
Para
garantizar
los
principios
de
constitucionalidad y legalidad de los actos y
resoluciones electorales, se establecerá un sistema
de medios de impugnación en los términos que
señalen esta Constitución y la ley. Dicho sistema
dará definitividad a las distintas etapas de los
procesos electorales y garantizará la protección de
los derechos políticos de los ciudadanos de votar,
ser votado y de asociación, en los términos del
artículo 99 de esta Constitución.
En materia electoral la interposición de los medios
de impugnación constitucionales o legales no
producirá efectos suspensivos sobre la resolución
o el acto impugnado.”
Ahora, si bien es cierto que en ese precepto no se señala en
forma expresa que en materia electoral, en general, operen los
principios de certeza y equidad, puesto que, en principio,
parecerían sólo referidos a la participación de los partidos
políticos y a la función del órgano autónomo electoral (Instituto
Federal Electoral), esto es, a la organización de las elecciones, es
innegable que precisamente al referirse a esos aspectos, es
porque se trata de valores fundamentales que, por ende, están
imbíbitos en la función electoral a cargo de ese Instituto y en la
propia contienda electoral, como se corrobora, además, de lo
164
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
señalado en la exposición de motivos de la aludida reforma de mil
novecientos noventa y seis.
De todo lo anteriormente relatado, se advierte que en esa
reforma el Constituyente tuvo como objetivo el establecimiento del
referido sistema de impugnación de las leyes electorales, a fin de
que quedara precisado cuáles serán las normas aplicables en un
determinado proceso electoral, y que exista certeza y equidad en
el sistema jurídico que lo regula, así como garantizar la protección
de los derechos políticos electorales.
En efecto, del procedimiento legislativo que dio origen a la
denominada reforma de justicia electoral, se advierte que la
intención del órgano reformador de la Constitución, fue fortalecer
y consolidar valores fundamentales para la vida democrática del
país, tales como la pluralidad partidista, la certeza, la legalidad,
transparencia e imparcialidad en la organización de los comicios y
la solución de controversias, así como la equidad en las
condiciones de la contienda electoral.
Así, la reforma de mil novecientos noventa y seis a los
artículos 41, 94, 99 y 105, fracción II, dio lugar a trascendentes
cambios en el sistema de elección de los poderes legislativo y
ejecutivo federales y de justicia electoral e introdujo nuevos
mecanismos jurídicos que le otorgaron mayor eficacia y
confiabilidad, a fin de que dicho sistema se consolidara como uno
de los instrumentos con que cuenta el país para el desarrollo
democrático y para afirmar el estado de derecho. Por lo que,
165
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
dicha reforma se dirigió a la consecución de un sistema integral
de justicia en materia electoral, de manera que por primera vez
existieran los mecanismos para que todas las leyes electorales se
sujetaran invariablemente a lo dispuesto en la Constitución
Política de los Estados Unidos Mexicanos, también para proteger
los derechos políticos electorales de los ciudadanos mexicanos y
que fueran revisados los actos y resoluciones definitivas de las
autoridades electorales locales.
Igualmente, con el objeto de hacer compatible la larga
tradición del Poder Judicial de la Federación de no intervenir
directamente en los conflictos político-electorales, se creó un
tribunal de jurisdicción especializada que se incorporara al Poder
Judicial de la Federación, con su propia estructura y atribuciones,
pero con el nexo de relación indispensable con el aparato judicial
federal, a fin de ejercer sus facultades en forma eficaz, oportuna e
imparcial. Dicha incorporación permitió hacer una distribución de
competencias constitucionales y legales entre la Suprema Corte
de Justicia de la Nación y el Tribunal Electoral, conforme a la cual,
como se ha precisado, la primera conocerá sobre la no
conformidad a la Constitución Federal de las normas generales
en materia electoral, y cuya modificación implicó tres aspectos
fundamentales: que los partidos políticos, adicionalmente a los
sujetos señalados en el texto anterior del artículo 105, fracción II,
estuvieran legitimados para impugnar leyes electorales; que la
única vía para plantear la no conformidad de las leyes a la
Constitución fuera la consignada en ese artículo y que las leyes
electorales no fueran susceptibles de modificaciones sustanciales,
166
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
una vez iniciados los procesos electorales en que fueran a
aplicarse o dentro de los noventa días previos a su inicio.
Paralelamente a la distribución de competencias de la
Suprema Corte, el Tribunal Electoral tiene a su cargo, además de
su tradicional facultad para resolver las impugnaciones que se
presentaban en los procesos electorales federales, el análisis de
la constitucionalidad de los actos y resoluciones en esa materia
que enuncia el propio numeral 99, así como conocer del juicio
para la defensa de los derechos políticos de los ciudadanos
mexicanos de votar, ser votado y asociarse para tomar parte en
los asuntos políticos del país. Otorgándole además, la facultad de
conocer de aquellos actos o resoluciones de autoridades
electorales locales que vulneraran la Norma Fundamental y, en
congruencia, se establecieron los principios y bases para los
procesos electorales del ámbito local.
En estas condiciones, de la interpretación sistemática de los
numerales 41, 94, 99 y 105, fracción II, constitucionales, se
advierte que el órgano reformador de la Constitución estableció
un sistema integral de justicia en materia electoral, a fin de que en
el orden jurídico mexicano existieran los mecanismos para que las
leyes
y actos en
constitucional,
esa
haciendo
materia
una
estén
distribución
sujetos
de
a control
competencias
constitucionales y legales entre esta Suprema Corte de Justicia
de la Nación y el Tribunal Electoral, a través de los medios de
control y los plazos de impugnación que expresamente estableció
para ello.
167
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
En otras palabras, se está ante un diseño del sistema
electoral, que precisamente busca dar certeza en las reglas que
regirán el proceso electoral, a partir del establecimiento de un
medio
de
control
constitucional
denominado
Acción
de
Inconstitucionalidad, que deberá promoverse dentro de los treinta
días siguientes a la publicación de la ley electoral de que se trate
y resolverse dentro de los plazos breves que prevé la Ley
Reglamentaria de la materia y, por consiguiente, se obligó a los
órganos legislativos federal y locales, a expedir las leyes
electorales cuando menos noventa días antes, de que tenga lugar
el proceso electoral, a fin de que, de llegar a declarar la Suprema
Corte la invalidez de esa norma, dé tiempo a que sea modificada
por el legislador y debido a tal sistema, se tenga certeza de
cuáles son las disposiciones aplicables y de que ya no serán
modificadas durante el desarrollo del proceso electoral.
Por otro lado, los artículos 103, fracción I, de la Constitución
Federal y 1º de su Ley Reglamentaria (Ley de Amparo), disponen:
“ARTÍCULO 103.- Los tribunales de la Federación
resolverán toda controversia que se suscite:
I.
Por leyes o actos de la autoridad que violen
las garantías individuales; …”
“ARTÍCULO 1o.- El juicio de amparo tiene por
objeto resolver toda controversia que se suscite:
168
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
I.-Por leyes o actos de la autoridad que violen las
garantías individuales;
II.-Por leyes o actos de la autoridad federal, que
vulneren o restrinjan la soberanía de los Estados;
III.-Por leyes o actos de las autoridades de éstos,
que invadan la esfera de la autoridad federal.”
Luego, el juicio de amparo es una garantía constitucional
procesal que tiene por objeto la protección o salvaguarda de los
derechos fundamentales de los individuos, frente a los actos de
autoridad o las leyes.
Ahora bien, el artículo 73, fracción VII, de la Ley de Amparo,
establece:
“ARTÍCULO
73.-
El
juicio
de
amparo
es
improcedente:
…
VII. Contra las resoluciones o declaraciones de
organismos y autoridades en materia electoral.
…”
Con relación a esta causa de improcedencia, este Alto
Tribunal ha sentado diversos criterios que nos permiten ver la
evolución que en el juicio de amparo ha operado en cuanto a su
procedencia tratándose de ese tipo de leyes y actos.
Quinta Época
Instancia: Tercera Sala
169
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: C
Página: 548
DERECHOS POLÍTICOS (CARGOS DE ELECCIÓN
POPULAR). Es indiscutible que el caso típico de
derechos políticos es de los derechos para
desempeñar cargos de elección popular, y su
violación no da lugar al juicio de amparo, pues no
es posible confundir las garantías individuales con
los derechos políticos, porque aquéllas están
consignadas en los primeros veintinueve artículos
de la Constitución Federal de la República y en
ninguno de ellos se garantiza el derecho a
desempeñar cargos públicos de elección popular.
Además, dichas garantías individuales son las
taxativas impuestas al poder público, en relación
con todos los habitantes de la República, con
abstracción hecha
de su nacionalidad, sexo,
capacidad jurídica, etcétera, y en cambio, los
derechos políticos los concedió el constituyente
exclusivamente a los ciudadanos mexicanos. Por
tanto, la afectación de estos últimos, consistentes
en el desempeño del cargo de munícipes, no puede
ser materia del juicio constitucional, ya que como
dijo, éste se instituyó para garantizar el respeto de
aquellas garantías, sin que sea obstáculo para
sostener
este
criterio,
la
pérdida
de
los
emolumentos por parte de aquel a quien se priva de
170
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
un
derecho
político,
pues
siendo
esos
emolumentos consecuencia legítima de la función
pública, y no procediendo el amparo en cuanto al
derecho de que emanan, lógica y jurídicamente
tampoco puede proceder en cuanto a sus efectos.
Quinta Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo C:
Página: 1026
DERECHOS
POLÍTICOS.
En los
términos
del
artículo 103, fracción I, de la Constitución Federal,
el juicio de amparo sólo procede por violación de
garantías individuales, debiendo entenderse por
tales, aquellas que conciernen al hombre y no las
que se refieren al ciudadano. De aquí que la
infracción de un derecho político no pueda
remediarse por medio del juicio de garantías,
puesto que no constituye violación de una garantía
individual.
Quinta Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: XCVII
Página: 1778
171
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
DERECHOS POLÍTICOS (REGIDORES, PRIVACIÓN
A LOS, DE SU CARGO). Debe sobreseerse el
amparo contra los actos consistentes en la
privación del cargo de regidor de un ayuntamiento
y las consecuencias y efectos de dicho acto, por
ser
actos
meramente
políticos
que
si
son
violatorios, no dan lugar al juicio de amparo, por
no tratarse de garantías individuales.
Quinta Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente. Semanario Judicial de la Federación
Tomo: XCI
Página: 2642
DERECHOS POLÍTICOS. Si bien se ha establecido
la jurisprudencia respecto de que el amparo no
procede contra la violación de derechos políticos,
si además de vulnerarse éstos, se conculcan
derechos políticos individuales, como lo es la
privación de los sueldos a que tenga derecho el
agraviado, entonces cabe la concesión del amparo.
Si en la especie, los quejosos sostienen que
estaban en posesión de sus cargos, que, según el
artículo 115
de
la
Constitución Federal
son
esencialmente administrativos, aun cuando en
determinados casos sus funciones sean políticas,
pudieran ser puntos de estudio si pueden ser
privados de dichos cargos por disposición de las
172
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
autoridades señaladas como responsables, y si los
procedimientos empleados por éstas, tienen, o no,
apoyo legal; de donde resulta que las infracciones
a las leyes relativas pudieran constituir una
violación de garantías individuales, lo que no se
puede juzgar a priori; la Sala estima por esas
circunstancias, que no es manifiesta e indudable la
improcedencia de la demanda de amparo de que se
trata,
sino
que
es
conveniente
estudiar
debidamente la cuestión, para establecer las
proposiciones conducentes, en vista de lo que
resulte de autos, lo cual implica la admisión y
tramitación de la referida demanda de garantías, sin
perjuicio de las causas de improcedencia que en el
curso del juicio pudieran aparecer.”
Quinta Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: LXXIV
Página: 1249
DERECHOS POLÍTICOS (DIPUTADOS). Todos los
derechos que se deriven de la elección de
diputados, inclusive el de no ser suspendidos o
desaforados,
sino
en
los
términos
de
la
Constitución local o de la ley orgánica relativa a la
responsabilidad de los funcionarios públicos, son
173
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
derechos políticos, y la privación de las dietas, es
una consecuencia de esa suspensión o desafuero,
que debe seguir la misma condición jurídica
procesal de éste, cuestiones que no pueden ser
discutidas en el juicio de garantías.
Quinta Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: LXXI
Página: 5301
DERECHOS POLÍTICOS. La afectación de estos
derechos no puede ser reclamada en el juicio
constitucional, que está instituido exclusivamente
para garantizar la efectividad de las garantías
individuales,
consignadas
en
los
veintinueve
primeros artículos de la Constitución Federal y no
para proteger los derechos políticos otorgados
únicamente a los mexicanos, que tienen la calidad
de ciudadanos.
Quinta Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: XLV
Página: 893
DERECHOS POLÍTICOS, VIOLACIÓN DE. Es exacto
que existe jurisprudencia sobre que la violación de
174
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
derechos políticos no da derecho al juicio de
amparo, por no tratarse de garantías individuales;
pero es de advertirse que la Segunda Sala de la
Suprema
Corte
de
Justicia,
restringiendo
la
amplitud de dicha tesis, la ha venido modificando
posteriormente, en el sentido de que cuando en el
amparo se reclaman derechos políticos, si el
quejoso solamente puede ser privado de ellos
mediante un procedimiento previo estatuido por la
ley que rige tales derechos, no debe sobreseerse
en el juicio de amparo, por improcedencia, sino
entrarse a estudiar el fondo de la cuestión, a fin de
resolver
si
el
acto
reclamado
es
o
no
constitucional; pues de lo contrario equivaldría a
dejar el cumplimiento de la ley reglamentaria de
aquellos derechos, al criterio exclusivo de la
autoridad. Si se trata de cese de un empleado
judicial, en una entidad en donde la ley respectiva
exige que se forme un expediente y se justifique el
cese, es claro que se han violado, en su perjuicio,
las
garantías
que
otorga
el
artículo
14
constitucional, si no se llenaron esos requisitos.
Quinta Época
Instancia: Primera Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: XLV
Página: 1439
175
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
DERECHOS POLÍTICOS, AMPARO CONTRA LA
VIOLACIÓN DE.
es
Si bien es cierto que el amparo
improcedente
contra
actos
de
naturaleza
eminentemente política, también lo es que esos
actos pueden involucrar la violación de garantías
individuales, protegidas por la Constitución; sería
peligroso
sustentar
encontrándose
la
tesis
íntimamente
de
que
aun
relacionados
los
derechos políticos con los derechos del hombre, se
deseche, en todo caso, la demanda de amparo,
pues resultaría que no habría un solo funcionario
público que estuviera en posibilidad de ejercer
libremente sus funciones, porque bastaría que
disintiera del criterio sustentado por la mayoría del
grupo político, para que éste lo consignara al gran
jurado, que es el que tiene el control del mismo
cuerpo
político
y
sería
irremisiblemente
desaforado; de sostener la tesis dicha, se mataría
la
libertad
de
expresión
y
la
libertad
de
pensamiento, prerrogativas inestimables que la
Constitución Federal, concede a los miembros de
los cuerpos legislativos, protegidos ampliamente
por el fuero inherente a esa clase de cargos. Por
tanto, la privación de un cargo público, de elección
popular, como el de diputado, puede envolver la
violación de garantías individuales, por lo que la
Primera Sala de la Suprema Corte considera, que
no teniéndose a priori datos suficientes que
176
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
ameriten considerar que sólo se trata de actos
políticos, sino que puede existir alguna violación a
las garantías individuales, no debe desecharse de
plano la demanda de amparo que contra tales actos
se enderece, sino que debe dárseles entrada,
tramitarse el juicio en forma legal y, en su caso,
dictar la resolución que corresponda.
Quinta Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: XXXI
Página: 2034
DERECHOS POLÍTICOS. Si el acto reclamado
consiste en la negativa de las autoridades a
inscribir las planillas de candidatos para las
elecciones, es evidente que se trata de un acto de
carácter esencialmente político, toda vez que el
derecho de votación está consagrado por el
artículo 35 constitucional, como una prerrogativa
del ciudadano, y siendo el amparo únicamente para
la protección de las garantías individuales y no
para salvaguardar intereses políticos, es indudable
la improcedencia del amparo en estos casos.
Quinta Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
177
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Tomo: XXVIII
Página 327
DERECHOS POLÍTICOS. El amparo tiene por objeto
reparar
las
violaciones
que
las
autoridades
cometan contra las garantías individuales, pero no
contra derechos políticos, como son los de
desempeñar
cargos
públicos
y
gozar
las
prerrogativas inherentes a esas funciones, entre las
cuales se encuentra la de percibir los emolumentos
respectivos al cargo que se sirve.
Quinta Época.
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: XXIV
Página: 598
DERECHOS POLÍTICOS. Los derechos políticos no
pueden ser objeto de la protección federal, porque
el artículo 14 de la Constitución, al proteger los
derechos, clara y expresamente refiere a aquellos
que son susceptibles de controversia, ante los
tribunales, es decir, a los derechos privados de la
persona o de la propiedad privada, que caen dentro
de la jurisdicción del Poder Judicial, y como los
derechos políticos no son justificables ante los
tribunales, y no puede haber contienda judicial
sobre ellos, es inconcuso que no han quedado
protegidos por el citado precepto constitucional;
178
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
tanto más, cuanto que conforme al artículo 103 de
la misma Constitución el amparo sirve para
garantizar el goce de los derechos naturales o
civiles del hombre. No es obstáculo para sostener
la
teoría
que
precede
la
pérdida
de
los
emolumentos, por parte de aquél a quien se priva
del ejercicio de un derecho político, pues siendo
dichos emolumentos, consecuencia legítima de la
función política, y no procediendo el amparo en
cuanto al derecho de que emanan, lógica y
jurídicamente, tampoco puede proceder en cuanto
a sus efectos.
Quinta Época
Instancia: Segunda Sala
Fuente: Informes
Tomo: Informe 1934
Página: 33
DERECHOS POLÍTICOS. NO ES IMPROCEDENTE
EL AMPARO CONTRA ELLOS, CUANDO SON
ENJUICIABLES CONFORME A LA LEY RELATIVA.
Cuando en el amparo se reclaman derechos
políticos, si el quejoso no puede ser privado de
ellos sino mediante un procedimiento previo
estatuido por la ley que rige tales derechos, no es
el caso sobreseer sino de entrar a estudiar el fondo
de la cuestión a fin de resolver si el acto reclamado
es o no constitucional.
179
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Séptima Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: 71 Primera Parte
Página: 21
DERECHOS POLÍTICOS, AMPARO IMPROCEDENTE
POR VIOLACIÓN A. Conforme a la fracción I del
artículo 103 constitucional, los Tribunales de la
Federación resolverán toda controversia que se
suscite por leyes o actos de la autoridad que violen
las garantías individuales; de donde se desprende
que el juicio de amparo es improcedente cuando no
se trata de aquellas garantías, como sucede si se
endereza contra la orden para suspender al
quejoso como miembro de un ayuntamiento, ya que
aquél
resulta
afectado
en
el
derecho
de
desempeñar un cargo público, que es de naturaleza
esencialmente política.
Séptima Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: 71 Primera Parte
Página: 21
DERECHOS POLÍTICOS, AMPARO IMPROCEDENTE
POR VIOLACIÓN A. De conformidad con el artículo
103, fracción I, de la Constitución Federal, el juicio
180
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
de amparo sólo procede por violación de garantías
individuales,
debiendo
entenderse
por
tales,
aquéllas que conciernen al hombre y no las que se
refieren
al
ciudadano;
por
lo
que
cualquier
infracción de un derecho político no puede
remediarse por medio del juicio constitucional;
supuesto que no constituye violación de una
garantía individual.
Séptima Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: 71 Primera Parte
Página: 22
DERECHOS POLÍTICOS. AMPARO IMPROCEDENTE
POR VIOLACIÓN A. Es improcedente el amparo que
se enderece por los miembros de un Ayuntamiento,
contra la deposición de sus cargos, porque el
derecho a desempeñar un empleo público como
son los cargos concejiles y los de elección popular,
constituye un derecho político, en cuanto que una
función inherente a la ciudadanía, atento a lo
dispuesto en los artículos 35, fracción II y 36,
fracción V, de la Constitución, supuesto que dichos
preceptos
claramente
establecen
que
el
desempeño de los cargos de elección popular y
concejiles, es una prerrogativa y una obligación del
ciudadano. No debe tomarse en consideración la
181
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
circunstancia de que, además de los derechos
políticos que reclamen, se señale también como
infringido el derecho de percibir los sueldos
correspondientes,
estimándose
éstos
como
incluidos en el patrimonio de los quejosos, toda
vez
que
dichos
sueldos,
emolumentos
u
honorarios, no son sino una consecuencia de la
investidura política y, por ende, accesorios a ésta.
Séptima Época
Instancia: Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación
Tomo: 71 Primera Parte
Página: 23
DERECHOS POLÍTICOS, AMPARO IMPROCEDENTE
POR
VIOLACIÓN
A.
La
afectación
de
estos
derechos no puede ser reclamada en el juicio
constitucional, que está instituido exclusivamente
para garantizar la efectividad de las garantías
individuales,
consignadas
en
los
veintinueve
primero artículos de la Constitución Federal, y no
para proteger los derechos políticos otorgados
únicamente a los mexicanos, que tienen la calidad
de ciudadanos.
Octava Época.
Segunda Sala
Semanario Judicial de la Federación,
182
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Tomo XIV-Octubre de 1994
Página 33
DERECHOS POLÍTICOS. AMPARO IMPROCEDENTE
CONTRA
LEYES
ELECTORAL,
SI
DE
LA
CONTENIDO
POLÍTICO
CONTROVERSIA
VERSA
EXCLUSIVAMENTE SOBRE. Para que la acción
constitucional intentada en contra de una ley de
contenido político-electoral sea procedente, es
menester que la controversia verse sobre la
violación de una garantía individual, aun cuando
esté
asociada
con
derechos
políticos,
y
no
exclusivamente respecto de estos últimos, puesto
que la violación de los derechos políticos no es
reparable mediante el juicio de amparo.
Novena Época
Instancia. Pleno
Fuente: Semanario Judicial de la Federación y su
Gaceta
Tomo: X, Septiembre de 1999
Tesis: P. LXIII/99
Página: 13
REFORMA CONSTITUCIONAL, AMPARO CONTRA
SU PROCESO DE CREACIÓN. PROCEDE POR
VIOLACIÓN A DERECHOS POLÍTICOS ASOCIADOS
CON GARANTÍAS INDIVIDUALES. La interpretación
del contenido del artículo 73, fracción VII, en
relación con jurisprudencias sustentadas por el
Pleno de la Suprema Corte de Justicia de la Nación,
183
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
lleva a determinar que, por regla general, el juicio
de amparo en que se pretendan deducir derechos
de naturaleza política es improcedente, siendo
excepción a lo anterior la circunstancia de que el
acto reclamado, además de tener una connotación
de índole política, también entrañe la violación de
derechos subjetivos públicos consagrados en la
propia Carta Magna. Por tanto, tratándose de
ordenamientos de carácter general con contenido
político-electoral,
incluidos
los
procesos
de
reforma a la Constitución, para la procedencia del
amparo se requiere necesariamente que la litis
verse sobre violación a garantías individuales, y no
solamente respecto de transgresión a derechos
políticos, los cuales no son reparables mediante el
juicio de garantías.”
De las tesis transcritas sostenidas en diversas épocas, se
advierte claramente que el criterio imperante de esta Suprema
Corte de Justicia de la Nación, acorde con el orden constitucional
y por ende, con la naturaleza y objeto del juicio de amparo, es el
de que tratándose de leyes o actos que se vinculen con derechos
políticos o en materia electoral es improcedente el juicio de
amparo, y sólo de manera excepcional podrán combatirse a
través de éste, siempre y cuando se vinculen en sentido estricto
con la posible violación a los derechos fundamentales, pues
precisamente ése es el ámbito de protección de este medio de
control constitucional, en tanto se trata de la máxima garantía que
184
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
la Norma Fundamental otorga a los ciudadanos para la
salvaguarda de esos derechos.
Por tanto, conforme al análisis sistemático de los artículos
94, 99, 103 y 105, fracción II, de la Constitución Federal, se tiene
un sistema integral de defensa, que permite por un lado, impugnar
vía acción de inconstitucionalidad leyes electorales, en cuanto se
refiere precisamente a lo que atañe exclusivamente a dicha
materia; por otro, combatir los actos o resoluciones en materia
electoral, entre ellos, los que vulneren el derecho político de los
ciudadanos de ser votado; pero también existe en armonía con
aquellos medios de control constitucional, el juicio de amparo, a
fin de combatir cualquier ley que, aun cuando su denominación o
contenido sea esencialmente electoral, una de sus disposiciones
pudiera vulnerar alguna garantía individual y, por ende, el objeto
de examen sea sólo ese aspecto.
Lo
anterior,
no
contraría
el
que
la
acción
de
inconstitucionalidad sea la única vía para impugnar leyes
electorales, puesto que la promoción del amparo no será para
impugnar disposiciones que atañen estrictamente a la materia
electoral por estimar que son inconstitucionales o bien, al ejercicio
de derechos políticos, en tanto que efectivamente ello no podría
ser examinado a través de este medio de control, sino de la
garantía procesal constitucional establecida expresamente para
ello.
185
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Tampoco se traduce en que se reste o afecte la
competencia del Tribunal Electoral, como órgano judicial federal
especializado en materia electoral, sino que se trata de medios de
control con una tutela diversa que se armoniza, puesto que, como
se ha dicho, la procedencia del amparo en contra de alguna
disposición contenida en una ley electoral y en su caso, de su
acto de aplicación, está acotada, primordialmente, a que incida en
forma estricta sobre los derechos fundamentales de los individuos
y, por consiguiente, no serán objeto de impugnación las
disposiciones que atañen al ejercicio de derechos políticos o a la
materia electoral, como son por ejemplo las cuestiones relativas a
la regulación de los partidos políticos en cuanto a financiamiento,
estatutos, control, vigilancia, acceso a medios de comunicación,
etcétera; la normatividad sobre las agrupaciones políticas en lo
relativo a su participación en lo estrictamente electoral, o bien, del
proceso electoral (distritación, integración y ubicación de casillas,
medios de impugnación, etcétera), respecto de los cuales, se
reitera, el órgano reformador de la Constitución estableció los
medios de control constitucional para su impugnación y los
sujetos legitimados para promoverlos.
Precisado por un lado, el sistema de defensa en materia
electoral y por otro, el de defensa de derechos fundamentales,
establecidos en nuestro orden constitucional, conformado el
primero, por la acción de inconstitucionalidad, los medios de
control de que conoce el Tribunal Electoral y el segundo, por el
juicio de amparo, procede entonces examinar si en el caso los
artículos impugnados y su acto de aplicación pueden combatirse
186
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
a través del juicio de amparo, bajo las condiciones o los
elementos que se han señalado, es decir, que la materia de
estudio no sea electoral o bien, relacionada con el ejercicio de
derechos
políticos,
eventualmente
aun
cuando
conllevar
la
paralelamente
afectación
de
pudiera
derechos
fundamentales, ya que, al no poder desvincularse ambos
aspectos, no sería la vía idónea para impugnarlo.
Por tanto, para realizar ese examen, en primer lugar, es
necesario precisar que el quejoso reclama por una parte, los
artículos 175, 176, 177 y 178, contenidos en el Título Segundo
“De los actos preparatorios de la elección”, Capítulo Primero “Del
Procedimiento de registro de candidatos”, del Código Federal de
Instituciones y Procedimientos Electorales, que señalan:
“ARTÍCULO 175.
1. Corresponde exclusivamente a los partidos
políticos nacionales el derecho de solicitar el
registro de candidatos a cargos de elección
popular.
2. Las candidaturas a diputados a elegirse por el
principio de mayoría relativa y por el principio
proporcional, así como las de senadores por el
principio
de
mayoría
relativa
y
por
el
de
representación proporcional, se registrarán por
fórmulas de candidatos compuestas cada una por
un propietario y un suplente, y serán consideradas,
187
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
fórmulas y candidatos, separadamente, salvo para
efectos de la votación.
3. Los partidos políticos promoverán y garantizarán
en los términos del presente ordenamiento, la
igualdad de oportunidades y la equidad entre
mujeres y hombres en la vida política del país, a
través de postulaciones a cargos de elección
popular en el Congreso de la Unión, tanto de
mayoría
relativa
como
de
representación
proporcional.
4. En el caso de que para un mismo cargo de
elección
popular
sean
registrados
diferentes
candidatos por un mismo partido político, el
Secretario del Consejo General, una vez detectada
esta situación, requerirá al partido político a efecto
de que informe al Consejo General, en un término
de 48 horas, qué candidato o fórmula prevalece. En
caso de no hacerlo se entenderá que el partido
político opta por el último de los registros
presentados, quedando sin efecto los demás.”
“ARTÍCULO 176
1. Para el registro de candidaturas a todo cargo de
elección popular, el partido político postulante
deberá presentar y obtener el registro de la
plataforma
electoral
que
sus
candidatos
sostendrán a lo largo de las campañas políticas.
188
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
2. La plataforma electoral deberá presentarse para
su registro ante el Consejo General, dentro de los
quince primeros días del mes de enero del año de
la elección. Del registro se expedirá constancia.”
“ARTÍCULO 177.1. Los plazos y órganos competentes para el
registro de las candidaturas en el año de la
elección son los siguientes:
a) Para diputados electos por el principio de
mayoría relativa, del 1° al 15 de abril inclusive, por
los Consejos Distritales;
b) Para diputados electos por el principio de
representación proporcional, del 15 al 30 de abril
inclusive, por el Consejo General;
c) Para senadores electos por el principio de
mayoría relativa, del 15 al 30 de marzo inclusive,
por los Consejos Locales correspondientes;
d) Para senadores electos por el principio de
representación proporcional, del 1° al 15 de abril
inclusive, por el Consejo General; y
e)
Para
Presidente
de
los
Estados
Unidos
Mexicanos, del 1° al 15 de enero inclusive, por el
Consejo General.
2. El Instituto Federal Electoral dará amplia difusión
a la apertura del registro de candidaturas y a los
plazos a que se refiere el presente Capítulo.”
189
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
“ARTÍCULO 178.
1, La solicitud de registro de candidaturas deberá
señalar el partido político o coalición que las
postulen y los siguientes datos de los candidatos:
a) Apellido paterno, apellido materno y nombre
completo;
b) Lugar y fecha de nacimiento;
c) Domicilio y tiempo de residencia en el mismo;
d) Ocupación;
e) Clave de la credencial para votar; y
f) Cargo para el que se les postule.
2.
La
solicitud
deberá
acompañarse
de
la
declaración de aceptación de la candidatura, copia
del acta de nacimiento y de la credencial para votar
así como, en su caso, la constancia de residencia
de propietarios y suplentes.
3. De igual manera el partido político postulante
deberá manifestar por escrito que los candidatos
cuyo registro solicita fueron seleccionados de
conformidad con las normas estatuarias del propio
partido político.
4. La solicitud de cada partido político para el
registro de las listas completas de candidaturas a
diputados por
el principio de representación
proporcional para las cinco circunscripciones
plurinominales, deberá acompañarse, además de
los
documentos
referidos
en
los
párrafos
anteriores, de la constancia de registro de por lo
190
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
menos 200 candidaturas para diputados por el
principio de mayoría relativa, las que se podrán
acreditar con las registradas por el propio partido y
las que correspondan a la coalición parcial a la que,
en su caso, pertenezca.
5. La solicitud de cada partido político para el
registro de la lista nacional de candidaturas a
senadores por el principio de representación
proporcional para la circunscripción plurinominal
nacional, deberá acompañarse, además de los
documentos referidos en los párrafos anteriores,
de la constancia de registro de por lo menos 21
listas con las dos fórmulas por entidad federativa
de las candidaturas a senadores por el principio de
mayoría relativa, las que se podrán acreditar con
las registradas por el propio partido y las que
correspondan a la colación parcial a la que, en su
caso, pertenezca.
6. Para el registro de candidatos de coalición,
según corresponda, deberá acreditarse que se
cumplió con lo dispuesto en los artículos 58 al 64
de este Código, de acuerdo con la elección de que
se trate.”
Como se aprecia, los numerales impugnados establecen el
procedimiento para el registro de candidatos a cargos de elección
popular en el ámbito federal, esto es, de diputados, senadores y
Presidente de la República, estableciendo que corresponde en
191
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
forma exclusiva a los partidos políticos nacionales el derecho a
solicitar el registro de dichos candidatos; cómo se realizará ese
registro; los plazos para ello y los principios a que deben sujetarse
los partidos políticos en ese rubro.
Por su parte, el quejoso señaló que dichos preceptos y su
acto de aplicación (resolución que niega el registro como
candidato independiente al cargo de Presidente de la República),
vulneran los derechos fundamentales consagrados en los
artículos 1, 3, 9, 13, 35, fracción II, 82 y 133 constitucionales y
adujo, en esencia, como conceptos de violación lo siguientes:
- Que se violan los artículos 1 y 133 constitucionales, así
como los tratados internacionales sobre derechos humanos
suscritos por México, ya que la omisión legislativa o inactividad
del Congreso de la Unión y del Ejecutivo Federal para adecuar el
tenor del Código Federal de Instituciones y Procedimientos
Electorales a fin de que los ciudadanos puedan postularse de
manera libre e independiente a los cargos de elección popular sin
necesidad de pertenecer a un partido político, haciendo
nugatorios los derechos humanos garantizados por los artículos
35 y 82 constitucionales, que no exigen la asociación forzosa y
pertenencia a un partido político para poder postularse y ser
votado en las elecciones federales.
- Que la falta de regulación integral del derecho del
ciudadano mexicano de ser votado para un cargo de elección
popular, que comprende la posibilidad tanto de postularse
192
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
individual y aisladamente, como la de hacerlo a través de una
asociación
política,
a
su
libre
arbitrio,
se
traduce
en
incumplimiento a un mandato constitucional, que convierte en
letra muerta la garantía del derecho humano de votar y ser
votado, con o sin afiliación a una agrupación o partido político.
- Que los actos reclamados conculcan las garantías de los
artículos 35 y 82 constitucionales, porque privan al quejoso de sus
derechos sustantivos de poder ser votado para el cargo de
elección popular de Presidente de la República, sin pertenecer a
partido político alguno, a pesar de cumplir con los requisitos del
numeral 82 constitucional, lo que constituye una situación
discriminatoria, que, además, viola el artículo 35, fracción II,
relacionado con los tratados internacionales, que obligan a
considerar iguales ante la ley a todos los mexicanos y otorgarles
igual protección de la ley sin discriminación alguna por motivos de
raza, idioma, o de cualquier otra índole, como la pertenencia o no
a algún partido político.
- Que los artículos 175, párrafo primero, 177 y 178 del
Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales
violan los numerales 1, 5, 9 y 35, fracción II y, por ende,
transgreden el principio de supremacía constitucional que acogen
los artículos 40 y 133, porque cuando un precepto constitucional
reconoce entre los derechos humanos del ciudadano “el poder ser
votado para todos los cargos de elección popular”, dejando su
regulación a la ley, que en su momento expida el legislador
ordinario, éste no podrá limitar, mutilar o desvanecer al ciudadano
193
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
su auténtico ejercicio, mediante la exigencia de la forzosa
asociación o agremiación a un partido político, como ocurre con
los artículos 175 y 178 impugnados, que erigen a un partido
político en detentador monopólico del derecho de postular y
solicitar el registro de candidatos a cargos de elección popular,
cuando ese derecho emana directamente de la naturaleza
humana concurrente con la calidad de ciudadano de la persona
que desea postularse como candidato a un cargo de elección
popular.
- Que las figuras que traza la fracción II del artículo 35
constitucional, se hermanan con la garantía de dedicarse a la
ocupación, profesión o trabajo que a cada quien le acomode,
siendo lícitos, que consagra el artículo 5° constitucional, así como
la derivada del principio general del derecho que prescribe que los
particulares pueden hacer todo aquello que no les está
expresamente prohibido en la ley. Principio que se robustece con
el que prevé que cuando la Constitución otorga un derecho debe
ser interpretado de manera amplia, y cuando la norma prohibe
debe entenderse de manera estricta.
- Que los artículos impugnados, al exigir que para ser votado
a un cargo de elección popular el ciudadano debe asociarse o
agremiarse a un partido político, limitando sus derechos y
prerrogativas, rebasó los límites constitucionales previstos en el
artículo 35, fracción II, y aun cuando el artículo 178 impugnado no
se cita como fundamento expreso del oficio combatido, sí se
aplicó en forma implícita por la responsable, ya que resuelve que
194
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
la solicitud de registro de candidaturas deberá señalar el partido
político o coalición que las postulen y exige que el partido político
postulante deberá manifestar por escrito que los candidatos cuyo
registro solicita fueron seleccionados de conformidad con las
normas estatuarias del propio partido político, imponiendo al
ciudadano más requisitos que los contemplados en el artículo 35,
fracción II, siendo que las garantías individuales no pueden
ignorarse ni reducirse por una ley secundaria.
- Que se violan los artículos 1 y 13 constitucionales, toda vez
que los artículos reclamados conculcan los derechos humanos
que aquéllos consagran, así como los emanados del Pacto
Internacional de Derechos Civiles y Políticos de la ONU y del
Pacto de San José de mil novecientos sesenta y nueve, en tanto
que la garantía de igualdad encierra una prohibición de
discriminación y exige que a supuestos de hecho iguales les sean
aplicadas consecuencias jurídicas también iguales, de forma que
la ley impugnada no puede introducir diferencias entre iguales
supuestos, pues el artículo 35 constitucional sólo exige el carácter
de ciudadano mexicano para poder ser votado a un cargo de
elección popular, por lo que los preceptos combatidos crean una
situación discriminatoria y un tratamiento desigual en su perjuicio,
al eliminar y excluir el derecho humano a ser votado y como
contrapartida, acotar y permitir esa actividad profesional sólo
como privilegio exclusivo de los ciudadanos que pertenecen a un
partido político.
195
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
- Que los preceptos reclamados y su aplicación a través del
oficio también impugnado, violan la garantía de libre asociación
consagrada en el artículo 9° constitucional, que está obligado a
cumplir el Congreso de la Unión y por ende, no puede emitir leyes
en las que se imponga al ciudadano la carga forzosa de
pertenecer a un partido político si desea ser votado para el cargo
de elección popular de Presidente de la República, esto es, que le
obliguen a asociarse a un partido político para obtener el registro
de candidato a ese cargo.
- Que la garantía de libre asociación, implica tanto el
derecho
de
asociarse
formando
una
organización
o
incorporándose a una ya existente, sin que los poderes públicos
puedan imponerla ni impedirla, como el derecho a no asociarse,
según lo ha definido además esta Suprema Corte de Justicia de la
Nación. Por lo que, las disposiciones legales combatidas
transgreden dicha garantía, al imponer la obligación forzosa de
asociarse a un partido político para ejercitar el derecho
constitucional que, como ciudadano, le incumbe para ser votado
al cargo de elección popular de Presidente de la República,
haciendo nugatorias las determinaciones del artículo 35, fracción
II, constitucional.
De los argumentos planteados por el quejoso se advierte
que, en esencia, estima que la ley y acto reclamados vulneran su
“derecho fundamental o humano” de ser votado previsto en el
artículo 35, fracción II, de la Constitucional Federal, y es claro
que su pretensión es que a través de la vía del juicio de amparo
se conmine a las autoridades responsables a subsanar la
196
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
“omisión legislativa” que les imputa, en el sentido de prever en la
norma impugnada la posibilidad de candidaturas independientes
para el cargo de elección popular de Presidente de la República y,
por ende, que a través del juicio de amparo, se le conceda la
protección constitucional para que pueda obtener su registro
como candidato independiente al cargo de Presidente de la
República, lo cual constituye un aspecto totalmente políticoelectoral.
No pasa inadvertido que, como lo sustenta el recurrente,
efectivamente los derechos políticos están comprendidos dentro
de los derechos humanos, porque reúnen las características
comunes a éstos, esto es, son universales, inherentes al hombre,
imprescriptibles, irrenunciables e integrales, esto es, la violación
de unos presupone la violación de todos, y conllevan la obligación
del Estado de no impedir su ejercicio. Además, porque se
encuentran reconocidos en la Declaración Universal de los
Derechos Humanos (1948), en el Pacto Internacional de los
Derechos Civiles y Políticos de mil novecientos sesenta y seis, en
la Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre
de mil novecientos cuarenta y ocho y en la Convención
Americana sobre Derechos Humanos (1969), que el Estado
Mexicano ha suscrito.
Sin embargo, aun cuando los derechos humanos o
fundamentales comprenden también los derechos civiles y
políticos y, por ende, su protección es de mayor valor, ello no
modifica o altera el que, conforme al artículo 35, fracción II,
197
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
constitucional, el ser votado para un cargo de elección popular es
sustancialmente una prerrogativa de naturaleza política que se
otorga a los ciudadanos y cuyo ejercicio necesariamente se
vincula con las disposiciones de la propia Norma Fundamental
que regulan lo relativo a la renovación de los poderes públicos.
En efecto, este Tribunal Pleno, al resolver diversas acciones
de inconstitucionalidad, ha determinado que cuando el ejercicio
de las garantías y prerrogativas que consagra la Constitución
Federal, entre ellas, el artículo 35, fracción II, constitucional, ello
necesariamente se relaciona con el sistema constitucional
electoral, por lo que tal ejercicio se encuentra vinculado con las
bases que la propia Constitución establece tratándose de la
materia electoral, por encontrarse estrechamente vinculados con
la renovación de los Poderes y entes públicos y, por tanto, su
examen debe hacerse en relación con los artículos 41 y 116,
fracción IV, constitucionales, que regulan esos aspectos.
Lo anterior se encuentra plasmado en la jurisprudencia P./J.
2/2004 sustentada por este Tribunal Pleno, publicada en el
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Tomo XIX,
Febrero de 2004, página 451, Novena Época, cuyo tenor es:
“GARANTÍAS INDIVIDUALES. SI SU EJERCICIO SE
RELACIONA CON EL SISTEMA CONSTITUCIONAL
ELECTORAL,
SU
INTERPRETACIÓN
DEBE
CORRELACIONARSE CON LO DISPUESTO EN LOS
ARTÍCULOS 41 Y 116, FRACCIÓN IV, DE LA
198
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
CONSTITUCIÓN FEDERAL. Cuando el ejercicio de
las garantías individuales se hace con el fin de
obtener un cargo de elección popular, esas
garantías
deben
interpretarse
conforme
a
lo
dispuesto en los artículos 41 y 116, fracción IV, de
la Constitución Federal, en los que se regulan
todos aquellos aspectos relativos a la participación
del pueblo en la vida democrática del país y el
acceso de los ciudadanos al ejercicio del poder
público mediante el sufragio universal, libre,
secreto y directo. Lo anterior, toda vez que el
ciudadano que aspira a obtener un cargo de esta
índole se sujeta voluntariamente a las obligaciones
que la propia Constitución establece tratándose de
la materia electoral.”
Acción de inconstitucionalidad 26/2003.- Partido del
Trabajo.- 10 de febrero de 2004.- Mayoría de ocho
votos, votaron en contra Genaro David Góngora
Pimentel y José de Jesús Gudiño Pelayo.- Ponente:
Humberto Román Palacios.- Secretarios: Pedro
Alberto Nava Malagón y Víctor "iguel Bravo
Melgoza.
Así como en la tesis de jurisprudencia P./J. 39/2004,
consultable en la página 866 del Tomo XIX, Junio de 2004, del
Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta, Pleno, Novena
Época, que dice:
199
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
“DERECHO DE PETICIÓN EN MATERIA POLÍTICA.
LOS ARTÍCULOS 22, NUMERAL 1; 24, NUMERAL 1,
INCISO B9; 28, NUMERAL 1, INCISO A); 29,
NUMERAL 1; Y 30, NUMERALES 1 Y 2, DEL
CÓDIGO
FEDERAL
PROCEDIMIENTOS
DE
INSTITUCIONES
ELECTORALES,
Y
NO
TRANSGREDEN DICHA GARANTÍA. De los artículos
35, fracción V y 8 de la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, se desprende que sólo
los ciudadanos mexicanos pueden ejercer el
derecho de petición en materia política. Por su
parte, la Suprema Corte de Justicia de la Nación ha
sustentado el criterio de que cuando el ejercicio de
las garantías individuales se relaciona con el
sistema constitucional electoral, su interpretación
debe correlacionarse con lo dispuesto en el artículo
41 de la Constitución Federal, que regula los
aspectos relativos a la participación del pueblo en
la vida democrática del país y conforme al cual
corresponde a la ley federal prever los requisitos y
el procedimiento para obtener el registro como
partido político nacional; por tanto, los interesados
deben cumplir con esos lineamientos, sin que ello
se traduzca en una transgresión al mencionado
derecho de petición, pues no les impide ejercerlo y,
en todo caso, el que pudiera negárseles el registro
como partido político nacional, será un acto de
aplicación de la norma.”
200
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Acción
de
acumulada
Agrupación
Inconstitucionalidad
9/2004.
Partido
Política
del
Nacional
6/2004
Trabajo
y
y
su
la
denominada
Movimiento Nacional de Organización Ciudadana”.
16 de marzo de 2004. Mayoría de ocho votos.
Ausente: Humberto Román Palacios. Disidente:
Genaro David Góngora Pimentel y José de Jesús
Gudiño
Pelayo.
Ponente:
Juan Díaz
Romero.
Secretarios: Pedro Alberto Nava Malagón y Laura
García Velasco.
Con base en lo expuesto, se advierte que si, como en el
caso, en el juicio de amparo se hacen valer cuestiones
relacionadas con el ejercicio de la prerrogativa de ser votado para
un cargo de elección popular, que establece el artículo 35,
fracción II, constitucional, ello se vincula necesariamente con la
materia electoral, esto es, con la renovación de los poderes
públicos, por lo que su interpretación deberá realizarse conforme
a lo dispuesto en los artículos 41 y 116, fracción IV, de la
Constitución Federal, en los que se regulan todos aquellos
aspectos relativos a la participación del pueblo en la vida
democrática del país y el acceso de los ciudadanos al ejercicio del
poder público mediante el sufragio universal, libre, secreto y
directo y, por ende, no puede ser materia del juicio de amparo,
atento al sistema de Justicia Electoral establecido en el orden
constitucional mexicano.
201
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Así es, si los artículos impugnados al establecer que sólo los
partidos políticos podrán registrar candidatos para la elección de
Presidente de la República, aluden al derecho político de ser
votado y cuál será la forma para hacerlo, frente a la pretensión del
quejoso de que se prevean candidaturas independientes y él
pudiera obtener el registro como tal, evidentemente se trata de un
aspecto comprendido dentro de la materia electoral.
En efecto, este Tribunal Pleno de la Suprema Corte de
Justicia ha sustentado que las normas generales electorales no
sólo son las que establecen el régimen normativo de los procesos
electorales propiamente dichos, sino también las que, aunque
contenidas en ordenamientos distintos a una ley o código
electoral sustantivo, regulan aspectos vinculados directa o
indirectamente con dichos procesos, siendo que los actos de
registro y postulación de candidatos a puestos de elección
popular, si bien constituyen actos preparatorios de la jornada
electoral, al ser considerados como integrantes del proceso
correspondiente, obviamente forman parte de la materia electoral
aunque sean ajenos directamente al ejercicio del sufragio, tal y
como puede apreciarse del contenido de la jurisprudencia y tesis
aislada, publicadas en el Semanario Judicial de la Federación y
su Gaceta, Tomo IX, abril de 1999, página 255, y Tomo II,
Diciembre de 1995, página 205, que respectivamente dicen:
“ACCIÓN DE INCONSTITUCIONALIDAD. MATERIA
ELECTORAL
PARA
PROCEDIMIENTO
202
LOS
RELATIVO.
EFECTOS
En
la
DEL
reforma
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
constitucional publicada en el Diario Oficial de la
Federación el treinta y uno de diciembre de mil
novecientos noventa y cuatro, se instituyó este tipo
de vía constitucional en el artículo 105, fracción II,
de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, pero se prohibió su procedencia en
contra de leyes en materia electoral; con la reforma
a dicho precepto fundamental publicada en el
mismo medio de difusión el veintidós de agosto de
mil novecientos noventa y seis, se admitió la
procedencia de la acción en contra de este tipo de
leyes. Con motivo de esta última reforma, la Ley
Reglamentaria de las Fracciones I y II del Artículo
105 de dicha Constitución prevé reglas genéricas
para la sustanciación del procedimiento de la
acción de inconstitucionalidad y reglas específicas
cuando se impugnan leyes electorales. De una
interpretación armónica y sistemática, así como
teleológica de los artículos 105, fracción II, y 116,
fracción IV, en relación con el 35, fracciones I y II,
36, fracciones III, IV y V, 41, 51, 56, 60, 81, 115,
fracciones I y II, y 122, tercer párrafo, e inciso c),
base primera, fracciones I y V, inciso f), todos de la
propia Constitución, se llega al convencimiento de
que las normas generales electorales no sólo son
las que establecen el régimen normativo de los
procesos electorales propiamente dichos, sino
también
las
que,
aunque
contenidas
en
203
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
ordenamientos distintos a una ley o código
electoral sustantivo, regulan aspectos vinculados
directa o indirectamente con dichos procesos o
que deban influir en ellos de una manera o de otra,
como por ejemplo, distritación o redistritación,
creación de órganos administrativos para fines
electorales,
organización
de
las
elecciones,
financiamiento público, comunicación social de los
partidos, límites de las erogaciones y montos
máximos
de
aportaciones,
delitos
y
faltas
administrativas y sus sanciones. Por lo tanto esas
normas pueden impugnarse a través de la acción
de inconstitucionalidad y, por regla general, debe
instruirse
resolverse
el
procedimiento
conforme
a
correspondiente
las
y
disposiciones
específicas que para tales asuntos prevé la ley
reglamentaria de la materia, pues al no existir
disposición expresa o antecedente constitucional o
legal alguno que permita diferenciarlas por razón
de su contenido o de la materia específica que
regulan, no se justificaría la aplicación de las reglas
genéricas para unas y las específicas para otras.”
“CONSEJEROS CIUDADANOS. LA POSTULACIÓN
Y REGISTRO DE CANDIDATOS FORMA PARTE DE
LA MATERIA ELECTORAL.
De la interpretación
jurídica, armónica y sistemática de lo dispuesto en
los artículos 35, fracciones I y II, 36, fracciones II, IV
204
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
y V, 41, 51, 52, 56, 60, 81, 115, fracción I, 116,
fracción I y 122, fracción III, de la Constitución
Federal, en relación con los artículos 174 al 177, del
Código Federal de Instituciones y Procedimientos
Electorales, aplicado analógicamente, se advierte
que dentro de las etapas del proceso electoral se
señala la de los actos preparatorios de la elección,
en la cual se reglamentan el registro y postulación
de candidatos; por tanto, al ser considerados
dichos
actos
como
integrantes
del
proceso
electoral, obviamente forman parte de la materia
electoral prohibida a la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, ya que aun cuando la postulación y
registro de candidatos al cargo de consejeros
ciudadanos son actos previos a las elecciones en
sí mismas consideradas, esto es, al ejercicio del
sufragio, ello no les quita el carácter de actos
electorales, pues si bien es verdad que desde un
punto
de
vista
teórico
o
doctrinario,
puede
establecerse una distinción entre el derecho a
postular y la postulación en sí misma, tal diferencia
carece de apoyo en el derecho positivo, dado que
aquél es un derecho que se pretende ejercer
precisamente en el proceso electoral, sin que
pueda desligarse del efecto o consecuencia que
con él se busca, y que no es otro que el de
intervenir en tal proceso.”
205
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Luego, aun cuando esta Suprema Corte de Justicia de la
Nación ha sustentado que excepcionalmente cuando junto con la
violación de un derecho político se reclaman leyes o actos que
entrañan la violación de garantías individuales, resulta procedente
la demanda de amparo; sin embargo, en el caso no se está en
ese supuesto de excepción.
Debido a que, como ya se ha señalado a lo largo de la
presente resolución, en el presente caso lo que se pretende
combatir a través del juicio de amparo es la violación de derechos
políticos, que, aun cuando constituyan un derecho fundamental,
inciden totalmente con cuestiones electorales, esto es, en la
posibilidad de ser votado para un cargo de elección popular, como
candidato independiente.
Así tenemos que, como ejemplo de una violación a una
garantía individual como consecuencia de la aplicación de una
disposición contenida en una ley electoral y que resultara
procedente el juicio de amparo, sería el que en aquella se limitara
la libertad de expresión de un gobernado o bien, de imprenta, en
un momento determinado de la contienda electoral, ya que, en
este caso, no se está ante el ejercicio de un derecho de carácter
político-electoral, sino efectivamente ante una ley que limita el
derecho a ejercer dichas libertades.
Tal como aconteció, además, en el amparo en revisión
1334/98, promovido por **********, en cuya ejecutoria este Tribunal
Pleno sostuvo, en lo que interesa, que “el hecho de que el
206
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
derecho que defienda el quejoso sea de carácter político no
conlleva a estimar actualizada la causa de improcedencia prevista
por el artículo 73, fracción VII, de la Ley de Amparo, porque, como
lo precisó la A Quo en la resolución que se revisa, el acto
reclamado que generó la afectación descrita lo es el proceso de
reforma constitucional, en específico el relativo al artículo 122, el
cual es impugnado por el demandante por inobservancia de
diversas formalidades que considera violatorias de las garantías
individuales consagradas en los artículos 1, 14, 16 y 17 de la
Carta Magna, situación que encuadra en la hipótesis de
excepción de la causa de sobreseimiento en examen, puesto que
si bien la pretensión del quejoso es la defensa de los derechos
políticos que estima conculcados, al lado de ellos subsiste
también el problema de violación de derechos públicos subjetivos
previstos en la Constitución… En las apuntadas condiciones,
como la impugnación del proceso de reforma constitucional se
relaciona con derechos de naturaleza política, pero también con
violaciones a diversas garantías individuales de seguridad
jurídica, se está en presencia del supuesto de excepción a la
causal de improcedencia que prevé el artículo 73, fracción VII, de
la Ley de Amparo, establecido jurisprudencialmente por este Alto
Tribunal…”
Caso en el que, aun cuando subyacía el ejercicio de un
derecho político, lo cierto es que lo impugnado era el
procedimiento de reformas a la Constitución Federal, por estimar
que en el mismo se dieron diversas violaciones y que, por ende,
el objeto del juicio de amparo era únicamente analizar si
207
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
existieron tales violaciones procesales o no, esto es, si se violaron
las garantías contenidas en los artículos 14 y 16, mas de ninguna
manera ese examen se vinculaba o llevaba aparejado el del
ejercicio del derecho político en cuestión, dado que no podía ser
objeto de estudio el contenido de la propia reforma constitucional.
Mientras que en el presente caso, como ya se ha
demostrado, la naturaleza de la ley y actos reclamados, así como
la afectación al quejoso, se vincula totalmente con cuestiones
electorales (registro como candidato a un cargo popular), esto es,
con el proceso o contienda electoral, por lo que el examen de los
derechos fundamentales que estima violados el quejoso no puede
hacerse sin que forzosamente se comprenda el aspecto electoral.
Por consiguiente, en este asunto no se está en el supuesto
excepcional que hace procedente el juicio de amparo, como
ocurrió en el mencionado precedente.
En efecto, la circunstancia de que la ley limite la
participación de un gobernado en una contienda electoral a través
de un partido político, es decir, que sólo este último podrá solicitar
el registro de candidatos a cargos de elección popular, no hace
procedente el juicio de amparo, por el sólo hecho de que a la par
se planteen violaciones a derechos fundamentales como el de
igualdad, no discriminación, asociación política, libertad de
trabajo, etcétera, pues de cualquier modo, el examen de estos
últimos tendría que realizarse de acuerdo con el sistema
constitucional electoral previsto en la Constitución, atento a que,
208
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
en el caso, lo toral sería examinar si la ley reclamada, al otorgar el
registro de candidatos sólo a los partidos políticos, y el acto que le
niega
el
registro
como
candidato
independiente
son
constitucionales o legales, lo cual, se reitera, no puede ser
examinado vía juicio de amparo.
En ese sentido, y al estar en presencia de un asunto en el
que lo sustancial a resolver es sobre el ejercicio del derecho
político-electoral de ser votado, es clara la improcedencia del
juicio de amparo, ya que la vía idónea es la acción de
inconstitucionalidad o bien, los medios de control constitucional de
que conoce el Tribunal Electoral.
Aunado a ello, no puede pasarse por alto que conforme al
artículo 107, fracción II, párrafo primero, de la Constitución
Federal, en el juicio de amparo rige el principio de relatividad a
partir del cual, sólo se podrá otorgar la protección a quien lo ha
promovido, sin tener efectos generales, por lo que, como ya lo ha
sustentado este Alto Tribunal, no podría vía amparo obligarse a
las autoridades responsables a legislar en un determinado sentido
o bien, para otorgar a un gobernado o ciudadano una situación
diversa en materia electoral a la que la Constitución o leyes
aplicables han establecido, derivado de los principios de certeza y
equidad que esa materia deben privar.
Luego, en el caso, debe concluirse que resulta improcedente
el juicio de amparo, toda vez que las leyes y actos reclamados,
así como su afectación al ámbito del quejoso, está vinculado
209
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
totalmente con aspectos electorales, que no pueden ser materia
de examen a través de esta vía y además, la protección
constitucional no podría tener el alcance que pretende el quejoso,
puesto que, de sostener lo contrario, se quebrantarían los
principios de equidad y certeza jurídica que deben regir en esa
materia, frente a cualquier gobernado o ciudadano, dado que se
vulneraría el equilibrio del propio proceso electoral, en tanto que a
través de una sentencia que llegara a otorgar la protección
constitucional al quejoso se le estaría colocando en una situación
diversa a la que están los demás ciudadanos.
Por tanto, aun cuando en el presente caso se planteen
violaciones a derechos fundamentales, dentro de los que se
comprenden los derechos políticos, lo cierto es que se está ante
un aspecto totalmente electoral.
Sirve de apoyo a lo anterior, las siguientes tesis en las que
esta Suprema Corte de Justicia ha sostenido que tratándose del
juicio de amparo, tanto indirecto como directo, no procede
examinar en esa vía las omisiones legislativas, y que a letra
dicen:
“LEYES, AMPARO CONTRA. ES IMPROCEDENTE
AQUÉL EN QUE SE IMPUGNA LA OMISIÓN DEL
LEGISLADOR
DE
EXPEDIR
UNA
LEY
O
DE
ARMONIZAR UN ORDENAMIENTO LEGAL A UNA
REFORMA CONSTITUCIONAL. Respecto de la
omisión
210
del
legislador
ordinario
de
dar
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
cumplimiento al mandato constitucional de expedir
determinada ley o de reformar la existente en
armonía con las disposiciones fundamentales, es
improcedente
el
juicio
de
garantías,
de
conformidad con lo dispuesto en el artículo 73,
fracción XVIII, de la Ley de Amparo, en relación con
lo dispuesto en los artículos 107, fracción II, de la
Constitución
Política
de
los
Estados
Unidos
Mexicanos y 76 de la citada legislación ordinaria,
en virtud de que, según el principio de relatividad
que rige en el juicio de amparo, la sentencia que en
éste se dicte será siempre tal, que sólo se ocupe de
individuos particulares, limitándose a ampararlos y
protegerlos en el caso especial sobre el que verse
la
queja, sin hacer
una
declaración general
respecto de la ley o acto que la motivare, lo que
impide
que
una
protección federal
hipotética
reporte
concesión
de
la
algún beneficio al
quejoso, dado que no puede obligarse a la
autoridad legislativa a reparar esa omisión, es
decir, a legislar, puesto esto sería tanto como
pretender dar efectos generales a la ejecutoria, ya
que la reparación constitucional implicaría la
creación de una ley que es una regla de carácter
general, abstracta y permanente, la que vincularía
no sólo al peticionario de garantías y a las
autoridades señaladas como responsables, sino a
todos los gobernados y autoridades cuya actuación
211
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
tuviera relación con la norma creada, lo que es
inconcuso resultaría apartado del principio de
relatividad enunciado.”
“CONCEPTOS
DE
VIOLACIÓN
Y
AGRAVIOS
EXPRESADOS EN EL AMPARO DIRECTO EN
REVISIÓN.
ELLOS
SON
SE
INOPERANTES
IMPUGNA
LA
CUANDO
EN
OMISIÓN
DEL
LEGISLADOR ORDINARIO DE EXPEDIR UNA LEY O
DE ARMONIZAR UN ORDENAMIENTO A UNA
REFORMA
CONSTITUCIONAL.
Cuando
en
la
demanda de amparo directo o en los agravios
expresados en la revisión interpuesta en dicho
juicio constitucional, se impugna la omisión de una
legislatura, ya sea local o federal, de expedir
determinada
codificación
u
imposibilidad
jurídica
de
ordenamiento,
analizar
la
tales
cuestionamientos deriva de que conforme al
principio de relatividad que rige en el juicio de
amparo, establecido en los artículos 107, fracción
II, constitucional, y 76 de la Ley de Amparo, la
sentencia que en éste se dicte será siempre tal, que
sólo
se
ocupe
de
individuos
particulares,
limitándose a ampararlos y protegerlos en el caso
especial sobre el que verse la queja, sin hacer una
declaración general respecto de la ley o acto que la
motivare,
lo
que
impide
que
una
hipotética
concesión de la protección federal reporte algún
212
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
beneficio al quejoso, dado que no puede obligarse
a la autoridad legislativa a reparar esa omisión,
esto es, a legislar, porque esto sería tanto como
pretender dar efectos generales a la ejecutoria, ya
que la reparación constitucional implicaría la
creación de una ley que, por definición, constituye
una
regla
de
carácter
general,
abstracta
e
impersonal, la que vincularía no sólo al recurrente y
a las autoridades señaladas como responsables,
sino a todos los gobernados y autoridades cuya
actuación tuviera relación con la norma creada,
apartándose del enunciado principio.”
Además, como se ha señalado y también lo refirió la Juez de
Distrito, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación
conocerá entre otros medios, del juicio de protección de los
derechos político-electorales de los ciudadanos y, por ende, en
principio la resolución que impugna el quejoso, mediante la cual
se negó su registro como candidato independiente al cargo de
Presidente de la República, estaba en posibilidad de combatirla a
través de ese medio de control constitucional y ante ese órgano,
aun cuando a través de ese juicio el ciudadano no pueda
impugnar la ley en que se fundamenta dicha resolución, ni
tampoco
esté
legitimado
para
hacerlo
vía
acción
de
inconstitucionalidad, puesto que los sujetos que cuentan con esa
legitimación son diversos. Sin embargo, en la norma fundamental
sí existe un medio de control constitucional para impugnar el acto
que en forma directa afecta al quejoso.
213
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
En efecto, como ya se reseñó, a partir de la mencionada
reforma constitucional al artículo 99, el Constituyente confirió el
conocimiento en exclusiva de la constitucionalidad o legalidad de
actos o resoluciones en esa materia al Tribunal Electoral del
Poder Judicial de la Federación, como órgano especializado,
previendo dicho numeral, en su párrafo cuarto, fracción V, que a
ese órgano le corresponde resolver, en forma definitiva e
inatacable, sobre: “V. Las impugnaciones de actos y resoluciones
que violen los derechos político-electorales de los ciudadanos de
votar, ser votado y de afiliación libre y pacífica para tomar parte
en los asuntos políticos del país, en los términos que señalen esta
Constitución y las leyes”.
Asimismo, en la Ley General de Sistemas de Medios de
Impugnación, dicho medio se denomina como juicio de protección
de los derechos político-electorales de los ciudadanos, y en su
artículo 79 reitera lo dispuesto en el precepto 99 constitucional, en
el sentido de que los derechos político electorales son el de votar
y ser votado en las elecciones populares, el de asociarse
individual y libremente en forma pacífica en los asuntos políticos y
el de afiliarse libre e individualmente a los partidos políticos.
Por consiguiente, si bien es cierto, como lo aduce el
recurrente, que a través de diversos instrumentos internacionales
que ha suscrito México, se sigue la posición de incluir a esa clase
de derechos dentro de los fundamentales del hombre y, en
nuestro orden constitucional, es el juicio de amparo el medio de
214
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
control constitucional para defender esos derechos, también es
innegable que no puede pasarse por alto la existencia de otro
medio igualmente de control constitucional que ha establecido el
órgano reformador de la Constitución, que corresponde conocer al
órgano especializado en la materia y a través del cual se pueden
impugnar actos o resoluciones que, entre otros supuestos, violen
el derecho político-electoral de los ciudadanos de ser votado para
un cargo público.
En estas condiciones, si, en el caso, la resolución reclamada
le niega al quejoso, hoy recurrente, el registro como candidato
independiente al cargo de Presidente de la República y en los
conceptos de violación sustancialmente se señala que conculca
su derecho a ser votado establecido en el artículo 35, fracción II,
de la Constitución Federal, al margen de que señale la violación a
diversas garantías individuales, es inconcuso que el medio de
control constitucional expresamente previsto para impugnar ese
tipo de resoluciones es el juicio de protección de los derechos
político-electorales de los ciudadanos, a través del cual puede
plantear cuestiones de constitucionalidad y de legalidad y no el
juicio de amparo, por tratarse de una resolución de un organismo
electoral, en términos de la fracción VII del artículo 73 de la Ley
de Amparo.
De establecer que procede el juicio de amparo contra la
resolución que en el caso se reclama, por el sólo hecho de que
215
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
en la demanda se aduzca la violación de garantías individuales,
se estaría trastocando el referido sistema de justicia electoral
establecido en la Norma Fundamental, que prevé un medio de
control constitucional específico para impugnarlo y ante un
tribunal especializado para resolverlo y se dejaría de lado que, en
concordancia con ello, existe una causa de improcedencia
expresamente establecida en la Ley Reglamentaria de los
Artículos 103 y 107 constitucionales.
Sin perjuicio de lo anteriormente expuesto para sostener la
improcedencia del juicio de amparo en contra del acto de
aplicación de la ley reclamada, este Tribunal Pleno de la lectura
integral de la demanda, advierte que el quejoso no hizo valer
concepto de violación alguno respecto de dicho acto, por vicios
propios, sino que sus conceptos en todo momento se encaminan
a demostrar la inconstitucionalidad de la ley reclamada y, en vía
de consecuencia, la de su acto de aplicación. Por tanto, de
cualquier manera, no existiría posibilidad alguna para entrar al
examen de la constitucionalidad o no de la resolución combatida,
puesto que al no existir concepto de violación al respecto, también
procede sobreseer en el juicio, en términos del artículo 73,
fracción XVIII, en relación con el 116, fracción V, ambos de la Ley
de Amparo.
Por último, es relevante tener en cuenta que este Tribunal
Pleno, al resolver la contradicción de tesis número 2/2000-PL,
216
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
entre las sustentadas por el Tribunal Electoral y esta Suprema
Corte de Justicia, al precisar el reparto de atribuciones entre
ambos órganos y cómo operaba la impugnación de leyes
electorales, determinó que “Al respecto, es pertinente señalar que
tratándose del juicio de amparo contra leyes, se prevén dos
momentos para su impugnación, esto es, dentro de los treinta
días siguientes a la iniciación de la vigencia de la norma, o bien
dentro de los quince días posteriores al primer acto de aplicación;
sin embargo, éstas hipótesis no operan respecto de leyes
electorales, ya que por su propia y especial naturaleza, el órgano
reformador de la Constitución Federal previó que la única vía para
combatirlas es a través de la acción de inconstitucionalidad y
únicamente dentro de los treinta días naturales siguientes a la
fecha de su publicación.”
En este orden de ideas, al resultar infundados los agravios
del recurso principal, se debe confirmar la sentencia recurrida.
Por lo anterior, procede declarar sin materia el recurso de
revisión adhesiva, en atención a que su finalidad es fortalecer la
decisión del Juez de Distrito.
Sirve de apoyo a lo anterior la tesis aislada LXVII/2005
sustentada por la Primera Sala y que este Tribunal Pleno
comparte, publicada en la página 442, del Tomo XXII, julio de
217
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
2005 del Semanario Judicial de la Federación y su Gaceta,
Novena Época, cuyo tenor es el siguiente:
“REVISIÓN ADHESIVA. DEBE DECLARARSE SIN
MATERIA AL DESAPARECER LA CONDICIÓN A LA
QUE SE SUJETA EL INTERÉS DEL ADHERENTE.
De conformidad con el último párrafo del artículo
83 de la Ley de Amparo, quien obtenga resolución
favorable a sus intereses puede adherirse a la
revisión interpuesta por el recurrente, expresando
los agravios respectivos dentro del término de
cinco días, computado a partir de la fecha en que
se le notifique la admisión del recurso. Ahora bien,
si se toma en cuenta que la adhesión al recurso
carece de autonomía en cuanto a su trámite y
procedencia, pues sigue la suerte procesal de éste
y, por tanto, el interés de la parte adherente está
sujeto a la suerte del recurso principal, es evidente
que cuando el sentido de la resolución dictada en
éste es favorable a sus intereses, desaparece la
condición a la que estaba sujeto el interés jurídico
de aquélla para interponer la adhesión, esto es, la
de reforzar el fallo recurrido y, por ende, debe
declararse sin materia el recurso de revisión
adhesiva.”
Amparo directo en revisión 327/2005. Elizabeth de
la Luz Barrón Cano. 4 de mayo
218
de 2005.
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Unanimidad de cuatro votos. Ausente: José de
Jesús Gudiño Pelayo. Ponente: Olga María Cordero
de
García
Villegas.
Secretaria:
Ana
Carolina
Cienfuegos Posada.
Por lo expuesto y fundado, se resuelve:
PRIMERO.- Se confirma la sentencia recurrida.
SEGUNDO.- Se sobresee en el juicio de garantías
promovido por ********** respecto de los artículos 175, 176, 177,
párrafo I, inciso E y 178 del Código Federal de Instituciones y
Procedimientos Electorales.
TERCERO.- Se sobresee en el juicio de garantías
promovido por ********** respecto del acto concreto de aplicación
contenido en el oficio número DEPPP/DPPF/569/04, de once de
marzo de dos mil cuatro, emitido por el Director Ejecutivo de
Prerrogativas y Partidos Políticos del Instituto Federal Electoral.
CUARTO.- Se declara sin materia el recurso de revisión
adhesiva interpuesto por el Director Ejecutivo de Prerrogativas y
Partidos Políticos del Instituto Federal Electoral.
219
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Notifíquese; con testimonio de esta resolución a la Juez
Séptimo de Distrito en Materia Administrativa del Distrito Federal y
al Décimo Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa
del Primer Circuito, en su oportunidad archívese el expediente,
como asunto concluido.
Así lo resolvió el Tribunal Pleno de la Suprema Corte de
Justicia de la Nación, por mayoría de seis votos de los señores
Ministros Aguirre Anguiano, Díaz Romero, Gudiño Pelayo, Ortiz
Mayagoitia, Valls Hernández (Ponente) y Presidente Azuela
Guitrón se aprobó el primer punto resolutivo del proyecto en el
sentido de confirmar la sentencia recurrida en cuanto al
sobreseimiento de los artículos reclamados del Código Federal de
Instituciones y Procedimientos Electorales; los Señores Ministros
Cossío Díaz, Góngora Pimentel, Sánchez Cordero y Silva Meza
votaron en contra, por la procedencia del juicio de amparo y
porque se entrara al estudio de fondo del asunto; los señores
Ministros Aguirre Anguiano, Gudiño Pelayo, Ortiz Mayagoitia,
Valls Hernández y Presidente Azuela Guitrón también votaron por
confirmar el sobreseimiento decretado respecto de la resolución
contenida en el oficio número DEPPP/DPPF/569/04, de once de
marzo de dos mil cuatro, emitido por el Director Ejecutivo de
Prerrogativas y Partidos Políticos del Instituto Federal Electoral; y
los señores Ministros Cossío Díaz, Díaz Romero, Góngora
Pimentel, Sánchez Cordero y Silva Meza votaron en contra y
porque se entrara al estudio de fondo del asunto.
220
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
Asimismo, por mayoría de siete votos de los señores
Ministros Aguirre Anguiano, Luna Ramos, Díaz Romero, Gudiño
Pelayo, Ortiz Mayagoitia, Valls Hernández (Ponente) y Presidente
Azuela Guitrón, se resolvió sobreseer por improcedente en el
juicio de amparo respecto del acto de aplicación, en la inteligencia
de que el sentido del voto del Señor Ministro Díaz Romero
obedeció a que el quejoso no hizo valer en su demanda
conceptos de violación por vicios propios de dicho acto; los
Señores Ministros Cossío Díaz, Góngora Pimentel, Sánchez
Cordero y Silva Meza votaron en contra, y reservaron su derecho
de formular sendos votos particulares; la Señora Ministra Luna
Ramos reservó su derecho de formular voto aclaratorio. Por
unanimidad de once votos se resolvió declarar sin materia el
recurso de revisión adhesiva interpuesto por el Director Ejecutivo
de Prerrogativas y Partidos Políticos del Instituto Federal
Electoral.
Firman los señores Ministros Presidente y Ponente con el
Secretario General de Acuerdos que autoriza y da fe.
PRESIDENTE
MINISTRO MARIANO AZUELA GÜITRÓN.
221
AMPARO EN REVISIÓN 743/2005.
P O N E N TE
SERGIO A. VALLS HERNÁNDEZ.
SECRETARIO GENERAL DE ACUERDOS
LIC. JOSÉ JAVIER AGUILAR DOMÍNGUEZ.
LGV/cca.
Esta foja corresponde a la sentencia relativa al amparo en revisión 743/2005, promovido por
**********. Fallado los días ocho de agosto de dos mil cinco y dieciséis de agosto del mismo año, en
el sentido siguiente: ‘PRIMERO.- Se confirma la sentencia recurrida. SEGUNDO.- Se sobresee en
el juicio de garantías promovido por ********** respecto de los artículos 175, 176, 177, párrafo I,
inciso E y 178 del Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales. TERCERO.- Se
sobresee en el juicio de garantías promovido por ********** respecto del acto concreto de aplicación
contenido en el oficio número DEPPP/DPPF/569/04, de once de marzo de dos mil cuatro, emitido
por el Director Ejecutivo de Prerrogativas y Partidos Políticos del Instituto Federal Electoral.
CUARTO.- Se declara sin materia el recurso de revisión adhesiva interpuesto por el Director
Ejecutivo de Prerrogativas y Partidos Políticos del Instituto Federal Electoral.’-Conste.
“En términos de lo previsto en los artículos 3, fracción II, 13, 14 y 18 de la Ley
Federal de Transparencia y Acceso a la Información Pública Gubernamental, en
esta versión pública se suprime la información considerada legalmente como
reservada o confidencial que encuadra en esos supuestos normativos”.
222
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AMPARO EN REVISIÓN NÚMERO 743/2005