Éfeso - Travelview

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Éfeso
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Éfeso
Pertenece a: R.Egeo
Si existe un gigantesco museo al aire libre, ese es Éfeso.
Está considerado una de las zonas arqueológicas más
grandes del mundo y no es para menos, dada la gran
cantidad de obras antiguas exhibidas en su lugar original.
Por ejemplo, todavía puede apreciarse fácilmente la
célebre urbanización de uno de los grandes arquitectos de
la historia, Hipódamos. Éste ideó el plano en sistema de
reja, donde las arterias se cortan en ángulos rectos. La
antigua ciudad de Éfeso se extiende en el valle situado
entre los montes de Bülbül y Panayýr. Éfeso fue excavada
durante la última época del Imperio Otomano, en el siglo
XIX por arqueólogos ingleses. Muchas de las figuras de la
ciudad, así como otros objetos de indudable valor
arqueológico, se encuentran hoy en el Museo Británico.
[aleti]HISTORIA
Los carios fueron los primeros en poblar estas tierras en el
segundo milenio a. C. pero la primera ciudad no fue
fundada hasta el siglo XI a. C. de la mano de los jonios.
Con la invasión persa del siglo VI a.C., Éfeso se rindió al
dominio de la dinastía Aqueménida. A pesar de los
intentos de sublevación, este dominio continuaría hasta la
llegada de Alejandro Magno. Con la muerte del gran
conquistador, Éfeso pasó a manos del general Lisímaco.
Poco después la ciudad fue trasladada al valle situado
entre los montes de Coressos (actual Bülbül) y Pión (el
actual Panayýr). La época dorada de la ciudad llegaría
con los romanos. Éfeso se convirtió en uno de los grandes
centros culturales y económicos del Antiguo Occidente.
Fue la época de
construcción de algunas de sus más
gloriosas edificaciones, como el Templo de Artemisa,
considerado una de las siete maravillas del mundo. La
gloria de Éfeso no sólo no disminuyó con la época cristiana,
sino que aumentó. A Éfeso acudió San Pablo en varias
ocasiones para conseguir combatir el culto a la Diosa
Artemisa. Poco después, una de las Siete Iglesias del
Apocalipsis, fue construida aquí. San Juan Evangelista
eligió esta ciudad para escribir su Evangelio, mientras que,
como había prometido a Jesús, cuidaba de la Virgen María
quien vivió aquí hasta su muerte. La decadencia de Éfeso
llegó con los godos a principios del siglo III d.C., tras sufrir
un tremendo saqueo. A pesar de ello, el Concilio
Ecuménico de la mitad del siglo V tuvo lugar aquí, en
Éfeso. Después, la ciudad tuvo que sufrir los aluviones del
río Caistro y las epidemias de paludismo. [/aleti]
SITIOS DE INTERES
Puerta de Magnesia
Construida en el siglo I d.C. por el emperador romano
Vespesiano, es la entrada principal al Parque Arqueológico.
Está situada en las Murallas de Lisímaco, levantadas en el
siglo III a. C.
Termas de Vario
Situadas muy cerca de la Puerta de Magnesia, todavía
hoy se mantienen en pie las paredes y las bóvedas de los
baños romanos. Sin embargo, lo que más llama la
atención son los restos del extraordinario sistema de
cañerías con los conductos de agua hechos de barro
cocido.
Ágora del Estado
También conocido como `Ágora Superior´, es una amplia
plaza rodeada por los restos de varios edificios civiles.
Está situada muy cerca de las Termas de Vario. Un camino
parte de aquí con destino a Odeón, está flanqueado por
esbeltas columnas jónicas y corintias.
Odeón
Construido en el siglo II dC. tiene la forma de un pequeño
anfiteatro. Su función era acoger las reuniones de los
administradores y senadores de la ciudad. Está formado
por más de mil cuatrocientos asientos, repartidos entre
veintitrés gradas lo que demuestra que se utilizaba
también para todo tipo de espectáculos culturales. Odeón
debió ser uno de los más bellos edificios de Éfeso, como
demuestran los pies de grifos que adornan cada uno de
sus escalones.
Pritaneo
El Pritaneo era el ayuntamiento de Éfeso, construido en el
siglo III a. C. aunque no se terminó hasta época de
Augusto y se restauró en el siglo III d.C. Todavía hoy
pueden apreciarse las altas columnas, dedicadas a
Artemisa, la gran diosa protectora. Las columnas forman
el hogar sagrado del Pritaneo, donde ardía el fuego
sagrado alimentado por los sacerdotes o curetos. La sala
donde se reunían los senadores y las dos estatuas de
Artemisa Polimastros (es decir, con múltiples senos) son
dos de sus grandes atractivos. Sin embargo, el Pritaneo
todavía sigue siendo excavado y muchos de sus restos
pueden contemplarse ya, en el Museo de Selçuk.
[aleti]La Vía de los Curetos
Tras pasar el Oteón y el Pritaneo por el camino que
comienza en el Ágora Superior, aparecen los restos del
alcantarillado principal de la ciudad. En su época, estas
alcantarillas debían cruzar toda la ciudad hasta llegar
hasta el mar. La Vía de los Curetos era una de las arterias
principales de la ciudad. Los curetos eran los sacerdotes
encargados de llevar leña al fuego sagrado del Pritaneo.
Su nombre hace pensar que eran descendientes de los
antiguos cretenses. Tras las columnas con los capiteles de
Hermes y Caduceo (formado por una varilla rodeada de
una culebra, símbolo de la Medicina) se llega a la Plaza de
Domiciano. Tras pasarla, se llega a la espectacular fuente
construida en tiempos de Trajano. A ambos lados de la
calle están las Casas de la Ladera, los Baños Escolastiquia,
el Templo de Adriano y las Letrinas. Al final de la Vía de
los Curetos aparece un monumento funerario octogonal y
una fuente monumental de época bizantina. La calle
acaba en una pequeña plaza donde están la Puerta de
Adriano y la Biblioteca de Celso junto a la puerta
monumental de Ágora Inferior, la Stoa de Nerón y la Casa
del Amor, haciendo esquina con la Vía de Mármol. Plaza de
Domiciano Aquí se encuentran algunos monumentos como
el Templo de Domiciano y la Fuente de Polio, junto a otros
edificios que están siendo restaurados. Tras la Puerta de
Heracles, la Vía de los Curetos continúa. [/aleti]
Monumento a Gayo Memmio
Situado en la Plaza de Domiciano, es el homenaje elevado
por los senadores a uno de los grandes arquitectos de la
ciudad, Gayo Memmio, nieto del dictador Sila, constructor
del acueducto de la ciudad.
Casas de la Ladera
Este fue, sin duda, el barrio más rico de la ciudad. Tras las
excavaciones y restauraciones, dos de las más lujosas
casas han quedado al descubierto. En ambas se pueden
observar los increíbles paneles de mosaicos además de
ser un ejemplo de la estructura familiar y las formas de
vida de la época.
Baños de Escolastiquia
Estos baños fueron construidos durante el siglo I a. C.
aunque debieron ser restaurados con posterioridad. En
ellos todavía se conservan las cuatro salas que constituían
el baño romano: el Apodiatario o guardarropa, el Frigidario
(una piscina de agua fría), el Tepidario (una piscina de
agua tibia) y el Caldario (sala donde se sudaba).
Templo de Adriano
Este pequeño templo construido en estilo corintio, es una
maravilla arquitectónica levantada en el siglo II. Su
decoración y los relieves exteriores le dan una belleza
singular. Las réplicas de estos relieves (los originales
están en el Museo de Selçuk), representan la historia
mitológica de la fundación de Éfeso y las hazañas de
Androcles, el fundador de la ciudad.
Biblioteca de Celso
Situada en el cruce de la Vía de los Curetos y la vía de
Mármol, es un suntuoso edificio construido a principios del
siglo II d.C. por un cónsul romano en memoria a su padre.
La Biblioteca
presenta un increíble estado de
conservación gracias a las restauraciones y el material
encontrado en las distintas excavaciones.
Ágora Inferior
Este espacio mide más de cien metros de largo por cien
de ancho y está rodeado de columnas a través de las
cuales pueden verse las tiendas. Es uno de los más
grandes espacios públicos de la ciudad.
Antiguo Teatro
Situado al final de la Vía de Mármol, es el anfiteatro más
grande del mundo, con una capacidad para más de 30.000
espectadores. La primitiva construcción data del siglo III a.
C. aunque no alcanzó su forma definitiva hasta el siglo II
d.C. Este extenso periodo de construcción explica porqué
las gradas, apoyadas en las faldas del monte de Pión, son
helenísticas mientras que las entradas abovedadas son
típicas de los romanos. San Pablo predicó muchas veces
contra los cultos romanos en este anfiteatro que hoy se
utiliza para el gran Festival de Éfeso.
Vía de Arcadino
También conocida como Vía del Puerto, tomó su forma
definitiva durante la época del emperador Arcadio.
Flanqueada por bellas columnas, pedestales de estatuas
perdidas y las entradas de las tiendas, comienza en las
ruinas del Gimnasio del Teatro. Aquí está la antigua Bolsa
de Cereales.
Iglesia de la virgen María
La antigua Bolsa de Cereales se convirtió, en el siglo IV, en
la primera iglesia dedicada a la Virgen María, cuando el
Cristianismo fue adoptado como religión oficial del
Estado. Es uno de los templos históricos más importantes
del cristianismo, pues aquí se reunió el Concilio Ecuménico
en el año 431 y donde fue condenado Nestorianismo.
Templo de Artemisa
Está considerado como una de las siete maravillas del
mundo antiguo. Durante un periodo de más de mil años
fue uno de los principales centros religiosos, políticos y
económicos de Éfeso. Hoy, sólo puede verse una de las
columnas de la antaño magnífica construcción.
ALREDEDORES
La Casa de la Virgen
Históricamente se sabe que Jesús confió el cuidado de su
madre, la Virgen María, a San Juan Evangelista. Este la
trajo a Éfeso. Durante las excavaciones realizadas a
principios del siglo XIX cerca de una de las fuentes
sagradas del Monte Pión, fueron descubiertos los restos de
los cimientos de una antigua casa, con pedazos de carbón
en su hogar. La casa está situada en el mismo sitio donde
cada año los cristianos celebraban las fiestas de la Virgen.
Las pruebas del carbono 14 confirmaron la hipótesis de
que la Virgen había vivido en este lugar pues dataron los
restos en el siglo I d.C. Hoy, sobre la Casa de la Virgen,
hay una iglesia, muy venerada por los cristianos y otras
religiones.
[aleti]Selçuk
Cerca de Éfeso se encuentra esta población, con una
hermosa Basílica, el Museo de Selçuk que guarda muchos
restos de Éfeso.[/aleti]
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