El sermón del monte V

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ENTREMOS EN
TEMA
“El tiempo se ha
cumplido, y el
reino de Dios se ha
acercado.
¡Arrepiéntanse, y
crean en el
evangelio!”
(Marcos 1:15)
PARA
COMPARTIR
ENTRE TODOS
Guía de estudio semanal *** Casas de Bendición
El Sermón del Monte (II)
Las Bienaventuranzas ( Hambre y sed de justicia)
Lección 5
EMPECEMOS COMPARTIENDO
Como hemos visto hasta aquí, las bienaventuranzas van trazando el perfil del
carácter de un verdadero discípulo de Jesucristo.
Este es una persona que reconociendo su pobreza espiritual, vive dependiendo de la
gracia de Dios, a la que accedió por medio de la fe en Jesucristo.
Sabe que su naturaleza lo lleva de continuo al mal, y por eso llora y se lamenta con
un dolor que solo puede consolar el Espíritu Santo quien, por medio del amor y el
perdón de Dios, lo consuela y lleva adelante un proceso de transformación, con el fin
de hacer de el una persona cada día mas parecida a Jesucristo.
Por esto es un hombre, una mujer que mansamente acepta el gobierno de Dios sobre
su vida y es a la vez manso y humilde en sus relaciones con los demás. A raíz de esto
es capaz de ejercer gobierno y autoridad, ya que tiene bajo control sus impulsos y
emociones.
Como se ve a simple vista, esta forma de ser contrasta duramente con los criterios y
maneras que tiene este mundo, ya que las bienaventuranzas muestran como es el
carácter de un habitante del Reino de Dios.
¿DE QUÉ SE TRATA?
Mateo 5: 6 “Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos
serán saciados.”
¿Ha pasado por la experiencia de tener hambre y sed físicas?
¿Explique que pasa con el organismo en esas situaciones?
¿Cual es justicia de la que tenemos que tener hambre y sed?
“Dichoso, feliz
aquél a quien el
Señor ya no acusa
de impiedad, y en
el que no hay
engaño”
(Salmo 32:2)
1. La felicidad
Tal como hemos visto en la introducción, esta cuarta bienaventuranza continua, en
una perfecta secuencia, la idea de Jesús en cuanto al carácter del discípulo.
Jesús esta diciendo que son verdaderamente felices, dichosos los que siente una
profunda necesidad de justicia.
Notemos que no dice: “Felices los que alcanzan la justicia”, sino los que tienen
hambre y sed de ella.
Para Jesús la felicidad es la consecuencia, el resultado de decisiones, elecciones y
acciones justas que uno toma a lo largo de la vida.
Jesús deja asentado un principio que debemos tener en cuenta, ya que el nos librara
del error de buscar la felicidad como un fin, ya que ella es una consecuencia de la
manera en como decidimos vivir la vida. La felicidad no es un bien, un valor que
debemos esforzarnos en alcanzar, ya que es un estado al que llegamos cuando
deseamos, buscamos lo correcto, lo que es justo.
“Integridad y
rectitud me
guarden, porque en
José Eliaschev, un periodista recientemente fallecido, pocos días antes de morir dijo
ti he esperad”.
una frase que confronta y estremece por su contundencia: “Me siento orgulloso, feliz
(Salmo 25:21)
de la decencia con que he vivido” Según Jesús, son felices los que viven con un deseo
intenso de hacer y promover acciones justas.
2. La Justicia
Pareciera ser, a la luz de la realidad, que la justicia plena y total no es algo que el
mundo experimente, ni haya experimentado alguna vez a lo largo de su historia.
Sin embargo las palabras del Señor impulsan a sus seguidores a promover la justicia
en los ámbitos, grandes o pequeños, en los que se muevan.
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Guía de estudio semanal *** Casas de Bendición.
Se dice que Lutero decia a sus seguidores: “Si no pueden convertir al mundo en un
lugar mas santo, por lo menos hagan lo que puedan”
“Conviene que
cumplamos toda
justicia”
(Mateo 3:15)
Para cualquiera de nosotros resulta muy fácil ver y reaccionar a las injusticias que
hay a nuestro alrededor, pero no somos tan prestos ni recios para ver y actuar contra
las que hay en nosotros mismos. Por eso, sin dejar de hacer lo que este a nuestro
alcance para promover la justicia a nuestro alrededor, el hambre y sed de justicia
debería llevarnos a anhelar la justicia primeramente a nosotros.
Dios espera que tengamos hambre y sed de vivir nosotros una vida justa y santa.
Jesús vivió una vida de esa calidad, cumpliendo en todo la justicia que Dios tenia
estipulada en sus mandamientos. Y sobre la base de su ejemplo insto a los suyos a
vivir de esa manera en el mundo. Aunque nuestra salvación no esta basada en los
meritos y justicia personales, con todas las letras mando a sus discípulos que tuvieran
una vida verdaderamente recta, superior aun a los moralistas y religiosos de su época
3. El Hambre y la sed
Tener hambre y sed de justicia es tener deseo de Dios, deseo de su presencia; hambre
de ser mas como El es. Es el pobre de espíritu que llora por su condición, el que
mansamente acepta el gobierno de Dios, y que desea que su justicia se cumpla
“Como el ciervo
primeramente en su vida.
anhela las
corrientes de las
Aunque creo que todo creyente sincero desea vivir una vida agradable delante de
aguas, así te anhelo Dios, no todos tienen hambre de ello. Una cosa es tener sed de Dios, pero otra muy
a ti, oh Dios.”
distinta es sentirse morir por alcanzarlo. Y allí radica la diferencia en el resultado.
(Salmo 42:1)
Cuando el hijo prodigo tuvo hambre fue a buscar las algarrobas que comían los
cerdos, pero cuando sintió morirse de hambre se levanto y volvió a la casa de su
padre (Lucas 15:16-17)
No hay verdadero hambre cuando “picoteamos” las cosas del mundo, cuando
buscamos la felicidad en lo material, en los placeres o en la satisfacción de nuestras
vanidades. Aunque quedamos insatisfechos, seguimos empecinados en la nuestra sin
reconocer que en Jesús esta la verdadera comida “Yo soy el pan de vida. El que a mí
viene nunca tendrá hambre, y el que en mí cree no tendrá sed jamás” (Juan 6:35); “Porque mi
carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida” (Juan 6:55)
4. La promesa
“Busquen el reino
de Dios por encima Jesús asegura que quienes tengan ese deseo intenso de Dios serán saciados, quedaran
de todo lo demás y satisfechos, y como consecuencia de ellos tendrán felicidad verdadera. “Gustad, y ved
que es bueno es el Señor; Dichoso el hombre que confía en El. (Salmo 34:8)
lleven una vida
justa, y él les dará A muchos cristianos que les falta esa hambre, les caben las palabras que Dios dirigió
todo lo que
a su pueblo por medio del profeta: “¿Qué voy a hacer contigo, Efraín? ¿Qué voy a hacer
necesiten”
contigo, Judá? El amor de ustedes es como nube matutina, como rocío que temprano se
(Mateo 6:33)
evapora” (Oseas 6:4). Quien tenga esta inconstancia en su vida, quien viva inclinado a
buscar la felicidad en cosa que no vienen de Dios, nunca será saciado
En el Sermón del monte Jesús promete que toda ansiedad, preocupación y angustia
producida por las necesidades de la vida quedaran satisfechas cuando, en primer
lugar, lo buscamos a el y a la justicia de su Reino.
¿SEÑOR ¿QUÉ
 APLICANDO ESTA VERDAD A NUESTRA VIDA
QUIERES PARA Que sepamos que la dicha verdadera es el resultados del y hambre y la sed de Dios
NOSOTROS
Que recordemos que nuestra vida debe mostrar rectitud e integridad
HOY?
 NUESTRO COMPROMISO
PARA
Orar unos por otros para que tengamos hambre de mas santidad y rectitud
RECORDAR EN Oremos unos por otros para el Reino de Dios y su justicia sean nuestro primer deseo
LA SEMANA
IEB CASA DE BENDICION ** CAPITAN BERMUDEZ
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