La noche de los lápices; Héctor Olivera

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LA NOCHE DE LOS LÔPICES
Inicio:
• Se presentan los personajes principales: Claudio de Acha, Horacio Húngaro, Maria Clara Ciocchini,
Maria Claudia Falcone, Pablo DÃ−az (reaparecido), Francisco López Muntaner y Daniel A. Racero.
• Se reconoce el lugar: La Plata
• Se reconoce la fecha en que está ubicada la pelÃ−cula: 1975-76
• Se plantea el conflicto principal: desaparición de los jóvenes
Desarrollo:
A partir de acá se desarrolla el conflicto central a partir de las acciones de los personajes, y se van sumando
conflictos menores para no llegar a la resolución del central. Como dije antes el conflicto central es la
desaparición de los jóvenes. Los chicos son encerrados en centros clandestinos de detención y sometidos a
la tortura por haber sido subversivos.
Algunos conflictos menores que surgen en la pelÃ−cula son:
• El reclamo de las madres al gobierno por que sus hijos desaparecieron, que luego los militares no les
prestan atención y les dan explicaciones falsas para conformarlos;
• Los militares, que aparecen como antagonistas, actúan para evitar la resolución del conflicto
central;
• El nacimiento del bebé de la madre encerrada, el cuál queda sin resolver;
• Etc.
Desenlace:
El final puede ser abierto o cerrado.
El abierto deja cierta incertidumbre en el espectador que debe sacar sus propias conclusiones para poder
clausurar el relato.
El cerrado, en cambio, es cuando ya no quedan situaciones para resolver.
En esta pelÃ−cula el final puede ser tomado como cualquiera de las dos opciones según el punto de vista:
• HISTà RICO: si se toma la pelÃ−cula como los hechos ficticios de lo que pasó en la época, se
puede decir que el final es cerrado, ya que, seguramente, el autor quiso ser fiel a los acontecimientos
sucedidos.
• CINEMATOGRÔFICO: si se toma a la pelÃ−cula como una obra cinematográfica, sin que haya
sucedido en la historia, se puede decir que es un final abierto porque los chicos siguieron
desaparecidos, menos uno Pablo DÃ−az. A los demás los dejaron encerrados en los centros
clandestinos de detención sin saber cual fue el final de cada uno.
Caracterización de los personajes:
• Protagonistas: Jóvenes: - Claudio de Acha
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- Horacio Húngaro
- Maria Clara Ciocchini
- Daniel A. Racero
- Maria Claudia Falcone
- Pablo DÃ−az (reaparecido)
-Francisco López Muntaner
Todos estos chicos eran encabezadotes del movimiento que se hizo para poder obtener el boleto estudiantil en
la época, que luego iban a ser secuestrados por los militares porque los consideraban subversivos.
-Antagonistas: - Militares: Actúan en la pelÃ−cula secuestrando y torturando a los
chicos.
- Padres de los chicos: Actúan en la pelÃ−cula tratando de saber donde estaban los hijos si estaban vivos o
muertos, etc.
Protagonismo colectivo:
A pesar de haber distinción en los personajes, sus ideas son las mismas; y por eso se podrÃ−a hablar de un
protagonista colectivo.
Procedimientos técnicos y su significación:
El clÃ−max se crea mostrando un plano medio y/o general tranquilo; y de repente explota el conflicto central.
Un ejemplo claro en esta pelÃ−cula es cuando se muestra a los chicos durmiendo y de repente entran los
militares en la casa para secuestrarlo.
Movimientos: Al principio, con las escenas tranquilas se usaba la cámara fija con algún paneo. Pero
después usa la cámara móvil proporcionando más detalles con el Steady Cám.
Tamaño: Se cambia permanentemente el tamaño en las escenas de clÃ−max con velocidad. En as escenas
de cautiverio se usa el 1º plano, porque se puede mostrar mucho mejor la parte emocional del personaje.
Duración: En las escenas de clÃ−max la duración de los planos es mucho mas cortos que en las tranquilas,
ya que muestran muchas imágenes juntas para que logre crearle el verdadero clÃ−max.
Angulaciones: Adquieren significación en las escenas de cautiverio. Se usa el picado, porque los personajes
parecen más pequeños de lo que son, para que se pueda expresarse más lo psicológico del personaje.
Banda de sonido:
La banda de sonido que aparece en la pelÃ−cula es “Sui Generis”, la banda de rock que era escuchada por los
jóvenes en ese momento de la historia. Las canciones que aparecen, que me acuerdo, son rasguña las
piedras, necesito, canción para mi muerte, etc.
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Rasguña las piedras
Sui Generis.
Detrás de las paredes
que ayer te han levantado
te ruego que respires todavÃ−a.
Apoyo mis espaldas y espero que me abraces
atravesando el muro de mis dÃ−as.
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mÃ−.
Apenas perceptibles, escucho tus palabras
se acercan las bandas de rock and roll
y sacuden un poco,
las paredes gastadas
y siento las preguntas de tu voz.
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mÃ−.
Y si estoy cansado de gritarte
es que sólo quiero despertarte.
Y por fin veo tus ojos
que lloran desde el fondo
y empiezo a amarte con toda mi piel.
Y escarbo hasta abrazarte
y me sangran las manos
pero qué libres vamos a crecer
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mÃ−.
Y rasguña las piedras,
y rasguña las piedras.
y rasguña las piedras hasta mÃ−
Canción para mi muerte
Sui Generis.
Hubo un tiempo que fue hermoso
y fui libre de verdad,
guardaba todos mis sueños
en castillos de cristal.
Poco a poco fui creciendo,
y mis fábulas de amor
se fueron desvaneciendo
como pompas de jabón.
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Te encontraré una mañana
dentro de mi habitación
y prepararás la cama
para dos.
Es larga la carretera
cuando uno mira atrás
vas cruzando las fronteras
sin darte cuenta quizás.
Tomate del pasamanos
porque antes de llegar
se aferraron mil ancianos
pero se fueron igual.
Te encontraré una mañana
dentro de mi habitación
y prepararás la cama
para dos.
Quisiera saber tu nombre
tu lugar, tu dirección
si te han puesto teléfono,
también tu numeración.
Te suplico que me avises
si me vienes a buscar,
no es porque te tenga miedo,
sólo me quiero arreglar.
Te encontraré una mañana
dentro de mi habitación
y prepararás la cama
para dos.
PerÃ−odo histórico:
La dictadura militar en Argentina
24 de marzo de 1976 - 10 de diciembre de 1983
El 24 de marzo de 1976 ocurrió lo que muchos esperaban: Isabel Perón fue detenida y trasladada a
Neuquén. La Junta de Comandantes asumió el poder, integrada por el Teniente Gral. Jorge Rafael Videla,
el Almirante Eduardo Emilio Massera y el Brigadier Gral. Orlando R. Agosti. Designó como presidente de
facto a Jorge Rafael Videla. Dispuso que la Armada, el Ejército y la Fuerza Aérea compondrÃ−an el
futuro gobierno con igual participación. Comenzó el audodenominado "Proceso de Reorganización
Nacional".
José MartÃ−nez de Hoz fue designado ministro de EconomÃ−a y, el 2 de abril, anunció su plan para
contener la inflación, detener la especulación y estimular las inversiones extranjeras.
La gestión de MartÃ−nez de Hoz, en el contexto de la dictadura en que se desenvolvió, fue totalmente
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coherente con los objetivos que los militares se propusieron.
Durante este perÃ−odo, la deuda empresaria y las deudas externas pública y privada se duplicaron. La deuda
privada pronto se estatizó, cercenando aún más la capacidad de regulación estatal.
Con ese clima económico, la Junta Militar impuso el terrorismo de Estado que, fuera de enfrentar las
acciones guerrilleras, desarrolló un proyecto planificado, dirigido a destruir toda forma de participación
popular. El régimen militar puso en marcha una represión implacable sobre todas las fuerzas
democráticas: polÃ−ticas, sociales y sindicales, con el objetivo de someter a la población mediante el terror
de Estado para instaurar terror en la población y asÃ− imponer el "orden", sin ninguna voz disidente. Se
inauguró el proceso autoritario más sangriento que registra la historia de nuestro paÃ−s. Estudiantes,
sindicalistas, intelectuales, profesionales y otros fueron secuestrados, asesinados y "desaparecieron". Mientras
tanto, mucha gente se exilió.
Algunas acciones del nuevo gobierno:
Suspende la actividad polÃ−tica
Suspende los derechos de los trabajadores.
Interviene los sindicatos.
ProhÃ−be las huelgas.
Disuelve el Congreso.
Disuelve los partidos polÃ−ticos.
Destituye la Corte Suprema de Justicia.
Interviene la CGT.
Interviene la Confederación General Económica (CGE).
Suspende la vigencia del Estatuto del Docente.
Clausura locales nocturnos.
Ordena el corte de pelo para los hombres.
Quema miles de libros y revistas considerados peligrosos.
Censura los medios de comunicación.
Se apodera de numerosos organismos.
La censura
Comunicado N° 19, 24/03/76
Se comunica a la población que la Junta de Comandantes Generales ha resuelto que sea reprimido con la
pena de reclusión por tiempo indeterminado el que por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare
comunicados o imágenes provenientes o atribuidas a asociaciones ilÃ−citas o personas o grupos
notoriamente dedicados a actividades subversivas o al terrorismo. Será reprimido con reclusión de hasta
diez años, el que por cualquier medio difundiere, divulgare o propagare noticias, comunicados o
imágenes, con el propósito de perturbar, perjudicar o desprestigiar las actividades de las Fuerzas
Armadas, de Seguridad o Policiales. (Diario "La Prensa", 24 de marzo de 1976).
Los "subversivos"
El término "subversión" englobaba a las organizaciones guerrilleras -prácticamente ya extinguidas en
marzo de 1976- pero también a los activistas o simpatizantes de cualquier movimiento de protesta o
crÃ−tica social: obreros, universitarios, comerciantes, profesionales, intelectuales, sacerdotes, empresarios y
más... No hubo "errores" ni "excesos", sino un plan deliberado. (Historia Visual de la Argentina
contemporánea, ClarÃ−n, El "Proceso" Militar).
La guerra sucia
La "desaparición" fue la fórmula más siniestra de la "guerra sucia": el "objetivo" era secuestrado
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("chupado") por un comando paramilitar ("grupo de tareas" o "patota") donde, convertido en un número y
sin ninguna garantÃ−a legal, quedaba a merced de sus captores. La desaparición de personas fue un
programa de acción, planificada con anticipación, estableciéndose los métodos por los cuales llevarlo
a la práctica: arrojando a los "desaparecidos" al RÃ−o de la Plata (previa aplicación de sedantes) desde
aviones o helicópteros militares y en fosas comunes; fusilamientos y ocultamiento de cadáveres, sin
ningún tipo de identificación.
La tortura
Todos estaban incluidos en la categorÃ−a de "enemigos de la nación". La metodologÃ−a implementada
consistió en la desaparición de personas, las cuales en realidad eran llevadas a centros clandestinos de
detención, operados por las FFAA., donde se los sometÃ−a a interrogatorios basados en tormentos fÃ−sicos.
Los campos de detención
Se levantaron centros clandestinos de detención y torturas. En estos laboratorios del horror se detenÃ−a, se
torturaba y se asesinaba a personas. Se encontraban en el propio centro de las ciudades del paÃ−s, con
nombres tristemente famosos, como la ESMA, el Vesubio, El Garage Olimpo, El Pozo de Banfield o La Perla.
Existieron 340 distribuidos por todo el territorio. Locales civiles, dependencias policiales o de las propias
fuerzas armadas fueron acondicionados para funcionar como centros clandestinos. Estas cárceles
clandestinas tenÃ−an una estructura similar: una zona dedicada a los interrogatorios y tortura, y otra, donde
permanecÃ−an los secuestrados. Ser secuestrado o "chupado", según la jerga represora, significaba ser
fusilado o ser arrojado al rÃ−o desde un avión o helicóptero.
Los desaparecidos
Debido a la naturaleza, una desaparición encubre la identidad de su autor. Si no hay preso, ni cadáver, ni
vÃ−ctima, entonces nadie presumiblemente es acusado de nada. (AmnistÃ−a Internacional, en su informe
sobre la desaparición de personas por motivos polÃ−ticos).
Hubo miles de desaparecidos: la Conadep constató más de 9.000 casos. Los organismos de derechos
humanos hablan de más de 30.000.
La noche de los lápices (16/9/76)
La operación conocida como la “Noche de los lápices”, que se desarrolló entre agosto y octubre de 1976,
implicó el secuestro y desaparición de estudiantes secundarios de la ciudad de La Plata, que habÃ−an
luchado en defensa de un boleto estudiantil.
Madres de Plaza de Mayo
El grupo Madres de Plaza de Mayo nació en 1977, integrado precisamente por madres de desaparecidos,
cuya lista engrosaron también algunas de sus fundadoras. Se convirtieron en el más activo sector de
oposición al gobierno.
Conclusión personal:
La pelÃ−cula demuestra la diferencia entre pedir las cosas en libertad y en democracia, donde el derecho a
reclamar es reconocido por las autoridades y hacerlo en un régimen de intolerancia donde cualquier
reclamo era interpretado como una amenaza y reprimido brutalmente.
Quienes nunca vivimos en un régimen de facto, después de ver la pelÃ−cula podemos entender cuan
importantes son las libertades que tenemos y que nunca valoramos en su justa medida
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