administrando justicia, en nombre del pueblo soberano del ecuador

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“ADMINISTRANDO JUSTICIA, EN NOMBRE DEL PUEBLO SOBERANO DEL
ECUADOR, Y POR AUTORIDAD DE LA CONSTITUCIÓN Y LAS LEYES DE LA
REPÚBLICA, LA SALA LABORAL DE LA CORTE NACIONAL DE JUSTICIA”
JUICIO No. 100-2011
JUEZA PONENTE: DOCTORA MARIA DEL CARMEN ESPINOZA VALDIVIEZO
CORTE NACIONAL DE JUSTICIA. SALA DE LO LABORAL.
JUICIO No. 100-2011
Quito, 11 de abril de 2013, las 11h00.
VISTOS: Practicado el sorteo de causas, e integrado legalmente este Tribunal,
avocamos conocimiento del proceso en nuestra calidad de Juezas y Juez de la
Sala de lo Laboral de la Corte Nacional de Justicia.
1. ANTECEDENTES: Rosa Auleria Romero Romero, inconforme con la
sentencia dictada por la Sala de lo Laboral, Niñez y Adolescencia de la Corte
Provincial de Justicia de Loja, que revoca la pronunciada por el Juez de origen,
y declara improcedente la acción deducida, dentro del juicio que sigue en contra
del Instituto Nacional de la Niñez y la Familia “INNFA”, y el Estado ecuatoriano,
oportunamente interpone recurso de casación. Siendo su estado el de resolver,
para hacerlo se considera:
2. COMPETENCIA: Este Tribunal es competente para conocer y resolver en
materia de casación, en virtud de lo dispuesto en los Arts. 184 de la Constitución
de la República, 172 en relación con el 191 de Código Orgánico de la Función
Judicial, 1 de la Ley de Casación, y 613 del Código del Trabajo.
3. NORMAS DE DERECHO INFRINGIDAS, Y
CAUSAL ALEGADA: 3.1 La
recurrente estima que en el fallo, se han infringido las siguientes normas o
disposiciones legales: el Art. 326 numeral 2 y 3 de la Constitución Política del
Ecuador. El Art. 4 y 7 del Código de Trabajo, todas ellas relacionadas con la
irrenunciabilidad de derechos del trabajador y el principio de aplicación más
favorable. El Mandato Constituyente 4 inciso segundo. Y la clausula 8 del
Décimo Contrato Colectivo de Trabajo celebrado entre INNFA y CETINNFA,
fundamenta su recurso en la causal primera del Art. 3 de la Ley de Casación,
que dice: “… errónea interpretación de normas de derecho, incluyendo los
precedentes jurisprudenciales obligatorios, en la sentencia o auto, que hayan
sido determinantes de su parte dispositiva”. 3.2 FUNDAMENTOS DEL
RECURSO: Afirma la casacionista, que la sentencia dictada por los Señores
Jueces Provinciales, parte del error de que el INFA le ha reconocido como
indemnización la cantidad de $60,000.00, cuando en realidad y conforme el acta
de finiquito, únicamente recibió USD 53.484,39, es decir por debajo del monto
establecido en el Mandato 4 para el caso de indemnizaciones por despido
intempestivo; añade que en este documento agregado al proceso, se detalla la
liquidación de haberes con los ingresos y egresos, omitiéndose la cantidad que
como dirigente sindical le correspondía. Por lo que, esta indemnización también
debió ser considerada en el monto total, para luego de restar el valor de los 6
meses que corresponden al Comité, y calculado el impuesto a la renta, sumar a
este valor el anticipo extraordinario, lo que da el total de los egresos, y luego
restar del monto total de sus ingresos; y, si este valor superaba los 300 salarios
básicos unificados del trabajador privado, pagarle solo hasta los SESENTA MIL
DOLARES, en estricto cumplimiento del Mandato 4, lo cual no ha ocurrido,
vulnerando sus derechos laborales constantes de la normas invocadas, y
causándole un perjuicio económico
4. CONSIDERACIONES ACERCA DEL RECUSO DE CASACION: 4.1 La
casación reviste la forma de una verdadera demanda, que se interpone contra
las sentencias o autos que pongan fin a un proceso de conocimiento. En este
sentido está sujeta a un rigor técnico, a una lógica jurídica especial, tanto en el
planteamiento como en la fundamentación, acorde con lo que establezca la ley y
la jurisprudencia en materia procedimental, que al incumplirse impide el estudio
de fondo del recurso.
La casación se caracteriza por ser un recurso:
extraordinario por cuanto ataca la cosa juzgada de la sentencia dictada por el
tribunal de alzada. Esencialmente formal, pues para que prospere requiere el
cumplimiento estricto de las disposiciones de la ley. No es un recurso contra el
proceso sino contra la sentencia ejecutoriada y sus efectos. El principal objetivo
de la casación es conseguir que la autoridad jurisdiccional al resolver, ajuste sus
actos al ordenamiento jurídico vigente. Su función no es enmendar el agravio o
perjuicio inferido a los particulares con la resolución dictada, o la vulneración del
interés privado, cuanto atender a la recta, verdadera, general y uniforme
aplicación de la Constitución, la ley, las doctrinas legales y jurisprudenciales
obligatorias, de manera que garanticen la seguridad jurídica, pilar fundamental
en el que se sustenta el Estado Constitucional de Derechos y Justicia, la
igualdad de los ciudadanos ante la ley, y la unificación de los criterios
jurisprudenciales a través del desarrollo de precedentes fundamentados en fallos
de triple reiteración. Solo en forma secundaria la casación defiende el interés
privado, pues su misión primordial es enmendar el arbitrio, abuso, exceso, o
agravio inferido por la sentencia al ordenamiento jurídico del Estado. 4.2 En la
especie, las infracciones se las formula bajo el amparo de la causal primera del
Art. 3 de la Ley de Casación; encontrándose relacionada con los vicios o errores
in iudicando, o violación directa de normas de derecho, o precedentes
jurisprudenciales, es decir infracción específica de la norma sustantiva, que se
produce cuando en las conclusiones sobre la verdad de los hechos concretos
objeto del contradictorio, en el proceso de subsunción de los mismos, no se
aplica, se aplica indebidamente, o se interpreta en forma errada las normas de
derecho que regulan el caso. Esta causal parte del presupuesto, que el tribunal
de instancia llegó a conclusiones coherentes y acertadas respecto de los
hechos, no así del derecho, por error de juicio del juzgador que provoca la
violación de fondo de una norma de derecho. Con esta causal lo que se
pretende es garantizar el contenido esencial de las normas que integran el
sistema jurídico de un Estado, en beneficio de la seguridad jurídica de la que
trata el Art. 82 de la Constitución de la República, impidiendo que al aplicar o
interpretar las normas de derecho en consonancia con la Constitución de la
República, se distorsione el espíritu que el legislador tuvo al momento de su
creación. Se trata entonces de enmendar los errores de derecho en los que
pueden incurrir los jueces de instancia, y que son determinantes de la parte
dispositiva del fallo.
5.
ANALISIS
DEL
CASO
CONCRETO
EN
RELACION
A
LAS
IMPUGNACIONES FORMULADAS. 5.1. Sostiene la recurrente, que la sentencia
pronunciada por los Jueces de instancia, contiene un error en cuanto al monto
de los valores entregados por concepto de indemnizaciones reconocidas y
recibidas, y que constan del acta de finiquito; que este error radica en el hecho
de afirmar, que el INNFA le ha reconocido a su favor la cantidad de $ 60.000,00,
cuando en realidad lo que recibió fueron $ 53.484,39, es decir un monto menor
al establecido en el Mandato 4, lo que según indica es determinante en la
decisión de la causa, pues en el acta de finiquito lo que le correspondió, sin
considerar la indemnización como dirigente sindical, de acuerdo con la cláusula
8 del Décimo Contrato Colectivo, fue $ 61.500,76. Por lo que para saber a
cuanto ascienden las indemnizaciones que le corresponden, se debió primero
sumar todos los ingresos, y luego restar los egresos, situación que no ha
ocurrido en su caso, vulnerando sus derechos laborales. 5.2 El aspecto central
de su acusación nos remite a verificar, si efectivamente y como consecuencia de
lo anterior, existe la errónea interpretación de las normas constitucionales y
legales alegadas por la casacionista en su recurso, al amparo de la causal
primera del art. 3 de la Ley de Casación, normas cuyo texto hacen referencia a
los principios que gobiernan el derecho al trabajo como son: el de
irrenunciabilidad e intangibilidad, y el de aplicación mas favorable en caso de
duda sobre el alcance de dichas normas, (Artículos 326 numerales 2 y 3 de la
Constitución de la República, y 4 y 7 del Código del Trabajo); el monto máximo
de las indemnizaciones por despido; y, la prohibición a toda autoridad, de
ordenar el pago de uno mayor al fijado, ni aún a título de derecho adquirido,
consignado en el Art. 1 inciso segundo del Mandato Constituyente N° 4; y, la
clausula 8 del Décimo Contrato Colectivo de Trabajo del INNFA - CETINNFA,
que fija una indemnización adicional para los dirigentes sindicales, equivalente a
la remuneración de 18 meses, de los cuales seis meses se entregará al
CETINNFA. 5.3 El Mandato Constituyente No. 4 que se cita como infringido, en
su Art. 1 inciso segundo, textualmente dice: "… Las indemnizaciones por despido
intempestivo, del personal que trabaja en las instituciones señaladas en el
artículo 2 del Mandato No. 2, aprobado por la Asamblea Constituyente el 24 de
enero de 2008, acordados en contratos colectivos, actas transaccionales, actas
de finiquito o cualquier otra forma de acuerdo o bajo cualquier denominación,
que estipule el pago de indemnizaciones, bonificaciones, o contribuciones por
terminación de relaciones individuales de trabajo, bajo la figura de despido
intempestivo, no podrán ser superiores a trescientos (300) salarios básicos
unificados del trabajador privado…". El inciso tercero de este mismo artículo,
establece la prohibición de ordenar el pago "… bajo la figura de despido
intempestivo por un monto superior al establecido en el inciso anterior…".
Mandato que se dicta en consideración a que, la contratación colectiva en el
sector público, si bien es un derecho de los trabajadores, no puede generar
privilegios y abusos en el pago de indemnizaciones
por terminación de las
relaciones laborales, ni atentar contra el principio de igualdad de los ciudadanos
ante la ley, pues los recursos públicos que están comprometidos para el efecto,
en cuanto el Estado asume la calidad de empleador, pertenecen a todos los
ciudadanos de este país, por lo que el establecimiento de límites o regulaciones
al respecto, no atentan en contra de este derecho garantizado por la legislación
nacional e internacional; al contrario, con esta clase de reclamos, lo que se
pretende es desatender uno de los deberes y responsabilidades que la
Constitución impone a todos los ciudadanos ecuatorianos, cual es, promover el
bien común, anteponiendo el interés general al particular conforme el buen vivir,
(Art. 83 7. de la Constitución). De ahí que, en el interés de precautelar la equidad
laboral, se limitaron tanto en los contratos colectivos de trabajo, como en las
liquidaciones por terminación de la relación laboral, los privilegios y beneficios
desmedidos de ciertos grupos, que en sus regulaciones contractuales atentaban
contra el bien común y el interés general, o el de los propios trabajadores;
habiéndose establecido topes máximos en indemnizaciones y liquidaciones en
las instituciones del sector público, empresas públicas estatales, organismos
seccionales o en las entidades de derecho privado en las que bajo cualquier
denominación, naturaleza o estructura jurídica, el Estado o sus instituciones
tienen participación accionaria mayoritaria y/o aportes indirectos de recursos
públicos. 5.4 Ahora bien, en el caso que conocemos, al contrastar la sentencia
dictada, con el ordenamiento jurídico vigente a esa fecha, y la realidad de las
actuaciones procesales, en relación a las impugnaciones presentadas, tenemos:
que si bien conforme analiza el Tribunal de instancia en el considerando
“QUINTO” del fallo, la recurrente habría tenido derecho a que se le cancele en
forma adicional el valor correspondiente a diez y ocho meses de remuneración
que equivalen a USD 16.525,26, conforme el contrato colectivo, no obstante, a
esa fecha, entro en vigencia el mencionado Mandato Constituyente, cuyo
objetivo conforme lo señalamos, fue poner límite a este tipo de indemnizaciones,
por lo que si en el caso de la actora de acuerdo al acta de finiquito que corre de
fs. 3 a 6 del cuaderno de primera instancia, la suma de las indemnizaciones sin
considerar este rubro, alcanzó ya a $ 61.500,76, siendo el límite 60.000,00, no
tenía sentido incluirle otra indemnización por mas derecho que le asista. En
consecuencia como acertadamente razona el Tribunal de instancia, la
demandante ha sido satisfecha a cabalidad en los derechos que le
corresponden, con los límites fijados por el marco legal vigente a esa fecha, sin
que el Tribunal de instancia haya incurrido en ningún error de interpretación, que
conlleve renuncia ni limitación de sus derechos, como tampoco se ha presentado
duda alguna, respecto a la forma de aplicar esta normativa. De lo expuesto mas
bien podemos concluir, que la pretensión de la casacionista al interponer este
recurso, es obtener el pago liquido de 60.000, sin descuentos, pues de acuerdo
a su particular punto de vista, los mismos debían aplicarse al exceso de este
valor, situación que resulta un absurdo, por ser contrario al espíritu del Mandato
en cuestión; siendo así se desecha por improcedente este cargo a la sentencia.
6. DECISION EN SENTENCIA: Por lo expuesto el Tribunal de la Sala de lo
Laboral de la Corte Nacional de Justicia, integrado para resolver este caso,
“ADMINISTRANDO JUSTICIA EN NOMBRE DEL PUEBLO SOBERANO DEL
ECUADOR Y POR AUTORIDAD DE LA CONSTITUCION Y LEYES DE LA
REPUBLICA”, al rechazar el recurso interpuesto, no casa la sentencia dictada
por la Sala de lo Laboral, Niñez y adolescencia de la Corte Provincial de Justicia
de Loja, el 15 de noviembre de 2010; las 14h38. Sin Costas ni multa. Con el
ejecutorial devuélvase el proceso al Tribunal de origen. Notifíquese.f) Dra. María
del Carmen Espinoza Valdiviezo JUEZA NACIONAL, Dra. Paulina Aguirre
Suárez, JUEZA NACIONAL, Dr. Wilson Merino Sánchez, JUEZ NACIONAL.
Dr. Oswaldo Almeida Bermeo Secretario Relator.-
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