PDF

Anuncio
Documento descargado de http://www.elsevier.es el 16/11/2016. Copia para uso personal, se prohíbe la transmisión de este documento por cualquier medio o formato.
Psiq Biol. 2013;20(3):55–56
Psiquiatría Biológica
www.elsevier.es/psiquiatriabiologica
Resumen de artículo premiado
Sueño de corta duración y comportamiento suicida: un estudio
transversal
Blasco-Fontecilla H, Alegría AA, Lopez-Castroman J, Legido-Gil T,
Saiz-Ruiz J, de León J, Baca-García E. Short self-reported sleep duration and suicidal behavior: A cross-sectional study. J Affect Disord.
2011;133:239-46.
El suicidio es un problema de salud pública mundial de primer orden y la causa de un millón de muertos cada año a escala
mundial1 . Por otra parte, los problemas de sueño son frecuentes. En Estados Unidos, el 16-25% de la población general tiene
algún tipo de perturbación del sueño2 . Los problemas del sueño
se han asociado con una elevada mortalidad3,4 , con problemas
médicos5–8 , con trastornos psiquiátricos9–12 y con elevadas tasas
de suicidio2,11,13–16 , incluso de manera independiente de los trastornos psiquiátricos13,17 .
Uno de los aspectos que menos se ha estudiado en la relación
entre los trastornos del sueño y la conducta suicida es precisamente
el de las características de la conducta suicida (p. ej., intencionalidad, letalidad, riesgo). Por ello, se realizó un estudio que pretendía:
1) comparar, tras estratificar por sexo, la prevalencia de «dormir
pocas horas» (menos de 6 h) en los sujetos que habían intentado
el suicidio con 2 grupos control, pacientes ingresados sin antecedentes personales de conducta suicida y controles sanos (donantes
de sangre); 2) identificar variables clínicas asociadas con un riesgo
incrementado de dormir menos de 6 h/día en sujetos con intentos
de suicidio, y 3) establecer la relación entre dormir poco (< 6 h) y
la severidad y riesgo de la conducta suicida entre los sujetos que
habían intentado el suicidio. Nuestra hipótesis de partida era que
dormir poco podría ser un marcador de intencionalidad, letalidad
y riesgo de conducta suicida.
Para comprobar nuestra hipótesis, comparamos una muestra
de 434 sujetos (289 mujeres y 145 hombres) que fueron valorados por un intento de suicidio en el servicio de urgencias de
2 hospitales madrileños entre 1999 y 200318,19 , con 83 (52 hombres
y 31 mujeres) ingresados en la unidad de hospitalización breve y
que no tenían antecedentes de conducta suicida, y 509 (201 mujeres
y 308 hombres) controles sanos de esos mismos hospitales.
En relación con nuestros 3 objetivos, los resultados fueron:
Primer objetivo (prevalencia de dormir poco en casos y controles): la prevalencia de dormir poco entre los controles sanos, los
pacientes psiquiátricos ingresados y los sujetos con conducta suicida fue del 9, del 23 y del 37%, respectivamente. Las regresiones
logísticas establecieron como factores de riesgo para dormir poco
el estar diagnosticado de un episodio depresivo mayor (␹2 = 4,99,
df = 1, p = 0,025), y ser ≥ 65 años (␹2 = 24,54, df = 1, p < 0,001).
Respecto al segundo objetivo (factores relacionados con dormir
poco en los sujetos que habían intentado el suicidio), la presencia
1134-5934/$ – see front matter
http://dx.doi.org/10.1016/j.psiq.2013.09.002
de un episodio depresivo mayor y de un trastorno generalizado del
desarrollo aumentaban la probabilidad de dormir poco.
Finalmente, respecto a la posible relación de las características del intento de suicidio con dormir poco, varias variables
relacionadas con una mayor gravedad de la conducta suicida se
relacionaban con dormir poco en las mujeres que habían intentado
el suicidio.
El hallazgo más interesante de la presente investigación es precisamente el que relaciona la letalidad de la conducta suicida con el
género femenino. Es decir, aunque nuestro estudio señala que los
hombres que intentan el suicidio tienen más probabilidades de dormir poco (<6 h/día), este factor (dormir poco) parece ser marcador
de intencionalidad, severidad y riesgo de la conducta suicida solo en
mujeres. Estos resultados resaltan la importancia de implementar
medidas preventivas entre los que presentan conductas suicidas.
Así, la detección y el tratamiento de los trastornos del sueño en
las mujeres podría reducir el riesgo y la gravedad de las conductas
suicidas.
Bibliografía
1. Mann JJ, Apter A, Bertolote J, Beautrais A, Currier D, Haas A, et al. Suicide prevention strategies: A systematic review. JAMA. 2005;294:2064–74.
2. Wojnar M, Ilgen MA, Wojnar J, McCammon RJ, Valenstein M, Brower KJ. Sleep
problems and suicidality in the National Comorbidity Survey Replication. J Psychiatr Res. 2009;43:526–31.
3. Kripke DF, Garfinkel L, Wingard DL, Klauber MR, Marler MR. Mortality associated with sleep duration and insomnia. Arch Gen Psychiatry. 2002;59:
131–6.
4. Tamakoshi A, Ohno Y. Self-reported sleep duration as a predictor of all-cause
mortality: Results from the JACC study. Japan Sleep. 2004;27:51–4.
5. Buxton OM, Pavlova M, Reid EW, Wang W, Simonson DC, Adler GK. Sleep
restriction for one week reduces insulin sensitivity in healthy men. Diabetes.
2010;59:2126–33.
6. Cappuccio FP, Taggart FM, Kandala NB, Currie A, Peile E, Stranges S, et al.
Meta-analysis of short sleep duration and obesity in children and adults. Sleep.
2008;31:619–26.
7. Chandola T, Ferrie JE, Perski A, Akbaraly T, Marmot MG. The effect of short
sleep duration on coronary heart disease risk is greatest among those with
sleep disturbance: A prospective study from the Whitehall II cohort. Sleep.
2010;33:739–44.
8. Stang A, Moebus S, Mohlenkamp S, Erbel R, Jockel KH. Gender-specific associations of short sleep duration with prevalent hypertension. Hypertension.
2008;51:e15–6, réplica del autor e7.
9. Breslau N, Roth T, Rosenthal L, Andreski P. Sleep disturbance and psychiatric
disorders: A longitudinal epidemiological study of young adults. Biol Psychiatry.
1996;39:411–8.
10. Gillin JC. Are sleep disturbances risk factors for anxiety, depressive and addictive
disorders? Acta Psychiatr Scand Suppl. 1998;393:39–43.
11. Goldstein TR, Bridge JA, Brent DA. Sleep disturbance preceding completed suicide in adolescents. J Consult Clin Psychol. 2008;76:84–91.
12. Sjostrom N, Waern M, Hetta J. Nightmares and sleep disturbances in relation to
suicidality in suicide attempters. Sleep. 2007;30:91–5.
13. Agargun MY, Besiroglu L. Sleep and suicidality: Do sleep disturbances predict
suicide risk? Sleep. 2005;28:1039–40.
14. Liu X, Buysse DJ. Sleep and youth suicidal behavior: A neglected field. Curr Opin
Psychiatry. 2006;19:288–93.
Documento descargado de http://www.elsevier.es el 16/11/2016. Copia para uso personal, se prohíbe la transmisión de este documento por cualquier medio o formato.
56
Resumen de artículo premiado
15. Nrugham L, Larsson B, Sund AM. Specific depressive symptoms and disorders
as associates and predictors of suicidal acts across adolescence. J Affect Disord.
2008;111:83–93.
16. Sabo E, Reynolds CF, Berman 3rd SR, Kupfer D.J. Sleep, depression, and suicide.
Psychiatry Res. 1991;36:265–77.
17. Bernert RA, Joiner Jr TE, Cukrowicz KC, Schmidt NB, Krakow B. Suicidality and
sleep disturbances. Sleep. 2005;28:1135–41.
18. Blasco-Fontecilla H, Baca-Garcia E, Dervic K, Perez-Rodriguez MM, LopezCastroman J, Saiz-Ruiz J, et al. Specific features of suicidal behavior in
patients with narcissistic personality disorder. J Clin Psychiatry. 2009;70:
1583–7.
19. Blasco-Fontecilla H, Baca-Garcia E, Dervic K, Perez-Rodriguez MM, SaizGonzalez MD, Saiz-Ruiz J, et al. Severity of personality disorders and suicide
attempt. Acta Psychiatr Scand. 2009;119:149–55.
Descargar