Etica del gobernante

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ETICA DEL GOBERNANTE
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Pedro Pablo Pena
~lotta•
En nin¡pmo ele ki,> escrit(J.~ de Maquia•<'lo r:m·m;rramm el prindp10
ctm qtt« se le :.u efe idMiifkar El fin juslifica los medios. E!lo e,
cierto, Pero también nQ es men(>s ~icrro qu~ .w ra;onumie1110
conduce in~xorabiemerue <1 esw conciusiún y 11 su juu(flcución:
pues, ciammente po,)'tu/a que el criterio dirl!ctil•o di! la acción es el
resultado: ·o sea, el f in que se persigue:. Naturalmell/(' es ra:onab!e
)' prudente que quien se propone un comelido detennina que
medios idáneos debe· emplear. Y aqut es donc/1! vsrribt1la 1/Ficid/ld
de la acción, mrb:ime cuando está de por medio la ¡~erso1w humana,
•
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ron todo el complejo de derechos y qbligaciones,
•
(">róx imanh.:.Hk', -..~n los maJst•s <Je mayo
y ju njo , se c~ k' branin dos ;lrtivcrs:l rios de
Nicolás de Maq uiav~lo : <'1 3 tic mayo, su
nacin1ie11t0 en Flore ncia. <Id malrimonio
<k messer Bernardo de Maqu iavelo .
<lo~tor ~ ~~ leyes y h ábil j urista. ton doiia
llarto lomc~1 t k• Ncll i. dmua cu lta d~ la SO·
d~Jad floren tina y composi rora tk rimas;
el 21 de ju nio. su mu~rtt', acaecida ~n su
lilisma dudad na ta l. en 15~7.
"'
Doctor en Derecho y Cit=ncias
Maquwvdo
s i.:-mprt~
será una figu ra
aétual. no la nto porqu,• sus i<kas políticas
('JlCIICIHre n un
~co t:o nt~mporáneo
para
nowdosas experkncias. cuan to por las
1:in:unstandas de q ttL' ellas continúan
prestándose a m ült ip les y contrarias
opiniones. Los principios y consejos que
dio ;t i f'¡·(nc ip~ no los inven tó, sino que
los sistemat izó de las c ualidades y ten·
dencia> pro pias de la natura leza humana :
Polit lca~.
Autor de varias obras de Derecho, t!ntte otras·
Maq!Jiuvdo y la Doctrina d c.• 1::1 Prt'ncipt•, proyección N1 Hegttl y loJ Fascismos. Maquiavelo .~· c-.' Esrado Modf!rno. Catedr:it ico de Derecho Constitucional y de. Cultura y Filoso ·
ffa de.J Sistema Democrático. Miembro de la Dlvisibn de Investigaciones Científicas de la
Universidad ~il ítar.
f n v~.-~l l)! l tlón
y DesarroUo Soci:d, Bogmá (CoU VQ. Il NQ. J Enero ·At:ri1· 1991
25
ambició n. ~goísmo. violencia, sed de dominio, pod~r. etc. Es1a razón ha conducido a muchos analistas políricos a pensar
que el maquiavelismo 1 es anterior a Ma·
q uiavelo y que a él sólo se k acr~dira el
hecho de haber e levado a nivel de docrri·
na po i itica lo q ue ames e ra solo u n
mé tod o de ¡,tO bi~rno. Por consiguie n te.
según la t~oría de estos amll istas. el
maquiol'el/sm o " no es de hoy ni de ayer.
no es siquiera u n invemo d e Maquim•elo,
al qu<' no debe sino el nombre, pues su
ralz está en la naturaleza humana " 2 •
El Florentino s;:rá siempre un hondo
problema de inrerpre tación y de an:!lísis
critico, pues. en sus o bras: Los Dl,!rr~rsos
sobrl' li1 /~·/mera Década de Tiro l./vio.
La Mand•-ágora. Historias Florc•n!lnas.
Casrrucclo Castracani, t.'/ Arre de la (,'uc•rra. pero especi almente en el PRl NClPE,
dejo la impronta del pensador y escritor
político m:h agudo del Renaeim1cnto,
c<~P37 de csrrucrurar una de las doctrinas
polítiCas de mayor trascendencia y pro·
yección ~n el mundo occidem al, con~ri­
tu)•éndosc un hito en la h i~toria de la
politica. pu nto de arribo d e la polflica
an tigua. p un to o bliga torio de purt idn de
la po i itica mo derna y padre del Estado
Mod erno. Po r esto la lústorw lo r~cucrd a
con los nombres de f amoso, gra11de y gC'·
nio. En ~u lá¡lida de marmol. en Santa
Cruz de Florencia, el escu ltor ¡,or.¡bO la
síntesis del sentimiento italiano en el
brevfsimo epitafio q ue exal ta su grande·
za: Tcmm Nomlni Nullum Par Elogium
l . ETl CA DEL GOBERNANTE. SE·
GU N MAQUIAVELO
La ética. en g.:neral y la del gobernante en particular. ha sido el tema mas d~·
c utido en toda la obra de Bernardo de
Maquiavelo. Apenas El Prlncip~ fuv
conocido en los d iversos crrculos de la
sociedad eu ro pea 3 , despertó polém icas
seculares y su auto r fue llevad o al Tribunal de la Histo ria condenado, absuel26
to, e xecrad o, exaltado y hasta alabado:
como el h ugonote lnocencio
unos,
Gentíllct, en 1576. con su famoso
Discurso, llamado AnJimaquiUJ'elo. abrió
la brecha de ataque; en 1592. el jesulla
r\rrronia l'osscrino: tres ailos dc.'spués e1
Pad re Rivadcneyra4 • a quie nes siguieron
un sinnúm~ ro de escrito res ca tó lico s y
protestan tes ¡t tac;m t~s-. porque lo consi·
ti eraron corrupro r, revolu cio nario, conse·
jero fraudulen to. pr~paradtlr d~ la Refo rma, etc. Otros. lo vk ron como el innovndor necesario par~ ~~~ li~mpo. ideal para
roda gobernante que quiera rn-onquislar,
ampliar y conservar el poder. Y no la haron adm irndorcs que lo consideraron
demócrata sutil.
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La lucha con tra Maqu iavclo st•
pro ycc ró lwsta ltJ roma d e co ncie ncia
histó rica d <' l siglo XIX cuando la inw ·
gen satánica de l Plorentino se conviniú
en mito y se proyectó en figura histórica
singular, incomparable y única. nacida
t. MA QUIA VELISMO, do ctrina at ribuív a •
Maquiaveto que aconseja el empleo de la
mala fe cuando sea necesario~ con tal de
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sost•ner la IIOIItlcn del Estado o de alean·
1.ar un fin propuesto, sin consideraciones
de lO! tnedlos utilizados. Mvqula•cli·
uso del nt~quiaveJism o. Maquia·
véltco. Séguidor de las máximas y pnncipio>
de \ t.quia\clo. Quien se comporta d..:
manera \init~tra, de mola re.
étic.:~s
za-r.
ha~r
2.
Cfr. CONOL'. Francisco J avier, El <ab.,
polttlco de Maqufq¡•cJo, Biblioteca de la
Revista de Occidente. No. l &. p. 18 y ss.
3.
En 1531, cuatru m•os después de 1a muerte
de Maquiavclo, el Pap a Clement e VIl ,
florentino, de la ramilla de los Médic is, me·
diantc el Breve del 23 de agosto, aut orizó
al librero Antonlo Blado, imprimir Fl f'r(n·
dpe, LoJ Discurto.t dt lo Pri.mf!ra DiCtJda
de Tito Lrv/1> y /4 Hurona de Florencia.
4.
La o bra d e R.lvadeneyra se intitula Contra
lo q ue Nicold< Moqu/uve/() y /()s palftlcoJ
de este W.!mrm cn.tct14n. Es una pien Hto·
raria vehemente, donde el Floren tino es
llamado "ministro de satanás".
lrwestigación y DcsarroJJo Sodat, Bogotá (Coi.J Vo JJ 'o. J !.neto · Abnt -199 1
"? '
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•
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de ~icrto\ ~u puesto>. i\nte el o¡o del lm·
tonJdor ~e abre el panorama acsgarr~dor
dd Ken~~nniento. Maquiavclo, hi¡o de la
tra~a~a n:.aladad del Cinquectn¡o 1/ahano.
c..:iml1J~ tn faccion~> y l>Jnderías .
l)~.,._k l!lltOnc.!~ 5e dc..;ubn: UOJ OUC\01
'!3 de .a"c~ al mi>tCno del Prfncip~.
'>e ;~tnhu> e a 1lcrdcr. con su; c\crito>.
el r,•..c;at,• tk la nuc1·a intcrprctacaón de
\1,u¡uaJvdo y 'u proyección hacia el
c,¡udao } anáh\is de una an¡:ulao.:aón del
1 'tallo l\acaonal. hecho polltico dcc~oilo
en la l'~>,tcrior alirmacaón llcl L>tado
annll,·rno wherano. i\ Herder le si~uicron
¡!t.u·:k' f><:'"'"'"'i<'>, como Fichr.• y H,•fd.
heJ.t.:. lo comidera "noble l'lorcnlttw".
na.tl cnallpr,•mhlio, in¡ustamcntc difuma·
do y l'~llr crac,ado por su~ ma~m<11 <ld.:n·
'\lll'\!>, utnhu~c qu,• lo llojcll•d de l.a
naM·JI lll.utuaavéhca no e' obr.a de su
autor "no proúucto Jc ,u ~poo.:a.
•
•
•
1 n el h<lnlf>niC que perfila la ~randc·
'" d•· \t.t<tnaavclo .1parc.:~ Guill~rmo
1 ~d~n"l ~~~~~1. el Súaate~ mndorno.
<!UJt'Jl J IITIIM <!Ut' d auror d,•lf'rúiCI/11' ' '
el ~~t> ln tu qu,· con •~rcn,t y t'rfu rc11~.\ aó tt.
lln ttnu <'pnc:a <k m isc ri;l , J" oal i<> y d~>·
mm ¡><lSiciu n •k fa
re afia tfcf
Rt'llitcin11~n·
tn, v.· é<>mo lla\ica vía s:J ivnllora IJ un ión
1<>Jo, los italianos en llll r>tado.
llc~d lllana la odcntifi,-aci6n <Id tSlatfo
''"' d Prln"""· ¡u<Hfica a \IJ<IUaa•clo.
J,.
h llklll<'lllniC· . M.tquian•Jo ,,. ,·om·
<'11 " " retl~xaones y maxinl.t,,
porló.
~Ollttl un ¡h' tl cciU p.agano . si hit!n huhte·
:,e na~i.fo ~ n un hollar cristiano y en d
ntOIIIC IHO <!,·\U muerte se hubacse ~ncnn·
trado ,N~Ildl> p<IT un ministro católico·
,,
obra "~ .lJ"Jf\.'~\!r la i;On·
5.
ce,, CO' ()~ . Frar.c~Sro J*'""'· op.
6.
llr
Y tJOIJk X'IIIIJ06,
La lista tk gra ndes y notable~ dd~n·
sor,•s de Maquia1do ~mcr¡:,· de .,,_.,u,•rt'>
¡lnlitac<h ~~~ Luropa y Am~rka. ,•ntr, >U~
comt>attaot.as descollaron \lficri. 1hago
Fóseolo. 8cmto Mu'>.<c>lina. quien~, r~
con fa rieron lauro> de da~nidatl ..k h~roe >
¡l.aladintlc la unión naci<1nal
•
,·n
"'-'I'CIÓI! ma •na ~ •enJ"J"rJ de un senil·
lltknto pohti.:o auknlaco Jd rn3> ¡:rand<'
JXUlJt.h.· lrJ' 'J
•
dolo en su epoca ocaso del Mcdao hu
v nacinucnto de la Edad Moderna
puc>tO \IUC lo con<i<leramos fruto úe •u
ú~mpo, de su ambiente )'de ;u ht\tona.
Como atento ob>CI"I'ador. el Sccrctano
Florcntmo. oomprobó una sene de cam·
bio> ~n la> answucioncs. en las formas de
Eswdo} t·n la m1>llla rt>ligión cJtOiic;a FJ
lu¡o, el juc~o, la lujuria y la >Oclomfa
invadtcron la wctedad florcnuna. la
dc>f10i4NII Jcl pudqr y afectaron trc·
mcntlamcntc ~u rcli¡!iosidad en >eglarc>,
sacerdote> y rcli¡¡iow> El ponuficatlo dt•
AI~¡Jn\lro \ ' f, la reacción > sacnfl~ao. ~n
la h•>tll.lcra, th!l ~ran religioso Sa,·onarola.
caert.tlllcrtl~ in !luyeron en la actítutl} en
d r.:mamt~ntn tic Maqui:n·.:to. <tU len ob·
~>ton;~<lt> pur el btallo. SOlo k pr,•<h:ll·
pO w ,.,,:JJWnfln at>wlura: pon¡Ut·
J¡a
ruptur~ <k l.a ( n'ta;onúad eRes l'uhi11:J
Chri>tla,aur.an.t, ''" ,n d E,t,tlo IJ lllliCJ
tn'llluctón ~~pat Je pon'r on.~n tknlm
d ... c...: mmrn\0 ""'h. ) h~ ...ra 11~¡!0 il ~on-­
,¡<krarto como alna.:t> .:rcador dd orden
moral } mhuno r,·~:ulador t.!c IJ adl\1•
dad hum.ana
Pura h.thiJr obJ~hvamcntc sobre el
kma a.l~ 1.1 ~tica del gobcmantc. es con·
venkntc ,anali~ar a Maqu¡avelo. ubacán·
1~ .
i,
CO'Il~, Franoosco
Cll
p
J"'·:.:r. op cat p
~n el ~ochavo ~da Obrad~ Santa \!aria de
b> lloo<S (f lurtn~>al. en •H Libro de
.'1/~.;u Jc 1• tpoc». >e enc'4entr;, tJ sJ1anrn•
le ~aan "11 dia 4 de dicho (mayo de
14o9) 'li<oU< l'edro \ligue! de m. Brmar·
do \IJqUil\clu, p. de Santo Tnmdad, naclb
ti di a J J l11> 4 hor-.. y fue bautizado el d!t
s.,,.
4",
J n «us úhJmos dá~ de enfermedad e)tUYO
.Ulstuto ()<)r fra)· Mateo, hasta rl poJtru
lllmnae t\¡.:olh Moqu¡aV<Io muno el dio
J 1 ~< lunro <le 15 ~7 ) el 22 fue sepultado
en la S3nta Cru1
La é tica de Maqu iave lo causó im pacto desde los p rimeros aftos del s. XV I. y
sus efectos se han ido proyec tando a lo
largo d e los sislo~. h<ma nue~tros días.
Es preciso anotar, para dispon,•r de
más elementos de juicio, los conceptos
q ue sobre valores <!ticos circu laban en la
época e¡t q ue se c,;cribió El Prúlcipc.
Para e l cristianismo, el objetivo pri~cipal
e rH el a lma y su salvación : pMa e l humanismo, el alma y su grandeza : para el
crístian ismo y e l h uma nismo, el objet ivo
cr~ el individuo y por fin su d estino
eterno: para Maquiavelo, desde el pu nto
de vista ético. no le interesó el ind ividuo
como tal . ni su j}ropio de:>üno. sólo u n a
cosa la consideró de capital impo rtan cia:
e l Estádo, al que se tlt•be servir , oh~(kter
y de quien sólo se debe depenlk rs .
El individuo, para Maqlliawlu . y3 ~a
ciud ada no o so ldad o o lo q ue fuere. t iene su razón de ser en cua nto vive y ac:clw
por, para y con el Eswtlo. La obed iencia
es el unico ''fnculo insGimliNc t'ntre ~ 1
individuo y el Estado, pero éste se reserva d derecho d~ priV<lr o lim itar las lil>~r­
tades del indiv iduo para Que, e n <~ ras de l
Estado mis.mo, plll!ll~ 'i de \y~ sa~rific<U,
cu~n do Jas cir·cunstancias se lo p idan.
re nuncia y abdicación, en virtud d~ que
el Estado ~jcrce un '1mperio q ue sohrepasa los Hmites de l bien y del mal, has t"
llegar a l sacrifi.;io del subdi to, si es preciso. En consl:'cuencül, la pcr.ona situad a
fren te a una ley monll, q ue la sient~
impe.riosa
~n
su concie ncia, y fr<mte a la
ob~diencia
ciega al Estado, deben\ escoger la segunda, puesto que no h ay más
ética que la de quien de tenta el poder y
represen ta al Estado.
Considerado lo anterior, ¡,cuáles son,
p ues. los principios de la ética de Maquia•;e\o? Ex¡1lídtan>Cn\·e no los menciona,
pero presenta al Lstado co mo un hcého
y corno persona garante de la vida en sociedad . Por lo tanto, e l gobe rnante tiene
e l imperioso deber de conservarlo, y en
28
conseclt~ncia,
diwone de todos 1os me-
dios. asf tenga que pasar por encima d e
orras norm as o leyes humanas. " El individuo, es, ante todo, soldado y ciudadano : el Es tado es primao mili tar y lu~go
político. Donde fal ta la buena organi7.ación del ejército rto hay btrt•n as leyes; no
hay buen a organización de l cjércittl donde 110 \\ay ~>ucl\~S leyes. L3S dem!ts
fo rmas de actividad hu mana dd Jcn
q uedar subordinadas a la política y
defensa del "Estado po r las arn1as ( . .. ).
Los dt>bercs dd Estado y del ¡:ob krno
hada el indiv id uo se ordenan seg:ú11 la
misma ética de defensa y fuerza. Maquiavelo los reduce a poca cosa. Sólo pide
para el intlil>idno d mínimo de l'1hertad y
de seguridad. sin las cuaks el homhro,
mora l y ffsicamé nle dismi nuido, pierd<'.
adem:ls úcl gusto por d 1rahajo y !u
acció n. la ap titud para el scrv icio"9 .
1.1 La hlswria, supre ma guia d el obrar
humano
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Maqu iavelo, en la Mmulrdgora, El
f'r(llcipe )'Los Discursos, re iteradamente
post u la d princip io nuevo 10 e n que consid~•·.r la historia como única gu fa ti c
m•e~na~ accione~ y
!le nu~stro obra r: jusrifica este principio co n la exposic ión
q ue pr.:,;en ra en ~1 cap itu lo XV III d~ El
Príncipe, evoca ndo perso najes a n tig uos y
dá nd oles ratón, porque después de sus
acciones, it\tr(ns•!ca m.:nte malas, obtctviéro J1 éxitos ven r.ajosos. Igual razonam ie n¡o ('X pone en los capllulos 1- 111. IX.
XI I. en los que se excusa Ró 111u lo q vc
mata a su hermano y al gobernan te q ue,
en vista del bien co m t~n. no cede ante
consideraciones de justo o de inju sto, de
8.
Cfr. Rf.¡.IAUDE'f, Agustín. Muquiavelo.
Tecnos, Madrid, t 895, p . 338.
9
Rf:NAUDET, Agustín, op. cit., p. 340-441.
lO. 1.\RUCCULF,Rl , /\., S.!. !, 'li!ita f'lu<>•a de!
Machiavel/i, en Civiltá Cattoüca, Vol. TV,
195 1,p. 383.
Investigación y DeY-trollo Social, :SOgotá (Col.) Vn. H No. 1 Enero ·1\briJ · >991
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piadoso o c ruel, de dohle o ignominioso .
Lo expvcsro en estos casos so n enseña nzas to111adas de la hiswria, pero bajo
ningun aspecto los pod~mos wmar co mo
c riterios rec tores de una coducta hu mana
y po iCt ica , porq ue está n en abierta pugna
contra los prin cip ios ma s eleme ntales de
la ética y de los derechos h u manos.
Cicrlamcme , dehc mos consid ~rar la
histo ria como maest ra tk lu. vida, pero la
falla de Maquiavclo estriba e n absolm i7.arla . en considerarla oruca y sup rema
rectont. sin tener presente que es apenas
una gu r~ subsicl h rin de la acció n h umana. pU<$ an tes que la historia hay una
gu (a pri mari;~ t¡U<: no pu.::dt• su hord inar;e
a ot ra. la mora l. lns pri ncip io,; <k la rec ta
•
é lke~ .
núento. Por lo tanto, el Estado no puede
hacer caso omiso de las creencias religio·
sas de un pueblo: y corrobora esra aseveración evocando la memoria de Moisés y
de Numa Pomp ilio . ge nios leg1sladores
rel igiosos, de Israel y Roma, q uienes con
la re ligión fu~ron capaces de conducir y
liderar pueb los de dura cerviz. Maquiavelo es consciente q ue la re ligión es una
fuerza pot~ nte que sirve para frenar los
mato;. insti.tltos de !os hombre:-; y pa:r<\
man tener e l orden. Aconseja aJ buen
pol ítico , a fin de lograr y conservar el
éxito. no ent rome ters<.> en de talles de
dogma~. pue>. es campo de los rco logos
y ~acerdotes: le recomienda rcspc¡ar Ja
relig ión , as í no crea en ella, pues solo
a través de la m i~ma podrá alcanzar q ue
Jos hom hres lleguen al sacri ficio y se
;\molden a u na de terminada tl i;dp!ina.
1:2 ¿Maquiavelo niega o admite la moral
<·risti:tna"?
Ue lo e xp uesto anteriormcntl'. Maq uiavclo sólo concibe l!na rd1~ón d ,·
En ningu na paree de sus t.!scritos,
•
•
c..
/
desde e l punto de vis ta teórico , afirma
que la mor~ t c risl i;m a sea verdadera o ralsu: pero d~sde ~ 1 punto d e vista prác t ico
est~ ,tludieudn lp l ~ es IH)civa1 1 ~ y que .
por lo t:nllo. Jcb~ r~chazarse. porque el
l1 o 1n l> r~ "sabio" nn I)UCtk a t<' nt'rs~ a los
p;u :í metros de Cll nd ucta sugc ridos o impuesto> por u na moral de tal gén,·ro.
;\dem:,s. m:lll ifiesw t¡ue la rdigió11 resta
tem ple y v~llor para lll lucha. la reduce a
~i mp le inst-ru m~nro de gobierno y aboga
por 1111 F.~Wd<' q ue abso rba <'n s( y totalmen te el destino <k l hombre.
En /.o s Discursos. obra de po nderado
tal~n to
polít ico . donde prctc1Hk fu nda 1·
1111:1 nueva ciencia del Estad o . con u n
rt?gim~n co nslil1 1d0 n"l. civ ilmen t~ gob~r~
n<~do. hitl>la d\! un f'acro t.•nJr~o.• gob-:rna11~
•
•
tes y nación. pacto que g:aran ri7.a e l equilibrio y 1:1 es tab ilidad. idea que posterior-'
m~nh· pl:l>llló e l Ba rón tk Mon tesq u it·u
en e l Espfriru de las Leyes. Además,
opina que e l pacro consru udo 11 al debe
a poyarS<' en la rdigió n. pues ella es
g.¡H:lnt~
d\! su v;) lid\,..z y
hlVdt l~~dóu
d~
su cumpli·
Fst~1do .
un
medio d~
.gobH~I'IH1 .
quL'
exista en el corazón tle los pueblos .
como
un
instrunu.•ntunt
regni.
lJ lll'
dependa del EsLHdol!
1.3 ¿Criterios o prindpios de moral?
Algunos 0scritor~s han ~sl intado
oportuno afi rma r qu..: las diwr¡,t~tncias
0ntrc los cri!enos de Ma<.¡ U1avelo y la de
al_!!unos moralistas retrógrados solamente
son cu est ión de térmi nos. en cuan to hace
relación a la disti nció n y evaluación
~n tre Jos cri terios de acción para Mnq u iaw lo y principios tk moral para lo~ monlliza,Hcs. Pero, en honor a la verdad,
de hemos afirmar que la divergencia y polé nüca t\O estriban en ma\ic~s ~le ;~mán­
tica. si no e n principios de fondo. Para el
caso. prin dpios o cri terio es lo mis mo:
ti . MAQUIAVELO considera que la ética cris·
t1a.na habit(la a la religión y que mengua en
( 1 individua e l 1emple para la lucha .
12. Cfr. BRUCCUIERI. A., SJ .. o p. cit .. p. 385
r 0('UtrOUu Sociul. D..:.Ft.l-tá lC'ol.) Vq, 11 No . J Fncro . Al>nl - J99J
29
pero, lo que no es lo m ismo es aceptar
que los criterios que estmcturan la poli·
óca del gobernan te y que Maqu iave.lo
sugiere y ense11a, como rnae$tro, sean
étiCQS. Tampoco podemos aceptar de
sana planta l.a simu!adón del gobernante.
el engaño, Ja prepotencia, la doblez con
respecto a los St1bditos que, en buena fe .
depositan en sus manos los destinos de l
Estado 1 3 .
.En el caprtulo XVII de El Pd11cipe,
Maquiavelo expresa que si la ley impone
una moralidad, el gobernante est:i por
encima de la moralidad. Obviamente, el
auror, con estos principios justifica la
perfidia, la c rueldad , e l asesinato y todo
tipo de aberraciones y maldades que aten·
tan contra la dignidad del hombre y los
derechos huma nos. Este modo d~ pensar.
indudnhlcmc ntc, cmttivo su admiración
por César llorgia. quien a pesar de sus
cmeldades, instau ró la Romalla co n un
gobierno sup<'rior al de los barones ante·
riores a quienes desplazó y destruyó.
Por eso. Mactuiavelo sost ie ne que vale
más al gobernan te ser temido por sus
súbditos que ser a mado.
Cabe des tacar que, aquello q ue
Maquiavl!lo expone, no es u na me •·a
descripción histórica ni un tratado de
cie ncia~ t!Spt~cu lativas~ :; ino un sistem a
pedagógico, o sea, un conju nto de pri n·
cipios e indicaciones dest in ados no sólo¡¡
decir lo que es sino lo que debe ser; es
decir, los prin cipios fundamentales que
deben guiar la actividad concreta del
hombre político. del hombre gobernante.
1 .4 ¿Dos éticas para el hombre de
gobierno?
No pocos escritores, y sobre todo
poüticos, han visto en Maquiavelo el
abanderado de una nueva ética (l u e,
consideran buena y apropiada para el
hombre de gobierno, la así llamada 6t ica
civil o de l hombre público. Esta nueva
30
é tica, dicen, es distinta de !a religiosa y a
ella debe atenerse el gobernante.
•
Ante todo. debemos te ner prese nte
que la moral es ún ica e inscind ibk
Lógicameme no podemos admitir que en
la persona ll~l goberna11te se pre~en l~
una doble de moralidad, o sea, que en
su vid a privada se comporte de una
manera y en su vida pública apan,ntc·
otra. Tampoco le podemos nccptar que,
por el hecho <le ser homb re de gobie rno.
k debamos excusar toda clase tic abert·a·
c ienes que choqtten contra los deberes
que le son propio> o contra Jos derechos
humanos. En nuestros t ie mpos. estos do·
bies de conduc ta en hombres de !!Obicr·
no so n muy frecuen tes, pero <u frccuen·
cia y pr:ix is no e~ causal de excusa. pOI'
ninglln mo tivo. La persona que así actúa
estaría respond iendo, sí e> que respomlc
de sus actos. <lllt~ Dios y m1lc los hom·
hrcs. olvida ndo que la responsabilidad
fren te a los homb res es la m is ma rt'sponsabilidad !'ren te a Dios.
1.5 ¿El fin bueno justitica el medio
•
•
i
nece~~rio?
En ninguno d~ sus escriLOS c nco ntra·
mes el principio ~on que se suele id cnti·
fic ar a M1tq uiavelo: "el fin justifica los
medios··. Esto es cierto . pe ro también es
cierto que su t•azonamicnto conduce
incxorab lcrnen lc a .:sta conclusión y a su
juscif'icacián: pues climlln cnt<: poslul;;
q ue el ~ntcrio d ¡rc ctivo de la acción es
el resu ltado, o sea, el fi n que se persigue .
Naturalmente es razon able y prudente
que quien se propone un cometido de ter·
mina qué medios idóneos d ebe emplear.
Y aqur es donde estriba la eticidad ele la
acción, máxime <:uando est<1 de por me·
dio la persona humana, con todo el corn·
p iejo de derechos y ob ligaciones. Es aqttf
don de j ttega papel importante el ~arlo
discernimiento del ind ividuo, pues es
13. BRUCCULERI, A., S.J .,op. cit., p. 388-390
Investigación y DesarrolJo Social, Bogotá tC()J.) Vo. 11
t-:o ~
1 Ettero- Abril-
J9~H
••
b1~n ;;~bi<lo que e.xisten med1os mdifc·
T~n\(' o mtrfnsccanlcl11~ malos qu~
nun~~ ,\qar;ín de ser tJIC~ ... En con..c·
•
cucnt"la, el fin bueno no ju~t1f1ca el
m~d¡o rlJio JlOr 1\Ú~ nec~'ario que aquél
•
ner que depende del ¡me.hlo
nt)ló\nC :1
esta o!lediencta cuando le plaLc~"ll .
2.2 Respon~bllldad del bien comón
w.,J"
l. tl CODI:RXA:\'Tt MODtRNO, SE·
CUN LA HECTA MOHAL
2.1 Ba~' d<' In recta moral
=
!
11ada más conrrano a la verd;¡.d qut '10$IC·
•
( on,llkr,,mos .:omn rc,ta rnurJJ
,K¡udla •IU•· cn'><'íla al homhr. ,l ohrar
,·umo ,.:r mtch¡;cntc. 'onloml<' J fa,
•>uflua' rntron>cc~ d• la nattH>k·ta
human.o. a \lvir en cof\forrnídatl .:•10 '"
ra10n, como conviene a t..Crt:Ci rat.:ion.llc:ot,
,, o ~spc i ;Jr lu J i b~n~d p¡·opra Y ~Í<'n11, Y .t
~r rc~püii 'Jblt• <.le .lus acto~. unte Jos
hombre' } Jnrc Poos. 1 ~to> pnn"p~h
"'" •ahtlo> tanto pill'.> )!Ohl·rnantc' (<ln!O
Jlara ,uhlílo,. 3 fin <k ,¡uc. tanto (o,
una> como los otro~. pocd.ln cumphr ~u
misión, n·.lliiJr todo >U •·alor espiritual~
nlii'><'~Ulf l'l Jin úlwno.
La r~•·ta moral ,lcnt.l ('la'~' <'11 la
r,¡¿()n del li n11> hrc intdi¡:rnlo.:. r,1<'rc>n<tl Y
espírrttla l, en 1'1 rc~pclo por In pc r~r> na.
·'" th¡:oidad y su libmud. distin~u~ el
.:nn.:t"plo U<' ~UIIlOolacl ··n .-a reta rkl ~n·
l~manl<'
J
•IUI~n le 'onllcr~ d~redHl' ~
o>l•lig~•·tonc,,
,·,en"a '"'
1
~
}
••Jl ~1
sllbduo crCd IJ con·
r~sr•ero. obcdkncia )' re\P•'to
¡>o.>r la JUtorul3<.1 legalmente <:On>tituCda.
f
H ¡!O!>,•rnaruc c;tJ r,•wstldO de dt~nl·
dJ,I 1 nnhk/J. p¡1cstn que ac¡úu no por
sf mÍsmo 'lno por ,rdc¡;u~ió n <k In Auto·
ml.1d .Suprema que .r le cr~IN'IIILC J H3·
-.·~ del pu•·l>lo "QutciiiJUlcr3 que ...:.. la
pl·f-ollJ <'f\ O:U}'3S IIIJIH)\ ,._, COCU<l'lrl:
<1
puJa. el ,•,; sremprc el "nun~>tf<l de
DiM" f·n cnn~cu~nCIJ. en la medida t!n
quo: In c\i¡:,•n el fin ~- la narur31era de la
"'"'cJJtf huniJrla. ha) l'(ll<' ol;l.:dc..:<!r .ti
potkr k~I!IIIIO l(LlC lllJntla l'O>J> ¡UM:l~
•
.:c>n1o sr lli<'Sl' IJ autontfud lllÍ\11\J ,te
Dios •f il O: Jo gobierna todo: y 110 n(ly
Sobre d gobernante pesa la re~pon'll·
bilidud ucl bien comon de la ~c¡cdaoJ, la
estat>llidnd del l:st:tdo, y en el cjcrdcio
oe ;'US funcione> ¡)()~,·e plena libertad <.le
acc1on para la 'IOlu"ón de lo> prot>kma)
<k orden te.:nrco ) p.>lirico que S<'.ul tic
su cornpetcnc1J ~1111"><:1JUiciO de las regla~
d~ J¡¡ mMal. t~lllcntlo pr<!s.:nte <IW la
lillcrt~tlllcl gohcrn;lnte no con,lste en d
h~ch< de gohanar al 37ar } capr,.:hOSJ·
mente. >1110 en orden ~ IJ Con,htu<~ón}
a lds nomw> pT<T'I ,rhlec¡das que ~,rranll·
ce n " " m¡¡ ntfa ll> )11sro y '' '" ' JHIIIC<J J¡l
a u toridntl p(lhJk.r "' ~icrzJ t.'rl hcncfido
de un tlcterm¡natln ¡:rupo o ht• <OCia!.
sino qu~. tn todo > "lhl'i: tO<Iu, prllliJ d
bJ<·n .:omim tlcl ¡!rupo ..odal
('uai<(UJCfJ <llll' ,~3 1~ rurm.r •k
r_!of\J~rnc>, ~~ ~o~~.·rnam~ dt~ Cc..ln"~klt..~ rar·
~ dc¡>usrtano d,· la all!OTJ.laJ • ·,¡>,·tlr
]O\ d~rt'l'/HlS humJO<h ~ 1:1 d1~1111f.rd del~
persona: no fav<>r~ccr ullct<''-"' (l!ll li<:>il:t·
res
~n
dctrimcnrn ,!el lucrr ,·omt•n
Jln:"llCUpJr~ dl• hh m~ nO!\ fa\ llrt.'i.'h.h.h~
no e\ltllr ohctl•.:n,·ra J lo< <ubtfut•>. "no
soiJmcntc en \lft<tJ •'-' "<ludias órJene•
11uc o;.•an k¡!alc<, respetar la lil•crta.J tic
culto , c<.lucar al (lueblo p~rmititndol•·
incr••mentar su pa,oJIJit<.J;¡d 16
De o1r.1 parte, l;l ~IKa t\1~<' a lo~
ciudutla nos rcsp~lo, ohediencr.r y v~ncr~·
14 8Rl
re•
LERJ. \., SJ . <'P. <11 ~. 38S.
15. 1,.1 ()'; XIII. 1 nc. »umanun>f!enu},
de t88J
;o abril
16. DI· L\IASLORI A. les Calllo.q~~ <l h
f'ubllqU<, en la •·trotOn csp.lllo11 dt o\! mu•
nta l.l . Los Católf<tu .> LtJ /'olr'lico. ed.
Vauúnns, &ogota. 1963 . p. 206·298.
ll
~ión
por el poder piiblíco. Los súbdicos
se sentirán oblígados a obedecer a los
gobernantes y a sus {c.yes, obediencia que
va hasta cuando la ley sea. m~nifiesta­
mente injusta o que vio fe ostensiblemente la ley natural o los derechos de la
persona humana o cuando el gobetnance
se exceda en el ejercicio del poder.
"No existe más gue una so la razon
válida para negar>e a la obediencia, es el
caso en que manifiestamente se prescriba
11!go contrario al derecho natural o diviltO, ya que en ~sre casos~. trata de infringir la ley n.1tural o Ja ley divina ; la orden
y la ejecución ser.:\n igtJalmentc culpables''1 7 •
1 7. lEON Xllf. Catta Epistulorn cuam, en~ro J.
de (881 .
'
•
32
Jp..•es.tjgación;y DcsatroUo Social, Bo&oti (Col.) Vo. ll No, 1 l!Mró · Abtii -1991
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