3. REVISIÓN BIBLIOGRÁFICA
3.1
Caracterización de los hongos
Los hongos figuraban en las antiguas clasificaciones como una división del reino vegetal.
Se pensaba que eran plantas carentes de tallos, hojas y clorofila. Esta carencia les impide
la formación de hidratos de carbono mediante la fijación de CO2, el cual consiguen de
combinaciones orgánicas vivas o muertas, si lo hacen de un ser vivo, éstos se denominan
parásitos y si es de un sustrato que carece de vida, se denominan saprófitos.
3.1.1 Estructura general y estado de desarrollo de los hongos
Fundamentalmente, un hongo esta compuesto por dos partes: carpóforo o cuerpo frutal,
que corresponde al soma o zona aérea (Figura 1) y el micelio, o zona subterránea
(Donoso, 1989).
Figura 1. Principales partes de un hongo (Fuente: Donoso, 1989).
En el cuerpo frutal se desarrollan los procesos sexuales, donde la cariogamia genera
esporas que cual semillas perpetuarán la especie. La copulación comúnmente ocurre
cuando el alimento, temperatura y la humedad se hacen límites para su desarrollo
somático (Donoso, 1989).
Las esporas se reproducen para algunos hongos en un orden de 2 a 3 millones por cm 2
de himenio (tejido sexual), las cuales al ser expulsadas migran transportadas por el
viento, en general, alcanzando una dispersión de 800 a 900 km y alturas de 1.500 a
2.000 m, germinando al estar en habitat adecuado (Donoso, 1989).
Por su parte el micelio, constituído por innumerables hifas, sufre un proceso de latencia,
permaneciendo en el interior de la tierra o sustrato, volviendo a crecer cuando las
condiciones ambientales son favorables.
3
Figura 2. Esquema del desarrollo del cuerpo frutal en Suillus luteus (A: primordio ; B:
adulto; C: senescente) (Fuente: Donoso, 1989).
El hongo tiene varias etapas en su desarrollo: primordio, adulto y senescente (Figura 2).
El primordio corresponde a la etapa juvenil, donde es preferido para venderse
especialmente como champiñón entero de uso en salmuera. Al abrirse el primordio deja
un anillo en el tallo, pasando el hongo a la edad adulta, donde es mejor utilizado para ser
trozado y sometido posteriormente a deshidratado .
El hongo senescente es el ejemplar sobre maduro que ha perdido su forma convexa y
que no debe colectarse, pues normalmente contiene larvas de insectos u otros problemas
de sanidad y/o calidad (Donoso, 1989).
Las diferentes partes que componen el cuerpo frutal de un hongo superior no difieren de
una especie a otra, sin embargo, pueden contar con características especiales que
marquen la diferencia (Figura 3):
 Sombrero o pileo: El sombrero, esta cubierto por una cutícula que puede ser de
diversos colores, tamaño y características, pudiendo presentar estrías o motas,
dependiendo de cual sean las condiciones climáticas y del sustrato que se alimenta.
Tiene como función portar y proteger las estructuras reproductivas.
 Himenio o conjunto de órganos reproductores (ascos o basidios): Se encuentra en la
parte inferior del hongo, se trata de un tejido muy fino que presenta distintas formas
dependiendo de la especie, su función es la de sostener el sombrero.
 Pié o estípite: El pié, es la parte del hongo que sostiene el sombrero, este puede ser
central o en casos excéntricos, puede ser corto o largo, cilíndrico o globoso. La
consistencia de la carne, en casi todos los casos, es igual a la del sombrero.
 Anillo o velo parcial: Corresponde a los restos de la envoltura juvenil que se forma al
madurar el hongo, y que al no haberse desprendido del todo, queda enganchado
alrededor del pié presentando forma de collar.
 Velo general: Corresponde a la envoltura que cubre a la mayoría de las especies,
cuando está se rompe para dejar pasar el sombrero, puede que desaparezca o que
queden restos al pié. Estos restos en que envuelven la base del pié se llama volva.
4
 Volva: Engrosamiento del píe en su base, en forma de saco o funda formada por
restos de velo general.
 Micelio: El micelio es la parte vegetativa del hongo, su misión consiste en tomar del
suelo los diversos compuestos orgánicos para alimentarse. Generalmente, es de color
blanco y puede llegar a tener muchos metros de longitud.
Sombrero o pileo
Lamina
Laminilla
Himenio
Anillo o velo parcial
Pié o estípete
Volva
Velo general
Micelio
Figura 3. Parte de un cuerpo frutal o carpóforo adulto (Fuente: Donoso, 1989).
3.1.2 Clasificación y ciclo biológico de los hongos
Los hongos pueden definirse de distintas formas. Sin embargo, la manera más sustancial
y completa lo propone como: protistas, heterótrofos y eucarióticos (Donoso, 1989):
 Protista: Es un ser intermediario entre el reino vegetal y animal, al no realizar
fotosíntesis son desclasificados como vegetales; aunque se comportan como tales en
términos de reproducción y estructura celular.
 Eucariótico: Poseen núcleo verdadero, que los separa de las bacterias que tienen un
núcleo difuso (Procariótico).
 Heterótrofos: No puede alimentarse por sí mismo. Toma una materia orgánica ya
constituida, la cual destruyen, extrayéndole los distintos elementos que lo componen y
la energía inserta entre cada elemento de carbono. Es un proceso principalmente
aeróbico, que por respiración libera anhídrido carbónico, agua y energía, simbolizado
por la siguiente relación:
Respiración
C6H1206 + 6 02
6 C02 + 6H20 + 673 K cal.
5
3.1.2.1 Clasificación de los hongos según el sustrato donde se desarrollan
Según el sustrato donde viven y se desarrollan los hongos, se pueden clasificar en
(Donoso, 1989):
 Terrícolas:
Viven directamente sobre el suelo, constituyen la mayoría de los hongos
comestibles (incluye micorrizas).
 Lignícolas:
Su habitat son los desechos ligno-celulósicos (aserrín, madera, quilas,
etc.). Poseen enzimas que les permite desintegrar la madera para poder
nutrirse.
 Acuícolas:
Se desarrollan en el agua. No son de interés para el cultivo artificial.
 Animales:
Atacan a animales, incluyendo al hombre, provocando micosis y diversas
patologías. Se usan para control biológico específico de nemátodos en la
agricultura.
 Vegetales:
Ocasionan enormes pérdidas en la actividad silvo-agrícola.
3.1.2.2 Ciclo biológico natural de los hongos superiores
La reproducción de los hongos superiores es por medio de esporas, que son producidas
por unas células madre localizadas en el himenio. En el caso de los Basidiomicetes a
estas células madre se les denomina Basidios, mientras que las células madre de los
Ascomicetes son los Ascos. Estas esporas al encontrar las condiciones ambientales
adecuadas, germinan y emiten un filamento denominado hifa o micelio primario, el cual se
replica y posteriormente se entrelaza con otra hifa de sexo distinto y constituyen lo que se
conoce como micelio secundario, que luego de crecer da origen a los hongos (Figura 4).
Figura 4. Ciclo biológico natural de los hongos (Fuente: Bañados, 2000).
6
3.1.3 Clasificación de los principales hongos comestibles en Chile
3.1.3.1 Clasificación y descripción de hongos silvestres
Existen en Chile varias miles de especies de hongos silvestres, algunos de ellos habitan
zonas forestales, siendo la mayoría saprófitos o micorríticos (DECOFRUT, 1996). Algunos
originarios de Chile y varios introducidos, los cuales tienen un amplio radio de distribución
geográfica en todo el mundo.
Particularmente, en los bosques del sur de Chile se encuentran innumerables cantidades
de hongos, que alcanzan a varios miles de especies diversas, y dentro de las cuales las
más relevantes son (Donoso, 1989):
1.
2.
3.
4.
5.
6.
7.
8.
9.
10.
11.
12.
13.
14.
15.
16.
17.
Chicharrón, Gyromitra antarctica.
Auricularia Auriculajudae.
Pique, Morchella conica.
Changle, Ramaria subaurantiaca.
Changle, Clavaria inmaculada.
Amanita caesarea.
Dihueñe, Cyttaria espinosae.
Mycena chusqueofila.
Gloesoms vitellilum.
Callampa, Agaricus campestris L.
Pulveroboletus hemycrisus.
Rodhophyllus nitens.
Dihueñe del ñirre, Cyttaria darwinii Berk.
Callampa del álamo, Pholiota edulis Hennings.
Callampa del pino, Boletus granulatus.
Callampa de pino, Suillus luteus (o Boletus luteus).
Callampa rosada o Lactario, Lactarius deliciosus.
Estos últimos, Suillus luteus y Lactarius deliciosus, son los hongos silvestres más
abundantes que crecen en forma natural en plantaciones de Pinus radiata (P. Insigne),
aunque Lactarius también esta asociado al genero Eucalyptus, cuyas clasificaciones y
descripción se detallan a continuación:
a) Clasificación taxonómica de los hongos silvestres comestibles Suillus luteus y
Lactarius deliciosus
Reino
División
Clase
Orden
Familia
Género
Especie
:
:
:
:
:
:
:
Suillus luteus
Lactarius deliciosus
Hongo
Eumycota
Basidiomycetes
Agaricales
Boletaceae
Suillus
Suillus luteus
Hongo
Eumycota
Basidiomycetes
Agaricales
Agaricaceae
Lactarius
Lactarius deliciosus
7
Estos hongos, son el resultado de la reproducción sexual de éstos y están configuradas
por una gran cantidad de hifas muy apretadas que configuran un píe o estípete, este píe
soporta al pileo, el que en su cara inferior forma una gran cantidad de laminillas,
encargadas de producir basidios y basidiosporas para el caso de Lactarius deliciosus, y
poros para el caso de Suillus luteus (figuras 5 y 6).
Figura 6.
Figura 5.
Figura 5 y 6. Observación de una laminilla de Lactarius deliciosus y Suillus luteus al
microscopio (Fuente: Schilling, 1983).
Tanto Suillus luteus como Lactarius deliciosus pertenecen a los hongos que se clasifican
como simbióticos, éstos forman una asociación con la raíz del Pino Insigne denominado
micorriza, específicamente una ectomicorrización, en que las hifas del hongo no penetran
en las células de las raíces sino que forman un manto alrededor de éstas (Figura 7),
principalmente en las más pequeñas, formando la red de Hartig (Oliva, 1983).
Figura 7. Simbiosis entre la raíz del pino y los hongos (Fuente: Schilling, 1983).
Es dentro de esta extensiva zona de contacto hifa-raíz, cuya extensión de sus estructuras
se efectúa en relación 1:80, aproximadamente, (es decir, por cada 1 cm de pelos
radiculares que alarga el árbol, el hongo responde extendiendo sus hifas en 80 cm.) que
ocurre el intercambio de nutrientes (Figura 8).
En esta asociación el hongo gana fundamentalmente carbohidratos y azúcares eliminados
por la raíz del árbol. Por su parte, al árbol se le aportan elementos químicos, como el
fósforo, que en suelos con problemas de pH le están indispuestos (Donoso, 1989).
8
Figura 8. Relación simbiótica hongo-raíz (Fuente: Donoso, 1989).
b) Descripción de los hongos silvestres comestible de las variedades Suillus luteus
y Lactarius delicious

Suillus luteus (Boletus luteus) o callampa de pino, son algunos de los nombres con
los que se conoce a este hongo silvestre, el que es muy difundido y crece
abundantemente en la zona pinera de nuestro país, aporta el 90 a 95% de los volúmenes
de exportación (Donoso, 1989).
Su sombrero es muy viscoso, debido a su cutícula húmeda y aceitosa, es de color café
cuando es joven para luego palidecer cuando es adulto; mide entre 4-18 cm de diámetro.
El píe es firme de color blanquecino o amarillo pálido, para luego tornarse verdoso y que
mide entre 3 –13 cm de alto y de 1 - 3 cm de diámetro (DECOFRUT, 1996).
Figura 9. Hongos Suillus luteus presentes en bosques de Pinus radiata de la localidad de
Pellines.
9
Aparece después del cuarto año de plantado el bosque, pero alcanza su máxima
producción entre los 5-6 años del rodal, entrando a decaer paulatinamente, salvo que el
bosque sea sometido a intervenciones silvícolas (Donoso, 1989).

Callampa rosada, Lactario o Lactarius deliciosus, son algunos de los nombres con
que se conoce a este tipo de hongo silvestre, que es propio de los bosques de pino y que
es altamente cotizado en el extranjero, especialmente en Cataluña, España, donde es
considerado un producto silvestre fino (Donoso, 1989).
Presenta un sombrero de 5 - 12 cm de diámetro, de un hermoso color anaranjado, con
zonas de color más intensos formadas por manchas que están dispuestas
concéntricamente (DECOFRUT, 1996).
Figura 10. Hongos Lactarius deliciosus presentes en bosques de Pinus radiata de la
localidad de Pellines.
Es convexo, algo deprimido en el centro con margen involutivo. El píe mide entre los 3 y 6
cm de alto y entre 1-2 cm de diámetro, el que es del mismo color que el sombrero. La
carne es blanquecina, anaranjada a causa del látex que es de color naranjo y que al aire
se oxida tornándose verdoso después de algunas horas (DECOFRUT, 1996).
Se desarrolla en bosques de mayor edad de entre 11–15 años, en lugares con vegetación
mas arbustiva y de menor luminosidad, y al igual que Suillus luteus, se ven favorecidos en
bosques de suelos pobres, ya que debido a la menor cantidad de nutrientes se favorecen
las relaciones micorrízicas y, por lo tanto, mayor es la producción de hongos
(DECOFRUT, 1996).
10
3.1.3.2 Clasificación y descripción de los hongos cultivados en Chile
Los hongos cultivados en Chile, son casi únicamente los champiñones (Agaricus
bisporus) y el hongo ostra (Pleurotus ostreatus) (DECOFRUT, 1996).
Agaricus bisporus, es un hongo blanco de sombrero, que mide entre 5-10 cm de diámetro,
al principio es de color blanco y luego se torna rosado. Es carnoso, primero es globular y
luego convexo. El píe mide entre 3-5 cm de alto y 1-1,5 cm de diámetro (DECOFRUT,
1996).
Pleurotus ostreatus en cambio, crece sobre tocones y troncos muertos; se desarrolla
formando flotas de varios centenares de individuos sobre el mismo tronco. El color del
sombrero varía desde blanco a gris-negro y al envejecer toma un color ocre claro. Su
carne es sabrosa, blanca y olorosa. Se cultiva industrialmente en sustratos en base a paja
de cereales (Donoso, 2005)1.
3.1.4 Factores abióticos y bióticos que afectan la producción de hongos
silvestres de las variedades Suillus luteus y Lactarius deliciosus
En la producción de hongos influye un complejo de factores, que inciden en el
establecimiento y luego en la micorrización y posterior desarrollo de los hongos silvestres
(Donoso, 1989).
3.1.4.1 Factores abióticos
 Intensidad de la luz
La intensidad de la luz no sólo afecta a la productividad del carpóforo, sino que también,
regula de alguna manera la temperatura del suelo favoreciendo el desarrollo radicular.
Tanto la presencia de luz como la presencia de nutrientes, en especial carbohidratos en el
suelo, motivan la formación de auxinas fungosas que favorecen la micorrizacion.
Intensidades menores a 23% afectan la micorrización (Hermosilla, 1983).
 Temperatura
La temperatura tiene una incidencia directa en el crecimiento radicular, el cual decrece
con temperaturas inferiores a 12°C y por sobre los 34°C, por lo tanto, la mayoría de las
especies fungosa se desarrollan en un rango que oscila entre los 17 y 29°C. (Castillo,
1982).
 Humedad del suelo
La ausencia de humedad produce como efecto un deterioro del sistema radicular,
produciendo un detenimiento de su crecimiento y la suberización de las raíces. La otra
condición extrema, que es estar presente a suelos saturados de agua, tienden a asfixiar
las raíces (Castillo, 1982).
_____________
1
Juan Donoso. Profesor, Facultad de Ciencias Forestales, Universidad de Chile, 2005 (Comunicación personal).
11
 Acidez del suelo
El pH en plantaciones de pino es bastante variable. Alrededor del fuste, al existir restos de
vegetales, el pH es más ácido que en la periferia (Fresno, 1983).
La formación de micorrización es mayor en un medio ácido que alcalino, existe un pH
óptimo para la ocurrencia de micorrización, el cual oscila entre los 4 y 5. Fresno (1983),
registro un p.H de 4 como óptimo para Suillus luteus.
 Viento
El viento inhibe en cierto grado la fructificación, ya que juega un rol importante en su
acción desecadora sobre el cuerpo reproductor del hongo y del ambiente, influye en la
distribución de las acículas y restos vegetales, alterando las características del suelo y
afectando la distribución de los hongos.
 Precipitación
La precipitación está estrechamente relacionada con la temperatura en la aparición de
hongos, ambas, las lluvias y las temperaturas mínimas otoñales, inciden en la aparición
de los hongos. En invierno se produce una interrupción de la proliferación de éstos, por
efecto de las bajas temperaturas, a pesar de que exista abundante agua.
Durante la primavera se generan de nuevo las condiciones necesarias para la reaparición
de los hongos, puesto que aún hay lluvias y la temperatura aumenta. Ya en verano, a
pesar de tener altas temperaturas, la no presencia de humedad en el suelo, frenan la
aparición de hongos (Fresno, 1983).
3.1.4.2 Factores bióticos

Densidad
Junto con la edad, la densidad juega un rol importante en la producción de hongos,
mientras más denso el bosque, menor rendimientos de hongos. Pero ello ocurre siempre
que la superficie del bosque esté libre de desechos (ramas, árboles caídos, excesos de
acículas, etc.), debido que los hongos viven en la parte mineral, o cercana a ella que se
esté mineralizando bajo la limocha (Donoso, 1989).
 Vegetación circundante
En plantaciones con un estrato herbáceo o subarbustivo, se produce un importante
aumento de la frecuencia y producción de macroagaricales asociados al Pino insigne, lo
que no sucede en plantaciones cerradas.
Esto se debe, a que en épocas secas, estas plantas evitan la evaporación de los rocíos o
primeras lluvias otoñales, creando un microclima adecuado para el desarrollo óptimo de
las especies agaricáles (Fresno, 1983).
12
 Poda y raleo
Es sabido y reconocido que la simbiosis fúngica ayuda a las plantas a desarrollarse de
una mejor manera, estimándose que la mayor micorrización ocurre en plantas de 3 a 6
años. Al igual que las diferentes intervenciones silviculturales afectan esta asociación, las
podas, los raleos o clareos inciden en la formación de asociaciones.
En las plantaciones aún no sometidas a podas y raleos existe una mayor actividad
micorrízica y fotosintética (Fresno, 1983).
La poda causa una variación en las micro condiciones ambientales, modificando el pH del
suelo, el % de humedad, el % de Nitrógeno, etc., esto se debe principalmente a los
desechos que se incorporan al suelo por efecto de esta intervención (Fresno, 1983).
 Acción antropogénica de animales domésticos
Estos agentes producen alteraciones o daños en los carpóforos o micelios en crecimiento,
principalmente al pisar o remover las acículas del suelo de las plantaciones, con esto se
altera la frecuencia y el rendimiento neto de hongos, daño que puede oscilar entre 60% y
100% (Fresno, 1983).
 Edad del bosque
Según sea la edad del bosque, se afecta la producción de hongos, como ejemplo, las
mejores condiciones para la especie Suillus luteus, se obtiene en bosques con edades
que van desde los 5 a 6 años, ya que en éstos la cobertura arbórea es menor,
posibilitando el paso de la luz y calor al piso del bosque (DECOFRUT, 1996).
En el caso de Lactarius deliciosus, presentan una buena fructificación en bosques con
edades entre los 11 a 15 años, ya que al poseer abundante sotobosque, evitan la
evaporación y permite conservar el agua suficiente en el suelo para el desarrollo de estas
especies (DECOFRUT, 1996).
Figura 11. Bosque de Pinus radiata sometido a poda y raleo, ubicado en la localidad de
Pellines.
13
3.2
Generación de ingresos por concepto de exportación de hongos comestibles
durante los años 2003 y 2004
El rubro de las exportaciones de los hongos comestibles, es una actividad económica que
bordeó los US$ 7,7 millones FOB nominales durante el año 2004 (PROCHILE, 2005), cifra
inferior en 31,2% respecto al año anterior, donde se alcanzan los US$ 10,1 millones FOB
por este concepto (Cuadro 1).
Cuadro 1. Volúmenes y precio promedio nominal de los hongos comestibles según forma
de comercialización. Años 2003 y 2004
Año 2003
Formas de comercialización
Hongos deshidratados
Hongos salmuerados
Hongos congelados
Hongos en conserva
Hongos Frescos o Refrigerados
Volumen
(toneladas)
582,0
2.334,0
2.617,0
1.939,4
141,1
Año 2004
Precio promedio
Volumen
(US$/ton)
(toneladas)
5.717,9
462,7
852,6
1.762,5
926,2
1.858,6
1.172,8
1.717,4
868,9
114,9
Precio promedio
(US$/ton)
4.813,2
793,2
1.021,1
1.161,8
1.114,6
Fuente: Elaboración propia; a base de Cámara de Comercio de Santiago, ODEPA, PROCHILE.
La comercialización de los hongos comestibles que se exportan, se encuentra dividida en
hongos del tipo silvestres y cultivados. Para el caso de las exportaciones de hongos
silvestres, que en su mayoría corresponden a las variedades de Suillus luteus y Lactarius
deliciosus, se alcanzaron ingresos por concepto de exportación durante el año 2004
cercanos a los US$ 4,1 millones FOB (PROCHILE, 2005), donde 80,5% de estos ingresos
son por concepto de exportaciones de hongos de la variedad Suillus luteus, y el 19,5%
restante lo aporta la variedad Lactarius deliciosus (Cuadro 2), principalmente
comercializados en estado deshidratado para el caso del primero y en salmuera para el
segundo, donde además, las exportaciones de hongos silvestres en estado deshidratado
de la variedad Suillus luteus, constituyen el 95,9% del total de los hongos comestibles de
la oferta exportadora para la categoría (ODEPA, 2005).
En comparación a los ingresos por concepto de exportación que generaron ambas
variedades de hongos silvestres comestibles durante los años 2003 y 2004, se aprecia un
descenso del orden del 26,8% respecto al año 2003, donde se exportaron US$ 5,2
millones FOB, (PROCHILE, 2005).
Cuadro 2. Volúmenes y precios promedio nominal de hongos silvestres comestibles
según forma de comercialización. Años 2003 – 2004
Año 2003
Formas de
comercialización
Hongos deshidratados
Hongos salmuerados
Hongos congelados
Precio promedio
(US$/ton.)
Volumen (ton)
Boletus
luteus
424,0
Año 2004
Lactarius
deliciosus
-
Boletus
luteus
4.585,8
Precio promedio
(US$/ton.)
Volumen (ton)
Lactarius
deliciosus
-
Boletus
luteus
Lactarius
deliciosus
443,8
Boletus
luteus
Lactarius
deliciosus
4.049,1
794,4
990,8
753,8
895,7
318,9
896,7
713,9
836,6
1.996,4
47,1
881,1
1.039,2
1.403,1
43,0
867,4
804,7
Fuente: Elaboración propia; a base de Cámara de Comercio de Santiago, ODEPA, PROCHILE.
14
3.3
Mercado de destino de la producción chilena de hongos silvestres comestibles
de las variedades Suillus luteus y Lactarius deliciosus. Periodo 1997- 2004
Diferentes son los mercados de destino de la producción chilena de hongos silvestres
comestibles, dependiendo del tipo de hongo que se exporte y cómo se exporte y si está
deshidratado, congelado o en salmuera (ODEPA, 2005).
De acuerdo a esta clasificación, los principales mercados de destino de la producción
chilena de hongos silvestres comestibles deshidratados, en cuanto a volúmenes
exportados durante el periodo 1997-2004, que incluyen a la variedad Suillus luteus, ya
que Lactarius deliciosus no se exporta para esta categoría, corresponden a los países
como Alemania, Brasil, EE.UU., Argentina y Perú, los cuales importaron el 90,1% de la
oferta de nuestro país, presentando una rigurosa continuidad en sus importaciones
(PROCHILE, 2005).
En cuanto a los mercados a los cuales se destinan las exportaciones de Suillus luteus y
Lactarius deliciosus bajo la modalidad de salmuerados, estos corresponden para el caso
de los primeros, principalmente a Alemania, Francia y España quienes son los más
importantes demandantes de esta variedad, cuya participación es de 50,3%, 29,5% y
7,0% respectivamente en el transcurso del período (PROCHILE, 2005).
Para el caso de los mercados de destino de las exportaciones de hongos silvestres de la
variedad Lactarius deliciosus, principalmente bajo la modalidad de salmuerados, a la cual
se destino casi la totalidad de la oferta exportable del período, corresponde a España y
Francia con 77,6% y 12,4% respectivamente de participación, siendo las otras categorías
exportables con ínfima participación en los mercados (ODEPA,2005).
En el caso de las exportaciones de hongos congelados de la variedad Suillus luteus, el
principal mercado de destino es Alemania a la cual se exporto 33% del total de la oferta
del periodo, siendo el principal país comprador de este tipo de hongos, seguido de Italia
y Francia, que demandaron 31,8% y 21,1% respectivamente (ODEPA, 2005).
Casi la totalidad de los hongos silvestres comestibles que se exportan en estado
congelados, corresponden a la variedad Suillus luteus, ya que la participación de
Lactarius deliciosus sólo representa un 1,28% del total exportable de la categoría, cifra
ínfima en comparación a los volúmenes exportados de Suillus luteus.
3.4
Evolución del mercado de los hongos silvestres comestibles de las variedades
Suillus luteus y Lactarius delicious. Periodo 1997- 2004
Los hongos son exportados desde Chile, según el Sistema Armonizado de Designación y
Codificación de Mercaderías, en cinco formas, según lo indica el Cuadro 3, en donde
aparece el tipo de mercadería y su código o partida arancelaria. Según lo anterior y, para
el caso particular de las variedades de hongos silvestres Suillus luteus y Lactarius
deliciosus, solo tres categorías exportables incorporan a estas variedades, las que
corresponden en una primera instancia a deshidratados, salmuera y congelados, cuya
evolución del mercado será analizada a continuación.
15
Cuadro 3. Descripción general de las partidas arancelarias según el Sistema Armonizado
de Designación y Codificación de Mercaderías
Código
07123110
07095100
20031000
07108030
07115100
Tipo de mercaderías
Setas y demás hongos secos
Setas y demás hongos frescos y refrigerados
Setas y demás hongos preparados o conserva excepto en vinagre
Setas y demás hongos congelados
Setas y demás hongos en salmuera
Fuente: Banco Central de Chile (2003) .
Como se observa en los cuadros 4 y 6, durante el periodo 1997-2004, las exportaciones
de hongos comestibles de las variedades Suillus luteus y Lactarius delicious (el primero
exportado en forma deshidratada, congelada o salmuerada y el segundo en salmuera o
congelado) experimentaron variaciones en cuanto a los volúmenes de exportación.
En general, la tendencia de las exportaciones de hongos silvestres de la variedad Suillus
luteus para el período 1997-2004, es al alza, principalmente para la categoría
deshidratados, y con tendencias crecientes moderadas para las categorías congelados y
salmuerados. En cambio, para el caso de Lactarius deliciosus, la situación es contraria,
mostrando una tendencia fuerte al descenso de los volúmenes exportados a lo largo del
período.
Tales cantidades comercializadas en el mercado exterior, convierten a Chile en el
principal productor de hongos silvestres de Latinoamérica, con un 55% de participación en
la región (DECOFRUT, 1996).
Cuadro 4. Evolución de las exportaciones chilenas de hongos comestibles de la variedad
Suillus luteus para las distintas categorías entre los años 1997 y 2004
AÑ0
Volumen Boletus luteus
(toneladas)
Formas de comercialización
Deshidratado
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
270,0
341,4
258,5
296,2
463,9
434,0
424,0
443,8
Congelado
878,8
3.091,1
690,9
1.503,7
2.340,1
1.209,8
1.996,4
1.403,1
Salmuera
412,8
744,6
301,9
449,3
408,1
582,1
794,4
318,9
Precio promedio
(US$/ton)
Formas de comercialización
Deshidratado
4.958,0
6.899,2
5.609,3
5.084,1
4.220,3
4.431,3
4.585,8
4.049,1
Congelado
1.180,9
1.170,2
930,2
973,9
836,6
874,6
881,1
867,4
Salmuera
675,5
669,2
717,6
673,5
735,3
747,5
753,8
713,9
Fuente: Cámara de Comercio de Santiago, ODEPA, Servicio Nacional de Aduanas, PROCHILE.
En general, las modalidades más importantes en cuanto a volúmenes destinados a la
exportación, corresponden a los hongos deshidratados, salmuerados y congelados, que
en total agruparon en promedio al 66,1% de la oferta exportable de hongos comestibles
de nuestro país durante el periodo 1997-2004, expresada cada una de las categorías en
su estado fresco (Cuadro 5), siendo los con mayor proyección en primer termino, los
hongos deshidratados de la variedad Suillus luteus, quienes en los últimos cuatro años
han experimentado un aumento creciente en sus volúmenes exportados.
16
Cuadro 5. Factor de conversión a peso fresco, según sea el tipo de proceso al que son
sometidos los hongos comestibles
CATEGORÍA
Conserva
Salmuera
Congelados
Deshidratados
Frescos
1 KG FRESCO EQUIVALE A:
1,316
0,567
1,111
0,100
1,000
Fuente : DECOFRUT, 1996.
Ubicándose en segundo termino, los hongos en estado salmuerados de la misma
variedad, cuyas exportaciones han demostrado una tendencia estable a lo largo del
periodo, no así para el caso de Lactarius deliciosus bajo la misma modalidad (Cuadro 6),
que ha experimentado una tendencia decreciente, y con una escasa o casi nula
participación en el mercado de los congelados, aunque con buenas proyecciones.
Cuadro 6. Evolución de las exportaciones chilenas de hongos comestibles (toneladas) de
la variedad Lactarius deliciosus para las distintas categorías entre los años
1997 y 2004
AÑ0
Volumen Lactarius deliciosus
(toneladas)
Formas de comercialización
Congelado
1997
1998
1999
2000
2001
2002
2003
2004
17,0
10,2
8,4
36,5
30,8
47,1
43,0
Salmuera
2.547,4
1.505,6
376,9
1.031,5
1.858,5
1.967,3
990,8
896,7
Precio promedio
(US$/ton)
Formas de comercialización
Congelado
1.102,5
1.208,6
699,7
770,7
934,9
1.039,2
804,7
Salmuera
1.020,0
958,7
767,1
815,9
883,9
844,3
895,7
836,6
Fuente: Cámara de Comercio de Santiago, ODEPA, Servicio Nacional de Aduanas, PROCHILE.
3.5
La actividad forestal y la reducción de la pobreza rural
La aprobación del objetivo internacional en materia de desarrollo, de reducir a la mitad la
pobreza mundial para el año 2015, ha servido para reafirmar los mandatos de los
organismos internacionales, multilaterales y bilaterales. Así se propone ayudar a la gente
a ayudarse a sí mismo y al medio ambiente que lo rodea, suministrando recursos,
entregando conocimientos, creando capacidad y forjando asociaciones en los sectores
públicos y privados (FAO, 2003).
En este contexto, FAO (1998) sugiere potenciar la contribución de los árboles y los
bosques al aprovechamiento sostenible de la tierra, la seguridad alimentaria, el desarrollo
económico y social y los valores culturales en los planos nacional, regional y mundial.
17
3.6
Los medios de vida sostenibles y la mitigación de la pobreza rural
Al examinar la contribución de los bosques en el logro de un medio de vida sostenible,
FAO (2003), define como bosques a todos los recursos que pueden producir productos
forestales. Puede tratarse de espacios arbolados, arbustos, barbechos arbustivos y
árboles en las explotaciones agrícolas y bosques. En esta definición, el elemento
fundamental para definir bosque no es la tenencia ni la cubierta arbórea, sino la
posibilidad de proporcionar productos (FAO, 2003).
Productos que difieren en cuanto a su origen, naturaleza y características. Su
conservación y manejo por una parte, y sus roles socioeconómicos al utilizarlos y
comercializarlos por otra, presentando un conjunto complejo de problemas y
potencialidades (FAO, 1998).
A pesar, que el volumen total de productos posibles de ser extraídos de los bosques son
considerablemente inferiores a los que mueve la industria maderera, el impacto social que
ocasiona es de una gran significación, principalmente por que incide directamente sobre
los hogares pobres rurales, hogares cuya pobreza e indigencia se han mantenido desde
hace tres décadas (Schejtman et. al., 2003), ya que son recursos que van muy
directamente a los trabajadores y el valor de la producción está mayormente dado por el
valor agregado en mano de obra incorporada en las tareas de recolección, manipulación y
procesamiento (INFOR/INTEC/FONDEF, 2002).
La pobreza rural, y la pobreza extrema son fenómenos multidimensionales, de índole
cultural, social y económica, que se caracterizan por (FIDA, 2001):
 Exclusión, discriminación social y económica debida al origen étnico y al género.
 Carencia de acceso, o acceso limitado a servicios destinados a satisfacer necesidades
básicas de las familias rurales (salud, educación, vivienda y otros).
 Niveles de ingresos inferiores a la cantidad mínima necesaria para obtener el conjunto
básico de bienes y servicios para la familia, incluídos los alimentos.
La pobreza entonces, no se basa únicamente en el ingreso exiguo o la falta de ingreso
estable, que sin duda la expresión más evidente de la pobreza (FUNASUPO, 1996), así
como tampoco únicamente a la disponibilidad de alimentos, FAO (2003), la define como
una privación de bienestar relacionada con la falta de ingresos sustanciales o de
consumo, los bajos niveles de instrucción y salud, la vulnerabilidad y exposición a los
riesgos, la falta de posibilidades de ser tenidos en cuenta y la falta absoluta de poder.
La definición de pobreza rural es amplia e incluye tanto a los productores agrícolas de
bajos ingresos y sus familias, que trabajan directamente en sus fincas, como a los que se
vinculan a actividades de comercialización de productos agrícolas, procesamiento o
transformación, así como también, a los campesinos pobres vinculados a actividades
rurales no agrícolas (FIDA, 2001).
La pobreza entonces, es exclusión, discriminación social y económica, es carencia de
acceso o acceso limitado a recursos y servicios. Hace referencia, también, a disponer de
ingresos inferiores a la cantidad mínima necesaria para obtener bienes y servicios básicos
para la familia (Montenegro, 1997).
18
3.6.1 La mujer y la pobreza rural
La vinculación que existe entre mujeres y pobreza es de antigua data; las mujeres
siempre han sido muchas entre los pobres. El descubrimiento empírico de que las
mujeres están expuestas a la pobreza de modos en que los hombres no lo están,
introduce algunos de los elementos esenciales del concepto de feminización de la
pobreza. Tal concepto apunta a destacar la desproporcionada representación de las
mujeres entre los pobres, especialmente en lo que se refiere a hogares con jefatura
femenina (PNUD, 1998). Según la FAO (2000), 26,0 % de hogares rurales de la región de
América Latina, tiene jefatura femenina.
La dinámica de la pobreza femenina se relaciona, entre otros factores, con las dificultades
que significan para su inserción laboral, los estereotipos de género, las relaciones
desiguales de poder al interior de la familia y la desigual distribución de las
responsabilidades familiares (OIT, 2003).
Las mujeres pobres tienen una menor tasa de participación en el trabajo, por distintas
circunstancias: menor nivel educacional, mayor número de hijos, menores posibilidades
de contar con servicios de apoyo al trabajo doméstico y un ambiente valórico menos
favorable al trabajo remunerado de la mujer. Además, tienen menor acceso a los recursos
productivos y crédito, se concentran en ocupaciones más desprotegidas y con menor
organización social.
A pesar de lo anterior, la tasa de participación femenina de los grupos más pobres está
creciendo más aceleradamente que el resto (OIT, 2003).
El ingreso de la mujer es crucial para la reducción de la pobreza. Según estudios en la
región, el aporte de las mujeres ha permitido a numerosos hogares superar la línea de
pobreza. Además la mujer tiende a destinar sus ingresos a su familia (educación y salud)
en mayor proporción que el hombre, lo que es determinante del bienestar familiar, no sólo
presente sino en las futuras generaciones. Por otra parte, el hecho de que las mujeres
generen y controlen sus ingresos aumenta su autonomía y empoderamiento (OIT, 2003).
3.7
El empleo rural no agrícola (ERNA) e ingreso rural no agrícola (IRNA)
Las actividades agrícolas tradicionales ya no responden por el mantenimiento del nivel de
empleo en la zona rural, el aumento de actividades que hasta hace poco tiempo eran
consideradas marginales, con el transcurso de los años han adquirido importancia
económica, generando ingreso y empleo en las zonas rurales (Verardi, 2001).
Por ello, en el marco del nuevo paradigma del desarrollo de las economías rurales en
América Latina y el Caribe se ha manifestado un creciente interés en las opciones que
ofrece el desarrollo del empleo rural no agrícola (BID, 2001).
Se entiende por empleo rural no agrícola (ERNA), a las actividades económicas
desarrolladas por los hogares rurales distintas al empleo en su propia explotación agrícola
o como asalariado en otras explotaciones agropecuarias, y abarca diversas actividades
manufactureras que incluyen a la agroindustria; y a los servicios de distinto tipo incluido,
entre ellos, al comercio. El ingreso rural no agrícola (IRNA) es aquel derivado del ERNA
(RIMISP, 1999).
19
Al respecto, Alexander Schejtman (MIDEPLAN, 2000), señala que 80% de la población
rural de América Latina, tiene empleo y percibe ingresos de actividades distintas a la
agrícola, incluso en aquellas familias poseedoras de tierras agrícolas que tienen como
actividad principal la propia agricultura. El ingreso rural no agrícola (IRNA) representa
aproximadamente 40% de los ingresos de las familias rurales.
3.7.1 Factores y determinantes que inciden en el acceso al ERNA
La motivación que tienen los hogares para dedicarse a actividades rurales no agrícolas se
explica a través de los siguientes factores (BID, 2001):
 Factores de atracción; tales como ganar ingresos más altos a través de mejores
retornos en el sector no agrícola con relación al sector agrícola.
 Factores de empuje; como son el riesgo del manejo agrícola; ya sea mediante una
producción insuficiente a causa de sequías, restricciones de tierra, falta de mercados
de crédito de consumo, o seguros de cultivo incompleto o ausentes.
Otros factores que inciden en el acceso al empleo rural no agrícola (ERNA), según los
señalados por Berdegué (1999) son los siguientes:
 El nivel de escolaridad, tiene un claro impacto en el acceso al ERNA, con la mayor
concentración de individuos con mejores niveles de escolaridad (Media incompleta o
más), en empleos asalariados no agrícolas (MIDEPLAN, 2000).
 La edad, es otro factor importante en el acceso a ERNA, hasta cierta edad su efecto es
positivo, y que ha partir de ahí, su efecto es negativo.
 Proximidad a los centros urbanos, las zonas más dinámicas y cercanas a centros
urbanos presentan mayores opciones de ERNA. En las zonas menos dinámicas y
menos accesibles, predomina el ERNA de refugio (baja calidad y productividad).
 Dotación de activos físicos (tierra, maquinarias, etc.), los hogares con menos tierra,
tienen una mayor dependencia al ERNA. Los hogares rurales más pobres que
enfrentan enormes dificultades para basar su desarrollo en el autoempleo agrícola,
tienen un alto grado de dependencia del ingreso no agrícola; pero en términos
absolutos este ingreso es muy bajo.
20
3.7.2 Las mujeres y el empleo rural no agrícola (ERNA)
El empleo rural no agrícola no sólo es una fuente de empleo para los hogares, sino que
también es una estrategia de integración de las mujeres al mundo laboral, permite
además reducir riesgos diversificando fuentes de ingreso y reducir la estacionalidad de
estos (MIDEPLAN, 2000).
La situación laboral de las mujeres rurales muestra las siguientes características: su
participación en la fuerza de trabajo ha aumentado más que la del hombre, aunque sigue
estando muy por debajo de la de éste; presenta niveles de desempleo considerablemente
mayores que los de los hombres; están ocupadas mayoritariamente en las ramas de
servicios comunales, sociales y personales; y en la agricultura, caza, silvicultura, pesca y
comercio; registran altos niveles de no-calificación aunque igual al de los hombres;
asimismo registran más escolaridad que los varones (MIDEPLAN, 2000).
3.8
Productos forestales no madereros (PFNM):
3.8.1 Definición de producto forestal no maderero (PFNM)
El término producto forestal no maderable o no maderero (PFNM), conocido
internacionalmente también como “Non Timber Forest Products (NTFP)” o “Non Wood
Forest Products (NWFP)”, es la denominación más comúnmente utilizada para productos
silvestres distintos de la madera (Tacón, 2004).
Es así como, FAO (1998) define el término Producto Forestal No Maderero como todos
aquellos bienes y servicios de uso comercial, industrial o de subsistencia derivados del
bosque y su biomasa, que pueden ser sustentablemente extraídos del ecosistema forestal
en cantidades y formas que no alteren las funciones reproductivas básicas de la
comunidad vegetal.
Al ver que estas definiciones no incluían elementos conceptuales imprescindibles para su
uso en el contexto de la conservación ambiental, la Unión Internacional para la
conservación de la Naturaleza (UICN) propone como definición de PFNM”: todos aquellos
productos biológicos, excluída la madera, leña y carbón, que son extraídos de los
bosques naturales para el uso humano”. Esta definición excluye explícitamente los
productos derivados de la madera, independiente de su uso final o grado de extracción, y
limita el origen a los bosques naturales, excluyendo a las plantaciones forestales exóticas
efectuadas con fines madereros o no madereros (Tacón, 2004).
3.8.2 Importancia, características y potencial de los PFNM en Chile
En nuestro país la importancia de los PFNM no es nada despreciable, si se considera que
tienen una gran significación social, por la fuerte incorporación de mano de obra no
calificada para su recolección y procesamiento. Adicionalmente, la mayor colecta y
utilización de productos forestales no madereros, se realiza a nivel de comunidades
rurales y de familias de bajos ingresos, proporciona además fuentes de trabajo a
ancianos, mujeres y niños, en determinados períodos del año, especialmente en aquellas
épocas en las que la demanda de trabajos de temporada está deprimida (Tacón, 2004).
21
Estimaciones derivadas de esta condición, indican que en este negocio participan
alrededor de 200 mil personas, principalmente mujeres y niños. Ellos originan el grueso
de la mano de obra recolectora y proveedora de la materia prima para los compradores,
también informales, quienes, en último término, abastecen a las pequeñas y medianas
empresas y a los exportadores (Tacón, 2004).
Realza esta situación, el aporte que hacen a la economía nacional, y que se tradujo en el
año 2004 en US$ 33,4 millones por concepto de exportaciones; es decir, el 0,98% del
total de nuestros envíos forestales, hoy cercanamente equivalente al mercado exportador
de muebles, y muy por sobre las exportaciones de trozas pulpables y chapas de madera
(INFOR, 2004).
En los últimos años estos productos han concentrado la atención de biólogos,
economistas y antropólogos de todo el mundo. La razón es que el manejo de bosques
orientados a los PFNM puede contribuir al cumplimiento de objetivos múltiples tales como
(Catalán, 2000):
 Conservación de la biodiversidad de los ecosistemas forestales.
 Fortalecimiento de la cultura local.
 Generación de empleo y fuente de ingresos para las comunidades rurales.
22
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3. revisión bibliográfica - Tesis