Evolución de las Estrellas
Las estrellas evolucionan durante millones de años.
Nacen cuando se acumula una gran cantidad de materia
en un lugar del espacio. Se comprime y se calienta hasta
que empieza una reacción nuclear, que consume la
materia, convirtiéndola en energía. Las estrellas pequeñas
la gastan lentamente y duran más que las grandes.
Las teorías sobre la evolución de las estrellas se basan en
pruebas obtenidas de estudios de los espectros
relacionados con la luminosidad. Las observaciones
demuestran que muchas estrellas se pueden clasificar en
una secuencia regular en la que las más brillantes son las
más calientes y las más pequeñas, las más frías.
Esta serie de estrellas forma una banda conocida como la secuencia principal en el
diagrama temperatura-luminosidad conocido como diagrama Hertzsprung-Russell.
Otros grupos de estrellas que aparecen en el diagrama incluyen a las estrellas gigantes y
enanas antes mencionadas.
La vida de una estrella
El ciclo de vida de una estrella empieza como una gran
masa de gas relativamente fría. La contracción del gas
eleva la temperatura hasta que el interior de la estrella
alcanza 1.000.000 °C. En este punto tienen lugar
reacciones nucleares, cuyo resultado es que los núcleos
de los átomos de hidrógeno se combinan con los de
deuteriopara formar núcleos de helio. Esta reacción
libera grandes cantidades de energía, y se detiene la
contracción de la estrella.
Cuando finaliza la liberación de energía, la contracción
comienza de nuevo y la temperatura de la estrella vuelve
a aumentar. En un momento dado empieza una reacción
entre el hidrógeno, el litio y otros metales ligeros
presentes en el cuerpo de la estrella. De nuevo se libera
energía y la contracción se detiene.
Cuando el litio y otros materiales ligeros se consumen, la contracción se reanuda y la
estrella entra en la etapa final del desarrollo en la cual el hidrógeno se transforma en
helio a temperaturas muy altas gracias a la acción catalítica del carbono y el nitrógeno.
Esta reacción termonuclear es característica de la secuencia principal de estrellas y
continúa hasta que se consume todo el hidrógeno que hay.
La estrella se convierte en una gigante roja y alcanza su mayor tamaño cuando todo su
hidrógeno central se ha convertido en helio. Si sigue brillando, la temperatura del
núcleo debe subir lo suficiente como para producir la fusión de los núcleos de helio.
Durante este proceso es probable que la estrella se haga mucho más pequeña y más
densa.
Cuando ha gastado todas las posibles fuentes de energía nuclear, se contrae de nuevo y
se convierte en una enana blanca. Esta etapa final puede estar marcada por explosiones
conocidas como "novas". Cuando una estrella se libera de su cubierta exterior
explotando como nova o supernova, devuelve al medio interestelar elementos más
pesados que el hidrógeno que ha sintetizado en su interior.
Las generaciones futuras de estrellas formadas a partir de este material comenzarán su
vida con un surtido más rico de elementos pesados que las anteriores generaciones. Las
estrellas que se despojan de sus capas exteriores de una forma no explosiva se
convierten en nebulosas planetarias, estrellas viejas rodeadas por esferas de gas que
irradian en una gama múltiple de longitudes de onda.
De estrella a Agujero Negro
Las estrellas con una masa mucho mayor que la del Sol sufren una evolución más
rápida, de unos pocos millones de años desde su nacimiento hasta la explosión de una
supernova. Los restos de la estrella pueden ser una estrella de neutrones.
Sin embargo, existe un límite para el tamaño de las estrellas de neutrones, más allá del
cual estos cuerpos se ven obligados a contraerse hasta que se convierten en un agujero
negro, del que no puede escapar ninguna radiación.
Estrellas típicas como el Sol pueden persistir durante muchos miles de millones de años.
El destino final de las enanas de masa baja es desconocido, excepto que cesan de
irradiar de forma apreciable. Lo más probable es que se conviertan en cenizas o enanas
negras.
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