Aprender de la Historia

Anuncio
Aprender de la Historia
La Haine - Sevilla :: 03/04/2008
Este artículo es una respuesta personal al escrito por Javier Aroca en El País
El andalucismo nadie duda que está pasando, no de ahora, sino de hace muchos años atrás, por una
etapa de crisis en lo político, en lo social, en lo cultural y en lo identitario. Es normal que algunos
buitres carroñeros estén al acecho para ver si finalmente cae la presa malherida. Dice el señor Javier
Aroca, ese gran submarinista del PSOE dentro del PA, y uno de los responsables de la prostitución
del andalucismo, en un artículo titulado “Juguetes rotos” publicado en “El País” del PRISOE, que “la
gestión del PA es la única etapa de andalucismo útil en la Historia por mucho que nostálgicos y
esencialistas quieran ver poder andalucista en Abderrahman III y en la triste aunque valerosa
existencia de don Blas Infante.” Bien señor Javier Aroca. No voy a entrar en calificativos airados que
por otra parte los tiene totalmente merecidos y se los gana a pulso. Pero sí le voy a hacer una serie
de puntualizaciones que como persona culta debe saber, aunque eso del andalucismo en usted nunca
dejó de ser un adjetivo para dar chivatazos a sus amos. Primeramente conviene que tenga usted un
respeto por Abderrahaman III, no sólo por la etapa que representó, de Independencia, Libertad y
Prosperidad para el Pueblo Andaluz, no sólo por respeto a uno de los mejores gobernantes que ha
dado Andalucía en toda su Historia, no sólo porque el Pueblo Andaluz lo aupó al poder; sino porque,
como dice el refranero andaluz, “siempre salta un cagado en la puerta de un water”. Ya quisiera
usted haber sido tan buen gobernante como lo fue Abderrahaman III. Pero es que usted no ha sido ni
gobernante, fue y sigue siendo un bufón histriónico, de esos que les reían las gracias a los amos y les
soplaban lo que hubiera que soplarles. Ya quisiera usted, señor Aroca, pasar a la Historia de
Andalucía con el prestigio de Abderrahman III dirigiendo una Andalucía libre, independiente. Pero
usted ha vendido el alma al diablo, sólo será recordado por los chivatazos que daba mientras estabas
en la dirección del PA y por poco más. Quizá ocupe un lugar preeminente entre la lista de traidores
que vendieron al Pueblo Andaluz a sus explotadores y negadores, cuando Andalucía adquiera una
conciencia que le conduzca a su Libertad Nacional y Social. Por lo que veo, no sólo le pagan bien
para que mienta y para faltar el respeto a la Historia de Andalucía, sino además para haber hecho el
ridículo de forma supina. El título de este artículo se llama “Aprender de la historia” y precisamente
eso es lo que le voy a recomendar, ya que parece que, para usted, una de las edades de oro de
Andalucía, Al-Andalus, es algo para olvidar, para despreciar. Una época ya superada de la que no se
pueden extraer enseñanzas y conocimientos. Pues bien, señor Aroca: me gustaría que echase un
vistazo sincero atrás en nuestra Historia Nacional y aprendiese mucho de sus antepasados
andalusíes, sobre todo algo que ellos ya tenían en pleno siglo X y que usted carece en el XXI:
Dignidad. Sólo es una premonición de lo que viene: Me gustaría, señor Aroca, que los gobernantes
de Andalucía, ejerciendo el poder que le otorga un pueblo (aunque aculturado y manipulado)
hicieran lo mismo que hicieron nuestros gobernantes andalusíes y repartieran las tierras de
Andalucía para que pudieran vivir en paz, libre y dignamente. Eso que ustedes tildan de imposible y
que aún a día de hoy demandan los jornaleros y trabajadores andaluces, ya se practicaba en la
Andalucía de hace 11 siglos. Me gustaría señor Aroca, que en vez de unos gobernantes que
fomentan la estandarización de la cultura y promueven una pseudo-cultura gris y lene, aprendiesen
del rey poeta de Sevilla Almutamid y fomentasen las letras, empezando por ellos mismos. Quizá no
habría tanto joven inculto, sin sensibilidad hacia nada. A la par que se descubren a sí mismos y a su
pueblo, pudiendo ofrecer algo más a ellos mismos y a su entorno que sustancias de muerte y acabar
con el hígado o el páncreas destrozado por las botellonas. Me gustaría señor Aroca, que los albañiles
de Andalucía aprendiesen de aquellos alarifes antepasados suyos, capaces de construir bellezas
como la Giralda , la Mezquita , la Al-hambra , los múltiples baños árabes, castillos, molinos y
construcciones que jalearon la geografía de Andalucía; que aprendan de una creatividad de la que
hoy se carece en grandes proporciones y que se recreen en su trabajo, en vez de estar salvajemente
lahaine.org :: 1
explotados; y que aprendan además, de sus antepasados andalusíes, a no matarse en el intento de
construir edificios ni casas. Me gustaría, señor Aroca, que los andaluces de hoy, incluido usted,
tuvieran sólo la tercera parte de la sensibilidad ecológica que había en Al-Andalus y que se pusiera
en práctica esa armonía de vivir con la naturaleza y el medio que nos rodea sin tener que destrozar
nada a cambio. Me gustaría, señor Aroca, que aprendiera usted de los andalusíes la forma de
organizar el trabajo y los recursos, tanto humanos como materiales. Hoy hay millones de andaluces
fuera de su tierra, hay cientos de miles en paro, sin vivienda, en pobreza severa. Antes, en AlAndalus, esto no sólo no pasaba, sino que además, los gobernantes andalusíes tuvieron que mandar
el dinero del Zakat que se recaudaba en Al-Andalus a Bizancio porque aquí ya no sabían adonde
meterlo. Me gustaría, señor Aroca, que la Andalucía de hoy, españolizada, desmemoriada y
envenenada de racismo y xenofobia españolista que adoctrinan a los andaluces desde chiquititos con
su “matamoros” en las escuelas, sea en vez de un hervidero de racistas incultos como en El Ejido,
Mancha Real y otros ejemplos que usted sabe, un ejemplo de integración, convivencia y diversidad
como ya se vivía en Al-Andalus. Durante esa época, a nadie se le ocurrió cerrar una Iglesia ni una
sinagoga. Hoy, intentar abrir una mezquita en Sevilla para muchos andaluces significa contribuir
con células terroristas. Me gustaría, señor Aroca, que en la Andalucía de hoy nuestros hermanos del
otro lado del estrecho (muchos de ellos descendientes de andaluces expulsados injustamente) y otras
zonas africanas, no vengan a morir como lo hacen hoy, ni a ser tirados al otro lado de las vallas como
si fueran sacos de cal, ni a ser tratados peor que las bestias (al menos éstas vienen en condiciones
dignas). Me gustaría, señor Aroca que vinieran como lo hacían antes en Al-Andalus, a comerciar, a
intercambiar ideas, a trascender; y los que querían se quedaban a vivir en este país donde sólo
sobraba lo que hacía daño a las personas y a los pueblos. Me gustaría señor Aroca, que supiese ver,
como ya señaló Antonio Medina Molera en su obra Historia Nacional de Andalucía: “porque los
andaluces cuando gozaron de independencia fueron a la par el pueblo más culto e ilustrado, el
agricultor más inteligente y laborioso; introdujeron en Europa la fabricación del azúcar, fomentaron
el cultivo y la ganadería, establecieron grandes fábricas de tejidos de brocado y brocadillos, lanas y
algodones, aventajando a todos; continuaron la tradición de los antiguos pueblos de Andalucía en el
temple y primor de las armas blancas, y en la riquísima labor de sus objetos de orfebrería y platería.
Con sus productos agrícolas y manufacturas, y con la producción de multitud de objetos y utensilios
de hierro y cobre mantuvieron un comercio activísimo y lucrativo entre los puertos andaluces y los
de Italia, Egipto, Siria, etc. Las madrasas (escuelas públicas), academias y bibliotecas, las ciencias,
la filosofía, la literatura, las bellas artes, menos la pintura de imágenes y la estatuaria; las tertulias
literarias, los certámenes y concursos científicos y literarios, todos los medios, en fin, para difundir
las luces y hacer prosperar en todos los ámbitos el poder humano. Recibieron de los emires y califas
independientes andaluces aquel poderoso impulso que hizo de Córdoba y de todas las ciudades
andaluzas, la Atenas de la Edad Media.” Como se ve, señor Aroca, nada que ver con la Andalucía de
hoy. Y no me refiero a si tenemos televisor o móviles, no. No sea tan esnobista, que es algo muy poco
andaluz. Me refiero a resultados sociales, a avance del Pueblo Andaluz, a ese espíritu que nos hizo
ser hombres de luz que a los hombres almas de hombres les dimos. Un espíritu al que apelaba
incansablemente Blas Infante, al que usted llama cobardemente “triste”. Un espíritu al que debemos
retornar y que debemos retomar si queremos hacer una Andalucía Libre, es decir, una Andalucía
Independiente, donde de nuevo florezca este humillado pueblo, desmemoriado y engañado a golpes
de inquisiciones y adoctrinamientos, de sangre y fuego, de azotes del alma y de azotes físicos. No es
la Historia de Andalucía un fetiche españolizado para consumo de colonizados, a lo que gente como
usted quiere reducirla. Es un auténtico arsenal donde los andaluces deben mirar, aprender, armarse
de conocimientos y concienciarse para tomar fuerzas e impulso de cara a su Liberación. En una cosa
tiene razón aunque sólo en parte, y es cuando afirma: “No, no ha sido el bipartidismo feroz el que ha
acabado con el andalucismo”. En parte sí, porque el tremendo bloqueo al que se ve sometido el
andalucismo por parte del españolismo a todos los niveles (políticos, culturales, sociales,
informativos, educativos…) es brutal y no es de hace una década ni dos. Sus resultados ya los vemos.
Pero hay un bloqueo endógeno dentro del andalucismo que es necesario identificar para saber de
lahaine.org :: 2
qué se habla y que a mi juicio ha sido uno de los principales culpables de que el andalucismo esté
como está: el PA. Familias despellejándose por dos sillones en vez de luchar honrada y noblemente
por el andalucismo, ambigüedad del discurso (llegando incluso a posiciones derechistas),
corrupción, bochornos de todo tipo y pelajes, tremendas broncas internas… Incapaces de explicarle
al Pueblo Andaluz de que somos una Nación porque tenemos una Cultura, Identidad e Historia
propias, y sobre todo unos Derechos Históricos, Nacionales y Sociales como Andaluces que el estado
español está obligado a cumplir so pena de falta de legitimidad, caso por ejemplo de las
Capitulaciones de Santa Fe, que como supongo que sabrá, siguen vigentes, puesto que en Derecho
Internacional un pacto entre dos estados nunca caduca. La soberanía andaluza sí tiene base jurídica
y de nada de ello se habla en ese nuevo "estatuto" impuesto desde Madrid con la complicidad de
muchos de “dentro” de Andalucía, que hubiera sido repudiado no sólo por todos los moriscos que
murieron combatiendo por su tierra, sino también por los cantonalistas, por Tahir Al-Hor el halcón, o
por el mismo Blas Infante. No se trata de volver a hace 500 años, se trata de recuperar el espíritu
que nos hizo una gran nación libre. Se trata de que respeten nuestra Soberanía y que el futuro y los
recursos de Andalucía estén en manos de los andaluces. Y que Andalucía será lo que decidamos los
andaluces, pero con conciencia, formación y responsabilidad. Una Andalucía españolizada no es ni
consciente ni puede elegir con responsabilidad. Mucha culpa de lo que pasa en el andalucismo ha
venido no solo por no saber explicar las cosas tal y como son, por no hablarle claro al Pueblo
Andaluz, sino por otros problemas como por ejemplo: - Sustitución del discurso andalucista por el
del agravio comparativo. Se basa esto brevemente en no reclamar las cosas porque los andaluces así
lo exijamos y merezcamos como nación, sino porque "otros" (Cataluña, Euskadi...) lo tienen y exigen.
-La involución españolista dentro del Andalucismo. Se refiere esto a que en el PA (que no ha sido el
único referente del nacionalismo andaluz, ahí están el FAL, el FLA, Liberación Andaluza, la CUT , el
SOC, Nación Andaluza o Jaleo!!!) todos los dirigentes que ha tenido han sido pseudoandalucistas,
algo mas desarrollados que el simple regionalismo, pero incapaces de adaptar el Andalucismo a lo
que Andalucía y sus Derechos Nacionales demandan de él. Desde Arredonda (que para un Congreso
Nacional para anunciar la victoria de España en la copa davis...) a Rojas Marcos, Ortega, Pacheco, el
personaje de Utrera o Ronda...son incapaces, como niños chicos, de balbucear siquiera, la palabra
Independencia, por temor a ser acusados por el desconocimiento de un Pueblo Andaluz falto de
información sobre él mismo y sus orígenes y derechos, alienados y dependientes. La cabeza visible
del nacionalismo andaluz jamás ha tenido en mi opinión, un sólo dirigente nacionalista de verdad. La falta de estrategia. Entendido esto no sólo como todo lo anterior expuesto brevemente, sino por la
falta de respeto y legitimidad que ha destilado a los grupos nacionalistas y andalucistas
anteriormente citados y que el PA y el antiguo PSA no han reconocido nunca, en una actuación
permanentemente cainita respecto al buen hacer de los demás, cuando ellos mismos no se atrevían a
decir a los andaluces lo que otros grupos y partidos si lo hicieron y lo siguen haciendo. Aun recuerdo
cuando el PAU-PTA se integró en el PSA en aras de la unidad del nacionalismo andaluz de izquierdas
a mediados de los 80, cuyo resultado no fue un programa de Liberación Nacional y Social, sino el
triunfo de las tesis de los españolistas regionalistas, que acabaron fagocitando todo intento serio de
un Partido Andalucista consecuente con los principios que decía defender. Buena parte de culpa en
ello no la tuvieron sólo los dirigentes españolizadores, sino que estos mismos promovieron una
espiral que aún sigue y que es el siguiente punto: - La primacía de la cantidad sobre la cualidad. Es
decir, la entrada en el PA de personas y grupos con nula conciencia política andaluza, que hace que
no se adapte y asuma el discurso andalucista consecuente, primando por tanto la entrada de
militantes sin formación a los que por otra parte tampoco se preocupan en formar, en detrimento de
los andalucistas preparados y con las cosas claras, que fueron y siguen siendo los únicos en los que
Andalucía y su Andalucismo, tienen las esperanzas depositadas. Se ha primado el sillón y la poltrona,
el poder presumir de "influencia" y militantes, pero se ha perdido en conciencia y en coherencia con
los principios andalucistas, y esto no lo paga el sector españolista del PA, lo paga el andalucismo y
sus cuadros mas coherentes ante la sociedad andaluza, lo paga Andalucía y su Liberación nacional y
social, que sólo hace retrasarse y bloquearse por el actuar de los españolistas dentro del PA. Esto, si
lahaine.org :: 3
hubiera sucedido en el seno de cualquier otro partido nacionalista, sea andaluz, o vasco o gallego o
catalán, hubieran sido convocados a un debate interno primero y luego posteriormente expulsados
por incoherencia e incompatibilidad con los principios. El “triste” Blas Infante No fue Blas Infante un
triste, por más que el espíritu del Estado Español quisiera inocularle su veneno genético: la tristeza,
tristeza que ha sido madre histórica en estas tierras de la miseria, la soledad, lo vacío, la imposición,
las piras salvajes, la aniquilación de antiquísimos saberes, expulsiones y conquistas inhumanas. Blas
Infante fue un Hombre Andaluz, con mayúsculas, que supo estudiar, dignificar y aprender de su
historia, de su identidad y de su cultura. Que supo transmitir el mensaje de la liberación del Pueblo
Andaluz no sólo a quienes vivieron en su época, sino que su legado es intocable e indispensable para
las generaciones de hoy y para las venideras. Aunque hoy como ayer, haya andaluces que no quieran
escucharlo, que les importe un comino lo que sea de Andalucía y de su futuro (que también es el de
ell@s quiéranlo o no). Precisamente ahí radica el valor de Blas Infante, en haber tenido que levantar
un mensaje de libertad cuando Andalucía estaba más depauperada, con unos andaluces exprimidos
socialmente, tremendamente aculturados, alejados del conocimiento de las escuelas y el saber y
obligados a la azada para poder subsistir. Unos andaluces que apenas se reconocían y que poco o
nada se acordaban ya de aquellos abuelos suyos cantonalistas, de los bandoleros libertarios como
Diego Corrientes, de Tahir Al-Hor o de los moriscos que luchaban por recuperar su tierra y su
independencia. Ahí radica mucha de la importancia, del valor de Blas Infante, de su trabajo, de su
lucha, de sus vivencias y de su obra. Por eso, señor Aroca, que usted lo califique de valiente después
de despreciar e ignorar la Historia de Andalucía y a quienes luchan por recuperar nuestra soberanía
nacional, no es más que un insulto a Blas Infante y a la inteligencia del Pueblo Andaluz, ataques e
insultos muy repetidos últimamente. Ya se ve quienes son sus compañeros de coro. Pero le pido que
no utilice a Blas Infante ni al andalucismo para justificarse ni para justificar a otros que no creen ni
creyeron en Andalucía ni hacen nada, al menos bueno, por levantarla. Porque desde luego no me
imagino a Blas Infante dándole la mano a un Chaves ni a un Arenas o a Valderas, pero menos aún a
Rojas Marcos, Ortega, Pacheco y toda la plebe que, como usted, señor Aroca, viven muy cómodos de
tergiversar y dejar en el ridículo la obra y el pensamiento de Blas Infante y por extensión, de todos
los andalucistas. Aunque cada vez, vemos que les quedan menos sillones, afortunadamente para el
futuro del andalucismo de izquierdas, ese que nunca debió de dejar en manos equivocadas un
nombre sagrado que contiene el ideal de nuestra liberación: Andalucismo. Blas Infante pudo estar
triste en ciertos momentos de su vida ¿y sabe porque? No por ser andalucista ni revolucionario, sino
por ver a un pueblo tremendamente explotado, un pueblo sin conciencia, sin memoria. Por ver a un
pueblo derrotado, apagado, sin aspiraciones de vida. Jamás un andaluz por propia naturaleza podrá
ser triste, lo hacen ser y sentirse triste quienes lo humillan y explotan en su propia tierra, cortando
de raíz el enorme potencial creador que los andaluces llevamos dentro. De la misma forma que
Andalucía no es un país pobre, sino empobrecido. No es cuestión de juegos de palabras, sino de
realidades históricas, nacionales y sociales. No es triste quien lucha por la justicia, por la libertad,
por la democracia, por devolver a los pueblos lo que es suyo. Nos tienen acostumbrados los
plumíferos del pensamiento único de presentar a quienes no se someten al brutal capitalismo y a su
pensamiento único de tacharlos de “tristes”, “amargados”, “locos” y un largo etcétera de lindezas,
que no son sino los problemas que ellos sufren y que quieren proyectar en los demás. Porque alguien
que se sitúa contra la injusticia, contra la imposición, contra el saqueamiento de los pueblos, contra
el olvido de su memoria, contra el falseamiento de su historia, cultura y dignidad; alguien que se
sitúa, en suma, contra la explotación del hombre por el hombre, no puede ser un hombre triste
jamás en la vida. Al contrario. Son hombres y mujeres íntegr@s, que creen en la vida, que aman la
vida, que aman la alegría. Una alegría sana, no esa alegría maquiavélica y fascista de regocijarse en
las fortunas personales, en la comodidad o la mentira a costa del sufrimiento de otras personas. Eso
no es alegría, es muerte. Por eso, quienes se sitúan contra la muerte, contra la injusticia, contra las
guerras de rapiña, contra la explotación humana, son gente profundamente alegre, son gente con
esperanza, son semillas de vida en un mundo cada vez más árido de justicia y libertad. Por eso, y por
mucho más señor Aroca, gente como usted debería de ser más alegre, lo que es equivalente a decir
lahaine.org :: 4
más andaluz y además le convendría ser andalucista, para acelerar ese curso intensivo de
humanidades que adolece. Por eso intenta desprestigiar al independentismo andaluz, porque es
antítesis de lo que usted defiende y por eso desprestigia también a Blas Infante, porque fue un
gigante rodeado de enanos; porque fue en definitiva, un andaluz de conciencia, un andaluz de los
pies a la cabeza. Una de esas personas que provocan a los pueblos a luchar y que afortunadamente
en Andalucía, repasando nuestra Historia, nos sobran ejemplos. VIVA ANDALUCÍA LIBRE Y
SOCIALISTA (=VIVA ANDALUCÍA INDEPENDIENTE Y SOLIDARIA CON LOS PUEBLOS DEL
MUNDO EN EL CAMINO DE LA LIBERACIÓN SOCIAL ) Juanfer Sánchez, Andaluz de conciencia e
independentista andaluz. (Este artículo es una respuesta personal al escrito por Javier Aroca en El
País: http://www.elpais.com/articulo/andalucia/Juguete/roto/elpepuespand/20080317elpand_4/Tes )
_______________
http://www.lahaine.org/mm_ss_est_esp.php/aprender_de_la_historia
lahaine.org :: 5
Descargar