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de su director. Las colaboraciones deben dirigirse a María Eugenia Anguiano Téllez. Frontera Norte
es una publicación semestral de El Colegio de la Frontera Norte. Suscripción anual, 180 pesos;
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de Publicaciones, El Colef
FRONTERA
NORTE
Artículos
Agua y frontera en el norte de México. La transformación
del Río Colorado y su impacto en el desarrollo
capitalista, 1900-1920, Marco Antonio Samaniego López...9
Aplicaciones y limitaciones de la categoría
de género, Elizabeth Main. ..............39
Cross Border Business Cycle Impacts on Commercial
Electricity Demand, Thomas M. Fullerton .........53
Common Interests for Required Strong Sustainable
Development Coalitions and Cooperation in the Mexico/
US-San Diego/Tijuana Border Region, Eduardo Margáin...67
Gobiernos de oposición y participación social en Baja
California, Víctor Alejandro Espinoza Valle . .......103
Nota critica
Frutos de investigaciones sobre el noroeste y Baja
California, Ángel Bassols Batalla.......121
Reseñas bibliográficas
Mujeres y fronteras. Una perspectiva de género, de Mana Socorro
Tabucnca, Norma Iglesias Prieto. ............129
Imaginarios urbanos, de Néstor García Canclini, Miguel
Ángel Vite Pérez. ................133
Monterrey 400: Estudios históricos y sociales, de Manuel Ceballos
Ramírez (coord.), Roberto García Ortega ..........141
PRESENT
ACION
En 1999 Frontera Norte cumplirá 10 años. Por tal razón, en este segundo número
de 1998 iniciamos un proceso de reflexión sobre nuestra revista y hemos
emprendido modificaciones que ya empezamos a incorporar. Los primeros
cambios visibles aparecen en la portada y en el formato.
Frontera Norte ha consolidado una identidad por su contenido, con! base en
la difusión de trabajos de investigación de alta calidad académica y originalidad en
sus análisis desde las perspectivas de las ciencias.
sociales y los estudios ambientales, particularmente de la región fronteriza de
México y Estados Unidos. Entendida la frontera en un sentido amplio, que no
únicamente hace referencia a las divisiones territoriales sino también a las
fronteras del conocimiento. Frontera Norte ha sido un lugar de encuentro para
difundir investigaciones que abordan la complejidad de sus relaciones, así como de
los ámbitos del conocimiento de sociedades tan dinámicas. Consideramos que es
un buen;
momento para proyectar y lograr una nueva identidad visual.
Convencidos de que una revista académica debe apoyar el trabajo de su
dirección y edición por un grupo de colaboradores cercanos que constituyan a la
vez una masa crítica y un apoyo para consulta, discusión y reflexión en la toma de
decisiones. Frontera Norte cuenta con un nuevo Consejo Editorial y, desde esta
edición, con un Comité de Redacción. El primero, en el marco de una nueva etapa
general en la vida de la institución, integrado desde 1998 por académicos de El
Colef y de otras instituciones de reconocido prestigio. El segundo, integrado por
profesores e investigadores de distintas disciplinas y especialidades.
Estos cambios, que inician con una reflexión sobre nuestra actividad en los
pasados 10 años, tienen en perspectiva los retos de los años¡ por venir, de la
necesidad de continuidad y cambio en nuestra institución en el significativo
contexto de un nuevo siglo y un nuevo milenio.
Invitamos a la comunidad académica nacional e internacional a enriquecer
este esfuerzo con sus contribuciones.
María Eugenia Anguiano Téllez
Agua y frontera en el norte de México
La transformación del Río Colorado y su
impacto en el desarrollo capitalista
1900-1920
Marco Antonio Samaniego López
RESUMEN
En el presente texto se plantea la necesidad de estudiar la historia de Mexicali y de
su valle tomando el Río Colorado como eje central. La tenencia de la tierra es un
enfoque muy importante, pero si no se considera al Río Colorado y la compleja
situación en que se empezó a aprovechar para la agricultura, no se puede entender
la historia de la región. Centrar el estudio sólo en la Colorado River Land
Company, como se ha realizado hasta el momento, no permite entender los procesos y dificultades que con la incorporación de la problemática del agua se podrán
explicar enteramente. Por otro lado, se explora cómo fueron afectadas las culturas
indígenas de la zona debido al desarrollo capitalista.
ABSTRACT
The present text exposes the need for a study of Mexicali and its valley taking the
Colorado River as its central part. Land property is a very important point of view,
but if the Colorado River and the complex situation in which the agricultural
industry started to use it is ignored, the history of the region cannot be understand.
To center the study only on the Colorado River Land Company, like it had been
done until now, does not permit the understanding of the process that the
incorporation of the water issue can totally explain. Also, the article explores how
the native cultures were afected by the development of capitalism.
* Investigador del Instituto de Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma de
Baja California. E-mail: [email protected]
10
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JUUO-DICIEMBRE DE 1998
La historia del agua dene particular trascendencia en la península de Baja California, pues
es uno de los temas de mayor significación para comprender la vida de los diferentes
grupos que han poblado la región. Desde los primeros registros dejados por los españoles,
uno de los elementos que juegan un papel central en los proyectos de conquista y
poblamiento es la posibilidad de encontrar el agua suficiente para la subsistencia. En los
diarios de los viajeros, en las obras de los misioneros jesuitas, en los testimonios de los
soldados,1 uno de los aspectos que se trata con suma frecuencia es el problema del
abastecimiento de agua.
Paradójicamente, en el norte de la península existe uno de los caudales más importantes
del norte de México: el Río Colorado. Su nombre proviene del color rojizo que tenían sus
aguas, por lo que se le llamó Mar Bermejo durante las exploraciones marítimas que se
realizaron en el siglo XVI. A pesar de ser un río caudaloso y de gran extensión, corre de
norte a sur, por lo que, de sus 2 250 kilómetros, sólo 160 corresponden a nuestro país.2
Aún así, fue el motor para el desarrollo capitalista en la región noreste de la península y
es, hasta la fecha, el que le da vida a la capital del estado de Baja California y el que
abastece de agua a la ciudad de Tijuana.3
Sin embargo, para que ello sucediera fue necesaria la inversión de grandes capitales
extranjeros, lo que provocó una serie de cambios en la flora y la fauna, además de
modificar de manera sustancial la forma de vida de las culturas indígenas de la región. Por
otro lado, desde los inicios, el aprovechamiento del Río Colorado generó una serie de
diferencias entre los gobiernos de México y Estados Unidos, diferencias que dieron
origen, por un lado, a la propuesta de anexar el valle de Mexicali a Estados Unidos y, por
otro, a un planteamiento de carácter nacionalista del lado mexicano con el fin de
contrarrestar la presencia de capitales norteamericanos. La razón de la mayoría de los
procesos que se generaron en las primeras décadas del siglo XX era el control del vital
líquido. La conducción de las aguas del Río Colorado no fue sólo el motor del desarrollo
productivo —en tér1 José Joaquín Arrillaga, Diario de tos reconocimientos «enlucidos por el capitán de Loreto de orden
superior en la frontera, El autor del escrito es un capitán del presidio de Loreto, quien narró uno de sus viajes y
dejó su testimonio de la ruta trazada. Arrillaga hace constantes referencias a los problemas que enfrentó en su
viaje a través de la península para encontrar agua. Véase en archivo de microfilm del Instituto de Investigaciones
Históricas de la Universidad Autónoma de Baja California.
2
El Río Colorado atraviesa por los actuales estados norteamericanos de Wyoming, Utah, Colorado, Nevada,
California, Nuevo México y Arizona.
3 La distancia entre Mexicali y Tijuana es de poco más de 189 kilómetros, por lo que se puede afirmar que
las aguas del Río Colorado viajan mas de 230 kilómetros para llegar a la ciudad de Tijuana. El traslado del agua
se realiza por el acueducto Río Colorado-Tijuana.
SAMANIEGO LÓPEZ/AGUA Y FRONTERA EN EL NORTE DE MÉXICO
11
minos del capitalismo—, sino el centro de una problemática de larga duración que pone
de manifiesto la compleja relación entre México y Estados Unidos.
Cabe señalar que los estudios que se han realizado acerca del delta del Río Colorado
han girado en torno a la tenencia de la tierra. La Colorado River Land Company, empresa
terrateniente que a lo largo de cuatro décadas mantuvo la propiedad de enormes
extensiones de terrenos, ha ocupado el centro del análisis, incluso se ha generado en la
memoria colectiva la idea de que dicha empresa es el punto de partida de la historia de
Mexicali.4 En el mismo sentido, el reparto agrario, iniciado por Lázaro Cárdenas en enero
de 1937, se ha convertido en el centro del discurso histórico, sin que se ponga atención a
la problemática del agua.5 En el presente trabajo no pretendemos minimizar la
importancia de los estudios sobre la tenencia de la tierra, sino ofrecer otra perspectiva de
análisis que permita entender el proceso de adaptación del capitalismo en los valles de
Mexicali e Imperial, los cuales se desarrollaron de manera paralela y desigual en los
primeros años del siglo XX, fuertemente entrelazados debido a la situación generada por
la conducción del agua en ambos lados de la frontera.6
El análisis de la propiedad de la tierra por sí solo no resuelve una serie de interrogantes
sobre la historia de la región, ya que la mayoría de los autores parten del hecho de que la
Colorado River Land Company era la dueña de todos los canales de irrigación, lo que no
es cierto. Por ello se vuelve indispensable tomar en consideración el problema del agua
para entender la historia de los valles de Mexicali e Imperial, ya que la relación entre
ambos, desde mi punto de vista, no se ha analizado de manera integral y muchos aspectos
de la historia de la región
4
Véase como ejemplo a Pablo Herrera Carrillo, La colonización del valle de Mexicali, México, Compañía
Mexicana de Terrenos y Colonización, 1958.
cs
Como ejemplo véase a Celso Aguirre Bernal, "La mexicanización del valle de Mexicali", en David Piñera
(coord.), Panorama histórico de Baja California, Universidad Autónoma de Baja California, 1982, pp. 487-496.
6
Uno de los autores que han empezado a estudiar esta perspectiva es José Alfredo Gómez Estrada, quien ha
trabajado en los procesos de aculturación de los indígenas cucapá, producto de la transformación de las
corrientes del Rio Colorado. Véase "Apuntes sobre la historia de la aculturación de los cucapá en Baja
California: el cambio en los ritos funerarios", en Memoria del Seminario de Historia de Saja California, 1995,
pp. 48-53. Por nuestra parte, desde 1991 hacíamos notar que la historia del valle de Mexicali no podía explicarse
sólo con el análisis de la Colorado River Land, sino que era necesario contemplar que el agua no era controlada
por la empresa. Véase "Las dificultades económicas y los cambios políticos", en Jorge Martínez y Lourdes
Romero (coords.), Mexicali. Una historia, Universidad Autónoma de Baja California, 1991, tomo 1, pp. 280281. Cabe señalar que son autores norteamericanos quienes han estudiado más el proble-ma del agua, centrando
sus estudios en el desarrollo de Valle Imperial. Como ejemplo véase a Karen J. Smith, "The Reclamation of the
Imperial Valley, 1849-1916", tesis de maestría, San Diego State University, 1979. De igual forma se puede
consultar a Otis B. Tout, The First Thirty Years. History of Imperial Valley, San Diego, California, Otis B. Tout
Publisher, 1931,427 pp. En el trabajo se incluyen informes de varios ingenieros que estuvieron involucrados en
la problemática de la conducción del agua del Río Colorada
12
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20,JUUO-DICIEMBRE DE 1998
se han mitificado por centrar la atención únicamente en la tierra y, en especial, en la
Colorado River Land Company.
EL ORIGEN DEL VÍNCULO
La principal causa para que se iniciara el aprovechamiento de las aguas del Río Colorado
fue el expansionismo estadunidense y, en menor medida, los intentos de colonización
realizados por el gobierno de México. Ambos procesos se interrelacionaron en varios
momentos y son los que explican el surgimiento, como zonas productivas dentro del marco
del desarrollo capitalista, de los valles de Mexicali e Imperial. Guillermo Andrade,
empresario de origen sonorense, educado en Europa y avecindado en San Francisco,
California, luego de múltiples negociaciones con el gobierno de México obtuvo la
concesión de grandes cantidades de terrenos en el lado mexicano —que comprendían tanto
Baja California como Sonora—, de acuerdo a las leyes de colonización que se
promulgaron durante la segunda mitad del siglo XIX.7 En 1874 se formó en territorio de
Sonora la colonia Lerdo, con la pretensión de explotar el cáñamo silvestre y cumplir con
los contratos de colonización firmados con el gobierno de México, pero el intento de crear
un poblado duró poco tiempo.8 La razón de ello fue el desbordamiento del Río Colorado,
fenómeno que se repetía con cierta regularidad y que arrasó con la colonia. Guillermo
Andrade, asociado con empresarios norteamericanos, hizo varios intentos para desarrollar
la agricultura, pero fracasaron por falta de recursos. Además, su socio capitalista, Thomas
H. Blythe, murió intestado en 1883, lo que provocó una larga lista de problemas legales, y
los proyectos para invertir en el delta del Río Colorado quedaron detenidos. Por su parte,
Guillermo Andrade trató de cumplir en algunos aspectos con los contratos de colonización,
por lo que algunas familias llegaron a asentarse.
De igual forma, la concesión que tenía del gobierno mexicano influyó en la tenencia de
la tierra a principios del siglo XX, no sólo por venderle a la Colorado, sino porque realizó
otras ventas que incidieron de manera directa en el desarrollo del poblado de Mexicali. Por
su parte, varios de los agricultores y vaqueros que
7
William O. Hendricks Guillermo Andrade el desarrollo de delta del Río Colorado, 1874-1905, traducción
de Tomás Segovia. Universidad Autónoma de Baja California-Secretaria de Educación Pública (Colección Baja
California: Nuestra Historia, tomo 11), 1996, pp. 33-130. También véase a Antonio Padilla Corona, "El
surgimiento de Mexicali", en Jorge Martínez y Lourdes Romero (coords.), op. cit., pp. 149-186.
8
William 0. Hendricks, op. cit., pp. 59-60.
SAMANIEGO LÓPEZ/AGUA Y FRONTERA EN EL NORTE DE MÉXICO
13
arribaron al valle como empleados de Andrade trataron de realizar algunos trabajos de
irrigación, pero la experiencia de la colonia Lerdo se repitió: el Río Colorado se
desbordaba irremediablemente.9 Cabe señalar que algunos de estos rancheros
permanecieron en la región y formaron las primeras colonias agrícolas. Varios fueron
expulsados a principios del siglo XX, pero otros se enfrentaron legalmente a la Colorado
River Land y lograron mantenerse por muchos años.10 Sin embargo, estaban lejos de
aprovechar el potencial del Río Colorado en términos del desarrollo capitalista.
Fue el interés de desarrollar el lado estadunidense lo que modificó la historia de la
región y entrelazó durante muchos años su devenir. Oliver Meredith Wozencraft fue quizá
el primero, en 1849, en idear un sistema de irrigación para la zona. Realizó desde entonces
varias exploraciones que abarcaron lo que actualmente conocemos como los valles de
Mexicali e Imperial. Wozencraft concluyó que la mayoría de los terrenos eran fértiles,
pero las obras de irrigación requerían de fuertes inversiones de capital. Su interés era
desarrollar la parte estadunidense, no la mexicana. Wozencraft, desde la década de 1850,
realizó trámites entre los diferentes niveles del gobierno de Estados Unidos. Sin embargo,
tuvo una serie de dificultades, la más trascendente de ellas era que se consideraba que el
Río Colorado era navegable y existían algunas empresas que lo utilizaban con ese fin.
Entre los interesados en su uso como río navegable se encontraba el departamento de
guerra de Estados Unidos. Este argumento fue de suma trascendencia en la historia de la
región.
Con el desarrollo de los ferrocarriles las comunicaciones se modificaron. El asunto de
la navegación por el río tomó otro matiz, ya que las embarcaciones dejaron de tener la
misma importancia. En 1879 la Southern-Pacific Railroad Company construyó una línea
de ferrocarril de Yuma, Arizona, a Los Angeles, California; con ello la navegación por el
Río Colorado decayó rápidamente, por lo que se retomaron propuestas con el fin de
aprovecharlo para la agricultura. Sin embargo, Wozencraft no logró su objetivo ante las
autoridades estadunidenses. Murió en 1887 sin ver realizado el proyecto."
El ingeniero Charles Rockwood, quien llegó a California como empleado de
9
Ibid.,p.117.
Poco se ha escrito sobre estas familias. En el censo de 1910 aparecen familias como los Ochoa, los
Orozco, los Castro, los Moreno, los Villarino y los Martínez, por mencionar a las que hemos localizado. Todas
ellas reclamaron ante tribunales encontrarse en la región desde que Guillermo Andrade era el concesionario.
11 Karen J. Smith, op. cit., p. 35.
10
14
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
la Southern-Pacific Railroad, fue quien continuó con la idea. Fue contratado por John C.
Beatty, director de la Arizona and Sonora Land Company, para realizar un proyecto de
irrigación para que las aguas del Río Colorado fueran aprovechadas en tierras de Sonora.
La conclusión de Rockwood, luego de realizar los estudios necesarios, fue que era mejor
tratar de explotar lo que corresponde a Valle Imperial, California, dado que la cantidad de
tierras beneficiadas era mucho mayor. La Arizona and Sonora Land Company se
transformó en la Colorado River Irrigation Company y autorizó a Rockwood para que
efectuara las investigaciones correspondientes. Desde las primeras propuestas de
irrigación, Rockwood concluyó que se necesitaba trasladar el agua por territorio mexicano,
lo que unía sus intereses a los de Guillermo Andrade.
La empresa dirigida por Beatty sufrió problemas económicos en 1893, por lo que
Rockwood invirtió de su propio dinero en los trabajos que se realizaban; también se dedicó
a buscar nuevos inversionistas. En 1896 Charles Rockwood, asociado con William
Hefferman, Anthony Heber, Hiram Blaisdell, Samuel Ferguson y James Beatty, integraron
la California Development Company, empresa que realizó en los siguientes años distintas
negociaciones con Guillermo Andrade.
A pesar de los planes de la California Development Company, los asociados no habían
logrado eliminar el problema de que el Río Colorado fuera declarado no navegable. Por
otro lado, Andrade se enfrentaba a una serie de problemas legales que lo obligaron a buscar
apoyo económico, y si bien la California Development Company también tenía problemas
de liquidez, sí representó una ayuda para Andrade la propuesta de aprovechar el canal El
Álamo en territorio mexicano. Ambas partes entraron en una serie de negociaciones muy
complejas que transcurrieron en los últimos años del siglo XIX; el acuerdo fue que se
conducirían las aguas del Río Colorado a través de territorio mexicano.12 Para ello se organizó, en mayo de 1898 y como empresa mexicana, la Sociedad de Terrenos e Irrigación
de la Baja California, de la que formaban parte los miembros de la California Development
y Guillermo Andrade. Dos años después, el 28 de diciembre de 1900, la California
Development se comprometió a realizar obras de irrigación en territorio mexicano y
entregar a perpetuidad el agua que fuera necesaria para desarrollar los terrenos de la Baja
California. A cambio,
la compañía mexicana transfería todos sus derechos al capital de la Imperial Irrigation Company No. 1, que
la había contratado para vender agua. La significación de estos contratos era
12
Para detalles, véase a William O. Hendricks, op. cit., pp. 146-155.
SAMANIEGO LÓPEZ/AGUA Y FRONTERA EN EL NORTE DE MÉXICO
15
que, debido al papel clave de Andrade y sus tierras, el sistema de canales que se construía ante todo para
regar el Valle Imperial en los Estados Unidos, resultaba también legalmente obligado a regar 272 590
hectáreas de la porción mexicana del delta con agua del canal Imperial. 13
Así quedaban estrechamente ligados los valles de Mexicali e Imperial, antes de ser
bautizados con los nombres con los que actualmente los conocemos. Este acuerdo marcó
la historia de la región de los siguientes años y es fundamental para entender la relación
entre ambos lados de la frontera. Con el convenio, las inversiones de capital las realizó la
California Development para desarrollar el lado estadunidense. Por su parte, la Sociedad
de Terrenos e Irrigación de la Baja California aseguró el agua para sus tierras, pero tendría
que pagar a la Imperial Irrigation Company. Los acontecimientos posteriores fortalecieron
esta relación.
EL AGUA: DEPENDENCIA Y CONFLICTO, 1900-1911
Los trabajos para trasladar las aguas del Río Colorado se iniciaron en 1900 y vieron los
primeros resultados concretos en junio de 1901. La promoción de los terrenos en Valle
Imperial tuvo efectos inmediatos y comenzaron a llegar agricultores de diversas regiones
de Estados Unidos. Se cultivó sorgo, maíz, milo, trigo, avena, melón y sandía con buenos
resultados, lo que provocó el arribo de un mayor número de agricultores. De igual forma,
los terrenos del lado mexicano empezaron a llamar la atención de inversionistas.
Desde junio de 1900, J. W.Jeffrey, editor de Los Angeles Times, periódico del general
Harrison Gray Otis, visitó la zona y publicó un artículo favorable a los terrenos que se
localizaban en territorio mexicano. En 1902, Gray Otis, su yerno Harry Chandler, Albert
McFarland, Otto F. Brant y otros más constituyeron, primero, la California-Mexico Land
and Cattle Company y, poco después, la Colorado River Land Company, con el objeto de
adquirir terrenos del lado mexicano, objetivo que alcanzaron formalmente en 1904.
Dentro de los socios de la compañía se encontraban personajes como Walter Bowker,
Thomas Silsbee y George C. Hunt, quienes fueron algunos de los primeros agricultores
que llegaron a Valle Imperial y vieron posibilidades de cultivar en territorio mexicano.
Este he13 Ibid., p.151.
16
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
cho también será un factor importante para entender las discusiones que se presentaron
años después en Imperial.
En noviembre de 1901 el gobierno de México protestó ante el secretario de Estado de
Estados Unidos en contra de la California Development por aprovechar aguas del Río
Colorado que, de acuerdo al tratado de Guadalupe-Hidalgo, era considerado como río
navegable. Como el punto en que se derivaban las aguas era Pilot Knob (territorio
estadunidense), David Caldwell, abogado del departamento de justicia, informó que no se
violaba el tratado, además de que el Río Colorado no se utilizaba para la navegación desde
varios años atrás.14 Con ello, la demanda del gobierno mexicano fue desechada en 1902.
Paradójicamente, el mismo tema, pero demandado por los estadunidenses, vino a unir de
manera más estrecha la relación entre el valle de Mexicali y el Imperial.
Debido a varios proyectos de irrigación en otras partes de Estados Unidos y en especial
en Arizona, el tema de la navegación del Río Colorado fue remitido al departamento de
guerra. En dicha dependencia, luego de algunos trabajos de investigación, se concluyó que
el Río Colorado sí era navegable y por tanto la California Development Company no tenía
derecho a utilizar las aguas para la agricultura, respuesta que muestra una doble postura
estadunidense ante un mismo hecho. Al conocerse la noticia, agricultores de Imperial
empezaron a manifestar su inconformidad con la California Development. Para entonces,
varios de los miembros de la compañía tenían serias diferencias entre sí. Antonio H.
Heber, como representante de la California Development, presentó en 1904 ante el
Congreso de Estados Unidos la apelación al veredicto del departamento de guerra.
Pero ése no era el único problema, ya que durante el verano de 1903 no fue posible
regular la cantidad de agua que irrigó varios de los campos algodoneros de Imperial, lo que
provocó pérdidas económicas entre los agricultores. Las demandas fueron encabezadas por
William Smythe, uno de los políticos californianos que durante la primera década del siglo
insistió en que Baja California debería ser parte de Estados Unidos.15 La demanda de
Smythe fue que los derechos sobre los canales de irrigación quedaran en manos de los
agricultores y no de la California Development. El caso se fue a los tribunales, donde se
falló en favor
14
Karen J. Smith op. cit., p. 86.
15 Pablo Herrera Carrillo, Colonización del valle de Mexicali, México, Compañía Mexicana de Terrenos del Río Colorado, S. A., "1958, p. 92.
Señaló Smythe: "espero el día que puede venir y puede venir pronto, en el que la bandera de las barras y de las estrellas flote sobre cada milla
cuadrada del Rio Colorado y de la Baja California, desde Tijuana hasta el cabo San Lucas".
SAMANIEGO LÓPEZ/AGUA Y FRONTERA EN EL NORTE DE MÉXICO
17
de los agricultores por un total de 35 mil dólares, aunque la demanda inicial era de 500
mil. Al igual que los dirigentes de la California Development, los agricultores de Valle
Imperial solicitaron al Congreso, a través de Smythe, que el Río Colorado fuera declarado
no navegable y les fuera concedido a ellos y no a los dueños de la empresa. La disputa
entre los agricultores y los empresarios se acrecentó durante 1904, al grado de que se
realizaron varias reuniones públicas en las que hubo acusaciones entre un grupo y otro.
Incluso se llegó a un posible acuerdo en el que la California Development vendería a los
agricultores, pero se requería de un arbitraje gubernamental, ya que la empresa solicitaba
cinco millones de dólares por los derechos, mientras que el comité de usuarios de agua
que se formó quería pagar sólo 1 250 000.16 Durante los últimos meses de 1904 y los
primeros de 1905 los agricultores se negaron a pagar el agua, lo que generó serios problemas económicos a la California Development.
Las inundaciones ya mencionadas de 1903 obligaron a la realización de diferentes
obras en territorio mexicano, lo que por sí mismo provocó serias diferencias internas entre
los dueños de la California Development. Dado que el departamento de guerra de Estados
Unidos no daba su aprobación para el uso agrícola de las aguas del río, Antonio H. Heber
ordenó a Charles Rockwood que abriera una bocatoma en territorio mexicano; con ello se
eliminaba el problema de la aprobación, ya que al cerrar la de Pilot Knob en Estados
Unidos las leyes norteamericanas dejaban de tener efecto. Por tanto, la California
Development le ganaba a las autoridades de su país así como al comité de usuarios de
agua de Valle Imperial.17 Para ello, Heber viajó a la ciudad de México a entrevistarse con
Porfirio Díaz, quien aceptó la apertura de la bocatoma en territorio nacional. A cambio del
permiso, Díaz negoció que, del total del agua que se trasladara a Estados Unidos, la mitad
correspondería a México, además de que las tarifas serían establecidas en coordinación
con autoridades mexicanas y éstas podrían decidir acerca de los terrenos en que se
aprovecharían las aguas del Río Colorado.18 El acuerdo repercudo hasta fines de la década
de los treinta, por lo que siempre se presentó la intervención de ingenieros mexicanos en
fijar los precios del agua.19 Por otro lado, al
16
Otis B. Tout, op. cit., p. 97.
17 Ibid., p. 98. Cabe señalar que el detalle lo podemos conocer debido a las diferencias que se presentaron
entre los empresarios de la California Development George Chaffey es quien menciona que la apertura de la
compuerta no tuvo nada que ver con problema de ingeniería, como afirma Rockwood, sino con la negativa del
Departamento de Guerra a dar la aprobación.
18
Karen J. Smith, op. at., p. 112.
19
Aurelio de Vivanco, Baja California al día [s.e], pp. 353-358. En esta obra, publicada en 1924, se asienta
que la Secretaría de Fomento intervenía en el establecimiento de las tarifas por el uso de agua.
18
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
tratar directamente con la empresa, se limitó la posibilidad de lograr un tratado entre
México y Estados Unidos, hecho que también afectó en los años siguientes.
A principios de 1905, uno de los asesores del gobierno de Estados Unidos recomendó
no comprar los canales de irrigación debido a los serios problemas internacionales que se
generarían, por lo que el arbitraje que se había propuesto se vino abajo. A pesar del
acuerdo entre Heber y Porfirio Díaz, la autorización para la apertura de la bocatoma llegó
hasta diciembre de ese año, cuando el Río Colorado tenía algunos meses fuera de control.
En efecto, desde el mes de enero de 1905 se presentaron varias crecientes que provocaron
algunas inundaciones, tanto en el lado mexicano como en el estadunidense. Los
empresarios de la California Development realizaron varios trabajos con el fin de detener
las crecientes del río, pero a mediados de año se vieron obligados a pedir un préstamo de
200 mil dólares a la Southern-Pacific. E. H. Harriman otorgó el préstamo, con el acuerdo
de que a la compañía de ferrocarril tenía derecho a nombrar nuevos miembros del comité
directivo, por lo que Heber fue remplazado por Ephes Randolph, empleado de la SouthernPacific. Con ello se marcó un nuevo rumbo para la historia de ambos valles.
Como parte de la inserción de la empresa del ferrocarril para el control de las
inundaciones, Charles Rockwood fue remplazado por Fred Edinger, quien en adelante se
hizo cargo de los trabajos en territorio mexicano con la intención de detener las
inundaciones.20 De igual forma, se restructuró la Sociedad de Irrigación y Terrenos de la
Baja California y se formó la Compañía de Terrenos y Aguas de la Baja California, que
conservaba los derechos en territorio mexicano.21 Sin embargo, en 1906 el problema no
disminuyó; por el contrario, se acrecentó de manera notable, y en todo el año se luchó para
controlar las aguas del río. Se mantuvo un esfuerzo permanente y se transportó mano de
obra de diferentes puntos del sur de California. Incluso, a finales de 1906 se empleó a
diver20 Karen J. Smith, op. cit., p, 121. A pesar de la sustitución. Charles Rockwood siguió participando de manera muy activa en los trabajos de
ingeniería, ya que aún formaba parte de la California Development, aunque no tuviera el control.
21
Existen muchas confusiones acerca de lo sucedido en este periodo. De hecho, la mayoría de los autores mexicanos ignoran por completo la
intervención de la empresa del ferrocarril desde 1905 y consideran que sólo intervino al final, cuando el agua estaba a punto de llegar a los tendidos de
la vía. Tampoco se toma en cuenta que esta empresa tuvo los derechos sobre el lado mexicano a través de la Compañía de Terrenos y Aguas de la Baja
California. Para ejemplo de estas confusiones, véase a Aide Grijalva Larrañaga, "El desarrollo del capitalismo en el valle de Mexicali", tesis de maestría, Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, México, 1978, p. 56, La autora llega a mencionar que agricultores del Imperial Irrigation District
formaron parte de la empresa, pero la mencionada asociación aún no existía en ese año, por lo que es del todo imposible lo que afirma.
SAMANIEGO LÓPEZ/AGUA Y FRONTERA EN EL NORTE DE MÉXICO
19
sos grupos indígenas cercanos al Río Colorado, como pimas, pápagos, maricopas, yumas,
dieguinos y cucapá (miembros de los tres últimos grupos residían en el propio valle de
Mexicali).22 Pero todo el esfuerzo parecía hacerse en vano. Los 10 mil residentes de Valle
Imperial estaban amenazados con sufrir pérdidas totales.
En diciembre de 1906 la compañía del ferrocarril Southern-Pacific anunció que daba
por terminados sus esfuerzos, ya que no convenía invertir en algo que parecía no tener
solución. El día 13 del mismo mes, en una reunión de los agricultores de Imperial, se
prometió a los empresarios del ferrocarril que se les pagaría 950 mil dólares. Entre los
firmantes del acuerdo se encontraban varias empresas agrícolas de Imperial, así como la
California-Mexico Land and Cattle Co., que se comprometió a aportar 250 mil dólares.23
Cabe señalar que, a pesar del compromiso, el dinero nunca fue cubierto. Por su parte, E.
H. Harriman obtuvo la promesa del presidente Roosevelt sobre el rembolso del capital que
invirtiera en las obras, por lo que el 20 de diciembre se volvieron a reanudar los trabajos
en territorio de México para tratar de contener las aguas del río. Dada la emergencia de la
situación, rancheros y agricultores de Valle Imperial propusieron con más insistencia una
medida que les parecía necesaria para sus intereses: la adquisición del valle de Mexicali,
ya fuera por compra directa o mediante una permuta por territorio de Texas. En varias de
las reuniones que se realizaron a lo largo de 1906 y luego de la breve renuncia de la
empresa del ferrocarril, se volvió a tratar el tema. 24 De igual forma, acordaron reclamar al
gobierno de México el pago de sus cosechas y propiedades, con el argumento de que el
permiso para abrir la bocatoma llegó demasiado tarde.
Durante el mes de enero de 1907, el presidente de Estados Unidos, Theodore
Roosevelt, propuso al Senado que se autorizara la inversión de dos millones de dólares en
las obras de irrigación que se realizaban en territorio mexicano y obtuvo la autorización
para invertir un millón. Roosevelt envió un telegrama a la empresa del ferrocarril en el que
asentó: "Close that break at all coast". En los siguientes días se trabajó las 24 horas del día.
Seiscientos hombres participaron en la ardua tarea. En total se descargaron 2 048 furgones
de piedra, 221 de grava y 203 costales de barro.25 El 10 de febrero el Río Colorado volvió
a su cauce, pero
22
Otis B. Tout, op. cit., pp. 104-105. 23 Ibid., p. 107.
24
Caiexico Chronicle, 20 de diciembre de 1906.
25
Pablo Herrera Carrillo, op. cit., pp. 96-97.
20
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
había provocado una mayor interacción entre ambos lados de la frontera, y ahora que la
bocatoma se encontraba del lado mexicano, y dada la experiencia y el temor en que se
vivió durante dos años, para los rancheros de Valle Imperial la anexión del valle de
Mexicali se convertía, desde el punto de vista de muchos residentes del lugar, en una
medida indispensable. La demanda se reforzó con las inversiones de capital que se
realizaron y en las que los agricultores estaban involucrados por el sistema de bonos que se
implementaron para la obtención de recursos.
Otra de las consecuencias importantes de las inundaciones de 1905-1907 fue que la
empresa del ferrocarril se convirtió en la compañía de mayor importancia en ambos lados
de la frontera, dado que tenía a su cargo tanto la entrada y salida de mercancías y personas
como las obras de irrigación. En los siguientes dos años los dueños del ferrocarril fueron
quienes administraron la apertura de mayores tierras al cultivo en Valle Imperial. Así
mismo, dicha empresa entabló una demanda contra la California Development, misma que
se declaró en quiebra en diciembre de 1909, por lo que la Southern-Pacific quedó como
responsable de las obras de irrigación en ambos lados de la frontera, incluidos los
derechos y obligaciones que había adquirido la California Development en los años precedentes.26 A pesar de ello, el caso en los tribunales de California duró hasta 1916.
La lucha por el control de las aguas de la Río Colorado aún no había terminado. Se
requería de mayores inversiones de capital. Los accionistas de la California Development
no las podían hacer. En 1909 se presentó otra creciente que provocó temores de
inundación. Los dueños de la Southern-Pacific señalaron que la administración de las
obras de irrigación no era su negocio, además de que, al estar de por medio el proceso
judicial, no les convenía seguir invirtiendo en algo que no les pertenecía oficialmente. Por
ello, desde 1910 se inició un proceso que duró siete años mediante el cual dos
"recibidores"27 del gobierno de Estados Unidos se encargaron de administrar el sistema de
irrigación. La Southern-Pacific siguió como dueña del sistema de irrigación, pero
demandaba el pago de la inversión realizada. W. H. Holabrid, quien había sido coronel del
ejército norteamericano, fue quien encabezó este proceso de administrar las obras
26
La demanda contra la California Development rue un proceso muy intrincado en Estados Unidos, ya que otras empresas de Imperial, como The
New Imperial Salt Company, se vieron involucradas. Si se quiere conocer detalles se puede consultar la ya citada obra de Otis B. Tout, p. 109. Cabe
señalar que los tribunales mexicanos también intervinieron en el problema judicial y en 1908 dieron un fallo a favor de la California Development, lo
que complicó aún más la situación. La historia de este proceso judicial requiere de un análisis aparte.
27
El nombre en inglés fue receivers.
MARCO ANTONIO SAMANIEGO/AGUA Y FRONTERA EN EL NORTE DE MÉXICO
21
de irrigación de ambos lados de la frontera. La Southern-Pacific, por su parte, nombró a
Alberto F. Andrade —hijo del entonces desaparecido Guillermo Andrade— como el
encargado de negociar con Holabrid los intereses de la empresa.28 Incluso, para algunos
agricultores, la empresa del ferrocarril se empezó a convertir en la explotadora de su
trabajo, dado que demandaba mayores pagos a las inversiones realizadas durante la
inundación. De igual forma, se tenía el temor de que vendiera los derechos sobre el agua a
la empresa terrateniente del lado mexicano —Harrison Gray Otis y socios—, por lo que la
compañía ferroviaria empezó a ser atacada por los agricultores estadunidenses de Imperial.
En el caso de que las obras de irrigación se vendieran a la empresa de Otis, se consideraba
que ésta podría elevar el precio por la entrega de agua. 29
Desde el inicio de este proceso de intervención directa del gobierno de Estados Unidos,
se determinó la importancia de realizar inversiones de capital en el lado mexicano para
salvaguardar los intereses de los agricultores de Valle Imperial. Durante 1910 se
realizaron varias reuniones para demandar el apoyo del presidente William H. Taft, quien
aceptó apoyar a los residentes de Imperial con un millón de dólares. Por su parte, Porfirio
Díaz se mostró renuente a aceptar, ya que constitucionalmente estaba prohibido que un
gobierno extranjero invirtiera de manera directa en territorio de nuestro país, y promovió
que esta inversión se realizara oficialmente por la Colorado River Land Company sólo
para cubrir las apariencias. Bajo esta condición, se asentó en el acuerdo que el gobierno de
Estados Unidos no adquiría derecho de paso "sobre ninguna porción del territorio ni de las
obras mencionadas que puedan ejecutarse en territorio mexicano, puesto que los derechos
reales y todos los otros derechos emanan de la jurisdicción y la soberanía del gobierno de
México".30 El coronel Ockerson viajó a territorio mexicano en septiembre de 1910 y
aseguró que las obras eran un trabajo fácil.31 De esta forma, en enero de 1911 se iniciaron
las labores, en las que participaron alrededor de mil hombres. Sin embargo, la situación se
complicó muy pronto. El 29 de enero, inicialmente bajo la bandera del Partido Liberal
Mexicano, alrededor de 15 individuos, todos ellos mexicanos, ocuparon el poblado de
Mexicali. Se iniciaba el movimiento revolucionario en Baja California. En las filas
insurgen2
8 El proceso que se vivió de 1910 a 1916 no ha sido investigado a profundidad, por lo que otros autores que
han tratado el tema ni siquiera mencionan la situación planteada.
29
Calcxico Chronicle, 5 de agosto de 1910.
30 Lowell L. Blaisdell, La revolución en el desierto: Baja California, 1911, traducción de Federico
Campbell, Universidad Autónoma de Baja California-Secretaria de Educación Pública (Colección Baja
California: Nuestra Historia), 1993, p. 98.
31
Otis B. Tout, op. cit., p. 110.
22
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
tes se destacaban residentes del valle de Mexicali (Rodolfo L. Gallego, Margarita Ortega),
entre ellos algunos indígenas cucapá (Camilo Jiménez), quienes luego de algunas semanas
se incrementarían hasta llegar a ser alrededor de 40. Por su lado, agricultores de Valle
Imperial, dada la dependencia de los canales de irrigación del lado mexicano, el 3 de
febrero de 1911 se reunieron en el poblado fronterizo de Caléxico y discutieron acerca de
la posibilidad de "organizar un cuerpo de americanos para marchar a Baja California y
declarar el establecimiento del libre e independiente estado de Baja California. La petición
señala que muchos soldados de fortuna del suroeste podrían unirse al movimiento".32 En
los siguientes meses, tanto el diario Caléxico Daily Chronicle como el semanario Imperial
Valley Press apoyaron al movimiento armado para que al triunfo de éste —a pesar de no
ser las intenciones de Ricardo Flores Magón— se pudiera anexar a Estados Unidos la parte
correspondiente al valle de Mexicali.
LA OTRA MIRADA: LA TRANSFORMACIÓN DE UN VALLE33
Se habrá notado que hasta el momento poco nos hemos referido al desarrollo del valle de
Mexicali. Esto se debe a la escasa participación de los actores sociales de la parte
mexicana en los cambios que se presentaron en la conducción de las aguas del Río
Colorado. Las autoridades mexicanas, desde el centro del país, fueron las que decidieron lo
que sucedería en el valle, sin tomar en cuenta en lo más mínimo a la autoridad local —con
residencia en Ensenada— ni a los rancheros establecidos con antelación en la zona, y
mucho menos a la población indígena que vivía en el lugar desde siglos atrás. Como
indicamos en páginas anteriores, algunas familias de mexicanos se establecieron en el
valle desde antes de que éste
32
Los Angeles Herald, 4 de febrero de 1911. La declaración de los rancheros y agricultores de Valle Imperial ha sido poco analizada por quienes
han trabajado los acontecimientos de 1911 en Baja California. Lowell L Blaisdell asegura que la publicación de dicha información es parte de un
complot de los periódicos del sur de California para desprestigiar el movimiento armado en Baja California, pero esto no fue así. No hubo tal complot
entre los diarios —que representaban a diferentes intereses— y la información es verídica, ya que los agricultores sí' trataron de organizarse para
ocupar el valle de Mexicali, que como hemos visto resultaba de vital importancia para sus intereses. Véase la afirmación de Blaisdell, op. cit., p. 103.
Para detalles de las amenazas de los rancheros de Imperial se pueden consultar los informes del cónsul mexicano en Caléxico, Enrique de la Sierra, en
Josefina E. de Favela, Documentos Históricos de la Revolución Mexicana, "Actividades políticas y revolucionarias de los hermanos Flores Magón",
tomo X.
33
El valle de Mexicali y Valle Imperial son en realidad uno solo, dividido por la frontera entre México y Estados Unidos. Algunos autores, sobre
todo los estadunidenses, hablan de Mexicali como la parte mexicana de Valle Imperial;
pero por lo mismo podríamos decir que Imperial es la parte estadunidense del valle de Mexicali. Por nuestra parte, si bien geográficamente son uno
solo, dado que no existe un nombre que realmente los unifique sin caer en omisiones, preferimos hablar de dos valles, el de Mexicali y el Imperial.
SAMANIEGO LÓPEZ/AGUA Y FRONTERA EN EL NORTE DE MÉXICO
23
fuera bautizado con el nombre de Mexicali. Los proyectos de Guillermo Andrade
propiciaron el arribo de unas cuantas familias que se quedaron a vivir, mismas que
prácticamente no se mencionan en la historiografía existente. Los Loroña, Esparza,
Fonseca, Castro, Cabrera, Martínez, Villarino, Rivera, Moreno, Ochoa, y posteriormente
los Gallego y Manso —este último, apellido del mayordomo de la Colorado River Land—
, vivieron desde finales del siglo XIX y principios del XX en la región. Varios de ellos,
como Rodolfo L. Gallego, Manuel Cabrera y Emilio Guerrero, tuvieron estrecho contacto
con indígenas —sobre todo este último, al que prácticamente se le identificaba como
cucapá—, pero ni unos ni otros fueron parte activa de los cambios que se generaron con
las inversiones extranjeras. Los rancheros, por un lado, se beneficiaron al contar con
mayores posibilidades de irrigación; por otro, se iniciaron varios enfrentamientos con los
agentes de la Colorado. En cuanto a los indígenas yumas, dieguinos y cucapá, los primeros
dos grupos prácticamente desaparecieron de la región durante la primera década del siglo
XX, mientras que los cucapá, en buena medida, emigraron de la zona y los que
permanecieron se enfrentaron a una serie de cambios que modificaron de manera paulatina
y definitiva su forma de vida.
En el censo de 1910 se registraron en el valle de Mexicali 1 612 habitantes,
prácticamente el 15 por ciento de la población que existía en las mismas fechas en Valle
Imperial, que para entonces contaba con más de 10 mil residentes. Si bien resulta escaso el
número de residentes, debemos considerar que tan sólo diez años antes los únicos
residentes permanentes eran los indígenas y los rancheros mencionados. En 1894 Daniel
Sandez efectuó un viaje por la zona, acerca del cual describió años después:
El valle era un paraíso. El Río Colorado en aquel tiempo se desbordaba produciendo grandes inundaciones.
Las aguas comenzaban a subir en el mes de abril convirtiendo en lagos grandes extensiones hasta lo que
ahora es Brawley [Valle Imperial]. Al retirarse las aguas quedaba la región convertida en un vergel. Había
gran cantidad de animales: nutrias, venados, burros, caballos, cimarrones, cerdos y borregos silvestres. El
país entero estaba desarbolado. Sólo a orillas del Río Colorado había álamos y sauces. Todo lo demás
estaba cubierto de zacate, de cachanilla y de carrizo de flecha, uno que otro "tornillo" y algunos
mezquitales.
La población del valle se reducía a casi la población india. De la margen derecha del Río Colorado
hacia acá, conté 9 700 indios, traía encargo de empadronarlos. Se encontraban en la región yumas,
dieguinos, mojaves, "areneños", o sea los que habitaban en los grandes arenales cerca del Río Colorado.
Los cucapá habitaban principalmente en la sierra de su
24
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
nombre, porque hay cucapás de la sierra y cucapás de los llanos. Había además como doscientos o
trescientos de los indios llamados "apaches tontos".
Los indios andaban desnudos con sólo un taparrabo o zapeta y pintarrajeados de rojo, greñudos, armados con
arcos y flechas de pedernal y vivían en rancherías pacíficamente. 34
Si bien puede resultar elevado el número de indígenas, además de considerar que se
localizaban en ambos lados de la frontera, es importante destacar que se trataba de un
mundo predominantemente indígena. En el caso de los cucapá, de acuerdo a las
estimaciones del antropólogo William Kelly, en 1905 había 1 500 indígenas en el valle de
Mexicali,35 y en el censo de 1910 aparecen registrados 362, pero se señala que otros se
incorporaron como trabajadores en las labores de irrigación en ambos lados de la frontera o
trabajaban para algunos rancheros.36 Además, se conoce que un número considerable de
indígenas emigraron a Estados Unidos o a Sonora, como efecto de los cambios que se
produjeron en el valle de Mexicali durante la primera década del siglo XX.37 Es decir, el
inicio de la transformación en los valles Imperial y de Mexicali provocó una serie de
cambios trascendentales en la forma de vida de las comunidades indígenas de la zona.
Tanto los cucapá como los yumas y dieguinos tuvieron desde años atrás relación con la
cultura occidental, ya sea con mexicanos como con estadunidenses. Desde finales del siglo
XIX, sobre todo en territorio de Estados Unidos, entraron en contacto con el uso de la
moneda y empezaron a trabajar como asalariados, pero esto no involucró a todos ni fue de
manera permanente, y dicha relación no implicó una transformación en la región deltaica
del Río Colorado.
Al iniciarse la ampliación del canal El Álamo para trasladar el agua hacia Valle
Imperial, los indígenas que residían en el lado mexicano fueron los primeros en reaccionar
en contra. El 29 de noviembre de 1900, el juez del poblado de Algodones envió un oficio
al jefe político y militar del Distrito Norte de la Baja California, Agustín Sanginés, en el
que manifestó haber levantado un acta
...con motivo de haberse presentado hoy el capitán indígena Señac Van (a) El Flaco, acompañado de más de
doscientos indígenas yuma y dieguino, el mencionado capitán manifestó
34
Testimonio de Daniel Sandez, publicado inicialmente por Pablo Herrera Carrillo en Historia del valle de Mexicali contada por los viejos
residentes, publicada en 1932. El testimonio lo tomamos de David Piñera (coord.), Panorama histórico de Baja California, Universidad Autónoma de
Baja California, 1983, p. 338.
35
36
William Kelly, Cocopa Ethnography, Tucson, University of Arizona Press, 1977, p. 10.
A. Rodríguez, "Apuntes de estadística de la tribu cucapá", en Calafia, vol. Ill, número 2, agosto de 1976, nota preliminar y comentarios por
Jesús Ángel Ochoa Zazueta, pp, 22-30. El comentarista Ochoa Zazueta considera que el número era mayor y señala que A. Rodríguez no tomó en
cuenta varias rancherías.
37
Edward F. Castteter y Willis H. Bell, Yuman Indian Agriculture. Primitive Subsistence on the Lewer Colorado and Gila Rivers, University of
New Mexico Press, 1987, p. 83.
SAMANIEGO LÓPEZ/AGUA Y FRONTERA EN EL NORTE DE MÉXICO
25
que la Compañía de Irrigación y Terrenos de la Baja California ha emprendido algunos trabajos en los
terrenos que ellos están cultivando, y que temiendo un despojo solicitan que el gobierno les mande
fraccionar y se las ceda.38
La agitación se mantuvo por varias semanas, lo que obligó a Agustín Sanginés a
trasladarse al valle de Mexicali, donde concluyó que los indígenas eran azuzados por
algunos rancheros de la zona y dejó instrucciones para que se respetaran las obligaciones
contraídas por Andrade, en el sentido de que a los cucapá se les consideraba como sujetos
a entregárseles 5 000 hectáreas de terreno. Sin embargo, en ninguno de los arreglos con el
gobierno de México se consideró a los yumas y dieguinos, a quienes se les reconocía
como residentes de Estados Unidos y no de nuestro país. De hecho, en años anteriores se
hizo el intento de expulsar de los terrenos de Andrade a los yumas y dieguinos, pero no a
los cucapá.39 Esta diferencia es muy importante, ya que los cucapá permanecieron en el
valle de Mexicali, mientras que las últimas referencias de yumas y dieguinos las
encontramos en 1909. De años posteriores no hemos encontrado que se les mencione.
En 1904 la Colorado River Land trató de iniciar el proceso de evicción tanto de
rancheros como de indígenas que se encontraban en los terrenos recién adquiridos. La
reacción de unos y otros no se hizo esperar. El 16 de noviembre Celso Vega informó los
resultados de su visita de dos días a las rancherías de los cucapá, "...habiendo conseguido
que éstos quedaran contentos con los ofrecimientos que les hizo la compañía de terrenos
del Río Colorado de no molestarlos en uso pacífico de la porción de tierra que
actualmente cultivan los indios, los que, en honor a la verdad, son en su mayor parte
honrados y trabajadores".40 Sin embargo, a pesar de los arreglos de no expulsar a los
indígenas, las transformaciones en el Río Colorado afectaron la vida de la comunidad,
obligando a algunos a emigrar del valle de Mexicali, a otros a emplearse como mano de
obra asalariada y a los que permanecieron con su forma de vida tradicional a padecer un
periodo de sequía y hambre. En efecto, como señalamos anteriormente para Valle
Imperial, varias rancherías cercanas a la línea internacional y el poblado de Mexicali, el
periodo de 1905-1907 fue de graves inundaciones, pero en las zonas en que residían
38
Oficio de Agustín Sanginés a la Secretaría de Gobernación en que se transcribe el documento citado, 24
de diciembre de 1900, en Archivo General de la Nación, fondo Gobernación, fotocopia en Instituto de
Investigaciones Históricas de la Universidad Autónoma de Baja California, caja 34, exp. 1900.25.
39
William 0. Hendricks, "On an Attempt to expel some Yuma Indians from Baja California", en Quarterly
Pacific Coast Archeological Society, vol. 4, núm.1, enero de 1968, pp. 55-56.
40
Informe de Celso Vega, jefe político y militar del Distrito Norte, a la Secretaria de Gobernación, 16 de
noviembre de 1904, AGN, Gobernación, en IIH-UABC, caja 35, exp. 1904.27.
26
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
los indígenas hubo un periodo de sequía provocado por el cambio de rumbo del Río
Colorado. Los antropólogos Edward F. Castetter y Willis H. Bell señalan que 1905 fue un
año de crisis cultural para los indígenas, ya que la sequía los obligó a la incorporación al
desarrollo capitalista, pero ya no en forma esporádica, sino más como generalidad que
como excepción.41 Además, como resultado de los trabajos para detener las aguas del Río
Colorado, Laguna de los Volcanes —una zona de géisers, donde actualmente se localiza
una planta geotérmica— fue convertida en una gran laguna, siendo que en años anteriores
era uno de los lugares sagrados de los cucapá. Todavía en 1903, en el periódico El
Progresista, de Ensenada, un reportero narra con espanto las reuniones de los grupos
indígenas del suroeste de Estados Unidos y los cucapá en el valle de Mexicali para
celebrar el baile de los muertos; el columnista solicita que desaparezcan por tratarse de
"vergonzosas orgías".42
Así, de la descripción que ofrece Daniel Sandez a las transformaciones que se
empiezan a hacer evidentes a partir de 1900 y que afectaron los patrones culturales de los
indígenas, se puede inferir que el cambio del habitat en el valle provocó la emigración, el
trabajo asalariado y la recomposición cultural del grupo, así como el hecho de que
alrededor de 40 se sumaran al movimiento armado de 1911, en colaboración con rancheros
mexicanos de la zona.43 En octubre de 1911, Emilio Guerrero, quien vivió durante muchos
años entre los cucapá, ante un tribunal de Los Angeles aseguró haberse levantado en armas
no para robar ni para saquear, sino por su libertad. Luego habló de la posibilidad de
recuperar las tierras que les habían sido robadas desde hacía más de 50 años.44
Paradójicamente, durante el mes de junio de 1911, tanto indígenas cucapá como rancheros,
encabezados por Rodolfo L. Gallego, fueron apoyados por la empresa del ferrocarril y por
la Colorado para levantar la bandera maderista en Mexicali.
Para concluir lo referente a las transformaciones de la vida indígena de la región,
señalaremos que el escritor norteamericano Lewis R. Freeman preguntó al indio Manaza el
significado de una visión que supuestamente tuvo, a lo que éste contestó:
44
Castteter y Bell, op. cit., p. 83.
El Progresista, 6 de septiembre de 1903, edición facsimilar, Centro de Investigaciones Históricas, UNAM-UABC, 1983, notas y prólogo de
42
David Piñera Ramírez.
43
Cabe señalar que los rancheros mexicalenses que se sumaron al movimiento, encabezados por Rodolfo L. Gallego, en el mes de mayo fueron
apoyados por la Colorado River Land con el fin de expulsar a quienes permanecían en armas; lo mismo hicieron los empresarios del ferrocarril
Southern-Pacific. Para detalles, véase a Marco Antonio Samaniego López, "El impacto del maderismo en Baja California, 1911", en revista de
Estudios de Historia Moderna y Contemporánea, núm. 18,1998, pp. 89-120.
44 Los Angeles Examiner, 15 de octubre de 1911.
SAMANIEGO LÓPEZ/AGUA Y FRONTERA EN EL NORTE DE MÉXICO
27
Es el espíritu del Río Colorado buscando su antiguo hogar en el viejo mar salado del Norte... y porque un
sabio mago nuestro nos ha revelado que algún día el cuerpo (del río) seguirá a su espíritu; nosotros los
indios hemos construido nuestras casas a los pies de las montañas y hemos dejado a los hombres blancos
que se disputen las tierras bajas con el río que un día se formó con sus limos el fondo del valle, y que,
cuando llegue la hora, recuperará nuevamente... irremisiblemente.45
Independientemente del sentido espiritual del comentario del indio Manaza, es
evidente que consideraba que el Río Colorado seguiría con sus derrames sobre el inmenso
valle que hoy conocemos separadamente como los valles Imperial y de Mexicali, pero no
tomó en cuenta, no imaginó que a partir de la primera década del siglo XX se invertirían
grandes capitales que terminaron por modificar de manera sustancial e irreversible la vida
de ambos lados de la frontera. Si bien el Río Colorado seguiría siendo la parte vital, sus
grandes avenidas se eliminaban para siempre, y con ello desaparecía de manera paulatina
una forma de vida ancestral.
EL POBLADO FRONTERIZO DE MEXICALI
Otro efecto importante de los cambios generados a partir de la apertura de canales de
irrigación fue el surgimiento del poblado de Mexicali. Tanto el lugar en que se localizó
como la traza urbana original fueron decisión de estadunidenses. 46 Todo indica que una de
las razones más importantes para su establecimiento en el lugar en que se encuentra fue el
trazo de la vía del ferrocarril que se construyó de Mexicali a Algodones y que mantiene, a
cierta distancia, una línea paralela con el canal El Álamo. Es ampliamente conocido que
los nombres Caléxico y Mexicali se derivaron de la combinación de los nombres de
México y California.
Zaragoza Contreras, uno de los primeros residentes, narró que a principios del siglo
XX "...no había nada por aquí más gentes que unos condenados indios broncos que no
hablaban ni jota de español y que no nos dejaban vivir en paz, pues a cada rato nos
balaceaban, principalmente cuando pretendíamos salir, después de la puesta del sol".47
Zaragoza Contreras, al igual que otros de los primeros habitantes, llegó de la zona minera
de El Álamo para buscar empleo en las
45
46
Citado en Pablo Herrera Carrillo, op. cit., p. 89.
Antonio Padilla Corona, op. cit., pp. 183-186. 47 Citado en Pablo
Herrera Carrillo, op. cit., p. 81.
28
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
primeras obras que se realizaban en 1901. Ramón Zumaya, otro de los primeros residentes,
dijo que cuando llegó "...no existía Mexicali... no había más que cachanía, mezquites y
unos terregales horrorosos. Cada quien como iba llegando, escogía su mezquite y bajo sus
brazos se levantaban carpas o se improvisaban las ramadas".
En poco tiempo el poblado empezó a crecer notablemente. A partir de 1904 se inició la
construcción del ferrocarril Southern-Pacific, que cruzaba de territorio norteamericano a
México para regresar a Estados Unidos por el poblado de Algodones. La empresa al iniciar
los trabajos no quiso emplear mano de obra mexicana, lo que, desde el punto de vista del
cónsul mexicano en Caléxico, se trataba de un intento estadunidense de apropiarse del
valle de Mexicali. Los mexicanos que se encontraban en la zona presionaron a la empresa
del ferrocarril, que se vio obligada a empezar a contratarlos a principios de 1905.
Durante las inundaciones de 1905-1907 la mitad del poblado de Mexicali desapareció.
Incluso, debido a los trabajos que se realizaron para que el agua no llegara a Caléxico, la
empresa del ferrocarril lanzó bombas del lado mexicano con el fin de desviar las aguas
lejos del poblado norteamericano. Otro de los efectos de la relación entre ambos lados de
la frontera fue el establecimiento de sitios de diversión, sobre todo cantinas, del lado
mexicano. Lo anterior se debió a que en Valle Imperial, a partir de 1907, se prohibió la
producción y venta de bebidas embriagantes,48 lo que provocó que en Mexicali se abrieran
centros que expendían este tipo de productos a partir de 1908, con lo que esta región se
adelantó a lo que sucedería a lo largo de la frontera norte de México en la década de los
veinte. Así, en 1910 se registraron en el poblado poco menos de 500 habitantes, pero con
una actividad muy significativa, dado el alto número de visitantes que recibía.
1911: AGUA, REVOLUCIÓN Y ANEXIONISMO
Durante los primeros seis meses de 1911 el control del agua del Río Colorado jugó un
papel fundamental. Dada la situación creada para aprovechar la
48
Para detalles acerca de este punto se puede revisar el Caléxico Chronicle de mediados de 1907 y principios de 1908. Incluso, uno de los efectos
del establecimiento de dichos sitios fue el deseo de residentes del poblado de Mexicali de separarse del ayuntamiento de Ensenada para formar un
municipio independiente. Sin embargo, dada la importancia de los recursos que se obtenían por el cobro de impuestos, el jefe político y militar, coronel
Celso Vega, no lo permitió. Durante el proceso revolucionario, en junio de 1911, varios mexicalenses que estaban temporalmente en Caléxico se
declararon maderistas y buscaron independizarse del cabildo de Ensenada.
SAMANIEGO LÓPEZ/AGUA Y FRONTERA EN EL NORTE DE MÉXICO
29
corriente del río en el desarrollo capitalista, los agricultores de Valle Imperial demandaban
la anexión del valle de Mexicali para asegurarse el suministro de agua. Al iniciarse el
movimiento armado en Baja California, varios de ellos vieron la posibilidad de apoderarse
de territorio mexicano. Entre ellos destacan los editores del Calexico Chronicle, Otis B.
Tout, y del Imperial Valley Press, Allen Kelly. Ambos apoyaron al movimiento armado
de manera directa y buscaron presentar a los hombres que ocuparon Mexicali como un
grupo de luchadores por la libertad en contra de la tiranía. La inversión que se realizaba en
esos momentos, en la que intervenía el gobierno de Estados Unidos en forma directa,
comprometía la situación. De allí que, como apuntamos anteriormente, desde el 3 de
febrero se realizaran reuniones en las que se planteaba la posibilidad de formar un ejército
y entrar a Baja California para incorporar el valle de Mexicali a Estados Unidos.
El cónsul mexicano en Caléxico, Enrique de la Sierra, desde el 5 de febrero —antes de
que los extranjeros predominaran en las filas insurgentes— se mostró alarmado por la
situación. Escribió:
Es inquietante y grave, a mi entender, porque precisamente en esa región de Mexicali está el canal principal
de todo el sistema de irrigación de este valle [el de Imperial]. La idea dominante de este valle es la
necesidad, para sus habitantes, de adquirir por tratado o arreglo con México, la faja de terreno por donde
pasa el canal.49
El 22 de febrero, sin hacer referencia a la declaración de Simón Berthold, uno de los
dirigentes del movimiento aseguró que pretendía formar una república ideal con hombres
ideales,50 y el cónsul informó:
Ya digo antes que hay gran ansiedad aquí temiendo un perjuicio hecho por los revoltosos a las obras de
irrigación; daño que arruinaría por completo este valle, que significaría pérdida de muchos capitales y
quizás las de muchas vidas. Ya dije también en ocasión anterior que el sentimiento predominante aquí es de
que esa parte de nuestro territorio les pertenezca, para así zanjar de una vez todas las cuestiones que el
reparto de aguas origina.51
Dado el peligro que representaba para los rancheros de Imperial la presencia del grupo
armado en Mexicali, el temor de que el movimiento se tornara una
49
Carta de Enrique de la Sierra al secretario de Relaciones Exteriores, 5 de febrero de 1911, en Josefina E. de Favela. Documentos históricos,
tomo X, p. 126.
50
Algunos autores que tratan el tema pretenden disminuir la importancia de esta declaración, pero sin lugar a dudas fue realizada. Otros
pretenden señalar que se trató de un invento de los periódicos, pero esto también es falso.
51
Carta de Enrique de la Sierra al secretario de Relaciones Exteriores, 22 de febrero de 1911, en Josefina E. de Favela, op. cit; p. 156.
28
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
primeras obras que se realizaban en 1901. Ramón Zumaya, otro de los primeros residentes, dijo que
cuando llegó "...no existía Mexicali... no había más que cachanía, mezquites y unos terregales
horrorosos. Cada quien como iba llegando, escogía su mezquite y bajo sus brazos se levantaban
carpas o se improvisaban las ramadas".
En poco tiempo el poblado empezó a crecer notablemente. A partir de 1904 se inició la
construcción del ferrocarril Southern-Pacific, que cruzaba de territorio norteamericano a México
para regresar a Estados Unidos por el poblado de Algodones. La empresa al iniciar los trabajos no
quiso emplear mano de obra mexicana, lo que, desde el punto de vista del cónsul mexicano en
Caléxico, se trataba de un intento estadunidense de apropiarse del valle de Mexicali. Los mexicanos
que se encontraban en la zona presionaron a la empresa del ferrocarril, que se vio obligada a
empezar a contratarlos a principios de 1905.
Durante las inundaciones de 1905-1907 la mitad del poblado de Mexicali desapareció. Incluso,
debido a los trabajos que se realizaron para que el agua no llegara a Caléxico, la empresa del
ferrocarril lanzó bombas del lado mexicano con el fin de desviar las aguas lejos del poblado
norteamericano. Otro de los efectos de la relación entre ambos lados de la frontera fue el
establecimiento de sitios de diversión, sobre todo cantinas, del lado mexicano. Lo anterior se debió a
que en Valle Imperial, a partir de 1907, se prohibió la producción y venta de bebidas embriagantes,48
lo que provocó que en Mexicali se abrieran centros que expendían este tipo de productos a partir de
1908, con lo que esta región se adelantó a lo que sucedería a lo largo de la frontera norte de México
en la década de los veinte. Así, en 1910 se registraron en el poblado poco menos de 500 habitantes,
pero con una actividad muy significativa, dado el alto número de visitantes que recibía.
1911: AGUA, REVOLUCIÓN Y ANEXIONISMO
Durante los primeros seis meses de 1911 el control del agua del Río Colorado jugó un
papel fundamental. Dada la situación creada para aprovechar la
48
Para detalles acerca de este punto se puede revisar el Calexico Chronicled mediados de 1907 y principios de 1908. Incluso, uno de los efectos
del establecimiento de dichos sitios fue el deseo de residentes del poblado de Mexicali de separarse del ayuntamiento de Ensenada para formar un
municipio independiente. Sin embargo, dada la importancia de los recursos que se obtenían por el cobro de impuestos, el jefe político y militar, coronel
Celso Vega, no lo permitió. Durante el proceso revolucionario, en junio de 1911, varios mexicalenses que estaban temporalmente en Caléxico se
declararon maderistas y buscaron independizarse del cabildo de Ensenada.
SAMANIEGO LÓPEZ/AGUA Y FRONTERA EN EL NORTE DE MÉXICO
29
corriente del río en el desarrollo capitalista, los agricultores de Valle Imperial demandaban
la anexión del valle de Mexicali para asegurarse el suministro de agua. Al iniciarse el
movimiento armado en Baja California, varios de ellos vieron la posibilidad de apoderarse
de territorio mexicano. Entre ellos destacan los editores del Calexico Chronicle, Otis B.
Tout, y del Imperial Valley Press, Allen Kelly. Ambos apoyaron al movimiento armado
de manera directa y buscaron presentar a los hombres que ocuparon Mexicali como un
grupo de luchadores por la libertad en contra de la tiranía. La inversión que se realizaba en
esos momentos, en la que intervenía el gobierno de Estados Unidos en forma directa,
comprometía la situación. De allí que, como apuntamos anteriormente, desde el 3 de
febrero se realizaran reuniones en las que se planteaba la posibilidad de formar un ejército
y entrar a Baja California para incorporar el valle de Mexicali a Estados Unidos.
El cónsul mexicano en Calexico, Enrique de la Sierra, desde el 5 de febrero —antes de
que los extranjeros predominaran en las filas insurgentes— se mostró alarmado por la
situación. Escribió:
Es inquietante y grave, a mi entender, porque precisamente en esa región de Mexicali está el canal
principal de todo el sistema de irrigación de este valle [el de Imperial]. La idea dominante de este valle es
la necesidad, para sus habitantes, de adquirir por tratado o arreglo con México, la faja de terreno por donde
pasa el canal.49
El 22 de febrero, sin hacer referencia a la declaración de Simón Berthold, uno de los
dirigentes del movimiento aseguró que pretendía formar una república ideal con hombres
ideales,50 y el cónsul informó:
Ya digo antes que hay gran ansiedad aquí temiendo un perjuicio hecho por los revoltosos a las obras de
irrigación; daño que arruinaría por completo este valle, que significaría pérdida de muchos capitales y
quizás las de muchas vidas. Ya dije también en ocasión anterior que el sentimiento predominante aquí es de
que esa parte de nuestro territorio les pertenezca, para así zanjar de una vez todas las cuestiones que el
reparto de aguas origina.51
Dado el peligro que representaba para los rancheros de Imperial la presencia del grupo
armado en Mexicali, el temor de que el movimiento se tornara una
49
Carta de Enrique de la Sierra al secretario de Relaciones Exteriores, 5 de febrero de 1911, en Josefina E. de Favela, Documentos históricos,
tomo X, p. 126.
ci0
Algunos autores que tratan el tema pretenden disminuir la importancia de esta declaración, pero sin lugar a dudas fue realizada. Otros
pretenden señalar que se trató de un invento de los periódicos, pero esto también es falso.
51
Carta de Enrique de la Sierra al secretario de Relaciones Exteriores, 22 de febrero de 1911, en Josefina E. de Favela, op. cit., p. 156.
30
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
amenaza contra territorio nacional —por el riesgo que había sobre las obras de irrigación,
ya que algunos integrantes del contingente armado amenazaron con hacer explotar las
instalaciones— condujo a que el cónsul De la Sierra señalara que los hombres que
ocupaban Mexicali eran filibusteros de carácter anexionista,52 probablemente a las órdenes
de algunos residentes de Imperial, ya que era conocido que en el poblado de Hotville se
organizaban los insurgentes que cruzaban la frontera para sumarse al movimiento
armado.53
Luego de algunas semanas, el número de extranjeros en el movimiento armado
aumentó considerablemente, incluso el liderazgo se disputó entre algunos mexicanos y
estadunidenses, lo que haría posible, a los ojos de algunos, que la ansiada anexión se
convirtiera en realidad. A mediados de marzo, el coronel Ockerson, a cargo de las obras de
irrigación, fracasó en su objetivo de cerrar el canal de Las Abejas —donde se invertía un
millón de dólares—, lo que incrementó la importancia del control de las compuertas para
los agricultores de Imperial.54
Por su parte, Harrison Gray Otis, principal accionista de la Colorado, temeroso del
triunfo de las propuestas del PLM y de que en efecto se llevara a cabo la anexión (lo que
perjudicaría sus intereses ya que bajo las leyes norteamericanas no podría tener las
enormes extensiones de tierra), propuso desde los primeros días del movimiento al
presidente de Estados Unidos que ingresaran tropas norteamericanas para salvaguardar las
obras de irrigación.55 Paradójicamente, editorialistas de varios periódicos del sur de
California consideraban que el más beneficiado con la anexión sería el propio Otis y
socios, lo que resultaba erróneo.56 De hecho, a pesar de la declaración de Otis en el sentido
de que prefería mantenerse bajo las leyes mexicanas, el propio cónsul norteamericano en
Ensenada interpretó las acciones armadas como un intento de anexión patrocinado por los
dueños de la Colorado. En la creencia popular, esa versión ha permanecido hasta la
actualidad. La respuesta del gobierno mexicano fue el envío del Octavo Batallón de
Infantería, al
52
En otros trabajos hemos desarrollado con más amplitud la situación que se presentó en 1911 en Mexicali. Para detalles véase "Prensa y
filibusterismo en los sucesos de 1911", en Estudios Fronterizos, revista del Instituto de Investigaciones Sociales de la UABC, Mexicali, enero-junio de
1994, núm. 33, pp. 125-155. Hacemos la referencia acerca de filibusteros de carácter anexionista dado que algunos autores consideran varios
significados del término. Aquí lo señalamos como anexionista ya que ésa era la intención de la prensa de Valle Imperial así como de varios de los integrantes del grupo armado, sin poder especificar el número.
53
Para algunos detalles véase Marco Antonio Samaniego, "El impacto del madensmo...", supra, cita 43.
54
Imperial Valley Press, 18 de marzo de 1911.
55 Telegrama de Harrison Gray Otis al Departamento de Estado, 2 de febrero de 1911, en National Archives, Washington, 812.00/712,
consultados en San Diego State University, Political Affairs, r. 11.
56
Véase nota del San Diego News, 23 de febrero de 1911.
SAMANIEGO LÓPEZ/AGUA Y FRONTERA EN EL NORTE DE MÉXICO
31
mando del coronel Miguel Mayol. Este batallón llegó por Ensenada y luego de algunos
enfrentamientos arribó al valle de Mexicali el 8 de abril. Estuvo cuidando las obras de
irrigación hasta mediados de mayo. Posteriormente volvió a Ensenada y formó la columna
vertebral de la batalla de Tijuana el 22 de junio.
Al fracasar los trabajos realizados por Ockerson, rancheros y agricultores de Imperial
realizaron la misma propuesta que Otis, en el sentido de que ingresaran tropas
estadunidenses a nuestro país. Debido a varios asaltos que sufrieron algunos rancheros
norteamericanos en el lado mexicano, los agricultores de Imperial olvidaron su simpatía
hacia los insurgentes e incluso una buena parte de ellos dejó de manifestar sus
pretensiones anexionistas. Por ello, el editor del Calexico Chronicle, Otis B. Tout, declaró
abiertamente su intención de anexar el valle de Mexicali y el 16 de mayo publicó un
editorial en el que señaló las ventajas de la anexión:
El efecto a lo largo de la frontera será mágico. Caléxico se convertiría inmediatamente en el centro de todo
Valle Imperial y con el tiempo estaría al frente de la más grande ciudad de todo el desierto del Colorado;
los problemas de agua de Valle Imperial terminarían, la molesta frontera se iría a la mitad del río, San
Diego repetiría la historia de Los Ángeles; un vasto campo se abriría para el desarrollo, los propios
mexicanos del territorio estarían mejor;
los intereses extranjeros estarían mejor; el resultado sería la mejoría de toda la región. 57
El imperial Valley Press, de manera semejante, el 8 de abril señaló que se necesitaba
un tratado internacional que reajustara la frontera, de tal forma que las obras de irrigación
quedaran del lado norteamericano, debido a la inseguridad que reinaba en todo México. El
20 de mayo de 1911 publicó que había más estadunidenses que mexicanos en el
movimiento armado y que ellos estaban haciendo todo, por lo que "...más americanos
podrían unírseles, y eventualmente establecerán un estado independiente, y pronto la Baja
California se convertirá en parte de los Estados Unidos". 58 Planteó que se trataba de un
hecho inevitable e irremediable, sobre todo después de que el canal de Las Abejas no
había sido arreglado debidamente.
Sin embargo, ni Otis ni los rancheros lograron que se mandara un ejército de Estados
Unidos a proteger las obras de irrigación, ni las profecías de los editores del Chronicle y
del Imperial Valley Press se cumplieron. El triunfo de Francisco I. Madero provocó que
muchos de los combatientes decidieran sujetarse a los tratados de Ciudad Juárez, y en
Tijuana, los que no lo hicieron fueron derrota57
Calexico Chronicle, 16 de mayo de 1911.
58 Imperial Valley Press, 20 de mayo de 1911.
32
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
dos por un ejército encabezado por Celso Vega. Un buen número de integrantes eran
rancheros voluntarios o mexicanos que residían en San Diego, quienes, al igual que la
mayoría de los residentes del distrito, lucharon en contra de lo que consideraban una
invasión de carácter filibustero.59
EL IMPERIAL IRRIGATION DISTRICT Y EL INICIO DEL
CANAL TODO-AMERICANO
Inmediatamente después de terminado el movimiento armado en Baja California, la
propuesta de adquirir el sistema de irrigación apareció de manera formal. Rancheros y
agricultores de Valle Imperial formaron el 14 de julio de 1911 el Imperial Irrigation
District, organismo que tuvo como objetivo la adquisición del sistema de irrigación en
ambos lados de la frontera. Sin embargo, como el litigio entre la California Development
Co. y la empresa del ferrocarril Southern-Pacific continuaba, la compra no podía
realizarse. De esta forma se inició un largo proceso en el que los rancheros estadunidenses
dependían de los dos "recibidores" nombrados por el gobierno de Estados Unidos, quienes
administraban la entrega del agua en territorio norteamericano y negociaban con la
autoridad mexicana los precios del líquido en el valle de Mexicali. 60 Sin embargo, a pesar
de no ser propietarios ni concesionarios de los canales de irrigación, tanto W. H. Holabrid
como J. C. Allison —quien durante su estancia en la zona se convirtió en miembro de la
Colorado River Land— se preocuparon por construir canales para abrir más terrenos a la
irrigación y darle mantenimiento a los ya existentes.61
En 1915 el Imperial Irrigation District obtuvo el reconocimiento de la legislatura de
California, lo que le permitió a los directivos la emisión de bonos mediante los cuales
podrían adquirir el sistema de irrigación en ambos lados de la frontera. En abril de 1916 la
corte superior de California falló en favor de la compañía del ferrocarril y de su filial
mexicana, la Compañía Mexicana de Terrenos
59
La explicación de dichos acontecimientos requiere de una narración mucho más amplia. Para detalles
puede consultarse Lowell L. Blaisdell, op. cit., p. 305. Quien sostiene la versión de filibusterismo, retomada de
los participantes en el movimiento, es Rómulo Velasco Ceballos, en ¿Se apoderara Estados Unidos de América
de la Baja California? La invasión filibustera de 1911, México, 1920.
60
Aún hace falta conocer muchos detalles acerca de este periodo, ya que es muy factible que por los efectos
de la Revolución Mexicana y los cambios tanto de gobierno como de funcionarios que hubo se tuvieran que
replantear acuerdos constantemente.
61
Otis B. Tout, op. at., p. 111.
SAMANIEGO LÓPEZ/AGUA Y FRONTERA EN EL NORTE DE MÉXICO
33
de la Baja California, con lo que la California Development perdió todo derecho sobre los
canales de irrigación. De inmediato, los rancheros y agricultores procedieron a la
adquisición del sistema. El 22 de junio de 1916, de manera oficial, las obras y los
derechos sobre el agua, tanto del lado estadunidense como del mexicano, quedaron en
manos de los agricultores de Valle Imperial.
Como propietarios de las instalaciones, se vieron obligados a realizar nuevas
emisiones de bonos para llevar a cabo más obras en territorio mexicano durante 1917 y
1919, situación que los condujo a presentar otro tipo de alternativas.62 Desde marzo de
1912 se propuso la realización del All-American Canal (Canal Todo-Americano) con la
intención de retomar la idea de que el Río Colorado irrigara Valle Imperial sin que tuviera
que atravesar por territorio mexicano. Como ya señalamos, fue uno de los primeros
proyectos de Charles Rockwood, pero la fuerte inversión que debía realizarse lo obligó a
plantearla necesidad de atravesar por territorio de nuestro país. Por otro lado, el temor
constante de las inundaciones y las inversiones que seguían realizando en territorio
mexicano los llevaron a proponer formalmente la construcción del All-American Canal.
El costo de la obra era de 20 millones de dólares, por lo que se requería de la intervención
del gobierno para la amortización de la deuda.
De inmediato, en el lado mexicano se hizo público el temor de que los rancheros de
Imperial se quedaran con la totalidad del agua, dado que el acuerdo era que la mitad de la
que cruzara por territorio mexicano se podría utilizar para las tierras de nuestro país, por
lo que, obviamente, los agricultores del valle de Mexicali se sintieron amenazados.
Paradójicamente, varios de los miembros del Imperial Irrigation District eran también
quienes arrendaban tierras a la Colorado River Land, por lo que se opusieron a la
construcción del canal, ya que éste afectaba sus intereses del lado mexicano.63 Los dueños
de la Colorado, lo mismo que Esteban Cantú, en ese momento gobernador del distrito, al
saber que la propuesta se trataba de formalizar, se convirtieron en enemigos del proyecto,
ya que les dejaba las tierras sin valor.
62
Ibid., p. 114. De acuerdo al autor, en 1917 se lanzaron bonos por 2 500 000 dólares y en 1919 por otra cantidad semejante.
63
Calexico Chronicle, ediciones de 1919 y 1920. En 1927 y 1928, cuando el tema de la construcción del canal se discutió de nuevo, otra vez los
agricultores de Imperial que tenían intereses en México trataron de oponerse a su realización.
34
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
EL DESARROLLO CAPITALISTA EN EL
VALLE DE MEXICALI
Si en 1900 en la zona de lo que llamamos valle de Mexicali sólo existían grupos de indígenas y unas
cuantas familias de rancheros, para 1920 el desarrollo capitalista se encontraba bien asentado. Había
cerca de 15 mil habitantes, entre ellos alrededor de siete mil chinos y numerosos estadunidenses, que
generalmente eran los arrendatarios de las tierras de la Colorado o dueños de algunas empresas.64
Residían también alrededor de mil japoneses y 500 hindúes, además de varios grupos de
comerciantes árabes que recorrían los diferentes campos de la zona. En total, se tenían abiertas 50
mil hectáreas para el cultivo, y la ganadería jugaba un papel importante. Como se puede observar, la
población mexicana no era mayoritaria.
Paradójicamente, había una gran cantidad de mexicanos en Valle Imperial, donde se les
necesitaba como mano de obra. Según anuncios comerciales publicados en el Calexico Chronicle,
existía un mercado potencial poco mayor a los cuatro mil mexicanos en el valle estadunidense, cifra
semejante a la que había del lado mexicano. La razón —igual que hasta la fecha— era que se pagaba
un mejor salario que en nuestro país. A todo ello se sumaban los residentes del cada vez más grande
poblado de Mexicali, puesto que el desarrollo de la agricultura y la aplicación temprana de la
prohibición en Valle Imperial provocaron el surgimiento de una zona comercial en la que
interactuaban norteamericanos ávidos de ingerir bebidas alcohólicas, chinos que atendían los negocios de diverso tipo y mexicanos, en su mayoría empleados del gobierno local.
La Colorado River Land inició el desarrollo agrícola de la región a partir de la segunda década
del siglo XX. Durante los primeros años se dedicó a la ganadería, pero al controlarse las
inundaciones del Río Colorado se empezaron a promover las inversiones hacia la agricultura. Debido
a la falta de mano de obra y a que muchos de los mexicanos que llegaban del interior del país
preferían pasarse a territorio estadunidense, se integraron redes para trasladar chinos desde su país de
origen al valle de Mexicali. Estos tenían prohibida la entrada a Estados Unidos, lo que no evitó que
por diferentes lugares de la frontera los rancheros mexicanos
f1 1
' En el censo de 1921 se registraron alrededor de 23 mil habitantes en el valle de Mexicali y un año después poco menos de 15 mil, En el caso
del censo de 1921 las cifras pueden resultar abultadas dada la cierta premura con que se llevó a cabo. En el secundo caso se trata de un censo realizado
por el profesor Luis Vargas Piñera. Por otro lado, debido a la crisis económica de 1921, que afectó de manera significativa al valle de Mexicali, la
movilidad fue muy elevada, dado que, por un lado, arribaron mexicanos a las cosechas de algodón, y por otro, por la falta de empleos en la temporada
de siembra, numerosas familias se retiraron del lugar, pero no es factible dar una estimación precisa.
SAMANIEGO LÓPEZ/AGUA Y FRONTERA EN EL NORTE DE MÉXICO
35
establecieran caminos para conducirlos al país vecino.65 partir de 1910 empezaron a
llegar con el objetivo de abrir canales de irrigación y practicar la agricultura. Entre los
cultivos que se destacaron en un principio encontramos el algodón y la caña de azúcar,
además de productos como el maíz, el melón y la sandía, que eran ya parte de la dieta de
los indígenas cucapá.
La Colorado River Land incluyó en sus contratos de arrendamiento cláusulas en las que
el rentista se obligaba a la apertura de los canales, además de que tenían que estar en
concordancia con las técnicas utilizadas por el Imperial Irrigation District. Así, por
ejemplo, J. C. Allison firmó un contrato en el que se asentaba que
...inmediatamente después del otorgamiento de este documento, deberá usted comenzar y continuar
diligentemente hasta su terminación las obras de derivación en el Río de Las Abejas, en un punto frente a la
Presa de Pescaderos, las cuales consistirán en lo general en sifones y obras de encauzamiento, incluyendo
métodos de desviación con cables y ramas, similares a los que emplea el Imperial Irrigation District, y usted
deberá suministrar las dragas y equipos nuevos que fueren necesarios para mantener de esta manera una
derivación eficaz del agua.66
El inicio de la Primera Guerra Mundial fue el detonante de la economía agrícola del
valle de Mexicali. En el ciclo agrícola de 1915-1916 se aprovecharon más de 10 mil hectáreas y para el de 1920-1921 eran poco más de 50 mil. Un aumento acelerado provocado
por el precio de la fibra, que llegó a ser de 39 y 43 centavos por libra en 1920.67
Aunado a este desarrollo agrícola se establecieron las primeras plantas despepitadoras
en el valle de Mexicali. En 1916 abrió sus puertas la Compañía Algodonera de Baja
California, que era parte de la Globe Mills, de Los Angeles, California, y que tenía
también sucursales en las poblaciones de Caléxico y El Centro, en Valle Imperial.
Posteriormente se sumó la Lower Colorado River Ginning Company, S. A., que contaba
con una planta despepitadora y una empacadora de algodón, además de sus propias líneas
férreas con capacidad para más de 40 furgones. Durante el auge de 1918 y 1919, cuando el
precio llegó a su punto más alto, se abrieron la Mexican Chinese Ginning Company, S. A.,
y en abril de 1920 la Nacional Gins, S. A., todas ellas con capital foráneo.
65
Dos conocidos rancheros que realizaban dicha actividad eran Rodolfo L. Gallego, uno de los que apoyaron a Flores Magón al inicio del
movimiento armado en enero de 1911 y quien proclamara el Plan de San Luis en el mes de junio, y Lerdo González, ranchero tecatense que en la
tradición local es considerado uno de los héroes de los acontecimientos de 1911.
66
Véase a Aidé Grijalva Larrañaga, "El desarrollo del capitalismo en el valle de Mexicali", tesis inédita, Facultad Latinoamericana de Ciencias
Sociales, México, 1978, p. 78.
67
Caiexico Chronicle, ediciones de 1919 y 1920. En este diario se publica la cotización de la fibra en los mercados internacionales.
36
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
El crecimiento del valle de Mexicali se vio amenazado con la propuesta de la
construcción del All-American Canal. Los empresarios de la Colorado, los estadunidenses
que les arrendaban —algunos de ellos agricultores de Imperial—, las cooperativas de
chinos, los japoneses, los agricultores mexicanos —de quienes aún hace falta conocer
muchos detalles— y el gobernador del Distrito Norte de la Baja California se opusieron a
la construcción de dicho canal. Por otro lado, las presiones sobre el gobernador Esteban
Cantú eran constantes. Debido a la creciente población de origen asiático, en Estados
Unidos se formó la opinión de que se estaba integrando un imperio amarillo justo al sur de
la frontera, por lo que la propuesta de anexar, encabezada por el empresario californiano
William Randolph Hearst —padre del amarillismo y quien en ese entonces tenía varios
años de residir en San Francisco— y el senador Ashurt, de Arizona, volvió a ser intensa.68
Esteban Cantú, acusado de ser partidario de la anexión, tuvo que dar algunas pruebas al
presidente de México, Venustiano Carranza, de que ésa no era su intención y se vio
obligado a tomar algunas medidas que eliminaran la presión de los estadunidenses.69 Así,
por ejemplo, en septiembre de 1919, siguiendo las instrucciones de Carranza, ordenó que
no hubiera más ingresos de chinos, pero la medida afectó a los agricultores de Mexicali,
por lo que actuó con bastante ligereza y las remesas de inmigrantes chinos siguieron
llegando —aunque con ciertos problemas logísticos—, incluso se mantuvo el pago al
gobierno del distrito del impuesto respectivo por su ingreso, hecho que no fue del agrado
de las autoridades estadunidenses, y en especial de su cónsul en Mexicali, Walter Boyle.
Al empezar 1920 los acontecimientos políticos en México provocaron una vez más
fuertes tensiones debido a las obras de irrigación. El Plan de Agua Prieta, lanzado por los
sonorenses, no fue apoyado por Cantú, sino que, por el contrario, éste se mostró partidario
de Venustiano Carranza. Al triunfo de la rebelión y luego del asesinato de Carranza,
Esteban Cantú reconoció temporalmente al gobierno de Adolfo de la Huerta, pero,
aconsejado por varios generales carrancis68
Eugene Keith Chamberlain, "The United States Interests in Lower California", tesis doctoral. University of California, 1949, pp. 145-205.
69
Una de las medidas que tomó Esteban Cantú fue apoyar la publicación de la obra de Rómulo Velasco Ceballos ¿ Se apoderará Estados Unidos
de América de la Baja California? invasión filibustera de 1911, en la que se recoge la visión de los residentes del distrito que vivieron los
acontecimientos y para quienes las acciones armadas de 1911 fueron un intento del gobierno de Estados Unidos para quedarse con Baja California.
Como parte de la aclaración de que no pretendía vender la península a Estados Unidos, en septiembre de 1919 Cantú y su secretario general de
gobierno, Jacinto Barrera, firmaron un documento en el que, basándose en la investigación de Velasco Ceballos, demostraron que en 1911 hubo un
intento por parte del gobierno de Estados Unidos para quedarse con el territorio. Cabe señalar que a Flores Magón no le dan importancia.
SAMANIEGO LÓPEZ/AGUA Y FRONTERA EN EL NORTE DE MÉXICO
37
tas que llegaron a Baja California, demandó que las elecciones a la presidencia de la
República se pospusieran por tres meses, para que no hubiera una imposición: la del
caudillo Álvaro Obregón. Luego de varias negociaciones fracasadas con De la Huerta, éste
envió un ejército de 1 500 hombres al mando del general Abelardo L. Rodríguez. Cantú, al
conocer la orden, trató de organizar la defensa, pero fue prácticamente abandonado por la
generalidad de los residentes de Baja California.70 Incluso, hubo miembros de la tropa
local que se rebelaron contra Cantú.71 Al conocerse en Valle Imperial sobre el envío de
tropas mexicanas, los agricultores demandaron la presencia del ejército de Estados Unidos
en territorio mexicano para proteger las obras de irrigación que les pertenecían y en las
cuales acababan de realizar cuantiosas inversiones. Las tropas estadunidenses llegaron a la
frontera y varios de sus militares cruzaron a México vestidos de civiles para informarse de
la situación. Cantú se vio obligado a entregar el cargo el 20 de agosto de 1920. Años
después, al dictar sus comentarios acerca de lo sucedido, narró:
En breve llegó el momento en que me vi ante el dilema de llevar adelante el conflicto hasta sus fines más
amargos, o de aceptar un arreglo pacífico. Como en este asunto ya no mis intereses personales que nada
significan ni los de mi gobierno, sino los sacrantísimos de la patria eran los que corrían grave riesgo, opté
por aceptar el arreglo que me ofreció el gobierno general, pues a los primeros disparos de la guerra civil, las
fuerzas americanas habrían intentado franquear la frontera, so pretexto de asegurar las obras de irrigación...72
Así, el adiós de Esteban Cantú, entre otros factores, estuvo ligado a la situación creada
desde principios de siglo y que marcó el surgimiento de los valles Imperial y de Mexicali:
la inversión de capital extranjero en territorio mexicano en las obras de irrigación.
COMENTARIOS FINALES
Unidos geográficamente, pero separados por la frontera internacional, los valles Imperial y
de Mexicali nacieron estrechamente entrelazados en el mar70
Véase Marco Antonio Samaniego, "Las dificultades económicas y los cambios políticos, 1920-1923", en
Jorge Martínez y Lourdes Romero (coords.), op. cit., pp. 285-288.
71
Calexico Chronicle, 14 de agosto de 1920.
72
Esteban Cantú Jiménez, "Apuntes históricos de la Baja California", en Pasajes Históricos de la Revolución
Mexicana en el Distrito Norte de la Baja California [s.e.]. Instituto de Investigaciones Históricas del Estado
[s.f.e], pp. 68-69.
38
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
co del desarrollo capitalista.73 El capital extranjero fue fundamental para el inicio de este
desarrollo capitalista en ambos lados de la frontera. Lo anterior provocó que se
manifestaran con insistencia los intereses anexionistas de los rancheros estadunidenses que
se sintieron amenazados en sus propiedades y por el control de las aguas del Río Colorado.
Durante el movimiento armado de 1911, varios de los residentes de Imperial contemplaron
la posibilidad de cumplir el anhelo de tener el pleno control del agua, pero no fue posible.
Derivado de ello, se buscó la posibilidad de abrir el All-American Canal. Paradójicamente,
los empresarios de la Colorado River Land se convirtieron en enemigos del proyecto, ya
que se amenazaba con dejar sin agua a la parte mexicana, por lo que no debe extrañar que
los dueños de la empresa defendieran durante toda la década de los veinte el derecho que
tenía nuestro país a las aguas del Río Colorado. Por otro lado, cabe señalar que los
directores del Imperial Irrigation District tuvieron que negociar constantemente los precios
del agua en la parte mexicana. En las épocas de crisis —el caso de 1921,1926 y 1929— se
vieron obligados a bajar las tarifas a los agricultores de Mexicali con la intención de
mantener las tierras cultivadas, lo que revela que las aportaciones de éstos debieron ser un
monto significativo. Una estimación de finales de los años veinte indica que la Colorado
River Land pagaba una cantidad que variaba entre 550 mil y 625 mil dólares anuales al
Imperial Irrigation District.74
Por otro lado, todavía hace falta investigar muchos aspectos referentes al desarrollo de
los canales en territorio mexicano, ya que varios de éstos se convirtieron en propiedad
particular. En el mismo sentido, durante el gobierno de Abelardo L. Rodríguez (noviembre
de 1923-diciembre de 1929) se realizaron inversiones para la construcción de bordos en
territorio mexicano. Por ello, el estudio en forma paralela de los temas referentes a los
canales de irrigación los referentes a la tenencia de la tierra aportará nuevas
interpretaciones de la historia de los valles Imperial y de Mexicali; de igual forma, serán
una contribución a la compleja y aún desconocida historia de la relación México-Estados
Unidos vista desde la frontera.
73
La afirmación de que estos hechos históricos surgieron en el marco del desarrollo capitalista se hace notar debido a que, como ya hemos
señalado, existe una serie de procesos anteriores en los que se aprovechaba el Río Colorado de acuerdo a las formas de vida de los indígenas. Dicho de
otra manera, la historia de lo que hoy conocemos como valles de Mexicali e Imperial tiene otros momentos importantes con anterioridad, pero no
dentro del proceso capitalista en la región.
74
Otis B. Tout, op. cit., p. 366.
Aplicaciones y limitaciones:
de la categoría de género
Elizabeth Maier*
RESUMEN
El presente artículo examina los orígenes teóricos de la categoría de género, las
particularidades identitarias de las académicas que aportaron a su elaboración, la
vinculación de dicha categoría con los movimientos feministas en los países
altamente industrializados y, finalmente, sus aplicaciones y limitaciones frente a la
problemática de la mayoría de las mujeres en América Latina. La pregunta
silenciosa que orienta al ensayo es ¿qué significan los impactos de otras
dimensiones identítarias —como clase y etnicidad— sobre la categoría de género
como un instrumento autónomo de interpretación social?
ABSTRACT This
article examines the origins of gender as an analytical category It;
focuses on the etnic and class characteristics of the women who contributed to its
development as a tool for historical, social, and cultural! understanding. It also
emphasizes the links between the development of gender as a social category and
the evolution of feminist movements in the more industrialized countries. Finally,
the text contemplates the applications and limitations of gender as an interpretative
cate- gory for the situation and condition of the majority of Latin American;
women. The question that underlies this essay is the following. What are the
implications of other identity axis, such as class or ethnicity, on gender as an
autonomous category for social analysis?
* Investigadora del Departamento de Estudios Culturales de El Colef. E-mail:
[email protected]
40
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JUUO-DICIEMBRE DE 1998
ANTECEDENTES E IMPLICACIONES DE LA
CATEGORÍA DE GÉNERO1
La elaboración del concepto de género sexual fue fruto de la reflexión feminista en las
instituciones académicas anglosajonas durante la década de los setenta (Lamas, 1995, p.
10). Producto de la articulación de múltiples y efervescentes aportaciones interdisciplinarias de muchas mujeres académicas de la nueva camada feminista, la construcción
paulatina de la categoría de género correspondió a un proceso de creciente condentizadón y
organización de parte de mujeres, en principio en los países altamente tecnificados.
Inicialmente, como herramienta teórica para el análisis de la problemática de la mujer,
dicha categoría se formó con la urgencia de advertir el trasfondo político y económico de
la relación entre los sexos (Millet, 1975), y de desatar los nudos de la naturaleza femenina
a través del descubrimiento de la institudonalización política de inherencias económicas,
sociales y culturales que confluyen en la fabricadón de lo femenino como si fuera una
actuación cultural. 'Performance" lo llama Butler (1990), logrado con base en el meticuloso
y disciplinado amoldamiento desde y sobre cuerpos biológicamente femeninos.2
Como herramienta analítica de la relación binaria más antigua, la categoría de género
fue empleada para descubrir tanto los grandes brochazos de las características compartidas
de la identidad femenina, como la génesis del proceso de su producción y los ámbitos de su
reproducción. Sin duda, dicho concepto transformó profundamente nuestra comprensión de
la vida social e influyó simultáneamente en la modificación de la relación entre los sexos.
Permitió explorar el vínculo entre lo íntimo, lo privado y lo público, organizando la
elaboración de puentes teóricos —anteriormente ignorados— que revelaron las conexiones
dinámicas y dialécticas que existen entre las relaciones sociales de
producción/reproducción y los complejos procesos de construcción de las identidades
sexuales. Uno de sus logros fue infiltrar lo subjetivo y lo cotidiano en el análisis de los
fenómenos sociales y
1 El presente ensayo es parte de una investigación mayor, que a manera de tesis de doctorado se abocó a
analizar los margenes de concientización y transformación genérica cercados por participaciones sociopolíticas
femeninas a nombre del papel tradicional de género; en este caso no pretende ser mis que un esfuerzo inicial por
entender la relación entre la genealogía de la categoría de género sexual (gender) y su utilidad y limitaciones
como instrumento de interpretación de las vidas femeninas de los sectores mayoritarios de la población
latinoamericana. Se trata de una reflexión de ninguna manera está acabada, que busca problematizar algunos
aspectos nudosos del proceso de transformación genérica en América Latina.
2
Algunas de las teóricas que han aportado a la construcción original del concepto de género sexual son
Firestone (1970), J. Mitchel (1971), S. K. Millet (1975), A. Oakley (1973), G. Rubin (1975) y S. de Beauvoir
(1981), entre otras.
MAIER/APLICACIONES Y LIMITACIONES DE LA CATEGORÍA DE GÉNERO
41
en la paulatina elaboración de una nueva historia bisexuada, distinta al perfil tradicional de
la historia androcéntrica y a los sesgos sexistas de sus relatores (Kelly, 1984).
No es de menor importancia que dicha categoría puso en la mesa de discusión dos
prácticas relacionadas, el poder y la política, que hasta entonces eran entendidas como
ejercicios públicos y formales. Al ser percibidos desde la vivencia cotidiana de la relación
afectiva y sexual entre el hombre y la mujer, y analizados desde la perspectiva de género,
el poder y la política se descubren no como ejercicios propios de la esfera pública y el
Estado/gobierno/partidos políticos, sino como prácticas expresadas cotidiana y
permanentemente en todas las relaciones sociales e individuales y, en este caso particular,
en la relación entre los sexos. Por esto, el lema feminista de "lo personal es político" no
sólo se refiere a la necesaria revaloración de lo privado e íntimo, sino que también encierra
una nueva noción de la política activa en toda relación de poder.
TEORIZANDO LO CONCRETO: LA PRIMACÍA DE LA
PERTENENCIA GENÉRICA
Sin embargo, a pesar de que la categoría de género sexual problematizó la práctica del
poder y descubrió la naturaleza de la influencia social en la configuración de las
identidades sexuales —anunciando así una imprescindible revisión minuciosa de la
relación natura/cultura en lo referente a los orígenes mismos de la noción del ser sexuado
(Cervantes, 994, p. 12)—, su emergencia como instrumento analítico y metodológico
respondió a las exigencias de una práctica política concreta, geográfica y
socioeconómicamente localizable encaminada a destejer los múltiples hilos de la
condición de desigualdad de mujeres específicas, provenientes de entornos económicos,
culturales y geográficos también específicos. Mujeres, por lo general, de los vastos y blancos sectores medios de los países desarrollados: educadas, con real o potencial autonomía
económica, con sus necesidades materiales básicas resueltas y con un reconocimiento cada
vez más profundo y amplio de los pormenores de su condición social de subordinadas y
discriminadas debido a su sexo. Davis (1994, p. 215) se refiere a la crítica a la
antropología feminista por parte de otras feministas académicas, quienes afirman que
existe un sesgo etnoespecífíco en la antropología feminista, señalando que dicha tendencia
de análisis
42
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
descansó exclusivamente en la condición de mujeres blancas de capas medias e ignoró las
vivencias de mujeres de otras razas, culturas y clases.3
Desde la trinchera inicial de los pequeños grupos de autoconciencia, donde se
exploraron los claroscuros de la subalternidad y desigualdad cotidiana de la vivencia
femenina, el sello de la comodidad material del estilo de vida de las capas medias
estadunidenses o europeas dispuso la primacía de género sobre los otros aspectos o ejes de
identidad de cada quien. Así se inició un complejo proceso colectivo de
autodescubrimiento como mujeres. Esto a su vez reforzó el proceso de identificación y
resignifícación en género, priorizando el sentido de pertenencia genérica sobre los otros
procesos de identificación que confluyen en la configuración de la subjetividad (Serret,
1992, p. 150),4 y permitiendo ubicar al Otro masculino como la parte dominante de esta
relación binaria asimétrica. De este modo, el género como categoría relacional de
identidades sexuales se elaboró en las aulas académicas a partir de la experiencia
existencial de mujeres cuyas vidas atestiguaron la ausencia de tensiones significativas en
sus otros ejes de identidad; por esto se pudieron enfocar en la compleja ingeniería de la
posición social de la mujer, sin las influencias que sobre dicha experiencia existencial
imprimen otros dominios de diferencia como la pobreza, la raza y la cosmovisión cultural
(Bhabha, 1994, p. 2).
TEORIZANDO LO POLITICO DE LO PERSONAL LA PRAXIS
FEMINISTA
Resalta también la relación inseparable entre la construcción de dicha categoría y el
surgimiento de movimientos para sí de mujeres nucleadas con base en la conciencia de su
posición social subalterna —en tanto mujeres— y en la necesidad de modificar los
referentes simbólicos de la desigualdad sexual que limitaban sus opciones y sus
dominios.5 Por esto, la universalidad del concepto no incomodó a
3
Davis menciona a las siguientes autoras: Carby (1982),Anthias y Yuval-Davis (1983), Leeman y Saharso (1985), y Kempadoo y Lowenthal
(1986).
4
A propósito, Serret señala: " ...encontramos aquí que esta subjetividad es compleja y contradictoria, resultado de un proceso de múltiples
identificaciones, aunque como condición para su existencia, el sujeto se crea la ilusión de ser única, propia, diferente, coherente y eterna" (1992, p.
150).
5
Empleo la noción de agrupamientos genéricos "para sí", en contraste a los "en si", para referirme, como lo hizo Marx en relación con la clase
obrera, a las diferencias entre las colectividades femeninas gestadas desde la conciencia y voluntad de modificar su posición subordinada dentro de las
relaciones genéricas de reproducción/producción —como los grupos feministas— en el primer caso, y las expresiones orgánicas de mujeres —como
los comités de madres— con de-
MAIER/APLICACIONES Y LIMITACIONES DE LA CATEGORÍA DE GÉNERO
43
la homogeneidad del perfil femenino que conformaron los movimientos feministas. Esta
homogeneidad caracterizó a la vez a la composición social de las mayorías femeninas de
estos países, que después de la Segunda Guerra Mundial reorganizaron las condiciones, la
defensa y la administración del sistema capitalista internacional. Este proceso, a su vez,
resultó en el crecimiento de los mayoritarios sectores medios de la población, en el acceso
femenino a la educación superior, en la profesionalización de un sector significativo de
mujeres y en el creciente ingreso de la fuerza de trabajo femenino a la población
económicamente activa.
EL FEMINISMO LATINOAMERICANO Y LA
CATEGORÍA DE GÉNERO
Por su parte, el feminismo latinoamericano surgió en la década de los setenta como voz
social de mujeres de los sectores altos y medios, fundamentalmente profesionistas. Por ser
beneficiarías de grados diversos de la misma condición estructural que las feministas de
los países desarrollados, las feministas latinoamericanas se dedicaron a la exploración de
su posición de género en los mismos pequeños grupos de conciencia que sus hermanas del
norte y a la divulgación de sus demandas de igualdad de oportunidades entre los sexos,
despenalización del aborto y fin de la articulación de las violencias física, sexual y cultural
que se dan sitio en el cuerpo femenino. Sin embargo, el feminismo (entendido en su
vertiente original de los países industrializados como la primacía del género sobre otros
ejes de identidad y la conciencia para sí en cuanto a la modificación de la posición social
de desigualdad de las mujeres) no registró la expansión y vitalidad que tuvo en los países
del norte. Más bien, influyó inicialmente en ciertos sectores sociales a través del activismo
militante de los grupos de conciencia, de las pequeñas manifestaciones públicas, de las
aulas académicas, y por medio del acceso a ciertos medios masivos de difusión; pero
nunca logró aglutinar un movimiento masivo de mujeres organizadas exclusivamente en
torno a su posición de género.6
mandas específicas (no-género), cuya actuación, a pesar de dicha ausencia, podría traducirse en una renegociación de los margenes de la relación de
subordinación anterior y, por lo tanto, de los contenidos de la propia identidad.
6
Coincido con la apreciación de Lamas (1994, pp. 143-144) cuando afirma que las feministas mexicanas "no han logrado la resolución de las
demandas por las cuales se han movilizado, ni han conseguido incidir en las políticas gubernamentales o ser interlocutoras del Estado". Sin embargo,
cuando la autora señala que la fuente de dicha situación son "la especificidad de nuestra cultura política, poca tradición de movilización, participación
y debate de los ciudadanos, gran influencia de la Iglesia católica, machismo cultural y político, escasas organizaciones independientes, pocos sindicatos no controlados por el gobierno", me parece que ignora la limitación más significativa para el desarrollo de un movi-
44
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
Así, parece evidenciarse una relación manifiesta entre el gran poder de convocatoria de
los movimientos de mujeres para sí, la relativamente exitosa realización social de su
agenda y los procesos de desarrollo nacional altamente industrializados que cuentan con
un sector poblacional mayoritariamente compuesto por capas medias. De tal forma, junto a
aspectos culturales como la plurietnicidad y la particular construcción genérica —la cual
es resultado, entre otros factores, del significado que tiene para las identidades genéricas la
brutal desarticulación e imposición cultural y religiosa de la conquista española
(Montecino, 1992)—, una de las diferencias fundamentales entre los movimientos
feministas de los capitalismos hegemónicos y los subalternos resulta de las implicaciones
diferenciales de los procesos mismos de desarrollo capitalista en países ricos y pobres, que
en el caso latinoamericano se traduce en la ausencia de una mayoría femenina proveniente
de las capas medias (Maier, 1996). En este sentido, Feijoó (1990) observa que
rápidamente el feminismo latinoamericano/caribeño "...intuyó con dificultades y gran
esfuerzo que su única salida del ghetto intelectual consistía en incorporar la problemática
del conjunto de mujeres más vulnerables de la región en el marco de una propuesta teórica
y organizativa".
EL SUJETO FEMENINO MULTIPOSICIONADO Y LOS PROCESOS DEL
CAPITALISMO SUBALTERNO
El capitalismo latinoamericano se caracteriza por la cohabitación nacional de formas de
organización productiva muy desiguales entre sí en cuanto a sus grados de capitalización y
tecnificación. Estas diferencias y las consiguientes implicaciones sociales se agudizaron
junto con los procesos mismos —curiosamente llamados— de desarrollo. Así, mientras
que un sector cada vez más reducido conformó la cúpula de la pirámide del ingreso
nacional, la mayoría de la población nunca logró alcanzar el nivel de vida de los sectores
medios —característica socioeconómica fundamental del capitalismo hegemónico—, por
lo que permaneció en los estratos económicos de la pobreza relativa y absoluta. De tal
forma, aunque el proceso de industrialización ensanchó a las ciudades, urbanizó a la mayoría de la población y constituyó un sector medio minoritario, la división inter miento de género para si: la imposibilidad de la mayoría de las mexicanas para concentrarse en su pertenencia genérica sin la interferencia de sus otras
posiciones de sujeto (como indígena, pobre u obrera, por ejemplo). Sin la presión política de un movimiento masivo de mujeres para sí, la
interlocución con el Estado responderá a la voluntad gubernamental y, por lo tanto, a la misma discrecionalidad que define a todas las relaciones al
interior del Estado mexicano y que sustenta a la referida cultura política del sistema mexicano que Lamas critica.
MAIER/APLICACIONES Y LIMITACIONES DE LA CATEGORÍA DE GÉNERO
45
nacional del trabajo y las formas de inserción en el mercado mundial determinaron
procesos de modernización fragmentados y excluyentes, que no tenían capacidad de
incorporar el conjunto de los habitantes a la extensión de sus beneficios. Estos procesos de
desarrollo capitalista siguen inconclusos, particularmente en lo referente al logro de una
mayor homogeneidad económica que se manifestará en una mejor calidad de vida.
Así, para gran parte de las mujeres de América Latina, la conciencia en torno a su
condición de género está intervenida por las tensiones de otros ejes de identidad
conflictuados, lo que imposibilita la elaboración de una pertenencia preferencial a partir
de su posición de sujeto genérico. Estos otros ejes de identidad subvierten la cohesión de
la identidad genérica, transformándola en un caldo de subalternidades
(discriminaciones/opresiones) múltiples. Pero, a su vez, dichas posiciones de sujeto —
como clase/nivel de vida o etnia/visión de mundo, por ejemplo— marcan y transforman la
experiencia misma de género femenino, moldeándola con las exigencias de la situación
estructural o con las pautas culturales de la condición étnica y estableciendo la dirección y
los contenidos de sus luchas. Por esto, para la mayoría de las mujeres latinoamericanas la
identidad de género no es un eje fácilmente aislable. Por el contrario, en muchos casos
dicho rasgo identitario es percibido difusamente por las propias mujeres, subordinado a la
pertenencia a otras posiciones de sujeto o amalgamado con éstas —como la posición
étnica, el estrato económico, la nacionalidad, la raza—, y según la intensidad de la
problemática estructural o la extensión del dominio del Otro cultural/racial, toman
primacía en el proceso de autorreconocimiento e identificación.
Yo me quité de la casa de mi padre. Era un sufrimiento que me daba diariamente por la tenida de mi hijo.
Yo era jovencita y me fui con mis hermanos al campo. Ellos han sido bastante fuertes conmigo también,
pero yo estaba mejor con ellos que en la casa de mi padre, que era una tortura a cada rato. Ellos me
enseñaron a ser una mujer completa, a enfrentar la vida de niña para otros momentos que me tocaran. Yo
aprendí cómo es la vida del campo, a sembrar frijol, a sembrar arroz, el maíz. Aprendí la albañilería
también, mis hermanos me enseñaron, porque teníamos que levantar casas. Ellos me decían "tienes que
hacer las tareas de casa y también las de campo". Y así conocí a mi primer esposo, así me conoció,
haciendo un poquito de todo (integrante del Comité de Madres de El Salvador, 52 años).
La confluencia en la conformación individual de múltiples ejes de identidad
socialmente tensionados implica una construcción genérica significativamente distinta a la
de las mujeres de los sectores económicos acomodados, sin el privile-
46
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
gio de poder relegar a un sitio de menor resonancia algunas o ninguna de sus otras
posiciones de sujeto significativas, precisamente debido a la inherencia de la naturaleza
conflictiva de éstas. En este sentido y referiéndose al movimiento social de las mujeres en
América Latina, Vargas (1994, p. 49) señala: "este movimiento... no refleja un proceso
homogéneo, sino más bien una pluralidad de procesos que muestran las diversas y
contradictorias realidades en que se insertan las mujeres y que generan diferentes
posiciones-sujeto que no son simplemente reducibles a su realidad de género".
Bien se podría argumentar que la identidad individual de todos es una suerte de collage
de múltiples identidades, que se priorizan, se amalgaman y se reordenan en la conciencia
personal dependiendo de circunstancias cotidianas concretas. Sin embargo, en el caso de
las mujeres pobres, indígenas, negras o de otras colectividades sociales subalternas, la
permanente interrelación de ejes de identidad en conflicto tiende a borrar las
delimitaciones entre sus respectivas manifestaciones de marginación, discriminación y
subordinación, haciendo difícil la precisión de un remitente único y nítido de la opresión.
Debido a esto, en América Launa se requiere que la categoría de género sea asociada
conceptualmente con otra u otras categorías de identidad, en un entendimiento conceptual
articulado y complementario —como género/clase-nivel económico7 o género/etnia o
género/clase-nivel económico/etnia— que permita captar la interrelación dialéctica entre
dos o más ejes significativos de identidad. León (1994, p. 20) afirma que "la subordinación
de género, no es autónoma y automática en relación con las demás subordinaciones. Lo
fundamental es construir la articulación entre las diferentes subordinaciones". La siguiente
propuesta de las mujeres indígenas de Chiapas es ejemplar de la articulación de distintas
dimensiones identitarias subalternas:
—Que desaparezca la costumbre de comprar a las novias con dinero, animales o cosas. Las mujeres deben
de decidir con quién y cuándo quieren casarse.
—Que los padres y los esposos dejen de actuar como dueños de las mujeres.
—Que lleguemos a acuerdos sobre lo injusto del maltrato, de los golpes y castigos que nos imponen.
—Que se acepte que las mujeres decidamos sobre nuestras cosas, sobre lo que compramos y vendemos de
nuestros productos, sin pedirle permiso al marido.
7
Distingo entre clase y nivel económico para enfatizar, por ejemplo, la problemática de la pobreza en esta propuesta de interrelación entre
distintos ejes, la cual no es una categoría clasista en cuanto a una determinada relación con la producción, sino que más bien se refiere al grado de
acceso a satisfactores materiales y de otra Índole, que definen la calidad de vida de las y los individuos, y que inciden sobre la condición de género.
MAIER/APLICACIONES Y LIMITACIONES DE LA CATEGORÍA DE GÉNERO
47
—Que cada comunidad, hombres y mujeres, haga una revisión de las costumbres para eliminar las que no
benefician a las mujeres (Plataforma de las Mujeres para el Diálogo, "Demandas culturales y de igualdad".
Convención Estatal de Mujeres Chiapanecas 1995).8
MOVIMIENTOS DE MUJERES EN SÍ Y
CONCIENCIA DE GÉNERO
Como reflejo sociopolítico de esta construcción muldposicionada de la identidad femenina
en América Latina, en México, como en otros países latinoamericanos, surgieron
paralelamente al movimiento feminista de mujeres para sí —pero con el tiempo
relacionadas con él de distintas maneras y en distintos grados— otras expresiones de
participación política femenina.9 Movimientos de mujeres en sí—sin perspectiva de género
y frecuentemente rechazando el término "feminista"—, organizados en torno a demandas
específicas (no-género), íntimamente relacionadas con las necesidades y las
preocupaciones de la mujer, a partir de su papel tradicional de madre y ama de casa (De
Barbieri y De Olivera, 1987).10
Para una de las tendencias del feminismo latinoamericano, cuyas condiciones
materiales y culturales no tensionadas habían facilitado la elaboración preferencial de la
pertenencia genérica, dichos movimientos no correspondían al contexto feminista.
Argumentaban que el feminismo no debía diluirse entre movimientos sociales —
generalmente, con liderazgo masculino— que, a pesar de constituirse mayoritariamente
por mujeres, no reflejaban demandas específíca8
9
Citada en Rosa Rojas (comp.), Chiapas ¿y las mujeres qué?, México, Ediciones La Correa Feminista, 1995.
Vargas (1994, p. 49) codifica tres expresiones del movimiento social de mujeres en América Latina: 1) la expresión feminista como tal; 2) la de
las mujeres militantes de los partidos políticos, los sindicatos u otras uniones de la política tradicional, y 3) "la vertiente de las mujeres 'populares' o las
que desde su rol de madres o desde sus responsabilidades familiares van conquistando su ciudadanía y asumiendo una conciencia de su existencia como
género subordinado". Por su parte, Jaquette (1994, p. 120) también identifica tres vertientes del movimiento global de mujeres: 1) las mujeres que
luchan por los derechos humanos, 2) las feministas y 3) las mujeres pobres urbanas.
10 Saporta Sternbach et al. (1994, p. 70) señalan que la enfática negación de parte de las mujeres de los movimientos en sí en América Latina en
tanto "no ser feministas" inicialmente correspondió a la posición de la izquierda latinoamericana durante los años setenta, que percibió a las feministas
latinoamericanas como "pequeños grupos de pequeño-burguesas desorientadas, desconectadas de la realidad del continente, mujeres que
irreflexiblemente habían adoptado una moda y que sin darse cuenta 'le hacían el juego al imperialismo yanqui'". Aun cuando dicha percepción de parte
de las fuerzas de la izquierda lationamericana es innegable, no concuerdo con las autoras sobre la raíz de la "negación feminista" en América Latina.
Mis bien considero que se relaciona con factores estructurales que imposibilitan la autonomía económica de la mayoría de las mujeres, fortaleciendo así
la relación entre la intensa cohesión familiar, el papel de la mujer latinoamericana en dicha cohesión y su posición subordinada en las relaciones
sociales. No obstante, es interesante rememorar la función esencial que la dirigencia masculina de las organizaciones latinoamericanas de izquierda de
la época asignó al género femenino. Queda en la memoria colectiva, en las bocinas de las manifestaciones políticas, en los poemas y en las canciones la
encomienda "¡A parir, madres latinas!"
48
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
mente de género. Según esta perspectiva, el feminismo debería ocuparse de la creación de
una cultura femenina alternativa, desde una propuesta de relaciones genéricas igualitarias
sustentada en el reconocimiento de las diferencias y descansando políticamente en
demandas que concretamente se dirigieran a la problemática de género femenino:
demandas como el derecho a decidir sobre el uso del propio cuerpo en términos
reproductivos y sexuales, la problemática de la violencia doméstica y la erradicación de las
instancias de desigualdad sexual (Saporta Sternbach et al., 1994, p. 99).
Sin embargo, otras tendencias feministas reconocieron la importancia de acercarse a los
movimientos de mujeres en sí, comprender su relación con la problemática de género y
aportar al desarrollo de una conciencia para sí en cuanto mujeres. En tal sentido, León
(1994, p. 20) afirma: "Una parte del reto feminista ha sido transformar procesos de
conciencia de las mujeres, desde las diferentes subjetividades, en conciencia de género".
Durante la segunda mitad de la década de los ochenta, a través del trabajo de las
integrantes de organismos no gubernamentales (ONG's) feministas y asociados con las
pocas dirigentes femeninas de las organizaciones sociales, se implementaron talleres,
cursillos, espacios de discusión, seminarios, congresos, foros y proyectos especializados de
capacitación en dichas organizaciones. Se encontraron así en espacios comunes de
exploración personal e intercambio: las feministas, las activistas de derechos humanos, las
mujeres de las instituciones políticas formales y las amas de casa de las organizaciones
comunitarias, en particular del movimiento urbano popular. De tal forma, la mezcla de las
necesidades y demandas de género, clase, derechos humanos y democracia privada/pública
remoldeó al feminismo inicial, acoplándose a las crudas realidades latinoamericanas
(Maier, 1995). En este sentido, comparto la apreciación de Vargas (1994, p. 49) cuando
señala que el encuentro entre los movimientos en sí y para sí de mujeres —proceso de
confluencias, pero también de notorias y dolorosas contradicciones— ha sido la aportación
latinoamericana más sustanciosa al feminismo mundial. A su vez, la autonomía e
interrelación de estas múltiples experiencias —para y en sí— de organización femenina
han servido de materia prima para la reconceptualización latinoamericana de la categoría
misma de género y de la perspectiva de análisis que de ella se desprende, problematizando
la posibilidad de transformación genérica desde los roles y contenidos tradicionales del
sujeto femenino en América Latina y marcando como el reto mayor "la construcción de un
proyecto político que, a la par con el género, incluya las reivindicaciones de clase, raza y
etnia" (León, 1994, p. 22).
MAIER/APLICACIONES Y LIMITACIONES DE LA CATEGORÍA DE GÉNERO
49
De esta manera, la incidencia tan significativa de otras posiciones de sujeto sobre la
identidad de género, la paulatina concientización de las mujeres latinoamericanas a su
condición sexual, por lo general no se ha realizado dentro de los referentes del feminismo
clásico, el feminismo emanado de la pertenencia preferencial genérica. Martín (1992, p.
480) destaca la relación entre la participación femenina en movimientos sociales no
relacionados directamente con la problemática de género y conflictos de género
relacionados con otros miembros de la familia, a causa de la propia participación
sociopolítica de la mujer. Lo sugerente del vínculo entre la participación femenina en
organizaciones específicas (no-género) y los conflictos familiares relacionados con el
género —particularmente los conflictos de pareja— se encuentra en la disrupción del
funcionamiento de la rutina hogareña y en la consiguiente sacudida a las relaciones
genéricas tradicionales. De tal manera, el asumir roles públicos y políticos a razón de su
papel tradicional femenino —implícito en la participación en las organizaciones sociales
específicas (no-género)— resalta como un factor disruptor significativo para el
cumplimiento cabal de este mismo papel, con frecuencia trayendo consigo reclamos,
exigencias y aun violencia de parte de otros miembros de la familia, en cuanto al retorno a
la cotidianidad tradicional (Maier, 1980).
Dicho contexto ha favorecido la toma de conciencia de la condición genérica de
muchas mujeres de los distintos movimientos sociales específicos (no-género). No
obstante, la profundidad de dicha concientización y la posibilidad real de actuar autónomamente con base en ella dependen de otros factores, como la intensidad y la
frecuencia de los conflictos producidos en el seno de las relaciones familiares; los espacios de apoyo y reflexión accesibles en que las mujeres descubren el carácter colectivo/social de su condición subalterna de género, y los recursos materiales, culturales y
personales con que cuenta la mujer para trazar estrategias existenciales alternativas, si
estos conflictos no se resuelven de manera satisfactoria para ella. En este sentido y
considerando las condiciones económicas profundamente deterioradas de la mayoría de
las familias latinoamericanas, surge la interrogante sobre la posibilidad de traducir la
concientización genérica de mujeres con otros ejes de identidad en acciones que refuercen
su integridad y empoderamiento.
La contradicción esencial en relación con la concientización para sí de la gran mayoría
de las mujeres latinoamericanas es el impacto que sobre el eje de género registran las
condiciones de vida, junto con las prácticas patriarcales consuetudinarias
50
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
multiculturales —mestizos y autóctonos— profundizadas por dichas condiciones. Por esto,
en América Latina se requiere construir—articuladas y teorizadas desde la experiencia
vivida de la identidad multiposicionada de las mujeres de los sectores mayoritarios—
propuestas específicas de deconstrucción y reconstrucción de las identidades genéricas,
con formas y tiempos particulares de negociación con las instituciones y prácticas
patriarcales.
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Cross Border Business Cycle Impacts on
Commercial Electricity Demand
Thomas
M. Fullerton, Jr.
Abstract
Border region electric utilities face unique circumstances in attempting to
assess overall business and load demand conditions. A basic question arises with respect to such situations as to whether international economic
fluctuations can be systematically incorporated into electricity demand
models. Transfer function ARIMA analysis is utilized to examine whether
commercial electricity sales in El Paso, Texas respond to the national and
metropolitan business cycles affecting economic performance in Ciudad
Juárez, Chihuahua in Mexico.
Resumen
Empresas de alumbrado eléctrico en regiones fronterizas se enfrentan1 con
circunstancias especiales al analizar y pronosticar el consumo de energía
eléctrica. El presente trabajo tiene como meta investigar la sis-r temática
incorporación de fluctuaciones económicas internacionales1 en modelos
estratificados de demanda de energía eléctrica. El artículo1 emplea
funciones de transferencia ARIMA para medir la reacción del consumo
eléctrico de empresas privadas en El Paso, Texas, impulsado por cambios
en los ciclos económicos que caracterizan al mercado
metropolitano de Ciudad Juárez, Chihuahua, y a la economía nacional de
México.
52
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NUM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
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54
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
INTRODUCTION1
As long noted by area business managers, public administrators, and academic researchers,
the international border regions between Texas and Mexico follow very different business
cycles than do either of the national macroeconomics with which El Paso and Ciudad
Juárez are associated. Additionally, border economic conditions on both sides of the Rio
Grande are impacted by what happens in the respective regional economies on the opposite
side of the river. The effects are pervasive and can cause especially noticeable impacts on
commercial retail activities. Although business and policy analysts have long been aware
of the complicated factors that cause the two sides of the international metroplex to follow
unique expansion paths, it is difficult to model such an economy. It is to the latter that this
study is directed within the context of commercial electricity demand in El Paso.
Over time, two basic modeling approaches have proven useful in the analysis of
international, national, regional, and metropolitan business cycles. They include large-scale
systems of equations econometric models and small-scale time series statistical models.
For commercial electricity demand, these approaches represent relatively uncharted
domains because very few modeling efforts have ever been conducted for cross-border
regions involving an advanced economy and a developing economy. Consequently, this
paper represents an exploratory effort to develop monthly commercial electric energy
demand models that incorporate variables that reflect overall business conditions in Ciudad
Juárez. The latter is of interest due to the unique problems faced by border region public
utilities that are not faced by electric companies that do not operate in service areas located
near international boundaries.
Subsequent sections of the study are as follows. A short review of relevant literature is
provided in the next section. A brief discussion of the general methodologies to be
employed is next. Empirical analysis is summarized
1 Material in this study was developed under the auspices of a research grant from the Center for the Study of
Western Hemispheric Trade at the University of Texas at El Paso. Additional financial support was provided by
El Paso Electric Company and the Public Policy Research Center at the University of Texas at El Pasa Helpful
comments were provided by Jim Griffith, Luis Gutierrez, Sharon Hoffmans, Kathy Otero, Melanie Treviño,
Patricia Villarreal, Stephanie Yeager, and participants in the UTEP CBA research seminar series. The paper has
also benefited measurably from suggestions provided by Maria Eugenia Anguiano and two anonymous referees.
Econometric research assistance was provided by Juan Alberto Luevano and Mika Laaksonen. An earlier version
of this paper was presented at the 42nd1 meetings of the International Atlantic Economic Society in Philadelphia.
FULLERTON/CROSS BORDER BUSINESS CYCLE IMPACTS...
55
in the next section. Conclusions and suggestions for future research comprise the final
segment of the paper.
RELATED LITERATURE
El Paso Electric Company is a public utility corporation engaged in the generation,
transmission, and distribution of electricity for a 10,000 square mile service area covering
southern New Mexico and west Texas. Wholesale customers are served in California,
Mexico, New Mexico, and Texas. More than half of its 270 000 residential, commercial,
and industrial retail customers are located in El Paso, Texas, a metropolitan area of nearly
700 000 residents located directly on the international border between Mexico and the
United States (for additional detail, see El Paso Electric, 1997).
Because so much of its retail electricity is distributed in an international metropolitan
market. El Paso Electric faces a unique set of factors that set it apart from other public
utilities in the United States, Namely, border area electric power demand is affected by
regional business cycle fluctuations on both sides of the Rio Grande. This problem is
especially apparent with respect to commercial electricity sales in El Paso due to the fact
that approximately 20 percent of all retail sales activity in this important Texas city accrues
from Mexican shoppers that cross the border (Totty and Barta, 1997). Further, when the
"tequila effect" devaluation occurred in late 1994, the resulting 1995 recession in Mexico
coincided with the closure of 70 retail outlets in El Paso (The Economist, 1998). Two basic
questions, therefore, arise. Do business and economic fluctuations in Northern Mexico
affect commercial electricity sales in El Paso? If so, are these impacts systematic enough to
be captured within the standard modeling frameworks already utilized by El Paso Electric
to forecast budget year electricity sales.
The systems of equations approach to modeling, forecasting, and policy analysis for
regional and national economies can be traced back to 1936 (Dhane and Barten, 1989). Its
overall design flexibility has made it an invaluable tool for corporate planning and public
policy analysis. In the United States, these methods have been extensively applied to both
regional and metropolitan economies during the past quarter century using quarterly and
annual data (Bolton,
56
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
1985). This is especially true in Texas where the Comptroller of Public Accounts maintains
an extensive modeling system for the state, its 27 metropolitan areas, and its 254 individual
counties (Plaut, Preuss, and Ferguson, 1996). El Paso Electric also utilizes this approach as
part of its service area modeling research efforts (Jordan, 1996). The methodology has
further built an impressive track record with respect to the study of economies in Latin
America (Fullerton and Araki, 1996). Some sector specific models have even been
developed for cross-border linkages in recent years (Sawyer and Sprinkle, 1986), but very
little has been done with respect to short-term modeling issues involving monthly data sets.
Modern times series analysis for univariate and small modeling systems dates from
1969 (Pankratz, 1983). These models are especially useful in short-term dynamic
forecasting applications. They are also helpful in examining the quantitative impacts
associated with new legislative and executive branch regulations and treaties such as the
1994 North American Free Trade Agreement and the various peso devaluations that have
occurred since 1976. Their flexibility has allowed them to be applied to a wide range of
regional taxation issues in the United States (Fullerton, 1987) and international monetary
topics in Latin America (Fullerton, 1993). El Paso Electric has long relied upon univariate
modeling strategies in determining short-term load demand (Fullerton, 1983). To examine
the impacts of cross-border business cycle fluctuations on commercial electricity sales,
however, requires a more elaborate modeling strategy that allows for the incorporation of
input variables to the basic equation. Transfer function modeling offers one means for
attaining this goal.
DATA AND METHODOLOGY
Detailed county and metropolitan data in the United States and Mexico are published at
annual and monthly frequencies. Given this fact, it is possible to apply short-term modeling
techniques utilizing the monthly data sets that are currently available in both hard copy and
electronic formats. Information assembled for the El Paso - Ciudad Juárez international
borderplex is designed to reflect business cycle fluctuations in both urban jurisdictions.
For El Paso, a comprehensive monthly frequency regional economic indica-
FULLERTON/CROSS BORDER BUSINESS CYCLE IMPACTS...
57
tor is provided by total nonagricultural employment. Data for this series is available from
the Texas Workforce commission. Also utilized as regressors for the time series models
and equation systems estimated are inflation adjusted average electricity rates for three
commercial sales categories. The latter are calculated by dividing total revenue collected
for each rate class by total kilowatt hours (KWH) sold, as reported by El Paso Electric
Company. Those results are then divided by the United States consumer price index,
compiled by the Internado-nal Monetary Fund. The commercial rate categories utilized by
El Paso Electric Company segregate the firms by peak demand levels. Rate 302 is for
small commercial firms with peak demand levels of 15 kilowatts or less. Rate 324 is for
general service commercial firms with peak loads between 15 and 600 kilowatts. Rate 325
is for large commercial firms with peak demand levels between 600 and 1000 kilowatts.
In the case of the Ciudad Juárez metropolitan economy, two independent variables are
required to characterize local business conditions. Overall purchasing power variations are
accounted for by the real exchange rate, calculated by multiplying the nominal exchange
rate by the U.S. consumer price index and dividing it by the corresponding measure for
Mexico. The aforementioned series are all collected by the International Monetary Fund.
Reflecting the fact that the local economy often diverges from its national counterpart, total
maquiladora in-bond assembly manufacturing employment is also incorporated into the
modeling framework. Monthly maquiladora employment data are reported by the national
statistical institute in Mexico City. Real currency devaluations such as those observed in
1986 and December 1994 lower labor costs in dollar terms, thus leading to output and
employment expansion for this important industrial sector during periods in which
Mexican consumer incomes actually decline.
As mentioned above, transfer function analysis offers one means for examining whether
a systematic link exists between economic conditions in Ciudad Juárez and commercial
energy demand in El Paso. This statistical methodology is an mathematically advanced
modeling procedure that is closely related to the univariate time series techniques that have
been employed by El Paso Electric Company since the mid-1970s. In fact, univariate
autoregressive-moving average (ARIMA) analysis is one of the key components in transfer
ARIMA modeling (Box and Jenkins, 1976).
58
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
Univariate ARIMA analysis utilizes the statistical information contained within a single
variable to model it. The basic steps involved in developing a univariate equation are
identification, estimation, and diagnostic checking of a model built to explain variation in
the stationary component of a given data series (a stationary series is one whose mean and
variance are both constant). Univariate ARIMA equation residuals, or unexplained
movements in the dependent variable, are used to suggest input variable lag structures in
multi-input transfer models. Subsequent steps involve estimation and diagnostic checking,
also.
The first stage in transfer ARIMA modeling involves estimating univariate ARIMA
equations for an output or dependent variable, as well as for each of the input or
independent regressors. Cross correlation functions (CCFs) are then calculated between the
output variable residuals and the independent variable residuals. The latter results may also
be augmented by CCFs estimated for the stationary data series themselves. The transfer
equation to be estimated will then involve a combination of the autoregressive and moving
average parameters from the output variable univariate model plus lags of the regressor
input variables. Standard diagnostic checking may require several rounds of re-estimation
before a final model specification is selected. These results will indicate whether a
systematic relationship exists between economic performance in Ciudad Juárez and retail
sector electricity consumption in El Paso.
The general functional format for the three classes of commercial electricity sales
modeled can be summarized as follows:
1. KWH t = f(AR,.,, MA,.¡, Real Price t.k, El Paso Emp t-l,, Maquiladora Emp t-m, Real Peso t.n),
(-)
(+)
( +)
(-)
where the algebraic signs under each of the independent variables indicates the nature of
the hypothesized relationship between said regressor and kilowatt hour demand. In the case
of the inflation adjusted value of the peso, as it becomes overvalued, its arithmetic value
declines. When this occurs, it becomes increasingly less expensive for pesos to be
exchanged for dollars, thus making shopping trips to the north side of the border more
affordable. The time lags are allowed to vary for each of the explanatory variables as well
as for the autoregressive and moving average parameters resulting from the univariate
stage of the time series analysis.
FULLERTON/CROSS BORDER BUSINESS CYCLE IMPACTS...
59
EMPIRICAL RESULTS
The first stage of any transfer function modeling effort is to develop univariate ARIMA
equations for all of the series to be included in the system. Stationary series, whose means
(first moments) and variances (second moments) do not change over time, may have to be
filtered from the raw series. For the data utilized herein, it was necessary to difference all
of the series to obtain stationary working series. Table 1 summarizes the model
specifications selected as part of the unvariate time series modeling procedure. The sample
period is from January 1987 to December 1996. Regressor lag lengths appear in
parentheses.
A total of nine univariate ARIMA models are listed in Table 1, one each for the three
customer sales categories and their corresponding average rate charges, and one each for
the three input regressor variables. Three of the nine equations contain moving average
terms at lag one, not surprising given the fact that all of the data were differenced prior to
estimation (for details on the univariate output, see Fullerton, 1998). Even more
interesting is the fact that only one equation, that for maquiladora in-bond assembly
employment, contains a statistically significant constant term. For regular differenced data
of order one, this result implies that in-bond assembly manufacturing employment in
Ciudad Juárez follows a virtually deterministic upward trend, adding nearly 620 new
employees per month. The latter is both economically and statistically plausible given the
consistently strong growth pattern observed in this sector over the past three decades.
TABLE 1. Univariate ARIMA Model Specifications.
Variable
Description
S302M
Small Commercial KWH Sales
Equation
Specification
S324M
Medium Commercial Service KWH Sales
S325M
Large Commercial Service KWH Sales
RP302
Real Commercial Price
RP324
Real General Service Price
RP325
Real Large Service Price
ELMCES
El Paso Employment
AR(12)
CJMMAQ
Juárez Maquiladora Employment
Constant
MA(1)
REX
Real Peso per Dollar Exchange Rate
AR(3)
MA(4)
MA(8,12)
AR(12)
MA(1)
MA(6,12)
AR(12)
MA(1)
MA(12)
MA(7)
60
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
TABLE 2. Transfer ARIMA Model Specifications.
Variable
Model Speafication
S302M Small Service Sales
RP302(11)
MA(8,12) CJMMAQ(4)
ELMCES(7)
REX(2)
S324M Medium Service Sales
AR(12) rp324(3)
MA(l)elmces(9) cjmmaq(6)
rex(11)
SR25M Large Service Sales
RP325
MA(6, 12) CJMMAQ(6)
ELMCES(l)
REX(4)
That the various electricity sales and price equations do not include intercept terms that
are statistically distinguishable from zero is also plausible. Demand sensitivity to relatively
high energy prices has been a reality that has confronted public utilities dating all the way
back to the mid-1970s. Furthermore, the regulatory environments in both Texas and New
Mexico have not been conducive to rate hikes for many years. Not surprisingly, then, none
of the sales and price models would be expected to exhibit systematic upward trends over
long periods of time.
That the real exchange rate model also does not contain a statistically significant
constant term is similarly plausible. If currency markets are allowed to equalize
international prices for goods and services, there is no reason to expect an inflation
adjusted exchange rate to move systematically in favor of one currency or the other where
pesos or dollars are concerned. It is worth pointing out, however, that this result differs
from that reported for the 1979-1988 sample period in which the peso is found to
systematically lose ground against the dollar (Fullerton, 1997). Somewhat more surprising
is that the univariate equation for nonagricultural employment in El Paso contains a
positive (as expected), but statistically insignificant intercept. That result is
counterintuitive due to the fact that economic expansion in El Paso has caused its
metropolitan jobs base to expand fairly rapidly. Additional investigation is certainly
warranted.
Residuals from the three commercial rate classes for electricity sales univariate models
are cross correlated against lags of the other univariate equation residuals. The CCF output
suggested the initial lag structures to be built into the three transfer ARIMA models. The
final output specifications are reported in
FULLERTON/CROSS BORDER BUSINESS CYCLE IMPACTS...
61
Table 2. Regressor lag lengths appear in parentheses. It should be recalled that all of the
sales variable univariate parameters are also included in the transfer model specifications.
Statistical results for the equations are detailed below.
All of the regressor series are found to impact commercial electricity consumption
within a fairly short time frame. The latter observation is reflected by the fact that none of
the input variables have lag lengths of more than eleven months associated with them.
While all of the independent regressors have coefficients with the expected algebraic signs
associated with them, most of the coefficient estimates are not significant at the 5-percent
level. Equation 2 summaries the statistical output for small commercial service monthly
electricity sales (S302M in KWH):
2. Small Commercial Electricity Service: Peak Demand < 15KW
D(S302M) = 30.683*D(ELMCES(-7)) - 41.090*D(RP302(-11)) +
(0.497)
(1.803)
0.027*D(CJMMAQ(-4)) - 14.352*D(REX(-2))(1.843)
(1.050)
0.165*MA(8) + 0.727*MA(12)
(15.374)
(13.802) S.E.R.
1088.666
Likelihood
-922.196 Akaike
14.038
Schwarz
statistic
20.561
Q(12)
26.501
Log
14.186 F-
Increases in nonagricultural employment in El Paso lead to increased electricity
consumption within seven months for small retailers, presumably due to greater overall
wage and salary disbursements leading to greater purchasing activity on the part of
consumers. An increase in maquiladora employment has an even shorter lead time, only
four months, with respect to increased electricity consumption by small commercial firms
in El Paso. Much of the downtown retailing sector on the north side of the border consists
of small retail operations that cater to Mexican shoppers. A real depreciation in the peso,
and consequent loss in south-of-the-border customer purchasing power, precedes a
reduction small commercial electricity consumption by a mere two months, implying a
very short reaction period. Reductions in electricity consumption occur eleven months
after real prices for this customer rate class increase.
Among the various diagnostic measures reported for Equation 2, the parame-
62
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
ter t-statistics appear in parentheses below their respective coefficient estimates. As
mentioned above, the regression parameters are not significant at the 5-percent level,
indicating that some caution must be used in interpreting these results. Overall goodnessof-fit measures for the equation are, however, fairly strong. In particular, the F-statistic is
significant at the 1 -percent level. Also, the Q-statistic for white noise with twelve lags
reaches the same level of significance in rejecting the hypothesis that movements in the
residuals are non-random. Taken together, these measures imply that the model does a
good job of explaining movements in small customer commercial electricity sales in El
Paso.
Equation 3 summarizes the statistical traits associated with the transfer function model
estimated for monthly electricity sales to medium service category commercial clients
(S324M measured in KWH). Again, the sample covers the decade long period between
January 1987 and December 1996:
3. Medium Commercial Electricity Service: 15KW < Peak Demand < 600KW
D(S324M) = 138.081 *D(ELMCES(-9)) - 55.333*D(RP324(-3)) +
(1.436)
(0.459)
0.042*D(CJMMAQ(-11)) - 53.655*D(REX(-11)) +
(0.615)
(0.660)
0.868*AR(11)
(25.374)
S.E.R.
16.682
Q(12)
4065.322
Schwarz
26.825
+ 0.885*MA(12)
(33.802)
Log Likelihood
-976.174 Akaike
16.843 F-statistic
40.873
Reaction times to changes in the different explanatory vary with respect to those shown
above, but still occur relatively quickly within eleven months or less. While individual tstatistics for the input series coefficients are not statistically significant at the prescribed 5percent level, overall diagnostics for the model are good. Specifically, both the F-statistic
and the Q-statistic exceed the 1-percent levels of significance, implying that the model is
fairly successful in accounting for variations in month-to-month electricity sales for this
rate class.
Modeling results for sales to the largest commercial class of electricity customers are
presented in Equation 4:
FULLERTON/CROSS BORDER BUSINESS CYCLE IMPACTS...
63
4. Large Commercial Electricity Service: 600KW < Peak Demand < 1000KW
D(S325M) = 66.560*D(ELMCES(-1)) - 69.551*D(RP325(-9))
+ (1.601)
(2.475)
0.011*D(CJMMAQ(-6)) - 24.599*D(REX(-4)) (0.767)
(1.763)
0.345*MA(6) + 0.449*MA(12)
(3.140)
(3.686)
S.E.R.
13.935
Q(12)
1031.812
Schwarz
13.896
Log Likelihood
-849.425 Akaike
14.090 F-statistic
10.504
As with smaller rate classes, reaction times with respect to changes in the regressors are
fairly rapid, occurring within nine months or less for large commercial electricity
customers in El Paso. Changes in the real price for electricity charged to this rate class
elicit the expected downward response in KWH purchases with a 9-month lag in a
statistically significant manner. The t-statistics for the other independent variable
estimated coefficients are not significant at the 5-percent level, but do carry the algebraic
signs posited in Equation 1. Because the F-statistic and Q-statistic goodness-of-fit
measures are both significant at the 1 -percent level, the equation models this category of
commercial electricity fairly well.
As shown above, it is possible to capture the impacts of Mexican purchasing power
variations and regional business cycle fluctuations in an econometrically plausible manner
utilizing a transfer ARIMA modeling strategy. Although many of the individual t-statistics
for the explanatory variables are not significant at the 5-percent level, F-statistics for all
three commercial electricity sales categories are significant at the 1 -percent level,
implying that multicollinearity may be a problem, but the overall model fits are robust.
This contention is further underscored by statistically significant Q-statistics estimated for
twelve lags. The latter indicates that residuals for all three equations follow white noise
patterns and do not fail to explain any systematic movements in the dependent variables in
question.
It is possible, of course, that inclusion of the real exchange rate index and the
maquiladora employment series does not help explain movements in commercial
electricity sales. If this is true, then exclusion of these variables from the stra-
64
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NUM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
tified demand system will not cause the computed Q-statistics associated with each rate
class equation to increase. To examine this eventuality, all of the above models were reestimated using only domestic regressors on the right-hand side of the respective
specifications. Associated Q-statistic results are reported in Table 3. Most notably, all three
white noise portmanteau measures increased, underscoring the usefulness of the real peso
index and the metropolitan in-bond assembly payroll data in modeling commercial
electricity consumption on the north side of the border.
CONCLUSION
Regional econometric modeling research for border area metropolitan economies is
complicated due to the interplay of cross-border national and regional business cycle
fluctuations. This paper employs time series econometric techniques are to attempt to
uncover a linkage between business cycle developments in Mexico and commercial
electricity consumption in El Paso, Texas. Results for three separate commercial rate
classes provide fairly good evidence that monthly energy sales to business entities in El
Paso are systematically affected by economic conditions on the south side of the border.
Given these initial results, additional research utilizing alternative estimation
methodologies and lower frequency (quarterly and annual) data should be undertaken in
order to confirm the relationships uncovered above. It would also be useful to attempt to
extend these results to other segments of the economy such as the various retail sales
categories that are subject to state and local sales taxation. Similarly, investigating whether
these relationships can be replicated for other border metropolitan areas in Texas, Arizona,
and California would provide evidence as to whether these results are unique to El Paso. If
the results uncovered herein are replicated in other geographic markets it would provide
fairly strong evidence on cross-border regional economic linkages between the United
States and Mexico.
Future research should take into account that these initial results re not immune from
several econometric shortcomings. Potential problems that may resurface include
multicollinearity and statistical insignificance associated with individual regression
coefficients. As an alternative to the stratified demand system
FULLERTON/CROSS BORDER BUSINESS CYCLE IMPACTS...
65
approach employed above, useful information may be uncovered by estimating models for
aggregate KWH consumption series. Experimentation with both longer and shorter sample
periods may help uncover potential parameter heterogeneity due to structural breakpoints
in the underlying economies. Numerous avenues for subsequent investigative efforts
remain open. Pursuit of them should help clarify as well as quantify the empirical
regularities associated with cross-border business and economic linkages between Mexico
and the United States.
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Common Interests for Required Strong
Sustainable Development Coalitions and
Cooperation in the Mexico/US -San
Diego/Tijuana Border Region
Abstract
This paper presents an analytical framework on: (a) globalization and free market
macroeconomic trends that affect sustainable development; (b) common elements
between environmental and economic development theories; and, (c) criteria to
detect convergent interests among progressive groups aimed at bridging the gap
between North and South perceptions and encouraging stronger sustainable
development coalitions. The paper;
recommends a comprehensive strategy for sustainable development and examines
NAFTA and transborder Mexico/U.S. cooperation experiences and perspectives
within the proposed analytical framework,
Resumen
| Este artículo presenta un marco analítico
sobre: a) efectos de la globalización y de las tendencias macroeconómicas del libre
mercado en el desarrollo sustentable; b) elementos comunes de las teorías de
desarrollo económico y de preservación del medio ambiente, y c) criterios para
detectar intereses convergentes entre grupos progresistas, con objeto de reducir la
brecha entre las percepciones del Norte y del Sur, así como de alentar la formación
de coaliciones más fuertes en tomo al desarrollo sustentable. El artículo recomienda
una estrategia integral para el desarrollo sustentable y examina las experiencias y
perspectivas del TLC y de la cooperación fronteriza México/EU dentro del marco
analítico propuesto.
:
Professor, Universidad Autónoma de Baja California Sur. E-mail:
[email protected]
68
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
This is a revised version of a paper presented at the III Conference of Border Regions in
Transition: Transborder Cooperation and Sustainable Development in a Comparative
Context, Organized by the Institute for Regional Studies of the Californias, San Diego
State University, with participation of El Colegio de la Frontera Norte. The author
expresses his gratitude for the valuable suggestions of the Frontera Norte Journal referees.
It seems that we live in two different distant worlds: the worid of optimist rhetoric,
inflated discourse, promises and commitments for solving social and environmental
problems, presented by the main international organizations; and the crude world of reality
showing us ever growing inequity, poverty and environmental degradation.
Promises for supporting equality, solutions to the basic needs of the poor and environmentally sustainable development have become politically convenient cliches, embraced by all governments and entrepreneurial organizations, by major powerful institutions like the Organization of Economic Cooperation and Development (OECD) and the
Worid Bank, and by spectacular and well publicized events such as the UN Conference on
Environment and Development (UNCED), or Earth Summit, held in 1992, in Rio de
Janeiro, Brazil; even the International Monetary Fund (IMF) and the World Trade
Organization (WTO) have expressed support for equality.1
Despite the intentions of those who have the means to promote change, we are facing
ever growing environmental and social problems. Environmental studies show increasing
problems such as growing appropriation of the limited biomass by humans;
depletion of nonrenewable natural resources, global warming; ozone shield rupture;
land degradation, including soil erosion, decreased productivity, salination, desertification
and deforestation; decrease in biodiversity, air pollution; water shortages; industrial and
toxic wastes; radioactive danger; water pollution in lakes and rivers; add rain;
and recent symptoms like El Niño storms, floods, drought and forest fires. The human toll
has been substantial, including skin cancer rates rising at higher rates than AIDS, victims
of poison, radioactivity (such as in Chemobyl), droughts, floods, etc.
Scientific and economic studies are using risk analysis to deal with environmental
problems; we are entering a world of great uncertainty. Will climate change result in food
shortages for the growing world population causing socioeconomic and political crises?
Can natural disruptions reach irreversible levels with
1 On recent commitments and concerns about inequality see: UN General Assembly's, the WTO and PAHO
at http://www.iisd.ca/linkages/joumal/ 10/28/98, http://www.un.org/esa/analysis/ffd.htm, http://www.wto.org/ and
http://www.paho.org/; on surprising IMF calls for a policy of equity and elimination of unproductive spending,
see http://wwwjmf.org/extemal/np/fad/equity/index.htm.
MARGÁIN/COMMON INTERESTS FOR REQUIRED STRONG DEVELOPMENT COALITIONS...
69
our growing inertia? Can science's excessive pride understand and control the powers of
spiritual nature, or will it destroy mankind?
Socially, increasing poverty is deteriorating the human capabilities of millions of
people in despair; it may also add to the present social conflicts and devastating struggles.
International redistribution mechanisms, including debt relief, stabilization of world prices
of primary products, preferential access of products from developing countries to markets
of developed countries, transfer of technology, additional financing and greater
representation in international organizations have been unsuccessful, producing very little
results.2 While there are continuous commitments for greater financial aid to developing
countries, by powerful governments and international organizations, the UN General
Assembly (18-19 March 1998) addressed the decline in official development assistance
(ODA), the limited foreign direct investment in poor countries and their heavy external
debt burden. China's delegate said ODA was an early casualty of globalization exacting an
enormous toll on social and economic development.3
The 1998 UNDP Report on Human Development indicates that globalization is
increasing inequality and social exclusion, even in developed countries where between 7
and 17% of the population live in poverty, and the unemployment rates of young people
have reached more than 30%.4 The Economic Commission for Latin America and the
Caribbean (ECLAC), recently warned that "the region's public finances still exhibit a
significant degree of fragility which is periodically brought to light by external turbulence
or domestic shocks" and that "efforts to increase the efficiency and effectiveness of public
expenditure have proven to be insufficient." 5
We must act fast, otherwise environmental and/or social emergencies may cause a
sudden economic collapse and world conflict, making things worse. By accelerating
change, transition towards sustainable development may become manageable and
smoother. While urgent change towards sustainable development is needed, it is hindered
by powerful vested interest. Environmental and social development groups pressing for
change do not have enough methodologies and information regarding their common
interests; they often disagree on
2
3
See Dominique Salvatore, Economía Internacional, Santa Fe de Bogotá, McGraw-Hill, 1995, pp. 372-379.
See UN General Assembly, http://www.iisd.ca/linkages/journal/10/28/98, and http://www.un.org/esa/analysis/ffd.htm.
4
See PNUD, Informe Sobre Desarrollo Humano 1998, Madrid, Mundiprensa, pp. 2 and 27.
5
See http://www.iisd.ca/linkages/journal/10/28/98
70
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
issues and strategies, thereby entering into a self defeating conflict —specially among
North-South groups— that obstructs the countervailing coalition power required to push a
progressive agenda fairly and efficiently.
This paper analyses key elements of the relationship between environment and social
development, highlighting criteria to detect fundamental common interests among
progressive groups which should be further studied and publicized, thereby spreading
awareness and encouraging wider participation for stronger coalition power ties among
civil society and nongovernmental organizations. It focuses on how inequality, between
and within nations, encourages excessive superfluous consumption patterns of the rich
which damage the environment;
precludes development; impedes the satisfaction of basic needs of millions of poor people;
and reduces the availability of investment, technological, human and financial resources
needed for social and environmental purposes. It recommends some measures aiming to
obtain needed resources for developing and spreading social and environment friendly
technology and investments.
The paper also studies the case of the Mexico/U.S. borderland and the San
Diego/Tijuana area, a region with the highest development asymmetry where the natural
presence of regional common interests and high media exposure -given its international
nature- could become a successful example of transborder cooperation on sustainable
development.
A FRAMEWORK FOR SUSTAINABLE DEVELOPMENT COOPERATION
THROUGH STRONG COALITIONS
Using Herman Daly concepts, for the purpose of this paper, sustainable development
signifies: a) efficient allocation of resources: b) equitable distribution of income and
wealth: and c) environmental sustainability of the production scale. 6 However, there is
divergence, confusion and lack of consensus on the meaning and approach to the analysis
of sustainable development. Ideological interests divide sustainable development theories
in two broad groups: those defending the free market system, by all means, and those that
wish to change or adapt the system forcing it to follow certain rules. While the WTO, a key
institution supporting the free market system, has expressed deep concerns over the
marginali6
See Herman E. Daly, "Allocation, Distribution, and Scale: Towards an Economics That is Efficient, Just and
Sustainable", in Ecological Economics, No. 6, December 1992, pp. 185-187.
MARGÁIN/COMMON INTERESTS FOR REQUIRED STRONG DEVELOPMENT COALITIONS...
71
7
zation and the foreign debt problem of developing countries, many authors consider that
the free market policies of that organization are the main cause of inequality and foreign
debt. While several environmentalists think the free market system is unsuited for
sustainable development, Daly, an environmental cride of conventional thinking, defends
the free market ideology.8
Sustainable development literature is afflicted by vagueness, inconsistencies and
oversimplification.9 Proliferation of environmental protection institutions and groups with
different goals and approaches, and conference fatigue may diminish effectiveness, so
there is a need for an evaluation and consensus reinforcement summit to re-direct
resources towards effective actions.10 Theoretical confusion and ideological divisions
among progressive groups can only favor the status quo.
M. Meister and P.M. Japp believe that the discourse of sustainable development
represents a consensus between environmental conservation and industrial use. According
to them. Agenda 21 (the key proposal document that resulted from the Earth Summit) uses
throughout the text the quality-of-life phrase to promote consumerism and consumption,
and neglects to provide serious environmental protection.11
Divergence between environmentalists and developmental groups was initially reduced
through consensus attempts emphasizing equity and social justice as fundamental
objectives. But later, this emphasis was diverted twice: toward local participation, a less
provocative concept, and then to the involvement of NGO's, which cannot guarantee just
and equitable outcomes since it leaves the distribution of power unchanged. This has lead
to conceptual confusion and policy contradictions such as: a) the international monetary
and trade system and the IMF-World Bank adjustment free trade programs which promote
patterns of unequal exchange, international inequality as well as exploitation and environmental pollution in the south; b) sustainable agriculture, low-input agriculture
7
See the Second Session of the Ministerial Conference of the World Trade Organization
http://www.iisd.ca/linkages/journal/10/28/98, and http://www.wto.org/
8 See David Barkin, Wealth, Poverty and Sustainable Development, Mexico, Editorial Jus, 1998, p. 45,
quoting Herman, E. Daly and John B. Cobb Jr., For the Common Good; Redirecting the Economy Toward
Community, the Environment and a Sustainable future, Boston, Beacon Press, 1989, p. 19.
9
See Sharachchandra M. Lflf,, World Development, No. 19, June 1991, pp. 607-621.
10
See The Wilton Park Conference "Protecting the Environment and Sustaining Development: Towards A
Green Millennium?", at http://www.iisd.ca/linkages/journal/ 10/28/98.
11
Se: M. Meister and P.M. Japp, "Sustainable Development and the Global Economy-Rhetorical
Implications for Improving the Quality of Life", in Communication Research, No. 4,1998, pp. 399-421,
http://www.ox.ac.uk/
72
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
and organic farming programs ignore social conditions and a fair return to the rural
population; and c) the major international institutions consider poverty, overpopulation,
and ignorance as major causes of deforestation, but fail to consider the ultimate causes of
poverty and population growth and large scale commercial logging.12
Unnecessary North-South controversy has been inflated by offensive remarks: Larry
Summers, when he was chief economist of the World Bank said that the institution should
not discourage the migration of dirty industries to developing countries where social costs
measured by lower wages is lower than in rich countries. He claimed that, since in poor
countries there is a high infant mortality rate, people need not worry about diseases caused
by pollution.13
There is the need to analyze the complex causes and consequences of poverty and
environmental degradation as well as patterns and levels of resources demand that are
ecologically and socially Sustainable.14 Latin-Americans recognize the need for concerted
actions to reduce environmental conflicts and to define concepts of integrated policy and
management that would be socially equitable and environmentally Sustainable.
Governmental plans are required to implement such policies.15 "Resources for Sustainable
development cannot be generated without powerful political support. This means that we
need to find ways to harness public opinion and the support of finance ministries for good
ideas currently promoted by relatively weak environment ministries". 16 Effective direct
democratic participation must involve an active role entailing the need to integrate people
into real power structures and to redistribute both political and economic power.17 Albert
Hirschman offers coundess examples of the ways in which the NGO's and other grassroots
groups have been successful in exerting pressure to modify development projects. 18
Thus, there is an urgent need to find a sound theoretical synthesis capable of convincing
divergent progressive groups and providing a common framework
"See Lélé, 1991, pp. 607-621.
13 See The Economist, February 8, 1992, taken from Barkin, 1998, pp. 43-44.
14See Lélé, 1991, pp. 607-621.
}5
See CEPAL, El Desarrollo Sustentable: Transformación Productiva y Medio Ambiente, CEPAL, Santiago de Chile, 1991, p.107.
16See The Wilton Park Conference.
17See Barkin, 1998, pp. 56-57.
18See Barkin, 1998, p. 5, quoting Lloyd Rodwin and Donald A. Schon (eds,), Rethinking the Development Experience:
Essays Provoked by the Work of Albert O. Hirshcman, Washington, Brookins and Lincoln, 1994.
MARGÁIN/COMMON INTERESTS POR REQUIRED STRONG DEVELOPMENT COALITIONS...
73
to be used for building required strong Sustainable development coalitions. To this end, we
will analyze five areas of unnecessary divergence among Sustainable development groups,
mainly among North-South groups.
1. National, Elite and People's Interests. A first source of unnecessary divergence
results from generalizations used to blame nations for environmental problems, instead of
blaming certain minority powerful groups within all nations, which are responsible for the
main causes of problems. In the economic development discipline, the dependency theory
has long explained a convergence of interests between the elite of developing nations with
international big business, and a divergence of interests between the lower classes of
developing countries and large firms. In the disciplines of political science and
international relations, group analysis and the Interdependence School also focus on
groups rather than on nations.19 Poor people and progressive groups of all countries should
avoid focusing on countries, blaming each other, and should find common grounds to build
powerful coalitions needed to face powerful vested interests.
Some claim that most northern countries see major benefits in globalization, but in the
South, opinion remains divided largely according to income. For the richer South, trade
liberalization offers opportunities for enhanced economic growth through increased foreign
investment. Poorer neighbors, however, may regard it as a potential destroyer of local
industries, encouraging unnecessary consumerism and spreading western values which
lead communities and particularly the young, to reject traditional beliefs".20 These kinds of
thoughts can only divide the common interests of all developing countries, and the
common interests of the poor and of the progressive groups from all over the world. Trade
liberalization affects all of them in the same way. Multinational corporations and elite
groups of developing countries support free trade because they are the ones who benefit
from it; the poor of all countries loose and should oppose free trade.21
2. Superfluous Consumption in the North. A good example of unnecessary North-South
progressive group divergence is blaming Sustainable development problems on high levels
of consumption in the North: superfluous consumption by the South elite may cause even
greater problems. Rather, overconsumption
ll)
See Eduardo Míitgnin, El TLC y la Crisis del Neoliberalismo Mexicans, México, UNAM, 1995, pp. 27, 28 and
39.
20
See The Wilton Park Conference.
21
See James Goldsmith, La Trampa, México, Plaza & Janes, 1995, pp. 38-39.
74
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
by the rich from all over the world should be disapprovedt. Economics is defined as the
science that studies the alternative use of scarce resources among competing purposes;
when a certain resource is used for one purpose, it will not be available for another, except
when it is used for producing a means of production, such as machinery, which can serve
another end in the future.
Superfluous consumption represents unnecessary use, or waste, of financial and
environmental resources which could be used for better purposes. According to Nicholas
Georgescu-Roegen any use of natural resources for the satisfaction of non-vital needs
means a smaller quantity of life in the future.22 Mainstream conceptualization of
Sustainable development has failed to acknowledge or to place sufficient emphasis on the
fact that poverty and environmental deterioration are both caused by overconsumption.23
Daly points out that the GNP growth at high income levels may signify the satisfaction
of ever more trivial wants while simultaneously destroying ever more important
environmental resources. Keynes said that there are those wants that meet absolute needs,
and those that make us feel superior to other humans. The steady-state economy
environmentalists focus on the satisfaction of essential rather than superfluous needs. 24
Even neoliberal economic theory claims income and consumption growth is subject to decreasing marginal consumer satisfaction, a law of decreasing marginal utility, implying
higher utility for the consumption of basic and urgent needs from the poor and lower utility
for the satisfaction of superfluous needs of the rich. Growth in developing countries may
signify greater satisfaction of basic needs, whereas in developed countries it may signify
higher superfluous consumption.25
But the current system uses publicity, planned obsolescence and the demonstration
effect to raise the demand of artificial needs. And arguments from defenders of superfluous
consumption are not as convincing as arguments that defend the survival needs of the poor;
they highlight consumer rights and consumption social benefits such as allowing societies
to fulfill their basic need to reproduce social meanings, solidarity and systems of
communication, and ex22
See Nicholas Georgescu-Roegen, The Entropy Law and the Economic Process, Cambridge, Harvard university Press, 1971, p. 21 cited in
Herman V.. Daly, Introduction to the Steady-State Economy Valuing the Earth: Economic, Ecology, Ethics, Cambridge and London, The MIT Press,
1993, p. 723 See Lélé, 1991, pp. 607-621.
24
See Daly and Towsend (eds.), 1993, pp. 25-28.
2I?
See Herman E. Daly, Economía, ecología ética, México, FCE, 1989, pp. 25-26.
MARGÁIN/COMMON INTERESTS FOR REQUIRED STRONG DEVELOPMENT COALITIONS...
75
panding the scope for people to define themselves, express who they are, and modify how
others perceive them.26
Agenda 21 identified unsustainable patterns of production and consumption,
particularly in the industrialized countries, as the major cause of the continued
deterioration of the global environment.27 Along those lines, many authors highlight that
consumption in rich countries places an excessive burden on the environment.28 Rich
countries of the world, with 20% of the world population, consume 80% of the world's
yearly output.29 The U.S., with only 5.6% of the world population, uses close to 40% of
the world production of raw materials, many of which are non renewable.30
But again, blaming countries instead of groups, diverts the attention. It is inconvenient
to blame overconsumption in rich countries for environmental damage; it is not a correct
or complete measurement and it may create a sterile controversy between Northern and
Southern groups. Rather, the common enemy of the environment and of progressive
Northern and Southern groups is superfluous consumption by high income groups from all
over the world.
The UNDP recently stated that globalization is encouraging superfluous consumption
patterns worldwide. It points out that the general consumption of the richest 20% of the
world population is 60 times larger than the consumption of the poorest 20%, including 15
and 40 times more consumption in energy and paper, respectively; and it says that the 20%
richest have 50 times more telephone lines and 43 times more automobiles than the poor. 31
International forums are calling for concrete actions oriented to change current world
excessive consumption patterns toward Sustainable patterns.32
Emphasis on overconsumption in rich countries diverts attention from overconsumption by the middle and upper classes of developing countries, which may be more
important since, as it will be explained, it represents the principal cause hindering
Sustainable development in the South and great economic and
26
See The Oxford Center for the Environment, http://users.ox.ac.uk/~ocees/consumption.htm
See The Oxford Center for the Environment.
28 See Lele, 1991, pp. 607-621.
2()
See F. E. Trainer, "Environmental Significance of Development Theory**, in Ecological Economics, No.
2, December 1990, pp.277-286.
30
See E. F. Schumacher, "La Edad de la Abundancia: una concepción cristiana", in Daly, 1989, p. 140.
31
See PNUD, 1998, pp. 2, 6,42 and 47.
32
See, for example: UN General Assembly at http://users.ox.ac.uk/~ocees/consumption.htm; and "Consumption in a Sustainable World" workshop, at http://www.iisd.ca/linkages/journal/ 10/28/98 and
http://www.iisd.ca/sd/norway/sdvol16no1e.html
27
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panding the scope for people to define themselves, express who they are, and modify how
others perceive them.26
Agenda 21 identified unsustainable patterns of production and consumption,
particularly in the industrialized countries, as the major cause of the continued
deterioration of the global environment.27 Along those lines, many authors highlight that
consumption in rich countries places an excessive burden on the environment.28 Rich
countries of the world, with 20% of the world population, consume 80% of the world's
yearly output.29 The U.S., with only 5.6% of the world population, uses close to 40% of
the world production of raw materials, many of which are non renewable.30
But again, blaming countries instead of groups, diverts the attention. It is inconvenient
to blame overconsumption in rich countries for environmental damage; it is not a correct
or complete measurement and it may create a sterile controversy between Northern and
Southern groups. Rather, the common enemy of the environment and of progressive
Northern and Southern groups is superfluous consumption by high income groups from all
over the world.
The UNDP recently stated that globalization is encouraging superfluous consumption
patterns worldwide. It points out that the general consumption of the richest 20% of the
world population is 60 times larger than the consumption of the poorest 20%, including 15
and 40 times more consumption in energy and paper, respectively; and it says that the 20%
richest have 50 times more telephone lines and 43 times more automobiles than the poor. 31
International forums are calling for concrete actions oriented to change current world
excessive consumption patterns toward Sustainable patterns.32
Emphasis on overconsumption in rich countries diverts attention from overconsumption by the middle and upper classes of developing countries, which may be more
important since, as it will be explained, it represents the principal cause hindering
Sustainable development in the South and great economic and
26
See The Oxford Center for the Environment, http://users.ox.ac.uk/~ocees/consumption.htm 27 See The Oxford Center for the
Environment.
28
29
See Lele, 1991, pp. 607-621.
See F. E. Trainer, "Environmental Significance of Development Theory", in Ecological Economics, No. 2, December 1990, pp. 277-286.
30
See E. F. Schumacher, "La Edad de la Abundancia; una concepción cristiana", in Daly, 1989, p. 140.
31
See PNUD, 1998, pp. 2, 6, 42 and 47.
See, for example: UN General Assembly at http://users.ox.ac.uk/~ocees/consumption.htm; and "Consumption in a Sustainable World"
32
workshop, at http://www.iisd.ca/linkages/journal/ 10/28/98 and http://www.iisd.ca/sd/norway/sdvol16no1e.html
76
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
social development damage in Third World countries. Studies further explaining the causes
and the negative consequences of superfluous consumption in all countries present a
golden opportunity for reaching a synthesis between economic development and the
environment.
Superfluous consumption by the rich in developing countries not only causes ecological
damage, but also constrains economic and social development by depriving those countries
from needed savings and investments. Orthodox economists such as Rostow and Chenery
claim that poor countries cannot have enough domestic savings because they do not have
enough income to raise them, and need foreign capital inflows to promote their
development. Their foreign debt, they say, will automatically be paid off assuming that
borrowed capital is allocated to productive investment, thereby increasing their efficiency,
development, and foreign exchange earnings through increased net exports.33 However,
several authors have noticed that foreign capital inflows cause, in many cases, a rise of
current consumption by the rich, rather than investment, and higher inflation, real
exchange rate appreciation, and lower competitiveness, thereby constraining their exports,
promoting their imports and increasing foreign debt, which, in turn, stops economic
development.34 Vijay Joshi and Ronald Findlay explain that domestic savings and foreign
exchange shortages can be lowered or eliminated if consumption of luxury goods is
reduced.35
Historians point out that since Mexico's independence (1821), superfluous consumption
by the rich has reduced needed savings, causing financial dependence which exacerbates
inequality and impedes development.36 Since 1963, Rail Prebisch pointed out that
superfluous consumption by the La33
See Michael Henri Bouchet, The Political Economy of International Debt, New York, Quorum Books, 1987, pp. 126-129.
34
See Bouchet: 120 and the following studies quoted in Bouchet: 137-38 notes 5,7 and 8: T. Haavelmo, "The Rates of Long-Run Economic
Growth and Capital Transfer from Developed to Underdeveloped Areas", in Study Week on the Econometric Approach to Development Planning,
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México", Serie de Documentos de Investigación, Banco de México, No. 3, 1978.
3ci
See Vijay Joshi, "Two-Gap Analysis", in Gerald M. Meier, leading issues in Economic Development, New York, Oxford University Press,
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Jaroslav Vanee, Amsterdam and London, North Holland, 1971, pp. 68-82.
36
See Leopoldo Soils, La realidad económica mexicana: retrovisión y perspectivas, México, Siglo XXI, 1970, pp. 41,45 and 85.
MARGÁIN/COMMON INTERESTS FOR REQUIRED STRONG DEVELOPMENT COALITIONS...
77
tin-American elite, has not only signified a considerable waste of the savings potential, but
has also stimulated investments to produce luxury goods, resulting in the waste of
potential human and financial capital, land and other resources and hindering truly
productive activities. Prebisch adds that a reduction of superfluous consumption by the
rich would solve both savings and foreign exchange shortages, allowing better growth and
income distribution.37
Developing countries need to import huge quantities of goods, machinery and inputs
from industrial countries to produce for their rich, thereby exporting their natural
resources to pay for such imports. Market forces benefit the rich and impoverish the poor;
they inappropriately allocate resources to produce for the relatively rich, especially for
those abroad, deviating resources from the needs of the majority of people. 38
3. Growth in the South. Some authors think that growth is inconsistent with Sustainable
development39 and that present levels of percapita resource consumption in the richer
countries cannot possibly be generalized to people of the rest of the world. Others say that
present levels of consumption cannot be maintained for those groups that have them.40
This is another source of unnecessary North-South controversy, since a proper technology
used for the satisfaction of basic needs while reducing superfluous consumption, may
make growth and Sustainable development compatible. Scholars claim traditional
development objectives such as meeting basic needs and improving factor productivity
need not conflict and actually are necessary for improving ecological sustainability by
enhancing resources and capabilities; they say environmentally sound methods may be
profitable in the short and in the long run. However, the relationship between economic
growth and both poverty reduction and better environmental sustainability need to be
further studied. LELE points out that, if this approach is further analyzed and proved, it
has the potential to unite a broad spectrum of actors and interests. There is a need to
further study the links between growth and meeting basic needs, reduction of inequality
and building indigenous capacity at a community level.41
37
Raúl Prebisch, Hacía una dinámica del desarrollo latinoamericano, México, FCE, 1972, pp 4-6, 37-38
and 53.
38
See Trainer, 1990, pp. 277-286.
39
See Trainer, 1990, pp. 277-286; and Lele, 1991, pp. 607-621.
40
See Barkin, 1998, p.50.
41 See Lélé, 1991, pp. 607-621.
78
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
Currently, instead of working to alleviate poverty as promised, economic growth and
commercialization through a market economy has actually undermined ecological
stability, destroying people's resources and causing further poverty. The market system
views nature as a resource to be exploited in order to obtain profits. 42 But rather than using
market forces alone through a Sustainable distribution of wealth and resources, employing
direct or induced mechanisms aimed at diverting resources from superfluous consumption
toward an environmentally and socially friendly satisfaction of basic needs, both growth
and environmental improvements can be achieved.
Ecoproductive technology that implies an integrated and Sustainable use of productive
resources, necessarily differs from traditional economic efficiency, which does not account
for ecological damage, but reflects only market prices. 43 Literature on Sustainable
development distinguishes case studies of environmental friendly economic development,
highlighting environmental problems caused by lack of resources, whereby greater availability of financial, technological and human resources lead to better environmental
management and outcomes;44 and cases of environmental unfriendly economic
development, whereby greater resources lead to greater environmental damage as a result
of higher levels of consumption and production.45
4. Population Growth, Inequality and Migration. Population growth in the South has been
pointed out as a fundamental cause of environmental damage;
some Northern groups believe population growth is caused by the irresponsibility of
people from the South. This argument represents another unnecessary source of friction
between North-South progressive groups which could be eliminated by emphasizing
studies that demonstrate that poverty and inequality, rather than irresponsibility, are the
sources of population problems in the South.
42 See Vandana Shiva, Recovering the Real Meaning of Sustainability. The Environment in Question, David Cooper and Joy S. Palmer (eds.).
New York, Routledge, 1992, pp. 187-197.
43
44
See Enrique Leff, Ecología y capital, México, Siglo XXI, 1994, p. 105.
For example, the UN Economic Commission for Latin America and the Caribbean, ECLAC, points out the cases of Corporaci—n Nacional del
Cobre de Chile, and Pertrobras in Brazil, where environmental friendly technologies, implying very large investments, could substantially reduce the
production environmental damage. In both cases, lack of financial resources have slowed the implementation of cleaner technology. See CEPAL, 1991,
pp. 30-33.
45 For example, huge investments for increasing economic efficient production of cotton that damaged the environment through intensive use of
chemicals and defoliation of land took place in Central America, particularly in Nicaragua, El Salvador and Guatemala. This resulted in only temporary
export boom that ended due to new plagues, falling world prices and the political turbulence of the region. Short term economic gains resulted in long
term economic and ecological losses. See CEPAL, 1991, pp. 37-38.
MARGÁIN/COMMON INTERESTS FOR REQUIRED STRONG DEVELOPMENT COALITIONS...
79
Studies show that population growth is reduced when income grows and people have
steady remunerative activities. There are indicators of a relationship between income
levels and population growth: the rich have less children than the poor. 46 The poor have
several children not because they are irresponsible, but because families act as a support
network for survival and children are considered a means to help the family's economy, or
a means to support the elders,47 especially in periods of extreme hardship.
Inequality, poverty and the use of capital intensive technology can be considered as the
fundamental causes of population problems and environmental damage. Higher poverty
and lower available resources for the poor make peasants migrate to overcrowded cities
and overexploit marginal land for survival, depleting their environment and causing further
poverty.48 In several Latin-American countries, subsidy, price, tax and credit policies have
discriminated against rural areas and peasant agriculture, favoring urbanization, and
encouraging extensive capital intensive large commercial farming, even in fragile marginal
lands, thereby causing rural unemployment and poverty, migration towards cities and environmental degradation.49 The need to export agricultural products through extensive
commercial agriculture in order to get needed foreign exchange to pay for the superfluous
consumption by high income groups, has damaged rural environment.
While population growth has been slowed in Latin America, rapid urban concentration
and expansion resulting mainly from rural poverty keeps increasing, further causing severe
ecological damage, including air pollution, toxic industrial emissions and waste, reduction
of arable land, strain on regional water resources in metropolitan areas, and appropriation
of water resources previously used in nearby and even distant rural regions. 50
Research and development of large firms is oriented at finding capital intensive
technology which increases labor productivity and profits, but reduces the
46
47
See CEPAL, 1991, p. 67.
See Barkin, 1998, p. 45. He quotes United Nations Fund for Population Activities UNFPA, Population, Resources and the Environment: The
Critical Challenges, 1991, NY-UN.
48
w
See Trainer, 1990, pp. 277-286.
See CEPAL, 1991, pp. 23-24; on impoverishment, social disintegration, large-scale emigration, environmental devastation and urban problems
in developing countries see also Barkin, 1998, pp. 13 and 21, and Jorge Herdoy, Diana Martlin and David Satterthwaite, Environmental Problems in
Third World Cities, London, Earthscan Publications, 1992, quoted in Barkin, p. 31.
50
See examples of these arguments relating to the cides of Lima, México, and Santiago in CEPAL, 1991 pp. 36, 43-44, and 49-54.
80
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
creation of jobs per unit of capital invested. Capital intensive technology with economies
of scale of large firms has increased unemployment, damaged small businesses, caused
inequality and social polarization, and promoted higher superfluous consumption that
takes resources away from the satisfaction of the basic needs of large segments of the
majority of poor people. Such a pattern has particularly affected rural areas, causing
migration to cities, urban ecological damage and a reduction of the quality of life. Internal
savings used for superfluous consumption investment has diverted resources away from
education, R&D for needed technology and from Sustainable development that would
raise productivity of socially desirable activities; it has also increased export production
needed to pay for imports resulting in ecological damage. 51
The use of the wrong technology may have substantial consequences. James Goldsmith
warns us that world wide trade liberalization of highly efficient commercial agricultural
products could displace 2,000 million unemployed peasants who will be looking for jobs
in cities.52 Thus, promoting competitive social friendly technology (labor intensive and
intermediate technology, rather than capital intensive technology) that provides greater
employment rates, thereby decreasing unemployment problems, should have greater
priority in R&D resource allocation and in technology transfer programs.
5. Resources for Sustainable Development Vs. Inequality of The Free Trade System
and Environmental Trade Sanctions to Developing Countries. Another unnecessary and
self defeating controversy that reduces convergence of interests among progressive groups
is related to environmental trade sanctions to developing countries. While these countries
are starving for resources needed for Sustainable development, the international system
and environmental trade sanctions deprive them from such resources. When Northern
environmental groups support trade sanctions, groups in the South perceive them as
disguised protectionism of the North that worsens inequality and hinders Sustainable development by lowering availability of needed resources. Trade sanctions are considered as
effective incentives to improve inconvenient environmental practices, but they are
destructive. Negative incentives should be replaced by positive incentives consisting on
providing developing countries greater access to international markets and to financial and
technological concessionary resources strictly conditioned to be channeled to effective
ecological and social improve51
See Leff, 1994, pp. 162-167.
52 See Goldsmith, 1995, pp. 37, 38 and 184.
MARGÁIN/COMMON INTERESTS FOR REQUIRED STRONG DEVELOPMENT COALITIONS...
81
ments, bypassing excessive and expensive bureaucracies and making sure that they do not
end up in increasing superfluous consumption.
Rural poverty and unequal distribution of land have been associated with the use of
marginal low efficient land for survival, causing serious deforestation and land
deterioration problems. Many scholars have emphasized a circular process in which
impoverishment and environmental degradation cause and reinforce one another. 53
Ecological deterioration further reduces resource availability and efficiency, particularly of
natural resources, thereby having an economic cost.54
Economists say that economic growth will provide resources and reduce the tendency
of the poor people towards environmental degradation caused by lack of resources and
their need for survival. Some highlight that there is a tendency whereby, as income
increases, society uses greater resources for improving the environment, as has happened
in developed countries (Environmental Kuznets Curve) .55 But market forces alone do not
do the job: they are not increasing income levels enough in developing countries, many of
which are stagnant with tendencies towards increasing inequality, while there are not
enough policies to make sure resources are channeled into Sustainable development.
Redistribution mechanisms are required: research shows that when given the chance and
resources, the poor are more likely than other groups to engage in direct actions to protect
and improve the environment".56
Developing countries have a great shortage of financial and fiscal resources needed for
investment activities to improve the environment; needed resources have been limited by
macroeconomic adjustment programs and the debt burden. They need justifiable
concessionary special funds to meet environmental requirements. 57
The international trade system has been regarded as a source of inequality. More than
150 years ago, Friedrich List and John Stuart Mill analyzed international inequality caused
by commercial losses and deteriorating terms of trade. About 40 years ago, Emmanuel and
Myrdal, economists from the UN ECLAC
53
See Lélé, pp. 607-621.
54
See CEPAL, 1991, pp. 14-44, and 73.
See Gene Grossman and Alan B. Kruger, "Economic Growth and the Environment", in (Quarterly Joumal of Economics, vol. 110, pp. 353-377;
55
Barkin, 1998, pp. 42-44; and Richard T. Carson and Donald R. McCubbin, Policy Paper 32, University of California Institute on Global Conflict and
Cooperation Emissions and Development in the United States: International Implications, at http://www-igcc.ucsd.edu/igcc2/PolicyPapers/pp32.html
56 See Barkin, 1998, pp. 15-16.
57 See CEPAL, 1991, pp. 30, 34, 40, 42, 45 and 111.
82
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
and many others studied international inequality affecting developing countries. During the 1980's the
study of international inequality centered on high international interest rates without precedent,
causing the debt crisis and the lost decade. Recently, the IMF adjustment programs have seriously
constrained internal redistribution policies stimulating superfluous consumption.58 Furthermore, the
system promotes low wages in poor countries which are used to attract foreign investment or to reach
comparative advantages in world markets. Sustainability is not possible in Latin America as long as
the expansion of capital enlarges the ranks of the poor and impedes their access to the resources
needed for mere survival.59
The UNDP recently stated that globalization is increasing inequality and social exclusion, even in
developed countries where more than 100 million people live in poverty and the unemployment rates
of young people have reached more than 30%.60 James Goldsmith says that the free trade system will
hurt the working class as competition for jobs will drastically increase through the incorporation to
the world economy of 4,000 million low paid workers of China, India, Bangladesh, the Philippines,
Vietnam, and other countries which have wages that can be up to 47 times lower than those in
France.61
While developing countries require resources for environmental protection and there are claims
that the international free market system deprives them from those resources, international
organizations such as the WTO and the British Council are promoting environmental trade sanctions
which take further resources from the poor. 62 Jagdish Bhagwati, while defending free trade opposes
environmental sanctions by governments and proposes organizing consumer private boycotts of
commodities from developing countries, by environmentalist groups. This not only works against free
trade, but also increases potential conflict between North-South progressive groups.63 These negative
arguments as well as eco-labeling practices discriminating against developing countries should be
avoided and replaced by positive incentives which provide poor countries with additional resources to
solve environmental problems.
58
See Margain, 1995, pp. 18-19, 121, 134-35 and 150-152.
59
See Barkin, 1998, p. 17; and Lélé, 1991, pp. 607-621.
60
See PNUD, 1998, 2, 6, 27, 29, and 47.
61 See Goldsmith, 1995, pp. 27-28.
62
On the WTO see http://www.iisd.ca/linkages/journal, 10/28/98, and http://www.wto.org/wto/dispute/distab.htm#shrimp; on the British Council
see, http://www.iisd.ca/linkages/journal, 10/28/ and http://www.britcoun.org/seminars/erwt/index.htm
1)3
See Jagdish Bhagwati, "The Case for Free Trade", in Scientific American, No, 269, November 1993, pp. 42-49.
MARGÁIN/COMMON INTERESTS FOR REQUIRED STRONG DEVELOPMENT COALITIONS...
83
A wide range of solutions to promote Sustainable development in poor countries is
proposed and includes taxes on contaminating agents; subsidies and financial aid
channeled to develop and use ecoefficient technology, to enhance scientific, technological
and educational capabilities, and to transfer technology;
controls to limit overuse of fragile land; environmental education and advertising; more
ecoefficiency and Sustainable development investment programs and projects; technical
assistance and information about sound environmental technologies for small enterprises;
and measures to reduce technological dependence on environmental technologies, to
increase the value added to export of primary goods, to improve access to market of
developed countries and to avoid environmental criteria used as a pretext for trade barriers
for their exports.64
In the above context, we believe that efforts to promote Sustainable development
should be placed in the following priority areas:
1. Building a Strong Progressive Compensating Coalition. There are significant
obstacles to change towards Sustainable development. Overcoming these obstacles
requires more than well-intentioned policies, it requires a new correlation of social forces,
a move toward broad- based democratic participation in all aspects of life within each
country and in the concert of nations.65
According to the UNDP there are strong areas of convergence of interests between
progressive groups including environmentalists, developmentalists, human rights, women
and children rights, responsible consumer groups and NGO's. It highlights the need and
real possibilities that exist to form stronger alliances of such groups with the purpose of
supporting a real change towards production and consumption patterns with social and
environmental responsibility.66 Broad-based democratic participation of several different
groups can be especially effective, such as the NGO Working Group that aims at
coordinating the efforts of a wide variety of national and local organizations, and
developing a convergence of vision and collaboration between development and environment NGO's.67
2. Awareness and Information to Channel the Purchasing Power of the Res64
See CEPAL, 1991, pp. 29-30 and 136-140; on extraction of natural resources taxes, see Tablot Page, "El Impuesto a la Extracción como un
instrumento de la equidad intratemporal", in Daly, 1989, pp. 316-333.
65
See Barkin, 1998, p. 16.
66
See PNUD, 6-7, pp. 101-106.
67
See Barkin, 1998, p. 47.
84
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
ponsible Consumer. More than 40 years ago, in American Capitalism, Kenneth Galbraith
introduced the concept of compensating power formed by labor unions, consumer
organizations, cooperatives etc., which could act together, through their combined
purchasing power, as a viable and necessary mechanism to balance the unmatched power
of big corporations. Later, in his book The Opulent Society (1968), Galbraith noted serious
difficulties in forming the compensating power due to political conservatism and publicity
manipulation of the consumer manifested by a growing lack of solidarity of the upper and
middle classes worried only with satisfying superfluous needs through high levels of
consumption.68 However, current ecological and social contradictions caused by neoliberal
excesses have awakened tendencies of awareness and organization of responsible
consumers. There are more than 100 organizations, mainly in Europe and in the U.S., that
promote equitable trade by selling directly, in 45,000 specialized stores, the products of
small producers thus benefiting 800,000 households or around 5 million people. Benefits
are frequently amplified since, through cooperatives, profits are invested in community
development projects. Ecolabeling and equitable trade labeling is being promoted to offer
information and awareness for responsible consumers. 69 The use of social labeling and
marketing networks should be strongly encouraged, covering products of many other small
businesses, peasants, fishermen, craftsmen, etc., as well as products of developing
countries that by being commercialized would provide resources for Sustainable
development.
3. Intellectual Activism. There is a need for more studies, information and advertising
on the causes of inequality, its links to environmental protection, and on ways to correct
current practices that damage Sustainable development. This is required to compensate and
counterbalance commercial publicity biased against Sustainable development. Such studies
should include strategies and institutions oriented toward the agglutination of convergent
interests of progressive groups and analysis aimed at reducing unnecessary conflict, such as
the ones presented in this paper.
4. Promoting Sustainable Distribution of Resources. This implies the reduction of
superfluous consumption patterns by the rich in the North and, especially in the South, in
order to increase availability of resources to be allocated to priority Sustainable
development investment programs. Raising funds could be
68
See Kenneth Galbraith, La sociedad opulenta, México, Planeta, 1992, II, III and 139-149. 69 See PNUD, pp. 87 and 90.
MARGÁIN/COMMON INTERESTS FOR REQUIRED STRONG DEVELOPMENT COALITIONS...
85
accomplished through taxes (on international trade, international financing, extraction of
nonrenewable products, contamination levels, consumption, etc.) particularly on
superfluous goods and highly contaminating activities. Priority programs should include
those aimed at reversing inflicted damage and those supporting international Sustainable
development cooperation.
5. Education, Outreach and Awareness Programs to Promote Sustainable Development
Values. Overconsumption is caused by advertising- induced egocentric cultural values that
emphasize the achievement of satisfaction and happiness through material means,
frequently at high social and environmental costs, rather than through spiritual
development and solidarity with mankind. A modern economist measures the standard of
living by the amount of consumption; his objective is to get satisfaction through the
highest consumption. For a Buddhist economist this is highly irrational since it considers
consumption only as a means to achieve human satisfaction; his objective is to achieve the
maximum satisfaction with the minimum consumption.70 Awareness activism should be
encouraged to provide responsible consumers with enough information about the
ecological and social consequences of superfluous consumption, thereby allowing them to
make better and more responsible consumption choices.
6. Research, Development and Dissemination of Free Socially and Environmentally
Friendly Technology. Efforts have been made to develop environmental friendly
indicators. The UN is working on improving indicators of performance, productivity,
environmental impact, and changes in consumption and production patterns to be used
voluntarily by governments. But the UN thinks more work is needed for the development
of operational definitions and methodological descriptions of the indicators.71 The
UNCTAD recently published a comprehensive guidance for best practice standard green
accounting and reporting (environmental costs and liabilities in financial statements) to be
used by enterprises, managers, regulators and standard-setting bodies. These standards introduced the concept of corporate equitable obligations, beyond purely legal ones, and
closes a loophole that is particularly important to developing countries where transitional
corporations account for, and report on their environmental
70
71
E. F. Schumacher, "La economía budista", in Daly, 1989, p. 150.
See http://www.iisd.ca/linkages/journal/10/28/98, and http://www.eclac.cl/english/aruba/lcg2024/summ.htm; for details about the indicators on
UN Consumption and Production Patterns see:
http//www.iisd.ca/linkages/journal/ 10/28/98; for Measurement of ecological impact in investment projects and in national accounting, See, CEPAL,
1991, pp. 38-48.
86
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
liabilities arising from legal obligations, but are silent about such liabilities elsewhere due
to the absence of legislation.72
However, social impact indicators have been relegated in the UN indicators and their
inclusion should become an urgent priority. Social indicators should include the amount of
jobs created and maintained (capital and labor intensity) to deal with widespread
unemployment problems, and whether the destination of externalities and profits goes to
Sustainable development activities, or to promoting income concentration and superfluous
consumption. To identify and assign (Internalize) prices to resources and waste flows is
required for environmental purposes, but the question remains who would capture financial
resources from new adjusted prices and how they may be distributed. If Sustainable
development is to be successful such resources should be oriented to reverse inflicted
damage;
to compensate communities for the mining of their resources; to invest for replacing those
resources with new production activities or for community development programs; to
develop free and friendly technology, or to channel resources for other international,
national or local income redistribution purposes.73 International negotiations should aim at
demanding obligatory Sustainable distribution measures and not merely green indicators to
be used voluntarily by governments.
7. Support of Small Firms. E. F. Schumacher points out that current technological
trends based on economies of scale introduce greater specialization and division of labor,
enabling firms to become bigger, more complex and expensive, and in a certain sense more
violent, thereby enslaving man. We should move in the opposite direction: developing
technology towards the small, the simple, the inexpensive and the non-violent which would
serve mankind. Small firms with a human scale, he says, have several advantages, they can
function with little resources, which is particularly relevant given the scarcity of resources
in our time; they are ecologically cleaner and have fewer possibilities of causing damage
within the tolerance margins of nature; they could descentralize production allowing for
better population distribution, better use of space, and eliminating conglomerated and
monstrous transportation; and they can employ more people that would live in their
communities thereby enhancing local culture.74 Greater efforts are needed to induce
support by Sustainable distribution responsible consumers to buy small firms products.
72
See http://www.iisd.ca/linkages/journal/ 10/28/98, and http://www.unicc.org/unctad/
See Barkin, 1998, p.46.
74
See E. F. Schumacher, "La Edad de la Abundancia: una concepción cristiana", in Daly, 1989, pp. 141-143.
73
MARGÁIN/COMMON INTERESTS FOR REQUIRED STRONG DEVELOPMENT COALITIONS...
87
8. Efforts for Progressive Entrepreneurship. Raising economic efficiency of ecological
and socially desirable activities is possible and urgently required. Henry Ford is an
example of pioneer progressive entrepreneurship that combined chain production
efficiency, austerity of his Model T, and social benefits by making the price of cars
affordable for workers. Sam Walton, founder of WalMart, who started building small
stores in small towns, combined efficiency and austerity for his enterprise capitalization,
and was able to build a powerful commercial chain, using it to support small businesses.75
Other current examples of efficient and competitive progressive entrepreneurship are:
a) the Italian consortiums which organize the activities of thousands of small businesses
through chain production, flexible specialization and outsourcing, enabling the whole
system to enjoy benefits of economies of scale; b) the Japanese system of financial, fiscal,
technological and marketing support to small businesses using strategies of outsourcing
through multiple chains, which may include up to 30,000 firms; (c) the case of substantial
financial and technical support of the U.S. Small Business Administration; d) the case of
the Structural Policies of the European Community aimed at developing industrial
cooperation networks for small businesses;
and e) the cases of aid to small businesses through support networks, associations,
strengthening of production chains and linking universities and research centers, with
small businesses, including the Programa Bolivar for Latin-America.76
Progressive groups should intensify efforts to develop studies, programs and
institutions aimed at organizing a strong convergent interests coalition with participation
of governments, NGO's, labor unions, groups of consumers, human and minority rights,
cooperatives, small businesses, peasants, etc. Sustainable development groups should form
globalized and efficient cooperation networks capable of matching monopolies within their
own rules of the game: through efficiency, competitiveness, and an aggressive international system of information and marketing. Only this way we can recover the
negotiating power needed to save the world from an ecological and social collapse and to
reach social justice.
75
Sam Walton and John Huey, Sam Walton, Made in America. My Sfoy, Toronto, Sidney, Auckland,
Doubleday, 1992.
76
See Secretaria General del Programa Bolivar. Foro Bolivar de la Empresa Latinoamericana, Venezuela,
ENEDE C.A., 1996, and, Oscar Espinosa Villarreal, El impulso a la pequeña y mediana empresa, México, FCE,
1993.
88
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NUM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
THE MÉXICO / US BORDER AND THE SAN DIEGOTIJUANA REGION
The Mexico/US border and the San Diego-Tijuana region represent a perfect example of
economic growth without Sustainable development: a region with impressive urban and
industrial expansion that has suffered severe consequences due to free market globalization
and federal macroeconomic policies that neglect ecological and social priorities. Free
market forces have promoted extremely high GNP growth rates as the border cides
combine the most effective comparative advantages: financial, technological, marketing
and entrepreneurial resources from the U.S., inexpensive Mexican labor force, and
proximity to the U.S. and the California huge markets. The region has become a golden
land of business opportunities that has attracted workers from all over Mexico and from
other countries. But opportunities have not been equally shared and the border region has
also become a land of huge asymmetries, and perhaps the region were social inequality is
the highest in the world.
Economic conditions in the Mexico/U.S. border region are highly asymmetrical: the
U.S. GDP is close to 18 times that of Mexico; income produced by the greater Los Angeles
area exceeds the GDP of the entire country of Mexico; and wealth created by the County of
San Diego is close to 23 times larger than that of the Municipality of Tijuana. These
enormous differences in availability of resources make government transborder
cooperation difficult.77
Migration to the northern Mexican border area caused by laissez-faire macroeconomic
trends puts enormous pressures on the social and environmental conditions of the region.
Mexican policies supporting capital intensive industries, thereby causing unemployment in
the rural areas and impoverishing the peasants, have resulted in rural-urban migration,
particularly from the poorer South to the northern border area.
Unlike conditions in the European Union and recommendations of liberal economic
theory, the U.S. did not allow NAFTA to include free international movements of
workers.78 In addition, the U.S. migratory policy against Mexican
77
78
Paul Ganster, The U.S.-Mexican Border Region, Border PACT Report, http://www.borderpact.org/ 29/9/1998.
Liberal theory points out that welfare benefits are maximized with freedom in all markets, including not only free trade of goods and services,
but also free capital and labor markets. On welfare gains to the U.S. and Mexico that could be obtained through free migration, and problems caused by
migration restrictions see dark W. Reynolds, "Economic Outlook in the 1990's: The United States", in U.S. -Mexican Industrial Integration. The Road
to Free Trade, Sidney Weintraub, Luis Rubio y Alan Jones (eds.). Boulder, Westview Press, 1991, pp. 38-40; Sidney Weintraub, "Free Trade in North
MARGÁIN/COMMON INTERESTS FOR REQUIRED STRONG DEVELOPMENT COALITIONS...
89
workers has been hardened. Under such conditions, many Mexican workers seeking jobs in
the U.S. cannot cross the border and stay in the northern border region putting further
pressure on urban growth.
TABLE 1.
Population in Mexico and its Northern Border Cities.
(000)
(000)
(000)
1980/95
Growth%
1990/95
Growth%
Border Cities
1980
1990
1995
Period
Annual
Period
Annual
(1)
(2)
(3)
(4)
(5
(6)
(7)
(8)
Tijuana
428
747
989
131.1
5.6
32.4
5.7
Tecate
31
52
62
100.0
4.7
19.2
3.6
Nogales, Sonora
68
107
134
97.1
4.6
25.2
4.6
Ciudad Acuna
42
57
82
95.2
4.6
43.9
7.5
Ciudad Juárez
567
850
1010
78.1
4.0
18.8
3.5
Agua Prieta
34
39
56
64.7
3.3
43.6
7.5
Reynosa
213
283
337
58.2
3.1
19.1
3.6
Matamoros
239
303
363
51.9
2.8
19.8
3.7
Piedras Negras
80
98
116
45.0
2.5
18.4
3.3
San Luis Río Colorado
93
112
133
43.0
2.4
18.8
3.5
Mexicali
511
602
696
36.2
2.1
15.6
3.0
Nuevo Laredo
203
220
275
35.5
2.0
25.0
4.6
Cities' Total
2 509
3470
4253
69.5
3.6
22.6
4.2
MEXCO TOTAL
69660
86 150
94780
36.1
2.1
10.0
1.9
SOURCE: For Cities: US Environment Protection Agency EPA 160-R-96-003, US-Mexico Border XXI Program
Framework Document October 1996; for Total Mexico, IMF, Estadísticas Financieras Internacionales Anuario
1996.
As shown in Table 1, population growth in Mexican border Cities has been impressive.
While Mexican population growth averaged 36.1% (col. 5) from 1980 to 1995 (2.1%
annual growth, (col. 6), the average growth of the border cities considered in this study
was 69.5% (3.6% a year), almost twice Mexico's average. As shown in column 1, cities
were ranked according to their population growth in that period (cols. 5 and 6). There we
can see that Tijuana showed the
America: Has its Time Come?", in The World Economy, No. 14, March 1991, p. 63; and Guillermo Aramburo Vizcarra, "Economic Integration and Job
Markets on the Mexican-United States Border", in The Mexican-U.S. Border Region and The Free Trade Agreement, Paul Ganster and Eugenio O.
Valenciano (eds.). Institute for Regional Studies of the Californias de San Diego State University, 1992, pp. 62-65.
90
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
greatest increase: 131.1% in those 15 years with a 5.6% yearly growth, around three times
Mexico's average. The same trends are observed in the period 1990/1995 (cols. 7 and 8)
where the population growth of Tijuana and some smaller cities was around three times
larger than Mexico's average.
TABLE 2.
Population in Mexico and its Northern Border Zones (200Km from the border).
(000)
(000)
1990/95
Growth%
Border Zone
1990
1995
Periodo
Annual
Baja California
1410
2108
49.5
8.4
Chihuahua
870
1085
24.7
4.6
Coahuila
191
230
20.4
3.8
Tamaulipas
1015
1194
17.6
3.3
Sonora
395
440
11.4
2.2
Nuevo León
17
18
5.9
1.2
Border zone total
3 898
5075
30.2
5.4
Mexico TOTAL
86 150
94780
10.0
1.9
SOURCE: same
as in table 1.
As shown in Table 2, from 1990 to 1995, population in the Mexican border area,
covering 200 kilometers from the border, increased 30.2% (5.4% a year), almost three
times more than the Mexican average. Baja California and Chihuahua experienced the
highest population growth in that period. Considering that many economists believe that a
yearly population growth over 2% places excessive burdens on the economic and social
development of poor countries, we can see in both tables that demographic growth in the
border region is an enormous challenge to Sustainable development.
As shown in Table 3, a similar but more manageable situation occurred in the U.S.
border cities where, from 1990 to 1995, population growth was 12%, around twice that of
the U.S. average. In both countries, migration was a key factor of population growth. In
1980, 48.9% of the population of the border counties of the Californias were migrants:
31.8% in the Mexican Municipios and 58.2% in the U.S. counties. From Tijuanas 6.9%
population growth between
MARGÁIN/COMMON INTERESTS FOR REQUIRED STRONG DEVELOPMENT COALITIONS...
91
1987 and 1988, only 1.9% was by natural increase and 5% was caused by immigration.79
TABLE 3. U.S. Population and its South Border Area.
Population 1990
Population 1996
% Incr. 90/96
Zone 1
2 990 612
3 340 406
12%
Zone 2
8 668 923
9 637 747
11%
Zone 3
5 563 403
6 298 510
13%
TOTAL
17 222 938
19 276 663
12%
Border States
51 926 828
57 140 931
10%
National
262 755 000
277 469 280
6%
Source: U.S. Census Bureau. (1991) (1996).
htp://www.borderpact.org/ 29/9/1998. Zone 1 =
Border Cides
Zone 2 = Border Region closer to the border Zone 3
= Border Region further from the border
The impressive urban and industrial growth, as well as the scarcity of resources for
public services are the two main causes of deterioration of the social and environmental
conditions of the border region. The US-Mexico Border XXI Program points out that
population growth and industrialization in the border has exceeded the infrastructure
capabilities of the region, resulting in shortages of public services and environmental
degradation. It also highlights the fact that, although Mexican wages are higher in the
border region than in the rest of the country, border communities have more unmet needs
than the national average.80
Paul Ganster indicates that the rapid population growth of border cities, driven by the
expanding border economy, has created a continuing infrastructure and urban services
crisis in border cides, particularly in the Mexican cities that have fewer resources and less
ability to cope with the burgeoning demand. Typically, Mexican border towns have grown
at about twice the rate of their U.S. counterparts. This creates an impossible task for city
planners and social service agencies.81 The impressive urban growth has strained rela79
See Ganster, 1998.
See US Environment Protection Agency EPA 160-R-96-003, US-Mexico Border XXI Program Framework
Document, October 1996: III.2-III.3 y appendix 8.2.
81
See Ganster, 1998. On migration and population trends in the Mexico/US border see also Francisco
Marmolejo
80
92
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
tions particularly in Tijuana and Ciudad Juárez that show housing, sewage, water,
pavement, roads, and communication problems and environmental damage. 82
There are other examples of substantial shortages of resources for Sustainable
development purposes in the Mexican side of the border. Lack of financial resources and
of access to clean technologies increase the environmental degradation of small Mexican
businesses.83 Financial and technological shortages are also endangering valuable maritime
species in the Northern Sea of Cortez.84 And lack of proper infrastructure precludes the
establishment of several feasible aquaculture and ecoturism small projects that have been
identified as being able to help the environmental and social conditions of the upper Sea of
Cortez.85
Worker Migration has distorted the regional labor market producing an over-supply of
workers in relation to existing job opportunities and new jobs created by economic
expansion. This situation lowers wages and attracts more businesses; however, it reduces
the workers living standards and increases poverty among the unemployed, thereby
deteriorating social conditions and increasing social pressures, even on the U.S. side of the
border.86 In addition Mexico's IMF adjustment programs have lowered the wages and
living conditions of workers. John Sharp, The Texas Comptroller of Public Accounts,
claims that labor over-supply caused by migration has lowered wages on both sides of the
Texas border. He points out that if there is an economic decline in Mexico, migration from
the poorer South to the border region may increase social pressures to critical levels on the
Mexican side and would wash out the modest wage gains on the Teand Fernando León-García, Higher Education in the U.S.-Mexico Borderlands: A Profile. Border PACT report, http://www.borderpact.org/ 29/9/1998.
82
See Eduardo Zepeda Miramontes, "El TLC y la industrialización en la frontera norte de México", in Investigación Económica, No. 208, April-
June 1994, p. 47.
83
See Alfonso Mercado García, and Oscar Fernandez Constantino, "La contaminación y las pequeñas industrias en México", in Comercio
Exterior, Vol. 48, No. 212, December 1998, pp. 960-965.
84
See María de Lourdes Blanco Orozco, "Pobreza y explotación y recursos pesqueros en el Alto Golfo de California", in Comercio Exterior, Vol.
48, No. 212, December 1998, pp. 1002-10011.
85
See Noé Arón Fuentes Flores and Carlos Israel Vázquez León, "Proyectos sustentables en la Reserva de la Biosfera del Alto Golfo de
California", in Comercio Exterior, Vol. 48, No. 212, December 1998, pp. 1012-1020.
86
On effects of migration on poverty, scarcity of public services, unemployment and social tensions in the northern Mexican border see Beatriz
Calvo Pontón, The Border: An Approach Through History and Culture, Border PACT Report, http://www.borderpact.org/ 29/9/1998; and, on its effects
in the U.S. side of the border see Jeannette Money, "The Management of International Migration: Short-Term Dislocations versus Long-Term
Benefits", in Policy Paper 34, University of California Institute on Global Conflict and Cooperation, 1998 http://wwwigcc.ucsd.edu/igcc2/PolicyPapers/pp34.html.
MARGÁIN/COMMON INTERESTS FOR REQUIRED STRONG DEVELOPMENT COALITIONS...
93
xas side. Sharp explains that such a fragile situation can only be stabilized with a
permanent growth of job opportunities in northern Mexico and with better education and
training to improve skills and productivity.87 Otherwise, Texas border workers could face
a continued cycle of poverty and eventually a no-win "race to the bottom' against workers
in northern Mexico".88
Thus, development of human resources is required and it has been promoted in the
Mexico/U.S. border region through education and training programs with participating
important universities.89 On a trilateral NAFTA level there are also important efforts of
research, education and training efforts for cooperation with universities. 90
Along with Sharp's argument, we believe that successful Sustainable development in
the Mexican northern border requires an effective national policy of balanced regional
development covering all of Mexico, with special priority to encourage growth in the
poorer central and southern regions, particularly in the rural areas; it also calls for training
and education programs aimed at increasing the skills and wages of workers. Successful
Sustainable development also requires the development of efficient intermediate
environmental friendly technologies that will provide more job opportunities per unit of
capital invested, and support for small businesses which are more labor intensive than
large firms.
Mexico's northern border region, particularly in the North- West area, is very far away
from the country's main production centers and has underdeveloped transportation links
with the rest of the nation. Given their isolation from the rest of Mexico, their relatively
small economic size, and their narrow production diversification, northern border cities
import a large amount of their inputs and consumer goods requirements. Therefore, a great
proportion of wealth created in Mexico's northern border does not remain in Mexico, but
goes to the US, a fact which also constitutes another source of asymmetry and poverty on
the Mexican side of the border. Maquiladora industries use only 2% of Mexican inputs
and import the remaining 98%, leaving little added value on the Mexican side in the form
of low wages and subsidized public services, with little benefits for the rest of the
country.91
87
John Sharp, Bordering the future, Challenge and Opportunity in the Texas Border Region, Austin, Texas Controller of Public Accounts
Publication, No. 96-599, 1998, pp. 13-15.
88
See Sharp, p. 14.
89
See http://www.borderpact.org/ 29/9/1998.
See Eds. Norris C. Clement and Glen Sparrow, inlegrating Higher Education in North America: From Wingspread to San Diego, IRSC, San
90
Diego State University, 1998.
91
See Margáin, 1995, pp. 13, 15,182,192,234-235 y 240-242.
94
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
Mexico's dependence upon imported inputs has been pointed out as the main constraint
to development, and its liberalization policy has lowered its national economic integration
and increased such a dependence. Small businesses which provide several social benefits
are relatively less prepared for international competition than large firms. Mexico's abrupt
trade liberalization since 1987 and its overvalued currency that subsidized imports,
particularly from 1992 to 1994, bankrupted many Mexican firms, mainly small ones.
Bankruptcy of Mexican firms that provided inputs to other firms made the country more
dependent upon imported inputs, disintegrated production chains and lowered the national
value added to production and national income, producing greater poverty and inequality.
It is important to point out that Mexico's import dependence upon the U.S., particularly
in its northern border region, if properly understood by progressive groups, can become a
key element to foster a win- win situation of border cooperation: given Mexico's high
propensity to import, income gains on the Mexican side of the border would immediately
return to the U.S. side through higher U.S. exports. Income gains on the Mexican side
would also restrain migration towards the U.S. and provide more resources for Sustainable
development. Thus, distributive policies that reduce asymmetry in the border can benefit
both sides of the border.
Successful Sustainable development also requires that Mexico pursue macroeconomic
and trade policies that promote, or at least do not disintegrate production chains; an
industrial policy that supports the establishment of small business and agribusiness
networks, and the improvement of economic links between the northern border and the rest
of the country, thereby increasing national income and promoting a balanced growth capable of lowering migration pressures, and the development of a better transportation
infrastructure that will end the isolation of the Tijuana region, particularly through
maritime transportation that could link the Sea of Cortez region.
Social and ecological pressures caused by migration and inequality are generating
tensions between and within the bordering countries. Migration has become one of the
biggest sources of bilateral conflict, and it has increased levels of extreme poverty and
misery in the border region with great shortages of public services. In this context,
uncoordinated groups, guided by their own interests, produce unequal results favoring the
most powerful and causing, in many cases,
MARGÁIN/COMMON INTERESTS FOR REQUIRED STRONG DEVELOPMENT COALITIONS...
95
tension and polarization among regional groups and subjects. This has become a source of
local, national, and cross-border conflicts which is expected to intensify over time if
immigration to the U.S. and to the border zone keeps growing. Estimates indicate that
during the 1990's between 4 and 5 million Mexicans entered the U.S.92
There is controversy within the U.S. over the distribution of the costs and benefits of
immigration. Mexican migrants contribute to the local and national economy of the U.S.;
however, they stay mainly in the U.S. border region straining public services and causing
social problems through job and wage competition with U.S. area workers. Studies show
that the allocation benefits of migration to the U.S. economy are not equitably distributed,
since the social costs are paid, in much greater proportion, within the border region. 93
As has been shown, there are substantial challenges to Sustainable development in the
border region which should be properly and urgently addressed in order to reduce self
defeating potential conflict. In this context, it becomes necessary to further analyze
macroeconomic forces and convergence of interests by finding ways to bridge the gap
between the North and South perspectives.
There is some evidence of North-South perception differences and common grounds
for cooperation. A 1997 survey responded by 11 Mexican and 27 U.S. universities of the
border region was conducted to determine the activities, perceptions and attitudes of
institutional leaders toward the border zone. When asked which border issues require
attention, US institutions gave more priority to immigration while Mexican institutions
gave more priority to economic development and/or trade, and both gave substantial
priority to education. Their current involvement showed consistency with the priorities
expressed. The important activities of all education institutions and Mexican universities
had no involvement with immigration issues, but it also showed inconsistencies in a small
number of Mexican institutions involved on economic development and trade (27% of the
institutions) and in a greater number of US institutions involved more on economic
development and trade (52%) than on immigration
(26%).94
92
93
See Calvo, Border PACT Report, http://www.borderpact.org/29/9/1998.
See Jeannette Money, "The Management of International Migration: Short-Term Dislocations versus Long-Term Benefits", in Policy Paper 34,
University of California Institute on Global Conflict and Cooperation, 1998 http://www-igcc.ucsd.edu/igcc2/PolicyPapers/pp34.html.
94
See Fernando León García and Francisco Marmolejo, The Border Pad Survey, http://www.borderpact.org/, Revised 29 September 1998.
96
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
Although there are great challenges, the Mexico/U.S. border and the San Diego/Tijuana
region may have substantial opportunities to find answers to Sustainable development
problems through effective transborder cooperation:95 (a) there are important common
transborder environmental and social problems that spread though large areas on both
sides of the border; (b) the Mexico/U.S. border has become a region of economic and
cultural integration with increasing political autonomy which allows effective levels of
local transborder cooperation; (c) NAFTA has made border issues a high priority on the
bilateral policy agenda; (d) important cooperation networks have been established
involving universities, NGO's, local governments, private foundations and large business
organizations; (e) given their bilateral nature, border problems usually have important
media exposure (as in the recent case of the Sierra Blanca nuclear waste disposal) which
promote awareness; (f) there is a convergence of regional vs. national interests; and (g)
there are high levels of growth, cultural synergy and substantial combined resources for
international comparative advantages. However, cooperation results could be hindered by
conflict, by lack of coordination among progressive groups, and by negative social and
environmental impacts of macroeconomic policies promoted at the national and
international levels.
Perspectives of Sustainable development in the border region will not depend only on
local efforts, but also on federal policies and macroeconomic trends which may be more
important. The Mexican border region had an exclusive bilateral preferential tariff system
which enabled the spectacular growth of the maquiladora industry, or in- bond industries.
However, NAFTA, by spreading free trade throughout Mexico, will nullify the relative
legal advantages of the border area enabling maquiladora growth in the rest of the
country.96 Paradoxically, this may help Sustainable development in Mexico's northern
border since it will keep its comparative advantage of proximity to the U.S. market and
resources, while the development of maquiladoras in central and southern Mexico, with
greater possibilities of spreading externalities through wider use of Mexican inputs from
large and small Mexican firms, may lower migration pressures to the border. But this will
depend on the federal policy at the macro level. The use of the wrong technology and
wrong trade policies may have substantial negative consequences for the border region.
James Goldsmith warns that, as a result of NAFTA
95 See Ganster, 1998. 96 See Zepeda,
1994, pp. 40,48-49.
MARGÁIN/COMMON INTERESTS FOR REQUIRED STRONG DEVELOPMENT COALITIONS...
97
and trade liberalization of highly efficient commercial agricultural products coming to
Mexico, 10 million relatively inefficient Mexican peasants could be displaced, loose their
jobs and migrate to cides.97
Current cooperation in the border region has shown important achievements, but it
should go beyond immediate regional and local problems, and address a wider range of
macro aspects as those explained in this paper.
The US-Mexico Border XXI Program, headed by Mexico's Secretariat of the
Environment, Natural Resources and Fisheries (SEMARNAP) and the U.S. Environmental
Protection Agency (EPA), seeks to consider a balance among social and economic factors
to Sustainable development. However, although it considers programs to improve
environmental health with social impact, it fails to consider a comprehensive approach to
social development; it has no programs or projects to improve employment conditions and
opportunities, to fight poverty, or to help rural activities and small businesses. It says the
Program will work in coordination with other Mexican programs oriented towards social
development and derived from the National Development Plan, such as those for poverty
eradication, rural development and industrial policy, but it does not explain the nature of
such coordination, and most of the relevant Mexican institutions are notoriously absent in
its organization chart. Something similar happens with key U.S. institutions. 98
The strategy expressed by the bilateral border program of the decentralization of
environmental management through state and local capacity building is very important for
improving the execution of projects. But It seems that its strategic planning lacks a broader
framework, which would include a comprehensive social and economic development
approach along the lines explained in this paper, with participation of Mexican
development banks, such as Nacional Financiera and Banco de Comercio Exterior, the
Secretariat of Trade and Industry (SECOFI) and research institutions needed to develop
social and environment friendly technologies. On the U.S. side, the Small Business
Administration, Small Business Development Centers, research institutes and other
relevant institutions also need to be incorporated.
Other public and private programs in the border region consider a series of important
concrete actions to help the environment. However, they do not in97
See Goldsmith, 1995, pp. 37, 38 and 184; Mexican figures were taken from: Alianza por un Comercio Responsable, NAFTA 's First Year
Lessons for the Hemisphere, Washington, December 1994.
98
See US-Mexico Border XXI Program Framework Document, October 1996.
98
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
dude the study and correction of economic and social imbalances caused by macroeconomic policies and globalization that have been analyzed in this paper. It seems that
Sustainable development programs of the border region deal with environmental
enforcement and solution of symptoms instead of focusing on the prevention of the causes
that damage social and environmental development.
Comprehensive Sustainable development programs in the border area should be
conceived within a broader national and bilateral framework that considers the
macroeconomic problems that affect the region, as well as a strategy of balanced
development throughout Mexico, otherwise, border programs will have limited results.
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Gobiernos de oposición y part social en
Baja California
Víctor Alejandro Espinoza Valle*
RESUMEN
El presente artículo analiza uno de los temas centrales de la gestión pública
regional: la participación social y las relaciones gobiemo-sodedad bajo dos
administraciones estatales de oposición. Se trata de precisar los cambios y
permanencias en una dimensión fundamental de todo ejercido público y que
se deriva del proyecto social de un gobierno de alternancia Una de las
principales criticas a las administraciones de origen panista es la carencia
de un proyecto de interrelación entre la sociedad y el gobierna El análisis
que se presenta del periodo 1989-1998 permite contrastar dicha crítica al
evaluar las dos experiencias gubernamentales encabezadas por el Partido
Acción Nacional en la entidad. Del estudio se desprenden
semejanzas y diferencias importantes; estas últimas derivadas básicamente
te de los distintos estilos personales de gobernar.
ABSTRACT This article examines one of the central issues of regional public
management, social participation and the government-society relationship
under two opposition state administrations. It is about determining changes
and constants in the public exercise derived from the I social project of an
alternative government. One of the main criticims of the PAN administrations
has been the lack of a social interaction project. The research from the 19891998 period allows us to I contrast that criticism by evaluating the two
governmental experiences headed by the Partido de Acción Nacional in this
entity. Important similarities and differences arise from this study derived
basically from the different personal governing styles.
*Secretario general académico de El Colegio de la Frontera Norte. Teléfono-fax (6)631-35-60. Email: [email protected]
104
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
PRESENTACIÓN1
En este trabajo se presenta una reflexión general acerca de los cambios introducidos por la
alternancia política en la relación gobierno-ciudadanos en Baja California. Se trata de una
primera aproximación temática que intenta encontrar las características de la interacción
entre las administraciones estatales panistas y la ciudadanía. Como sabemos, en 1989 se
registró la primera alternancia estatal en la historia de México; con el triunfo panista dieron
inicio nuevas prácticas gubernamentales que significaron un cambio respecto a las políticas
corporativas tradicionales y un reacomodo de los actores sociales. En 1995 se refrendó el
triunfo del PAN a la gubernativa. Este nuevo periodo concluyó anticipadamente el pasado
4 de octubre de 1998.2 Entre ambas administraciones panistas hay semejanzas del proyecto
de relación con la sociedad, pero a la vez hay énfasis distintos que permiten un análisis
diferenciado.
EL CONTEXTO OBLIGADO
Baja California es la entidad más joven del norte de México. El también llamado "estado
29" adquirió el rango de entidad federativa hace 46 años, el 16 de enero de 1952. Sin
embargo, pese a su juventud, la historia regional ha sido pródiga en acontecimientos que
trascienden el ámbito local. Uno de ellos es la alternancia política estatal que se registró en
1989. Se trataba del ascenso de un partido de oposición a una gubernatura por primera vez
en la historia política mexicana; con el triunfo de Acción Nacional tenía lugar el
rompimiento del sistema hegemónico a nivel estatal, hecho desconocido en el sistema
político mexicano. Además, producto de la misma elección, en el Congreso local el PRI
perdió la mayoría absoluta que mantenía desde los años cincuenta. Se trató de una
conformación atípica para un congreso mexicano (estatal o federal), donde al PAN le
correspondió la primera mayoría. Esto significa que Baja California se adelantó por ocho
años a lo que sucedería en el Congreso federal como resultado de las elecciones de julio de
1997.
Evidentemente, la sociedad bajacalifomiana se ha caracterizado por su interés en
' Agradezco a la maestra Dora Elia Felicián su apoyo en el procesamiento técnico de la información. 2 El dia
4 de octubre de 1998 un infarto al miocardio sorprendió al licenciado Héctor Terán Terán, justo a los tres
años del inicio de su gobierno. El también panista Alejandro González Alcocer fue designado gobernador
sustituto por
el Congreso local el 7 de octubre.
ESPINOZA VALLE/GOBIERNOS DE OPOSICIÓN Y PARTICIPACIÓN SOCIAL EN B. C.
105
los asuntos públicos y por una importante tradición en la participación a través de las
organizaciones sociales; de manera destacada, a través del movimiento urbano popular y
de organizaciones gremiales no corporativas. Al parecer, estas características se relacionan
con el tipo de conformación social y económica de la entidad. Como puede apreciarse en el
cuadro 1, Baja California presenta indicadores que le permiten destacar respecto al resto de
las entidades norteñas y en relación con la media nacional.
a) Se trata de una población fundamentalmente urbana. El 90 por ciento de los más de
dos millones de habitantes vive en las zonas urbanas de sus cinco municipios. Es
importante señalar que se trata de la entidad con el menor número de municipios, tres de
ellos con frontera física con Estados Unidos y los otros dos con una dinámica de vida
fronteriza. Sólo el estado de Nuevo León le supera en cuanto a la concentración urbana, b)
Presenta el mayor porcentaje de crecimienCUADRO 1. Estados fronterizos del norte de México (porcentajes).
Estado
Pob. total
Pob. 15 o mas
Pob urbana
Hab./ km2
Tasa de crecim.
Alfabetos
Baja California
2112140
1 396 438
90.9
24
3.3
95.1
Sonora
2 085 536
1 384216
79.1
10
2.5
94.1
Chihuahua
2 793 537
1 840 586
77.4
10
2.1
93.7
Coahuila
2173775
1 438 923
86.1
13
2.9
94.4
Nuevo León
3550114
2 452 203
92.0
48
3.0
95.2
Tamaulipas
2 527 328
1 706 669
81.1
28
2.2
93.0
Nacional
91 158290
71.3
41
2.6
87.4
Población ocupada por sectores
Estado
Posprimaria
PEA
PEA ocupada
Primario
Secundario
Terciario
Baja California
55.1
49.4
97.8
10.4
31.7
54.0
Sonora
52.0
44.6
97.4
22.7
25.4
49.0
Chihuahua
42.8
46.2
97.0
17.0
35.9
43.2
Coahuila
48.9
43.3
96.9
12.1
37.7
47.3
Nuevo León
57.1
45.9
97.4
6.1
40.2
50.5
Tamaulipas
47.0
44.1
96.4
16.3
30.5
50.0
Nacional
42.5
43.0
97.3
22.6
27.9
46.1
FUENTE: XI Censo General de Población y Vivienda, 1990. Síntesis de resultados de cada uno de los estados,
INEGI, Comeo Nacional de Población y Vivienda, 1995, INEGI.
106
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
to demográfico del norte, con una tasa de 3.3 por ciento anual, casi un punto por arriba de
la media nacional (otra vez aparece Nuevo León en segundo lugar con una tasa de 3%).
Sin duda, el alto porcentaje registrado se debe al fenómeno de migración interna e
internacional que caracteriza a las ciudades de la entidad. Por ejemplo, Tijuana creció a
tasas de 4.9 por ciento anual en el periodo 1980-1990.3 c) Los indicadores tanto de
población alfabeta (95.1%) como de la que cuenta con educación posprimaria (55.1%) se
encuentran sólo por debajo de los del estado de Nuevo León, pero por arriba de la media
nacional. Con respecto a la población económicamente activa de nuevo destaca la entidad,
pues tiene el porcentaje más alto (49.4%), por encima del promedio nacional (que se sitúa
en 43%). Finalmente, al igual que en el resto de las entidades norteñas, podemos observar
que la baja californiana es una sociedad de sectores medios. En efecto, el 54 por ciento de
la población ocupada se encuentra en el sector terciario (comercio y servicios),
constituyéndose en el porcentaje más alto de población terciaria, 8 puntos arriba de la
media nacional. Este tipo de distribución social parece ser un factor que permite la
comprensión del tipo de participación ciudadana que ha tenido lugar históricamente en el
estado.
PARTICIPACIÓN Y
BIPARTIDISMO
La historia de Baja California no podría comprenderse sin referirla a la permanente
movilización social y a la participación política bipartidista. La construcción social de las
ciudades se encuentra asociada a la migración y a su condición de frontera. Con un
crecimiento demográfico explosivo, como vimos, que supera la media nacional, la oferta
de servicios públicos nunca ha satisfecho su demanda. La vía para cubrir los déficits ha
sido la invasión y la posesión ilegal de los predios. Así, las invasiones se convirtieron en la
norma del crecimiento urbano, básicamente hasta los años ochenta. Como ha sido
documentado,4 las invasiones fueron promovidas y alentadas por casi todos los partidos
políticos y organizaciones sociales; nadie escapó a la lógica clientelar/corporativa,
incluyendo los gobiernos locales y el Partido Revolucionario Institucional. Esto último,
que
3
Para un análisis detallado del crecimiento histórico de Tijuana, puede verse a Víctor Alejandro Espinoza Valle, "Tijuana: las vicisitudes del
crecimiento acelerado", en Semillero de ideas. Revista de Ciencias Sociales, año 3, núm. 9, Mexicali, Universidad Autónoma de Baja California,
enero-marzo de 1995, pp. 33-39.
4
Puede verse al respecto el trabajo de José Manuel Valenzuela Arce, Empapados de sereno. EI Movimiento Urbano Popularen Baja California
(1928-1988), Tijuana, El Colegio de la Frontera Norte, 1991.
ESPINOZA VALLE/GOBIERNOS DE OPOSICIÓN Y PARTICIPACIÓN SOCIAL EN B. C.
107
CUADRO 2. Baja California: elecciones para presidentes municipales, 1954-1998.
Año
Abstención
PRI (1)) PAN (2)
Total (1+2)
PPS
PARM
PDM
PCM
PST
1954
*
99.73
*
99.73
*
*
*
*
*
1956
*
100.0
*
100.0
*
*
*
*
*
1959
1962
1965
1968
1971
*
*
*
*
48.3
66.04
68.22
72.33
71.76
63.41
33.96
26.99
27.67
28.24
35.26
100.0
95.21
100.0
100.0
98.67
*
*
*
*
0.89
*
*
*
*
0.44
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
1974
1977
1980
1983
1986
1989
1992
32.5
43.5
41.5
38.8
44.2
52.6
21.5
64.62
63.37
61.09
55.23
54.15
40.39
46.40
30.56
33.96
27.43
30.93
34.69
42.30
47.04
95.17
97.33
88.52
86.16
88.84
82.70
93.44
3.63
2.08
3.35
1.75
1.67
1.84
1.24
1.19
0.59
1.09
*
0.79
1.23
0.82
*
*
0.69
0.79
0.77
*
*
*
*
4.78
*
*
*
*
*
*
1.57
8.41
4.15
*
*
1995
1998
37.4
53.4
42.50
39.40
48.10
42.90
90.60
82.30
*
*
*
*
*
*
*
*
*
**
continuación
Año
PSUM
PRT
PMT
PFCRN
PRD
PCVEM
PRS
PPBC
PT
PBC
1954
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
1956
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
1959
1962
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
1965
1968
1971
1974
1977
1980
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
1983
1986
1989
2.13
2.00
*
0.77
1.25
*
*
0.53
*
*
*
1.44
*
*
2.19
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
*
1992
1995
1998
*
*
*
*
*
*
*
*
*
0.81
0.70
*
3.11
3.69
10
*
0.16
0.59
*
0.52
0.87
*
0.33
0.08
*
1.45
2.08
*
*
1,2
*
(*) No se cuenta con los datos o no participó el partido.
FUENTE: Comisión Estatal Electoral y Las elecciones locales en Baja California y su contexto
sociodemografico, 1953-1995, Consejo Estatal de Población de Baja California.
108
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
puede parecer contradictorio, obedeció en algunos casos a la competencia por las
clientelas políticas. Era también un recurso para anticiparse o "cercar" a invasores
relacionados con partidos opositores. Con tal de evitar el "contagio", el gobierno alentaba
acciones de invasión de grupos afínes a terrenos vecinos de anteriores asentamientos
irregulares. Fue el caso típico del Grupo México en la ciudad de Tijuana.
A la par del desarrollo urbano y su historia de asentamientos irregulares, corre una
historia paralela de participación política ciudadana caracterizada por el bipartidismo.
Como puede observarse en el cuadro 2, desde la primera elección municipal (que tuvo
lugar en 1954) las preferencias partidarias se dividen entre el PAN y el PRI en un
porcentaje muy alto (99.7%). Llama la atención que en cuatro elecciones posteriores
(1956,1959,1965 y 1968) la cifra alcanza el 100 por ciento. Así, la presencia electoral de
otros partidos ha sido marginal, con excepción de las elecciones federales de 1997 y la
última local que tuvo lugar el pasado 28 de junio de 1998. Efectivamente, la sociedad
bajacaliforniana ha mostrado sus preferencias por ambos partidos mayoritarios. Sin
embargo, al igual que en otras regiones del país —de manera destacada en Sonora y el
Distrito Federal—, en las dos últimas elecciones que han tenido lugar en la entidad
despuntan las preferencias por el PRD. En la elección de diputados federales del 6 de julio
de 1997, dicho partido obtuvo el 13.4 por ciento de los sufragios y el pasado 28 de junio
de 1998, en la elección de munícipes, el partido del sol azteca contabilizó el 10 por ciento
de los votos. Esto nos habla de un proceso de diversifícación de las preferencias
electorales ciudadanas que viene a cuestionar el tradicional sistema bipartidista.
EL PRIMER GOBIERNO DE OPOSICIÓN, CORPORATIVISMO Y
PARTICIPACIÓN SOCIAL
La llegada al poder del Partido Acción Nacional como resultado de las elecciones del 2 de julio de
1989 trajo como consecuencia un cambio importante en la relación entre sociedad y gobierno. El 1
de noviembre de 1989, Ernesto Ruffo Appel asumía el cargo más importante a nivel local: la
gubernatura. Coincidían en el tiempo dos tendencias. La primera, la central, había sido impulsada
por los gobiernos federales desde finales de 1982 y consistía en la reforma del Estado, concretizada
en una reforma de gobierno y que, entre otras consecuencias, debilitó el sistema corporativo
tradicional al recortar los bienes económico-políticos de
ESPINOZA VALLE/GOBIERNOS DE OPOSICIÓN Y PARTICIPACIÓN SOCIAL EN B. C.
109
intercambio con las organizaciones sociales. La otra tendencia proviene del proyecto
gubernamental del Partido Acción Nacional, el que por primera vez en la historia del país
tenía la oportunidad de ser instrumentado. El gobernador Ruffo Appel, identificado con
las nuevas corrientes proempresariales, hegemónicas, al interior del partido, creía
firmemente que el sistema corporativo sería desmontado a través del libre juego de las
individualidades, por medio de liberar la iniciativa de los individuos. Estas dos tendencias
coincidieron en la entidad y posibilitaron un cambio fundamental en el sistema
corporativo local.
Al menos existen dos interpretaciones acerca del proyecto social de los gobiernos
panistas. Una de ellas sostiene que, paralelamente al intento de fracturar el sistema
corporativo y permitir el desarrollo de demandas individuales, el gobierno panista genera
alternativas de organización social con programas concretos. En el caso del gobierno de
Ernesto Ruffo se instrumentaron los programas "Manos a la Obra" y "Voluntad".5 Según
esta interpretación, las experiencias han sido exitosas y han redituado triunfos electorales.
El otro ejemplo que se señala es el programa "Jalemos Parejo", instrumentado por el
gobernador de Chihuahua, Francisco Barrios. Según Yemile Mizrahi, '"Jalemos Parejo'
fue diseñado siguiendo el modelo utilizado en Baja California. De hecho, Ruffo envió a
su gente a Chihuahua para ayudar al gobernador a diseñar un programa similar a 'Manos a
la Obra"".6
Una segunda interpretación sostiene que el problema de los gobiernos emanados de
Acción Nacional es carecer de una alternativa al proyecto social de las administraciones
priístas: "El PAN... no tiene un modelo alternativo de interacción con la sociedad civil".7
Esta ausencia de proyecto social propio obedece, paradójicamente, al proyecto
gubernamental del PAN. Como plantea Soledad Loaeza: "las propuestas programáticas
del PAN son escasas simplemente, porque el partido cree que mejor gobierna quien
menos gobierna".8 Esto se puede corroborar con el planteamiento del ex gobernador
Ernesto Ruffo: "(Nuestra pro5
Desde mi punto de vista, fueron diseñados más como respuesta a Solidaridad que como proyecto original del gobierno del estado.
6
Yemile Mizrahi, "The Costs of Electoral Success: The Partido Acción Nacional in México", en Mónica Serrano (ed.), Governing México:
Political Parties and Elections, Londres, The Institute of Latin American Studies-University of London, 1998, p.109.
7
Yemile Mizrahi, "Democracia, eficiencia y participación: los dilemas de los gobiernos de oposición en México", en Política y gobierno, vol. II,
núm. 2, México, Centro de Investigación y Docencia Económicas, segundo semestre de 1995, p. 200. Esta era la primera interpretación de la autora, la
cual, como vimos, se modificó en trabajos posteriores.
8
Soledad Loaeza, "Gobierno y oposición en México. El Partido Acción Nacional", en Foro Internacional, vol. XXXVII-1, núm. 147, México,
El Colegio de México, enero-marzo de 1997, p. 111.
110
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
puesta suponía) que al destruir los liderazgos corporativos habría de surgir por
consecuencia la participación ciudadana... en mi opinión no ha surgido en la proporción
que debiera".9
Para darle un "empuje" a la participación social, Ruffo Appel emprendió una serie de
acciones en dos niveles. Por un lado, combatiendo el sistema de intercambios de bienes
políticos y económicos entre el gobierno y las organizaciones sociales característico del
sistema corporativo. El gobernador panista contó con un elemento favorable para
emprender este tipo de acciones; a diferencia de lo que sucede a nivel federal, el Ejecutivo
local llegó al cargo sin el apoyo de las organizaciones sociales tradicionales. Por el
contrario, obtuvo el cargo con la oposición activa y beligerante de aquéllas. Así, no tenía
compromisos que refrendar como gobierno. Como he documentado ampliamente, 10 desde
el momento de tomar posesión las organizaciones tradicionales corporativas —de manera
destacada, el sindicato de burócratas— se enfrentaron a la "política neoliberal del
gobernador". En este caso, el gobernador no tenía margen de maniobra para desplazar a los
líderes sindicales pues éstos contaban con una legislación laboral excepcional respecto al
resto del empleo público, destacando el derecho de huelga real, entre otros avances. Esa
fue una de las herencias del gobernador saliente, Oscar Baylón Chacón.
El gobernador colocó en el centro de su estrategia anticorporativa el desplazamiento de
los líderes tradicionales, en aquellas esferas en que la legislación lo permitía. Como vimos,
en el caso anterior (empleo público), al no tener el marco legal a su favor, el camino fue a
través del recorte en los gastos gubernamentales.
Sería en otros dos ámbitos neurálgicos para la vida social de la entidad donde el
gobernador tendría la oportunidad para enfrentar el sistema corporativo con recursos
legales. Se trató del ámbito del transporte público y del movimiento urbano popular. En
ambos casos se utilizaron los ordenamientos legales respectivos para evitar la negociación
con los líderes. A los taxistas les otorgó las concesiones directamente, tal como lo
establece la Ley de Tránsito y Transportes del Estado. Con anterioridad los líderes recibían
las concesiones de placas y éstos las entregaban a discreción. Así, los líderes se
enriquecieron al conservar el mayor
9
Ernesto Ruffo Appel, intervención en la presentación del libro Alternancia política y gestión pública. El Partido Acción Nacional en el
gobierno de Baja California, Tijuana, 1 de junio de 1998.
10 Véase Víctor Alejandro Espinoza Valle, Reforma del Estado y empleo público. El conflicto laboral en el sector público de Baja California,
México, Instituto Nacional de Administración Pública, 1993 (en especial los capítulos III, VI y VII), y Alternancia politica y gestión pública. El
Partido Acción Nacional en Baja California, Tijuana, El Colegio de la Frontera Norte, 1998 (en especial los capítulos III y IV).
ESPINOZA VALLE/GOBIERNOS DE OPOSICIÓN Y PARTICIPACIÓN SOCIAL EN B. C.
111
número de permisos. Con el gobierno panista los choferes fueron atendidos directamente y
los líderes vieron interrumpida una de sus fuentes principales de poder. En el caso del
movimiento urbano popular, el gobierno de Ruffo Appel decidió atender directamente las
demandas de los peticionarios de predios (sobre todo en el terreno de la legalización de los
asentamientos). Con ello, los liderazgos tradicionales fueron desplazados mediante
acciones legales.
A la par del cambio en la relación gobierno-líderes, la administración de Ruffo Appel
impulsó, sin mucho éxito, formas alternativas de interlocución con organizaciones
sociales. Serían los casos del SNTE, los gremios de taxistas y del movimiento urbano
popular. En el primer caso, apoyó a un grupo disidente dentro de la sección 37 —que
agrupa al magisterio estatal—, mismo que resultó perdedor en las elecciones para la
renovación del comité ejecutivo seccional a finales de 1992.11 En el segundo caso, el
gobernador permitió la legalización del "único gremio independiente dentro del servicio
del transporte público en Tijuana": el Sindicato de Trabajadores del Volante "Movimiento
de Taxistas y Choferes Libres". El sindicato "se constituyó legalmente el 7 de agosto de
1990 con el apoyo de Ernesto Ruffo, quien —según la directiva del gremio— atendió sus
peticiones y apoyó su organización".12 El dato anterior es muy importante porque venía a
romper el monopolio que han mantenido históricamente los sindicatos del transporte
público afiliados a las grandes centrales oficiales, como la CTM, la CROC, la CROM, la
CRT, entre otras. Por último, en el ámbito del movimiento urbano popular, ante la nueva
política de trato directo con los peticionarios, los liderazgos tradicionales tuvieron que
transformarse para sobrevivir. Además, dada la incapacidad del gobierno para resolver
uno a uno todos los problemas, tuvo que tratar ahora con los "líderes reconvertidos".
Como bien señala Juan Luis Rivera:
Al final de cuentas el gobierno estatal sí tuvo que tratar con líderes, dado que no se contaba con la
infraestructura ni las condiciones necesarias para tratar cada asunto individualmente. Sin embargo, de
entrada Ruffo dijo "¡No!, no trato con líderes", para posteriormente sí
11 Al respecto puede consultarse un trabajo de Víctor Alejandro Espinoza Valle: "El SNTE ante la modernización educativa y la alternancia
política en Baja California", en Frontera Norte, vol. 9, núm. 17, Tijuana, El Colegio de la Frontera Norte, enero-junio de 1997, pp.131-146.
12
Tania Hernández Vicencio, "El Movimiento de Choferes Libres. ¿Nuevo sindicalismo regional?", en Maria Eugenia de la O y Víctor Alejandro
Espinoza Valle (coords.). El sindicalismo regional en los noventa, Tijuana, El Colegio de la Frontera Norte, 1996, p. 121, y Tama Hernández
Vicencio, Los gremios de laxistas en Tijuana. Alternancia política y corporativismo cetemista, Tijuana, Departamento de Estudios Sociales-El Colegio
de la Frontera Norte (Colección Cuadernos, núm. 7), 1995, pp. 33 y 65.
112
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
tratar con ellos pero bajo sus condiciones... La condición primordial que el gobierno panista ponía para
aceptar las gestiones de los líderes urbano-populares, era que fueran de
mocráticos.13
EL SEGUNDO
GOBIERNO PANISTA Y LA PARTICIPACIÓN SOCIAL
El 6 de agosto de 1995 el PAN refrendó su triunfo electoral. Se trataba de un fenómeno
inédito en México: por primera vez dos gobiernos —electos— emanados de Acción
Nacional se transmitirían el mando, como sucedió el 1 de noviembre de aquel año. Se
iniciaba un gobierno que terminó abruptamente el pasado 4 de octubre (1998) con la
muerte del gobernador Héctor Terán Terán. El segundo gobierno panista sólo duró
exactamente tres años. El 7 de octubre de 1998 inició un tercer gobierno de filiación
panista encabezado por Alejandro González Alcocer, y que nació con una fuerte crisis
gubernamental y partidaria.14
Durante el segundo gobierno influyó decisivamente el nuevo "estilo personal de
gobernar". En efecto, Héctor Terán Terán, a diferencia de su predecesor, postulaba que su
objetivo era construir un gobierno de "rostro humano". Preocupado por la conciliación, era
un gobernador más proclive a la negociación política. Por ejemplo, desde su toma de
posesión postuló una relación más positiva con la federación y, de manera particular, con
el jefe del Ejecutivo. Eso significaba marcar distancia a la política de confrontación de
Ruffo Appel, abanderado del "auténtico federalismo" nacional. Pero su afán por conciliar
lo llevó a no enfrentar directamente los problemas que le planteaban los grupos
organizados y a enemistarse al interior de su partido. A ello se agregó una salud
quebrantada, lo cual debilitó enormemente su gobierno a tal grado que el verdadero poder
se concentró en el gabinete (concretamente, en la secretaría general y en la coordinación
del mismo).
Algunas acciones del gobernador provocaron fuertes reacciones de la fracción panista
al interior del Congreso local. Se trató de la solución a presiones de sindicatos y el manejo
de un problema crónico en la ciudad de Mexicali: la de13
Si nos atenemos a los orígenes ideológicos de Acción Nacional, podríamos suponer que "democratizar" significa aquí "promover las
condiciones para el pleno y libre desarrollo de las capacidades humanas esenciales de todo miembro de una sociedad" [Juan Luis Rivera Barrios, "Los
efectos de la alternancia política: corporativismo y clientelismo en las organizaciones urbano-populares de Tijuana (1989-1995)", tesis de maestría en
sociología política, México, Instituto de Investigaciones Dr. José María Luis Mora, octubre de 1996, pp. 105-106].
14
Puede verse al respecto el trabajo de Víctor Alejandro Espinoza Valle "Baja California: la sucesión anticipada", en Nexos, México, núm. 251,
noviembre de 1998, pp. 15-16.
ESPINOZA VALLE/GOBIERNOS DE OPOSICIÓN Y PARTICIPACIÓN SOCIAL EN B. C.
113
manda de tarifas eléctricas justas. Como en el resto del país, las secciones del SNTE (2 y
37 en Baja California) han concentrado un importante poder económico y político y gran
capacidad de negociación frente a los ejecutivos. Después de fuertes conflictos con el
gobierno de Ruffo Appel, sobre todo por las consecuencias de la federalización educativa
que tuvo lugar a partir de mayo de 1992, Terán les dispensó un nuevo trato, que puede
ejemplificarse al otorgar al magisterio 20 días adicionales de aguinaldo durante 1997, los
cuales por ley tuvieron que hacerse extensivos al resto de los trabajadores al servicio del
gobierno del estado (trabajadores de apoyo y asistencia a la educación y burócratas
agrupados en el Sindicato Único de Trabajadores al Servicio de los Poderes del Estado y
Municipios e Instituciones Descentralizadas de Baja California, SUTSPEMIDBC). Esto
significó pasar sobre el Congreso, instancia facultada para autorizar un incremento al
número de días contemplados en los aguinaldos o en los montos salariales de los
trabajadores estatales.15
Uno de los problemas más añejos de la sociedad mexicalense, y que constituye un foco
histórico de tensión social, es el del alto gasto económico por el consumo eléctrico. Con
uno de los climas más extremosos del país, la temperatura promedio en la capital de la
entidad durante los meses de verano es de 45 grados centígrados. El efecto negativo de las
tarifas eléctricas en la economía familiar ha sido un problema permanente que no se ha
resuelto con tarifas preferenciales. Ciertamente no es de resolución estatal, sino de
responsabilidad federal, dado que el servicio lo proporciona la Comisión Federal de
Electricidad. En los últimos años, diversas organizaciones sociales y partidos políticos han
participado activamente para lograr una solución de fondo al problema. En el Frente
Cívico Mexicalense concurren diversos líderes sociales y políticos. Su dirigencia está integrada por la exdiputada local panista Dolores de Méndez, la lideresa del movimiento
urbano popular Graciela Romo y los ex diputados perredistas Humberto Zúñiga y Silvia
Beltrán Goldsmith.16 Otras organizaciones que se han constituido en torno a esta
problemática son el Comité de Defensa del Pueblo y el "Grupo Eléctrico" (este último
formado por industriales mexicalenses).
En la respuesta del gobernador a la demanda de la sociedad cachanilla de nuevo saltó al
Congreso local: en 1996 decidió hacer un "préstamo" a los mexicalen15 Véase al respecto a Francisco J. Ortiz Franco, "Sin sustento legal Terán dispone de los recursos públicos", en Zeta, Tijuana, 3 al 7 de abril de
1998, pp. 36 y 37a.
16
Véase a Luz Elena Delgadillo, "Tarifa eléctrica. Una lucha sin avance", en Zeta, Tijuana, 31 de mayo al 6 de junio de 1996, pp.28 y 29a.
114
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
ses entregando 21 millones de pesos a la Comisión Federal de Electricidad para la
reducción de 20 por ciento en los consumos de los meses de julio, agosto y septiembre. A
partir de noviembre, la CFE cobró a los usuarios el préstamo, pero sin intereses. Como
anotara J.Jesús Blancornelas,
es obvio que si la Comisión Federal de Electricidad en su conjunto maneja más dinero que el Gobierno del
Estado, debió hacer esa operación con sus propios fondos y no con los dineros de los bajacalifornianos. Pero
Héctor Terán Terán 'cayó' otra vez frente a Ernesto Zedillo. Primero le traspasó la carretera de paga La
Rumorosa creándole problemas y ahora el gobernador entra a resolver un problema que no es suyo. ¿Quién
autorizó al licenciado Terán a disponer así de los dineros bajacalifornianos?17
Otro renglón importante en el que ocurrió un cambio importante en la relación entre
líderes y gobierno en la segunda administración panista es el de los asentamientos
irregulares. Como vimos, durante el gobierno de Ruffo Appel no sólo fueron desplazados
los líderes sino que la mayoría de ellos fueron encarcelados. Además no permitió las
invasiones, incluso las reprimió. Ahora, Ricardo Montoya Obeso, quien estuvo en prisión
durante la administración de Ruffo Appel, se convirtió en el líder indiscutible. Mediante
actos estridentes, como el de anunciar sus planes de invasión, logró negociar con el
gobierno teranista.
Sin invadir, tan sólo con la amenaza de hacerlo, la gente comandada en un principio por Ricardo Montoya
Obeso tiene ya terreno asegurado. Con todos los servicios. Con todas las facilidades. El Gobierno del Estado
cedió, una vez más, ante las presiones sociales, sin siquiera negociación en una mesa central y con seriedad.
Así nada más con amenazas están a punto de lograr su cometido.18
En dos temas no cedió el gobierno teranista a las demandas de organizaciones sociales.
En ambos existen fuertes intereses económicos que presionan para que continúen los
proyectos. En el caso de la demanda del movimiento Frente Común para la Reubicación de
la Gasera,19 que ha solicitado infructuosamente la
17 J. Jesús Blancornelas, "Otra equivocación de Terán y arma de dos filos para mexicalenses", en Zeta, Tijuana, 19 al 25 de julio de 1996, p. 26a.
18
"Por el momento tienen la palabra gubernamental de ofrecerles lotes baratos, con servicios, bien ubicados, con pagos flexibles, y oportunidad
de liquidarlos en el tiempo que sea 'conveniente'" (Manuel de Jesús Villegas Valenzuela, "Lotes para invasores, desalojo a los insistentes", en Zeta,
Tijuana, 31 de octubre al 6 de noviembre de 1997, pp. 34 y 35a).
19
Constituido básicamente por el Movimiento Ecologista de Baja California y la Asociación de Residentes de la Delegación La Mesa.
ESPINOZA VALLE/GOBIERNOS DE OPOSICIÓN Y PARTICIPACIÓN SOCIAL EN B. C.
115
reubicación de la Compañía de Gas de Tijuana, localizada en una zona densamente
poblada, el compromiso del gobernador fue el de gestionar ante las autoridades federales
el traslado de la compañía a la zona de Valle Redondo. A la fecha no se ha llevado a cabo.
El otro proyecto que parece que continuará con el nuevo gobernador, Alejandro González
Alcocer, es el de la III Etapa de la Zona del Río Tijuana. En una superficie de 422
hectáreas de superficie, se pretende construir comercios, áreas de esparcimiento,
vialidades y viviendas. El proyecto, originalmente diseñado para ser terminado en cinco
años y en tres fases, ha encontrado fuertes resistencias ciudadanas. La más visible es la del
Frente de Defensa Ciudadana, dirigido por destacados ex líderes de partidos políticos:
Juan Manuel Salazar, ex dirigente municipal del PAN; Felipe de Jesús Equihua Santana (I-), militante priísta, y Felipe Ruanova Zárate, ex militante priísta y ex candidato a la
gubernatura (en 1995) por el PT. Además de cuestionar la falta de participación social en
el diseño del proyecto y caracterizarlo como una imposición a la voluntad ciudadana, su
crítica se centró básicamente en el daño ecológico de la obra y en haber desaprovechado
una oportunidad para crear un verdadero pulmón para la ciudad. El Frente insistió en que
el único interés de las autoridades municipales y estatales fue el de comercializar los
terrenos y no el deseo de mejorar la calidad de vida de los tijuanenses. Sin embargo, pese
a la oposición, a la que se sumaron diputados locales de la fracción priísta, el proyecto fue
abanderado por el gobernador y, lo que es más importante, por el presidente de la
República. Con este último aval aparentemente terminó la discusión en torno al
proyecto.20
COMENTARIOS FINALES
Como podemos desprender de lo expuesto, si bien hay una continuidad en cuanto a las
relaciones entre organizaciones y movimientos sociales-gobiernos de alternancia, los
estilos personales de gobernar de los dos mandatarios panistas
20 "El presidente de la República, priísta, apoyó al Gobernador del Estado, panista, contra los propósitos del diputado local del PRI Raúl Pompa,
de Tijuana". Véase "En las obras del Rio Tijuana Zedillo apoya a Terán", en Zeta, Tijuana, 22 al 28 de agosto de 1997, p. 37a. No seria la única
denuncia que en materia ecológica recibió el gobernador Terán. Según el Grupo Ecologista Gaviotas, la gestión de Terán fue negativa en dicho
ámbito, registrándose retrocesos respecto a otras administraciones. Según el presidente del Grupo Gaviotas, Rodolfo Anguiano Gaspar, se violó la ley
de ecología estatal ya que el Ejecutivo se negó "a poner en marcha el Consejo Estatal de Ecología, único órgano de participación social en el diseño de
la política ambientalista que contempla la ley" ("Saldo negativo en política de protección al medio ambiente en mandato de Terán", en El Mexicano,
Tijuana, 16 de abril de 1998, p. 3a). Véase también a Sonia García Ochoa, "Denuncian violaciones del gobierno de B. C. a Ley de Ecología", en
Cambio, Tijuana, 3 de mayo de 1997, p. 8.
116
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
(Ernesto Ruffo Appel y Héctor Terán Terán) le han impreso un sello distintivo a dichas
relaciones. En el primer caso, es más notorio que bajo Ruffo Appel los llamados "aspectos
problemáticos" (anotados por Juan-Manuel Ramírez Sáiz) de los gobiernos de alternancia
se cumplen: "concepción empresarial de la política" y "los escasos márgenes otorgados a
las organizaciones independientes". Por el lado de los aspectos positivos tuvo lugar "la
desarticulación del corporativismo priísta, (lo) que ha permitido la emergencia de un
pluralismo incipiente".21 Con todo y pese a los propósitos iniciales, el primer gobierno
panista buscó construir relaciones con líderes reconvertidos o con nuevos liderazgos. Esta
búsqueda de interlocución se debió en mucho a la incapacidad para solucionar una a una
las demandas ciudadanas, creándose una especie de "corporativismo azul" o "corporativismo blando", como lo denomina Juan Luis Rivera. 22 Durante el segundo gobierno
de oposición (1995-1998), priorizando un estilo de gobierno basado en la conciliación, el
periodo transcurrió bajo una política social errática y poco definida, lo cual permitió que se
ahondara el distanciamiento entre el gobierno y las organizaciones sociales y ciudadanas.
A diferencia del gobierno de Ruffo Appel, en el que se mantuvo una fuerte postura para
desarticular los liderazgos tradicionales, lo cual permitía crear bases sociales de apoyo
(todos aquellos que se beneficiaban de tales acciones) y se buscaron nuevas formas de
interlocución, en el gobierno de Terán Terán se amplió la brecha gobierno/sociedad. No
hubo agenda alguna que permitiera tender un puente: no se sabía a qué atenerse. En esta
indefinición parece lógico que las encuestas mostraran una baja calificación en la
evaluación ciudadana sobre el desempeño gubernamental. En tres encuestas realizadas por
el semanario Zeta, la gestión de Terán fue calificada con un 6 (en la escala del 1 al 10) en
1996, con 7.28 en 1997 y nuevamente con un 6.84 en 1998.23 En términos políticos, las
administraciones panistas empiezan a evidenciar el desgaste que todo gobierno enfrenta
después de nueve años en el poder estatal; pero, a la vez, la disminución en las preferencias
electorales ciudadanas se explica por la retirada gubernamental del espacio social, por la
escasez de propuestas programáticas derivadas de la creencia
21
Juan-Manuel Ramírez Sáiz {coord.), ¿Como gobiernan Guadalajara? Demandas ciudadanas y respuestas de los ayuntamientos, México,
UNAM/UdG/Miguel Ángel Porrúa, 1998, pp. 276 y 280.
22
23
Rivera Barrios, op. cit.
Véase "Héctor Terán Terán: 6, gabinete estatal: 5", en Zeta, Tijuana, 20 al 26 de septiembre de 1996, p. 40a; Lilia Mora Cruz, "Opinan los
bajacalifornianos sobre gobierno de Terán", en Zeta, Tijuana, 26 de septiembre al 2 de octubre de 1997, pp. 36-37a, y "Califican a Terán; 6.84", en
Zeta, Tijuana, del 25 de septiembre al 1 de octubre de 1998, pp. 28-29a.
ESPINOZA VALLE/GOBIERNOS DE OPOSICIÓN Y PARTICIPACIÓN SOCIAL EN B. C.
117
panista de "que mejor gobierna quien menos gobierna". En efecto, las pasadas elecciones
locales intermedias, que tuvieron lugar el 28 de junio de 1998, mostraron una importante
caída en los votos panistas: el más bajo respecto a las dos elecciones municipales (1992 y
1995), y la más baja en elección de diputados desde su gran triunfo en 1989. Aun así, fue
todavía más estrepitosa la caída priísta, lo que permitió que el PAN conservara tres de los
cinco municipios (Tijuana, Mexicali y Playas de Rosarito, mientras que para el PRI fueron
Tecate y Ensenada). La gran novedad ha sido el cambio en la composición del Congreso:
el PAN perdió la mayoría simple o relativa que por primera vez logró en 1995 (13
diputados del PAN, 11 del PRI y 1 del PRD). La XVI Legislatura (1998-2001) quedó
integrada por 11 diputados del PAN, 11 del PRI y 3 del PRD.
Como señalan las tendencias, comienza a dibujarse en el panorama bajacaliforniano un
escenario tripartidista. El PRD ha visto crecer el número de preferencias electorales
ciudadanas en las dos últimas elecciones intermedias (recibió el 13.4% de los votos para
diputados en los comicios federales del 6 de julio de 1997) y en la última local (cuando
recibió el 10% de los votos para munícipes). En mucho se debe a que los ciudadanos no
valoran al PRI como una alternativa real y a que perciben que el gobierno panista está muy
alejado de sus intereses.
La combinación de los factores descritos anteriormente también ha permitido el
resurgimiento de un fenómeno preocupante: el aumento del abstencionismo o, si se quiere,
la baja en la participación política. En las pasadas elecciones locales se estableció el récord
para una elección municipal en la historia local con un 53.4 por ciento (superando el
52.6% de 1989).24 El aumento de los "votos en casa" viene a cuestionar el optimismo
democrático, el cual indica que, a partir del surgimiento de la alternancia, "el tradicional
abstencionismo en las elecciones locales está dando paso a contiendas cada vez más
competidas".25 Esperemos que en este terreno Baja California sea una excepción.
BIBLIOGRAFÍA
Blancornelas, Jesús, "Otra equivocación de Terán y arma de dos filos para
mexicalenses", en Zeta, Tijuana, 19 al 25 de julio de 1996, p. 26a.
24
En el caso de la elección para el Congreso, sigue siendo la de 1989 la que registra el porcentaje mis alto de abstención en la historia estatal, con
55.8 por ciento, mientras que en 1998 se situó en 53.5 por ciento.
25
Juan-Manuel Ramírez Sáiz, op. cit., p. 13.
118
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
"Califican a Terán: 6.84", en Zeta, Tijuana, 25 de septiembre al 1 de octubre de 1998,
pp. 28-29a.
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gobierno de Baja California, Tijuana, El Colegio de la Frontera Norte, 1998, en especial
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119
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NOTA CRÍTICA
Frutos de investigaciones sobre el
noroeste y Baja California
Ángel Bassols Batalla
La posibilidad de hablar en el seno de El
Colegio de la Frontera Norte y en su sede de San
Antonio del Mar resulta un acontecimiento
importante en la vida profesional del autor, pues
no sólo permite traer a colación algunos aspectos
que fueron fruto de las exploraciones llevadas a
cabo entre 1958 y 1960, por lo que entonces era
una península dividida entre Territorio de Baja
California y Estado de Baja California, sino lo
que esta oportunidad ofrece es ir más allá de un
mero recuerdo de lo que para mí significaron
esas exploraciones, ya que permitieron llevar a
la práctica numerosos principios metodológicos,
parte del instrumental necesario para llevar
adelante
investigaciones
geográficas
y
geográfico-biológicas en esta parte de la
República, en circunstancias del todo distintas
de las que hoy se presentan, pues el desarrollo
(limitado o incluso totalmente desigual) de sus
partes integrantes ha traído como consecuencia
transformaciones, muchas de ellas positivas y
otras que pueden calificarse como negativas.
A principios de los años cincuenta el autor de
estas líneas había tratado de perfi
lar estudios de carácter regional, pues ya entonces
estimaba que uno de los aspectos más relevantes
de la realidad nacional era precisamente la
desigualdad en el progreso de las regiones, sean
éstas estados o municipios o agrupaciones de
entidades. Intenté llevar a cabo un primer estudio
geoeconómico del Estado de México, que se
publicó en el año de 1956 por la editorial Stylo, en
el cual señalaba las entonces incipientes
desigualdades espaciales de una entidad federativa
que, por otro lado, no era prototipo de la mayor
pobreza relativa, sino que ya comenzaba su
acelerado desarrollo industrial, el cual finalmente
condujo a la conurbación de los municipios
situados en la "corona" norteña del Distrito
Federal.
Por otro lado, durante mi permanencia como
técnico de la Dirección General de Geografía y
Meteorología (SAC) intenté infructuosamente que
se aprobara un proyecto de investigación sobre el
terreno en aquellas dos zonas, como Baja
California y Quintana Roo, entonces más
desfavorecidas (y podría hablarse incluso de
abandonadas, a excepción de algunos intentos de
inyección económica en las tierras limítrofes con
Cali-
121
122
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
fornia y en la capital quintanaorrense, principalmente en los años de gobierno del
presidente Lázaro Cárdenas). Debe agregarse que
tanto el régimen de Miguel Alemán como el de
Adolfo Ruiz Cortines dedicaron atención
especial al progreso de las franjas fronterizas del
noroeste, gracias a la terminación del Ferrocarril
Sonora-Baja California, a la continuidad y
perfeccionamiento de las zonas libres, a la virtual
"salvación" del mineral en Santa Rosalía y a
otras medidas llevadas a cabo en 1953-1958 (por
ejemplo, la construcción de las principales presas
para riego en Sonora y Sinaloa).
Si bien fracasé entre 1950 y 1957 en cuanto a
la idea de realizar estudios regionales de Baja
California
y
Quintano
Roo,
continué
profundizando en el conocimiento del espacio
nacional, tanto para la futura redacción de una
"geografía económica de México" como para
trazar los primeros mapas de regiones
económicas que sirviesen para combatir la
desigualdad entre municipios, regiones y
entidades,
misma
que
continuaba
incrementándose a pesar del "auge" económico
por el que transitaba entonces la nación. Era ya
obvio que aquélla no se detendría por la mera acción de las "fuerzas sociales del poder", que en
esa época dirigía con gran solidez el aparato
gubernamental de la federación. Todos sabemos
que posteriormente se ha debilitado la acción del
poder central e incluso los estatales y
municipales, a resultas de lo cual el sector
privado nacional y extranjero toman cada vez
con mayor fuerza el comando de las acciones
tanto a nivel nacional como regional.
No podemos continuar con esta histo
ria sin mencionar antecedentes básicos de la
regionalización para el desarrollo en México, sin
remontarnos a la muy lejana época del siglo XIX.
La más importante figura fue el ingeniero Emilio
Alanís Patiño, a quien se encargó realizar
estudios en un país que todavía era
predominantemente rural durante el gobierno
cardenista. Alanís Patiño falleció recientemente,
pero su vocación regionalista permanecerá, ya
que abrió nuevos cauces en un momento en que
la nación los necesitaba, además de que las
reformas sociales de entonces hubiesen permitido
atacar más frontalmente los males sociales.
Después de 1946 debe consultarse la obra del
licenciado Fernando Zamora Millán, a pesar de
que ya los tiempos iban cambiando y sus trabajos
no alcanzaron aplicación alguna. La década de
los cincuenta, debe repetirse, fue el periodo
concreto
para
empezar
una
verdadera
planificación regional en México, y por ello nos
abocamos a preparar el mapa y posteriormente
procedimos a realizar estudios en Sonora, Baja
California y otros lugares, con ese objetivo.
Curiosamente, la posibilidad de llevar a cabo
dos exploraciones en la Baja California no surgió
en el marco de la UNAM, de la cual fui profesor
en la Escuela Nacional de Economía desde 1957,
sino con la promoción de la Sociedad Mexicana
de Geografía y Estadística (SMGE), que salía de
una de sus múltiples crisis internas y que en 1958
estaba presidida por un geógrafo que entre otras
cosas no tenía una clara ideología progresista, al
estilo de entonces. El profesor Ramón Alcorta
Guerrero no solamente apoyó la idea sino que
consiguió los muy escasos fondos que se
requerían para
NOTA CRITICA
123
poder realizar las investigaciones en Baja Ca- de febrero de 1958. Como señalaba en la página
lifornia. Se obtuvieron mínimos apoyos por parte 17 del segundo volumen:
de los gobiernos estatales, que consistieron en el
Todo estudio geográfico en el terreno requiere de
vehículo y su chofer, pues el resto de las
la elaboración de un Diario de Viaje, en el que se
erogaciones se hicieron con el fondo obtenido en
recojan los incidentes del recorrido y se señalen
la capital. Las dos exploraciones se realizaron
problemas y observaciones. Los grandes
con un equipo de dos especialistas: un geógrafo
exploradores siempre han considerado como
económico y un biólogo, pues se pensó siempre
básico el capítulo inicial e incluso en muchas
que se trataría de penetrar en realidades físicas,
ocasiones la relación del viaje resulta serla parte
socioeconómicas y biológicas, tal como la
medular del trabajo. Por ello, con una amplitud
realidad se presenta integrada en el espado. Si
que todavía se antoja insuficiente, presentamos a
entonces hubiéramos tenido mayores recursos
continuación los aspectos sobresalientes de la
financieros para sufragar otros viajes, habríamos
segunda exploración.
integrado un equipo más numeroso, del cual
inevitablemente habrían formado parte economistas, sociólogos, administradores regionales, y
La punta sur (7 de enero):
otros profesionistas.
Oasis más alegre es Caduaño, con potreros para el
Como resultado de esa oportunidad
ganado mayor y siembras de maíz y amplios
aparecieron dos volúmenes del boletín de la
cañaverales. En seguida se sube la cuesta de
SMGE, que a pesar de titularse "Sobretiro de los
Vázquez, entre suelo rojizo mineralizado, para
tomos LXXXVIII números 1-3 y tomo XCII,
descender más tarde a la mesa de Santa Anita. El
números 1-3" constituyen dos libros, el primero
chofer nos explica: "Abajo de La Palma un pozo
de 188 y el segundo de 196 páginas. En el caso
irriga 40 hectáreas, pudiendo hacerse producir
inicial, quien escribe estas Líneas redactó "Los
otras 850; para ello se requieren nuevos pozos que
aspectos geoeconómicos y humanos de la
el ejidatario no puede costear. Igual sucede en San
exploración en el territorio de Baja California" y
José Viejo y San Bernabé, donde urge mejorar la
otra parte fue debida a la pluma del biólogo
Gastón Guzmán Huerta. El segundo volumen
agricultura, hasta poder utilizar una franja de 80
apareció bajo mi sola autoría y se titula
kilómetros entre Los Frailes y San Lucas". Pero
"Segunda exploración geográfico-biológica en la
apenas salimos rumbo al Cabo San Lucas,
península de Baja California" (1960).
cruzando uno de los tramos más infernales de la
carretera peninsular. Brecha pavorosa, trazada
entre la arena que borra casi completamente las
LA PENÍNSULA, VISTA EN 1958-1960
El primer viaje por el Territorio de Baja
California Sur, abarcó del 3 de enero al 21
huellas de autos, subiendo y bajando lomeríos
rocallosos donde la gastada camioneta parece
próxima a desintegrarse. .. estábamos entonces en
lo que puede llamarse el reino de la naturaleza.
Bahía Magdalena (15 de enero):
124
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
Muy avanzada la tarde llegamos a los manglares de
como las de Armenta, El Coyote, La Piedrita,
Estero Salinas. El espectáculo es impresionante.
Santispasquis, El Tiburón, El Requesón y El Burro,
Soledad y silencio. Manadas de coyotes se acercan a
que son verdaderas trampas mortales. El lecho de
la playa: son cincuenta, tal vez cien, quizás
antiguos arroyos está constituido por enormes piedras
doscientos y aúllan en una sinfonía animal de
que deben pasarse botando como pelota. En fin, toda
inaudita fuerza, que rasga la quietud de la noche. Se
una proeza su tránsito.
acercan por instantes al campamento, podemos ver
sus ojos brillar y sentimos casi el roce de su piel en la
El desierto central (8 de febrero):
arena, junto a nosotros, pero el fuego los ahuyenta y
no se atreven a atacarnos.
La entrada al desierto se significa por una inmediata
baja de las temperaturas y el viento recorre las
El Golfo (21 de enero, hacia la isla
Cerralvo):
anchas tierras, creando un clima especial. De noche
el desierto es silencio, soledad y un mar de plantas
inmóviles, que parecen estar orgullosas de su lucha
El capitán de la nave informa que en todo el Golfo las
contra una naturaleza inhóspita y desean ofrecer al
corrientes y temporales son peligrosos, sobre todo
viajero una muestra más de que el desierto tiene una
entre la tierra firme y la isla Ángel de la Guarda,
belleza serena, incomparable. Una belleza ruda, pero
donde un barco grande desapareció hace años sin
penetrante, sencilla pero notablemente armónica.
dejar huellas de ninguna clase. "Simplemente se lo
tragó el mar" y luego agrega terminando su relato:
"Sólo un loco navega por aquí en barco pequeño.
Comondú (14-18 de febrero):
Durante el invierno es casi una invitación al
En el camino de Loreto se advierte abundancia de
desastre".
liebres, zorras y coyotes; también observamos víboras coralillo, que empiezan a salir a la superficie
Misiones (26 de enero):
después del letargo invernal, recorriendo los campos
de torote, lomboy, matacora y pitahaya agria. La
Se respira un aire 'histórico' en este pequeño puerto.
temperatura se eleva día con día: la ardiente
Todo parece recordar que aquí desembarcaron los
primavera de Baja California está ya cercana.
jesuítas y fundaron la primera o tal vez la segunda
misión en la península y que en este poblado fue
El segundo viaje ocupó entre el 15 de
diciembre de 1958 y el 7 de febrero del siguiente
capital de ambas Californias. La iglesia está hoy año. He aquí algunos extractos.
remozada, con una inscripción en la parte alta que
Valle de Mexicali (16 de diciembre):
donde se instaló durante más de cincuenta años la
dice: "1697. Loreto. Madre de las misiones de Alta y
Baja California".
Las autoridades del estado están muy interesadas por
nuestras investigaciones y nos prometen toda clase
El desierto oriental (3 de febrero):
El camino a lo largo de la Bahía Concepción es
positivamente inservible, remontándose cuestas
de ayuda, proporcionando de inmediato un jeep para
comenzar los recorridos. Varios periodistas desean
conocer los motivos y finalidades
NOTA CRÍTICA
125
del viaje. Concedemos entrevistas que serán de
blanco, la iglesia —sencilla y limpia— de religión
enorme utilidad, pues Baja California sigue siendo
malakán, los rostros blanquísimos y las rubias
ignorada por los mexicanos y la etapa del
cabelleras de los rusos, su dulce y bello idioma
conocimiento científico apenas comienza:
causan profunda impresión. Sin embargo, el
somos todavía de esa gente, verdaderos pioneros,
aislamiento de los europeos respecto a los
que tratan de descorrer el velo que oculta la
mexicanos, sus estrictas leyes y su rebeldía a los
realidad. En el Valle de Mexicali todavía existen
ordenamientos nacionales, ha llevado a la postre a
restos de latifundios extranjeros, entre ellos el de
la liquidación paulatina de la colonia rusa de
la Colorado River Co., que deben ser repartidos a
Guadalupe. Converso con ellos y me informan
la brevedad posible. Pasamos el día con el
que no hay más de 30 o 40 familias. Su número
ingeniero José G. Valenzuela, viejo luchador por
decrece de momento.
los derechos de México a la parte que le
Andrés Meling y lo alto de San Pedro
la Comisión Mexicana de Límites y Agua. Es un Mártir:
corresponde en el caudal del río Colorado y jefe de
gran amigo y un científico de profundos
conocimientos no sólo sobre Baja California sino
sobre muchas zonas del país. ¡Ojalá tuvieran el
mismo sentido de responsabilidad todos los
servidores
públicos,
principalmente
los
que
trabajan en la frontera!
Interesante es conversar el 28 de diciembre con el
señor Meling, conocedor profundo de la Sierra de
San Pedro Mártir, quien llegó acá en 1912 y espera morir en esta maravillosa región. Desde
aquella fecha se estableció en San José, dedicándose a buscar oro en los arroyos de la vertiente
La costa noroeste (24 de diciembre):
exterior, a cultivar la tierra y criar ganado mayor.
Los perales que plantó a principios de siglo están
Ensenada amanece cubierta por la niebla que se
hoy desarrollados y su amplio ramaje proporciona
forma sobre el mar y avanza tierra adentro. Este
agradable sombra en los calurosos días de verano.
fenómeno es común durante el invierno, como
Cuando era joven, nos dice, recorrió toda la sierra
expresión del clima mediterráneo de la zona
hasta la Corona, la Misión de San Pedro Mártir y
costera bajacaliforniana del noroeste y centro-sur
la Cumbre Encantada, desde donde se domina
del estado hasta el desierto de Magdalena. Hacia
media península. Soportó el terrible frío invernal,
las ocho de la mañana se retira la niebla y el sol
tirado bajo los grandes árboles, y esperó
brilla intenso hasta las catorce horas, cuando de
impasiblemente en las cuevas hasta que pasaran
nueva cuenta aparece la niebla, que lo cubre todo
las tormentas de nieve y las densas nieblas. Así,
una hora más tarde, lanzada hacia la montaña por
hundiéndose en la naturaleza aprendió el afable
el fuerte viento húmedo: oscurece rápidamente.
noruego a comprenderla. Conoció todos los recodos y todas las piedras. Podría llevarnos sin
Valle de Guadalupe (26 de diciembre):
brújula de norte a sur y de este a oeste. Pero cincuenta años no han pasado en vano: Meling y su
Curioso es en verdad este oasis eslavo (ruso) en
esposa ya no pueden subir a la sierra como lo ha-
suelo nacional; las casas de adobe pintadas de
cían antes y sólo nos despiden desde la puerta de
su casa.
126
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NUM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
San Quintín y el desierto occidental (enero
de 1959):
tros diarios, desde la madrugada hasta medio día y
luego al anochecer, pero no lleva ni siquiera una
cantimplora, ni una botella y la sed lo ataca impla-
En la costa de San Quintín se conservan los restos de
cablemente. Un silencio impresionante reina en el
proyectos colonizadores por parte de ingleses,
jeep, donde se ha subido este mexicano miserable,
intentados hacia el siglo XIX: ruinas de la "cañería"
perdido entre las arenas de Vizcaíno.
junto al mar, del ferrocarrilito de vía angosta, tumbas
perdidas entre el polvo y la arena, con los nombres de
H. Jones Hunt, 1893; J. R. Hyde, 1897; Francis B.
El 27 de enero de 1959:
Henslowe de Wemingby, Norfolk, 24 de julio de
Vamos a ver la celebración de un aniversario más del
1896. Por fortuna esos intentos de colonizar Baja
reparto agrario con la fiesta llamada "asalto a las
California fracasaron, pues de otro modo es muy
tierras". La crisis estaba en su apogeo y en un recodo
probable que la península fuera hoy de posesión
del camino observamos con tristeza la quema de
extranjera.
algodón sobrante: el colmo de la paradoja. Sin
embargo, el agua ha transformado este desierto en un
Otras misiones (10 de enero):
De inmediato partimos rumbo a la cordillera para
oasis gigantesco de gran futuro.
Valle de Mexicali, la capital de Baja Cali-
llegar al sido donde fue rondada otra misión: Santa fornia en 1959:
Gertrudis, la cual es una de las misiones menos
Se me invita a leer una conferencia sobre los resulconocidas, que se encuentra a 430 metros de altura en
un amplio valle donde varias familias cultivan
tados de las dos exploraciones en Baja California. El
legumbres, papa y frutales, sobre todo cítricos como
acto se lleva a cabo en el edificio de la Escuela
naranja y lima; todo se reduce a cuarenta y cinco
Preparatoria local y ante numeroso público exhorto a
hectáreas, pero ni siquiera para tan reducido espacio
la juventud a que se lance sin demora por el camino
hay agua suficiente. También la ganadería a base de
del conocimiento científico de su tierra natal,
cabras y bestias de trabajo ayuda a sostener la
haciendo a un lado mezquinos intereses personales,
economía local; se conservan higueras, viñas y olivos
sabiendo que el progreso se logra a base de esfuerzo
plantados por los jesuítas a principios del siglo
y que para promover el desarrollo económico primero
XVIII. Es un paraje verdaderamente aislado, cuyo
hay que entender las leyes de la naturaleza y de la
único contacto es el camino para jeep que enlaza con
vida social.
El Arco.
El Peregrino (11 de enero):
Encontramos a un caminante que ávidamente bebe
de nuestras cantimploras y cuando se ha satisfecho
nos dice que va al sur, a Santa Rosalía, pero que
nadie le advirtió que debía atravesar un gran
desierto. Camina a ritmo de 40 a 50 kilóme
Las conclusiones de aquellos años se refieren
a los problemas por resolver en la península,
entre los cuales destaco sólo los siguientes:
debemos estudiar nuestra realidad (y también de
Estados Unidos), pero para ello es necesario
preparar a los jóvenes con objeto de que
conozcan científica-
NOTA CRÍTICA
mente la tierra donde nacen y de esta manera
puedan salir más tarde al mundo "ancho y ajeno"
del cual habla el poeta. "Cuando ello suceda, la
Baja California será racionalmente conquistada".
Ahora bien, 40 años después publicamos los
dos tomos sobre las franjas fronterizas MéxicoEstados Unidos, en el seno de las cuales quedan
comprendidas múltiples regiones y en forma
completa la península de Baja California. Es
cierto que los libros de 1959-1960 y los de 19981999 no son estrictamente comparables, pero su
lectura tal vez nos muestre algunos cambios
ocurridos en ese lapso de tiempo. Hoy existe
otro noroeste, otra Baja California de tipo
económico, social y política. Lo que ha
cambiado es la vida social y las estructuras
económicas: más gente y más problemas de todo
tipo. Nuevas realidades: ma
127
quiladoras,
turismo
internacional
y
globalización. Pero también nuevos peligros
para el futuro soberano de estas tierras: la
escasez de agua, la salinidad en los distritos de
riego, vivienda escasa y pésima para el obrero
recién llegado, una emigración incontrolada que
trae como consecuencia crimen y violencia, a lo
cual contribuye aún más una peste de estos años:
el narcotráfico.
Podríamos concluir diciendo que —excepto
por la naturaleza agreste de la península— el
llamado "otro México" de la época colonial y el
que reflejó en su obra el gran periodista
Fernando Jordán, así como la realidad
económica y social, son otros. Los libros de
entonces abrieron brecha, pero la labor de los
bajacalifornianos de hoy y del futuro permitirán
sin duda construir anchos caminos.
RESEÑA BIBLIOGRÁFICA
Mujeres y fronteras. U na perspectiva de género María Socorro
Tabuenca México, Instituto Chihuahuense de la Cultura/ Fondo
Estatal para la Cultura y las Artes, 1998, 112 pp.
Norma Iglesias Prieto1
El título mismo del libro de Socorro Tabuenca,
Mujeres y fronteras. Una perspectiva de género,
nos remite a varios planos analíticos. Promete
hablar y centrarse en las mujeres y hacerlo desde
una perspectiva de género. Nos promete también
discutir acerca del problema de las fronteras
simbólicas, las múltiples fronteras que marcan
no sólo los espacios culturales, sino los límites y
posibilidades en la conformación de las
identidades sociales, especialmente las de sexogénero. Sin embargo, está ausente en el título el
ámbito más específico en el que la autora centra
su análisis sobre las mujeres y las fronteras: la
literatura.
El libro de Tabuenca nos lleva primero a un
campo importante de batalla: el de la cultura
fronteriza. Una batalla que en gran medida es
política, porque se trata de la forma en cómo se
concibe, desde el centro del país, a la cultura
fronteriza o —como propone la autora— a las
culturas de la frontera y cómo, a partir de estas
concepciones, se definen las políticas culturales
para esta región. Muestra, entonces, que se
)
nos percibe como "desarraigados", "diferentes", e
incluso como "vendepatrias". Tabuenca inicia
problematizando los estereotipos fronterizos pero
no se queda ahí;
no sólo denuncia, sino que su trabajo se vuelve
propositivo al presentar, a través de un fino
análisis de la obra de dos importantes escritoras
fronterizas, la necesidad de revalorar el espacio
fronterizo. A diferencia de algunos políticos de la
cultura, su preocupación no es moral ni busca
corregir esa imagen negativa de la frontera, sino
que realmente se funda en una necesidad muy
sentida de conocer la forma en que las distintas
fronteras se viven, se manifiestan, se interiorizan y
se interpretan en las obras literarias de Rosina
Conde y Rosario Sanmiguel. Es decir, la autora se
propone ver, a través del análisis de varias
publicaciones de estas dos escritoras, qué
identidad o identidades se manifiestan en sus
textos y a qué comunidades apelan.
Tabuenca señala que estas autoras, por
ejemplo, no están realmente preocupadas o no
tienen en su agenda literaria una búsque-
Investigadora del Departamento de Estudios Culturales de El Colef. E-mail: [email protected]
129
130
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
da —definida propiamente de esta manera— de
lo nacional o de lo fronterizo; tampoco es su
preocupación central la "otredad" estadunidense,
o presentar a la frontera como "baluarte de la
patria". Lo propio para Conde y Sanmiguel lo
construyen de una manera muy distinta: en su
realidad, en su cotidianidad y en el
cuestionamiento de las reglas sociales de género
de su entorno. Es decir, lo propio se refiere a sus
preocupaciones más inmediatas, y éstas pueden,
y de hecho reflejan, la problemática más amplia
de lo nacional o lo fronterizo, pero esto se hace
por añadidura. Tabuenca señala que Conde y
Sanmiguel hacen reflexiones más inmediatas —y
no por ello menos profundas o válidas— porque
sus líneas de trabajo no son las problemáticas
sociales en su conjunto, sino las formas
subjetivas bajo las cuales sus personajes
(básicamente femeninos) se enfrentan a estas y
otras problemáticas sociales. En este ejercicio,
las autoras atribuyen a sus personajes femeninos
la categoría de "sujetos" o "sujetas", lo que tiene
implicaciones en dos sentidos: 1) que se vuelven
"sujetos" y no sólo objetos de deseos y mandatos
masculinos, es decir, que muestran la
complejidad de su subjetividad;
pero también 2) que están "sujetas", en el sentido
de estar limitadas y atadas, también, a reglas
sociales que marcan los límites de lo posible.
Socorro Tabuenca discute y muestra en su
libro, a través del análisis de estas dos escritoras,
la problemática de las fronteras, que no se
reducen solamente a las geopolíticas, sino que
refieren a los límites y cruces de los espacios
culturales, regionales, de sexo-género, de
sexualidad, de
cuerpo, etc., así como a las fronteras entre
géneros y textos literarios.
El trabajo de Tabuenca se encarga de
mostrarnos las transgresiones de la propuesta
literaria de Conde y Sanmiguel en dos niveles: la
que cometen las escritoras con el acto mismo de
escribir, de cuestionar y de confrontar varios
géneros y tradiciones literarias, y las que
cometen sus per-sonajes a través de las tramas.
Así, Tabuenca se mueve en dos niveles, el del
sujeto que escribe y el del sujeto que el escritor
enuncia. Ojalá que en sus futuros trabajos
incluya el del sujeto lector; es decir, el que lee,
interpreta y se apropia de las transgresiones de
los textos.
En la obra de Rosina Conde, Tabuenca
encuentra distintos tipos de discursos y una
complejidad en sus formas literarias. En
"Letanía", por ejemplo, halla un ánimo lúdico y
transgresor (como en toda la obra de Conde) que
plantea la necesidad de las mujeres de
convertirse "en sujetos autónomos, revalorados,
que cuestionan los valores tradicionales".
Tabuenca encuentra que Conde, en éste como en
otros de sus trabajos, pone a prueba los valores y
roles familiares a través de las figuras del padre
autoritario, la madre abnegada y todo lo
convencional, pero también en el hecho de que
sus personajes debaten y viven el conflicto de
querer cambiar, de querer romper con lo
establecido, de fracasar y levantarse. Se trata de
personajes femeninos que cuestionan, que se
desplazan, con conflictos y problemas, a veces
más independientes, pero a veces bien atados.
Personajes que hablan y debaten acerca de sus
deseos, su sexualidad, su cuerpo y sus miedos;
que resisten, que sufren, pero que, a diferencia
de
RESEÑA BIBLIOGRÁFICA
otros personajes típicamente acartonados y
predecibles, desarticulan lo hegemónico, se
cuestionan brutalmente, pero también, y sobre
todo, se encuentran a sí mismos. Y en eso se
funda, a pesar de las crisis y problemáticas de
todos sus personajes, lo esperanzador y lo
propositivo de los textos de Rosina Conde.
Como señala Tabuenca, Conde cuestiona y
rearticula el modelo de mujer, da salida y
presenta
comunidades
marginales
que
comúnmente no salen a la luz ni en la literatura
ni en otras producciones culturales. De una
manera muy especial en "Sonatina", la palabra y
la
reflexión
provienen
de
una
mujer/mexicana/mestiza/bisexuallesbiana/trabajadora, que nada tiene que ver con
gran parte de los personajes femeninos de la
literatura nacional y occidental, personajes que se
encuentran tan lejos de la Cándida Eréndira, de
Natalia o de las tantas madres y abuelas sin
nombre de las obras de Rulfo. Y a través de sus
personajes y de sus experiencias Conde y
Sanmiguel confrontan el ser con el deber ser,
hacen una crítica no sólo al orden patriarcal sino
también al interior de las relaciones entre
mujeres. Se trata de mujeres que transforman sus
espacios y sus relaciones, que reflexionan sobre
el mundo y sobre ellas mismas, que como
cualquier mortal construyen su bagaje cultural de
la música popular o "culta", del cine, del chisme,
del rumor, de las novelas y del cuento, pero
también de las fotonovelas. Para ellas a veces es
tan importante Cervantes como los Rolling
Stones, un libro de poesía o las revistas "de
mujeres". Rosina Conde nos confronta a los
lectores hablando a menudo en primera persona,
131
nos confronta con un "yo" complejo y
contradictorio como la mayor parte de los
"yo(s)" de carne y hueso.
De Rosario Sanmiguel, Tabuenca nos
muestra cómo su propuesta escritural también se
caracteriza por una búsqueda interior de los
personajes, así como por una búsqueda de la
escritura misma, que es quizá más marcada que
la de Conde. En sus textos aparecen sujetos
("sujetas") que cuestionan los patrones de
conducta del orden establecido, y nos da el
ejemplo de Francis, de Un silencio muy largo, a
quien le gusta frecuentar las cantinas-burdeles.
En cuanto al estilo literario de Sanmiguel, Tabuenca señala que prefiere la tercera persona,
pero bajo técnicas literarias distintas también
confronta a quienes la leen. De esta forma,
Tabuenca nos muestra cómo las dos escritoras
comparten la creación de personajes que
cuestionan y rompen con lo establecido, pero
sobre todo de personajes femeninos complejos y
completos que —como señala la autora— son
capaces de sentir y admitir su deseo.
En Sanmiguel también aparece la problemática relación madre-hija, espacio que
condensa la problemática de la mujer, del mundo
femenino que no termina de entenderse,
aceptarse y replantearse. A diferencia de Conde,
Sanmiguel presenta la constante de la
reconciliación de la hija con la madre. Como
señala Tabuenca, Sanmiguel recupera también el
cuerpo femenino y sus deseos a través de sus
personajes. En la mayor parte de los casos, se
trata de mujeres que hablan y piensan, que no
quieren sólo ser lo que les han enseñado, sino
mujeres distintas, con recursos variados, con
historias diferentes, pero también con co-
132
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
sas en común. Escritoras y personajes que no
niegan sus influencias, vicios y placeres, que
recurren a ellos para explicarse a sí mismas y de
esta forma ayudar a explicarse y entenderse
frente a las demás. Escritoras y personajes que
no sólo descubren la diferencia, sino que la usan
y la recrean, la cambian y se la apoderan.
Escritoras que dialogan y obligan a dialogar
entre ellas, entre los personajes, entre las
escritoras y entre las lectoras.
Vale la pena destacar lo que supone tanto la
literatura de Conde y Sanmiguel como el análisis
formal que de sus textos hace Socorro Tabuenca.
Es decir, las interpretaciones de las
interpretaciones de las interpretaciones, el juego
meta-metalingüístico, meta-metanalítico, metametacomunicativo, que nos obliga a todos,
escritores, analistas y lectores, a entrar al juego.
Los lectores, tanto de las obras de Conde y
Sanmiguel como de Tabuenca, elaboran en
silencio sus interpretaciones. Y los lectores de
esta reseña se preguntarán ¿a dónde nos quiere
llevar
con todo esto? Bueno, al placer y a lo que
supone la lectura de textos transgresores en el
plano del sexo-género, especialmente para las
mujeres. Por ejemplo, Rosina Conde y Rosario
Sanmiguel se descubren y redescubren a través
de la narración; Tabuenca en su análisis descubre
a los personajes de Conde y Sanmiguel, y con
ello se descubre y redescubre a sí misma. Las
lectoras descubrimos y nos descubrimos a través
de los personajes de Conde y Sanmiguel, pero
también a través del análisis de Tabuenca. Estos
ejercicios
de
descubrimientos
y
redescubrimientos son justamente los que
enriquecen y posibilitan la deconstrucción de lo
femenino y lo masculino en nuestra sociedad,
algo necesario para que se dé un cambio radical
tan urgente en este mundo. Un cambio que
permita liberar las posibilidades humanas atadas
por el género. Por ello reconozco que este tipo de
análisis acerca de la creación de género son
verdaderos
homenajes
al
proceso
de
deconstrucción del género, un proceso del que
todos formamos parte.
RESEÑA BIBLIOGRÁFICA
Imaginarios urbanos Néstor García Canclini Buenos Aires,
Editorial Universitaria de Buenos Aires (serie aniversario),
1997, 149 pp.
Miguel Angel Vite Pérez1
El dinamismo de las ciudades latinoamericanas
instrumentación de políticas neoliberales ha
ya no se basa en la industrialización sino en la dejado de lado la regulación o intervención en
producción y consumo de medios electrónicos, problemas que, como la contaminación y el tráfico
lo que forma parte de los circuitos de la
de drogas, han traspasado las fronteras para
comunicación, que a su vez impulsan el
convertirse en supranacionales. En suma, las
desarrollo de la industria cultural. Esta situación
sociedades latinoamericanas se encuentran en el
no es optimista, según Néstor García Canclini,
mercado mundial en una posición de desventaja.
pues en un mundo de economía globalizada la Para García Canclini ese problema se agrava
producción del mercado interno latinoamericano
porque nuestra modernidad no ha favorecido el
ha retrocedido y lo que produce para la
diálogo entre nuestras diversas culturas sino que
exportación es poco frente a lo que generan las
en cambio se han impuestos los silencios que nie-
grandes empresas transnacionales (que siguen
gan parte de nuestras raíces históricas.
expandiendo sus redes en la mayoría de los
Las ideas anteriores se encuentran presentes en
países del mundo). Una parte del futuro de las las tres conferencias dictadas en el mes de julio de
sociedades y ciudades latinoamericanas se está
1996, con motivo de los 175 años de la
dejando en manos de los que controlan la
Universidad de Buenos Aires, por García Canclini
globalización de los procesos comunicacionales.
y recogidas en el presente libro. En la primera con-
Dicha situación tampoco puede ser corregida por ferencia,
el Estado porque con la
"Después
del
posmodernismo.
La
reapertura del debate sobre la
!
Asesor externo de la Comisión de Fomento Económico de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal. E-mail:
[email protected]
133
134
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
modernidad", el autor nos señala el agotamiento, cial y cultural. Pero, nuevamente establece
tanto en América Latina como en Estados García Canclini, al reducirse el presupuesto en
Unidos, del tema de la llamada posmodernidad educación y producción de las diferentes
en los estudios culturales de la década de los manifestaciones culturales, los espacios o áreas
noventa. Para el autor, el planteamiento del donde se puede acceder a la cultura, como cines,
problema, por lo menos desde los años ochenta, galerías o librerías, cierran sus puertas por falta
no se podía reducir a un intento por entender por de financiamiento, que, por lo regular, provenía
qué nuestro continente es moderno o no, sino por del Estado.
qué la modernidad híbrida, un término acuñado
por el propio autor, conformada durante varios
Las empresas privadas, a las que según la doctrina
años, se está desintegrando ante la concentración
neoliberal debiera cederse la iniciativa económica, no
de los beneficios o privilegios derivados de los
tienen en la América Latina hábitos de patronazgo
cambios tecnológicos en pequeñas minorías.
cultural...
sólo
las
transnacionales
de
la
Por otro lado. García Canclini reconstruye
comunicación, como Televisa y Globo, aumentan sus
nuestra modernidad a través de los siguientes
inversiones, únicamente en las áreas de recuperación
cuatro procesos:
más seguras (televisión, video y revistas masivas) (P.
emancipación, renovación, democratización y
26).
expansión (p. 22). En el primer proceso, los
países
latinoamericanos
vivieron
secularización cultural como producto de la
liberalización de sus estructuras políticas, que se
inició a partir del siglo XIX. Esto con el tiempo
favoreció
la
elevación
de
las
tasas
de
escolarización y la difusión de la ciencia y las
humanidades. Sin embargo, con la caída de las
inversiones públicas en educación, ciencia y
tecnología, en los años ochenta y noventa, el
proceso se ha detenido. Por su parte, la
renovación, como resultado de la secularización
de las creencias y costumbres, ha favorecido la
innovación so
En cuanto a la democratización, a pesar de
la
que se celebra el regreso de los mecanismos de
elección
partidista
en
los
países
latinoamericanos que sufrieron las dictaduras
militares, la realidad es que la esfera pública es
un escenario que organiza en menor medida la
participación popular. En su lugar ha aparecido
la videopolítica como un espacio de intercambio
de información y polémicas donde se desplaza la
confrontación de argumentos por las anécdotas
(p. 28). Al mismo tiempo, existe una erosión de
las
identidades
intermedias,
de
las
organizaciones, que ha generado un repliegue de
los sectores populares
RESEÑA BIBLIOGRÁFICA
135
en la familia o (en el caso de los jóvenes) en la que ofrece novelas "light", cuya carac-terística
banda, y sus acciones se reducen a lo utilitario principal
es
la homogeneización de las
diferencias culturales,2 un cine y video que
posesivo o a lo salvaje (p. 30).
En el último proceso (la expansión), según fabrica mitos fácilmente comprensibles y que
García Canclini, se ha reducido a una falta de van desde los parques jurásicos y los tontos con
capacidad de las sociedades latinoamericanas éxito hasta los frankensteins (p. 49). Esto está
para asegurar no solamente el crecimiento de sus lejos de lo que propone el autor para superar el
respectivas economías sino de sus niveles de dilema Estado o mercado, lo cual solamente se
vida. Lo único que se ha hecho, en estas dos pue-de lograr mediante políticas que coordinen a
últimas décadas, ha sido aumentar la es- los
peculación
financiera,
la
corrupción,
diversos
actores
participantes
en
la
la generación o intermediación de la cultura, lo que
deserción escolar y la inseguridad en las en la actualidad no se ha buscado pues el punto
ciudades. En caso de haber breves periodos de de vista que se ha impuesto es precisamente el
reactivación económica, esto no se ha reflejado del lucro. Éste también orienta las acciones de
en un mejoramiento ni del gasto social ni del los encargados de establecer las políticas
gasto cultural (p.31).
públicas.
El fin de siglo para América Latina le
significa,
entonces,
el
mantener
En la segunda conferencia, "Ciudades
su multiculturales
y
contradicciones
de
la
heterogeneidad, lo que no se reduce a las modernidad", García Canclini revisa, de una
diversidades étnicas y regionales, sino a un manera general, algunas teorías que han
acceso desigual a los bienes producidos por la intentado
explicar
qué
es
una
ciudad.
globalización económica. Esto puede ser la Definiciones que la consideran como un espacio
fuente de numerosos conflictos sociales (como la físico de aglomeración de individuos o infraessublevación indígena en el estado sureño de tructuras físicas y sociales, o lugares donde se
Chiapas, en México, el primero de enero de expresan sus habitantes a través de la palabra o
1994). La recesión económica ha afectado la la
comunicación,
que
permiten
conocer
producción de bienes conformados por libros, diferentes formas de pensar y observar el
cine, televisión y video, que reducen sus mundo. Empero, esas definiciones no pueden
posibilidades para competir en la globalización. ayudarnos
Una globalización mercantilizada
2
a
explicar
los
procesos
de
reconcentración de actividades eco-
Véase a Nick Stevenson, "Globalization, Natural Cultures and Cultural Citizenship", en The Sociological Quartely, núm. 1, Estados Unidos,
University of California Press, 1997.
136
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
nómicas y de población que algunas ciudades, cada mañana lo que está sucediendo en otras
después de los años ochenta, han empezado a partes de la ciudad sin necesidad de estar
sufrir. La ciudad es para García Canclini un presentes o de conocer ese espacio (p. 83).
espacio donde coexisten múltiples culturas (p.
La tercera ciudad es la informacional, o
77). En el caso de la ciudad de México, el comunicacional, que se relaciona con el impulso
investigador encontró la existencia de tres que han tenido las actividades financieras e
ciudades. Esto solamente lo pudo descubrir al informacionales, los procesos de información
considerar su historia.
que rigen la tecnología de gestión y co-
La historia de las migraciones le sirve a mercialización. Estas urbes han recibido el
García Canclini para confirmar su idea de que en nombre de "ciudades globales". Su arquitectura
un mismo espacio han llegado a coexistir grupos se caracteriza por "...edificios corporativos y
étnicos con otros de origen europeo. En la shopping centers, que son aquí los signos de mociudad de México se puede encontrar enclaves dernidad o posmodernidad" (p. 86). La ciudad se
importantes de grupos indígenas pertenecientes a conecta por el cable, el correo, el fax y los
las etnias mixtecas o purépechas.
satélites. Por tal motivo, en la definición de la
La primera de las tres ciudades que forman la ciudad intervienen elementos sociodemográficos
capital
mexicana
es
la
ciudad
histórico- y
espaciales,
pero
también
territorial, es decir, los edificios construidos en sociocomunicacionales.
la época precolombina y durante la Colonia.
La manera en que coexisten los tres tipos de
La segunda ciudad es la industrial, la que ciudades mencionadas es lo que forma la
impulsó la expansión territorial hacia la periferia pregunta central de la multiculturalidad urbana
generando nuevos asentamientos humanos, una en el mundo de hoy. Una coexistencia
ciudad que se sabe dónde comienza pero no contradictoria que muestra tradiciones, precariedónde termina (p. 82). Esto es consecuencia de dades, que conviven con lo moderno y lo
que hacemos pequeños recorridos, para ir a posmoderno. Una vasta y diversa oferta cultural
trabajar, de compras, a divertirse, etcétera. La mundial que no se puede gozar porque se vive a
industrialización de los bienes materiales ha dos o tres horas del museo o de la sala de cine
provocado la aparición de las comunicaciones (p. 87).
que vienen a sustituir la experiencia del
El espacio donde culturas de diferentes
conjunto; por ejemplo, los noticiarios que usan épocas coexisten a un ritmo acelerado es
el helicóptero para decirnos
llamado por García Canclini
RESEÑA BIBLIOGRÁFICA
137
"la ciudad videoclip". Modos diversos de vida y viajan en la ciudad de México entre dos y cuatro
sus múltiples imaginarios se articulan de una horas, largas travesías que permiten recorrer
manera compleja porque
lugares desconocidos, donde nos imaginamos
...construimos suposiciones sobre lo que vemos, cómo viven "los otros" (p. 110). La expansión
sobre quiénes se nos cruzan, las zonas de la urbana y la red de transportes, sean públicos o
ciudad que desconocemos y tenemos que privados, alteran los modos de vida en las
atravesar para llegar a otro destino, en suma, qué ciudades multiculturales. En consecuencia, se
nos pasa con los otros en la ciudad. Gran parte de constituye
un objeto de estudio para la
lo que nos pasa es imaginario, porque no surge de antropología visual.
una interacción real (p. 89).
García Canclini, en el caso de la ciudad de
México al considerarla una urbe multicultural,
Estos imaginarios urbanos son parte de la se inclina por el uso de la fotografía (utiliza
historia urbana y son los que los literatos han cerca de 50), que le permite visualizar las
reflejado, en mayor o menor medida, en sus experiencias
desarticuladas,
fragmentadas,
obras. Una manera de estudiar esos imaginarios separadas de su contexto que alcanzan una
urbanos, según el autor, es revisar cómo la ciu- representatividad más extensa de lo que es la
dad es construida en el discurso periodístico ciudad para sus habitantes (p. 112). Es decir, un
diario, en la radio y en la televisión.
fragmento que recorremos y que nos impide
Pero para estudiar los imaginarios urbanos conocerla de una manera total.
García Canclini utiliza el método de la
Los individuos que circulan por la ciudad,
fotografía, es decir, presenta varias imágenes de reorganizan lo público y lo privado de una
la ciudad ante cinco grupos focales, formados manera mental. Las fotografías de los años
por personas de diferente nivel educativo, para cuarenta y cincuenta de la ciudad de México, así
así conocer la percepción que tienen de los usos como las fotografías recientes sobre la misma,
del espacio urbano, los problemas de consumo, muestran la continuidad de algunos medios de
tránsito y contaminación (p. 96). Éste es el tema transporte, y otras establecen las diferencias
de su última ponencia, "Viajes e imaginarios (como el metro), junto con imágenes que
urbanos". En este texto considera que las revelan cambios por los cuales se realizan los
ciudades no son solamente para habitarse sino viajes y bajo qué condiciones se hace para
que se viaja a través de ellas. Millones de confrontar el pasado y el presente sobre los
personas
imaginarios que los entrevista-
138
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
dos, integrantes de los grupos de estudio, se han plazas o de indígenas pidiendo limosna (p. 124).
formado durante varios años de viajes por
Lo que muestra la fotografía y su inter-
ciertos espacios de la ciudad. Las fotos pretación de quien la observa es una tensión
representaban diversos tipos de viaje que les entre lo real y lo imaginario. Por ejemplo, los
sugirieron a los grupos los motivos del porqué relatos que aluden a la corrupción o los factores
se viaja: para ir al trabajo, para conseguirlo, para que entorpecen los viajes son hechos con base en
vender y comprar, para pasear y divertirse, para sospechas: "eran influyentes o ladrones que
usar servicios, para comer, para realizar viajaban en un carro de marca Tsuru" (p. 125).
manifestaciones de protesta política y de La mirada se refiere a un espacio por donde se
celebración deportiva o religiosa (p. 120).
viaja
y
donde
ocurren
irregularidades
o
Una conclusión del estudio refleja el trastornos. Para el policía, su papel es hacer que
problema de la fragmentación de la ciudad de la ciudad funcione y no sucede así por las maniMéxico (la cual es resultado de su expansión festaciones de protesta, coches estacionados
física), pues cuando se mostraron las fotografías, sobre la banqueta, vías rápidas saturadas de
la mayoría consideraba que viajar por la ciudad autos y vendedores ambulantes (p. 127). En
es una obligación agotadora que se debe evitar suma,
cuando el trabajo no lo exige. Disfrutar la
ciudad es cansado y estresante, y por tal motivo
...entre lo real y lo imaginario, entre lo que se sabe y
se prefiere estar en la casa descansando y viendo
lo que se supone, entre lo que es bueno para cada
televisión (p. 122).
uno y cómo cada uno se va acomodando para
En el caso de los sectores sociales con mayor
convivir con lo que le toca (pp. 129-130).
nivel educativo, éstos valoraron más las fotos
que les mostraban la parte antigua de la ciudad,
pero consideraban que su "belleza" se había
perdido
por
el
"caos
vehicular"
y
la
contaminación. Mientras, los grupos de medios
y
altos
ingresos
consideraban
que
las
migraciones y los vendedores ambulantes
habían arruinado el placer de transitar por la
ciudad. Rechazaban lo que no era agradable a su
vista: imágenes de niños tirados en las
Sus estrategias son de corto plazo e ignoran
lo que diferentes especialistas de lo urbano han
señalado sobre lo que se debería hacer para
cambiar la ciudad. Las propuestas de los viajeros
fueron educativas y morales, con un fuerte
contenido de responsabilidad individual. Más
educación vial y solidaridad.
La conclusión principal, según mi punto de
vista, es que la ciudad de México (en esto no hay
diferencia con el
RESEÑA BIBLIOGRÁFICA
139
resto de las ciudades del primer mundo) es una embargo, el aspecto cualitativo de la inves"morada-viaje", pero aquí surge una diferencia, tigación antropológica urbana, que García
las largas travesías diarias, lo que nos impide Canclini ha desarrollado, sigue dando frutos que
tener una visión global de la ciudad y, al mismo nos permiten tener más conocimientos en un
tiempo, lograr su disfrute. Se individualizan los mundo de economía globalizada sobre la ciudad
problemas y se pierden de vista los intereses de México y también sobre las del resto de
públicos. Sin
América Latina.
RESEÑA BIBLIOGRÁFICA
Monterrey 400. Estudios históricos y sociales
Manuel Ceballos Ramírez (coord.) Monterrey,
Universidad Autónoma de Nuevo León, 1998, 326
pp.
Roberto García Ortega1
Los más de dos años que transcurrieron desde la
realización de los estudios emprendidos en 1996
en homenaje a la ciudad de Monterrey, como
parte de la celebración de los cuatro siglos de su
fundación, hasta la publicación en 1998 de este
libro, que compila dichos estudios (coordinado
por Manuel Ceballos con el apoyo editorial de la
Universidad Autónoma de Nuevo León), no le
restan mérito alguno. Los libros, a diferencia de
otro tipo de eventos realizados durante las
festividades de Monterrey 400, exigen de un
proceso más largo y complejo, particularmente
cuando, como en el caso de Monterrey 400:
estudios históricos y sociales, se requirió
coordinar el trabajo de 11 especialistas de varias
disciplinas.
Ceballos señala en su presentación de la obra
que el denominador común de los autores es
estar o haber estado ligado de una u otra manera
a El Colegio de México o a El Colegio de la
Frontera Norte y que el único de los trabajos es
tener a Monterrey como objeto de estudio. Con
ello el autor nos advierte, por un lado, de la estatura académica de los autores y, por otro, de la
diversidad de temas y enfoques que
1
Investigadar de la Dirección
[email protected]
Regional
el libro aborda. El índice es, en efecto, muy
variado y cubre desde las reflexiones e investigaciones de carácter histórico, pasando por temas
más actuales como la globalización económica y
cultural, la problemática urbana, el fomento, la
estructura y la modernización industrial, hasta
concluir con un trabajo sobre la oferta televisiva
extranjera en Monterrey. No obstante, gracias al
esfuerzo y al talento de los autores, la lectura del
libro para quien no esté versado en temas históricos resulta bastante amena y muy útil.
Inaugura la lista de trabajos el artículo del
reconocido maestro Alfonso Rangel Guerra
denominado "Formación y transformación de una
ciudad". Rangel Guerra inicia sus reflexiones con
las motivaciones y posibles razones que pudo
haber tenido Don Diego de Montemayor y las 12
familias que le acompañaron para remprender la
empresa inconclusa de Don Luis de Carvajal y
volver al antiguo sitio de la desaparecida Villa de
San Luis. El autor subraya el hecho de que, a diferencia de los anteriores fundadores que no
legalizaron su acto, Montemayor realizó la
fundación de la ciudad metropolitana de
de
Monterrey
de
El
Colef.
E-mail:
141
142
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
Nuestra Señora de Monterrey en septiembre de
1596 con apego legal a lo establecido por las
entonces recientes "Ordenanzas de Nuevas
Poblaciones" de Felipe II. En el segundo
apartado de su trabajo, Rangel Guerra intenta
ubicar a Monterrey dentro de una clasificación de
la forma de ser de las ciudades latinoamericanas
(propuesta por el argentino José Luis Romero).
Así, señala que a pesar de su fundación en el siglo XVI, por su condición de modesta aldea
durante más de dos siglos, no es sino hasta
finales del siglo XVIII y principios del XIX
cuando Monterrey presentó algunas características de pequeña ciudad criolla, por la
procedencia de sus habitantes. No obstante, es
hasta la segunda mitad del siglo XIX cuando
Monterrey empieza su desarrollo más dinámico y
con ello a manifestar características propias de
una ciudad burguesa. Hoy, subraya Rangel
Guerra, tras muchas vicisitudes puede afirmarse
que Monterrey se forjó sola, hasta convertirse en
el actual polo de desarrollo urbano-económico y
finalmente en una ciudad masificada, según la
clasificación tomada de Romero. En el tercer
apartado, tras un repaso de Monterrey y sus
símbolos, a la luz de la propuesta metodológica
del colombiano Armando Silva, el autor concluye su trabajo con la idea de que, sin cancelar las
necesarias transformaciones y cambios urbanos,
hace falta consolidar y preservar los símbolos
arquitectónicos y urbanos que caracterizan y
otorgan identidad propia a Monterrey, pues éstos
han sido cambiantes y menospreciados en el
tiempo, incluyendo las urbanizadas faldas de las
montañas
que
embellecen
el
entorno
regiomontano.
Javier Treviño Cantú es el autor del segundo
artículo de la obra, el cual tituló "La nueva visión
internacional de Monterrey a 400 años de su
fundación". En mi opinión, quizás el carácter
cuasi-político y apologético de este trabajo le
resta un cierto valor académico por su análisis
somero y unidimensional, sobresaliendo por ello
del resto de los artículos. Sin embargo, la visión
positivista internacional de la ciudad que nos
presenta Treviño Cantú resulta interesante
porque pone de manifiesto algunos aspectos
favorables de la inserción de Monterrey en la
globalización económica y cultural, aunque
soslaya totalmente las diversas implicaciones
negativas en lo económico, social y cultural que
evidentemente ha conllevado también dicho
proceso.
El profesor Israel Cavazos, como ya es una
costumbre, nos deleita con su acuciosidad y
profundo conocimiento histórico. En el tercer
artículo de este libro, Cavazos escribió sobre las
fuentes de José Eleuterio González como
historiógrafo, las cuales en materia bibliográfica,
subraya
el
profesor
Cavazos,
aunque
insignificantes en número, supo manejar con
inteligencia. Así, situándonos en el tiempo del
doctor González y a pesar de tan limitadas
fuentes, el autor concluye que "supo legarnos la
primera
investigación
documental
científicamente realizada que, aunque susceptible
de enmiendas, constituye la obra clásica por
excelencia".
El cuarto trabajo del libro lo firma Ceballos,
reconocido investigador de El Colegio de la
Frontera Norte y compilador de la obra, quien
titula su artículo "Monterrey, realidades y
posibilidades historiográficas", El autor nos da
una cátedra sobre la producción historiográfica
regiomontana, sus va-
RESEÑA BIBLIOGRÁFICA
riados sustentos institucionales y sus diversos
autores. En tan ameno recorrido, Ceballos nos
lleva a constatar la amplia infraestructura
académica que dene Monterrey y que ha
permitido impulsar el conocimiento histórico de
la ciudad y la región en los últimos 50 años. No
obstante, a pesar de los avances logrados,
persisten algunas insatisfacciones, pues, al igual
que otros reconocidos historiadores, el doctor
Ceballos afirma:
...hace falta retomar el proceso que ya se había
iniciado en Monterrey en los años cuarenta para
profesionalizar el oficio y reformular algunos de
los planteamientos del oficio del historiador.
Alguna aspiración o propuesta en gestación
al respecto pareciera adivinarse en la conclusión
del autor cuando nos reitera:
"no se trata de crear un nuevo camino, sino de
retomarlo".
El quinto trabajo, titulado "Estructura urbana
y gestión municipal en el Área Metropolitana de
Monterrey", es de Gustavo Garza, investigador
de El Colegio de México y uno de los
especialistas en estudios urbanos más
importantes del país. En su artículo, Garza hace
un diagnóstico general y una evaluación
cuantitativa y cualitativa del proceso de
metropolización
de
Monterrey,
de
su
infraestructura, de sus servicios, de los usos del
suelo y la vivienda y de los avances en
planeación urbana. Una alternativa viable de
solución futura a la problemática urbanística
actual del área metropolitana de Monterrey la
ubica Garza, como buen economista, en torno a
la variable económica, al subrayar en su trabajo:
143
El reto de Monterrey hacia el futuro será diseñar
un nuevo paradigma de desarrollo económico, que
le permita mejorar el nivel de vida de su población
y resolver su compleja problemática urbanística.
Podríamos estar de acuerdo con la visión del
doctor Garza; no obstante, algunas reflexiones y
preguntas surgen de inmediato. Diseñar el nuevo
paradigma económico y urbano con los
especialistas más brillantes quizás no resulte el
mayor problema; la verdadera dificultad residiría
en lograr el consenso sociopolítico en torno a ese
paradigma, contar con los instrumentos y
recursos suficientes para implementarlo y, sobre
todo, darle continuidad al paradigma más allá
del periodo del gobernante que lo haya
promovido. Es decir, el problema sería, como ha
sido hasta el presente, no sólo técnico y
económico (para responder al ¿cómo? y al ¿con
qué?), sino esencialmente sociopolítico, para no
reinventar el modelo cada tres o seis años. No
debemos olvidar que las ciudades son procesos
económicos y sociales muy complejos de
carácter secular, no proyectos de coyuntura
económica o política sexenal.
El trabajo de María de los Angeles Pozas,
investigadora de la Dirección Regional de
Monterrey de El Colef, titulado "Las empresas
mexicanas en el contexto internacional", es
excelente y de evidente actualidad. En él Pozas
contextualiza el actual y acelerado proceso de
globalización económica en el cual están
inmersas desde hace más de una década las
empresas mexicanas más importantes. Después
de un análisis del cambio en el sistema
productivo mundial que da origen al sistema
creciente de
144
FRONTERA NORTE, VOL. 10, NÚM. 20, JULIO-DICIEMBRE DE 1998
subcontratación de origen japonés y a otras
modalidades de inserción en el mercado
internacional, la autora ejemplifica el proceso
con diversos casos de grandes empresas
mexicanas y particularmente regiomontanas. Así,
además de la subcontratación, Pozas nos habla
de la coinversión y de la transnacionalización de
empresas regiomontanas. Los conceptos claves
en todo este proceso parecen ser la flexibilidad y
la productividad. No obstante, sobre este tema
debemos tener presente que, mientras las grandes
empresas han sabido adaptarse y obtener
beneficios de la globalización, miles de pequeñas
y
medianas
empresas
mexicanas
y
regiomontanas han ido a la quiebra, obligando a
la liquidación de sus trabajadores, los cuales se
suman a los miles de despedidos de las grandes
empresas con motivo de los nuevos modelos de
subcontratación y flexibilización laboral. Esto
constituye, de hecho, la otra cara de la misma
moneda. Cabria cuestionarse ¿quiénes son,
entonces, los mayores beneficiarios de la
apertura y globalización? y ¿a qué clase de
desarrollo social conduce este modelo?
José Luis Méndez continúa con el tema
industrial en el artículo "El fomento industrial en
la historia de Monterrey". Este bien
documentado trabajo nos presenta un análisis
cronológico del fomento industrial neoleonés, de
impacto mayoritariamente metropolitano, por
periodos
gubernamentales.
Méndez
cita
antecedentes desde 1880 pero hace énfasis en las
administraciones de Pedro Zorrilla Martínez,
Alfonso Martínez Domínguez y Jorge Treviño
Martínez, con algunas referencias en su epílogo
al periodo inconcluso de Sócrates
Rizzo García. El autor concluye, sin ningún
planteamiento novedoso, que la política de
fomento industrial emprendida por los distintos
gobiernos en Nuevo León, con diversas
modalidades según los ciclos de la economía,
demuestra que el desarrollo económico-industrial
es producto de la cooperación entre el sector
gubernamental y el privado.
Otro de los trabajos que se presenta especialmente bien documentado y con un análisis
muy acucioso es el de Valentín Ibarra Vargas,
titulado "Las manufacturas de Nuevo León
durante el periodo 1985-1993". Ibarra Vargas nos
presenta un valioso análisis económicoestadístico y espacial sobre la distribución por
municipios de las actividades manufactureras en
Nuevo León en el periodo señalado. El autor
clasifica los municipios en aquellos con escasa
actividad
manufacturera,
con
activi-dad
manufacturera decreciente y no-metropolitanos
con actividad manufacturera creciente. El autor
analiza también la concentrada actividad
industrial en algunos municipios del área
metropolitana de Monterrey, repasando sus
características de distribución espacial y
sectorial. En sus conclusiones Ibarra apunta
algunas ideas para guiar, con bases económicas y
no sólo políticas, un eventual programa de
incentivación para la localización exitosa de
plantas industriales en algunos municipios de
Nuevo León con mayores ventajas comparativas.
Félix Acosta y Cirila Quintero continúan con
el tema industrial en su trabajo "La
modernización industrial en Monterrey: el caso
de Hilorey". Este interesante estudio tiene origen
en una investigación
RESEÑA BIBLIOGRÁFICA
más amplia sobre la restructuración industrial en
Monterrey y se vincula muy directamente con el
tema tratado anteriormente por Pozas, al abordar
conceptos como la modernización, la flexibilidad
y la productividad laboral. En este caso, los
autores estudian una firma regiomontana del
ramo textil, rebautizada como Hilorey por
razones de confidencialidad acordada con la
empresa. Acosta y Quintero analizan y plantean
conclusiones sobre cuatro aspectos básicos
ligados al proceso de modernización de Hilorey:
la restructuración interna y la elevación de la
productividad, ligada a la modernización
tecnológica; la vinculación de este proceso a la
solución de la crisis financiera del corporativo
Alfa de 1982; la adopción de nuevos esquemas
de mejoría continua de la productividad en el
trabajo, y la respuesta favorable y colaboradora
del sindicato al proceso de restructuración.
El último de los trabajos es de José Carlos
Lozano y se titula "Oferta de programas
televisivos extranjeros en el área metropolitana".
En su artículo, Lozano intenta evaluar,
dimensionar y documentar el impacto de la
comunicación transnacional televisiva en el
público del área metro-
145
politana de Monterrey. La hipótesis general de
partida del autor es que
las conclusiones alarmistas sobre la erosión de la
identidad cultural a consecuencia de los mensajes
transnacionales no han estado fundamentadas en
investigaciones empíricas...
Así, haciendo un análisis cuantitativo y
cualitativo de la oferta televisiva en nuestra
metrópoli, tanto en la televisión con señal abierta
como en la televisión con señal restringida de
paga, el autor concluye que el teleauditorio
continúa prefiriendo las producciones televisivas
nacionales a las extranjeras por un amplio
margen.
El balance general tras la lectura del libro
compilado por el doctor Ceballos Ramírez es
definitivamente muy positivo. No obstante,
como sugerencia para una eventual reedición
futura, quizás una estructuración en tres o cuatro
apartados temáticos pudiesen dar una mayor
cohesión a esta compilación de trabajos
pluridisciplinarios, como una atención al lector y
a tan distinguidos especialistas. Sin duda, esta
obra viene a enriquecer el acervo bibliográfico
sobre el tema de Monterrey.
Normas de presentación de colaboraciones a la revista Frontera Norte
Frontera Norte es una publicación bilingüe, editada semestralmente por El Colegio de la Frontera Norte con el
fin de difundir trabajos de investigación que aborden la problemática fronteriza, los cuales deben reunir alta
calidad académica y originalidad en su análisis. Para tal efecto, se han establecido las siguientes normas de
presentación de originales:
1. Los trabajos que se entreguen a Frontera Norte para su publicación deberán ser inéditos. Estos pueden ser
escritos en inglés o en español y serán sometidos a dictamen ante especialistas en el tema.
2. Se admitirá una extensión máxima de 40 cuartillas. Las cuartillas deberán venir numeradas.
3. Los trabajos deberán ser presentados en diskette, en formatos Wordperfect Word, acompañados por una
copia impresa, o enviados por correo electrónico a [email protected]
4. Los trabajos deberán contener los siguientes datos: título, nombre completo del autor (o de los autores) y
departamento o centro al que se encuentra(n) adscrito(s), principales estudios y cargo que desempeña
actualmente, número telefónico, correo electrónico y dirección donde pueda localzársele(s).
5. Con el fin de dar claridad a la exposición y para situar al lector, la redacción del artículo deberá incluir una
pequeña síntesis o abstract del tema o problema que se está tratando, de 15 líneas como máximo. Este resumen
deberá contener la importancia del trabajo, sus aportaciones y los aspectos particulares que aborda.
6. Si es imprescindible incluir notas explicativas y bibliografía, éstas serán las estrictamente necesarias.
Las citas o notas que por lo general se escriben al pie de página deberán ir debidamente numeradas. Deben
incluir nombre del autor, título de la obra, editorial, año y lugar de impresión y número de páginas. Cuando se
incluya una bibliografía, ésta debe presentarse en orden alfabético de autores. Cada referencia bibliográfica
deberá incluir, en este orden, apellido y nombre del autor (o de los autores), título (en cursivas), traductor,
número de edición (a partir de la segunda), dudad, editorial y año. Ejemplo:
Zea, Leopoldo, El positivismo y la circunstancia mexicana, México, Secretaría de Educación Pública/Fondo
de Cultura Económica (Lecturas Mexicanas, 81), 1985.
En caso de citarse un artículo de revista, deberá incluir apellido y nombre del autor (o de los autores), título
del artículo (entrecomillado), nombre de la revista (en cursivas), número, volumen, fecha y páginas. Ejemplo:
Villoro, Juan, "Elogio de la mujer bárbara", en Equis, núm. 9, vol. 2, México, Ulises Ediciones, enero de
1999, pp. 5-8.
7. Los gráficos (mapas, ilustraciones, figuras) deberán ser enviados, en diskette, en su formato original e
impresos., o bien por correo electrónico, especificando el formato de origen.
8. Las colaboraciones deberán ser enviadas a María Eugenia Anguiano Téllez, revista Frontera Norte, El
Colegio de la Frontera Norte, Blvd. Abelardo L. Rodríguez 2925, Zona del Río, Tijuana, Baja California, 22320,
México. Correo electrónico: [email protected] Para correspondencia del extranjero, al P.O. Box L, Chula
Vista, CA 91912, USA
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