La Sala Política Administrativa en Sentencia del, del 25 de abril de 2006, el Nº
00991(Caso: MARTE CVT PRODUCCIONES DE TELEVISIÓN, S.A.), señalo que
los salarios a destajos están sujetos al gravamen del dos por ciento (2%) a que se refiere el
numeral 1 del artículo 10 de la Ley sobre el Instituto Nacional de Cooperación Educativa
(INCE), en tal sentido dispuso la sentencia:
“… A los fines de efectuar el análisis respecto a sí la remuneración de los
trabajadores a destajo está sujeta a la contribución del dos por ciento (2%),
prevista en el artículo 10, numeral 1, de la Ley sobre el Instituto Nacional de
Cooperación Educativa (INCE), esta Sala considera necesario transcribir
dicha norma, la cual establece lo siguiente:
“Artículo 10.- ‘El Instituto dispondrá para sufragar los gastos de
sus actividades, las aportaciones siguientes:
1. Una contribución de los patronos, equivalente al dos por
ciento del total de los sueldos, salarios, jornales y
remuneraciones de cualquier especie, pagados al personal que
trabaja en los establecimientos industriales o comerciales no
pertenecientes a la Nación, a los Estados ni a las
Municipalidades.”.
De la norma anteriormente señalada, se desprende que el supuesto de hecho
condicionante para el nacimiento de la obligación tributaria, radica en el
pago efectuado por el patrono al personal que labora para él o bajo su
dirección.
En ese sentido, se considera oportuno traer a colación el criterio pacífico y
reiterado de esta Sala respecto a la interpretación que debe dársele a la
norma supra transcrita (Vid. entre otras, sentencia Nº 05211 de fecha 27 de
julio de 2005 (Caso: Daimler Chrysler de Venezuela, L.L.C.), el cual se
transcribe a continuación:
“(…) de la lectura y análisis del artículo 10 de la Ley sobre el
Instituto Nacional de Cooperación Educativa, arriba transcrito, se
observa que el legislador consagró, a los fines del cálculo de la
contribución parafiscal establecida en el numeral 1, que la base
imponible estuviera determinada por la aplicación de un
porcentaje fijo (2%), sobre el total de los sueldos, salarios,
jornales y remuneraciones de cualquier especie que perciban los
trabajadores de sus patronos; en este sentido, se observa que
cuando dicha Ley alude a tales conceptos lo hace, si bien
estableciendo una distinción según el tipo de contraprestación
económica percibida por los trabajadores de acuerdo a sus
labores, atendiendo a la connotación salarial remunerativa con
ocasión de la relación laboral. En consecuencia, al indicarse que
la base para el cálculo de la contribución citada se encuentra
conformada por los sueldos, salarios, jornales y remuneraciones
de cualquier especie se hace referencia es al pago que efectúan los
empleadores a sus trabajadores con ocasión de la prestación por
parte de los trabajadores de una determinada actividad.
Cuando el ordinal 1 del citado artículo hace referencia a los
conceptos arriba indicados está refiriéndose expresamente al
carácter salarial de dichas remuneraciones; en consecuencia,
considera esta alzada que cuando dicha disposición hace mención
a `remuneraciones de cualquier especie´, alude a otras
remuneraciones pagadas por los empleadores distintas a los
sueldos, salarios y jornales que no hayan sido establecidas en el
texto del señalado cuerpo normativo en dicho numeral o en otro
de sus numerales; esto como derivado de una sana interpretación
en conjunto de lo dispuesto por la señalada norma, la cual no
puede ser valorada en forma aislada sino atendiendo al contexto
en que fue concebida dicha contribución. Así, de la simple
observancia de la norma contenida en el artículo 10 de la
señalada Ley, se advierte que el legislador al momento de
establecer la contribución parafiscal en referencia gravó
expresamente a las utilidades percibidas por los trabajadores con
una alícuota impositiva distinta a la establecida para los sueldos,
salarios y jornales, es decir, el propio legislador quiso distinguir
la contribución parafiscal contenida en dicha ley atendiendo no
sólo a las alícuotas impositivas sino conforme a los sujetos
pasivos de la misma, así como de acuerdo a la base imponible
para realizar el cálculo de dicha contribución”.
Ahora bien, se impone señalar lo que debe entenderse por salario, a tal
efecto el artículo 133 de la Ley Orgánica del Trabajo, dispone en su acápite
lo siguiente:
“Artículo 133.- Se entiende por salario la remuneración, provento,
ventaja, cualquiera fuere la denominación o método de cálculo
siempre que pueda evaluarse en efectivo, que corresponda al
trabajador por la prestación de sus servicios y, entre otros,
comprende las comisiones, primas, gratificaciones, participación
en los beneficios o utilidades, sobresueldos, bono vacacional, así
como recargos por días, feriados, horas extras o trabajo nocturno,
alimentación y vivienda.”.
De la norma anteriormente señalada, se desprende que el salario viene a
constituir un instrumento mediante el cual se retribuye una labor que realiza
una persona con respecto a otra, con independencia de la denominación que
se le de a dicha remuneración.
Sobre la base de lo anteriormente expuesto, al tratarse el caso de autos de los
pagos efectuados a un trabajador a destajo, debe esta Sala determinar si
pueden encuadrarse dentro de las remuneraciones de cualquier especie, y
por tanto, ser gravadas con la alícuota proporcional establecida en el artículo
10, numeral 1, de la Ley sobre el INCE.
A tal efecto, debe señalarse que la referida Ley no define lo que es un
trabajador a destajo, con lo cual se debe acudir a lo establecido en la Ley
Orgánica del Trabajo, la cual define lo que es un salario a destajo, en el
artículo 141, indicando lo siguiente:
“Artículo 141.- Se entenderá que el salario ha sido estipulado por
unidad de obra, por pieza o a destajo, cuando se toma en cuenta la
obra realizada por el trabajador, sin usar como medida el tiempo
empleado para ejecutarla.
Parágrafo Único.- Cuando el salario se hubiere estipulado por
unidad de obra, por pieza o a destajo, la base del cálculo no podrá
ser inferior a la que correspondería para remunerar por unidad
de tiempo de la misma labor”.
De la norma anteriormente transcrita, se evidencia que un salario a destajo
es aquel que le corresponde al trabajador que realiza una labor ya sea por
unidad de obra o de pieza determinada, sin usar como medida el tiempo
empleado para ejecutar dicha labor.
Ahora bien, en el caso de autos la norma contemplada en el artículo 10,
numeral 1, de la Ley sobre el INCE, establece como supuesto de hecho, el
pago de “sueldos, salarios, jornales y remuneraciones de cualquier
especie, pagados al personal que trabaja en los establecimientos
industriales o comerciales”. De lo anterior, se desprende que la norma no
hace distinción, respecto al tipo de trabajador que labora para el patrono; es
decir, figuren o no en la nomina de éste, pues la norma hace alusión a la
remuneración que se le pague al personal que trabaje en los establecimientos
industriales o comerciales.
Es decir, basta con que se preste un servicio o se realice una obra en los
establecimientos industriales o comerciales de un sujeto denominado
patrono que, con motivo de esa labor realizada, la retribuya a otro sujeto,
denominado personal, trabajador o contratado, para que nazca respecto al
patrono la obligación de contribuir con el Instituto Nacional de Cooperación
Educativa.
En efecto, tal como lo señalara esta Sala en otra oportunidad (vid. sentencia
N° 05891 del 13 de octubre de 2005, caso: Sudamtex de Venezuela,
S.A.C.A.), al analizar la gravabilidad de diversas partidas por la
contribución en referencia (mano de obra directa, sueldos y contratado), se
reitera que aquellos pagos que sean regulares, permanentes y que se reciban
como retribución por la labor prestada, se encuentran sujetos a la
contribución del dos por ciento (2%) al Instituto Nacional de Cooperación
Educativa. Situación distinta ocurre en los pagos eventuales, no
permanentes o que no sean recibidos como retribución directa por una labor
prestada.
Siguiendo las ideas anteriores, observa la Sala que si lo que remunera el
salario a destajo, es la prestación de un servicio o la realización de una obra
determinada como retribución directa por esa labor, es indudable el carácter
salarial que el mismo reviste, por lo que las “remuneraciones personal a
destajo”, se encuentran igualmente comprendidas dentro del supuesto de
hecho previsto en el artículo 10, numeral 1, de la Ley sobre el INCE; es
decir, sujeto a la contribución del dos por ciento (2%) del cálculo de los
aportes.
En consecuencia, se concluye inexorablemente que el a quo incurrió en un
error de interpretación de la norma referida, debiendo revocarse su
pronunciamiento a este respecto. Así se declara.
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La remuneracion a destajo sujeta a la Ley INCE (25-4

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