CHARLA DE UN GAG-PA
ACERCA DE LAS ESCUELAS DE INICIACIÓN
En cierta ocasión, el S.H.M., Dr. José Manuel Estrada, explicaba que "...podemos entender tres
conceptos diferentes con la palabra iniciación: el primero se representa con todas las letras minúsculas
y se refiere a la iniciación que adquiere cualquiera que comienza a aprender un oficio; el segundo se
refiere al estudio de las Leyes que rigen el Cosmos y lo representamos con la inicial mayúscula; el
tercero lo representamos con todas las letras mayúsculas, pero ni siquiera los que están en las Cámaras
lo comprenden..." por lo tanto, al hablar de Iniciación, lo hacemos refiriéndonos al segundo de los
conceptos.
Al señalar la disciplina como característica principal del Estudiante de Iniciación, no ha faltado
quien piense que tal característica la presenta no solamente cualquier buen estudiante, sino cualquier
persona que desee mejorar en cualquier aspecto, y hemos dicho estar de acuerdo. Efectivamente, el
deportista, el militar, el comerciante, etc., cualquiera que desee cumplir bien su función, debe
disciplinarse en mayor o menor grado. Pero la disciplina que requiere el Estudiante de Iniciación no
está enfocada hacia una determinada actividad, sino que abarca todos los aspectos de la vida, como
respuesta a una necesidad imperiosa pues, debido a la experiencia acumulada, su sistema de valores se
ha modificado a tal grado que los logros que buscan los demás, a él ya no le satisfacen y hasta las
necesidades vitales han pasado a segundo término, llegando a carecer de sentido la propia vida, ante la
urgencia de encontrar respuesta a sus nuevas inquietudes.
Llega el momento en que las Leyes de karma, sintonía, evolución, etc., se encargan de
"conectarlo" con otros que, como él, se encuentran viviendo experiencias semejantes. Si este grupo
procura seguir los pasos, indicaciones o técnicas de alguien que sea considerado superior, surge
entonces una Escuela, de manera semejante a como sucede en el campo del arte o de la ciencia; en
todo caso, siempre encontraremos el guía y los que lo siguen, el profesor y los alumnos, o el Maestro y
los discípulos.
Las Escuelas de Iniciación, como cualquier otra institución escolar, tienen como función
transmitir a las nuevas generaciones, los conocimientos y valores de los mayores quienes, en nuestro
caso, son los Iniciados. Con base en esto, podemos afirmar que toda Escuela de Iniciación, por
elemental que sea su nivel, presenta dos aspectos: uno, formativo; otro, informativo. Las Escuelas de
Iniciación Simbólica conceden tal importancia al segundo aspecto, que parecieran olvidar el primero;
las Escuelas de Iniciación Real cultivan los dos. En las nuestras, por ejemplo, desde las de Yamines que podemos comparar con el Jardín de Niños, en el sistema educativo nacional -, además de
proporcionar al Estudiante información sobre temas esotéricos, se le ejercita en el trabajo sobre sí
mismo, para ayudarlo a desarrollarse armónicamente, en un marco de higiene física, emocional,
mental y espiritual.
Dentro de las Escuelas de Iniciación Real podemos distinguir dos clases: las lunares y las
solares, según conceden mayor importancia a la forma o a la esencia, al ocultismo o a la vida práctica,
al misterio o a la ciencia, a la pasividad o a la acción, a la división o a la unidad, etc. No basta,
entonces, considerarse solar para serlo; hay que actuar como tal.
Si consideramos los siguientes puntos, podremos explicarnos las diferencias entre las dos
corrientes y el porqué se dice que los dos luminares rigen los dos aspectos de nuestra existencia (que es
continua, pues aun la muerte es tan sólo una especie de sueño prolongado); ellos son:
a) En la Tabla de la Esmeralda podemos leer: "El sol es su padre la luna su madre...la tierra su
nodriza" (y si nos preguntamos ¿de quién? Seguramente concluiremos que se trata del hombre).
b) El hombre al morir permanece en el sublunar una y otra vez, de encarnación en encarnación,
hasta que se libera y pasa al Sol (lo que nos recuerda a un niño, para quien, en la medida que depende
menos de la madre, la imagen paterna va adquiriendo mayor importancia).
c) El Sol representa el polo positivo; la Luna, el negativo; que en la figura humana es el hombre
quien representa al Sol y la mujer a la Luna.
d) El Sol, cuya energía es luz y vida, rige durante el día y la vida consciente, cuando la
voluntad puede proyectarse mejor y gobernar la existencia, mientras que la Luna rige la vida instintiva,
el subconsciente, las emociones, la imaginación, el sueño, la noche, la muerte.
De acuerdo a la polaridad de las diferente Eras, se puede apreciar el predominio de las Escuelas
Iniciáticas que han afinado más con la influencia lunar o solar. Como ejemplo tenemos las Eras de
Tauro y Piscis, en las que, por ser negativas, el culto a la muerte, las ceremonias nocturnas
(preferentemente a medianoche), la búsqueda de sensaciones paranormales mediante el dolor, la
alegría o la ira en grado extremo, o mediante el uso de drogas que propician desdoblamientos,
estimulan la imaginación, inhiben la voluntad, etc., tuvieron especial importancia.
Por el contrario, las Escuelas solares trabajan por desarrollar la conciencia a través del ejercicio
de la voluntad y la razón; el trabajo de sus miembros es de utilidad social y ellos aman la vida en sus
múltiples manifestaciones y, por lo mismo, la respetan.
La Era de Acuarius es positiva, y el tipo de Iniciación que habrá de predominar es la solar, lo
que no significa que dejen de existir Escuelas de Iniciación lunar, así como durante Piscis, por
ejemplo, también existieron grupos solares.
Por último, solamente queremos recordar aquella frase tan conocida y que dice que "Ni son
todos los que están, ni están todos los que son", misma que viene al caso, pues la experiencia nos ha
demostrado que, efectivamente, llegamos a encontrar dentro de las Escuelas de Iniciación simbólica,
algunos elementos que tratan de llevar a la práctica lo estudiado en ellas; y en las Escuelas de
Iniciación real a quienes de teóricos no pasan, ocurriendo lo mismo en relación a las Escuelas de
Iniciación solar y las que vibran con la Luna.
Si usted desea participar en una Escuela de Iniciación Real, puede dirigirse a cualquiera de los
Centros Culturales de la Gran Fraternidad Universal, institución fundada por el Dr. Serge Raynaud De
la Ferriere y su Primer Discípulo, el Dr. José Manuel Estrada o escribir directamente a este servidor.
Rigoberto Hernández Fuentes,
Gag-Pa. A su servicio.
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