FONDOS MUTUOS DE INVERSIÓN, FONDOS
CARACTERÍSTICAS Y NORMATIVIDAD
Concepto 2010016086-001 del 30 de marzo de 2010.
DE
EMPLEADOS,
Síntesis: Los fondos mutuos de inversión son vehículos de captación de recursos de los
trabajadores dependientes, cuya finalidad primordial es destinarlos a la inversión en el
mercado público de valores, caracterizados por la existencia de un acuerdo mutual, donde
la empresa patrocinadora y los empleados de la misma realizan una serie de aportes o
contribuciones, a efectos de estimular el ahorro de estos últimos. Entre estas dos figuras se
comparte un elemento esencial, a saber: apoyo mutuo entre los trabajadores, sólo que
tratándose de fondos mutuos de inversión, también se requiere la presencia de la voluntad
del empleador, quien se compromete, por medio del acta orgánica, a realizar una
contribución mensual proporcional al ahorro de sus empleados, mientras que en el fondo
de empleados no se requiere el consentimiento del empleador, por cuanto la creación de
esta clase de fondos es un acto autónomo de los trabajadores que no implica ninguna
obligación para la sociedad empleadora. La creación del fondo mutuo de inversión, se
realiza teniendo en cuenta el acuerdo de los afiliados y la aquiescencia de la futura
empresa patrocinadora. Con posterioridad deberá obtener la aprobación de la
Superintendencia Financiera, una vez suscrita el acta orgánica y redactados los
reglamentos de administración, crédito y fondo de perseverancia.
«(…) formula algunas consultas en torno a los fondos mutuos de inversión y los fondos de
empleados, las cuales se transcriben a continuación:
“1. ¿Cuáles son las diferencias y similitudes, en relación con su naturaleza jurídica, entre
los Fondos Mutuos de Inversión conformados por trabajadores (Decreto 2968 de 1960) y
empresarios y de los Fondos de Empleados (Decreto 1481 de 1989)?”
“2 ¿Cuáles son las diferencias y similitudes en materia de constitución, objeto social y
finalidad económica de las entidades mencionadas?”
“3. ¿Cuáles son las diferencias en relación con el ánimo de lucro que tienen estas
entidades?”
Seguidamente procedemos a dar respuesta a los interrogantes planteados:
ACERCA DE LOS FONDOS MUTUOS DE INVERSIÓN
Generalidades y Normatividad.
Los fondos mutuos de inversión de conformidad con el artículo 1º del Decreto 1705 de
1985, en concordancia con el Decreto 2968 de 1960, son vehículos de captación de recursos
de los trabajadores dependientes, cuyo propósito primordial es destinarlos a la inversión en
el mercado público de valores, para lo cual debe presentarse un pacto mutual, donde la
empresa patrocinadora y los empleados de la misma realizan una serie de aportes o
contribuciones con la finalidad de estimular el ahorro de estos últimos. Es de anotar, que
son considerados personas jurídicas, con los atributos derivados de tal condición.
En aras de lograr el anterior cometido, el inciso 2º del artículo 2º del Decreto 1705 de 1985
dispone que los trabajadores pueden realizar dos clases de aportes: legales voluntarios y
adicionales voluntarios. “Los primeros son aquellos que, en los términos pactados en la
respectiva acta de constitución [o acta orgánica], generan para la empresa la obligación
correlativa de contribuir al Fondo en una suma igual al cincuenta por ciento (50%) de los
mismos [de allí que se conozcan como contribución de la empresa patrocinadora]. Los
aportes adicionales voluntarios son aquellos que exceden la cuantía señalada como aporte
legal voluntario y las reinversiones de los beneficios que puedan corresponder a los
afiliados.”
Su régimen de inversión se encuentra definido en la regulación de la materia, la que le
establece unos límites precisos en torno a los activos aceptables para invertir, dentro de los
cuales corresponde a la administración del fondo definir cuál es la mejor composición del
portafolio.
En conclusión, los fondos mutuos de inversión son vehículos de captación de recursos de
los trabajadores dependientes, cuya finalidad primordial es destinarlos a la inversión en el
mercado público de valores, caracterizados por la existencia de un acuerdo mutual, donde
la empresa patrocinadora y los empleados de la misma realizan una serie de aportes o
contribuciones, a efectos de estimular el ahorro de estos últimos.
El ánimo de lucro 1.
Los FMI, a pesar de contar (con) personalidad jurídica y efectuar repartos periódicos de
rendimientos entre sus afiliados, no tienen ánimo de lucro. En efecto, “(...) el incentivo
fundamental que aglutina a los socios de una compañía es una actividad económica
lucrativa de la cual reportarán ganancias apreciables en dinero. De ahí que se patentice el
lucro social como el lucro de los socios, pues todos tienen vocación para participar
periódicamente en las utilidades de la sociedad y en los incrementos patrimoniales en el
instante de la distribución del acervo social neto. Ciertamente, la meta de todo socio o
accionista de cualquier compañía es una ganancia pecuniaria o material que incremente su
fortuna”. (José Ignacio Narváez, Teoría General de las Sociedades”, página 15, TEMIS,
1990).
La existencia de ánimo de lucro permite diferenciar la sociedad de otras formas asociativas,
entre las que se encuentran, por ejemplo, las cooperativas y las fundaciones. Ese ánimo de
lucro, como puede observarse, es el objetivo primordial que persigue quien se asocia. Ello
implica, obviamente, que la sociedad deba en su actividad buscar de por sí y
fundamentalmente un lucro y que ese lucro deba repartirse entre los socios.
1
Cfr. C-13781 del 23 de junio de 2005 – Consejo de Estado. Con, Pon. Héctor J. Romero Díaz
En los fondos mutuos de inversión se persigue una finalidad distinta: incentivar el ahorro de
los afiliados y canalizar ese ahorro, en su gran mayoría, hacia inversiones en títulos de los
que conforman el mercado público de valores.
Las inversiones y préstamos que realizan los FMI, obviamente, deben generar un
rendimiento para los ahorros de los afiliados, no con la finalidad básica de producir una
utilidad repartible, sino con el fin de conservar el poder adquisitivo del ahorro. El hecho de
que los rendimientos se repartan periódicamente entre los afiliados no constituye, de por sí,
ánimo de lucro para ellos ni para el fondo. El fondo en su operación persigue objetivos
primordiales distintos al de realizar una actividad económicamente rentable para él y para
sus afiliados.
II. SOBRE LOS FONDOS DE EMPLEADOS
Los fondos de empleados, regulados básicamente por las Leyes 79 de 1988 y 454 de 1998,
en concordancia con el Decreto 1481 de 1989, son definidos como empresas de origen
mutualista, de derecho privado, sin ánimo de lucro, constituidas por trabajadores
dependientes (artículo 2º Decreto 1481 de 1989), que “persiguen el interés general de los
asociados a través de la prestación de servicios de carácter social, de beneficios y de
fomento a la solidaridad y a los lazos de compañerismo entre los asociados” 2.
III. CONCLUSIONES - RESPUESTAS
1) Teniendo en claro lo anteriormente expuesto, se puede concluir que entre estas dos
figuras se comparte un elemento esencial, a saber: apoyo mutuo entre los trabajadores, sólo
que tratándose de fondos mutuos de inversión, también se requiere la presencia de la
voluntad del empleador, quien se compromete, por medio del acta orgánica, a realizar una
contribución mensual proporcional al ahorro de sus empleados, que en los términos del
artículo 2º del Decreto 1705 de 1985 corresponde al 50% de los aportes legales voluntarios;
mientras que en el fondo de empleados no se requiere el consentimiento del empleador, por
cuanto la creación de esta clase de fondos es un acto autónomo de los trabajadores que no
implica ninguna obligación para la sociedad empleadora, teniendo en cuenta el artículo 15
del Decreto 1481 de 1989.
2) La creación del fondo mutuo de inversión, se realiza teniendo en cuenta el acuerdo de los
afiliados y la aquiescencia de la futura empresa patrocinadora. Con posterioridad deberá
obtener la aprobación de la Superintendencia Financiera, una vez suscrita el acta orgánica y
redactados los reglamentos de administración, crédito y fondo de perseverancia, de acuerdo
con el artículo 2º del decreto 958 de 1961 y demás normas que regulan el proceso de
adquisición de personería jurídica.
Sobre la formación de un fondo de empleados, deberá remitirse a las normas particulares
de los mismos, por cuanto es menester adelantar el procedimiento respectivo ante la
Superintendencia de Economía Solidaria.
2
Concepto SES-OJ-0262-2002 de la Superintendencia de Economía Solidaria.
3) Legalmente, las figuras de fondos de empleados y fondos mutuos de inversión no tienen
ánimo de lucro.
(…).»
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