Texto Pau Ortega y Gasset: División de fragmentos

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Texto de Ortega (El tema de nuestro tiempo: cap.: La doctrina del punto
de vista)
Contraponer la cultura a la vida y reclamar para ésta la plenitud de sus
derechos frente a aquélla no es hacer profesión de fe anticultural. Si se
interpreta así lo dicho anteriormente, se practica una perfecta tergiversación.
Quedan intactos los valores de cultura; únicamente se niega su exclusivismo.
Durante siglos se viene hablando exclusivamente de la necesidad que la vida
Ortega y Gasset
tiene de la cultura. Sin desvirtuar lo más mínimo esta necesidad, se sostiene aquí
que la cultura no necesita menos de la vida. Ambos poderes —el inmanente de lo
biológico y el trascendente de la cultura— quedan de esta suerte cara a cara, con
iguales títulos, sin supeditación del uno al otro. Este trato leal de ambos permite
plantear de una manera clara el problema de sus relaciones y preparar una
síntesis más franca y sólida. Por consiguiente, lo dicho hasta aquí es sólo
preparación para esa síntesis en que culturalismo y vitalismo, al fundirse,
desaparecen.
Recuérdese el comienzo de este estudio. La tradición moderna nos ofrece dos
maneras opuestas de hacer frente a la antinomia entre vida y cultura. Una de
ellas, el racionalismo, para salvar la cultura niega todo sentido a la vida. La otra,
el relativismo, ensaya la operación inversa: desvanecer el valor objetivo de la
cultura para dejar paso a la vida. Ambas soluciones, que a las generaciones
anteriores parecían insuficientes, no encuentran eco en nuestra sensibilidad. Una
y otra viven a costa de cegueras complementarias. Como nuestro tiempo no
padece esas obnubilaciones, como ve con toda claridad el sentido de ambas
potencias litigantes, ni se aviene a aceptar que la verdad, que la justicia, que la
belleza no existen, ni a olvidarse de que para existir necesitan el soporte de la
vitalidad.
Aclaremos este punto concretándonos a la porción mejor definible de la
cultura: el conocimiento.
El conocimiento es la adquisición de verdades, y en las verdades se nos
manifiesta el universo trascendente (transubjetivo) de la realidad. Las verdades
1
son eternas, únicas e invariables. ¿Cómo es posible su insaculación dentro del
oscuro y borroso. Además, como las cosas puestas unas detrás de otras se
sujeto? La respuesta del racionalismo es taxativa: sólo es posible el conocimiento
ocultan en todo o en parte, cada uno de ellos percibirá porciones del paisaje que
si la realidad puede penetrar en él sin la menor deformación. El sujeto tiene,
al otro no llegan. ¿Tendría sentido que cada cual declarase falso el paisaje ajeno?
pues, que ser un medio transparente, sin peculiaridad o color alguno, ayer igual
Evidentemente, no; tan real es el uno como el otro. Pero tampoco tendría
a hoy y a mañana —por tanto, ultravital y extrahistórico. Vida es peculiaridad,
sentido que puestos de acuerdo, en vista de no coincidir sus paisajes, los
cambio, desarrollo; en una palabra: historia.
juzgasen ilusorios. Esto supondría que hay un tercer paisaje auténtico, el cual no
se halla sometido a las mismas condiciones que los otros dos. Ahora bien, ese
paisaje arquetipo no existe ni puede existir. La realidad cósmica es tal, que sólo
La respuesta del relativismo no es menos taxativa. El conocimiento es
puede ser vista bajo una determinada perspectiva. La perspectiva es uno de los
imposible; no hay una realidad trascendente, porque todo sujeto real es un
componentes de la realidad. Lejos de ser su deformación, es su organización.
recinto peculiarmente modelado. Al entrar en él la realidad se deformaría, y esta
Una realidad que vista desde cualquier punto resultase siempre idéntica es un
deformación individual sería lo que cada ser tomase por la pretendida realidad.
concepto absurdo.
Es interesante advertir cómo en estos últimos tiempos, sin común acuerdo ni
Lo que acontece con la visión corpórea se cumple igualmente en todo lo
premeditación, psicología, «biología» y teoría del conocimiento, al revisar los
demás. Todo conocimiento lo es desde un punto de vista determinado. La species
hechos de que ambas actitudes partían, han tenido que rectificarlos, coincidiendo
aeternitatis, de
en una nueva manera de plantear la cuestión.
propiamente: es un punto de vista ficticio y abstracto. No dudamos de su utilidad
Spinoza,
el
punto
de
vista
ubicuo,
absoluto,
no
existe
instrumental para ciertos menesteres del conocimiento; pero es preciso no olvidar que desde él no se ve lo real. El punto de vista abstracto sólo proporciona
El sujeto, ni es un medio transparente, un «yo puro», idéntico e invariable, ni
abstracciones (... …).
su recepción de la realidad produce en ésta deformaciones. Los hechos imponen
una tercera opinión, síntesis ejemplar de ambas. Cuando se interpone un cedazo
o retícula en una corriente, deja pasar unas cosas y detiene otras; se dirá que las
Cada vida es un punto de vista sobre el universo. En rigor, lo que ella ve no lo
selecciona, pero no que las deforma. Esta es la función del sujeto, del ser
puede ver otra. Cada individuo —persona, pueblo, época— es un órgano
viviente ante la realidad cósmica que le circunda. Ni se deja traspasar sin más ni
insustituible para la conquista de la verdad. He aquí cómo ésta, que por sí misma
más por ella, como acontecía al imaginario ente racional creado por las
es ajena a las variaciones históricas,adquiere una dimensión vital. Sin el
definiciones racionalistas, ni finge él una realidad ilusoria. Su función es
desarrollo, el cambio perpetuo y la inagotable aventura que constituyen la vida,
claramente selectiva. De la infinitud de los elementos que integran la realidad el
el universo, la omnímoda verdad, quedaría ignorado.
individuo, aparato receptor, deja pasar un cierto numero de ellos, cuya forma y
contenido coinciden con las mallas de su retícula sensible Las demás cosas —
fenómenos, hechos, verdades— quedan fuera ignoradas, no percibidas (... …).
El error inveterado consistía en suponer que la realidad tenía por sí misma, e
independientemente del punto de vista que sobre ella se tomara, una fisonomía
propia. Pensando así, claro está, toda visión de ella desde un punto determinado
Desde distintos puntos de vista, dos hombres miran el mismo paisaje. Sin
no coincidiría con ese su aspecto absoluto y, por tanto, seria falsa. Pero es el
embargo, no ven lo mismo. La distinta situación hace que el paisaje se organice
caso que la realidad, como un paisaje, tiene infinitas perspectivas, todas ellas
ante ambos de distinta manera. Lo que para uno ocupa el primer término y
igualmente verídicas y auténticas. La sola perspectiva falsa es esa que pretende
acusa con vigor todos sus detalles, para el otro se halla en el último y queda
ser la única. Dicho de otra manera: lo falso es la utopía, la verdad no localizada,
2
vista desde «lugar ninguno». El utopista —y esto ha sido en esencia el
A) CONTEXTO HISTÓRICO DE ORTEGA.
racionalismo— es el que más yerra, porque es el hombre que no se conserva fiel
a su punto de vista, que deserta de su puesto1.
Ortega vivió a finales del siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX,
pues nació en 1883 y murió en 1955. Veamos en tres apartados las
Hasta ahora, la filosofía ha sido siempre utópica. Por eso pretendía cada
características principales de esta época reciente:
sistema valer para todos los tiempos y para todos los hombres. Exenta de
la dimensión vital, histórica, perspectivista, hacía una y otra vez vanamente su
1. La significación del siglo XX.
gesto definitivo. La doctrina del punto de vista exige, en cambio, que dentro del
sistema vaya articulada la perspectiva vital de que ha emanado, permitiendo así
su articulación con otros sistemas futuros o exóticos. La razón pura tiene que ser
sustituida por una razón vital, donde aquélla se localice y adquiera movilidad y
En nuestro tiempo se han producido enormestransformaciones que
fuerza de transformación.
han
afectado
al
mundo
entero
y,
además,
se
han
producido
con velocidad creciente. Hablaremos aquí de la primera mitad del siglo, pero en
la segunda se han acentuado y multiplicado tanto los logros como los peligros de
esta época de la historia. Ya decía Chesterton, refiriéndose a la velocidad con la
que tienen lugar los cambios en el siglo XX, que en cada década inaugurábamos
un siglo. Lo cierto es que se trata de un tiempo decrisis. De grandes avances y
tremendas miserias, de conquista espacial y deterioro del planeta. Siglo de
grandes posibilidades y grandes decepciones, como las dos guerras mundiales y
el auge de los totalitarismos. Sobre nuestras cabezas ha pendido, además,
oscilante y peligrosa la espada de Damocles de las armas nucleares. Nos queda
el reto y la esperanza, pues los medios existen, de humanizar todo el planeta
para convertirlo verdaderamente en la familia humana, en la casa común. El
nuevo auge del terrorismo internacional, el largo e irresuelto conflicto palestinoisraelí, las enormes y crecientes desigualdades sociales y los problemas
derivados de la inmigración, suponen escollos para la convivencia pacífica que es
tan importante para toda la humanidad.
2.
Los acontecimientos principales de la primera mitad del siglo XX.
a) Las dos guerras mundiales con sus tremendas secuelas en la
conciencia
europea.
A
destacar
especialmente
las ideologías fascistas (que aún no han desaparecido).
PARA LA CONTEXTUALIZACIÓN DE ORTEGA Y GASSET
3
el
surgimiento
de
b)
La revolución rusa de
1917
y
la
instauración
de
laRepública Popular China por Mao Zedong en 1949: los dos principales
La historia española del siglo XIX puede resumirse en los siguientes
intentos de lograr una sociedad comunista más o menos sobre las bases de la
hechos: a) un enfrentamiento continuo entreconservadores y liberales, que
filosofía de Marx.
originó
c) El desarrollo tecnológico e industrial, con el consiguiente cambio en
diversos
restauración
conflictos
civiles
monárquica
(guerras
con
Carlistas,
Alfonso
primera
República,
XII...); b) las guerras
la naturaleza (deterioro ecológico) y en la configuración de las ciudades
coloniales mantenidas durante la casi totalidad del siglo y que culminaron en
(crecimiento demográfico, etc.)
1898 con la pérdida para España de Cuba y Filipinas; y c) el comienzo de la
difusión de las nuevas ideas anarquistas y socialistas, que empezó hacia los
d) Los enormes avances científicos que afectan a campos como la
años 70 (Pablo Iglesias funda en 1878, cuatro años antes de nacer Ortega, el
medicina (De Broglie descubre los rayos X y Fleming la penicilina. En 1909
Partido Socialista Obrero Español).
aparecen los primeros antibióticos) y la higiene, pero que también han
contribuido tanto a cambiar poco a poco nuestra visión del mundo, como a
Todos estos factores repercutieron en la complicada vida española de
cambiar de modo muy significativo las condiciones de vida de las personas por
principios del siglo XX: por una parte, aunque a comienzos de siglo tuvo lugar
la influencia de la tecnología.
cierto desarrollo económico, lasdesigualdades sociales continuaron y, tras el
fin de la Primera Guerra Mundial, aumentaron notablemente; lo que originó
-La nueva física: Einstein y su teoría de la relatividad (1905), la teoría
unrecrudecimiento de los problemas sociales, pobreza rural, emigración del
cuántica, Rutherford y sus demostraciones sobre el átomo (1911).
-Entre
los cambios prácticos de
esta
primera
mitad
campo a las ciudades, paro, bajos salarios, etc., que culminó en posturas
del
siglo
intransigentes y, en algunas regiones (por ejemplo, Cataluña), degeneró en una
destacamos: las comunicaciones, la radio y la televisión. En 1903 los
lucha abierta entre obreros y patronos; por otra, pese a la liquidación de las
hermanos Wright realizan el primer vuelo en avión. Se construye el primer
últimas
ordenador (1944 Universidad de Harvard).
nuevos problemascoloniales en el
y
en
1967
se
producen
los
primeros
significativas revoluciones artísticas en
pintura,
América
protectorado
y
Filipinas,
surgieron
de Marruecos.
Estos
Alfonso XIII, quien le nombró jefe de gobierno; pero apenas contó con el apoyo
de una mínima parte de las fuerzas políticas españolas. La dictadura duró hasta
segunda mitad del siglo.
Las
en
para dar un golpe de estado en 1923; dicho golpe fue aprobado por el rey
ensayos
declonación de células animales en EE.UU., pero esto pertenece ya a la
e)
españolas
problemas políticos y sociales sirvieron de pretexto al general Primo de Rivera
En 1957 la URSS lanza el primer satélite artificial de la historia, el
Sputnik
posesiones
1930 y, a su caída, se estableció la Segunda república (1931) y, cinco años
música,
más tarde, estalló laGuerra civil (1936-1939), tras la cual, derrotadas las
literatura (surrealismo, impresionismo, arte abstracto, etc.) y el invento
fuerzas democráticas, se impuso en España la larga dictadura del general Franco.
del cinematógrafo.
f) Y sin olvidar, por supuesto, tanto los avances en la lucha por
B) CONTEXTO FILOSÓFICO DE ORTEGA.
los derechos humanos y la dignidad y mejora de las condiciones de vida de
la mujer, así como los intentos internacionales, seguramente insuficientes, por
evitar nuevas guerras, al menos en Europa, y por poner las bases para un
1. Vida, obras y etapas del pensamiento de Ortega.
mejor entendimiento entre todas las naciones del planeta.
1. La España de finales del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX.
Nacido en Madrid en 1883, de padres vinculados al mundo delperiodismo y la
cultura, se doctoró muy joven en Filosofía y Letras por la Universidad de Madrid
4
1. La generación del 98. Importancia de Ortega para la cultura española.
y amplió estudios en Alemania. Pocos años después de ganar las oposiciones a la
cátedra de metafísica de la Universidad de Madrid se dedica a colaborar
asiduamente en distintas publicaciones periódicas.
Su compromiso sociopolítico con la España de su tiempo fue una constante de
En 1914 el escritor Azorín publicó una serie de artículos bajo el título
su vida, hasta su exilio y posterior marginación (regresa España en 1946)
de Generación del 98, en la cual incluía a un grupo de pensadores y escritores
durante la dictadura franquista, que le privó de su cátedra. Fundó primero
como Valle-Inclán, Benavente, Baroja, Unamuno o Maeztu, además del propio
la Liga de Educación Política y luego laAgrupación al Servicio de la República.
Azorín. Algunos también consideraron a Ortega miembro de esta generación. El
Pero no fue menos su compromiso con la cultura, fundando la editorial Revista de
común denominador lo constituía la preocupación por España. En tal sentido,
Occidente(1923) y el Instituto de Humanidades (1948), como recordaremos en el
partían de
punto siguiente.
profunda crisis moral, política, económica y social de finales del siglo pasado y
Destacamos
su
primer
libro: Meditaciones
por la
Frente a esta situación se pretendía llevar a cabo una serie de actividades
del
regeneradoras encaminadas a incorporar España a Europa, a abrirse al
Quijote (1914), los ocho volúmenes deEl Espectador (1916-1934), El tema de
mundo. En tal sentido, y aunque hay que matizar esto, la mayor parte de estos
nuestro tiempo (1923) -la obra que comentamos-, La deshumanización del
autores manifestaron ideas y sentimientos profundamente anticlericales (Europa
arte (1925), La rebelión de las masas (1930), Guillermo Dilthey y la idea de la
era de cultura racionalista o positivista, pero laica) y agnósticos, y muchos de los
vida(1933), Meditación de la técnica (1939), Ideas y creencias (1940) oEstudios
miembros de esta Generación tendieron a un individualismo de carácter más o
sobre el amor (1941). Tras su muerte se publicaron varios inéditos, entre los que
menos anarquista, en el que se dejaba sentir cierta influencia de Nietzsche,
destacamos: La idea de principio en Leibnizy la evolución de la teoría
mientras que otros tendieron a apoyar las nuevas ideas políticas socialistas[1].
deductiva, ¿Qué es filosofía?, Origen y epílogo de la filosofía, y Unas lecciones
En cuanto a la significación de Ortega para la vida cultural española del
de metafísica.
siglo XX hay que decir que ha sido muy grande: Filósofode primera magnitud,
Un breve apunte para decir que Ortega es un gran escritor, con un estilo muy
no
depurado y elegante. Sabe unir, al interés mismo de lo que dice, una hermosa,
su
propio
metáfora instrumento de conocimiento. Se interesó por casi todo y supo llevar su
masas, la técnica, cuestiones de psicología, política, religión o literatura, artes y
punto de vista filosófico a todos los temas vivos y humanos: la literatura, el arte,
ciencias, siempre atenta a la historia. Y todo ello para intentar proporcionarnos
la política, la psicología, la historia...
una mejor comprensión de nosotros mismos y de nuestra vida.
Sus artículos periodísticos tuvieron además repercusiones políticas.
En cuanto a la evolución de su pensamiento, suelen destacarse tres etapas: una
centrada
comprendido[2] en
filósofo”, solía decir), brillante y sugerente, supo pensar con rigor y hacer de la
reflexionar, por ejemplo, sobre el teatro, los toros, los castillos, el paisaje, las
segunda
ni
modo no se hubiesen interesado por ella. Claro (“la claridad es la cortesía del
afectan e interesan al ser humano. Una filosofía de la cultura capaz de
la
valorado
por decisión propia, ha hecho llegar la filosofía a muchas personas que de otro
mero ejercicio académico: teoría rigurosa sobre las más diversas cuestiones que
1914,
siempre
país, escritor admirable, periodista casi por destino (antecedentes familiares) y
clara y sugerente manera de decirlo, haciendo de la filosofía algo más que un
primera objetivista hasta
español, provocada
críticas a la monarquía, a los políticos conservadores y liberales y a la Iglesia.
completas, que recientemente se están ultimando y actualizando, una docena de
volúmenes.
presente
tendían a poner en cuestión los valores tradicionales de la burguesía, con duras
La producción filosófica de Ortega es amplia y variada, ocupando sus obras
gruesos
una visión pesimista del
Fundó en 1923 la Revista de Occidente, en la que se publicaron textos
en
fundamentales del pensamiento europeo, y en 1948, junto a Julián Marías, el
el perspectivismo (hasta 1923) y una tercera etapa de madurez en la que
Instituto de Humanidades. Es verdad que la larga dictadura no benefició la
desarrollaría su raciovitalismo.
comprensión y difusión de su obra filosófica y aún hoy en día no está valorado
como merece entre los filósofos españoles. Pero podemos decir, con Julián
5
Marías, que dotó a España de una filosofía propia y original, muy de nuestro
Para terminar este apartado, decir que Ortega admiró a Goethe, el máximo
talante, y que hizo posible la filosofía en nuestro país.
escritor alemán, se interesó mucho por la teoría de la relatividad de Einstein y
añadió, a su gran formación humanista (literatura, arte, historia, política,
Ortega influyó en muchos grandes escritores y filósofos (como por
religiones…), un gran conocimiento de los clásicos de la filosofía: Platón y
ejemplo Francisco Ayala o María Zambrano), pero además está su influencia
Aristóteles, Descartes y Leibniz, Kant y Hegel.
directa en la llamada escuela filosófica de Madrid, con pensadores de la talla de
García Morente, Xavier Zubiri, José Gaos, Ferrater Mora, Laín Entralgo o López
Aranguren. Todos ellos y otros más han seguido caminos propios, como
1. Acerca de su obra El tema de nuestro tiempo.
corresponde a la exigencia de autenticidad que reclamara el propio Ortega para
la Filosofía.
Concluimos esta contextualización con un breve resumen de la obra a la que
pertenece el fragmento que tenemos que comentar.
1. Principales influencias filosóficas que recibió Ortega y Gasset.
Publicada en 1923, la primera parte del libro consiste en la redacción, algo
ampliada, de la lección inaugural del curso universitario que impartió Ortega el
En primer lugar, hay que destacar la lectura que hizo el joven Ortega
año anterior. Para esa redacción se sirvió el autor, como él mismo reconoce, de
de Nietzsche, seguramente influido por sus amigos de la generación del 98. Las
los apuntes de uno de sus discípulos.
críticas al racionalismo y al idealismo, así como la primacía e importancia de la
Es una de las obras más significativas de Ortega ya que en ella va madurando su
vida, serán una constante de su pensamiento.
idea
de
la razón
vital y
se
consolida
la
noción
del
conocimiento
En segundo lugar hay que considerar la influencia kantiana yneokantiana de
como perspectiva, que ya había sido tratada unos siete años atrás en uno de
sus años de estudio en Alemania con Cohen y Natorp. Esta influencia se deja
los capítulos que componen esa obra magna que es El Espectador. Aquí, el
sentir en la primera etapa de su pensamiento así como en su interés por los
filósofo español expone su crítica de la modernidad y propone, como genuina
problemas relacionados con la teoría del conocimiento. De todas maneras,
tarea de su tiempo, la superación definitiva tanto del racionalismo como
Ortega se alejó relativamente pronto de esta importante influencia recibida.
del irracionalismo. De igual modo pretende superar la vieja antítesis que opone,
en filosofía, al realismo [las cosas son independientes de la conciencia] y
Significativa fue también para que Ortega encontrase su propio camino
al idealismo [toda realidad se sustenta en la conciencia y depende de ella].
intelectual su conocimiento de la fenomenología de Husserl y Scheler, a partir
Además, en la obra ocupan importante lugar las reflexiones acerca de las
de 1910, y su confrontación con ella. Así por ejemplo, la importante idea del
relaciones entre la cultura y la vida, siendo otros temas tratados los que
valor de la circunstancia y la superación delidealismo, sin renunciar a sus logros.
conciernen a la historia (Ortega expone su importante idea de las generaciones)
Siempre teniendo en cuenta, como lo subraya su discípulo Julián Marías,
y a los valores morales y su relación con la vida humana.
la originalidad de la filosofía de Ortega, tampoco conviene olvidar la inmensa
A los 10 capítulos del libro le siguen cuatro apéndices que versan sobre
cultura de Ortega, que fue un lector empedernido. Así, la lectura de Dilthey le
cuestiones más concretas, pero directamente conectadas con la temática
permitió asimilar aspectos importantes delhistoricismo como teoría filosófica
principal. El propio Ortega valoraba especialmente el dedicado a la significación
que él aplica a su comprensión de la vida. Por otra parte, Ortega conoció, valoró
filosófica de la teoría de la relatividad de Einstein. Otro apéndice se añadió más
y en parte criticó la obra de Heidegger, posiblemente el pensador más
tarde a la obra: se trata del importante escrito Ni vitalismo ni racionalismo, que
importante del siglo XX, con su célebre obra Ser y tiempo, hondo y rico análisis
Ortega publicó en la Revista de Occidente, escrito que amplía y aclara el
de la existencia humana y nueva manera de abordar la pregunta por la realidad
así como por el sentido de la historia de la filosofía occidental.
6
concepto de la “razón vital”, guardando por ello estrecha relación con lo tratado
conocida afirmación orteguiana que asegura que “el hombre no tiene naturaleza,
en esta obra.
sino que tiene historia”.
La crítica al racionalismo moderno y a su exaltación de la razón físicomatemática le llevará Ortega a decir que es preciso repensar la vida humana con
nuevas categorías o conceptos que sean radicalmente distintos de los que nos
Introducción a la filosofía de José Ortega y Gasset
aclaran los fenómenos naturales o los fenómenos de la materia. Estas categorías
o conceptos serán los de larazón vital.
1. 1.
Tradición moderna y razón vital (tema).
En función de sus peculiaridades históricas y culturales, cada época tiene una
tarea fundamental que realizar y un destino. Ortega considera que la nuestra no
La filosofía es para Ortega un saber radical en un doble sentido: porque se
es otra que superar los principios básicos de la modernidad, superación que
plantea los problemas últimos, los más radicales, y porque se esfuerza en
en el caso de España servirá además para la renovación de la vida política y
pensarlos de una manera también radical. Es una necesidad vital de saber a qué
social. La época moderna y el espíritu filosófico que la sustenta están en crisis y
atenernos que implica una búsqueda de clarificación acerca de nosotros mismos
esta crisis debe superarse con nuevas creencias y nuevas formas culturales y
y acerca de la realidad globalmente considerada. Pues bien, la filosofía de Ortega
vitales. Cada época está inspirada y organizada en ciertos principios; en el caso
se inicia con una crítica de la tradición moderna, esto es, una crítica del
de la Edad Moderna, el principio básico que Ortega encuentra es el de la
racionalismo y del idealismo en los que ha consistido buena parte de dicha
subjetividad, y la filosofía que lo gesta el racionalismo y el idealismo.
tradición de pensamiento, pues la modernidad significa para el filósofo español,
El racionalismo considera que la razón es la dimensión principal del hombre y
ante todo, la toma de conciencia de la subjetividad, el predominio del sujeto,
trae consigo la idea de la racionalidad como una capacidad capaz de vincularnos
según puede apreciarse en Descartes, en Kant y, más aún, en el idealismo
con verdades abstractas, atemporales, ajenas a cualquier elemento histórico y
alemán que culmina con Hegel.
subjetivo. En sus versiones más extremas, el racionalismo es contrario a la vida.
Por su parte, elidealismo presenta al mundo como una construcción del sujeto
cognoscente, como un contenido de la conciencia que se lo representa. Frente a
Ortega pretende criticar el racionalismo pero sin caer en el irracionalismo. De
estos puntos de vista encontramos doctrinas opuestas: el idealismo tiene como
igual manera, pretende superar la vieja antítesis entre realismo e idealismo,
contraria la tesis realista típica del pensamiento antiguo y medieval, y al
como en seguida veremos. Ortega no quiere una razón enfrentada a la vida,
racionalismo se opone elrelativismo y el vitalismo irracionalista (el de Nietzsche,
separada de la vida, una razón pura, abstracta y teórica. No quiere una razón
por ejemplo). Ortega considera que ninguna de estas dos oposiciones es
fría, dogmática y estricta, tanto si es metafísica como si representa el tipo de
correcta,
racionalidad de las ciencias físico- matemáticas, que no sabe qué decir acerca de
que
es
preciso
encontrar
una
solución
a
la
disputa
entre
elracionalismo y el relativismo, entre el idealismo y el realismo. Y ello sólo es
los problemas humanos.
posible
profundizando
subjetividad).
La razón naturalista o realista, según Ortega, se detiene ante la extraña realidad
que es la vida humana y ello por la sencilla causa de que el ser humano no es
una cosa, ni la vida humana es un objeto (por eso no posee naturaleza). Es la
7
en
el
gran
descubrimiento
de
la
modernidad
(la
Ortega rechaza la visión de una razón ahistórica y transpersonal, pero sin
circunstancias: mis circunstancias están ahí porque yo las atiendo, el mundo no
proponer una actitud vitalista radical, irracionalista, al modo de Nietzsche;
es algo independiente, existe más bien en su relación conmigo, con mi
su racio-vitalismo reivindica una noción de la razón que no sea contraria a la
subjetividad (residuo del idealismo); pero el yo no puede darse sin las
vida, la razón vital. Pero antes de explicar en qué consiste ésta hay que tener
circunstancias, no puede ser lo que es sino en el ámbito de lo concreto y
en cuenta que en la historia del pensamiento se han dado dos interpretaciones
depende de las cosas para su realización (residuo del realismo).
opuestas de la realidad y del conocimiento: el realismo y el idealismo.
En resumen, para el filósofo español, tanto la naturaleza como el intelecto son
Para la concepción realista la realidad es independiente de la mente que se la
relativizados por la única realidad verdaderamente radical, que es la misma vida
representa, tiene una existencia propia, pues el sujeto cognoscente no construye
humana, pues en ésta arraigan tanto las cosas como el yo que intenta conocerlas
la realidad que conoce. En el auténtico conocimiento nuestra mente es pasiva, es
y hacerse cargo de ellas.
como un espejo fiel de la realidad. La metáfora que mejor muestra esta
descripción de la realidad y el conocimiento es la metáfora del sello y la cera:
cuando conocemos la realidad, esta impresiona sobre nuestra mente, deja su
Una de las principales aportaciones de Ortega a la filosofía consiste en su
huella en nosotros (como el sello de un anillo lo hace sobre la cera).
insistencia en que la razón no es algo ajeno a la vida, ni algo que tenga que
aspirar a sustituir a la vida. Antes bien, la razón es una función vital y Ortega
la interpreta como algo que nos ayuda a vivir más plenamente.
El idealismo defiende todo lo contrario: la realidad es una construcción de la
subjetividad o mente que se la representa, es inseparable de la conciencia que
conoce; de aquí una nuevametáfora, la del continente y el contenido. La
La razón vital orteguiana no es un modo de razón entre otros, ni sólo la razón
conciencia es como un receptáculo en el que existen o están presentes las cosas
que comprende la vida, sino que para Ortega es la vida mismacomo razón. Y
del mundo. El idealismo subraya el papel del sujeto y concibe la realidad como
esto puede entenderse en dos sentidos: en primer lugar, porque la razón vital es
un mero contenido de conciencia; la filosofía kantiana defenderá este punto de
una realidad, ya que es el ser mismo de la vida en cuanto que necesita saber a
vista. Ortega, estuvo influido en su juventud por el pensamiento neokantiano,
qué atenerse. Y, en segundo lugar, porque la razón vital es un método que le
pero pronto dejó de lado esta corriente para volver a recuperar la realidad
permite a la vida orientarse. La expresión “razón vital” designa en Ortega el
perdida, aunque sin comprometerse por completo con el realismo. Se trata de
hecho de que la razón no es un reino inteligible en el cual la vida participe, ni
mantener una posición de equilibrio entre el sujeto y el objeto, entre la mente y
tampoco algo simplemente añadido a la vida, o separado de ella, sino que es
el mundo, entre el yo y las cosas.
uno de los constitutivos de la vida humana misma, la cual no puede
entenderse sin razón.
Para expresar su propuesta de una nueva idea del mundo, superadora de la
modernidad, Ortega nos presenta la metáfora de los “dioses conjuntos”,
La razón vital o viviente es una razón histórica, que se hace y se desarrolla en
dioses de la Antigüedad que eran inseparables y participaban de un destino
la historia, pues la vida misma es histórica. Toda vida humana es biografía. Sólo
común; lo mismo ocurre con la realidad; la realidad tiene dos caras, el mundo y
cuando la vida misma funciona como razón conseguimos entender algo
el yo, la subjetividad y las cosas y ambos extremos se necesitan mutuamente y
verdaderamente humano. Por eso hemos dicho que la razón vital es la vida
no pueden darse uno sin el otro. Ni la realidad es una mera construcción del
misma en tanto que es capaz de dar cuenta de sí misma y de sus propias
sujeto ni algo independiente y anterior al sujeto. Los términos yo y mundo,
situaciones. La razón no es algo heterogéneo a la vida, distinto de la vida, pero
sujeto
y
objeto,
pueden
expresarse
también
con
las
palabras yo
y
8
tampoco es idéntica a ella. Es un órgano o función de la vida que puede
original raciovitalismo como un intento de superación de teorías ya agotadas.
convertirse en un instrumento de toda verdadera comprensión.
Éste es para él el tema de nuestro tiempo: la conversión de la razón pura,
abstracta, en razón vital. Todo el pensamiento de Ortega es la realización
sistemática de esta tarea.
1. 2.
Vida y cultura (nociones).
Para Ortega la cultura es como un movimiento natatorio, un agitar los brazos o
un bracear del hombre en el mar sin fondo de su existencia con el fin de no
Estas dos nociones tienen capital importancia en el pensamiento de Ortega y
hundirse; una tabla de salvación mediante la cual lainseguridad radical y
Gasset, de quien se ha dicho precisamente que es unfilósofo de la cultura.
constitutiva de la existencia puede convertirse provisionalmente en firmeza y
Persona extraordinariamente culta, supo hacer de la filosofía, además y sobre
seguridad. La cultura es entendida así como aquello que el hombre hace, en su
todo, una permanente y honda reflexión sobre la vida humana.
condición existencial denáufrago, para sobrenadar en la vida, intentando
comprenderla, creando algún valor en ella. Ahora bien, si la cultura puede salvar
En efecto, la filosofía de Ortega es una filosofía de la cultura que intenta
al hombre, también nos dice Ortega que esa salvación no debe ser, por otro lado,
relacionar y armonizar vida y cultura, nociones que tantas veces han sido
“excesiva”, porque el hombre también puede perderse en su propia riqueza y su
contrapuestas o enfrentadas. A ello alude el inicio del texto que comentamos,
propia cultura puede acabar por ahogarle. El pensamiento, la ciencia, la filosofía,
cuando Ortega se refiere al racionalismo y alrelativismo como dos intentos
por ejemplo, debieran ayudarnos a vivir una vida más plena, en vez de
fallidos, por unilaterales, de oponer osubordinar una noción a la otra: el
entorpecer la vida o abrumarla. No vivimos para conocer, para tener
racionalismo niega valor y sentido a la vitalidad por considerarla inferior a la
cultura; sabemos y comprendemos para vivir.
cultura, mientras que el relativismo descree de los valores objetivos y
universales de la cultura por afirmar y destacar los elementos más propiamente
Pero si la noción de cultura es rica en Ortega, más importante aún es el concepto
irracionales de la vitalidad.
que tiene de vida. La vida es, ante todo, la realidad radical. Esto es, la
realidad en la que radican o echan raíces todas las demás realidades. Y la
Ortega entiende que en la sensibilidad propia de su tiempo está la capacidad de
vida es siempre mi vida, la vida humana, la vida de cada uno, la vida singular.
superar estas visiones parciales y enfrentadas. Él mismo ciertamente distingue
Por eso dice Ortega que la vida es algo que tenemos que hacer, que no está
entre cultura y vida y reclama los derechos de ésta pero sin menospreciar
hecho
aquélla: si la vida necesita de la cultura, no es menos cierto que los valores
inseguridad,naufragio.
culturales “necesitan el soporte de la vitalidad”. La razón no puede, no tiene
la historia, una vida que se va haciendo en la medida en que nosotros mismos
que aspirar a sustituir la vida.
vamos eligiendo lo
ni
determinado
de
Una
que
antemano;
vida
que
queremos
por
se
ser.
eso
mismo
desarrolla
Toda
en
vida
es
problema,
el tiempo y
humana
en
es dramay
es biografía. En el texto leemos que la vida es peculiaridad, cambio, desarrollo,
historia.
No podemos olvidar el contexto filosófico de principios del siglo XX, donde
resuenan las voces de Schopenhauer y Nietzsche y comienzan a anunciarse otras
vendrán
La vida, afirma Ortega, es lo que hacemos y lo que nos pasa. La vida
otrosvitalismos, intuicionismos o existencialismos (que suponen una revisión y
es quehacer, porque el ser humano es proyecto, programa vital, en medio de
una crítica de la racionalidad moderna). Ortega es sensible a esta corriente
unas
como
las
de
Freud.
Más
adelante
determinadas circunstancias.
Yo
soy
yo
y
mi
circunstancia
(por circunstancia entiende Ortega todo lo que, en principio, no soy yo, todo
vitalista, tradicionalmente olvidada o marginada por la filosofía, y nos propone su
9
aquello con lo que me encuentro, incluso mi cuerpo y mi psique). Vivir es estar
Una vez que hemos explicado el sentido que da Ortega a la palabrarealidad,
en el mundo, actuar en él, estar haciendo algo con las cosas. Pero vivir es
podemos ver cómo aparece esta noción en el texto que comentamos, para
también convivir. Si Ortega ha insistido en que la vida y la reflexión auténticas
descubrir que está íntimamente ligada a la noción de perspectiva. Pero antes
implican soledad, no es menos cierto que una vida plena no se da sin los otros,
recordemos brevemente que Ortega rechaza la concepción que de la realidad
sin la responsabilidad en el más amplio sentido. “Yo soy yo y mi circunstancia y
tienen
si no la salvo a ella no me salvo yo”.
el relativismo y subjetivismo. El realismo supone una realidad completamente al
tanto
el realismocomo
el idealismo,
tanto
el racionalismo como
margen de la conciencia; el idealismo todo lo contrario. El racionalismo cree que
la realidad puede penetrar en el sujeto sin la menor deformación; el relativismo,
Si la razón vital es una misma cosa con vivir, como escribe Ortega, la vida
en cambio, considera problemático o imposible el conocimiento: al conocer
misma es esa razón vital, porque “vivir es no tener más remedio que razonar
deformamos la realidad, la interpretamos cada uno a nuestro modo.
ante la inexorable circunstancia”. Vida y pensamiento, vida y cultura quedan
Frente a estas concepciones, entiende Ortega que el sujeto del conocimiento ni
armonizadas en esta filosofía que siempre creyó en el valor de la razón y siempre
es un medio transparente, idéntico e invariable, ni deforma la realidad al
quiso estar cerca de la vida, atenta a ella.
conocerla. El sujeto selecciona la realidad, percibe una parte de ella. Aparece
así la noción de perspectiva que, lejos de ser la deformación o falsificación de la
1. 3.
realidad, es para Ortega la única manera de acceder a ella y conocerla, pues
Realidad y perspectiva (nociones).
la realidad sólo puede ser vista y conocida siempre bajo una determinada
perspectiva, desde un determinado punto de vista. Por eso se dice en el texto
que la perspectiva es uno de los componentes de la realidad. Es su
Conocer el ser de las cosas es, para Ortega, la misión de la inteligencia. La
organización. El conocimiento absoluto, la visión desde la eternidad, es para
filosofía intenta llegar a la verdad misma, a la realidadmisma de las cosas. Pero
Ortega algo ficticio y abstracto, separado y alejado de lo que verdaderamente
esta realidad, igual que la realidad del yo o de la conciencia, no se da separada
sucede: que todo conocimiento lo es de un individuo, de un grupo, de una
de la vida. La vida, bien lo sabemos, es para Ortega la realidad radical en la que
sociedad, de una época o un momento histórico. El perspectivismo supone
se fundan todas las demás realidades. La realidad radical, aquella con que
aceptar la dimensión histórica de la vida y por eso dice Ortega que la razón
me encuentro aparte de toda interpretación o teoría, es mi vida. Conviene
pura tiene que ser sustituida por una razón vital.
entender bien esta expresión orteguiana: Radical no quiere decir única, ni la
más
importante;
quiere
decir
simplemente
que
es
la
realidad
en
la
que radican o arraigan todas las demás realidades, pues todas ellas, efectivas o
Este perspectivismo no pretende negar el valor objetivo del conocimiento, de
presuntas, tienen de un modo u otro que aparecer en ella (en mi vida). La
ciertas formas de conocimiento; no pretende caer en un mero subjetivismo.
realidad como tal se constituye en mi vida: ser real significa, precisamente,
Antes bien, pretende afirmar el valor único, personal e insustituible de cada
radicar en mi vida, y a esta vida mía hay que referir toda realidad, aunque ésta
mirada que se lanza sobre el mundo.Cada vida -escribe Ortega- es un punto
pueda trascender o ir más allá de mi propia vida (por ejemplo en el caso o en el
de vista sobre el universo. Lo que uno ve no puede verlo otro y todos somos,
supuesto de Dios). Dicho de otra manera, la vida, mi vida, es el supuesto de la
por decirlo así, necesarios en la búsqueda de la verdad. Ésta, de por sí
noción (y el sentido mismo) de la realidad y ésta sólo resulta inteligible o
inalterable, adquiere de este modo dimensión histórica y vital. Cabe, por otra
comprensible desde ella, desde mi vida. El carácter efectivo de la realidad de las
parte, considerar la posibilidad de la verdad absoluta como la suma de todas las
cosas se fundamenta en su “radicar en mi vida”, en su “darse en mi vida”.
perspectivas, y esto es precisamente lo que Ortega atribuye a Dios.
El ser el mundo, nos viene a decir Ortega, no es conciencia nimateria,
sino perspectiva. La perspectiva es condición del conocimiento de la realidad, ya
10
que ésta sólo se nos presenta desde distintos puntos de vista, que necesitan
rasgos propios, tenga que ser extrahistórico (estar fuera de la historia) y estar
integrarse. La perspectiva no aspira en modo alguno a absolutizar el mundo,
más allá de la vida, puesto que la vida es historia, cambio, peculiaridad. La
que es precisamenteuna pluralidad de perspectivas. Por otra parte, en el
mayor parte de autores han defendido este punto de vista, particularmente
pensamiento orteguiano, la noción de perspectiva se encuentra emparentada con
Platón. Frente
la
de circunstancia:
es
una
determinada
circunstancia
que
es
a esta doctrina tenemos elsubjetivismo: es imposible el
nuestra
conocimiento objetivo puesto que los rasgos del sujeto cognoscente, sus
peculiaridad dentro del mundo, lo que nos limita: una perspectiva humana y,
peculiaridades, influyen de manera decisiva en el conocimiento. El subjetivismo
sobre todo, histórica.
implica relativismo y termina negando la posibilidad de la verdad (escepticismo),
del acceso al mundo, concluyendo en la idea de que nuestro conocimiento se
refiere a la apariencia de las cosas. Los partidarios más importantes del
1. 4.
La doctrina del punto de vista (tema).
subjetivismo han sido en la antigüedad los sofistas y, posteriormente, Nietzsche.
Estas
Nota.- Antes de comenzar este último epígrafe, conviene advertir que “la
doctrina del punto de vista” está íntimamente relacionada con la noción de
es
muy
conveniente
entender
y
recordar
lo
que
hemos
dicho
doctrinas
opuestas
tienen,
sin
embargo,
un
mismo
creencia en la falsedad del punto de vista del individuo. Veamos cómo se forman
“perspectiva”. En cierto modo, pues, ambos apartados se solapan y se requieren
y
dos
fundamento, parten de un mismo principio; ambas admiten una tesis errónea: la
y separan a partir de este mismo principio: dado que no existe más que un punto
de
de vista individual y que las peculiaridades del individuo deforman la verdad, la
la perspectiva a la hora de desarrollar, como pregunta, la síntesis teórica o
verdad no existe, y así tenemos el subjetivismo, relativismo o escepticismo (que
doctrinal a la que se refiere este punto.
en este contexto Ortega tiene a identificar); en oposición, alegan los defensores
del objetivismo, dogmatismo o racionalismo (que
también
en
este
contexto
Esencial en la teoría del conocimiento de Ortega es su doctrina de laperspectiva o
tiende a identificar) la verdad existe y si existe tiene que existir igualmente un
del punto de vista, que desarrolló primero en un escrito de 1916, que forma
punto de vista sobreindividual, que está por encima del individuo. Ortega insiste
parte de su libro o conjunto de libros que es El Espectador, y que luego aparece
con frecuencia en el error de este presupuesto: el punto de vista individual es
en su importante obra El tema de nuestro tiempo.
legítimo porque es el único posible, es el único desde el que puede verse
el mundo en su verdad; la realidad, si es tal, siempre se muestra de ese
modo. Laperspectiva queda determinada por el lugar que cada uno ocupa en el
En Verdad y perspectiva, un breve escrito de 1916 que abre su primer
Universo, y sólo desde esa posición puede captarse la realidad. La mirada y el
tomo de El Espectador, Ortega nos explica que en la tradición filosófica se han
Universo, el
dado
o
mutuamente: la realidad no es una invención, pero tampoco algo independiente
dogmatismo y el escepticismo o subjetivismo. El primero declara que la
de la mirada pues no se puede eliminar el punto de vista. Cada vida trae consigo
realidad existe en sí misma y que nos es posible su conocimiento; a la vez,
un acceso peculiar e insustituible al universo, pues lo que desde ella se capta o
defiende la idea de que la verdad sólo puede ser una y la misma siempre, con
comprende no se puede captar o comprender desde otra. Lo que cada uno ve es
independencia de las peculiaridades, cultura y época a la que pertenezca el
un aspecto real del mundo. Ortega propone la integración, en colaboración
individuo que la alcance. Desde esta interpretación de la verdad, todo lo que
generosa, de las diferentes visiones.
dos
interpretaciones
opuestas
del
conocimiento:
el objetivismo
yo
y
la
circunstancia
son
correlativos,
se
requieren
tenga que ver con la influencia de la individualidad y subjetividad llevaría
inevitablemente al error: sólo sería posible el conocimiento cuando la verdad se
haga presente en el mundo humano sin ser deformada por el sujeto que conoce;
Vemos que Ortega se enfrenta a las dos interpretaciones tradicionales de
de ahí que el sujeto cognoscente deba carecer de peculiaridades, textura o
la verdad: por un lado, el objetivismo es para él una teoría incorrecta ya que
11
todo conocimiento se alcanza desde una posición, desde un punto de vista; es
distinto modo y que haya objetos que desde una posición se aprecien y desde
imposible el conocimiento que no sea una consecuencia de la circunstancia en la
otra no. Carecería de sentido que uno de los espectadores declarase falso el
que
lleva
paisaje visto por la otra persona, pues tan real es uno como el otro; pero
al subjetivismo puesto que esta doctrina también le parece falsa, porque en el
se
inscribe
el
sujeto
que
conoce.
Pero
ello
no
le
tampoco nos serviría declarar los dos paisajes ilusorios, por aparentemente
fondo el subjetivismo aún sigue creyendo en la realidad una e inmutable, sólo
contradictorios, puesto que ello exigiría la existencia de un tercer paisaje
que inalcanzable para nosotros. La realidad es sin embargo múltiple, no existe un
auténtico, verdadero. Pero tal paisaje no visto desde ningún lugar carece de
mundo en sí mismo, existen tantos como perspectivas; y cada una de ellas
sentido. La perspectiva es condición de posibilidadde la realidad misma. La
permite una verdad: la verdad es aquella descripción del mundo que sea
propia
fiel a la propia perspectiva. La única perspectiva falsa es la que quiere
conocimiento está anclado en un punto de vista, en una situación, puesto que,
presentarse como única, la que se declara como no fundándose en punto de vista
en función de su constitución orgánica y psicológica y de su pertenencia a un
alguno.
momento histórico y cultural, todo sujeto de conocimiento está situado en
esencia
de la
realidad
es
perspectivística, multiforme;
todo
unaperspectiva, en un lugar vital concreto. Una realidad que vista desde
cualquier punto de vista sea siempre igual es un puro absurdo. El conocimiento
En El
tema
de
nuestro
tiempo,
Ortega
absoluto, objetivo e independiente del sujeto cognoscente no existe, es ficticio,
defiende elperspectivismo alegando que el sujeto no es un medio trasparente,
irreal. Esta dimensiónperspectivística no se limita al mundo físico y espacial, se
ni idéntico e invariable en todos los casos. Con sus propias palabras, es más bien
da también en las dimensiones más abstractas de la realidad como los valores y
un “aparato receptor” capaz de captar cierto tipo de realidad y no otro. En la
las propias verdades.
experiencia de conocimiento se produce una selección de la información: de la
totalidad de cosas que componen el mundo (fenómenos, hechos, verdades)
muchas son ignoradas por el sujeto cognoscente por no disponer de órganos o
“La realidad, precisamente por serlo y hallarse fuera de nuestras mentes
“mallas de su retícula sensible” adecuados para captarlas, y otras pasan por
individuales, sólo puede llegar a éstas multiplicándose en mil caras o haces”,
éstas a su interior. La percepción visual y la auditiva, continúa nuestro autor, es
escribe Ortega. De este modo, elperspectivismo le permite a nuestro filósofo
un claro ejemplo de lo que se quiere indicar con esta idea, pues aunque existen
superar tanto elobjetivismo como el subjetivismo. Pero precisamos de una idea
un innumerable número de colores y sonidos reales nos es imposible percibirlos
de la razón que sea capaz de recoger las dimensiones perspectivísticas de la
todos dadas las limitaciones de nuestros sentidos. Y lo mismo ocurre con las
realidad, y para ello no nos sirve la razón del racionalismo, que sólo es un tipo
verdades: en cada individuo su psiquismo, y en cada pueblo y época su “alma”,
de razón, sino la razón vital e histórica.
actúa como un “órgano receptor” que faculta en cada caso la comprensión de
ciertas verdades e impide la recepción de otras. Por ello la pretensión de poseer
Ilustremos estas ideas, para concluir, citando al propio Ortega:
una verdad absoluta y excluir de ésta a otras épocas y otros pueblos es
gratuita. Cada perspectiva capta una parte de la realidad, de ahí la
importancia de todo hombre y toda cultura; todos ellos son insustituibles pues
“Desde este Escorial, rigoroso imperio de la piedra y la geometría donde he
cada uno tiene como tarea mostrar, hacer patente el mundo que se le ofrece en
asentado mi alma, veo en primer término el curvo brazo ciclópeo que extiende
virtud de su circunstancia.
hacia Madrid la sierra del Guadarrama. El hombre de Segovia, desde su tierra
roja, divisa la vertiente opuesta. ¿Tendría sentido que disputásemos los dos
En muchos textos ilustra el filósofo madrileño su tesis presentando el
sobre cuál de ambas visiones es la verdadera? Ambas lo son ciertamente, y
ejemplo de la perspectiva espacial: el mismo paisaje es distinto visto desde dos
ciertamente por ser distintas. Si la sierra materna fuera una ficción o una
puntos de vista; la posición del espectador hace que el paisaje se organice de
abstracción o una alucinación, podrían coincidir la pupila del espectador
12
segoviano y la mía. Pero la realidad no puede ser mirada sino desde el punto de
en visiones o
vista que cada cual ocupa, fatalmente, en el universo. Aquélla y éste son
circunstancias históricas diferentes, lo que también puede inducir a quien lo lea
correlativos, y como no se puede inventar la realidad, tampoco puede fingirse el
sin sutileza a malinterpretar la lectura.
punto de vista.
quiebra en facetas innumerables, en vertientes sin cuento, cada una de las
cuales da hacia un individuo. Si éste ha sabido ser fiel a su punto de vista, si ha
resistido a la eterna seducción de cambiar su retina por otra imaginaria, lo que
ve será un aspecto real del mundo.
Y viceversa: cada hombre tiene una misión de verdad. Donde está mi pupila no
está otra; lo que de la realidad ve mi pupila no lo ve otra. Somos insustituibles,
somos necesarios. «Sólo entre todos los hombres llega a ser vivido lo humano»,
dice Goethe. Dentro de la humanidad cada raza, dentro de cada raza cada
individuo es un órgano de percepción distinto de todos los demás y como un
tentáculo que llega a trozos de universo para los otros inasequibles. La realidad,
pues, se ofrece en perspectivas individuales” (El Espectador, libro I. Verdad y
Perspectiva).
1913
deperspectivas distintas
23/09/2011 10:03 Boehmiano #. Hª Fª para mis alumnos
La verdad, lo real, el universo, la vida –como queráis llamarlo– se
1 Desde
miradas
expongo
en
mis
cursos
universitarios
esta
doctrina
del
perspectivismo que en El espectador I (1916) aparece taxativamente formulada.
Sobre la magnífica confirmación de esta teoría por Einstein, véase el apéndice II.
[1]Posteriormente, los componentes de la Generación del 98 siguieron diversos y
contrapuestos caminos: algunos de ellos, Azorín y Benavente, por ejemplo,
supieron adaptarse a la burguesía conservadora; Maeztu se orientó hacia
opiniones tradicionalistas y aun fascistas; Ortega se centró en preocupaciones
culturales, filosóficas y políticas; mientras que Valle-Inclán, Unamuno y Baroja,
aunque con distintos matices e intenciones, adoptaron posturas claramente
individualistas.
[2]Como Ortega es claro, parece que se le entiende sin gran trabajo al leerlo,
pero es necesario ese esfuerzo, que toda filosofía requiere, para comprenderlo
del todo. Además, su filosofía, sólo en apariencia poco sistemática, se configura
13
sobre
situaciones
y
Fragmento 2
Texto Pau Ortega y Gasset: División de fragmentos según su temática.
EL TEMA DE NUESTRO TIEMPO
Capítulo X: La doctrina del punto de vista
Aclaraciones desde un ejemplo: el conocimiento
Respuestas del racionalismo y del relativismo
ORTEGA Y GASSET
Fragmento 1
Aclaremos este punto concretándonos a la porción mejor definible de la cultura: el
conocimiento.
El conocimiento es la adquisición de verdades, y en las verdades se nos manifiesta el
universo trascendente (transubjetivo) de la realidad. Las verdades son eternas, únicas e
invariables. ¿Cómo es posible su insaculación dentro del sujeto? La respuesta del
racionalismo es taxativa: sólo es posible el conocimiento si la realidad puede penetrar en él
sin la menor deformación. El sujeto tiene, pues, que ser un medio transparente, sin
peculiaridad o color alguno, ayer igual a hoy y a mañana —por tanto, ultravital y
extrahistórico. Vida es peculiaridad, cambio, desarrollo; en una palabra: historia.
La respuesta del relativismo no es menos taxativa. El conocimiento es imposible; no hay una
realidad trascendente, porque todo sujeto real es un recinto peculiarmente modelado. Al
entrar en él la realidad se deformaría, y esta deformación individual sería lo que cada ser
tomase por la pretendida realidad.
¿Antinomia entre vida y cultura? Ni vitalismo ni culturalismo
Respuestas en la tradición moderna: racionalismo y relativismo
Contraponer la cultura a la vida y reclamar para ésta la plenitud de sus derechos frente a
aquélla no es hacer profesión de fe anticultural. Si se interpreta así lo dicho anteriormente,
se practica una perfecta tergiversación. Quedan intactos los valores de cultura; únicamente
se niega su exclusivismo. Durante siglos se viene hablando exclusivamente de la necesidad
que la vida tiene de la cultura. Sin desvirtuar lo más mínimo esta necesidad, se sostiene aquí
que la cultura no necesita menos de la vida. Ambos poderes —el inmanente de lo biológico
y el trascendente de la cultura— quedan de esta suerte cara a cara, con iguales títulos, sin
supeditación del uno al otro. Este trato leal de ambos permite plantear de una manera clara
el problema de sus relaciones y preparar una síntesis más franca y sólida. Por consiguiente,
lo dicho hasta aquí es sólo preparación para esa síntesis en que culturalismo y vitalismo, al
fundirse, desaparecen.
Recuérdese el comienzo de este estudio. La tradición moderna nos ofrece dos maneras
opuestas de hacer frente a la antinomia entre vida y cultura. Una de ellas, el racionalismo,
para salvar la cultura niega todo sentido a la vida. La otra, el relativismo, ensaya la
operación inversa: desvanecer el valor objetivo de la cultura para dejar paso a la vida.
Ambas soluciones, que a las generaciones anteriores parecían insuficientes, no encuentran
eco en nuestra sensibilidad. Una y otra viven a costa de cegueras complementarias. Como
nuestro tiempo no padece esas obnubilaciones, como ve con toda claridad el sentido de
ambas potencias litigantes, ni se aviene a aceptar que la verdad, que la justicia, que la
belleza no existen, ni a olvidarse de que para existir necesitan el soporte de la vitalidad.
Aclaremos este punto: se está refiriendo Ortega a la contraposición entre cultura
(racionalismo) y vida (vitalismo) y a su solución: el raciovitalismo.
Resumen Texto 2
En este texto Ortega nos muestra la oposición entre cultura y vida mediante el problema de
la posibilidad de un conocimiento verdadero. Así, para el racionalismo la verdad es única,
inmutable, supra histórica; en el conocimiento la razón del sujeto debe mantenerse neutral.
Nada debe interponerse entre la razón y la realidad. La razón es capaz de lograr un
conocimiento definitivo y único de la realidad. Para el relativismo, por el contrario, no
existe una verdad única e inmutable, porque cada individuo transforma la realidad que
percibe de acuerdo con sus prejuicios, su historia o su experiencia vital.
Fragmento 3
Resumen texto 1
En este texto Ortega y Gasset nos ofrece las dos soluciones que ofrece la tradición
moderna a la hora de abordar la contraposición entre la cultura y la vida: la primera de ellas
es el racionalismo que valora sobre todo la cultura, la razón, el pensamiento; la segunda es
el relativismo vitalista, que valora los sentimientos, la experiencia vital, por lo que resta
valor objetivo a la cultura. La tesis central del texto es que para Ortega no debe existir un
conflicto real entre el culturalismo y el vitalismo, en la medida en que se complementan y
se necesitan mutuamente, todo lo cual le conducirá al descubrimiento de la “razón vital”.
Superación de esos errores desde distintos saberes
Tercera solución: síntesis.
El sujeto selecciona la realidad sin deformarla
Es interesante advertir cómo en estos últimos tiempos, sin común acuerdo ni premeditación,
psicología, «biología» y teoría del conocimiento, al revisar los hechos de que ambas
14
actitudes partían, han tenido que rectificarlos, coincidiendo en una nueva manera de plantear
la cuestión.
supondría que hay un tercer paisaje auténtico, el cual no se halla sometido a las mismas
condiciones que los otros dos. Ahora bien, ese paisaje arquetipo no existe ni puede existir.
La realidad cósmica es tal, que sólo puede ser vista bajo una determinada perspectiva. La
perspectiva en uno de los componentes de la realidad. Lejos de ser su deformación, es su
organización. Una realidad que vista desde cualquier punto resultase siempre idéntica es un
concepto absurdo.
Lo que acontece con la visión corpórea se cumple igualmente en todo lo demás. Todo
conocimiento lo es desde un punto de vista determinado. La species aeternitatis, de Spinoza,
el punto de vista ubicuo, absoluto, no existe propiamente: es un punto de vista ficticio y
abstracto. No dudamos de su utilidad instrumental para ciertos menesteres del conocimiento;
pero es preciso no olvidar que desde él no se ve lo real. El punto de vista abstracto sólo
proporciona abstracciones (...).
El sujeto, ni es un medio transparente, un «yo puro», idéntico e invariable, ni su recepción
de la realidad produce en ésta deformaciones. Los hechos imponen una tercera opinión,
síntesis ejemplar de ambas. Cuando se interpone un cedazo o retícula en una corriente, deja
pasar unas cosas y detiene otras; se dirá que las selecciona, pero no que las deforma. Esta es
la función del sujeto, del ser viviente ante la realidad cósmica que le circunda. Ni se deja
traspasar sin más ni más por ella, como acontecía al imaginario ente racional creado por las
definiciones racionalistas, ni finge él una realidad ilusoria. Su función es claramente
selectiva. De la infinitud de los elementos que integran la realidad el individuo, aparato
receptor, deja pasar un cierto número de ellos, cuya forma y contenido coinciden con las
mallas de su retícula sensible. Las demás cosas —fenómenos, hechos, verdades— quedan
fuera ignoradas, no percibidas (...).
Resumen Texto 4
Resumen Texto 3
Para mostrar su doctrina del punto de vista (perspectivismo) Ortega nos ofrece el ejemplo de
dos hombres que miran un mismo paisaje, afirmado que cada perspectiva hará que no vean
lo mismo, pero que tan real es una como la otra. La realidad –nos dice- sólo puede ser vista
como tal perspectivamente. Frente a la pretendida visión de la realidad desde ningún punto
de vista concreto, Ortega reivindica verla desde la circunstancia, desde la perspectiva, como
su condición de posibilidad.
Ortega comienza señalando que en los últimos tiempos las distintas ciencias incluida la
filosofía, han intentado superar los errores tanto del racionalismo como del vitalismo. Para
Ortega, el sujeto no es neutral al percibir la realidad (como afirma el racionalismo), sino
que se comporta vitalmente frente a ella, en la medida en que selecciona algunos
componentes de esa realidad de acuerdo a sus características personales, su vida:
motivación, intereses, expectativas, estado de ánimo, circunstancia histórica y cultural. Sin
embargo, el sujeto tampoco deforma la realidad cuando la contempla, de ahí que el ejemplo
de la red de pescar ilustre su argumentación.
Fragmento 5
El punto de vista de la realidad y del conocimiento
Novedad de la filosofía de Ortega
Errores de la filosofía anterior
Solución
Desde distintos puntos de vista, dos hombres miran el mismo paisaje. Sin embargo, no ven
lo mismo. La distinta situación hace que el paisaje se organice ante ambos de distinta
manera. Lo que para uno ocupa el primer término y acusa con vigor todos sus detalles, para
el otro se halla en el último y queda oscuro y borroso. Además, como las cosas puestas unas
detrás de otras se ocultan en todo o en parte, cada uno de ellos percibirá porciones del
paisaje que al otro no llegan. ¿Tendría sentido que cada cual declarase falso el paisaje
ajeno? Evidentemente, no; tan real es el uno como el otro. Pero tampoco tendría sentido que
puestos de acuerdo, en vista de no coincidir sus paisajes, los juzgasen ilusorios. Esto
Cada vida es un punto de vista sobre el universo. En rigor, lo que ella ve no lo puede ver
otra. Cada individuo —persona, pueblo, época— es un órgano insustituible para la conquista
de la verdad. He aquí cómo ésta, que por sí misma es ajena a las variaciones históricas,
adquiere una dimensión vital. Sin el desarrollo, el cambio perpetuo y la inagotable aventura
que constituyen la vida, el universo, la omnímoda verdad, quedaría ignorado.
El error inveterado consistía en suponer que la realidad tenía por sí misma, e
independientemente del punto de vista que sobre ella se tomara, una fisonomía propia.
Pensando así, claro está, toda visión de ella desde un punto determinado no coincidiría con
Fragmento 4
15
ese su aspecto absoluto y, por tanto, seria falsa. Pero es el caso que la realidad, como un
paisaje, tiene infinitas perspectivas, todas ellas igualmente verídicas y auténticas. La sola
perspectiva falsa es esa que pretende ser la única. Dicho de otra manera: lo falso es la
utopía, la verdad no localizada, vista desde «lugar ninguno». El utopista —y esto ha sido en
esencia el racionalismo— es el que más yerra, porque es el hombre que no se conserva fiel a
su punto de vista, que deserta de su puesto.
Hasta ahora, la filosofía ha sido siempre utópica. Por eso pretendía cada sistema valer para
todos los tiempos y para todos los hombres. Exenta de la dimensión vital, histórica,
perspectivista, hacía una y otra vez vanamente su gesto definitivo. La doctrina del punto de
vista exige, en cambio, que dentro del sistema vaya articulada la perspectiva vital de que ha
emanado, permitiendo así su articulación con otros sistemas futuros o exóticos. La razón
pura tiene que ser sustituida por una razón vital, donde aquélla se localice y adquiera
movilidad y fuerza de transformación.
Resumen texto 5
Ortega afirma en este texto que cada vida (individuo, pueblo, generación, época) es un punto
de vista sobre el universo, puesto que se acerca de forma diferente a la realidad, tiene su
propia visión de la verdad. Así las cosas, ningún individuo, pueblo o cultura es poseedor de
una verdad absoluta, definitiva y universal. La historia de la filosofía ha pretendido que la
realidad era por sí misma de una manera determinada independiente del punto de vista del
que la observara. Así, cualquier visión de ella tendría que ser necesariamente falsa porque
no coincidiría con ese carácter absoluto. Pero para Ortega la realidad es distinta. Ésta
contiene infinitas perspectivas y todas válidas y auténticas, de manera que toda verdad debe
incluirse en la perspectiva vital e histórica en la que ha surgido. De este modo la verdad
absoluta no sería más que la yuxtaposición de las perspectivas individuales, de las distintas
visiones parciales.
16
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