La Ecología del Tizón Tardío en Papa y las Implicaciones para su Manejo
Greg Forbes
El tizón tardío, Phytopthora infestans Mont. de Bary, es una enfermedad con
distribución mundial en papas y tomates; se cree que el patógeno se originó en la región
Central de México (18). Varios estudios poblacionales del patógeno revelan una diversidad
genética mucho mayor en México que en otros lugares (7, 13, 17, 37) y hasta 1980,
únicamente el tipo de apareamiento A1 había sido encontrado fuera de México (24).
Varios investigadores de Sud América han propuesto a los Andes como orígen de P.
infestans (1). Sin embargo, esta hipótesis no se ha basado en estudios de genética de
poblaciones, sino en cuentas históricas de enfermedades de papa en los Andes, y por eso la
hipóresis tiene poco apoyo in la literatura científica.
Con el desarrollo de una variedad de marcadores moleculares, que han ayudado a los
investigadores a seguir el movimiento del patógeno alrededor del mundo, se documentaron
dos migraciones mayores desde México, que probablemente ocurrieron entre 1840 y 1980.
(15, 17). Se identificaron subsecuentes migraciones desde México a los Estados Unidos y
Canadá (21) y la posibilidad de otras migraciones desde México para América del Sur
fueron sugeridas por algunos autores (2, 39).
Las exposiciones publicadas acerca del origen y migración de P. infestans, en varias
reseñas recientes (2, 15, 20),
se basan principalmente en lo que se conoce como
aislamientos del patógeno que proviene de papa. Esto se debe a que el tizón tardío es una
enfermedad en la papa económicamente importante y también porque parece haber pocos
huéspedes alternativos en la zona templada, donde históricamente se realizó la mayor parte
de la investigación del patógeno. El tizón en tomate también ha recibido una considerable
atención, pero la dinámica de la población del patógeno en este huésped no es clara.
Algunos estudios han identificado genotipos del patógeno que han infectado por igual a
papa y tomate (14, 19, 28, 38) sugiriendo así que no existe especialización por huésped. Si
esto es verdad, los resultados de los estudios de numerosas poblaciones del patógeno
realizadas con aislamientos tomados de papa, podrían ser extrapolados directamente a
tomate. Sin embargo, otros estudios indican claras diferencias genéticas en las poblaciones
que afectan a estos dos cultivos (3, 18, 25, 27, 34).
Desde este punto de vista, las
observaciones de la población de P. infestans en papa no pueden ser necesariamente
extrapoladas a la población que ataca al tomate.
Al momento poco se conoce sobre la estructura genética de las poblaciónes de P.
infestans que ataca a cultivos menos importantes y a especies silvestres de Solanum
(etálicas). En Centro y Sudamérica, existen muchas especies de Solanum en las mismas
regiones geográficas que la papa y el tomate. Especies no cultivadas de Solanum de Centro
y Sudamérica, han sido evaluadas para su resistencia a P. infestans (4, 16, 36), pero la
población del patógeno que ataca a estas plantas silvestres no ha sido estudiada.
Parece
existir un consenso general entre los investigadores que han trabajado en el Valle Toluca de
la zona Central de México, para decir que las especies de papa cultivada y silvestres son
atacadas por la misma población del patógeno ( 29, 31, 35), a pesar de que no se puede
estar completamente seguro de que esta hipótesis haya sido explícitamente probada.
La caracterización genética de la población del patógeno que ataca a huéspedes
alternativos de P. infestans puede dar un nuevo discernimiento sobre la biología de este
patógeno. Por ejemplo, los aislamientos tomados de S. brevifolium y S. tetrapetalum en
Ecuador poseen el tipo de apareamiento A2 (34), cuando únicamente el tipo de
apareamiento A1 había sido encontrado en poblaciones que atacan a papa y tomate en el
mismo país (8, 34). Los aislamientos A2 de S. brevifolium y S. tetrapetalum, presentaron
bandas RFLP y un haplotipo de ADN mitocondrial que no habían sido reportados antes
(33). No se sabe aún cómo o cuándo el tipo de apareamiento A2 llegó al Ecuador.
Muchas otras plantas del genero Solanum también son huéspedes de P. infestans en el
Ecuador, pero poco se conoce sobre la población del patógeno que las ataca.
El rol de la ecología: el caso especial de las montañas tropicales
La papa es un cultivo importante de las montañas tropicales, pero esto no
necesariamente se refleja en la producción total de estos países. Por ejemplo, el área
sembrada de papa en montañas tropicales en países tales como Colombia (170,000 ha),
Kenya (100,000 ha), Indonesia (67,000 ha) y Uganda (53,000 ha), es mucho menor que en
otras partes del mundo (por ejemplo Europa, USA y China). La importancia viene dada por
la historia, como en el caso de los Andes, o por el papel que cumple el cultivo en las
economías rurales locales. Las papas originarias de los Andes han sido consumidas por
cientos de años por la gente que habitya en esta parte del mundo. El consumo per capita en
los países Andinos ha disminuido (por ejemplo en Ecuador, cerca de 40 kg./año), pero esto
no es representativo de todos los sectores de la sociedad. Por ejemplo, la gente de la
regiones rurales montañosas consume 200 kg./año o más (41). De forma similar, las papas
son muy importantes para los habitantes de las regiones montañosas del Sub-Sahara y
Asia; sin embargo, las estadísticas a nivel nacional de estos paíseslno son impresionantes.
Desde que los agricultores pobres poblaron las áreas montañosas donde crece la papa, el
cultivo ha jugado un papel importante en la seguridad alimentaria y en la aliviación de la
pobreza, ya sea como consumo doméstico o para la venta.
La producción de papa en montañas tropicales se caracteriza por bajos
rendimientos. El promedio nacional en Ecuador es cerca de 10t/ha, y en parte del subSahara es incluso mucho más baja. Se podría pensar que esto se debe a las pobres
condiciones de crecimiento (suelos pobres, bajas temperaturas, estrés de agua), pero este no
parece ser el caso. Los estudios de simulación indican que la producción potencial en
montañas tropicales se acerca a las 100 t/ha (23). Además, en esta zona, los rendimientos
en las estaciones experimentales, así como en granjas con alta tecnología, frecuentemente
exceden 60 t/ha. Por lo tanto, existe una enorme brecha entre el promedio nacional y los
rendimientos alcanzados con un buen manejo.
El estrés hídrico es ciertamente un factor causante de la pérdida de rendimiento,
pero los investigadores en las montañas tropicales tambien identifican otros factores, tales
como los factores bióticos como causas importantes en la reducción de rendimiento (11,
23). Entre los factores bióticos identificados, el tizón tardío es probablemente el más
importante (10, 22). A pesar de que es muy difícil establecer exactamente el daño causado
por el tizón tardío, las estimaciones hechas por los expertos son generalmente altas (5).
Frecuentemente he visto campos muy infectados en Ecuador y el abandono de éstos no es
raro.
Para tener una idea más precisa de las pérdidas de rendimiento, en 1995 realizamos
un censo en campos seleccionados al azar en el Ecuador, y el diseño y el procedimiento
fueron publicado (9). Los resultados indicaron que la severidad de la enfermedad en los
campos que estuvieron en el punto de floración, fue alta en la mayoría de los casos [Fig.1].
La pérdida de rendimiento podría depender del grado de control subsecuente al censo, pero
los niveles de infección bajos como del 10% a la floración son difíciles de controlar,
incluso con pesticidas sistémicos. Algunos de estos campos tienen aproximadamente el
90% de severidad al momento de floración. Pudimos concluir que muchos de los campos
sometidos al censo debieron haber sufrido una severa reducción de rendimiento causada por
el tizón tardío.
La severidad del Tizón tardío puede ser estimada con gran objetividad midiendo el
uso de fungicidas.
En
montañas tropicales el tizón tardío es la enfermedad más
importante y virtualmente todos los fungicidas aplicados son para controlar esa
enfermedad.
Encuestas realizadas recientemente en Perú y Ecuador estiman que los
agricultores gastan cerca de $150/ha para controlar el tizón tardío (información no
publicada). Estos estudios fueron realizados en áreas donde los agricultores fumigaron
entre 5 y 8 veces por estación. Sin embargo, cuando las condiciones son malas, los
agricultores fumigan mucho más. A inicios del 2000, la región Andina llegaba al final de
una importante estación húmeda. Los agricultores fumigaron los cultivos susceptibles cada
semana con fungicidas sistémicos. El costo de esta protección será 2 o 3 veces mayor al
mencionado anteriormente. En las montañas tropicales donde los agricultores son pobres,
el tizón tardío deberá ser visto como un factor potencial de falla del cultivo, de tal manera
que las medidas de control casi figuran universalmente como un costo adicional en el
sistema de producción.
La extrapolación de la información local a una escala global puede dar también
indicaciones útiles de la importancia del tizón tardío. El Centro Internacional de la Papa
(CIP), estima que cerca del 15% anual de los cultivos mundiales de papa (cerca de 275
millones de toneladas)] se pierden por tizón tardío. Esto representa un costo de alrededor
de $2.75 billones. El CIP estima también que solo en los países en desarrollo se gasta $100
millones anuales en fungicidas. Esta estimación se basa en un promedio de $15 por ha, lo
cual posiblemente es muy bajo para las montañas tropicales, como se indica anteriormente.
El tizón tardío en las montañas tropicales es un tema de estudio interesante, no
solamente por las pérdidas importantes que causa, sino también por la dinámica de la
enfermedades bajo las condiciones agro-ecológicas de esta agro-ecología. La diferencia
entre el tizón tardío en las montañas tropicales y en la zona temperada puede verse de
varias formas. El resto de este documento se enfocará en esta comparacion.
Diferencias epidemiológicas entre las montañas tropicales y la zona temperada
Dos factores principales afectan la dinámica epidemiológica del tizón tardío
en las montañas tropicales: la temperatura y el cultivo contínuo de papa. El promedio de
temperatura diaria para el rango de altitud (2800 a 3400 metros sobre el nivel de mar)
donde crecen las papas en el Ecuador está entre 9 y 12C (Fig. 2).
Esto contrasta
grandemente con el promedio de temperatura diaria en la zona templada que fácilmente
superan los 15C. Frecuentemente nos hemos referido al tizón tardío como la enfermedad
que afecta a las papas cuando las condiciones ambientales son frías y húmedas. Sin
embargo, el concepto común de que las condiciones “frías” favorecen al tizón tardío
podrían ser un artefacto.
La alta humedad relativa y la humedad de las hojas, promueven
el desarrollo de la enfermedad y frecuentemente esto se asocia con temperaturas más frías.
Las temperaturas óptimas para el patógeno y para el desarrollo de la enfermedad bajo
condiciones controladas, están sin embargo por sobre los 15C (30).
Las bajas
temperaturas en las montañas tropicales (especialmente en la noche) disminuyen la
severidad del tizón tardío. Los estudios de simulación demuestran que, manteniendo otros
factores por igual, la diferencia de temperatura entre las montañas tropicales y la zona
templada da como resultado diferentes curvas de progreso de la enfermedad para las dos
ecologías, lo cual muestra claramente un progreso lento de la enfermedad en las montañas
tropicales [Fig.3].
La temperatura también puede tener efectos indirectos en el desarrollo de la
enfermedad o en el manejo de la misma. Por ejemplo, el fungicida sistémico cymoxanil,
es uno de los más utilizados en las zonas altas de Ecuador. Sin embargo, este fungicida no
está entre los más utilizados en los Estados Unidos y Europa, donde parece tener una baja
eficacia. A pesar de que pueden haber muchas razones para esto, un motivo para su uso
parece ser el efecto de la temperatura en la eficacia de este compuesto. En estudios de
hojas separadas de la planta, el cymoxanil controló completamente las lesiones
desarrolladas hasta 70 horas después de la inoculación a 10 C. Sin embargo, a 24C, hubo
desarrollo de lesiones 24 horas después de la inoculación y éstas crecieron casi a un
promedio normal (es decir no hubo efecto del fungicida) 70 horas después de la inoculación
(12). La temperatura también puede afectar otros aspectos del control de la enfermedad
tales como persistencia del fungicida en la superficie de la planta, pero no tenemos
información de la importancia de este fenómeno en las montañas tropicales.
El segundo factor importante que afecta la dinámica del tizón tardío en las montañas
tropicales es el cultivo contínuo de papa. En muchos países las papas se siembran a diario
en las montañas tropicales. Los nuevos cultivos emergentes se encuentran frecuentemente
muy próximos a campos altamente infectados con tizón tardío. Las esporas de P. infestans
caen en las plantas durante todo el ciclo vegetal. De este modo se puede predecir que la
enfermedad podría ocurrir uniformemente en los campos. Muchos estudios recientes no
publicados demuestran actualmente que este es el caso. Infecciones tempranas ocurren en
muchas plantas en el campo y los focos de infección iniciales son difíciles de detectar (Fig.
4). Esto contrasta con los resultados obtenidos en estudios recientes en la zona templada
(Holanda), que demostraron que las infecciones tempranas son caracterizadas por un foco
claro de la enfermedad (42).
Los efectos de los dos factores tratados anteriormente, temperatura y cultivos
contínuos, contractúan el uno con el otro. La temperatura disminuye la taza de incremento
de la enfermedad, pero los cultivos contínuos resultan en una mayor exposición de las
plantas al inóculo.
En los cultivos contínuos, las plantas se infectan frecuentemente
después de emerger. Por esto en los cultivos tradicionales de papa que requieren de 5 a 8
meses (dependiendo de la temperatura) para madurar, los fungicidas deberán ser aplicados
por períodos largos. La necesidad de proteger tempranamente las plantas de papa se
documentó en base a un estudio que se efectuó en la parte Norte del Ecuador, el cual
demostró que la mayoría de agricultores procedió con la primera aplicación del fungicida
cerca de 45 días después de realizada la siembra (6).
Manejo de Tizón tardío en las montañas tropicales
La combinación de estos factores hacen diferente el progreso del tizón tardío en las
montañas tropicales, y por esta razón las estrategias de manejo probablemente deberán ser
diferentes (Tabla 1). En las zonas templadas, la base de manejo del tizón tardío es la
sanidad. Los agricultores hacen todo lo posible para eliminar los medios de inóculo,
además de demorar el inicio de la enfermedad. Las tácticas empleadas para esto incluyen el
uso de semilla limpia, eliminación de rastrojos y plantas voluntarias, y potencialmente
rotación. El inicio de la enfermedad es frecuentemente monitoreado, lo que implica el uso
de recursos humanos.
En las montañas tropicales, donde el inóculo llegua al campo por medios externos
durante todo el ciclo vegetal, estos procedimientos de sanidad son de poco valor. A pesar
de que no se han hecho estudios para probar esta hipótesis, parece lógico que la remoción
de las fuentes de inóculo como semilla y plantas voluntarias, tendrán poco efecto cuando la
enfermedad está presente en los campos circundantes.
Tabla 1. Comparación de las estrategias de manejo de la enfermedad del tizón tardío en
papa, en las montañas tropicales y en zona templada
Agro-ecosistema
Trópicos Alto Andinos
Sanidad
Zona Templada
Semilla limpia
Eliminación de rastrojos
Eliminación de voluntarios
Rotación
Rango de reducción
Huésped resistente
Optimización del fungicida
[DSS, tecnología]
Biocontrol
Huésped resistente
Optimización del fungicida
[DSS, tecnología]
Biocontrol
Las tácticas para reducir la taza de progreso de la epidemia son de valor en ambos
casos (montañas tropicales y zona templada). Varios componentes pueden ser usados para
reducir la taza de enfermedad tales como: prácticas culturales, optimización de fungicidas
y biocontrol. Sin embargo las tácticas usadas más frecuentemente para el manejo de la
enfermedad son los hospederos resistentes y los fungicias.
Huéspedes resistentes. En general, los hospederos resistentes han sido usados más en
montañas tropicales que en la zona templada, donde los cultivares muy susceptibles se
siembran ampliamente.
Ejemplos de cultivares resistentes actualmente usados en las
montañas tropicales son: Cruza 148 en el sub-Sahara en Africa, Santa Catalina en Ecuador
y Monserrate in Colombia. Algunos de estos cultivares resistentes usados en las montañas
tropicales han mantenido su resistencia por varias décadas (11), y aparecen como
excelentes ejemplos de la durabilidad de la resistencia cuantitativa.
A pesar de que la resistencia es más frecuentemente usada en montañas tropicales
que en la zona templada, muchas variedades susceptibles todavía son sembradas
frecuentemente en países tropicales. Algunas veces, esto se debe a la limitación de semilla,
pero también porque se han liberado muchas variedades con resistencia vertical, la cual ha
sido rápidamente vencida [Tabla 2]. Una vez que el cultivar ha sido introducido en un
sistema de producción, toma algún tiempo para reemplazarlo debido al bajo promedio de
multiplicación del cultivo.
Tabla 2. Nivel de resistencia al tiempo de liberación y actualmente para varios cultivares
liberados en montañas tropicales.
Cultivo
País/Región
Resistencia a la Nivel actual de
liberación
resistencia
Capiro
Colombia
Inmune o alta
Susceptible
Esperanza
Ecuador
Inmune o alta
Susceptible
Cecilia
Ecuador
Inmune o alta
Susceptible
Gabriela
Ecuador
Inmune o alta
Susceptible
Muziranzara
SSAa
Inmune o alta
Susceptible
Muruta
SSA
Inmune o alta
Susceptible
Kinigi
SSA
Inmune o alta
Susceptible
a
Sub-Sahara, Africa
Una razón por la cual la resistencia podría ser usada más en las montañas tropicales
es que los factores que restringen la adopción del cultivar no son particularmente
importantes en estas economías en desarrollo. Un estudio llevado a cabo hace varios años
llevó a la conclusión de que el cambio en los cultivares es más proclive a ocurrir en áreas
donde la papa no tiene valores altos para productos especializados, tales como en
procesamiento. En muchos países con montañas tropicales la mayor parte de la producción
va para el consumo fresco, la industria de procesamiento consume únicamente una pequeña
parte de la cosecha. Por esta razón es muy importante que los cultivares resistentes sean
introducidos en estos países antes de que los mercados especializados se hagan fuertes.
Optimización de los Fungicidas. En este caso, la optimización podría considerarse como el
uso de fungicidas de la manera más económica para producir un cultivo sano.
La
optimización podría resultar en un incremento en el uso de fungicidas, pero es más
probable que guíe a una reducción. Las vías por las cuales el uso del fungicida podría ser
óptimo incluyen la selección del compuesto, el tiempo correcto, la dosis, y la tecnología de
aplicación (esto último se refiere al uso óptimo de la mochila para fumigar). Cada una de
estas áreas de optimización engloban varias alternativas. Las decisiones tomadas entre
estas alternativas podrían confiarse en buenos principios de investigación. Por ejemplo, la
aplicación de los fungicidas protectantes sería ralizada de mejor manera produciendo un
tamaño de gota que maximice el cubrimiento y minimice la deriva.
Los programas de entrenamiento de los agricultores y los programas de
investigación en montañas tropicales han tratado de asegurarse de que cuando los
agricultores usen fungicidas, los usen de la mejor manera posible. Sin embargo, este no es
siempre el caso. Estudios realizados en el norte del Ecuador demostraron variabilidad en la
manera como los agricultores escogen y aplican los fungicidas (6).
En una encuesta
reciente (no publicada) se demostró que los agricultores mezclan frecuentemente fungicidas
con los mismos ingredientes activos, o hacen mezclas que virtualmente doblan la dosis
efectiva. Esfuerzos recientes para mejorar el manejo del tizón tardío en las montañas
ropicales se enfocan en educar a los agricultores, y una parte importante de esta educación
consiste en enseñarles la forma como trabajan los fungicidas.
Otro componente de la taza de la enfermedad que ha sido explorado
experimentalmente, es el uso de mezclas de genotipos de plantas, ya sea mezcla de
diferentes genotipos de papa, o de diferentes cultivos (por ejemplo, papa y haba). Se han
hecho experimentos tanto en Europa y Estados Unidos como en montañas tropicales
(Ecuador y Perú). A pesar de que algunas veces los resultados son difíciles de medir,
parece que a medida que el inóculo externo se incrementa, el efecto supresivo de la
diversidad de hospederos decrece. En un estudio de campo realizado recientemente en
Perú, Ecuador y Estados Unidos se demostró que el efecto de la diversidad de hospederos
en la enfermedad está asociada con la cantidad del inóculo externo. (Fig. 5). El efecto
relativo de la diversidad de hospederos es más notable si el cultivar susceptible es mezclado
con un cultivar altamente resistente, y si no hay muchi inóculo en el aire. Es necesario
realidar investigaciones adicionales en diversidad de hospederos para determinar si esto se
trata de una herramienta potencial para el manejo de la enfermedad en las montañas
tropicales.
Población del Patógeno.
La población del patógeno en las montañas tropicales
generalmente es simple. Estudios realizados en el Ecuador indicaron que la población que
ataca a papa está compuesta por un solo linaje clonal denominado EC-1; (9) monitoreos
realizados en el país durante los años 1995 y 1998 encontraron el mismo linaje clonal, lo
que indica que la población ha permanecido estables por varios años.
Esta situación contrasta con la de la zona templada. En los Estados Unidos, Europa
y Asia, las poblaciones del patógeno tienden a ser muy complejas, frecuentemente incluyen
ambos tipos de apareamiento y, hasta cierto punto, recombinaciones sexuales.
La
complejidad de estas poblaciones ha sido tratada en artículos recientes. [Goodwin, 1997
#2415; Nishimura, 1999 #39].
Conocimiento de los Agricultores.
Una muy importante diferencia entre las montañas
tropicales y la zona templada no tienen nada que ver con el patógeno o entorno físico. Por
el contrario, factores socioeconómicos también afectan la manera como los agricultores
pueden manejar la enfermedad. Una encuesta reciente hecha en Latino América y Africa
confirmó la afirmación de los capacitadores de agricultores, de que los agricultores en esta
parte del mundo no tenían el conocimiento adecuado de la situación de la enfermedad. Más
específicamente, el estudio mostró que la mayoría de agricultores 1) no conocen que el
tizón tardío es causado por un microorganismo, 2) no distinguen tizón tardío de otras
enfermedades foliares, y 3) no tienen un entendimiento técnico acerca de los fungicidas.
Lo último se refiere al conocimiento de cómo trabajan los fungicidas sistémicos y
protectantes, o la naturaleza de la intensidad de los fungicidas y la importancia de una
buena tecnología de aplicación (volumen, presión y tamaño de gota). Los investigadores
que realizaron la encuesta concluyeron que va a ser difícil para los agricultores manejar el
tizón tardío efectivamente sin un mejor conocimiento de la biología del patógeno y los
principios para el uso de los fungicidas.
Conclusión
Debido a las diferencias discutidas anteriormente entre montañas tropicales y zona
templada, el manejo integrado de tizón tardío es diferente para las dos zonas agroecologías. (Tabla 3) Los agricultores en las montañas tropicales son usualmente pobres y
sufren pérdidas importantes debido al tizón tardío. Sin embargo, un análisis del estado de
la problemática del tizón tardío en las montañas tropicales indica que hay potencial para
mejorar la situación.
Probablemente hay un potencial mayor para usar hospederos
resistentes en montañas tropicales, porque las demandas del mercado no son tan estrictas.
El rol de la papa como un medio de alimentación segura deberá mejorar los esfuerzos para
introducir cultivares resistentes, ya que los agricultores están dispuestos a sacrificar algunos
aspectos de la calidad o rendimiento potencial por dependibilidad. Los programas de
fitomejoramiento (26) han desarrollado nuevas variedades con las cuales encontrarán un
incremento en acres en las montañas tropicales, en un futuro cercano.
Se puede esperar avances importantes en el conocimiento de los agricultores en las
montañas tropicales. El estado del conocimiento actual de los agricultores data de la teoría
de gérmenes y esta no puede continuar si se piensa implementar medidas de control
efectivo. Nuevas técnicas en el entrenamiento de los agricultores (por ejemplo las escuelas
de campo) están haciendo que los agricultores conozcan acerca del manejo de la
enfermedad del tizón tardío en general. Esto no solamente deberá servir para ayudar a los
agricultores a usar herramientas convencionales de mejor manejo (fungicidas) sino también
para innovar sus propias necesidades específicas. Concomitantemente con el incremento
del conocimiento de los agricultores acerca del tizón tardío, debemos anticipar una mayor
preocupación por parte de los agricultores, obreros que aplican fungicidas, y comunidades
rurales, para un uso seguro de pesticidas.
Un área en donde podríamos ver mayores cambios en la zona templada es en la
política. Ciertos gobiernos ordenaron una reducción en el uso de pesticidas y la prohibición
de otros. La probabilidad de cambios basados en decisiones políticas es menor en países en
vías de desarrollo, y también tiene incidencia sobre el uso de los pesticidas es el de los
consumidores interesados en productos producidos con pocos o sin ningín pesticida. Este
mercado altamente especializado es generalmente menos importante en los países en
desarrollo que en las zonas templadas.
Finalmente, hay un potencial enorme para cambiar en su totalidad la productividad
en montañas tropicales. Los rendimientos de papa en estos países son frecuentemente bajos
y la brecha entre el promedio del país y la producción en estaciones experimentales es muy
alta.
La reducción de problemas bióticos deberá liderar para obtener un significante
incremento en sus rendimientos.
Tabla 3. Comparación de los componente de manejo para la zona templada y los trópicos
alto andinos (asterisco denota potencial para cambio).
Componente
Zona Temperada
Trópicos
Alto
Andinos
Resistencia
IPM
Conocimiento
agricultor
Seguridad
Política
Productividad
?
*
***
***
*
*
***
*
***
***
*
***
del
30
Frequencia
20
10
0
0
15
30
45
60
75
90
Porcentaje infección
Figura 1. Frecuencia de campos con diferentes niveles de severidad del Tizón tardío.
Campos donde se tomaron muestras al azar en zonas altas del Ecuador y todas estuvieron
en época de floración
Temperatura (C)
12
11
Temp. = 25.3358 0.0047 * Alt.
10
9
2800
Figura 2.
2900
3000 3100
3200
Altura (masl)
3300
3400
Relación entre altitud y temperatura in Ecuador
Porcentaje infección
100
NY
50
Ecuador
0
0
90
Días después de la emergencia
Figura 3.
Comparación del progreso simulado de enfermedad usando datos de
temperatura de la parte superior de New York [NY] y el norte de Ecuador
1
0
Número de
lesiones
6
3
Ancho del campo
Largo del campo
Figura 4. Patrón Espacial de lesiones de Phytopthora infestans en papa, causada en
Ecuador. Datos provistos por la Dr. Karen GarreTT, Kansas State University.
Efecto de mezcla
1.
4
1.
21
0.
8
0.
6
0.
4
0.
2
0
Cantidad del inóculo de afeura
Figura 5.
Relación entre respuestas a mezclas relativas [RMR] y niveles de incremento
de inóculo externo. A un alto RMR, el menor efecto de beneficio de la mezcla.
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Manejo de Tizón tardío en las montañas tropicales