LA NUEVA FIGURA DEL JUEZ ANTE LA RECIENTE
REFORMA PROCESAL Y ORGANICA
ANGEL GIL HERNÁNDEZ. Presidente de la Audiencia Provincial de Bizkaia
“Estás defendiendo un pleito importante, uno de aquellos pleitos (…) en el que de su resolución depende la
vida de un hombre, la felicidad de una familia. (…) el día de la vista tienes la absoluta sensación de haber
hablado mal, de haber olvidado los mejores argumentos, de haber aburrido a la Sala que, por el contrario,
escuchaba sonriente la brillante oración del contrario. Estás abatido y desalentado, presientes una derrota
inevitable; te repites, con amargor de boca que no debe esperarse nada de los jueces…Y, por el contrario,
cuando conoces la sentencia recibes la inesperada noticia de que la victoria es tuya; a pesar de tu
inferioridad, de la elocuencia del adversario, de la temida amistad y de las alardeadas protecciones. Estos
son los días de fiesta del abogado: cuando se da cuenta de que, contra todos los medios del arte y de la
intriga, vale más, modesta y oscuramente, tener razón”. Piero calamandrei.
1
SUMARIO
I. PLANTEAMIENTO.
I.1. significación de la reforma Orgánica del año 2003.
II. BREVE BOSQUEJO DEL NUEVO DISEÑO DE LA OFICINA JUDICIAL
EN LA LOPJ.
III. LA NUEVA CONFIGURACIÓN DEL JUEZ EN LA REFORMA
PROCESAL.
- en general.
- En el orden civil
IV. MODIFICACIÓN SUSTANCIAL DE SU ESTATUTO.
-
estructura de la carrera judicial y promoción profesional.
Nombramientos y provisión de destinos.
Protección social del Juez.
Retribuciones.
Sustituciones.
V. ESTADO ACTUAL DE LA IMPLANTACIÓN DE LA NUEVA OFICINA
JUDICIAL .
1. Decepción y sus causas.
2. Situación actual.
VI. REPERCUSIÓN DE LA IMPLANTACIÓN DEL NUEVO MODELO DE
OFICINA JUDICIAL EN EL PAPEL DEL JUEZ DE AUDIENCIA
PROVINCIAL. PROPUESTAS.
1.
2.
3.
4.
5.
Planteamiento.
Audiencias Provinciales Secciones Penales.
Audiencias Provinciales Secciones Civiles.
Audiencias Provinciales Secciones Mixtas.
Unidades Administrativas de Apoyo al Presidente.
VII. REFLEXIONES FINALES.
2
I.
PLANTEAMIENTO.
En el marco de las Jornadas sobre si tenemos los Jueces que necesitamos, creo
necesario abarcar el aspecto relativo a la enorme modificación que el papel del
Juez va tener en el marco de la Justicia derivado de las últimas reformas
procesales a las que se aludirá.
Y es que la reforma de la Justicia era una asignatura pendiente desde hacía
mucho tiempo; hasta el año 2001 se seguía trabajando conforme a reglas de
trámite de más de cien años de antigüedad, enmarcadas en una España rural, con
distantes poblaciones y marcos normativos pivotados sobre la mayor importancia
del aspecto rituario que sobre el contenido sustantivo de la convivencia. Así, la
Ley 1/2000 de Enjuiciamiento Civil supuso un gran cambio , si bien sólo afectó a
la tarea de los Jueces, pero ,sin embargo, no modificó un ápice las formas de
trabajar en los Juzgados y Tribunales1.
Y lo cierto es que los Juzgados eran y siguen siendo pequeñas microoficinas a las que se reparten las denuncias y demandas de los ciudadanos, que
siguen las decisiones del titular del Organo, sin criterios permanentes ni
homogéneos, con instrumentos de trabajo desfasados de las nuevas tecnologías,
siguiendo la máxima de que cada maestrillo tiene su librillo ,pero sin valorar si
ese librillo es el adecuado, la práctica mejorable y los sistemas auditables.
De este modo, nos encontramos con que en pleno siglo XXI, la
Administración de Justicia en España está sobresaturada, es lenta ,costosa, muy
formalista y, sobre todo, imprevisible en claro detrimento del principio de
seguridad jurídica, a lo que ayuda que la organización que la sustenta es
fragmentaria y replicada en cada uno de los Organos Judiciales .
I.1.Significación de la Reforma Orgánica del año 2003.
La reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial llevada a cabo por la LO
19/2003 abrió la puerta a la mejora de la Administración de Justicia con los
caracteres antes perfilados. En aquella Ley se pretendió modificar las estructuras
Alastruey Gracia, Raquel , “El papel del Juez en la nueva oficina Judicial. Acciones tendentes al cambio”,
Centro de Estudios Jurídicos, Ministerio de Justicia, 2009.
1
3
organizativas, las oficinas judiciales y distribuir, en un primer atisbo, las funciones
entre Jueces y Secretarios Judiciales, poniéndose el énfasis en los principios
básicos de gestión pública: agilidad, eficiencia, calidad, responsabilidad por la
gestión, con una especial referencia a la Carta de Derechos de los Ciudadanos ante
la Justicia que había sido aprobada por el Pleno del Congreso de los Diputados en
abril del año 2002 y que marca los elementos configuradores de la calidad del
servicio público, como son la transparencia, atención individualizada, tiempos de
respuesta, uso de nuevas tecnologías ,etc.
De este modo se introdujo importantes cambios de concepción de la
actividad dentro de la Administración de Justicia y diseñó modelos organizativos
distintos de los hasta ahora vigentes, pues de los Juzgados y Tribunales como
unidades organizativas únicas, se pasa a Oficinas Judiciales que sirven a distintos
Jueces y Magistrados y se estructuran en un gran bloque de Servicios Comunes y
otro bloque de Unidades procesales de apoyo directo al Juez.
Pasados siete años, ha habido cambios de legisladores y de gobiernos
político y judicial y el clamor generalizado sobre la necesidad de poner en práctica
lo allí apuntado ha hecho ineludible que a finales del año 2009 se inicie la
construcción de la nueva oficina judicial, determinándose qué tareas no
corresponden al Juez, sino al Secretario Judicial, mediante la Ley 13/2009, de
reforma de las leyes procesales.
II. BREVE BOSQUEJO DEL NUEVO DISENO DE LA OFICINA
JUDICIAL EN LA LOPJ
1) La Ley Orgánica 19/2003, de 23 de Diciembre2, modificó la Ley
Orgánica del Poder Judicial, dando nueva redacción al Libro V de la misma,
que pasó a denominarse "De los Secretarios Judiciales y de la Oficina
Judicial", e introduciendo en los artículos 435 a 439 una regulación totalmente
revolucionaria en el sistema tradicional de Administración de Justicia de nuestro
país.
La Nueva Oficina Judicial (NOJ en la nomenclatura que se va imponiendo)
que se pretende implantar y que se diseña en los preceptos mencionados rompe con
2
Así se recoge en el debate suscitado como consecuencia de la Reunión de Presidentes de Audiencias
Provinciales, celebrado en Oviedo, en octubre de 2009.
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la actual estructura atomizada de los órganos judiciales, efectuando un giro
radical en la concepción organizativa de los medios personales y materiales que se
ponen a disposición de los Juzgados y Tribunales.
Se concibe como aquella "organización de carácter instrumental que sirve
de soporte y apoyo a la actividad jurisdiccional de Jueces y Tribunales" (articulo
435.1 de la LOPJ), basada en los principios de jerarquía, división de funciones y
coordinación, y que debe funcionar con criterios de agilidad, eficacia, eficiencia,
racionalización del trabajo, responsabilidad por la gestión, coordinación y
cooperación entre las Administraciones, de manera que los ciudadanos obtengan un
servicio próximo y de calidad.
El elemento organizativo básico de la estructura de la NOJ será la
"unidad", que comprenderá los puestos de trabajo de la misma, vinculados
funcionalmente en razón de sus cometidos, distinguiéndose al efecto en razón a
sus distintas funciones, dos tipos de unidades organizativas: por un lado,
las Unidades Procesales de Apoyo Directo (UPAD) y por otro los Servicios
Comunes Procesales (SCP).
En cuanto a las UPAD son aquellas unidades de Oficina Judicial que
directamente asisten a Jueces y Magistrados en el ejercicio de las funciones que les
son propias, realizando actuaciones necesarias para el exacto y eficaz
cumplimiento de cuantas resoluciones dicten, existiendo tantas unidades como
Juzgados, Salas o Secciones de Tribunales estén creados y en funcionamiento,
integrando junto a sus titulares el respectivo órgano judicial.
Contarán con un Secretario Judicial que ejercerá las competencias y
funciones que le son propias, sin perjuicio de que, por motivos de racionalización
del servicio, un mismo Secretario pueda actuar en más de una de estas unidades,
contando asimismo con los puestos de trabajo necesarios para la atención del
órgano de que se trate, de acuerdo con el orden jurisdiccional al que pertenezca,
que se determinará en las respectivas relaciones de puestos de trabajo.
En cuanto a los SCP, son aquellas unidades de la Oficina Judicial que, sin
estar integradas en un órgano judicial concreto, asumen labores centralizadas de
gestión y apoyo en actuaciones derivadas de la aplicación de las leyes procesales.
Prestan su apoyo a todos o a alguno de los órganos judiciales de su ámbito
territorial, con independencia del orden jurisdiccional al que pertenezcan y la
extensión de su jurisdicción.
Tales unidades de servicios comunes podrán tener funciones relativas al
registro y reparto, actos de comunicación, auxilio judicial, ordenación del
procedimiento, ejecución de resoluciones judiciales y jurisdicción voluntaria.
5
Dichos servicios se pueden estructurar en Secciones, con sus
correspondientes puestos de trabajo, y estas a su vez en equipos. Al frente de cada
SCP habrá un Secretario Judicial, de quien dependerán funcionalmente el
resto de los Secretarios Judiciales y demás personal destinado en los puestos
de trabajo en que se orden el servicio de que se trate.
Como complemento de las UPAD y los SCP, en la LOPJ también se prevé la
creación de las denominadas Unidades Administrativas que, sin estar integradas
en la Oficina Judicial, se constituyen en el ámbito de la Administración de Justicia
para la jefatura, ordenación y gest16n de los recursos humanos de dicha Oficina
Judicial sobre los que se tienen competencias, así como sobre los medios
informáticos, nuevas tecnologías y demás medios materiales.
Dentro de estas unidades administrativas, se pueden establecer oficinas
comunes de apoyo a una o varias Oficinas Judiciales, para la prestación de
servicios cuya naturaleza no exija la realización de funciones encomendadas como
propias por la Ley a funcionarios de los Cuerpos de la Administración de Justicia y
que se considera convenientes para el buen funcionamiento de las mismas, de ahí que
los puestos de trabajo puedan ser cubiertos indistintamente por tales funcionarios y
por funcionarios de la Administración del Estado, siempre que reúnan los
requisitos y condiciones establecidos en la relación de puestos de trabajo.
2) Si hemos de señalar los hitos o notas características de esta nueva
organización de la Oficina Judicial, habría que destacar las siguientes:
A) En primer termino, su flexibilidad.
Dado el carácter instrumental que tiene la NOJ en relación con la actividad
jurisdiccional, a la que ensambla, soporta y apoya, se establece que la misma
puede prestar sus servicios a distintos órganos judiciales, tanto de ámbito nacional,
Comunidad Autónoma, provincial, de partido, de municipio o comarcal,
extendiéndose su ámbito competencial al de los órganos a los que presta apoyo,
así como que las unidades podrán desempeñar sus funciones al servicio de
órganos de una misma jurisdicción, de varias jurisdicciones o a órganos
especializados, sin que, en ningún caso, el ámbito de la oficina judicial pueda
modificar el número y composición de los órganos judiciales que constituyen la
planta judicial ni la circunscripción territorial de los mismos establecidas en las
leyes (artículo 436.4 y 5 de la LOPJ).
B) En segundo lugar, la homogeneidad, como consecuencia del carácter
único del Poder Judicial al que sirve.
La nueva filosofía que impregna la reforma pretende acabar con la
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atomización de la estructura de los órganos judiciales y tiende a concentrar los
recursos en los servicios comunes, siendo evidente que se busca asimismo
la uniformidad en el desempeño de aquellas funciones que se van a llevar a cabo
en la Oficina Judicial, cuyo conjunto sea susceptible de ser catalogado,
homogeneizado y centralizado.
Dicha característica tiene diversas manifestaciones:
Por un lado, la facultad del Consejo General del Poder Judicial para
establecer criterios generales que permitan la homogeneidad en las actuaciones de
los servicios comunes procesales de la misma clase en todo el territorio nacional
que, en ningún caso, podrán incidir en el ejercicio de la función jurisdiccional o en
las competencias de las Administraciones publicas en el ámbito de la
Administración de Justicia (articulo 438.7 de la LOPJ), así como la exigencia de
informe favorable del Consejo General del Poder Judicial para la creación de
servicios comunes procesales que asuman la ordenación del procedimiento
(articulo 438.3, párrafo segundo, de la LOPJ).
Por otra, la necesidad de que el Ministerio de Justicia determine las
dotaciones básicas de las unidades procesales de apoyo directo (sin perjuicio de
que las Comunidades Autónomas con competencias transferidas, puedan mejorarlas
o superarlas).
Finalmente, el hecho insoslayable de que el Secretario Judicial, situado al
frente de cada servicio común procesal, deba hacer cumplir, en el ámbito organizativo
y funcional que le es propio, las órdenes y circulares que reciban de sus
superiores jerárquicos, ello sin perjuicio de que, en el ámbito jurisdiccional,
deban responder del estricto cumplimiento de cuantas actuaciones o decisiones
adopten los Jueces y Tribunales en el ejercicio de sus competencias.
C) En tercer lugar, la plena efectividad de la NOJ va a suponer una clara y
precisa delimitación de las funciones que corresponden a los Jueces Y
Magistrados y las que se van a atribuir a los Secretarios Judiciales.
En tal sentido, hay que tener en cuenta que el Secretario Judicial va a ser la
figura sobre la que pivotara toda la reforma proyectada, tanto porque se
establece como único director de la Oficina Judicial, como porque se definen con
mayor precisión sus funciones dentro de los procedimientos judiciales y se
incrementan de forma importante sus competencias. Todo ello con la finalidad de
que las funciones de Jueces y Magistrados se reserven para el ejercicio de la
potestad jurisdiccional, limitándose su intervención en los procedimientos a
momentos esenciales, según dispongan las distintas leyes procesales, y a revisar
por vía de recurso las decisiones adoptadas por los Secretarios.
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III.
LA NUEVA CONFIGURACIÓN
REFROMA PROCESAL.
DEL
JUEZ
EN
LA
La envergadura de la reforma se aprecia simplemente al observar como consta
de una Exposición de Motivos, subdividida en 5 apartados, dos Disposiciones
Transitorias y tres Disposiciones Finales. Cada uno de sus 17 artículos se
corresponde con la modificación , derogación o introducción de normas legales
concretas referidas a 17 Leyes específicas, es decir, cada artículo afecta a una
ley, ordenada por orden cronológico de promulgación del texto legal sujeto a
reforma.
Son objeto de la misma:
- Ley de Enjuiciamiento Civil, aprobada por Real Decreto de 3 de febrero
de 1881.
- Ley de Enjuiciamiento Criminal de 14 de septiembre de 1882.
- Ley Hipotecaria de 8 de febrero de 1946.
- Ley de 16 de diciembre de 1954, sobre Hipoteca mobiliaria y prenda sin
desplazamiento de la posesión.
- Ley 50/1981, de 30 de diciembre, reguladora del Estatuto Organico del
Ministerio Fiscal
- Modificación de la Ley 4/1985, de 21 de marzo, de Extradición Pasiva.
Modificación de la Ley 19/1985, Cambiaria y del cheque.
- Modificación de la Ley 11/1986, de 20 de marzo, de Patentes.
-. Modificación de la Ley de Procedimiento Laboral, texto refundido
aprobado por
- Real Decreto Legislativo 2/1995, de 7 de abril, por el que se
aprueba el texto refundido de la Ley de Procedimiento Laboral .
-. Modificación de la Ley 35/1995, de 11 de diciembre, de ayudas y
asistencia a las
víctimas de delitos violentos y contra la libertad sexual.
- . Modificación de la Ley 1/1996, de 10 de enero, de Asistencia Jurídica
Gratuita.
- . Modificación de la Ley 7/1998, sobre Condiciones Generales de la
Contratación
- . Modificación de la Ley 29/1998, de 13 de julio, reguladora de la
Jurisdicción
Contencioso-administrativa.
- . Modificación de la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil.
- . Modificación de la Ley 22/2003, de 9 de julio, Concursal.
- . Modificación de la Ley 60/2003, de 23 de diciembre, de Arbitraje.
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Disposición transitoria primera. Procesos en primera instancia.
Disposición transitoria segunda. Procesos en segunda instancia.
Disposición final primera. Modificación de la Ley 52/1997, de 27 de noviembre,
de Asistencia Jurídica al Estado e Instituciones Públicas.
Disposición final segunda. Título competencial.
Disposición final tercera. Entrada en vigor.
El total de disposiciones afectadas por la modificación de las leyes procesales
alcanza los 619 artículos. El mayor número de artículos reformados corresponde
a la LEC de 2000, con un total de 398 y a la LECRi de la que resultan afectadas
196. m De la LEC de 1881 se modifican los artículos relativos a la conciliación,
materia que mantuvo vigente la Disp. Derog. Unica de la LEC del 2000, hasta
la entrada en vigor, conforme a la previsión legal, de la Ley de Jurisdicción
Voluntaria, previsión ésta que no se ha tenido en cuenta.
En orden a la sistemática, cabe subrayar, el carácter de Ley Procesal General de
la LEC, conforme se establece en su art. 4, que la conforma como Derecho
supletorio de obligada remisión en los aspectos no previstos en las restantes
leyes.
La idea clave de toda la reforma acometida en el Proyecto es la delimitación
de tareas entre el Juez y el Secretario Judicial, en atención a la conveniencia de
que las labores de dirección, impulso, tramitación y resolución de los asuntos
sea repartidas entre jueces y secretarios.
. En general.
La atribución en el Proyecto de los Servicios Comunes Procesales a los
Secretarios Judiciales, pretende garantizar las mejores condiciones para el impulso
del procedimiento, sin que ello signifique, conforme a lo afirmado en el Apartado
III de la Exposición de Motivos, que el Juez o Tribunal pierda la dirección del
proceso, conforme se establece en el art. 165 LOPJ : “Los Presidente s de las Salas
de Justicia y los Jueces tendrán en sus respectivos órganos jurisdiccionales la
dirección e inspección de todos los asuntos...”.
Por el contrario, todo parece indicar que al entrar en vigor la reforma en estos
términos, el Juez quedará aislado en su Juzgado y sin autoridad, no contará con
la asistencia del Secretario Judicial ,no tendrá la dirección de los aspectos
técnico procesales en relación con el personal de su Juzgado, no señalará las
9
vistas, y en muchos procesos no sería competente ni para examinar la demanda,
ni para poner fin al proceso.
Así, parece asumible el Informe del CGPJ , emitido sobre el texto del
Anteproyecto, en el que se propone distinguir entre :
- actos de dirección procesal, que son los determinantes en el ejercicio de la
función jurisdiccional, en cuanto que condicionan directamente su normal
desarrollo, y
- actos de ejecución o de mero trámite, que no afectan ni condicionan el
ejercicio ordinario de la función jurisdiccional y que se pueden
encomendar a la responsabilidad del Secretario3.
. En el orden civil.
* En lo relativo a la puesta en marcha del procedimiento, se le atribuye al
Secretario judicial competencia para admitir la demanda. El acto procesal de
admisión de la demanda se configura como una actuación reglada que se
establece como norma general dado que, como dispone el artículo 403.1, “las
demandas sólo se inadmitirán en los casos y por las causas expresamente
previstas en esta Ley.”
Salvo casos especiales previstos en el propio artículo, la Ley sólo exige la
comprobación de ciertos requisitos formales (la falta de presentación de poderes
de representación procesal, la carencia de postulación o defensa obligatorias, la
falta de presentación de documentos que fueren necesarios, la ausencia de
indicación de la cuantía en la demanda, etc.) y el examen de la jurisdicción y
competencia objetiva y territorial, lo que, en la mayoría de los supuestos no es
más que una mera comprobación material. Si se tiene además en cuenta que los
posibles errores en la apreciación de la jurisdicción y competencia por parte del
Secretario judicial, pueden corregirse, como ya se hacía antes, a través de la
declinatoria interpuesta por el demandado y, en todo caso, por el control de
oficio que en cualquier momento del procedimiento puede realizar el juez o
tribunal en los términos establecidos en la ley, se trata de un trámite
perfectamente asumible por el Secretario judicial.
3
Informe del CGPJ, págs 12 y ss.
10
Cuestión distinta es la inadmisión de la demanda. El derecho de acceso a la
justicia forma parte del derecho a la tutela judicial efectiva, y por ello sigue
reservándose a jueces y tribunales la decisión acerca de la inadmisión de la
demanda. En la medida en que supone cercenar un derecho constitucionalmente
reconocido requiere o exige un pronunciamiento judicial que fundamente su
limitación, pronunciamiento que debe quedar en el ámbito jurisdiccional de
jueces y tribunales. Esto significa que apreciada por el Secretario judicial la falta
de alguno de los requisitos o presupuestos de la demanda, deberá dar cuenta al
Juez para que éste se pronuncie definitivamente sobre su admisión.
El mismo criterio de admisión se sigue en las demandas de tercería de dominio y
de los escritos iniciadores de los procedimientos de nulidad, separación y
divorcio, división de la herencia y liquidación del régimen económico
matrimonial, si bien en estos casos se ha optado por una interpretación amplia
del precepto de manera que la expresión “admitida la demanda” comprenda la
admisión tanto del Secretario judicial como del Juez o Tribunal según los casos.
Se excepciona no obstante la admisión de la demanda
ejecutiva por corresponder al tribunal, en su mandato constitucional de “juzgar y
hacer ejecutar lo juzgado”, el dictado de la orden general de ejecución, así como
la del juicio cambiario, porque su simple admisión conlleva la adopción de
determinadas medidas ejecutivas que deben corresponder al Juez en la medida
en que afecta a derechos patrimoniales.
Este criterio de admisibilidad se ha aplicado como regla general en todos los
órdenes jurisdiccionales. No obstante, dada la especialidad de la jurisdicción
penal, por razón de la naturaleza de los derechos afectados, en ella se reserva la
admisión de la denuncia o querella al ámbito de la potestad jurisdiccional del
juez o tribunal.
Respecto a la acumulación de acciones, dado que éstas se plantean en el
momento inicial del procedimiento y la admisión de la demanda se atribuye al
Secretario judicial, será éste quien decida sobre su admisión, dando cuenta al
juez si entiende que no concurren los requisitos necesarios.
Crítica: se ha de tener en cuenta que admitir una demanda produce no pocos
efectos jurídico-materiales, así, a) se convierte a alguien en demandado, por
voluntad de otro; b) se convierten las cosas en litigiosas; c) cabe la realización
de anotaciones registrales y d) se desencadena la mora y el devengo de intereses
legales. Por ello, la atribución de tal acto procesal al Secretario es discutible.
11
* Por lo que se refiere a la terminación del procedimiento, la idea que preside la
reforma es que en aquellos casos en que pueda ponerse fin al mismo como
consecuencia de la falta de actividad de las partes, o por haber llegado éstas a un
acuerdo, pueda el secretario judicial dictar decreto que ponga fin al
procedimiento.
Ello es así porque en estos casos se trata de convalidar lo que no es sino
expresión de la voluntad de las partes, sin perjuicio de los recursos que quepa
interponer contra el decreto del secretario judicial a fin de que el titular del
órgano judicial pueda revisar la resolución.
De este modo, han sido atribuidas al secretario judicial la declaración de
terminación anticipada del proceso por desistimiento a solicitud expresa del
actor, la terminación del proceso por satisfacción extraprocesal, la enervación de
la acción de desahucio por pago o consignación de las rentas por el arrendatario
con pleno consentimiento del arrendador, la declaración de caducidad de la
instancia por inactividad procesal de las partes, etc. También, desde luego, la
conciliación, para llevar a cabo la labor mediadora que la Ley Orgánica del
Poder Judicial les reconoce como propia en el artículo 456.3.c).
Además, en la modificación de la Ley de Enjuiciamiento Civil de 1881, se
atribuye a la resolución que apruebe los acuerdos adoptados en conciliación
idéntica fuerza ejecutiva, con independencia de si son realizados ante el juez de
paz o ante el secretario judicial del juzgado de primera instancia, acabando con
la dicotomía existente en esta materia. Cuando lo convenido por las partes en
acto de conciliación sean asuntos de la competencia del propio juzgado, se
llevará a efecto en éste. En los demás casos, cuando lo acordado exceda de la
competencia del juez de paz, será competente para la ejecución el juzgado de
primera instancia que corresponda4.
Crítica : La reforma opta por anticipar, de forma un tanto sorprendente, una
nueva regulación de la conciliación, con atribución de la competencia al
Secretario, sin tener en cuenta que en la Disp. Derg. Unica de la LEC 2000, se
establecía que la regulación de la conciliación conservaba su vigencia hasta la
entrada en vigor de la futura Ley de Jurisdicción Voluntaria, que hubiera sido su
sede natural5.
4
El Ministro de Justicia Francisco Caamaño en su comparecencia de 26 de marzo, en el Congreso de los
Diputados, ya se refirió a la necesidad de descargar a los Juzgados de tareas no jurisdiccionales, y aludió en esta
línea a la Jurisdicción voluntaria, respecto de la cual recordó que ya se pronunció en 1931 el entonces Ministro
de Justicia Fernando de los Rios, pero sorprendentemente no anunció un proyecto de ley en esta materia,
pendiente de reforma desde el año 2001, conforme a mandato contendido en la Disp. Final 18 de la LEC.
5
Así, Fernández de Buján, A. “El necesario debate sobre el nuevo modelo de Oficina Judicial”, Diario La Ley ,
de 8 de junio de 2009.
12
* Los actos de mera ordenación del proceso civil, así traslados, remisión de
autos y efectos, actos de averiguación y actos de comunicación, se atribuye de
forma expresa la competencia a los Secretarios Judiciales.
* La suspensión del procedimiento se confía, igualmente, a los Secretarios
Judiciales, conforme al art. 19,4 LEC cuando no perjudique al interés general o
a sus terceros, aspecto criticable por cuanto es obvio que estas circunstancias
superan el significado de impulso procesal, para entrar en juicios prospectivos
sobre lesión de derechos.
* En materia de ejecución el artículo 456.3.a) de la Ley Orgánica del Poder
Judicial atribuye a los Secretarios judiciales la ejecución salvo aquellas
competencias que exceptúen las leyes procesales por estar reservadas a Jueces y
Magistrados. Como consecuencia de esta atribución ha sido preciso modificar
profundamente el Libro III de la Ley de Enjuiciamiento Civil, tratando de
delimitar claramente las competencias que pueden ser asumidas por los
Secretarios judiciales de aquéllas otras a que se refiere la Ley Orgánica del
Poder Judicial cuando reserva a los Jueces y Tribunales determinadas
decisiones.
Entre las atribuciones destacadas, se encuentra la decisión de las medidas
ejecutivas concretas para llevar a cabo lo dispuesto por la orden general de
ejecución. Habiéndose otorgado a los Secretarios judiciales la mayor parte de las
actuaciones del proceso de ejecución, ello lleva consigo que también se les
atribuya la decisión acerca de la acumulación de las ejecuciones.
La valoración que nos merece la reforma es positiva, esto es, se ha de procurar
que una vez que el Juez ha dictado la pertinente Resolución ordenando la
ejecución, toda la actividad de ejecución sea realizada por el Secretario Judicial,
regresando al Juez sólo cuando se suscite algún incidente que requiera decisión
sobre derechos.
Pero ,igualmente, se atribuyen al Secretario Judicial algunas materias que
trascienden lo procedimental, como:
-la aprobación del remate, que tiene efectos jurídico-materiales y una
importante proyección en la publicidad registral y en la seguridad del tráfico
jurídico.
- resulta discutible también que se atribuya al secretario la capacidad de
condenar en costas, dado que afecta a un derecho de naturaleza
patrimonial
13
- y a declarar daños y perjuicios, porque significa un pronunciamiento
declarativo de responsabilidad extracontractual.
* Especialmente problemática aparece la intervención de los Secretarios en la documentación
de actuaciones. Así es, se dice en el Proyecto que En materia de documentación de las
actuaciones, entre ellas las vistas, y fe pública han sido objeto de modificación los artículos
145 a 148 de la Ley de Enjuiciamiento Civil. Era precisa la modificación para adaptar estos
preceptos a la dicción de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que concretó los principios en
que se inspira la labor de los Secretarios judiciales cuando realizan sus funciones de dación de
fe, de modo que las ejercen con exclusividad y plenitud (artículo 145 de la Ley de
Enjuiciamiento Civil en relación con el artículo 453.1 de la Ley Orgánica del Poder Judicial).
En general, los artículos arriba mencionados no son sino adaptación al
articulado de la Ley Orgánica del Poder Judicial. Sin embargo, en el artículo
146 se prevé la utilización de la firma electrónica reconocida u otro sistema de
seguridad en la grabación de las vistas, audiencias y comparecencias de forma
que quede garantizada la autenticidad e integridad de lo grabado.
En este sentido, se establece que el documento electrónico que contenga la
grabación, siempre que incorpore la firma electrónica reconocida del secretario
judicial, constituirá el acta a todos los efectos.
En estos casos, como se recoge en el artículo 147, no será necesaria la presencia
del secretario judicial en la sala.
Sólo en aquellos supuestos en que no pudieran utilizarse los mecanismos de
registro o de garantía que permitan respectivamente la grabación de las vistas o
garantizar la autenticidad e integridad de lo grabado, el acta se extenderá por el
Secretario judicial que concurra a la vista.
También se establece el contenido mínimo del acta que ha de levantar el
secretario judicial durante las vistas cuando se utilicen medios técnicos de
grabación y sin embargo no se pueda utilizar la firma electrónica; ya que en
tales casos en que el soporte que contenga la grabación no constituye el acta del
juicio al no ofrecer las garantías de la autenticidad e integridad de lo grabado.
Cuando ni siquiera fuere posible la utilización de medios técnicos de grabación
el acta extendida por el secretario judicial deberá recoger, con la extensión y
detalle necesario, todo lo actuado. Se establece además de forma obligatoria la
extensión del acta por procedimientos informáticos, excepto en el caso de que la
Sala en que se esté celebrando la actuación carezca de medios informáticos; con
ello se busca la erradicación de las actas manuscritas, en muchos casos ilegibles,
tan frecuentes todavía en muchos órganos jurisdiccionales españoles.
14
Esta previsión se hace extensiva a todos los órdenes jurisdiccionales (art. 743
LECri) e igualmente a las Juntas de acreedores previstas en la Ley Concursal, si
bien dejando claro que éstas, aún siendo objeto de grabación, requieren la
presencia ineludible del Secretario judicial en su condición de miembro de la
misma.
Crítica: la valoración crítica de esta propuesta ya se hizo saber por el propio
CGPJ6 ,quien considera que la presencia física del fedatario judicial en el acto
que documenta parece indispensable para que se pueda garantizar la
autenticidad e integridad de lo grabado o reproducido.
* En materia de recursos se prevé que La atribución de esas nuevas
competencias a los Secretarios judiciales, sin que ello signifique que el Juez o
Tribunal pierda la dirección del proceso (artículo 165 de la Ley Orgánica del
Poder Judicial), implica la necesidad de articular un sistema de recursos que
permita que el titular del órgano judicial, en determinados supuestos
expresamente previstos a lo largo del articulado de las leyes procesales, pueda
conocer del recurso interpuesto contra la resolución del secretario judicial.
Dado que desde el punto de vista formal, la reforma atribuye a los Secretarios
Judiciales la potestad de dictar diligencias de ordenación y decretos, y con el fin
de dotar de homogeneidad a todo el sistema en una reforma de tanto calado
como la que ahora se acomete, se ha optado por dar, cualquiera que sea el orden
jurisdiccional de que se trate, el mismo nombre a los recursos que caben contra
las resoluciones del secretario judicial: recurso de reposición cuando se
interpone ante el secretario judicial que dictó la resolución impugnada, con el
fin de que sea él mismo quien reconsidere su decisión; o bien recurso de
revisión cuando se trata de que sea el Juez o Tribunal quien decida la cuestión
Fácil es prever que si lo que se pretende es limitar en los procesos el número de
actos necesarios para su terminación, es te novedoso sistema supondrá que
práctica totalidad de recursos de los Decretos , a resolver ante el Juez o
Tribunal, con lo que la pretendida misión de eximirle de aspectos meramente
procesales queda en saco roto.
* Dejo para el final el controvertido asunto de los señalamientos ,7respecto del
cual se dice en la Exposición de Motivos8 que se ha introducido en todas las
6
Informe..., pag.47 y ss
Respecto a la LECri Se modifica el párrafo 5.º del artículo 659 y se añaden un 6.º y un 7.º con la siguiente
redacción:
«A la vista de este Auto, el Secretario judicial establecerá el día y hora en que deban comenzar las sesiones del
juicio oral, con sujeción a lo establecido en el artículo 182 de la Ley de Enjuiciamiento Civil.
7
15
leyes procesales una nueva regulación relativa los señalamientos de toda clase de vistas. El
señalamiento se verificará teniendo en cuenta siempre los criterios que el Presidente de la
Sala o Sección o el titular del órgano judicial indiquen a los Secretarios judiciales en lo
concerniente tanto a su organización general del trabajo como a la duración aproximada de la
vista en concreto, según hayan podido determinar una vez estudiado el asunto o pleito de que
se trate.
Los criterios generales y las concretas y específicas instrucciones que fijen los Presidentes de Sala o Sección,
con arreglo a los cuales se realizará el señalamiento, tendrán asimismo en cuenta:
1.º La prisión del acusado;
2.º El aseguramiento de su presencia a disposición judicial;
3.º Las demás medidas cautelares personales adoptadas;
4.º La prioridad de otras causas;
5.º La complejidad de la prueba propuesta o cualquier circunstancia modificativa, según hayan podido
determinar una vez estudiado el asunto o pleito de que se trate.
En todo caso, aunque no sea parte en el proceso ni deba intervenir, el Secretario judicial deberá informar a la
víctima por escrito de la fecha y lugar de celebración del juicio.»
8
Por su parte, la LEC establecerá: «Artículo 182. Señalamiento de las vistas.
1. Corresponderá a los Presidentes de Sala y a los de Sección de los órganos colegiados el señalamiento
de fecha y hora para la deliberación y votación de los asuntos que deban fallarse sin celebración de vista.
Del mismo modo, corresponde al Juez o Presidente el señalamiento cuando la decisión de convocar,
reanudar o señalar de nuevo un juicio, vista o trámite equivalente se adopte en el transcurso de cualquier
acto procesal ya iniciado y que presidan, siempre que puedan hacerla en el mismo acto, y teniendo en cuenta las
necesidades de la agenda programada de señalamientos.
2. Los titulares de órganos jurisdiccionales unipersonales y los Presidentes de Sala o Sección en los
Tribunales colegiados fijarán los criterios generales y darán las concretas y específicas instrucciones con arreglo
a los cuales se realizará el señalamiento de las vistas o trámites equivalentes.
3. Esos criterios e instrucciones abarcarán:
1.º La fijación de los días predeterminados para tal fin, que deberá sujetarse a la disponibilidad de Sala
prevista para cada órgano judicial y a la necesaria coordinación con los restantes órganos judiciales.
2.º Horas de audiencia.
3.º Número de señalamientos.
4.º Duración aproximada de la vista en concreto, según hayan podido determinar una vez estudiado el
asunto o pleito de que se trate.
5.º Naturaleza y complejidad de los asuntos.
6.º Cualquier otra circunstancia que se estime pertinente.
4. Los Secretarios Judiciales establecerán la fecha y hora de las vistas o trámites equivalentes sujetándose
a los criterios e instrucciones anteriores y gestionando una agenda programada de señalamientos y teniendo en
cuenta las siguientes circunstancias:
1.º El orden en que los procedimientos lleguen a estado en que deba celebrarse vista o juicio, salvo las
excepciones legalmente establecidas o los casos en que el órgano jurisdiccional excepcionalmente establezca
que deben tener preferencia. En tales casos serán antepuestos a los demás cuyo señalamiento no se haya
hecho.
2.º La disponibilidad de sala prevista para cada órgano judicial.
3.º La organización de los recursos humanos de la Oficina judicial .
4.º El tiempo que fuera preciso para las citaciones y comparecencias de los peritos y testigos.
5.º La coordinación con el Ministerio Fiscal en los procedimientos en que las leyes prevean su intervención.
5. A medida que se incluyan los señalamientos en la agenda programada y, en todo caso, antes de su notificación
a las partes, se dará cuenta al Juez o Presidente.
En el caso de que no se ajusten a los criterios e instrucciones establecidos, el Juez o Presidente decidirá
sobre señalamiento.»
16
Conforme a estos criterios generales y a las instrucciones concretas que le vengan dadas por
el Presidente de la Sala o Sección y el titular del órgano judicial correspondiente, el Secretario
judicial establecerá la fecha y hora de las vistas o trámites y lo hará desde un
servicio centralizado y gestionando una «agenda programada » de señalamientos.
No obstante, deberá tener en cuenta que los pleitos se señalarán para juicio a medida que
vayan llegando a un estado que así lo permita y siempre de acuerdo con las prioridades que
para ciertas materias las propias leyes procesales establecen.
También deberá considerar otros aspectos, como la disponibilidad de sala, la organización de
los recursos humanos de la oficina, el tiempo necesario para llevar a
cabo las citaciones a los intervinientes así como la coordinación con el Ministerio Fiscal en
los procedimientos en que las leyes prevean su intervención.
Con este nuevo sistema se pretende optimizar la utilización de las salas de vistas, a lo que se
añade la ineludible necesidad de utilizar un sistema centralizado de señalamientos habida
cuenta que a medida que vaya desplegándose la nueva Oficina judicial y se organicen los
distintos servicios comunes procesales serán los funcionarios que tengan su centro de destino
en ellos, y no en las unidades procesales de apoyo directo al Juez, quienes auxilien a éste en la
celebración de vistas en salas.
Crítica. La propuesta resulta ampliamente combatida por la Carrera 9Judicial, y por la
doctrina, pues frente a los parámetros estereotipados fijados en la Ley , son los Jueces y
Tribunales quienes cuentan con los parámetros a establecer a fin de determinar la preferencia
con la que ha de hacerse cada uno de los señalamientos con respecto a los otros y el tiempo
que precisara el enjuiciamiento de cada uno de los procesos.
De otro lado, cuando el enjuiciamiento corresponde a Organos colegiados, es el Tribunal el
único que tiene perfecto conocimiento de que Magistrados de cada Sección actuarán en cada
fecha, así como quiénes entre sus miembros no pueden actuar en determinados señalamientos
por haber tenido intervención en actuaciones anteriores.
Finalmente, sólo el Juez o Tribunal puede apreciar la complejidad del asunto a la hora de
hacer el señalamiento, por cuanto él tiene la experiencia en cuanto a su resolución.
IV.
MODIFICACIÓN SUTANCIAL DE SU ESTATUTO.
Se trata ésta de la materia más conflictiva y variable que recoge el Plan de
Modernización de la Justicia, toda vez que se recogen nada menos que 30
medidas relativas al Estatuto del Juez, entre las que se cifran a corto, medio o
largo plazo, si bien, obvio es decir ,que estando en pleno proceso la negociación
de la Carrera Judicial con el Ministerio de Justicia (Dicho Plan fue aprobado por
el Consejo de Ministros del día 18 de septiembre) ,e incluso convocada una
Huelga a la fecha de escribir estas líneas, será la culminación o no de dicho
proceso el que determine la concreción normativa de las propuestas allí
recogidas.
así, Fernández e Buján, A., “El necesario debate sobre el nuevo modelo de Oficina Judicial”, Diario La Ley,
de 8 de junio de 2009, De la Oliva Santos “El Acabose de nuestra Justicia” El cronista del Estado social y
democrático de Derecho, 3 de marzo de 2009, págs. 16 y ss.
9
17
Por ello, me limitaré a enumerar las treinta medidas recogidas, deteniéndome en
las que ,al menos, tienen soporte legal, en vigor, o proyectado.
Estructura de la carrera judicial y promoción profesional.
Se recogen en este apartado:
. Estructura y modelo de acceso.
Los procedimientos para la selección, nominación e ingreso de Jueces y
Magistrados en la Carrera Judicial han sido objeto de contínua controversia
polarizando debates que deben realizarse desde diversas ópticas, con objeto de
lograr consensos necesarios.
Desde esta perspectiva , hacemos nuestras las palabras del Director de la
Escuela Judicial, Valls Gombáu 10,según las que Debe mantenerse la
unificación del sistema de acceso a las Carreras Judicial y Fiscal. El sistema de
ingreso debe ser el de oposición libre para su posterior ingreso en la Escuela
Judicial o el Centro de Estudios de la Administración de Justicia. Y ello sin
perjuicio del ingreso de Juristas de reconocido prestigio por los denominados
cuarto y quinto turno, que tendrán siempre carácter especializado.
En el diseño de la oposición libre, han de implantarse pruebas para valorar
las necesarias habilidades para el ejercicio de la función Jurisdiccional, con la
finalidad de comprobar la cultura, madurez y capacidad argumental del
aspirante.
Debe mantenerse una Comisión de Selección independiente con amplios
contenidos de ejecución y gestión para la convocatoria de la oposición libre. Las
convocatorias de plazas deberán realizarse con la finalidad de proceder a la total
cobertura de las plazas de Juez, Magistrado y miembros de la Carrera Fiscal.
La fase de la oposición comprenderá, como mínimo, dos ejercicios orales y
un tercero para el desarrollo de un caso práctico, con un temario con el número
suficiente de temas, que garantice un amplio conocimiento teórico por los
candidatos en todas las áreas de conocimiento del Derecho necesarias para el
ejercicio de la función Jurisdiccional y del Ministerio Fiscal.
Ante el elevado número de opositores, debe implantarse mientras sea
necesario, un ejercicio de preselección que permita acceder a los ejercicios
10
La política de Selección de Jueces, Estudios de Derecho Judicial, nº 135, año 2007, págs. 339 y ss.
18
orales a un número máximo de opositores, que conozca el programa fijando un
número de aspirantes por plaza. Deberá constituirse una subcomisión que
elaborará con un grado máximo de confidencialidad, el ejercicio de
preselección, con el objetivo de poderse implantar inmediatamente.
Entre las pruebas preselectivas que se encuentran implantadas en los países
de nuestro entorno, el ejercicio tipo test que permita valorar los conocimientos
del candidato del total programa de oposiciones sería la forma de preselección
más adecuada. Otros ejercicios (test psicológico o idiomas) deberían preverse
para su futura implementación, como ejercicios previos antes de los exámenes
orales.
. Flexibilización del cambio de orden jurisdiccional .
Esta medida está unida a la prevista anteriormente. Efectos de la prestación de
servicios en el mismo orden jurisdiccional durante un periodo de tiempo para la
provisión de destinos (exigencia de tiempo “inmediatamente anterior”), con
recogida en el proyecto de LO Complementaria de la Ley de Reforma de la
Legislación Procesal para la Implantación de la Nueva Oficina Judicial en la que
se establece que en la misma línea de mejora de los aspectos organizativos de
la Administración de Justicia, se ha incluido en la reforma un cambio en el
sistema de provisión de plazas en las Audiencias Provinciales.
Como luego abundaremos, en la regulación anterior se preveía que la antigüedad
en órganos mixtos se computara por mitad a los solos efectos de acceder a
ocupar plaza en las Audiencias Provinciales, y ello por entender que en aquéllos
se ejerce tanto la jurisdicción civil como penal. No resulta razonable mantener
este criterio, toda vez que en tales órganos mixtos el ejercicio de la jurisdicción
en cada orden es, en cualquier caso, pleno y cualitativamente idéntico al de
órganos con separación de los órdenes jurisdiccionales civil y penal, y por ello
se ha dispuesto que la antigüedad en tales órganos se compute por igual para
ambos órdenes 11.
. Supresión del
traslado forzoso por ascenso.
11
La regla a) del apartado 5 del artículo 330 LOPJ queda redactada de la forma siguiente: «a)—Si
hubiere varias Secciones y éstas estuvieran divididas por órdenes jurisdiccionales, tendrán preferencia en el
concurso aquellos Magistrados que vengan prestando servicios en el orden jurisdiccional correspondiente
durante los seis años inmediatamente anteriores a la fecha de la convocatoria. La antigüedad en órganos mixtos
se computará por igual para ambos órdenes jurisdiccionales.»
19
Fruto de las negociaciones llevadas a cabo entre las Asociaciones Judiciales y el
Ministerio 12 se prevé en el Proyecto Complementario de reforma que A los
anteriores propósitos ha de unirse la intención de mejorar la conciliación de la
vida familiar y laboral para los miembros de la Carrera Judicial.
A ello contribuye la supresión del traslado forzoso con motivo del ascenso a la
categoría de magistrado, rompiendo el vínculo existente hasta ahora entre la
categoría del órgano judicial y la profesional de su titular.
De este modo se posibilita la permanencia en el mismo destino aun cuando se
hubiere producido el ascenso, y pudiendo optar por continuar en la plaza que
venía ocupando o bien ocupar la vacante que en el momento del ascenso le sea
ofertada. En el texto se prevé también el mecanismo de cobertura de plazas y el
régimen transitorio aplicable a quienes hubieren renunciado con anterioridad al
ascenso forzoso.
En concreto, se dispone en el nuevo
Artículo 311 LOPJ
1. De cada cuatro vacantes que se produzcan en la categoría de Magistrado,
dos darán lugar al ascenso de los Jueces que ocupen el primer lugar en el
escalafón
dentro
de
esta
categoría.
El Magistrado así ascendido podrá optar por continuar en la plaza que venía
ocupando o por ocupar la vacante que en el momento del ascenso le sea
ofertada, comunicándolo al Consejo General del Poder Judicial en la forma y
plazo que éste determine. En el primer supuesto no podrá participar en los
concursos ordinarios de traslado durante tres años si la plaza que venía
ocupando es de categoría de Juez y un año si es de categoría de Magistrado.
La tercera vacante se proveerá, entre Jueces, por medio de pruebas selectivas
en los órdenes jurisdiccionales civil y penal, y de especialización en los órdenes
contencioso-administrativo
y
social.
La cuarta vacante se proveerá por concurso entre juristas de reconocida
competencia y con más de diez años de ejercicio profesional que superen el
curso de formación al que se refiere el apartado 5 del artículo 301. A su vez,
una tercera parte de estas vacantes se reservará a miembros del Cuerpo de
Secretarios
Judiciales
de
primera
o
segunda
categoría.
12
El CGPJ aprobó dirigirse al Gobierno, a través del Ministerio de Justicia, para la reforma de la LOPJ en tal
sentido, de modo que en la Reunión de la Comisión Mixta MJU-CGPJ de 23 de abril de 2009, el Ministerio
anunció que ,en el seno de las negociaciones con las Asociaciones, valoró positivamente la supresión del
traslado forzoso, fruto de lo cual es la proyectada reforma en este sentido.
20
Por este procedimiento sólo podrá convocarse un número de plazas que no
supere el total de las efectivamente vacantes más las previsibles que vayan a
producirse durante el tiempo en que se prolongue la resolución del concurso.
En las Comunidades Autónomas en las que exista más de una lengua oficial o
tengan Derecho Civil propio se aplicarán, para la provisión de estas plazas, las
previsiones establecidas a tal efecto en la presente Ley."
Los jueces que, por haber renunciado al ascenso conforme a la legislación
anterior, estuviesen obligados a permanecer por un tiempo determinado en
dicha categoría, no podrán ascender hasta que haya transcurrido este plazo.
Tras el ascenso, si optasen por continuar en la plaza que venían ocupando no
podrán participar en los concursos ordinarios de traslado durante tres años."
Crítica: la valoración que merece la reforma no puede ser sino muy positiva, ya
que se conseguirá la necesaria estabilidad, se evitará la huída constante de los
destinos de ascenso a los que no quiere aspirar nadie y que se encuentran
cubiertos siempre por Magistrados que al cabo de un año abandonan el servicio.
. Especialización.
Esta medida tiene reflejo en el Proyecto de Ley Orgánica Complementaria al
establecerse que la Ley Orgánica 1/2004, de 28 de diciembre, de medidas de
protección integral contra la violencia de género, ha representado, sin duda
alguna, un hito en la lucha por la erradicación de la violencia ejercida por el
hombre sobre la mujer en el ámbito doméstico y de las relaciones de afectividad.
Los recientes pronunciamientos del Tribunal Constitucional en sus sentencias
59/2008 y 45/2009, declarando la constitucionalidad del tratamiento
diferenciado de la violencia de género, han supuesto la consolidación de la
política desarrollada en esta materia durante estos últimos años.
La Exposición de Motivos de la Ley Orgánica 1/2004 predicó el carácter de
juzgados "especializados" de los órganos judiciales a los que atribuyó la
competencia para conocer de esta clase de ilícitos. Sin embargo, tal
especialización no puede considerarse efectiva si no se dotan los medios
necesarios que aseguren una preparación específica. Así ha venido ocurriendo
hasta el momento, debido a la previsión legal de un modelo de formación
continuada
con
carácter
voluntario.
21
Por ello, y desde el convencimiento de que la especialización conduce a una
Justicia mejor, se ha introducido una reforma en esta Ley, que prevé la
especialización de los juzgados y tribunales con competencia exclusiva en
violencia sobre la mujer a través de la formación obligatoria.
. Nombramientos y provisión de destinos.
. Régimen de provisión de destinos.
Se ha implementado la publicación en la Extranet de los anuncios y resoluciones
de traslados, así como de las promocione de Juez a Magistrado.
Dicha inserción se realiza directamente por la Unidad de Atención al Juez, en
colaboración con el Servicio de Personal Judicial, mediante una aplicación
diseñada por el CENDOJ.
En esta materia , la LO Complementaria recoge el nuevo art. 334 LOPJ en el
siguiente sentido:
Las plazas que quedaren vacantes por falta de solicitantes se proveerán por los
que sean promovidos o asciendan a la categoría necesaria, con arreglo al turno
que
corresponda.
Aquellas vacantes que con arreglo a lo previsto en el párrafo segundo del
apartado primero del artículo 311 no fueran cubiertas por los jueces
ascendidos a la categoría de Magistrado serán ofrecidas mediante concurso
ordinario de traslado a los miembros de la carrera con categoría de Juez; de no
ser cubiertas, se ofertarán a los Jueces egresados de la Escuela Judicial, sin
que en ningún caso las vacantes en órganos judiciales colegiados puedan ser
solicitadas como primer destino."
Efectos de la prestación de servicios en el mismo orden jurisdiccional durante
un periodo de tiempo para la provisión de destinos (Exigencia de tiempo
“inmediatamente anterior”)
En la misma línea de mejora de los aspectos organizativos de la Administración
de Justicia, se ha incluido en la reforma un cambio en el sistema de provisión de
22
plazas en las Audiencias Provinciales, acogiendo las innumerables críticas de la
interpretación anterior de dicho término –tiempo inmediatamente anterior-.
En la regulación anterior se preveía que la antigüedad en órganos mixtos se
computara por mitad a los solos efectos de acceder a ocupar plaza en las
Audiencias Provinciales, y ello por entender que en aquéllos se ejerce tanto la
jurisdicción civil como penal.
No resulta razonable mantener este criterio, toda vez que en tales órganos
mixtos el ejercicio de la jurisdicción en cada orden es, en cualquier caso, pleno y
cualitativamente idéntico al de órganos con separación de los órdenes
jurisdiccionales civil y penal, y por ello se ha dispuesto que la antigüedad en
tales órganos se compute por igual para ambos órdenes.
La previsión normativa reforma el art. 330, apartado 5, regla a) LOPJ que
quedaría como sigue:
a) Si hubiere varias Secciones y éstas estuvieran divididas por órdenes
jurisdiccionales, tendrán preferencia en el concurso aquellos
Magistrados que vengan prestando servicios en el orden jurisdiccional
correspondiente durante los seis años inmediatamente anteriores a la
fecha de la convocatoria. La antigüedad en órganos mixtos se computará
por igual para ambos órdenes jurisdiccionales.
Nombramientos discrecionales. Criterios y procedimiento.
Transparencia en la provisión de destinos y en los nombramientos
discrecionales.
Bajo estos dos epígrafes se recoge como medida que en la convocatoria de
concursos podrá hacerse constar que “los interesados podrán aportar junto a su
solicitud una relación detallada de méritos acreditativos de sus conocimientos
jurídicos e idoneidad para ocupar la plaza anunciada, así como memoria
comprensiva de los datos identificativos de las resoluciones jurisdiccionales de
especial relevancia jurídica que hubieran dictado durante su trayectoria
profesional en Juzgados o en calidad de ponente en órganos colegiados y un
resumen de su contenido literal, en especial de los fundamentos jurídicos que se
consideren relevantes, a fin de acreditar el mérito y la capacidad específicamente referido
al ejercicio de la función jurisdiccional.
Esta documentación podrá remitirse en soporte electrónico. Asimismo, a la
solicitud los interesados podrán presentar un programa de actuación descriptivo
23
de las principales iniciativas encaminadas a la mejora del funcionamiento del
órgano judicial a cuya presidencia aspiran, que podrán defender ante el CGPJ”.
El Acuerdo de 25 de febrero de 2010, del Pleno del Consejo General del Poder
Judicial, por el que se aprueba el Reglamento 1/2010, que regula la provisión de
plazas de nombramiento discrecional en los órganos judiciales, desarrolla esta
materia, resultando de interés la intervención en el proceso de los Colegios
profesionales, a la ahora de dar su opinión sobre la idoneidad del candidato, así
como la intervención de los medios de comunicación en las entreveistas
estructuralizadas.
Protección social del Juez.
Bajo este epígrafe se recogen siete propuestas que son:
. efectiva conciliación de la vida laboral y familiar
. sistema de prevención de riesgos laborales13.
. jubilación por edad y por incapacidad.
. jubilación parcial por edad o por incapacidad.
. revisiones médicas periódicas.
. vacaciones.
. seguro de responsabilidad civil y defensa jurídica.
Sin embargo, no todas ellas tienen una previsión normativa específica14; tan sólo
, respecto a la efectiva conciliación de la vida laboral y familiar, se han adoptado
cuatro; a saber:
13
El miércoles, 16 de septiembre de 2.009, se celebró una reunión de las asociaciones
judiciales con el Secretario de Estado del Ministerio de Justicia en la que En materia de protección
social anunció la próxima aprobación de un plan de prevención de riesgos laborales en el plazo más breve
posible. Adelantó la preocupación por abordar la solución urgente de las situaciones de jubilación por
incapacidad.
14
La Orden del Ministerio de Administraciones Públicas de 15 de diciembre de 2005, en virtud de la que se
publica el Acuerdo de la Mesa de Negociación, BOE de 16 de diciembre de 2005, establece un elenco de
medidas para mejorar la vida laboral y familiar en el sector público, complementada por Resolución de 20 de
diciembre del MAP –BOE de 27 de diciembre de 2005.- por la que se dictan instrucciones para la aplicación del
24
-
la ya analizada supresión del ascenso forzoso.
- el Pleno del CGPJ ha aprobado la reforma del Reglamento 1/95, de la
Carrera Judicial para no computar los días inhábiles en el permiso de tres
días.
- El Proyecto de Ley Orgánica Complementaria reforma las vacaciones de
los miembros de la Carrera Judicial, que tendrán el mismo tratamiento y
la misma duración ya generalizada para el resto de los miembros
integrantes de la función pública15.
- Por último, se incluye también una regulación de la excedencia voluntaria
para atender al cuidado de un hijo u otro familiar a cargo, superando la
prohibición existente ahora para quienes, por hallarse en esa situación, no
pueden participar en cursos de formación o en concursos de traslado,
viéndose obligados, en el caso de estos últimos, a solicitar el reingreso al
servicio activo, para después regresar a la situación de excedencia
voluntaria por el tiempo que restase de su disfrute. La nueva regulación
les permitirá seguir manteniendo la situación de excedencia a pesar de
participar en cursos de formación o en concursos de traslado, si bien en
este último caso únicamente durante los primeros dos años, en los que se
tiene derecho a la reserva de plaza.
. Retribuciones.
Las medidas vistas con anterioridad que han merecido previsión
normativa , en realidad, son aquellas que no suponen ningún coste
económico. En la citada Reunión de 16 de septiembre en materia de
retribuciones se acepta ,por el Secretario de Estado, la necesidad de una
nueva estructura salarial que se abordará en la reunión del día 29 de
septiembre.
denominado “Plan Concilia”, es un ejemplo a seguir, en la media en que con la misma se introduce un completo
sistema de flexibilidad horaria para contribuir a compatibilizar la vida laboral y familiar.
23
"Artículo371
LOPJ
1. Los Jueces y Magistrados tendrán derecho a disfrutar como mínimo, durante cada año natural, de unas
vacaciones retribuidas de veintidós días hábiles, o de los días que correspondan proporcionalmente si el tiempo
de
servicio
durante
el
año
fue
menor.
A los efectos de lo previsto en el presente artículo, no se considerarán como días hábiles los sábados.
Asimismo, tendrán derecho a un día hábil adicional al cumplir quince años de servicio, añadiéndose un día hábil
más al cumplir los veinte, veinticinco y treinta años de servicio, respectivamente, hasta un total de veintiseis días
hábiles
por
año
natural.
2. Los Presidentes de Sala y Magistrados del Tribunal Supremo y del resto de los Tribunales disfrutarán del
permiso de vacaciones durante el mes de agosto; se exceptúan aquellos a quienes corresponda formar la Sala
prevista en los artículos 61 y 180 de esta Ley."
25
Con ello, al margen de la publicación en el BOE de 8 de mayo la
Orden PRE 1118/2009, de 7 de mayo, por la que se modifica la Orden PRE
1417/2003, de 3 de junio, por la que se regula las retribuciones
complementarias por servicios de guardia del personal al servicio de la
Administración de Justicia, se trata de una materia a negociar, en la que
todo está abierto.
. Sustituciones.
Se prevén 3 medidas:
.1. Régimen de sustituciones por miembros de la carrera judicial.
Recordemos al efecto que ha terminado la vigencia de la Instrucción 1/08,
sin que haya sido acordada su prórroga o sustituída por un nuevo sistema.
.2. Régimen de sustituciones por Jueces Jueces sustitutos y Magistrados
suplentes.
.3. Reflexión sobre existencia de plazas judiciales para sustituciones y
sobre Jueces “volantes” adscritos a Presidentes TSJ para cobertura de
vacantes.
Esta previsión viene recogida en la LO Complemetaria, considerándose que
también ha de contribuir a la agilización de la Justicia, y a mejorar los
estándares de calidad, el establecimiento de lo que se da en llamar "jueces de
adscripción territorial" que, por designación del Presidente del Tribunal
Superior de Justicia, ejercerán sus funciones jurisdiccionales en las plazas que se
encuentren vacantes, como refuerzo de órganos judiciales o en aquellas otras
cuyo titular se prevea que estará ausente por tiempo superior a un mes. Con ello
se pretende evitar en lo posible la interinidad en el ejercicio de funciones
jurisdiccionales y potenciar su desempeño por miembros de la Carrera Judicial,
lo que sin duda redundará en una ostensible mejora en la calidad del servicio
público.
Su regulación viene dada por la Ley Complementaria en un nuevo Capítulo, el
VI bis , del Título I del Libro IV del siguiente modo:
Artículo
347
bis.
1. En cada Tribunal Superior de Justicia, y para el ámbito territorial de la
26
provincia, se crearán las plazas de Jueces de adscripción territorial que
determine
la
Ley
de
Demarcación
y
Planta
Judicial.
2. Por designación del Presidente del Tribunal Superior de Justicia, los Jueces
de adscripción territorial ejercerán sus funciones jurisdiccionales en las plazas
que se encuentren vacantes, como refuerzo de órganos judiciales o en aquellas
plazas cuyo titular se prevea que estará ausente por más de tres meses o,
excepcionalmente,
por
tiempo
superior
a
un
mes.
3. En las Comunidades Autónomas pluriprovinciales y cuando las razones del
servicio lo requieran, el Presidente del Tribunal Superior de Justicia podrá
realizar excepcionalmente llamamientos para órganos judiciales de otra
provincia perteneciente al ámbito territorial de dicho Tribunal.
4. En las Comunidades Autónomas en las que exista más de una lengua oficial o
tengan Derecho Civil propio se aplicarán, para la provisión de estas plazas, las
previsiones establecidas a tal efecto en la presente Ley."
La crítica fundamental viene dada por la restricción a su empleo para
sustituciones de más de un mes, cuando es lo cierto que son las de pocos días las
que crean el mayor número de problemas y disfunciones en el cotidiano
ejercicio jurisdiccional.
V.- ESTADO ACTUAL DE LA IMPLANTACION DE LA NUEVA
OFICINA JUDICIAL. 1) LA DECEPCION Y SUS CAUSAS.
Han pasado siete años desde que se aprobó la Ley Orgánica 19/03 que
modificó la LOPJ estableciendo el nuevo diseño de la Oficina Judicial y, sin
embargo, la situación actual no puede ser calificada más que de decepcionante y
todos son incertidumbres, no sólo sobre su efectiva instauración, sino incluso sobre el
inicio de la implantación de la misma.
Tal estado de cosas se debe, básicamente, a dos causas fundamentales:
A) En primer termino, están sin aprobar aun la mayoría de las normas legales
que deben disciplinar y permitir el funcionamiento diario de la Oficinal Judicial, en
27
desarrollo de los preceptos básicos previstos en la LOPJ.16
Se necesita la reforma de numerosas Leyes y, en el momento actual, solo un pequeño porcentaje de las
mismas ha sido aprobado y esta ya en vigor. Las mas importantes, como son la Ley de Reforma de la
Legislación procesal para la implantación de la NOJ y la Orden que regula la estructura de la NOJ, las
Secretarias de Gobierno y las Unidades Administrativas y aprueba las relaciones de puestos de trabajo de la
primera fase de implantación de la oficina judicial, no han sido aprobadas todavía. , al menos en lo que dicha
reforma supone de ampliación de las competencias del Secretario Judicial, esta siendo objeto de
importantes criticas en el campo doctrinal, por entender que dicha ampliación va demasiado lejos e
invade competencias que deben seguir residenciadas en el Juez, lo que pudiera ser incluso inconstitucional
(véase al respecto la "Declaración por la Unidad y la Independencia en la 'Administración de Justicia y
por las Garantías Procesales de los Ciudadanos", firmada en fecha 8 de Febrero de 2.009, por más de
100 Profesores de Derecho Procesal, de diversas tendencias y escuelas,
pertenecientes a mas de 30 Universidades españolas), por no hablar de la
polémica y resistencia existentes en la Carrera Judicial sobre la atribución de
la facultad de señalamiento de las vistas y juicios al Secretario Judicial.
De la segunda nada sabemos, salvo el texto de un Proyecto de Orden
Ministerial al que luego haremos referencia.
En contraste con ello, contamos ya con la Orden JUS/ 3224/2005, de 18
de Octubre, por la que se determina la dotación básica de las Unidades
Procesales de Apoyo Directo a los órganos judiciales, sobre la que
volveremos después.
También es cierto que se han producido las modificaciones necesarias en
el estatuto de los Secretarios Judiciales, así el Real Decreto 1.608/05, de 30 de
Diciembre, que aprueba el nuevo Reglamento Orgánico del Cuerpo de
Secretarios Judiciales (BOE de 20 de Enero de 2.006), en vigor desde el 21 de
Enero de 2.006, y en el del Personal al servicio de la Administración de
Justicia, así se han aprobado los Reglamentos de Régimen Disciplinario de
dichos funcionarios por el Real Decreto 796/05, de 1 de Julio, y de Ingreso,
Provisión de Puestos de Trabajo y Promoción Profesional del referido
Personal, por Real Decreto 1451/05, de 7 de Diciembre.
Por otro lado, tenemos constancia de que el Ministerio de Justicia
elaboró, en la época del Ministro Sr. López Aguilar, siendo Director General
nuestro compañero Ricardo Bodas, un documento bastante completo,
denominado "Propuesta sobre Nuevo Diseño de la Oficina Judicial", en el que,
después de hacer un planteamiento general sobre la estructura de la oficina
judicial, analiza los diferentes tipos de unidades que la van a componer y de
las unidades administrativas, así como las funciones de los distintos
16
A diferencia de lo ocurrido con la Ley Orgánica complementaria de la Ley de Reforma de la Legislación
Procesal para la Implantación de la Nueva Oficina Judicial, por la que se modifica la Ley Orgánica 6/1985, de 1
de julio, del Poder Judicial, que entró en vigor al día siguiente de su publicación ,que fue el 4 de noviembre de
2009, la Ley 13/2009, de 23 de noviembre, para la Implantación de la Oficina Judicial ,publicada en igual fecha,
estableció un periodo de vacatio de 6 meses.
28
integrantes de la oficina judicial, para después examinar los elementos
organizativos básicos de la oficina judicial con la dotación mínima de las
UPAD, deteniéndose en cada uno de los ordenes jurisdiccionales y en los
distintos órganos unipersonales y colegiados que los integran.
Por lo que sabemos, dicho documento no ha sido sustituido hasta ahora y
suponemos que constituye la base de futuras actuaciones del Ministerio.
También hemos manejado el documento que el actual equipo del Ministerio
de Justicia ha elaborado a fin de llevar a cabo la "implantación de la NOJ en el
partido judicial de Palma de Mallorca" (incluidos los órganos judiciales que
tienen su sede en la capital del mismo), que contiene la situación actual de planta
judicial y plantilla orgánica, las UPAD y servicios comunes procesales que se
van a instaurar, con las dotaciones de Secretarios Judiciales y Funcionarios de los
distintos Cuerpos que van a resultar necesarios.
En el ámbito de nuestra Comunidad Autónoma, se ha creado un Plan
Organizativo de las Oficinas Judiciales y Fiscales de la Administración de Justicia
en Euskadi , que contempla cuatro Organos de Gestión y un Plan de reuniones hasta
el año 2010, habiéndose celebrado la última, ala hora de redactar esta Ponencia, el
25 de febrero del 2010, en la que se presentó el Proyecto de Resolución de la
Directora de la Oficina Judicial y Fiscal por que la se determina la organización
detallada de la nueva Oficina Judicial en el Partido judicial de Guetxo, asi como las
normas básicas de funcionamiento de su Servicio Común Procesal General y de
Ejecución.
Por ultimo, y muy recientemente, hemos conocido el Reglamento del Consejo
General del Poder Judicial, sobre "Criterios Generales de Homogeneidad en las
Actuaciones de los Servicios Comunes Procesales Generales en todo el territorio
nacional",17 en el que se pretende desarrollar las previsiones del antes citado
articulo 438.7 de la Ley Orgánica del Poder Judicial.
B) En segundo lugar, la falta de dinero para acometer las ineludibles
reformas tanto en edificios judiciales como en mejoras tecnológicas que llevara
aparejado el proceso de instauración, aunque sea en forma necesariamente
progresiva, de la NOJ.
Pese a ello no puede dejarse de hacer referencia a la reciente aprobación por
el actual Gobierno de España del denominado "Plan Estratégico para la
Modernización del Sistema de Justicia". En este documento, de evidente
complejidad y amplitud, el Ejecutivo acepta el reto histórico de sacar a la
Administración de Justicia de su retraso secular, abordando la colosal tarea
17
Acuerdo de 25 de febrero de 2010,del Pleno del CGPJ
29
simultáneamente desde tres diferentes frentes: organizativo, tecnológico y
económico.
En el primero de dichos frentes, precisamente el organizativo, ocupa un lugar
prioritario la implantación de la nueva Oficina Judicial en tres fases que
corresponden con cada uno de los tres años de duración del Plan (2.010 a 2.012).
Bajo el curioso nombre de "Reingeniería de la organización judicial", se
pretende reinventar una nueva formula de organización sobre la base de lo ya
existente, enumerando una serie de programas de actuación muy concretos al respecto,
entre los que habría que destacar:
el dictado de Ordenes Ministeriales sobre el desarrollo de distintos
aspectos de la implantación de la NOJ (determinación de los
servicios comunes procesales y plan del proceso de implantación,
relac16n de puestos de trabajo de Secretarios Judiciales y
Funcionarios de la Administración de Justicia, aprobación del plan
especifico de implantación de la nueva oficina judicial en un
partido judicial concreto, constitución de las unidades
administrativas, etc.)
homogeneización y creación de pautas de actuación comunes en la
NOJ (Instrucciones del Secretario General de Relaciones con la
Administración de Justicia, Protocolo marco sobre la gestión y
organización de los servicios comunes procesales, e Instrucciones de
los Secretarios de Gobierno y Secretarios Coordinadores
Provinciales)
y ejecución del Plan de Infraestructuras
arquitectónicas) para la implantación de la NOJ.
(principalmente
Para no dejar las previsiones del citado Plan Estratégico para la
Modernización del Sistema de Justicia en mera declaración de intenciones, el
mismo incluye un compromiso de dotar al mismo de los fondos económicos
necesarios para llevarlo a cabo, en concreto el destino de la cantidad de 600
millones de Euros durante el plazo de tres años de vigencia de dicho Plan (2.0102.012).
2) SITUACION ACTUAL.
30
Veamos ahora la situación actual, analizando por separado las diferentes
unidades que se engloban dentro del nuevo diseño de la Oficina
Judicial:
A) La situación de las Unidades Procesales de Apoyo Directo
(UPAD).Como hemos dicho, uno de los pocos instrumentos normativos hasta la fecha
aprobados y en vigor sobre la NOJ, en desarrollo de las previsiones de la LOPJ, es la
Orden JUS/3244/2005, de 18 de Octubre, por el que se determina la dotación básica
de las Unidades Procesales de Apoyo Directo a los órganos judiciales.
Dicha norma ha sido aprobada por el Ministerio de Justicia, tras oir a las
Comunidades Autónomas con competencias transferidas, igualmente a las
organizaciones representativas del personal al servicio de la Administración de
Justicia y tras recabar el preceptivo informe del Consejo General del Poder Judicial.
En ella se determinan, pues, las dotaciones básicas de las referidas UPAD en
los términos contenidos en el anexo que incorpora y que incluye un cuadro con todos
y cada uno de los tipos de órganos judiciales de las distintas jurisdicciones, si
bien quedan excluidos del ámbito de aplicación de dicha Orden los órganos
judiciales que extienden su jurisdicción a todo el territorio nacional.
Dicha dotación básica esta integrada por puestos de trabajo reservados a
funcionarios de los siguientes Cuerpos al servicio de la Administración de Justicia:
Cuerpo de Secretarios Judiciales, Cuerpo de Gestión Procesal y Administrativa y
Cuerpo de Tramitación Procesal y Administrativa. Queda, pues, apartado de la
misma el Cuerpo de Auxilio Judicial, cuyos funcionarios se integraran
necesariamente en los Servicios Comunes Procesales.
En todo caso, se establece que la dotación básica referida puede ser
mejorada por las Administraciones competentes en materia de gestión de medios al
servicio de la Administración de Justicia a través de las correspondientes relaciones
de puestos de trabajo, de conformidad con lo dispuesto en el articulo 522 de la
LOPJ, si bien estas no podrán ser aprobadas por el Ministerio de Justicia caso de
que no respeten la dotación básica.
Por ultimo, se prevé que la actual estructura de Juzgados y Tribunales y los
actuales puestos de trabajo, desempeñados por el personal al Servicio de la
Administración de Justicia, quedaran suprimidos a medida que entre en
funcionamiento el nuevo modelo de Oficina Judicial y seanaprobadas las
relaciones de puestos de trabajo de los centros de destino en los que se vaya
produciendo el proceso de acoplamiento a la nueva oficina judicial.
31
Sin embargo, llama la atención que aun cuando dicha norma esta en vigor
solo desde el ano 2.005, en el antes mencionado Plan Estratégico para la
Modernización del Sistema de Justicia ya se prevé expresamente la revisión
de la misma para adecuarla a la realidad actual de cargas de trabajo, la
aprobación de Leyes procesales, etc.
B ) Situación de los Servicios Comunes Procesales.
En tan importante cuestión, puesto que dichos Servicios Comunes constituyen
uno de los aspectos básicos, por no decir clave, de la reforma organizativa
propuesta, la realidad es que nos encontramos con un autentico desierto.
Únicamente disponemos del Proyecto de Orden (de la Presidencia del
Gobierno) por la que se regula la Estructura de la Nueva Oficina Judicial, las
Secretarias de Gobierno y las Unidades Administrativas y se aprueban las
relaciones de puestos de trabajo de la primera fase de implantación de la
oficina judicial.
La filosofía de esta nueva norma sobre los Servicios Comunes Procesales es
la de que los mismos asuman la totalidad de las funciones que no son las
estrictamente necesarias para asistir a los Jueces y Magistrados en el ejercicio
de la actividad jurisdiccional, quedando estas ultimas reservadas para las
Unidades Procesales de Apoyo Directo (UPAD).
En la primera fase de implantación de la NOJ se decide crear los siguientes
Servicios Comunes: a) Servicio Común General; b) Servicio Común de
Ordenación del Procedimiento (SCOP) y c) Servicio Común de Ejecuciones.
En cuanto al Servicio Común General, bajo la dirección de un
Secretario Judicial, el mismo se organizará en distintas secciones, encargada cada
una de ellas de las siguientes funciones:
1) registro y reparto de demandas, denuncias, querellas, atestados y demás
escritos.
2) entrega a las UPAD y otros Servicios Comunes. 3)
practica de actos de comunicación.
4) confección de estadística judicial.
5) deposito y archivo.
El Servicio Común de Ordenación del Procedimiento (SCOP), también
bajo la competencia de los Secretarios Judiciales correspondientes, asumirá la
tramitación de los procedimientos en todos aquellos aspectos en que no resulte
imprescindible la intervención del Juez o Magistrado.
32
Podrá contar con distintas secciones:
1) Tramitación civil (de asuntos generales, de los asuntos competencia de los
Juzgados de Familia, y de los asuntos competencia de los Juzgados de lo
Mercantil). Llama la atención que no se prevé expresamente la tramitación de
los asuntos que sean competencia de la Audiencia Provincial (sección civil).
2) Tramitación contencioso-administrativa.
3) Tramitación social.
4) Tramitación penal (asistencia en los tramites de instrucción, tramites de la
fase intermedia, tramites de la fase de enjuiciamiento y fallo, y tramites del
Tribunal del Jurado). Tampoco parece prever expresamente la tramitación de
asuntos que sean competencia de la Audiencia Provincial (sección penal).
5) Señalamiento y Vistas, Apoyo y Auxiliares (estas dos ultimas para
sustitución de los funcionarios de las UPAD y otros Servicios Comunes, y para la
realización, en distintas franjas horarias, de las funciones propias de los
funcionarios de Auxilio Judicial en las distintas UPAD, ya que en las mismas no
existen dichos funcionarios).
6) Atención e información a Profesionales y partes interesadas.
El Servicio Común de Ejecución, dividido a su vez en distintas
Secciones y unidades:
1) Averiguación Patrimonial (para atender solicitudes que presenten tanto
las UPAD como otros Servicios Comunes).
2) Caja Judicial (expedición de todos los mandamientos de pago y ordenes
de transferencias que ordenen los órganos judiciales y otros servicios
comunes).
3) Ejecución Penal (penas privativas de libertad y otras, cumplimiento de
penas alternativas, medidas de seguridad y medidas educativas).
4) Ejecución Civil (materias civiles generales y Derecho de Familia).
5) Ejecución Contencioso administrativa.
6) Ejecución Social.
7) Atención a Profesionales y partes interesadas.
C) Otros Centros de destino que se prevén en el citado Proyecto de Orden
Ministerial.
Con independencia de las unidades procesales antes analizadas, en la
indicada norma se regulan también otros Centros de destino, como son la
Secretaria de Gobierno y las Unidades Administrativas.
En cuanto a la primera, se habla de que el personal en
estará encargado de colaborar en la realización de funciones
reglamentariamente corresponden al Presidente del Tribunal
Justicia, al Secretario de Gobierno y, en su caso, al Secretario
el destinado
que legal y
Superior de
Coordinador
33
Provincial.
En cuanto a las segundas, las mismas, compuestas por servicios
suficientes y necesarios para cumplir los cometidos que tienen asignados, se
constituirán en el numero que se concretara a partir de las necesidades de trabajo,
el numero de órganos judiciales a los que sirven y de la Oficina Judicial a la
que deban prestar servicios, que serán los siguientes:
1) Personal y habilitación.
2) Suministro y patrimonio.
3) Informática y reprografía.
4) Mantenimiento y obras.
5) Asistencia Jurídica gratuita.
6) Asistencia pericial e interpretes.
7) Oficinas de asistencia a victimas.
8) Atención al Ciudadano.
9) Asistencia al Decano y Presidente de la Audiencia Provincial (cuya
func16n será atender las necesidades de organización y gubernativas de estas
Autoridades).
V.- REPERCUSION DE LA IMPLANTACION DEL N U E V O
MODELO DE OFICINA JUDICIAL EN EL PAPEL DEL JUEZ
D E AUDI ENCIAS PR OVINCIA LE S . PROPU ES TAS .
1.- PLANTEAMIENTO.
Expuesto el breve bosquejo del nuevo diseño de la Oficina Judicial, tal y
como se estableció en la reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial
efectuada por la Ley 19/2.003, y examinado igualmente el estado
actual de la implantación de la NOJ, procederemos ahora a analizar la incidencia
que la implantación de este nuevo modelo de Oficina Judicial va a producir en un
órgano judicial como es la Audiencia Provincial.
Somos conscientes que, en el análisis de esta cuestión, se deben distinguir los
distintos tipos de Audiencias Provinciales que hay en nuestro país, puesto que es
evidente que no es la misma situación la que puede producirse en Audiencias
grandes como son las de Madrid o Barcelona, en Audiencias de tipo medio o en
Audiencias pequeñas.
También, naturalmente, la cuestión es o puede ser totalmente diferente en cada
una de las jurisdicciones, civil y penal, sobre la que dicho órgano provincial ostenta
competencias.
34
Por razones de mínima claridad, hemos optado por analizar separadamente, por
un lado, la situación en las Secciones Penales, por otro las Secciones Civiles y,
finalmente, las Secciones Mixtas, sin perjuicio de tener en cuenta el tamaño, o por
mejor decir, el numero, mayor o menor, de tales Secciones.
En todo caso, no nos limitaremos al análisis de la las repercusiones que, en
tales órganos judiciales, va a provocar la implantación de la nueva Oficina
Judicial, sino que procuraremos hacer propuestas razonables al efecto de que
se pueda impedir, o minimizar en su caso, el impacto negativo de tal
implantación.
2) AUDIENCIAS PROVINCIALES. SECCIONES PENALES.
Cualquier análisis sobre la eventual incidencia que la NOJ va a tener en las
Secciones Penales de las Audiencias Provinciales, ha de partir de las competencias
que tienen asumidas las mismas. En especial de la doble naturaleza que les
corresponde como tribunales de apelación y de primera instancia y, en
consecuencia, también de ejecución.
Corresponden a las Secciones Penales de la Audiencia Provincial como
órganos de primera instancia el enjuiciamiento y fallo de los Procedimientos
Abreviados de su competencia. El enjuiciamiento y fallo de los Sumarios.
Resoluciones que se dictan a partir del emplazamiento por el Juez de Instrucción
a las partes ante la Audiencia Provincial para la celebración del juicio ante el
Tribunal Jurado. La preparación de los recursos de casación y apelación
interpuestos contra las sentencias que se dicten en esos ámbitos y la ejecución de
las mismas.
Como tribunales de apelación les corresponde el conocimiento de los recursos
de apelación interpuestos contra las resoluciones dictadas por los Jueces de
Instrucción, Jueces de lo Penal, Jueces de Violencia sobre la Mujer, Jueces de
Vigilancia Penitenciaria y Jueces de Menores.
Por último, conocen de las peticiones de auxilio judicial que se les
dirijan, de las cuestiones de competencia y de los incidentes de recusación y
abstención.
La variedad de tales cometidos, las necesidad de armonizar le doble
función asignada como órgano de enjuiciamiento y órgano de apelación y la
urgencia en la adopción de determinadas decisiones jurisdiccionales que afectan a
intereses tan sensibles como la libertad, atribuyen una especial complejidad al
35
diseño de la NOJ en estas secciones, que dependerá en gran medida del desarrollo
que se realice de los servicios comunes, en especial de los de Ordenación del
Procedimiento y Ejecución. En la medida que la competencia para su diseño,
creación y organización corresponde a Administración Publica que tenga asumida
la responsabilidad en materia de Justicia, existe el riesgo de que el desarrollo no sea
uniforme en todo el territorio del Estado. Adquiere así especial relevancia en este
aspecto la función homogeneizadora que corresponde al Consejo General del Poder
Judicial.
Partiendo del trabajo elaborado por el Ministerio de Justicia "Propuesta sobre
Nuevo Diseño de la Oficina Judicial " al que antes hemos hecho referencia, así como
del Proyecto de Orden Ministerial que no llegó a ver la luz, podría plantearse el
siguiente esquema:
Servicios Comunes Generales: Servicio Común de Registro y Reparto;
Servicio Común de Actos de Comunicación y Servicio Común de Auxilio Judicial.
Servicio Común de Registro y Reparto: Se diseña como aquel desde el
que se organiza el registro y reparto de asuntos y escritos de toda índole que tienen
entrada dirigidos a los órganos que abarque su ámbito. El asunto o escrito de que
se trate se registra, clasifica y distribuye con destino, bien a otro servicio
común o a la unidad de apoyo directo que corresponda. La distribuci6n de asuntos
habrá de hacerse conforme a las normas de reparto aprobadas por las Juntas de
Magistrados y ratificadas por la correspondiente Sala de Gobierno.
Servicio Común de Actos de Comunicación: A este incumbirá la practica
de actos de comunicación a los profesionales, peritos, testigos y/u otros
intervinientes, ya se realicen dentro o fuera de la propia Oficina Judicial.
Servicio Común de Auxilio Judicial: En este servicio se llevarían a cabo
todas las actividades relacionadas con las peticiones de auxilio judicial, tanto
nacional como internacional.
Estos servicios aparecen expresamente nominados en la Ley Orgánica del
Poder Judicial, pero además de ellos, el Proyecto Ministerial enumera otros
servicios comunes que tienen relación con las actuaciones que desarrollan las
Secciones Penales de la Audiencia Provincial:
Servicio Común de Estadística. Habrá de estar directamente conectado con
el de Registro y Reparto, puesto que los datos de entrada de asuntos provendrán del
sistema informático de este ultimo, debiendo obtener los restantes datos de los otros
servicios comunes y de las Unidades de Apoyo Directo. Este servicio podría garantizar
36
la consecución de una estadística objetiva, unitaria y neutra, como corresponde a un
instrumento básico al servicio del Consejo General del Poder Judicial y las
Administraciones publicas con competencias sobre la materia para la
planificación, desarrollo y ejecución de las políticas publicas relativas a la
Administración de Justicia.
Servicio Común de Caja Judicial. Se gestionara en él el deposito en las
entidades que se determinen de cuantas cantidades y valores, consignaciones y
fianzas se produzcan, así como la expedición de los correspondientes
libramientos y mandamientos de pago.
Servicio Común de Deposito y Archivo Judicial: Se estructura a su vez en
dos secciones:
El Depósito de Piezas: Se encargaría de la recepción, clasificación y
custodia de todos los efectos intervenidos en los distintos
procedimientos judiciales.
El Archivo Judicial: Se encargaría del archivo de aquellos
expedientes cuya tramitación haya finalizado provisional o
definitivamente.
Se trata de un provisional esquema de aquellos servicios comunes que
tienen relación, de una u otra manera, con la Secciones Penales de la Audiencias
Provinciales, pero no solo con estas. De ahí que, salvo en Audiencias de
considerables dimensiones, y aun en estas, resultaría lógico que presten
servicios a distintos órganos judiciales, incluso diferente orden jurisdiccional.
Todo ello partiendo de la adecuada dotación de medios humanos y
materiales, así como de las correspondientes aplicaciones informáticas.
Servicios Comunes Procesales: Servicio Común de Ordenación del
Procedimiento y Servicio Común de Ejecución.
Servicio Común de Ordenación del Procedimiento. Asumirá las
funciones derivadas de los traslados a las partes durante la fase intermedia del
proceso, en la que se prepara el Juicio Oral del Sumario, así como los tramites
ante la Audiencia Provincial en el Recurso de Casación, y las actuaciones
procesales relativas al procedimiento de la Ley Orgánica del Tribunal Jurado.
Aunque en relación a estas ultimas, cuando el numero de causas lo justifique (lo
que de consolidarse la última línea interpretativa del Tribunal Supremo será
generalizado) podría crearse el Servicio Común de Oficina del Jurado para
atender las tareas relacionadas con estos procedimientos.
37
Servicio Común de Ejecución. Ejecutara los pronunciamientos penales y
civiles del fallo, a reserva de aquellos pronunciamientos que exijan la
intervención judicial Se estructuraría en varias secciones:
Penas privativas de libertad.
Penas limitativas de otros derechos.
Penas pecuniarias.
Cumplimiento de penal alternativas.
Medidas de seguridad.
Sección de averiguación patrimonial
Sección de Subastas.
Este esquema se completa con una serie de Unidades Administrativas a las
que correspondería la organización y gestión de los recursos humanos de la Oficina
Judicial sobre los que tienen competencia. Entre ellas, especialmente
vinculadas a las secciones penales por su cometido podríamos destacar
La de informática y reprografía.
La de asistencia gratuita.
La de asistencia a peritos e interpretes.
La oficina de asistencia a las victimas.
La de atención al ciudadano
Las Unidades de Apoyo Directo. UPAD.
Las competencias de las Upad están en relación con los distintos servicios
comunes, y muy especialmente con el de ordenación del procedimiento y el de
ejecuciones. De crearse estos, los cometidos que no sean asumidos por ellos,
habrán de serlo por aquellas. No podemos olvidar la diversidad de funciones
que competen a las Secciones Penales de las Audiencias Provinciales. Las
incidencias que pueden surgir en los diversos tramites, especialmente en lo
que atañe a la situación personal de los imputados y en la ejecutoria.
Incidencias que frecuentemente dan lugar a diversos pronunciamientos en la
misma causa, con su correspondiente recurso de suplica. Todo lo que
conlleva la necesidad de celebrar vistas orales. Los tramites de admisión de
recurso, incluso con posibilidad de prueba en la segunda instancia. Los
Juicios de Jurado, con la peculiaridad del objeto del veredicto, etc. Todo ello
evidencia que la dotación mínima prevista para las mismas en la Orden
JUS/3244/2005, de 18 de Octubre, aun en el supuesto de máximo desarrollo
de los servicios comunes enunciados, un Secretario, un Gestor y un
Tramitador por cada una, es a todas luces insuficiente. Incluso en el
documento "propuesta sobre nuevo diseño de la Oficina Judicial" incrementa la
previsión hasta dos funcionarios del cuerpo de gestión y dos del de tramitación.
Llama la atención la no inclusión en dichas unidades de funcionario
alguno de Auxilio.
38
En cuanto a los Gestores y Tramitadores, puede ser tan variable la
necesidad en atención a la carga de trabajo de cada Audiencia, que no nos
atrevemos a proponer en numero. Pero, como se ha dicho, la previsión
Ministerial es claramente insuficiente. Basta destacar que se trata de órganos
como mínimo compuestos por tres Magistrados, que en muchos casos llegan a
cuatro y, excepcionalmente, a cinco (como es el caso de la Sección Cuarta de
la Audiencia Provincial de Bizkaia que cuentan con un quinto Magistrado ).
Son muchas y variadas las incidencias de todo tipo que pueden surgir en
cuanto al trabajo resolutivo, tanto en el examen de autos como en la redacción
de resoluciones.
En definitiva un Gestor y un Tramitador resultan absolutamente
insuficientes, aun, como se ha dicho, en el supuesto de máximo
desarrollo del modelo de Oficina Judicial proyectado, para conseguir
que la UPAD pueda cumplir con su finalidad, asistir a Jueces y
Magistrados en el ejercicio de las funciones que les son propias.
3) AUDIENCIAS PROVINCIALES. SECCIONES CIVILES.
A) El examen de la repercusión o incidencia que la instauración de la NOJ va
a efectuar en las Secciones Civiles de las Audiencias Provinciales debe partir
necesariamente, en primer termino, de la competencia que tienen dichos órganos
judiciales.
Dicha competencia tiene por objeto fundamentalmente el conocimiento de los
recursos de apelación contra los autos y sentencias dictados por los Juzgados de
Primera Instancia, Juzgados con competencia en materia de Familia e Incapacidades
y Juzgados Mercantiles.
En cuanto a los autos, la competencia de la Audiencia Provincial comprende
los supuestos en que dichos autos sean definitivos y también en los demás
supuestos previstos en las leyes, mientras que, en cuanto a las sentencias,
comprende prácticamente todos los supuestos ya que difícil es encontrar una
dictada en primera instancia que no sea susceptible de recurso de apelación.
Menor incidencia cuantitativa puede tener aquellos procesos que, en única
instancia, son competencia de la Audiencia Provincial, y también ha de tenerse en
cuenta la que hace referencia a los recursos de anulación de laudos arbitrales,
cuestiones de competencia e incidentes de recusación o abstención de los Jueces de la
circunscripción territorial de aquella.
Partiendo de que, por tanto, la competencia básica en materia civil de la
Audiencia Provincial se centra en el conocimiento de los recursos de apelación, no
39
puede olvidarse también la especial tramitación que dicho medio de impugnación
tiene en nuestro sistema procesal.
En efecto, sabido es que, en el mismo, se distingue actualmente una fase de
preparación y de interposición que se desarrolla totalmente ante el Juzgado
de Primera Instancia u órgano "a quo", fase en la que prácticamente se
culmina el periodo alegatorio, y que concluye con la elevación de las
actuaciones a la Audiencia para la resolución del recurso, si bien, una vez
las mismas llegan al Tribunal, esta prevista una sustanciación del recurso,
que puede o incluir una fase probatoria, celebración de vista en su caso, y
resolución final del mismo.
Por otro lado, además, hay que tener en cuenta que la sentencia dictada por
la Audiencia Provincial al resolver el recurso de apelación puede, a su vez,
en determinados supuestos, ser susceptible de recurso extraordinario por
infracción procesal o extraordinario de casación, cuya tramitación incluye una
primera fase de preparación e interposición que se desarrolla ante el propio
Tribunal "a quo", es decir, ante la Audiencia Provincial.
B) En segundo lugar, ha de tenerse en cuenta el diseño de los
elementos organizativos básicos de la Oficina Judicial para la Audiencia
Provincial, en sus Secciones Civiles, que tiene elaborado el Ministerio de
Justicia, aunque sea todavía en una fase embrionaria o no suficientemente
desarrollada.
Así hay que distinguir, por un lado la Unidad Procesal de Apoyo
Directo (UPAD) del Servicio Común Procesal (SCP).
En cuanto a la UPAD, lógicamente y en coherencia con las
previsiones de la LOPJ, en cada Sección Civil de las Audiencias Provinciales
habrá una, cuya dotación ya esta prevista, como dotación básica mínima, en
la mencionada Orden JUS/3244/2005, de 18 de Octubre, y la misma se compone
de la siguiente forma: 1 Secretario para cada dos Secciones, 1 Gestor Procesal
y 1 Tramitador por cada Sección.
En cuanto al SCP, en el documento denominado "Propuesta sobre nuevo
diseño de la Oficina Judicial", al que ya se ha hecho referencia, se preveía que
dicho servicio común respecto del órgano judicial colegiado que examinamos
realizaría, entre otras las funciones de registro y reparto, ordenación del
procedimiento y actos de comunicación, pero también que tales funciones
serian asumidas por los Servicios Comunes Procesales de los Juzgados
Unipersonales, salvo en aquellas Audiencias Provinciales en las que, por el
numero de Secciones, carga de trabajo de las mismas, o por cualquier otra
circunstancia, como por ejemplo la ubicación en sedes distintas de las de los
40
órganos unipersonales, se justificara la creación de un servicio común procesal
propio para la Audiencia Provincial.
C) Teniendo en cuenta los parámetros antes examinados, si se procede al
desglose de las funciones que, en el "iter" o desenvolvimiento del
recurso de apelación, asumirán las referidas unidades de la NOJ, fácil
es concluir que corresponderán al Servicio Común de Ordenación
del Procedimiento (SCOP) de los Juzgados, en aquellos lugares
donde exista (en principio, en todos los partidos judiciales en que
haya al menos dos Juzgados de Primera Instancia e Instrucción) la
fase de preparación e interposición del recurso de apelación, así como la
remisión de los autos al Tribunal competente y emplazamiento, en su caso,
de las partes, mientras que corresponderá a la Unidad Procesal de Apoyo
Directo (UPAD) el resto de los tramites posteriores del recurso
(admisión de prueba, vista y resolución), sin perjuicio de que los
actos de comunicación necesarios derivados de estas ultimas
actuaciones deba encomendarse al Servicio Común de Actos de
Comunicación (en principio en el Servicio Común General).
Se suscita la duda de si, una vez dictada la resolucion del recurso de
apelacion, y para el caso de que se formalizase contra la misma recurso
extraordinario por infraccion procesal o de casacion, la tramitación de la primera
fase de dichos recursos (preparación e interposición) correspondería a la UPAD de
la Sección Civil de la Audiencia Provincial o al SCOP de los Juzgados, pero
parece mas conveniente que sea la primera quien se encargue de dicha fase que
culminaría con la remisión de los autos y emplazamiento de las partes ante el Tribunal
Supremo.
D) Valoración que nos merece el diseño de la NOJ y su dotación
prevista para las Secciones Civiles de las Audiencias Provinciales.
Propuestas.
A la vista de cuanto se lleva dicho, podemos resaltar que resulta totalmente
insuficiente, en nuestra opinión, la dotación de la UPAD asignada, al menos en
lo que hasta ahora sabemos, a las Secciones Civiles de las Audiencias
Provinciales.
Por un lado, llama la atención la no inclusión en dichas unidades de
funcionario alguno de Auxilio Judicial.
Cierto es que en tales Secciones no es elevado el numero de vistas en audiencia
publica que se vienen desarrollando, pero no lo es menos que existen, al
margen de tal actuación, numerosas ocasiones en que son precisos los
41
servicios de dichos funcionarios (y ello es evidente para cualquiera que
conozca tales órganos), siendo insatisfactoria la solución que se atisba en los
documentos ministeriales examinados, consistente en que exista, dentro del
SCOP de los Juzgados, una Sección denominada de "Auxiliares" en la que
se integrarían destinados un grupo de funcionarios de dicho Cuerpo que
puedan acudir en distintas franjas horarias a cada una de las UPAD a realizar
sus funciones propias, tales como realización de fotocopias, traslado de
expedientes y documentos, etc.Baste decir que tal sistema supondrá una
desvinculación funcional y efectiva del funcionario de Auxilio respecto de
la UPAD que creemos que va a provocar una situación de peor
desenvolvimiento de sus tareas que la actual.
Por otro lado, también es claramente insuficiente la dotación de funcionarios
de los Cuerpos de Gestión Procesal y Tramitación en las referidas UPAD.
Debe tenerse en cuenta que en los órganos judiciales colegiados a las que estas
ultimas sirven hay destinados al menos 3 Magistrados, siendo numerosas las
incidencias de todo tipo que pueden surgir en cuanto al trabajo resolutivo de los
mismos, tanto en el examen de los autos como en la propia redacción de las
resoluciones, que precisan de un apoyo constante en los funcionarios de la UPAD
que, además, tienen que tramitar, como hemos visto, la fase del recurso que se
desarrolla ante el Tribunal "ad quem" y la fase de preparación e interposición de los
posibles recursos extraordinarios.
Pensar que todo va a ser posible con un solo funcionario del Cuerpo de Gestión y
otro del Cuerpo de Tramitación nos parece que no es estar en la realidad.
En tal sentido, consideramos mas razonable que se prevea un funcionario del
Cuerpo de Tramitación, al menos, por cada Magistrado de la Sección, con un
máximo de 3 funcionarios, aunque se mantenga un solo funcionario del Cuerpo de
Gestión (reiteramos con ello la petición que ya efectuamos los Presidentes de
Audiencia en las Jornadas celebradas en Sevilla en el ano 2.005)..
Sin embargo, se considera positiva la previsión del Ministerio de crear un
servicio común procesal propio de la Audiencia Provincial cuando el numero de
secciones, la carga de trabajo de las mismas u otras circunstancias lo
justifiquen.
4) AUDIENCIAS PROVINCIALES. SECCIONES MIXTAS.
En principio, son lógicamente trasladables a las Audiencias Provinciales, con
una o más Secciones mixtas, las mismas consideraciones efectuadas
anteriormente, y por separado, sobre las Secciones Penales y Civiles.
42
Pero no puede perderse de vista la peculiaridad de dichas Audiencias que
intervienen en dos ordenes jurisdiccionales al mismo tiempo, cada una de ellas
con su propio sistema procesal y sustantivo y sus principios inspiradores, de lo
que resulta una especial complejidad de las funciones que asumen.
Tal circunstancia justificaba sobradamente, según se expresaba en el ya
mencionado documento' denominado "Propuesta sobre nuevo diseño de la Oficina
Judicial", que la dotación de la UPAD de dichas Audiencias fuera superior a las
de las Secciones solo civiles o penales, y así en tal documento se preveía: 1
Secretario, 2 funcionarios del Cuerpo de Gestión y 2 Funcionarios del Cuerpo de
Tramitación.
Sin embargo, en la Orden JUS/3244/2005, también citada, al determinar la
dotación básica de las UPAD no ha seguido tal criterio, puesto que en las unidades
correspondientes a las Secciones Mixtas de las Audiencias Provinciales el numero
de funcionarios se reduce a uno por cada de los Cuerpos indicados.
Naturalmente, tal situación no encuentra justificación y debemos aquí
reiterar las criticas y propuestas al efecto indicadas al analizar cada una de las
Secciones Civiles y Penales por separado.
Por tanto, la dotación básica de las UPAD correspondientes a dichas Audiencias
debe ser de un Secretario Judicial, 2 funcionarios del Cuerpo de Gestión Procesal
(uno por cada jurisdicción penal y civil sobre la que es competente el órgano
judicial) y 1 funcionario del Cuerpo de Tramitación por cada Magistrado destinado
en la Audiencia o Sección Mixta, con un número máximo de tres funcionarios de
dicho Cuerpo.
5 ) UNIDADES ADMINISTRATIVAS DEAPOYO AL PRESIDENTE
DE LA AUDIENCIA PROVINCIAL.
Como hemos visto anteriormente, en el diseño de la Nueva Oficina Judicial, y
al margen de las unidades procésales de apoyo directo y de los servicios comunes
procesales, se prevé la existencia de otros Centros de Destino, como son las
Unidades Administrativas, cuyas funciones tienen que ver con la jefatura,
ordenación y gestión de los recursos humanos de dicha Oficina Judicial, así como
sobre los medios informativos, nuevas tecnologías y demás medios materiales.
43
Entre los servicios a que van a prestar apoyo las Unidades Administrativas
se encuentra la asistencia al Presidente de la Audiencia Provincial, para atender las
necesidades de organización y gubernativas de dicha Autoridad.
Tales necesidades son muy variadas, y van desde la gestión de las citas,
visitas y asistencia a actos oficiales, hasta el llamamiento de Jueces Sustitutos y
Magistrados Suplentes, pasando por la confección de informes de todo tipo.
Naturalmente, el número de los efectivos que deberán asignarse a dicha
Unidad de apoyo al Presidente de la Audiencia Provincial dependerá estrechamente
del volumen de esta ultima, numero de Secciones y Magistrados destinados en
ella, si bien debe preverse una dotación mínima.
Lo ideal sería que los funcionarios destinados en dicha Unidad fueran de libre
designación por parte del Presidente, colmando así una vieja reivindicación de
nuestro colectivo de Presidentes de Audiencias Provinciales.
VII.- REFLEXIONES FINALES18.
La necesidad de introducir cambios estructurales en la oficina judicial se
planteo hace ya casi 25 años como consecuencia del incremento de la litigiosidad.
Se teorizo que el modelo celular clásico organizado en torno al juez y que tiene a su
frente a un secretario fuertemente sometido a las instrucciones de aquel, era
insuficiente para hacer frente al incremento de las necesidades.
De otro lado dicho modelo, aunque permite una mayor cercanía del juez y
un mayor control en la tramitación de los asuntos, resulta extremadamente costoso,
pues obliga en muchos casos a multiplicar servicios que son realizados por
las distintas unidades judiciales simultáneamente. Tal es el supuesto, por
ejemplo, de las notificaciones o los embargos, para cuya práctica los
funcionarios de cada una de las unidades judiciales realizan actos que pueden
ser efectuados por servicios comunes para todas o parte de ellas, con mayor eficacia
y menor coste.
El incremento de asuntos dificulta al juez el control directo en la tramitación
que había tenido hasta la fecha. Desde este punto de vista se afirma que las
modificaciones estructurales introducidas por la nueva
18
así recogidas por los Magistrados Dª Ana María Ferrer, Presidenta de la Audiencia Provincial de Madrid y Dª
Carlos Javier Alvarez, Presidente de la Audiencia Provincial de Palencia en la Reunión antes citada.
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legislación, tienden a limitar el papel del juez a lo que es estrictamente
jurisdiccional y sirven para optimizar los recursos humanos y materiales de los que
dispone la Administración de Justicia.
El modelo organizativo que se trata de imitar con la reforma es el anglosajón
en el que tradicionalmente los servicios que en nuestro sistema presta la oficina
judicial o "secretaria", están desligados de lo que se considera el ejercicio
de la jurisdicción (el Servicio de la Corte de su Majestad en Inglaterra, por
ejemplo). En este esquema el juez se dedica a resolver y cuenta con un secretario y
un pequeño numero de funcionarios cuyo cometido es exclusivamente apoyarle,
incluso facilitando el conocimiento de la norma (piénsese que en los sistemas
anglosajones el juez en muchos casos es un juez lego). Junto a esta oficina casi
particular del juez, los servicios administrativos se encargan de las restantes
tareas que exigía la preparación del juicio: citación de las partes, traslado de
documentos, citación de los jurados etcétera. La separación entre lo que es la
oficina personal del juez y los servicios administrativos de las Cortes es tan
radical, que los jueces carecen de cualquier contacto con el servicio
administrativo de cuya organización son absolutamente irresponsables, actuando
los integrantes de su oficina particular, bajo su dirección, como elementos de
conexión entre ambos servicios, a fin de asegurar el funcionamiento del
juzgado o tribunal.
Lo que estrictamente se conoce como oficina judicial lo constituye el núcleo
de personas cuya función esencial es auxiliar al juez en el ejercicio de su
trabajo jurisdiccional, bajo su estricta dependencia. Son los encargados de que sus
resoluciones se ejecuten y de auxiliar, particularmente en el caso de jueces legos, en
la aplicación de la norma.
En este terreno es importante hacer dos observaciones: en primer lugar que el
ejercicio de la jurisdicción por jueces y tribunales anglosajones es esencialmente oral
y se efectúa en vista publica. Las decisiones de los jueces son tomadas en
audiencia publica y de su ejecución se encargan los secretarios de los juzgados y
tribunales. En segundo lugar existen servicios, en muchos casos externos a la propia
administración, que se ocupan de realizar cometidos que en nuestro derecho son
ejecutadas por funcionarios judiciales: desde el control de las personas que se
encuentran en libertad, hasta la recepción y citación de notificaciones, el
aseguramiento por fianzas, etcétera.
Estos datos deben tenerse en cuenta porque responden a una concepción
menos burocratizada de la oficina judicial, en la que muchas de las decisiones se
toman oralmente por un juez y son posteriormente documentadas sin trámites
judiciales
45
A grandes líneas éste es el sistema que se ha tratado de implantar mediante
la reforma de oficina judicial. Pero la transposición del mismo ha estado mas
influenciada por la necesidad de hacer frente al incremento de la litigiosidad,
de disminuir los costes y de reacomodar a los funcionarios existentes en el
antiguo modelo, que por la idea de dotar al juez deinstrumentos de apoyo
eficaces y útiles, que le permitiesen hacer frente a la necesidad de resolver
asuntos cada vez en mayor cantidad y con la mayor exigencia de calidad
derivada de su desarrollo constitucional. Además, la ausencia de otras
reformas procesales imprescindibles, ha mantenido un elevado nivel de
burocratización en los procedimientos, lo que contribuye a que la oficina
judicial sea también menos ágil, con perdida de las ventajas existentes en
los modelos procesales en los que se inspira.
Pero lo que mas sorprende en este sentido y en parte explica el malestar
generado por la reforma entre los jueces, es que la modificación estructural de la
oficina judicial no tiene por objeto, o al menos no se visualiza que esta sea su
finalidad, el que el juez pueda realizar mejor su función y disponga de los
mecanismos que le permitan realizar un trabajo de mayor calidad.
Porque con independencia de lo que luego diremos, lo cierto es que el debate
no gira en torno a si con las modificaciones propuestas el juez va a disponer de
mas medios medios, mas apoyo y mayores posibilidades de realizar mas
eficazmente su trabajo. No parece que la función esencial de la reforma sea facilitar el
trabajo de los jueces, actualmente sobrecargados por el volumen de los asuntos, por la
existencia muchos tramites innecesarios y por la falta de apoyo que encuentran en su
propia oficina judicial.
El debate por contrario parece centrarse en una nacionalización de los medios y
una organización del trabajo que olvida al juez.
No parece por ello extraño que las modificaciones propuestas en la reforma de
la oficina olviden un diseño convincente de las Unidades de Apoyo Directo, que
debían ser los instrumentos que permitieran al juez realizar un trabajo de mayor
calidad, centrado esencialmente en su papel de resolver.
La función de las Unidades de Apoyo Directo debería ser precisamente facilitar el
trabajo al juez: preparar los procedimientos para su enjuiciamiento, realizar funciones
de documentacion, proponer proyectos de resolucion, realizar funciones de informe
sobre materias especificas necesarias para la resolucion de los asuntos, etcétera.
Las unidades de Apoyo Directo deberían contribuir a que el juez limitase su
función a la decisión y en su caso a la motivación de los asuntos, constituyendo una
verdadera estructura de apoyo para hacerlo posible en las mejores condiciones.
Muy poco de esto aparece reflejado en la Ley. Aunque se regulan las
46
Unidades de Apoyo Directo, sus funciones no aparecen determinadas con claridad
y parecen mas oficinas burocráticas dedicadas a la gestión del papel que al apoyo
del juez.
Estas unidades aparecen ligadas al desarrollo e implantación de los
servicios comunes, especialmente al de ordenación del procedimiento. Esta
subsidiariedad es, quizás, la expresión de las ideas que han informado la nueva
regulación, en la medida que demuestran que facilitar el ejercicio de la función
jurisdiccional no es la prioridad que se persigue, sino que esta finalidad es
accesoria a otros intereses.
Ahora bien, son las Unidades de Apoyo Directo las que ofrecen al juez
posibilidades de modificación sustancial de su trabajo, suprimiendo todo aquello
que tiene de burocrático y permitiendo su dedicación a la función de juzgar con
mayor calidad.
En ese sentido el debate entre los jueces se ha centrado especialmente en los
señalamientos, ante el temor racional de que se utilizasen estos para imponer
ritmos de trabajo decididos en otros ámbitos al margen de las necesidades
especificas de la función judicial, olvidando aquellos aspectos de la reforma
pueden implicar importantes beneficios para el desarrollo de su tarea.
Para que las Unidades de Apoyo Directo puedan efectivamente desempeñar
esa función, se requeriría que la normativa reguladora efectuase determinadas
clarificaciones:
Uno.- Es esencial que se clarifique que las Unidades de Apoyo están
sometidas a la autoridad del juez o presidente de la sección. La actual normativa
es confusa en este terreno al situar a los funcionarios bajo la dependencia de los
secretarios y a estos integrados en su propio esquemaorganizativo. Con
independencia de todo ello, es imprescindible que las Unidades de Apoyo
estén funcionalmente sometidas al juez o al presidente de sección. Caso
contrario perderían su significado.
Dos.-Es preciso una clarificación de sus funciones mas allí de lo
previsto en el articulo 437 de la Ley Orgánica del Poder Judicial. El citado
precepto indica que la finalidad de las unidades es asistir al juez, pero debe
concretarse en que consiste dicha asistencia. Obviamente deben introducirse
algunas de las funciones a las que ya nos hemos referido: funciones de
documentación, propuesta de resoluciones, organización de los autos, asegura
miento de que se cumplan las resoluciones judiciales, interrelación con las
otras unidades y servicios comunes etc. En fin, todo aquello que pueda
contribuir a facilitar el trabajo judicial, de forma que los jueces y magistrados
vean en esas unidades una posibilidad cierta de mejorar su trabajo.
47
Tres.- Es igualmente necesario que su plantilla se acomode a estas
funciones. La falta de asignación de personal del cuerpo de auxilio puede
comprometer su funcionamiento, ante la imposibilidad de poder realizar tareas
que corresponden a tal cuerpo y que son imprescindibles. Pero es también
preciso que el personal que presta sus servicios en estas unidades, tenga la
máxima calificación dentro de su respectiva categoría. Ello exige establecer los
sistemas de movilidad interna que permitan destinar a otros sectores de la
oficina judicial a aquellos funcionarios que no reúnan los requisitos de
competencia precisos.
Cuatro.-Es imprescindible definir estrictamente sus competencias en
relación con las otras unidades y servicios de la oficina judicial, como única
manera de establecer las distintas responsabilidades. Y es también
imprescindible definir las competencias dentro de cada Unidad de Apoyo. La
tramitación de los asuntos y su documentación deberá permitir delimitar la
responsabilidad en cada caso. Es evidente que los cambios en la oficina
judicial suponen una limitación de la responsabilidad del juez que no podrá tener
el alcance que actualmente se exige, en la medida que si no dispone de los
medios precisos de control del procedimiento no puede alcanzarle la
responsabilidad sobre su tramitación.
Quinto.- La función esencial del juez es resolver y la Unidad Apoyo
debe auxiliarle en esa función. A tal fin, además de prestar la asistencia a la que
ya nos hemos referido, deberá asumir funciones como preparación de las
vistas, custodia de los elementos de prueba, recepción de los
procedimientos en los particulares precisos para adoptar la resolucion de que
de la que se trate y constancia de ello. Sobre todo en tanto se implante el expediente
digital.
La relación de las Unidades de Apoyo con las otras unidades y servicios
comunes plantea diferentes problemas.
El primer problema que se plantea es la supeditación de la configuración de
dichas unidades a la implantación de los servicios comunes, en especial el de
Ordenación del Procedimiento. Es de advertir que este servicio tiene en las
Audiencias Provinciales menor significado que en otros órganos jurisdiccionales.
Tanto mas si se constituyen los servicios comunes generales previstos, los de
Registro y Reparto, Actos de Comunicación y Auxilio, o el de Ejecución. Ello
obedece a que la tramitación, con exclusión de la que correspondería a estos
servicios es reducida y debía de serlo aún más.
.
48
Tampoco exige especial tramitación la segunda instancia penal o civil. Ello
puede propiciar el debate sobre si son precisos dichos servicios de tramitación en
las Audiencias Provinciales. Dependerá de las modificaciones procésales y de
las posibilidades reales de implementarlos, pues el desarrollo del estos servicios
esta también ligado a importantes modificaciones en los edificios que albergan
los órganos judiciales, en muchas ocasiones irrealizables a corto plazo.
La no implementación de los Servicios de Ordenación del Procedimiento, no
debería desde esta perspectiva ser un obstáculo para la constitución de las Unidades
de Apoyo Directo, eso sí, con la dotación que permita desarrollar las funciones de
tramite que pudieran corresponderles y las de apoyo y asistencia a los magistrados.
Es mas, aprovechando la actual estructura de la oficina judicial debería tratarse de
ponerlas en marcha en esa faceta de apoyo y asistencia a los magistrados.
Seguir trabajando sin incentivos, con instrumentos obsoletos y con un alto nivel
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