C. JUEZ DE DISTRITO EN TURNO EN MATERIA ADMINISTRATIVA
EN EL ESTADO DE JALISCO.
P R E S E N T E.
RODOLFO EDUARDO RAMOS RUIZ, VIDAL GONZÁLEZ DURÁN
VALENCIA, JORGE CHÁVEZ GALVÁN, CAYETANO CASILLAS Y CASILLAS,
NARCISO P. LOMELÍ ENRÍQUEZ, GENARO ÁLVAREZ LÓPEZ, JORGE
EDUARDO GUTIÉRREZ MOYA, ADRIÁN TALAMANTES LOBATO, JUAN
CARLOS VÁZQUEZ MARTÍN, JORGE ROBLES FARIAS, JAIME ERNESTO DE
JESÚS ACOSTA ESPINOZA, CARLOS FERNÁNDEZ AGRAZ, SERGIO MANUEL
BEAS PÉREZ, ALBERTO GARCÍA RUVALCABA, MIGUEL IGNACIO SÁNCHEZ
REYNOSO, HÉCTOR BASULTO BAROCIO, LUÍS CORNEJO GÓMEZ, MIGUEL
HEDED MALDONADO, SILVIA BLANCA SILVA BARRAGÁN Y GUILLERMO
RIVAS BARBA, mexicanos por nacimiento, mayores de edad, abogados y notarios
públicos, Consejeros del Consejo de Notarios del Colegio de Notarios del Estado
de Jalisco, con domicilio oficial en esta ciudad en calle General San Martín
número 227, Sector Juárez, domicilio éste que señalamos para recibir
notificaciones, y autorizando para oírlas en los términos del artículo 27 de la Ley
de Amparo, indistintamente a los señores Licenciados Héctor Basulto Barocio,
Eduardo Ramos Menchaca, Ramiro Ruiz Casillas y Eduardo Hernández Pérez;
como mejor proceda, comparecemos a exponer:
En nuestra referida calidad de Consejeros integrantes del Consejo de
Notarios del Colegio de Notarios del Estado de Jalisco, éste, por mandato de la
Ley, como apoderado general judicial, con toda clase de facultades generales,
incluyendo las especiales que requieran mención, poder
o cláusula especial
conforme a la Ley, del Colegio de Notarios del Estado de Jalisco, en nombre y en
representación de éste, por sí y como órgano de representación y defensa de los
legítimos intereses de los Notarios del Estado de Jalisco, por medio del presente
promovemos DEMANDA DE AMPARO, en contra de los actos que reclamamos
de las autoridades señaladas como responsables.
En cumplimiento a lo dispuesto por el artículo 116 de la Ley de Amparo,
expresamos:
I. NOMBRE Y DOMICILIO DEL QUEJOSO Y DE QUIEN PROMUEVE
EN SU NOMBRE:
I.1. NOMBRE DEL QUEJOSO : COLEGIO DE NOTARIOS DEL
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ESTADO DE JALISCO, por sí y como órgano de representación y defensa de los
legítimos intereses de los Notarios del Estado de Jalisco.
I.2. NOMBRE DE QUIEN PROMUEVE EN SU NOMBRE : CONSEJO
DE NOTARIOS DEL ESTADO DE JALISCO, integrado por los suscritos, quienes
según el orden con que nos enunciamos en el párrafo primero desempeñamos los
siguientes cargos : Presidente, Vicepresidente Ejecutivo, Vicepresidente Región
Primera, Vicepresidente Región Segunda, Vicepresidente Región Tercera,
Vicepresidente Región Cuarta, Vicepresidente Región Quinta, Secretario,
Tesorero, Primer Vocal, Segundo Vocal y cada uno de los nueve últimos el de
Vocal.
I.3. DOMICILIO DEL QUEJOSO Y DE QUIEN PROMUEVE EN SU
NOMBRE: Calle General San Martín número 227, Sector Juárez, Guadalajara,
Jalisco.
II.
NOMBRE
Y
DOMICILIO
DEL
TERCERO
PERJUDICADO:
Ignoramos exista.
III. AUTORIDADES RESPONSABLES:
III.1. EL HONORABLE CONGRESO DEL ESTADO DE JALISCO.
III.2. EL CIUDADANO GOBERNADOR DEL ESTADO DE JALISCO.
III.3. EL CIUDADANO SECRETARIO GENERAL DE GOBIERNO DEL
GOBIERNO DEL ESTADO DE JALISCO.
III.4. EL CIUDADANO DIRECTOR DEL PERIÓDICO OFICIAL “EL
ESTADO DE JALISCO”.
IV. ACTOS QUE SE RECLAMAN:
IV.1. Del Honorable CONGRESO DEL ESTADO DE JALISCO, la
emisión del Decreto Número 22135/LVIII/07, circunscrito a su CAPITULO II Del
impuesto sobre negocios jurídicos e instrumentos notariales, artículo 8º., fracción
IV, párrafo final que textualmente dice: “….., así como aquellos relativos a la
transmisión de propiedad inmobiliaria, por la protocolización de éstos, se pagarán,
por cada uno: $100.00.-……”.
IV.2.
Del
Ciudadano
GOBERNADOR
CONSTITUCIONAL
DEL
ESTADO DE JALISCO, la promulgación y orden de impresión, publicación y
divulgación del Decreto Número 22135/LVIII/07, circunscrito a su CAPITULO II Del
impuesto sobre negocios jurídicos e instrumentos notariales, artículo 8º., fracción
IV, párrafo final que textualmente dice: “….., así como aquellos relativos a la
transmisión de propiedad inmobiliaria, por la protocolización de éstos, se pagarán,
por cada uno: $100.00.-……”.
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IV.3. Del Ciudadano SECRETARIO GENERAL DE GOBIERNO DEL
GOBIERNO DEL ESTADO DE JALISCO, el refrendo y publicación del Decreto
Número
22135/LVIII/07, circunscritos a su CAPITULO II Del impuesto sobre
negocios jurídicos e instrumentos notariales, artículo 8º., fracción IV, párrafo final
que textualmente dice: “….., así como aquellos relativos a la transmisión de
propiedad inmobiliaria, por la protocolización de éstos, se pagarán, por cada uno:
$100.00.-……”.
IV.4. Del Ciudadano Director del Periódico Oficial El Estado de Jalisco,
la publicación en el periódico oficial El Estado de Jalisco, el 20 de diciembre del
2007, Número 6, Sección III, Tomo CCCLIX, del Decreto Número 22135/LVIII/07,
circunscrito a su CAPITULO II Del impuesto sobre negocios jurídicos e
instrumentos notariales, artículo 8º., fracción IV, párrafo final que textualmente
dice: “….., así como aquellos relativos a la transmisión de propiedad inmobiliaria,
por la protocolización de éstos, se pagarán, por cada uno: $100.00.-……”.
Se reclama asimismo cualquier acto o actos de aplicación al COLEGIO
DE NOTARIOS DEL ESTADO DE JALISCO, AL CONSEJO DE NOTARIOS DEL
COLEGIO DE NOTARIOS DEL ESTADO DE JALISCO y a los NOTARIOS DEL
ESTADO DE JALISCO, de la norma contenida en el propio Decreto Número
22135/LVIII/07, en su CAPITULO II Del impuesto sobre negocios jurídicos e
instrumentos notariales, artículo 8º., fracción IV, párrafo final que textualmente
dice: “….., así como aquellos relativos a la transmisión de propiedad inmobiliaria,
por la protocolización de éstos, se pagarán, por cada uno: $100.00.-…….”.
IV.5.- Bajo protesta de decir verdad, manifestamos los hechos que nos
constan y que constituyen antecedentes de los actos reclamados:
El jueves 20 de diciembre del 2007, se publicó en el periódico oficial El
Estado de Jalisco, el Decreto Número 22135/LVIII/07 del Honorable Congreso del
Estado de Jalisco, que contiene la “LEY DE INGRESOS DEL ESTADO DE
JALISCO”, para el año 2008, misma que entró en vigor el día 1º. de enero del año
2008.
FECHA EN QUE FUERON DEL CONOCIMIENTO DEL QUEJOSO
LOS ACTOS RECLAMADOS: El día 20 de diciembre del 2008, mediante la
publicación del referido Decreto Número 22135/LVIII/07 del Honorable Congreso
del Estado de Jalisco, en el Periódico Oficial El Estado de Jalisco.
VI. PRECEPTOS CONSTITUCIONALES QUE CONTIENEN LAS
GARANTÍAS VIOLADAS: Artículos 1o., párrafo primero, 5º., 14, 16, 31, fracción
IV, 115, fracción IV, inciso a) y 128 de la Constitución Política de los Estados
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Unidos Mexicanos.
VII. CONCEPTOS DE VIOLACION:
Haciendo nuestros los razonamientos de la Segunda Sala de la
Suprema Corte de Justicia de la Nación y por ser trascendente para los efectos de
este amparo, a manera de preámbulo, es pertinente transcribir de la sentencia
dictada por dicha Sala, que resolvió la contradicción de tesis número 24/2003-SS
que constituye por consiguiente jurisprudencia obligatoria para ese H. Juzgado de
Amparo, lo siguiente:
“……… Ahora bien, esta Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia
de la Nación, ……, estima pertinente y razonable, ampliar el concepto de
procedencia del juicio de amparo a favor de los Notarios Públicos respecto de los
criterios predominantes con anterioridad. Dicha ampliación se presenta bajo dos
aspectos; considerando al notario como persona física y considerándolo en
ejercicio de su función.
En cuanto al primer aspecto, se parte de que al ejercer esa facultad
originalmente estatal consistente en dar fe, el Notario actúa de manera similar a
un órgano, por lo que, debe distinguirse entre el titular (persona física) y el órgano
(Notario).
Sobre el particular, Gabino Fraga (Derecho Administrativo, Porrúa,
Sexta Edición, México, 1955) distingue:
“La amplitud de la función administrativa impone la necesidad de crear
diversas esferas de competencia que reciben la designación de órganos
administrativos. --- El Estado como persona moral requiere, por otra parte, la
existencia de personas físicas que manifiestan su voluntad, y esas personas
físicas
se
relacionan
directamente
con
los
órganos
administrativos,
constituyéndose titulares de ellos y asumiendo el ejercicio de las facultades que
se encuentran dentro de la esfera de competencia de cada uno de los órganos.—
Un examen cuidadoso demuestra que no es posible ni debido confundir el órgano
con su titular, porque siendo este último una persona física, tiene, junto con la
necesidad de satisfacer sus intereses particulares, una actividad que se realiza en
interés del estado y solamente desde este último punto de vista se le puede
considerar con la categoría de titular, como desempeñando las funciones que al
órgano corresponden. – Además, el órgano constituye una unidad abstracta de
carácter permanente, a pesar de los cambios que haya en los individuos que son
titulares de él. – Entre el estado y sus órganos no puede existir ninguna relación
de carácter jurídico, pues para ello sería necesario que los dos términos de la
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relación gozarán de una personalidad jurídica, lo cual no ocurre con los órganos
que no constituyen sino una parte de la personalidad jurídica del Estado, que no
son sino esferas de competencia cuyo conjunto forma la competencia misma del
Estado. ‘ Si se ha negado a los órganos una personalidad jurídica propia, y si no
son sino zonas de la persona del Estado, es natural que entre el Estado y cada
uno de sus órganos no pueda existir ninguna relación jurídica, porque no se
puede concebir relación alguna entre el todo y una de sus partes ‘ (Donati, Dir..
Amp., pág. 77).-- Sin embargo se admite que pueden existir relaciones jurídicas
de los órganos entre sí, y precisamente todo el régimen relativo a la organización
administrativa regula esa clase de relaciones. – Para poderlas explicar es
necesario pensar que las relaciones que los órganos de un todo guardan entre sí
pueden tener interés jurídico en cuanto se afecten derechos de personas extrañas
a la Administración. De tal manera que en este caso si surge una verdadera
relación jurídica, puesto que siempre hay, por una parte, el Estado actuando por
su órganos y, por la otra, los particulares que entran en relación con esos
órganos.—Así, un conflicto con motivo de la competencia de dos órganos, no
surge entre ellos en una forma abstracta, sino cuando hay otro interés en la
delimitación de competencia entre ellos.—Del mismo modo, las relaciones entre
los órganos en la forma que impone la jerarquía administrativa, cuya finalidad es
la de unificar la acción del Poder Administrativo, reviste también carácter jurídico,
porque los particulares que tratan con la Administración no deben de estar
sometidos a múltiples poderes autónomos, sino sólo a los que el régimen
constitucional establece y que son, como ya sabemos, organizados en una forma
unitaria.--- …. 150. Hemos dicho anteriormente que la administración pública,
considerada como uno de los aspectos de la personalidad del estado, requiere
personas físicas que formen y exterioricen la voluntad de éste.—También hemos
indicado que es necesario distinguir entre el órgano y su titular, pues mientras que
el primero representa una unidad abstracta, una esfera de competencia, el titular
representa una persona concreta que puede ir variando sin que se afecte la
continuidad del órgano y que tiene, además de la voluntad que, dentro de la
esfera de competencia del órgano que representa la del Estado, una voluntad
dirigida a la satisfacción de sus intereses personales”.
Aunque …….. el Notario Público …………….. no forma parte de la
estructura de la administración pública, le son aplicables a su condición, por
similitud, las características distintivas del órgano y titular, puesto que como
persona física desempeña una función pública; esto es, a semejanza de los
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titulares de los órganos estatales, el Notario tiene derechos personales que le
pueden ser afectados aún en ejercicio de sus funciones delegadas por el
Estado….,
Con base en las anteriores consideraciones cabe, por tanto, superar
dichos criterios estableciendo la regla general de que resulta procedente el juicio
de amparo promovido por un Notario Público cuando reclama actos autoritarios
que afecten sus garantías individuales.
Desde otro punto de vista, esto es, cuando los actos de autoridad lesionan
propiamente el ejercicio de la función pública que desempeña, el Notario Público
también tiene legitimación para promover el amparo.
En efecto, ya se dijo que el Notario Público desempeña una función
que también es pública y que aunque, la lleva a cabo de manera autónoma, no
actúa discrecionalmente, sino con estricto apego a un sistema normativo legal y
reglamentario que constituye, propiamente, su estatuto, y esto que obliga al
Notario Público, le sirve al mismo tiempo de protección y defensa jurídica frente a
los actos de autoridad que en su ordenación o ejecución violen o sobrepasen
esos mismos ordenamientos, con lo que, además, se resguarda la garantía de
trabajo y la legalidad de la función.
De ahí se infiere que si un acto de autoridad se expide al margen o con violación
de tal sistema jurídico que rige la actuación del Notario, éste tiene a su alcance el
juicio de amparo.-……………..
Así, conforme a lo explicado, debe prevalecer el criterio adoptado por
esta Segunda Sala, el que de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 195 de la
Ley de Amparo, debe regir con carácter jurisprudencial, en los siguientes
términos:
NOTARIOS
PUBLICOS
DEL
ESTADO
DE
JALISCO
(Y
LEGISLADORES AFINES). CASOS EN LOS QUE PUEDEN PROMOVER JUICIO
DE AMPARO. Conforme al artículo 1º. de la Ley del Notariado del Estado de
Jalisco, los Notarios son profesionales del derecho que desempeñan una función
pública, consistente en dar fe de actos, negocios o hechos jurídicos a los que
deban y quieran dar autenticidad. Por ello, dichas personas, si bien no son
funcionarios públicos en cuanto no forman parte de la estructura orgánica de la
administración pública, si ejercen una función pública, la que realizan bajo su
responsabilidad de manera autónoma, pero no discrecional, ya que están sujetos
a diversas normas jurídicas a las que deben circunscribir su actuar, mismas que
conforman su estatuto. Para determinar cuando pueden promover amparo, a
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semejanza del derecho administrativo, debe distinguirse entre el titular del órgano
persona física, y el órgano mismo. Así, los Notarios de esa entidad federativa,
además de poder promover juicio de amparo en su carácter de gobernados como
cualquier
individuo
contra
actos
autoritarios
que
afecten
constitucionales (persona, familia, patrimonio, libertad o
sus
ganarías
seguridad jurídica),
también tienen legitimación para promover en juicio de garantías en contra de
actos de autoridad que violen o sobrepasen lo establecido en ese sistema
normativo legal y reglamentario que rige su función, que al mismo tiempo que
obliga a los Notarios, les sirve de defensa y protección jurídica, en tanto resguarda
su garantía de trabajo y la legalidad de su actuación.-….”.
PRIMERO.
La Ley de Ingresos del Estado de Jalisco, para el año
2008, Decreto Número 22135/LVIII/07 del Honorable Congreso del Estado de
Jalisco, emitido por el Congreso del Estado de Jalisco y promulgado por el
Gobernador Constitucional del Estado de Jalisco, con la sanción del Secretario
General de Gobierno del propio Estado, en su CAPITULO II Del impuesto sobre
negocios jurídicos e instrumentos notariales, artículo 8º., fracción IV, párrafo final,
que se impugna a través de este Juicio de Amparo, dispone:
“CAPITULO II
Del impuesto sobre negocios jurídicos e instrumentos notariales
Artículo 8º. Este impuesto se causará y pagará sobre el valor
consignado
en
la
operación,
de
acuerdo
con
las
siguientes
tarifas:………………………..
IV. En los demás contratos, actos o instrumentos notariales de índole
no contractual o sin valor pecuniario, así como aquellos relativos a la transmisión
de propiedad inmobiliaria, por la protocolización de éstos, se pagarán, por cada
uno: $100.00.-……”.
El artículo y fracción antes transcritos son anticonstitucionales porque
contravienen y vulneran la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos
que, en su numeral 115, fracción IV, inciso a), clara, categórica y terminantemente
establece que es facultad exclusiva de los municipios recaudar los tributos que
provienen de la traslación de la propiedad raíz, es decir, de la propiedad
inmobiliaria.
Cuando se habla de exclusividad se implica que aún el Honorable
Congreso del Estado de Jalisco carece de facultades para imponer cargas
tributarias a ese objeto de imposición, o sea, a la transmisión de la propiedad
inmobiliaria, a favor de otra entidad pública que no sean los municipios, como
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ocurre en el caso en comento, en que tal tributo se establece a favor del Erario
Estatal y no del Erario Municipal, así sea, como se hace en la Ley que se
combate, con la expresión “por la protocolización de éstos”, es decir, de “….
contratos, actos o instrumentos notariales de índole no contractual o sin valor
pecuniario, relativos a la transmisión de propiedad inmobiliaria,……”, ya que
conforme al derecho positivo del Estado de Jalisco, el negocio jurídico
(comprendiendo en esta clasificación tanto al acto, como al convenio y al contrato)
traslativo de propiedad inmobiliaria, no se protocoliza, sino que, obligadamente se
formaliza en escritura pública o, por excepción, en escritura privada, debiendo en
su caso ésta, para poder registrarse en el Registro Público de la Propiedad,
contener la certificación notarial de certificación de autenticidad de firmas y de
ratificación de contenido.
Así lo establece el Código Civil del Estado de Jalisco, que dispone:
En su artículo 15:
“La determinación del derecho aplicable se hará conforme a las
siguientes reglas:…………………..
V. Los bienes inmuebles ubicados en el Estado de Jalisco ………, se
regirán por las disposiciones de este Código.-………..”.
En su artículo 1265:
“El contrato puede ser invalidado:……..
IV. Por defectos en la forma prevista por la Ley.”.
En su artículo 1307:
“Cuando la ley exija determinada forma de un contrato, mientras que éste
no revista la misma forma, no será válido, salvo disposición en contrario;.......”.
En su Capítulo VIII, De las ventas por autoridad, artículo 1439:
“Les serán aplicables de manera supletoria a las disposiciones de este
capítulo, las relativas a la compra-venta, considerándose éstas de manera análoga”.
En su artículo 1907:
“El contrato de compraventa no requiere de formalidad alguna especial,
sino cuando recae sobre inmueble”.
En su artículo 1908:
“Toda compraventa de inmuebles deberá constar en escritura pública,
salvo aquellas en que se otorguen por o con intervención de organismos públicos
destinados a la promoción de vivienda popular, o de regularización territorial, y así
se prevea en las leyes orgánicas de los mismos”.
En su TITULO TERCERO De la permuta, artículo 1913:
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“Con excepción de lo relativo al precio, son aplicables a este contrato las
reglas de la compraventa, en cuanto no se opongan a los artículos anteriores”.
En su artículo 1929:
“La donación de bienes raíces se hará en la misma forma que para su
venta exige la ley”.
En su artículo 1930:
“La aceptación de las donaciones se hará en la misma forma en que
éstas deban hacerse; pero no surtirá efecto si no se hiciere en vida del donante”.
En su artículo 2380:
“El contrato de renta vitalicia debe hacerse por escrito, y en escritura
pública, cuando los bienes cuya propiedad se transfiere deban enajenarse con esa
formalidad”.
En su artículo 2634:
“La transacción debe formalizarse:....................
I. Cuando se refiera a una controversia presente o para prevenir una
controversia futura y se trate de derechos personales o reales o ambos a la vez,
mediante ocurso presentado y ratificado ante la autoridad judicial
que sea
competente para conocer del negocio o en escritura pública ante notario”.
En su artículo 927:
“La escritura de partición debe contener:
I. El nombre y apellido de todos los herederos y legatarios;
I.
II. Los nombres, medidas y linderos de los predios adjudicados, con
expresión de la parte que cada heredero adjudicatario tenga obligación de
devolver si el precio de la cosa excede al de su porción, o de recibir si falta;
II. La garantía especial que para la devolución del exceso constituya el
heredero en el caso de la fracción que precede;
III. La enumeración de los muebles o cantidades repartidas;
IV. Noticia de la entrega de los títulos de las propiedades adjudicadas o
repartidas;
V. Expresión
de
las
cantidades
que
algún
heredero
quede
reconociendo a otro y de la garantía que haya constituido
VI. La firma de todos los interesados”.
En su artículo 932:
“La adjudicación de bienes hereditarios se otorgará con las formalidades
que por su cuantía la ley exige para su venta. El notario ante el que se otorgue la
escritura será designado por el albacea”.
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Por otra parte, protocolizar significa una actuación notarial consistente en
el asentamiento en el Libro del Protocolo del acta de protocolización, en que se
hace constar ésta, es decir, la agregación o incorporación del documento
protocolizado al Apéndice o Libro de Documentos, para darle certidumbre
respecto de su existencia o fecha, o bien para cumplir con el mandato expreso de
la Ley, verbigracia, lo ordenado por el artículo 89 de la Ley del Notariado del
Estado de Jalisco, que ordena que los notarios extiendan en su protocolo todos
los actos que autoricen, con excepción, entre otros, de las actas de certificación
de hechos, protesto de títulos de crédito, notificaciones, interpelaciones y las
demás actuaciones similares que se practiquen fuera de la oficina notarial, casos
éstos que hará constar en acta levantada fuera de protocolo y en pliegos sueltos,
que firmados por las personas que hayan intervenido o con la constancia de que
no pudieron o no quisieron firmar, deberá protocolizar dentro de los tres días
hábiles siguientes al de la actuación. Esos casos no implican transmisión de
propiedad inmobiliaria o formalización de ella.
SEGUNDO. Ahora bien, desde otro punto de vista, si lo que se
pretende gravar
por la norma legal que se combate es el uso de folios del
protocolo, de manera independiente a el acto que en ellos se haga constar; y, se
sostuviera que “protocolizar”, no es solo incorporar al protocolo documentos y
realizar el acta en que se haga constar esa circunstancia, sino que “protocolizar”
también es asentar en los folios del protocolo todas las escrituras y actas que se
otorguen ante la fe del Notario, caben las siguientes consideraciones:
I. Es erróneo el que se pretenda gravar el uso de folios de protocolo,
confundiendo esa actividad mecánica con la naturaleza jurídica del actuar notarial;
así mismo se confunde el concepto “asentar escrituras” con el de “protocolizar”
documentos, por que al efecto:
La definición de protocolo contenida en el numeral 61 de la Ley del
Notariado del Estado de Jalisco, es al tenor siguiente:
“Protocolo
es
el
conjunto
de
folios
ordenados
numérica
y
cronológicamente, en los que el notario, observando los requisitos establecidos en
la presente ley, asienta las escrituras y actas que se otorguen ante su fe. También
forman parte del protocolo los libros de documentos, los índices, las actas de
apertura y cierre de cada tomo, así como sus soportes informáticos.”
De lo anterior se deriva que el protocolo es en esencia el conjunto de
elementos materiales que conforman las herramientas de trabajo que el notario
tiene conforme a la ley, para el desempeño de su actividad delegada por el
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Estado a través del Titular del Poder Ejecutivo.
De esos elementos, en particular, destacan los folios ahí regulados, en
los que se asientan las escrituras y actas; por lo que se hace imprescindible
desentrañar el sentido de esa expresión “asentar”, que conforme a la Real
Academia de la Lengua Española, tiene 20 acepciones, para ser aplicada según
la óptica que corresponda, por lo que en un enfoque jurídico y de instrumentación
de actos de ese orden son aplicables los puntos 9, 10, 11 y 14, en que se define
el concepto “asentar” de la siguiente forma:
“asentar.
(De sentar).[…]
9. tr. Afirmar, dar por cierto un hecho.
10. tr. Ajustar o hacer un convenio o tratado.
11. tr. Anotar o poner por escrito algo, para que conste.
14. intr. sentar ( cuadrar, convenir)”.
De lo anterior se infiere que pasar a folios de protocolo escrituras o
actas implica la acción “asentar”, es decir, de poner por escrito lo necesario, para
hacer constar hechos, actos o negocios jurídicos, o sea, dar forma a la voluntad
de quien a su ruego se ejerce la función notarial, por que como se observa del
texto del artículo 83 de la Ley del Notariado del Estado de Jalisco, que define el
concepto de escritura pública, ésta“es el instrumento que el notario asienta en el
protocolo para hacer constar hechos, actos o negocios jurídicos que autoriza con
su firma y sello”
II. Siguiendo la localización de la acción de “instrumentar escrituras” o
pasarlas a folios para establecer su diferenciación con la acción de “protocolizar”,
es de observar que esa definición (del artículo 83) también alude al concepto
“asentar”, que a su vez es sinónimo de “extender”, que es también utilizado por la
ley invocada, para los mismos fines, como se observa de los artículos 89 y 99 del
mismo ordenamiento. El primero de ellos, en su párrafo inicial, dice: “Los notarios
deberán extender en su protocolo todos los actos que autoricen, con las
excepciones siguientes”; y, el segundo de ellos, en su parte inicial, dice: “Después
de extendido el instrumento, si las partes quieren hacer alguna adición o variación,
podrán hacerlo antes de que firme el notario […]”. Siguiendo el mismo lineamiento
debemos observar que el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española,
tiene 11 acepciones, para ser aplicada según la óptica que corresponda, por lo
que en un enfoque jurídico y de instrumentación de actos de ese orden son
aplicables los puntos 5, y 8, en que se define el concepto “extender” de la
11
siguiente forma:
“extender.
(Del lat. extendĕre).[…]
5. tr. Poner por escrito y en la forma acostumbrada una escritura, un
auto, un despacho, etc.
8. prnl. Hacer por escrito o de palabra la narración o explicación de
algo, dilatada y copiosamente”.
De lo anterior se arriba a la conclusión de que, instrumentar escrituras o
actas en folios del protocolo es la acción de “asentar” o “extender” en los folios, es
decir de plasmar en ellos, por escrito en uso del idioma español (ver artículo 84 de
la Ley), el conjunto de ideas y reflexiones que den forma a la interpretación de la
voluntad exteriorizada por el o los usuarios del servicio de la fe pública.
Segundo. Por lo que refiere al concepto “Protocolizar”, conforme al
diccionario de la Real Academia de la Lengua Española se define de la siguiente
forma:
“protocolizar.
1. tr. Incorporar al protocolo una escritura matriz u otro documento que
requiera esta formalidad”.
Por demás, es relevante señalar que esa actividad no se debe de
confundir con la de instrumentar escrituras o con el uso de folios de protocolo, por
que se deja en el olvido esa misma definición, que hace ineludible desentrañar el
sentido y alcance del concepto “incorporar” en este caso al protocolo que ya
existe, y siguiendo la misma tónica debemos observar que el diccionario de la
Real Academia de la Lengua Española, tiene 4 acepciones, para ser aplicada
según la óptica que corresponda, por lo que en un enfoque jurídico y de
instrumentación de actos de ese orden son aplicables los puntos 1 y 3 que definen
el concepto “incorporar” de la siguiente forma:
“incorporar.
(Del lat. incorporāre).
1. tr. Agregar, unir algo a otra cosa para que haga un todo con ella.[…]
3. prnl. Agregarse a otras personas para formar un cuerpo”.
De lo anterior se infiere que la acción de “protocolizar”, es “incorporar”,
que a su vez es agregar o unir al protocolo (que ya existe y se conforma de con lo
que establece el numeral 61 de la Ley en comento) documentos, y por separado
realizar el acta en que se haga constar esa circunstancia, para dar certidumbre
respecto de su existencia, fecha, autenticidad, o para elevar a la categoría o forma
12
que la ley sustantiva regule un acto jurídico de que se trate; y, esa actividad no
debe de ser confundida con la acción de “asentar” o “extender” actas o escrituras
en los folios del protocolo, por que esa actividad ha quedado definida en líneas
anteriores.
III. Son múltiples los casos en que la Ley del Notariado del Estado de
Jalisco de forma contundente implica o infiere en su texto la diferencia entre
asentar o extender una escritura (o uso de los folios del protocolo) y el de realizar
una protocolización (es decir el de incorporar o unir al protocolo documentos), por
simples ejemplos se señalan los siguientes:
III.1. Artículo 39 fracción V, que hace una diferenciación entre la
autorización de actos jurídicos traslativos de la propiedad y la acción de
protocolizar el certificado de existencia o inexistencia de gravámenes, que en lo
conducente dice:
“Artículo 39. Se prohíbe al notario: […] V. Autorizar actos jurídicos en
que se enajenan o se constituyan gravámenes sobre bienes inmuebles, sin
insertar y protocolizar el certificado a que se refiere el artículo 87 de esta ley y con
las salvedades que en el mismo se establecen, o autorizar actos jurídicos en
contravención a lo que establecen los artículo 84 párrafo IV y 87 de esta ley; […]”.
III.2. El artículo 42, que en su párrafo segundo que alude a “los
instrumentos públicos asentados en el protocolo y sus documentos”, derivando de
ello que los instrumentos son una cosa y los documentos protocolizados son otra.
III.3. El numeral 67 fracción II, de la ley invocada, que de forma clara
se observa que entiende el concepto “instrumento y escritura” como sinónimos y
que ambos son algo distinto a al concepto “protocolización” de documentos, por
que en lo conducente dice:
“Artículo 67. Todo instrumento se iniciará en el folio nuevo y
consecutivo en su orden que le corresponda, y en ningún caso se iniciará en el
anverso del inmediato anterior.
Los folios se utilizarán en forma progresiva por ambos lados.
Toda escritura será numerada progresivamente, iniciando su impresión
con el número que le corresponda, abajo del membrete del folio.
En todo instrumento el notario deberá asentar al calce, o en hoja anexa
al libro de documentos generales, las siguientes notas:
I. Las relativas a los avisos dados y al pago de créditos fiscales, con la
expresión de la fecha de su presentación, el monto de los impuestos cubiertos y la
fecha en que se asentó la nota;
13
II. De las constancias de protocolización de documentos relacionadas
con la escritura, si no se hubiese dejado constancia de ello en el texto de la
misma; […]”
III.4. El artículo 89 que alude a que el extender en el protocolo todos los
actos que autoricen, es deber de los notarios, con las salvedades que sus
fracciones mencionan, pero en particular la fracción IV en sus dos párrafos,
patentiza que existe una diferencia entre lo que es la escritura y lo que significa
protocolizar, en cuanto regula en lo conducente como sigue:
“Artículo 89. Los notarios deberán extender en su protocolo todos los
actos que autoricen, con las excepciones siguientes:
I.- Los testamentos cerrados. […]
II. La certificación de autenticidad de firmas […]
III. La certificación de documentos, […]
IV. Las actas de certificación de hechos, protesto de títulos de crédito,
notificaciones, interpelaciones y las demás actuaciones similares que se
practiquen fuera de la oficina notarial, el notario las hará constar en acta levantada
fuera de protocolo y en pliegos sueltos, expresando lugar, hora, día, mes y año en
que se realice la actuación notarial, debiendo ser firmada por las personas que
hayan intervenido, y si éstas no quieren o pueden hacerlo, así lo hará constar, sin
que ello afecte la validez de la actuación.
La protocolización del acta referida deberá efectuarse dentro de los tres
días hábiles siguientes al de la actuación, expresando en la escritura la naturaleza
del acto, las personas que intervinieron y las demás circunstancias que lo
identifiquen.”
III.5. En el Capítulo IV del Titulo Segundo de la citada ley, relativo a los
avisos y duplicados, marca una patente diferencia entre lo que es un instrumento
público y lo que es una protocolización en sus artículos 102 y 103; por el primero
de esos numerales refiere a los instrumentos públicos en general y el segundo
alude de forma especifica a las protocolizaciones, dichos dispositivos en su texto
dicen:
“Artículo 102. De todo instrumento público se formará un duplicado por
separado que será firmado por los comparecientes y autorizado por el notario, el
cual será un ejemplar idéntico al instrumento público de que se trate, en donde
invariablemente deberá aparecer el número de folio a fin de que pueda ser
identificado, mismo que se remitirá al Archivo de Instrumentos Públicos.
Artículo 103. Tratándose de protocolizaciones, junto con el duplicado
14
del acto, se anexará copia certificada de los documentos protocolizados que
hubiesen ingresado al Libro de Documentos y que no se hayan insertado en el
instrumento”.
III.6. Así mismo de forma contundente, el artículo 107 de ese
ordenamiento establece de forma clara que la escritura (que se pasa a folios) es
algo distinto que la protocolización (que es incorporar documentos al protocolo),
por que en su texto dice:
“Artículo 107. El notario deberá dar aviso al director del archivo de
instrumentos públicos, tanto de la actuación notarial fuera de protocolo, como de
la protocolización respectiva, en la misma forma en que se prevé para las
escrituras.”
III.7. El artículo 128 párrafo cuarto de la ley invocada, relativa a la
expedición de testimonios, establece también una distinción clara, entere los
instrumentos en general y las protocolizaciones, en cuanto señala en lo
conducente que:
“Artículo 128. El testimonio es el documento que contiene la
trascripción fiel y literal del instrumento asentado en el protocolo, de las firmas, del
sello estampado y de las notas que obren en el mismo.
Constituye además el único instrumento legítimo que acredita el
cumplimiento de la totalidad de los requisitos para que un acto pasado ante
notario pueda entrar a la circulación jurídica.
Cada una de las hojas que lo integren deberá llevar al margen superior
derecho preimpreso, realzado o estampado el sello de autorizar y además
rubricarse. Para la impresión del testimonio deberá aplicarse en lo conducente lo
previsto en el artículo 64 de esta ley.
Tratándose de protocolizaciones, en los testimonios que se expidan
deberá transcribirse, en su caso, el acta y el documento protocolizado.[…]”
III.8. El artículo 136 de la ley en comento establece que:
“Artículo 136. Los honorarios previstos en el arancel comprenden los
gastos incurridos con motivo de la organización y funcionamiento de la prestación
del servicio.
No se deberá cobrar cantidad alguna adicional a lo establecido en el
arancel. Lo anterior sin perjuicio del cobro de los créditos fiscales que graven los
actos jurídicos autorizados, el costo de documentos, constancias, certificaciones,
publicaciones, avalúos, derechos registrales, permisos recabados por el notario
por cuenta y orden del solicitante y que sean indispensables para el otorgamiento
15
del instrumento, lo anterior sin perjuicio del pago de las obligaciones fiscales que
del acto se desprendan.”
De ese dispositivo se desprende que solo los actos jurídicos
autorizados (contenido) son materia de créditos fiscales y en ningún apartado o
Ley otra alguna se especifica que el uso de los folios de protocolo (continente)
sea objeto de tributación, contimás que la autorización del Libro por la autoridad
administrativa correspondiente (Director del Archivo de Instrumentos Públicos)
genera un derecho, siempre ya cubierto al usarse el folio que lo integra.
La Ley de Hacienda del Estado de Jalisco, en su artículo 13, fracción II,
al disponer que es objeto del Impuesto sobre negocios jurídicos e instrumentos
notariales “La protocolización de documentos ante notario público”, es lógico y
obvio que emplea el término protocolización en su acepción de “incorporar”, es
decir, de agregar o unir al protocolo (que ya existe y se conforma con lo que
establece el numeral 61 de la Ley del Notariado del Estado de Jalisco)
documentos, y por separado realizar el acta en que se haga constar esa
circunstancia, para dar certidumbre respecto de su existencia, fecha, autenticidad,
o para elevar a la categoría o forma que la ley sustantiva regule un acto jurídico de
que se trate, o sea, que acertadamente no grava ningún negocio jurídico traslativo
de propiedad inmobiliaria formalizado ante Notario, o si se quiere, ningún contrato
o acto o instrumento asentado o extendido en el Protocolo del Notario en que se
formalice transmisión de propiedad inmobiliaria.
Entonces, si con la fracción IV del artículo 8º. de la Ley de Ingresos del
Estado de Jalisco, se pretende gravar los contratos, actos o instrumentos
notariales de índole no contractual o sin valor pecuniario relativos a la transmisión
de propiedad inmobiliaria, por su protocolización, bien, se está, como se afirma
en el primer concepto de violación, ante su anticonstitucionalidad, al no
incorporarse (protocolizarse), sino formalizarse, el acto, contrato o instrumento
traslativo de propiedad inmobiliaria en el Estado de Jalisco, o bien, ante su
ilegalidad, por no encontrarse establecido el supuesto objeto del impuesto a que
se refiere la Ley de Ingresos que se impugna, en la Ley de Hacienda del Estado
de Jalisco, o sea, en una Ley tanto en sentido formal como en sentido material,
como lo exigen las normas tributarias; y, pretender establecerse en la Ley de
Ingresos del Estado de Jalisco, que tiene solo el carácter de Ley formal (ya que es
de consabido derecho que las leyes de ingresos no son más que simples
catálogos de cuentas) y, consecuentemente, al no estar establecido en ley formal
y material el objeto del impuesto, éste no existe.
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TERCERO. La transmisión de la propiedad inmobiliaria, como objeto de
imposición, tiene por otra parte, una contemplación especifica, tanto en el artículo
115 Constitucional, como en la Ley de Hacienda Municipal y en las leyes de
ingresos de los municipios de toda la República; y, en el caso del Estado de
Jalisco, además de en la Constitución General de la República, Articulo 115, se
contempla en la Ley de Hacienda Municipal del Estado de Jalisco, que sobre este
particular, en su artículo 112, establece que es objeto del Impuesto Sobre
Transmisiones Patrimoniales, el traslado del dominio, de la propiedad o de los
derechos de copropiedad sobre bienes inmuebles, por cualquier hecho, acto o
contrato; y que se entiende que existe traslado de dominio o de derechos de
propiedad o de copropiedad de bienes inmuebles, todo acto por el que se
transmita la propiedad, incluyendo la donación, la que ocurra por causa de muerte
y la aportación a toda clase de asociaciones o sociedades; así como en la Ley de
Ingresos de los diversos Municipios del Estado, en las que se fija la tasa
impositiva; por lo que, al establecer la Ley de Ingresos del Estado de Jalisco en su
artículo 8º., fracción IV, un tributo a favor del Erario Estatal por la transmisión de la
propiedad inmobiliaria, se está ante el caso de una doble tributación; y, también
por ello deviene a ser anticonstitucional, porque contraviene y vulnera la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos que, en su numeral 31,
fracción IV, dispone que la obligación de contribuir para los gastos públicos debe
ser de manera proporcional y equitativa; máxime que es de razonar también que,
el texto del párrafo último del artículo 13 de la Ley de Hacienda del Estado de
Jalisco, que establece: “Este impuesto se causará, siempre y cuando el objeto no
esté gravado por otro impuesto previsto en esta ley”, debe ser analizado de forma
sistemática y no de forma gramatical, por que la Ley en el Estado de Jalisco
significa la legislación en conjunto, por que toda ella deriva o tiene como fuente el
H. Congreso del Estado de Jalisco, y tanto la Ley de Hacienda del Estado de
Jalisco, como la Ley de Hacienda Municipal del Estado de Jalisco, son
ordenamientos que emanan de dicho Cuerpo Colegiado y en este sistema jurídico
que prevalece, nada puede considerarse aislado y todo forma parte de un
conjunto normativo, por que al final “sistema”, es un todo unitario compuesto de
dos o mas subsistemas y el sistema jurídico es la totalidad normativa y cada
ordenamiento es en esa óptica un subsistema del conjunto total que le integra y
pretender imponer otra carga tributaria a un mismo objeto implica una doble
tributación, lo que es antijurídico e injusto; y, contimás que la propia Ley de
Ingresos del Estado de Jalisco para el año 2008, en su artículo 21, fracción VI,
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establece: “Por los servicios prestados por la Secretaría General de Gobierno que
a continuación se indican, se causarán los derechos de acuerdo a la siguiente
tarifa:………VI. Por la autorización de libros de protocolo ordinario o abierto
especial y de registro de certificaciones, por cada uno $285.00.-…”.
CUARTO. Por último, es trascendente hacer notar que, además de la
falta de exposición de la reforma al artículo 8º., fracción IV, que constituye la
norma reclamada, ésta tampoco fue objeto de discusión alguna, ni al presentarse
la minuta de dictamen en primera lectura, ni en segunda lectura.
Por consiguiente, la norma impugnada carece de motivación y
fundamentación y, para que ello se corrobore basta, por una parte, la simple
lectura tanto del Dictamen concerniente al Decreto Número 22135/LVIII/07,
circunscrito a su artículo 8º., fracción IV, párrafo final que textualmente dice: “…..,
así como aquellos relativos a la transmisión de propiedad inmobiliaria, por la
protocolización de éstos, se pagarán, por cada uno: $100.00.-……”.; como de las
actas de las respectivas sesiones de la Legislatura en que se presentó la
correspondiente minuta para su primera lectura y para su segunda lectura; y, por
otra parte, el considerar:
A. Que la garantía de legalidad consagrada en el artículo 16 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, alcanza en su
obligatoriedad a todas las autoridades del país, incluyendo al Poder Legislativo.
B. Que en virtud de lo preceptuado por el artículo 128 de la Carta
Magna, todos los servidores públicos están obligados a respetarla.
C. Que la voluntad popular manifestada en la Constitución General de
la República les otorgó a los Estados la soberanía en todo lo concerniente a su
régimen interior, pero supeditados a los lineamientos de la Ley Fundamental, tal y
como quedó señalado en su artículo 40.
D. Que también se precisó que los poderes de los Estados se
organizarán conforme a la constitución de cada uno de ellos, con sujeción a los
lineamientos que prevé el artículo 116 de nuestra Carta Magna.
E. Que en cumplimiento a lo ordenado por el artículo 116 de la
Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, la Constitución local
establece la organización política y jurídica, y al efecto prevé que el Poder
Legislativo expedirá su Ley Orgánica, según lo dispone el artículo 35, fracción
XXXI.
F. Que es obligación de los diputados al Congreso del Estado observar
la Ley Orgánica del Poder Legislativo, toda vez que en su calidad de servidores
18
públicos protestaron cumplir todas las leyes emanadas de la Constitución General
de la República y de la propia Constitución de Jalisco, de conformidad a lo
dispuesto en el primer párrafo del artículo 108 de esta última.
G. Que conforme a la Ley Orgánica del Poder legislativo del Estado de
Jalisco, que establece las normas aplicables al proceso legislativo para la
formación de leyes, los dictámenes que elaboran las comisiones legislativas
encargadas del estudio de las iniciativas turnadas, constituyen un material
indispensable dentro del proceso legislativo de formación de leyes. Su contenido
comprende una valoración integral de la iniciativa en cuestión, ya sea proponiendo
su aprobación o rechazo. En cualquier caso, es consubstancial al mismo dictamen
una exposición clara y precisa del negocio de que se trate y su discusión por la
Asamblea, toda vez que de lo uno y de lo otro se vale la Asamblea para confirmar,
con su aprobación, el sentido del dictamen, o no. La exposición incorporada al
dictamen debe ser cuando menos jurídica, es decir, debe integrarse, entre otros
elementos, con los razonamientos jurídicos que llevan a la Comisión de estudio a
concluir en una propuesta positiva o negativa, con relación al sentido de la
iniciativa.
Una exposición que dé amplio soporte a una modificación legal debe
abarcar una explicación de los fenómenos sociales que se pretenden afectar, una
proyección de los efectos de la norma propuesta y, por supuesto, la justificación
jurídica. Es en virtud a la justificación jurídica por lo que el legislador encarnado en
las comisiones de estudio establece el valor jurídico que se pretende tutelar con la
norma propuesta, se revisa la armonía de la norma con el marco jurídico integral;
y finalmente se esclarecen situaciones que pudieren dar lugar a problemas de
interpretación al momento de su aplicación.
Por ello, la Ley Orgánica del Poder legislativo del Estado de Jalisco
estableció en su artículo 94 que:
“ .... Los dictámenes deberán contener una exposición clara y precisa
del negocio a que se refieren y concluir sometiendo a la consideración del
Congreso, el proyecto de ley, decreto o acuerdo económico, según corresponda
...”.
En el caso que nos ocupa, la única acepción jurídica del adjetivo
“preciso”, es la que se liga a vocablos tales como “necesario” e “imprescindible”.
Es decir, la ley conmina a las comisiones de estudio a elaborar dictámenes que
contengan una exposición clara y con todos los elementos necesarios o
imprescindibles para la comprensión del negocio de que se trate; y, si dicho
19
asunto se trata de la creación, derogación o modificación de una norma, lo mínimo
que debe contener dicho dictamen es la justificación jurídica de la propuesta; y,
esto es así, en virtud de que de las lecturas del dictamen es como la Asamblea
toma conocimiento del negocio, y de esta manera estará en condiciones de emitir,
cada diputado, un voto, cuando menos informado de los alcances de su acción
legislativa.
H. Que en la especie, el Dictamen del Decreto Número 22135/LVIII/07,
circunscrito a su artículo 8º., fracción IV, párrafo final que textualmente dice: “…..,
así como aquellos relativos a la transmisión de propiedad inmobiliaria, por la
protocolización de éstos, se pagarán, por cada uno: $100.00.-……”. viola el
artículo 94 de la Ley Orgánica del Poder legislativo del Estado de Jalisco, toda vez
que respecto de todas y cada una de las normas contenidas en los preceptos
legales del propio Decreto citados anteriormente, no expresa con claridad y
precisión el sentido y ni tan siquiera el porque de su propuesta, misma que, por
otra parte y a mayor abundamiento, nunca fue discutida por la Legislatura, ni en el
seno de la Comisión, ni en el seno de la Asamblea.
I. Que si la exposición que pide la ley se incorpore a los dictámenes
que emiten las Comisiones Legislativas y su discusión en el seno de éstas, tiene
como objeto fundar y motivar la propuesta, luego la Comisión de Estudios
Legislativos, Puntos Constitucionales y Reglamentos, no fundó, ni motivó, el
dictamen que dió origen a las normas que se impugnan; y, éstas por ello y por su
falta de discusión en la Asamblea, carecen de toda fundamentación y motivación
jurídicas.
J. Que por lo anterior, al infringirse lo dispuesto por el artículo 94 de la
Ley Orgánica del Poder Legislativo del Estado de Jalisco, así como lo
preceptuado en los artículos 35 fracción XXXI y el primer párrafo del artículo 108
de la Constitución Local, al momento en que se aprobaron las normas cuya
invalidez por inconstitucionalidad e ilegalidad se reclama, es incuestionable que se
viola lo ordenado por los artículos 16, 40, 116 y 128 de la Constitución Política de
los estados Unidos Mexicanos, lo que trae como consecuencia que sea
procedente declarar la invalidez, anticonstitucionalidad e ilegalidad de las normas
impugnadas.
Resulta procedente el concepto de invalidez invocado, en virtud de que
se alega contravención al artículo 16 de la Constitución Federal, en relación con el
artículo 94 de la Ley Orgánica del Poder legislativo del Estado de Jalisco y los
numerales 35 fracción XXXI y el primer párrafo del artículo 108 de la Constitución
20
Local, disposiciones vinculadas de
modo fundamental con las normas
reclamadas, que, al ser fundadas, invalidan las normas impugnadas del Decreto
Número 22135/LVIII/07, circunscrito a su artículo 8º., fracción IV, párrafo final que
textualmente dice: “….., así como aquellos relativos a la transmisión de propiedad
inmobiliaria, por la protocolización de éstos, se pagarán, por cada uno: $100.00.……”.
Así pues, por lo expuesto en el preámbulo e individual y conjuntamente
en los cuatro conceptos de violación precedentes, se concluye que la autoridad
responsable al pretender con el acto reclamado imponer un gravamen a un objeto
que se grava de forma exclusiva por otra entidad jurídica (el municipio), o
establecer una carga tributaria a un objeto no contemplado por el orden jurídico (el
uso de folios de protocolo), implica violentar no sólo los derechos mas esenciales
del ciudadano, sino que tal acto de autoridad se expide al margen o con violación
del sistema jurídico que rige la actuación del Notario, lesionando propiamente el
ejercicio de la función pública que desempeña, por la lesión que, a su vez, se
infiere al sistema normativo legal y reglamentario que constituye, propiamente, el
estatuto del Notario Público, que le sirve al mismo tiempo de protección y defensa
jurídica frente a los actos de autoridad reclamados que en su ordenación y/o
ejecución en conjunto violan y sobrepasan esos mismos ordenamientos, con lo
que, además, se violenta la garantía de trabajo y la legalidad de la función del
Notario Público; por lo que éste y el quejoso, por sí y como órgano de
representación y defensa de los legítimos intereses de los Notarios del Estado de
Jalisco, tienen a su alcance el juicio de amparo.
Cabe traer a colación, tan sólo a guisa de ejemplo, que respecto del
impuesto sobre negocios jurídicos e instrumentos notariales, la Ley de Hacienda
Municipal, en su artículo 14, párrafo segundo, dispone que los fedatarios públicos,
registradores y las autoridades competentes no registrarán o darán tramite a actos
o contratos en que intervengan o documentos que se les presenten, hasta que
sea pagado el impuesto que se cause; y que la Ley del Notariado del Estado de
Jalisco, por su parte, en su artículo 128, párrafo séptimo, ordena que no podrá
expedirse el testimonio sin que se hayan pagado las prestaciones fiscales que se
hubiesen causado, las que se enterarán a través del propio notario.
Por todo lo expuesto, resultan en la especie violados por las
responsables los artículos 1o., párrafo primero, 5º., 14, 16, 31, fracción IV, 115,
fracción IV, inciso a) y 128 de la Constitución Política de los Estados Unidos
Mexicanos, así como los demás preceptos legales y principios de derecho citados
21
en este ocurso ; y, en tal tesitura, se impone que ese H. Juez de Amparo declare
fundados y operantes, los conceptos de violación antes vertidos y conceda al
quejoso la protección y amparo de la Justicia de la Unión en contra de los actos
reclamados de las Autoridades señaladas como responsables.
VIII. SUSPENSIÓN DEL ACTO RECLAMADO: Con fundamento en los
artículos 122 y 124 de la Ley de Amparo y por tratarse de una Ley autoaplicativa
que con su sola aprobación, emisión, promulgación y publicación ocasiona la
violación no sólo los derechos mas esenciales del ciudadano, sino que tal acto de
autoridad se expide al margen o con violación del sistema jurídico que rige la
actuación del Notario, lesionando propiamente el ejercicio de la función pública
que desempeña, por la lesión que, a su vez, se infiere al sistema normativo legal y
reglamentario que constituye, propiamente, el estatuto del Notario Público, que le
sirve al mismo tiempo de protección y defensa jurídica frente a los actos de
autoridad reclamados que en su ordenación y/o ejecución en conjunto violan y
sobrepasan esos mismos ordenamientos, con lo que, además, se violenta la
garantía de trabajo y la legalidad de la función del Notario Público, solicitamos
desde luego, se conceda la suspensión provisional y en su caso la definitiva de los
actos reclamados en cuanto a la aplicación o ejecución de las normas que
impugnamos, ya que con tal medida no se sigue perjuicio al interés social, ni se
contravienen disposiciones de orden
público; y si, en cambio, los daños y
perjuicios que se causarían con la ejecución de los actos reclamados, son de
difícil reparación, sin que se esté en el caso de otorgar garantía por no existir
tercer perjudicado.
Esta petición encuentra soporte en la Tesis siguiente :
“Quinta Epoca.
Instancia : Pleno
Fuente : Apéndice de 1995
Tomo : Tomo III, Parte SCJN
Tesis : 601
Página : 436
LEYES, SUSPENSIÓN CONTRA LAS, PROCEDE EN CASOS QUE AFECTE
INDIRECTAMENTE AL ORDEN PÚBLICO. El objeto de las leyes es mantener la
coexistencia de los derechos de los particulares entre sí y en sus relaciones con el
Poder Público y en tal concepto, el cumplimiento de las leyes interesa al orden
social. No todas afectan directamente al orden público, y cuando solo de manera
indirecta lo afectan, los efectos de las leyes pueden suspenderse sin perjuicio
22
para la sociedad o el Estado.
Quinta Epoca :
Incidente en revisión 291/18. Gavito Vda. de Amaviscar Encarnación.
18 de abril de 1918. Mayoría de nueve votos.
Incidente en revisión 296/18. Julio Ferrer S en C. 18 de abril de
1918. Mayoría de nueve votos.
Incidente en revisión 381/18. Duarte Enrique. 18 de abril de 1918.
Mayoría de nueve votos.
Amparo en revisión 644/18. Díaz Rubín Angel, hijo de. 18 de abril de
1918. Mayoría de nueve votos.
Tomo II, pág. 1192 Valentín Alonso y Cía. 18 de abril de 1918.
Mayoría de nueve votos.
NOTA :
En los Apéndices al Semanario Judicial de la Federación
correspondientes a los Tomos de Quinta Epoca, la tesis aparece publicada con el
rubro de : “LEYES, SUSPENSIÓN CONTRA LAS”.
Por lo expuesto y con fundamento en lo dispuesto por los artículos 1o.
4o., 5o. 13, 14, 16, 22, 103 y 107 de la Constitución Política de los Estados
Unidos Mexicanos; y 1o. fracción I, 2o., 3o., 4o., 22, fracción I, 114, fracción I,
116, 122 y 124 y demás relativos de la Ley de Amparo, a Usted C. Juez,
atentamente,
PEDIMOS:
PRIMERO. Tenernos por presentados en los términos de este escrito
reconociéndonos el carácter de Consejeros Propietarios integrantes del Consejo
de Notarios del Colegio de Notarios del Estado de Jalisco, y a éste, por mandato
de la Ley, el de apoderado general judicial, con toda clase de facultades
generales, incluyendo las especiales que requieran mención, poder o cláusula
especial, conforme a la Ley, del Colegio de Notarios del Estado de Jalisco.
SEGUNDO. Se tenga al COLEGIO DE NOTARIOS DEL ESTADO DE
JALISCO, promoviendo, por sí y como órgano de representación y defensa de los
legítimos intereses de los Notarios del Estado de Jalisco, el amparo y protección
de la Justicia de la Unión en contra de los actos reclamados de las autoridades
señaladas como responsables; y, por autorizados en los términos del Artículo 27
de la Ley de Amparo, para oír notificaciones y como domicilio para recibir éstas, a
los profesionistas y al lugar que se precisan en el párrafo primero de este escrito.
TERCERO. Se admita la presente demanda de amparo en contra de
23
los actos reclamados, de las autoridades señaladas como Responsables.
CUARTO. Desde luego se conceda al quejoso la suspensión
provisional y, en su oportunidad, la definitiva, de los actos reclamados de las
autoridades señaladas como responsables; previa tramitación del Incidente
correspondiente, para cuyo efecto acompañamos las copias simples de Ley.
QUINTO. Seguido que sea el juicio por todos sus trámites, se dicte
sentencia declarando que la Justicia de la Unión ampara y protege al quejoso
contra los actos reclamados de las autoridades señaladas como responsables.
Guadalajara, Jalisco, a 19 diecinueve de enero del año 2008 dos mil
ocho.
24
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C. JUEZ DE DISTRITO EN TURNO. - Colegio de Notarios de Jalisco