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Constitución de Apatzingán de 1814
(22 de octubre de 1814)
DECRETO CONSTITUCIONAL PARA LA LIBERTAD DE LA AMÉRICA
MEXICANA, SANCIONADO EN APATZINGÁN A 22 DE OCTUBRE DE 1814
El Supremo Congreso Mexicano deseoso de llenar las heroicas miras de la
Nación, elevadas nada menos que al sublime objeto de sustraerse para
siempre de la dominación extranjera, y substituir al despotismo de la
monarquía de España un sistema de administración que reintegrando a la
Nación misma en el goce de sus augustos imprescriptibles derechos, la
conduzca a la gloria de la independencia, y afiance sólidamente la
prosperidad de los ciudadanos, decreta la siguiente forma de gobierno,
sancionando ante todas cosas los principios tan sencillos como luminosos
en que pueden solamente cimentarse una constitución justa y saludable.
I. Principios o elementos constitucionales
Capítulo I. De la religión
Artículo 1°.- La religión católica apostólica romana es la única que se debe
profesar en el Estado.
Reglamento provisional político del Imperio Mexicano de 1822
(18 de diciembre de 1822)
(Día 10 de enero)
Leída y aprobada la acta del día anterior, se dio cuenta con dos oficios de los
secretarios del despacho de hacienda y guerra, escusados de asistir a la
discusión del proyecto del reglamento político por indisposición de salud;
con cuyo motivo se suscitó la duda de si debía esperárseles, y se resolvió
por la negativa.
El Sr. López Plata hizo la siguiente proposición:
«Que ínterin dura la discusión del reglamento provisional, no tengan los
señores diputados derecho para pedir que se pregunte si la materia está
suficientemente discutida, sino que puedan libremente discurrir cuantos
quieran tomar la palabra, para que cada Artículo se analice y liquide muy
perfectamente».
No se admitió.
La comisión especial encargada de la formación del reglamento provisional,
de Gobierno de Imperio a que se contraen los oficios del Ministerio de
Relaciones de 25 del próximo pasado noviembre y 3 del corriente, ha
extendido y presenta a la deliberación de la Junta Nacional el siguiente:
Proyecto de Reglamento provisional político del Imperio Mexicano
Porque la Constitución española es un código peculiar de la nación de que
nos hemos emancipado; porque aun respecto de ella ha sido el origen y
fomento de las horribles turbulencias y agitaciones políticas en que de
presente se halla envuelta; porque la experiencia ha demostrado que sus
disposiciones en general son inadaptables a nuestros intereses y
costumbres, y especialmente, a nuestras circunstancias; y porque con tan
sólidos fundamentos, el Emperador ha manifestado la urgentísima
necesidad que tenemos de un reglamento propio para la administración,
buen orden y seguridad interna y externa del Estado, mientras que se forma
y sanciona la constitución política que ha de ser la base fundamental de
nuestra felicidad y la suma de nuestros derechos sociales. La Junta nacional
instituyente acuerda sustituir a la expresada Constitución española el
reglamento político que sigue:
Sección primera. Disposiciones generales
Capítulo único
Artículo 1.- Desde la fecha en que se publique el presente reglamento, queda
abolida la Constitución española en toda la extensión del imperio.
Artículo 2.- Quedan, sin embargo, en su fuerza y vigor las leyes, órdenes y
decretos promulgados anteriormente en el territorio del Imperio hasta el 24
de febrero de 1821,en cuanto no pugnen con el presente reglamento, y con
las leyes, órdenes y decretos expedidos, o que se expidieren en
consecuencia de nuestra independencia.
Y porque entre las leyes dictadas por las partes españolas hay muchas tan
inadaptables como la Constitución, que aquí sería embarazoso expresar, se
nombrará una comisión de dentro y fuera de la Junta que las redacte, y
haciendo sobre ellas las observaciones que le ocurran, las presente a la
misma Junta o al futuro Congreso, para que se desechen las que se tengan
por inoportunas.
Artículo 3.- La nación mexicana, y todos los individuos que la forman y
formarán en lo sucesivo, profesan la religión católica, apostólica, romana
con exclusión de toda otra. El gobierno como protector de la misma religión
la sostendrá contra sus enemigos. Reconocen, por consiguiente, la
autoridad de la Santa Iglesia, su disciplina y disposiciones conciliares, sin
perjuicio de las prerrogativas propias de la potestad suprema del Estado.
Acta Constitutiva de la Federación de 1824
(31 de enero de 1824)
Acta original
El soberano congreso constituyente mexicano, ha tenido a bien decretar la
siguiente acta constitutiva de la federación.
Forma de Gobierno y religión
Artículo 1º.- La nación mexicana se compone de las provincias
comprendidas en el territorio del virreinato llamado antes Nueva España, en
el que se decía capitanía general de Yucatán, y en el de las comandancias
generales de provincias internas de Oriente y Occidente.
Artículo 2º.- La nación mexicana es libre e independiente para siempre de
España y de cualquiera otra potencia; y no es ni puede ser patrimonio de
ninguna familia ni persona.
Artículo 3º.- La soberanía reside radical y esencialmente en la nación, y por
lo mismo pertenece exclusivamente a ésta el derecho de adoptar y
establecer por medio de sus representantes la forma de gobierno y demás
leyes fundamentales que le parezca más conveniente para su conservación y
mayor prosperidad, modificándolas o variándolas, según crea convenirle
más.
Artículo 4º.- La religión de la nación mexicana es y será perpetuamente la
Católica Apostólica Romana. La nación la protege por leyes sabias y justas,
y prohíbe el ejercicio de cualquiera otra.
Constitución de 1824
(4 de octubre de 1824)
En el nombre de Dios todopoderoso, autor y supremo legislador de la
sociedad. El Congreso general constituyente de la nación mexicana, en
desempeño de los deberes que le han impuesto sus comitentes, para fijar su
independencia política, establecer y afirmar su libertad, y promover su
prosperidad y gloria, decreta la siguiente:
Constitución de los Estados Unidos mexicanos
Título I
Sección única. De la Nación mexicana, su territorio y religión
Artículo 1.- La nación mexicana es para siempre libre e independiente del
gobierno español y de cualquiera otra potencia.
Artículo 2.- Su territorio comprende el que fue del virreinato llamado antes N.
E., el que se decía capitanía general de Yucatán, el de las comandancias
llamadas antes de provincias internas de Oriente y Occidente, y el de la baja
y alta California con los terrenos anexos e islas adyacentes en ambos mares.
Por una ley constitucional se hará una demarcación de los limites de la
federación, luego que las circunstancias lo permitan.
Artículo 3.- La religión de la nación mexicana es y será perpetuamente la C.
A. R. La nación la protege por leyes sabias y justas, y prohíbe el ejercicio de
cualquiera otra.
Bases constitucionales expedidas por el Congreso Constituyente
de 1835
(15 de diciembre de 1835)
El Presidente interino de la República Mexicana, a los habitantes de ella:
Sabed que el Congreso General ha decretado lo siguiente:
Artículos
Artículo 1.- La nación mexicana, una, soberana e independiente como hasta
aquí, no profesa ni protege otra religión que la católica, apostólica, romana,
ni tolera el ejercicio de otra alguna.
Leyes Constitucionales de 1836
(30 de diciembre de 1836)
En el nombre de Dios Todopoderoso, trino y uno, por quien los hombres
están destinados a formar sociedades y se conservan las que forman; los
representantes de la Nación mexicana, delegados por ella para constituirla
del modo que entiendan ser más conducente a su felicidad, reunidos al
efecto en Congreso general, han venido en declarar y declaran las siguientes
LEYES CONSTITUCIONALES
Primera. Derechos y obligaciones de los mexicanos y habitantes de la
República
Artículo 1.- Son mexicanos:
I. Los nacidos en el territorio de la República de padre mexicano por
nacimiento o por naturalización;
II. Los nacidos en país extranjero de padre mexicano por nacimiento,
si al entrar en el derecho de disponer de sí, estuvieren ya radicados
en la República, o avisar en que resuelven hacerlo, y lo verificaren
dentro del año después de haber dado el aviso;
III. Los nacidos en territorio extranjero de padre mexicano por
naturalización, que no haya perdido esta cualidad, si practican lo
prevenido en el párrafo anterior;
IV. Los nacidos en el territorio de la República, de padre extranjero,
que hayan permanecido en él hasta la época de disponer de sí, y
dado al entrar en ella el referido aviso;
V. Los nacidos en él, que estaban fijados en la República cuando
ésta declaró su independencia, juraron la Acta de ella y han
continuado residiendo aquí;
VI. Los nacidos en territorio extranjero, que introducidos legalmente
después de la independencia, hayan obtenido carta de naturalización
con los requisitos que prescriben las leyes.
Artículo 2.- Son derechos del mexicano:
I. No poder ser preso sino por mandamiento de juez competente,
dado por escrito y firmado, ni aprehendido, sino por disposición de
las autoridades a quienes corresponda según la ley. Exceptúase el
caso delito in fraganti, en el que cualquiera pueda ser aprehendido, y
cualquiera pueda aprehenderle, presentándole desde luego a su juez
o a otra autoridad pública;
II. No poder ser detenido más de tres días por autoridad ninguna
política, sin ser entregados al fin de ellos, con los datos de su
detención, a la autoridad judicial, ni por ésta más de diez días, sin
proveer el auto motivado de prisión. Ambas autoridades serán
responsables del abuso que hagan de los referidos términos;
III. No poder ser privado de su propiedad, ni del libre uso y
aprovechamiento de ella en todo ni en parte. Cuando algún objeto de
general y pública utilidad exija lo contrario, podrá verificarse la
privación, si la tal circunstancia fuera calificada por el presidente y
sus cuatro ministros en la capital, por el Gobierno y Junta
departamental en los departamentos, y el dueño, sea corporación
eclesiástica o secular, sea individuo particular, previamente
indemnizado a tasación de dos peritos, nombrado el uno de ellos por
él, y según las leyes el tercero en discordia, caso de haberla.
La calificación dicha podrá ser reclamada por el interesado ante la
Suprema Corte de Justicia en la capital, y en los departamentos ante
el superior tribunal respectivo.
El reclamo suspenderá la ejecución hasta el fallo;
IV. No poderse catear sus casas y sus papeles, si no es en los casos
y con los requisitos literalmente prevenidos en las leyes;
V. No poder ser juzgado ni sentenciado por comisión ni por otros
tribunales que los establecidos en virtud de la Constitución, ni según
otras leyes que las dictadas con anterioridad al hecho que se juzga;
VI. No podérsele impedir la traslación de su persona y bienes a otro
país, cuando le convenga, con tal de que no deje descubierta en la
República responsabilidad de ningún género y satisfaga, por la
extracción de los segundos, la cuota que establezcan las leyes;
VII. Poder imprimir y circular, sin necesidad de previa censura, sus
ideas políticas. Por los abusos de este derecho, se castigará
cualquiera que sea culpable en ellos, y así en esto como en todo lo
demás, quedan estos abusos en la clase de delitos comunes; pero
con respecto a las penas, los jueces no podrán excederse de las que
imponen las leyes de imprenta, mientras tanto no se dicten otras en
esta materia.
Artículo 3.- Son obligaciones del mexicano:
I.
Profesar la religión de su patria, observar la Constitución y las
leyes, obedecer las autoridades;
Bases Orgánicas de la República Mexicana
(14 de junio de 1843)
Acordadas por la Honorable Junta Legislativa establecida conforme a los
decretos de 19 y 23 de diciembre de 1842, sancionadas por el Supremo
Gobierno Provisional con arreglo a los mismos decretos el día 15 de junio
del año de 1843, y publicadas por bando nacional el día 14 del mismo
EL C. Valentín Canalizo, General de División, Gobernador y Comandante
general del Departamento de México.
Por el Ministerio de Relaciones Exteriores y Gobernación se me ha dirigido,
con fecha 12 del actual, el decreto que sigue:
«Antonio López de Santa-Anna, Benemérito de la Patria, General de División
y Presidente provisional de la República Mexicana, a los habitantes de ella,
sabed:
Que la Honorable Junta Nacional Legislativa, instituida conforme a los
supremos decretos de 19 a 23 de Diciembre de 1842, ha acordado, y yo
sancionado con arreglo a los mismos decretos, las siguientes
Bases de la organización política de la república mexicana
Título I. De la Nación mexicana, su territorio, forma de gobierno y religión
Artículo 1.- La Nación Mexicana, en uso de sus prerrogativas y derechos,
como independiente, libre y soberana, adopta para su gobierno la forma de
República representativa popular.
Artículo 2.- El territorio de la República comprende lo que fue antes
virreinato de Nueva España, capitanía general de Yucatán, comandancias de
las antiguas provincias internas de Oriente y Occidente, Baja y Alta
California, y las Chiapas, con los terrenos anexos e islas adyacentes en
ambos mares.
Artículo 3.- El número de los Departamentos y sus límites se arreglarán
definitivamente por una ley, continuando por ahora como existen. Las
Californias y Nuevo-México podrán ser administrados con sujeción más
inmediata a las supremas autoridades, que el resto de los Departamentos, si
así pareciere al Congreso, el cual dará las reglas para su administración. Lo
mismo podrá verificarse en uno u otro punto litoral que así lo exigiere por
sus circunstancias particulares.
Artículo 4.- El territorio de la República se dividirá en Departamentos, y estos
en distritos, partidos y municipalidades. Los puntos cuyo gobierno se
arregle conforme a la segunda parte del Artículo anterior, se denominarán
territorios.
Artículo 5.- La suma de todo el poder público reside esencialmente en la
Nación y se divide para su ejercicio en Legislativo, Ejecutivo y Judicial. No
se reunirán dos o más poderes en una sola corporación o persona, ni se
depositará el legislativo en un individuo.
Artículo 6.- La Nación profesa y protege la religión católica, apostólica,
romana, con exclusión de cualquiera otra.
Acta Constitutiva y de reformas de 1847
(21 de mayo de 1847)
En nombre de Dios, Creador y Conservador de las sociedades, el congreso
extraordinario constituyente, considerando: Que los Estados mexicanos, por
un acto espontáneo de su propia e individual soberanía, y para consolidar su
independencia, afianzar su libertad, proveer a la defensa común, establecer
la paz y procurar el bien, se confederaron en 1823, y constituyeron después
en 1824 un sistema político de unión para su gobierno general, bajo la forma
de República popular representativa, y sobre la preexistente base de su
natural y recíproca independencia; Que aquel pacto de alianza, origen de la
primera Constitución y única fuente legítima del poder supremo de la
República, subsiste en su primitivo vigor, y es y ha debido ser el principio de
toda institución fundamental; Que ese mismo principio constitutivo de la
unión federal, ni ha podido ser contrariado por una fuerza superior, ni ha
podido ni puede ser alterado por una nueva Constitución; y que para más
consolidarle y hacerle efectivo, son urgentes las reformas que la experiencia
ha demostrado ser necesarias en la Constitución de 1824, ha venido en
declarar y decretar, y en uso de sus amplios poderes, declara y decreta:
I. Que los Estados que componen la unión mexicana, han recobrado
la independencia y soberanía que para su administración interior se
reservaron en la Constitución;
II. Que dichos Estados continúan asociados conforme al pacto que
constituyó una vez el modo de ser político del pueblo de los
Estados-Unidos Mexicanos;
III. Que la acta constitutiva y la Constitución federal, sancionadas en
31 de Enero y 4 de Octubre de 1824, forman la única Constitución
política de la República;
IV. Que estos Códigos deben observarse con la siguiente
ACTA DE REFORMAS.
Artículo 1.- Todo mexicano por nacimiento o por naturalización, que haya
llegado a la edad de veinte años, que tenga modo honesto de vivir, y que no
haya sido condenado en proceso legal a alguna pena infamante, es
ciudadano de los Estados-Unidos Mexicanos.
Artículo 2.- Es derecho de los ciudadanos votar en las elecciones populares,
ejercer el de petición, reunirse para discutir los negocios públicos, y
pertenecer a la guardia nacional, todo conforme a las leyes.
Artículo 3.- El ejercicio de los derechos de ciudadano se suspende por ser
ebrio consuetudinario, o tahúr de profesión, o vago; por el estado religioso,
por el de interdicción legal; en virtud de proceso sobre aquellos delitos por
los cuales se pierde la cualidad de ciudadano, y por rehusarse sin excusa
legítima, a servir los cargos públicos de nombramiento popular.
Constitución de 1857
(5 de febrero de 1857)
CONSTITUCIÓN FEDERAL DE LOS ESTADOS UNIDOS MEXICANOS,
SANCIONADA Y JURADA POR EL CONGRESO GENERAL CONSTITUYENTE,
EL DÍA 5 DE FEBRERO DE 1857
IGNACIO COMONFORT, Presidente sustituto de la República Mexicana, a los
habitantes de ella, sabed:
Que el Congreso extraordinario constituyente ha decretado lo que sigue:
En el nombre de Dios y con la autoridad del pueblo mexicano.
Los representantes de los diferentes Estados, del Distrito y Territorios que
componen la República de México, llamados por el plan proclamado en
Ayutla el 1 de Marzo de 1854, reformado en Acapulco el día 11 del mismo
mes y año, y por la convocatoria expedida el 17 de Octubre de 1855, para
constituir a la nación bajo la forma de República democrática,
representativa, popular, poniendo en ejercicio los poderes con que están
investidos, cumplen con su alto encargo decretando la siguiente
CONSTITUCIÓN política de la República Mexicana, sobre la indestructible
base de su legítima independencia, proclamada el día 16 de Setiembre de
1810 y consumada el 27 de Setiembre de 1821
Título I
Sección I. De los derechos del hombre
Artículo 1.- El pueblo mexicano reconoce, que los derechos del hombre son
la base y el objeto de las instituciones sociales. En consecuencia, declara
que todas las leyes y todas las autoridades del país deben respetar y
sostener las garantías que otorga la presente Constitución.
Artículo 2.- En la República todos nacen libres. Los esclavos que pisen el
territorio nacional, recobran, por ese solo hecho, su libertad, y tienen
derecho a la protección de las leyes.
Artículo 3.- La enseñanza es libre. La ley determinará qué profesiones
necesitan título para su ejercicio, y con qué requisitos se deben expedir.
Artículo 4.- Todo hombre es libre para abrazar la profesión, industria o
trabajo que le acomode, siendo útil y honesto, y para aprovecharse de sus
productos. Ni uno ni otro se le podrá impedir, sino por sentencia judicial
cuando ataque los derechos de tercero, o por resolución gubernativa dictada
en los términos que marque la ley, cuando ofenda los de la sociedad.
Artículo 5.- Nadie puede ser obligado a prestar trabajos personales, sin la
justa retribución y sin su pleno consentimiento. La ley no puede autorizar
ningún contrato que tenga por objeto la pérdida, o el irrevocable sacrificio de
la libertad del hombre, ya sea por causa de trabajo, de educación o de voto
religioso. Tampoco puede autorizar convenios en que el hombre pacte su
proscripción o destierro
Constitución Federal de 1917
(5 de febrero de 1917)
Título primero
Capítulo I. De las garantías individuales
Artículo 24.- Todo hombre es libre para profesar la creencia religiosa que
más le agrade y para practicar las ceremonias, devociones o actos del culto
respectivo, en los templos o en su domicilio particular, siempre que no
constituyan un delito o falta penados por la ley.
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