Enanote 16.
EXPEDIENTE 974-2003
CORTE DE CONSTITUCIONALIDAD, EN CALIDAD DE TRIBUNAL EXTRAORDINARIO DE AMPARO:
Guatemala, dieciséis de septiembre de dos mil tres.
Se tiene a la vista para dictar sentencia, el amparo en única instancia promovido por el
Procurador de los Derechos Humanos contra el Presidente de la República. El postulante actuó con el
patrocinio del Abogado Gerardo Prado.
ANTECEDENTES
I. EL AMPARO
A) Interposición y autoridad: presentado en esta Corte, el dieciocho de junio de dos mil tres. B) Acto
reclamado: los nombramientos efectuados por el Presidente de la República, el trece de junio de dos mil tres,
del Gerente General, Subgerente Administrativo y Subgerente Financiero, todos, del Instituto Guatemalteco de
Seguridad Social -IGSS-. C) Violaciones que denuncia: principios de autonomía del Instituto Guatemalteco
de Seguridad Social, de la sujeción a la ley y de la competencia presidencial. D) Hechos que motivan el
amparo: lo expuesto por el amparista se resume: a) el trece de junio de dos mil tres, el Presidente de la
República nombró al Gerente General, al Subgerente Administrativo y al Subgerente Financiero, todos, del
Instituto Guatemalteco de Seguridad Social -IGSS-, violando la autonomía asignada por la Constitución a
dicha Institución, en su artículo 100; b) además, se efectuaron dichos nombramientos desobedeciendo la
sentencia de fecha cinco de septiembre de dos mil, dictada por la Corte de Constitucionalidad, dentro del
expediente dieciséis-dos mil, en la que se declaró inconstitucional el artículo 1 del Decreto 545 del Presidente
de la República, que le permitía el nombramiento del Gerente del Instituto mencionado; c) lo anterior en virtud
que, la autonomía que ostenta el Instituto aludido, implica su autarquía funcional y autogobierno, en el cual le
corresponde con exclusividad a la Junta Directiva el nombramiento de su personal, incluyendo directores; d)
en consecuencia, el Presidente de la República al hacer las designaciones mencionadas, violó la autonomía
del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, atribuyéndose facultades que no le corresponden, actuando
de forma ultra vires, en flagrante y abierto desacato a la autoridad (Corte de Constitucionalidad) y efectuando
un acto nulo de pleno derecho. Solicita que se otorgue el amparo. E) Uso de recursos: ninguno. F) Casos de
procedencia: invocó los contenidos en los incisos a), b) y c) del artículo 10 de la Ley de Amparo, Exhibición
Personal y de Constitucionalidad. G) Ley violada: citó los artículos 100, 154 y 183 inciso s) de la Constitución
Política de la República de Guatemala.
II. TRAMITE DEL AMPARO
A) Amparo provisional: no se otorgó. B) Tercero interesado: Instituto Guatemalteco de Seguridad Social.
C) Informe circunstanciado: la autoridad impugnada informó: a) en la Secretaría General de la Presidencia
de la República, no existe expediente administrativo relacionado con la emisión del Acuerdo Gubernativo 47
de fecha doce de junio de dos mil tres, en el que se nombra a María Regina Del Rosario Jiménez Calderón,
Víctor Hugo Linares Leiva y José Avelino Del Busto Maza, en los cargos de Gerente y Subgerentes,
respectivamente, del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social -IGSS-; b) la Corte de Constitucionalidad ha
establecido doctrina en el sentido de que los Acuerdos Gubernativos, no son susceptibles de impugnarse por
la vía del Amparo, por lo que, el interponente, en el presente caso, equivocó la vía para reclamar contra el
acto objetado; c) además, consignó mal los nombres de las personas nombradas como Subgerentes y
Gerente del Instituto aludido, refiriéndose a personas distintas, y señaló que el nombramiento era de Gerente
General, mientras que en el Acuerdo Gubernativo mencionado el cargo es de Gerente, ya que,
administrativamente, las figuras de Gerente General y Gerente son dos concepciones diferentes; d) por otra
parte, si bien, el Procurador de los Derechos Humanos tiene legitimación activa para actuar en el presente
caso, no menciona con certeza y claridad en qué consiste el agravio en el que fundamenta su acción. Solicita
que se deniegue la presente acción. D) Pruebas: a) memorial que contiene el planteamiento del amparo;
informe circunstanciado rendido por el Presidente de la República; b) copia certifica del Acuerdo Gubernativo
número 47 de fecha doce de julio de dos mil tres; c) fotocopia simple de: dictamen C.T. dieciséis de fecha seis
de junio de dos mil tres, del Consejo Técnico del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social; dictamen cero
cero uno-dos mil del veintisiete de octubre de dos mil de la Dirección de Asuntos Jurídicos de la Universidad
de San Carlos de Guatemala; dictamen DPGN-cero sesenta y siete-dos mil tres de fecha once de junio de dos
mil tres, de la Procuraduría General de la Nación; recorte de prensa de la página cuatro del Diario de
Centroamérica, publicada el dieciséis de junio de dos mil tres; Acuerdo Gubernativo 50 de fecha veinticuatro
de junio de dos mil tres, y d) presunciones legales y humanas.
III. ALEGACIONES DE LAS PARTES
A) El postulante reitera lo expuesto en su memorial de interposición del amparo y agrega que: a) es sabido
que en los últimos años el Instituto Guatemalteco de Seguridad Social -IGSS- ha sufrido escandalosos fraudes
millonarios, que han perjudicado gravemente su patrimonio y por ende la capacidad de brindar la prestación
de los servicios de seguridad social en la forma adecuada; b) la injerencia del Ejecutivo dentro de esta
Institución, a través de nombramientos del Gerente, no sólo ha sido un acto jurídico para el cual el Presidente
de la República no se encontraba facultado, sino que además han provocado graves daños a su patrimonio
que perjudican severamente a sus afiliados; c) por lo que, los nombramientos efectuados por el Presidente de
la República constituyen una violación al derecho a la seguridad social de los habitantes de la República y es
una abierta desobediencia a lo resuelto por la Corte de Constitucionalidad; d) además, los nombramientos
objetados no tienen base legal, ya que el Decreto Ley 53-82 que le otorgaba dicha facultad, es nulo de pleno
derecho a partir de la entrada en vigencia de la actual Constitución, en virtud que ésta reconoció la autonomía
plena de dicha Institución en su artículo 100. Solicita que se declare con lugar la presente acción. B) El
Instituto Guatemalteco de Seguridad Social -IGSS-, tercero interesado, expresa que: a) en el presente
caso, el Procurador de los Derechos Humanos incumplió con identificar correctamente cuál es el acto
reclamado, ya que el nombramiento a que hace referencia es el de una persona distinta a la nombrada como
Gerente por el Presidente de la República, y equivocó la vía constitucional accionada, puesto que debió
promover la inconstitucionalidad de normas, que es uno de los medios para hacer prevalecer la Constitución
sobre el resto el ordenamiento jurídico; b) además, el Presidente de la República efectuó los nombramientos
objetados con base en el Decreto Ley 53-82, el que está vigente por el reconocimiento expreso que hace el
artículo 16 de las disposiciones transitorias y finales de la Constitución, y actuó en un estado de emergencia,
conforme los artículos 182 y 183 inciso f) constitucionales, ya que el Instituto se encuentra en momentos
difíciles en cuanto a su organización y funcionamiento, al grado que su Junta Directiva no está cumpliendo
con sus funciones normales; c) por lo anterior, la intervención es indispensable para el buen funcionamiento
de la Institución, ya que de otorgarse el presente amparo, se estaría dejando sin autoridades que puedan
tomar decisiones, lo que provocaría un grave perjuicio para los pacientes, afiliados y pensionados; d) por otra
parte, el Procurador de los Derechos Humanos, en el presente caso, no tiene legitimación activa, ya que no se
están afectando ninguno de los derechos humanos que la Constitución garantiza, los que sí serían
perjudicados al anularse los nombramientos objetados; e) asimismo, el nombramiento de María Regina Del
Rosario Jiménez Calderón, ya no se encuentra vigente por haber presentado su renuncia del cargo, la que fue
aceptada, dejando sin materia, en cuanto a ésta última, el presente amparo. Solicita que se deniegue el
amparo. C) El Ministerio Público, indica que: a) en relación a los nombramientos de María Del Rosario
Regina Jiménez Calderón y José Del Busto Maza, como Gerente y Subgerente del Instituto Guatemalteco de
Seguridad Social respectivamente, el presente amparo ha quedado sin materia sobre la cual resolver, en
virtud que dichos funcionarios ya no fungen en tales cargos, por lo que han dejado de surtir efectos; b) en
cuanto al nombramiento del Subgerente Financiero de dicho Instituto, Licenciado Víctor Hugo Linares Leiva, el
amparo debe otorgarse, puesto que es evidente que el Presidente de la República al haber efectuado dicho
nombramiento, lesionó la autonomía de la Institución aludida, y se excedió en sus funciones. Solicita que se
deniegue el amparo en relación al nombramiento de María Del Rosario Regina Jiménez Calderón y de José
Del Busto Maza y se otorgue en relación al nombramiento del Licenciado Víctor Hugo Linares Leiva como
Subgerente Financiero del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social -IGSS-.
CONSIDERANDO
-ILa Corte de Constitucionalidad es un tribunal permanente de jurisdicción privativa cuya
función esencial es la de defensa del orden constitucional, actúa como tribunal colegiado con independencia
de los demás organismos del Estado y ejerce funciones específicas que le asigna la Constitución Política de la
República y la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad.
Para tales efectos la citada ley contiene entre otras, dos vías cuyo campo de aplicación está
delimitado. Una de ellas, la de inconstitucionalidad, ya sea promoviéndola como acción, excepción o incidente,
ante los órganos jurisdiccionales, para que se declare la inaplicabilidad total o parcial de una ley, en un caso
concreto; o bien el planteamiento que se hace ante la Corte de Constitucionalidad para atacar de vicio parcial
o total de inconstitucionalidad una ley, reglamento o disposición de carácter general; y se distingue de la
anterior en la declaratoria, por esta Corte, de que la disposición impugnada no se conforma con los preceptos
constitucionales, produciendo efectos erga omnes y no sólo respecto a los solicitantes, sino que conlleva la
derogatoria de dicha disposición, es decir que, en las inconstitucionalidades el sujeto pasivo es la disposición
de carácter general, la que al vulnerar la Constitución se extrae del ordenamiento jurídico.
La otra, el amparo, es una garantía contra la arbitrariedad de actos de funcionarios en quienes está
depositada la autoridad, y protege a las personas contra las amenazas de violaciones a sus derechos o
restablece los mismos cuando se hubiere ocasionado algún agravio, por lo que para su procedencia es
indispensable que las leyes, disposiciones, resoluciones o el acto, de autoridad que se impugnen lleven
implícito amenaza, restricción o violación a los derechos del o los reclamantes y que constituyan agravio no
reparable por otro medio de defensa. Son elementos esenciales de esta acción los sujetos activo y pasivo, así
como la existencia de un agravio de carácter personal, sin perjuicio de las representaciones debidamente
acreditadas y con excepción de los casos del Ministerio Público y del Procurador de los Derechos
Humanos, el sujeto activo se legítima por la coincidencia ante la persona que sufre el agravio y quien
interpone el amparo, el que, consecuentemente, debe tener un interés personal directo en el asunto; el sujeto
pasivo se legitima por la coincidencia entre la autoridad causante del agravio y contra quien se pide el
amparo; mientras que el agravio se traduce en aquel acto u omisión de autoridad que implique una amenaza,
restricción o violación a los derechos que al peticionario le garantizan la Constitución Política de la República y
las leyes, es decir el sujeto pasivo de ésta acción es la autoridad que emitió el acto reclamado, en quien recae
la responsabilidad de la emisión del mismo.
Es viable otorgar la protección que esta garantía constitucional conlleva cuando la autoridad de
cualquier jurisdicción, dicte reglamento, acuerdo o resolución, excediéndose en el uso de sus facultades, en
forma tal, que el agravio que se causare o pueda causarse no sea reparable por otro medio legal de defensa.
-IIEn el caso que se examina, el Procurador de los Derechos Humanos interpone amparo contra el
Presidente de la República por estimar que violó los principios de autonomía del Instituto Guatemalteco de
Seguridad Social, de la sujeción a la ley y de la competencia presidencial, contenidos en los artículos 100, 154
y 183 inciso s) de la Constitución Política de la República de Guatemala, al emitir los nombramientos del
Gerente, Subgerente Administrativo y Subgerente Financiero, todos, de dicho Instituto, atribuyéndose
facultades que no le corresponden, actuando de forma ultra vires, en flagrante y abierto desacato a la
autoridad (Corte de Constitucionalidad) y efectuando un acto nulo de pleno derecho.
Esta Corte estima oportuno analizar, previo al examen del acto reclamado, dos aspectos
importantes, como lo son: la procedencia del amparo contra una ley, reglamento, acuerdo o disposición de
carácter general y la legitimación activa del Procurador de los Derechos Humanos para plantear amparos.
En relación al amparo contra ley, reglamento, acuerdo o disposición de carácter general, este
Tribunal en sentencia de fecha dieciséis de marzo de mil novecientos noventa y cuatro, dictada dentro del
expediente ciento veinticuatro-noventa y tres, consideró: “...las leyes, reglamentos o disposiciones de carácter
general que contengan vicio total o parcial de inconstitucionalidad, pueden impugnarse mediante la acción de
inconstitucionalidad. Ahora bien, para acudir a esta garantía constitucional es presupuesto indispensable que
la disposición legal provenga de un órgano que tenga facultad para emitirla, en cuyo caso el Tribunal
constitucional examina si las normas cuestionadas contradicen o no la preceptiva constitucional. Diferente es
la situación cuando lo que se denuncia es que determinada autoridad emite una disposición de carácter
general careciendo de facultades legales para ello, caso en que no se discute la concordancia o disidencia de
las disposiciones emitidas con los preceptos de la Constitución, sino que la cuestión se plantea en relación a
si la autoridad tiene o carece de facultades para ello. Este último supuesto constituye un caso de procedencia
de amparo. Efectivamente, el artículo 152 de la Constitución establece que el ejercicio del poder, que proviene
del pueblo, está sujeto a las limitaciones señaladas por la Constitución y la ley, o sea que se establece un
sistema de atribuciones expresas para los órganos del poder público, a efecto de evitar la arbitrariedad.
Cuando los actos de los funcionarios se realizan fuera de la competencia que les asigna la Constitución y la
ley, corresponde poner en actividad a la jurisdicción constitucional para restablecer la situación jurídica
afectada. El artículo 10 inciso d) de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad determina
la procedencia del amparo ‘cuando la autoridad de cualquier jurisdicción dicte reglamento, acuerdo o
resolución de cualquier naturaleza, con abuso de poder o excediéndose de sus facultades legales, o cuando
carezca de ellas o bien las ejerza en forma tal que el agravio que se causare o pueda causarse no sea
reparable por otro medio legal de defensa’. Por lo considerado, procede analizar el fondo del asunto para
establecer si la autoridad impugnada actuó en el ejercicio de sus facultades legales o si, por el contrario,
carecía de ellas, lo que determinará que se deniegue o se otorgue el amparo solicitado...”, de lo anterior
puede señalarse que el amparo contra ley, procede cuando el sujeto pasivo es la autoridad que emitió el acto
reclamado, por excederse en sus facultades al emitirlo, sin discutirse la concordancia o disidencia de la
disposición emitida -acto reclamado- con las normas constitucionales, sino el hecho de la carencia de
facultades de la autoridad impugnada para emitirla -lo que sucedió en el presente caso-, recayendo los
efectos del amparo sobre la autoridad impugnada, quien incurre en responsabilidad, y no directamente sobre
el Acuerdo emitido, como ocurría en una inconstitucionalidad. Otra causa de procedencia del amparo contra
ley, reglamento, acuerdo o disposición de carácter general, se da cuando dicha disposición en sí misma no
vulnera la Constitución, pero al ser aplicada, su ejecución vulnera derechos constitucionales personales del
amparista, causándole agravios reparables únicamente a través de amparo. En éste caso el amparo procede
contra la autoridad encargada de ejecutar la ley, reglamento, acuerdo o disposición de carácter general
objetada y no contra quien la emitió. En ambos casos es necesario tener presente los requisitos
indispensables para la procedencia del amparo, entre ellos la existencia de un agravio personal y directo.
Por lo anterior es esencial mencionar que el Procurador de los Derechos Humanos, al defender
intereses difusos de la colectividad (derechos a la vida, inherentes a la persona humana y al seguro social), de
conformidad con la Constitución Política de la República, posee legitimación activa para la presente acción de
amparo; y la circunstancia de actuar en ejercicio de tal función, impugnando una decisión de autoridad
general, que afecta a la colectividad y no un interés singular, lo sustrae de la obligación de agotar los recursos
administrativos y de probar que existe un agravio personal y directo, siendo procedente que esta Corte estudie
el acto reclamado y establezca, como presupuesto necesario para determinar la procedencia del Amparo, si
en el presente caso el funcionario en contra del que se interpone es el responsable del acto impugnado y si
efectivamente incurrió en las violaciones denunciadas.
-IIIEsta Corte, al analizar los nombramientos efectuados por el Presidente de la República, del General,
Subgerente Administrativo y Subgerente Financiero, todos, del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social IGSS-, contenidos en el Acuerdo Gubernativo 47 de fecha doce de junio de dos mil tres, evidencia que
efectivamente se incurrió en la violación a los principios de autonomía del Instituto Guatemalteco de
Seguridad Social, de la sujeción a la ley y de la competencia presidencial denunciados, contenidos en los
artículos 100, 154 y 183 inciso s) de la Constitución Política de la República de Guatemala, en virtud que el
Decreto Ley 53-82 que sirvió de base al Presidente de la República para efectuar dichos nombramientos,
adolece de inconstitucionalidad sobrevenida; además, esta Corte ha considerado que: “...el concepto
‘autonomía’ no se encuentra definido en el texto constitucional y de las dificultades que ofrece la doctrina para
caracterizarlo, puesto que, como forma de descentralización, es cuestión de grado determinar sus alcances,
tanto de la territorial como de la institucional. No obstante tales problemas, como consecuencia del Estado de
Derecho y del principio de unidad, debe entenderse que la ley podrá regularla siempre en concordancia con
las normas constitucionales. Otra premisa a tener en cuenta es que frente a las llamadas ‘autonomía técnica’
y ‘autonomía orgánica’ (entendiendo que ésta supone la existencia de un servicio público que tiene
prerrogativas propias, ejercidas por autoridades distintas del poder central), la Seguridad Social debe
considerarse investida del último carácter, porque ella está concedida a nivel constitucional, lo que le otorga
ese alto grado, puesto que la autonomía técnica bien podría haber sido concedida a nivel ordinario, que no
goza de la especial protección que le otorga no sólo figurar en la parte orgánica que establece la Constitución,
sino la rigidez propia de ésta. Quiere esto decir que la autonomía que la Constitución reconoce no podría ser
una simple atribución administrativa, sino que conlleva una toma de posición del constituyente respecto de
ciertos entes a los que les otorgó, por sus fines, un alto grado de descentralización. Es evidente que la
Seguridad Social puede ser objeto de regulación legal, siempre que la misma no disminuya, restrinja o
tergiverse la esencia de su autonomía y la de sus organismos rectores y administrativos, y ello implica que no
intervenga fijando pautas ínsitas a la competencia institucional y sin cuya exclusividad el concepto de
autonomía resultaría meramente nominal pero no efectivo. De acuerdo con lo anterior, debe partirse de que ni
la autonomía implica la constitución de los enti paraestatali, como en algún tiempo los llamó la doctrina
italiana, en clasificación actualmente superada, puesto que no actúan fuera de los fines del Estado, con los
que deben ser concurrentes; ni tampoco puede tal autonomía ser mermada al extremo que pierdan los entes
su autogobierno y la discrecionalidad para el cumplimiento de los fines que le haya asignado el Estado en la
norma que los crea... el hecho que el Presidente de la República nombrara a las autoridades del Instituto
Guatemalteco de Seguridad Social, lesiona la autonomía de dicha institución y excede sus funciones, en
consecuencia, se excluyó dicha norma del ordenamiento jurídico guatemalteco... con los acuerdos
impugnados, se incurre nuevamente en el vicio de inconstitucionalidad anteriormente analizado, por lo que, al
existir violación de los artículos 100, 154 y 183 inciso s) de la Constitución Política de la República de
Guatemala, los Acuerdos Gubernativos 14 y 15 emitidos por el Presidente de la República, el diez de
diciembre de dos mil uno, en los que nombra al Gerente y Subgerente del Instituto Guatemalteco de Seguridad
Social, también deben ser declarados inconstitucionales... Por lo tanto, corresponde al Congreso de la
República, llenar, lo antes posible, el vacío legal creado al excluirse del ordenamiento jurídico una norma
inconstitucional, sujetando su actuación legislativa a la Constitución Política de la República de Guatemala, ya
que, en el ordenamiento jurídico guatemalteco existe el principio de que por el hecho de la derogatoria de una
ley no cobra vigencia la que ésta hubiera derogado, que es uno de los preceptos fundamentales de la Ley del
Organismo Judicial...” (Sentencia de fecha 29 mayo de dos mil tres, dictada dentro del expediente 735-2002).
Criterio que en el presente caso evidencia la procedencia del amparo, debiendo así resolverse, sin condenar
en costas por tratarse de un caso de interpretación de ley.
LEYES APLICABLES
Artículos citados y 265, 268, 272 inciso b) de la Constitución Política de la República de Guatemala;
7º, 8º, 10, 42, 43, 149, 163 inciso b), 185 y 186 de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de
Constitucionalidad; y, 14 del Acuerdo 4-89 de la Corte de Constitucionalidad.
POR TANTO
La Corte de Constitucionalidad con base en lo considerado y leyes citadas resuelve: I) Otorga
amparo al Procurador de los Derechos Humanos; en consecuencia: restaura la situación jurídica afectada y
deja en suspenso los nombramientos efectuados por el Presidente de la República en el Acuerdo Gubernativo
47 de fecha doce de junio de dos mil tres. II) No se condena en costas. III) Notifíquese y con certificación de lo
resuelto devuélvanse los antecedentes.
MARIO GUILLERMO RUIZ WONG
PRESIDENTE
CIPRIANO FRANCISCO SOTO TOBAR
MAGISTRADO
JUAN FRANCISCO FLORES JUÁREZ
MAGISTRADO
RODOLFO ROHRMOSER VALDEAVELLANO
MAGISTRADO
SAÚL DIGHERO HERRERA
MAGISTRADO
OVIDIO OTTONIEL ORELLANA MARROQUÍN
SECRETARIO GENERAL
ACLARACIÓN Y AMPLIACIÓN
EXPEDIENTE 974-2003
CORTE DE CONSTITUCIONALIDAD: Guatemala, treinta de octubre de dos mil tres.
Se tiene a la vista para resolver las solicitudes de aclaración y ampliación presentadas por José Abelino
Del Busto Maza, de la sentencia emitida por esta Corte el dieciséis de septiembre de dos mil tres, en el
expediente de la acción de amparo que promovió el Procurador de los Derechos Humanos contra el Presidente
de la República.
CONSIDERANDO
Conforme al artículo 70 de la ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad "cuando los
conceptos de un auto o de una sentencia, sean obscuros, ambiguos o contradictorios, podrá pedirse que se
aclaren. Si se hubiere omitido resolver alguno de los puntos sobre los que versare el amparo, podrá solicitarse la
ampliación".
En el presente caso, no se aprecia que los conceptos de la sentencia impugnada sean obscuros,
ambiguos o contradictorios, ni que, por la forma en que fue resuelto, se omitiera considerar sobre cualquiera de
los puntos en los que versó el amparo, en consecuencia, resulta evidente la improcedencia de las solicitudes de
aclaración y ampliación, motivos del presente análisis.
Es importante hacer notar que la suspensión de los nombramientos efectuada en dicha sentencia,
comienzan a regir a partir de que la misma quede firme.
LEYES APLICABLES
Artículo citado, 1º, 8º, y 71, de la Ley de Amparo, Exhibición Personal y de Constitucionalidad.
POR TANTO
La Corte de Constitucionalidad con base en lo considerado y leyes citadas resuelve: I) Sin lugar las
solicitudes de aclaración y ampliación presentadas. II) Notifíquese.
MARIO GUILLERMO RUIZ WONG
PRESIDENTE
CIPRIANO FRANCISCO SOTO TOBAR
JUAN FRANCISCO FLORES JUÁREZ
MAGISTRADO
MAGISTRADO
RODOLFO ROHRMOSER VALDEAVELLANO
SAÚL DIGHERO HERRERA
MAGISTRADO
MAGISTRADO
OVIDIO OTTONIEL ORELLANA MARROQUÍN
SECRETARIO GENERAL
»Clase de Documento: Amparos en Unica Instancia
»Tipo de Documento: 2003
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