El silencio administrativo y la responsabilidad de los servidores que dieron lugar a su configuración. Demanda de
inconstitucionalidad contra el artículo 60 parcial del Decreto 01 de 1984. La finalidad primordial del silencio
administrativo negativo, más que suplir con una presunción la voluntad de la administración, es evitar que ésta con
su inercia eluda el control jurisdiccional de sus actos y prive al particular del derecho a la acción judicial. Exequible
PROCURADURÍA GENERAL DE LA NACIÓN Bogotá, D.C., marzo 3 de 2003
Señores MAGISTRADOS DE LA CORTE CONSTITUCIONAL
E. S. D.
Ref.: Demanda de inconstitucionalidad contra el artículo 60 parcial del Decreto 01 de 1984
Actor: LUZ DARY CASALLAS SUAREZ
Magistrado Ponente: Dr. ALVARO TAFUR GALVIS Expediente No. D-4394
Concepto No. 3156
De conformidad con lo dispuesto en los artículos 242 numeral 2 y 278 numeral 5 de la
Constitución, procedo a rendir concepto en relación con la demanda instauradas ante esa
Corporación por la ciudadana LUZ DARY CASALLAS SUAREZ, quien en ejercicio de la acción
pública consagrada en los artículos 40, numeral 6º y 242, numeral 1º de la Carta, ha solicitado
se declare la inconstitucionalidad parcial del inciso 3° del artículo 60 del Decreto 01 de 1984,
según el cual el silencio administrativo negativo que se configura cuando la administración no
se pronuncia sobre el recurso dentro de los 2 meses siguientes a su interposición, no le impide
resolverlo mientras no se haya acudido a la jurisdicción contencioso administrativa.
1. Planteamientos de la demanda
En el escrito mediante el cual subsana la causal de inadmisión de la demanda, la ciudadana
CASALLAS SUAREZ sostiene que el inciso 3° del artículo 60 del decreto 01 de 1984 es
inconstitucional por las siguientes razones:
1.1. Esta norma viola el principio de igualdad pues mientras la administración, aún vencido el
plazo para decidir el recurso lo puede resolver, cuando se trata de actos que deban ejecutar los
particulares, si éstos no los realizan en los términos legales su actuación será inadmisible por
extemporánea.
1.2. El artículo cuestionado permite que las autoridades vulneren el derecho de petición pues
les reconoce competencia para resolverlo en cualquier momento mientras el particular no haya
acudido a la jurisdicción.
1.3. La parte demandada del artículo 60 del Código Contencioso Administrativo quebranta el
debido proceso y el derecho a acceder ante la administración de justicia, porque avala el
incumplimiento de los plazos legales y obliga al particular a acudir a la jurisdicción pues sólo así
puede quitarle la competencia a la administración para pronunciarse sobre el recurso.
2. Problema jurídico
La demanda plantea la necesidad de establecer:
2.1. Si se viola el derecho de petición porque la administración, de acuerdo con el artículo 60
del Decreto 01 de 1984, conserve la competencia para resolver el recurso aún cuando se
hubiere configurado el silencio administrativo negativo, y si reconocerle esta potestad
constituye un tratamiento privilegiado que rompe con el principio de igualdad frente a los
particulares.
2.2. Si la norma coacciona al particular a acudir a la jurisdicción y por tanto quebranta el
derecho de acceder a la administración de justicia y, además, promueve la ineficiencia de la
administración.
Al respecto, el Procurador General de la Nación ha de conceptuar lo siguiente:
3. La norma demandada procura la efectividad del derecho de petición, pues éste no se
satisface con el silencio administrativo negativo
Sea lo primero señalar que el silencio administrativo negativo consagrado en la norma
demandada, ha sido establecido por el legislador como un mecanismo que hace viable el
acceso de los ciudadanos a la jurisdicción contenciosa cuando la administración omite dar
respuesta a los recursos interpuestos contra sus actos, de modo que con su configuración se
entiende agotada la vía gubernativa y de este modo es procedente acudir a la administración
de justicia.
La finalidad primordial del silencio administrativo negativo, más que suplir con una presunción
la voluntad de la administración, es evitar que ésta con su inercia eluda el control jurisdiccional
de sus actos y prive al particular del derecho a la acción judicial.
Es por ello que la ley ha consagrado que vencido el término de dos meses sin que la
administración se hubiere pronunciado para finiquitar el trámite administrativo, se presume la
voluntad negativa de la administración frente al recurso permitiendo con ello el acceso a la
jurisdicción contenciosa.
Este objetivo, esto es, garantizar el control jurisdiccional de los actos de la administración
cuando ella omite expresar su voluntad frente a la impugnación, de ninguna manera se opone o
riñe con la protección que el legislador a través de la norma demandada busca brindar al
derecho fundamental de todo ciudadano a obtener respuesta oportuna de la administración a
las peticiones respetuosas que a ella se eleven (en este evento a los recursos), cuando en el
inciso 3° dispone que a pesar de haberse configurado el silencio administrativo negativo, la
administración conserva la obligación de resolver el recurso interpuesto y puede hacerlo hasta
que se de inicio a la acción contenciosa, momento a partir del cual cesa su competencia,
siendo del resorte de la jurisdicción pronunciarse sobre el acto impugnado y el presunto.
En reiteradas ocasiones la Corte Constitucional, por vía de tutela, ha advertido que la
configuración del silencio administrativo negativo no satisface el derecho de petición, sino que
por el contrario es el reconocimiento de su vulneración en cuanto implica que la administración
ha permanecido renuente a dar respuesta oportuna a la petición formulada por el particular,
razón por la cual, la ley reconoce que la administración conserva la obligación -y tiene la
oportunidad-, de manifestar expresamente su voluntad frente a la solicitud elevada aún
después de configurado el silencio y hasta que el acto sea sometido al control de la jurisdicción.
(sentencias T-142/96, T-369/97, entre otras).
Contrario a lo manifestado por la demandante, la norma demandada busca proteger el derecho
de petición del particular, otorgando a la administración la oportunidad de resolver el recurso y
de este modo hacer manifiesta su voluntad en el acto que lo resuelve, aún cuando se hubiere
configurado el silencio administrativo negativo.
De otra parte, la disposición atacada tampoco afecta el derecho del particular a acceder a la
administración de justicia como parece entenderlo la demandante, toda vez que cuando la
norma otorga la posibilidad a la administración de resolver el recurso aún pasados dos meses
de ser presentado, no está negando la ocurrencia del silencio administrativo negativo que
permite al particular en cualquier momento acudir ante la jurisdicción contenciosa administrativa
para demandar el acto presunto, ni le impide que al producirse un pronunciamiento expreso de
la administración respecto del recurso presentado, aún luego de configurado el silencio, el
ciudadano pueda ejercer la acción correspondiente para el control judicial de éste acto de la
administración.
4. El silencio administrativo y la responsabilidad de los servidores que dieron lugar a su
configuración
Igualmente es insostenible que en virtud de la norma cuestionada los servidores públicos están
relevados de la obligación de dar respuesta oportuna a las impugnaciones presentadas durante
el procedimiento administrativo porque la ley les permita hacerlo vencido el término señalado
para el efecto y hasta tanto no se haya acudido al control judicial contencioso, pues como
puede advertirse en la parte inicial del inciso 3° del artículo 60 del Decreto 01 de 1984, la
omisión que dio lugar al silencio administrativo genera responsabilidad para el funcionario que
en ella incurrió, aún cuando una vez configurado éste de respuesta tardía a la impugnación.
En este orden, si como lo consagra la parte referida del inciso 3° la ocurrencia del silencio
administrativo negativo no exime de responsabilidad a la autoridad que lo generó, es claro que
la norma demandada no avala el incumplimiento de los términos que la ley ha señalado para
resolver los recursos de la vía gubernativa, ni promueve la ineficiencia en la administración
pública.
5. Conclusión
En mérito de lo expuesto, el Procurador General de la Nación solicita a la Corte Constitucional
declarar la EXEQUIBILIDAD del artículo 60 del Decreto 01 de 1984, en lo acusado.
Señores Magistrados,
EDGARDO JOSÉ MAYA VIILLAZÓN Procurador General de la Nación
AAJJ/Alie/ncdem
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