UNIVERSIDAD CRISTIANA DEL SUR
CARRERA DE DERECHO
DERECHO CONSTITUCIONAL l
LAS LIBERTADES PÚBLICAS
PROFESOR: Lic. Daniel Romero
INTEGRANTES:
Roxana Arana G.
Alonso Aguilar Z.
Rafael Castillo M.
Gerardo Venegas B.
Eduardo Bermúdez
Mónica Campoverde
Patricia Lizano
Edwin Ureña
Henry Castro M.
SABADO 26 DE NOVIEMBRE 2011
1
TABLA DE CONTENIDO
Introducción
3
Libertad y Libertades Públicas
4
Concepto y Naturaleza Jurídica de las Libertades Públicas
9
Régimen de Suspensión y de qué Forma se Suspenden las Libertades
Públicas
13
Como Tutela la Constitución Política de Costa Rica las Libertades
Públicas
22
Concepto de la Libertad Personal
27
Inviolabilidad de los Documentos Privados y de las Comunicaciones
33
Marco Legal en que se Desarrollan estas Garantías
41
Derechos y Garantías Sociales: Derechos de Segunda Generación
46
Los Derechos y Libertades Políticas: Derechos de Primera Generación
49
Los Derechos de Tercera Generación
59
Conclusión
69
Bibliografía
71
2
INTRODUCCION
Condición no suficiente pero sí imprescindible para la vigencia efectiva de las
libertades públicas, en todo sistema jurídico, es su consagración por parte del
derecho positivo. El grado máximo de reconocimiento jurídico se presenta cuando
estas libertades aparecen expresamente consagradas por el texto jurídico de
mayor rango, la Constitución.
Este reconocimiento ha sido una constante a lo largo de la historia de Costa Rica,
ya que desde su independencia ha recogido en los textos constitucionales los
derechos y libertades fundamentales, limitándose inicialmente a los principios
liberales tradicionales, ampliándose posteriormente a los derechos políticos,
incorporando desde los años cuarenta de este siglo los derechos y garantías
sociales e incorporando recientemente los derechos conocidos como de tercera
generación en donde destacan, especialmente, los relacionados con la protección
del ambiente.
Este proceso de reconocimiento pleno de los derechos y libertades fundamentales
se ha visto reforzado en las últimas décadas por el auge que ha adquirido el
derecho internacional en el campo de la protección de los derechos humanos. Hoy
en día, no es posible explicar el bloque de libertades públicas sin recurrir a estos
dos ámbitos: el derecho interno y el derecho internacional.
3
LIBERTAD Y LIBERTADES PÚBLICAS
Concepto de Libertad y su Contenido
Capacidad para auto determinarse, para decidir por uno mismo. Es un poder
inmanente (algo con lo que se nace). Es una experiencia humana, por tanto, es
subjetiva. Nosotros sólo tenemos contacto con materializaciones del concepto de
“libertad”, sólo somos dueños de la libertad abstracta que está marcada por la
ética personal.
Alguien debe materializar este concepto abstracto, pues no podemos basar la
libertad pública en la ética o en la religión porque al existir tantas religiones sería
imposible que una de ellas sirviera como modelo para todas las demás. Tampoco
podemos basar las libertades en la filosofía, pues igual que ocurre con la religión,
existen muchas corrientes filosóficas distintas. Es el derecho es el que concreta
ese concepto abstracto de libertad y lo transforma en libertades. Es necesario que
sea el derecho, pues la libertad tiene una doble dimensión: una dimensión
natural (la libertad individual, la que está basada en nuestra propia ética), y
otra dimensión social (vivimos en sociedad, por tanto, todos nuestros actos
implican a los demás). Por eso es necesario que las libertades sean limitadas,
porque vivimos en una sociedad y debemos relacionarlas de una manera
ordenada con respecto a los demás.
Concepto de libertad en el ámbito del derecho
1. El primer concepto es el de libertad como estado o condición de aquel que
no es esclavo, que no está preso o que no está obligado al cumplimiento de
determinadas obligaciones.
2. El segundo concepto es el de la libertad como facultad de expresarse y
actuar del modo que se desee sin alterar el orden público y sin oponerse ni
a las leyes ni a la moral comúnmente aceptada (estas son las pequeñas
limitaciones).
4
3. La tercera descripción es la de libertad como privilegio o como prerrogativa.
Es un privilegio porque no todo el mundo tiene las mismas posibilidades. A
partir de esto, aparecen las libertades públicas.
¿Cuándo se considera que un acto humano es libre?:
1. Si la actividad a la que nos referimos está prohibida, dicho acto nunca será
libre.
2. Si está permitida tras una autorización, tampoco sería una actividad libre.
3. Si existiese la posibilidad de actuar tras una declaración previa, existe la
libertad pero con menos calidad.
4. La única forma de que un acto humano se considere libre es cuando se
puede actuar conforme a unas leyes conocidas, porque aunque se nos
prohíben cosas, al menos conocemos estas leyes y sabemos que si
violamos alguna seremos multados.
Estos cuatro puntos nos guiarán para saber en la historia si el régimen que
estamos tratando se podría considerar libre.
Definiciones de libertades públicas
1. Traducción al orden jurídico de lo que una sociedad considera los derechos
de una persona. Por eso existen tantos órdenes jurídicos, porque cada
cultura opina de diferente manera y tienen distintas concepciones de lo que
es la libertad de una persona.
2. Son realidades concretas en las que se manifiesta el conceptos abstracto
de realidad.
3. Las libertades son la proyección de la idea de libertad en cada momento
determinado y en cada plano concreto de las relaciones interindividuales y
sociales. Las libertades públicas son una categoría histórica y, por tanto,
5
cambiantes. Varían a lo largo del tiempo y a causa de las diferentes
sociedades por las que puede pasar. Por ejemplo, las libertades públicas
desde la Edad Media hasta nuestros días no han cambiado tan sólo por el
paso del tiempo, sino también a causa del cambio social.
Las libertades públicas están íntimamente relacionadas con el derecho, por eso se
ejercen con respecto a los demás. Por ejemplo, la libertad de expresión es una
libertad externa, se ejercen con respecto a los demás, pero esto no quiere decir
que todas las libertades públicas se ejerzan colectivamente.
Elementos que caracterizan a las libertades públicas
1. Siempre ha existido un conflicto entre poder y libertades, aunque sea éste
el que las reconozca, pero si alguien se queja de estas libertades se está
criticando al poder que es el que las crea. El poder no quiere
reivindicaciones ya que, de esta manera, se convertiría en ilegítimo. Las
libertades públicas nunca están en la boca de los discursos del poder
porque siempre serán reivindicados por la oposición.
2. Siempre han sido utilizadas como instrumento y argumento político (por
ejemplo, si con la libertad de asociación se crea un partido político, esa
libertad se politiza). Las libertades públicas son derechos activos, implican a
la sociedad y es normal que se politicen.
3. Las libertades públicas casi nunca se reconocen si más, es decir, se ponen
limitaciones ya que son de carácter público.
Enumeración de las libertades públicas
Las libertades públicas son unas categorías históricas, por lo tanto, inacabadas.
Responden simplemente a la sociedad a la que pertenecen. Nuestras libertades
públicas se enumeran en la constitución, en el capítulo I “De los derechos y
libertades”, capítulo II, sección I, artículos del 15 al 29.
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1. Libertad ideológica, religiosa y de culto (art.16): Es la capacidad que
tiene todo ciudadano a elegir una ideología una religión y a rendir culto a
ésta. Lo importante es la libertad de culto, pues es un acto público.
2. Libertad de residencia y libertad de circulación (art.19): Es la capacidad
de elegir nuestro lugar de residencia y el derecho a circular por cualquier
lugar. Se hace referencia a “los españoles”, mientras que en la libertad
anterior no se concreta hacia quién va dirigido, por eso es un privilegio.
Estas leyes parecen obvias, pero lo más importante es saber que antes
estas leyes no estaban reconocidas. Por ejemplo, en el régimen franquista
había muchas restricciones a la hora de salir del país. Esta libertad tiene
limitaciones, por ejemplo, los presos, los militares, los guardias civiles...
3. Libertad de expresión (art.20 punto1): Es la capacidad de expresar tu
opinión sobre cualquier tema. Es una de las libertades más importantes ya
que es una libertad instrumental, es decir, es un vehículo para ejercer las
demás libertades; sin ella, no existen las demás.
4. Libertad de cátedra (art.20 punto 1c): Es el derecho que tiene un docente
de enseñar según su método pero siempre conforme a unas limitaciones. A
lo largo de la historia, esta libertad ha sido negada sistemáticamente. Por
ejemplo, en la época franquista, los profesores y los alumnos debían
responder a un determinado perfil (católico o falangista). Esta libertad está
muy relacionada con la libertad de enseñanza.
5. Libertad de enseñanza (art.27): Todos tienen derecho a la educación y
todos los centros educativos tienen derecho a funcionar.
6. Derecho de reunión (art.21): Es el derecho a reunirse pacíficamente y sin
armas. Las manifestaciones están limitadas, pues podrían perjudicar al
orden público. Durante el franquismo se debía pedir autorización para
realizar una reunión de más de 20 personas. Este derecho es fácilmente
politizable, por eso siempre ha habido conflictos entre este derecho y el
poder. Fernando VII prohibía cualquier reunión con cualquier finalidad, y en
la II República Española hubo una represión brutal de este derecho.
7
7. Libertad de asociación (art.22): Las asociaciones que persigan medios y
fines delictivos son ilegales. Hay que inscribir las asociaciones en un
registro, pero simplemente por publicidad. Se prohíben las asociaciones
secretas o paramilitares.
8. Liberta de sindicación (art.28): Todos podemos pertenecer a un sindicato,
excepto las fuerzas armadas, las fuerzas de seguridad del Estado, etc.. Se
reconoce la huelga de los trabajadores como defensa de sus intereses.
9. Derecho de petición (art.29): Poderse dirigir a las autoridades para pedir
cualquier cosa extraordinaria (por ejemplo el indulto). Lo podemos utilizar
individual o colectivamente excepto los miembros de las fuerzas armadas,
policías, etc... que sólo lo pueden utilizar individualmente, pues el ejército
tiene poder de coacción.
Derechos que determinan estas libertades
1. El derecho a la vida y a la integridad física y moral (art.15): Este es el
derecho que legitima a todas las libertades públicas. La pena de muerte
está prohibida salvo casos extraordinarios. A lo largo de la historia se ha
usado frecuentemente la violencia (torturas o amputaciones físicas a los
que, por ejemplo, participan en una revuelta).
2. El derecho a la tutela judicial efectiva (art.24): Es el derecho a poder
reclamar ante un juez todo lo que nosotros consideremos que atenta contra
nuestras libertades. La presunción de inocencia ahora es básica pero en el
medievo, por ejemplo, no lo era ya que el juicio de Dios era un práctica muy
habitual.
3. El principio de legalidad penal (art.25): Nadie puede ser castigado por
hacer algo que no estuviera considerado como delito en el momento en el
que lo realizó. A lo largo de la historia ha sido muy frecuente castigar a
alguien por algo que hizo en el pasado cuando esa acción no era delito.
8
CONCEPTO Y NATURALEZA JURÍDICA DE LAS LIBERTADES PÚBLICAS
Hemos dicho ya que las libertades públicas son derechos fundamentales
reconocidos y respecto de los cuales existe una obligación o compromiso del
Estado de garantizar y velar por su pleno respeto y vigencia. Pero no son sólo
derechos sino parte de la estructura institucional de un Estado de Derecho.
Pertenece desde los orígenes a la tradición de los derechos fundamentales la idea
de que no son sólo derechos subjetivos sino al mismo tiempo principios objetivos
del orden constitucional. (Hesse p. 91).
El Estado los reconoce, reglamenta y tutela y es por ello y al ser promulgados que
adquieren la dimensión de públicos (Hernández Valle. Las Libertades Públicas, pp.
11-13).
Resumiendo lo dicho hasta aquí, las libertades públicas pueden ser definidas
como aquellos derechos fundamentales reconocidos y organizados por el Estado,
por medio de los cuales el hombre, en los diversos dominios de la vida social,
escoge y realiza él mismo su propio comportamiento, dentro de los límites
establecidos por el propio ordenamiento jurídico. (Hernández Valle, op. cit. p. 13).
Las libertades públicas se pueden considerar como derechos del individuo frente
al Estado. El Estado está obligado y limitado frente a estos derechos. Se pueden
considerar también con Jellinek como auto obligaciones del Estado frente a los
particulares, lo que les permite una esfera intangible de acción. En opinión de
Hernández:
... las libertades públicas deben ser concebidas simultáneamente como derechos
fundamentales de los administrados frente al Estado y sus demás semejantes, y
como obligaciones correlativas de hacer o no hacer, del estado y de los
particulares para asegurar el efectivo goce de la respectiva libertad. En esta forma
el derecho fundamental, que es el contenido esencial de toda libertad pública, se
9
engarza de manera dialéctica con la obligación del estado y de los demás sujetos
del ordenamiento de respetar su ejercicio o de remover el obstáculo que impide su
efectivo disfrute (Hernández, op. cit. p. 16).
El reconocimiento jurídico de las libertades públicas supone una relación jurídica
entre los administrados y el Estado por virtud de la cual el Estado se auto limita
reconociendo un ámbito intangible, una esfera de irreductible libertad al
administrado. Surgen así y con motivo de situaciones concretas, poderes jurídicos
o, más exactamente, derechos públicos subjetivos, exigibles, y deberes estatales
que pueden realizarse por la vía de la abstención o de un hacer. El titular de tales
derechos subjetivos es la persona humana y los puede hacer valer tanto frente al
Estado como frente a terceros particulares. (Hernández, op. cit. pp.18-20).
En términos históricos la primera forma de estado de derecho, el Estado liberal del
siglo XIX utilizó la técnica de la abstención como medio de garantía de la libertad.
El Estado social de derecho que sucedió a la Segunda Guerra Mundial, en sentido
contrario utilizó la intervención directa como mecanismo para garantizar los
derechos fundamentales, principalmente aquellos que generaban una obligación
prestacional por parte del Estado, sea los derechos fundamentales de naturaleza
económica social.
Evolución - Características
Podemos, además, establecer algunas de sus características fundamentales:
Las libertades públicas son derechos cuyo reconocimiento no resulta grato al
poder. Desde un punto de vista histórico y hasta nuestros días, se puede señalar
sin temor a equivocarnos que las libertades públicas, representan aquellos
derechos que resultan menos gratos o más molestos al poder. Pues las libertades
públicas son espacios de libertad que se oponen frente al poder público, frente al
10
Estado, lo cual nos permite distinguirlas de las libertades a ejercer en relación con
particulares.
Como nos señala Ruíz del Castillo, "la libertad -su reconocimiento- ha sido
arrancada y el esfuerzo humano tiende siempre a libertarse de las fuerzas
representadas por el poder", no obstante, no se debe yerrar en conducir este
criterio a una contraposición Estado-Individuo, ya que las libertades públicas
hallan, precisamente su reconocimiento y garantía en el Estado.
La libertad es arrancada al poder pero sólo cabe hablar en rigor, de libertades
públicas cuando ese poder cuenta con algún componente democrático. Así, en la
oposición a las dictaduras actuales se exigen las libertades públicas y, apenas
ésas entran a formar parte del discurso político del poder, es porque hay un real (o
aparente) propósito de democratización.
De esta manera, podemos sentenciar que las libertades públicas, como dice Ruiz
de Castillo, se ejercen en el marco y con la protección del Estado pero, la
experiencia demuestra que su convivencia nunca llega a ser totalmente pacífica.
Las
Libertades
Públicas,
Categoría
Intermedia
entre
los
Derechos
Individuales y los Políticos
Desde otro punto de vista, las libertades públicas son expresión inmediata de la
sociabilidad humana y, sin llegar a constituir derechos políticos, forma un grupo
diferente de los derechos individuales o más vinculados a la personalidad aislada
del hombre. Es innegable que el término libertades contiene una mayor carga
política frente a la mayor carga filosófica, iusnaturalista e individualista del término
derechos.
11
Existen matices diferentes en el tratamiento jurídico de lo que cabe denominar
derechos o libertades y de lo que, indiscutiblemente, son derechos y no libertades
públicas. Los derechos serían los más inherentes a la persona humana, los
indiscutible y los difícilmente limitables, como son a modo ejemplar: la vida, la
integridad física y psíquica, la intimidad; en cambio, derechos-libertades públicas,
serían los que tienen un trascendencia o manifestación que busca hallar efectos
(incluso, políticos) fuera del estricto ámbito personal de su titular. Sin embargo, no
podemos considerar a las libertades públicas, sin más como derechos políticos, en
el sentido de instrumentos o pautas de actuación ciudadana encaminados a
conformar la voluntad del Estado. A diferencia de los derechos políticos, las
libertades públicas no buscan la conformación de la voluntad del Estado, sino la
expresión de la sociedad subyacente al Estado, la expresión de su vida propia que
puede no ser plenamente coincidente con la de aquél.
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REGIMEN DE SUSPENSION Y DE QUÉ FORMA SE SUSPENDEN LAS
LIBERTADES PÚBLICAS
Según el diccionario jurídico, son el conjunto de libertades reconocidas a la
persona y a las agrupaciones sociales, las que se presentan como limitaciones a
la actividad estatal y a la de los gobernantes, son los derechos fundamentales,
potestades jurídicas y situaciones inherentes al ser humano. Muchos lo consideran
anteriores y superiores al Estado. Son derechos reconocidos, que al no ser
creados por el ordenamiento jurídico, deben ser la función principal del Estado, el
protegerlos y garantizar su efectivo ejercicio por vía de acción y de omisión.
Se consideran como derechos subjetivos públicos y privados a la vez que como
obligaciones del Estado, todo lo cual significa que son derechos fundamentales de
la persona humana y, muy importante, parte objetiva y presupuesto estructural del
entero sistema político y jurídico. Son parte de la estructura institucional. Sin ellos
no hay ordenamiento jurídico ni Estado, por lo menos Estado de Derecho en los
términos en que lo concebimos y reconocemos en la civilización moderna. Son por
tanto derechos, y como tales exigibles frente al estado y frente a particulares que
al ejercitarse presuponen correlativas obligaciones de hacer o de no hacer.
Las libertades públicas, entendidas como derechos y libertades individuales y
sociales son derechos fundamentales y por lo tanto positivos en el ordenamiento
jurídico. Es esta precisamente la diferencia con los derechos humanos los cuales
no necesariamente forman parte del derecho positivo aunque debe decirse que
hoy por hoy en un Estado de Derecho la inmensa mayoría de los derechos
humanos están reconocidos por el derecho positivo, esto es, son derechos
fundamentales.
13
Concepto y naturaleza jurídica de las libertades públicas
Se ha dicho ya que las libertades públicas son derechos fundamentales
reconocidos y respecto de los cuales existe una obligación o compromiso del
Estado de garantizar y velar por su pleno respeto y vigencia. Pero no son sólo
derechos sino parte de la estructura institucional de un Estado de Derecho.
Pertenece desde los orígenes a la tradición de los derechos fundamentales la idea
de que no son sólo derechos subjetivos sino al mismo tiempo principios objetivos
del orden constitucional.
El Estado los reconoce, reglamenta y tutela y es por ello y al ser promulgados que
adquieren la dimensión de públicos.
Resumiendo lo dicho hasta aquí, las libertades públicas pueden ser definidas
como aquellos derechos fundamentales reconocidos y organizados por el Estado,
por medio de los cuales el hombre, en los diversos dominios de la vida social,
escoge y realiza él mismo su propio comportamiento, dentro de los límites
establecidos por el propio ordenamiento jurídico.
Las libertades públicas se pueden considerar como derechos del individuo frente
al Estado. El Estado está obligado y limitado frente a estos derechos. Se pueden
considerar también como auto obligaciones del Estado frente a los particulares, lo
que les permite una esfera intangible de acción.
En opinión de Hernández Valle:
“... las libertades públicas deben ser concebidas simultáneamente como derechos
fundamentales de los administrados frente al Estado y sus demás semejantes, y
como obligaciones correlativas de hacer o no hacer, del estado y de los
particulares para asegurar el efectivo goce de la respectiva libertad. En esta forma
el derecho fundamental, que es el contenido esencial de toda libertad pública, se
engarza de manera dialéctica con la obligación del estado y de los demás sujetos
del ordenamiento de respetar su ejercicio o de remover el obstáculo que impide su
efectivo disfrute (Hernández, óp. cit. p. 16).
14
El reconocimiento jurídico de las libertades públicas supone una relación
jurídica entre los administrados y el Estado por virtud de la cual el Estado
se auto limita reconociendo un ámbito intangible, una esfera de irreductible
libertad al administrado. Surgen así y con motivo de situaciones concretas,
poderes jurídicos o, más exactamente, derechos públicos subjetivos,
exigibles, y deberes estatales que pueden realizarse por la vía de la
abstención o de un hacer. El titular de tales derechos subjetivos es la
persona humana y los puede hacer valer tanto frente al Estado como frente
a terceros particulares. (Hernández, óp. cit. pp.18-20).”
Limitaciones de los derechos Fundamentales
Por no ser derechos absolutos y por coexistir en sociedad, los derechos
fundamentales están afectos a limitaciones o límites externos necesariamente
establecidos por el ordenamiento jurídico en su nivel constitucional. Tales
limitaciones están contenidas en los artículos 28, 18 y 19 Constitucionales y son
las siguientes:
 El orden público
 La moral
 Los derechos de terceros
 Los deberes constitucionales
1. El orden Público: Se diferencia entre orden público constitucional y orden
público
administrativo.
El
primero
es
el
conjunto
de
principios
fundamentales constitucionales que se derivan del conjunto de valores que
informan la Constitución. Así la Sala Constitucional ha definido el orden
público como: El conjunto de principios que, por una parte atañen a la
organización del estado y a su funcionamiento, y, por otra, concurren a la
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protección de los derechos del ser humano y de los intereses de la comunidad, en
un justo equilibrio para hacer posible la paz y el bienestar de la convivencia social
(Sala Constitucional Voto 3550-92).
El orden público constitucional es
entonces el sistema de principios y valores fundamentales que estructuran
la organización y funcionamiento del Estado y sus relaciones con los
particulares, así como las relaciones entre estos últimos. Por su parte el
orden público administrativo se refiere a las labores de seguridad,
salubridad, y sanidad asignadas al Estado y para cuyo cumplimiento se
goza de potestades de imperio y de policía.
2. La Moral: Es el conjunto de reglas de comportamiento que la opinión
pública o mejor aún la comunidad reconoce comparte y acepta en un
determinado momento histórico y cuya violación ofende gravemente a los
miembros de la comunidad.
3. Derechos a Terceros: Son los derechos de las demás personas, tanto de
naturaleza pública como privada. En caso de colisión de derechos se
justifica una reglamentación y jerarquización de tales derechos y
precisamente es esto lo que autoriza la Constitución Política.
4. Deberes constitucionales: Son comportamientos obligatorios contenidos
en normas cuyo fundamento y justificación es el interés público o interés de
la comunidad. Tales deberes en lo fundamental se encuentran contenidos
en los artículos 18 y 19 Constitucionales que establecen el deber de
respeto a la Constitución, defender la Patria y contribuir a los gastos
públicos.
En la Constitución Política de Costa Rica se habla de los deberes y derechos
desde el artículo 18, en el Titulo III y Titulo IV, en los artículos que van desde el 19
al 49, mientras que en el Título V se habla de las Garantías y derechos
Constitucionales, que abarcan los artículos del 50 al 74. La Religión se establece
en el artículo 45 el cual corresponde al Título VI, la Educación y la Cultura se
16
denota entre los artículos 76 al 89 del Título VII, mientras que el Título VIII, nos
remite a los derechos y deberes políticos entre los artículos 90 y 98.
Algunas de las Libertades Públicas más apeladas y conocidas:
Libertad:
Se conoce como el Principio básico que establece que nadie puede obligar a otro
a hacer alguna cosa o restringir su libertad, sin haberse constituido un derecho
especial al efecto.
1. Libertad de Asociación: principio por el cual todas las personas tienen
derecho a asociarse libremente con fines ideológicos, religiosos, políticos,
económicos, laborales, sociales, culturales, deportivos o de cualquier otra
índole, cuyo ejercicio sólo puede estar sujeto a las restricciones previstas
por la ley, que sean necesarias en una sociedad democrática, en interés de
la seguridad nacional, de la seguridad o del orden públicos, o para proteger
la salud o la moral pública o los derechos y libertades de los demás. //
Libertad de los individuos para poner en común, de manera permanente,
sus conocimientos, actividades o capitales, con objeto de lucro o no, para
formar
asociaciones
propiamente
dichas
o
sociedades
civiles
o
comerciales.
2. Libertad de
Cátedra: libertad de expresar libremente los conceptos e
ideas desde la cátedra sin sometimientos ni instrucciones del gobierno.
3. Libertad de circulación: derecho que se otorga a los productos o
mercancías nacionales o extranjeras de circular libremente dentro del
territorio de un país sin abonar derecho de tránsito.
17
4. Libertad de comercio e industria: derecho de la persona para establecer
y explotar una empresa o ejercer la profesión que haya elegido.
5. Libertad de conciencia: principio por el cual toda persona tiene derecho a
la libertad de pensamiento y de religión, incluyendo la libertad de tener o de
adoptar la religión o las creencias de su elección, así como la libertad de
manifestar su religión o sus creencias, individual o colectivamente, tanto en
público como en privado, mediante el culto, la celebración en los ritos, las
prácticas y las enseñanzas.
6. Libertad de Culto: Derecho a la libertad religiosa, mientras los actos y
ceremonias no sean contrarios a la moral y buenas costumbres.
7. Libertad de Declarar: derecho del imputado de abstenerse a declarar o de
requerírsele juramento o promesa de decir la verdad ni de ejercerse contra
él coacción
o amenaza ni medio alguna para obligarlo, inducirlo o
determinarlo a declarar contra su voluntad, ni de hacerle cargos o
reconvenciones tendientes al obtener su confesión.
8. Libertad de Domicilio: derecho de la persona de prohibir a otro el ingreso
a su morada, aunque sea accidental o transitoria.
9. Libertad de enseñanza: Derecho de toda persona de enseñar a los demás
de forma gratuita o no, lo que sabe o cree saber. // libertad de una persona
a escoger a sus maestros.
10. Libertad de expresión: Principio por el cual nadie podrá ser molestado a
causa de sus opiniones, comprendiendo la libertad de buscar, recibir y
difundir informaciones o ideas de toda índole, sin consideración
de
fronteras, ya sea oralmente, por escrito o de forma impresa o artística, o por
cualquier otro procedimiento de su elección.
18
11. Libertad de Formalidades: libertad de los interesados de usar las formas
que juzguen convenientes cuando no se designe forma para algún acto
jurídico.
12. Libertad de Imprenta// libertad de prensa
13. Libertad de las Partes: Principio por el cual las convenciones particulares
no pueden
dejar sin efecto las leyes en cuya observancia están
interesados el orden público y las buenas costumbres.
14. Libertad de los Mares: Principio de la libre navegación en alta mar, a
excepción de la piratería y trata de esclavos o raza.
15. Libertad de los Niños: Principio por el cual se deben tomar todas las
medidas de carácter nacional, bilateral y multilateral que sean necesarias
para impedir el secuestro, venta o trata de menores para cualquier fin o en
cualquier forma.
16. Libertad de Opinión: Derecho de la persona para expresar sus ideas,
creencias o doctrinas por cualquier medio, ya sea verbal o escrito,
comprendiendo la libertad de prensa.
17. Libertad de Pensamiento del Trabajador: Prohibición del empleador
durante la duración del contrato de trabajo o con vista a su disolución, de
obligar al trabajador a manifestar sus opiniones políticas, religiosas o
sindicales.
18. Libertad de Prensa: Principio constitucional por el cual no se pueden dictar
leyes restrictivas de la libertad de imprenta o establecer sobre ella la
jurisdicción
federal,
entendiéndose
por
imprenta
todo
medio
de
19
comunicación social. // derecho de publicar las propias opiniones por medio
de la imprenta, sin censura o autorización previa.
19. Libertad de Religión: Derecho de la persona de creer o no en materia
religiosa, expresar y enseñar su creencia y ejercer públicamente el culto
que corresponde a esa creencia.
20. Libertad de Residencia: Derecho constitucional por el cual el individuo
puede salir, entrar, transitar y permanecer en el territorio del país.
21. Libertad de Reunión: Derecho de convocar y celebrar reuniones públicas,
donde cualquiera puede concurrir, para discutir y deliberar sobre cosas o
intereses determinados.
22. Libertad de Sobrevuelo: Libertad de que se concede a las aeronaves
extranjeras para volar por encima del territorio de un país.
23. Libertad del Trabajo: Derecho de toda persona a prestar a otras personas
su fuerza de trabajo, sus servicios y su industria.
24. Libertad del Demente: Derecho de no ser privado de su libertad solo en
casos en que esté en riesgo la seguridad propia o de otros por su
enfermedad, este hecho solo puede hacerse bajo decisión judicial.
25. Libertad Individual: Derecho a la libertad física de toda persona, lo que
implica el derecho de transitar sin trabas por el territorio del país, el derecho
de entrar y salir de él y la garantía contra arrestos, detenciones o
penalidades arbitrarias.
26. Libertad jurídica: Derecho a optar entre el ejercicio o no de los derechos
subjetivos que no derivan de los propios deberes.
20
27. Libertad Personal: Es el derecho de vivir y ser libre, siempre y cuando sea
al margen de la ley.
28. Libertad sindical: derecho que algunos países se reconoce con jerarquía
constitucional, a los trabajadores para asociarse o agruparse libremente en
gremios o sindicatos.
21
COMO TUTELA LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DE COSTA RICA LAS
LIBERTADES PÚBLICAS
La Constitución Política de Costa Rica, redactada en 1949, contiene cinco títulos
dedicados exclusivamente a la tutela de los derechos y garantías públicas de los
ciudadanos que habitan en el territorio nacional.
Estas libertades públicas, se pueden enmarcar en tres grandes grupos, a saber:
1. Derechos y Garantías Individuales
2. Derechos y Garantías Sociales
3. Derechos y Garantías Políticas
Bajo el concepto de estos tres grandes grupos, se desarrollan los títulos del IV al
VIII de la siguiente manera:
 Título IV: Derechos y Garantías Individuales
o Contiene los artículos del 20 al 49, y en ellos se establecen los
principios de:

Libertad personal y la no existencia de esclavos.

La Inviolabilidad de la vida humana.

La libertad de Tránsito por el territorio nacional y la libertad
de ingreso y salida del país para los nacionales.

La inviolabilidad del domicilio y de los recintos privados,
excepto por orden escrita de juez competente para el
allanamiento o para impedir la comisión o imputabilidad de
delitos.

Derecho a la intimidad, a la libertad y al secreto de las
comunicaciones.

A la asociación voluntaria para fines lícitos.

A la reunión pacífica en ámbitos públicos. La reunión en
recintos privados no necesita autorización
22

La libertad de petición ante cualquier funcionario o entidad
pública y el derecho a obtener pronta resolución

A no ser inquietado ni perseguido por manifestar su opinión
siempre y cuando no infrinja la ley.

Derecho a expresar lo que pensamos y publicarlo sin
previa censura

El libre acceso a los edificios del Estado con el propósito
de obtener información

Ningún costarricense puede ser expulsado del territorio
nacional.

Igualdad ante la Ley y no podrá practicarse discriminación
alguna

Las Leyes no tendrán efecto retroactivo, salvo las que
beneficien a los ciudadanos.

Nadie está obligado a declarar en su contra, ni contra su
cónyuge, hijos, padres, tío o primos.

Nadie puede ser detenido sin un indicio comprobado de
haber cometido un delito.

Nadie puede ir a prisión por deudas

Nadie puede ir a prisión por causa de una ley anterior, y se
deberá demostrar su culpabilidad. Principio de inocencia.

Nadie puede ser tratado en forma cruel o degradante ni a
penas perpetuas.

Derecho a una ley pronta, cumplida, sin denegación y en
estricto apego a las leyes.

Derecho al HABEAS CORPUS para garantizar las
libertades e integridades personales y al RECURSO DE
AMPARO para mantener o restablecer los derechos
consagrados en esta Constitución

Derecho a garantizar la legalidad de la función pública
23
 Título V: Derechos y Garantías Sociales.
o Contiene los artículos del 50 al 74, y en ellos se establecen los
principios de:
 El Estado procurará el mayor bienestar a todos los habitantes
del país.
 Derecho a un ambiente sano y ecológicamente sano.
 El Estado protegerá el instituto de LA FAMILIA. Se le da un
trato especial a la protección de la madre, el niño, y el
anciano.
 EL MATRIMONIO es la base de la familia.
 Obligación de los padres para con los hijos nacidos dentro y
fuera del matrimonio. (Código de Familia)
 Toda persona tiene el derecho a saber quiénes son sus
padres. (Ley de paternidad responsable)
 Es prohibida toda calificación personal sobre la filiación
 Derecho de los trabajadores a horarios, días libres, salarios,
vacaciones, pago de indemnizaciones. (Código de Trabajo)
 Derecho al sindicalismo.
 Derecho al paro laboral y a la huelga, excepto para los
servicios públicos esenciales
 Derecho a una vivienda digna.
 Derecho a la preparación técnica y cultural (INA)
 Derecho a los seguros sociales (Creación de la CAJA
COSTARRICENSE DE SEGURO SOCIAL)
 Irrenunciabilidad de los derechos y beneficios de este Título.
24
 Título VIII: Derechos y Deberes Políticos.
Contiene tres capítulos, con la siguiente distribución
CAPITULO I - Los Ciudadanos
o Contiene los artículos del 90 al 92, y en ellos se establecen los
principios de:

Concepto de ciudadanía y se define la mayoría de edad
para los costarricenses.

Como se suspende la ciudadanía y como se recobra
CAPITULO II - El Sufragio
o Contiene los artículos del 93 al 98, y en ellos se establecen los
principios de:

El sufragio es una función cívica y obligatoria por los
ciudadanos inscritos en el Registro Civil.

Regulación del ejercicio del sufragio.

La sufragación de gastos por parte del Estado.

Derecho de los ciudadanos a agruparse y participar en el
sufragio.
CAPITULO III - El Tribunal Supremo de Elecciones
o Contiene los artículos del 99 al 103, y en ellos se establecen
los principios de:

Independencia total y absoluta del Tribunal Supremo de
Elecciones.

Forma de integración del Tribunal Supremo de Elecciones,
su elección y duración en el puesto.

Creación del Registro Civil.
25
Aun cuando no se encuentran enmarcados específicamente a alguno de los
grupos antes mencionados, los títulos VI y VII contienen principios y deberes
fundamentales, a saber:
 Título VI: La Religión
o Establece en el artículo 75 que la religión del Estado es la
Católica, Apostólica, Romana, sin embargo se permite el libre
ejercicio de otros cultos que no se opongan a la moral ni a las
buenas costumbres.
 Título VII: La Educación y La Cultura
o Contiene los artículos del 76 al 89, y en ellos se establecen los
principios de:

El idioma español es el oficial de la Nación, sin embargo el
Estado velará por el mantenimiento de las lenguas
indígenas.

La educación será gratuita y obligatoria en las etapas de
preescolar, general básica y educación diversificada.

Libertad de enseñanza bajo la supervisión del Estado.

Se crea el Ministerio de Educación.

La independencia funcional y jurídica de las universidades
Estatales o Privadas.

Libertad de cátedra para la enseñanza superior.
Como podemos observar, las libertades públicas son muchas y muy variadas, por
las cuales se han creado instituciones y leyes específicas a fin de llevar a cabo el
objetivo establecido en la carta magna, como los son: El ICE, la CAJA
COSTARRICENSE DE SEGURO SOCIAL, el INA, como ejemplos de instituciones
y leyes como LA LEY DE PATERNIDAD RESPONSABLE, EL CODIGO DE
TRABAJO, EL CODIGO DE FAMILIA, entre muchas otras que nacen
estrictamente para el fiel cumplimiento de dichas libertades públicas.
26
CONCEPTO DE LA LIBERTAD PERSONAL
Los Derechos y Garantías Individuales
Los derechos y garantías individuales de los costarricenses están consagrados en
el Título IV, Capítulo Único de la Constitución de 7 de noviembre de 1949
(artículos 20 a 49).
La libertad individual abarca cuatro aspectos: las libertades de la persona física,
las libertades individuales de ejercicio colectivo, la libertad de pensamiento y los
derechos y libertades económicas.
Las libertades de las personas físicas
Bajo este rubro, podemos ubicar las libertades básicas que garantizan una esfera
mínima de autodeterminación del individuo; aquellas que le reservan un campo de
acción sin interferencia por parte de terceros o del Estado.
La libertad física y la prohibición de la esclavitud
La libertad física aparece en nuestra Constitución como la garantía primaria de
todo ser humano. En realidad, el reconocimiento del individuo dotado de una
esfera de autodeterminación es el presupuesto de toda la construcción dogmática
de los derechos humanos. De ésta deriva el resto de libertades: primero, en tanto
autodeterminación
respecto
del
poder
estatal;
posteriormente,
en
tanto
componente de una colectividad, dentro de la cual debe desenvolverse según
ciertos presupuestos básicos.
No es casual entonces que el artículo 20 de la Constitución encabece el Capítulo
Único de Derechos y Garantías Individuales, en los siguientes términos:
"Toda persona es libre en la República, quien se halle bajo la protección de sus leyes no
podrá ser esclavo ni esclava".
27
La Inviolabilidad de la Vida Humana.
El artículo 21 de la Constitución consagra la inviolabilidad de la vida humana. Este
precepto involucra tanto la proscripción de la pena de muerte, como toda forma de
afectación de la vida y la salud de los habitantes de la República, provenientes de
sujetos públicos o privados.
La libertad de tránsito.
La libertad de tránsito está garantizada por el artículo 22 de la Constitución, en los
términos siguientes:
"Todo costarricense puede trasladarse y permanecer en cualquier punto de la República o
fuera de ella, siempre que se encuentre libre de responsabilidad, y volver cuando le
convenga. No se podrá exigir a los costarricense requisitos que impidan su ingreso al
país".
Como complemento a la libertad de tránsito tradicional, la Constitución consagra,
en su artículo 32, la prohibición de obligar a un costarricense a dejar el territorio
nacional.
La seguridad individual.
En este campo, la Constitución contiene una gran cantidad de disposiciones,
dentro de las cuales destacamos: la igualdad ante la ley (artículo 33), la no
retroactividad de la ley (artículo 34), el principio del juez natural (artículo 35), las
condiciones para la detención de los individuos (artículo 37), prohibición de la
prisión por deudas (artículo 38), los principios de inocencia, legalidad penal y de
debido proceso (artículo 39), el principio de acceso a la tutela judicial (artículo 41),
la limitación de la prisión preventiva (artículo 44), la garantía del control de
legalidad de la actividad administrativa (artículo 49) y, por supuesto, la existencia
de medios reforzados de protección de los derechos fundamentales.
28
El derecho a la intimidad.
En lo que respecta a este derecho, la Constitución contiene tres disposiciones: la
libertad del domicilio, reconocida por el artículo 22, la inviolabilidad del domicilio:
consagrada por el artículo 23 de la Constitución y la inviolabilidad de las
comunicaciones, consagrada por el artículo 24 de la Constitución.
Las libertades individuales de ejercicio colectivo.
Bajo esta categoría clasificamos las libertades que se ejercen, en forma colectiva,
o ante otras instancias. Pertenecen a este grupo:
La libertad de asociación: el artículo 25 de la Carta fundamental proclama:
"Los habitantes de la República tienen derecho de asociarse para fines lícitos. Nadie
podrá ser obligado a formar parte de asociación alguna".
El núcleo esencial de esta libertad implica tanto la posibilidad de integrarse a toda
forma de figura asociativa como la prohibición de exigir la pertenencia a alguna de
esas entidades.
La libertad de reunión está garantizada por el artículo 26 de la Constitución,
según el cual todos tienen el derecho de reunirse pacíficamente y sin armas, con
el propósito, sea de ocuparse de negocios privados, sea de discutir asuntos
públicos y examinar la conducta pública de los funcionarios. Las reuniones en
locales privados no necesitan autorización previa. Las que se realicen en lugares
públicos son reglamentadas por la Ley.
La libertad de petición, individual o colectiva, dirigida a funcionarios públicos u
organismos oficiales, y el derecho a obtener una decisión, son reconocidos por el
artículo 27 de la Constitución.
29
La libertad de acceso a la información de los departamentos administrativos
con fines de información sobre los asuntos de interés público, aparece consagrada
por el artículo 30 del Texto fundamental.
La libertad de pensamiento.
Las manifestaciones tradicionales de la libertad de pensamiento están reconocidas
expresamente por la Constitución Política:
La libertad de opinión implica que nadie puede ser inquietado o perseguido por
la manifestación de sus opiniones políticas, ni por actos que no sean contrarios a
la ley. Las acciones privadas que no dañen la moral o el orden públicos, o que no
causen perjuicio a terceros, permanecen fuera del alcance de la ley. La única
restricción concierne a los miembros del clero que no podrán realizar ninguna
actividad de propaganda política invocando motivos religiosos o valiéndose de
creencias de tal tipo (artículo 28).
La libertad de prensa; de acuerdo con la cual todos pueden comunicar su
pensamiento de palabra o por escrito y publicarlos sin previa censura; pero serán
responsables de los abusos que cometan en el ejercicio de este derecho, en los
casos y del modo que establezca la ley (artículo 29).
La libertad de enseñanza, garantizada por el artículo 79 de la Constitución,
implica tanto el derecho a escoger libremente la educación que se desea recibir y
el derecho a enseñar.
La libertad religiosa, reconocida por el artículo 75 de la Constitución.
Los derechos y libertades económicas
Los derechos y libertades económicas están ubicados dentro del capítulo de
derechos individuales:
30
El derecho de propiedad, consagrado en el artículo 45 de la Constitución.
La libertad de comercio e industria, garantizada por el artículo 46 de la
Constitución.
Los derechos de autor, consagrados por el artículo 47 de la Constitución.
Los derechos y garantías sociales.
Abordaremos este punto en tres partes: el reconocimiento de la libertad de trabajo
y del derecho al trabajo; los derechos concernientes a las condiciones de trabajo y
las libertades sindicales.
El reconocimiento de la libertad de trabajo y el derecho al trabajo.
El artículo 56 in fine de la Constitución establece expresamente que el Estado
garantiza el derecho de escoger libremente el trabajo.
El derecho al trabajo, reconocido expresamente por el artículo 56.
Las condiciones de trabajo. Las principales disposiciones constitucionales en ese
campo son las relativas al salario mínimo (artículo 57); la limitación de la jornada
de trabajo (artículo 59); el derecho a vacaciones pagadas y al descanso (artículo
59); el derecho a las indemnizaciones por despido (artículo 63); las medidas de
seguridad e higiene laborales (artículo 66); el derecho a la seguridad social
(artículo 73).
Las libertades sindicales. La Constitución consagra las tres libertades sindicales
básicas:
La libertad de sindicalización. Este derecho es reconocido a los trabajadores y a
los patronos con el fin exclusivo de obtener y conservar las ventajas económicas,
sociales o profesionales (artículo 60).
31
El derecho de huelga se encuentra reconocido en el artículo 61 de la
Constitución. Se excluye expresamente del alcance de este derecho, la huelga en
los servicios públicos, de acuerdo con la regulación que efectúe la ley.
El derecho de negociación colectiva. La Constitución establece expresamente
que las convenciones colectivas concluidas conforme a la ley entre los patrones y
los sindicatos obreros tienen fuerza de ley (artículo 62).
32
INVIOLABILIDAD
DE
LOS
DOCUMENTOS
PRIVADOS
Y
DE
LAS
COMUNICACIONES
GARANTIA
Forma parte del ámbito de lo que la doctrina define como la vida privada de una
persona, sea aquella esfera en la él puede excluir a terceros, como derecho a será
dejado tranquilo.
Es evidente que existe un enorme peligro en que el Estado se entrometa en el
intercambio a distancia de los pensamientos escritos u orales de los
administrados. Por ello, nuestro artículo 24 de la Constitución Política, lo califica
de inviolables tales comunicaciones.
El secreto de la correspondencia ampara toda clase de comunicaciones escritas
de persona a persona; por consiguiente incluye también las cartas postales y los
impresos. El secreto postal es un concepto muy ampli0o, ya que cubre incluso los
envíos que no contienen ninguna comunicación escrita, tales como los paquetes y
giros monetarios. La obligación de secreto comprende el hecho mismo del envío,
su contenido y las personas del remitente y del destinatario.
El secreto de las comunicaciones orales, a través de la vía telefónica, también es
un supuesto especial del secreto de la correspondencia. Por ello existen normas
penales expresas que tutelan este ámbito de privacia de los administrados. Los
modernos avances tecnológicos han puesto en peligro el secreto de la
comunicación por la vía telefónica, ya que hoy día es posible la intercepción de
llamadas mediante mecanismos sumamente sofisticados.
Nuestra jurisprudencia constitucional, dijo en una sentencia que los “ejemplares de
una publicación de esa índole no son documentos privados por estar destinados
exclusivamente al público, menos aún pueden equiparse a comunicaciones o
correspondencia esencialmente privada”.
33
En realidad lo que hubo en ese caso jurisprudencial fue una lamentable confusión,
ya que contenía expresiones que violentaban la legislación de imprenta y se traba
de una publicación penalmente punible, pero nunca justificar el secuestro
respectivo basándose en que se trataba de un documento público. Es decir, una
publicación, aunque contraríe normas específicas para su poseedor, a pesar de
que haya circulado públicamente.
En consecuencia, éste sólo podrá serle
decomisado a quienes lo imprimen o vendan, porque el delito respectivo se
comete por éstos, no por quienes lo compran o adquieren por cualquier otro
medio, salvo que se llegaren a tipificar como hechos punibles su compra o
tenencia.
PROTECCION LEGISLATIVA
Dada la importancia de esta, la legislación penal castiga fuertemente cualquier
injerencia indebida contra ella. Así en el artículo 196 del Código Penal tipifica
como delito, con prisión de seis meses a un año, al que indebidamente abriere o
se impusiere del contenido de una carta o cualquiera otra comunicación telegráfica
o telefónica destinada a otra persona o que haga uso indebido de una cinta
magnetofónica. El artículo 197 del mismo código castiga con prisión de tres a seis
meses
al que se apodere indebidamente de una carta o de otro documento
privado, aunque no esté cerrado o al que suprimiere o desviare de su destino una
correspondencia que no le está dirigida. El artículo 198 del código de rito castiga
la captación de manifestaciones verbales, ya sea grabando las palabras de otro
que no están destinadas al público sin su consentimiento o al que mediante
procedimientos técnicos escuchare manifestaciones privadas que no le están
dirigidas.
El artículo 201 del mismo código establece el delito de uso indebido de
correspondencia, será reprimido con prisión de seis meses a un año, al que usare
indebidamente en cualquier forma, cartas, documentos, grabaciones, despachos
34
telegráficos, telefónicos, cablegráficos o de cualquier otra naturaleza que hubieren
sido sustraídos o reproducidos.
El numeral 202 del mismo cuerpo de leyes represivas castiga como delito la
propalación, o sea, si el hecho pudiere causar perjuicio, el que se halle legitimado
en posesión de una correspondencia, de documentos o grabaciones no
destinadas a la publicidad, las hace públicas sin la debida autorización aunque le
hubieren sido dirigidas. La pena será de treinta a cien días si la información
propalada tuviere carácter de privado, aun cuando no causare perjuicio.
Es de señalar que el artículo 203 del Código Penal, el cual se refiere a la
divulgación de secretos será reprimido con prisión de un mes a un año o de treinta
a cien días, quien teniendo noticias por razón de su estado, oficio, empleo,
profesión o arte, dé un secreto cuya divulgación puede causar daño, lo revele sin
justa causa. Si se tratare de un funcionario público o un profesional se impondrá
seis meses a dos años de prisión y además su inhabilitación para el ejercicio de
cargos y oficios públicos.
De las normas citadas queda bien claro que la protección del ámbito de la vida
privada en esta materia se da siempre que cumplan tres requisitos:
a) Que los hechos divulgados no sean notorios;
b) Que el interesado no haya dado su consentimiento para que sean
divulgados y;
c) Que la divulgación produzca un perjuicio.
SECUESTRO POR PARTE DE LOS TRIBUNALES DE JUSTICIA
Para poder exigir el secuestro, registro o examen de documentos privados,
únicamente lo pueden solicitar o autorizar los Tribunales de Justicia, cuando ello
implique o sea indispensable para esclarecer asuntos que están sometidos a su
conocimiento. Es evidente que la excepción en ningún caso autoriza, ni mucho
35
menos legitima intervención de los órganos administrativos en el secuestro o
registro de documentos privados.
En otros términos, la inviolabilidad de los
documentos es una garantía absoluta frente a los órganos de la administración
Pública.
En los artículos 246 y siguientes del Código Procesal Civil se regula todo lo
relativo a la exhibición de documentos tanto públicos como privados, en materia
civil.
La intervención de las autoridades en caso de quiebra o insolvencia de las
sociedades o de los comerciantes o de los comerciantes, solo será autorizada a
las de carácter judicial y nuca a las administrativas, dado que de lo contrario
quedaría sin sustento alguno lo dispuesto en el artículo 24 de la Constitución
Política, que solo permite el secuestro, registro o examen de documentos privados
cuando ello sea indispensable para esclarecer asuntos sometidos a la jurisdicción
de los Tribunales de Justicia.
El artículo 221 le confiere la facultad al juez de ordenar la intervención de
comunicaciones telefónicas del imputado, para impedirla o conocerlas. Pareciera
que esta norma del Código Procesal es inconstitucional, pues respecto de las
comunicaciones orales la Constitución no establece ninguna posibilidad de que el
legislador pueda regular o restringir dicha garantía. El 222 del mismo código
dispone que no se puedan secuestrar las cartas o documentos que se envíen o
entreguen a los defensores para el desempeño de sus cargos.
Secreto e Inviolabilidad de las Comunicaciones
La inviolabilidad como tal, trasciende no solo a la correspondencia, sino a toda
forma de comunicación privada, considerando que cualquier intromisión es
constitutiva de un ilícito penal.
36
Hay que tener claro que el secreto de las comunicaciones está referido a terceros,
no a las partes directamente involucradas como tal, es decir que el mensaje solo
puede ser conocido por el emisor y el receptor, y solo podrá tener acceso a este el
tercero que esté debidamente autorizado para ello, sea por las partes o en casos
muy calificados cuando una ley reforzada lo autorice, con esto se garantiza la
privacidad de las comunicaciones, evitando que el contenido pueda ser incautado
o abierto.
El secreto de las comunicaciones se configura como garantía formal, en el sentido
de proteger la privacidad de la comunicación, sin que tenga importancia el
contenido y el medio de comunicación utilizado, este secreto implica una
prohibición para interceptar o tener acceso antijurídicamente del contenido de las
comunicaciones ajenas, quedando claro que el bien tutelado es la libertad de
comunicaciones, por lo que todas ellas quedan cubiertas, sin importar el medio por
el que lo hagan.
El e-mail, es un medio de comunicación, similar al correo tradicional, con la
diferencia que es transmitido por la Red, lo que lo hace más eficaz, eficiente,
instantáneo y ágil, por lo que tienen la misma protección que el resto de las
comunicaciones, y tanto los datos recibidos como los datos enviados desde la
cuenta de correo, estarían protegidos bajo el principio de inviolabilidad de las
comunicaciones, salvo excepciones prescritas por ley.
El ámbito laboral no ha sido ajeno a los cambios en los medios de comunicación, y
muchas empresas sean privadas o estatales, han tenido que adoptar nuevas
herramientas tecnologías que faciliten el desarrollo de sus actividades, pero
apéndice a estos cambios, se han tenido que implementar previsiones necesarias,
con el objeto de que estos se den en armonía con el orden jurídico y
principalmente en garantía de los derechos fundamentales, como esfera de tutela
hegemónica. Es dentro de este contexto donde se presentan excepciones a la
inviolabilidad de las comunicaciones.
37
Naturaleza
El e-mail, puede ser privado o laboral, dependiendo de quién sea el propietario de
la cuenta.
Se dice que es privado, cuando el usuario en forma directa posee una cuenta
proporcionado por algún proveedor de servicios, sea esta en forma gratuita o
mediante un pago, pero en ambos casos queda supeditado a las normas de
seguridad y de uso de la cuenta que aceptan en el momento de realizar la
suscripción, este correo es de uso estrictamente personal y por ende está
protegido como una correspondencia inviolable, no pudiendo en principio
establecerse ningún tipo de excepción, lo que significa que no puede ser
manipulado, interceptado, intervenido o alterado de alguna forma si no se posee
una autorización por parte del receptor u orden judicial, pues está protegido su
intimidad como derecho fundamental.
El correo electrónico y la jurisprudencia
La jurisprudencia nacional, ha otorgado valor probatorio a los correos electrónicos,
por ser considerados documentos, al respecto la Sala Segunda de la Corte
Suprema de Justicia, confirmo el despido de una trabajadora, después que admitió
haber utilizado el e-mail laboral para revelar información de la empresa para la que
trabaja. (Resolución 2003-00744).
Los funcionarios públicos, por la labor que desempeñan están mayormente
obligados a guardar y respetar el deber de diligencia y sana administración,
protegiendo la información sensible.
Empresas extranjeras y nacionales han despedido empleados por utilizar cuentas
de correo electrónico laborales el Tribunal Superior de Catalunya dictaminó
procedente un despido de un trabajador que en horas laborales utilizaba el correo
electrónico para la distribución de mensajes ajenos a la actividad de la empresa; el
38
mismo Tribunal declaró procedente el despido de un trabajador que en horas
laborales jugaba al Solitario en su ordenador. (citado por Castro Bonilla).
La Sala Segunda de la Corte Suprema de Justicia de Costa Rica, mediante
resolución 2003-00797 confirmo el despido de una trabajadora, por haber hecho al
considerar falta grave a las obligaciones contractuales, uso del correo electrónico
laboral para enviar chistes soeces y vulgares, considerando su actuar era falta
grave a los deberes morales y éticos.
En conclusión podemos señalar que si bien el correo electrónico, es semejante al
correo tradicional y por ello conlleva igual protección de inviolabilidad de
correspondencia, como derecho fundamental constitucional, esta inviolabilidad no
es absoluta en el ámbito nacional, sino que se ve vulnerada tratándose de correos
electrónicos laborales, al otorgarle al patrono la facultad de fiscalizar y revisar
tanto los correos electrónicos recibidos como enviados por sus trabajadores, y así
poder evitar que las herramientas electrónicas laborales, sean utilizadas en
beneficio personal, sin embargo esta vulnerabilidad de inviolabilidad a mi criterio
no se da el hecho que el patrono suministre dicha herramienta, sino por el hecho
de que este al ser el dueño de la cuenta de correo, aporta su nombre de dominio,
y todo correo que salga de dicha cuenta será identificado como parte de él,
pudiendo la imagen del mismo verse afectada por el tipo de correo que se envíe, o
más aún que la información de la empresa queda expuesta, lo que se protege el la
imagen de la empresa, tómese en cuenta que no sucede lo mismo con los
teléfonos, donde no se identifica en forma directa al dueño de la línea telefónica, o
en el caso de las cartas tradicionales, donde si bien se identifica el remitente y el
destinatario, no así el mensaje como tal.
Sin embargo es importante y necesario tener presente que para que ese control se
pueda ejercer por parte del patrono, este debe haber informado previamente al
trabajador que el correo electrónico laboral, es solo para fines de trabajo y que se
39
prohíbe el uso personal del mismo, caso contrario, no se podría ejercer ningún tipo
de intervención, ya que esta seria arbitraria y consecuentemente ilegal.
40
MARCO LEGAL EN QUE SE DESARROLLAN ESTAS GARANTIAS
Puede decirse que las garantías individuales son “derechos públicos subjetivos
consignados a favor de todo habitante de la República que dan a sus titulares la
potestad de exigirlos jurídicamente a través de la verdadera garantía de los
derechos públicos fundamentales del hombre que la Constitución Política ampara.
En efecto, las garantías individuales suponen una relación jurídica de supra a
subordinación que se produce entre los gobernados y las autoridades estatales.
Los derechos y garantías individuales de los costarricenses están consagrados en
el Título IV, Capítulo Único de la Constitución de 7 de noviembre de 1949
(artículos 20 a 49).
1.- La libertades individuales abarcan cuatro aspectos:
Las libertades de la persona física, las libertades individuales de ejercicio
colectivo, la libertad de pensamiento y los derechos y libertades económicas.
Las Libertades de las Personas Físicas:
Podemos ubicar las libertades básicas que garantizan una esfera mínima de
autodeterminación del individuo; aquellas que le reservan un campo de acción sin
interferencia por parte de terceros o del Estado.
La Libertad Física y la Prohibición de la Esclavitud
La libertad física aparece en nuestra Constitución como la garantía primaria de
todo ser humano. En realidad, el reconocimiento del individuo dotado de una
esfera de autodeterminación es el presupuesto de toda la construcción dogmática
de los derechos humanos. De ésta deriva el resto de libertades.
No es casual entonces que el artículo 20 de la Constitución encabece el Capítulo
de Garantías individuales, en los siguientes términos:
41
"Todo hombre es libre en la República; no puede ser esclavo el que se halle bajo
la protección de las leyes"
La Inviolabilidad de la Vida Humana
El artículo 21 de la Constitución consagra la inviolabilidad de la vida humana. Este
precepto involucra tanto la inadmisión de la pena de muerte, como toda forma de
afectación de la vida y la salud de los habitantes de la República, provenientes de
sujetos públicos o privados.
La Libertad de Tránsito
La libertad de tránsito está garantizada por el artículo 22 de la Constitución, en los
términos siguientes:
"Todo costarricense puede trasladarse y permanecer en cualquier punto de la
República o fuera de ella, siempre que se encuentre libre de responsabilidad, y
volver cuando le convenga. No se podrá exigir a los costarricense requisitos que
impidan su ingreso al país".
Como complemento a la libertad de tránsito tradicional, la Constitución consagra,
en su artículo 32, la prohibición de obligar a un costarricense a dejar el territorio
nacional.
La Seguridad Individual
En este campo, la Constitución contiene una gran cantidad de disposiciones,
dentro de las cuales destacamos: la igualdad ante la ley (artículo 33), la no
retroactividad de la ley (artículo 34), el principio del juez natural (artículo 35), las
condiciones para la detención de los individuos (artículo 37), prohibición de la
prisión por deudas (artículo 38), los principios de inocencia, legalidad penal y de
debido proceso (artículo 39), el principio de acceso a la tutela judicial (artículo 41),
la limitación de la prisión preventiva (artículo 44), la garantía del control de
42
legalidad de la actividad administrativa (artículo 49) y, por supuesto, la existencia
de medios reforzados de protección de los derechos fundamentales (artículo 48).
El Derecho a la Intimidad
En lo que respecta a este derecho, la Constitución contiene tres disposiciones: la
libertad del domicilio, reconocida por el artículo 22, la inviolabilidad del domicilio:
consagrada por el artículo 23 de la Constitución y la inviolabilidad de las
comunicaciones, consagrada por el artículo 24 de la Constitución.
2.- Las libertades individuales de ejercicio colectivo.
Bajo esta categoría clasificamos las libertades que se ejercen, en forma colectiva,
o ante otras instancias. Pertenecen a este grupo:
La Libertad de Asociación
El artículo 25 de la Carta fundamental proclama:
"Los habitantes de la República tienen derecho de asociarse para fines lícitos.
Nadie podrá ser obligado a formar parte de asociación alguna".
El núcleo esencial de esta libertad implica tanto la posibilidad de integrarse a toda
forma de figura asociativa como la prohibición de exigir la pertenencia a alguna de
esas entidades.
La Libertad de Reunión
Está garantizada por el artículo 26 de la Constitución, según el cual todos tienen el
derecho de reunirse pacíficamente y sin armas, con el propósito, sea de ocuparse
de negocios privados, sea de discutir asuntos públicos y examinar la conducta
pública de los funcionarios. Las reuniones en locales privados no necesitan
autorización previa. Las que se realicen en lugares públicos son reglamentadas
por la Ley.
43
La Libertad de Petición
Individual o colectiva, dirigida a funcionarios públicos u organismos oficiales, y el
derecho a obtener una decisión, son reconocidos por el artículo 27 de la
Constitución.
La
Libertad
de
Acceso
a
la
Información
de
los
Departamentos
Administrativos
Con fines de información sobre los asuntos de interés público, aparece
consagrada por el artículo 30 del Texto fundamental.
3.- La libertad de pensamiento.
Las manifestaciones tradicionales de la libertad de pensamiento están reconocidas
expresamente por la Constitución Política:
La Libertad de Opinión
Implica que nadie puede ser inquietado o perseguido por la manifestación de sus
opiniones políticas, ni por actos que no sean contrarios a la ley. Las acciones
privadas que no dañen la moral o el orden públicos, o que no causen perjuicio a
terceros, permanecen fuera del alcance de la ley. La única restricción concierne a
los miembros del clero que no podrán realizar ninguna actividad de propaganda
política invocando motivos religiosos o valiéndose de creencias de tal tipo (artículo
28).
La Libertad de Prensa
De acuerdo con la cual todos pueden comunicar su pensamiento de palabra o por
escrito y publicarlos sin previa censura; pero serán responsables de los abusos
que cometan en el ejercicio de este derecho, en los casos y del modo que
establezca la ley (artículo 29).
44
La Libertad de Enseñanza
Garantizada por el artículo 79 de la Constitución, implica tanto el derecho a
escoger libremente la educación que se desea recibir y el derecho a enseñar.
La Libertad Religiosa
Reconocida por el artículo 75 de la Constitución.
4.- Los derechos y libertades económicas.
Los derechos y libertades económicas están ubicados dentro del capítulo de
derechos individuales:
 El derecho de propiedad. Consagrado en el artículo 45 de la Constitución.
 La libertad de comercio e industria. Garantizada por el artículo 46 de la
Constitución.
 Los derechos de autor. Consagrados por el artículo 47 de la Constitución
Condición no suficiente pero sí imprescindible para la vigencia efectiva de las
libertades públicas, en todo sistema jurídico, es su consagración por parte del
derecho positivo. El grado máximo de reconocimiento jurídico se presenta cuando
estas libertades aparecen expresamente consagradas por el texto jurídico de
mayor rango, la Constitución.
45
DERECHOS DE SEGUNDA GENERACIÓN
DERECHOS Y GARANTIAS SOCIALES
Artículo 50.- El Estado procurará el mayor bienestar a todos los habitantes del
país, organizando y estimulando la producción y el más adecuado reparto de la
riqueza.
Toda persona tiene derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado.
Por ello, está legitimada para denunciar los actos que infrinjan ese derecho y para
reclamar la reparación del daño causado.
El Estado garantizará, defenderá y preservará ese derecho. La ley determinará las
responsabilidades y las sanciones correspondientes.
(Así reformado por Ley No. 7412 del 3 de junio de 1994)
Artículo 51.- La familia, como elemento natural y fundamento de la sociedad,
tiene derecho a la protección especial del Estado. Igualmente tendrán derecho a
esa protección la madre, el niño, el anciano y el enfermo desvalido.
Artículo 52.- El matrimonio es la base esencial de la familia y descansa en la
igualdad de derechos de los cónyuges.
Artículo 53.- Los padres tienen con sus hijos habidos fuera del matrimonio las
mismas obligaciones que con los nacidos en él.
Toda persona tiene derecho a saber quiénes son sus padres, conforme a la ley.
Artículo 54.- Se prohíbe toda calificación personal sobre la naturaleza de la
filiación.
Artículo 55.- La protección especial de la madre y del menor estará a cargo de
una institución autónoma denominada Patronato Nacional de la Infancia, con la
colaboración de las otras instituciones del Estado.
46
Abordaremos este punto en tres partes: el reconocimiento de la libertad de trabajo
y del derecho al trabajo; los derechos concernientes a las condiciones de trabajo y
las libertades sindicales.
El reconocimiento de la libertad de trabajo y el derecho al trabajo.
El artículo 56 in fine de la Constitución establece expresamente que el Estado
garantiza el derecho de escoger libremente el trabajo. El derecho al trabajo,
reconocido expresamente por el artículo 56.
Las condiciones de trabajo. Las principales disposiciones constitucionales en ese
campo son las relativas al salario mínimo (artículo 57); la limitación de la jornada
de trabajo (artículo 59); el derecho a vacaciones pagadas y al descanso (artículo
59); el derecho a las indemnizaciones por despido (artículo 63); las medidas de
seguridad
e
higiene
laborales (artículo
66); el
derecho
a
la
seguridad
social (artículo 73).
Las libertades sindicales. La Constitución consagra las tres libertades sindicales
básicas:
 La libertad de sindicalización. Este derecho es reconocido a los
trabajadores y a los patronos con el fin exclusivo de obtener y conservar las
ventajas económicas, sociales o profesionales (artículo 60).
 El derecho de huelga se encuentra reconocido en el artículo 61 de la
Constitución. Se excluye expresamente del alcance de este derecho, la
huelga en los servicios públicos, de acuerdo con la regulación que efectúe
la ley.
 El
derecho
de
negociación
colectiva.
La
Constitución
establece
expresamente que las convenciones colectivas concluidas conforme a la ley
entre los patrones y los sindicatos obreros tienen fuerza de ley (artículo
62).
47
Artículo 73.- Se establecen los seguros sociales en beneficio de los trabajadores
manuales e intelectuales, regulados por el sistema de contribución forzosa del
Estado, patronos y trabajadores, a fin de proteger a éstos contra los riesgos de
enfermedad, invalidez, maternidad, vejez, muerte y demás contingencias que la
ley determine.
La administración y el gobierno de los seguros sociales estarán a cargo de una
institución autónoma, denominada Caja Costarricense de Seguro Social.
No podrán ser transferidos ni empleados en finalidades distintas a las que
motivaron su creación, los fondos y las reservas de los seguros sociales.
Los seguros contra riesgos profesionales serán de exclusiva cuenta de los
patronos y se regirán por disposiciones especiales.
48
DERECHOS DE PRIMERA GENERACIÓN
LOS DERECHOS Y LIBERTADES POLÍTICAS
La palabra política proviene del vocablo griego polis, las ciudades-estados griegas
independientes, en donde surgió la democracia directa, en una de ellas: Atenas.
En esta democracia ateniense del siglo VI a. C. solo participaba en los asuntos
gubernamentales, los ciudadanos atenienses, varones y libres. En el mundo
antiguo la participación política era restringida, aunque Atenas era un ejemplo, en
un contexto dominado por las monarquías teocráticas (reyes que se creían dioses)
acentuándose en los restantes períodos históricos, esa tendencia a la proscripción
de las personas de la vida política, con el fortalecimiento del poder de los señores
feudales en la Edad Media, y las monarquías absolutas de la Edad Moderna.
En las sociedades democráticas, las personas que conforman un estado, en su
calidad de ciudadanos depositarios de la soberanía, tienen la facultad de intervenir
en los actos de gobierno, ya sea por sí mismos, sufragando, constituyendo
partidos políticos, o contestando consultas populares, o presentando proyectos de
ley (iniciativa popular) o postulándose como candidatos a las funciones públicas, a
través de partidos políticos, o actuando en general, por medio de sus
representantes.
Dentro de la clasificación de los derechos, los políticos, no son inherentes a todas
las personas, como los derechos civiles, sino que les corresponden a los
ciudadanos nativos o por opción y a los naturalizados, pero no a los extranjeros
(en Argentina pueden participar en elecciones municipales). Se debe contar al
menos con 18 años de edad.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos (1948) establece el derecho
de toda persona a participar por sí misma o por sus representantes, elegidos
democráticamente, en el gobierno de su país. Todos pueden acceder en
condiciones de igualdad a las funciones públicas, siendo la voluntad popular la
base de la autoridad de los poderes del estado. Los mismos principios se reiteran
49
en el artículo 25 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966) y
en la Convención Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de San José de
Costa Rica, donde se agrega que solo reglamentariamente puede restringirse el
goce de los derechos políticos por razones de edad, de nacionalidad, de idioma,
de residencia, de condena, por incapacidad mental o civil, instrucción, o por juez
que lo determine en causa penal.
Los derechos y libertades políticas.
La organización de los derechos y libertades políticas la podemos clasificar en tres
categorías: el derecho de voto, el derecho de formación de partidos políticos y la
eligibilidad.
El derecho de voto. La ciudadanía está considerada como el conjunto de derechos
y deberes políticos que corresponden a los costarricenses mayores de dieciocho
años (artículo 90 de la Constitución) y el sufragio está definido como una función
cívica esencial y obligatoria, ejercida ante las Juntas Electorales en escrutinio
directo y secreto, por los ciudadanos inscritos en el Registro Civil (artículo 93 de la
Constitución).
El derecho de constituir partidos políticos. Esta libertad política está regulada en
los siguientes términos:
"Artículo 98. Todos los ciudadanos tienen derecho a agruparse en partidos, para
intervenir en la política nacional, siempre que éstos se comprometan en sus
programas a respetar el orden constitucional de la República"
La eligibilidad. Las condiciones de eligibilidad son establecidas por la Constitución
y por el Código Electoral. Estas varían según que se trate del cargo de Presidente
(artículo 131) o de diputado (artículo 108). El contenido esencial de la elegibilidad
solo puede ser limitado por normas de rango constitucional.
50
DERECHOS Y LIBERTADES POLITICAS
La libertad política es el derecho, o la capacidad y habilidad, de la libre
determinación, como expresión de la voluntad del individuo, concerniente a qué
tipo de organización social desea tener, desarrollar o a cuál pertenecer.
Está definida por el liberalismo como la capacidad de actuar sin restricciones del
gobierno; y por el socialismo como la capacidad de tener acceso a determinados
recursos por parte del gobierno sin limitación social.
Los derechos civiles y políticos son una clase de derechos que protegen las
libertades individuales de la infracción injustificada de los gobiernos y
organizaciones privadas, y garantizar la capacidad para participar en la vida civil y
política del Estado sin discriminación o represión.
Los derechos civiles incluyen la garantía de la integridad física de las personas y
su seguridad, la protección contra la discriminación por motivos de discapacidad
física o mental, género, religión, raza, origen nacional, edad u orientación sexual; y
los derechos individuales como la libertad intelectual y conciencia, de expresión,
de culto o religión, de prensa, y de circulación.
Los derechos políticos incluyen la justicia natural (la equidad procesal) en la ley,
tales como los derechos de los acusados, incluido el derecho a un juicio justo, el
debido proceso, el derecho a obtener una reparación o un recurso legal, y los
derechos de participación de la sociedad civil y la política tales como la libertad de
asociación, el derecho de reunión, el derecho de petición, y el sufragio.
Los derechos civiles y políticos constituyen la primera porción de la Declaración
Universal de Derechos Humanos (así como los derechos económicos, sociales y
culturales comprenden la segunda parte). La teoría de las tres generaciones de
derechos humanos considera a este grupo de derechos como los "derechos de
primera generación", y la teoría de los derechos negativos y positivos considera,
en general, como derechos negativos.
51
Análisis
Los derechos civiles son las protecciones y privilegios de los poderes personales
dados a todos los ciudadanos por la ley. Los derechos civiles se distinguen de los
"derechos humanos" o de los "derechos naturales".[cita requerida] Los derechos
civiles son derechos que son concedidos por naciones dentro de sus límites
territoriales, mientras que los derechos naturales o los derechos humanos son
derechos que muchos expertos afirman que los individuos tienen simplemente por
nacer.[cita requerida] Por ejemplo, el filósofo John Locke (1632-1704) sostuvo que
los derechos naturales de la vida, la libertad y la propiedad debían ser convertidos
en derechos civiles y protegerse por el Estado soberano como aspecto del
contrato social. Otros han expuesto que la gente adquiere los derechos como
regalo inalienable de la deidad o a la vez de la naturaleza antes de que los
gobiernos fueran formados.
Las leyes, garantizan los derechos patrióticos de las personas que se encaran en
los derechos civiles pueden estar puestas por escrito, derivadas de costumbres o
implícitas. En los Estados Unidos y la mayoría de países continentales europeos,
las leyes de los derechos civiles están en su mayoría escritas. Ejemplos de
derechos civiles y libertades incluyen el derecho a una indemnización si uno es
lesionado por otro, el derecho a la privacidad, el derecho a protestar
pacíficamente, el derecho a una investigación y juicio justo si se es sospechoso de
un crimen, y derechos constitucionales más generales como el derecho de voto, el
derecho a la libertad personal, el derecho a la libertad de movimiento y el derecho
de protección igualitaria. A medida que las civilizaciones surgieron y se
formalizaron a través de constituciones escritas, algunos de los derechos civiles
más importantes fueron otorgados a los ciudadanos. Cuando estos derechos se
encontraron más tarde insuficientes, surgieron movimientos por los derechos
civiles como el vehículo para reivindicar más protección igualitaria para todos los
ciudadanos y apoyar nuevas leyes para restringir el efecto de las discriminaciones
actuales. El Derecho Civil es sinónimo de Derecho Privado. El Derecho Civil
constituye la parte fundamental del Derecho Privado que comprende las normas
52
relativas al estado y capacidad de las personas, a la familia, al patrimonio, a las
obligaciones y contratos y a la transmisión de los bienes, regulando las relaciones
privadas de los individuos entre sí. De forma que el Derecho Civil forma parte del
Derecho Objetivo, Positivo y Sustantivo. Los derechos civiles, se suponen que no
sean violentados bajo ninguna circunstancia, ya que son tan importantes como los
derechos humanos.
Libertades Cívicas
El concepto de la libertad política está estrechamente vinculado con los conceptos
de las libertades cívicas o civiles y los derechos individuales, incluidas en la
Declaración Universal de los Derechos Humanos, que, sin embargo, no han
llegado a ser universales.
Las libertades cívicas pueden considerarse como la capacidad de realizar
diferentes actos de trascendencia pública sin impedimento estatal, y gozando para
su disfrute de la protección del mismo Estado. Entre éstas podemos destacar:
Libertad de asociación: La libertad de asociación o derecho de asociación es un
derecho humano que consiste en la facultad de unirse y formar grupos,
asociaciones u organizaciones con objetivos lícitos, así como retirarse de las
mismas. La libertad o el derecho de asociación suponen la libre disponibilidad de
los individuos para constituir formalmente agrupaciones permanentes o personas
jurídicas encaminadas a la consecución de fines específicos. Es una de las
prolongaciones de las libertades de pensamiento, expresión y reunión, y una
antesala de los derechos de participación, en la medida en que la participación
política se canaliza preferentemente a través de formas específicas de
asociaciones, entre las que los partidos políticos que ocupan un lugar señalado.
Es considerado al igual que el derecho de reunión un derecho humano de primera
generación. Siempre y cuando se use este derecho de manera pacífica y para
53
cualquier objeto lícito, según la ley estará permitido a cualquier persona, nacional
o extranjero, pero en cuanto a los asuntos políticos internos del país solo los
ciudadanos (nacionales y nacionalizados) pueden tomar cartas en asuntos
políticos por esta vía, quedando pues a extranjeros limitado este derecho. Claro
está, quedan totalmente prohibidas las reuniones armadas y aquellas que de una
u otra manera quieran presionar con violencia a alguna autoridad judicial, para que
resuelva a su favor.
Libertad religiosa: La libertad de culto o libertad religiosa es un derecho
fundamental que se refiere a la opción de cada ser humano de elegir libremente su
religión, de no elegir ninguna (irreligión), o de no creer o validar la existencia de un
Dios (ateísmo y agnosticismo) y poder ejercer dicha creencia públicamente, sin ser
víctima de opresión, discriminación o intento de cambiarla.
Este concepto va más allá de la simple tolerancia religiosa que permite, como una
concesión graciable, el ejercicio de religiones distintas a la oficial, en situaciones
de confesionalidad del Estado propias del Antiguo Régimen. En las democracias
modernas generalmente el Estado garantiza la libertad religiosa a todos sus
ciudadanos, pero en la práctica la elección del credo está dada generalmente por
costumbres familiares y sociales, asociándose frecuentemente ciertas sociedades
a ciertas religiones. Además las situaciones de discriminación religiosa o
intolerancia religiosa siguen siendo muy frecuentes en distintas partes del mundo,
registrándose casos de intolerancia, preferencia de una religión por sobre otras y
persecución a ciertos credos.
La libertad religiosa es reconocida por el derecho internacional en varios
documentos como el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos y el artículo 18 del Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos;
el art. 27 de este mismo Pacto garantiza a las minorías religiosas el derecho a
confesar y practicar su religión. De la misma forma lo hace la Convención de los
Derechos del Niño, en su art. 14, y el artículo 9 de la Convención Europea de
Derechos Humanos.
54
La Declaración Universal de los Derechos Humanos, en el citado artículo 18,
indica:
Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de
religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así
como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y
colectivamente, tanto en público como en privado, por la enseñanza, la práctica, el
culto y la observancia.
Libertad de circulación: La libertad de circulación, también enunciado como
libertad de movimiento, es el derecho de toda persona a moverse libremente por el
mundo, ya sea dentro de un país o de un país a otro. Está reconocido
parcialmente en el artículo 13º de la Declaración Universal de los Derechos
Humanos.
Libertad de enseñanza: La libertad académica o libertad de cátedra es: "La libertad
de enseñar y debatir sin verse limitado por doctrinas instituidas, la libertad de
llevar a cabo investigaciones y difundir y publicar los resultados de las mismas, la
libertad de expresar libremente la propia opinión sobre la institución o el sistema
en el que se trabaja, la libertad ante la censura institucional y la libertad de
participar en órganos profesionales u organizaciones académicas representativas.
Todo el personal docente de la enseñanza superior deberá poder ejercer sus
funciones sin sufrir discriminación alguna y sin temor a represión por parte del
Estado o de cualquier otra instancia"
Libertad de empresa: Libre empresa es el término con el que se designa al
concepto de empresa en la economía de mercado propia del sistema económico
capitalista, y que se sustenta en la ética racionalista de la libertad individual.
Según la teoría económica liberal es un concepto esencial para el teórico
funcionamiento sin restricciones de un mercado libre de competencia perfecta, sin
monopolios coercitivos ni distorsiones debidas al intervencionismo del Estado
(quinto poder). Con el nombre de libertad de empresa se designa también
55
habitualmente al concepto de libertad económica, con rango constitucional en
muchos países.
Libertad de expresión: La libertad de expresión es un derecho fundamental o un
derecho humano, señalado en el artículo 19º de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos de 1948, y las constituciones de los sistemas democráticos,
también lo señalan. De ella deriva la libertad de imprenta también llamada libertad
de prensa. El derecho a la libertad de expresión es definido como un medio para
la libre difusión de las ideas.
Libertad de reunión: El derecho de reunión es la libertad pública individual que
faculta a un grupo de personas a concurrir temporalmente en un mismo lugar,
pacíficamente y sin armas, para cualquier finalidad lícita y conforme a la ley. Se
considera una libertad política y un derecho humano de primera generación.
Es el reconocimiento del pluralismo político y de la libertad de expresar las propias
opiniones, aparejado al reconocimiento del derecho a transmitir a otros tales
opiniones, escuchar las ajenas y a obrar en consecuencia. La conflictividad del
ejercicio del derecho de reunión surge cuando ésta se celebra en lugares abiertos
al público y, más precisamente, cuando se desarrolla en la vía pública, en lo
comúnmente conocido como manifestación.
En algunos países, la autoridad gubernativa puede prohibir la reunión en caso de
alteración al orden público o se ponga en peligro personas o bienes, ya que en
países de Latinoamérica no existen leyes especiales que prohíban o limiten este
derecho.
Libertad de pensamiento: La libertad intelectual se refiere a la capacidad de
manifestar y disfrutar de cualquier idea, opinión o pensamiento sin limitaciones
externas.
Libertad de usufructo de la propiedad: Propiedad privada son los derechos de las
personas y empresas de obtener, poseer, controlar, emplear, disponer de, y dejar
56
en herencia tierra, capital, cosas y otras formas de propiedad. La propiedad
privada se diferencia de la propiedad pública, en que esta última se refiere a
bienes propiedad del Estado, comunidad o gobierno y no de individuos o
entidades empresarias. El concepto de propiedad ha ido sufriendo modificaciones
a lo largo de la historia. A fines del siglo XVIII, durante la revolución industrial, la
propiedad privada surgió como la forma predominante de propiedad en el ámbito
de la producción y las tierras, desplazando a la propiedad feudal, gremios, sistema
de talleres de trabajo y producción artesana, que se basaban en la propiedad de
las herramientas de producción por parte de trabajadores individuales o gremios
de artesanos.
Libertad para portar armas: El derecho a la posesión de armas consiste en el
derecho de cualquier individuo a la tenencia, uso y transporte de armas, con fines
defensivos, deportivos y cinegéticos (como medio de supervivencia o deporte), sin
perjuicio de otras actividades legales que pudieran realizarse con las mismas.
Este derecho suele estar asociado con Estados Unidos de América, donde, con
pocas limitaciones por la ley, está plenamente reconocido. Pero en realidad sus
orígenes son más antiguos y su interpretación original distinta a la actual.
Libertad sexual: La libertad sexual es el derecho a la libertad de elección sexual
del individuo. La libertad sexual es la facultad de la persona para auto
determinarse en el ámbito de su sexualidad, sin más limitaciones que el respeto a
la libertad ajena, facultad que se expande hasta utilizar el propio cuerpo a
voluntad, seguir en cada momento una u otra tendencia sexual, hacer y aceptar
las propuestas que se prefieran, así como rechazar las no deseadas.
57
Libertad de procreación
Libertad de imprenta: La libertad de prensa es la existencia de garantías con las
que los ciudadanos tengan el derecho de organizarse para la edición de medios
de comunicación cuyos contenidos no estén controlados ni censurados por los
poderes del Estado.
Libertad de Cátedra: La libertad de cátedra es uno de los derechos incluidos
dentro del derecho humano o fundamental de Libertad académica. Es el derecho
a ejercer la docencia, en el ámbito de la Educación Superior, con absoluta libertad,
es decir, es "la libertad de enseñar y debatir sin verse limitado por doctrinas
instituidas".
La libertad académica, sin embargo, es un concepto mucho más amplio que la
libertad de cátedra. Incluye, por ejemplo, la libertad de llevar a cabo
investigaciones y difundir y publicar los resultados de las mismas, la libertad de
expresar libremente su opinión sobre la institución o el sistema en que trabaja, la
libertad ante la censura institucional y la libertad de participar en órganos
profesionales u organizaciones académicas representativas.
58
LOS DERECHOS DE TERCERA GENERACIÓN
Los derechos de tercera generación, son también conocidos como los derechos
de los pueblos, colectivos o solidarios, surgen en la década de los 70s,
comenzaron a gestarse a partir de la Segunda Guerra Mundial, o sea, en la
segunda mitad del siglo XX.
Son los que menos énfasis jurídico y por tanto,
respaldo real tienen en la práctica para ser exigibles.
Estos derechos son
colectivos, ya que su resolución afecta a conjuntos específicos de la sociedad (o
en algunos casos, a toda la humanidad), por lo cual llevan intrínsecamente el valor
de la co-responsabilidad.
Bajo este nombre tan genérico se han ubicado nuevos derechos no clasificables
en las categorías tradicionales, los cuales trascienden en muchas ocasiones los
límites geográficos de los países y adquieren dimensiones internacionales.
Muchos de estos derechos no pueden ser concebidos, y mucho menos protegidos,
sin la interacción entre las naciones. Sin que haya total consenso sobre ello,
podemos citar dentro de esta categoría, los siguientes:
Los derechos de la solidaridad, son entre otros:
 Derecho al desarrollo
 Derecho a las comunicaciones
 La protección de los derechos de los consumidores
 Derecho a la paz
 Derecho a la nacionalidad
 Derecho a la información
 Derecho a la libre determinación
 Y probablemente el que más extensión ha alcanzado en los últimos años, el
derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado.
59
De estos, el derecho a la nacionalidad tiene amplia cabida en el texto
constitucional (artículos 13 a 17), aunque no aparece contemplado como un
derecho fundamental, precisamente por su reciente consideración internacional
con tal rango. Diversos instrumentos internacionales vigentes en Costa Rica se
ocupan de reforzar este derecho. La protección de los derechos de los
consumidores, tiene asidero constitucional luego de la reforma a los artículos 24 y
46 del Texto fundamental.
Los
derechos
que
componen
esta
generación
han
ido
evolucionando
gradualmente por temas concretos, al interconectarse con otros derechos
principalmente. Por ejemplo, el derecho al desarrollo no surge como tal, sino
como producto de la discusión en las diversas cumbres sobre el desarrollo social y
el desarrollo sostenible. De esta forma, poco a poco se han ido sentando las
bases para consolidarse como Derecho constituido.
Por su parte, con la reforma al artículo 50 de la Constitución Política operada en
junio de 1994, el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado
adquirió en Costa Rica rango de derecho constitucional. A pesar de que
anteriormente la Sala Constitucional se había encargado de establecer
jurisprudencialmente dicho derecho, su proclamación con rango constitucional
significa un avance significativo en este campo. Son múltiples los instrumentos de
derecho internacional en esta materia que complementan la disposición
constitucional.
El sujeto protegido ya no es el individuo en sí mismo, como en los de primera
generación, o por su rol social, como en los de segunda generación, sino por
integrar un pueblo, una nación, o ser parte de toda la humanidad. Se toma en
cuenta a las personas, como integrantes de una comunidad con conciencia de
identidad colectiva.
La Segunda Guerra Mundial había dejado un sabor amargo de muerte y
destrucción, y el mundo se propuso no volver a sufrir calamidad semejante. Sin
embargo, el riesgo subsistía con la conformación de dos bloques política y
60
económicamente antagónicos: el capitalista, bajo el liderazgo de Estados Unidos,
y el comunista, bajo la influencia de la Unión Soviética. Estos bloques se estaban
armando con armas nucleares, poniendo en peligro la existencia misma de la
Tierra. Por eso surgió la necesidad de postular el derecho a la paz.
Paralelamente, el desarrollo fabril y tecnológico, sumado a la explotación
desmedida e irracional de los recursos, generó drásticas consecuencias
ambientales, poniendo en riesgo a la humanidad presente y futura. El derecho a
un ambiente sano surgió en este contexto para defender el hábitat sin el cual
ningún derecho podría ser ejercido, ya que significaría al igual que lo expresado
con el uso de armas químicas, la desaparición de nuestro planeta.
Otros derechos de tercera generación son:
 El respeto a las minorías étnicas, como los aborígenes que bregan por el
reconocimiento de su cultura.
 El derecho a la identidad, perdido por muchos niños secuestrados por las
dictaduras militares, y entregados a familias en adopción, quienes los
inscribieron como propios.
 Los derechos del consumidor (el grupo económico con mayoría en el
mercado) desprotegido ante el avance de grandes empresas y de la
tecnología, que los hacen suscribir contratos de adhesión, o sea fijando
unilateralmente las pautas, como cuando uno compra un teléfono celular y
se adhiere sin poder modificar las condiciones de compra-venta, o cuando
se compra algún producto alimenticio dañino para la salud, por contener
elementos transgénicos o hallarse en mal estado.
El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y el Pacto Internacional de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales que adoptó la Asamblea General de
las Naciones Unidas en diciembre de 1966 aceptó el derecho a la libre
determinación de los pueblos a su política y su desarrollo, disponiendo en forma
libre de sus recursos, estableciendo la cooperación económica internacional.
61
El 4 de julio de 1976 la ONU dictó la Declaración Universal de los Derechos de los
Pueblos, donde consagró el derecho de los pueblos a existir, a auto determinarse,
a liberarse de toda dominación extranjera, a poseer un régimen democrático, una
identidad nacional y cultural, a conservar la posesión de su territorio en paz, y
gozar de sus recursos, de hablar su propia lengua, y los integrantes de un pueblo,
a no ser expulsados, torturados, perseguidos o deportados, por su identidad
nacional o cultural. Cada estado ha ido incorporando a sus constituciones,
paulatinamente, durante los siglos XX y XXI, esos derechos.
Algunos autores, como Hartney, sostienen que el derecho debe proteger al
individuo y no a ciertos grupos con sus particulares intereses, y que bastaría con
que cada uno luchara por sus derechos, para que se lograra, con la suma de los
derechos individuales, la protección de los derechos colectivos. Otros autores,
como Joseph Raz, sostienen que es necesario el reconocimiento de derechos
colectivos, pues ningún individuo podría alegarlos por sí solo, por pertenecer al
conjunto comunitario.
En las tres últimas décadas ha tomado auge una nueva categoría, de fronteras
muy amplias, y también imprecisas, denominada derechos humanos de la tercera
generación. Bajo este nombre tan genérico se han ubicado nuevos derechos no
clasificables en las categorías tradicionales, los cuales trascienden en muchas
ocasiones los límites geográficos de los países y adquieren dimensiones
internacionales.
Muchos de estos derechos no pueden ser concebidos, y mucho
menos protegidos, sin la interacción entre las naciones.
Sin que haya total consenso sobre ello, podemos también citar dentro de esta
categoría, los siguientes:
 Derecho al desarrollo que permita una vida digna
 Derecho a las comunicaciones
 Derecho a la protección de los derechos de los consumidores
 Derecho a la paz
62
 Derecho a la nacionalidad
Y probablemente el que más extensión ha alcanzado en los últimos años…
 Derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado.
 Derecho a la autodeterminación
 Derecho a la independencia económica y política
 Derecho a la identidad nacional y cultural
 Derecho a la coexistencia pacífica
 Derecho al entendimiento y confianza
 La cooperación internacional y regional
 La justicia internacional
 El uso de los avances de las ciencias y la tecnología
 La solución de los problemas alimenticios, demográficos, educativos y
ecológicos
 El patrimonio común de la humanidad
De estos, el derecho a la nacionalidad tiene amplia cabida en el texto
constitucional (artículos 13 a 17), aunque no aparece contemplado como un
derecho fundamental, precisamente por su reciente consideración internacional
con tal rango.
Diversos instrumentos internacionales vigentes en Costa Rica se
ocupan de reforzar este derecho. La protección de los derechos de los
consumidores, tiene asidero constitucional luego de la reforma a los artículos 24 y
46 del Texto fundamental.
Por su parte, con la reforma al artículo 50 de la Constitución Política operada en
junio de 1994, el derecho a un ambiente sano y ecológicamente equilibrado
adquirió en Costa Rica rango de derecho constitucional. A pesar de que
anteriormente la Sala Constitucional se había encargado de establecer
jurisprudencialmente dicho derecho, su proclamación con rango constitucional
significa un avance significativo en este campo. Son múltiples los instrumentos de
63
derecho internacional en esta materia que complementan la disposición
constitucional.
El primer párrafo del artículo 7 de la Constitución dispone que “Los tratados
públicos, los convenios internacionales y los concordatos, debidamente aprobados por la
Asamblea Legislativa, tendrán desde su promulgación o desde el día que ellos designen,
autoridad superior a las leyes.
Los tratados públicos y los convenios internacionales
referentes a la integridad territorial o la organización política del país, requerirán
aprobación de la Asamblea Legislativa, por votación no menor de las tres cuartas partes
de la totalidad de sus miembros, y la de los dos tercios de los miembros de una Asamblea
Constituyente, convocada al efecto”.
Corresponde al Presidente, conjuntamente con los ministros respectivos, concluir
los acuerdos, tratados públicos y concordatos, promulgarlos y aplicarlos luego de
su aprobación por la Asamblea Legislativa o eventualmente una Asamblea
Constituyente, cuando la Constitución exija tal aprobación (artículo 140, párrafo 10
y segundo párrafo del artículo 7 de la Constitución antes mencionado).
El proyecto de aprobación del tratado o de la convención por parte de la Asamblea
Legislativa debe ser objeto de dos debates en días no consecutivos. La
aprobación de la mayoría de diputados presentes es necesaria. El proyecto debe
ser sancionado por el Poder Ejecutivo y publicado en el Diario Oficial (artículo 124
de la Constitución).
En lo que respecta la superioridad de las convenciones internacionales sobre las
leyes, el texto constitucional no deja ninguna duda. El problema práctico que se
planteaba antes de la creación de la Sala Constitucional era que la Corte Suprema
de Justicia mantenía la tesis según la cual las disposiciones legislativas contrarias
a las convenciones internacionales no son inconstitucionales. Según esta tesis, es
a los jueces, resolviendo cada caso particular, a quienes correspondía establecer
la jerarquía de las normas y hacer valer la superioridad de las convenciones. Esta
interpretación dejaba en manos de la discrecionalidad de los jueces la aplicación
64
de las convenciones internacionales, lo que limitaba enormemente el alcance
protector del orden internacional.
La jurisprudencia de la Sala Constitucional ha venido a corregir dicha tesis, y se
puede afirmar que, desde 1989, se ha restablecido el verdadero valor de los
instrumentos internacionales sobre derechos humanos, tal y como con toda
claridad lo estableció la reforma al artículo 48 de la Constitución Política operada
en ese mismo año.
Costa Rica es signataria de un gran número de instrumentos internacionales
relativos a los derechos humanos. Por sus efectos y por el hecho de que está
dotada de medios jurisdiccionales tendentes a su aplicabilidad, la Convención
Americana de Derechos Humanos es la más importante entre ellas.
La Convención Americana sobre Derechos Humanos.
Esta convención fue firmada en San José de Costa Rica el 22 de noviembre de
1969 y entró en vigor el 18 de julio de 1978.
Las disposiciones de esta convención que vienen a completar el bloque de
libertades públicas son las siguientes:
El derecho a la vida está reconocido desde el momento de la concepción (artículo
4.1)
Las personas acusadas en un proceso penal deberán, desde el momento de su
detención, permanecer separadas de las personas condenadas y deberán ser
objeto de un tratamiento apropiado a su status de personas no condenadas
(artículo 5.3).
65
Los menores sometidos al procedimiento penal serán separados de los adultos y
juzgados por tribunales especializados. Serán tratados de acuerdo con su
condición de menor (artículo 5.5).
La finalidad de las penas privativas de libertad será la reforma y la readaptación
sociales de los prisioneros (artículo 5.6).
Toda persona detenida tiene derecho de ser informada de las razones de su
detención, y será informada rápidamente de los cargos acumulados contra ella
(artículo 7.4).
Toda persona acusada de un crimen tiene derecho de ser considerada inocente
hasta que sea demostrado lo contrario de conformidad con la ley. El inculpado
gozará durante el procedimiento de las garantías mínimas siguientes:
a) El derecho a ser asistido por un intérprete en caso necesario
b) La notificación detallada de los cargos que se le imputan
c) El tiempo y los medios necesarios para la preparación de la defensa
d) El derecho de asegurar la propia defensa o de ser asistido por el
defensor de su escogencia y comunicarse en forma libre y privada
con él
e) El derecho a la asistencia legal gratuita suministrada por el Estado
f) El derecho a interrogar los testigos presentados al tribunal y a
proponer como testigos a expertos o personas informadas de los
hechos
g) El derecho de apelación ante un Tribunal Superior (artículo 8.2)
La aceptación de los hechos por parte del inculpado no es válida en caso de haber
sido obtenida por la fuerza (artículo 8.3).
En caso que una ley posterior a la comisión del delito prevea la imposición de una
pena menos severa, el condenado podrá disfrutar de la reforma (artículo 9).
66
El derecho a ser indemnizado cuando se ha sido condenado en virtud de una
sentencia definitiva dictada como consecuencia de un error judicial (artículo 10).
El derecho de rectificación y respuesta (artículo 14).
Igualdad de derechos para los hijos extramatrimoniales y los nacidos dentro del
vínculo matrimonial (artículo 17.5)
El derecho a un nombre (artículo 18).
Otros Instrumentos internacionales sobre derechos humanos suscritos por
Costa Rica
En los anexos 1, 2 y 3 se detallan los instrumentos internacionales sobre derechos
humanos vigentes en Costa Rica. Los hemos clasificado en tres grandes grupos:
Los instrumentos de rango universal o regional y otros de rango categorial no
comprendidos en los dos grupos siguientes.
Los instrumentos originados en la Organización Internacional del Trabajo.
Los instrumentos relacionados con el ambiente.
Todos y cada uno de estos instrumentos complementan y refuerzan el núcleo
básico de libertades públicas derivado de las normas y principios de la
Constitución Política.
Declaración sobre el Derecho al Desarrollo
El derecho a la paz, implícito en la Declaración Universal en la medida que ésta
era una respuesta a los horrores de la Segunda Guerra Mundial pero no recogido
en su articulado. Entre otras disposiciones, en la medida que el derecho a la paz
es un derecho necesariamente "transversal", que impregna las distintas
actividades de las Naciones Unidas, la UNESCO aprobó, en 1999, la Declaración
sobre una Cultura de Paz:
67
"Reconociendo que la paz no sólo es la ausencia de conflictos, sino que también
requiere un proceso positivo, dinámico y participativo en que se promueva el
diálogo y se solucionen los conflictos en un espíritu de entendimiento y
cooperación mutuos,"
El derecho a la autodeterminación de los pueblos, tratado en la Declaración Sobre
la Concesión de la Independencia a los Países y Pueblos Coloniales de 1960 e
incluido en las dos Convenciones de 1966 (sobre derechos civiles y políticos y
sobre derechos económicos, sociales y culturales).
La sujeción de pueblos a una subyugación, dominación y explotación extranjeras
constituye una denegación de los derechos humanos fundamentales, es contraria
a la Carta de las Naciones Unidas y compromete la causa de la paz y de la
cooperación mundial.
Todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación; en virtud de este
derecho, determinan libremente su condición política y persiguen libremente su
desarrollo económico, social y cultural."
68
CONCLUSION
Los derechos humanos tal como los conocemos hoy en día se basan en los
principios de igualdad, libertad y solidaridad surgidos de la revolución francesa y
recogida por la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Aunque todo
derecho humano debe interpretarse considerando estos tres principios rectores,
por motivos históricos, cada uno de ellos dio origen a un conjunto distinto de
derechos.
Aquellos regidos por el principio de la libertad, llamados también "derechos de
primera generación", que comenzaron a ser exigidos en el siglo XVI, incluyen el
derecho a la vida y la integridad física, a pensar y expresarse libremente, a
participar del gobierno del propio país, a no ser detenido sin un motivo legal, a ser
juzgado con garantías de imparcialidad y a tener propiedad, entre otros. Este
conjunto de derechos se conoce como "derechos civiles y políticos".
La "segunda generación" de derechos se refiere a los derechos económicos,
sociales y culturales, tales como el derecho al empleo y al salario justo, a la
vivienda, a la salud, a la educación y a la cultura. Estos derechos fueron
reivindicados sobre todo por el movimiento obrero a lo largo de los últimos siglos a
partir de la constatación que no se pueden ejercer los derechos civiles y políticos
si no se asegura el acceso de todos a un conjunto mínimo de recursos
imprescindibles.
Este tipo de exigencias fue abriendo el camino a una nueva mentalidad según la
cual es necesario que el estado no se limite a mantener el orden público y el
cumplimiento de los contratos, sino que actúe positivamente para que los
derechos de la primera generación no sean un privilegio de unos cuantos, sino
una realidad para todos. Por esta razón se dice que la segunda generación
constituye un conjunto de exigencias de la igualdad.
69
Los llamados "derechos de la tercera generación" indican que toda persona tiene
que nacer y vivir en un ambiente que le permita el ejercicio real de todos sus
derechos. La contaminación de los recursos naturales, así como todas las
expresiones de violencia, incluyendo los conflictos bélicos, atentan contra esta
posibilidad. Estos derechos no han sido recogidos todavía en una declaración
internacional, pero en los últimos años se ha generado la conciencia de que su
promoción es imprescindible si se desea alcanzar una sociedad más equitativa,
para lo cual es necesario un fuerte compromiso solidario a nivel internacional.
70
BIBLIOGRAFIA
Libros:
Constitución política costarricense
-Folletos varios
Internet:
 http://www.cesdepu.com/revelec/art-rsv2.htm
 http://www.wikipedia.org/wiki/Derechos_humanos
 http://www.cubaencuentro.com/derechos-humanos/clasificacion-ycaracteristicas/clasificacion/derechos-de-tercera-generacion-o-derechos-delos-pueblos
 http://derecho.laguia2000.com/parte-general/derechos-de-tercerageneracion
 http://www.cesdepu.com/revelec/art-rsv2.htm
 http://www.cubaencuentro.com/derechos-humanos/clasificacion-ycaracteristicas/clasificacion/derechos-de-tercera-generacion-o-derechos-delos-pueblos
 http://www.portalsostenibilidad.upc.edu/detall_01.php?numapartat=4&id=20
5
 http://www.amnistiacatalunya.org/edu/es/historia/dh-futuros.html
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