Técnicas para la especulación
bajista en Bolsa
Tesis Máster Oficial en Banca y Finanzas (2008/09)
Vicente Manuel López López
Tutor: Antonio Grandío Dopico
1
2
Índice
BLOQUE INTRODUCTORIO
Presentación y justificación
Análisis Fundamental
Análisis Técnico
Incipiente justificación académica a favor del Análisis Técnico
Principios de la especulación bursátil
Psicología bursátil
La información privilegiada
Limitaciones de las fuentes del Análisis Fundamental
Polivalencia del Análisis Técnico
6
8
11
12
17
19
24
25
28
BLOQUE ANALÍTICO
Sistemas de especulación
31
El uso de...
Soportes y resistencias
Identificación y lectura
Ejemplo: Abengoa
Estrategias bajistas
35
Directrices o líneas de tendencia
Identificación y lectura
Ej.: Antena 3
Ej.: Unipapel
Estrategias bajistas
39
Canales
Identificación y lectura
Ej.: La Seda de Barcelona
Estrategias bajistas
44
Rectángulos
47
Triángulos
Identificación y lectura
Triángulos simétricos
Ej.: Abengoa
Triángulos rectángulos ascendentes y descedentes
Estrategias bajistas
49
Vueltas en un día
Identificación y lectura
Estrategia bajista
Ej.: Sol Meliá
53
3
Formaciones en V
Identificación y lectura
Ej.: BBVA
Estrategias bajistas
Dobles techos y dobles suelos
Doble techo o figura en M
Ej.: Solaria
Doble suelo o figura en W
Ej.: Corporación Dermoestética
Estrategias bajistas
56
58
Medias móviles
Utilización individual
Estrategias bajistas
Ej.: Técnicas Reunidas
Utilización de dos medias móviles
Estrategia bajista I: cruces de medias
Estrategia bajista II: Método de la zona neutra
Ej.: Técnicas Reunidas (II)
Utilización simultánea de tres medias móviles: Aplicaciones bajistas
62
Bandas de Bollinger
Cálculo y lectura
Interpretación y aplicación bajista
Ej.: Unión Fenosa
70
El Estocástico
Cálculo y lectura
Utilización y esquemas especulativos bajistas
Sobrecompra y sobreventa
Ej.: BBVA
Cruces entre %D y %K
Ej.: Cementos Portland
Divergencias
74
RSI: Indicador de fuerza relativa
Cálculo y lectura
Esquemas operativos
Sobrecompra y sobreventa
Divergencias
Ej.: Cintra
Figuras
77
MACD
Descripción y cálculo
Operativa bajista
Uso clásico: cruces
Ej.: Grupo Prisa
Otros usos
81
4
Señales de sobrecompra y sobreventa
Confirmación de la dirección de la tendencia
Divergencias
Ej.: Grupo Prisa (II)
Histograma del MACD
Estrategias bajistas
Velas japonesas
Descripción y diseño
Velas intradiarias en relación con formaciones gráficas
Señales preocupantes para el operador bajista
Señales de vigilancia para la apertura de posiciones bajistas
Algunas pautas bajistas
Larga sombra superior
Doji de Lápida
Estrella fugaz
Cubierta de nube oscura
Envolvente bajista
CONCLUSIONES
ANEXO: BLOQUE OPERATIVO
Productos que permiten operar a la baja
ETFs
CFDs
Operaciones a crédito
Futuros
Opciones
Combinaciones bajistas
Put Ratio Backspread
Túnel Vendido
Spread Bajista
Warrants
Turbowarrants
BIBLIOGRAFÍA
86
93
95
96
97
101
104
107
116
117
119
5
BLOQUE INTRODUCTORIO
Presentación y justificación
Habitualmente se relaciona un movimiento bursátil bajista, con una situación en la que
el inversor inexorablemente estará destinado, bien a la acumulación de minusvalías en
su cartera patrimonial, bien hacia la erosión de las plusvalías que supo acumular.
En un escenario bajista, el inversor particular se limitaba, tradicionalmente y en el mejor
de los casos, a una única estrategia operativa encaminada a salvaguardar los beneficios
acumulados hasta el momento, mediante el cierre de sus posiciones abiertas y la
búsqueda de otras posibilidades, en las que poder rentabilizar los recursos procedentes
del cierre de posiciones. Y es que, un movimiento bursátil fuertemente bajista es un
torrente de pánico vendedor que inexorablemente provoca la caída de las cotizaciones
en la práctica totalidad de las empresas cotizadas, sin hacer distinción en como sean sus
fundamentales.
Sin embargo, la popularización entre los operadores particulares de algunos
instrumentos financieros derivados, y la aparición de otros nuevos, destinados al
aprovechamiento de los movimientos bursátiles bajistas, han propiciado que cada vez
sean más los inversores particulares interesados en rentabilizar también los
movimientos bajistas del mercado. Superada, por tanto, la creencia según la cual, en los
mercados bursátiles únicamente es posible ganar dinero con movimientos alcistas del
mercado. Numerosos analistas afirman que los movimientos bajistas pueden
aprovecharse especulativamente mejor que los movimientos alcistas, ya que por regla
general los movimientos bajistas son mucho más rápidos, limpios y pronunciados que
los alcistas.
Resulta evidente, que la operativa bajista no está exenta de riesgo, pues apostar por un
movimiento bajista nos generará ganancias si la cotización del subyacente, sobre el que
se referencia el instrumento operativo derivado, cae; sin embargo nos conduciría a
pérdidas cuando tal cotización subiera en lugar de bajar. He ahí la importancia de
determinar las circunstancias idóneas para abrir posiciones cortas en el mercado.
6
El objetivo de la Tesis no es otro que el de exponer las herramientas, los conocimientos
y los mecanismos necesarios que le permitan al agente individual especular con los
movimientos bursátiles bajistas, con el fin de rentabilizarlos.
Se presenta una Tesis con una orientación fundamentalmente práctica, cuya orientación
finalista es la presentación de sistemas de especulación bajista que permitan al inversor
particular llevarlos a la práctica y aplicarlos a su operativa bursátil. Una vez presentados
los mecanismos con los que identificar los movimientos bajistas, se pondrán en contacto
con las herramientas que nos permitan rentabilizarlos. No se trata, por tanto, de una tesis
con orientación púramente académica. La Tesis integrará conceptos del ámbito de las
asignaturas de Mercados Financieros y de Derivados Financieros.
La exposición se abre con un bloque introductorio que contextualiza el ámbito de
aplicación de la misma, al tiempo que define y defiende los argumentos que llevan al
uso de sistemas del Análisis Técnico en detrimento de esquemas basados en el Análisis
Fundamental.
En un segundo bloque, la tesis presenta y aplica distintas herramientas del Análisis
Técnico para la identificación de movimientos bursátiles bajistas, con el objeto de su
posterior aprovechamiento mediante instrumentos financieros derivados u operativas
concretas, objeto de enumeración en el anexo que cierra el escrito. Se presentarán
pautas que el Análisis Técnico califica como bajistas, indicios a partir de los cuales
podríamos identificar y calibrar el inicio, la continuidad y el fin de los movimientos a la
baja en las cotizaciones bursátiles, ya sean tendencias bajistas de largo plazo,
correcciones técnicas en movimientos alcistas o fases bajistas de los movimientos
laterales.
Los sistemas operativos propuestos tiene una marcadísima componente especulativa. Y
es que la tesis presenta, más que técnicas de inversión, técnicas cortoplacistas, cuyo
único objetivo es la obtención del inmediato lucro, a través de la identificación de
pautas y movimientos bajistas del mercado.
Además de relacionar el ámbito analítico con el operativo, y dado que uno de los fines
de la tesis es presentar la aplicabilidad y funcionalidad, tanto de las herramientas de
7
análisis como de los instrumentos operativos, no me ceñiré meramente a definirlos, lo
cual no es objeto de tesis, si no que tras presentar cada uno de ellos, se les dará
aplicación mediante un ejemplo, a fin de constatar su enfoque práctico y aplicado, al
tiempo que se subrayarán las señales bajistas de cada pauta.
Análisis Fundamental
El Análisis Fundamental o Financiero es aquél que trata de valorar una acción mediante
la evaluación de la propia empresa en relación consigo misma y con su entorno; con
base al análisis de su negocio y mediante el estudio de sus elementos contables y
financieros, sus resultados empresariales y las variables de su entorno macroeconómico,
monetario y sectorial.
Trata de averiguar la calidad de una compañía partiendo de los datos que suministra la
misma, enjuiciando en términos de rentabilidad y riesgo si un valor está sobrevalorado o
infravalorado en función con sus posibilidades de generación de beneficios y su entorno
económico. Y es que, una vez determinado el valor intrínseco de las acciones de una
compañía, el analista fundamental lo comparará con su precio de mercado.
El Análisis Fundamental trabaja con la hipótesis básica de que si bien el mercado no es
eficiente en el corto plazo, si lo es en el largo. De modo que aunque hoy el precio de
una acción no refleje el verdadero valor de la compañía, en un futuro más o menos
cercano tenderá hacia éste. Trata de determinar, un concepto normativo, el precio que el
título debería tener. En el enfoque bajista que la tesis trata, si el precio de la acción es
mayor que su valor intrínseco, el analista fundamental entendería que tal título está
sobrevalorado, asumiendo que en búsqueda del lógico equilibrio la cotización bajará,
por lo que el operador debería obrar en consecuencia: cerrar sus posiciones largas y
abrir posiciones cortas.
A primera vista se trata de una metodología impecable, sin embargo, en muchas
ocasiones incurre en simplificaciones enormemente restrictivas acerca de la realidad de
los mercados financieros, además de que muchos de los métodos que utiliza para tratar
de determinar el valor intrínseco de una empresa requieren de la actualización de
acontecimientos futuros, procedimiento a toda lógica discutible, o la integración de
datos exógenos difícilmente previsibles o determinables.
8
No es objeto de esta Tesis el proponer un debate entorno a la aplicación del fundamento
económico al análisis bursátil y desde luego tampoco es entrar en disquisicitudes
academicistas entorno a la eficiencia de los mercados financieros, ni filosofar con
elocuencia sobre el caos determinista, los paseos aleatorios o la geometría fractal. Sin
embargo, en este bloque introductorio se defenderá la aplicación del Análisis Técnico
de valores, y en su argumentación se pondrá de manifiesto las limitaciones del Análisis
Fundamental para el enfoque especulativo que nos ocupa, justificándose detalladamente
los términos que nos llevan a tales consideraciones.
Shiller1 (1981) presentó una amplia evidencia entorno a que los mercados bursátiles
norteamericanos eran excesivamente volátiles en relación con sus fundamentos
económicos a largo plazo. A partir de entonces el ámbito académico entró en un debate,
cuyo punto de vista dominante determinó que los mercados son ineficientes en el
sentido de que no siempre son capaces de descontar racionalmente los flujos de caja
futuros. Lo que da entrada a la consideración de que las cotizaciones de los activos
financieros están sujetas a comportamientos, influencias o percepciones que las desvían
de sus fundamentos económicos.
Aunque los defensores del Análisis Fundamental argumentan que, a largo plazo, las
cotizaciones de las compañías tienden a su valor intrínseco real, en la práctica existen
variaciones muy cuantiosas en torno a su auténtico valor. Además, mientras este
proceso de ajuste teóricamente se lleva a cabo, muchos de los parámetros en los que el
analista se apoyó para determinar el valor de la acción, junto con la capacidad de la
empresa para generar beneficios futuros, seguramente habrán variado, con lo que el
pretendido equilibrio se haría virtualmente inalcanzable. El analista técnico
simplemente tratará de identificar las fluctuaciones que se producen en las cotizaciones
del mercado, con el fin de rentabilizar sus movimientos, con operaciones de trading.
En cualquier adquisición es elemental pagar el menor precio posible y fundamental
pagar un precio inferior al verdadero valor de la empresa comprada. Defender el
1
SHILLER, ROBERT (1981) "Do stock prices move too much to be justified by subsequent changes in
dividens?" American Economic Review. Vol. 71.
9
mantenimiento de una posición que nos genera pérdidas, aludiendo a que su verdadero
es muy superior, es hacer de la necesidad virtud. Por mucho que afirmemos que en
Bolsa no se pierde mientras no se vende, esconder los errores debajo de una alfombra no
es recomendable en ninguna actividad que se ejerza con ánimo de lucro. El hecho es
que, aunque deseáramos vender, nadie nos pagará un precio superior a la cotización
vigente en el mercado.
Keynes solía decir, “Es totalmente correcto pagar tres veces el valor de algo, en la
medida en que más adelante se encuentre a un inocente que pague cinco veces su valor
real”
Por crudo que parezca, para obtener beneficios en los mercados bursátiles, lo esencial es
identificar qué harán las cotizaciones, independientemente de que éstas se parezcan o no
a su verdadero valor. Pablo Fernández, profesor del IESE, afirma que muchas personas
se arruinaron en 1999 por valorar bien las empresas de Internet, detectaron que estaban
sobrevaloradas y apostaron por una caída de los precios. Sin embargo, antes de caer, las
cotizaciones de las empresas subieron notablemente y esto les llevó a la ruina.
Valorando bien se puede perder dinero en cualquier mercado bursátil.
El Análisis Fundamental es absolutamente básico a la hora de valorar empresas con la
intención de adquirirlas o controlarlas de forma activa, sin embargo, en el corto plazo
presenta carencias importantes, que se citan a continuación y que se explican
detalladamente en los apartados posteriores de este bloque introductorio:
-
Una cosa es el valor de una acción y otra, en ocasiones muy distinta, es su
precio. Dado que el proceso teórico de ajuste en ambos (asumiendo que exista)
no es inmediato, el enfoque del Análisis Fundamental no se adapta al cometido
que esta tesis busca –orientación hacia el aprovechamiento especulativo de
movimientos bursátiles bajistas en el ultracorto plazo-.
-
En el establecimiento de las cotizaciones bursátiles entran en escena
mecanismos del comportamiento basados factores psicológicos imponderables
para el analista fundamental.
-
Los datos con los que ha de trabajar el analista son los que proporciona, o quiere
proporcionar, la empresa analizada. Sin afirmar que éstos sean falsos, una
10
información parcial, distorsionada, o la ocultación de algunos de sus extremos,
puede echar por tierra un buen trabajo de Análisis Fundamental.
-
Los mercados descuentan el futuro y ello se observa inmediatamente en las
cotizaciones, cuya evolución suele anticiparse a la motivación económica y al
fundamento empresarial. Es decir, en numerosas ocasiones, las bolsas al
descontar las expectativas, incluyen elementos que todavía no forman parte del
fundamento o no están confirmados por el análisis empresarial o las noticias. El
Análisis Fundamental no es todo lo ágil que debería.
-
Además, como consecuencia del abuso de la información privilegiada, el
mercado con frecuencia se anticipa a la publicación de los datos que el analista
fundamental precisa para realizar su labor.
-
Efectivamente, las tendencias de largo plazo de las cotizaciones empresariales se
originan en base a su fundamento económico. El sentido común del analista le
indicará cual será el sentido de la reacción mercado, en función de que los
cambios fundamentales se antojen como nocivos o beneficiosos. Sin embargo,
una vez que el movimiento se haya iniciado, se antoja complicado para el
analista fundamental calibrar en que medida la magnitud del mismo es ya
suficiente en correspondencia a la relevancia del cambio fundamental, o si por el
contrario el mercado aún no descontó la totalidad de la incidencia.
La validez principal del Análisis Fundamental, en el ámbito de aplicación de esta tesis,
reside en su capacidad de determinar que, cuando cerró un trimestre o ejercicio –a causa
del retraso con el que se dispone de los datos- la salud financiera de la empresa era
mala. Y de no haberse publicado nada que obligue a cambiar de opinión, puede seguir
manteniéndose el mismo criterio. Con ello se nos presenta una serie de empresas
especialmente indicadas para especular a la baja, muy especialmente si se ha observado
un comportamiento divergente entre evolución de los fundamentos y las cotizaciones.
Análisis Técnico
Ante las enormes limitaciones que, a mi juicio, presenta el Análisis Fundamental en la
generación de señales de compra y venta para la gestión especulativa de posiciones en el
corto plazo, me veo en la obligación de aplicar un análisis sobre el mercado en sí
mismo, más que sobre el propio subyacente económico, utilizando los métodos que se
11
engloban dentro del Análisis Técnico. Esto no deja de ser interesante, pues nos obliga a
renunciar a uno de los instintos más fundamentales del economista clásico, el deseo de
buscar unos equilibrios correctos basados en el fundamento económico.
El Análisis Técnico focaliza directamente sobre los movimientos que se producen en el
mercado, dando prioridad al estudio de formaciones gráficas de las cotizaciones, a los
volúmenes, y a la relación existente entre las fuerzas compradoras y vendedoras del
mercado, con el objetivo de identificar los movimientos bursátiles alcistas o bajistas.
Este tipo de análisis tiene en cuenta la psicología del inversor, junto con las esperanzas,
temores y criterios, ya sean racionales o irracionales, de los agentes del mercado, los
cuales quedan sintetizados, sopesados y finalmente expresados en la operativa del
mercado y con ello en las cotizaciones. Los pilares sobre los que el Análisis Técnico se
desarrolla se sentaron hace más de un siglo, en base a los trabajos de Charles Dow,
William Hamilton, Richard Wyckoff o Ralph Elliott, entre otros, enriqueciéndose
paulatinamente por las aportaciones, fruto de la experiencia y de la investigación, de un
gran número de operadores del mercado y del desarrollo de aplicaciones estadísticas al
mercado bursátil.
El Análisis Técnico es un método de trabajo, amplísimamente extendido entre los
operadores el mercado, que permite identificar las tendencias bursátiles cuando están en
marcha. El Análisis Técnico no es un sistema de adivinación, ni de predicción –a pesar
de ser así definido por quienes nunca lo han estudiando y evidentemente nunca lo han
aplicado-, no trata de adivinar nada, su objetivo es identificar los movimientos del
mercado, tan pronto como se producen. Como sistema de identificación de tendencias
que es, trata de alertarnos del inicio y del agotamiento de las mismas, para que el
operador pueda especular a su favor.
El Análisis Técnico tiene dos componentes fundamentales:
-
El Análisis Gráfico o Chartista, se centra en el estudio de las figuras, pautas y
formaciones que se forman en los gráficos.
-
El Análisis Cuantitativo, que engloba el desarrollo, interpretación y aplicación
de modelos matemáticos y estadísticos, comúnmente conocidos como
indicadores y osciladores técnicos.
12
Las hipótesis sobre las que se apoya el Análisis Técnico, y que constituyen su filosofía
básica, se sintetizan a continuación:
-
La cotización es un precio, y como tal, depende de la interacción de la oferta y la
demanda en cada momento. Si el interés y la presión de la operativa compradora
excede a la de la vendedora, la cotización subirá, si no bajará, así de simple.
Tales movimientos no se referenciarán únicamente al valor intrínseco de la
acción, como defiende el Análisis Fundamental.
-
Asume que es prácticamente imposible identificar y calibrar todos los factores
que determinan la formación del precio de un título, además, de esa multitud de
factores algunos tendrían un fundamento racional y otros no. El precio incluye
todos estos parámetros de forma automática, mediante la operativa del mercado.
El precio, el volumen, el tiempo y la profundidad de los movimientos del
mercado son los únicos elementos que pueden ofrecernos toda la información
precisa para analizar el comportamiento bursátil, sin necesidad de buscar otros
factores externos que determinen su evolución.
-
El mercado no refleja el valor real de los títulos, sino lo que la masa de
inversores piensan que vale tales títulos, por tanto, el precio es un reflejo de la
psicología dominante, la cual está afectada por una multitud de elementos
irracionales, muchos de ellos indeterminables o imponderables.
-
Al margen de pequeñas fluctuaciones, los precios dibujan tendencias, con una
duración relativamente larga y delimitada en el tiempo, en función de inercias
alcistas o bajistas, y tienen su continuación hasta que se presentan cambios
capaces de desequilibrar la oferta y la demanda. Las pautas de cambio pueden
ser detectadas, precisamente lo que pretende el Análisis Técnico, identificar el
inicio de la tendencia para operar a su favor, y detectar su final para cambiar el
sentido de la apuesta.
-
Asume que el “mercado tiene memoria”, de modo que lo que ha pasado en él
tenderá a repetirse, ya que las pautas de los movimientos están sostenidas por
unos mecanismos de mercado y unos patrones psicológicos, que no difieren en
lo básico de los que existieron, y los que existirán, entre los inversores para esa
misma situación. Y es que, ante situaciones similares el ser humano reacciona de
formas parecidas, nunca idénticas, pero sí con las suficientes similitudes como
para que podamos identificar, analizando el pasado, normas generales de
comportamiento que muy probablemente tenderán a repetirse.
13
Incipiente justificación académica a favor del Análisis Técnico
Desde el punto de vista de la ortodoxia académica, uno de los elementos más
sensibles planteados en la Tesis, es la metodología analítica utilizada para la
identificación de aquellos movimientos bursátiles bajistas, que posteriormente tratarán
de ser aprovechados.
Estas técnicas, basadas en métodos de Análisis Técnico, en palabras de Gordon
B. Malkiel son “un anatema para el mundo académico”. No obstante, gozan de una gran
popularidad entre los profesionales del mercado siendo, por sus características, una
herramienta especialmente extendida en la operativa de corto plazo. En este sentido, una
encuesta realizada entre operadores del mercado de divisas de Londres reflejó que más
de un 90% de los mismos, acude al Análisis Técnico en la elaboración de sus decisiones
operativas (Tayllor y Allen, 1992)2. De hecho, a corto plazo, el Análisis Técnico
predomina sobre el Análisis Fundamental en las decisiones de transacción (Nelley,
1997)3.
Al margen de la credibilidad que el Análisis Técnico pudiera tener, los modelos
de mercados eficientes afirmaban que los beneficios de la operativa técnica no serían
factibles pues, por definición, en los mercados eficientes las cotizaciones vigentes
reflejarían toda la información disponible en el mercado (Working 1949, 1969, Fama
1970). Así, para Jensen (1978) sería imposible la obtención de beneficios libres de
riesgo para todo mecanismo basado en el análisis de los precios históricos –que no deja
de ser información disponible para el mercado-, con lo que el Análisis Técnico quedaría
invalidado –y la verdad sea dicha, el Fundamental también-. No obstante durante las
últimas dos décadas, ante la cada vez más numerosa evidencia de que los mercados
financieros pudieran no ser tan eficientes como originalmente se pensaba, surgió el
cobijo necesario como para que la literatura académica mostrase un interés creciente por
el estudio de los resultados del Análisis Técnico. Dando así entrada a la consideración
de que los precios se mueven en tendencias determinadas por las actitudes de los
2
Allen, H. and Taylor, M. P. 1992. The Use of Technical Analysis in the Foreign Exchange Market.
Journal of International Money and Finance 11: 304–314.
3
Jensen, M. C. (1978), "Some Anomalous Evidence Regarding Market Efficiency." Journal of
Financial Economics, pp 695-101.
14
inversores frente a una gran variedad de fuerzas económicas, monetarias, políticas y
psicológicas, muy difíciles de identificar en la mayoría de los casos.
Con el desarrollo de técnicas estadísticas y econométricas, que permitieron
examinar la capacidad predictiva de las reglas técnicas de contratación bursátil, surgió
una considerable cantidad de trabajos en respaldo de la eficacia del Análisis Técnico.
Así, desde el punto de vista del ámbito empírico, se viene acumulado una considerable
evidencia favorable a la capacidad del análisis técnico para la generación de señales de
compraventa eficaces, entre los que frecuentemente se cita a Jegadeesh y Titman
(1993)4, Blume, Easley y O´Hara (1994)5, Chan, Jegadeesh y Lakonishok (1996)6, Lo y
MacKinlay (1997)7, Brock, Lakonishok y LeBaron (1992) 8, Gençay (1998),9 Levich y
Thomas (1993)10 o Vasiliou, Eriotis y Papathanasiou (2006)11, Brown y Jennings
(1989)12, Nefci (1991)13 o Clyde y Osler (1997)14
4
Jegadeesh, N. and Titman, S. 1993. Returns to Buying Winners and Selling Losers: Implications for
Stock Market Efficiency. Journal of Finance 48(1): 65–91.
Blume, L., Easley, D., and O’Hara, M. 1994. Market Statistics and Technical Analysis: The Role of
Volume. Journal of Finance 49: 153–181.
5
6
Chan, L., Jegadeesh, N., and Lakonishok, J. 1996. Momentum Strategies. Journal of Finance 51: 16811713.
7
Lo, A. W. and MacKinlay, A. C. 1997. Maximizing Predictability in the Stock and Bond Markets.
Macroeconomic Dynamics 1: 102–134.
8
William Brock, Josef Lakonishok and Blake LeBaron (1992),"Simple Technical Trading Rules
and the Stochastic Properties of Stock Returns", Journal of Finance, Vol 47, 5, pp 1731-1764.
9
Gençay, R. (1998) "The predictability of securities returns with simple technical rules", Journal
of Empirical Finance, 5, pp 347-359.
10
Levich, R. and L. Thomas (1993) "The significance of technical trading rule profits in the
foreign exchange market: A bootstrap approach", Journal of International Money and
Finance,12, pp 451-474.
Vasiliou, D. Eriotis, N. and Papathanasiou, S. (2006), “How rewarding is Technical Analysis?
Evidence from Athens Stock Exchange (ASE)”, Operational Research Journal, Vol 3, No 2, pp
85-102.
11
12
Brown, D. P. and R. H. Jennings (1989) "On technical analysis", Review of Financial Studies,
2, pp 527-551.
13
Neftci, S. 1991. Naive Trading Rules in Financial Markets and Wiener–Kolmogorov Prediction
Theory: A Study of Technical Analysis. Journal of Business 64: 549–571.
14
Clyde, W. C. and C. L. Osler (1997) "Charting: Chaos theory in disguise?", Journal of Future
Markets, 17, pp 489-514.
15
Por ejemplo, en cuanto a los indicadores técnicos que esta tesis utilizará:
-
Wing-Keung Wong, Meher Manssur, Boon-Kiat Chew (2003)15 utilizando datos de
la bolsa de Singapur, constataron la significatividad de los beneficios derivados del
uso de la utilización de señales de medias móviles y del RSI (Indicador de Fuerza
Relativa).
-
Ki-Yeol Kwon y Richard J. Kish (2002)16, comprobaron la capacidad de las técnicas
de operativas basadas en el seguimiento de las medias móviles, el momentum y el
volumen de operaciones para series del índice NYSE Composite.
-
Antonino Parisi (2003)17, concluyó que osciladores técnicos como el Oscilador de
William o el Oscilador Estocástico de Lane generan rentabilidades que, en
promedio, superan a las de las estrategia de “buy and hold”, tanto en el corto plazo
como en períodos de tiempo más extensos, tanto para acciones de Dow Jones
Industrial o el Nasdaq.
-
Fernando Fernández, Simón Sosvilla y Julián Andrada (2001) respaldaron el poder
predictivo de reglas técnicas de cruces de medias móviles y de seguimiento de
soportes y resistencias, para series del Índice General de la Bolsa de Madrid.
Una vez remitido a una prolija referencia académica que respalda los métodos de
Análisis Técnico –métodos que dicho sea de paso, gozan de una amplísima repercusión
entre los operadores de cualquier mercado bursátil mundial, de divisas o de materias
primas, para la gestión de posiciones en el corto plazo y especulativas- procederé a
defender su aplicación, particularmente para la generación de señales de venta para la
especulación bajista, y explicar los argumentos que me llevan a su utilización, en
detrimento del Análisis Fundamental, con motivo de las carencias que éste último
presenta para los fines que la presente Tesis plantea.
Wing-Keung Wong, Meher Manzur, Boon-Kiat Chew (2003), “How rewarding is Technical
analysis? Evidence from Singapore stock market”, Applied Financial Economics, Vol 13, No 7,
pp 543 - 551.
15
Ki-Yeol Kwon and Richard J. Kish (2002), “Technical trading strategies and return
predictability: NYSE”, Applied Financial Economics, 12, 9, pp 639 - 653
16
Antonio Parisi (2003), “Análisis técnico: Un estudio de la eficiencia de diferentes técnicas aplicadas
sobre acciones pertenecientes a los índices bursátiles estadounidenses DJ y Nasdaq, Estudios de
Administración, vol 10, nº 2, 61-77
17
16
Principios de la especulación bursátil
Los sistemas operativos que esta Tesis va a proponer son técnicas especulativas,
técnicas cortoplacistas, cuyo único enfoque finalista es la obtención del inmediato lucro,
a través de la identificación de las pautas y los movimientos bajistas del mercado. He
ahí, una de las razones por la que los sistemas operativos propuestos tengan, como se
comentó, una marcadísima filosofía técnica, y es que, en palabras de Keynes, “el
especulador estará más preocupado en prever el próximo cambio en el sentimiento del
mercado que en calcular una estimación razonable del rendimiento futuro de los
activos”.
El sentido de la especulación, bien entendida, consiste en vender caro lo que antes se
compró barato, o en nuestro caso de aplicación, comprar barato lo que antes se vendió
caro. La palabra especulación, suele incluir connotaciones peyorativas, si bien es
preciso considerar el papel positivo, incluso necesario, que desempeña el especulador
como fuente de liquidez para los mercados financieros.
Es inherente a la operativa del especulador, el aplicar los “principios de la opinión
contraria”, comprar los valores que la mayoría quiere vender, y vender lo que el
conjunto quiere comprar, otorgando al mercado la contrapartida necesaria para el cruce
operaciones, mientras trata de adelantarse a los demás, evidentemente al son de sus
intereses particulares, en la identificación de cambios y aceleraciones en las tendencias
del mercado.
Especulación e inversión, ambas buscan el rendimiento económico, si bien atienden a
horizontes y filosofías distintas. Al margen del chascarrillo de que la inversión a largo
plazo es aquella que a corto salió mal, el especulador busca el incremento del valor de
su cartera, en aras de la realización del beneficio con su venta, al mayor precio posible.
Sabemos, que el devenir de las cotizaciones en el corto plazo no siempre es
consecuencia directa e inmediata de la evolución empresarial cuyos títulos representan.
Consecuentemente, al especulador sólo le preocupa el valor de mercado de la acción, de
ahí que el análisis de la empresa, aún siendo un dato muy valioso, pase a ocupar un
segundo plano.
17
El Análisis Fundamental jugará un factor clave si atendemos a inversiones a largo plazo,
pero resultaría iluso atribuirle un papel relevante en la identificación de las tendencias
bursátiles en plazos ultracortos. Pecaríamos de ingenuos si tratásemos de explicar,
mediante el análisis de un balance o de unos ratios contables, los movimientos en las
cotizaciones y las posiciones intradiarias de un valor, a lo largo de las 250 sesiones
activas del año bursátil.
A modo de breviario del perfil al que se hace referencia, sírvase las citas de José Luis
Cárpatos: “Confieso que soy un especulador, confieso que me importa un pimiento que
la Bolsa suba o baje. Es más, confieso que prefiero que baje porque se gana dinero más
rápidamente que cuando sube. Confieso que me importa un bledo que la empresa X
tenga un brillante porvenir económico o que vaya a la ruina. Si hace esto último seré de
los que intentarán ponerse cortos para hurgar en la herida y sacar lo que pueda. Confieso
que me da igual que haya un crash o no, lo único que me interesa es que se cree una
tendencia en donde pueda sacar el mayor beneficio posible. Confieso que me da igual
hoy ser bajista y mañana alcista si con ello pienso que se puede ganar más dinero”18 .
Definido el perfil de la filosofía operativa, plantearé un esquema basado en el Análisis
Técnico, dado que no es nuestro objetivo el realizar previsiones a largo plazo del
probable rendimiento de las inversiones durante toda la vida de éstas, sino que
únicamente trataremos de identificar la evolución de las cotizaciones antes de que lo
haga el público en general, y con ello el mercado. Es innegable que cuando las
perspectivas de una empresa se ensombrecen, las cotizaciones de sus títulos pueden
caer, sin embargo no acudiré al Análisis Fundamental, puesto que nuestro foco apunta
hacia el ultra corto plazo, incluso intradiario, cuyo devenir se explica por perturbaciones
ajenas al fundamento económico, idea que este bloque introductorio desgrana.
Bajo este perfil, no sería adecuado desde una posición especulativa pagar 100 por el
título de una empresa cuyas perspectivas de rendimiento justifican un valor de 130, si
consideramos que el mercado las valorará en 80 dentro de unos días; la inversión tendrá
interés para el adquirente si éste espera, y ve factible, venderla a un precio más elevado.
Un título vale lo que los posibles compradores estén dispuestos a pagar por él, y ya que
18
Cárpatos, J.L. (2002), Leones contra gacelas. Alicante. Millenium Capital.
18
precio y valor no tienen porque coincidir, el inversor avispado tratará de anticiparse al
mercado y comprar al comienzo del movimiento alcista, o en nuestro caso de
aplicación, abrir una posición corta al comienzo del movimiento bajista.
Psicología bursátil
El financiero norteamericano Bernard Baruch afirmaba que “lo que se registra en las
fluctuaciones del mercado de valores no son acontecimientos en sí mismos, sino las
reacciones humanas ante estos acontecimientos, la forma en que millones de hombres y
mujeres piensan individualmente que estos sucesos pueden afectar al futuro. Por encima
de todo lo demás, el mercado de valores es la gente”.
Sabemos que cuando se acude a la bolsa se compran o se venden las expectativas más
que el subyacente representado por la acción. Tanto en el proceso de negociación
como en el proceso de estimación, las expectativas sobre el beneficio futuro, las
sensaciones y el estado anímico de los partícipes en el mercado, juegan un papel
demasiado relevante como para pasarlo por alto. Éste es precisamente otro de los
argumentos por los que la Tesis plantea un enfoque analítico basado en el Análisis
Técnico.
Cada tic en el monitor de cotizaciones representa una transacción ejecutada entre un
comprador y un vendedor. El comprador adquiere una acción si tiene unas expectativas,
a priori optimistas, que le conduzcan a apostar por una determinada tendencia alcista,
frente a la contraparte representada por un vendedor, que presenta unas expectativas
pesimistas, precisamente para ese mismo título del que trata de deshacerse.
Consecuentemente cada contraparte, de acuerdo con un juicio de valor y análisis
subjetivo, podría justificarnos su propia visión del mercado, meditada pero
contrapuesta. El hecho de que los inversores sean racionales y posean la misma
información no significa, en general, que la interpreten del mismo modo.
Paradójicamente, a pesar de que el comprador es optimista y el vendedor pesimista, con
respecto al comportamiento futuro de un mismo título, el comprador intentará realizar
su compra al menor precio posible, mientras que el vendedor tratará de cerrar su
19
posición al mayor precio posible. Dando pie a una pugna entre las partes, propia del
horizonte ultracortoplacista de movimientos sobre los que la Tesis subjetiviza.
Cuando un vendedor y un comprador negocian en privado, pueden hacerlo a su ritmo.
Sin embargo, uno y otro deben tomar sus decisiones mucho más rápidamente cuando
pujan por medio de un mercado organizado abierto. El comprador sabe que, si tarda
demasiado en decidirse, otro agente puede irrumpir y arrebatarle una posición
interesante. Por su parte, el vendedor sabe que si no cede en sus pretensiones, otro
inversor puede entrar en escena y vender a un precio menos elevado. Como nos
sugeriría la teoría de juegos, en presencia de una multitud de agentes indecisos,
compradores y vendedores serán más abiertos en cuanto a hacer concesiones a su
oponente. Las compras de los alcistas impulsan los mercados hacia arriba, las ventas de
los bajistas arrastran los mercados hacia abajo, y los agentes indecisos aceleran el
mercado generando un estado de urgencia en la cabeza de compradores y vendedores,
propiciando movimientos que dotan de vida propia al mercado.
Cada precio es un consenso sobre el valor, momentáneamente compartido por todos los
participantes del mercado y expresado por una operación de compra-venta. El precio es
un acontecimiento psicológico, un equilibrio momentáneo de opinión entre alcistas y
bajistas. Los precios son el producto de la interacción de toda una masa de inversores –
compradores, vendedores, dinero privado, dinero institucional, dinero masivo o
modesto- y tales interacciones se reflejan en precios y volúmenes, que plasman la
psicología de la masa presente en el mercado. Estos elementos, pues, sirven como base
y materia prima para el Análisis Técnico.
A lo largo de una jornada bursátil, las cotizaciones, y con ello el consenso del público,
cambia a cada instante. El Análisis Técnico estudiará el flujo y reflujo de la psicología
del gran público, ya que cada sesión bursátil es una batalla entre alcistas, que ganan
dinero cuando los precios suben, y bajistas, que se benefician de las bajadas de los
precios. El objetivo de las técnicas de Análisis Técnico es descubrir el equilibrio de
fuerzas entre bajistas y alcistas, que nos permita apostar por la fuerza que
previsiblemente se impondrá en el mercado.
20
No cabe duda, por tanto, que las operaciones bursátiles son una manifestación de la
psicología humana y, muy a menudo se gestan en el lado irracional del individuo. Los
elementos que barajamos –ansias, modas, ilusiones, tensiones, codicia, miedo y
sugestión- son lo suficientemente relevantes como para calificar de básica su
consideración. Y es que, las decisiones operativas no siempre se toman sobre una base
lógica, sino que surgen como resultado de cambios más o menos coherentes de lo que la
psicología denomina actitudes, predisposiciones a responder de una manera más o
menos emocional ante realidades o proposiciones, mediante reacciones afectivas,
positivas o negativas. Sin embargo, tales elementos son ajenos al Análisis Fundamental
Su aproximación mediante el Análisis Fundamental se dificulta además porque las
actitudes son subjetivas, existirá una actitud distinta para cada persona en relación con
cada elemento a evaluar, y no solo eso, se modifican de manera continua. También es
necesario tener en cuenta que la conducta no depende solamente de la persona cuyo
comportamiento se estudia, también depende de la situación en que ésta se encuentra. El
individuo estará sugestionado por su entorno: la euforia de un mercado alcista y el
pánico de un mercado bajista.
A parte de la casuística particular, si es cierto que existen determinadas variables del
fundamento económico a partir de las cuales se determina, o teóricamente debería
determinarse, las tendencias generales de las bolsas, tales como el tipos de interés,
inflación, política monetaria, coyuntura, resultados empresariales, y un larguísimo
etcétera. Pero frecuentemente no es un dato determinado, el que provoca el movimiento
en sí, sino la interpretación que de él se hace, y ésta interpretación es cambiante en
función de la fase del ciclo bursátil y del propio agente inversor que de lectura a la
información.
En un mercado bajista -entorno que la tesis estudia- en un ambiente bursátil muy
propenso para la venta, incluso un agente con una actitud muy favorable a conservar sus
títulos, albergará dudas sobre la conveniencia de desprenderse de ellos, a continuación
se justifica esta afirmación.
El mercado bursátil es un entorno particularmente duro, pues cada miembro de esa
inmensa multitud que configura el mercado intentará tomar el dinero de las manos de
21
los otros miembros. El individuo en su operativa, deberá identificar el movimiento que
describe el mercado - si diez personas nos empujan, perderemos el equilibrioanálogamente si la multitud vende, las cotizaciones caerán. La multitud puede ser o no
inteligente, atender o no al raciocinio, pero lo que está claro es que será más fuerte que
el inversor particular. Las multitudes en el mercado tienen el poder de crear tendencias en virtud de su humor, optimismo, indiferencia, miedo o esperanzas- a las que sería
inútil ofrecer resistencia.
El filósofo y político francés Gustave Le Bon, afirmaba en 1897, que cuando la gente se
reúne en el seno de una multitud “cualesquiera que sean los individuos que la
componen, cualesquiera que sean sus modos de vida, sus ocupaciones, sus rasgos de
carácter o sus inteligencias, el hecho de que hayan sido convertidos en una multitud los
convierte en una especie de mente colectiva que les hace sentir, pensar y actuar de
manera muy diferente a la manera como sentirían, pensarían o actuarían cada uno de
estos individuos si estuviera aislado”.
Los mercados financieros son testigos de cómo la naturaleza humana no ha dejado de
sucumbir y enloquecer en masa, participando en numerosas formas de conducta
colectiva, tales como pánico de multitudes, modas, rumores, histerias colectivas desde
la época de la burbuja de los tulipanes hasta hoy. La gente se transforma cuando se une
a la multitud, experimenta contagio psíquico y sugestión, se hace más crédula e
impulsiva y sobredimensiona las emociones frente a la razón del fundamento
económico. De ahí la importancia del seguimiento gráfico de las cotizaciones bursátiles,
el tener presente las corrientes colectivas que concurren en el mercado.
Como ya se comentó, cada precio es el consenso monetario sobre un valor por parte de
todos los participantes del mercado. A modo de símil, muestra el último voto de la
comunidad inversora a cerca del valor de un título, así cualquier agente puede votar
mediante una orden de compra o de venta. Cada barra de un gráfico refleja, por tanto, el
resultado de la batalla entre agentes alcistas y bajistas. Cuando los alcistas se sienten
fuertes son más diligentes para comprar y empujan la cotización hacia arriba y cuando
son los bajistas los fuertes, venden más activamente y empujan las cotizaciones a la
baja.
22
El precio refleja cada acción o falta de acción de todos los agentes del mercado, y
representa una ventana abierta hacia la psicología de las masas. Consecuentemente
cuando se analiza un gráfico se está analizando el comportamiento de los agentes, lo
que otorga al Análisis Gráfico el papel de psicología social aplicada.
Las multitudes sienten emociones simples, pero fuertes, tales como el terror, la alegría,
la inquietud y el gozo, y su estado de ánimo cambia rápidamente. Con el cambio del
sentimiento del mercado cambiará la tendencia. Totalmente cierto es que los principales
movimientos alcistas o bajistas, resultan de cambios en el fundamento económico, sin
embargo un análisis fundamental, por muy pormenorizado que sea, puede hacernos
perder dinero haciendo trading, si tal análisis no está en contacto con las tendencias a
medio y corto plazo. Éstas dependen de las emociones de la multitud.
Es interesante recalcar el componente psicológico del cruce de operaciones pues por
ejemplo, en mercados bajistas, se alude a que las cotizaciones caen porque el número de
vendedores supera al de compradores. Esto no es tiene porque ser cierto, ya que por
definición el número de acciones compradas y vendidas es el mismo, es decir en toda
operación cerrada, el volumen de cada una de las contrapartes es idéntico. Así, las
cotizaciones bajarán no como consecuencia de que haya más vendedores que
compradores, sino que una caída de las cotizaciones se debe a que los alcistas están
temerosos y sólo están dispuestos a comprar a precios inferiores al vigente, mientras
que los bajistas tienen unas convicciones lo suficientemente fuertes como para
deshacerse de sus títulos a precios cada vez más bajos, prosiguiendo la caída hasta el
punto en que éstos últimos empiezan a calmar sus temores y rehúsan vender a precios
más bajos.
Las observaciones incluidas en esta introducción desembocan en la consideración de
que en los grandes mercados líquidos es posible operar en el corto plazo exclusivamente
mediante el análisis gráfico de las cotizaciones. Esto no deja de ser interesante pues nos
obliga a renunciar a uno de los instintos más fundamentales del economista clásico, el
deseo de buscar unos equilibrios correctos. Cuando el mercado va por delante de la
economía y se caracteriza por una irracionalidad endémica, si tratamos de calibrar la
intensidad de las fuerzas operativas y damos entrada a las expectativas, es muy lógico
23
que el seguimiento de las dinámicas a corto plazo pase a ser el centro de nuestro
enfoque analítico.
Información privilegiada
Otro de los factores que tradicionalmente se arguye para justificar que los mercados
bursátiles se anticipan al devenir económico, es el efecto que sobre éstos tiene el abuso
de información privilegiada.
El analista fundamental ajeno a la empresa, al margen de la representatividad de los
datos a los que puede acceder –véase el siguiente apartado- cuenta con el problema
añadido de que el abuso de información privilegiada, y la distorsión que ésta provoca
sobre los mercados financieros, le sitúa en una posición de clara inferioridad. Cuando
tal información se hace pública en los mercados, éstos ya la habrán descontado en parte,
como consecuencia de los efectos de la operativa compradora o vendedora de los
insiders19 sobre las cotizaciones, haciendo poco productivos los esfuerzos del analista
fundamental, desconocedor de la información, pues tendrá acceso a ella cuando de poco
pueda servirle ya.
A propósito del enfoque bajista, sobre el que la tesis trabaja, la prensa económica
frecuentemente se hace eco –Eads, Martinsa-Fadesa, Astroc, Metrovacesa...- de cómo
agentes cercanos a la dirección de las distintas mercantiles deshicieron posiciones –o
apostaron por movimientos cortos- antes de que distintos hechos relevantes de carácter
muy negativo se hicieran públicos.
Es inherente a la condición humana el aprovechar las oportunidades que se presentan
para obtener un lucro prácticamente libre de riesgo, y dado que invariablemente habrá
individuos –directivos, administrativos, funcionarios, gestores...- que tengan acceso a la
información antes que el conjunto de mercado, el abuso de la información privilegiada
será inevitable. Sin embargo, el analista gráfico, al contrario que el analista
fundamental, podrá ser partícipe del movimiento.
19
insiders: operadores internos dotados de información privilegiada
24
El aprovechamiento de toda información privilegiada inevitablemente deja su traza en el
mercado, pues no deja de suponer una operación de compra o venta, la cual queda
reflejada en el gráfico. Más acuciante será el movimiento bursátil derivado, cuanto más
relevancia tenga la información, -por consiguiente cuanto más se espera que afecte a la
cotización-, pues la innata codicia humana hará que el agente incremente su apuesta y el
volumen de su operación, incrementando el impacto sobre el mercado y
consecuentemente amplificando la percepción gráfica de la estela que la operación
dejaría a su paso. Sírvanse como ejemplo extremo, la subida del 12% que se produjo en
Fadesa la víspera a ser opada o las caídas del 33,83% y del 24,74% la víspera y
antevíspera respectivamente, de que Martinsa-Fadesa se declarase en concurso de
acreedores. Tras estos movimientos es inequívoca la presencia de información
privilegiada.
Al margen de que lógicamente el analista gráfico no tenga acceso a tales informaciones,
el exhaustivo seguimiento de las cotizaciones le permitirá identificar las pautas que las
incipientes operaciones generan en el mercado, y apostar por ellas. Desde esta óptica, el
analista gráfico compraría o vendería al identificar el cambio de tendencia, mientras que
el analista fundamental –ante el lógico desconocimiento de la información privilegiada
que lo fundamenta- no encontraría una causa aparente que justificase el movimiento,
perdiendo así la oportunidad de tomar partido, pues cuando la noticia se hiciera pública,
buena parte de su fundamento económico ya estaría descontado en el mercado.
Limitaciones de las fuentes del Análisis Fundamental
Queda fuera de toda duda la relevancia tanto del análisis del fundamento económico
como la de su reflejo, bajo la forma de información contable. Su consideración es básica
si lo que pretendemos es realizar una inversión de largo horizonte, no obstante, si
nuestro objetivo es abrir una posición especulativa de corto plazo, considerar
únicamente estos elementos limitaría enormemente la profundidad de nuestra
aproximación. Es evidente que la causa de cada uno de los movimientos intradiarios,
que sufre la cotización de un valor, no podremos encontrarla analizando un balance.
La mayor parte de las fuentes que el Análisis Fundamental utiliza son históricas. Las
fuentes contables accesibles para el inversor ajeno a la empresa llevan un retraso que va
25
de medio año hasta más de un año sobre los acontecimientos que refleja. Sin embargo al
mercado no le interesa el pasado, ni siquiera el presente, está mirando constantemente
hacia delante, descontando los desarrollos futuros, sopesando las estimaciones y las
previsiones de miles de inversores que tratan de anticiparse al futuro desde puntos de
vista diferentes y subjetivos.
La información contable, además, arroja problemas de diversa índole, unos derivados de
una aplicación más o menos flexible de la normativa contable y otros originados en el
más puro fraude y manipulación de cifras, que ponen de manifiesto la necesidad de
analizar muchas cuentas anuales de una forma escéptica y prevenida.
Una de las características principales de los sistemas de contabilidad es la flexibilidad
que ofrece la normativa contable, en el ánimo de posibilitar que diferentes empresas
encuentren distintas posibilidades contables, a fin de reflejar su devenir de forma óptima
según sus condicionantes. Así, la normativa no aporta tratamientos contables concretos
e inmutables, sino que limita una gama de posibilidades que deben aplicarse
uniformemente para garantizar la comparabilidad de las cuentas. El problema que surge
al buscar un equilibrio entre flexibilidad y fidelidad es que puedan presentarse cuentas
de acuerdo con la normativa contable pero que arrojen resultados distintos según el
criterio aplicado. En numerosas ocasiones los datos y balances publicados están
distorsionados por capas de ingeniería contable, según se trate de buscar la
“compasión” fiscal o provocar el entusiasmo del accionista.
Singular atención merece la comparación de resultados presentados atendiendo a
diferentes criterios contables, especialmente cuando tratamos de comparar las cuentas
de mercantiles de distintos países. Un ejemplo gráfico lo encontramos en entidades que
cotizan en distintos mercados, y por tanto han de presentar sus cuentas a distintas
autoridades ciñéndose a sus respectivos criterios; por ejemplo Telefónica –cotizante
también en la Bolsa de Nueva York- que en 2001 perdió más de 7.182 millones de euros
según la contabilidad norteamericana, frente al beneficio de 2.106 millones que declaró
en España. En este caso la diferencia se encontraba en la forma de computar el
derrumbe de sus participaciones en compañías de internet –Endemol, TerraLycos – ya
que la contabilidad norteamericana exigía cargarlos contra los resultados del ejercicio,
26
mientras que los criterios españoles permitían que el sobreprecio pagado por tales
compañías se provisionase en 20 años.
La flexibilidad es buena y necesaria siempre que se acompañe de una gran porción de
seriedad y realismo, sin embargo, los usuarios de la información financiera deben saber
cómo se ha aplicado en la práctica tal flexibilidad a fin de evaluar correctamente el
rendimiento de la empresa y realizar válidas comparaciones con otras alternativas,
extremo que no siempre sucede.
Estos malabarismos junto con el uso indiscriminado de contabilidad “creativa” ha
desembocado que en algunas ocasiones las cifras contables no guardasen relación
alguna con la realidad económica entrando en el terreno penal del fraude. Véase los
escándalos por prácticas contables fraudulentas en firmas como Enron, WorldCom,
Xerox, Qwest, Global Crossing o Cisco Systems. No cabe duda de que éstos son casos
extremos que no pueden generalizarse a la totalidad de las compañías, si bien tampoco
representan hechos insólitos, ya que en mayor o menor medida, la mayoría de las
compañías –al amparo de la legalidad y supervisión de la auditoría-
hacen uso de la
contabilidad creativa y maquilla de forma más o menos leve sus cuentas. No obstante,
ejemplos como éstos nos deben hacer reflexionar en torno a la imagen aséptica y
clasista que el Análisis Fundamental tiene frente al Análisis Técnico en el ámbito
académico.
En el ámbito de aplicación de esta Tesis, es de rigor señalar que ciertamente y pese a las
posibilidades de manipular las cifras, la contabilidad creativa no puede hacer buenos los
malos resultados de una empresa que atraviesa serias y continuas dificultades
económicas. Pero sí sirve para retrasar y suavizar los malos resultados hasta que mejora
la situación, desconcertando al analista fundamental a la hora de llegar a una señal clara
que le permita obrar en consecuencia, cerrando sus posiciones largas y abriendo
posiciones cortas.
En otro particular, si es cierto que existen determinadas variables a partir de las cuales
se determina, o teóricamente debería determinarse, las tendencias generales de las
bolsas, tales como resultados empresariales, tipos de interés, inflación, política
27
monetaria, coyuntura, y un larguísimo etcétera. Pero frecuentemente no es un dato
determinado, el que provoca el movimiento, sino la interpretación que de él se hace, y
ésta hay que ponerla en relación con componentes psicológicos, muchas veces, ajenos a
todo fundamento.
Efectivamente, las tendencias de largo plazo de las cotizaciones bursátiles se originan
en base al fundamento económico de las empresas que representan. El sentido común
del analista le indicará el sentido de la reacción mercado, así si los cambios
fundamentales se antojan nocivos, los títulos debería caer y si se antojan beneficiosos,
las cotizaciones deberían subir. Sin embargo, una vez que el movimiento se ha iniciado,
es complicado, para el analista fundamental, calibrar en que medida la magnitud del
movimiento se corresponde a la relevancia del cambio fundamental que lo origina, o
determinar cuando el mercado ha descontado totalmente una incidencia.
La información otorga poder, mientras es germinal. Los elementos contables
efectivamente son enormemente relevantes, pero no debemos olvidarnos de que son de
dominio público. El apostar por un movimiento bajista, aludiendo a que balances
publicados hace meses o los resultados históricos de una compañía sean malos, peca de
cierta ingenuidad: Que sea de dominio público una información, seguramente habrá
provocado que ya haya sido descontada por el mercado. La noticia positiva es una baza
más a favor del alcista, y la negativa un arma adicional para el bajista, y viceversa, la
interacción de ambos sujetos en el mercado, mediante la operativa continua, descontará
la información disponible.
Polivalencia del Análisis Técnico
Otra de las ventajas que nos ofrece el Análisis Técnico es su polivalencia. Nos permite
identificar tendencias y determinar el equilibrio entre las fuerzas de cualquier mercado
organizado, prácticamente por igual.
El análisis del Fundamento económico requiere una especialización por parte del
analista, ya que por ejemplo, buena parte de los criterios a considerar, así como la
lectura de los parámetros o ratios utilizados, dependerán del sector económico al que la
empresa objeto de análisis se circunscriba. Algunas de las variables consideradas
28
tendrán una lectura homogénea en cualquier tipo de sociedad, y sin embargo otras
deberán enlazarse con la actividad de la empresa estudiada o ponerlas en relación con
otras entidades similares, para establecer comparaciones.
La capacitación del analista en relación con la empresa analizada es clave; así un
analista muy capacitado en valorar empresas del sector asegurador podría verse en
aprietos para valorar una mercantil siderometalúrgica, o un analista acostumbrado a
peritar inmobiliarias californianas se sentiría inseguro para valorar una inmobiliaria
afincada en China. El proceso de reciclaje del analista puede llevarle semanas, sino
meses. En cambio, el analista técnico como sabemos subjetiviza su atención sobre el
movimiento de los precios, y dado que únicamente identifica tendencias o calibra la
potencia de las fuerzas del mercado, le será indiferente a que gremio pertenezca la
mercantil, sobre la que quiere especular, o en que mercado internacional cotice.
La metodología del Análisis Técnico, es inmediatamente aplicable a cualquier empresa
cotizada, y no solo eso, sino que también es inmediatamente aplicable a cualquier
elemento cotizado, cualquier que sea su subyacente. Cualquier analista técnico puede
sentirse idénticamente capacitado para especular sobre acciones, índices bursátiles,
divisas o materias primas, por muy diversa que sea su índole. Las pautas gráficas
derivada del pulso entre fuerzas compradores y vendedoras, son homogéneas para todos
los mercados, con lo que el analista no será requerido de especialización en
particularidades específicas de cada subyacente negociado.
Destáquese que sobre los elementos citados, también es objeto la aplicación los sistemas
especulativos que ésta tesis detalla, puesto que la multiplicidad de instrumentos
financieros nos permiten también operar a la baja, no solo en acciones nacionales, sino
en multitud de acciones internacionales, índices, materias primas o divisas.
Es evidente, que el analista experto en el análisis del fundamento económico genérico
de alguno los mercados: empresas (Expertos en Análisis Contable), índices
(Especialistas en Estructura Económica), divisas (Expertos en Macroeconomía-Política
Económica) o en materias primas, seguramente tendría serios problemas para llegar a
juicios rápidos y convincentes a cerca de la idoneidad de iniciar una operativa
29
compradora o vendedora, con respecto a un elemento cotizado, cuyo subyacente
estuviese fuera de su ámbito de estudio.
Sin embargo, la metodología del Análisis Gráfico, es generalmente sencilla, poco
costosa y de rapidísima ejecución, y dado que el acceso a la información que el
operador requiere no es especialmente complicado, le permitirá la toma de decisiones a
tiempo real, adaptándolo al dinamismo del mercado.
30
BLOQUE ANALÍTICO
Sistemas de especulación
El bloque que a continuación se desarrolla, tiene por objeto presentar señales del
mercado, que el Análisis Técnico califica como pautas bajistas, y ponerlas en relación
con herramientas de la filosofía técnica que faciliten su identificación. A partir de estos
elementos, el operador particular podrá, a su conveniencia, diseñar un sistema de
especulación, no sin antes atender a las observaciones que en este subapartado se
incluyen.
La especulación es un deporte intelectual20, que requerirá del operador un exhaustivo
seguimiento y un proceso de asimilación de errores. Incurriríamos en un grave error si
tratásemos de encontrar unas leyes o relaciones infalibles para su aplicación en el
mercado –pues éstas, evidentemente no existen-. El especulador ha de entender que el
mercado es cambiante -el dato que hoy lo puede hacer subir, en la próxima sesión lo
puede hacer bajar- de modo que la decisión de comprar, mantener o vender debe estar
sustentada en un razonamiento lógico basado en el exhaustivo seguimiento del mercado.
Como he dicho, no existen sistemas de especulación infalibles. Un sistema de trading
con éxito será aquel que nos genere una esperanza matemática de rendimientos positiva,
es decir, una ventaja que nos permita ganar más veces de las que se pierde en un periodo
largo de tiempo. Dado que el primer objetivo del operador es asegurar su supervivencia,
deberemos evitar situaciones que puedan sacarnos del mercado, haciendo una gestión
juiciosa de nuestras apuestas, por ejemplo, no concentrando nuestro capital en
posiciones únicas.
El operador juicioso, por inquietante que le parezca, debe reconocer que no sabe nada
del mercado –podría escribirse una tesis únicamente con sonadas predicciones fallidas
de las más prestigiosas casas de valores-, consecuentemente su objetivo no debe ser el
adivinar qué hará la bolsa, se limitará a seguirla, será el mercado quien le indique la
dirección del movimiento, siendo labor del especulador únicamente identificar sus
pautas.
20
Fernández Hódar (2001). Manual del buen bolsista. Madrid. Prentice Hall
31
La puesta en práctica de un sistema de especulación requiere que, previamente, el
operador compruebe su efectividad en el pasado cercano del valor sobre el que quiera
especular. Supone una conducta enormemente temeraria aplicar un sistema de
especulación sin antes haberlo probado sobre el papel. Simular su puesta en práctica,
nos permitirá detectar sus errores y determinar su rango de aplicabilidad. Cuando el
sistema se utilice sobre la operativa real, el proceso de aprendizaje seguirá en marcha,
pues el cierre de cada operación ha de ser la excusa para que el especulador revise y
autoanalice su sistema de especulación.
Muchos especuladores profesionales, no sin razón en muchos casos, proponen la
aplicación de sistemas mecánicos de especulación, sistemas operativos automatizados
que disciplinen al operador, liberándolo, en la medida de lo posible, de elementos
emocionales, pues el trading emocional es enemigo del trading exitoso21. Sin embargo,
la aplicación de estas técnicas suele ser restrictiva, ya que se optimizan para situaciones
y casuísticas concretas del mercado, y no nos permitirían ofrecer una amplia visión de
las posibilidades del Análisis Técnico, que es lo que esta parte de la Tesis pretende.
Dado que la aproximación que la Tesis realiza al Análisis Técnico es genérica, el
objetivo que la misma busca en este apartado es el de proponer y presentar una amplia
visión de señales bajistas, a partir de las cuales podamos construir nuestro propio
sistema de especulación de un modo flexible, más que trabajar sobre una metodología
cerrada. Si bien es cierto que algunos especuladores como Di Napoli, secundan la
aplicación de sistemas flexibles o discrecionales frente a métodos automáticos o
mecánicos.
Que las herramientas analíticas sean sencillas no debe preocupar al operador, de hecho
se afirma que los mejores sistemas de trading son toscos y robustos, se componen de
unos pocos elementos, pues cuando más complejos son los sistemas, más elementos
pueden fallar22. Pablo Fernández, profesor del IESE, lo expresó más gráficamente que
nadie, “La mayoría de los matemáticos no son millonarios: No se invierte mejor en
bolsa, ni se valoran mejor las empresas realizando muchas operaciones matemáticas
21
Elder, A. (2004) Vivir del trading. La Coruña. Ed. Netbiblo
22
Elder, A. (2004) Vivir del trading. La Coruña. Ed. Netbiblo
32
sofisticadas. Si esto fuera así, habría muchos matemáticos y profesores de finanzas
millonarios”23.
El agente que recurra al Análisis Técnico debe tener en cuenta que los mercados
bursátiles son demasiado complejos para ser analizados con un único indicador. Aquí
surgen algunas de las complejidades del Análisis Técnico:
-
Los elementos del Análisis Gráfico suelen tener un componente de subjetividad;
Distintos analistas pueden extraer conclusiones diferentes sobre la situación en
la que se encuentre el mercado, según la formación gráfica que a su entender se
esté configurando.
-
Por su parte, Indicadores diferentes suelen dar señales diferentes, incluso
contradictorias en un mismo mercado. Por ejemplo, los indicadores seguidores
de tendencia suben durante las tendencias alcistas y dan señales de compra,
mientras que los osciladores se vuelven sobrecomprados y dan señales de venta,
y viceversa. Sin embargo, indicadores y osciladores, tienen un comportamiento
objetivo, es decir, generan una salida –la mayor de las veces numérica- que el
analista puede limitarse a seguir, atendiendo a su buen criterio.
-
Aunque los elementos del análisis técnico cuantitativo ofrezcan una salida
numérica, el operador, en su construcción, puede ajustar los distintos
parámetros sobre los que se calculan; De esta manera, la experiencia del
especulador jugará un papel fundamental en la búsqueda de un indicador
óptimo, sobre todo a la hora de determinar que parámetros se ajustan mejor a
según que circunstancias, y el entorno idóneo de aplicación de cada
herramienta.
Un solo indicador es incapaz de reflejar con exactitud, la complejísima estructura del
movimiento de los precios en los mercados financieros, de ahí que se hayan
desarrollado multitud de indicadores, que constituyen las diversas herramientas con las
que el analista dispone para comprender e identificar lo que está ocurriendo en el
mercado, y lo que es más probable que ocurra. A la hora de interpretar el Análisis
23
Fernández, P. (2008) Métodos de valoración de empresas. Documento de investigación, DI-771, Nov.
2008. IESE Business School. Universidad de Navarra.
33
Técnico, el operador deberá buscar confirmación en los distintos elementos de su
sistema especulativo, complementando con observaciones referentes tanto a volúmenes
como a precios.
Las verdades universales no suelen existir, ni en el campo del Análisis Técnico, ni en
ningún otro. Que los movimientos bursátiles, por muy bien que se identifiquen, no
respondan milimétricamente a las pautas sugeridas por el analista, no le debe restar
credibilidad al Análisis Técnico, de la misma manera que no le debe restar credibilidad
a la Medicina el hecho de que una patología médica, por muy bien que se identifique, no
tenga una evolución idéntica para dos pacientes distintos.
Lo que al principio de este subapartado se definía como deporte intelectual, bien podría
calificarse también como un arte, no solo como una ciencia. La subjetividad de la
lectura de las herramientas gráficas, la multiplicidad de los indicadores existentes y las
distintas lecturas que de ellos puede hacerse, suponen que el agente deba hacer gala de
su buen criterio y experiencia para la toma de decisiones operativas.
El operador que acude a la bolsa debe tener claro que se enfrenta, por curioso que pueda
parecerle, a un entorno hostil. Precisamente porque cada operación supone la existencia,
por definición, de dos contrapartes, en la bolsa se plantean estrategias operativas del
ámbito de la teoría de juegos, o del arte de la estrategia militar, en las que las partes
intentarán simular o falsear sus verdaderas intenciones, valiéndose de la propia
operativa bursátil (introducir posiciones falsas, distorsionar las subastas, forzar el
comportamiento de determinados índices e indicadores técnicos), rumores, volúmenes
ocultos, operaciones con varias agencias de valores, ordenes desconcertantes en ambos
sentidos del mercado, que maquillen su verdadera operativa neta, a la vez que permitan
acumular o distribuir posiciones para un entorno determinado de precios.
El resultado de la lucha entre compradores y vendedores, no solo depende de la fuerza y
la constancia de las partes, sino que existe una retahíla de comportamientos estratégicos
y tácticos, que sumados al conocimiento de las emociones humanas, son determinantes
para marcar el éxito final de la operación. ¿Cómo modelizar esto?... resulta imposible;
Así, tanto la operativa bursátil, como su análisis, más que a una ciencia se aproximan a
una habilidad, una disposición, una manifestación de capacidad intuitiva y de
34
observación, un arte en definitiva, en la que el buen juicio, la experiencia, el
seguimiento y la disciplina del operador juegan un papel fundamental.
El no iniciado, que quiera aproximarse a la gestión especulativa de carteras, debe tener
en cuenta que la disciplina técnica requiere de un seguimiento exhaustivo del mercado.
El operador estará obligado a seguir al mercado de cerca, e ir saltando de unos valores a
otros, en cuanto detecte nuevos movimientos o asuma el agotamiento de los
movimientos por los que ya ha apostado. Como decía el novelista Benito Pérez Galdós,
el dinero lo ganan todos aquellos que con paciencia y fina observación van detrás de
los que lo pierden.
Junto con el exhaustivo seguimiento directo, el operador ha de establecer un
seguimiento automatizado de sus posiciones, mediante las órdenes automáticas que a tal
efecto ofrecen la práctica totalidad de los portales operativos. Mediante el ajuste de stop
loss –que nos permiten cerrar automáticamente nuestras posiciones, si las cotizaciones
rebasan cierto umbral-, podremos reducir la cantidad de dinero expuesto a riesgo y
proteger las plusvalías que vamos acumulando.
A continuación presentaremos las herramientas técnicas básicas, para que el operador
particular pueda identificar las pautas del mercado, a fin de rentabilizar sus
movimientos bajistas. Determinaremos la aplicación bajista de las técnicas más
conocidas y propondremos una serie de observaciones y recomendaciones que nos
permitan optimizar su manejo para el fin que la Tesis ocupa.
EL USO DE...
Soportes y resistencias
Identificación y lectura
Los conceptos del soporte y la resistencia abren el bloque analítico, y pese a su
simpleza, son términos muy profusamente utilizados en el análisis gráfico, tanto
individualmente, como para la construcción de la mayoría de las figuras gráficas. Su
manejo es esencial para cualquier operativa práctica.
35
A modo de símil, cuando una pelota golpea el suelo, rebota, y cuando alcanza el techo,
cae. El soporte y la resistencia, suponen un paralelismo del suelo y el techo para los
precios, de la forma que sigue:
-
El soporte: Es el nivel de precios en torno al cual aflora la demanda de títulos en
magnitud suficiente como para absorber la oferta y detener la evolución bajista
de un valor, durante un cierto período de tiempo. La observación de un soporte
en vigencia es capaz incluso de girar un movimiento bajista, en sentido alcista.
-
La resistencia: Supone el contrapunto del soporte, se define como el nivel de
cotización que, dentro de una evolución ascendente de los precios, concentra una
oferta de títulos en magnitud suficiente como para contener el ascenso de los
precios, e incluso para inducir la baja en un movimiento alcista.
A lo largo de este bloque analítico, estarán muy presentes los conceptos del soporte y la
resistencia. Como se detallará, actúan como soportes las directrices rotas al alza, la base
de cualquier figura, la base inferior de los canales, las congestiones y concentraciones
de volumen rotos al alza. En cambio, actuarán como resistencias las directrices bajistas
rotas a la baja, el techo de cualquier figura, la línea superior de los canales y las
congestiones y concentraciones de volumen rotos a la baja.
Se enuncian, a continuación, observaciones a tener en cuenta por el operador, en
referencia a los conceptos de los soportes y las resistencias:
-
Los soportes y resistencias importantes son capaces de cambiar el sentido de las
tendencias, mientras que los menores simplemente las pausarán.
-
El operador podrá identificarlas observando las pautas históricas de las
cotizaciones, ya que los soportes y resistencias se configuran en torno a niveles
en los que las cotizaciones estuvieron congestionadas y el volumen de
distribuciones fue importante.
-
Mayor será su fuerza cuanto mayor sea el periodo de tiempo en el que las
negociaciones se situasen en su umbral y cuantos más rebotes hayan generado .
-
La regla de oro de estas formaciones asume que cuando un soporte es cruzado a
la baja se convierte en resistencia, y cuando una resistencia es superada al alza
se transforma en soporte. Es lo que se denomina cambio de polaridad.
36
-
El punto anterior se complementa con la observación de que cuanto mayor sea
el descenso experimentado por los precios –mayor grado de penetración- tras
ceder el soporte, mayor suele ser el carácter resistente del antiguo soporte frente
a avances posteriores. La afirmación para las resistencias es análoga.
-
A parte de las pautas ya sugeridas, es común que los números redondos sobre
los que el inversor se referencia subconscientemente, jueguen el papel de
soportes y resistencias.
-
Para considerar efectiva, en el momento que se produce, la ruptura de un
soporte o resistencia, podemos utilizar sistemas de filtros (véanse los filtros de
rupturas de medias móviles).
En la operativa práctica, soportes y resistencias nos sirven para referenciar y acotar
futuros movimientos. La puesta en relación de una última cotización con resistencias y
soportes históricos, nos definirá el entorno en el que venideros movimientos se prevén
ágiles o se encontrarán con cortapisas. Si detectamos que un valor está próximo a un
área de resistencias, sería plausible asumir que una vez alcanzada, su alza no será fácil.
Tras la pérdida de un soporte o una resistencia nos referenciaremos a otros soportes o
resistencias, para acotar ulteriores movimientos; Por ejemplo, una vez roto un soporte,
buscaremos en el gráfico otros niveles históricos de soporte, para fijar el próximo
objetivo en la caída de la cotización.
Ejemplo: Abengoa
37
Observada la congestión y la negociación que los títulos de Abengoa soportaron en
verano de 2006 en el entorno de los 18,70 €, el operador debería sospechar que tal
umbral, una vez superado, se configuraría como un soporte. Obtiene confirmación de tal
extremo en enero de 2008, pues la tendencia bajista se detendría precisamente en ese
nivel. Una vez reanudado el movimiento a la baja, y perdido el soporte, la referencia se
convierte –como dice la teoría- en una resistencia. En varias ocasiones entre los meses
de junio y septiembre de 2008, se constanta el carácter resistente de la línea; Lo que
antes fue un soporte, es ahora el nivel al que los envites de la fuerza compradora son
insuficientes para superar a la masa vendedora, y por consiguiente donde las alzas se
frenan.
Al cabo de un año, la recuperación de los mercados financieros induce a un alza en el
valor, que en junio de 2009 queda pausada, precisamente al alcanzar la resistencia de los
18,70 € -entorno de precios en el que Abengoa se había congestionado tres años antes, y
que el rebote de enero de 2008 ya confirmó como referencia-.
Estrategias bajistas
-
Consideraremos abrir una posición corta cada vez que la acción que vigilamos se
aproxime a una resistencia importante. Especialmente si el movimiento se describe
dentro de una tendencia bajista o se acompaña de una fuerte sobrecompra (véase
Estocástico o RSI)
-
Cerraremos inmediatamente nuestras posiciones bajistas abiertas, cada vez que la
cotización supere un nivel de resistencia importante.
-
Ajustaremos órdenes de stop loss para las posiciones bajistas abiertas, tan pronto
como el valor sobre el cual se especula se aproxime a una zona de soporte especialmente si el movimiento presenta una relevante sobreventa- o especulemos
sobre correcciones técnicas dentro de movimientos alcistas. De modo que un rebote
en el mismo, suponga el cierre de nuestra posición
38
-
En seguimiento de valores próximos a soportes, la perforación a la baja de estos
niveles, nos llevará a apostar por posteriores movimientos bajistas. Especialmente si
observamos un movimiento de pull back.
El movimiento Pull back se observa cuando la cotización rebasa un soporte a la
baja, momento en el que se inicia un violento movimiento en dirección contraria
a la ruptura que le lleva a la altura del nivel del soporte perdido, que según la
teoría debería actuar de resistencia. El analista debe estar atento a ese momento
clave, si con facilidad vuelve a situarse por encima del nivel de soporte
habremos asistido a una ruptura falsa; si por el contrario éste se erige
efectivamente como resistencia, la ruptura está confirmada y la caída
prácticamente garantizada. (Este movimiento, podrá apreciarse en multitud de
figuras que se conceptualizan sobre el soporte y la resistencia, como tendencias
o canales)
Directrices o líneas de tendencia
Identificación y lectura
Cuando una serie de precios tiende a seguir una trayectoria predominantemente
ascendente o descendente, durante un periodo, decimos que está en tendencia. Si la
trayectoria es descendente, nos encontramos ante una tendencia bajista, y si es
ascendente, ante una alcista. En multitud de ocasiones las crestas de las tendencias
bajistas, o en su caso, los valles de las tendencias alcistas, son propensos a presentar una
clara alineación. Sobre el comportamiento descrito se sustenta el estudio de las
directrices o líneas de tendencia, de la forma que sigue:
-
Directriz alcista: Definida una tendencia alcista, la directriz alcista se obtiene
trazando la línea que une los sucesivos mínimos de reacción, que se forman en
los valles de la curva de cotizaciones –en una tendencia alcista, los valles
presentarán mínimos crecientes- . Adquiere el papel del soporte que guía las
cotizaciones al alza, pues frena las correcciones secundarias bajistas. Su ruptura
es el preludio de una fase bajista.
-
Directriz bajista: Es el contrapunto de las directrices bajistas, se obtiene
trazando la línea que une dos máximos sucesivos –en una tendencia bajista, las
crestas presentarán máximos decrecientes-. Actúa como una resistencia que
encauza las cotizaciones a la baja. Su ruptura es una señal alcista.
39
La Teoría de Dow pormenoriza en torno a la tipología de las tendencias y su
comportamiento, a él remito a los operadores interesados en éstas figuras. A la hora de
establecer una operativa práctica, el especulador ha de tener en cuenta las siguientes
observaciones prácticas a cerca de las directrices:
-
Como se citó, se construyen uniendo al menos dos extremos de reacción –girode la línea de cotizaciones (dos mínimos para dibujar una directriz alcista o dos
máximos para una directriz bajista), un tercer punto extremo nos confirmará su
validez –de no ser así, desecharíamos la directriz propuesta, y propondríamos
otra-.
-
Una vez obtenida confirmación con el tercer punto de reacción, una tendencia
en movimiento tenderá a mantener su inclinación. Esto permite al operador
determinar los extremos de las fases correctivas técnicas.
-
El volumen suele confirmar la tendencia, expandiéndose en dirección de la
misma.
-
Atendiendo a su longitud, existen diferentes tipologías de tendencias, dentro de
las cuales podrán detectarse, a su vez, tendencias secundarias o terciarias.
-
Una ruptura significativa de una directriz nos ofrece una primera señal seria de
cambio de tendencia. Un cierre fuera de la línea de tendencia es más
significativo que una penetración intradiaria.
-
Para considerar válida la ruptura de una línea de tendencia Murphy24,
recomienda filtros como un criterio de penetración del 3% o que la ruptura se
mantenga dos días.
-
El ángulo de una tendencia identificará la magnitud de la fuerza dominante en el
mercado. Si su pendiente es muy relevante, el movimiento seguramente sea
fugaz, de modo que su relevancia a la hora de construir predicciones, será
escaso.
24
Murphy, J.J. (2002) Análisis técnico de los mercados de futuros. Madrid. Gesmovasa
40
-
Mayor relevancia se le dará a una directriz, cuanto mayor sea su longitud. Una
tendencia en un gráfico mensual supone una tendencia más fuerte que una línea
de tendencia semanal.
-
La fortaleza de la tendencia es mayor cuanto más veces rebotan las cotizaciones
en ella sin poder superarla.
Ejemplo: Antena 3
Tras un movimiento lateral durante el primer trimestre del año 2007, Antena 3 retoma el
movimiento bajista en el que se movía. En mayo de 2007 el movimiento bajista rebota y
la senda de las cotizaciones marca una segunda cresta. El operador alertado de esta
situación, simplemente une los dos máximos de la serie descendente –del 16 de abril y
23 de mayo-, trazando así la incipiente directriz bajista, sobre la que teóricamente
deberían retroceder los rebotes del valor en su movimiento bajista. Los días 31 de mayo
y 1 de junio, las cotizaciones de Antena3 vuelven a mostrarse incapaces de superar la
directriz bajista, confirmando la figura identificada.
A partir de este momento, el especulador cuenta con una herramienta con la que se
servirá para referenciar los sucesivos máximos –resistencia- sobre los que retrocederán
los rebotes a lo largo del movimiento bajista. Extremo que se confirma en multitud de
ocasiones a lo largo del año 2007.
En el gráfico también pueden apreciarse muy claramente la existencia de tendencias
secundarias, por su relevancia destacan las bajistas observadas en los meses de
41
noviembre y diciembre; las directrices secundarias se identifican de igual modo que las
principales.
Ejemplo: Unipapel
Con este otro ejemplo completaremos la visión de las directrices abarcando toda su
casuística. La figura se gesta en febrero de 2006, momento en que Unipapel entra en
una senda alcista; En verano de ese mismo año la tendencia marca su primer valle, a
partir de ese momento el especulador cuenta con las dos referencias –los dos mínimos
de la serie ascendente- con los que poder construir la directriz alcista, como ya sabemos,
trazando la línea que une tales puntos. A finales de noviembre, la tendencia alcista
marca su segundo valle, y la corrección se detiene precisamente en la directriz alcista,
confirmándole al agente su existencia.
Con el trazado de la directriz, el operador cuenta con una herramienta que le permitirá
acotar los retrocesos del valor, a lo largo de la tendencia alcista. De hecho, en diciembre
de 2006, las acciones de Unipapel rebotan en el nivel de la tendencia, en nada más y
nada menos que en 10 sesiones distintas, poniendo de manifiesto la fortaleza de la
figura. En julio de 2007, la gráfica dibuja un nuevo diente de sierra, con una fortísima
corrección que lleva el valor de los 29 euros a los 24 euros en solo un mes (-20%). El
rebote, una vez más, se produce en la línea de la tendencia. La figura será probada al
mes siguiente, otra corrección se gira en la directriz; Un año después de que el operador
la hubiera detectado, la herramienta sigue siéndole útil.
42
En septiembre de 2008, un nuevo diente de sierra lleva a las cotizaciones al umbral de la
directriz, esta vez rompiéndola. Con el fin de que pueda apreciarse claramente, el
gráfico presenta una ampliación de esa área. Después de una ruptura –como nos dice la
teoría del cambio de polaridad- la directriz alcista, que antes suponía un soporte, se
convertirá en una resistencia, que frenará los movimientos alcistas, extremo que se
cumple en varias ocasiones poco después de la pérdida del nivel.
En muchas ocasiones, se produce una ruptura limpia que no viene acompañada de
retroceso de ninguna clase; No obstante, como en este caso, también es usual que
cuando la cotización rompe a la baja una directriz alcista tenga una rápida y corta caída,
seguida de una subida hasta las cercanías de la directriz, después de la cual se produce
el movimiento bajista definitivo –ya comentado en el apartado anterior- denominado
pull back. Tras el pull back descrito en octubre de 2007, Unipapel perdería el 40% de su
cotización en tres meses.
Estrategias bajistas
-
Una vez detectada una tendencia bajista, el operador en corto puede sentirse
cómodo para operar a la baja, siempre y cuando se siga respetando la directriz
bajista.
-
Dado que la ruptura de una directriz es una de las señales de un cambio de
tendencia, la ruptura de una directriz bajista nos llevará a cerrar nuestra posición
bajista abierta, mientras que la ruptura de una directriz alcista, nos incitará a
abrir una posición bajista.
-
Podemos establecer el siguiente sistema de especulación: En tendencias bajistas:
Abrir una posición corta, cada vez que el valor se frene en la directriz, para
cerrarla cuando el valor se encuentre con una importante sobreventa (sobre todo
si la tendencia bajista es suave) a la espera de que un rebote técnico vuelva a
impulsar a la cotización sobre la directriz, repitiendo la operación tantas veces
como la vigencia de la directriz nos lo permita.
-
Si hemos apostado por una corrección técnica dentro de una tendencia alcista, la
posición bajista se cerrara, tan pronto como un rebote sobre la directriz confirme
la vigencia de la tendencia alcista.
43
Canales
Identificación y lectura
La figura del canal es una variante refinada de las líneas de tendencia, y nos permite
modelizar las correcciones secundarias que se producen en las series tendenciales, una
vez que rebotan sobre la directriz. Y es que, con frecuencia, éstas respetan unas pautas
de canalización, es decir no solo las crestas de las tendencias bajistas, -o los valles de las
tendencias alcistas en su caso- presentarían una clara alineación, sino que también se
apreciaría una alineación en los puntos de giro de los movimientos de retroceso –rebotes
técnicos en series bajistas o correcciones técnicas de series alcistas-. Sobre el
comportamiento descrito se sustenta la figura del canal.
La figura se denomina así, pues, valga la redundancia, canaliza las cotizaciones, es
decir, su línea superior adquiere el papel de resistencia y su línea inferior, el de soporte,
acotando en los dos sentidos, el movimiento de una cotización tendencial
Para construir un canal de tendencia, una vez definida una directriz, trazaremos una
línea paralela a ésta, en función de la naturaleza de la misma:
-
Si estamos ante una tendencia bajista, la segunda línea pasará por el mínimo de
reacción del primer valle (zona del rebote). Cuando un sucesivo valle respete
este soporte, el canal bajista queda confirmado.
-
Si estamos ante una tendencia alcista, la segunda línea la haremos pasar sobre el
máximo de la primera cresta (zona de la corrección). Cuando la siguiente cresta
retroceda precisamente en el umbral de la línea que acabamos de trazar, el canal
alcista queda definido.
Sus términos de vigencia, son similares a los de resistencias y soportes. En la operativa
práctica merece la pena considerar las siguientes observaciones:
-
Una vez identificado, nos permitirá acotar el nivel mínimo de los retrocesos y el
nivel máximo de los avances, a lo largo de la respectiva tendencia.
-
La ruptura de un canal bajista al alza, puede ser el preludio de un cambio de
tendencia; mientras que si su ruptura es a la baja, estaría reforzando la tendencia
bajista vigente.
44
-
La ruptura de un canal alcista a la baja, nos suele anticipar un cambio de
tendencia, mientras que si su ruptura es al alza, la tendencia alcista vigente se
estaría reforzando.
-
En un canal alcista, un giro previo a un impacto con la línea superior es un
anticipo de que la cotización va a enfrentarse a la línea inferior. Si el canal es
bajista, un rebote en las cotizaciones previo a la línea inferior, puede
anticiparnos una ruptura al alza del mismo.
Ejemplo: La Seda de Barcelona
En la segunda mitad de 2006, La Seda de Barcelona aceleró la tendencia alcista en la
que se movía. En noviembre de ese mismo año, antes de que ninguna figura concreta
fuese detectable, la evolución del valor mostraba la siguiente curiosidad: se habían
producido tres impulsos alcistas importantes, y los tres picos de los movimientos
presentaban unos puntos de corrección (agotamiento) alineados (1, 2 y 3) , tenemos así
tres referencias que confirman una línea oblicua de resistencia, sin embargo a falta de
una directriz primaria bien definida, el operador aun no estaría en condiciones de
confirmar la existencia de un canal. En diciembre se produce un nuevo valle, cuyo
punto de giro sí nos permite definir una directriz alcista de referencia factible. Uniendo
los mínimos de reacción de septiembre (4) y diciembre (5), obtenemos una directriz,
45
paralela –y por tanto compatible- precisamente a la resistencia oblicua ya confirmada,
con lo que el canal queda dibujado.
A partir de entonces, contamos con una herramienta que nos permitirá acotar, en los dos
sentidos, el movimiento del valor, de hecho el impulso alcista de diciembre se agota una
vez que llega a la banda superior del canal (6). A lo largo de todo el mes de enero de
2007 , la línea inferior del canal –directriz- vuelve a mostrar su fortaleza, pues en varias
sesiones las cotizaciones de La Seda rebotan en ella. En febrero de 2007, un nuevo
impulso alcista vuelve a detenerse en la línea superior del canal (7), sin embargo a
finales del mes, un retroceso en el valor rompe el canal. El seguimiento de la cotización
permitiría al especulador -sabedor de que la ruptura de un canal alcista a la baja, es una
señal de debilidad en el mercado- sacarle una última utilidad al canal: obtendría una
señal de venta, que operando a la baja, le permitiría anticiparse a la caída inmediata del
15% que sufrió el valor en la semana siguiente.
Tras romper el canal alcista, las cotizaciones de La Seda de Barcelona, curiosamente se
encauzarían a través de un nuevo canal, esta vez bajista. Confirmada la ruptura de la
directriz alcista en febrero de 2007, el operador revisa la serie reciente de cotizaciones
con el fin de encontrar una nueva figura a la que atenerse, de esta manera une los dos
máximos descendentes (7 y 9), proponiendo una directriz bajista. En marzo la fuerte
corrección se detiene y rebota, con lo que el agente tiene un nuevo punto de referencia
(10) con el que trabajar. Revisando la historia reciente del valor, el especulador se
percata que en diciembre de existe una zona de pequeñas resistencias (8) –pero de
elevado volumen- y que uniendo el mínimo de reacción (10) con estas resistencias (8) es
capaz de construir una línea paralela a la incipiente directriz que había detectado. Con
esto, y a falta de una evidente confirmación, el especulador cuenta con la sospecha de
que se estaría configurando un canal bajista. Obtiene confirmación de tal extremo en
mayo de 2008, momento en el que la línea inferior del canal asume el papel de soporte
sobre el cual rebotan las cotizaciones de la Seda de Barcelona.
El especulador cuenta ahora con una nueva figura que le permite modelizar el
comportamiento de las cotizaciones de La Seda. El canal muestra su vigencia, al repeler
el movimiento bajista en tres ocasiones durante la primera mitad del verano de 2008
(11). En julio, un rapidísimo movimiento alcista revaloriza los títulos de la catalana un
46
25% en tan solo dos semanas, sin embargo el impulso cesa cuando las cotizaciones
precisamente tocan la línea superior del canal (12). Tras girarse en la línea superior, el
valor sufre una corrección, que una vez más terminará, cuando nos encontremos con la
banda inferior del canal, provocándose otro rebote (13).
En noviembre el canal bajista sufre una ruptura a la baja, señal que refuerza la tendencia
bajista que el valor dibuja. Al poco tiempo de producirse la ruptura, se detecta otra de
las figuras con las que ya hemos trabajado, el pull back: la cotización en el intento de
entrar en el canal perdido, se topa con la línea inferior de la figura –que antes jugaba el
papel de soporte, ahora transformada en resistencia-. Anótese que muchos operadores
aseguran que cuanto más ancho sea un canal, más violento será la fuga de la cotización
tras su ruptura. Dicho y hecho, la conjura de los tres elementos: la ruptura a la baja de
un canal bajista, el pull back y la anchura del canal perdido, anticipan al especulador
una sonada caída. Ésta no se hace esperar, y lleva el valor de La Seda de Barcelona de 2
€ a 1,2€, en tan solo dos meses.
Estrategia bajista
-
Una ruptura a la baja de un canal alcista suele anticiparnos un cambio de
tendencia, al tiempo que una ruptura a la baja de un canal bajista reforzaría la
tendencia bajista vigente. Es interesante aprovechar ambas circunstancias para
ponerse corto – especialmente si detectamos otro tipo de confirmaciones: pull
back, osciladores..-
-
Sobre los canales se ha diseñado uno de los sistemas especulativos automáticos
más conocidos: abrir una posición larga cuando el valor toque la banda inferior
del canal y cerrarla cuando se alcanza la línea superior; con tal extracción de
liquidez, abriríamos una posición corta, que será cerrada una vez que las
cotizaciones reboten sobre la banda inferior del canal, repitiendo la operación
tantas veces como la vigencia del canal nos lo permita.
-
Al margen del sistema especulativo automático, el abrir una posición bajista
cada vez que el valor toca la banda superior del canal, es recomendable ceñirla
únicamente a canales bajistas, o canales alcistas poco pendientes, dado el riesgo
que asumiríamos al operar contra la tendencia primaria.
47
Rectángulos
Descripción y lectura
Los rectángulos suponen una interrupción temporal de una tendencia para dar paso a un
movimiento lateral en el que las cotizaciones fluctúan entre dos líneas horizontales
paralelas, que acotan los máximos y mínimos. La figura representa una congestión entre
una zona de suelo o soporte y otra de techo o resistencia, donde las cotizaciones rebotan
una y otra vez, resultado de la punga entre fuerzas compradoras y vendedoras
equilibradas, pero posicionadas a dos niveles distintos.
La figura normalmente termina con la continuación de la tendencia precedente, a modo
de consolidación de la misma, extremo que no siempre se cumple. La teoría dice que el
volumen tiende a descender en la formación del rectángulo, para incrementarse en el
momento de que la figura se rompe –especialmente si su ruptura es alcista-.
Algunos manuales no mencionan su existencia o simplemente lo consideran una
variedad de canal.
Estrategia bajista
-
Detectado un rectángulo podemos aplicar el mismo sistema especulativo que
utilizábamos con los canales. Abrir posiciones largas en la línea de soporte, para
cerrarlas en la zona de la resistencia, al tiempo que abrimos posiciones cortas
con la liquidez liberada, tantas veces como la vigencia del rectángulo nos lo
permita. Un entorno que defina un rectángulo, al menos aproximadamente, suele
ser el propicio para trabajar con el Estocástico (ver apartado)
-
La ruptura al alza de un rectángulo, nos hace pensar en el comienzo o
reanudación de una tendencia alcista, llegados a este extremo cerraríamos
nuestras posiciones bajistas. Si la ruptura se produce a la baja, la afirmación es
la opuesta.
48
Triángulos
Identificación y lectura
Los triángulos son unas formaciones interesantes, pues suponen la confluencia entre dos
figuras, en una de las cuales la fuerza predominante es la compradora y en otra, la
vendedora. Gráficamente se representan como áreas de congestión cuyos límites,
superior e inferior -en su forma genérica- convergen hacia la derecha. Es decir, a
medida que la cotización traza la formación, y se aproxima a su vértice, sus
movimientos oscilantes ascendentes o descendentes son cada vez menores .
Algunos técnicos los han llegado a denominar “muelles espirales”, pues en su seno, el
mercado se comprime y la energía de los traders se concentra, lista para saltar como
un muelle25. En un triángulo confluyen, más que nunca, las fuerzas alcistas y bajistas del
mercado, pues se construyen como el encuentro de pautas -directrices, soportes o
resistencias-, que desemboca en un pulso, cuyo resultado es determinante para descubrir
el sentido del equilibrio entre fuerzas alcistas y bajistas.
El Análisis Gráfico, distingue diferentes clases de triángulos, según sean simétricos,
ascendentes, descendentes.
Triángulos simétricos
La Teoría de Dow propugnaba que cuando las series de precios presentasen pautas de
máximos y mínimos ascendentes, nos encontraríamos ante una tendencia alcista, y
cuando máximos y mínimos fuesen descendientes, tendríamos una tendencia bajista. El
desconcierto está servido cuando, sin embargo, nos encontramos con máximos
descendentes y mínimos ascendentes, precisamente es ésta la pauta que se explica con
las figuras de triangulación.
El triángulo simétrico se genera por la confluencia de una directriz alcista y una
directriz bajista. La integración de una directriz alcista - una línea de apoyo con
pendiente positiva, que genera mínimos crecientes -, y una directriz bajista – una línea
de resistencia con pendiente negativa, que genera máximos decrecientes- terminan
dibujando un triángulo, el cual se dice simétrico, si ambas directrices tienen una misma
25
Elder, A. (2004) Vivir del Trading. Ed. Netbiblo.
49
pendiente con respecto a su sentido. A medida que el triángulo se dibuja, compradores y
vendedores cada vez se muestran más agresivos, pues rebajan los niveles de compra o
de venta en cada recuperación –otra razón para que máximos y mínimos sean
decrecientes-.
El triángulo inevitablemente terminará con la ruptura de una de las dos directrices que
lo define, de modo que una de las formaciones impondrá su supremacía sobre la otra.
Por ello, el triángulo es considerado como una figura de continuación, en la que
precisamente se reafirma la tendencia que mantuvo su vigencia.
La ruptura de la figura requiere un cierre decisivo fuera de una de las directrices. Como
en el resto de los triángulos, el volumen debería experimentar un notable aumento en el
momento que la fuga se produce. Numerosos operadores, apuntan que las rupturas más
esclarecedoras se producen antes de que la figura entre en su último tercio.
Ejemplo: Abengoa
Las cotizaciones de Abengoa mantenían un alza constante desde el año 2003, sin
embargo, el movimiento pronunció sustancialmente su pendiente durante la primera
mitad del año 2006. Así, el 10 de mayo los títulos de Abengoa podían adquirirse a más
de 29 € frente a los 12 € que costaban tan solo 6 meses antes. La sobrecompra del valor
pasó su factura, y una fuerte corrección en los mercados provocó que un mes después de
haber marcado máximos históricos, el valor volviese a situarse en la cota de los 15,5 €.
50
Llegado este momento, la incertidumbre se cierne sobre el especulador, pues sobre el
mercado confluyen una fuerte tendencia alcista y una fortísima corrección. A lo largo
del verano, el pulso entre las fuerzas alcistas y bajistas se traduce en una serie que
describe máximos decrecientes y mínimos crecientes. A medida que mínimos y
máximos se suceden, el agente cuenta con los elementos necesarios para trazar las dos
directrices que guían al mercado, definiendo así un triángulo. El especulador, prevenido,
estará atento a la ruptura de la figura por alguno de sus lados, con el fin de determinar
cual es la fuerza que terminará imponiéndose. A finales de agosto, el triángulo presenta
una ruptura alcista, el pulso ha terminado, todo indica que el largo movimiento alcista
continuará su curso, extremo que se constatará en los meses sucesivos.
Triángulos rectángulos ascendentes o descendentes
A diferencia del triángulo simétrico, el triángulo recto tiene uno de sus lados horizontal.
Haremos la distinción entre:
Triángulos ascendentes
Su lado superior es horizontal y su lado inferior es ascendente. Suponen la confluencia
entre una resistencia y una directriz alcista, de manera que las cotizaciones describen un
movimiento con mínimos ascendentes, mientras que los máximos no son capaces de
superar un umbral horizontal resistente.
A medida que la serie se aproxima al vértice del triángulo, los movimientos oscilantes
son cada vez menores. El interés comprador es cada vez mayor, pues tras cada
corrección, las cotas de los mínimos a los que se frenan las caídas son cada vez más
altas, pero el grueso del interés vendedor sigue pausado en una altura, frenando el
avance de los precios.
Es una figura frecuente, en la que movimientos alcistas se ven pausados gracias a
bloques de órdenes de venta limitados a niveles prefijados; en el momento en el que el
papel de tales órdenes se agota, el movimiento alcista continúa.
51
El triángulo ascendente suele presentar una ruptura alcista, extremo que no siempre que
cumple. De confirmarse la fuga alcista, leeremos que la tendencia alcista se consolida.
Su ruptura bajista puede anticiparnos un cambio de tendencia.
Triángulos descendentes
Suponen el contrapunto de los triángulos ascendentes. En este caso, las cotizaciones
estarán acotadas superiormente por una directriz bajista e inferiormente por un soporte.
Por consiguiente, genera una serie con máximos descendentes y mínimos
horizontalmente estabilizados. De su lectura se antoja la existencia de un grupo
vendedor cada vez más agresivo, que rebaja los niveles de venta tras cada recuperación,
mientras que el lado inferior del triángulo, se mantiene horizontal, debido
frecuentemente a órdenes de compra de gran magnitud establecidas a un nivel prefijado
y que pausan el movimiento bajista.
La señalada falta de compensación entre la agresividad de las fuerzas provoca que los
triángulos descendentes suelan presentar una ruptura bajista, de confirmarse tal extremo
asumiremos que la tendencia bajista se consolida. Su ruptura alcista puede anticiparnos
un cambio de tendencia.
Estrategias bajistas
-
Detectado un triángulo simétrico, el especulador debería cerrar sus posiciones
hasta que se haya esclarecido la fuerza dominante en el mercado.
-
Detectado un triángulo ascendente en una tendencia alcista, su ruptura alcista
nos confirmaría la continuidad de la tendencia, dejando al operador bajista al
margen del movimiento. En cambio, de detectarse una ruptura a la baja, podría
anticiparnos una inversión en la tendencia, capacitando al especulador de
elementos de juicio para apostar a la baja.
-
Detectado un triángulo descendente en una tendencia bajista, su ruptura a la
baja, reafirmaría al especulador el mantenimiento de sus posiciones bajistas. En
cambio, de producirse una ruptura al alza, podría anticiparnos un cambio en la
tendencia, justificando al operador el cierre de sus posiciones bajistas.
-
Aunque no es demasiado recomendable, podemos establecer un sistema
especulativo encaminado a aprovechar las oscilaciones de rebotes y correcciones
técnicas que se producen dentro de un triángulo (ponerse cortos al tocar la línea
52
superior, y largos al tocar la línea superior), siempre y cuando la figura sea
suficientemente ancha y alargada, y no nos estemos aproximando a su vértice.
Genéricamente nos es recomendable, pues cuando tenemos definidas las pautas
que nos confirman la existencia de un triángulo, éste suele estar próximo a su
superación.
-
En triángulos rectángulos en lugar de aprovechar las oscilaciones en los dos
sentidos, es preferible únicamente aprovechar los movimientos bajistas, si
estamos frente un triángulo descendente, y las alcistas, si estamos ante un
triángulo ascendente; Como consecuencia del riesgo que supondría, estar
operando en contra de la tendencia que define al triángulo, pues su la ruptura, la
mayor de las veces, respeta la tendencia precedente.
Vueltas en un día
Identificación y lectura
Las vueltas de un día, más que una formación determinada, son uno de los elementos
que nos pueden anticipar un cambio de tendencia. Son figuras rápidas de cambio, que se
dibujan en una sola sesión o incluso dos –vuelta de dos días-.
En una tendencia alcista en vigencia, la vuelta de un día en techo se identifica con una
sesión -que sucede a otras de importantes alzas- en la que intradiariamente se establece
un nuevo máximo para la tendencia –que supera al máximo de la anterior sesión-; no
obstante, en esa jornada el alza se agota, de modo que la cotización termina el día a un
nivel inferior al de su cierre precedente. Es decir, aun en una tendencia alcista, y justo
después de haber superado su máximo vigente, el valor cierra en terreno negativo, cerca
del mínimo intradiario. Suele aparecer en títulos que soportan fuertes ataques
especulativos, en los que agentes que acumularon papel en los días previos, una vez
satisfechos sus objetivos, deshacen sus posiciones rápidamente, ahogando el alza, pues
aprovechan la euforia para distribuir el papel entre los que se suman tarde al
movimiento especulativo.
Análogamente, en una tendencia bajista, la vuelta en un día de suelo se presenta en
jornadas, en las que a pesar de ser precedidas por una fuerte bajada, el elevado nivel de
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compras provoca que la cotización se gire al alza, después haber marcado, esa misma
sesión, cambios inferiores a los mínimos precedentes.
Más significativa será la señal de una posible vuelta de la tendencia a corto plazo,
cuanto más amplio sea el rango de la vuelta de precios que se hubiese descrito en el día,
y más cuantioso sea el volumen operativo que la provoca.
Las figuras de vuelta de un día suelen suponer el comienzo de otras formaciones
técnicas más complejas, detalladas en esta Tesis. O pueden servirnos para confirmar la
vigencia de las mismas. Su existencia también nos permite referenciar soportes o
resistencias. La figura no es identificable, como tal, hasta que los precios se hayan
movido significativamente en dirección contraria al movimiento precedente.
En muchas ocasiones, no solo nos indican un cambio de tendencia, sino que son el más
puro reflejo de dramáticas manipulaciones del mercado. Situaciones en las que los
grandes operadores, para poder acumular o distribuir sus posiciones, en un rango de
precios, requieren un mercado desbocado que les ofrezca contrapartida, lo que en jerga
se conoce como menear el árbol.
Estrategia bajista
-
Constituye un aviso urgente que nos obliga a vigilar de cerca el gráfico donde se
haya producido la figura, pues nos anticiparía un cambio de tendencia. Si
observamos una vuelta de suelo en una tendencia bajista sobre la que hemos
apostado, sería recomendable ceñir los stop loss, ante la posibilidad de rebote o
cambio del sentido tendencial. Si observamos una vuelta de techo en una
tendencia alcista, focalizaremos nuestra atención en el seguimiento del valor,
con el fin de detectar otras pautas tempranas que nos confirmen el cambio
bajista.
Ejemplo: Sol Meliá
La figura de vuelta en un día aparece muy frecuentemente en las series financieras. Los
ejemplos propuestos se identificaron en Sol Meliá, durante el primer trimestre del año
2008, de la forma que sigue:
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-
Giro alcista (22 de enero):
El día es precedido por una tendencia bajista que dura más de seis meses, y una
sesión, la del 21/1/2008, especialmente negativa, en la que Sol Meliá se deja más del
5 % de su valor.
La sesión del 22 abre con un importante brecha bajista, a 8,02 €, frente al cierre de
la anterior jornada de 8,29 €. Tras la apertura, la cotización perfora nuevos mínimos,
llegando a alcanzar los 7,85 €, “el dolor se ha extremado”. Aprovechando la
contrapartida que supone el delirio bajista, manos fuertes entran en el mercado, lo
que se antojaba como una sesión muy negativa, termina cerrando en terreno
positivo, de hecho, la cotización finaliza la jornada a 8,88 €, con un alza del 7,12 %
respecto al cierre anterior y un rebote de más del 13% con respecto a los mínimos
intradiarios. La figura es el comienzo de un rebote que durará más de un mes.
-
Giro bajista (26 de febrero)
Tras un mes de significativo rebote, y tras una jornada, la del 25/02/2008
especialmente alcista, en la que Sol Meliá se revaloriza un 6,90%, hasta los 10,85 €,
se gesta una vuelta de la tendencia de la forma que sigue. El día 26 la cotización
supera el máximo precedente, marcando un máximo intradiario en 11,25 €, lo que
supone un alza del más de un 3,5% con respecto al cierre anterior; Sin embargo la
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continuación alcista se trunca a media jornada, las manos fuertes, aprovechan la
euforia para cerrar sus posiciones y empapelan el mercado. La cotización comienza
a girarse, para cerrar a 10,74€, por debajo del cierre de la jornada precedente, y con
una caída del 1%, lo que supone un cierre casi un 5% por debajo del máximo
intradiario. Con este giro, el rebote de Sol Meliá en el corto plazo ha terminado,
entrando en un movimiento de lateralidad.
Formaciones en V
Identificación y lectura
La formación en V representa una brusca vuelta de tendencia, con muy pocos o ningún
indicios previos. Comprende giros rápidos, que no vienen precedidos por ninguna figura
de transición, y provocan una ruptura radical en la dirección tendencial. Que su
identificación temprana sea muy complicada, ha supuesto que maestros del chartismo
como Murphy, las cataloguen como no-figuras, ya que no se ciñen a patrones de
conducta concretos.
En la práctica, la formación se dibuja en entornos de alta volatilidad, al enderezarse
movimientos sobredimensionados. O se motiva por cambios bruscos del sentimiento de
mercado, por ejemplo, con la descodificación de información relevante que atenaza a
los inversores. En otras ocasiones evidencian el uso de información privilegiada o en
cambio, se derivan de ataques especulativos.
El movimiento que precede a la formación en V suele ser abrupto, con escasas o nulas
correcciones en su marcha, e incluso dejando huecos tras su estela. La figura requiere de
caídas o alzas violentas, en las que la verticalidad del movimiento lleve a las
cotizaciones más allá de lo que a corto plazo cabría esperar, rebasando los umbrales
razonables de la sobrecompra o la sobreventa.
En ocasiones el movimiento, que puede presentarse tanto en suelos como en techos, gira
sobre una figura de vuelta de un día.
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Ejemplo: BBVA
El complicado entorno que la crisis subprime generó en los mercados financieros
internacionales, se tradujo en un histérico comportamiento en las bolsas de valores.
Numerosos títulos, especialmente valores del área financiera como BBVA,
sobredimensionaron cada uno de sus movimientos. Entre septiembre de 2008 y marzo
de 2009, las fortísimas oscilaciones del valor se tradujeron en multitud de movimientos
en V.
A pesar de que las caídas se sucedían, el operador bajista se enfrentaba a giros
rapidísimos en el mercado, que bien podían erosionar sus plusvalías acumuladas o
incluso llevarlo a las minusvalías. Por ejemplo, del 21 al 28 de octubre, los títulos de
BBVA pasan de 10,49 € a 7,24 € (-30%), para la semana siguiente (5/11/2008) cerrar a
10,13 € subiendo casi un 40% desde el día del giro.
Estrategias bajistas
-
Considerando la existencia de la figura, el especulador se enfrenta a la
posibilidad de que el movimiento vertical, por el que correctamente apostó a la
baja, efectúe un giro alcista tan raudo como su caída. Sopesando esta
circunstancia, es interesante utilizar stop loss de carácter dinámico cuando
tengamos posiciones en caída vertical, lo cual permite salvaguardar las
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plusvalías acumuladas, sin renunciar a seguir participando en el movimiento
bajista.
-
El movimiento en V, que por definición no se ciñe a patrones concretos, ata las
manos del analista chartista, sin embargo el especulador que se encuentre con
series en las que se sucedan muchos movimientos en V, podrá utilizar medias
móviles cortas, que por su nerviosismo no serían útiles para series tradicionales,
si nos permitirían adaptarnos a escenarios de fortísimos y limpios movimientos,
alcistas y bajistas. Osciladores como el estocástico también suelen dar buenos
resultados en estos entornos, principalmente para determinar el fin de un rebote
técnico tras una V dentro de un movimiento bajista o para determinar el fin de
una corrección técnica en un movimiento alcista.
Dobles techos y dobles suelos
Identificación y lectura
Los dobles suelos y dobles techos son figuras de vuelta que nos permiten detectar
cambios de tendencia, principalmente de largo plazo, aunque tampoco es raro que
aparezcan en el ámbito intradiario. Se identifican de la forma que sigue:
Doble techo o figura en M
El doble techo presenta dos máximos destacados, agotados a una misma altura, entre los
que distaría una corrección de duración indeterminada –de al menos tres semanas-.
El volumen operativo juega un papel fundamental en la identificación temprana de la
figura, pues suele presentar la siguiente pauta: cuando el primer máximo se está
formando el volumen es relevante, el cual se debilita una vez se inicia la corrección que
lo sucede. Cuando la cotización trata de aproximarse de nuevo al máximo, el volumen
vuelve a incrementarse, sin llegar a alcanzar el volumen del primer máximo. Hasta este
momento, nada hace pensar que se está formado un doble techo; Sin embargo, en el
momento en el que la cotización vuelve a girarse en el nivel de máximos, la realización
de beneficios y la distribución hacen que el volumen siga incrementándose hasta que la
cotización, en su caída, alcanza la cota desde la cual se inició el segundo impulso. La
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figura de vuelta quedaría completada si el valor perdiese tal soporte; Llegados a este
extremo, la ola vendedora no se haría esperar.
La significación de la figura será mayor cuanto mayor sea la dilatación temporal y más
hubiesen corregido las cotizaciones entre la configuración de los dos máximos.
Mientras que la figura se está formando, es fácil confundirla con un movimiento de
consolidación, de modo que la clave para su identificación pasa por detectar un cierre,
con decisivo volumen, bajo la línea que sirvió de soporte para los impulsos alcistas que
dibujaron los dos máximos. El objetivo de caída mínimo, será equivalente a la distancia
que diste entre el comentado soporte y el nivel de máximos.
Ejemplo: Solaria
A finales del año 2007 y principios del 2008, Solaria dibujó un doble techo de la forma
que sigue: Partiendo, a mediados de octubre, de una cotización de 16,5 €, sus títulos
presenciaron una fortísima alza, que los llevó, en solo tres semanas, a superar los 24 €.
El movimiento fue fugaz, dos semanas después, el valor ya había desandado el camino
andado. No obstante, en la segunda mitad de noviembre, Solaria reanuda el movimiento
alcista, alcanzando en la primera semana de enero, otra vez, la cota de los 24 euros. De
nuevo, la cifra se resiste, pues la acción no es capaz de cerrar por encima. Acto seguido,
la cotización cae, alcanzando el nivel desde el cual surgieron los dos impulsos alcistas.
Esta vez, tal nivel de soporte se ve incapaz de mantener la cotización, se produce una
ruptura a la baja, con un volumen fortísimo, de manera que la figura del doble techo
queda confirmada.
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Como dice la teoría, cuanto mayor sea la altura que diste entre el soporte del impulso y
la cota de los máximos, mayor será la caída una vez que el soporte capitula. Dada la
brusquedad con la que se dibujó la figura, la caída se antoja sonada. Dicho y hecho,
perdido el soporte de los 16,5 € y tras un movimiento de confirmación –pull back- el
valor se va a 8,40 €, perdiendo las cotizaciones de Solaria la mitad de su valor, en tan
solo un mes.
Doble suelo o figura en W
Es la figura opuesta al doble techo, pero se dibuja con mayor frecuencia que éste.
Cuando nos encontramos en una tendencia bajista, el doble suelo se identifica mediante
dos valles consecutivos, con mínimos de reacción situados a una misma altura, y
separados por una cresta. Es decir, la cota, en la que el primer valle rebota, se configura
como un soporte sobre el que rebotará el valle siguiente, erigiéndose como la plataforma
sobre la que una tendencia bajista se tornará en alcista.
El periodo que media entre los dos mínimos significativos de un doble suelo, suele ser
más corto que el que dista entre los dos máximos significativos de un doble techo. Tal
lapso, con frecuencia no es mayor a dos o tres semanas. Debido a esta circunstancia,
suele definirse que los dos suelos significativos pertenecen a valles consecutivos, si bien
ésto no tiene porque cumplirse estrictamente.
En lo que a volumen se refiere, éste es creciente a lo largo de la formación de la figura.
Cuando se marca el primer mínimo, el volumen suele ser pequeño. La recuperación tras
el segundo rebote se acompaña con un incremento de volumen, y en cuanto se produce
la ruptura alcista definitiva el volumen crece considerablemente.
Ambas figuras, techos y suelos, se pueden presentar de forma triple. Es decir, dibujando
tres máximos o mínimos representativos, en lugar de dos.
Ejemplo: Corporación Dermoestética
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Los títulos de Corporación Dermoestética, tras una exitosa OPV, se estrenaron en el
mercado el 13 de Julio de 2005, marcando una primera cotización a 11 euros. A partir
de entonces, el valor entró en una importante tendencia bajista que le hizo perder, en
nueve meses, casi la mitad de su capitalización bursátil. En mayo de 2006, sus
cotizaciones alcanzaban prácticamente los 6 euros, en ese momento el valor rebota
levemente, para retroceder al mes siguiente, de nuevo al nivel de los 6 €; Sin embargo
después de varias sesiones tanteándolo, los títulos no hacen un cierre significativo por
debajo de la cifra en la que anteriormente se había rebotado, ésta se ha erigido como un
soporte.
Muchos operadores consideraban, no sin razón, que un doble suelo se estaba formando,
el cual se habría confirmado, en el momento en que el Dermoestética superase los 6,65
€ -el máximo de la cresta que media entre los dos mínimos-. No obstante, poco después
de alcanzar los 7 euros, la cotización retrocede por debajo del punto de activación –
6,65€-, con lo que la figura queda invalidada. Sin embargo, el retroceso se detuvo
precisamente al llegar al mismo soporte del que habían partido las dos alzas precedentes
(6€) con lo que el especulador sospecharía que se seguiría formando una pauta de suelo
–esta vez triple suelo-. Para confirmar tal extremo, se precisaría un cierre por encima del
máximo de la mayor de las crestas que median entre los mínimos de reacción –7 €-. A
finales de agosto se supera tal nivel –nótese que esta vez que el umbral una vez
superado, se convierte en un soporte-. La pauta de suelo nos confirmaría que el
movimiento bajista habría finalizado.
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Estrategias bajistas.
-
La confirmación de un doble techo es el momento idóneo de abrir una posición
bajista, especialmente cuanto mayor sea la distancia que diste entre el soporte
del impulso y los máximos, pues mayor se antojará la caída. Si su trazo hubiera
sido brusco, y el valor se encuentra muy sobrecomprado, podríamos haber
apostado por una corrección desde el momento en el que el valor se da la vuelta
desde la zona de máximos, sin esperar a la confirmación de la figura.
-
El trazo de un doble suelo nos indicaría el fin de una tendencia bajista, por lo
que el especulador debería cerrar cuantas operaciones cortas tenga abiertas. A
partir de este momento, las posibilidades bajistas se ciñen al aprovechamiento de
correcciones técnicas –los valles que se producen en el trazado alcista- el
operador ha de tener claro, no obstante, que opera contra la tendencia principal.
Medias móviles
La presión vendedora o compradora, en multitud de ocasiones, somete a las cotizaciones
a variaciones tales que no permite amoldarlas, con claridad, a ninguna de las
formaciones gráficas descritas. Al tiempo que, mercados excesivamente volátiles
dificultan la identificación de la verdadera tendencia de corto plazo de los títulos. Por
estos y otros motivos, el uso de las medias móviles se fue popularizando hasta
convertirlas en un elemento básico del Análisis Técnico.
La media móvil, en sus distintas variantes, promedia matemáticamente las series,
suavizando la curva de precios y erigiéndose como una representación curvilínea de su
tendencia, lo que facilita su lectura.
Suponen un recurso para el seguimiento de tendencias. Las m. m. no se anticipan a los
movimientos, simplemente siguen a la curva de cotizaciones, confirmando la tendencia
en vigor. Veremos como, nos permiten identificar cambios en las tendencias, lo cual es
tremendamente útil para el operador en virtud de la continuidad del cambio identificado.
La media móvil tradicionalmente más utilizada, es la m. m. simple. Ésta no es más que
una media aritmética de las cotizaciones, de un número determinando de sesiones,
62
donde el adjetivo móvil hace referencia a que, para su cálculo, con cada nueva sesión, se
elimina el primer elemento de la serie, para añadir la última, y más reciente sesión
disponible. No obstante, el uso de la m. m. exponencial es cada vez más común, ésta
incorpora una ponderación exponencial decreciente, de modo que atribuye una mayor
importancia a los datos más recientes en el tiempo.
Utilización individual
Uno de los elementos a tener en cuenta al trabajar con medias móviles es la dirección de
su pendiente. Cuando ésta sube, el mercado se antoja más optimista y cuando cae, más
pesimista. Cuando la multitud es más compradora que antes, los precios suben por
encima de su media móvil, mientras que si se hace más vendedora que antes, los precios
caerán por debajo de su media móvil.
Si cada precio de mercado es un consenso sobre el valor de un título, momentáneamente
compartido por todos los participantes de un mercado y expresado por una operación de
compra-venta, su media en t períodos vendría a representar el promedio, a modo de
consenso, del valor de los títulos en tal período. Si la serie de precios supera a su media
móvil, las expectativas actuales de un título son superiores, en promedio, a los t
períodos anteriores, señal de que el optimismo se instala en el mercado.
Al margen de la relación psicológica anterior, un título se encuentra en tendencia
alcista, si su precio queda por encima del promedio representado por la m.m, o en
tendencia bajista, si su cotización resulta inferior al valor de la m.m. Sobre este
principio se sustenta el sistema operativo que posteriormente se detallará.
Muchos operadores del mercado, en base a su experiencia práctica, han otorgado a las
medias móviles el papel de soportes o resistencias dinámicas, ya que en multitud de
ocasiones éstas pausan los movimientos que tratan de sobrepasarlas. En este sentido, a
las m. m. le son extensibles las afirmaciones hechas a soportes y resistencias, en
especial aquella según la cual una m. m. será más fiable en su papel de soporte o
resistencia, cuanto mayor número de ocasiones hayan rebotado las cotizaciones sobre
ella. Dada la multiplicidad de posibilidades para su construcción, es evidente que no
todas las m. m. jugarán el papel descrito, no obstante aquellas medias móviles
especialmente popularizadas, que muchos operadores siguen a la vez, son más proclives
63
a actuar como soportes y resistencias dinámicas. Entre los ejemplos clásicos destacan la
media móvil simple de 200 períodos y la media móvil exponencial de 40 sesiones.
Estrategias bajistas
Uno de los esquemas especulativos bajistas clásicos, que nos ofrece las medias móviles,
es el siguiente: Abrir posiciones cortas –operar a la baja- cada vez que la curva de
cotizaciones rompa a la baja la media móvil y cerrar nuestras posiciones bajistas cada
vez que, la cotización sobrepase hacia arriba la citada media. (La operativa alcista es la
opuesta).
Su uso no es muy recomendable para mercados que carecen de tendencia, pues las
señales falsas no dejarán de sucederse. Si tratamos de operar en el corto o medio plazo
es interesante utilizar medias de una longitud de 40, 50 ó 70 sesiones, y en el ultracorto
trabajar con 20 ó 25 sesiones, acortar más la media nos induciría a multitud de señales
falsas. Un operador interesado, únicamente, en las tendencias a largo plazo elegirá una
media con un período superior a 150 días.
No obstante, el operador obtendrá mejores respuestas para movimientos laterales si
trabaja con medias móviles de corto plazo, pues su sensibilidad le permitirá aprovechar
las oscilaciones más cortas. En cambio, éstas emiten señales falsas cada vez que nos
encontremos con cambios menores de tendencia o consolidaciones, ya que son muy
sensibles a movimientos secundarios y terciarios, lo que los hace muy incómodas para
tratar de identificar tendencias de largo plazo.
El concepto señal falsa se refiere a que, las cotizaciones, tras romper la media móvil
sobre la que se referencian, giren en su movimiento, dibujando un trazo en contra del
sentido de la ruptura, o bien que la ruptura no se traduzca en una penetración, en
magnitud suficiente, para ser aprovechada.
El elemento clave de las medias móviles, es el plazo al que hacen referencia. Una m. m.
corta se ceñirá más a su serie, identificando con mayor prontitud todo cambio de
tendencia, sin embargo este nerviosismo y excesiva sensibilidad generará un mayor
número de señales falsas que una m. m. más larga. No obstante, una media móvil
demasiado larga retrasará mucho las señales operativas, he aquí la dicotomía. La media
64
móvil de largo plazo, a pesar de retardar las señales, es más apropiada para entornos con
tendencias bien definidas, pues evita buena parte de consolidaciones o correcciones
menores. La longitud de la m.m. también se amolda al perfil de inversión y al horizonte
de mantenimientos, de hecho cuanto más larga sea la tendencia con la que se desee
trabajar, más larga será la media móvil que precisemos.
El determinar la longitud óptima de cada media móvil, es un arte, para el que es
interesante establecer un sistema de prueba y error, que nos permita determinar su
aplicabilidad para el título objeto de análisis, para un periodo de volatilidad semejante.
Para solventar este problema, muchos operadores han propuesto sistemas de filtros,
como los que a continuación se citan:
-
Esperar un cierre en la misma dirección de la ruptura para que confirme la señal.
-
Considerar válida la señal de venta, cuando los precios en su caída, crucen bajo
la media móvil, dejando tras de sí un margen de penetración lo suficientemente
grande. Este margen será mayor cuanto mayor sea nuestro horizonte
especulativo.
-
Establecer un filtro de tiempo, de modo que se le dará validez a la señal, si el
movimiento que la acompaña se mantiene uno o dos días bajo la media móvil.
-
Esperar a la jornada, que tras la ruptura, toda su gama de precios (máximos y
mínimos) se encuentren fueran del umbral de la media móvil.
Sea como fuere, un cierre por debajo de una media móvil de referencia es una señal
bajista, el cual alude a una tendencia más larga, cuanto mayor sea la longitud de la
media con la que trabajemos.
Ejemplo: Técnicas Reunidas
Sírvase este ejemplo para mostrar la operativa práctica de señales de compra y venta
utilizando una única media móvil, en éste caso una media móvil simple de 50 períodos.
El gráfico representa la evolución de las cotizaciones de Técnicas Reunidas en los
últimos 24 meses.
65
Según nuestro sistema especulativo: Constituiría una señal de compra que la serie de
cotizaciones rompiese hacia arriba la correspondiente media móvil, y una señal de venta
que la cruzase hacia abajo. Aplicando los filtros ya comentados.
La operativa se efectuaría de la forma que sigue:
-
25/Septiembre/2007: Un cierre decisivo, por encima de la media móvil con la
que trabajamos, es la señal para tomar posiciones largas en el valor. Compramos
con la apertura del día siguiente a 48,70 €.
-
12/Noviembre/2007: Las cotizaciones caen bajo la media móvil en magnitud
suficiente como para cerrar nuestras posiciones largas. Vendemos nuestros
títulos a 52 €. Con la liquidez extraída abrimos posiciones cortas -operamos a la
baja-.
-
14/Febrero/2008: Un cierre por encima de la media móvil de 50 sesiones, es la
señal para deshacer nuestras posiciones bajistas y abrir posiciones largas.
Operaremos con la apertura de la sesión siguiente. Con la operativa bajista, nos
hemos beneficiado de la caída del valor hasta los 43,68 €; precio al que
volvemos a ponernos largos.
-
26/junio/2008: Las cotizaciones cierran bajo la media móvil, en magnitud
suficiente como para cerrar nuestras posiciones largas. Vendemos nuestros
títulos, en la apertura de la siguiente sesión, a 50,50 €. Con la liquidez extraída
operamos a la baja.
-
2/enero/2009: Las cotizaciones rebasan la media móvil en magnitud suficiente
como para cerrar nuestras posiciones cortas, en el entorno de los 20,80 €.
Rentabilizado el movimiento bajista, procedemos a abrir de nuevo posiciones
66
largas. Las posiciones largas permanecerían abiertas durante todo el primer
semestre del año 2009.
Utilización de dos medias móviles
El uso combinado de dos medias móviles nos permite refinar el esquema especulativo
anteriormente mencionado, mejorando en muchos aspectos su veracidad y aplicación,
pues reduce, en buen número, las señales falsas, si bien retrasa la entrada y salida en los
movimientos. A continuación, se proponen dos sistemas especulativos bajistas para
pares de medias móviles.
Estrategia bajista I: Cruces de medias.
Utilizando dos medias móviles: otorgamos a la media móvil más larga, el papel de la
veleta que nos indique la dirección de la tendencia, siendo la m.m. más corta la
encargada de darnos señales de compra y venta. La longitud de la media móvil más
larga estará relacionada con la magnitud de las tendencias con las que queramos trabajar
y la longitud de la media móvil más corta, atenderá a la sensibilidad de las órdenes del
sistema frente a los movimientos del mercado.
Según este método, abriríamos posiciones bajistas, en el momento en el que la media
corta descendente penetrase a la baja, a la media móvil larga. Mientras que cerraríamos
las posiciones cortas, en el momento en el que la media móvil corta atravesase, desde
abajo hacia arriba, a la media móvil larga. (La operativa alcista, es la opuesta).
Los pares de medias óptimos dependerá del entorno al que nos enfrentemos, y en su
elección el buen criterio y la experiencia del operador jugarán un papel estelar, si bien
es frecuente utilizar los pares: 4 y 18 días, 5 y 15 ó 9 y 20, para trading en el muy corto
plazo, 10 y 40 jornadas, 15 y 50 sesiones para trading en el corto plazo, 30 y 70 el
medio plazo y 50 y 200 días, para la operativa a más largo plazo.
Se trata de un sistema interesante, pues nos asegura que operaremos a favor de cualquier
gran tendencia que aparezca en el mercado. El problema surge de la cantidad de señales
falsas que aparecerían con su aplicación en movimientos laterales, lentos y sin
tendencia.
67
Estrategia bajista II: Método de la zona neutra
Se trata de un método bastante curioso, qué atribuiría señales de compra y de venta, a la
localización de la serie de precios con respecto a una zona neutra, la cuál no es más que
el área delimitada por una media móvil de largo y otra de corto plazo.
Según este método, abriríamos posiciones bajistas cuando las cotizaciones cerraran por
debajo de ambas medias –debajo del área neutra-, que pasaríamos a cancelar cuando la
serie de precios cerrara entre ambas medias –dentro del área neutra-. Si operásemos al
alza, nuestro proceder sería el opuesto, compraríamos con cierres por encima de ambas
medias y venderíamos al entrar en la zona neutra.
Sea como fuere, nos mantendríamos al margen del mercado siempre que las
cotizaciones efectuasen cierres dentro del área neutra. Cuanto mayor sea la diferencia
entre ambas medias móviles, mayor suele ser el área neutra. Cuanto menor sea la
longitud de la media móvil corta, más se ajustará el área neutra a la serie, anótese que el
exceso de sensibilidad incrementará el número de señales operativas falsas. Sobre la
estrategia del área neutra pueden aplicarse los filtros de ruptura utilizados con medias
móviles individuales. El método comentado no es apropiado para movimientos
laterales, no obstante el analista puede utilizarlo como un método de filtro, que le haga
sentir cómodo siempre que la cotización se encuentre por debajo del área neutra, si
opera a la baja, o por encima de la misma, si opera al alza. Y que focalice su atención en
el seguimiento del valor cada vez que se produjese una entrada en el área señalada, sin
otorgarle una estricta lectura metodológica.
Ejemplo: Técnicas Reunidas.
Utilizaremos de nuevo la serie de Técnicas Reunidas, esta vez para utilizar los métodos
que combinan dos medias móviles. El ámbito de aplicación será el año que trascurre
entre junio de 2008 y junio de 2009. Las medias móviles simples utilizadas
corresponden a 50 y a 30 sesiones. Los resultados obtenidos con ambos métodos, para
este ejemplo, resultan muy semejantes.
68
Cruce de medias:
-El 8 de julio de 2008, la media móvil corta (30 sesiones) rompe de arriba hacia abajo la
media móvil larga (50 s.). Es la señal para operar a la baja. Las cotizaciones terminan el
día a 50,40€.
-El 16 de enero de 2009, la media móvil corta (30 s.) supera de abajo a arriba la media
móvil larga (50 s.). Es la señal para cerrar nuestras operaciones bajistas (y abrir
posiciones alcistas). Las cotizaciones cierran a 19,42€. Identificando la pauta bajista que
hoy termina, hemos podido rentabilizar la caída del 60 % que la cotización ha sufrido en
medio año.
Área neutra:
-El día 1 de julio de 2008, las cotizaciones efectúan un cierre bajo el área neutra. Al día
siguiente, toda la gama de precios se negocia fuera del área. Es la señal para operar a la
baja. Las cotizaciones terminan el día a 50,50 €.
-El 17 de diciembre de 2008, las cotizaciones, realizan un segundo cierre consecutivo
dentro del área neutra. Es la señal para cerrar nuestras posiciones bajistas. Las
cotizaciones cierran a 18,10€.
Obsérvese que dada la lateralidad del movimiento, y según los filtros adoptados, la
señal del cierre bajista se habría producido días antes o después, resultando
prácticamente indiferente. De la misma manera, y ante la evidente lateralidad del
movimiento en diciembre y enero, la señal de entrada alcista, se antojaría compleja:
Podríamos haber entrado la primera sesión del año 2009 y cerrar en falso a las dos
69
semanas, sea como fuere habríamos terminado el mes de enero dentro del valor, con lo
que nos habríamos beneficiado del alza que Técnicas Reunidas experimentó durante el
primer semestre del año 2009.
Utilización simultánea de tres medias móviles: Aplicaciones bajistas
Dada la multiplicidad de posibilidades técnicas que existen, me haré eco, a modo de
ejemplo, de la lectura bajista de dos métodos ya optimizados por sus respectivos
autores:
-
Murphy en su obra “Technical Anlalysis of the Futures Markets”, reprodujo un
método perfeccionado por R.C. Allen26 en el que se proponía un sistema de
especulación basado en el seguimiento de las medias móviles de 4, 9 y 18 días.
Según el cual obtendríamos la alerta de abrir posiciones cortas, en el momento
en el que la media más corta, la de 4 días, descendiera por debajo de las de 9 y
18 días, siendo motivo de confirmación definitiva el hecho de que la media de 9
días cayese bajo la de 18.
-
José Luis Cárpatos, en su libro “Leones contra gacelas”, en la que trabajando
con medias móviles exponenciales de 4, 18 y 40 períodos, esperaría a que se
aproximasen entre sí, para cruzarse en un área contigua aproximada, y a
continuación la serie confirmase la señal bajista con la ruptura de un soporte próximo al área de cruce de las medias-, momento en el que abriríamos nuestra
operación bajista, para cerrarla cuando la cotización superarse la medía móvil
exponencial de los 40 períodos.
Bandas de Bollinger
Cálculo y lectura
Fueron diseñadas por John Bollinger con el fin de obtener unos límites dinámicos de
fluctuación para las cotizaciones bursátiles, en forma de dos bandas extremas, que a
modo de envoltura, nos aproximasen un entorno de certidumbre al que se ceñirían los
movimientos a corto plazo de las cotizaciones, y nos permitiesen analizar sus
fluctuaciones cortoplacistas.
R.C. Allen (1974): “How to use the 4-day, 9-day, and 18-day moving averages to earn larger profits
from commodities”. Best Books, Chicago.
26
70
Las Bandas de Bollinger se obtienen de la siguiente manera: Calculamos una media
móvil de la serie de cotizaciones a analizar, a la que sumamos o restamos,
respectivamente, un número determinado de desviaciones típicas de la media móvil
señalada, obteniendo así la banda inferior y superior, respectivamente. Bollinger trabajó
con una media móvil de 20 periodos, a la que sumó y restó 2 desviaciones típicas, si
bien el analista puede ajustar la sensibilidad de los parámetros a su criterio. La mayoría
de las herramientas gráficas, al trazar las bandas, nos dibujan una línea equidistante a
ambas; ésta no es más que la propia media móvil sobre las que las bandas se
referencian.
Según su formulación, la distancia entre las bandas no es fija, sino que varía en función
de la desviación típica de los precios -es decir de su volatilidad-, de modo que cuando el
mercado presenta alta volatilidad, las bandas se separan y viceversa. Unas bandas
demasiado estrechas, pierden buena parte de su signiticatividad.
Gráficamente nos permiten ajustar objetivos de compra y de venta especulativa, pues la
banda de Bollinger superior funciona, en movimientos laterales, como un nivel de
resistencia dinámica a corto plazo, y la banda inferior, como un soporte dinámico. Las
bandas suelen comportarse como límites al movimiento de las cotizaciones, papel
análogo al que juegan las líneas que definen los canales de tendencia. También nos
permiten relativizar si una cotización es alta o baja, en relación a su entorno.
Si los precios alcanzan la banda de Bollinger superior, se considera que la acción está
moderadamente sobrecomprada, lo que nos puede anticipar una corrección técnica. En
cambio, cuando las cotizaciones alcanzan la banda inferior, el título estaría levemente
sobrevendido, lo que en un entorno lateral nos anticiparía un rebote técnico. Aunque las
bandas no cambien el sentido del movimiento, especialmente si éste es potente, si
suelen pausarlo.
Hay que anotar, no obstante, que en un movimiento brusco, un cierre por fuera de una
de las bandas no es una señal de cambio, sino de continuidad del mismo.
71
A la hora de hacer trading, podemos utilizar las Bandas para establecer objetivos en el
ultracorto; por ejemplo, si los precios corrigen desde la banda superior y cruzan la
media móvil, la banda inferior pasa a ser el objetivo inmediato más bajo de la serie. Que
la amplitud de las bandas sea proporcional a la volatilidad del mercado, permite a
nuestro objetivo de trading amoldarse a las circunstancias del mercado.
Interpretación y aplicación bajista
-
Con el fin de rentabilizar movimientos laterales, podemos establecer el siguiente
sistema especulativo: Abrir posiciones largas cuando la cotización toque la
banda inferior y cerrarlas cuando toque la banda superior, momento en el que
abrimos posiciones cortas –bajistas-, que se cerrarán cuando la cotización vuelva
a situarse en la banda inferior. La operativa se repetiría tantas veces como la
lateralidad del movimiento nos lo permita.
Es relevante recordar que la media móvil muchas veces actúa como resistencia o
soporte dinámico, de modo que es frecuente que la cotización se de la vuelta
cerca de tal referencia, a medio camino, por tanto, de alcanzar la banda de
Bollinger correspondiente. (Véase el ejemplo)
-
En tendencias bajistas, el operador más cauteloso, puede mantener sus
posiciones bajistas abiertas con tranquilidad, siempre y cuando las cotizaciones
se sitúen entre la media móvil y la banda de Bollinger inferior. Ya que mientras
que la cotización no se tope con la banda inferior, el riesgo de un rebote técnico
es pequeño; Y en tanto no se supere la media móvil, la tendencia bajista sobre la
que trabaja se mantiene intacta, pues aunque resulte exagerado, el inicio de una
tendencia alcista –por secundaria que sea - requiere que la cotización supere la
media móvil.
-
Apostar por un movimiento bajista, cuando la cotización se sitúa sobre la banda
superior puede ser interesante, si además nos encontramos en una tendencia
bajista clara, pues asumiremos que el rebote técnico se aproxima a su fin, y la
tendencia bajista se reanuda.
-
Sin embargo, si la tendencia fuese alcista, especialmente si ésta es pronunciada,
el apostar por un movimiento bajista -por mucho que se toque la banda superior,
es enormemente temerario-. Precisaremos de otros elementos de juicio, por
ejemplo observar divergencias bajistas en otros osciladores, ya que un título esté
72
ligeramente sobrecomprado no nos garantiza que se vaya a producir
inminentemente una corrección técnica. Recuérdese que en un movimiento
brusco, un cierre por fuera de una de las bandas no es una señal de cambio, sino
de continuidad del mismo. De hecho se han propuesto sistemas especulativos,
según los cuales abriríamos posiciones largas cada vez que las cotizaciones
superasen la banda de Bollinger superior, para cerrarlas si cerrasen bajo una
media móvil mediana, aunque dicho sea de paso, no es un sistema especulativo
que recomendaría.
Ejemplo: Unión Fenosa
A lo largo del año transcurrido entre septiembre de 2006 y septiembre de 2007, las
cotizaciones de Unión Fenosa no dibujaron ninguna tendencia primaria definida, más
bien fueron proclives a la lateralidad. Las cotizaciones comenzaron y finalizaron el
período en el entorno de los 14 euros, sin embargo, el especulador pudo rentabilizar el
devenir de la cotización, por ejemplo, utilizando las Bandas de Bollinger, con la
aplicación del primero de los esquemas especulativo comentados en este apartado.
Sobre lo enunciado a propósito de un movimiento lateral, gráficamente se constata los
siguientes extremos:
-
Los movimientos laterales tienden a pausarse cada vez que se enfrentaban a una
Banda.
73
-
La banda superior jugó el papel de resistencia dinámica a corto plazo, y la
banda inferior, el de soporte dinámico, sobre la que se han girado los
movimientos en el entorno de la lateralidad.
La media móvil en ocasiones, actuó también como resistencia o soporte dinámico,
siendo una referencia sobre el que la cotización se dió la vuelta, a medio camino, por
tanto, de alcanzar la banda de Bollinger correspondiente.
El Estocástico
Cálculo y lectura
Se trata de un oscilador, desarrollado por George Lane, que relaciona la posición de la
cotización de un título, con respecto a los máximos y mínimos a los que se negoció en
un periodo de tiempo determinado.
La herramienta se compone de dos elementos: la línea de oscilador (%K) y su media
móvil (%D).
-
Para calcular K se resta a la cotización actual, el precio más bajo al que se ha
negociado el título, en el período de tiempo t considerado. El término, se divide
entre la diferencia entre los valores extremos –máximo y mínimo-, a los que la
acción se negoció en el citado período. El resultado se multiplica por cien.
K (%) 
-
Cot. actual  Min. período
 100
Máx. período Mín. período
%D es una versión suavizada de n días de K, se obtiene mediante su media
móvil. Supone un filtrado de volatilidad, cuyo seguimiento nos permite eliminar
señales falsas.
Lo más común es trabajar con períodos t= 14 y utilizar una media móvil exponencial de
3 sesiones. En ocasiones también se trabaja con un t de 5 ó 20 sesiones, es decir, 1
semana ó 1 mes bursátil, respectivamente.
Si pretendemos utilizar el indicador para la toma de decisiones de medio y largo plazo,
éste deberá referenciarse a periodos relativamente largos. Mientras que lo
referenciaremos a períodos más cortos, si queremos que tenga el dinamismo suficiente
que le permita ajustarse a operativas con horizontes temporales menores.
74
El Estocástico K nos indica, en una escala de 0 a 100, donde se encuentra el precio de
un título, con respecto al rango de precios sobre el que ha oscilado, durante un período
de tiempo concreto. Si por ejemplo, consideramos un período de 15 sesiones, y el
Estocástico toma el valor de 20, la cotización estará a un 20% del mínimo al que se
negoció en esas 15 sesiones, o lo que es equivalente, a un 80% del correspondiente
máximo del período. Si el valor es 0, la cotización actual coincide con el mínimo precio
del período y si es 100, el cambio actual es el más alto al que se habría negociado.
En un mercado fuertemente bajista, en el que día a día se tantean los mínimos
precedentes, el valor del Estocástico tenderá a mantenerse bajo. Y en mercados
fuertemente alcistas, en los que fácilmente se superan los máximos precedentes sin que
el valor corrija o consolide, el Estocástico se mantendrá alto.
Utilización y esquemas especulativos bajistas
Sobrecompra y sobreventa
Cuando el Estocástico se sitúa por encima de 75, el título está sobrecomprado y cuando
toma un valor inferior a 25, está sobrevendido. Extraer señales operativas de tales
extremos sólo resultarían razonable cuando el mercado está en una fase de
consolidación y sus precios oscilan dentro de un rango.
Recuérdese que por muy sobrecomprado o sobrevendido que esté el título, difícilmente
podemos apostar por el agotamiento de la tendencia en la que se mueve, ya que los
estados de sobrecompra o sobreventa pueden permanecer durante mucho tiempo, sin
obstaculizar a la tendencia. No obstante, si suelen marcar el fin de los movimientos
técnicos (correcciones técnicas y rebotes técnicos).
De modo que, cuando el mercado está en tendencia sólo son fiables las señales que
apuestan por la dirección principal de la misma: señales de compra en tendencias
alcistas y de venta en movimientos bajistas. Sobre éstos principios se proponen varios
esquemas especulativos:
-
Trabajando sobre una tendencia bajista, y detectado un rebote técnico,
esperaremos a que el estocástico supere el 75% (sobrecompra) -para tener un
indicio de que el robote se acerca a su fin y la tendencia bajista se reanuda-. En
este momento colocaremos una orden condicionada bajista, por debajo del
75
mínimo de la última barra de precios, que se activará en el momento en que los
precios caigan por debajo de su umbral. Si el precio sigue subiendo, subiremos
paulatinamente el precio de activación, hasta que un retroceso nos haga tomar
posiciones bajistas. La operación bajista una vez abierta se sigue con un stop
loss dinámico, por si asistiésemos a un cambio de tendencia en lugar de un
simple rebote.
Ejemplo: BBVA.
Mediante este ejemplo, vemos una aplicación del sistema especulativo anterior.
Comprobamos como BBVA, en el año y medio que mantuvo su movimiento bajista
(Nov2007-Mar2009), detuvo la mayor parte de sus rebotes técnicos, cuando éstos
dieron señal de sobrecompra (Estocástico > 75%). Con este método, y trabajando
con tendencias bajistas, podemos determinar el fin de los movimientos alcistas
secundarios, es decir aproximar en que momento los rebotes técnicos se girarán y
marcarán un diente de sierra (máximos relativos).
-
Si trabajando sobre una tendencia alcista, hemos apostado por una corrección
técnica -abriendo una posición bajista-. Ceñiremos los stop loss en el momento
en que el Estocástico baje del 25% (sobreventa), ante la posibilidad de que la
corrección técnica finalice. Sigue el esquema opuesto al anteriormente
explicado, pues nos permite identificar el giro de las correcciones técnicas
(valles) en un movimiento alcista.
76
Cruces entre %D y %K
Utilizando el Estocástico se han propuesto sistemas operativos que nos ayudasen a
identificar cambios de tendencia, para lo cual se puso en relación a %K con su media
móvil, %D, otorgando a sus cruces, el papel de señales operativas.
Estos cruces, que funcionan bien en mercados laterales, nos aportan un indicio del
principio y del fin de las ondas que los componen; a continuación se expone el proceder
del método para la generación de señales operativas:
-
Señal bajista: Si ambas líneas se encuentran por encima del 75% -sobrecompra-,
y la línea de %K rompe hacia abajo a la línea %D, es señal de abrir posiciones
bajistas. La señal puede esperar su confirmación hasta que ambas líneas vuelvan
a perder el nivel de sobrecompra.
-
Señal alcista: Es el momento de cerrar posiciones bajistas, y abrir posiciones
largas. Si ambas líneas se encuentran bajo el nivel del 75% -sobreventa- y la
línea %K rompe hacia arriba la línea %D. Si queremos una confirmación de la
señal, podemos esperar hasta que ambas líneas salgan del nivel de sobreventa.
Ejemplo: Cementos Portland
A través de este ejemplo, comprobamos la aplicación del esquema especulativo
anteriormente mencionado. La serie corresponde a un movimiento lateral que Cementos
Portland dibujó en los 5 últimos meses del año 2007. El método propuesto está
especialmente indicado para movimientos laterales, y si éstos muestran unas pautas
ondulatorias regulares, el éxito está garantizado.
77
Compruébese como los cruces entre %K y
%D, anteriormente explicadas, nos
identifican las pautas de giro de las serie, permitiéndonos abrir posiciones bajistas
prácticamente en la cresta de cada onda y cerrarlas prácticamente en su punto mínimo,
momento en el que abriríamos posiciones alcistas, rentabilizando así los dos sentidos
ascendente y descendente del movimiento ondulatorio.
Divergencias
La obtención de señales operativas a partir de las divergencias entre el estocástico y la
curva de precios, es idéntico al utilizado con el RSI y con el oscilador. Con el fin de no
recargar en exceso la Tesis, me remito a tales apartados.
RSI: Indicador de fuerza relativa.
Cálculo y lectura
Desarrollado por Welles Wilder, el RSI (Relative Strength Index), expresa la fuerza con
la que actúa la oferta y la demanda en cada momento, en forma de un continuo, que se
mueve entre el 0 y el 100.
Su expresión matemática es la siguiente:
78
RSI(t )  100 
100
Media de subidasen t
1
Media de bajadasen t
El elemento clave para su cálculo es un cociente que relaciona la media de las alzas, o
sea, el promedio de los puntos ganados por el título en los días alcistas del periodo t,
con respecto a la media de las bajadas, es decir, la media aritmética del número de
puntos que el valor se ha dejado en los días bajistas. El resto de la expresión, sólo sirve
para que el indicador oscile entre 0 y 100.
El indicador tradicionalmente se referencia a 14 períodos, aunque el operador también
puede ajustarlo a su horizonte de inversión. Si operamos a muy corto plazo, acortaremos
t (p.ej: 7 ó 9), y es que, cuanto más corto sea el periodo al que el RSI se referencia, más
sensible será y más rápidas serán sus oscilaciones.
Esquemas operativos
Sobrecompra y sobreventa
El RSI nos permite determinar los límites de agresividad de los movimientos bursátiles,
con un proceder parecido al Estocástico. Si aporta lecturas por encima de 70 se
considera que estamos en un estado de sobrecompra y si baja de 30, de sobreventa. Es
decir, nos señala cuando el mercado podría haber alcanzado extremos peligrosos,
movimientos cuya aceleración va más allá de cualquier caída o subida ordenada, en
consecuencia, situaciones en las que, operadores del corto plazo podrían darse por
satisfechos, y con cuyo cierre de posiciones, aflorarían contrapartidas en magnitud
suficiente para generar un giro técnico momentáneo.
Las señales de sobrecompra y sobreventa, son más fiables cuando el mercado está en
periodos laterales o de consolidación, pues cuando está en tendencia el indicador puede
estar mucho tiempo en zonas extremas sin que aparezcan las esperadas correcciones en
los precios.
A la hora de determinar el fin de los movimientos técnicos, suele ser más exitoso aplicar
el sistema especulativo visto con el Estocástico, basado en la relatividad de los
máximos o mínimos, que utilizar el RSI.
En cualquier caso el especulador bajista puede sentirse cómodo mientras que el RSI
oscile entre 50 y 30.
79
Divergencias
Otro método interesante para operar con el RSI consiste en detectar divergencias entre
el indicador y la cotización. Éstas pueden ser bajistas o alcistas:
-
Divergencia bajista: Se produce cuando los máximos de las cotizaciones son
cada vez más altos y los máximos equivalentes del RSI son cada vez más bajos.
La señal se antoja especialmente fuerte, si el primer suelo del RSI se produce en
una referencia de sobrecompra y el segundo fuera de ella. Puesto que un primer
giro bajista de las cotizaciones, en posición de sobrecompra, hasta es saludable,
un segundo giro cuando el movimiento alcista aun tiene margen de potencia, es
sospechoso. A la situación mencionada también se la denomina oscilación de
fallo.
Con su identificación, el operador contará con un elemento de juicio más a la
hora de apostar por un posible giro bajista.
-
Divergencia alcista: Se observa cuando a los mínimos cada vez más bajos de las
cotizaciones le corresponden mínimos cada vez más altos del RSI. La señal es
especialmente significativa, si el primer giro del RSI se produce en un nivel de
sobreventa y el segundo por encima de él. Puede anticiparnos el fin del
movimiento bajista, de tener posiciones bajistas abiertas, consideraremos su
cierre o bien ajustaremos los stop loss, al tiempo que vigilaríamos más de cerca
el valor para identificar otros indicios de giro alcista.
Ejemplo: Cintra
80
Mediante la gráfica de Cintra, correspondiente a último trimestre del año 2005, veremos
como extraer señales operativas de divergencias entre la curva de cotizaciones y el
trazado del RSI.
Los meses de agosto, septiembre y octubre las cotizaciones de Cintra marcan máximos
cada vez más altos, que se correspondieron, sin embargo, a máximos decrecientes en el
RSI, señal que denota la debilidad del movimiento alcista, y que se anticipa a la pérdida
del 20% de su valor que el título sufriría a lo largo de dos semanas.
En octubre, el movimiento bajista finaliza, no sin antes advertir al analista de su fin,
mediante una divergencia alcista. Ese mes se observó que mientras la serie de
cotizaciones marcaba unos mínimos decrecientes, los mínimos correspondientes del RSI
eran crecientes. Detectado la divergencia alcista, el operador bajista contaría con un
indicio más para cerrar las posiciones bajistas abiertas con motivo de la detección de la
divergencia bajista, o bien focalizaría su atención sobre el valor, con el fin de identificar
otros patrones de giro alcista.
Figuras
Algunos operadores mantienen que el trazo del RSI presenta patrones gráficos como
triángulos, soportes, resistencias, tendencias, etc. La extracción de señales operativas de
estas formaciones gráficas es idéntico al usado en los gráficos de precios. Es decir, si
por ejemplo, el RSI rompiese un soporte, daría una señal de venta o si rompiese una
resistencia y empezase a subir, se entendería que ha dado una señal de compra.
MACD
Descripción y cálculo
El MACD (Moving Average Convergence Divergence) o Indicador de ConvergenciaDivergencia de Medias Móviles, fue desarrollado por Gerald Appel, como un indicador
de momento que basa sus señales de compra o venta en función de los cruces de la línea
del indicador (MACD) y su media móvil (línea de señal).
El MACD se obtiene como diferencia de dos medias móviles, una larga y otra corta,
calculadas a partir de los precios de cierre del título objeto de análisis. El indicador se
81
optimizó para dos medias exponenciales, una de 26 días y otra de 12 sesiones, aunque
es habitual el uso de los pares 18 y 9 ; 28 y 14 o incluso 34 y 5 sesiones.
La denominada línea de señal es una media móvil del MACD; normalmente se utiliza
una media exponencial de 9 sesiones.
Operativa bajista
Uso clásico: cruces
La aplicación clásica del indicador otorga señales operativas a los cruces del MACD
con su línea de señal. La señal de abrir posiciones bajistas, se genera cuando la línea del
MACD corta en sentido descendente a su media móvil; en tanto que la línea del MACD
se mantenga debajo de su media móvil, la posición seguirá siendo vendedora. Llegará el
momento de cerrar las posiciones cortas, cuando la línea del MACD rebase de forma
ascendente a la línea de señal. Si quisiésemos rentabilizar movimientos alcistas, nuestro
proceder sería el opuesto.
Muchos operadores afirman que las mejores señales de apertura de posiciones cortas se
dan cuando los cruces se presentan muy por encima de la línea horizontal del nivel cero
–línea que aparece destacada en la mayor parte de los programas de análisis-,
precisamente en entornos de sobrecompra. Mientras que las mejores señales de cierre de
posiciones bajistas, se producen cuando el cruce correspondiente se presenta por debajo
del nivel del cero horizontal, en niveles de sobreventa.
82
Ejemplo: Grupo Prisa
Véase la aplicación del sistema de cruces del MACD a la serie del Grupo Prisa,
correspondiente al periodo comprendido entre marzo y octubre de 2008.
-
En el ecuador de marzo, la línea del MACD corta hacia arriba la línea de señal,
dotando al operador de elementos de juicio para apostar por un giro en el
movimiento bajista que Prisa experimentaba desde hacía un año. Cerraríamos
posiciones cortas y abriríamos largas.
-
A mitad del mes de mayo, las acciones ya se habían revalorizado un 35% desde
que el MACD nos pusiera en aviso del giro, sin embargo ahora, la línea del
MACD corta hacia abajo la línea de señal, evidenciando la debilidad del
mercado. Tenemos un indicio más, para apostar por el cierre de posiciones
largas y para abrir posiciones bajistas.
-
A los dos meses del cruce bajista, y tras perder un 50% de su capitalización
bursátil. Se produce un cruce alcista, que anticipa la pausa del movimiento
bajista. A la luz de esta situación, cerraríamos posiciones cortas.
-
En la primera mitad de septiembre, la línea del MACD corta hacia abajo la línea
de señal, evidenciando de nuevo la debilidad del mercado. Es la señal que nos
indica que el movimiento bajista se reanuda. La acción perdería la mitad de su
valor en el mes y medio siguiente.
Otros usos
-
Señales de sobrecompra y sobreventa:
Cuando las líneas caen profundamente bajo el nivel de cero, presenciamos una
sobreventa potencial, en cambio, cuando se alejan por encima del nivel de cero,
estamos ante una situación de sobrecompra. En este sentido, a diferencia del RSI
o el estocástico, el MACD no ofrece unos niveles estandarizados sobre los que
referenciar tales situaciones.
-
Confirmación de la dirección de la tendencia:
Tendríamos confirmación de que un movimiento a la baja respeta la tendencia
bajista, siempre que el MACD esté por debajo de la línea señal (su media móvil)
y se encuentre bajo la línea de cero. Y viceversa.
83
De hecho, hay quien utiliza únicamente la línea de cero para referenciar su
operativa, poniéndose largo cada vez que el MACD la supera hacia arriba y
corto cada vez que pierde tal nivel.
-
Divergencias:
Algunos operadores utilizan este indicador en búsqueda de divergencias, con las
que extraer señales operativas mediante un proceder idéntico al utilizado con el
RSI. Según este esquema, obtendríamos un aviso de que la tendencia alcista
pierde fuerza sí, en un mercado alcista, la línea de precios alcanza un nuevo
máximo, superando los precedentes, mientras que el MACD forma una serie de
techos decrecientes o no es capaz de superar los máximos inmediatamente
precedentes; éste es un indicio de que el mercado podría girarse a la baja, por lo
que focalizaremos nuestra atención sobre el valor, para identificar el instante en
el que el giro se hiciera efectivo.
Por la contra, si tenemos una posición bajista abierta y, mientras que las
cotizaciones caen, perforando mínimos, observamos que el MACD sube o se
mantiene estabilizado, debemos prevenirnos ante un giro alcista en el mercado.
Ejemplo: Grupo Prisa (II)
84
He aquí un ejemplo de cómo la localización de divergencias entre el
comportamiento del MACD y la curva de cotizaciones, puede anticiparnos el
giro de un movimiento.
Obsérvese como en junio y julio, en pleno movimiento bajista, , las cotizaciones
del Grupo Prisa, perforan sus mínimos precedentes, y dibujan una pauta de
mínimos descendentes. Sin embargo, el MACD dibuja un trazo con mínimos
ascendentes. Esto es una divergencia alcista, la cual debería hacer sospechar al
operador el fin inminente del movimiento bajista, extremo que se confirma con
un giro alcista, que desemboca en un alza que durará 10 meses.
Si un operador tuviese posiciones bajistas abiertas, la detección de una
divergencia alcista en pleno movimiento bajista, debe ponerlo en alerta sobre el
fin del mismo, y motivarlo por ejemplo, a ajustar los stop loss de modo que un
giro al alza, suponga el cierre inmediato de sus posiciones bajistas abiertas.
Histograma del MACD
El histograma del MACD simplemente representa la diferencia entre la línea del MACD
y la línea de señal. La representación cuenta con su propia línea de cero, si permanece
bajo tal nivel, leeremos que el MACD está por debajo de su línea de señal, es decir
presenta una alineación bajista, mientras que si el MACD está por encima de su línea de
señal, el histograma presentará valores positivos.
En este sentido, una ruptura hacia arriba la línea de cero por parte del histograma, se
corresponde con un cruce alcista del sistema clásico, mientras que la pérdida de la cota
cero, se corresponde con el cruce bajista de la representación tradicional. Y su lectura es
por tanto idéntica.
No obstante, el histograma nos aporta una versión del sistema de cruces y de
divergencias más sofisticado, pues la representación de la diferencia entre la línea del
MACD y su media móvil, nos da una idea si el movimiento se potencia o si se debilita.
Sabemos que cuando la tendencia se acentúa, la diferencia entre medias móviles, largas
y cortas, aumenta, de modo que la correspondiente barra del histograma aumenta su
tamaño. Un histograma del MACD decreciente en un movimiento bajista, muestra
85
vendedores cada vez más fuertes y un histograma creciente en un movimiento alcista,
muestra vendedores cada vez más agresivos. Que el movimiento de la pendiente del
histograma acompañe a al tendencia no hace más que confirmarla.
Estrategias bajistas
Hay quien propone, utilizando el histograma del MACD, abrir posiciones bajistas cada
vez que el histograma, aun dibujando barras positivas, empiece a trazar barras
menguantes, es decir que se forme una cresta en su trazado, pues evidencia la fatiga de
las fuerzas alcistas. En realidad puede ser un método poco práctico en gráficos diarios,
de hecho, Alexander Elder27 recomienda su uso en gráficos semanales. Se trata de un
método interesante, no obstante puede llevarnos a equívocos, pues nos llevaría a apostar
por
giros del mercado en movimientos de consolidación, que terminan con la
reanudación del movimiento precedente, no obstante es un problema que se soluciona
sabiendo limitar las pérdidas cuando se producen, ciñendo los stop loss en los
momentos iniciales.
Velas japonesas
Descripción y diseño
Las técnicas gráficas de las velas japonesas suponen la primera aportación histórica al
amplio registro del Análisis Técnico. El Análisis Técnico japonés surgió al tiempo que
se desarrollaba su mercado de futuros de arroz, y tiene en Homma Munehisa (17241803) su referencia clásica, no obstante las propias velas japonesas, como la
identificación de la mayor parte de sus pautas, se desarrollaron en la primera parte del
período Meiji (desde 1870), con la apertura del mercado de valores japonés.
Habrá podido observarse que todas las representaciones gráficas de esta Tesis, se han
construido con la técnica japonesa de las velas (candlestick), pues el refinamiento de su
trazo nos permite obtener una información mucho más amplia que los de línea, ya que
hacen referencia tanto a la dirección de los movimientos, como a la gama de precios
intradiarios.
27
Elder, A. (2004) Vivir del trading. La Coruña. Ed. Netbiblo
86
El diseño de cada una de las velas, los elementos básicos del gráfico Sakata, es muy
simple: En su forma genérica, se compone por un cuerpo rectangular, sobre y bajo el
cual se trazan dos finas líneas verticales:
-
El cuerpo real de la vela representa la diferencia entre la apertura y el cierre de la
sesión; si el cuerpo es negro (rojo), el precio de cierre fue inferior al de apertura,
y si es blanco (verde), la jornada cerró por encima del precio al que abrió. Sobre
este particular suele existir confusión, nótese que el cierre de la jornada se
referencia a la apertura, y no al cierre de la jornada precedente. Cuanto más se
aproxime el cierre de un valor a su apertura, más pequeño será el cuerpo real de
la vela correspondiente.
-
Los trazos verticales que acompañan al cuerpo, son las sombras, y representan
los precios extremos de la jornada. El punto mas alto de la sombra superior
coincide con el máximo de la sesión, y el punto más bajo de la sombra inferior
con el mínimo de la sesión. Nótese que si la acción cerrase en su máximo
intradiario, carecería de sombra superior y si cerrase en su mínimo intradiario
carecería de sombra inferior.
Cada vela nos representa la esencia del movimiento intradiario de un título, así
visualmente podemos obtener una idea del resultado de la pugna entre la oferta y la
demanda en cada jornada. La filosofía analítica de las velas se basa en la extrapolación
de pautas de comportamiento diario y su puesta en relación con elementos de su entorno
(tendencia y sesiones próximas).
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Debido a la cantidad de información que aportan, el uso de los gráficos de velas está
cada vez más extendido, sin embargo su empleo como elemento para la identificación
de pautas del mercado, sigue siendo relativamente desconocido para los inversores
occidentales. Es evidente, que un subapartado no puede profundizar en las decenas de
pautas existentes, únicamente nos detendremos en algunas de las pautas bajistas más
conocidas.
Velas intradiarias en relación con formaciones gráficas
A continuación se recogen algunas observaciones tremendamente simples, pero que
permiten enriquecer, las formaciones gráficas comentadas en este bloque de la Tesis. En
el seguimiento de las formaciones vistas, es interesante analizar la velas intradiarias de
jornadas relevantes para tales formaciones, por si pudiésemos extraer algún indicio a
cerca de su vigencia o agotamiento:
Señales preocupantes para el operador bajista:
-
En una tendencia bajista, o en un movimiento lateral, la aparición de una vela
blanca (verde) con un cuerpo real muy alargado puede hacernos sospechar el fin
del mismo. En ocasiones, se configurarán como áreas soportes, de modo que
para considerar la tendencia bajista reanudada, esperaremos a que se produzca
un cierre bajo el cuerpo de tal vela blanca alargada.
-
En un soporte, la formación de una vela blanca con un cuerpo real alargado tras
un rebote desde el nivel de apoyo, manifiesta la agresividad de los alcistas y
proporciona una confirmación adicional para el soporte.
-
La superación de una resistencia, con una vela blanca de cuerpo real alargado,
que la rompa, confirmará el escape alcista (no deja de ser un filtro de
penetración).
-
Si tras una pauta teóricamente bajista (p. ej: el giro tras una resistencia) se dibuja
una vela con una alargada sombra inferior, la señal bajista anterior queda en
entredicho, pues efectivamente supuso un retroceso, del cual intradiariamente la
acción se ha recuperado, de lo que habría que leer que las fuerzas alcistas aun no
han capitulado.
Señales de vigilancia para la apertura de posiciones bajistas:
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-
La aparición, en un movimiento alcista, de una vela negra (roja), con un cuerpo
real alargado puede ser un aviso de que se ha formado un máximo, sobre el que
girará el mercado. Ya que un cuerpo negro, en pleno movimiento alcista, supone
que los bajistas han tomado el control del mercado, al menos momentáneamente,
y muchas veces se configurará como una resistencia. Más que una señal
operativa, es un motivo para que el operador vigile el valor por si la vela
efectivamente se erige como el eje de un giro bajista. En momentos de
sobrecompra adquiere una mayor relevancia.
-
Si tras tocar una resistencia, el mercado retrocede formando una vela negra con
un cuerpo real alargado, el carácter resistente del área queda doblemente
confirmado.
-
Si con la ruptura de un soporte, se forma una vela negra con un cuerpo real
alargado, se dibuja un panorama potencialmente más bajista que si el cuerpo de
real de la vela negra fuese pequeño, o que evidentemente fuese blanco.
Algunas pautas bajistas
-
Larga sombra superior
Se dibuja en jornadas en la que produciéndose un alza importante, ésta queda digerida
intradiariamente por un retroceso bajista, el cual rebota muy levemente, de modo que
traza un pequeño cuerpo que acompaña a una muy larga sombra superior. Si el cuerpo
es negro, las connotaciones bajistas se acentúan; la sombra inferior, de existir, es
minúscula; por su parte la sombra superior triplica, como mínimo, al cuerpo real de la
vela.
Si tras una pauta teóricamente alcista (p. ej: la ruptura de una resistencia) se dibuja una
vela con una alargada sombra superior, la señal alcista anterior queda en entredicho,
pues efectivamente desembocó en un alza, la cual retroceció intradiariamente, de esta
situación habría que leer que las fuerzas bajistas aun no han capitulado. Las grandes
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sombras superiores suelen erigirse como futuras resistencias. Estaríamos atentos por si
se produjera un giro, principalmente si se produce en un área de sobrecompra.
-
Doji de lápida
La figura se corresponde con una jornada en la que intradiariamente se ha producido un
alza importante, y que sin embargo remata a un precio de cierre prácticamente idéntico
al de la apertura, con lo que el cuerpo de la vela y su sombra inferior son inexistentes.
Se la considera tal, si sucede a un movimiento alcista. Su relevancia es mayor cuanto
mayor sea su sombra superior (el retroceso desde el máximo intradiario), si viene
precedida por una jornada de un alza importante o si la sesión a la que se refiere abrió
con una brecha al alza.
La figura se confirma si la sesión siguiente tiene un primer cambio de apertura por
debajo del cierre del doji. Identifica el cambio bajista de un movimiento alcista.
-
Estrella fugaz
Figura que se dibuja en jornadas en la que produciéndose un alza importante, ésta queda
digerida intradiariamente por un retroceso bajista; esta vez el cierre no coincide con la
apertura, sino que presenta un pequeño cuerpo, si éste es negro las connotaciones
bajistas se acentúan, la sombra inferior, de existir, es minúscula; mientras que la sombra
superior triplica , como mínimo, al cuerpo real de la vela.
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El trazo es parecido a la larga sombra superior, la diferencia con ésta estriba en el
entorno en la que se produce, un matiz, que la incluye en las figuras de cambio de
tendencia, ya suele venir precedida por una brecha alcista inicial (apertura superior al
cierre anterior). Su importancia será mayor cuanto mayor sea el movimiento alcista que
la preceda y su retroceso intradiario (sombra superior).
La vela descrita ha de aparecer durante una tendencia alcista, para que se la considere
como una estrella fugaz. Puede anticipar el giro del movimiento alcista, se confirma si
la jornada siguiente abre bajo el cuerpo real de la estrella.
-
Cubierta de nube oscura
Elemento del análisis japonés correspondiente a la figura occidental del día de vuelta en
techo (véase apartado de vueltas en un día). Ha de venir precedido por a un movimiento
alcista. La figura se diseña con dos velas, la primera de las cuales también debe
corresponder a una jornada importantemente alcista (una vela con un cuerpo real blanco
alargado). En su forma ideal, la presión compradora sigue existiendo la jornada en la
que se traza la segunda vela de la formación, pues la señal es más clara si se dibuja una
apertura por encima de los máximos de la vela precedente (brecha de apertura), sin
embargo, en esta segunda jornada la presión vendedora entra en escena y se produce un
giro, finalizando la sesión con una gran vela negra, cuyo cierre queda, al menos por
debajo del punto medio del cuerpo real blanco de la vela precedente, de no ser así las
connotaciones bajistas son menores y deberíamos buscar confirmación en una caída
ulterior.
La figura tendrá más validez, si sucede a un fuerte movimiento alcista, si se produce en
un área de sobrecompra, si la segunda vela se traza tras una brecha alcista importante, y
91
cuanto mayor sea la diferencia entre el máximo intradiario de la primera vela (blanca) y
el cierre de la segunda (negra).
Ésta figura suele anticiparnos un giro bajista, y frecuentemente se erige como una futura
resistencia.
-
Envolvente bajista
La pauta evidencia como las fuerzas bajistas han tomado el control de un mercado en
tendencia alcista.
La envolvente bajista básica supone un cuerpo real negro, que sucede a un cuerpo real
blanco, superándolo en todo su rango de precios, tanto máximo como mínimo. Muestra
cómo una gran fuerza bajista ha arrinconado a los compradores en pleno movimiento
alcista. En su definición más estricta, la envolvente aparece tras una clara tendencia
alcista en forma de dos velas, la primera una pequeña vela con cuerpo blanco, seguida
por una jornada que se inicia alcista, y en la que el mercado se gira para formar una gran
vela negra que engulle el alza de la jornada precedente, sin que se acompañe de un
rebote intradiario relevante.
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Conclusiones
-
El inversor puede rentabilizar tanto los movimientos bursátiles alcistas, como los
bajistas. No obstante, para aprovecharse de las caídas del mercado, ha de utilizar
instrumentos al margen de los productos siemprealcistas.
-
Para rentabilizar las caídas bursátiles, el operador puede, por ejemplo, comprar
ETFs inversos, vender CFDs, vender futuros, comprar opciones de venta (put) o
vender acciones a crédito.
-
La operativa bajista no está exenta de riesgo, el apostar por un movimiento bajista
nos generará ganancias si la cotización del subyacente, sobre el que se referencia el
instrumento operativo, cae; sin embargo nos haría perder cuando tal cotización
subiera en lugar de bajar. He ahí la importancia de determinar las circunstancias
idóneas para abrir posiciones cortas.
-
El Análisis Fundamental es absolutamente básico a la hora de valorar empresas con
la intención de adquirirlas o controlarlas de forma activa, sin embargo, presenta
enormes limitaciones en la generación de señales de compra y venta para la gestión
especulativa de posiciones -ámbito operativo que esta Tesis ocupa-.
-
Los motivos que me llevaron a recurrir al Análisis Técnico en detrimento del
Análisis Fundamental se desgranan en el bloque introductorio. Algunos hacen
referencia a elementos psicológicos y tácticos que rodean a la operativa bursátil, o
aluden a imperfecciones del mercado o a las limitaciones del Análisis Fundamental.
-
El Análisis Técnico permite identificar los movimientos bajistas del mercado, tan
pronto como se produzcan, y dota al operador de elementos de juicio para especular
a su favor, al tiempo que informa acerca de la vigencia y del agotamiento de tales
movimientos.
-
A lo largo de la Tesis se han mostrado patrones técnicos simples, a partir de los
cuales el operador puede diseñar su propio sistema especulativo para operar a la
baja. Las señales bajistas se estructuran en torno a conceptos básicos del Análisis
93
Técnico: soportes, resistencias, directrices, canales, triángulos, figuras de vuelta,
velas japonesas, osciladores e indicadores estadísticos.
-
Las pautas señaladas nos permiten trabajar con toda la tipología de las caídas
bursátiles, desde las tendencias bajistas de largo plazo, las correcciones técnicas de
los movimientos alcistas o las fases bajistas de los movimientos laterales.
-
El inversor debe tener claro que el Análisis Técnico no es estandarizable ni
sistematizable, incurriría en un gravísimo error si tratase de encontrar unas leyes o
relaciones infalibles para su aplicación en el mercado –éstas evidentemente no
existen-. Un sistema de trading con éxito será aquel que nos genere una esperanza
matemática de rendimientos positiva, una ventaja que nos permita ganar más veces
de las que perdamos en un periodo largo de tiempo.
-
Tanto la operativa bursátil, como su análisis, más que a una ciencia se aproximan a
una habilidad, una disposición, una manifestación de capacidad intuitiva y de
observación, un arte en definitiva, en la que el buen juicio, la experiencia, el
seguimiento del mercado y la disciplina del operador juegan un papel fundamental.
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ANEXO
Catálogo de productos que permiten operar a la baja
A lo largo de esta Tesis se han presentado pautas que el Análisis Técnico califica como
bajistas, indicios a partir de los cuales podemos identificar y calibrar el inicio, la
continuidad y el fin de los movimientos bajistas en los mercados financieros. Los
elementos identificados aluden tanto a movimientos tendenciales bajistas como a
correcciones bajistas, lo cual nos permite identificar toda la tipología de caídas
bursátiles, desde las tendencias bajistas de largo plazo, las correcciones técnicas de los
movimientos alcistas o las fases bajistas de los movimientos laterales.
No es objeto de Tesis de ninguna clase, el describir una serie de productos financieros,
razón por la cual este particular únicamente se incluye a modo de anexo, con el fin de
complementar el enfoque finalista del trabajo. Pues, a mi entender, éste quedaría
incompleto, si una vez identificadas las pautas bajistas más esclarecedoras, y
enunciados los correspondientes esquemas especulativos que permitiesen su
aprovechamiento, no se relacionaran con las herramientas financieras, a través de las
cuales la operativa bajista se llevaría a cabo. Por esta razón, se procederá a presentar los
instrumentos y operativas financieras, que permiten rentabilizar los movimientos
bajistas del mercado.
En la Bolsa puede ganarse dinero cuando el mercado baja, para lo cual, el inversor ha de
servirse de productos al margen de los clásicos siemprealcistas -aquellos que solo
permiten beneficiarse de movimientos alcistas-. Entre los instrumentos u operativas, que
permiten beneficiarse de los movimientos bajistas del mercado, destacan por su
penetración, los ETFs, CFDs, la operativa a crédito, futuros, opciones y warrants.
Aunque resulta evidente, es relevante dejar claro que la operativa bajista no está exenta
de riesgo, pues apostar por un movimiento bajista nos generará ganancias si la
cotización del subyacente, sobre el que se referencia el instrumento operativo, cae; sin
embargo nos llevaría a las pérdidas cuando tal cotización subiera en lugar de bajar. He
ahí la importancia de determinar las circunstancias idóneas para abrir posiciones cortas,
y tener presente, por tanto, las recomendaciones planteadas, anteriormente, en lo que a
95
identificación de pautas bajistas se refiere. A continuación, se presentarán algunos
productos financieros que permiten operar a la baja.
ETF:
Los ETFs -Exchange Traded Funds- o Fondos Cotizados en Bolsa, son productos
financieros híbridos a medio camino entre los fondos de inversión tradicionales y las
acciones. En función de su diseño, están expuestos a la evolución de una cesta de
elementos, cuyo comportamiento tratan de replicar.
A diferencia de los fondos de inversión tradicionales, los ETFs cotizan en el mercado de
forma continua. Cuentan con un mercado secundario líquido, dónde el inversor puede
contratarlos como sí de cualquier acción se tratase, negociando sobre ellos, a tiempo
real, en cualquier momento de la sesión bursátil y utilizando los mismos tipos de
órdenes.
El objetivo principal de los ETFs es replicar el comportamiento del elemento sobre el
que se referencian. Los ETF pueden referenciarse a índices de renta variable (Ibex35,
Nasdaq, Dow Jones, etc.), o tratan de replicar el comportamiento de una cesta de
valores, cuya selección atiende a criterios geográficos, sectoriales, corporativos o de
capitalización. También se emiten ETFs que replican el comportamiento de materias
primas, divisas o elementos de renta fija.
Debido a la multitud de elementos sobre los que se estructuran, nos permiten alcanzar
un nivel de diversificación razonable de forma rápida y sencilla. Al tiempo que nos
facilitan el acceso a posibilidades de inversión, como mercados emergentes, productos
agrícolas o materias primas, que de otro modo serían inalcanzables para el inversor
medio.
En el tema que nos ocupa, los ETF nos ofrecen la posibilidad de aprovechar los
movimientos bajistas del mercado, pues existen ETFs que replican el comportamiento
opuesto del índice sobre el que se referencian. Se trata de una segunda generación de
ETF, los ETFs inversos que hacen exactamente lo contrario que su índice de referencia.
Es decir, cuando el índice sube, ellos bajan, y viceversa, ofreciendo una rentabilidad
96
positiva cuando el mercado cae, en cuyo caso, el beneficio obtenido sería semejante a la
caída experimentada por el elemento sobre el que están referenciados.
En este sentido no nos permiten rentabilizar las caídas de títulos individuales, pero sí las
de numerosos índices sectoriales y geográficos, o materias primas. Anótese que el
proceder analítico para identificar pautas bajistas es idéntico para cualquier elemento
cotizado, ya sean acciones, índices o commodities. Otro particular a tener en cuenta, en
relación con nuestra estrategia operativa, es que los ETF, a diferencia de la mayoría de
los productos derivados, no tienen vencimiento, por lo que la única variable que
tendremos en cuenta al trabajar con ellos será la variación en las cotizaciones del índice,
sin atender a efectos temporales de ninguna clase.
Existe una variedad de ETF inversos que además incluye un factor de apalancamiento,
normalmente del 2:1, son los ETF ultrainversos. Éstos son más arriesgados, pues doblan
la sensibilidad de los ETF tradicionales frente a los cambios de sus referencias
respectivas, de modo que si ésta cayese un 3%, el beneficio alcanzado con el ETF
ultrainverso rondaría el 6%.
CFD:
Un CFD -contract for difference- o contrato por diferencias es un instrumento de
inversión derivado, que permite al inversor participar en el movimiento de los precios
de acciones o índices, sin necesidad de cubrir la totalidad del importe efectivo para su
contratación ordinaria. A partir del CFD, las dos partes contratantes intercambian la
diferencia entre los precios, que toma un activo, en diferentes momentos temporales.
La compra de un CFD, se asemeja a un contrato, establecido entre un inversor y una
entidad financiera, por la que ésta compra los títulos en bolsa y financia la adquisición
de los mismos a su cliente, de manera que el inversor sólo ha de poner una pequeña
parte de la inversión total, una garantía. El contrato se liquidará cuando desee el cliente,
el cual obtendrá, como beneficio o pérdida, la diferencia entre el precio al que se
referenció la compra y el precio de cierre de la operación, como si hubiera comprado
directamente las acciones.
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Una de las características del CFD es su apalancamiento, el inversor no precisa
desembolsar la cantidad total sobre la que opera, sino una porción de la misma. La parte
desembolsada es la garantía, que a modo de aval, afianzan el buen cumplimiento de las
obligaciones contractuales, por si la inversión se tornara desfavorable para el inversor
contratante del CFD. Éstas se calculan en función del montante de la operación, del
riesgo de la misma y de la liquidez de la acción sobre la que se quiere especular.
Cuando la operación se cierra, las garantías serán reembolsadas, salvo cuando se
obtengan pérdidas, en cuyo caso, el importe es neteado.
El apalancamiento conlleva un efecto multiplicador de las pérdidas o de las ganancias,
motivo por el que, las posiciones apalancadas precisan de un minucioso seguimiento. Y
es que un movimiento adverso en el mercado puede generarnos pérdidas, por un importe
superior al de las garantías inicialmente aportadas.
۞ Ejemplo 1: Apalancamiento con CFDs, (operación al alza).
Compararemos una operación de compra de 100 títulos de Telefónica, mediante su
adquisición en forma ordinaria, o con la contratación de CFDs. Los CFDs señalados,
por ejemplo, requerirían un 15% del valor efectivo de la operación en concepto de
depósito de garantía.
Supongamos que la compra se referencia a un precio de 17,24 euros por acción, y la
venta la ejecutamos, al cabo de unos días, a 17,60 €.
Con acciones
Con CFD
Precio de compra
17,24 €
17,24€
Precio de venta
17,60 €
17,60 €
Ganancia
0,36 x 100 acciones = 36 €
0,36 x 100 CFDs= 36 €
Inversión inicial
17,24 x 100 acciones = 1.724 17,24 x 100 x 15 % (garantía)
€
= 258,6 €
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Rentabilidad sobre inversión
2,09 %
13,92 %
Mediante la compra de acciones ganaríamos 36 euros invirtiendo 1.724 €, mientras que
con CFD ganaríamos los mismos 36 € pero con una inversión inicial de tan solo 258,6
€. Gracias al efecto apalancamiento hemos convertido una rentabilidad del 2,09% en
una del 13,92%. Apúntese que en caso de errar en nuestra estrategia, nuestra pérdida
también se vería apalancada.
Otra opción que nos ofrecen los CFDs, es la de rentabilizar los escenarios bajistas. Para
lo cual únicamente realizaríamos una operación de venta de CFDs. Éstos se pueden
vender sin haberlos comprado previamente, ya que el elemento relevante en el CFD es
la diferencia de precios entre dos momentos temporales. Cuando el inversor quisiera
deshacer su posición corta abierta, únicamente deberá recomprar el CFD que antes
había vendido.
Si un inversor espera que las cotizaciones de Repsol caigan, encontrándose la mercantil
cotizada a 20 euros, vendería un CFD sobre Repsol a 20 euros. Supongamos que a los
pocos días, los títulos de Repsol cotizan a 18 euros, si en ese momento el operador se da
por satisfecho, puede deshacer su posición, recomprando el CFD a 18 euros, así se
embolsaría los dos euros de diferencia.
En este sentido, la venta de un CFD, tiene una cierta semejanza a la venta a crédito.
Cuando se efectúa una venta de CFDs, se realiza una operación de venta de acciones, a
nombre del emisor de los CFDs. El emisor debe disponer de una cartera de títulos
propia, para cubrir su venta frente al mercado, en caso contrario los tomaría en
préstamo, para luego proceder a su venta inmediata. Cuando un cliente vende un CFD,
el emisor del mismo recibe el importe íntegro proveniente de la venta de acciones, al
tiempo que convierte el movimiento del título en liquidaciones diarias por diferencias
en la cuenta del cliente, hasta que la operación se cierra.
Es frecuente que muchas agencias, a diferencia de las operaciones de compra de CFDs,
limiten las posibilidades de operativa bajista a un número reducido de acciones,
precisamente aquellas que cuentan con un mercado de préstamo más líquido o sobre las
99
que se nominan contratos de futuros, el motivo no es otro que la necesidad que el
emisor del CFD tiene de establecer una correcta cobertura para tales operaciones.
Con respecto a los CFDs también debe señalarse que:
-
Tienen la liquidez asegurada en base a una horquilla compradora y vendedora
que la entidad emisora ofrece, en ocasiones ésta incluye un diferencial con
respecto a la horquilla real de los títulos en la propia Bolsa.
-
El comprador de un CFD participará en todos los derechos económicos que lleva
asociado la posesión de la acción: tales como dividendos, ampliaciones de
capital, etc...; sin embargo no participará en sus derechos políticos.
-
No tienen vencimiento, por lo que el inversor no tendrá que renovar los CFDs
para mantener su posición. El precio del CFD será equivalente al precio del
activo subyacente, pues no se ve condicionado por el factor vencimiento.
-
Diariamente, en función de la evolución de la cotización del activo, se abonarán
o cargarán en la cuenta del inversor, el beneficio o la pérdidas de las operaciones
y posiciones abiertas.
-
Las posiciones compradoras suponen un coste financiero para el inversor
(Euribor + diferencial), mientras que las posiciones vendidas le generan un
abono (Euribor – diferencial).
-
No precisan de cámara de compensación, pues se contratan directamente entre
una entidad financiera y el inversor.
۞ Ejemplo 2: Operación con CFDs mediante posiciones cortas:
Partimos de un inversor que posee unas expectativas bajistas entorno al comportamiento
de una acción, por ejemplo, Acciona; encontrándose ésta cotizada a 114 euros.
El agente decide abrir una posición corta, acorde con sus expectativas bajistas, y vende
100 CFDs sobre Acciona a 114 euros. Suponemos que la agencia, en este caso, exige
una garantía del 10%, así el inversor deposita en concepto de garantía 1.140 € (114
€/acción x 100 acciones x 0.10). Además paga una comisión, por ejemplo, del 0,1% del
nominal sobre el que opera, que ascendería a 11,40€ (114 €/acción x 100 acciones x
0,1%).
100
Al cabo de algún tiempo, Acciona cotiza a 100 euros, y el inversor, una vez que intuye
el fin del movimiento correctivo, se da por satisfecho con la rentabilidad obtenida y
decide cerrar su posición. Para ello recompra los 100 CFDs al precio de 100 euros. De
nuevo se le aplicaría una comisión esta vez de 10€ (100€/título x 100 títulos x 0,001).
Si el precio de referencia inicial era 114 €, y el de cierre 100 €, el inversor se embolsaría
14 euros por cada CFD vendido, en relación con el diferencial de las cotizaciones de los
títulos de Acciona en ese período. En este ejemplo, obtendría 1.400 euros (14€/CFD x
100CFDs), que una vez descontadas comisiones, quedaría en 1.378 euros. Al tiempo
que se le devuelven las garantías aportadas inicialmente.
No obstante, para calcular el resultado total de la operación habría que incluir los ajustes
por intereses generados por la garantía (en este caso abonos). Al tener una posición
corta (venta de CFD), los intereses por la garantía se abonarán en la cuenta del inversor,
mientras que si la posición hubiese sido larga (compra de un CFD) los intereses se le
deducirán. Los intereses por la garantía se calculan diariamente, aplicando el tipo de
interés correspondiente al importe del cierre de la posición, y se abonan (o cargan, si se
vende un CFD) semanalmente.
Operaciones a crédito
La compra a crédito de acciones nos permite adquirir valores al contado, sin disponer
del importe total necesario para sufragar su adquisición ordinaria. Para ello, una entidad
especializada nos otorga un crédito, con el que poder financiar la compra de los títulos.
El inversor que recurre a la compra a crédito, presenta unas expectativas alcistas sobre
el valor en cuestión, y espera que la revalorización de los títulos le permita, en el futuro,
vender la posición financiada con unas plusvalías superiores al coste de la financiación
y de las comisiones correspondientes.
Para efectuar la operación, la entidad bancaria nos concede un crédito que suele cubrir
el 75 % del importe de la compra, de forma que el inversor únicamente aporta, en
efectivo, el 25 % restante, como garantía inicial. El cliente también hará frente a todos
101
los gastos inherentes a una compra de contado, como comisiones bursátiles y corretajes,
además de los intereses del préstamo. Mediante la compra a crédito, el agente puede
desarrollar una estrategia de inversión muy por encima de sus posibilidades reales. De
modo que el inversor que acude a la compra a crédito, se enfrenta a unos riesgos
añadidos, derivados del apalancamiento.
Si los títulos se deprecian con respecto al momento de su adquisición, el retorno de su
eventual venta, sería insuficiente para cubrir la devolución del crédito que financió la
compra; por lo que el cliente tendría que cubrir la diferencia acudiendo a su propio
patrimonio, con el menoscabo que esto supone. La entidad financiera, para cubrir el
riesgo asociado, exigirá al cliente el depósito de garantías complementarias, en el
momento en que se produzca un descenso en la cotización de los títulos comprados a
crédito superior al 10%, en relación al último precio de cálculo de garantías, ya sean
iniciales o complementarias.
La operativa a crédito también permite rentabilizar los movimientos bajistas de los
valores, mediante la venta de títulos tomados en préstamo -venta a crédito o venta al
descubierto-. Así, el agente que tenga unas expectativas pesimistas en torno a la
cotización de un título, no tendrá más que acudir a una agencia especializada para
tomarlos en préstamo, y proceder a su venta al contado, a la espera de poder
recomprarlos más tarde, a un precio inferior, y proceder a su devolución, apoderándose
del diferencial entre el precio de venta y el de compra, que le permita cubrir los costes y
comisiones anexos a la operación.
En este caso, el inversor se arriesgaría a que, una vez efectuada la venta a crédito, la
cotización de los títulos subiese en lugar de bajar; De modo que la liquidez obtenida con
la venta de las acciones fuese insuficiente para cubrir su recompra, con lo que, en el
momento de proceder a la devolución, el cliente tendría que poner la diferencia de su
bolsillo.
102
Para acceder al préstamo de títulos, el cliente deberá depositar, en concepto de garantía,
el 25% de su valor -aunque hace años solía ser el 35%-, este depósito será objeto de
remuneración. En algunos contratos, las garantías para la operación en vigor se
recalculan diariamente considerando el último precio de cierre. Mientras que en otros
casos, se tendrán que depositar garantías complementarias en el momento en que se
produzca un incremento en la cotización de los títulos vendidos a crédito, superior al
10%. Tanto el importe proveniente de la venta de los títulos prestados, como el total de
las garantías económicas aportadas por el vendedor, quedan depositadas en la entidad
financiera hasta que la operación se cancela.
El vendedor a crédito está obligado a aportar en el momento del devengo, para su abono
al prestamista de los títulos, la cantidad equivalente a los dividendos generados por las
acciones títulos vendidas a crédito.
۞ Ejemplo 4: Venta a crédito.
Un inversor espera que los títulos de Arcelor-Mittal, que cotizan a 30€, sufran una caída
en bolsa, por lo que acude a una agencia para proceder a su venta a crédito. La entidad
financiera le solicita una garantía inicial que asciende al 25% del valor de los títulos
prestados. Si la acción cotiza a 30 euros, y el agente quiere especular con 400 acciones,
haría un desembolso inicial de 3.000 euros (30 €/título x 400 títulos x 25%) en concepto
de garantía para tomarlos en préstamo.
El inversor procede inmediatamente a la venta de los títulos a 30 euros cada uno, por los
que obtiene 12.000 euros (400 títulos x 30 euros/título). Además, hace frente a las
comisiones de intermediación y liquidación correspondientes a la operación de venta,
cada una de las cuales asciende al 0.10 % del efectivo de la venta. Paga por cada
concepto el importe de 12 euros (400 títulos x 30 €/título x 0,001), que junto a 10 euros
de los cánones bursátiles, eleva los gastos iniciales a 34 euros.
En pocos días, la acción ha caído hasta los 28 euros, y el inversor, que intuye que la
corrección ha finalizado, decide cerrar la operación. Para proceder a la devolución de
los títulos tomados en préstamo, recompra 400 acciones de Arcelor-Mittal, al precio
vigente, por los que desembolsa 11.200 euros (400 acciones x 28 euros/acción).
Adicionalmente, por tal operación de compra al contado, debe hacer frente a unas
103
comisiones de intermediación y liquidación, cada una del 0.10 % sobre el importe de la
operación; por cada concepto pagará 11,22 euros (0.001 x 400 títulos x 28
euros/títulos), que sumados a otros 10 euros de cánones bursátiles, eleva los gastos de la
recompra a 32,4€.
Si vendió las acciones a 12.000 euros y las recompró por 11.200, se apodera de una
diferencia de 800 euros, que una vez descontados los gastos de 66,4 € generados en la
venta y recompra, se reducen a 733,6 €. Tras el cierre de la operación, se le devuelven
las garantías inicialmente aportadas (3.000€), más una pequeña remuneración en
relación con su depósito en la entidad financiera.
Los títulos de Arcelor-Mittal cayeron de 30 € a 28€, es decir, se dejaron casi un 6,67%.
Sin embargo, el inversor que vendió a crédito, y depositó 3.000 euros como garantía,
obtuvo una rentabilidad bruta de 800 €, es decir casi un 26,67%. Véase que la operativa
a crédito incluye un factor de apalancamiento 4:1, pues el inversor solo deposita el 25%
del montante sobre el que realmente opera.
Futuros
Un contrato de futuros es un acuerdo que obliga a las partes contratantes a comprar o
vender un activo en una fecha futura, pero a un precio establecido previamente. Las
partes acuerdan la compraventa de un determinado valor (activo subyacente) en una
fecha futura predeterminada (fecha de liquidación), a un precio convenido previamente
(precio de ejercicio). Pueden establecerse sobre elementos de naturaleza financiera
(valores, índices, préstamos, depósitos...) o bien sobre commodities (productos
agrícolas, materias primas...). Recálquese que el contrato de futuros obliga a las partes
contratantes, por lo que no deben confundirse con las opciones.
El agente que vende el contrato de futuro adopta una posición "corta" frente el mercado,
de manera que al llegar la fecha de vencimiento del futuro, deberá hacer entrega del
correspondiente activo subyacente. Mientras que, el agente que compra un contrato de
futuro, adopta una posición "larga", pues tiene la obligación de comprar el activo sobre
el que se nomina el futuro, a cambio del pago del precio pactado en el futuro, en la
fecha futura pactada.
104
Un futuro puede contratarse con el objeto de mantener el compromiso hasta la fecha de
su vencimiento y proceder a la operación acordada, ya sea mediante la entrega física del
subyacente o la liquidación por diferencias. Sin embargo, no es necesario mantener la
posición abierta hasta la fecha de vencimiento, pues el agente podrá cerrar la posición
con una operación de signo contrario a la inicialmente efectuada.
۞ Ejemplo 5: Esquema para venta de futuros (Teórico):
Un agente con unas expectativas bajistas especula que el precio de la acciones del B.
Santander, por ejemplo, caerá de aquí a tres meses. Por lo que se plantea vender un
contrato de futuros con vencimiento dentro de tres meses, lo cual le obligaría a vender a
un precio pactado (14 euros por ejemplo) 100 acciones al día de vencimiento. (un
contrato de futuro, equivale en este caso a operar con 100 acciones)
El beneficio o pérdida en que incurrirá el inversor, derivará de la relación del precio de
las acciones de Santander a día del vencimiento del futuro y el precio al que éste se
referenció.
Si a día de vencimiento, las acciones del B. Santander cotizasen a 14 euros; el inversor
no obtendrá beneficio ni pérdida alguna (claro está, tendrá que hacer frente a un pago
por comisiones). Por su parte, si Santander cotizase a 13 euros, obtendría un beneficio
de 100 euros ((14 – 13) X 100 ), ya que gracias al futuro venderá 100 acciones por 14
euros, que en el mercado se intercambian a 13 euros.
Si por el contrario, la acción cotizase a 15,5 euros el inversor incurriría en una pérdida
de 150 euros ((14 – 15,5) x 100), pues asumió la obligación de vender por 14 euros algo
que el mercado valora en 15,5 euros.
Precio de Santander el día Precio del
del vencimiento
futuros
8,5 €
14 €
13 €
14 €
14 €
14 €
15,5 €
14 €
18 €
14 €
contrato
de Beneficio / Pérdida para el
que realiza la venta a futuro
(14 – 8,5) x 100 = 550 €
(14 – 13) x 100 = 100 €
(14 – 14 ) x 100 = 0 €
(14 – 15,5) x 100 = -150 €
(14 – 18 ) x 100 = -400 €
۞ Ejemplo 6: Operación de venta de futuros.
105
Si el agente piensa que el precio de un activo determinado subirá, deberá comprar a
futuro, mientras que si piensa que bajará, deberá vender a futuro. Partimos de un agente
que presenta unas expectativas bajistas en torno al comportamiento de la cotización de
una acción, por ejemplo B. Santander.
Si dado el caso, se encontrase a finales de noviembre y sus expectativas bajistas se
dibujaran para un escenario de muy corto plazo, se plantearía realizar una venta de un
futuro sobre Santander con vencimiento más inmediato, es decir a diciembre del año
corriente (3er viernes). Debe señalarse que un contrato de futuro se estructura sobre 100
acciones, así la venta de un contrato de futuro sobre Santander supone deshacerse a
futuro de 100 acciones del banco.
Si vendemos 1 futuro (100 acciones de Santander) a 14 euros; el tercer viernes del mes
de diciembre obtendremos el importe de 1.400 euros (14 euros / acción x 100 acciones)
a cambio de la venta de las acciones. Para llevar a cabo la operación tendríamos que
depositar una garantía, por ejemplo del 15% del nominal del contrato, que asciende a
210 euros, además de hacer frente al pago de 3 euros por una la comisión de la sociedad
de valores correspondiente y de 0,55 euros de la comisión del MEFF.
Con todo, el
importe que debería depositar el inversor ascendería a 213,55 euros (210+3+0,55
euros), sin embargo estaríamos jugando sobre un capital de 1.400 euros
(apalancamiento).
La liquidación de pérdidas y ganancias del contrato de futuros se llevará a cabo
diariamente hasta el día del cierre de la posición. Así si el 25 de noviembre, día que
abrimos el contrato, las acciones cotizan a 14 euros y el día 26 las acciones caen un
1,5% (de 14 euros a 13,79), se nos liquidará:
0,21 (diferencia entre el día 25 y 26) x 1 (contrato de futuro) x 100 (acciones de cada
contrato) = +21 euros
(la contraparte que efectuara una compra a futuro tendría una liquidación desfavorable
ese día de 21 euros).
Nótese que el valor solo ha caído un 1,5%, pero ese día, con respecto a las garantías
depositadas, hemos ganado casi un 10%.
106
Opciones
Las opciones financieras son contratos, mediante los cuales una de las partes
contratantes adquiere sobre la otra el derecho, pero no la obligación, de comprarle o de
venderle una cantidad determinada de un activo subyacente a un precio prefijado y en
un momento futuro determinado. Existen dos tipos básicos de opciones: las opciones
que otorgan a su poseedor un derecho de compra (opciones call) y las que incorporan un
derecho de venta (put). También distinguiremos entre opciones europeas, aquellas que
pueden ejercerse solamente a su de vencimiento, y opciones americanas, aquellas que
pueden ejercerse en cualquier momento hasta la fecha de vencimiento.
La naturaleza del activo subyacente sobre el que se construyen las opciones, es diverso.
En la práctica se estructuran sobre acciones, índices, divisas, activos de renta fija,
mercancías e incluso sobre contratos de futuros.
En los futuros, definíamos dos estrategias elementales, la compra y la venta de los
mismos; sin embargo, para las opciones definiremos cuatro estrategias operativas
básicas:
-
Compra de una opción de compra (compra de una call): A cambio del pago de una
prima, la call confiere a su poseedor, el derecho a comprar un activo subyacente al
precio de ejercicio estipulado, llegada la fecha de vencimiento. Las pérdidas del
inversor están limitadas a la prima pagada, mientras que sus ganancias posibles son
teóricamente ilimitadas.
El agente comprará una opción de compra (call) si tiene expectativas alcistas, es
decir si espera que la cotización del subyacente se incremente; Al agente le
interesará ejercer su derecho de compra, si una vez llegado el vencimiento, la
cotización del subyacente es superior al precio de ejercicio fijado en la opción, pues
le permitirá adquirir el señalado subyacente por un precio inferior al que cotiza en el
mercado.
Por el contrario, el inversor no ejercitará su derecho de compra, si al vencimiento el
precio de mercado del subyacente es inferior al precio de ejercicio de la opción,
pues le resultará más interesante acudir directamente al mercado y realizar allí la
107
compra. Si el operador no ejerce la opción, perderá la inversión realizada, es decir,
la prima que pagó por adquirir tal derecho de compra.
-
Venta de una opción de compra (venta de una call): supone la contrapartida a la
operación anterior. A cambio del cobro de una prima, el vendedor de la opción call
queda obligado a desprenderse del activo subyacente, al precio de ejercicio
estipulado, en la fecha de vencimiento de la opción, siempre que, claro está, el
tenedor de la misma ejerza su derecho. Las ganancias del vendedor de la call estarán
limitadas al importe de la prima cobrada. Y es que, si el comportamiento de la
cotización del subyacente es bajista, de modo que el comprador de la opción no le
interesa ejecutar su opción, el beneficio del vendedor de la opción será, como
máximo, la prima. Sin embargo, si la evolución de la cotización del subyacente es
alcista, se enfrentará a unas pérdidas posibles teóricamente ilimitadas, pues estará
obligado a vender un activo, a un precio inferior al de mercado.
-
Compra de una opción de venta (compra de una put): A cambio del pago de una
prima, la opción put otorga a su tenedor el derecho de vender el activo subyacente, a
un precio de ejercicio y fecha acordados. Las pérdidas de la operación están
limitadas a la prima pagada, mientras que su ganancia teórica posible es ilimitada.
Un inversor comprará un derecho de venta, cuando tenga expectativas bajistas. La
opción será ejercida si, a su vencimiento, el precio del subyacente se encuentra por
debajo del precio de ejercicio de la opción, pues le dará la posibilidad de deshacerse
del subyacente a un precio superior al vigente en el mercado. Si por el contrario, el
precio pactado para ejercer la venta, es inferior al de mercado, el tenedor no ejercerá
su opción, pues preferirá acudir al mercado y vender allí sus títulos, perdiendo así la
prima pagada por el derecho de venta.
-
Venta de una opción de venta (venta de una put): El vendedor de una opción de
venta (put) adquiere la obligación de comprar el activo subyacente, a un precio de
ejercicio determinado, a la fecha de vencimiento de la opción, a cambio del cobro de
una prima. Su posibilidad de beneficios estarán limitadas a la prima percibida,
mientras que sus pérdidas posibles son ilimitadas.
108
Las opciones financieras llevan implícita una asimetría entre los derechos y las
obligaciones de las partes, éste es el origen de la prima, es el precio del derecho
asociado a la opción.
El valor de una opción tiene dos componentes: por una parte su valor intrínseco, el valor
que tendría la opción en un momento determinado si se ejerciese el derecho que
confiere, y por otra parte su valor temporal, el importe que el comprador de la opción
estará dispuesto a pagar por encima de su valor intrínseco, como consecuencia de la
posibilidad de que el valor intrínseco de la opción se incremente desde la fecha de
compra hasta su vencimiento, como es lógico, a medida que pasa el tiempo, el valor
temporal de la opción mengua.
Con todo, la prima, que se identifica con el valor de la opción, depende de los siguientes
factores:
Efecto sobre el valor de la
prima de la opción
Factores
Movimiento
en
la CALL
PUT
variable
Precio de ejercicio de la opción
Evolución
de
la
cotización
Incremento
Negativo
Positivo
Disminución
Positivo
Negativo
Positivo
Negativo
Disminución
Negativo
Positivo
Incremento
Positivo
Positivo
Disminución
Negativo
Negativo
Positivo
Positivo
Negativo
Negativo
del Incremento
subyacente sobre el que se construye
la opción.
Volatilidad
Plazo hasta el vencimiento de la Incremento
opción.
Disminución
109
Tipos de interés
Dividendos
Incremento
Positivo
Negativo
Disminución
Negativo
Positivo
Reparto
Negativo
Positivo
۞ Ejemplo 7: Compra de una opción de venta (teórico)
Si un inversor vaticina que el comportamiento de una determinada acción va a ser
bajista, puede comprar una opción de venta sobre tal título. Si por ejemplo, espera que
las acciones de Inditex bajarán en el medio plazo, siendo su cotización en ese momento
de 50 euros, comprará una opción de venta (PUT). Si la opción de venta tuviese un
precio de ejercicio de 50 euros y un vencimiento a 6 meses, el inversor tendrá un
elemento que le otorga el derecho de vender, dentro de seis meses, 100 acciones de
Inditex (la paridad es 1:100) a 50 euros cada una, a cambio de pagar una prima de, por
ejemplo, 5 euros por acción. Por el derecho a poder vender 100 acciones de Inditex a 50
euros al cabo de seis meses, invertirá 500 euros (5 euros/opción x 100 “opciones”).
Una vez llegado la fecha de ejercicio de la opción, el inversor estará interesado en
ejercer su derecho de venta, siempre que la cotización de Inditex en el mercado de
contado sea inferior a 50 euros.
Cotización
de Beneficio hipotético si ejerce la opción Al inversor le interesará...
ITX en la fecha
de vencimiento
35
Venta de acciones: (50 – 35)*100= ejercer la opción
1.500
Beneficio neto (incluyendo la prima
pagada) = 1.500 – 500= 1000
40
Venta: (50 – 40) * 100= 1.000
ejercer la opción
Beneficio neto = 1.000 – 500= 500
110
45
Venta: (50- 45)* 100= 500
ejercer la opción
Resultado neto = 500 – 500= 0
48
Venta: (50-48)*100=200
ejercer la opción
Resultado neto = 200-500= -300
50
Venta: (50 – 50) * 100= 0
le resulta indiferente
Resultado neto = 0 – 500= - 500
55
Venta: (50 – 55) * 100= - 500
no
Resultado neto = -500 – 500=
únicamente perderá la prima
ejercer
la
opción,
pagada. Pierde: 500
-1.000
60
Venta: (50 – 60)*100= -1.000
Resultado neto = -1.000- 500=
no
ejercer
la
opción,
únicamente perderá la prima
pagada (500)
- 1.500
65
Venta (50 – 65) *100= -1.500
no
Resultado neto = -1.500 – 500=
únicamente perderá la prima
ejercer
la
opción,
pagada (500)
- 2.000
En este ejemplo, llegado el vencimiento de la opción, una vez descontada la prima de 5
euros que se paga por opción, el inversor se encontraría con beneficios cuando las
acciones de Inditex coticen a valores inferiores a 45 euros, pues así podría desprenderse
de sus títulos a 50 euros, precio superior al de mercado.
Si el valor cotiza entre 45 y 50 euros, el inversor seguirá estando interesado en ejercer
su derecho de venta, pues se desharía por 50 euros de una acción que cotiza en el
mercado a un precio menor; sin embargo en esta horquilla de precios, el resultado final
para el inversor sería negativo, ya que el beneficio que obtiene de ejercer su derecho de
venta es inferior al coste que supuso la compra de tal derecho. Con todo al inversor le
seguirá interesando ejercer su derecho de venta, pues de no hacerlo perdería los 500
euros desembolsados por la opción.
111
En la situación crítica en la que la cotización tomara el mismo precio de ejercicio de la
opción (50 euros); al agente le resultaría indiferente vender a mercado (a 50 euros) o
ejercer el derecho de la opción (vender igualmente a 50 euros). En cualquier caso
perdería 500 euros, lo desembolsado por la opción.
Si la cotización supera los 50 euros (precio de ejercicio del contrato), el inversor no
estará interesado en ejercer el derecho de venta asociado a la opción; Pues podrá acudir
al mercado y vender la acción a un precio superior a los 50 euros; sea como fuere, el
pago de los 500 euros se dará por perdido.
El esquema de pérdida-beneficios del comprador de una opción de venta se refleja en el
siguiente gráfico:
Por su parte, el vendedor de la PUT, estará obligado a comprar las acciones a 50 euros,
siempre que el comprador ejerza su opción. Asumiría un riesgo ilimitado pues estaría
obligado a llevar a cabo una compra de acciones a 50 euros, incluso si éstas cotizasen a
unos pocos euros; no obstante, siempre ingresaría una prima en el momento de
formalización de la operación, como consecuencia de la venta de la opción.
El inversor, además, tiene ante sí la posibilidad de combinar distintas operaciones con
opciones para dibujar multitud de estrategias operativas. En el caso de presentar unas
expectativas bajistas respecto un título sobre el que se estructuran opciones, podrá
plantear las siguientes estrategias:
112
Put Ratio Backspread (Ratio Put Spread Inverse)
Para construir un Put Ratio Back Spread, venderemos una opción de venta (put)
a un precio de ejercicio alto (B), al tiempo compramos dos opciones de venta, con un
precio de ejercicio (A) inferior al de la put vendida, todas ellas referidas a un mismo
vencimiento.
Utilizaremos la estrategia cuando nos encontremos en entorno al precio A y
tengamos unas expectativas bajistas y asumamos un incremento de la volatilidad.
Mediante esta estrategia también se limitan nuestras pérdidas ante subidas inesperadas
de la acción.
La máxima pérdida de la operación se presenta cuando al vencimiento de las opciones,
la cotización del subyacente estuviese en el entorno del precio de ejercicio de las put
compradas (A), no obstante afrontaríamos una pérdida limitada. El beneficio es
potencialmente ilimitado, éste se produce e incrementa, a medida que la cotización se
aleja bajo el precio de ejercicio de las put compradas.
Si por el contrario, el precio del subyacente llega al vencimiento por encima del precio
de ejercicio de la put vendida, el resultado de la estrategia será el de la prima neta
(prima cobrada por la put vendida – primas pagadas por las put compradas), que según
como se construyera la estructura puede ser mínimamente positivo o negativo.
Con expectativas de mantenimiento en la volatilidad podremos estructurar:
Túnel Vendido (Túnel bajista)
Para construir un túnel bajista, venderemos una call y comparemos una put, con un
mismo vencimiento y sobre un mismo subyacente, no obstante el precio de ejercicio de
la put (A) es inferior que el de la call (B). El agente que abre esta estrategia, tiene unas
113
expectativas bajistas, sin embargo, si sus previsiones no son exactas, se cubre de una
leve subida hasta un cierto umbral, a partir del cual, las pérdidas crecen ilimitadamente.
La zona de protección se genera entre los precios de ejercicio A y B, a modo de una
zona central neutra, en la no se ejercen ninguna de las dos opciones que conforman la
operación, de modo que el resultado positivo o negativo únicamente se derivaría de la
diferencia entre las primas (prima cobrada por la venta de la call - prima pagada por la
put comprada).
El beneficio posible es ilimitado; llegado el vencimiento, será mayor cuanto menor sea
el precio del subyacente respecto a la zona neutra (bajo A) , pues en ese tramo inferior
de precios, se ejerce la put pero no la call, de modo que el inversor se quedaría con toda
la prima cobrada por la venta de la call, al tiempo que gracias a la put comprada se
beneficia de las caídas. Sin embargo, para cotizaciones del subyacente superiores al
máximo de la zona neutra (a partir de B), se ejercerá la call, al tiempo que la put
expiraría, de modo que el operador se enfrentaría a pérdidas potencialmente ilimitadas.
Spread Bajista (Bear Spread).
Podemos construir un spread bajista de dos maneras distintas:
-
Compramos una opción de compra (Call) a un precio de ejercicio B, al
tiempo que simultáneamente vendemos una opción de compra con el mismo
vencimiento a un precio de ejercicio más bajo (A). (Call Spread Vendido).
114
-
Compramos una opción de venta (Put) a un precio de ejercicio alto y
vendemos una opción de venta, con el mismo vencimiento, a un precio de
ejercicio más bajo. (Put Spread Comprado).
Al contrario que el túnel bajista, el spread bajista nos permite beneficiarnos de caídas
bursátiles, pero limitando las pérdidas potenciales, eso sí, a cambio de renunciar a unos
beneficios teóricos ilimitados, pues las ganancias de esta estrategia estarán también
limitadas. Enunciaremos tal estrategia cuando esperemos que la acción va a caer, pero
no bruscamente, de modo que nos resulta interesante limitar los beneficios, a cambio de
limitar las pérdidas extremas.
Si la operación se estructuró sobre una compra y una venta una opción call:
Se alcanza el beneficio límite máximo a partir de que el precio del activo subyacente
descienda por debajo de A, pues en esas circunstancias no se ejercerán ninguna de las
dos opciones consideradas, de modo que el beneficio de la operación será la diferencia
entre la prima cobrada por la opción emitida y la prima pagada por la opción comprada.
Cuando el precio del activo subyacente sube, por encima de B, las dos opciones de
compra serán ejercidas, por lo que una revaloración del activo nos genera pérdidas. Sin
embargo, tal pérdida se vería atenuada por la diferencia entre la lo ganado con la call
comprada y lo perdido con la call vendida. Con todo, la pérdida está limitada, cuyo
máximo se alcanza a partir de que la cotización sube por encima del precio de ejercicio
de la opción call comprada.
115
Warrants:
Los warrants son contratos a plazos, semejantes a las opciones, emitidos por entidades
especializadas, ya que un particular no puede ser emisor de warrants. La ventaja que
ofrecen respecto a las opciones es que, suelen ser disponer de un mercado secundario
más líquido que éstas. Además, atienden a una variedad de subyacentes mayor que las
opciones ordinarias.
Al igual que las opciones, los warrants call otorgan a su poseedor el derecho, no la
obligación, de comprar un número determinado de títulos de un subyacente, a un precio
establecido y en una fecha fijada de antemano.
No obstante, al igual que con las opciones, el inversor que quiera rentabilizar el
movimiento bajista de un subyacente, deberá adquirir warrants put, éstos otorgan a su
poseedor el derecho de vender un número determinado de títulos del subyacente sobre
el que se estructuran, a un precio determinado para una fecha fijada de antemano.
۞ Ejemplo 8: warrant put (Societé Generale)
Un inversor vaticina una caída generalizada de la bolsa española, y para rentabilizar tal
extremo, opta por comprar warrants put. En este caso, el inversor errará en su apuesta,
ya que el mercado tendrá un comportamiento alcista.
El Ibex cotiza a 11.500 puntos, y el agente con expectativas bajistas decide adquirir
1.000 warrants put sobre el mismo, con un vencimiento a 6 meses, una paridad 1.000/1
y un Strike (precio de ejercicio), por ejemplo, de 11.500 puntos. La prima cotiza a 1,00
€ (la venta) – 1,01 € (la compra). Por los 1.000 warrants put, desembolsa 1.010 € (sin
incluir gastos). En este ejemplo, los warrants presentan los siguientes parámetros:
-
Delta del 49% (indica la variación que experimenta el precio del warrant ante
variaciones en el precio del activo subyacente; además indica la probabilidad
que tiene el warrant de acabar con liquidación positiva al vencimiento).
-
Elasticidad del 8 (indica en términos porcentuales, la variación que
experimentará el precio del warrant ante movimientos de un 1% en el precio del
activo subyacente),
116
-
Theta: -0,002 (nos indica en euros, la pérdida de valor en el precio del warrant
por cada día natural que transcurre).
-
Vega: 0,04 (coeficiente que mide la variación en el precio del warrant ante
variaciones en la volatilidad implícita)
Bajo estas premisas, el Ibex35, en lugar bajar, tiene un movimiento fuerte al alza, y
alcanza los 12.070 puntos en 6 días, es decir, sube un 4,9%, al tiempo que la volatilidad
se incrementa en +0,5%.
El inversor que adquirió cada warrant a 1,01 € obtendrá pérdidas por los siguientes
conceptos:
-
Elasticidad: 4,9% x 8= -39.20%, es decir, -0,39 € (por el alza del Ibex)
-
Volatilidad: +0,5% x 0.04 = +0.02 € (por el incremento de la volatilidad)
-
Theta: 6 x (-0,002)= -0.01 € (por el paso del tiempo)
Con todo, a los seis días cada Warrant valdría 0,61 euros. Ante esta situación, el
inversor opta por cerrar su posición. Si la horquilla de precios en ese momento es 0,59 –
0,62, el inversor se deshace de sus 1.000 Warrants put por 590 € (a lo que habría que
descontarle los gastos). El inversor, obtiene una rentabilidad negativa del –41,6%, al
apostar por un movimiento bajista, cuando en realidad se produce un alza.
Turbo warrants
Para darle una vuelta de tuerca exótica a los Warrants aparecieron los turbo warrants
que, al igual que sus predecesores, proporcionan el derecho a comprar (Call) o vender
(Put) un activo, a un precio prefijado, en una fecha concreta. Cotizan en Bolsa y su
liquidez también está garantizada por el emisor. Los turbo warrants call también se
conocen como turbo bulls y los turbo warrants put como turbo bears.
Los turbos call permiten beneficiarse de mercados alcistas y los turbos put de los
bajistas, ambos están dotados de un elevado grado de apalancamiento, por lo que
permiten apostar por movimientos en activos que cotizan en Bolsa con un desembolso
menor al de su valor en mercado.
117
Los turbos warrants son, en definitiva, un tipo de opción denominada barrera. Las
barreras en las opciones se definen como niveles de cotización, que si el subyacente los
alcanza, activan determinado suceso. En particular, si el subyacente de un turbo
warrants, toca el precio de la barrera, desactivará el derecho de opción del turbowarrant,
haciendo que pierda todo su valor.
La existencia de esta barrera desactivante dota a los turbowarrant de un elevado riesgo;
sin embargo la existencia de la barrera les otorga las siguientes características respecto a
los warrants: se atenúa el efecto de la volatilidad (Vega baja), además disminuye la
sensibilidad frente al tiempo (Theta baja)
dejando la evolución del turbo ligada
principalmente a la evolución de la cotización del subyacente correspondiente (Delta
alta).
118
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