EL POZO
DE NUESTRA
ESPIRITUALIDAD
PASIONISTA
1
Equipo de Espiritualidad Pasionista
2
QUERIDOS HERMANOS Y HERMANAS:
Por medio de esta simple cartilla queremos hacerles llegar a
cada uno y cada una de ustedes esto que hemos “disfrutado”
al preparar y queremos compartir.
Hemos estado trabajando algunos del Equipo de
Espiritualidad de la Familia Pasionista en la síntesis de estos
libros.
 Creemos que esto ha sido un regalo para nosotros y por eso
queremos compartirlo.
 Con todos los que nos sentimos parte de esta familia y
buscamos crecer en nuestra espiritualidad, impregnándonos
de este carisma de la Cruz que nos ha atraído y nos cautivó.
 Necesitamos ser “Signo de Esperanza” en este tiempo de
dolor y sufrimiento para muchos y muchas, ante la realidad
que vivimos.
Ojalá sea un regalo también para ustedes y se animen a
compartirlo con otros y otras.
Un abrazo en Jesús
Equipo de Espiritualidad de la Familia Pasionista
3
NUESTRA ESPIRITUALIDAD
PASIONISTA
Cartas de José Agustín
Orbegozo c.p.
Colección de 6 cartas del Superior General
de los Misioneros Pasionistas, que recogen un
período de 10 años de reflexión y profundización
sobre la espiritualidad pasionista desde La Palabra
y las Constituciones de la Congregación.


Carta 1
Claves de lectura de la programación del
Capítulo General 42
“A todos los pasionistas dispersos por el
mundo…”
Roma, 1 de enero de 1989

Carta 5
Nos dedicamos a evangelizar y re
evangelizar a los pueblos, preferentemente
los más pobres en los lugares más
abandonados (Const. Nº 70)
-“dichosos los que no han visto, han creído”
Jn 20,29
Roma, 25 enero 1993

Carta 6
Nos dedicamos a evangelizar y re
evangelizar a los pueblos, preferentemente
los más pobres en los lugares más
abandonados (Const. Nº 70)
-“para ser testigos míos en Jerusalén, en
toda Judea y hasta los confines del
mundo…”
Roma, 25 enero 1993

Carta convocatoria del 44° Capitulo
General
“Jesús, agotado del camino se sentó sin más
junto al pozo. Era casi mediodía” Jn 4,6
Roma, 13 de noviembre de 1999
Carta 2
Y ustedes ¿quién dicen que soy yo? Lc 9,20
-1. La historia de la recuperación de la
identidad original
-2. Historias particulares de recuperación
-3. Conclusión
Roma, 1 de octubre 1989

Carta 3
Nos dedicamos con amor al seguimiento de
Jesús Crucificado (Const. Nº 65)
250 años de la aprobación por rescripto de
las Reglas y Constituciones 1741
Roma, 15 de mayo 1991

Carta 4
Nos dedicamos a evangelizar y re
evangelizar a los pueblos, preferentemente
los más pobres en los lugares más
abandonados (Const. Nº 70)
-“¿de qué discutían entre ustedes, mientras
iban caminando? ” Lc 24,17
Roma, 25 enero 1993
4
EL ESCUDO PASIONISTA
Y SUS SIMBOLOS
Algunas reflexiones
P. Francisco Murray c.p.
Una de las formas posibles que tenemos los Pasionistas de profundizar en la espiritualidad, es a
través de nuestro escudo.
En efecto, él encierra múltiples posibilidades de incorporar significaciones. En el transcurso del
tiempo podemos observar su dinamismo, en tanto no es fijo ni cerrado.
Para profundizar en el escudo, he querido remontarme a los tiempos de San Pablo de la Cruz, a
los significados que nos regalan los símbolos, a la imaginación, y a los aportes de la Teología.
Iniciaré este recorrido, sobre la base de tres aspectos que me han guiado en esta búsqueda:



La Historia: San Pablo y su inspiración.
La riqueza de los símbolos.
Una síntesis abierta.
“Nos unen al escudo, dimensiones históricas, simbólicas, afectivas y
teológicas.
Todas y cada una de ellas nos regalan un acercamiento a la
espiritualidad Pasionista.
El escudo es parte de los signos que animan nuestra MEMORIA. Es
una realidad del pasado, que se remonta a Pablo de la Cruz y, al
mismo tiempo, nos abre al futuro...”
5
LA CONGREGACIÓN
DE LOS POBRES DE JESÚS
EN AMERICA LATINA
Humberto Pegoraro
Nuestra Sed
Este pueblo de casas grandes y calles de
tierra, no hace mucho fue una pequeña
aldea de ranchos pobres, como tantas que
rodean hoy este lugar.
Mi curiosidad de adolescente pudo más
que yo, y una tarde, lleno de respeto y
miedo (porque me habían prohibido hablar
con los pobres), me acerqué a Emilia.
Después supe que era la mujer de un
pastor, el más pobre de todos, el que vivía
justo en el límite entre la muerte y la
esterilidad del desierto y la abundancia
indiferente de nuestras casas hermosas.
Los primeros aldeanos se fueron
congregando
y creciendo
tornohermosas
del único
casas se hicieron
grandesen
y más
pozo
de
agua,
bendición
de
Dios
y de los
y fuertes. Con la
hombres en aquella inmensa región seca y
amarillenta,
donde el ventisquero es el dueño
.
y señor de los días y las noches.
El agua, brotando fresca y mansa sin saber
nadie de dónde venía, era la alegría y la vida
de cada familia. Al ritmo de sequías
prolongadas y lluvias escasas, la aldea se fue
haciendo más grande. Guardaba en su
centro, como un secreto precioso, el
manantial y su agua. Pasaron los años, las
casas se hicieron grandes y más hermosas y
fuertes. Con la mejor situación, y con más
medios para vivir, cada poblador pudo cavar
su propio pozo aprovechando napas
profundas o superficiales aún no descubiertas
Pero no todas las aldeas tenían un pozo. Por
eso, mientras los jardines interiores
embellecieron el diario vivir y grandes fiestas
celebraban el progreso y el bienestar de
nuestra aldea grande, la pobreza y el
ventisquero se adueñaron de los pueblos
vecinos
Desde entonces, desde años y diariamente,
mis ojos han visto peregrinar callada y casi
obsesionadamente a los pobladores pobres
de las aldeas alejadas en busca del agua de
nuestro añejo pozo.
Mientras llenaba su cántaro le hice mi
pregunta:
-¿Por qué vienes a buscar aquí el agua?,
¿qué tiene ella de diferente? Esta agua es
vieja y sólo se usa para los animales y para
regar el patio...
Emilia
me
miró
profunda
y
comprensivamente, y sin herir mi sencillez
tan transparente como ingenua, contestó
con palabras de madre:
-Hijo, no sé si podrás entender la
respuesta. Hay verdades tan grandes que
nuestra razón se escandaliza al chocar con
ellas. Hay luces tan fuertes que pueden
cegar nuestros ojos, pero por tu inquietud y
porque veo en ti a uno de mis hijos no voy
a ocultártela. La única diferencia entre el
agua de este pozo y la de las casas
grandes es nuestra SED.
6
Ustedes podrían vivir olvidándose de ella, sin
recordar que ella les ha dado la vida. Nosotros,
los pobres, y nuestros hijos, la NECESITAMOS
para VIVIR, para encontrar en su frescura un
alivio a nuestras llagas, para renovar cada día
las razones de nuestro continuo luchar, con ella,
contra el desierto y la muerte...
Desde los pobres
Desde hace años, muchos cristianos han
escuchado el llamado de nuestro pueblo
sufriente y oprimido, víctima de una injusticia
estructural. Estos hermanos han sentido en su
propia carne el escándalo de una sociedad
“barnizada” de cristianismo, que engendra “ricos
cada vez más ricos y pobres cada vez más
pobres”. Compartiendo la situación de
dependencia y despojo de los “empobrecidos”
han comenzado a leer la historia, a pensar la
vida y la fe desde una opción por los olvidados
del sistema. Esta opción ha dado lugar a una
nueva “racionalidad”, una nueva manera de
pensar y actuar en ruptura con los puntos de
arranque y las opciones de la racionalidad “noratlántica”, que hasta el momento tenía la
exclusividad en la interpretación de nuestra
historia.
Esta pequeña alegoría puede servir para
expresar el objetivo de este trabajo.
Volver a las fuentes
Para nosotros ya no resulta una novedad la
propuesta de hacer este camino de retorno a las
FUENTES DE NUESTRA VIDA. Las nuevas
situaciones históricas y sus desafíos van
pidiendo respuestas creativas desde las raíces
de nuestra vocación religiosa. Es por eso que
este trabajo quiere ser una nueva invitación a
caminar hacia el reencuentro con Pablo de la
Cruz y con su comunidad, que es la nuestra.
Los “sin poder “
Como Emilia, la mujer de nuestra alegoría,
caminamos movidos por una SED que a la vez
es personal y de todo un pueblo. Una sed
definida por su historia, su casa, sus angustias,
sus sueños, su lucha diaria contra la muerte,
todo lo que podríamos llamar su “desde donde”.
El punto de ruptura más importante con la
antigua racionalidad antes nombrada, está dado
en la relación con el PODER.
El pobre en América Latina es fundamentalmente
el “empobrecido”, el despojado, el “sin poder”, el
atropellado en sus derechos más elementales, el
perseguido, el rechazado y marginado por un
sistema que lo excluye y lo niega. Por eso
muchos descubren al pobre como aquel que es
un “no-hombre”, el que “no es” desde el punto de
vista del sistema justificando a veces por la
racionalidad “nor-atlántico”.
Nuestro “desde donde”
Es importante recalcar entonces, que no
partimos de “cero”, o desde una pretensión de
“neutralidad” que nos ubicaría fuera del mundo y
de la historia, en lo universal y esencial, casi en
un “cielo platónico”. Nuestro “desde donde” es
tan real y concreto como la cruda realidad de
América Latina. Eso es lo primero de nuestro
punto de partida, pero no es suficiente.
Podríamos leer a Pablo de la Cruz y a nuestra
congregación con la mirada y la mentalidad de
los propietarios de las “casas grandes e
indiferentes”, de los poderosos del pueblo.
Desde su dignidad
Es entonces cuando descubrimos que en el
pobre se transparenta claramente la profunda
dignidad del hombre. Vemos que “la suerte
última de la vida se juega en un núcleo inviolable
que toda persona lleva dentro de sí, marcado por
un sello que nadie puede forzar, y en el cual
reside su suprema grandeza y dignidad” (Bib. 7
Pág. 17). Todo hombre es Hijo de Dios, en su
rostro se refleja el rostro del Hijo de Dios en el
7
rostro de los pobres vemos el “rostro del Cristo
sufriente que nos cuestiona e interpela”. Es
desde esa dignidad que el opresor no
puede arrebatar, desde donde los pobres alzan
un grito de denuncia y esperanza, desde donde
emprende su lucha contra la muerte, en nombre
de la vida.
Como “los pobres de Jesús”
Quizás ahora se pueda entender mejor el
título de este trabajo, un título que expresó
una de las vetas más importantes de la vida
de nuestra congregación desde los
comienzos y a través de la historia. Esta es
una de las dimensiones de nuestra
vocación, que desde la realidad de los
pobres de América Latina y como un aporte
humilde y limitado, queremos brindar a
todos los pasionistas y a toda la Iglesia.
Religiosos Profetas
Este grito de Dios desde la realidad de su pueblo
sufriente es escuchado, asumido y expresado por
muchos cristianos entre ellos muchas
comunidades religiosas que rescatan así su
dimensión profética indispensable en la Iglesia y
en la historia. La vida de los fundadores y los
orígenes de las distintas comunidades se
comienzan a releer como lo que son: una
RESPUESTA del Espíritu a una determinada
situación histórica y eclesial, desde una
perspectiva peculiar del Evangelio que se hace
carne y palabra en la vida de un hombre y de una
comunidad. “De ahí que
por su mismo carisma, los fundadores tengan que
ser denunciadores de saciones de injusticia que
contradicen su nueva visión del Evangelio. Si no
fuera así, su carisma no diría nada al mundo”
(Bis. 8 Pág. 457).
Un desafío y una respuesta Para una
mejor comprensión, el trabajo está
dividido en dos grandes bloques:
1. EL DESAFÍO
Encerrado en la realidad de Pablo de la
Cruz, especialmente en los aspectos:
históricos, políticos, sociales, eclesiales y
familiares.
2. LA RESPUESTA DEL ESPÍRITU A
través de:
. Pablo de la Cruz: Profeta de su tiempo.
. Su Comunidad: los Pobres de Jesús
Como Pablo de la Cruz
Los pasionistas sabemos que desde este “desde
donde” podemos descubrir en nuestro fundador y
en el carisma
de nuestra congregación profundidades y
riquezas del Espíritu para nuestra historia. En ese
tiempo y en ese espacio recibió y expresó su
carisma, un mensaje de Dios, cuyas virtualidades
no pudo imaginar más que en parte, y cuyo
sentido total no pudo imaginar más que en parte,
y cuyo sentido total no pudo descubrir sino dentro
de los límites del horizonte restringido de su
época.
Una gran reserva de sentido quedaba así para
ser descubierta en tiempos posteriores, gracias a
otras circunstancias” (Delaney, Eugenio, c.p.,
Provincial. “Mensaje a las comunidades
pasionistas en la fiesta de San Pablo de la Cruz””
19/10/81).
Tenemos la esperanza y el deseo de que
estas reflexiones aporten a la revalorización
que venimos viviendo de nuestra misión
como pasionistas HOY y en América Latina.
Ojalá que ellas sean un impulso más hacia
un compromiso cada vez más profundo y
claro con los pobres. Y que aquellos que
tienen nuestra misma SED puedan beber
de la profundidad y la frescura de la vida de
Pablo de la Cruz y el carisma de la
comunidad pasionista.
8
EVANGELIO DE MARCOS
Historia de un conflicto
Galilea año 30
P. Carlos Bravo Gallardo s.j.
“…Este libro nace como exigencia de otro
anterior, Jesús, hombre en conflicto, en el que
sugeríamos que el conflicto es una clave de
lectura imprescindible para comprender el
Evangelio de Marcos y su teología de la cruz
como lugar de la revelación de Jesús como Hijo
de Dios. Todo eso en un momento en que se
habla de Jesús en base a títulos cuyo contenido
puede malinterpretarse, si se olvida su historia,
su carne.
La intuición cuajó hace apenas unos tres
meses. La experiencia de reescribir el evangelio
me llegó a emocionar en varios momentos;
puedo confesar sin rubor que fue hecho en
ambiente de oración. Creo ser fiel a la intención
de Marcos, a quien intento hacer presente y
actual, como si hoy nos escribiera, ampliando su
narración y descifrándonos las claves de lectura
que nos abren la puerta a su intención y a su
mensaje.
Ese primer libro fue una adaptación de la tesis
para el doctorado en teología; había ido
gestándose a partir de la enseñanza teológica y
de la cálida experiencia de las comunidades de
base. Pero el momento eclesial exigía un libro
que fundamentara exegética y teológicamente la
interpretación que proponía. Por eso, aunque ha
sido bastante aceptado por el público y por la
crítica, (una edición española, en Sal Terrae y
dos ediciones en México, en el CRT), la
conciencia de que no es un libro fácil de leer
para el público medio y popular, que es para
quienes quise profundizar el evangelio, me urgía
hacer algo más asequible. A él me remito para la
fundamentación de lo que en éste hay de
interpretación bíblica.
Si este libro ayuda al pueblo pobre a
profundizar en el conocimiento interno del Señor,
que por nosotros se hizo hombre, para que más
le amemos y le sigamos, habré pagado apenas
algo de la deuda que tengo con quienes me han
evangelizado…”
.
9
DAME A CONOCER
TU NOMBRE
DAME A CONOCER
TU NOMBRE
(Gn 32,30)
Imágenes bíblicas
para hablar de Dios
Dolores Aleixandre
… En el fondo, tendríamos que preguntarnos
estupefactos el por qué del triunfo de unas
imágenes de Dios de las que ha nacido una
religión autoritaria, fijada estáticamente en la
obediencia y la sumisión, en la dependencia
unilateral y asimétrica, en la coacción
interiorizada, y qué es lo que nos seduce de ese
Dios “cuya cualidad más importante es el poder,
cuyo interés es la sumisión, cuyo miedo es la
igualdad de derechos”. O qué es lo que puede
hacernos desear que “el poder sea la categoría
central de nuestra vida”1.
“código de barras” a otras formas de
conocimiento, porque “nadie conoce al Padre
sino el Hijo y aquel a quien el Hijo se lo quiera
revelar” (Lc. 10, 22).
Podemos preguntarnos si Jesús mismo recorrió
este itinerario y cómo marcó su propia vivencia
religiosa; pero antes vamos a acercarnos al
Evangelio (en este caso a los sinópticos)
tratando de rastrear los caminos por los que
podemos suponer que accedió, según los
evangelistas, a ese conocimiento del Padre. Y su
respuesta nos orienta en estas direcciones:
No parece que fuera ése el contenido que tenía
para Jesús la invocación “Abba”, y es a partir de
ella, y no al revés, como tenemos que leer las
imágenes de Dios que nos ofrece el Antiguo
Testamento. Recorrerlo así, “de imagen en
imagen”, puede convertirse en un itinerario
mistagógico que nos lleve hasta el umbral del
Nuevo Testamento y nos ayude a estar mejor
preparados a la hora de escuchar de labios de
Jesús la palabra Abba. Eso sí, siendo concientes
de que al llegar ahí se acaban nuestros saberes
y les caduca el
- los momentos “teofánicos” de su vida, como
el bautismo o la transfiguración. Los evangelistas
se sirven de ellos para proclamar que la
identidad de Jesús consiste en ser el Hijo amado
del Padre.
- los tiempos de oración personal que Jesús
dedica al encuentro con Dios en sus noches o
madrugadas de oración, esos momentos en los
que los evangelistas parecen querer
descubrirnos cuál es el eje transversal que
recorre su vida entera, qué manantial secreto la
fecunda, qué roca le da consistencia.
10
Esta última será la pista que seguiremos aquí,
tratando de buscar qué lenguaje sobre Dios
“permitió” a Jesús llamarle Padre o, expresado
de otra manera, a partir de qué “imágenes-hebra”
está tejido el tapiz de su invocación; o qué
colores (muchos más que los siete que van a
aparecer en estas páginas...) dan el “blanco” del
término Abba.
Vamos a rastrear, por tanto, cuál podría ser el
“imaginario” nacido de la tradición de su pueblo
que poblaba la mente y el lenguaje de Jesús, y
aproximarnos a contextos nuevos que permitan
que la invocación resuene con más profundidad.
Siempre que sea posible, haremos remontar ese
lenguaje a su origen elemental, porque las
palabras bíblicas se van cargando de significado
con el tiempo, sin abandonar los ya logrados, lo
mismo que en un árbol talado vemos las
sucesivas capas concéntricas acumuladas con
los años2.
Y como el encuentro con Dios nunca es fruto de
nuestra habilidad o inteligencia a la hora de
buscarle, dejaremos, a partir de cada una de las
imágenes, una puerta abierta a la oración,
porque la meta de nuestra búsqueda de Dios no
es estar más informados acerca de Él, sino
invocarle y “practicarle”3. Y a la hora de orar, nos
acercaremos con infinita reverencia, como diría
Ignacio de Loyola, a la oración misma de Jesús,
como si, junto con Pedro, Juan o Santiago, lo
acompañáramos al monte o al descampado
adonde se retiraba a encontrarse con el Dios que
está en lo escondido. Y allí trataremos de
escucharle, pidiéndole como Jacob: “Danos a
conocer Su nombre”.
Es verdad que es un atrevimiento, pero en el
evangelio de Juan leemos que él no nos llama
siervos, sino amigos, y que quiere comunicarnos
todo lo que ha escuchado de su padre (cf. Jn. 15,
15). La misma Iglesia nos llama también al
atrevimiento cuando nos invita a pronunciar en
cada Eucaristía el Padre Nuestro. Y, sobre todo,
la misión del Espíritu que habita en nosotros es
ponernos en sintonía con Jesús y adentrarnos,
- la vida cotidiana y la gente con la que se
encuentra: nunca da la impresión de que el
encuentro con su Padre quede limitado a las
noches o madrugadas que dedica a la oración,
sino que cada circunstancia, cada situación y,
sobre todo, cada relación en medio de su vida
ordinaria, se convierte para él en una ocasión de
contacto, de recuerdo, de súplica, de alabanza,
de acción de gracias o de bendición. Una
lámpara que se enciende para alumbrar la casa,
los pájaros o los lirios, la levadura que una mujer
mezcla con la masa del pan, el remiendo de una
túnica, unos pellejos de vino, una fiesta de
bodas, un labrador sembrando, una semilla que
crece por sí sola, un campo lleno de cizaña, un
pastor que pierde una de sus ovejas, una mujer
buscando una moneda, un padre celebrando
fiesta por su hijo vuelto a casa: a Jesús todo le
recuerda a su Padre, todo se le hace peldaño
para subir o bajar hacia Él, todo se le vuelve
oportunidad para encontrarle, para hablar de Él,
para tender un puente que los mantiene en
comunicación.
las tradiciones de su pueblo, lo que escuchaba
los sábados en la sinagoga o en la liturgia del
Templo. Israel era un pueblo enormemente
preocupado por la transmisión de su fe:
“Lo que oímos y aprendimos
y nos contaron nuestros padres,
no lo encubriremos a sus hijos,
lo contaremos a la siguiente generación:
las glorias del Señor, y su poder,
y las maravillas que realizó.
Pues él hizo un pacto con Jacob
y dio una instrucción a Israel,
él mandó a nuestros padres
que lo hicieran saber a sus hijos,
de modo que lo conociera
la generación siguiente,
los hijos que habían de nacer,
que ellos sucedieran
y se lo contaran a sus hijos,
para que pusieran en Dios su esperanza
y no olvidaran las hazañas de Dios...”
(Sal 78, 3-6)
11
como hijos que somos, en su relación con Aquel
a quien llamaba Abba.
la pasión, es ese adiestramiento de la mirada
que nos enseña a buscar fuego en medio de las
LA PASION DE
ENCONTRARSE CONSIGO
MISMO
Ana Maria Díaz
“Toda la fortuna del corazón”
A modo de prólogo
cenizas, a descubrir el pozo en medio del
desierto, a levantar un hogar en medio del
naufragio. O como dice Le Pera: “Aunque la vida
que todo destruye, haya matado mi vieja ilusión,
guardo escondida, una esperanza humilde, que
es toda la fortuna de mi corazón” ¿Han visto una
mirada más pasionista que esta?
egún la maravillosa expresión de Eugenio
Delaney, la espiritualidad pasionista consiste,
Sentre otras dimensiones, en conocer los
secretos para vivir como testigos de la pascua
en las propias pasiones. Siempre he pensado
que debemos trabajar mucho más aún para
extraer toda la sabiduría existencial que esconde
la mística de contemplar la pasión de Jesús,
incluida la fascinante atracción de su pascua.
La publicación que tienes en tus manos es un
modesto aporte de un esfuerzo mayor que va en
esa dirección.
Muchas veces en la vida vivimos experiencias
como la que describe este poeta:
“Cuando la noche parecía más
oscura que nunca, cuando la
violencia de las negras aguas hacía
presagiar la hecatombe final, un
tenue trazo apareció en el confín del
horizonte. Demasiado extraordinario
para ser real… Pero allí estaba la
tierra, inconmovible, aferrada por un
hilo invisible a la obstinada y casi
extraviada certidumbre del hombre
perdido en el mar, rescatándola en
ese mágico instante de la abismal
profundidad de su alma.”
La vida es un maravilloso regalo que hemos
recibido de la fecunda ternura de Dios Padre. Sin
embargo, el lenguaje anquilosado, el corazón
seco o las esperanzas despilfarradas, fácilmente
nos pone en peligro de que se nos escape su
significado más hondo y no sea más que un
peso a soportar. Para demasiada gente en el
mundo la vida no tiene mayor encanto, muchos
se consideran, como dice Serrat,
tan
condenados a vida, como otros se sienten
condenados a muerte. Pero uno de los
soberbios regalos que tiene contemplar la
experiencia de Jesús, desde la espiritualidad de

12
A. Fabiani. Escritos inéditos
tentación de no arriesgarse, es una señal
evidente de que finalmente es el mismo Dios
quien realiza la operación, para que no quede
duda de quien es el verdadero protagonista.
Sabemos que a lo largo de nuestra vida, de
vez en cuando, Dios nos coloca en el matraz de
la crisis para hacernos probar las infinitas
posibilidades del alma y esto no nos resulta tan
fácil de aceptar. Toda crisis es un cambio y los
cambios se viven como un proceso que se inicia
cuando dejamos atrás algo de nuestra vida, lo
cual nos angustia y nos introduce en un período
de perplejidad. Finalmente algo nuevo comienza
a aflorar, lo cual también nos atemoriza
inicialmente, hasta que desarrollamos las
habilidades
necesarias
como
para
estabilizarnos. ¡La vida entera es un ciclo
pascual!
Recordémoslo: “cuando la noche parece más
oscura que nunca, un tenue trazo aparece en el
confín del horizonte”, porque aunque la vida
muchas veces es dura, “una esperanza humilde
suele ser toda la fortuna del corazón”. Sin
embargo, los pasionistas sabemos que es más
que suficiente para desencadenar el milagro de
la pascua.
Cada uno de nosotros es un proyecto de
plenitud, que nos provee potentes energías
vitales, las cuales nos van autentificando, en un
camino de armonización creciente, que a la vez
nos desarrolla y nos cura. En general esto se
vive como un proceso más o menos gradual. Sin
embargo, de vez en cuando, la vida también nos
regala violentas sacudidas, destinadas a elevar
la calidad de nuestra existencia abruptamente.
Todo lo que vivimos a lo largo del ciclo vital
constituye una verdadera Epifanía íntima. De
todo esto tratan las notas de esta publicación.
Tengamos en cuenta que hay insectos y otras
especies, en las cuales la culminación del
proceso de crecimiento implica una forma
irreconociblemente distinta y superior a las
etapas previas. En nuestro caso, ocurre lo
mismo. Basta con que miremos nuestra vida con
los mismos ojos con que la oruga espera el
milagro de convertirse en mariposa.
En el evangelio se cuenta que el encuentro
entre Jesús y Nicodemo fue de noche. Nicodemo
fue a buscar a Jesús de noche, porque sabía
bien lo que hacía Jesús por la noche…o con la
noche. También para nosotros es un regalo
saber que Él nos espera con la misma pasión,
en las noches de nuestra vida, para darle
sentido a la suma total de luces y sombras.
Hacerlo de noche, o sea cuando menos fuerza
tenemos, cuando fácilmente se podría caer en la
13
LA MEMORIA
LA
MEMORIA
P. Francisco Murray c..p.
“Este tiempo es tiempo de pensar
pero sin la marcha detener.
Este tiempo es tiempo de dolor,
de memoria que se empeña en recordar.
Pues el llanto no tiene porvenir,
este tiempo es tiempo de pensar y
caminar”
pasadas, para que en el presente vuelvan a
tener el mismo efecto benéfico que en el pasado.
Por eso mismo, cuando los judíos celebran la
Pascua se sienten nuevamente liberados. No la
viven como una gesta histórica antigua, sino
como actualización de la Alianza. Nosotros
también, en la liturgia, hablamos de “memorial”
cuando queremos expresar en palabras la
realidad de que Jesús se hace presente en la
Eucaristía.
No es un recuerdo de un pasado lejano sino la
renovación de su presencia y de su Alianza con
nosotros.
Los Pasionistas estamos llamados a HACER
MEMORIA de la Pasión de Jesús. Esta es una
de las dimensiones vertebrales de nuestra
espiritualidad, puesto que Pablo de la Cruz decía
que los males de su tiempo se debían al “olvido
de la Pasión de Jesús” y propuso como remedio
más eficaz, “la Memoria”.
Nos queremos detener en ella, desentrañando su
riqueza, ya que en otras reflexiones ahondamos
más sobre la Pasión, que es el contenido de la
Memoria.
Rastreando en la Biblia, en el aporte de los
símbolos, en la espiritualidad de Pablo de la Cruz
y en la reflexión teológica, la Memoria nos abre a
muchas y profundas significaciones para nuestra
vida. Ella no está ligada a una función intelectual,
a una capacidad de memorizar que algunos
tienen y otros no. La Memoria es más un RECORDAR, es decir, volver a pasar por el corazón
aquellas experiencias fuertes para REVIVIRLAS. Es una actualización de vivencias
14
maneras nuevas? (Y con la ayuda de distintos
comentarios, intentaba situarme desde otros
CONTAR A JESUS
Lectura orante de 24 textos
del Evangelio
Dolores Aleixandre
Mientras escribía estas páginas (casi nunca
seguidas, siempre en tiempos entrecortados por
mil interrupciones...), he pasado momentos de
desaliento pensando que no iba a terminar nunca
el trabajo emprendido. Para darme ánimos,
trataba de imaginar a quiénes podría ser útil este
libro y para qué:
-¿Y si ayuda a quienes desean conocer mejor a
Jesús, encontrarlo a partir de su Evangelio y oír
hablar de él de la manera que sea? (Y a partir de
ahí elegía escenas de los Evangelios sinópticos,
leía, reflexionaba y rezaba sobre ellas, trataba de
aproximarme internamente a sus personajes,
inventaba las narraciones...)
ángulos de mirada y diferentes perspectivas,
como quien quiere conseguir un buen retrato...)
- Pero no puede servir sólo para aumentar
"informaciones y saberes...” (Y trataba de buscar
unir Evangelio y vida para no olvidar nunca que
"esa historia es nuestra historia").
- ¿Y si lo llamara "Lectura orante del
Evangelio"? Ese título sería ya una invitación
para quienes desean que su lectura de la Biblia
desemboque en una oración sencilla, aprendida
de Jesús. (Y aunque sé que es una
osadía, me atrevía a adentrarme en lo que
pudieron ser sus diálogos con el Padre en sus
noches de oración...)
-También podría servir de guía para abordar el
Antiguo Testamento y familiarizarse un poco más
con él. Es mucho menos conocido y frecuentado
que el Nuevo y es una pena perderse toda su
riqueza. (Y buscaba textos del AT que hicieran
de "caja de resonancia" para entender mejor el
texto evangélico y descubrir también su propia
belleza).
- ¡Espero que nadie se ponga a leerlo
seguido! Tengo que aconsejar que lo vayan
haciendo poco a poco, usándolo quizá para
retiros, o para momentos tranquilos en los que
hay más tiempo para leer despacio y saborear
los textos...
- Hay mucha gente que está cansada de leer
una y otra vez los mismo textos ¿por qué no
ofrecer pistas de lectura que permitan leerlos de
Con estos deseos se ha ido tejiendo el libro y,
después de esta declaración de intenciones,
15
pienso que se puede entender mejor cómo está
estructurado cada capítulo:
1. LEER EL TEXTO
RELEER DESDE LA MEMORIA DEL
CORAZÓN
 A la luz del contexto bíblico...
 descubrir el texto
 como Palabra para hoy
2. DEJAR RESONAR LA PALABRA
3. ENTRAR EN LA ORACIÓN DE JESÚS
5. ELEGIR LA VIDA:
Este último apartado aparece siempre vacío y
con este signo de puntuación (:) para recordar
que la "lectura orante" tiene siempre
consecuencias en la propia vida y su "vocación"
es irla transformando y haciendo más filial y
más fraterna, es decir, más parecida a la de
Jesús.
Y eso es cosa del Espíritu y de cada uno de
nosotros.
Fátima, 6 de Junio 2002Víspera de la fiesta del Sagrado Corazón de
Jesús
16
mensaje. De todos modos reconozco que no me
resulta nada fácil hacer este perfil de San Pablo
de la Cruz. Y esto por algo muy simple y sencillo.
SAN PABLO DE LA CRUZ
Rasgos de una vida
SAN PABLO DE LA CRUZ
Rasgos de una vida
Clemente Sobrado
Misionero Pasionista
Presentación
- Con motivo de los 300 años del nacimiento de
San Pablo de la Cruz, fundador de los
Misioneros Pasionistas, he querido publicar una
serie de folletos, siete en total, como un pequeño
ramillete de temas que enmarcan su vida y que
lo convierten en una de las figuras más
importantes del siglo XVIII.
Los Santos son igua1itos que nosotros, que los
de a pie. Y a la vez son tan diferentes, tan
distintos... El problema es cómo presentarlos
para que su figura ni se achate tanto que sea
uno más, ni se altere tanto que la gente la vea
tan distante que termine diciendo que “esto no va
para mí, esto no va conmigo”.
- Después de leerlos, alguien se ha atrevido a
preguntarme: ¿y quién es San Pablo de la Cruz?
Es posible que muchos tengan que hacerse esta
misma pregunta. ¿Quién es San Pablo de la
Cruz? Sabemos que es el fundador de los
Misioneros Pasionistas, pero ¿quién es él? Esta
inquietud me ha movido a escribir este nuevo
Fo1leto que quisiera titular “Rasgos de una
vida”. Y decimos rasgos porque lo único que
pretendemos es hacer como un pequeño diseño
de su vida. Algunas líneas que nos vayan
llevando de la mano, algo así como
introduciendo en su interior.
- Y lo que pretendemos es precisamente todo lo
contrario. Hacer ver que los santos son gente de
carne y hueso como los demás. Que les duele el
estómago como a los demás, y que también a
ellos les salen caries en las muelas y tienen que
ir al dentista. ¿No dice San Pablo que “Jesús se
iguala a nosotros, uno de tantos...” ¿Y cómo,
siendo uno de tantos, resulta luego tan distinto al
resto?: interviene el misterio de la gracia. Ahí ya
comienza el problema de Dios y de cada uno, la
voluntad y los proyectos de Dios y la voluntad y
los proyectos personales de cada uno. ¿Cómo
lograr una armonía y una melodía musical entre
la partitura escrita por Dios para cada uno de
nosotros y la interpretación que cada uno de
nosotros da a esa partitura?
- Pienso que es interesante dar a conocer estos
rasgos de la vida del Fundador de los
Pasionistas, pues ayudarán a situar mejor su
mensaje. E incluso podrán centrar mejor su
17
- Los caminos de San Pablo de la Cruz no fueron
nada fáciles. Estuvieron demasiado empedrados
de obstáculos y dificultades. Ya la vez, fueron
caminos que siempre estuvieron iluminados por
una luz central: el misterio del amor de Dios
revelado en la Cruz de Jesús y la voluntad de
Dios como faro y guía de sus andares por el
mundo. Una de las cosas que más me ha
sorprendido siempre de él, es ese sentido de
unidad de su vida. Aparece como una sola pieza,
como si no hubiese en ella fisura alguna. Incluso
en los momentos más difíciles de la fundación de
la Congregación, daría la impresión de que lo
humano se resquebrajase en él, pero que sin
embargo, no se rompía la unidad de su ser.
Lo pongo en tus manos. Léelo con cariño, con
ese mismo cariño que yo, hijo espiritual de Pablo
de la Cruz, lo escribí y dejá que también el
Espíritu vaya haciendo su obra de gracia en vos.
Tu hermano y amigo de siempre,
Clemente Sobrado
Misioneros Pasionistas
Parroquia Virgen del Pilar
San Isidro - Perú
- Esa unidad de pensamiento, de voluntad, de
lucha y de esfuerzo se debe en San Pablo de la
Cruz a las dos experiencias centrales de su vida:
el amor crucificado de Dios, y la voluntad de
Dios. Ambos son como los dos rieles sobre los
que se irá deslizando su propia vida. Se cuenta
que alguien preguntó al discípulo que no hacía
sino hablar de su maestro: “¿Qué milagros ha
hecho tu maestro?” El discípulo respondió:
“Bueno, verás... hay milagros y milagros. En tu
país se considera milagro el que Dios haga la
voluntad de alguien. Entre nosotros se considera
milagro el que alguien haga la voluntad de Dios”.
Yo me atrevería a decir que San Pablo de la
Cruz vivió en ese constante milagro de “buscar y
hacer la voluntad de Dios”.
- Personalmente, me sentiría feliz si después de
leer este folleto, completado con los otros siete,
alguien pudiera decir como Daniel Rops, de la
Academia Francesa, al leer la vida de San Pablo
de la Cruz escrita por Almerás: “Gracias a usted,
he descubierto una figura admirable, y una vez
más me maravillo de la riqueza de esta heredad
inagotable en que la Iglesia cosecha las mieses
de tantas almas, nacidas en su seno”.
18
APUNTES PARA ENRIQUECER NUESTRA ESPIRITUALIDAD
PASIONISTA
LA CRUZ
ESCUELA DE SABIDURÍA
Eugenio Delaney c.p
sentimiento de enojo y finalmente un sentimiento
de ganas de cambiar esa situación.
Nuestra
preocupación
pastoral
como
Pasionistas, nace de los mismos sentimientos
que Dios tenía frente al Pueblo elegido, que
Jesús tenía frente al pueblo que lo seguía como
ovejas sin pastor. Son los mismos sentimientos y
la misma reacción que Pablo de la Cruz
experimentó frente al desamparo de la gente de
la Italia del siglo XVIII.
Encuentros de Jesús con la gente sencilla, de
buen
corazón,
planteándole
sus
cuestionamientos de la vida, que nadie había
sido capaz de darles respuesta adecuada, a
pesar de que había tantos maestros, tantos
escribas, fariseos, tanta gente que desde el
templo enseñaba y hacía alarde de las
enseñanzas que impartía.
Mateo 9,36 y 14,2, pone una frase que permite
entender el corazón de Jesús, es el Maestro que
caminaba por Palestina, contactándose con la
gente, nos dice que sentía El, por qué seguía su
camino, Mateo dice: “al ver a la muchedumbre, al
ver a la gente sintió compasión de ella, porque
estaban dejados y abatidos como ovejas que no
tiene pastor”.
¡Cuántas cosas lindas, buenas, cuántos con
ganas de hacer cosas y hacerlas bien y nadie les
abría un camino! ¡Cuántos no tuvieron nunca la
posibilidad de ser formados, ni la experiencia de
un amigo! Es claro esto en el caso de las
mujeres de mal vivir, que llegan hasta el
Maestro. Los defensores de la Ley tenían un solo
recurso ¡voltearlas a pedradas!
Encuentros de Jesús
¡Cuántos encuentros de Jesús con la gente se
resumen en esta frase! Una frase que recoge
distintos sentimientos, por un lado un verdadero
sentimiento de compasión, de a ratos un
Tristeza de Jesús
19
Ante la situación que vive su pueblo, Jesús
siente tristeza, lástima. Esto experimentó Pablo
de la Cruz frente a su pueblo de la Italia del siglo
XVIII. No había quien hablara a los sencillos e
ignorantes. Los predicadores pronunciaban
sermones que más que para enseñar o moverlos
corazones, parecían un entretenimiento retórico,
alarde de erudición para alagar los oídos pero
el pueblo no encontraba respuestas a sus
inquietudes.
.
Los sabios para Jesús
El Señor nos presenta dos clases de
auténticos sabios. Uno es el sabio que
reconoce lo que ha recibido y pone al servicio
de la creación todos sus talentos,
continuando su construcción. Esta no está
aún terminada, el Señor la comenzó pero
quiere terminarla a través del hombre.
Construye el mundo.
Pablo de la Cruz sintió pena por la gente y así
nace la idea de formar una congregación que
se dedicara expresamente a preparar el
alimento para el pueblo sencillo, preparando
el pan de la Palabra para salir a proclamarla
de forma tal que el más ignorante pudiera
conocer que es lo que Dios piensa de el.
Surge este hombre, este misionero y con él
nace una congregación misionera, ambos con
la misma preocupación, una gran simpatía
por la gente, y una pena por las ovejas sin
pastor. A nosotros también nos duele la
realidad y queremos cambiar la situación, no
puede ser que tanta gente esté desorientada
frente a los problemas de la vida, que se
hagan preguntas serias y no halle respuestas
por ningún lado y quede decepcionada.
Nos sentimos solidarios, con todos los que
hacen las mismas preguntas que nosotros y
quisiéramos compartir aunque sea la
pequeña respuesta que tenemos. No
podemos responder a todo, resolver todos los
problemas, pero tenemos algún mensaje,
alguna palabra y lo damos aunque sea un
mendrugo.
El otro sabio, es el hombre que se consagra a
hacer nuevas todas as cosas, aún las viejas:
es el constructor del Reino.
Estas dos cosas combinadas nos muestran el
sabio que tenemos que construir a través de
la pastoral.
El precio del reino: la cruz
Jesús va preparando a sus discípulos para
pagar un precio muy alto. En Mateo 13,44
Jesús compara el reino de los cielos con un
tesoro escondido, San Pablo nos dice que el
precio es grande, pero que si lo comparamos
con la gloria futura, no significa nada.
Las condiciones que pone Jesús
Nos las va indicando a través de su
predicación, de su vida y de sus
conversaciones con los discípulos:



20
El camino estrecho y el camino ancho
(Mt 7,13 – Deut 30,15)
Que cargue con su cruz y que me siga
(Lc 9,23)
Si el grano de trigo no muere…
El precio que pagó Jesús

El Buen Pastor ( el sabio que construye
con los hombres, NJ 10)

Nadie tiene mayor amor que aquel que
da la vida por sus amigos. (NJ.15)

Habiendo amado a los suyos… (NJ.13,1)

Esta entrega de Jesús no es
improvisada, supone opciones previas,
asumidas con sentido de definición.

Estas opciones significaron luchas serias
en la vida de Jesús (tentaciones).
¿Cuál es la cruz que tenemos que tomar?
Jesús nos dice a nosotros, como cristianos,
discípulos suyos, que tenemos que tomar la
Cruz, la cruz de todos los días. Pero ¿Cuál es
esa cruz? ¿En qué consiste tomarla con sentido
cristiano? Vamos a señalar situaciones de cruz
que se presentan frecuentemente en la vida del
cristiano:

Cruz de limitaciones: la cruz de las
limitaciones personales y de las limitaciones
de los demás
¿Qué significa tomar la cruz de las
limitaciones personales?
1. Aceptarlas con serenidad, esta es una
actitud del sabio: tomar la cruz y aceptar el
ambiente que me ha tocado.
El precio que debemos pagar nosotros
¿Cuál es la cruz que tenemos que tomar?
2. Asumirlas, integrarlas positivamente a
nuestra vida y a nuestro proyecto personal,
identificarnos con ellas. Decir “yo soy eso y
no intentar ser lo que es otro. Recordemos
que la gente decía de Jesús: ¿no es este el
hijo del carpintero a quien todos nosotros
conocemos? (Lc 4,22). Y Él no negaba esto,
se mostraba ante el mundo como
verdaderamente era.
Tres situaciones se presentan en la vida del
cristiano:
 La cruz de las limitaciones personales y
de los demás, aceptarles, asumirlas,
integrarlas positivamente, potenciarlas,
transformarlas en fuerza.
 La cruz del propio mal, que tiene raíz en
el corazón de cada uno.
 La cruz de la persecución por el anuncio
del Reino, que suscita actitudes heroicas
más sutiles, cuando nos rodea la
indiferencia.
3. Es lo más desafiante; potenciar esas
limitaciones, darles una fuerza que de por sí
no tienen. Es tener la capacidad de
transformar los problemas en problemas en
posibilidades, en oportunidades. ¡Cuántas
cosas lindas crecen en medio de las
dificultades!
La Cruz es el precio del Reino... El sabio
la toma, el necio la deja. .
La Cruz es el símbolo de una vida llena
de razones y vacía de pretextos
Tomemos como ejemplo este hermoso texto de
San Pablo “Por eso me complazco en mis
debilidades, en mis flaquezas, en las privaciones,
en las persecuciones y en las angustias
soportadas por Amor a Cristo, porque cuando
soy débil entonces soy fuerte (2 Cor 12,10)
EL SEÑOR NOS PROPONE TOMAR
LA CRUZ Y SEGUIRLO
ESTE ES EL PRECIO PARA LA
CONSTRUCCIÓN DEL REINO
21
A veces nos sucede que al preguntar a alguien
como le va en la comunidad nos contesta: y
somos doce. . somos los mismos de siempre. .
las mismas caras. . ya estamos quedando como
para semilla.
Y al hacer la misma pregunta a otra persona, nos
responde: “Nosotros somos doce, los mismos de
siempre, no ha quedado ninguno en el camino,
estamos porque queremos ser semilla, semillas
de un futuro”.
Hay otra persecución más sutil, menos
violenta. Es cuando nos rodea la indiferencia, la
falta de apoyo, que ni siquiera nos estimula para
reaccionar frente a determinadas situaciones.
Esto nos suscita en nosotros actitudes heroicas,
como la otra persecución, pero es por eso que
debemos permanecer distintos, no para
sobresalir, sino para ser signos en este mundo
que nos rodea.
Son dos maneras de decir con las mismas
palabras exactamente lo contrario. Uno está
debilitado con esos elementos y otro se hace
fuerte en esa debilidad.
“La cruz es el símbolo de una vida llena de
razones y vacía de pretextos”
¿Qué son las razones? Son las palabras que
tiene la verdad para mover el corazón. Jesús nos
dijo que la verdad nos hace libres; la verdad
estira sus razones, sus palancas hasta nuestro
corazón para moverlo. Porque la cruz está llena
de razones, allí terminó Él, que es la Verdad.
Situaciones en la vida del cristiano
Otra situación que se presenta en la vida del
cristiano es la cruz del propio mal que tiene su
raíz en el corazón. El tironeo entre el bien y el
mal forma parte de la condición humana.
Lo sintió Jesús, lo sintió el apóstol Pablo: “siento
como dos hombres dentro de mi, uno tira para un
lado, otro tira para otro”.
Tomar la cruz en estos casos significa introducir
trabajo y disciplina en nuestra vida.
Contrariarse, decir no a ciertos instintos que
llevamos dentro, no por masoquismo, sino para
la construcción del Reino, es necesario un
entrenamiento largo, un trabajo de perseverancia
y constancia. Aceptar un sacrificio voluntario, no
el que nos imponen, sino recordando las
palabras de Jesús: “A mi no me quitan la vida, yo
la doy voluntariamente”
Y los pretextos ¿Qué son? Son las excusas que
el corazón tiene para escaparse a la verdad sin
sentir ningún remordimiento. Los pretextos, nos
llevan a escaparnos de la cruz, nunca por medio
de ellos vamos a llegar a la cruz. Cuantos
pretextos ponemos nosotros en nuestra vida. . .,
que no tengo tiempo, que no me acompañan. . .
son excusas para no tomar la cruz.
La cruz está llena de razones
pero vacía de pretextos
CELEBRAR LA PASCUA EN LA PASIÓN
DEL MUNDO
La cruz de la persecución
PASCUA
Hay situaciones que nos parecía que
pertenecían a otra época, que las leíamos en los
antiguos libros de los mártires. Pero no es así. La
cruz de la persecución se da hoy.
Cuando el Papa Juan Pablo II lanzó el lema: La
verdad, fuerza de la paz, habló de este problema
de tantos mártires modernos cuya única culpa
fue luchar por el Reino. Cuyo único mal habrá
sido preocuparse por el otro.




22
Es el paso de Jesús de la muerte a la vida
Es el paso que toda la humanidad y el
mundo entero hace de la muerte a la vida
Es la celebración del Reino que se va
haciendo realidad en el Mundo
Es la celebración de los signos
La espiritualidad de todos es “espiritualidad
pascual”. Esto tiene que quedar bien claro, sobre
todo cuando queremos hablar de alguna
espiritualidad particular, por ejemplo la
espiritualidad
pasionista.
Estamos
comprometidos con la tarea de “Celebrar la
Pascua”.
¿Qué significa celebrar la Pascua?
Reino, Hombre Nuevo, Mundo Nuevo, Vida,
Paz, son expresiones que significan lo
mismo, diferentes maneras de decir lo
mismo, con distintos matices. Pero hay una
palabra que abarca todos los matices,
PASCUA.
Aquí viene lo particular de la espiritualidad
pasionista. Los discípulos le preguntaron a
Jesús: ¿Dónde quieres que preparemos para
celebrar la Pascua? (Mt 26,17)
Esta pregunta está en la base de nuestra vida y
de nuestro apostolado ¿Dónde descubrir la
Pascua o sea el amor que el Padre tiene a los
hombres? ¿Dónde manifestarla?
EL REINO ES LA PASCUA, EL
HOMBRE NUEVO ES LA PASCUA
Pascua es Vida,
¿Cuál es nuestra respuesta?
Pascua es Paz
La respuesta la descubrimos en la Pasión de
Jesús, la manifestamos en la Pasión del Mundo.
A.T. salida de Egipto, duro trabajo, no futuro,
cárcel, coraje, impulsados por Alguien, vida,
cruzan el mar Rojo, libertad, desierto, falta de
alimento, agua, todo por hacer, pero LIBRES,
piedra fundamental para el Pueblo.
Allí donde Jesús sigue sufriendo hoy su Pasión.
Esto significa poner signos de la pascua, o sea
de Vida, allí donde todo habla de muerte. Poner
esperanza donde hay desesperación. Poner
alegría donde hay tristeza. “Creo aunque todo
me diga que no”
N.T. Va más allá del pueblo de Israel, y que
abarca, en Jesús a toda la PASCUA humanidad.
Es el paso de la muerte a la vida. No de la
muerte biológica sino de esa muerte en vida. Es
horizonte.
La Pasión indica la totalidad del sufrimiento
humano. Por eso celebrar la Pascua en la Pasión
responde a la preocupación de que ningún
sufrimiento quede al margen de la Pascua. Es
salir a los caminos (Mt.22, 9)
PASCUA
Es pasar del Viernes Santo, junto con Jesús al
Domingo de Resurrección. No como un hecho
del pasado, como algo que recordamos que pasó
en la vida de alguien que se llamó Jesús. Sino
como un hecho que se va dando aquí y ahora.
Los hombres y mujeres de la Pasión son
hombres y mujeres de frontera, de los cruces de
caminos, invitando a todos a la Pascua. Son los
que salen a buscar la oveja que está afuera,
dejando las 99 porque están adentro o están
cerca, o tienen oportunidades. Pero que saldrían
a buscar a cualquiera, porque su opción por la
pascua es una opción universal, quieren celebrar
la Pascua con todos. Opción por los pobres.
Es una palabra que debe llenarnos la boca, salir
con fuerza, desde muy dentro de nosotros ¡VIVA
LA PASCUA!
A la PASCUA también la trabajamos, le ponemos
fibra, fuerza, sobre todo cuando vemos signos
negativos:
Buscar la fuerza de la Pascua, las posibilidades
de la Pascua allí donde todos no ven más que
debilidad y pobreza.
23
gestando a través de la muerte. Por eso la
canción dice: “Creo aunque todo me grite que
no”. . . En ese no se va perfilando el SI DE DIOS.
 Niños golpeados por la pobreza desde
antes de nacer
 Rostros de indígenas
A lo largo de estas reflexiones hemos tenido
presente situaciones de muerte. Pero si
quisiéramos buscar una expresión que abarque
todo lo que es el dolor humano del pasado y del
presente, lo que conocemos y lo que no
conocemos, esa expresión sería PASIÓN. Ella
abarca la totalidad del sufrimiento humano, tiene
la misma raíz de padecimiento, por eso es la
síntesis de todo el sufrimiento humano.
 Rostros de jóvenes desorientados
 Rostros de marginados
Todo esto nos sacude, no pasamos al lado de
esta realidad y decimos “bueno pobrecitos”. NO,
esta realidad nos sacude y nos lanza: “AQUÍ ES
DONDE TENGO QUE PONER LA PASCUA”
Cuando Jesús nos dice: “Celebren la Pascua en
la Pasión del Mundo nos quiere decir “Tengan
ustedes esta misma preocupación, que ningún
sufrimiento quede sin ser tocado por la Pascua,
puesto que la Pasión recogió todo el dolor
humano. Esta preocupación que ningún
sufrimiento quede al margen de la Pascua,
genera en el pasionista una actitud. Debido a
esto los hombres y mujeres de la Pasión son
Hombres y Mujeres de fronteras, que ponen
gestos allí donde nadie llega.
“Pascua = centro de la vida del
cristiano,
Sol que ilumine la vida de todos
nosotros”
A partir de esta afirmación recién podemos
hablar de la espiritualidad de la Pasión, de una
espiritualidad pasionista. A nosotros los
pasionistas Jesús nos dice: “Yo quiero que
ustedes celebren la Pascua allí donde se
prolonga mi Pasión, quiero que sean los
hombres y mujeres que, reunidos en fraternidad,
se comprometan a poner signos de Pascua allí
donde sobreabundan signos de muerte”
Para poder tener esa actitud de celebrar la
Pascua, es necesario tener una espiritualidad,
esto no se improvisa, no es cosa de hablar, hay
que trabajarla. Esta espiritualidad tiene tres
componentes que vamos a mencionar y
comentar brevemente. Para poder celebrar la
pascua en la pasión del Mundo proponemos lo
siguiente:
Objetivos
Esto es:
que tengamos como objetivo
permanente, no hoy o de mañana, sino para
siempre, sembrar la esperanza donde todos
dicen que no se puede cambiar nada, que no
vale la pena hacer nada.
Ser Contemplativos de la Pascua en la
Pasión de Jesús
Es decir, que cuando un pagano ve un Crucifijo
contempla a alguien que se terminó, en cambio
cuando un cristiano contempla un Crucifijo
celebra el nacimiento de una vida: La Cruz es la
cuna del Hombre Nuevo (Juan Pablo II).
Celebrar la Pascua en la Pasión del Mundo
significa eso ver la Pascua ya en la muerte, no
después. Es el desafío que nos presenta Cristo,
ser capaces de cantar el Aleluya Pascual el
mismo Viernes Santo. Cuando todo el mundo ve
al Cristo que se va muriendo, allí cantemos el
Aleluya, porque esa no es una muerte que
termina en muerte, sino que es vida que se va
Ser Contemplativo de la Pascua en la Pasión de
Jesús, es una manera de rezar, que permite
descubrir en Jesús, atribulado, apesadumbrado,
24
en el Huerto de los Olivos que, mientras se va
produciendo su deterioro físico, va surgiendo en
Él el Hombre Pascual. San Pablo en su segunda
Carta a los Corintios en el Capítulo 4, 7 se
identifica con esta vivencia Pascual del Cristo
Crucificado; atribulado pero no aplastado,
perplejo pero no desesperado, perseguido pero
no liquidado, para que la vida de Jesús se
manifieste en nosotros, y en el mismo capítulo
versículo 16 y 17 hay una frase extraordinaria
por el contenido que tiene. Por eso, no nos
desanimamos. . . mientras nuestro hombre
exterior se va destruyendo, nuestro hombre
interior se va renovando cada día.
es el grito de la vida y de la libertad que estalla
en el corazón de
un hombre lleno de esperanza”
La Cruz es el límite extremo de todo camino
noble y generoso y la negación drástica de la
ambigüedad y la tibieza.
Tanto amó Dios al mundo, que le dio a su Hijo
Único (Jn 3,16) Esto era lo que más conmovía a
Pablo de la Cruz, fundador de los pasionistas,
quien no se cansaba de decir: La Pasión es la
obra más estupenda del amor de Dios. Al
olvido del gesto de amor infinito manifestado en
la crucifixión de Jesús atribuía él la causa de los
males de su época.
Tengamos eso presente. Cuando contemplamos
la Pasión, contemplamos al Cristo Pascual que
surge de todo ese conjunto de situaciones de
debilidad y de muerte.
Cuando nos colocamos frente al Crucificado,
espontáneamente surge en el corazón esta
consoladora seguridad: Hay alguien a quien le
interesa mi vida. Tanto le interesa nuestra vida a
Dios Padre que no duda en dar a su Hijo Jesús
para que en su vida se salve la nuestra, en sus
gestos se rediman nuestras actitudes, en su
muerte nazcamos a la vida.
Ser testigos de la Pascua en la Pasión propia
Significa asumir con espíritu pascual las
limitaciones propias y la de los demás, es una
manera nueva de vivir. Jesús nos dice que no
seamos como los demás, que pongamos en el
mundo un fermento distinto.
La crucifixión no es un epilogo separado de
toda la trayectoria terrena del Señor. Es el
corolario, la resultante de sus opciones de vida,
marcadas todas ellas por su amor a los hombres,
de haber tomado otro camino que no fuera el
camino de los hombres, seguramente hubiera
salvado su vida. Pero no lo hizo, permaneció en
este camino y en el encontró la cruz.
Ser profetas de la Pascua en la pasión del
Mundo
Es una consecuencia de lo anterior, es tomar
seriamente el ser luz del mundo, llegar a todos
con la palabra, con actitudes, con la presencia,
haciendo nuevas todas las cosas, planteando
nuevas posibilidades, abriendo nuevos caminos.
LA SEÑAL DEL DISCÍPULO DE JESÚS es la
señal de la cruz, con ella queremos indicar
también nosotros que en el compromiso de amar
no nos ponemos límites y que la medida de
nuestro amor, quiere ser amar sin medidas.
ESPIRITUALIDAD DE LA CRUZ
Jesús vivió siempre desde un mandato, desde la
misión que había recibido de su Padre. Los
mandatos de Dios al proyectarse sobre el terreno
de la historia humana, entran en ella dispuestos
a mancharse con el barro de la historia. El Padre
estaba dispuesto a reconstruir al hombre, su
“El mensaje de la Cruz es un mensaje
particularmente vigoroso y exigente.
No es un grito pasivo y resignado que se ahoga
en la garganta de un vencido,
25
imagen, desde las raíces y recuperar así su
gloria. Y Jesús aceptó la misión.
El leño de la Cruz al que estaban clavados los
miembros del moribundo, vino a ser la Cátedra
del Maestro que enseña.
La Cruz se convierte así en el símbolo de una
vida que no se ahorra, que no se guarda, que se
prodiga en una entrega no calculada, cubierta de
riesgos en cada vuelta del camino.
La Cruz es el lugar donde la Pascua hace su
irrupción, donde la Verdad recuperada hace
posible la Vida.
LA CRUZ ES EL CAMINO QUE DESDE LA ESCLAVITUD CONDUCE A LA
LIBERTAD PLENA
Para el seguidor de Cristo Crucificado, el calvario
se transforma, así, en una escuela, en un
camino. En la escuela de la cruz aprende a orar,
a vivir, a evangelizar. Aprende a descubrir la
Pascua de Jesús, a experimentar su propia
Pascua y a trabajar por la Pascua del mundo.
Aprende a ser realista, porque la historia está
hecha de sufrimiento, A ser esperanzado; al
descubrir que la historia sufre porque en ella se
está gestando algo grande, por cuyo aparecer
suspira la Iglesia toda: “Ven Señor Jesús”
En la escuela de la Cruz, a los pies de Cristo
Crucificado, estamos como en un taller,
plasmándonos, dejándonos plasmar para ser
ministros de la PASCUA en todos los lugares
donde se actualiza la PASIÓN del SEÑOR.
 COMO TESTIGO para decir con la vida que
la Pascua es una realidad, y decirlo siempre,
pero sobre todo cuando lo que él
experimenta es el lado oscuro de la vida.
 COMO PROFETA para anunciar el
acontecimiento Pascual con la palabra y ser
con los hechos una punta de lanza que
introduzca la esperanza pascual en las
situaciones que afligen a la humanidad.
En primer lugar, cuando hace memoria de la
pasión sufrida por Jesús de Nazaret no dejará de
contemplar allí los signos de la Pascua.
Cuando la Pasión se actualiza en el a través de
alguna de las múltiples expresiones del dolor, no
perderá la oportunidad de agradecerle al Señor
este privilegio y de testimoniar el poder de la
Resurrección que se manifiesta particularmente
en lo débil y lo frágil.
Y finalmente en medio de la Pasión del mundo,
se resistirá con todo empeño a la tentación de
sumarse a los que aportan una nota de
pesimismo y amargura. Entiende que su
compromiso es positivo porque cree en la
Pascua, sembrará esperanza, abrirá caminos y
será creativo. Denunciará el pecado y como
sabio maestro mostrará un camino alternativo.
El ministerio de la Pascua exige, del que lo
ejerce, crecer en una triple dimensión:
 COMO CONTEMPLATIVO para poder
discernir los signos pascuales en los
acontecimientos ordinarios y particularmente
allí donde todo parece indicar que la muerte
es la última palabra.
26
EL PODER DE LA PASCUA
EN LOS CRUCIFICADOS DE HOY
(Síntesis)
“EN LA CRUZ ESTA NUESTRA ESPERANZA”,
este es el firme convencimiento de la Iglesia,
pero no siempre resulta fácil de entender para
un pueblo sufriente como el nuestro el
significado práctico de esta consigna. El deseo
que nos anima permanentemente, a nosotros los
que nos sentimos Pasionistas es el de contribuir
a hacer posible la Pascua
en la Pasión del Mundo
Si detenemos nuestra mirada en nuestro pueblo
Latinoamericano, llegamos a pensar que quizás
nunca en su historia se ha vivido tanto dolor,
tanta CRUZ, tanta PASION. Nuestro continente
aparece como un gran CRISTO CRUCIFICADO,
un cuerpo traspasado, que se desangra, que
agoniza y muere cada día.
superar? O ¿es qué acaso se la puede vivir
como un valor?
Este dolor toma voz y se vuelve CLAMOR “Padre
mío ¿por qué me has abandonado?
Este clamor es un grito que golpea y llega con
toda su fuerza a nosotros Pasionistas, como
interpelación, cuestionamiento y desafío. Porque
las mismas injusticias que mataron a Jesús en la
cruz hoy siguen siendo reales.
“Desde el seno de los diversos países del
continente está subiendo hasta el cielo un clamor
cada vez más tumultuoso e impresionante. Es el
grito de un pueblo que demanda justicia, libertad,
respeto a los derechos fundamentales del
hombre y de los pueblos” (P.87).
También nosotros nos hacemos las mismas
preguntas. Es esta PASION DEL MUNDO la que
queremos contemplar, es este grito el que
queremos escuchar, comprender:
Es con esta Pasión de nuestros pueblos que
queremos solidarizarnos porque: “El clamor pudo
haber parecido sordo (Medellín) ahora es claro,
creciente, impetuoso y en ocasiones
amenazante. (P.89).
Esta PASION VIVA plantea, crudamente
interrogantes vitales, preguntas dolorosas que
esperan respuestas válidas. Respuestas
encarnadas en compromiso de vida. Respuestas
que prolonguen la respuesta única, fiel, total, que
Jesús dio en su tiempo.
Los hombres preguntan ¿Por qué tanto dolor?,
¿Dónde está Dios en tanta cruz?
, ¿Cuál es el sentido de toda esta realidad
crucificante y crucificada? ¿Cómo se la puede
Es a esta PASION que quisiéramos poder
iluminar. Cargarla de sentido, desde la fe
especialmente desde la cruz Pascual de Jesús.
Los Pasionistas nos preguntamos:
27
“Qué tenemos para ofrecerles en medio de las
graves y complejas cuestiones de nuestra época”
(P.3)
El Carisma Pasionista es un llamado a hacer
MEMORIA DE LA PASION DE JESUS. Así como
a lo largo de la historia fue llamando a muchos
hombres y mujeres, llamó un día a Pablo de la
Cruz, desde la realidad crucificante y crucificada
de su época, porque él sintió profundamente los
males, el dolor de su tiempo. Y respondió desde
su fe a esa historia, lo hizo desde el ministerio de
la PASION de JESUS, desde la SABIDURIA DE
LA CRUZ. Es esto lo que define al Carisma.
Estas preguntas nos las hacemos porque
sabemos que hemos sido llamados a celebrar la
PASCUA allí donde el dolor de los hombres
prolonga la PASION DE CRISTO y lo sabemos
porque creemos que Cristo con su MUERTE Y
RESURRECCIÓN, con su PASCUA, triunfó
sobre las lágrimas, la angustia, la soledad, el
desamparo. Porque:
Por todo esto los pasionistas nos volvemos a
preguntar si lo que tan hondamente configuró a
Pablo de la Cruz, lo que con tanto entusiasmo
comunicó, perdura hoy.
“Mataron al autor de la vida pero Dios lo resucitó
de entre los muertos” (Hch3, 15).
Allí en la noche cerrada se abre un horizonte,
nace la ESPERANZA. “Sí, ya amanece la luz
para el JUSTO, para el hombre recto la
ALEGRÍA. (Sal 94).
Contemplando la realidad
Latinoamericano esta nos dice:
del
mundo
1) América Latina es un continente
mayoritariamente sumergido en el dolor,
marginación en vida, casi sin futuro.
Por eso afirmamos que la PASCUA no es un
hecho que se dio en un hombre que ya pasó,
Jesús, sino que se va dando día a día.
Los Pasionistas quisiéramos aprender con
ustedes hermanos, a descubrir, a saber
contemplar los brotes de resurrección, los
SIGNOS DE VIDA.
2) Algunos miembros de la Iglesia se desplazan
desde el centro a la periferia de pueblos y
ciudades. Este hecho ha llevado un mensaje
a toda la Iglesia. Todos somos culpables de
esta situación, a todos nos cuestiona la
realidad. Todos estos hermanos nos han
traído una BUENA NOTICIA. El
descubrimiento del Evangelio vivido
cotidianamente por los pobres. Si fuimos a
evangelizar nos han evangelizado.
El seguimiento de Cristo procede de un
llamado personal de Dios que irrumpe en la vida
de cada hombre de una manera única y original.
La propuesta que el Señor presenta en el
Sermón de la Montaña es la misma para todos
los hombres. Después de exponerles cuál es su
experiencia de la felicidad, que es ser feliz para
él, señala las cualidades que deben caracterizar
a los discípulos “Ustedes son la sal de la tierra,
ustedes son la luz del mundo”.
3) El pueblo latinoamericano se ve amenazado
por corrientes de pensamiento opuestas a su
cultura. Y ninguna de ellas puede responder
ni satisfacer totalmente a los problemas de
es nuestro pueblo. Los Pasionistas
quisiéramos hacerlo desde la sabiduría de la
Cruz, desde la verdad de Cristo Crucificado.
Es Dios quien toma la iniciativa, quien llama al
hombre, invitándolo desde su propia historia a
ser constructor de la sociedad que habita. Todos
seremos juzgados por el vaso de agua que
dimos, por el pan y la ropa que compartimos, por
el enfermo y el preso que visitamos.
Para todos, la condición del discípulo es tomar la
CRUZ cada día.
4) Una realidad nueva se vive también en Aca
Latina: la persecución y el martirio. Muchas
veces perseguidos y perseguidores, mártires
y verdugos, hacen profesión de una misma
fe. Con una diferencia los mártires son los
28
débiles, los sin voz. Los verdugos, los
fuertes, los poderosos.
Estamos convencidos que no todas las CRUCES
son signos de muerte. El gran desafío es
rescatar del seno del DOLOR el germen de la
VIDA.
5) La creciente brecha entre ricos y pobres
provoca escándalo, “el lujo de unos pocos se
vuelve insulto contra la miseria de las
grandes masas” causando dolorosos
conflictos sociales.
Por eso todo esto que hemos planteado aquí,
nos hace replantear con fuerza, nuestro
seguimiento de JESUS CRUCIFICADO hoy en
A. Latina.
Todas estas constataciones que enumeramos y
tantas otras, son oportunidades para
el
“Queremos renovar nuestro compromiso
apuntando al meollo de nuestro CARISMA.
Celebrar la PASCUA EN LA PASION de
nuestros pueblos latinoamericanos.
CARISMA
PASIONISTA
Ellas nos hablan de dos realidades íntimamente
relacionadas:
“Una realidad crucificante: Que provoca la
CRUZ.”
“ Una realidad crucificada: Que padece la
CRUZ.”
TEOLOGÍA DE LA CRUZ
Todas las familias que padecen una situación de angustia, para todos los hombres y mujeres que hoy ven
cerradas las posibilidades de la vida, los Pasionistas le preguntamos al Crucificado a quien seguimos y
cuya memoria nos comprometimos a mantener siempre viva ¿Cuáles son las respuestas que tiene para
dar. y Cuál es la esperanza que él ofrece?
Lo mejor es penetrar en el mundo íntimo de
Jesús de Nazaret y recorrer el camino que Él
hizo hasta desembocar en la Cruz. Cuando este
hecho sucedió, en el año 33 en Jerusalén, los
discípulos se desconcertaron y sintieron
frustradas todas sus esperanzas. Pero casi
enseguida se formó una comunidad que
celebraba el triunfo de la VIDA en el hecho
trágico del Viernes Santo.
Hace 20 siglos esa comunidad formada por
gente de todo pueblo y de toda cultura, gente de
lo más diferente, pregona la PASCUA como
triunfo de la vida sobre la muerte, como victoria
del hombre que derrota a todos los
impedimentos que le obstaculizan llegar a SER.
29
Esta era una familia con mucha fe. Que tenía
conocimiento de lo que su pueblo creía y
trasmitía de padres a hijos. Algo era muy
repetido por ese pueblo, tanto en sus oraciones,
cantos, como en sus enseñanzas en las familias
y en el templo. Acostumbraban a decir y repetir:
“Dios está con nosotros”. Y contaban muchas
historias que mostraban la verdad de esto, Jesús
desde chico fue escuchando esto y fue creciendo
en esta fe y en esta conciencia “Dios está con
nosotros”; “Dios está con mi pueblo, Dios está
con cada uno”.
Tenía muy cierto también que su misión “de estar
con” y “a favor de los hombres” era una misión
difícil pero segura, porque estaba sostenida por
Yahvé el Dios de la Vida, el Dios que había
hecho maravillas en el pasado. El es quien lo
enviaba, El lo había ungido, se sentía revestido
de la Personalidad de Dios: “Mi Padre y yo
somos una sola cosa; mi vida es hacer la
voluntad del que me envió”.
La convicción personal de Jesús se
transformó en conciencia de su misión
liberadora. Lo primero que hace al comenzar su
misión es trasmitir a la gente sus mismos
convencimientos: “Alégrense, siéntase felicitados
porque Dios está con ustedes, con todos los que
viven la experiencia dolorosa del sufrimiento, la
postergación.
Esta simple verdad repetida en su pueblo, y
meditada por Jesús en sus momentos de silencio
y oración, fue desarrollando en El
convencimiento de que Dios (el Dios de nuestros
padres, como decía la gente) era Padre, su
Padre el Padre de todos
Esto fue nuevo: ¡Es increíble lo que eso hizo
crecer la fe de la gente!. Al Dios que no se
atrevían a nombrar, ahora le empiezan a llamar
PAPÁ. Una interpretación muy exacta de aquello
de “Dios con nosotros”, “Ustedes son mi pueblo;
yo soy el Dios de ustedes”.
Y así también alentó a que algunos dejando de
lado su propia preocupación por sí mismos se
jugarán por los demás.
Jesús hizo estas presentaciones con una
especial energía y entusiasmo, “Ungido por el
Espíritu Santo” significaba que estaba inspirado,
que llevaba fuego por dentro, que algo le
quemaba el corazón, que hablaba con
espiritualidad, lleno de Dios. Decían que hablaba
“como quien tiene autoridad” (una fuerza que
viene de dentro). Transmitió alegría por eso se
llama EVANGELIO lo que anunció, es una noticia
feliz que nos cambia la vida, porque nos abre
caminos que no imaginábamos.
Jesús fue descubriendo que el problema de la
gente era un problema de Dios Padre, que eso
era lo que estaba detrás de la expresión “Dios
con nosotros, significaba “A favor nuestro”. La
meditación de estas expresiones lo llevó a
descubrir su propia misión en el mundo. En su
relación con el Padre iba sintiendo que le decía:
“el problema de los hombres es mi problema” por
eso debe ser el tuyo. Y abriendo las Sagradas
Escrituras leía las palabras de Isaías “El Espíritu
está sobre mi,,,, me envió a liberar a los
pobres...”. Hasta
que llegó a interpretar
estas palabras como referidas a El.
Este entusiasmo tiene en los Evangelios algunos
signos, muestras: los milagros son los gestos
que Jesús fue poniendo para indicar que Dios
estaba con su pueblo, que los quería sanos, de
pie, con vista, capaces de oír, que los quería
sentados a la mesa servida, compartiendo como
hermanos el pan. Las parábolas que inventaba
para hablar de la nueva situación que quería ir
creando, hacen sentir también el entusiasmo con
que realizaba su misión. Las promesas de su
Padre al pueblo es “REINO”.
Cuando una persona define su misión en el
mundo, significa que algunas ideas se le hicieron
muy claras y muy ciertas. Jesús tenía muy claro
que el Padre estaba con los hombres, con sus
problemas, estaba comprometido con la
liberación de los hombres.
30
Jesús no se quedó en la superficie de los
problemas, entró profundamente en el corazón
de la vida. Jesús sabía que había un problema
en el fondo de todo corazón, y que eso es la
amenaza más seria que tiene una persona.
Conversando con cada uno hacía que
descubrieran esa grieta, que nosotros llamamos
pecado. Que no es simplemente cumplir o no
algunas normas impuestas. Para Jesús el
pecado es algo así como una de esas fallas
geológicas que tiene la tierra, y que son causa
de terremotos.
Pero en este caso esa grieta se da en el corazón
del hombre, en su espíritu, en su
responsabilidad. En el fondo del alma estamos
partidos, y por eso nuestra conducta se
descalabra. Mientras no prestemos atención a
esta falla, estamos siempre amenazados de no
llevar hasta el fin lo que sentimos frente a Dios, a
nuestros hermanos, a nosotros mismos, a
nuestra dignidad, principios de vida.
hacía ver que tenían el corazón enfermo,
podrido, a aquellos que ponían a la vista de
todos acciones externas para llamar la atención.
Denunció a personas, grupos, a instituciones, al
Estado. Todo el montaje religioso tenía pies de
barro. Un templo maravilloso donde Dios era un
convidado que tenía que pasar entre kioscos y
puestos de cambistas de monedas.
Y aquí es por donde le viene a Jesús la Cruz.
Comenzó a sentirse la reacción de los que se
sentían aludidos por las palabras de este nuevo
Maestro. Y le empezaron a hacer la guerra. Esto
no lo toma por sorpresa, conocía la historia de
los profetas de su pueblo, pero eso no impedía
que lo sintiera. Muchos sentimientos empezaron
a pasar por su corazón. Todo eso hace crisis en
Galilea, tiene claro que Dios está con su pueblo,
que el Padre está con él, pero también está claro
que la realidad de los hombres es dura y se
resiste al cambio, muchos lo siguen por la
multiplicación de los panes, otros están en el
egoísmo de no querer dejarle paso a otros.
Cuando la gente encontraba la verdadera causa
de sus males, empezaba a sentirse liberada.
Jesús denunciaba culpas y responsables, les
La fe de Jesús le daba seguridad, pero la realidad le daba esta otra gran verdad: NADA CAMBIA.
Empieza a hacer el anuncio de su muerte,
como indicando que asume el modo de liberar
propio del siervo. Con una gran seguridad: Eso
no muere al tercer día resucitará, no como
Lázaro que revive para volver a morir. Resucitar
es permanecer siempre en la vida.
seguridad, aunque saben también con seguridad
que no la verán.
El actuar liberador de Jesús provoca conflicto y
oposición, que termina en la voluntad de
destruirlo. La fuerza pascual de Jesús se
manifiesta cada vez más a medida que crecen
las amenazas. Cuanto más es hostigado, tanto
más fuerte es. No deja de hablar, no deja de ir al
templo, aunque deba quedarse en la parte
externa, por estar excomulgado. Y finalmente
emprende decididamente el viaje a Jerusalén.
Esta es una actitud pascual, especial energía
con la cual lucha alguien por una causa que la
sabe ganada, pero cuya victoria no verá. Causa
perdida en confrontación con los poderes de este
mundo. El hombre de la Pascua JESUS lo barre
El Reino está garantizado, no se ve, es como
un fermento hay que colocarlo y esperar, pero
con la seguridad de que tarde o temprano... Es
algo pequeño pero crecerá... El entusiasmo
también se hace presente en esta segunda etapa
de Jesús. Pero distinta. Es el entusiasmo de los
mártires. Nunca se ha visto a un verdadero mártir
doblegado ante el peso de los tormentos. Tienen
una seguridad extraordinaria. Saben que su
causa es segura. Luchan por esa causa con
31
a Pedro queriendo barrer la actitud que Pedro
representa “Aléjate Satanás, tú piensas como los
hombres y no como Yahvé, el Dios de la Vida”.
Recordamos la mañana en que se celebraba la
misa por los 5 religiosos palotinos asesinados.
Mientras en las sombras del anonimato se
deslizaban los cobardes que los habían
ametrallado, sin atreverse a mostrar la cara...
“los muertos vivían en la alegría de una
comunidad que no sólo daba la cara, sino que
cantaba sus convicciones sin ningún temor
“Nosotros venceremos”. Esa mañana la anciana
madre de uno de los sacerdotes asesinados
respondía a una persona que le daba sus
condolencias: “Doy gracias a Dios por ser la
madre de la víctima y no del asesino”. Esta es la
fuerza de la verdad. Es convencimiento,
seguridad interior a pesar de todo.
Teniendo el panorama completamente oscuro,
se jugó por su convicción pascual y así entregó
su vida al Dios de la vida, sin verlo y sin sentirlo;
sintiendo más bien su ausencia, sintiendo que el
Padre no estaba.
A partir de Jesús, la cruz de los hombres que era
vivida como “maldición” queda transformada en
“bendición”. Porque Jesús la tomó en nombre de
su Padre. Al cargar Jesús con la Cruz, era el
Padre que continuaba diciendo que el problema
de los hombres era un problema suyo y que El
es “Dios con nosotros”. El domingo de
resurrección el Padre reveló toda la verdad:
Cuanto más lejano parecía estar el viernes
santo, tanto más cerca estaba porque el viernes
santo el que estaba en la Cruz era El: “Mi Padre
y yo somos una sola cosa”.
Es un poder distinto, es el poder de la semilla
que no tiene ninguna fuerza, pero que es capaz
de ir haciendo surgir un enorme árbol que
cuando está en su pleno desarrollo pesa
toneladas. Una fuerza que no se ve, ni se puede
medir. Pero allí está el árbol para decir que esa
fuerza es real.
Este es el poder de la Cruz. Un poder que
pocos entienden, aún entre quienes dicen que
creen en El. La verdad tiene una gran fuerza. El
amor tiene fuerza. La conducta del hombre
verdaderamente libre tiene fuerza.
32
SEGUIMIENTO Y DISCIPULADO
En el dolor de nuestra gente, allí en la cruz que pasa sobre nuestro pueblo Dios nos está urgiendo a
seguirlo decidida, íntegramente a ser sus discípulos: SEGUIR A Jesús en la tarea de construir el reino; el
mundo Nuevo.
Por eso Jesús nos invita a seguirlo de una forma radical ¡Con todo el corazón! “El que quiera seguirme,
tome su Cruz”. Tomar la Cruz de todos los que sufren, porque en el sufrimiento de los hombres se da la
PASION VIVA.
Esa PASION de cada día es un nuevo llamado a:

Llevar la Buena Noticia a los pobres

Anunciar la libertad a los cautivos

Decir a los ciegos que pronto verán

Liberar a los oprimidos

Proclamar el año de gracia
sabiduría, la locura de la Cruz podremos seguir a
Jesús en el Anuncio de la ESPERANZA. Este
seguimiento nos hace sentir la necesidad de
rezar más, de ahondar en “nuestra oración”.
Comunicarnos con Jesús como él lo hacia con su
Padre, cara a cara; como habla un amigo con “el
amigo”.
Si no oramos, si no contemplamos ¿Cómo
podremos vislumbrar y anunciar la esperanza?
Solamente desde allí, desde el silencio de
nuestro corazón y en la contemplación de la
historia, nos animamos a asegurarles que en la
PASION es posible descubrir, celebrar la
PASCUA. Solamente desde allí nos animamos a
invitarlos a ver brotes de vida RESURRECCION
donde todo parece hablar de muerte
Solo así podremos obtener la fuerza para ser voz
de los sin voz,
Seguir a Jesús, construir el Reino, exige
nuestra conversión. Convertirse es cambiar,
tener una mirada y una actitud nueva ante los
hechos, las situaciones, es “abuenarse” desde la
raíz. Jesús quiere ir llevándonos a DEJAR la
SABIDURÍA del mundo para abrazar la
SABIDURÍA DE LA CRUZ.
PROFETAS DE LA PASCUA EN LA
PASION DE NUESTROS PUEBLOS
 Es renunciar a la ambición de riquezas, para
saber compartir más.
 Es dejar las ganas de mandar siempre, para
ponerse al servicio de los demás.
 Es descubrir la fuerza salvadora que surge
de los más débiles.
 Es convencerse que Dios revela la verdad a
los humildes.
 Ser Sabios según Jesús es entrar en ese
mundo donde él trastocó los esquemas.
Sabemos que solamente con este corazón
nuevo, convertidos, sólo abrazados a esa
33

Anunciando el Reino de Dios

Denunciando todo lo que se opone a esa
construcción

Transformando
crucificante
juntos
la
realidad

Invitar a todos a colaborar
construcción de ese Reino.
en
Porque siempre Dios elige lo débil para
manifestar su FUERZA Y HABITA LO
PEQUEÑO PARA VIVIR SU GRANDEZA.
Sabemos que no es fácil celebrar PASCUA en
la PASION, Jesús lo supo, lo experimentó y sin
embargo se decidió por el camino hacia la
CRUZ.
la
TESTIGOS: mártir significa esto, testigo. Hacer
las mismas opciones de Jesús, significa
Identificarse con los hombres, con los
crucificados de hoy.
Les proponemos ORAR, orar como lo hizo Él,
orar no para que Dios nos quite la CRUZ, sino
para que nos fortalezca.
Identificarse es RENOVAR en nosotros la
experiencia de Jesús, fidelidad al Padre y a la
Misión, vivir por las mismas causas que Él vivió,
se jugó y murió.
Optar como Él por el hombre: ¡Hacerse hermano!
¡Ser solidario!
Ustedes, los hermanos con quienes queremos
identificarnos, los pobres, los que sufren, los
marginados, porque con ustedes se identifica
Jesús:
“En el rostro de cada hombre, especialmente si
se ha hecho transparente por sus lágrimas y por
sus dolores, podemos y debemos reconocerlo”
34
LA PASION DE CRISTO
EN SAN PABLO DE LA CRUZ
Martín Bialas
Cuando recibimos este libro de manos
de alguien muy querido, nos dimos cuenta
al leer su dedicatoria, que ansiaba que alimentáramos
esta espiritualidad pasionista de Pablo de la Cruz en la cual,
se va creciendo más por las enseñanzas de la vida que por la
lectura de los escritos.
Hay una cruz que le tuerce la dirección a la persona que la tiene que sufrir. Esta es la cruz común a todo
ser humano. Hay otra cruz, a las que ciertas personas le tuercen la dirección y le dan el sentido que ellas
en su generosidad quieren. Esta es la cruz cristiana, la cruz de Jesús, la cruz que Pablo de la cruz nos
muestra con su vida y con su obra.
En este libro, su autor nos introduce a la vida y circunstancia de Pablo de la Cruz y a su doctrina espiritual.
servicio que el Señor le pide regresa a casa de
sus padres. Esto ocurre en 1716, vive cuatro
años en familia ayudando a sus padres. Por este
tiempo, siente la llamada de Dios a fundar una
orden religiosa. Es importante destacar la
cercanía con su hermano Juan Bautista. El
proceso para ello, a juzgar por los documentos,
se divide en cuatro etapas: Retirarse en soledad.
Llevar hábito pobre de color negro. Vivir en la
mayor pobreza. Hacer vida de penitente
(ermitaño).
Orígenes
Pablo Francisco Danei, nació en Ovada, Génova,
Italia, el 3 de enero de 1694. Su padre provenía
de una antigua y noble familia de Alejandría
venida a menos. Su mamá, de fuerte
personalidad y de una fe profunda y vital
influencia sobre el desarrollo espiritual de Pablo.
Formaban una familia de 16 hermanos de los
cuales fallecen 2. Su hermana mayor nacida en
1693, fallece al tercer día de su nacimiento,
quedando entonces Pablo, como el hermano
mayor de la familia. Los Danei regenteaban un
negocio de tabaco y telas, que les obliga a
continuos cambios de residencia. No asiste con
regularidad a la escuela. El ambiente familiar es
profundamente cristiano. En el año 1713 tomó la
primera gran decisión de su vida. El sermón de
un sacerdote (o una conversación con él) le
impresiona tanto, que emocionado y arrepentido
hace confesión general y decide orientar su vida
más radicalmente hacia Dios.
Los pobres de Jesús
Luego se orienta la inspiración y va a reunir
compañeros. Va a fundar con permiso de la
Santa Madre Iglesia la congregación “Los pobres
de Jesús”. Aunque desde 1715 está decidido a
retirarse del mundo, permanece 5 años más con
su familia que lo necesita. Ayuda en esos años
con su trabajo. El 22 de noviembre es una fecha
decisiva, se despide de su familia, recibe el
hábito negro de ermitaño de manos de su
confesor y director, el obispo Gattinara de
Alejandría. Vive en las afueras, en las más
precarias condiciones de alojamiento. Son
ejercicios preparatorios para de la vida de
ermitaño y fundador.
El llamado
Él lo llamará momento de conversión a la
penitencia. Se alista como voluntario en la
cruzada contra los turcos. Pasa meses en los
cuarteles pero, convencido de que no es el
35
Por orden del obispo consigna por escrito sus
sentimientos y vivencias interiores, ya con el
nombre de Pablo de la Cruz.
Esto representa su diario espiritual del que se
conserva copia (no original) y en el que aparece
la idea fundamental y pragmática de toda su
vida: “estar crucificado con Cristo”. Durante este
retiro Pablo de la Cruz redacta las reglas de “Los
pobres de Jesús”, en el brevísimo espacio de
cinco días.
Finalizado el retiro de oración y penitencia y
ayuno, quiere viajar a Roma para pedir al Papa
personalmente la aprobación de las reglas. El
obispo lo persuade que no ha llegado el
momento.
Gallicano. Allí el director del hospital les
encomienda, además del cuidado de los
enfermos (de piel), la asistencia espiritual de los
pacientes y del personal sanitario. Trabajan con
tanto entusiasmo que a pedido del director
inician una preparación teológica pastoral para
que se ordenen sacerdotes, en un convento
franciscano y el mismo Benedicto XIII los ordena
sacerdotes en la Basílica de San Pedro, el 7 de
junio de 1727. En el hospital visten el hábito
nuevo y organizan su vida según las reglas de
los pobres de Jesús, pero no pueden formar una
nueva comunidad. Después, de un tiempo, Pablo
de la Cruz deja el hospital y decide retirarse en
soledad.
Se dedica entonces a explicar el catecismo a los
niños de las cercanías, predica los domingos y
dirige una misión.
En septiembre de 1721 emprende viaje a Roma
para conseguir la aprobación. Sus esperanzas se
ven defraudadas al ser rechazado por la guardia
del Quirinal.
En el Monte Argentario
Ya algunos años anteriores vivieron en una
ermita de Monte Argentario en la costa a 150
kilómetros, al NO de Roma y regresan al mismo
monte, pero a una ermita diferente con la misma
belleza especial del paisaje.
Según declaraciones del padre Juan María en
el proceso de Vetralla, cuando pidió audiencia al
Papa Inocencio XIII, uno de los del palacio
respondió bruscamente: ¿No sabes cuántos
granujas vienen por aquí, cada día? ¡Lárgate!
Al regresar a Castellazzo se le une su primer
compañero lleno de ideales, su hermano Juan
Bautista, un año menor que él y que será hasta
el fin de sus días el compañero más fiel de Pablo
de la Cruz.
Durante los tres años siguientes los hermanos
procuran poner en práctica las reglas. Según
ellas, “los pobres de Jesús” tendrán como
misión, no sólo la santidad personal, sino la
salvación de los demás.
En Toscana comienza a configurarse la primera
comunidad pasionista. La ermita es pequeña
para todos los que vienen a unírsele y Pablo
construye el primer convento. Tras numerosas
dificultades son inaugurados el convento y la
iglesia en 1737. Pero falta la aprobación de las
reglas. Esto llegó el 15 de marzo de 1741,
veintiún años después de la primera redacción.
El nombre del nuevo instituto es “Congregación
de la Santísima Cruz y Pasión de Nuestro Señor
Jesucristo”. Este nombre expresa claramente su
espíritu propio y peculiar que será la
contemplación y el anuncio de la cruz y pasión
de Cristo. Este es su carisma y el cuarto voto
evangélico que los obliga a predicar al Cristo
crucificado.
En mayo de 1725 se dirige otra vez a Roma en
compañía de su hermano. Esta vez consigue del
Papa Benedicto XIII, permiso para reunir
compañeros pero nada más.
Decide quedarse en Roma, hacer amigos y
conseguir bienhechores que influyan por él ante
la Santa Sede. El cardenal Corradini les ofrece la
oportunidad de permanecer en el hospital de San
Es misión de su congregación fomentar entre los
fieles la veneración de la pasión y muerte de
Jesús.
La congregación luego de varios años queda
sometida directamente a la autoridad del Papa,
no a los obispos.
36
El convento nuevo de Monte Argentario queda
chico y comienza el proyecto para la
construcción de otros dos.
En abril de 1746 Pablo de la Cruz es nombrado
primer Superior General.
En 1750 funda nuevos conventos. Existen
dificultades y enemistades con otras
congregaciones que no querían que esta se
extendiera. En estos momentos Pablo escribía:
Estos sufrimientos físicos y morales le ofrecen
ricas posibilidades de realizar su mística de la
cruz y del dolor
Las fundaciones
Durante más de veinte años trabaja para fundar
un convento en Roma. En enero de 1767 se
instala una pequeña comunidad con el nombre
de Hospicio del Santo Crucifijo. Pablo vive con
frecuencia en ella, al ir a gestionar nuevas
fundaciones.
Pablo tiene un gran anhelo, la fundación del
instituto femenino pasionista. Ha intentado
repetidas veces abrir un convento de estricta
clausura y de vida contemplativa que apoye con
su oración el apostolado de sus religiosos.
”Rueguen por mí, que me encuentro en el
abismo de una tormenta, con el agua al cuello,
pero todavía asido al leño de la cruz, con la
espera de no naufragar”
Pablo Misionero
Pablo de la Cruz no sólo es el fundador, sino
también el apóstol misionero. Predica 180
misiones en más de 30 diócesis. Para Pablo de
la Cruz era indispensable después de cada
misión, recogerse en soledad, oración y ayuno.
Silencio y oración son para él algo esencial,
según escribe un sacerdote amigo que desea
hacerse pasionista: “Nuestra congregación
descansa sobre este cimiento. Si se quita, cae
todo el edificio, fuera de la vocación que Dios le
ha concedido”. Pablo mantiene siempre el
equilibrio entre acción y contemplación.
Sale a misionar tres veces al año, primavera,
otoño e invierno. El resto del tiempo lo pasa en el
convento. En numerosas misiones va
acompañado de su hermano Juan Bautista.
Pablo da sermones, conferencias y meditaciones
sobre la pasión. Juan Bautista, ejercicios
espirituales al clero y religiosos de la localidad.
Viven unidos en estrecha amistad, Juan Bautista
es su confesor y director espiritual hasta su
muerte en agosto de 1775. Lo sucederá en esa
tarea el padre Juan María. Ocaso doloroso y
cargado de fruto.
El apellido de la Cruz es una síntesis del carisma
y además síntesis de lo mucho que tiene que
sufrir, en el alma por la fundación de la
congregación, en el cuerpo por las
enfermedades que lo ponen más de una vez al
borde de la muerte.
La Comunidad
Este deseo se colma el 3 de mayo de 1771 al
inaugurar en Cometo la primera comunidad de
once religiosas, cuyas reglas han sido aprobadas
por la Santa Sede.Todavía el cardenal Clemente
XIV visita varias veces a Pablo de la Cruz en el
hospicio del Santo Crucifijo y al ver la estrechez
en que vive, le ofrece algo mejor en Roma. En
otoño de 1773 le ofrece en el Monte Celio (una
de las siete colinas de la antigua Roma) un
convento titulado de los santos Juan y Pablo.
El Papa le regala el convento, la basílica, los
jardines y el terreno que le pertenecen. El 9 de
diciembre de 1773 Pablo de la Cruz toma
posesión de la que será la Casa General de la
Congregación.
En junio de 1774 recibe la visita al anciano y
enfermo fundador, del Papa Clemente XIV. El
siguiente Papa Pío VI acude a los diecinueve
días de su elección a visitar a Pablo de la Cruz el
5 de mayo de 1775. Mantiene con el una larga
conversación en la habitación del enfermo Pablo.
Anciano y muy quebrantado de salud, Pablo de
la Cruz es confirmado general por sexta vez, el
15 de mayo de 1775, semanas más tarde se
agrava su salud y el 19 de octubre de 1775 pasa
a la casa del padre con una muerte tranquila. Así
termina, en la tierra una vida llena del Cristo
crucificado.
37
PABLO DE LA CRUZ
Si yo con mi pluma pudiera decir
A cada momento el valor de la cruz
No solo el amor, sino lo que a el sigue
Pablo de lo Cruz, vos si que lo viste
Abrirse de pronto la gran esperanza,
Buscar en la muerte, la resurrección
Lograr encontrar el gran sacrificio
O en Cristo, en su muerte, el triunfo final.
Desde aquel momento en que decidiste
Empezar buscando “pobres de Jesús”
Los mil y un problemas fueron compañeros
Acuciando siempre tu ansia por servir.
Cruzando fronteras diste LA PALABRA,
Respondiste a todos con amor y verdad
Usaste como armas servicio y entrega,
Zarpaste aún sin barco de un pueblo hacia otro.
Pensando en aquellos a quien Jesús
Ama aún en tu vejez, con tu sufrimiento y tu enfermedad
Salías misionando y eras luz que abría senderos de paz.
Ibas caminando y dabas con fuerza
O a veces lograbas cambiar al peor.
Nunca te rendías, siempre esperabas.
Ignorabas que era el miedo o la inseguridad
Sabías que Dios no abandona nunca, nos quiere.
Trata que podamos luchar por lograr
Amor, Paz, Justicia y alcanzar también la fraternidad.
Hoy quienes te siguen no olvidan la necesidad de misionar allí donde hay pobres y necesitados, y aquí en
la Argentina vaya si los hay.
Son muchos los hermanos que te siguen, y con altibajos, calumnias, intrigas.
Como en tu época, marcados están pero ellos, seguros del Crucificado saben que no hay tormenta que los
pueda aplastar. Siguen la Palabra, veneran tu Cruz. Son el testimonio que quiere Jesús y que tú soñaste
en el Monte Argentario con Él y su luz.
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INDICE
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NUESTRA ESPIRITUALIDAD PASIONISTA
Cartas de José Agustín Orbegozo
Pág.4
EL ESCUDO PASIONISTA Y SUS SÍMBOLOS -Algunas reflexiones
P. Francisco Murray
Pág.5
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LA CONGREGACIÓN DE LOSPOBRES DE JESÚS EN AMÉRICA LATINA
Humberto Pegoraro
Pág.6
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EL EVANGELIO DE MARCOS – historia de un conflictoGalilea año 30
Carlos Bravo Gallardo s.j.
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DAME A CONOCER TU NOMBRE
Dolores Aleixandre
Pág.9
Pág.10
 LA PASION DE ENCONTRARSE CONSIGO MISMO
Ana Maria Diaz
Pág.12
 LA MEMORIA
P. Francisco Murray
Pág.14
 CONTAR A JESUS
Dolores Aleixandre
Pág.15
 SAN PABLO DE LA CRUZ
Clemente Sobrado c.p.
Pág.17


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LA CRUZ ESCUELA DE SABIDURÍA
Eugenio Delaney C.P.
Pág.19
EL PODER DE LA PASCUA
Equipo de Reflexión Pasionista del Cono Sur
Pág.27
LA PASIÓN DE CRISTO EN SAN PABLO DE LA CRUZ
Martín Bialas
39
Pág.35
Colección Espiritualidad Pasionista
Para uso interno
“Nuestra preocupación pastoral como Pasionistas, nace
de los mismos sentimientos que Dios tenía frente al
Pueblo elegido, que Jesús tenía frente al pueblo que lo
seguía como ovejas sin pastor. Son los mismos
sentimientos y la misma reacción que Pablo de la Cruz
experimentó frente al desamparo de la gente de la Italia
del siglo XVIII.”
“al ver a la muchedumbre, al ver a la gente sintió
compasión de ella, porque estaban dejados y abatidos
como ovejas que no tiene pastor”. Mt.9, 36
Familia Pasionista
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