Articulo Manuel Fadu..

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LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS Y LOS EMPRENDIMIENTOS EN LA ZONA DE
PIEDRAS BLANCAS
Manuel Faduil Alzate Cano1
Recibido: Septiembre 19 de 2007 Aprobado: Octubre19 de 2007
RESUMEN
En este artículo el autor presenta una aproximación a la forma como la innovación
en tecnología ha sido, históricamente, un factor de generación de importantes
cambios en la forma de producción colombiana, realizando una breve reseña de la
forma como la zona de Piedras Blancas y su Territorio de Mazo, participaron en la
producción y aplicación de nuevas tecnologías, gestando con ello cambios
destacables en el proceso de acumulación capitalista para el “triángulo de
minerales” y la Provincia de Antioquia.
PALABRAS CLAVE
Nuevas tecnologías, Triángulo de minerales, avance capitalista.
ABSTRACT
Through this essay, the author reveals how innovation on technology has
historically influenced great changes and transformations in the productive
practices in Colombia. To achieve this goal, the author briefly recounts the history
1
Administrador de Negocios, Especialista en Docencia Universitaria. Actualmente se desempeña
como profesor de la Facultad de Ciencias Empresariales de la Universidad de San Buenaventura,
seccional Medellín
of the technological innovation process developed in the “Piedras Blancas” zone in
Antioquia, which later caused great changes on the region known as “the mineral
triangle” and helped to the consolidation of capitalism in Antioquia.
KEY WORDS
Technological innovation, “Mineral Triangle” region, capitalism progress.
LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS Y LOS EMPRENDIMIENTOS EN LA ZONA DE
PIEDRAS BLANCAS
La tecnología es un término general que aplicamos al proceso a través del cual los
seres humanos diseñan herramientas y máquinas para incrementar su control y su
comprensión del entorno material. El término proviene de las palabras griegas
tecné, que significa arte u oficio, y logos, conocimiento o ciencia, área de estudio;
por ello, consideramos la tecnología como el estudio o ciencia de los oficios.
La tecnología ha sido un proceso acumulativo clave en la experiencia humana.
Es posible que esto se comprenda mejor en un contexto histórico que traza la
evolución de los primeros seres humanos, desde un período de herramientas
muy simples, a las redes complejas a gran escala que influyen en la mayor parte
de la vida humana contemporánea.
Algunos historiadores científicos argumentan que la tecnología no es sólo una
condición esencial para la civilización avanzada y muchas veces industrial, sino
que también la velocidad del cambio tecnológico ha desarrollado su propio ímpetu
en los últimos siglos. Las innovaciones parecen surgir a un ritmo que se
incrementa en progresión geométrica, sin tener en cuenta los límites geográficos
ni los sistemas políticos. Estas innovaciones tienden a transformar los sistemas de
cultura tradicionales, produciéndose con frecuencia consecuencias sociales
inesperadas. Por ello, la tecnología debe concebirse como un proceso creativo y
destructivo a la vez.
En época de los osados viajes de Colón, en la búsqueda de nuevas rutas
comerciales hacia el oriente, dando como resultado el descubrimiento de los
territorios indo-americano, viajaron en sus naves marinas nuevas tecnologías,
las cuales inundarían los territorios recién descubiertos y cambiarían por siempre
las formas de ver y transformar el mundo primitivo.
La tecnología presenta conceptos tanto estrictos como amplios. En sentido
estricto, la tecnología de la rueda de madera en los molinos para triturar la piedra
cuarcífera; en términos más amplios, la tecnología para la gestión de las
empresas mineras, lo cual considera la planeación, organización o control de la
producción, el sistema de transporte del mineral y la logística en general. Nuestra
“tendencia es definir la tecnología muy ampliamente porque encuentro que la
ventaja competitiva a menudo viene tanto de cosas como del control de un gran
sistema de distribución, como de la ciencia en un sentido tradicional. Es más
determinante la habilidad de aplicar la tecnología que es la fuente de una ventaja”
(Porter, 1998, Pág. 68). La tecnología es necesario aplicarla de una manera
integral, es indispensable relacionarla con otros aspectos o campos científicos.
La productividad de la empresa minera en cuadrillas, presentó un gran descenso
en la Provincia de Antioquia, aproximadamente a partir del año de 1750.
Diferentes variables acrecentaron el bajo rendimiento de las minas, a saber “la
elevada mortalidad de los negros en las insalubres tierras de aluvión; el alto
costo para mantenerlos permanentemente alimentados; la escasez de mano de
obra esclava; y la rudimentaria tecnología” (Poveda Ramos, 1984, Pág. 32-33).
El eje económico de la zona de Piedras Blancas permanecía latente, con baja
productividad en la minería del oro, a comienzos del siglo XIX. Los ingenieros
inmigrantes de Europa, producirán un cambio radical en el beneficio económico
del negocio aurífero. Por lo tanto, la llegada de nuevos conocimientos y
prácticas, conllevó a que “La minería se hizo más rentable y productiva como
consecuencia de los cambios de tipo empresarial y tecnológico, inducidos por la
presencia de extranjeros en los principales centros mineros de la provincia”
(Poveda Ramos, 1984, Pág. 214). Se estableció entonces un molino de pisones
con los nuevos adelantos tecnológicos, en el establecimiento minero La Veta de
los Arangos, sector la quebrada El Rosario.
Luego, en cercanías de mediados del siglo XIX, Carlos de Greiff desarrolla
nueva tecnología para la elaboración de planos y explotaciones auríferas en la
zona de Piedras Blancas; Enrique Haeusler aplica novedosa tecnología en las
adecuaciones y reconstrucción del camino Medellín – Nare, el cual cruza la hoya
superior de la quebrada Piedras Blancas. Los consocios en la entidad minera,
afrontaron y superaron el cambio, nuevos sistemas administrativos rondan en el
ámbito empresarial y la rentabilidad del negocio superó las expectativas. Un
paradigma del uso de la tierra para su exploración y explotación de los veneros
de donde brota el oro, sufrió una alteración en el proceso de acumulación
capitalista: la tierra pasó al disfrute y goce familiar y de amistades de negocios
en los espacios de Piedras Blancas, como lo veremos más adelante.
El siglo XIX, representó para el Territorio de Don Pedro del Mazo, una inserción
en los cambios significativos de la economía y la sociedad de la Provincia de
Antioquia. Emprendedores e inversionistas urbanos y rurales, asimilaron el
aprendizaje de los europeos con una mayor velocidad que en los dos siglos
anteriores, se acomodaron al cambio en una nueva etapa de globalización
alimentada por la alta productividad de la minería del oro. Una camada de
empresarios adelantados al ambiente de negocios de fines del siglo XX, un
grupo de hombres de negocios que se amoldaron al cambio, porque “El cambio
tiene que ver con hacer evolucionar las necesidades del cliente, tiene que ver
con la evolución de las tecnologías para adaptarse a las necesidades del cliente,
tiene que ver con la evolución de las prácticas administrativas […..]. Por tanto,
podemos deducir que hay un cambio constante en el potencial para competir”
(Porter, 1998, Pág. 65).
Piedras Blancas es un claro ejemplo del alcance que presenta el significado de
posicionamiento en nuestros tiempos. Los negocios en la zona superaron las
dificultades propias del sistema capitalista y se involucraron en el desarrollo de la
esencia de la estrategia: la diferenciación, hacerlo diferente de los demás;
además, administraron el cambio de acuerdo a lo señalado por las estrategias y
ello significó, en todo momento de crisis, superación del negocio a través de la
estructuración estratégica para su participación en la economía, “A fin de agregar
valor y generar riqueza” (Drucker, 1995, Pág. 21-24). Observamos que el
posicionamiento estratégico conservado en los tiempos de la minería del oro en
Piedras Blancas, resultó del diseño de la estrategia y su monitoreo, la cual
buscaba ser siempre diferente, pues a nuestro entender “La continuidad de la
estrategia y el cambio rápido no son inconsecuentes” (Drucker, 1995, Pág. 66).
Pero no es suficiente ser amigos del cambio, la estrategia no condiciona el
riesgo, por el contrario, lo incentiva y lo estructura, el basamento estratégico
fortalece la tecnología para asumir lo impredecible en los negocios, genera el
desafío ante la competencia, como lo hace el jaguar americano ante su presa:
con olfato, sigilo y agilidad, sin olvidarse del fracaso, lo cual constituye un nuevo
aprendizaje para la próxima jornada de caza.
El desarrollo empresarial iniciado a fines del siglo XVIII y fortalecido a mediados
de la centuria del XIX, se enriqueció en Piedras Blancas, con un conjunto de
emprendedores quienes asumieron el riesgo para enfrentar a sus competidores y
alcanzar un posicionamiento estratégico en la nueva etapa de la apertura
económica; individuos con coraje y con virtudes de arriesgar ante un posible
porvenir oscuro del negocio, ambiciosos de incrementar los beneficios
económicos haciéndole frente a la incertidumbre sin olvidarse de lo pretérito,
hombres con la idea de acoplarse en lo afirmado por Sócrates, que “el valor no
es solamente la ciencia de lo temible y su contrario; pues no es conocedor tan
solo de los bienes o los males futuros, sino también sobre los del tiempo
presente, del pasado y de todos los tiempos, en todas las circunstancias, como
las demás ciencias” (Platón, 1981, Pág. 305).
Los empresarios de la minería y el comercio en Piedras Blancas, fueron sin lugar
a dudas pesimistas porque percibieron el futuro como tiempos difíciles, pero en
el fondo, lo entendieron como una oportunidad de influir en el mundo; es decir,
generar cambio. Fueron tiempos confusos, durante los cuales desarrollaron las
mejores habilidades, tratando de descubrir como sería el futuro, porque ”No
podemos mirar hacia el futuro como una continuación del pasado. Las cosas que
lo llevaron a usted a donde está no le van a ayudar a mantenerse allí. Pero, por
otra parte, si no sabe de donde viene le será difícil avanzar. En realidad,
debemos ver el futuro como una serie de discontinuidades y debemos aprender
a seguir el paso” (Handy, 1998, Pág. 29).
En los últimos años se ha desarrollado una distinción radical entre ciencia y
tecnología. Con frecuencia los avances científicos soportan una fuerte oposición,
pero en los últimos tiempos muchas personas han llegado a temer más a la
tecnología que a la ciencia. Para estas personas, la ciencia puede percibirse como
una fuente objetiva y serena de las leyes eternas de la naturaleza, mientras que
estiman que las manifestaciones de la tecnología son algo fuera de control, más
aún cuando dichas tecnologías generan revolución estratégica, produciendo
cambios rápidos en el medio o entorno de su accionar
EL AVANCE CAPITALISTA
Cuando se considera el desarrollo de la minería en la región comprendida por la
Villa de nuestra señora de La Candelaria de Medellín y los sitios de Marinilla y
San Nicolás de Rionegro, es referirse a la formación de una clase social y
económica que, revolucionó la manera de hacer de la alta productividad en la
empresa minera aurífera, el punto de partida del llamado empuje o
emprendimiento antioqueño, desde fines del siglo XVIII y consolidado
intensamente a mediados del siglo XIX.
La zona definida como un “triángulo de minerales”, representó el inicio de un
período de prosperidad económica para una clase social enmarcada
fundamentalmente por los mineros, comerciantes y “rescatantes” del mineral,
claramente definida por sus relaciones capitalistas de producción. Con el pasar
de los años, se fueron insertando varios mazamorreros a dicho modo de
producción dominante, quienes derivaron su riqueza desde los valores
familiares, la asociación, el amor al trabajo y la regia labor desempeñada entre
los veneros de minerales, en el Territorio de Mazo y demás espacios de la
cuenca alta de la quebrada Piedras Blancas y sitios aledaños. “La capacidad
para la asociación y la empresa en común apuntaba ya, estimulada por las
necesidades de la industria minera” (Ospina Vásquez, 1987, Pág. 53).
¿Durante cuál gobierno de la Provincia de Antioquia, se estableció un ambiente
favorable para el desarrollo de la región? Fue el gobierno de Francisco Silvestre
el punto de apoyo para la recuperación de la provincia, quien desempeñó el
cargo de gobernante por primera vez, en el período comprendido entre octubre
de 1775 y noviembre de 1776. “Rionegro y Medellín eran los centros de
suministros de las minas del norte y del oriente y ya, en 1776 el gobernador de
Antioquia observaba la riqueza de los comerciantes de Rionegro.” (Brew, 2000,
Pág. 4). Una provincia caracterizada por la vagancia, los juegos de azar, la
pobreza y la miseria. Su visión se centró en la apertura de caminos, a fin de
enlazar los puntos del norte con el interior, desarrolló el correo y la minería del
oro, comenzó a analizar el traslado de la población de Arma al sitio de Rionegro
por los beneficios que ofrecía para la economía de la región. Luego lo sucedió el
gobierno de Cayetano Buelta Lorenzana y posteriormente, entre octubre de 1782
y julio de 1785, realizó su segundo mandato de gobierno.
En el año de 1780, tenían que registrarse los mazamorreros. Es el tiempo del
Regente Visitador Gutiérrez de Piñeres y la búsqueda para poder declarar más
ganancias, lo cual implicaba mayores tributos para la Real Hacienda. Esta es
una de las causas de la cercana Revolución Comunera de Guarne en el año de
1781.
En el mismo año de 1780, arribaron a Marinilla y Rionegro principalmente,
familias con aportes de gentes blancas procedentes de España; algunos de
estos grupos sociales habitaron las montañas de Burgos y por ello se adaptaron
tan fácilmente a las condiciones de Marinilla, Rionegro y el Oriente cercano. Un
estrato social que complementó la tarea de construir un espacio físico y
económico, el cual desarrolló la tarea de alcanzar una provincia más competitiva.
Continuó el señor Silvestre en el segundo mandato, con su interés por mejorar la
economía,
el
bienestar
de
la
población,
la
educación,
los
sistemas
administrativos y fundamentalmente, eliminar los obstáculos contra el bien
común; retomó sus políticas iniciales tales como la apertura y mantenimiento de
los caminos y estimuló la minería del oro, de la cual expresó que “El problema
fundamental relativo a la minería de oro fue la falta de aplicación de una
adecuada tecnología.” (Silvestre, 1988, Pág. 43).
Planteaba el desarrollo en base a la producción minera y el flujo comercial; los
impuestos eran la única manera de financiar el progreso de Antioquia, ordenó los
sistemas administrativos de la minería con tenacidad, conservó la paz y redujo la
ociosidad y vagancia de la población.
El gobernador Silvestre y su contemporáneo oidor (juez) Antonio Mon y Velarde
y Cienfuegos, promulgaron reformas y cuerpos de leyes locales; compartieron el
modo de pensar, “fueron los símbolos visibles del contrapunteo dinámico entre la
reforma impuesta desde afuera y el cambio organizado desde el interior que
moldearon a la Antioquia del Siglo XVIII” (Twinam, 1985, Pág. 42).
Consideró que el sitio de Rionegro era la escala para el interior de la provincia y
por lo tanto llevó a la realidad, el traslado de la población de Arma al Valle de
San Nicolás de Rionegro, asiento del grupo minero del mismo nombre. Este
suceso de cambio poblacional, lo fundamentó en las más de 9.000 personas que
habitaban la zona, el clima saludable, una zona rica en minerales y posibilidad
para el desarrollo de la agricultura y la ganadería. Promovió con entereza las
labores agrícolas e incentivó la minería desde la asociación o compañías
mineras. “El traslado entonces fue una consecuencia lógica de las fluctuaciones
en la frontera poblacional y económica de la zona oriente de la villa de Medellín”
(Twinam, 1985, Pág. 35), y al mismo tiempo, llevó el sitio de Marinilla a la
categoría de Villa. Es así, como estas decisiones administrativas, favorecieron a
los pequeños propietarios dispersos en toda la zona comprendida entre Marinilla,
San Nicolás de Rionegro y Piedras Blancas.
Francisco Silvestre defendió con firmeza que la base para el desarrollo de la
provincia era el oro. La solución para incrementar los ingresos de la Real
Hacienda, la constituía el fomento a la producción del metal amarillo y cobrar
menos impuestos. Igualmente, estudió la competitividad de la provincia,
realizando comparaciones con naciones más lejanas como México, Perú,
Caracas y con otras ciudades de la Nueva Granada, en orden de su interés:
Santa Marta, Tunja, Mompox, Cartagena.
Con su liderazgo, visión, conocimientos económicos, objetivos comunes y
habilidades administrativas, Francisco Silvestre estableció un ambiente favorable
para la minería y el comercio y, configuró de manera estratégica, el territorio del
“triángulo de minerales”, lo cual dio lugar a un incremento rápido de la
producción de oro y por consiguiente, de los impuestos; fortaleció la formación
de grandes y medianos capitales, con los cuales se dieron los primeros pasos
para la industria y el comercio a gran escala dentro de la Provincia de Antioquia
y a paso siguiente, la nación colombiana.
El gobernador Silvestre con su aguda visión de la administración pública y de
asociación
para
interrelacionado,
los
cada
negocios
día
lo
mineros,
entendió
experimentó
con
la
que
todo
necesidad
estaba
de
la
interdependencia y que los negocios eran cada día más complejos y dinámicos.
Ello significó que había que cambiar la forma de entender el aprendizaje y de
cómo interactuábamos los unos con los otros a todos los niveles, con el
propósito firme de sacar la provincia adelante en lo económico y social. Enseñó
el cambio para dejar las ganancias no solamente para la corona española, sino
al mismo tiempo para compartirlas con la naciente clase empresarial antioqueña
y, divulgar la dominante Escuela Mercantilista Avanzada, por el territorio del
“triángulo de minerales” y su sector de las Piedras Blancas.
Es el período desde el cual, se fundamentó la estrategia de la financiación de la
misma empresa minera y el comercio, a partir de recursos propios, derivados de
la actividad de la minería del oro y de sus beneficios obtenidos, pues “los
antioqueños ampliaron el alcance de sus actividades coloniales de comercio y
minería, y utilizaron sus ganancias, siempre en aumento, para diversificar aún
más sus inversiones” (Twinam, 1985, Pág. 241); y es lo que en la actualidad
definimos como una de las estrategias de la teoría del EVA, sigla del inglés,
Economic Value Added (Valor Económico Agregado) para incrementar el valor
de la empresa, ya que ante potencialidades de desarrollo, “La autofinanciación
hace que la empresa tenga unas posibilidades mayores de crecimiento y
expansión. Por tanto, parece razonable que en momentos de crecimiento,
cuando la empresa está haciendo importantes inversiones, se destine una mayor
parte de las utilidades a la autofinanciación y se repartan menos dividendos”
(Amat, 1999, Pág. 72).
La Provincia de Antioquia presentaba un suelo quebrado o montañoso, poca
fertilidad en sus tierras y sus pobladores encontraron más ocupación y utilidad
en la minería a fines del siglo XVIII. Gran cantidad de los artículos de consumo
eran importados, según Ospina Vásquez, “Sus habitantes no mostraban aún las
tendencias que más tarde se han tenido como características, a no ser la afición
por el comercio y el poco temor a los riesgos y, correlativamente, la tendencia a
usar y aún a abusar del crédito” (Ospina Vásquez, 1987, Pág. 53).
Los empresarios recurrieron al crédito con gran intensidad, pues con seguridad
asombrosa, detectaron mejores oportunidades de emprendimiento o negocio que
dejarían mejores márgenes de beneficios económicos, al proceso de
acumulación capitalista, al pagar de contado los derechos para la empresa
minera, alimentos o mercancías para la reventa en los centros de producción, o
sea, en nuestra época neoliberal “A esto se le conoce como costo de
oportunidad, que es lo que se deja de ganar por no elegir determinada opción.
En el momento en que se elige determinado curso de acción, se desecha la
oportunidad de seguir otro curso, por lo que los beneficios cuantificables de la
opción desechada constituyen intrínsicamente un costo de oportunidad”
(Ramírez Padilla, 1997, Pág. 302).
Fue un lapso de tiempo durante el cual se consolidaron las raíces del
pensamiento Neoliberal de hoy día; es la Escuela Mercantilista (1450-1750) y
sus Mercantilistas Avanzados, quienes identificaron riqueza con dinero,
plantearon tanto la acumulación como la circulación de la moneda, con el
objetivo de aumentar más en el balance comercial que en el balance monetario,
cultivó la práctica del ahorro, fueron en realidad los precursores de la economía
moderna, ya que su objetivo esencial fue de acumular oro, riqueza y ganancias.
Pero sus consecuencias sociales se reflejaron en la región del “triángulo de
minerales”, muy claramente en Piedras Blancas. De manera alguna se pagaron
salarios bajos, se castigó la pereza y la vagancia, se fomentó el aumento de la
población con el fin de aumentar la mano de obra y disminuir así los salarios;
comenzaron a surgir los monopolios del aguardiente, el tabaco y la sal; se
fortalecieron los capitales comerciales, a despecho del capital industrial, aún muy
débil; trabajaron en compañía los nobles absolutistas y los nacientes
comerciantes burgueses, los primeros debido al apoyo económico que la
burguesía les proporcionó, los últimos, por el apoyo gubernamental y militar con
que se protegían las empresas comerciales.
Los mineros y comerciantes entendieron que la felicidad la proporcionaba el oro;
en palabras de Ospina Vásquez, “Hasta 1789 no usaron la moneda acuñada.
Hacía sus veces el oro en polvo: se estipulaba y pagaba en cantidades de oro
limpio y soplado” (Ospina Vásquez, 1987, Pág. 53). Este elemento representó la
liquidez aunque no se olvidaron del factor riesgo, comprendieron la convergencia
poscapitalista entre maximizar valor agregado y el nivel de riesgo asumido, pues
(Amat, 1999, Pág. 12) afirma como “El objetivo de liquidez puede considerarse
que forma parte del objetivo de riesgo, ya que la dificultad para afrontar los
compromisos de pago está relacionada con el riesgo de suspender los pagos”.
Un director de lo público, quien aprovechó su aprendizaje en el sector público y
el negocio asociado de las minas de oro, para el beneficio de la Provincia de
Antioquia y de la creación de una clase de destacados representantes del
sistema de producción capitalista. Un gestor de lo público, quien poseyó un
conocimiento bastante acertado para promulgar y llevar a la práctica, la teoría de
la Escuela Mercantilista en la Provincia de Antioquia, seleccionó sus
componentes económicos y sociales, prediciendo mejores épocas para la
minería y el comercio, construyó un porvenir con el más claro de los sentidos
neoliberales de fines del siglo XX, un pensamiento el cual reflejó que ”En otras
palabras, conocemos las fuerzas que van a determinar el futuro del capitalismo.
Pero lo que no sabemos es la forma exacta del futuro, porque éste no está
escrito en las estrellas; está determinado por lo que hacemos” (Thurow, 1998,
Pág. 282).
Representó Francisco Silvestre, un don de gran estratega, a fin de aumentar el
valor de las empresas mineras y del comercio, pues indudablemente como buen
visionario y líder, percibió en frases de Oriol Amat (1999, Pág. 101) “Conseguir
ventajas competitivas, bien sea tecnológicas, humanas, comerciales, de
información o financieras, que incrementen la capacidad de generar utilidades.
Estas ventajas pueden mejorar las expectativas de futuro de la empresa”.
De igual manera, incentivó las políticas de entrega de tierras derivadas de la
explotación aurífera. Algunos de estos predios se reacondicionaron y destinaron
para la naciente agricultura y ganadería en la región; otros terrenos
permanecieron ocultos para la obtención de rentas secundarias, se enfocaron
para la práctica especulativa en el mercado de tierras y con el pasar de los años,
incrementaron ingresos económicos considerables, o sea, una estrategia
aplicada con gran intensidad y esmero por los negociantes antioqueños de
tierras hasta la fecha de hoy y, la cual permitió y permite, “Aumentar la
capacidad para generar utilidades extraordinarias a través, por ejemplo, de
inversiones en inmuebles que puedan revalorizarse” (Amat, 1999, Pág. 101).
Representa un plan de acción en los inicios del siglo XXI, recomendable para
incrementar el valor de mercado agregado de la empresa, de acuerdo a la teoría
del EVA.
Aparece en el escenario el hombre perseverante, abnegado, inteligente, sagaz y
ahorrativo, surge el PAISA; aparece en el momento y en el escenario preciso,
alimentado por las ambiciones de la acumulación de oro y ganancias e
inconformismos con los nuevos impuestos, apoyados por los grandes grupos
mineros, entre ellos la familia Jaramillo, propietaria de minas de oro en Rionegro
y La Mosca (Guarne). El escenario fue en el período de la Revolución Comunera
de Guarne y su grupo Los Tiburcios y a la puerta de las guerras de la
Independencia; continúo luego fortaleciéndose con el conocimiento aportado al
arribo de los ingenieros europeos y el hombre antioqueño se personificó en “El
PAISA”.
.
Surgieron así los futuros arlequines de los negocios, los mejores representantes
del capitalismo fortalecieron sus actividades mercantiles en el territorio a través
de los próximos años, dando forma a un supercapitalismo, maximizando al
extremo el rendimiento de los activos y las ganancias del negocio, ya no
solamente en el campo minero, lo es también a nivel de industria, una industria
que incrementa el valor agregado y la riqueza de sus propietarios. Es un sistema
económico con un crecimiento y desarrollo acelerados, lo cual maravilla a los
más ortodoxos economistas de la época de mediados del siglo XIX hasta
nuestros días.
El espacio de Piedras Blancas y su Territorio de Mazo, participaron en la
producción y aplicación de nuevas tecnologías, las cuales produjeron cambios
destacables en el proceso de acumulación capitalista para el “triángulo de
minerales” y la Provincia de Antioquia; el incentivo a la minería y el comercio
desde la dirección del gobernante Francisco Silvestre, fortaleció las palabras del
Almirante Colón (Heers, 199 , Pág. 330) pues bien lo “sabe que sin duda está muy
cerca de la mina, en un país de buenos ríos con grandes cantidades de oro”.
Y así lo fue, en la zona de Piedras Blancas, se revolucionó la manera de formar
los capitales; años más tarde, el ingeniero inmigrante Carlos S. De Greiff, llevó a la
práctica en los veneros donde brota el oro entre las piedras blancas, la tecnología
del diseño y explotación de los filones del metal amarillo, aprendizajes que
estructuraron el Nuevo Código de Minas del Estado Soberano de Antioquia desde
1862 y el cual constituyó, la base para su similar del estado de California (EE.UU.)
y de la España misma. Un territorio que representó el auge de nuevas sapiencias
y tecnologías, haciendo del Valle de Arví, The Gold Valley, (El valle del Oro) y
como lo es en nuestros días, en el estado norteamericano de California, The
Silicon Valley (El Valle del Silicio), un hervidero de nuevos conocimientos.
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