Poder Judicial de la Nación
///nos Aires, 23 de noviembre de 2011.AUTOS Y VISTOS:
Para
resolver
en
la
presente
causa
n°
4863/03 caratulada “Taselli Sergio y otros s/delito de
acción pública” del registro de la Secretaría n° 24 de
este
Juzgado
Nacional
en
lo
Criminal
y
Correccional
Federal n° 12 y sobre la situación procesal de SERGIO TASELLI
(titular
de
cédula
MERCOSUR
n°
93.512.005N,
de
nacionalidad italiana, nacido el 10 de noviembre de 1944,
hijo
de
Guido
divorciado,
y
de
Rita
domiciliado
Lancelotti,
en
Fray
de
Justo
estado
civil
Sarmiento
2180,
Olivos, Provincia de Buenos Aires).
USO OFICIAL
Y CONSIDERANDO:
De los hechos
En el marco de las presentes actuaciones se
imputa
a
SERGIO
TASELLI
haber
desplegado
maniobras
defraudatorias en su carácter de Presidente de Yacimientos
Carboníferos Río Turbio (Y.C.R.T.) S.A., con relación a la
administración
portuario
del
del
complejo
propiedad
Estado
(YCF)
de
carbonífero,
Yacimientos
–cuya
ferroviario
Carboníferos
privatización
se
y
Empresa
ordenó
en
el
Decreto 988/93-, como consecuencia de lo dispuesto en el
artículo 1 del Decreto 979/94 en el que se adjudicó la
concesión integral del yacimiento en los términos y con
los
alcances
establecidos
en
el
Pliego
de
Bases
y
Condiciones, con un subsidio anual de veintidós millones
quinientos mil pesos ($22.500.000) a Federación Argentina
de
Trabajadores
de
Luz
y
Fuerza
(FATLYF),
IATE
S.A.,
ELEPRINT S.A. y Dragados y Obras Portuarias S.A. (DYOPSA)
en su carácter de socios fundadores de Y.C.R.T. S.A. que
se encontraba en formación a la época de la adjudicación.
incumplido
contrato
al
mantener
y
los
bienes
En
ese
sentido,
con
las
obligaciones
concesionario,
conservar
–sin
transferidos
en
se
le
enrostra
establecidas
cuanto
debía
modificarlos
por
el
Estado
haber
en
el
custodiar,
sustancialmenteNacional,
sin
posibilidad
de
su
reasignación
o
o
la
autorización
de
conocimiento
traslado
la
sin
el
autoridad
de
aplicación, y su consecuente devolución de modo tal que al
yacimiento,
luego
de
la
finalización
del
contrato,
le
fuese posible proseguir con una capacidad de producción de
370.000 toneladas anuales de carbón comercial, lo que no
fue posible.
Puntualmente, se le reprocha la existencia
de
incumplimientos por parte de la adjudicataria –de la
cual resultaba presidente- a las obligaciones contraídas
conforme
al
contrato
de
concesión
y
usufructo,
entre
ellas, la falta de preservación del medio ambiente, la
falta de custodia, mantenimiento y conservación de los
bienes
concesionados,
ausencia
de
asistencia
técnico
minero en el plan de desarrollo minero, falta de pago de
haberes
al
personal
incumplimiento
de
la
y
aportes
afectación
de
provisionales,
bienes
a
terceros,
incumplimiento de inversiones obligatorias, de los niveles
de producción mínimos y de aquellos comprometidos en el
plan empresario, lo que motivó que mediante el decreto
1034/02 se aprobara la rescisión de la concesión integral.
Los incumplimientos a los que se aludiera
pueden
diferenciarse
conforme
a
dos
aspectos
de
la
actividad de Y.C.R.T. S.A. como adjudicataria. En primer
lugar,
aquello
concerniente
al
manejo
de
los
bienes
públicos cuya tenencia le fue transferida, cuya situación
registral
resultó
caótica
al
no
haberse
confeccionado
debidamente los inventarios pertinentes, y por otro, la
aplicación
de
los
subsidios
otorgados
por
el
Estado
Nacional para el pago de salarios, la realización de obras
y el mantenimiento de la actividad industrial.
En
adquisición
de
orden
una
a
los
máquina
bienes,
Turbogas
se
BAR
le
imputa
Marca
la
General
Electric, modelo FR 5.1 n° 127.758 potencia nominal 10,5
M.W –el 27 de agosto de 1999- y montaje electromecánico,
ensayos, puesta a punto y en servicio y la construcción de
Poder Judicial de la Nación
obras civiles para su instalación, mano de obra, flete y
seguros –el 29 de julio de 1999- por un monto total de
$5.942.939,20, cuya compra no se encuentra avalada técnica
ni
económicamente
conforme
las
conclusiones
de
los
peritajes contables, toda vez que es un elemento operado
con
gas,
combustible
del
que
se
carecía
en
la
zona.
Idéntica maniobra se le reprocha respecto de la máquina
Turbo Gas John Brown 5200 LA.
Asimismo, se le enrostra haber transferido
el
Buque
Corrientes
II,
matrícula
2601-
F,
cuya
adquisición había sido autorizada por Decreto 420/95 a la
empresa Poliservicios, sustrayendo el mismo del patrimonio
USO OFICIAL
de
Y.C.R.T.
en
contravención
con
lo
dispuesto
en
el
contrato de concesión y usufructo.
Por
otro
lado,
se
le
endilga
la
transferencia, en contravención a lo establecido en el
contrato, de los bienes muebles detallados a fojas 1215,
1217/1220 y 1223/1224, y de aquellos enunciados a fojas
646/652.
A
su
vez,
se
le
imputa
el
aumento
fraudulento del patrimonio de Y.C.R.T. S.A. por un valor
de $10.000.000 con una cuenta anual “Reserva Aval Res.
Carbón”, conformada por una estimación de la capacidad de
extracción durante la duración de la concesión, simulando
que
se
reforzar
trataría
el
patrimonio
de
utilidades
patrimonio,
con
suficiente
el
para
líquidas
objeto
recibir
destinadas
a
alcanzar
el
de
los
subsidios
indicados.
Por último, se le reprocha haber modificado
la actividad de la empresa adjudicataria que presidía en
dirección
empresas
a
inversiones
cuyo
objeto
de
no
mediano
guardan
y
largo
plazo,
vinculación
con
en
la
actividad minera de conformidad con lo establecido en las
pericias
contables
de
fojas
1235/1239,
1251/1253, 1893/96, 2274/6 y 2384/2487.
De las pruebas
1321/1332,
A lo largo de la pesquisa se han logrado
recabar los siguientes elementos probatorios:
-Denuncia de EDUARDO JOSÉ FERNÁNDEZ PROL de fojas
1/7 y ratificación de fojas 9, contra SERGIO TASELLI y DANIEL
CAMERON,
en
orden
al
presunto
vaciamiento
por
parte
de
Y.C.R.T. S.A. del yacimiento y el uso indebido del dinero
que en calidad de subsidio otorgaba el Estado Nacional.
-Informe
de
la
Inspección
General
de
Justicia de fojas 66/112,
-Nota SSC n° 182 de la Secretaría de Energía
a fojas 139/152,
-Denuncia de ATANACIO PÉREZ OSUNA y CARLOS BARRETO
a Fojas 457/8 en orden a irregularidades acaecidas durante
la concesión del yacimiento carbonífero de Río Turbio.
-Denuncia de HÉCTOR WANZO Y PEDRO TAPIA de fojas
461/465, respecto, por un lado, la falta de mantenimiento,
abandono, pérdida y desaparición de diversos bienes del
yacimiento durante la concesión, y por otro, del obrar
omisivo de los integrantes de la Comisión Fiscalizadora.
-Fotocopias
aportadas
por
la
querella
a
fojas 472,
-Acta aportada por la Subsecretaría de Medio
Ambiente de Santa Cruz de fojas 503/5,
-Expedientes
aportado
por
la
Dirección
Provincial de Minería de fojas 513,
-Dictámenes
aportados
por
la
Comisión
Bicameral de la Reforma del Estado y Seguimiento de las
Privatizaciones de fojas 519,
-Actas de auditoría de fojas 635/661,
-Denuncia de hecho nuevo de BERNARDINO ZAFFRANI
de fojas 673,
-Oficio
del
SubSecretario
de
Trabajo
y
Seguridad Social de Santa Cruz de fojas 678,
-Ampliación
de
denuncia
GALLART de fojas 680,
-Nota de fojas 653/4,
de
ZAFFRANI y PÉREZ
Poder Judicial de la Nación
-Actas
de
Prefectura
Naval
Argentina
de
Comisión
de
fojas 683/684 y 689/694,
-Nota
025/2002
de
la
Fiscalización de fojas 698/700,
-Denuncia de hecho nuevo de BERNARDINO ZAFFRANI
de fojas 705,
-Informe
del
Coordinador
Técnico
de
la
Secretaría de Energía de fojas 719/730,
-Oficio
del
Director
de
Inversiones
y
Normativa Minera de fojas 765/771,
-Informe de fojas 796,
-Copia
de
nota
periodística
de
fojas
USO OFICIAL
812/813,
-Actas de comprobación de fojas 865/7,
-Documentación referida al Informe final de
la Auditoría Integral aportada por EDUARDO ARNOLD a fojas
890/1 que da cuenta del desmantelamiento de la instalación
eléctrica de 220 voltios existente en el predio conocido
como Mazaruca.
-Expedientes
aportados
por
DIEGO
GUICHÓN
a
fojas 918/9 y 936,
-Copias
del
informe
de
Auditoría
Integral
aportado por la Secretaría de Minería a fojas 929/30,
-Escrito
de
la
querella
e
información
aportada a fojas 1028,
-Informes
preliminares
periciales
de
fojas
1068/1070 y 1100/1135,
-Informe de Gendarmería de fojas 1136,
-Informe remitido por AFIP a fojas 1170,
-Informe y actas de constatación negativas
del perito aduanero a fojas 1183 y 1190/1227,
-Pericia de Gendarmería a fojas 1235/1239 y
1321/1332,
-Conclusiones
1251/1253,
de
los
peritos
a
fojas
-Oficio de la Secretaría de Minería sobre la
empresa
“Compañía
de
Desmontes
S.A.”
a
fojas
1275/6
y
1439/1440
y
1334/1375,
-Notas
periodísticas
de
fojas
1517,
-Informe
de
la
SIGEN
aportado
por
la
Secretaría de Minería a fojas 1466/1494,
-Conclusiones de la SIGEN a fojas 1486/87 y
sugerencias de fojas 1489/1490,
-Documentación aportada por EDUARDO ARIEL ARNOLD
en su declaración testimonial a fojas 1538/1625,
-Declaración
testimonial
de
ARNOLD
a
fojas
1626/1633 en la que dio cuenta que, luego de rescindida la
concesión, fue designado interventor del yacimiento, y en
esa función efectuó una auditoría que determinó, entre
otras cuestiones, las siguientes:
a) Falta de cumplimiento del concesionario
de los compromisos asumidos en concepto de inversiones,
falta
de
pago
instalaciones,
de
salarios
falta
de
adeudados,
cumplimiento
abandono
de
la
de
las
producción
mínima comprometida, etc.
b) Que el concesionario no había mantenido
un sistema de inventario permanente y el seguimiento de
los bienes fue totalmente errático.
c)
Merma
de
la
productividad
en
el
yacimiento, luego de rescindida la concesión.
d)
Que
el
vaciamiento
de
equipos
y
la
destrucción de bienes por parte de la concesionaria fue
más que significativo.
-Documentación
certificada
a
fojas
1664/1682, testimonios de los autos 79.982/02 del Juzgado
Nacional
de
Primera
Instancia
en
lo
Comercial
n°
2,
Secretaría n° 4 de fojas 1701/1832,
-Documentación
1846/1855,
certificada
a
fojas
Poder Judicial de la Nación
-Informe
pericial
contable
del
Cuerpo
de
Peritos Contadores de la Corte Suprema de Justicia de la
Nación de fojas 1893/1896,
-Actuaciones
aportadas
por
la
querella
a
fojas 1973/1991 y 2065/2067 relativas a la venta del Buque
Motor Corrientes II.
-La causa n° 109-145-04 del Juzgado Federal
de Río Gallegos –acumulada a los presentes- entre las que
se destacan, a saber: informe del perito asesor aduanero
de fojas 2111/2112,
-Informe de la Dirección de Inversiones y
USO OFICIAL
normativa minera de fojas 2123/2132,
-Resultado
de
tareas
-Notas
perito
de
investigación
de
fojas 2140,
del
MAC LEAN
de
04/05
del
fojas
2167,
2193,
-Nota
Y.C.R.T.
n°
interventor
DANIEL PERALTA de fojas 2170/2171,
-Copia de nota Y.C.R.T. n° 03/05 de fojas
2189,
-Copia
Y.C.R.T.
S.A.
y
del
JORGE
acuerdo
ALBERTO
extrajudicial
SANZ
de
fojas
entre
2194/5
y
testimonial de SANZ de fojas 2198,
-Informes de dominio de fojas 2204/2207,
-Nota Y.C.R.T. n° 14/05 de fojas 2213,
-Copias de las actuaciones de IGJ de fojas
2228/2272,
-Informe
de
Gendarmería
Nacional
de
fojas
2274/2276,
-Dictamen de fojas 2288,
-Nota Y.C.R.T. 209/08 de fojas 2342,
-Documentación
certificada
a
fojas
de
Peritos
2362/2363,
-Informe
Contadores
2481/2487
de
y
la
pericial
Corte
anexos
Suprema
integrantes
del
de
de
Cuerpo
Justicia
la
misma
de
fojas
de
fojas
2384/2480.
En
dicho
estudio
se
concluyó,
entre
otras
cuestiones, lo siguiente:
a) Se advirtieron ciertas irregularidades en
las registraciones de los libros contables de la empresa
Y.C.R.T. S.A.
b) No se encontraron constancias que avalen
técnica ni económicamente la compra de la máquina Turbogas
BAR 21 Marca General Electric.
-Declaración testimonial de ALFREDO PERALTA de
fojas 2512/2513,
-Presentación
de
la
querella
de
fojas
2514/2520 y 2562/2588.
-Declaración de EDUARDO FLORES de fojas 2601/2.
-Declaración
de
-Declaración
de
JOSÉ
LUIS
CUERDO
de
fojas
JUAN FRANCISCO LEIS de
fojas
2611/14.
2636/8.
-Informe
pericial
del
Perito
Contador
Oficial ALBERTO ALONSO, de fojas 2656/2745, que, entre otras
cuestiones,
se
abocó
a
determinar
el
grado
de
participación societaria que le correspondería a Y.C.R.T.
S.A. en las empresas en las que se efectuaron inversiones,
y el modo en que aumentaron dichas inversiones.
-Declaración testimonial del Perito ALONSO de
fojas 2790/1, de cuyos dichos puede destacarse:
“El análisis de los libros contables de las
empresas en las que se verificaron supuestas inversiones
por parte de Yacimientos Carboníferos Río Turbio, fue útil
para determinar que los supuestos aportes irrevocables no
resultaban tales, toda vez que no fueron formalizados en
un plazo razonable, dando lugar a ello a que deban ser
considerados como simples préstamos financieros.”
“Por
otro
lado,
puntualmente
respecto
del
análisis que se efectuó en orden a la conveniencia del
otorgamiento de estos préstamos financieros, es posible
sostener técnicamente que el año en que fueron efectuados,
Poder Judicial de la Nación
que es el que el ente societario, conforme la opinión del
síndico concursal, indicó como el de cesación de pagos, no
debieron haberse efectuado, por cuanto con ello se agravó
la situación financiera de Y.C.R.T.. Esto se ve reflejado
en que los ingresos totales de Y.C.R.T. en el año 2001
fueron
de
préstamos
aproximadamente
financieros
$36.400.000,
a
los
que
siendo
se
le
que
los
atribuyó
erróneamente la condición de aporte irrevocable fueron de
$26.500.000 aproximadamente, con lo cual significaron el
73%
del
total
significativa
de
los
referida
a
ingresos,
aquél
cifra
importe.
De
por
demás
ello
puede
inferirse que parte de los subsidios, que eran más de
USO OFICIAL
22.500.000
necesidad
anuales
fueron
financiera
del
utilizados
préstamo.
para
Lo
cubrir
la
llama
la
que
atención es que una empresa que no estaba en condiciones
de hacer frente a sus obligaciones, pueda destinar una
parte
significativa
financieramente
a
de
sus
otras
ingresos
empresas
que
para
se
asistir
encuentran
vinculadas societariamente.”
El descargo efectuado
En ocasión de ser intimado en los términos
del artículo 294 del Código Procesal Penal de la Nación,
SERGIO TASELLI solicitó un plazo para presentar su descargo
por
escrito
y
se
negó
a
responder
las
preguntas
del
Tribunal (fs. 2531/2534).
Su versión de los hechos fue posteriormente
incorporada al expediente en el escrito glosado a fojas
2540/2554.
En atención a la multiplicidad de cuestiones
sobre
las
que
se
explayó,
sus
distintas
apreciaciones
serán expuestas en el acápite siguiente, de modo conjunto
con el análisis de las restantes constancias probatorias.
Valoración de la prueba
En primer término, corresponde destacar que
a través de la ley 23.696 de Reforma del Estado se declaró
a la empresa Yacimientos Carboníferos Fiscales Empresa del
Estado sujeta a privatización o concesión.
Ello dio lugar al dictado del Decreto 988
por el cual se dispuso la privatización de la explotación
del
complejo
través
de
la
carbonífero,
ferroviario
modalidad
concesión
de
y
portuario,
integral,
que
a
fue
otorgada a Yacimientos Carboníferos Río Turbio Sociedad
Anónima
–en
adelante
Y.C.R.T.
S.A.-
integrada
por
representantes de la Federación Argentina de Trabajadores
de Luz y Fuerza, IATE S.A., Elerprint S.A. y Dragados y
Obras portuarias S.A., conforme surge del Decreto 979, a
partir del 1 de julio de 1994 y por el plazo de diez años.
Sin
perjuicio
del
plazo
estipulado,
la
concesión culminó anticipadamente el 25 de abril de 2002,
por haberse presentado la sociedad en concurso preventivo,
rescisión aprobada el 14 de junio de ese año.
Así, la hipótesis delictiva sobre la que se
estructura
la
acusación
irregularidades
durante
se
el
refiere
a
la
existencia
transcurso
de
la
de
concesión,
vinculadas centralmente con dos aspectos diferenciados de
la actividad de la adjudicataria, de la cual el imputado
SERGIO TASELLI resultaba ser presidente: el manejo de los
bienes
públicos
afrontar
aplicación
las
cuya
tenencia
obligaciones
de
los
le
nacidas
subsidios
fue
transferida
del
otorgados
acuerdo
por
el
para
y
la
Estado
Nacional para el pago de salarios, la realización de obras
y el mantenimiento de la actividad industrial, los que
alcanzaron un total de $164.712.689,95.
Con
esa
dirección,
y
luego
del
decisorio
dictado por el Superior el 22 de abril de 2009, en el que
los integrantes de la Sala Primera de la Cámara del Fuero
entendieron precisa la profundización de la pesquisa con
el objeto de que se individualicen “los responsables de la
caótica situación registral, documental y de inventario
que le impidió a los peritos analizar la existencia y
estado de conservación de los bienes…” en el entendimiento
Poder Judicial de la Nación
que “aún subsiste la sospecha de que durante el período
que duró la concesión otorgada a Y.C.R.T. SA existieron
distintas
irregularidades
administración
y
atinentes
custodia
de
los
al
manejo,
bienes
estatales
transferidos, como también a la imputación del subsidio
entregado
por
el
Estado
Nacional…”
se
encomendaron
diversas medidas de prueba, cuyos resultados, a la luz de
las
directrices
sentadas
por
la
Alzada,
imponen
una
reevaluación de aquél decisorio adoptado el 20.2.2008 por
esta sede.
Entre
USO OFICIAL
profundizaciones
suscripta
por
totalidad
al
ellas,
de
el
la
pericia
Decano
informe
se
realizaron
contable
PERALTA,
elaborado
que
oportunamente
remitía
por
dos
el
en
síndico
su
que
intervino en el concurso preventivo de la concesionaria.
Recuérdese que la Alzada consideró que dicho
estudio técnico “no logra responder ni es su desarrollo ni
en sus conclusiones los profundos interrogantes puestos de
manifiesto
por
el
Magistrado
de
grado
al
momento
de
ordenar su realización” (fs. 2074 vta.).
La primera profundización –dispuesta a fojas
2387/8-
arribó,
entre
otras,
a
las
siguientes
conclusiones:
-No se encontraron constancias que avalasen
técnica y económicamente la compra de la máquina Turbo Gas
BAR
21
marca
General
Electric
modelo
FR.5
n°
127.758,
potencia nominal 10.5 mw. por la suma total de $4.040.190,
ni
sobre
la
razonabilidad
de
sus
reparaciones,
que
insumieron un gasto de $1.902.749,20.
-Si bien podía afirmarse, en cuanto a los
subsidios, que Y.C.R.T. S.A. no había volcado su inversión
estrictamente a superar el crecimiento de la empresa sino
que,
por
el
inversiones,
contrario,
para
se
establecer
volvió
el
grado
afín
de
a
realizar
participación
societaria que le correspondería en las empresas en las
que efectuó inversiones, era preciso contar con los libros
de dichas compañías (fs. 2481/7).
En orden al primero de los puntos señalados,
el imputado en su descargo expuso que la adquisición de
tal maquinaria se decidió en el marco del giro comercial
de la compañía, y que en nada afectó los intereses del
Estado.
Agregó
que
dicha
maquinaria
fue
luego
reemplazada por la Turbo gas John Brown 5200 L.A.
Sin embargo, y tal como expuso la querella a
fojas 2583/8, la cuestión debe centrarse en la falta de
existencia
de
la
máquina
dentro
del
ámbito
de
la
concesión, extremo que fue constatado por las auditorías
llevadas a cabo por la Secretaría de Energía de la Nación
en el acta n° 14 (fs. 637/40).
Robustece
lo
expuesto
las
declaraciones
vertidas por EDUARDO FLORES a fojas 2601/2 en la medida en
que precisó que esa máquina “nunca salió de Chaco”.
En ese sentido, es atendible la conclusión
del
señor
Fiscal
en
cuanto
expuso
que
“Y.C.R.T.
S.A.
adquirió y reparó por casi $6.000.000 una locomotora que
nunca operó para la empresa concesionaria, circunstancia
que robustece la hipótesis delictiva” (fs. 2782).
A su vez, la máquina John Brown consta en la
planilla de amortizaciones de bienes de uso –fs. 2407-,
con
fecha
de
origen
24.04.96,
por
lo
que,
al
ser
su
adquisición anterior a la General Electric, nunca pudo
haberla reemplazado.
Tales
extremos,
permiten,
en
principio,
restar verosimilitud al descargo del imputado, al menos,
en lo que a estas maquinarias se refiere.
Es
existencia
de
que,
la
tales
falta
de
maquinarias
verificación
en
las
de
la
auditorías
realizadas permite descartar de plano las argumentaciones
ensayadas por el incuso.
Poder Judicial de la Nación
Pues bien, respecto de la segunda cuestión,
la reunión de los libros contables de las empresas en las
que Y.C.R.T. S.A. había invertido dio lugar a la segunda
profundización
del
estudio
técnico
contable,
llevado
a
cabo por el Perito contador ALBERTO ALONSO, anexada a fojas
2654/2745.
Dicha experticia determinó que el caudal de
inversiones
de
Y.C.R.T.
S.A.
se
incrementó
muy
significativamente en el ejercicio comercial que cerró el
31.12.2001, bajo la modalidad “aportes irrevocables”.
En efecto, el cuadro agregado a fojas 2743
permite apreciar que, mientras en el año 2000 el caudal de
USO OFICIAL
inversiones arribó a $2.723.946, en el año 2002 significó
una suma de $32.746.048.
Ello explica la afirmación ya expuesta en la
primigenia
pericia
contable,
en
cuanto
a
que
Y.C.R.T.
había dado un giro comercial y “se volvió afín a realizar
inversiones”.
Pero, más allá del aumento inusitado en los
montos destinados a inversiones, la pericia fue hábil para
determinar
que
los
aportes
irrevocables
efectuados
por
Y.C.R.T. S.A. tenían ciertas características particulares.
Así, el perito determinó que esos aportes
permanecieron
receptora
en
sin
el
patrimonio
capitalizarse
neto
por
de
tiempo
la
sociedad
indeterminado,
desvirtuando la finalidad teórica de los mismos.
Puntualmente,
los
libros
contables
de
explicó
las
que
empresas
“El
en
análisis
de
las
se
que
verificaron supuestas inversiones por parte de Yacimientos
Carboníferos Río Turbio, fue útil para determinar que los
supuestos aportes irrevocables no resultaban tales, toda
vez
que
dando
no
lugar
fueron
a
ello
formalizados
a
que
deban
en
un
ser
plazo
razonable,
considerados
como
simples préstamos financieros.”
Tal conclusión fue extraída de que
dichos
aportes no están capitalizados, salvo en los casos de las
compañías POLISERVICIOS, ENERCON y MOLINOS BRUNNING, que fueron
capitalizados en los años 2006 y 2003 respectivamente.
Conforme
tardíamente
para
expuso
las
el
pautas
doctor
que
ALONSO
debe
“Esto
respetar
es
una
inversión (aporte irrevocable) del tipo que se indica. Se
deben
capitalizar
Contablemente
en
quien
materializarlo,
el
ejercicio
recibe
el
incrementando
del
aporte
en
su
año
siguiente.
irrevocable
caso
el
debe
capital
e
inscribiéndolo para luego capitalizar el aporte a nombre
del que lo efectuó, cuestión que no se verificó en los
casos analizados”.
Además, debe ponderarse que, conforme fuera
indicado por el síndico concursal, el año 2001 fue un
ejercicio de desequilibrio de Y.C.R.T. S.A., y la cesación
de pagos se fijó en 9.10.2001.
Sin embargo, la mayoría de las inversiones
efectuadas
–préstamos
ocultos,
a
criterio
del
perito
oficial-, se realizaron mayoritariamente en el ejercicio
cerrado el 31.12.2001.
Llamativo
resulta
que
Y.C.R.T.
S.A.
haya
prestado asistencia financiera a otros entes societarios
cuando su propia situación no lo aconsejaba, “con lo cual
disminuyó
su
capacidad
operativa
financiera
en
modo
técnicamente inconveniente” (fs. 2744 vta.).
Es
síndico,
la
que,
empresa
a
no
la
luz
estaba
de
en
lo
expuesto
condiciones
por
de
el
hacer
frente a sus obligaciones, por lo que dudosamente podía
destinar
asistir
una
parte
significativa
financieramente
a
otras
de
sus
ingresos
empresas,
a
las
para
que,
casualmente, se encuentra vinculada societariamente.
Tal
que,
en
extremo
principio,
constituye
confirma
la
un
fuerte
existencia
indicio
de
las
irregularidades cuya necesidad de verificar puntualizó el
Superior, en tanto la lógica que guía la administración de
cualquier
economía
–tanto
doméstica
como
empresaria-
indica que, ante una situación apremiante, difícilmente
Poder Judicial de la Nación
sea aconsejable solventar a terceros sin que ello implique
el descuido del propio negocio.
Conclusión que se ve ampliamente robustecida
con lo plasmado por el doctor ALONSO en el informe pericial
en
cuanto
a
que
la
situación
descripta
“…puede
técnicamente inferirse como un desvío de al menos parte de
los subsidios más si tenemos en cuenta que en el año 2001
el monto total de ingresos resultó de $36.373.974,92- y
las
inversiones
de
verificadas
tuvo
$26.500.000
en
ese
período
un
incremento
valores
aproximadamente
por
sólo
de
absolutos,
$29.000.000
si
se
las
empresas
aproximadamente
que
ascendería
incluyera
a
Altatensión
USO OFICIAL
S.A. y Edecat S.A.”.
Ese escenario llevó al Contador del Cuerpo
de
Peritos
Oficiales
a
considerar
que
parte
de
los
subsidios -que eran más de $22.500.000 anuales- fueron
destinados a cubrir la necesidad financiera causada por
los
préstamos
muchos
de
a
los
otras
empresas
casos,
forman
que,
casualmente
y
del
grupo
parte
mismo
en
empresario que dirige el imputado.
Por
existencia
de
registraciones
otro
lado,
cierta
falta
contables
el
perito
de
concluyó
confiabilidad
sentadas
en
los
en
en
libros
la
las
de
Y.C.R.T. S.A., en atención a la advertencia de rúbricas
extemporáneas en el Libro Inventario y en el Libro Diario
n° 3.
Irregularidad a la que debe aditársele la ya
advertida respecto de la ausencia de documentación que
respalde y refleje la situación de cada bien mueble e
inmueble objeto de contrato, en la medida en que, tal como
expuso
el
Superior,
administrativo
–y
ese
contable-
panorama
habría
de
desorden
obedecido
al
incumplimiento por parte de los responsables de Y.C.R.T.
S.A. del conjunto de obligaciones establecidas en el PBC.
Ahora
bien,
respecto
del
aumento
de
las
inversiones a las que se hiciera referencia, SERGIO TASELLI
aludió que éstas no constituían ni el 30% de lo percibido
en
subsidios,
y
que
se
trató
así
de
resguardar
el
se
de
patrimonio de la empresa.
Al
respecto,
sostuvo
que
trató
cuestiones técnico contables que serían aclaradas por los
testigos cuya declaración sugirió.
Puntualmente, se recibió declaración a LUIS
CUERDO, contador y síndico de Y.C.R.T. S.A., quien expuso
que las inversiones realizadas tuvieron por objeto mejorar
la capacidad productiva del yacimiento.
En ese sentido, explicó que en los casos de
las
empresa
ALTATENSIÓN
CIRCUM
S.A.,
diferimientos
S.A.,
los
MIRAMONTE
montos
impositivos,
S.A.,
invertidos
mientras
que
LOS
ALERCES
y
obedecieron
a
a
COMPAÑÍA
DE
DESMONTES S.A. se le anticipó dinero por maquinaria y a
POLISERVICIOS
S.A.
se
adjudicó
la
mayor
inversión,
en
atención a que aportaba mano de obra.
Sin embargo, esa explicación no despeja el
cuadro descrito por el perito oficial y, además, no se
corresponde
con
las
registraciones
contables,
en
tanto
tales sumas se incorporaron como inversiones y no como
pagos por contraprestaciones de bienes o servicios.
En el caso particular de la empresa COMPAÑÍA
DE
DESMONTES S.A., el perito ALONSO puntualizó que la misma
fue receptora de un préstamo financiero por $1.404.223,76
en
el
año
2001,
y
que
sus
libros
sólo
presentan
registraciones contables hasta el 30 de noviembre de 2001
-el ejercicio en que supuestamente habría recibido ese
préstamo-, no contando con registraciones posteriores.
Además, el patrimonio neto de esa empresa
sin
resultados
a
distribuir
era
de
$4.277.541,15,
representando el préstamo una cifra aproximada del 30% del
total de su patrimonio a abril 2002 (cf. cuadro de fojas
2741).
Algo similar ocurre en el caso de MAFINSA S.A.
–respecto de la cual el testigo propuesto por SERGIO TASELLI
Poder Judicial de la Nación
arguyó que se trató de “mera inversión financiera”- en
tanto
esa
companía
$3.158.772,55
y
recibió
tenía
un
un
préstamo
patrimonio
financiero
de
de
$4.277.541,15
(significativo de un 73% del total del patrimonio).
En el caso de POLISERVICIOS S.A., el préstamo
financiero
capitalizado
en
el
año
2006
resultaba
de
$12.776.599,50, siendo que el patrimonio neto a la fecha
de
otorgamiento,
o
sea,
2001,
era
de
$12.778.599,50,
representativo prácticamente un 100%.
Conforme ha expuesto el perito oficial, la
significatividad
de
los
préstamos
con
relación
al
patrimonio de las empresas que los recibieron resulta un
USO OFICIAL
extremo que convoca la atención, en la medida en que la
inversión o el soporte financiero de montos que ascienden
a un porcentaje tan elevado del patrimonio de la receptora
no es una práctica habitual o comprensible desde la lógica
empresaria.
En definitiva, la rotunda conclusión a la
que ha arribado el perito de la Corte Suprema de Justicia
de la Nación en cuanto al desvío de al menos parte de los
subsidios
asignados
por
el
Estado
Nacional
a
Y.C.R.T.
S.A., los diversos extremos puestos de manifiesto en el
estudio técnico que reflejan tal premisa y la totalidad de
la
prueba
presunta
incorporada,
existencia
responsabilidad
adjudicataria,
conforme
lo
que
son
de
un
hecho
en
él,
como
corresponde
prevé
el
hábiles
asignar
artículo
306
para
afirmar
delictuoso
presidente
la
y
la
de
la
a
SERGIO
TASELLI,
del
Código
Procesal
Penal de la Nación.
Premisa
que
analizar
las
cuestiones
aludidas
precedentemente,
se
impone
también
a
poco
vinculadas
con
las
conforme
los
lineamientos
de
maquinarias
ya
expuestos.
En
vías
de
continuar
valorando
el
plexo
probatorio incorporado a la luz de la imputación formulada
a SERGIO TASELLI, entiendo oportuno analizar un elemento que
fuera
incorporado
con
posterioridad
a
la
resolución
dictada en el año 2008 por esta sede.
Es,
causa
en
109-145-04
ciertos
bienes
efecto,
–acumulada
muebles
cuanto
a
la
se
desprende
presente-
registrables
en
adquiridos
de
la
orden
a
por
la
concesión que no fueron restituidos una vez rescindida la
relación contractual (fs. 2288).
Así, el interventor del yacimiento al mes de
mayo del año 2008 informó que las camionetas dominios AYE
294, BAA 691, BDS 969 y BDC 098 –adquiridas por Y.C.R.T.
S.A.-
no
se
encontraban
en
poder
de
la
intervención,
desconociéndose su destino y ubicación (fs. 2342).
Por
otro
lado,
la
declaración
indagatoria
prestada por SERGIO TASELLI a fojas 2311/14 no logró dar
explicaciones
al
respecto,
a
punto
tal
que
no
pudo
precisar la ubicación de dichos vehículos.
Como
excusa,
arguyó
que
“…el
grupo
de
empresas tiene alrededor de 600 vehículos como estos, por
lo tanto la intención nuestra no es quedarnos con un par
de vehículos como estos, que no tienen un valor importante
por su antigüedad y el estado en que están…”
Sin
embargo,
esa
explicación
no
resulta
hábil para contrarrestar el hecho de que los vehículos no
hayan sido reintegrados al yacimiento, tal como establece
el pliego de bases y condiciones.
Es que no asiste razón al imputado que ha
afirmado “…el contrato no dice que los bienes hay que
dejarlos, el contrato dice que al final de la concesión
hay que dejar el equipo necesario para producir 370.000
toneladas de carbón, aproximadamente.”
Ello, en la medida en que el punto 17.10 del
Pliego de Bases y Condiciones (PBC) establece claramente
que
a
la
terminación
del
contrato,
todos
los
bienes
recibidos al principio del mismo y los incorporados por la
usufructuaria durante su transcurso, debían ser entregados
a la propietaria (Estado Nacional).
Poder Judicial de la Nación
Dichos
bienes
debían
encontrarse
en
buen
estado de conservación y en las condiciones operativas
necesarias
para
producir
370.000
toneladas
de
carbón
comercial anuales.
Lo
que
el
imputado
expuesto
pusiera
denota
de
claramente
resalto
en
que
orden
aquello
a
los
vehículos faltantes es sólo uno de los aspectos a los que
como presidente de la concesionaria debía atender, mas,
independientemente de su capacidad productiva, es claro
que los bienes debían ser entregados al concedente, lo que
en el caso, y a la luz de lo informado a fojas 2342, no
sucedió.
USO OFICIAL
Idéntica apreciación corresponde efectuar en
orden a la enajenación del Buque Corrientes II.
Recuérdese, TASELLI en su descargo refirió que
como no conseguía quién hiciera el flete para el traslado
del carbón “decidimos adquirir el barco para transportar
el carbón producido”.
Agregó que como se trataba de una tarea que
no era sencilla ni redituable, nadie quería asumirla y,
teniendo en cuenta que Y.C.R.T. S.A. no se ocupaba del
transporte, se enajenó el navío a la firma POLISERVICIOS
S.A. y la empresa adquirente debía, a cambio, realizar
todos los transportes del mineral.
Al respecto, existen
cuestiones que, a mi
criterio, deben ser fundamentalmente tenidas en cuenta.
En primer término, aquello que fuera puesto
de resalto por el síndico concursal en el capítulo VIII de
su informe general (fs. 1797).
Allí se estableció que, luego del análisis
del contrato suscripto entre Y.C.R.T. S.A. y POLISERVICIOS
S.A., el navío adquirido en U$S 2.100.000 fue transferido
por
un
valor
consistente
en
un
costo
por
flete
presumiblemente menor al de plaza, por el término de tres
años.
En consecuencia, concluyó el síndico que “la
forma de pago convenida … era mediante la prestación del
servicio de flete a un determinado valor, resolución de
pago
atípica,
considerando
principalmente
la
efectiva
erogación a la que se sometió la concursada en oportunidad
de la compra del bien”.
Lo
inconveniencia
dicho
se
comercial
traduce
para
en
una
Y.C.R.T.
sospechosa
S.A.
en
la
operación de venta del buque, cuya explicación reposa, a
mi entender, en el hecho de que POLISERVICIOS S.A. forma
parte
del
grupo
empresario
del
imputado
SERGIO TASELLI,
quien, con esta operatoria y a la luz del resto de las
pruebas
aquí
reunidas,
habría
favorecido
a
una
de
sus
compañías en detrimento de aquella que era beneficiaria de
un subsidio estatal millonario.
Como se expuso al principio de este acápite,
el escenario construido por las constancias incorporadas
luego del decisorio de la Alzada impone una reevaluación
de
varios
de
los
elementos
probatorios
anteriormente
colectados.
En
interventor
del
particular,
de
yacimiento
una
la
declaración
vez
finalizada
del
la
concesión, EDUARDO ARNOLD, cuyos dichos -analizados de modo
conjunto con el resto de las constancias incorporadas con
posterioridad
al
temperamento
otrora
adoptado
por
esta
sede- cobran una virtualidad que, a esta altura de la
encuesta, merece ser puesta de relieve.
Durante
su
gestión,
se
llevó
a
cabo
una
auditoría que tuvo por objeto, entre otros, determinar la
merma
de
la
capacidad
productiva
del
yacimiento
establecida como mínimo en el PBC.
Conforme el relato de ARNOLD, la auditoría
dio
cuenta
que
la
productividad
anual
era
de
50.000
toneladas, contra las 370.000 requeridas en el PBC.
Tal disminución, a su criterio, se debió no
solamente a la falta de inversión comprometida que habría
Poder Judicial de la Nación
permitido
renovar
y
modernizar
equipamiento,
incorporar
tecnología en el mejoramiento y aumento en la producción,
sino a la pérdida de maquinaria y herramientas.
En
ese
“desmantelamiento”
detallando
que
sentido,
lo
los
ocurrido
galpones
y
calificó
en
el
de
yacimiento,
talleres
centrales
se
encontraban con serios faltantes de tornos, maquinarias
pesadas, elementos de bobinado eléctrico e izaje.
Sostuvo, además, que el estudio estimó que,
durante
el
período
yacimiento,
se
en
produjo
que
una
Y.C.R.T.
pérdida
de
S.A.
explotó
el
170
millones
de
dólares, vinculado, a su entender, con el
“sistemático
USO OFICIAL
vaciamiento que de la empresa produjo el señor Taselli”
(fojas 1626/33).
La declaración de ARNOLD, al amparo de las
pruebas recabadas respecto a las máquinas General Electric
y
John
Brown,
las
camionetas
referenciadas
y
el
Buque
Corrientes II son claras demostraciones del incumplimiento
por
parte
del
imputado
para
con
las
obligaciones
establecidas en el contrato al concesionario, en cuanto
debía custodiar, mantener y conservar –sin modificarlos
sustancialmente- los bienes del yacimiento.
Tal
accionar
provocó
que
al
yacimiento,
luego de la finalización del contrato, no le fuese posible
proseguir
con
la
toneladas
anuales
capacidad
de
carbón
de
producción
comercial,
de
370.000
conforme
estaba
establecido en el PBC.
Así,
en
autos
ha
quedado
sobradamente
verificado el estado de abandono en el que quedó inmerso
el
complejo
carbonífero
a
partir
de
la
explotación
privada, fruto de la concesión dispuesta por el Estado
Nacional en favor de Y.C.R.T. S.A.
En
actividad
suma,
probatoria
corresponde
desarrollada
en
señalar
el
que
expediente
la
ha
permitido comprobar una situación objetiva que, a esta
altura
del
proceso,
resulta
incuestionable:
durante
la
explotación por parte de la empresa concesionaria Y.C.R.T.
S.A. del complejo carbonífero, ferroviario y portuario en
cuestión, la productividad sufrió un notable deterioro –
nótese que la capacidad tuvo una merma significativa-,
determinado
por
la
existencia
de
irregularidades
tales
como la ausencia de mantenimiento adecuado de los bienes
entregados
en
concesión
por
parte
del
Estado;
el
vaciamiento de las herramientas y maquinarias necesarias
para el sostén del yacimiento; la ausencia de inversiones;
y, fundamentalmente, el –al menos parcial- desvío de los
subsidios,
denunciado
ab
initio
de
esta
pesquisa
y
corroborado por el perito oficial, destinados a otorgar
préstamos
encubiertos
a
empresas
societariamente
vinculadas con el imputado.
A esta altura, encuentro oportuno traer a
colación
lo
resuelto
recientemente
por
el
Superior
en
cuanto a que: “La gravedad de la situación por la que
atravesó la prestación en el mentado período fue puesta de
manifiesto de un modo patente por la actividad probatoria
desarrollada
existen
en
razones
el
expediente.
concretas
En
resumidas
para
concluir
cuentas,
que
las
condiciones del servicio de transporte, lejos de mejorar
conforme
a
las
expectativas
que
habían
impulsado
la
suscripción del contrato de concesión, empeoraron de un
modo alarmante mientras estuvieron en manos de la empresa
explotadora.
Si bien no puede negarse que la concesión se
topó con aquellos escollos, ya que se desarrolló en un
escenario determinado por un contexto de crisis, dicha
circunstancia, por sí sola, no logra explicar la situación
anárquica y de abandono en la que quedó sumido el servicio
de transporte ferroviario durante el período evaluado. Las
graves
irregularidades,
en
otras
palabras,
fueron
independientes de aquella coyuntura y obedecieron a un
quebrantamiento deliberado por parte de la empresa de las
obligaciones que le competían según las pautas estipuladas
Poder Judicial de la Nación
en
el
acuerdo
“Trenes
(C.C.C.Fed.,
Sala
Metropolitanos
I,
causa
General
n°
44.327,
Roca
S.A.
s/sobreseimiento”, reg. 832, rta. 1/8/11)”.
En definitiva, una lectura integral de los
elementos
de
juicio
reunidos
en
el
expediente
lleva
a
concluir que el responsable de la empresa concesionaria no
persiguió el mejoramiento de la productividad sino, por el
contrario, su propio beneficio, traducido en el sostén
económico del resto de sus empresas a costa del millonario
subsidio estatal percibido.
En
enrostrado,
lo
no
se
concerniente
a
la
visualiza
de
culpabilidad
manera
alguna
del
la
USO OFICIAL
concurrencia de causa de inculpabilidad o inimputabilidad
que pudiera beneficiarlo.
Ese
escenario
torna
preciso
la
adopción,
respecto de SERGIO TASELLI, en su carácter de presidente de
Y.C.R.T. S.A., del temperamento previsto por el artículo
306
del
Código
Procesal
Penal
de
la
Nación
y,
en
consecuencia, el dictado de su procesamiento.
Calificación legal
En cuanto al encuadre jurídico del suceso
analizado en el acápite anterior, entiendo que resulta
constitutivo
del
previsto
el
en
delito
inciso
de
7
administración
del
artículo
173
fraudulenta,
del
Código
Penal, agravada por haber sido cometida en perjuicio de la
Administración Pública (artículo 174, inciso 5° del C.P.)
ya
que
dicho
tipo
penal
reprime
a
quien
tuviera
la
administración de bienes públicos –en el caso, del Estado
Nacional-
por
disposición
de
un
acto
jurídico
y
perjudicase los intereses confiados, violando sus deberes,
con el fin de procurar un lucro indebido para sí o para
terceros.
En tal sentido, recuérdese que las
formas
que la administración infiel tiene son las de abuso y
deslealtad. En el caso de estudio, la conducta de TASELLI
aparece
como
violatoria
del
deber
de
lealtad
hacia
el
Estado Nacional, que le había encargado la administración
de
los
bienes,
y
el
daño
a
la
propiedad
consistió
justamente en la falta de mantenimiento y vaciamiento de
los bienes que debían ser reasignados al yacimiento, y el
desvío
de
sostener
los
subsidios
económicamente
percibidos,
a
otras
con
el
compañías
objeto
de
su
de
grupo
empresario.
Como corolario, diré que las maniobras en
principio
procesal
defraudatorias
en
el
sub
que
judice
constituyen
resultaron
el
objeto
consumadas,
por
cuanto se produjo el perjuicio patrimonial requerido por
el tipo.
Sobre la cuestión en trato, resulta oportuno
traer a colación lo resuelto por los integrantes de la
Excelentísima
Cámara
Nacional
de
Casación
Penal
ha
resuelto en cuanto a que “La relación de confianza de la
que luego se aprovecha el sujeto activo -en este caso
quien, según los querellantes, habría tenido a su cargo el
manejo
de
bienes
caracteriza
al
o
intereses
delito
de
pecuniarios
administración
ajenos-
fraudulenta
previsto en el art. 173, inc. 7, del C.P. La mencionada
disposición
especiales
prevé
de
como
delito,
defraudación,
la
considerándolo
conducta
de
casos
quien
por
disposición de la ley, de la autoridad o por un acto
jurídico,
tuviera
a
su
cargo
el
manejo
de
bienes
o
intereses pecuniarios ajenos, y con el fin de procurar
para
sí
un
perjudicare
abusivamente
lucro
los
al
indebido,
intereses
titular
de
violando
confiados
éstos.
La
sus
u
deberes
obligare
defraudación
por
infidelidad o abuso es entonces una forma o modo delictivo
de perjudicar el patrimonio ajeno mediante el abuso de
confianza. El sujeto activo ha de tener a su cargo, esto
es, debe habérsele encomendado o confiado pertenencias de
otro; facultad que importa una situación jurídica que pone
al
agente,
en
términos
generales,
en
condiciones
de
Poder Judicial de la Nación
realizar
negocios
jurídicos,
con
efectos
a
favor
y
en
contra del titular de un patrimonio ajeno. Encargo que
puede
recibir
conforme
a
una
de
las
tres
relaciones
expresamente enumeradas: la administración, el manejo o el
cuidado. (C.N.C.P., Sala IV, causa n 8534 “Barale, Luis
Alfredo y otra s/recurso de casación”, rta. 24/04/07)”.
En
configura
el
suma,
delito
entiendo
de
que
defraudación
en
por
el
caso
se
administración
fraudulenta, agravada por haber sido cometida en perjuicio
de la administración pública, pues lo que se verifica en
el caso es una lesión al deber que poseía SERGIO TASELLI
como
presidente
de
la
empresa
a
quien
se
otorgó
la
USO OFICIAL
concesión de Yacimientos Carboníferos Fiscales Empresa del
Estado (ley 23.696), de cuidar los intereses patrimoniales
del Estado Nacional.
La concesión dada para manejar y administrar
el
patrimonio
estatal,
crea
una
relación
especial
que
confiere al autor la posibilidad de lesionar los intereses
que le fueron confiados. La esencia de esta modalidad,
consiste en que el autor lesiona la obligación encomendada
en un negocio jurídico y con ello la relación de lealtad
de salvaguardar los bienes públicos.
En
el
caso,
a
través
de
las
maniobras
descriptas en el acápite anterior, ha quedado sobradamente
demostrado el modo en que SERGIO TASELLI, valiéndose de las
maniobras constatadas, desvió al menos parcialmente los
subsidios entregados por el Estado Nacional hacia otras
empresas
pertenecientes
provocó
un
detrimento
a
en
su
grupo,
los
como
bienes
así
también
asignados
al
yacimiento, ocasionado un perjuicio patrimonial al erario
público.
Perjuicio
que
resulta
comprensivo,
como
mínimo, de aquél porcentaje de los subsidios percibidos
que fue destinado a otorgar préstamos financieros ocultos
a
empresas
del
grupo
($29.116.186),
lo
erogado
en
las
máquinas General Electric y John Brown ($5.942.939), el
valor del Buque Corrientes II ($2.100.000) y las cuatro
camionetas cuyo faltante fue informado a fojas 2342, lo
que asciende a un total aproximado de $37.280.000.
Además, una vez retomada la explotación por
parte
del
Estado
Nacional,
el
yacimiento
vio
mermada
significativamente su capacidad productiva, sumado a que
debió
enfrentar
el
reabastecimiento
consecuencia
del
vaciamiento ocasionado por la concesión.
En orden a la faz subjetiva del tipo penal
en trato, para su configuración es requisito que el autor
conozca la calidad del titular del patrimonio afectado y
la voluntad de llevar a cabo la conducta defraudatoria,
extremos ambos que se ven constatados en el sub judice, en
la medida en que SERGIO TASELLI direccionó su voluntad a
perjudicar los intereses que el Estado Nacional le confió,
procurando –en vez de la mejora de la productividad del
yacimiento- su propio beneficio y el de sus empresas.
Remárcase
sobre
este
punto
que
no
existe
elemento probatorio que permita apartarse de la convicción
de
que
el
imputado
obró
con
conocimiento
pleno
de
su
accionar y con voluntad de consumarlo.
Así, prueba de su obrar doloso es que el
perjuicio estatal ocasionado fue inversamente proporcional
al incremento patrimonial con el que se vio personalmente
beneficiado TASELLI, a través del desvío de bienes y fondos
públicos a sus propias empresas.
Ello enerva cualquier argumento que pretenda
esgrimir el imputado en cuanto a que la caótica situación
en que dejó sumido al yacimiento obedeció a una situación
de crisis financiera, su impericia o negligencia en la
administración,
los
problemas
sindicales
o
un
simple
incumplimiento contractual.
“En efecto, más allá de su provisionalidad,
el juicio de tipicidad que lleva a tener por configurado
el mencionado delito en sus facetas objetiva y subjetiva
parte de considerar que Loustau Bidaut y Taselli, como
Poder Judicial de la Nación
sucesivos Presidentes del Directorio de la empresa TMGR,
tuvieron a su cargo la administración de los bienes e
intereses
pecuniarios
del
Estado
Nacional
que
se
encontraban implicados en la explotación de la concesión
de la ex-línea Roca de ferrocarriles –Grupo de Servicios
4—, y omitiendo deliberadamente los deberes que a su cargo
surgían
del
desarrollo
acuerdo,
del
dolosamente
los
procura
un
de
conforme
presente
expuesto
resolutorio,
intereses
beneficio
fue
que
les
para
sí.
en
el
perjudicaron
fueron
confiados
(C.C.C.Fed.,
Sala
en
I,
causa n° 44.327 ya citada).”
En última instancia, habré de señalar que,
USO OFICIAL
al ser considerada la administración infiel una maniobra
única, más allá de la o las conductas infieles que la
integren,
acreditados
fraudulentos
de
que
han
administración,
sido
diversos
entiendo
actos
suficiente,
entonces, el temperamento que aquí se adoptará a los fines
de esta investigación.
Ello, en el entendimiento de que “…si una es
la
administración,
una
es,
también,
la
conducta
fraudulenta independientemente de la repetición de actos
ilegítimos cumplidos bajo el mandato, los que no logran
multiplicar la "delictuosidad" del agente…Así, la gestión
es un concepto jurídico indivisible sin perjuicio de su
divisibilidad material, espacial o temporal. (Del dictamen
del
Procurador
General
ante
la
C.S.J.N.
en
causa
n°
17/2000 “Pompas, Jaime y otros s/ p.ss.aa. de defraudación
calificada”, 26.12.2001)”.
Es
que,
al
hacer
referencia
a
toda
la
administración, cada operación que se realiza forma parte
de
la
gestión
administración,
global
porque
y,
la
en
bloque,
cuestión
se
configuran
la
centra
el
en
resultado de la gestión en términos globales, no de cada
operación.
Así, constatados que han sido, al menos, los
actos fraudulentos descritos a lo largo de la presente,
corresponde subsumir la conducta de SERGIO TASELLI en el
delito de administración fraudulenta agravada por haber
sido cometida en perjuicio de la Administración Pública
(artículo 174, inciso 5° del C.P.).
De las medidas cautelares
De la libertad
En lo atinente a este punto en particular,
diré
que
no
verificándose
ninguno
de
los
supuestos
previstos por el artículo 312 del Código Procesal Penal de
la Nación, habré de confirmar la libertad ambulatoria de
la
que
viene
gozando
el
encartado,
procediendo,
en
consecuencia, conforme lo normado por el artículo 310 del
ese Código de forma.
A ello debe aunarse que, sin perjuicio de la
penalidad conminada para este delito en abstracto, y de
conformidad con lo establecido por la Cámara Nacional de
Casación
Penal
en
la
causa
n
7.480,
caratulada
“Díaz
Bessone, Ramón Genaro s/recurso de casación”, en cuanto a
que dicha cuestión debe “valorarse en forma conjunta con
otros parámetros tales como los establecidos en el art.
319 del ordenamiento ritual a los fines de determinar la
existencia de riesgo procesal”, SERGIO TASELLI ha demostrado
su voluntad de sujetarse al proceso, en la medida en que
ha
comparecido
evidencia
a
los
suficiente
llamados
arraigo
del
en
Tribunal,
los
y
términos
que
del
ordenamiento procesal vigente.
Embargo
Habré de mandar a trabar embargo sobre los
bienes de SERGIO TASELLI según ordenado en el artículo 518
del citado ordenamiento legal, fijando el monto a imponer
atendiendo a las pautas de determinación establecidas en
la ley ritual (art. citado y art. 533) y, entre otros
conceptos,
las
sumas
mínimas
a
atender
en
concepto
honorarios (art. 8, 14 y 33 de la Ley 21.839, modificada
por Ley 24.432, en función de los arts. 63 y 64 de la Ley
Poder Judicial de la Nación
24.946), las costas procesales y la naturaleza económica
de los hechos que se le enrostran, en la suma de cuarenta
y cinco millones de pesos ($45.000.000).
Tal monto encuentra razón en el hecho de que
el patrimonio estatal ha sufrido un perjuicio conforme la
valuación efectuada en la presente, de una suma cercana a
los treinta y ocho millones de pesos.
A
lo
que
debe
aditársele
que
es
preciso
atender a las sumas que habrán de ser fijadas en concepto
de honorarios y costas del proceso, por lo que entiendo
que el monto fijado resulta adecuado a esos fines.
Recuérdese que la naturaleza cautelar del
USO OFICIAL
embargo tiene “…como fin garantizar en medida suficiente
la
de
eventual
pena
pecuniaria,
las responsabilidades
costas
del
proceso
(de
la
civiles
esta
emergentes
Sala
"Giuseppuci" del 25/01/2000, reg. n°
otras),
por
efectividad
causa
62,
y
n°
entre
lo que la determinación del monto
las
30.629
muchas
a imponer
debe guardar el mayor correlato posible con esos rubros,
aunque
debe
estimativo
momento en
hacerse
al
aclararse
en
que
sólo
debe
tratarse de un
atención a la imposibilidad de fijarlo de
una
suma
momento
definitiva, lo que recién podrá
de
la
sentencia
final
del
proceso"
(C.C.C.Fed., Sala I, causa n° 42.495, " Dukarevich, Pablo
s/embargo”, rta. 28/05/09)”.
Consideraciones finales
Acreditada que ha sido la materialidad del
evento enrostrado a SERGIO TASELLI y la responsabilidad que
en
tal
certeza
hecho
propia
corresponde
de
este
asignarle,
estadio
todo
procesal,
ello
con
entiendo
la
que
resta dilucidar la eventual responsabilidad que en tales
sucesos
cabría
a
los
funcionarios
públicos
que
debían
controlar la actuación del concesionario. En particular, a
DANIEL OMAR CAMERON, quien integró la Comisión Fiscalizadora
de Río Turbio.
En ese sentido, y conforme los lineamientos
ya
expuestos
orientará
a
por
esos
prosecución
de
el
Superior,
fines,
la
la
adoptando
pesquisa
investigación
las
imponga,
medidas
con
el
que
fin
se
la
del
descubrimiento de la verdad.
Por lo expuesto, corresponde y así;
RESUELVO:
I.
DECRETAR
EL
PROCESAMIENTO
de
SERGIO
TASELLI de las demás condiciones personales obrantes en
autos
y
indagado,
en
orden
por
a
los
hechos
considerarlo
por
los
prima
cuales
facie
fuera
penalmente
responsable del delito de defraudación por administración
fraudulenta,
agravada
por
ser
en
perjuicio
de
la
administración pública en calidad de autor (arts. 45, 173,
inciso 7 y 174 inciso 5° del Código Penal de la Nación y
art. 306 del Código Procesal Penal de la Nación).
II.
MANTENER
la
libertad
provisional
que
viene gozando el nombrado(art. 310 del Código Procesal
Penal de la Nación).
III.
TRABAR
EMBARGO
sobre
los
bienes
y/o
dinero del nombrado, hasta cubrir la suma de cuarenta y
cinco millones de pesos($ 45.000.000).
Notifíquese al señor Fiscal por Secretaría,
mientras que a la Defensa y a la querella mediante cédula
a diligenciar en el día de su recepción, en la cual se
transcribirá la parte dispositiva, haciendo saber a ambas
partes que en el término de 24 horas deberán comparecer
ante esta sede a retirar una copia en soporte magnético
del presente decisorio.
Ante mí:
Poder Judicial de la Nación
En
USO OFICIAL
En
notifiqué al señor Fiscal y firmó. Doy Fe.-
se libraron cédulas. Conste.-
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///nos Aires, 28 de junio de 2010